{"id":6597,"date":"2023-09-08T17:00:18","date_gmt":"2023-09-08T17:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1226306-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:18","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:18","slug":"1226306-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1226306-08-03\/","title":{"rendered":"12263(06-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12263 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 090 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., seis (6) de agosto de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 24 de enero de 1996, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito de Santuario (Risaralda) conden\u00f3 a MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta \u00a0y tres (33) a\u00f1os m\u00e1s cinco (5) meses m\u00e1s veinticuatro \u00a0(24) \u00a0d\u00edas de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso de diez (10) a\u00f1os, al pago de los perjuicios causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por la \u00a0procesada \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0con \u00a0fallo \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0abril de 1996, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira confirm\u00f3 la sentencia de primera instancia, con la \u00fanica \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0declarar \u00a0que la pena principal impuesta a dicha \u00a0se\u00f1ora \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 treinta \u00a0 y \u00a0tres \u00a0(33) \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0la \u00a0Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor de MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las tres y cuarenta de la \u00a0tarde \u00a0del domingo 12 de marzo de 1995, en el interior de la residencia familiar \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera \u00a06\u00aa \u00a0No. 5-49 de Santuario (Risaralda), en medio de un \u00a0altercado, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO esgrimi\u00f3 una pistola y \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0dos \u00a0ocasiones \u00a0contra \u00a0su hermano Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez Giraldo, \u00a0quien \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0embriagado, \u00a0y \u00a0fue \u00a0herido \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n preauricular \u00a0izquierda y en la cara externa del brazo del mismo lado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Instantes despu\u00e9s fue conducido al Hospital \u00a0de \u00a0Santuario y de ah\u00ed remitido al Hospital Universitario San Jorge de Pereira, \u00a0donde \u00a0falleci\u00f3 \u00a0\u201cpor shock neurog\u00e9nico secundario \u00a0a \u00a0laceraci\u00f3n \u00a0de \u00a0cerebro y tallo cerebral ocasionado por un proyectil de arma \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0fuego.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0arribo \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, \u00a0la implicada \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos, por lo cual fue detenida. El arma de \u00a0fuego no pudo localizarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0base en el informe de polic\u00eda, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 Treinta \u00a0 y \u00a0 Tres \u00a0 Seccional \u00a0 de \u00a0 Santuario \u00a0(Risaralda) \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0recaud\u00f3 \u00a0varias \u00a0pruebas \u00a0y vincul\u00f3 mediante indagatoria a la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO, \u00a0quien luego de relatar una serie de \u00a0episodios \u00a0anteriores \u00a0de \u00a0violencia contra ella y su familia, protagonizada por \u00a0su \u00a0hermano, \u00a0asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0accion\u00f3 el arma de fuego porque \u00e9l la iba a matar \u00a0con un cuchillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a022 \u00a0de marzo de 1994, la misma Fiscal\u00eda le impuso medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva, sin excarcelaci\u00f3n, por \u00a0el \u00a0delito \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0seg\u00fan las previsiones de los art\u00edculos 323 y \u00a0324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, Decreto 100 de 1980, modificado por la Ley 40 de 1993. \u00a0(Folio 75 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994 \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n. \u00a0(Folio 217 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y el \u00a0defensor \u00a0solicitaron \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0a \u00a0favor de la procesada argumentando que se \u00a0trat\u00f3 de un evento de leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. No obstante, la Fiscal\u00eda Treinta y Tres \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Santuario \u00a0(Risaralda) \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario, el 8 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01994, \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra MARTHA LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autora \u00a0del homicidio agravado. (Folio 253 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La Unidad de Fiscal\u00edas Delegadas ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a024 \u00a0de \u00a0agosto de 1994, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0 todas \u00a0 sus \u00a0 partes \u00a0 la \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0descartando \u00a0as\u00ed \u00a0los \u00a0planteamientos del defensor apelante. (Folio 361 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del asunto el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0del Circuito de Santuario (Risaralda); corri\u00f3 los traslados \u00a0de \u00a0rigor \u00a0y \u00a0finalizada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0mediante sentencia del 24 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01996, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la se\u00f1ora MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio agravado, a la pena principal de treinta y tres (33) a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0meses \u00a0m\u00e1s veinticuatro (24) d\u00edas de prisi\u00f3n; y adopt\u00f3 las \u00a0otras \u00a0determinaciones \u00a0referidas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0inicial \u00a0de \u00a0esta providencia. \u00a0(Folio 799 cdno. 3) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Insistiendo en la tesis de la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0procesada \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor \u00a0impugnaron \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0siendo \u00a0confirmada por el Tribunal Superior de Pereira, en fallo del \u00a012 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1996, con excepci\u00f3n de lo relativo la pena principal, que fue \u00a0tasada \u00a0en \u00a0treinta \u00a0y \u00a0tres \u00a0(33) \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses de prisi\u00f3n. \u00a0(Folio 5 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Inconforme con la decisi\u00f3n anterior, el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ GIRALDO interpuso el recurso de casaci\u00f3n \u00a0cuyo fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Mientras \u00a0se \u00a0tramitaba la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el Juzgado Promiscuo del Circuito de Pereira, mediante auto del \u00a02 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad por la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes \u00a0penales, readecu\u00f3 la pena principal impuesta a la se\u00f1ora \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO, \u00a0reduci\u00e9ndola \u00a0a veinte (20) a\u00f1os m\u00e1s diez \u00a0(10) \u00a0 \u00a0meses \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n. \u00a0 (Folio \u00a0 190 \u00a0 cdno \u00a0Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres cargos contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Pereira postula el apoderado de MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, consagrada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), cuerpo segundo, \u00a0aduciendo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Sienta \u00a0 su \u00a0 protesta \u00a0 \u201cporque \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0 producir \u00a0 efectos \u00a0 probatorios \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 derivan \u00a0de \u00a0su \u00a0contexto\u201d y entonces, bajo el influjo de ese error, \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa y concluy\u00f3 que la procesada voluntariamente se \u00a0preorden\u00f3 \u00a0para \u00a0provocar \u00a0y luego asesinar a su hermano, cosa que ri\u00f1e con la \u00a0realidad f\u00e1ctica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0preceptos \u00a0de los \u00a0c\u00f3digos \u00a0Penal \u00a0y \u00a0de Procedimiento Penal, y de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, sin \u00a0indicar con qu\u00e9 finalidad elabora esa lista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0desarrollar la censura se refiere a los \u00a0siguientes \u00a0 aspectos \u00a0 donde \u00a0 seg\u00fan \u00a0 lo \u00a0 afirma \u00a0 refulge \u00a0 la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0probatoria: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El testimonio de Gerardina Berm\u00fadez, ama \u00a0de \u00a0llaves de la casa donde ocurri\u00f3 el infortunio. Luego de transcribir algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0sus declaraciones sostiene que el Tribunal ley\u00f3 en esta prueba que \u00a0ella \u00a0fue \u00a0\u201cenf\u00e1tica\u201d \u00a0al \u00a0relatar que el d\u00eda de los sucesos Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00a0\u00c1lvarez \u00a0Giraldo \u00a0(occiso) \u00a0se \u00a0comport\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0manera \u00a0cort\u00e9s, \u00a0y \u00a0que la \u00a0procesada \u00a0lanzaba \u00a0expresiones \u00a0horribles contra su hermano, cuando en realidad \u00a0ella \u00a0dijo \u00a0que \u00a0ambos \u00a0estaban \u00a0discutiendo; \u00a0y \u00a0pese \u00a0a que en una inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0se \u00a0constat\u00f3 \u00a0que no se pod\u00eda escuchar el intercambio de palabras si \u00a0al \u00a0mismo tiempo estaba la llave del lavadero abierta y sonaba la m\u00fasica de una \u00a0taberna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba llev\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0inferir \u00a0que \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO en actitud agresiva \u00a0incit\u00f3 \u00a0a \u00a0su hermano al conflicto; y a desconocer que \u00e9ste la atac\u00f3 verbal y \u00a0f\u00edsicamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El se\u00f1or Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez Giraldo \u00a0ten\u00eda \u00a0antecedentes \u00a0policivos, \u00a0e \u00a0inclusive \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0se interpuso una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela, debido a su comportamiento belicoso en contra de su hermana \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0familia; \u00a0no obstante, los jueces de instancia no los \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta y en cambio aseguraron que la referencia al pasado de aqu\u00e9l \u00a0reflejaba el \u00e1nimo de crear un ambiente negativo en contra suya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0se\u00f1orita \u00a0Bertha In\u00e9s Vel\u00e1squez \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0el problema fue iniciado por Rub\u00e9n Dar\u00edo, quien lanz\u00f3 la puerta \u00a0cuando \u00a0la procesada se acercaba a la cocina; y que \u00e9l era violento siempre que \u00a0se \u00a0 encontraba \u00a0 bajo \u00a0 el \u00a0 efecto \u00a0 de \u00a0 bebidas \u00a0 embriagantes \u00a0 o \u00a0 de \u00a0las \u00a0drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La indagatoria de MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0tergiversada, \u00a0pues el Tribunal dedujo que ella tom\u00f3 el \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0para \u00a0despu\u00e9s dedicarse a provocar a su hermano; cuando lo que \u00a0ella \u00a0dijo \u00a0fue \u00a0que en esa ocasi\u00f3n portaba la pistola porque acababa de llegar \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0y que si la utiliz\u00f3 fue porque sent\u00eda miedo de que Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00a0fuera a matarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0recuerda que Bertha In\u00e9s \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0corrobor\u00f3 \u00a0que la procesada llevaba consigo el arma cada que sal\u00eda \u00a0de la ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Los juzgadores de instancia no aceptan \u00a0la \u00a0verdad \u00a0seg\u00fan la cual Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez Giraldo (occiso) estaba armado \u00a0con \u00a0un \u00a0cuchillo, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que MARTHA LUC\u00cdA dispar\u00f3 inicialmente \u00a0contra \u00a0una \u00a0pared \u00a0para \u00a0que \u00a0\u00e9l desistiera en su intenci\u00f3n agresiva, pero su \u00a0reacci\u00f3n \u00a0fue \u00a0contraria, y en ese momento esgrimi\u00f3 el cuchillo de cocina para \u00a0continuar en su despliegue violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La menor Diana Marcela Osorio \u00c1lvarez \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0t\u00edo Rub\u00e9n Dar\u00edo tom\u00f3 un cuchillo de la cocina, lo guard\u00f3 \u00a0entre \u00a0su \u00a0pantaloneta \u00a0y \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 a coger la derivaci\u00f3n telef\u00f3nica. Nada \u00a0conspiraba \u00a0contra la credibilidad de este testimonio, y el Tribunal Superior no \u00a0lo admiti\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Fue la misma MARTHA LUC\u00cdA quien en su \u00a0estado \u00a0de \u00a0confusi\u00f3n \u00a0y \u00a0temor \u00a0despu\u00e9s \u00a0de haber disparado contra su hermano \u00a0recogi\u00f3 \u00a0el \u00a0cuchillo, \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0cocina, y arroj\u00f3 la pistola por una \u00a0ventana, \u00a0 porque \u00a0su \u00a0intenci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0&#8211; \u00a0desistida \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n- \u00a0era \u00a0abandonar \u00a0la \u00a0casa \u00a0y \u00a0dejar las cosas como si nada hubiese sucedido. Pero esta \u00a0actitud \u00a0es posterior a los acontecimientos y no puede utilizarse como argumento \u00a0en contra de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Anota que si las cosas fueran como las \u00a0asume \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0la \u00a0actitud \u00a0subsiguiente \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada \u00a0(informar \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0a \u00a0la \u00a0Polic\u00eda y llamar por tel\u00e9fono a su hermana con el mismo fin) \u00a0devendr\u00eda \u00a0 il\u00f3gica \u00a0e \u00a0incomprensible \u00a0frente \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0\u201cpreordenado\u201d \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0le \u00a0endilga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en tales reflexiones solicita a la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia impugnada, declarar que MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0defensa \u00a0leg\u00edtima \u00a0de su vida, y proferir el fallo de sustituci\u00f3n, \u00a0que debe ser de naturaleza absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0subsidio del anterior, tambi\u00e9n por la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta reclama la \u201cindebida aplicaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al \u00a0haberse distorsionado la realidad f\u00e1ctica se \u00a0excluy\u00f3 el in dubio pro reo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0que si no existe certeza acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0convergencia de uno de los requisitos de la leg\u00edtima defensa, es porque \u00a0no \u00a0se \u00a0tiene \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0antijuridicidad del hecho y no se puede \u00a0hablar \u00a0de conducta punible (t\u00edpica, antijur\u00eddica y culpable), caso en el cual \u00a0se \u00a0debe \u00a0absolver \u00a0concediendo \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0al \u00a0implicado, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior. \u00a0Ello \u00a0 es \u00a0as\u00ed, \u00a0contin\u00faa, \u00a0porque \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0antijuridicidad de la conducta introduce el estado de duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Remite a algunas aseveraciones que plasm\u00f3 \u00a0al \u00a0desarrollar \u00a0el primer cargo, de donde concluye que la tergiversaci\u00f3n de la \u00a0realidad \u00a0 procesal \u00a0 fue \u00a0determinante \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0hecho \u00a0conjeturas \u00a0no \u00a0extra\u00edbles \u00a0del \u00a0acopio probatorio, lo que contribuy\u00f3 a que se \u00a0excluyera \u00a0 la \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0y \u00a0a que se aplicara indebidamente la norma que \u00a0tipifica el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 peor \u00a0 de \u00a0 los \u00a0casos, \u00a0dice \u00a0aisladamente, \u00a0era factible \u201chablar de un exceso en \u00a0la leg\u00edtima defensa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar la sentencia de \u00a0segundo grado y proferir la de sustituci\u00f3n que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0en \u00a0subsidio \u00a0de \u00a0los \u00a0anteriores, \u00a0reprocha \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial porque el \u00a0sentenciador \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0o \u00a0distorsion\u00f3 el sentido de la prueba, yerro que no \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0entender que MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO actu\u00f3 bajo un estado \u00a0emocional \u00a0de \u00a0ira, \u00a0provocada \u00a0en \u00a0forma \u00a0grave e injusta por su hermano Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo; \u00a0y \u00a0que \u00a0arroj\u00f3 \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0 \u00a0punitiva \u00a0 \u00a0consagrada \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 60 \u00a0 (ira \u00a0e intenso dolor) del C\u00f3digo Penal \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vuelve \u00a0a los argumentos del primer cargo \u00a0para \u00a0insistir en que fue Rub\u00e9n Dar\u00edo quien origin\u00f3 tanto la agresi\u00f3n verbal \u00a0como \u00a0la \u00a0f\u00edsica, \u00a0pues \u00a0\u00e9l \u00a0sac\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0cocina \u00a0a Martha Dolly, compa\u00f1era \u00a0sentimental \u00a0de \u00a0la procesada, cerr\u00f3 fuerte la puerta cuando \u00e9sta se acercaba, \u00a0le \u00a0profiri\u00f3 palabras insultantes, y adem\u00e1s, la ultraj\u00f3 al exhibirle el pene, \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0acciones \u00a0que \u00a0verifica \u00a0la \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0grave \u00a0e injusta que se \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0contra \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA, pero de la cual no se percataron los jueces de \u00a0instancia por haber distorsionado la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0proferir el de sustituci\u00f3n, reconociendo la rebaja de la sanci\u00f3n \u00a0correspondiente al estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INTERVENCI\u00d3N \u00a0DEL NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Fiscal \u00a0Treinta \u00a0y \u00a0Tres Seccional de \u00a0Santuario \u00a0(Risaralda), \u00a0funcionario que profiri\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, \u00a0solicita \u00a0a la Corte no casar el fallo impugnado, puesto que, en su criterio, en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de cada censura el libelista incurri\u00f3 en falencias esenciales \u00a0que impiden la prosperidad de sus tesis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al primer cargo, observa que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no demuestra la trascendencia del error arg\u00fcido, el cual debe \u00a0resultar \u00a0ostensible \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial que se invoca, cosa que \u00a0aqu\u00ed \u00a0 no \u00a0 ocurre, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0deduce \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0\u201csimples \u00a0 \u00a0desavenencias \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el segundo cargo, asegura que no es \u00a0factible \u00a0mezclar \u00a0los \u00a0diversos \u00a0sentidos \u00a0de violaci\u00f3n de la ley sustancial y \u00a0tampoco \u00a0plantear \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0e indirecta, yerro que \u00a0exhibe \u00a0el \u00a0demandante al plantear err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la prueba y falta \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0misma, \u00a0 \u00a0incurriendo \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0evidente \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0estima que la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de la prueba sobre el supuesto estado de ira de la procesada no fue \u00a0sustentada, \u00a0ni \u00a0explica \u00a0las \u00a0causas \u00a0por \u00a0las cu\u00e1les la defensa afirma que se \u00a0presenta un error de apreciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0finalizar, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0el fallo \u00a0censurado \u00a0se fundamenta en pluralidad de pruebas, totalidad que no fue rebatida \u00a0por \u00a0 el \u00a0 censor, \u00a0 quien \u00a0 \u201cha \u00a0tomado \u00a0algunos \u00a0testimonios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 fuera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contexto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0general\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte que en cada uno de los reproches el libelista incurre \u00a0en \u00a0falencias t\u00e9cnicas y de fondo insalvables, que destinan sus pretensiones al \u00a0fracaso, por lo cual solicita a la Corte desestimar la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0PRIMER \u00a0CARGO \u00a0(Distorsi\u00f3n de \u00a0algunas pruebas) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0especifica \u00a0cu\u00e1les \u00a0normas \u00a0se \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente, ni cu\u00e1les se dejaron de aplicar, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0para \u00a0sustentar en forma adecuada un reproche en casaci\u00f3n no es \u00a0suficiente \u00a0enunciar \u00a0una \u00a0serie \u00a0de preceptos, como ocurre en el presente caso, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es imperioso decir frente a cada uno de ellos cu\u00e1l es la infracci\u00f3n \u00a0que se cometi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Encuentra \u00a0que \u00a0el libelo se asemeja a un \u00a0escrito \u00a0de \u00a0instancia \u00a0\u201cdonde \u00a0se \u00a0trata de hacer \u00a0valer \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0lo que pudo haber ocurrido\u201d, \u00a0aproxim\u00e1ndose \u00a0\u00fanicamente \u00a0con \u00a0respecto \u00a0al testimonio de \u00a0Gerardina \u00a0Berm\u00fadez \u00a0a \u00a0una \u00a0alegaci\u00f3n casacional, pero tampoco en este evento \u00a0singulariz\u00f3 \u00a0los \u00a0falsos juicios de identidad a que se refiere, al punto que no \u00a0especific\u00f3 \u00a0qu\u00e9 \u00a0fue \u00a0lo que declararon cada una de las personas que menciona, \u00a0ni \u00a0confront\u00f3 su contenido con lo que el Tribunal Superior afirm\u00f3 que dec\u00edan, \u00a0de \u00a0 suerte \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Corte no tiene la posibilidad de comprender en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la tergiversaci\u00f3n de esas pruebas, ni qu\u00e9 parte fue agregada \u00a0o cercenada en el fallo que se cuestiona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Delegado, una cr\u00edtica distinta \u00a0merece \u00a0el \u00a0distanciamiento de la t\u00e9cnica casacional que se hace latente cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo cargo, sin separaci\u00f3n alguna, el discurso se desv\u00eda a otro error \u00a0diverso, \u00a0 al \u00a0reprochar \u00a0un \u00a0posible \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0sobre \u00a0los \u00a0antecedentes de la v\u00edctima, que asegura no fueron apreciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Bertha \u00a0 In\u00e9s \u00a0 Vel\u00e1squez \u00a0 y \u00a0 Diana \u00a0Milena \u00a0Osorio, \u00a0destaca \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0falsos juicios de identidad que al \u00a0parecer \u00a0intenta denunciar. No obstante, advera que no se percibe la distorsi\u00f3n \u00a0discutida \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0pues \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0con \u00a0el resto de material \u00a0probatorio \u00a0siguiendo \u00a0el \u00a0derrotero \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo \u00a0que llev\u00f3 al \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0a \u00a0concluir que no se reun\u00edan las exigencias indispensables \u00a0para \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la causal de justificaci\u00f3n por leg\u00edtima defensa, \u00a0criterio \u00a0que \u00a0prevalece \u00a0sobre el de la defensa, m\u00e1xime si el fallo, proferido \u00a0despu\u00e9s \u00a0de agotar la discusi\u00f3n jur\u00eddica sobre el tema, se encuentra amparado \u00a0por la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0no \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO (Exclusi\u00f3n del \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0 dubio \u00a0 \u00a0 \u00a0 pro \u00a0 \u00a0 \u00a0 reo) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Extiende \u00a0a \u00a0este \u00a0reproche \u00a0las \u00a0mismas \u00a0cr\u00edticas \u00a0que \u00a0hizo \u00a0recaer \u00a0sobre \u00a0el \u00a0anterior, \u00a0y \u00a0agrega \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0identifica \u00a0por \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0la \u00a0especie de error endilgado al Tribunal, que \u00a0tampoco \u00a0precisa \u00a0cu\u00e1les \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos investigados quedaron en el \u00a0campo \u00a0de \u00a0la \u00a0duda, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0explica \u00a0c\u00f3mo pretende que de los t\u00f3picos no \u00a0esclarecidos \u00a0siga \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0la procesada actu\u00f3 en la \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, devela un \u201cdesacierto \u00a0grosero\u201d \u00a0respecto de la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0el libelista fundamenta este cargo con simple \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0lo argumentado en el primer reproche, pues al discurrir de ese modo \u00a0ignor\u00f3 \u00a0que \u00a0cada \u00a0reparo \u00a0debe postularse y demostrarse de manera aut\u00f3noma; y \u00a0que \u00a0precisamente \u00a0por ello las normas procesales autorizan a proponer unos como \u00a0principales \u00a0y \u00a0los \u00a0otros \u00a0como \u00a0subsidiarios, \u00a0siendo obvio que estos \u00faltimos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 deben \u00a0 sustentarse, \u00a0 por \u00a0ser \u00a0diversos \u00a0y \u00a0basarse \u00a0en \u00a0cuestiones \u00a0diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invoca la sentencia de casaci\u00f3n del 24 de \u00a0enero \u00a0 \u00a0de \u00a0 1996 \u00a0 (M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Jorge \u00a0 C\u00f3rdoba \u00a0Poveda), \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de recordar que la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0debe \u00a0estar \u00a0plenamente demostrada para hacer viable su reconocimiento, \u00a0jurisprudencia \u00a0atendida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0donde \u00a0no \u00a0se encontr\u00f3 justificado el \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0por \u00a0la \u00a0procesada \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA \u00a0\u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO, \u00a0con \u00a0fundamento, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, en que no se estableci\u00f3 que su hermano Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0tuviera \u00a0un \u00a0cuchillo en sus manos, y que en cambio s\u00ed se comprob\u00f3 que \u00a0ella compareci\u00f3 previamente armada y en actitud provocadora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, estima que este reparo \u00a0tampoco sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL TERCER CARGO (No reconocimiento \u00a0de la ira) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0sobre los \u00a0cargos \u00a0anteriores \u00a0resultan cabalmente aplicables al \u00faltimo, si se observa que \u00a0se \u00a0agota \u00a0en \u00a0el \u00a0mero \u00a0enunciado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia de la supuesta grave e \u00a0injusta \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte de Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00c1lvarez Giraldo (occiso) que \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0producido \u00a0porque \u00a0\u00e9ste \u00a0sac\u00f3 de la cocina a Martha Dolly Hurtado \u00a0Osorio, \u00a0compa\u00f1era sentimental de la procesada, y cuando tir\u00f3 la puerta al ver \u00a0que ella (la procesada) se acercaba a ese recinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, asegura que el fallador no \u00a0pudo \u00a0cometer \u00a0error alguno al no aplicar la diminuente punitiva que contemplaba \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 del C\u00f3digo Penal anterior, toda vez que sobre este particular \u00a0nunca se plante\u00f3 alguna discusi\u00f3n dentro del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0lo anterior, opina que no existe \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0hermano \u00a0de la procesada hubiese desplegado tal conducta de \u00a0provocaci\u00f3n; \u00a0y \u00a0que, \u00a0de \u00a0aceptarse \u00a0la \u00a0misma, tampoco ten\u00eda la entidad para \u00a0generar \u00a0en \u00a0ella \u00a0una \u00a0violenta alteraci\u00f3n an\u00edmica que le impidiera controlar \u00a0racionalmente su comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sugiere \u00a0entonces \u00a0no \u00a0casar la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la que exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, y que al desarrollar los cargos incurre en insalvables \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y \u00a0de contenido, que les restan toda posibilidad de \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0PRIMER \u00a0CARGO \u00a0(Distorsi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 alguna \u00a0 pruebas) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0porque \u00a0\u201cdistorsion\u00f3 \u00a0el sentido de la prueba haci\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de su contexto\u201d \u00a0y \u00a0entonces, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0influjo \u00a0de \u00a0ese \u00a0error, descart\u00f3 la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0para \u00a0concluir que la procesada voluntariamente provoc\u00f3 la \u00a0reacci\u00f3n violenta de su hermano y luego dispar\u00f3 en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Aunque el censor no lo especifica, se \u00a0colige \u00a0que \u00a0intentaba \u00a0postular \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en varios errores de hecho por \u00a0falso juicio de identidad \u00a0sobre \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0asumi\u00f3 \u00a0como \u00a0fuente \u00a0reveladora \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0 m\u00faltiples \u00a0 ocasiones \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de identidad se presenta \u00a0cuando \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal y oportunamente practicado, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior lo distorsiona, tergiversa, recorta, cercena o adiciona en su \u00a0contenido \u00a0literal; evento en el cual el censor tiene la carga de confrontar por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0textual de la prueba sobre la que hace recaer el yerro, con \u00a0lo \u00a0que el Ad-quem pens\u00f3 que ella dec\u00eda, y una vez demostrado el desfase, debe \u00a0continuar hacia la trascendencia de aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0en \u00a0principio \u00a0es \u00a0adecuada \u00a0la v\u00eda de ataque seleccionada por el libelista, si se tiene en cuenta \u00a0que, \u00a0desde \u00a0su \u00f3ptica, los Jueces de instancia tergiversaron los testimonios y \u00a0los \u00a0indicios \u00a0que \u00a0menciona \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0su \u00a0aporte hacia el \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0result\u00f3 cercenado, alterado o distorsionado, \u00a0siendo \u00a0factible \u00a0que \u00a0llegase a configurarse un error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0No \u00a0obstante \u00a0el \u00a0anterior aserto, de \u00a0inmediato \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0distancia de la t\u00e9cnica casacional, pues, cual si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un alegato com\u00fan, dedic\u00f3 su esfuerzo a destacar la importancia de \u00a0la \u00a0serie \u00a0de \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0le \u00a0interesan, \u00a0pero \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0precauci\u00f3n de \u00a0identificar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0literal de cada prueba y no lo confront\u00f3 con lo que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0asumi\u00f3 respecto de ellas, de modo que no permiti\u00f3 a la \u00a0Corte \u00a0comprender \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0recorte, cercenamiento o adici\u00f3n que el Juez \u00a0colegiado \u00a0hizo en cada caso, y por ende no es factible percibir en qu\u00e9 habr\u00eda \u00a0consistido la distorsi\u00f3n de su contenido \u00edntegro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es suficiente, entonces, en el \u00e1mbito \u00a0del \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad, \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar las pruebas \u00a0que \u00a0interesan \u00a0al libelista, con base en deducciones subjetivas, ninguna de las \u00a0cuales \u00a0 apunta \u00a0 hacia \u00a0 la \u00a0 verificaci\u00f3n \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 del \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio \u00a0endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00danicamente \u00a0 en \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 Gerardina \u00a0 Berm\u00fadez, \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0aproxima \u00a0a \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 adecuada \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0pues \u00a0transcribi\u00f3 \u00a0los \u00a0apartes \u00a0que le interesan y que supuestamente el Ad-quem tergivers\u00f3. A\u00fan as\u00ed, \u00a0no \u00a0avanz\u00f3 \u00a0hasta \u00a0la demostraci\u00f3n del falso juicio \u00a0de \u00a0identidad que postula, debido a que destin\u00f3 todo \u00a0su \u00a0esfuerzo \u00a0a \u00a0tratar \u00a0de convencer a la Corte que el Tribunal se equivoc\u00f3 al \u00a0apreciar \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0porque \u00a0dicha \u00a0se\u00f1ora \u00a0sent\u00eda \u00a0afecto \u00a0por Rub\u00e9n Dar\u00edo \u00a0\u00c1lvarez \u00a0Giraldo \u00a0(occiso), \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0como \u00a0si fuese una persona \u00a0cort\u00e9s, \u00a0no \u00a0conflictiva; \u00a0porque el d\u00eda de los hechos ella escuch\u00f3 el inicio \u00a0de \u00a0las \u00a0discusiones, \u00a0y \u00a0porque finalmente no pudo o\u00edr los insultos que aqu\u00e9l \u00a0profer\u00eda \u00a0contra \u00a0MARTHA \u00a0LUC\u00cdA, \u00a0porque sonaba la m\u00fasica de una taberna y la \u00a0llave del lavadero estaba abierta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es decir, antes que demostrar el error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0contin\u00faa \u00a0discrepando \u00a0de la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza de convicci\u00f3n o poder suasorio que los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia encontraron en dicha prueba, manera de sustentar que ri\u00f1e \u00a0con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, puesto que \u00e9ste no \u00a0constituye \u00a0una \u00a0especie \u00a0de tercera instancia; no consiste en \u00a0someter \u00a0a \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0juicio \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate \u00a0probatorio generalizado y sin acatamiento de la t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0le es inherente, puesto que el recurso extraordinario no fue concebido como \u00a0un \u00a0medio \u00a0o \u00a0una \u00a0herramienta \u00a0adicional \u00a0para litigar libremente, sino como un \u00a0instituto \u00a0 procesal \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0busca \u00a0remediar \u00a0o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Similar \u00a0inconveniente \u00a0se \u00a0percibe \u00a0respecto \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0pretendido \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad sobre la indagatoria de la procesada y los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Bertha \u00a0In\u00e9s Vel\u00e1squez y Diana Milena Osorio \u00c1lvarez, medios \u00a0probatorios \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0censor disert\u00f3 ampliamente pero sin un \u00a0referente \u00a0correlativo al yerro que atribuye al Tribunal Superior, de suerte que \u00a0finaliza \u00a0exponiendo \u00a0una \u00a0y otra vez su punto de vista, con la esperanza de que \u00a0prevalezca sobre las reflexiones vertidas en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 El \u00a0 alejamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0se \u00a0percibe \u00a0con igual nitidez en cuanto hace a los antecedentes del \u00a0occiso, \u00a0que el Tribunal habr\u00eda dejado de apreciar, pues si ello fuere as\u00ed, el \u00a0cargo \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0postularse \u00a0como \u00a0falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, en vez de afirmar que tal \u00a0prueba \u00a0se \u00a0distorsion\u00f3 o tergivers\u00f3 en su sentido original. Tal presentaci\u00f3n \u00a0de suyo involucra un contrasentido insalvable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En ese orden de ideas, como lo que se \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0inteligir \u00a0es una protesta abierta por las inferencias o deducciones \u00a0que \u00a0 hizo \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0correspond\u00eda \u00a0al impugnante acreditar el desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo \u00a0cual implicaba demostrar la divergencia que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0actuales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y las declaraciones que \u00a0hubiese \u00a0debido \u00a0contener \u00a0si \u00a0se hubieran acatado los postulados de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia o los aportes de las ciencias, tarea que tampoco \u00a0fue asumida por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0censura \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0(El principio in dubio pro reo) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En forma subsidiaria, el libelista plantea \u00a0otro \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de las pruebas que alud\u00edan a la agresi\u00f3n que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0estaba \u00a0padeciendo \u00a0por \u00a0la \u00a0violencia \u00a0de \u00a0su hermano, error que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>habr\u00eda \u00a0conducido \u00a0a \u00a0dejar de aplicar el \u00a0principio \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0dubio \u00a0 \u00a0pro \u00a0 reo, \u00a0que \u00a0reca\u00eda \u00a0sobre la circunstancia justificante de la conducta \u00a0por leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0libelista \u00a0comete \u00a0un \u00a0desatino \u00a0esencial, \u00a0detectado de entrada por el Procurador Delegado, consistente en tener \u00a0como \u00a0ciertos los fundamentos y alegatos que expuso en el primer cargo, para con \u00a0base \u00a0en \u00a0ese \u00a0supuesto, en la segunda censura, reclamar el beneficio de la duda \u00a0para la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vale decir, este cargo, aunque se plante\u00f3 \u00a0como \u00a0subsidiario, \u00a0carece de sustento aut\u00f3nomo y por ende es inepto en sede de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha sostenido reiteradamente la Sala que el \u00a0orden \u00a0de \u00a0postulaci\u00f3n y estudio de los cargos que se formulan en la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0el principio de prioridad, seg\u00fan el cual es necesario \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0incidencia procesal que la prosperidad de alguno de ellos \u00a0pueda \u00a0conllevar, en atenci\u00f3n al efecto corrector, o invalidante si se trata de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, en rigor t\u00e9cnico, se debe \u00a0postular \u00a0inicialmente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que \u00a0eventualmente mayor efecto produzca (por \u00a0ejemplo: \u00a0absoluci\u00f3n), \u00a0pues si llegare a prosperar, rebasar\u00eda el cometido que \u00a0se \u00a0persigue \u00a0con \u00a0los \u00a0restantes \u00a0(por ejemplo: reconocimiento de una atenuante \u00a0punitiva), \u00a0y \u00a0por \u00a0ende ya no ser\u00eda necesario que la Corte Suprema de Justicia \u00a0se ocupe en el estudio de los dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido \u00a0que la normatividad \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0admite \u00a0que \u00a0se postulen cargos subsidiarios o excluyentes. Sin \u00a0embargo, \u00a0que \u00a0un \u00a0cargo \u00a0sea subsidiario no significa que sea subordinado a los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0uno anterior, ni que sea subalterno, ni se trata de un concepto \u00a0asemejado \u00a0al \u00a0de \u00a0menor \u00a0importancia, \u00a0ni \u00a0implica \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0proposici\u00f3n y \u00a0desarrollo \u00a0se tolere un relajamiento en las exigencias de la t\u00e9cnica inherente \u00a0al recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera que la postulaci\u00f3n de cargos \u00a0subsidiarios \u00a0responde \u00a0a \u00a0la \u00a0facultad que la ley confiere al casacionista para \u00a0que \u00a0pueda \u00a0presentar \u00a0otras alternativas, buscando defender posturas jur\u00eddicas \u00a0distintas \u00a0y \u00a0con fundamento en cuestiones espec\u00edficas diversas, precaviendo de \u00a0ese \u00a0modo \u00a0el \u00a0evento \u00a0en \u00a0que \u00a0el cargo principal no tenga \u00e9xito. Pero en todo \u00a0caso, \u00a0los \u00a0cargos \u00a0subsidiarios \u00a0deben fincarse en razonamientos espec\u00edficos y \u00a0aut\u00f3nomos, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0v\u00e1lida \u00a0la \u00a0simple \u00a0remisi\u00f3n \u00a0a los fundamentos de un \u00a0reproche \u00a0anterior, \u00a0con la esperanza de que sean tenidos en cuenta por la Corte \u00a0para \u00a0que \u00a0los \u00a0adapte \u00a0oficiosamente \u00a0a \u00a0las nuevas pretensiones, puesto que el \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 rige \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 lo \u00a0impide. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En este caso particular la impropiedad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0es \u00a0evidente, \u00a0pues \u00a0con \u00a0los mismos argumentos utilizados para \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0leg\u00edtima defensa se pretende, en el cargo subsidiario, que se d\u00e9 \u00a0cabida \u00a0al \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio pro reo, \u00a0si \u00a0ahondar \u00a0en \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que no ofrecen certeza, y sobre \u00a0todo, \u00a0dando \u00a0por \u00a0sentado \u00a0que \u00a0las \u00a0tesis \u00a0defensivas \u00a0presentadas en el cargo \u00a0principal son correctas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Pese a lo anterior, se precisa recordar \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0consist\u00eda en demostrar que era necesario absolver por \u00a0falta \u00a0de certeza, el cargo subsidiario debi\u00f3 estructurarse de manera aut\u00f3noma \u00a0por \u00a0 \u00a0v\u00eda \u00a0 \u00a0directa \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Cuando el tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0lo \u00a0consagran:\u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal anterior \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991) y art\u00edculo 7\u00b0 del r\u00e9gimen procedimental vigente (Ley \u00a0600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Contrario \u00a0sensu, \u00a0si \u00a0lo que hace el \u00a0tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la apreciaci\u00f3n probatoria, y los cargos en casaci\u00f3n \u00a0deben \u00a0presentarse \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus \u00a0modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro que para el Tribunal Superior de \u00a0Pereira \u00a0el acopio probatorio no dej\u00f3 resquicio de duda y as\u00ed lo declara en el \u00a0texto \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0opt\u00f3 por condenar a MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ \u00a0GIRALDO \u00a0por el homicidio agravado de su hermano ante su convicci\u00f3n de certeza, \u00a0quedando \u00a0\u00fanicamente \u00a0por explorar la violaci\u00f3n indirecta de la ley, a trav\u00e9s \u00a0de errores de hecho o de derecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0segunda censura no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0TERCER \u00a0CARGO \u00a0(La ira como aminorante punitiva) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se encuentra atinada la glosa que frente a \u00a0esta \u00a0 censura \u00a0 hace \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0Delegado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0posible \u00a0atribuir al Tribunal Superior la comisi\u00f3n de un error, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0reconocido \u00a0que \u00a0la \u00a0implicada \u00a0actu\u00f3 \u00a0bajo un estado emocional \u00a0generado \u00a0por \u00a0la grave e injusta provocaci\u00f3n efectuada por la v\u00edctima, cuando \u00a0ese \u00a0tema \u00a0no \u00a0fue \u00a0estudiado en el fallo, debido a que no se incluy\u00f3 entre los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0fase \u00a0procesal \u00a0se insinu\u00f3 \u00a0siquiera que tal cosa pudiese haber ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras, si el estado de ira, en \u00a0su \u00a0connotaci\u00f3n jur\u00eddica, no fue objeto de la apelaci\u00f3n interpuesta contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0respecto de esa instituci\u00f3n el defensor no tiene \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico para demandar en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0ese t\u00f3pico, la Sala, en sentencia \u00a0de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 25 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 julio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 2002 \u00a0 \u00a0(radicaci\u00f3n15396), \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0de \u00a0quien ahora cumple la misma funci\u00f3n, expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa jurisprudencia de la Sala vertida \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 sus \u00a0 \u00a0 \u00a0autos \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias2,\u00a0 \u00a0 ha \u00a0reiterado \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n el procesado que, \u00a0teniendo \u00a0la \u00a0oportunidad, no hubiere apelado la sentencia condenatoria, con las \u00a0siguientes \u00a0salvedades: \u00a0que \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0trascendental; que el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0conocido la sentencia en el grado jurisdiccional de consulta; \u00a0y \u00a0cuando \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n interpuesta por el Fiscal, el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0 o \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0resulte \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto que el procesado \u00a0efectivamente \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de apelar y se le garantiz\u00f3 este derecho, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0ocurre, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0ha \u00a0contado con defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0 o \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 notificaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 inexistente \u00a0 o \u00a0abiertamente \u00a0irregular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0debe \u00a0existir \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0y \u00a0conceptual entre los motivos de disenso que se ponen en \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior a trav\u00e9s del recurso de apelaci\u00f3n, y los \u00a0cargos \u00a0 que \u00a0 m\u00e1s \u00a0 tarde \u00a0 se \u00a0 someten \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El silencio de los sujetos procesales que \u00a0han \u00a0tenido \u00a0la \u00a0oportunidad de apelar, materializado en no ejercitar dentro del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legal \u00a0ese \u00a0derecho, o en impugnar s\u00f3lo por algunos motivos, comporta \u00a0la \u00a0correlativa aceptaci\u00f3n de lo decidido por el Juez, en todo, o en los puntos \u00a0no cuestionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 ello \u00a0 ocurre, \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0concatenados \u00a0que \u00a0conforman \u00a0la unidad \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddica del proceso penal, impide que por fuera de la oportunidad que \u00a0confiere \u00a0la \u00a0ley \u00a0se \u00a0intente \u00a0censurar \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0el Juez. Admitir lo \u00a0contrario \u00a0ser\u00eda \u00a0tanto \u00a0como \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0y, \u00a0en \u00a0determinadas \u00a0condiciones, \u00a0contra \u00a0la \u00a0inamovilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones de m\u00e9rito.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, con relaci\u00f3n a la falta de \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0estado \u00a0de ira como circunstancia de disminuci\u00f3n punitiva, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO carece de inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0no \u00a0tuvo oportunidad de \u00a0ocuparse \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0materia, \u00a0de \u00a0suerte que este cargo, estructurado en la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, no guarda identidad tem\u00e1tica sustancial con los motivos \u00a0de la impugnaci\u00f3n contra la sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad de aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n extraordinaria, el Juzgado Promiscuo del Circuito de \u00a0Pereira, \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del 2 de octubre de 2001, en aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad por la sucesi\u00f3n de leyes penales, readecu\u00f3 la pena principal \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MARTHA LUC\u00cdA \u00c1LVAREZ GIRALDO, reduci\u00e9ndola a veinte \u00a0(20) a\u00f1os m\u00e1s diez (10) meses de prisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada la sentencia, la \u00a0competencia \u00a0para decidir sobre los t\u00f3picos relativos a la favorabilidad radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, como lo dispone el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el principio de la \u00a0doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, la redosificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 hizo \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0tiene \u00a0car\u00e1cter \u00a0provisional, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha venido reiterando la Corte; y si fuere el caso, sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tema \u00a0podr\u00e1 \u00a0volver \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad, \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0 tiene \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 facultad \u00a0 \u00a0 legal \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 resolver \u00a0definitivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, contra el auto que resuelva \u00a0en \u00a0segunda instancia los asuntos inherentes a la favorabilidad, en ning\u00fan caso \u00a0procede \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a013.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De conformidad con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo motivo de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Protocolo de necropsia, folio 119 cdno. 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Confrontar: \u00a0Auto \u00a0del 5 de agosto de 1995, radicaci\u00f3n 10.745, M.P. Dr. D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia; \u00a0Auto del 5 de septiembre de 1996, radicaci\u00f3n 11.332, M.P. Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll;\u00a0 \u00a0Auto \u00a0del 9.646 del 5 de agosto de 1997, M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll; \u00a0Sentencia del 24 de abril de 2001, radicaci\u00f3n \u00a012.224, \u00a0M.P. Dr. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego; Sentencia del 19 de diciembre de \u00a02000, radicaci\u00f3n 11.633, M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12263 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 090 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., seis (6) de agosto de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6597","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}