{"id":6589,"date":"2023-09-08T17:00:18","date_gmt":"2023-09-08T17:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1201027-03-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:18","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:18","slug":"1201027-03-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1201027-03-03\/","title":{"rendered":"12010(27-03-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12010 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 038 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintisiete (27) de marzo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de JHON JAIRO PONCE CHARRIA contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01995, \u00a0mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el 1\u00b0 de junio del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0por el Juzgado Veintisiete Penal del Circuito de esta capital, que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho se\u00f1or y a JUAN CARLOS MEJ\u00cdA SALAZAR en calidad de coautores \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0hurto \u00a0calificado-agravado, \u00a0a \u00a0la pena principal de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0tres \u00a0(43) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el lapso de diez (10) a\u00f1os, a indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y les neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las tres de la ma\u00f1ana del \u00a0domingo \u00a09 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01994,dos \u00a0agentes \u00a0de polic\u00eda que prestaban turno de \u00a0vigilancia \u00a0en las instalaciones de la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0Avenida \u00a0El \u00a0Dorado \u00a0con \u00a0carrera \u00a050 de Bogot\u00e1, observaron la \u00a0actitud \u00a0sospechosa \u00a0de \u00a0dos \u00a0personas \u00a0que \u00a0arribaron \u00a0en \u00a0un veh\u00edculo campero \u00a0Chevrolet \u00a0 \u00a0Trooper \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0pretend\u00edan \u00a0 \u00a0abandonarlo \u00a0 \u00a0en \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 una \u00a0discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0acercaron \u00a0al \u00a0carro \u00a0y \u00a0observaron que \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0panor\u00e1mico \u00a0roto; \u00a0y \u00a0manchas \u00a0de \u00a0sangre \u00a0en \u00a0la \u00a0parte delantera; \u00a0entonces, \u00a0los uniformados detuvieron a sus ocupantes JHON JAIRO PONCE CHARRIA y \u00a0JUAN \u00a0 CARLOS \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 SALAZAR, \u00a0 porque \u00a0no \u00a0suministraron \u00a0una \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0satisfactoria \u00a0sobre el origen del veh\u00edculo; y fueron puestos a disposici\u00f3n de \u00a0la Fiscal\u00eda por el punible de hurto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la fuerza de las evidencias, JHON JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0mientras depart\u00edan consumiendo licor en el barrio \u00a0Villas \u00a0de \u00a0Granada, \u00a0su \u00a0contertulio JUAN CARLOS MEJ\u00cdA SALAZAR le confes\u00f3 que \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0deseo \u00a0de \u00a0hurtar \u00a0un \u00a0veh\u00edculo, por lo cual, luego de hablar sobre \u00a0algunas \u00a0posibilidades, \u00a0hicieron \u00a0parar \u00a0a su amigo Hayden Ardila Rib\u00f3n, quien \u00a0pasaba \u00a0casualmente \u00a0por \u00a0el sector conduciendo el campero Chevrolet Trooper que \u00a0pertenec\u00eda \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano, \u00a0con el pretexto de solicitarle el favor de que los \u00a0llevara \u00a0a un cajero autom\u00e1tico; y efectivamente lo abordaron hasta llegar a un \u00a0dispensador de dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0regreso, \u00a0luego \u00a0de simular que hab\u00edan \u00a0cumplido \u00a0esa \u00a0diligencia, \u00a0en \u00a0la calle 80 (Autopista a Medell\u00edn), a la altura \u00a0del \u00a0barrio Bochica, PONCE CHARRIA solicit\u00f3 a su amigo Hayden Ardila Rib\u00f3n que \u00a0se \u00a0detuviera \u00a0porque \u00a0ten\u00eda una necesidad fisiol\u00f3gica. Entonces, aprovechando \u00a0ese \u00a0instante, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA SALAZAR, que iba en la parte de \u00a0atr\u00e1s, \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0una \u00a0pistola y dispar\u00f3 sobre la nuca del conductor, la bala \u00a0hizo \u00a0impacto \u00a0en la regi\u00f3n occipital, le produjo la muerte en forma inmediata, \u00a0y \u00a0 sali\u00f3 \u00a0 del \u00a0 organismo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 arco \u00a0superciliar \u00a0derecho1, \u00a0quiz\u00e1 con \u00a0direcci\u00f3n al parabrisas, que result\u00f3 destruido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR \u00a0hizo a un lado al occiso y \u00a0asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0del \u00a0campero; \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0subi\u00f3 \u00a0nuevamente y se \u00a0dirigieron \u00a0por la misma v\u00eda hasta pasar el puente sobre el r\u00edo Bogot\u00e1. En la \u00a0orilla \u00a0de \u00a0la \u00a0carretera, \u00a0sobre \u00a0una \u00a0cuneta \u00a0arrojaron \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver, para de \u00a0inmediato \u00a0regresar \u00a0hacia la capital. Como el prop\u00f3sito de ellos era transitar \u00a0por \u00a0lugares donde no hubiera polic\u00eda, tomaron una ruta por el barrio \u00c1lamos y \u00a0salieron \u00a0a \u00a0la Avenida El Dorado, donde el carro se qued\u00f3 sin gasolina, motivo \u00a0por \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 cual \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0dispon\u00edan \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0abandonarlo, \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 \u00a0fueron \u00a0aprehendidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0base en el informe de polic\u00eda, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Octava \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad Especial de Permanencia abri\u00f3 investigaci\u00f3n, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0 a \u00a0 los \u00a0implicados \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0recaud\u00f3 \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0iniciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento del asunto la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Ochenta \u00a0y \u00a0Nueva \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, y al definir la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el 14 de enero de 1994, impuso a los se\u00f1ores JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0y \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR \u00a0medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos homicidio agravado y \u00a0hurto calificado-agravado (folio 69 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo de 1994 se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n (folio \u00a0233 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a02 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994, la Fiscal\u00eda \u00a0Ochenta \u00a0y \u00a0Nueve \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra JHON JAIRO PONCE CHARRIA y JUAN \u00a0CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coautores \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0endilgado al definir su situaci\u00f3n jur\u00eddica (folio 352 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 Efectuado \u00a0 el \u00a0reparto, \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0asunto \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Veintisiete \u00a0Penal del Circuito Bogot\u00e1; \u00a0corri\u00f3 \u00a0los \u00a0traslados \u00a0de \u00a0rigor \u00a0y finalizada la audiencia p\u00fablica, mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0junio de 1995, conden\u00f3 a los se\u00f1ores JHON JAIRO PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0y \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR \u00a0en \u00a0calidad de coautores de homicidio \u00a0agravado \u00a0(por la indefensi\u00f3n de la victima y por cometerlo para facilitar otro \u00a0il\u00edcito), \u00a0y \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado-agravado, a la pena principal de cuarenta y \u00a0tres \u00a0(43) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0a cada uno; y adopt\u00f3 las otras determinaciones \u00a0referidas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 inicial \u00a0 de \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0(folio \u00a092 \u00a0cdno. \u00a02). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del procesado impugn\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia, siendo confirmada \u00edntegramente por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0en \u00a0fallo \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0octubre de 1995 (folio 106 cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Inconforme con la decisi\u00f3n anterior, el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA interpuso el recurso de casaci\u00f3n cuyo \u00a0fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Mientras \u00a0se \u00a0tramitaba la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el \u00a0Juzgado Veintisiete Penal del Circuito de Bogot\u00e1, mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a018 \u00a0de febrero de 2002, en aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad \u00a0por \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes \u00a0penales, \u00a0readecu\u00f3 la pena principal impuesta al \u00a0se\u00f1or \u00a0JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA, reduci\u00e9ndola a veintisiete (27) a\u00f1os m\u00e1s \u00a0tres (03) meses de prisi\u00f3n (folio 122 cdno Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 se \u00a0 pronunci\u00f3 \u00a0 con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0coprocesado JUAN CARLOS MEJ\u00cdA SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos cargos contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0postula \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0JHON JAIRO PONCE CHARRIA, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, consagrada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), cuerpo segundo, \u00a0aduciendo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial por errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n de dos ampliaciones de \u00a0testimonios \u00a0fundamentales, \u00a0que \u00a0tendr\u00edan \u00a0aptitud para demostrar la inocencia \u00a0del \u00a0procesado, y cuya falta de apreciaci\u00f3n condujo a los jueces de instancia a \u00a0condenarlo \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y hurto calificado-agravado, \u00a0cuando lo correcto era disponer su absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0infringidos, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a05\u00b0 \u00a0(culpabilidad) \u00a0y 40 numeral 2\u00b0 (ausencia de \u00a0culpabilidad \u00a0por \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0ajena); y por aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0324 (homicidio agravado), 350 y 372 (hurto calificado-agravado) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Decreto 100 de 1980; y tambi\u00e9n los art\u00edculos 247 (prueba \u00a0para \u00a0condenar) \u00a0y \u00a0248 \u00a0(medios \u00a0de prueba) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de exponer sus argumentos solicita \u00a0a \u00a0la Corte casar el fallo impugnado y proferir el de sustituci\u00f3n, de car\u00e1cter \u00a0absolutorio a favor del procesado PONCE CHARRIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces de \u00a0instancia \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0desconocieron \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Mauricio \u00a0Salinas Rozo, vertido en la \u00a0audiencia \u00a0 p\u00fablica, \u00a0oportunidad \u00a0donde \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0relato \u00a0ofrecido \u00a0desde \u00a0un \u00a0principio \u00a0por \u00a0JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA respecto de los \u00a0acontecimientos que antecedieron a la muerte investigada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concreta \u00a0 el \u00a0 error \u00a0 en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes aspectos, referidos por dicho testigo: que era \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR \u00a0quien \u00a0desde \u00a0un \u00a0comienzo \u00a0portaba \u00a0el arma; que \u00a0efectivamente \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR \u00a0amenaz\u00f3 \u00a0de muerte con el arma que portaba a la \u00a0ocupante \u00a0de \u00a0otro \u00a0veh\u00edculo \u00a0y \u00a0le \u00a0pidi\u00f3 \u00a0a \u00a0PONCE CHARRIA que le cortara el \u00a0cuello; \u00a0que PONCE CHARRIA intervino para evitar que MEJ\u00cdA SALAZAR cumpliera su \u00a0designio; \u00a0y que fue a instancias de MEJ\u00cdA SALAZAR que los procesados abordaron \u00a0el \u00a0campero Chevrolet Trooper, con la aparente intenci\u00f3n de retirar plata de un \u00a0cajero en el barrio Quirigua. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el yerro cometido en el fallo se \u00a0reflej\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u201cinferencia l\u00f3gica\u201d y es trascendental \u201cpor cuanto dicha \u00a0prueba \u00a0tiene \u00a0la capacidad demostrativa de una posible falta de responsabilidad \u00a0penal\u201d \u00a0de JHON JAIRO PONCE CHARRIA, ante el \u201cposible constre\u00f1imiento\u201d de \u00a0que fue v\u00edctima por parte de JUAN CARLOS MEJ\u00cdA SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su criterio, lo \u00fanico cierto respecto de \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA es que fue capturado en el lugar donde se encontr\u00f3 el veh\u00edculo, \u00a0sin \u00a0que de ah\u00ed pueda deducirse su responsabilidad penal, pues \u00e9sta \u201cse hace \u00a0cada \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0difusa\u201d, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta la prueba omitida y otras \u00a0igualmente desincriminadoras (sic). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0finalizar, introduce un cap\u00edtulo que \u00a0titula: \u00a0\u201cLo \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacer \u00a0el Tribunal\u201d, e indica que era preciso que \u00a0tuviera \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la prueba ignorada por el Juez de primera instancia, que le \u00a0diera \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio que merec\u00eda y que ponderara de manera adecuada las \u00a0dem\u00e1s pruebas obrantes en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0subsidio \u00a0del \u00a0anterior, \u00a0reprocha \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del testimonio, en audiencia p\u00fablica, por \u00a0parte \u00a0del se\u00f1or Duverly Ardila Rib\u00f3n (hermano de la v\u00edctima), quien realiz\u00f3 \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n privada y confirma en gran parte las afirmaciones hechas por \u00a0JHON \u00a0JAIRO PONCE CHARRIA \u201crespecto de los hechos que antecedieron a la muerte \u00a0que se investiga y que son desincriminatorios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el Tribunal Superior ignor\u00f3 \u00a0que \u00a0dicho \u00a0testigo \u00a0corrobor\u00f3 \u00a0lo \u00a0que ya hab\u00eda dicho PONCE CHARRIA sobre los \u00a0siguientes \u00a0aspectos: que JUAN CARLOS MEJ\u00cdA SALAZAR era quien desde un comienzo \u00a0portaba \u00a0el \u00a0arma; \u00a0que \u00e9ste se\u00f1or amenaz\u00f3 a los ocupantes de otro veh\u00edculo; \u00a0que \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0intervino para evitar que hiciera realidad dichas amenazas; \u00a0que \u00a0fue MEJ\u00cdA SALAZAR quien promovi\u00f3 la utilizaci\u00f3n del campero hurtado para \u00a0desplazarse \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0a \u00a0retirar \u00a0dinero \u00a0de un cajero autom\u00e1tico; y que MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR, \u00a0mediante \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0muerte, \u00a0oblig\u00f3 \u00a0a \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0a \u00a0que lo \u00a0acompa\u00f1ara \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 recorrido \u00a0donde \u00a0aqu\u00e9l \u00a0dio \u00a0muerte \u00a0a \u00a0Hayden \u00a0Ardila \u00a0Rib\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0dice el \u00a0censor, \u00a0es \u00a0muy \u00a0influyente, \u00a0pues \u00a0si \u00a0se \u00a0hubiese sopesado la ampliaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, se habr\u00eda concluido en la \u201cposible \u00a0falta de responsabilidad penal de JHON JAIRO PONCE CHARRIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 seguida, \u00a0 transcribe \u00a0 los \u00a0mismos \u00a0argumentos \u00a0presentados \u00a0en el primero cargo, y en id\u00e9ntica manera se refiere a \u00a0lo \u00a0que, \u00a0seg\u00fan su criterio, ten\u00eda que hacer el Tribunal Superior para decidir \u00a0correctamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de \u00a0fondo insalvables, que destinan su pretensi\u00f3n al fracaso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca inicialmente que las deficiencias \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que \u00a0exhibe \u00a0la \u00a0demanda \u00a0impiden \u00a0su prosperidad, en tanto \u00a0plantea, \u00a0aunque sin mencionarlo expresamente, errores de hecho por falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las declaraciones de Mauricio Salinas Rozo y Duverly Ardila \u00a0Rib\u00f3n; \u00a0y luego trata de desarrollar un falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, confusi\u00f3n que torna incomprensible el \u00a0cargo \u00a0y \u00a0traslada \u00a0a \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal el trabajo de discernir lo que \u00a0verdaderamente \u00a0quiso \u00a0significar \u00a0con \u00a0su \u00a0ataque, \u00a0siendo ello improcedente en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de limitaci\u00f3n que gobierna el recurso extraordinario, e \u00a0impide \u00a0a \u00a0la Corporaci\u00f3n suplir con adiciones, aclaraciones o interpretaciones \u00a0los desperfectos de construcci\u00f3n de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa que el libelista no precisa d\u00f3nde \u00a0radica \u00a0el \u00a0yerro \u00a0en la &#8220;inferencia l\u00f3gica&#8221;, pero a pesar de ello entiende que \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0desatino \u00a0se \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que el Tribunal no acept\u00f3 como \u00a0cierto \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones de Mauricio Salinas Rozo y Duverly \u00a0Ardila \u00a0Rib\u00f3n \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0no \u00a0acept\u00f3 que JHON JAIRO PONCE CHARRIA \u00a0actu\u00f3 bajo una de las causales de inculpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0acota \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0cambia \u00a0nueva \u00a0y \u00a0diametralmente \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0del ataque, pues no \u00a0solamente \u00a0reclama \u00a0el reconocimiento de unos hechos no tenidos en cuenta por el \u00a0sentenciador, \u00a0sino \u00a0que adem\u00e1s considera que esas pruebas tienen la suficiente \u00a0capacidad \u00a0suasoria \u00a0para \u00a0tener \u00a0como \u00a0ciertos \u00a0los puntos a que se refieren, y \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0presupuesto, \u00a0reconocer la causal de inculpabilidad a favor de PONCE \u00a0CHARRIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que al argumentar de esa forma, el \u00a0defensor\u00a0 \u00a0lanza \u00a0un juicio de reproche sobre la credibilidad que merec\u00edan \u00a0dichos \u00a0testimonios, \u00a0y emite un concepto muy personal sobre el grado de certeza \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0otorgarles, \u00a0pretendiendo \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0acoja \u00a0sus \u00a0planteamiento \u00a0 y \u00a0 sustituya \u00a0 todo \u00a0el \u00a0proceso \u00a0estimativo \u00a0empleado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el Delegado del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0examina \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado y verifica que el Tribunal ni omiti\u00f3 ni \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0pruebas; \u00a0y \u00a0observa \u00a0que \u00a0respecto \u00a0a que MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR \u00a0ten\u00eda \u00a0la intenci\u00f3n de atacar a un ciudadano que se encontraba dentro \u00a0de \u00a0otro veh\u00edculo estacionado cerca al lugar donde los procesados depart\u00edan, y \u00a0sobre \u00a0la supuesta actitud mediadora de PONCE CHARRIA, el censor tampoco explica \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0esta situaci\u00f3n frente al criterio plasmado en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y concluye que si el casacionista buscaba \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA no ten\u00eda capacidad para cometer una \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00a0resultar\u00eda \u00a0equ\u00edvoca, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0movido \u00a0por \u00a0sentimientos \u00a0nobles, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0aquella \u00a0v\u00edctima \u00a0potencial, \u00a0la \u00a0del \u00a0primer \u00a0carro \u00a0que iban a hurtar, era una persona \u00a0conocida \u00a0en \u00a0el sector, aleda\u00f1o a su casa de habitaci\u00f3n, de donde infiere que \u00a0fueron \u00a0otros \u00a0los motivos de su intervenci\u00f3n y no los que anota el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0reflexiones \u00a0solicita a la Corte no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la que exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, y que al desarrollar los cargos incurre en insalvables \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y \u00a0de contenido, que les restan toda posibilidad de \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0A \u00a0decir \u00a0del \u00a0libelista, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0tanto \u00a0omiti\u00f3 valorar la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or Mauricio Salinas Rozo, recaudado en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y, supuestamente, poseedora la parte dejada de apreciar, de \u00a0suficiente \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0para demostrar que JHON JAIRO PONCE CHARRIA \u00a0siempre \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0que \u00a0es \u00a0inocente \u00a0por \u00a0cuanto actu\u00f3 bajo la \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0ejerci\u00f3 el coprocesado JUAN CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad se presenta \u00a0cuando \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal y oportunamente practicado, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior lo distorsiona, tergiversa, recorta, cercena o adiciona en su \u00a0contenido \u00a0literal; evento en el cual el censor tiene la carga de confrontar por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0textual de la prueba sobre la que hace recaer el yerro, con \u00a0lo \u00a0que el Ad-quem pens\u00f3 que ella dec\u00eda, y una vez demostrado el desfase, debe \u00a0continuar hacia la trascendencia de aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0es adecuada la v\u00eda de \u00a0ataque \u00a0seleccionada \u00a0por \u00a0el libelista, si se tiene en cuenta que el testimonio \u00a0rendido \u00a0por cada persona conforma una sola prueba, aunque su contenido total se \u00a0recopile \u00a0en varias sesiones, o se decreten ampliaciones del mismo; por lo cual, \u00a0si \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0omiten \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de aspectos importantes \u00a0vertidos \u00a0en \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0ampliaciones, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que su aporte hacia el \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0los sucesos resulta cercenado, alterado o distorsionado, es \u00a0factible \u00a0que \u00a0llegase \u00a0a \u00a0configurarse \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0No \u00a0obstante \u00a0el \u00a0anterior aserto, de \u00a0inmediato \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0distancia de la t\u00e9cnica casacional, pues, cual si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un alegato com\u00fan, dedic\u00f3 su esfuerzo a destacar la importancia de \u00a0la \u00a0serie de aspectos que le interesan, pero no tuvo la precauci\u00f3n de demostrar \u00a0dos \u00a0cuestiones \u00a0imprescindibles \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso extraordinario: la \u00a0primera, \u00a0que \u00a0respecto de esos puntos concretos nada dijo el Tribunal Superior, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0en \u00a0forma distorsionada;\u00a0 y la \u00a0segunda, \u00a0que \u00a0lo \u00a0aportado \u00a0por \u00a0el \u00a0declarante \u00a0al ampliar su testimonio en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0virtualidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0de desvirtuar todas las \u00a0reflexiones \u00a0contenidas en el fallo a partir de las otras pruebas valoradas y de \u00a0la \u00a0pluralidad \u00a0de indicios analizados antes de adoptar la decisi\u00f3n de condenar \u00a0en calidad de coautor a JHON JAIRO PONCE CHARRIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es suficiente, entonces, en el \u00e1mbito \u00a0del \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad, \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar las pruebas \u00a0que \u00a0interesan \u00a0al \u00a0libelista, \u00a0con \u00a0base en deducciones subjetivas y proclives, \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0apunta \u00a0hacia \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n t\u00e9cnica del error de \u00a0juicio endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0principales \u00a0defectos \u00a0que \u00a0se \u00a0advierte \u00a0en el reproche consiste en que parte de un supuesto \u00a0que \u00a0no \u00a0compagina \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad, cual es la omisi\u00f3n de la ampliaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Mauricio \u00a0Salinas \u00a0Rozo, \u00a0si \u00a0se \u00a0observa que en la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0conforma \u00a0una \u00a0unidad \u00a0con \u00a0la \u00a0de segunda al ser esta \u00a0confirmatoria de aquella, el Juez de Circuito expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, la defensa de PONCE CHARRIA, \u00a0centra \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0obtener \u00a0una \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0teniendo como \u00a0fundamento \u00a0el \u00a0dicho de su cliente unido a la ampliaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de \u00a0MAURICIO \u00a0SALINAS \u00a0ROZO; \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0considera, \u00a0que si como lo admite el \u00a0Fiscal, \u00a0JUAN \u00a0CARLOS MEJ\u00cdA fue quien dispar\u00f3 contra la v\u00edctima, acogiendo lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0JHON \u00a0JAIRO, \u00a0ha \u00a0de \u00a0creerse \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad su versi\u00f3n de \u00a0exculpaci\u00f3n, \u00a0y en tales condiciones no ser\u00eda responsable del doble delito que \u00a0se le imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0cierta la afirmaci\u00f3n del funcionario \u00a0acusador, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0el autor material del HOMICIDIO lo fue el mencionado \u00a0sujeto, \u00a0pero ello no quiere decir de una parte, que debe acogerse totalmente lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA, \u00a0pues \u00a0esta \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0tesis \u00a0fundamental de la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0porque \u00a0si esto fuera as\u00ed, jam\u00e1s hubiera pedido la condena de este \u00a0segundo individuo&#8230;\u201d (folio 124 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a que el implicado PONCE CHARRIA \u00a0se \u00a0opuso \u00a0a \u00a0la \u00a0conducta \u00a0agresiva del coprocesado cuando inicialmente quer\u00eda \u00a0apoderarse \u00a0de \u00a0otro veh\u00edculo, a que no se encontraba armado y a que finalmente \u00a0abord\u00f3 \u00a0el \u00a0campero \u00a0por \u00a0insinuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR, el Juez de primera \u00a0instancia \u00a0acota \u00a0que tales cosas las dijo el testigo Salinas Rozo tard\u00edamente, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0no se refiri\u00f3 a nada de ello, \u00a0aparte \u00a0 de \u00a0que \u00a0en \u00a0dicho \u00a0aspecto, \u00a0Mauricio \u00a0Salinas \u00a0Rozo \u00a0fue \u00a0contradicho \u00a0&#8220;categ\u00f3ricamente&#8221; \u00a0por \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Vel\u00e1squez Gil, uno de sus acompa\u00f1antes, \u00a0por \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 \u201cno \u00a0debe \u00a0d\u00e1rsele \u00a0cr\u00e9dito \u00a0alguno\u201d \u00a0(folio \u00a0126 \u00a0cdno. \u00a02) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0el fallador no dio \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la ampliaci\u00f3n del testimonio de Mauricio Salinas Rozo, lo cual \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0s\u00ed apreci\u00f3 aquella parte de dicha prueba; y ante tal \u00a0postura \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0sienta \u00a0su protesta, con lo cual traslada su \u00a0ataque \u00a0 hacia \u00a0 las \u00a0lindes \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0hoy \u00a0s\u00f3lo \u00a0excepcionalmente admitido, \u00a0ante \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0o \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica que rige para la \u00a0evaluaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0No \u00a0est\u00e1 por dem\u00e1s recordar que, de \u00a0cualquier \u00a0manera, \u00a0la \u00a0aludida ampliaci\u00f3n de Salinas Rozo no pod\u00eda incidir en \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA, ya que el \u00a0declarante \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0circunstancias bien anteriores a la comisi\u00f3n de los \u00a0delitos \u00a0 imputados, \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0hurto; \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0nada \u00a0relata \u00a0sobre \u00a0situaciones concomitantes a la comisi\u00f3n de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. De otra parte, el demandante cuestiona \u00a0de \u00a0manera \u00a0insuficiente \u00a0los \u00a0raciocinios \u00a0jur\u00eddicos \u00a0contenidos \u00a0en el fallo, \u00a0dejando \u00a0inc\u00f3lume \u00a0la \u00a0estructura \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0mismo y lo concluido por los \u00a0jueces \u00a0de instancia con base en el resto del acopio probatorio que sirvi\u00f3 para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0condena, \u00a0no \u00a0obstante, que la jurisprudencia ha insistido en que \u00a0para \u00a0desarrollar \u00a0a cabalidad el cargo, corresponde al censor, ineludiblemente, \u00a0demostrar \u00a0que los otros medios de convicci\u00f3n no eran id\u00f3neos para orientar el \u00a0sentido del la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0consider\u00f3 \u00a0en contra de PONCE CHARRIA varios indicios, que no fueron \u00a0siquiera \u00a0mencionados \u00a0por \u00a0el libelista, entre ellos: que ofreci\u00f3 dinero a los \u00a0polic\u00edas \u00a0que \u00a0lo \u00a0capturaron \u00a0para \u00a0que \u00a0&#8220;no lo embalaran&#8221;; que su versi\u00f3n en \u00a0indagatoria \u00a0es \u00a0inconsistente; \u00a0que \u00a0era \u00a0amigo de la v\u00edctima y aprovech\u00f3 esa \u00a0circunstancia \u00a0para \u00a0facilitar la comisi\u00f3n del crimen; que estaba en compa\u00f1\u00eda \u00a0del \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR, ejecutor material del homicidio; y que entreg\u00f3 a \u00e9ste el \u00a0arma de fuego utilizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, el Tribunal Superior\u00a0 \u00a0aval\u00f3 \u00a0dichas \u00a0reflexiones \u00a0y \u00a0a\u00f1adi\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0diversos \u00a0funcionarios \u00a0que han conocido estas diligencias es la natural, es decir, que si \u00a0JHON \u00a0JARIO \u00a0PONCE CHARRIA hubiese querido evitar los delitos, lo hubiera podido \u00a0hacer \u00a0alertando a Hayden Ardila Rib\u00f3n (occiso) sobre las intenciones de MEJ\u00cdA \u00a0SALAZAR, \u00a0pues entre los dos hubieran dominado la situaci\u00f3n. Pero PONCE CHARRIA \u00a0no \u00a0lo \u00a0quiso as\u00ed, \u201c y la conclusi\u00f3n tiene que ser que estaba en connivencia \u00a0con Mej\u00eda, no puede existir otra hip\u00f3tesis&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 \u00a0habiendo \u00a0 ofrecido \u00a0 la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0varias \u00a0razones \u00a0para \u00a0no \u00a0aceptar la eximente de culpabilidad por \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0(hoy \u00a0causal \u00a0de ausencia de responsabilidad), el \u00a0censor \u00a0\u00fanicamente \u00a0sostiene \u00a0que las reflexiones del Tribunal son erradas, sin \u00a0exponer \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0las \u00a0bases \u00a0de \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0su \u00a0discurso \u00a0carece \u00a0de entidad para cimentar la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0alegada, porque se refiere a aspectos cuyo criterio es de \u00a0libre formaci\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En ese orden de ideas, como lo que se \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0inteligir \u00a0es una protesta abierta por las inferencias o deducciones \u00a0que \u00a0 hizo \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0correspond\u00eda \u00a0al impugnante acreditar el desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo \u00a0cual implicaba demostrar la divergencia que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0actuales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y las declaraciones que \u00a0hubiese \u00a0debido \u00a0contener \u00a0si \u00a0se hubieran acatado los postulados de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia o los aportes de las ciencias, tarea que tampoco \u00a0fue asumida por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales condiciones, la censura no sale \u00a0avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En forma subsidiaria, el libelista plantea \u00a0otro \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0por omisi\u00f3n de la ampliaci\u00f3n del testimonio del se\u00f1or Duverly \u00a0Ardila \u00a0Rib\u00f3n, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0de \u00a0dicha prueba dimanaba la certidumbre que JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE \u00a0CHARRIA siempre dijo la verdad y que es inocente por cuanto actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0la \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0que \u00a0en su contra ejerci\u00f3 el coprocesado JUAN \u00a0CARLOS MEJ\u00cdA SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cabe recordar que Duverly Ardila Rib\u00f3n \u00a0es \u00a0hermano del joven asesinado para hurtarle el campero que conduc\u00eda, y que no \u00a0estuvo \u00a0presente \u00a0en \u00a0los momentos previos al crimen ni durante su realizaci\u00f3n. \u00a0Ello \u00a0explica \u00a0que \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l menciona lo refiera porque lo escuch\u00f3 de \u00a0terceras \u00a0personas, \u00a0o \u00a0porque \u00a0se \u00a0dio \u00a0a \u00a0la tarea de averiguarlo en el barrio \u00a0Villas \u00a0 de \u00a0 Granada, \u00a0 donde \u00a0 habitaba \u00a0 Hayden \u00a0 hasta \u00a0 la \u00a0 fecha \u00a0 de \u00a0su \u00a0deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Nuevamente \u00a0el \u00a0censor \u00a0incurre en la \u00a0impropiedad \u00a0de \u00a0afirmar \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen \u00a0respaldo en la realidad, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0no es cierto que el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 hubiese ignorado u \u00a0omitido \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de Duverly Ardila Rib\u00f3n, recogida en \u00a0audiencia p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el contrario, en el fallo de segundo \u00a0grado \u00a0se hizo expresa referencia a dicha prueba y se emiti\u00f3 el juicio de valor \u00a0que el Juez colegiado tuvo a bien realizar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0contraindicios \u00a0enunciados por la \u00a0defensa \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Ponce \u00a0no \u00a0alcanzan \u00a0a tener la entidad de desvirtuar los \u00a0indicios \u00a0graves \u00a0que se tiene en contra, como arriba se expres\u00f3. Igualmente lo \u00a0afirmado \u00a0por el hermano del obitado, y por SALINAS en la audiencia, tratando de \u00a0ayudar \u00a0al procesado no tienen por lo que se ha analizado, la capacidad de hacer \u00a0dudar \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba de cargo. Que el hermano de la v\u00edctima crea que Ponce, no \u00a0estuvo \u00a0de \u00a0acuerdo, \u00a0es \u00a0su particular forma de ver los hechos, pero \u00e9l no fue \u00a0testigo \u00a0de \u00a0los mismos, y no puede aceptarse que otro an\u00e1lisis se anteponga al \u00a0que \u00a0hacen \u00a0los \u00a0funcionarios a quienes la ley les ha otorgado la dif\u00edcil tarea \u00a0de administrar justicia.\u201d (Folio 132 cdno. Tribunal) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Por manera que, habi\u00e9ndose ocupado el \u00a0Ad-quem \u00a0de \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0testimonio \u00a0rendida \u00a0en audiencia p\u00fablica por \u00a0Duverly \u00a0Ardila \u00a0Rib\u00f3n, \u00a0hermano de la v\u00edctima, para postular correctamente el \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad, \u00a0 correspond\u00eda \u00a0 al \u00a0 censor \u00a0 comparar \u00a0textualmente \u00a0lo \u00a0que \u00a0dijo el testigo con lo que el Tribunal pens\u00f3 que dec\u00eda, \u00a0pasar \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0a la deformaci\u00f3n del aporte testimonial, y luego avanzar hacia \u00a0la trascendencia del yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0igual \u00a0que \u00a0en el caso anterior, en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0demostrar el supuesto desatino con la solidez argumentativa que exige \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el \u00a0libelista se da a la tarea de enfatizar en los \u00a0aspectos que interesan a su pretensi\u00f3n defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el defensor de JHON JAIRO PONCE \u00a0CHARRIA \u00a0no \u00a0desarrolla propiamente el cargo dentro del \u00e1mbito de la casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0fundamento \u00a0no \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a \u00a0comprobar \u00a0alguna \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de darse hubiese \u00a0extralimitado \u00a0o \u00a0recortado su alcance probatorio, sino que apunta a criticar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0anteponiendo su particular manera de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio prevalezca sobre el del \u00a0Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0As\u00ed, nuevamente el libelista ense\u00f1a \u00a0su \u00a0discrepancia \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0escasa \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n o poder \u00a0suasorio \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 encontr\u00f3 \u00a0 en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio\u00a0 de Duverly Ardila Rib\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0se \u00a0precisa \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0desaparecida \u00a0la \u00a0tarifa probatoria en materia procesal penal, sustituida por el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es evidente que en principio no es posible para \u00a0los \u00a0 \u00a0jueces \u00a0 \u00a0incurrir \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0errores \u00a0 (de \u00a0 derecho) \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que, \u00a0por \u00a0lo \u00a0general, \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0no somete su raciocinio a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder \u00a0o negar credibilidad a un testimonio, dada la libertad de que goza \u00a0en \u00a0esa materia, por ministerio de la ley para estimar su m\u00e9rito de persuasi\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de los m\u00e1rgenes de la experiencia, las ciencias y la l\u00f3gica. Todo ello \u00a0significa \u00a0 que, \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia o identidad, \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0en \u00a0 falso \u00a0raciocinio, \u00a0la discrepancia de \u00a0un \u00a0sujeto \u00a0procesal con la valoraci\u00f3n otorgada por el sentenciador al conjunto \u00a0probatorio, \u00a0no \u00a0es \u00a0discutible \u00a0en casaci\u00f3n, sencillamente porque no existe un \u00a0par\u00e1metro \u00a0legal \u00a0que \u00a0pueda \u00a0haber \u00a0sido \u00a0transgredido \u00a0en la sentencia que se \u00a0impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. En virtud del principio de limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0definitiva, el cargo no estructura un \u00a0argumento \u00a0que \u00a0sustente v\u00e1lidamente el falso juicio \u00a0de \u00a0 identidad \u00a0 que \u00a0 pregona, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0ello \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad de aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Veintisiete Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0auto del 18 de febrero de 2002, en aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad, readecu\u00f3 la pena principal impuesta al se\u00f1or \u00a0JHON \u00a0JAIRO \u00a0PONCE CHARRIA, reduci\u00e9ndola a veintisiete (27) a\u00f1os m\u00e1s tres (3) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; y guard\u00f3 silencio con relaci\u00f3n al coprocesado JUAN CARLOS \u00a0MEJ\u00cdA SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, como no se casar\u00e1 el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, la Corte no tiene competencia para decidir \u00a0definitivamente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena. \u00a0En cambio, al quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0competencia radica en el Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de Seguridad, como lo dispone el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 79 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), soluci\u00f3n que se \u00a0ajusta \u00a0 a \u00a0derecho \u00a0y \u00a0que \u00a0garantiza \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, la redosificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Juzgado Veintisiete Penal del Circuito de Bogot\u00e1 tiene car\u00e1cter \u00a0estrictamente \u00a0provisional, como lo ha venido reiterando la Corte; y si fuere el \u00a0caso, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tema \u00a0podr\u00e1 \u00a0volver \u00a0el \u00a0Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y \u00a0Medidas \u00a0 de \u00a0 Seguridad, \u00a0 quien \u00a0 tiene \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0 legal \u00a0 de \u00a0resolver \u00a0definitivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, contra el auto que resuelva \u00a0en \u00a0segunda instancia los asuntos inherentes a la favorabilidad, en ning\u00fan caso \u00a0procede \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a013.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De conformidad con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo motivo de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, comun\u00edquese,\u00a0 devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CLAROS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE A. G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Protocolo de necropsia, folio 325 cdno. 1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12010 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 038 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintisiete (27) de marzo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6589","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6589"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6589\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}