{"id":6584,"date":"2023-09-08T17:00:18","date_gmt":"2023-09-08T17:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1187327-03-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:18","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:18","slug":"1187327-03-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1187327-03-03\/","title":{"rendered":"11873(27-03-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11873 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 038 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintisiete (27) de marzo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0contra la sentencia del 30 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996 por medio de la cual el Tribunal Superior de Riohacha revoc\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida \u00a0por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad\u00a0 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0\u00c1ngel \u00a0Domingo \u00a0S\u00e1nchez Pereira y \u00a0lo\u00a0\u00a0 \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0se \u00a0le hac\u00edan por el delito de \u00a0homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0del \u00a09 de abril de 1993 se encontraba Juan \u00a0Alejandro \u00a0Miranda \u00a0en compa\u00f1\u00eda de su compa\u00f1era y su hija en la playa cercana \u00a0al \u00a0corregimiento \u00a0de \u00a0Mingueo \u00a0(Guajira), \u00a0donde \u00a0igualmente \u00a0descansaban otras \u00a0personas, \u00a0entre \u00a0ellas, el Comandante de la subestaci\u00f3n de Polic\u00eda del citado \u00a0corregimiento, \u00a0sargento \u00a0\u00c1ngel \u00a0Domingo \u00a0S\u00e1nchez Pereira,\u00a0 y los agentes \u00a0Manuel \u00a0Francisco \u00a0Vald\u00e9s \u00a0Julio \u00a0y \u00a0Robins\u00f3n \u00a0Alfonso \u00a0Soto, \u00a0quienes estaban \u00a0vestidos \u00a0de \u00a0civil \u00a0y dedicados a ingerir bebidas alcoh\u00f3licas en compa\u00f1\u00eda de \u00a0sus \u00a0esposas. \u00a0En \u00a0alg\u00fan \u00a0momento \u00a0tanto \u00a0Miranda \u00a0como \u00a0las \u00a0se\u00f1oras \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0se \u00a0acercaron \u00a0a \u00a0una \u00a0mesa de comidas r\u00e1pidas con el prop\u00f3sito de \u00a0comprar \u00a0empanadas, \u00a0present\u00e1ndose una discusi\u00f3n entre Miranda y las se\u00f1oras, \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de ofensas rec\u00edprocas, a ra\u00edz de la pretensi\u00f3n que todos ten\u00edan \u00a0para que se les atendiera en primer lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tan \u00a0pronto \u00a0se \u00a0enteraron \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de la fuerza p\u00fablica del \u00a0citado \u00a0incidente, \u00a0abordaron de inmediato a Miranda, haci\u00e9ndolo\u00a0 v\u00edctima \u00a0de \u00a0insultos, \u00a0amenazas de muerte y golpes,\u00a0 que oblig\u00f3 a la intervenci\u00f3n \u00a0de amigos y familiares para que no lo siguieran atropellando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a08 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0los representantes de la \u00a0autoridad \u00a0retornaron \u00a0a \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Mingueo \u00a0y como vieron a Alejandro \u00a0Miranda \u00a0cuando \u00a0sal\u00eda \u00a0del \u00a0dep\u00f3sito \u00a0de los \u201cP\u00e9rez\u201d, de inmediato se le \u00a0acercaron, \u00a0reinici\u00e1ndose \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre ellos, en el curso de la\u00a0 \u00a0cual \u00a0Miranda fue maltratado f\u00edsica y verbalmente por el sargento S\u00e1nchez y el \u00a0agente \u00a0Vald\u00e9s, \u00a0quien \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de la trifulca y ante las voces del \u00a0sargento \u00a0que \u00a0le \u00a0gritaba \u00a0\u201cdele\u201d, \u201cmate a ese \u00a0perro \u00a0hijo \u00a0de puta\u201d dirigi\u00f3 su rev\u00f3lver en contra \u00a0de \u00a0Miranda \u00a0y \u00a0le \u00a0dispar\u00f3, \u00a0hiri\u00e9ndolo \u00a0mortalmente. Ante las expresiones de \u00a0disgusto \u00a0de la gente que se agolpaba en ese momento, los policiales se llevaron \u00a0a \u00a0Miranda \u00a0en \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0oficial \u00a0para \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda, donde \u00a0continuaron \u00a0golpe\u00e1ndolo \u00a0y\u00a0 \u00a0lo encerraron en el calabozo. Miranda muri\u00f3 \u00a0aproximadamente \u00a0media hora m\u00e1s tarde, cuando era traslado en la ambulancia con \u00a0destino al hospital de Santa Marta.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0avocada al d\u00eda siguiente por el Juzgado 80 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Penal Militar, quien luego de practicar varias pruebas remiti\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto \u00a0a \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0de Riohacha, si\u00e9ndole \u00a0asignada \u00a0el \u00a015 \u00a0de abril de 1993 a la Fiscal\u00eda Primera Especializada de dicha \u00a0ciudad. \u00a0Este despacho judicial vincul\u00f3 mediante indagatoria a Manuel Francisco \u00a0Vald\u00e9s \u00a0Julio, \u00a0Robins\u00f3n \u00a0Alfonso \u00a0Soto \u00a0Ben\u00edtez \u00a0y \u00a0\u00c1ngel \u00a0Domingo S\u00e1nchez \u00a0Pereira. \u00a0Al definirles la situaci\u00f3n jur\u00eddica, les impuso medida de detenci\u00f3n \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio, \u00a0mediante \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cerrada \u00a0la etapa instructiva, la Fiscal\u00eda calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0diciembre de 1993, profiriendo resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Vald\u00e9s \u00a0Julio \u00a0y precluyendo la investigaci\u00f3n en favor de S\u00e1nchez \u00a0Pereira \u00a0y \u00a0Soto \u00a0Ben\u00edtez; \u00a0al \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0esta providencia, la Fiscal\u00eda de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a partir de la \u00a0notificaci\u00f3n del cierre de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0subsanada la irregularidad que dio \u00a0origen \u00a0a la invalidaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda 4\u00aa. Especializada calific\u00f3 nuevamente \u00a0las \u00a0sumarias. \u00a0Acus\u00f3 \u00a0a Manuel Francisco Vald\u00e9s Julio como autor material y a \u00a0\u00c1ngel \u00a0Domingo S\u00e1nchez Pereira\u00a0 como determinador del delito de homicidio \u00a0agravado, \u00a0y \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la instrucci\u00f3n en favor de Robins\u00f3n A. Soto Ben\u00edtez, \u00a0mediante \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01994 \u00a0(C \u00a01, \u00a0fol. \u00a0324), que fue \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante el tribunal Superior de Riohacha el \u00a011 de enero de 1995 (C. 2, fol.18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El juicio le correspondi\u00f3 al Juzgado Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Riohacha, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0el \u00a022 \u00a0de noviembre de 1995 \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira y a Vald\u00e9s Julio a la pena principal de 40 a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0igual \u00a0al \u00a0de \u00a0la pena privativa de la libertad, al hallarlos \u00a0responsables \u00a0al \u00a0primero, como determinador y, al segundo, como autor material, \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio agravado, de que trata el art\u00edculo 324-6 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior. Este fallo fue apelado por el defensor de S\u00e1nchez Pereira y el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Riohacha, mediante sentencia del 30 de enero de 1996, lo \u00a0revoc\u00f3 \u00a0s\u00f3lo en relaci\u00f3n con la condena impuesta al citado procesado, a quien \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0le \u00a0fueran \u00a0formulados \u00a0por \u00a0la \u00a0muerte de Juan \u00a0Alejandro Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0160 \u00a0en \u00a0lo \u00a0Judicial Penal \u00a0inter\u00adpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportuna\u00admente \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00admanda, \u00a0 \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0 ad\u00admitida \u00a0y \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 LA\u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991) el casacionista formul\u00f3 un \u00fanico cargo. Lo enunci\u00f3, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0la sentencia impugnada se incurri\u00f3 en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0porque no se consideraron pruebas legal y oportunamente \u00a0allegadas \u00a0al proceso y de las cuales se evidencia la participaci\u00f3n criminal de \u00a0\u00c1ngel \u00a0Domingo \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0que pedi\u00f3 la vida Juan \u00a0Alejandro Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la censura se\u00f1ala que el Tribunal omiti\u00f3 \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios de los agentes de polic\u00eda Gustavo Enrique Rodr\u00edguez \u00a0Ter\u00e1n, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Garc\u00eda, \u00a0Jes\u00fas Alberto Vargas Casta\u00f1o y \u00a0Luis \u00a0Enrique \u00a0P\u00e9rez \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0de los cuales se infiere que S\u00e1nchez Pereira \u00a0jug\u00f3 \u00a0un \u00a0papel principal\u00edsimo en los hechos que rodearon la muerte de Miranda \u00a0y\u00a0 a pesar de ello no les dio ninguna importancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 juez \u00a0colegiado \u00a0tampoco \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Vald\u00e9s \u00a0y Soto, ni las anotaciones hechas en la \u00a0minuta \u00a0de \u00a0guardia. \u00a0Los \u00a0primeros \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0la persona que \u00a0accion\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0fue el Comandante S\u00e1nchez Pereira, versiones que encuentran \u00a0eco \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los agentes Rodr\u00edguez Ter\u00e1n y P\u00e9rez Rold\u00e1n, \u00a0quienes \u00a0sostienen \u00a0que \u00a0al \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0le \u00a0observaron \u00a0un arma de fuego fue a \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira; \u00a0y \u00a0del \u00a0documento en menci\u00f3n se evidencia la intenci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0por \u00a0falsear \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0pretendiendo \u00a0justificar \u00a0lo \u00a0sucedido con \u00a0mentiras para evadir su responsabilidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0de \u00a0no haberse omitido la apreciaci\u00f3n de los citados \u00a0elementos \u00a0 probatorios \u00a0 se \u00a0 hubiera \u00a0 podido \u00a0percibir \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0y \u00a0responsabilidad de S\u00e1nchez Pereira en la muerte de Juan Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que case la sentencia impugnada y condene a \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira, \u00a0como \u00a0coautor \u00a0del delito de homicidio en la persona de Juan \u00a0Alejandro Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero Delegado sugiere la \u00a0prosperidad \u00a0del \u00a0reproche \u00a0formulado, \u00a0por ende, casar la sentencia impugnada y \u00a0proferir \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0sustitutivo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u00a0en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0 S\u00e1nchez \u00a0Pereira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como fundamento de este criterio se\u00f1ala que \u00a0es \u00a0evidente \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0denunciado, pues el fallador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0estudio \u00a0y \u00a0an\u00e1lisis de los testimonios de los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0a que hace alusi\u00f3n el censor y que sirvieron de apoyo al \u00a0juez \u00a0a \u00a0quo para deducirle \u00a0responsabilidad \u00a0al \u00a0Sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira. El Tribunal no desvirtu\u00f3 esos \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0no \u00a0dijo \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0no \u00a0le \u00a0merec\u00edan credibilidad, ni le \u00a0ofrec\u00edan \u00a0certeza sobre la responsabilidad del citado procesado. Simplemente no \u00a0los \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0y \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0ello vari\u00f3 la decisi\u00f3n y \u00a0absolvi\u00f3 a S\u00e1nchez Pereira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica que la sentencia impugnada se basa en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Leticia \u00a0Arias, \u00a0P\u00e9rez \u00a0Rold\u00e1n, \u00a0Antonia Redondo, Joanis \u00a0Miranda, \u00a0Eur\u00edpides \u00a0Manuel \u00a0y \u00a0Diolger \u00a0Guzm\u00e1n, \u00a0para demostrar que el agente \u00a0Vald\u00e9s \u00a0ten\u00eda tomada su decisi\u00f3n de matar a Miranda desde que se present\u00f3 el \u00a0problema \u00a0en \u00a0la playa y desvirtuar as\u00ed la posible determinaci\u00f3n que sobre \u00e9l \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0 su \u00a0superior \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira, \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0para \u00a0ello \u00a0en \u00a0la \u00a0no \u00a0coincidencia \u00a0de \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos le atribuyen al sargento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que la figura de la determinaci\u00f3n \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0mirada \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0s\u00f3lo a partir de las expresiones referidas, sino que \u00a0debi\u00f3 \u00a0analizarse \u00a0toda \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que se inici\u00f3 con la discusi\u00f3n en la \u00a0playa, \u00a0donde \u00a0Miranda \u00a0fue \u00a0agredido \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0verbalmente \u00a0por los agentes, \u00a0continu\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0noche en el pueblo cuando nuevamente lo\u00a0 insultaron, lo \u00a0golpearon \u00a0y \u00a0lo \u00a0hirieron \u00a0con \u00a0un \u00a0arma de fuego, siguieron en la estaci\u00f3n de \u00a0polic\u00eda, \u00a0donde \u00a0el \u00a0sargento \u00a0lo \u00a0sigui\u00f3 \u00a0golpeando e intent\u00f3 impedir que le \u00a0prestaran \u00a0asistencia \u00a0m\u00e9dica. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0en todos esos momentos el sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira \u00a0tuvo \u00a0una \u00a0participaci\u00f3n \u00a0activa, \u00a0como \u00a0lo \u00a0demuestran \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0omitidos, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0actitud de\u00a0 Vald\u00e9s, cuya esposa no fue \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0los \u00a0insultos \u00a0que le atribuyen al occiso, s\u00f3lo se explica por la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de subordinaci\u00f3n hacia su sargento; por ello dispar\u00f3 contra aqu\u00e9l, \u00a0cuando escuch\u00f3 las expresiones que le atribuyen a su superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0se case \u00a0parcialmente \u00a0la sentencia proferida en contra de Vald\u00e9s Julio en lo atinente a \u00a0la \u00a0duraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0igual \u00a0al de la pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0es \u00a0decir, 40 a\u00f1os, con claro desconocimiento del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, pues el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal \u00a0establece \u00a0una \u00a0duraci\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala casar\u00e1 la sentencia impugnada con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0censura \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0por los siguientes \u00a0motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0fue \u00a0por \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0. \u00a0Este dislate, como se sabe, se produce cuando el Juez \u00a0omite \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0validamente allegadas al proceso o cuando, \u00a0inversamente, \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0forma \u00a0parte \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente incorporado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Basta con hacer un sencillo examen a las \u00a0actuaciones \u00a0 o \u00a0 una \u00a0 confrontaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado, para concluir que en el caso que convoca la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0estructura \u00a0cabalmente \u00a0el \u00a0yerro \u00a0invocado \u00a0por el \u00a0casacionista, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0preterici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, resulta evidente que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n interpuesto contra el fallo de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0ignor\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes de la\u00a0 Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0Gustavo \u00a0Enrique \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ter\u00e1n, \u00a0Luis \u00a0Enrique P\u00e9rez Mart\u00ednez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Guillermo \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Garc\u00eda \u00a0y \u00a0Jes\u00fas \u00a0Alberto \u00a0Vargas \u00a0Casta\u00f1o, as\u00ed \u00a0como\u00a0 \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el \u00a0libro \u00a0de \u201cpoblaci\u00f3n\u201d en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos en que result\u00f3 herido el occiso Juan A. Miranda, no \u00a0obstante \u00a0 que \u00a0estos \u00a0elementos \u00a0fueron \u00a0recaudados \u00a0legalmente \u00a0en \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0de \u00a0lo \u00a0acontecido\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a080 de Instrucci\u00f3n Penal \u00a0Militar\u00a0 \u00a0(C.1, \u00a0fols. \u00a021, 22, 24, 35 y 37) y , adem\u00e1s sirvieron, como se \u00a0indica \u00a0textualmente \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia,\u00a0 \u201c \u00a0 como \u00a0 pilar \u00a0 o \u00a0soporte \u00a0estructural \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n\u201d, \u00a0y por ello el contenido de estas piezas procesales es \u00a0trascrito o analizado in extenso en la providencia referida.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Estos elementos probatorios no s\u00f3lo son \u00a0importantes, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 indic\u00f3 \u00a0el \u00a0juez \u00a0a \u00a0quo, \u00a0porque \u00a0provienen de servidores p\u00fablicos adscritos a \u00a0la \u00a0misma \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0que pertenecen los procesados y\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0la \u00a0cual \u00a0uno \u00a0de \u00a0\u00e9stos \u00a0fung\u00eda \u00a0como \u00a0Comandante, \u00a0lo \u00a0que permite \u00a0descartar \u00a0que est\u00e9n parcializados en favor de la v\u00edctima, sino adem\u00e1s porque \u00a0corroboran \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0otros testigos ( familiares y conocidos del \u00a0ofendido) \u00a0y al ser analizados en conjunto, permiten inferir que, contrario a lo \u00a0deducido \u00a0por el ad quem, el \u00a0comportamiento \u00a0desplegado \u00a0por \u00a0el \u00a0Sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira no se limit\u00f3 a \u00a0vociferar \u00a0las\u00a0 \u00a0expresiones que se le atribuyen,\u00a0 dirigidas al agente \u00a0Vald\u00e9s \u00a0 Julio: \u00a0 \u201cDele \u00a0&#8230; \u00a0dele\u201d\u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 ,\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201c&#8230; \u00a0 \u00a0 maten \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0perro \u00a0hijueputa\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0Seg\u00fan \u00a0lo \u00a0reconoce S\u00e1nchez Pereira en su injurada (C.1, fol. \u00a056), \u00a0la presencia suya en la playa en compa\u00f1\u00eda de los agentes Vald\u00e9s Julio y \u00a0Soto \u00a0Ben\u00edtez, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de su esposa y la de \u00e9ste \u00faltimo, obedeci\u00f3 a que \u00a0\u00e9l \u00a0les \u00a0dio \u00a0a \u00a0los \u00a0citados \u00a0funcionarios \u00a0la tarde libre, ocasi\u00f3n que estos \u00a0aprovecharon \u00a0para \u00a0comprar varias botellas de licor (C.1, fol. 212) e invitar a \u00a0su jefe para que las compartiera\u00a0 con ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Precisamente \u00a0esa tarde, cuando se encontraban los policiales y sus \u00a0compa\u00f1eras \u00a0departiendo \u00a0alegremente a la orilla del mar, se\u00a0 present\u00f3 la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0Juan \u00a0Alejandro \u00a0Miranda \u00a0y \u00a0la \u00a0esposa \u00a0del Comandante de la \u00a0Estaci\u00f3n \u00a0de Polic\u00eda, motivo por el cual \u00e9ste y los citados agentes abordaron \u00a0a \u00a0Miranda \u00a0y lo maltrataron f\u00edsica y verbalmente. En el decurso de este primer \u00a0incidente, \u00a0S\u00e1nchez Pereira\u00a0\u00a0 no s\u00f3lo no hizo nada para calmar a sus \u00a0subalternos, \u00a0sino \u00a0que los incit\u00f3 con su propio comportamiento y palabras para \u00a0que \u00a0agredieran \u00a0a \u00a0Miranda, \u00a0a \u00a0quien \u00a0amenaz\u00f3 \u00a0con \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver mientras le \u00a0dec\u00eda\u00a0 \u00a0\u201c yo lo que s\u00e9 es que el que se mete \u00a0con \u00a0 la \u00a0 mujer \u00a0 m\u00eda \u00a0 se \u00a0 muere\u201d\u00a0 \u00a0(C.1, \u00a0fol.7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Horas \u00a0m\u00e1s tarde, aproximadamente a las 8 de la noche, cuando los \u00a0mismos \u00a0funcionarios se movilizaban en el veh\u00edculo oficial vieron a Miranda que \u00a0sal\u00eda \u00a0 del \u00a0 \u201cdep\u00f3sito \u00a0de \u00a0los \u00a0P\u00e9rez\u201d \u00a0y \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0lo \u00a0llamaron, \u00a0haci\u00e9ndolo \u00a0v\u00edctima \u00a0nuevamente \u00a0de \u00a0sus \u00a0insultos \u00a0y \u00a0atropellos, tal como lo \u00a0se\u00f1alan \u00a0Leticia \u00a0Arias \u00a0Botello,\u00a0 \u00a0Joanis \u00a0Miranda Danies, Javier Modesto \u00a0Escobar\u00a0 \u00a0y Fernando de Jes\u00fas P\u00e9rez Rold\u00e1n (C.1, fols. 7, 32, 33\u00a0 y \u00a0212), \u00a0cuyos \u00a0testimonios \u00a0son \u00a0plenamente \u00a0respaldados \u00a0por \u00a0el \u00a0agente Gustavo \u00a0Enrique Rodr\u00edguez Ter\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0este \u00a0segundo \u00a0incidente, \u00a0el \u00a0sargento S\u00e1nchez Pereira\u00a0 \u00a0intervino \u00a0nuevamente \u00a0de \u00a0manera \u00a0activa \u00a0y directa en la agresi\u00f3n de Miranda. \u00a0Discuti\u00f3 \u00a0con \u00e9l, lo golpe\u00f3 con los pies y las manos, le apunt\u00f3 varias veces \u00a0con \u00a0su arma de fuego, grit\u00f3 a sus hombres para que le dispararan, y le sigui\u00f3 \u00a0pegando \u00a0a\u00fan \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0fuera \u00a0mortalmente \u00a0herido \u00a0con \u00a0el rev\u00f3lver; \u00a0primero, \u00a0cuando \u00a0Miranda \u00a0se encontraba ca\u00eddo en el suelo, luego, mientras era \u00a0conducido \u00a0para \u00a0el \u00a0cuartel \u00a0, y finalmente, cuando sub\u00edan las escaleras en la \u00a0estaci\u00f3n y lo encerraron en el calabozo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Dice el joven Modesto Escobar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0yo estaba en mi casa que queda al \u00a0frente \u00a0del \u00a0dep\u00f3sito de los P\u00e9rez, vi cuando lleg\u00f3 la cuatro puertas, cuando \u00a0de \u00a0pronto \u00a0el \u00a0agente \u00a0Soto \u00a0llam\u00f3 \u00a0a Juan Alejandro\u00a0 (&#8230;) el dec\u00eda que \u00a0dejaran \u00a0eso \u00a0as\u00ed que cuando estuvieran buenos y sanos los polic\u00edas arreglaban \u00a0eso, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0t\u00edo \u00a0les \u00a0dijo \u00a0esas palabras, yo sal\u00ed con la bicicleta para \u00a0arriba, \u00a0cuando \u00a0llevaba \u00a0un trayecto como de 60 metros\u00a0 o\u00ed un disparo, me \u00a0regres\u00e9 \u00a0afanosamente presintiendo que hab\u00eda pasado algo malo, (&#8230;) cuando me \u00a0estoy \u00a0regresando\u00a0 \u00a0escucho \u00a0otros tres tiros y es cuando veo que S\u00e1nchez, \u00a0Soto \u00a0y \u00a0Vald\u00e9s \u00a0est\u00e1n agrediendo a mi t\u00edo, \u00e9l estaba en el suelo &#8230; en ese \u00a0momento \u00a0\u00fanicamente \u00a0estaban \u00a0los tres polic\u00edas de civil &#8230; ya cuando veo que \u00a0los \u00a0otros polic\u00edas uniformados bajaban a ese lugar le grite a los de civil que \u00a0si \u00a0era \u00a0que lo iban a matar .. el sargento S\u00e1nchez segu\u00eda peg\u00e1ndole &#8230; y ya \u00a0un \u00a0agente \u00a0de \u00a0los uniformados que hab\u00eda llegado intentaba parar al sargento y \u00a0apartarlo \u00a0tambi\u00e9n, pero este no hac\u00eda caso &#8230; Luego subieron a mi t\u00edo\u00a0 \u00a0Juan \u00a0Alejandro y yo desde abajo miraba c\u00f3mo el sargento S\u00e1nchez lo cog\u00eda por \u00a0la \u00a0camisa \u00a0y lo golpeaba en la cara y se o\u00edan fuertes golpes&#8230;\u201d\u00a0 (C.1, \u00a0fol.33). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por su parte el agente Rodr\u00edguez Ter\u00e1n, expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201c&#8230;ese \u00a0d\u00eda recib\u00ed turno de centinela en la azotea del puesto \u00a0(&#8230;) \u00a0y \u00a0como \u00a0a \u00a0eso \u00a0de las ocho u ocho y treinta aproximadamente sent\u00ed unas \u00a0detonaciones \u00a0al parecer de arma de fuego, corr\u00ed del lugar donde estaba y mir\u00e9 \u00a0a \u00a0la \u00a0calle, \u00a0pude observar que eran unos civiles que estaban haciendo disparos \u00a0al \u00a0aire, \u00a0baj\u00e9 inmediatamente y me dirig\u00ed al lugar de los hechos, constatando \u00a0que \u00a0los civiles eran el Sargento Comandante de la\u00a0 Subestaci\u00f3n, el agente \u00a0Vald\u00e9s \u00a0y el agente Soto y otro civil el cual se encontraba sentado y recostado \u00a0en \u00a0la \u00a0cuatro \u00a0puertas \u00a0blanca \u00a0de \u00a0la \u00a0subestaci\u00f3n \u00a0sujetado \u00a0por el Sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira \u00a0(&#8230;) \u00a0me acerqu\u00e9 y le pregunt\u00e9 al sargento que qu\u00e9 estaba \u00a0pasando \u00a0y \u00a0me \u00a0contest\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0civil \u00a0le hab\u00eda \u00a0faltado \u00a0al \u00a0respeto \u00a0a \u00a0su \u00a0se\u00f1ora \u00a0al \u00a0parecer \u00a0en la playa y que se la iba a \u00a0castigar , dici\u00e9ndole yo \u00a0que \u00a0lo trasladara al puesto de polic\u00eda y all\u00ed lo dejara retenido y que dejara \u00a0de \u00a0estar \u00a0maltratando ya que la poblaci\u00f3n se estaba dando cuenta. As\u00ed \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0llevarlo al cuartel y yo me qued\u00e9 controlando \u00a0abajo \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 poblaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 ya \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0estaba \u00a0 \u00a0enardeciendo \u00a0&#8230;\u201d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(C.1, fol.22). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0M\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0ante \u00a0la \u00a0pregunta de si hab\u00eda observado que los \u00a0citados \u00a0 agentes \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 sargento \u00a0 de \u00a0 polic\u00eda \u00a0 golpearan \u00a0 al \u00a0 occiso, \u00a0dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c El sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0lo \u00a0golpeaba \u00a0con \u00a0la \u00a0cacha \u00a0del rev\u00f3lver \u00a0mientras \u00a0el agente Vald\u00e9s trataba de buscar un rev\u00f3lver que seguramente se le \u00a0hab\u00eda \u00a0extraviado \u00a0(&#8230;) \u00a0Como \u00a0lo \u00a0dije \u00a0antes \u00a0el \u00a0sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0lo \u00a0golpe\u00f3 \u00a0antes \u00a0de subirlo a la subestaci\u00f3n, eso lo pude notar yo&#8230;\u201d (ib\u00eddem, fol. 23). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05. \u00a0Los \u00a0agentes \u00a0P\u00e9rez \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Garc\u00eda \u00a0y Vargas \u00a0Casta\u00f1o \u00a0(C,1, \u00a0fols. \u00a024, \u00a035 \u00a0y 37) corroboran las afirmaciones de Rodr\u00edguez \u00a0Ter\u00e1n \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0alicoramiento \u00a0que \u00a0presentaban \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0la \u00a0forma \u00a0violenta como el sargento condujo al occiso al puesto de \u00a0Polic\u00eda, \u00a0los \u00a0golpes \u00a0que \u00a0le \u00a0dio \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0recluyeron en el calabozo, las \u00a0instrucciones \u00a0que \u00a0imparti\u00f3 \u00a0para \u00a0que \u00a0nadie \u00a0se \u00a0le acercara, la manera como \u00a0intento \u00a0evitar \u00a0que \u00a0se le prestara asistencia m\u00e9dica, y c\u00f3mo adulter\u00f3 en el \u00a0libro \u00a0de \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0pol\u00edgrama \u00a0que envi\u00f3 a sus superiores lo que \u00a0realmente \u00a0hab\u00eda \u00a0sucedido, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0falazmente \u00a0que \u00a0Miranda hab\u00eda sido \u00a0herido \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0por parte del agente Vald\u00e9s, en momentos en que \u00a0aquel \u00a0se \u00a0le \u00a0abalanz\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0quitarle el arma de dotaci\u00f3n \u00a0oficial (C.1, fol.21). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Analizadas en este contexto \u00a0las expresiones que se le atribuyen a \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira y dirigidas a Vald\u00e9s Julio ( \u201c&#8230;Dele, dele\u201d o \u201cmaten a \u00a0ese \u00a0perro \u00a0hijueputa\u201d), como acertadamente lo hiciera el\u00a0 juez de primer \u00a0grado, imperioso resulta \u00a0concluir \u00a0que \u00a0las \u00a0mismas \u00a0s\u00ed ten\u00edan la capacidad para determinar a Vald\u00e9s a \u00a0disparar \u00a0en \u00a0la forma en que lo hizo en contra de la humanidad de Juan Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0le asiste la \u00a0raz\u00f3n \u00a0al Procurador Delegado al afirmar que lo que dijo el Comandante no es lo \u00a0importante, \u00a0sino que debi\u00f3 analizarse toda la situaci\u00f3n que se inici\u00f3 con la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0playa y continu\u00f3 posteriormente en el pueblo, as\u00ed como los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0Vald\u00e9s \u00a0para atacar a Miranda, dado que no hab\u00eda sido su \u00a0esposa\u00a0 \u00a0sino \u00a0la \u00a0de \u00a0su superior la que\u00a0 hab\u00eda sido irrespetada por \u00a0aquel; \u00a0 su \u00a0 reacci\u00f3n, \u00a0entonces, \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0explica \u00a0por \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0subordinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se encontraba respecto a su sargento y por las palabras que \u00a0le escuch\u00f3 a \u00e9ste, incit\u00e1ndolo para que le disparara a Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Es cierto, como lo se\u00f1ala el Tribunal \u00a0Superior, \u00a0que \u00a0el \u00a0agente \u00a0Vald\u00e9s \u00a0Julio \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0manifestado \u00a0durante \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0en la playa su prop\u00f3sito de matar a Miranda, al \u00a0amenazarlo \u00a0con una granada , gritando \u201cyo lo mato. \u00a0Yo \u00a0mato a ese man \u201d (C.1, fol. 239), pero tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0verdad \u00a0irrefutable que esta actitud exaltada fue provocada y favorecida por \u00a0el \u00a0propio \u00a0comportamiento \u00a0energ\u00fameno \u00a0desplegado \u00a0por \u00a0el \u00a0sargento \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira, \u00a0quien \u00a0tan \u00a0pronto se enter\u00f3 del disgusto de su mujer con Miranda, no \u00a0s\u00f3lo \u00a0corri\u00f3 \u00a0donde \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0encontraba para insultarlo y amenazarlo con un \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0al \u00a0tiempo que exclamaba; \u201c&#8230;el que se \u00a0mete \u00a0con \u00a0la mujer m\u00eda se muere &#8230;\u201d, sino que no \u00a0hizo \u00a0nada \u00a0para calmar a sus hombres, auspiciando con ello el desbordamiento de \u00a0su \u00a0talante \u00a0conflictivo \u00a0y \u00a0pendenciero, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1alan \u00a0los testigos \u00a0presenciales de estos hechos (C.1, fols. 7, 30, 239). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez superada esta primera situaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sargento no s\u00f3lo sigui\u00f3 libando licor con sus subalternos, sino que por la \u00a0noche \u00a0cuando\u00a0 se encontraron nuevamente con Miranda en lugar de evitar que \u00a0Vald\u00e9s \u00a0Julio \u00a0comenzara \u00a0a \u00a0golpearlo, \u00a0intervino \u00a0activamente en la agresi\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0verbal \u00a0de \u00a0que \u00a0lo \u00a0hicieran v\u00edctima. En tales circunstancias, las \u00a0expresiones \u00a0 por \u00a0\u00e9l \u00a0lanzadas \u00a0para \u00a0que \u00a0dispararan \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Miranda \u00a0indudablemente \u00a0ten\u00edan \u00a0una \u00a0carga altamente incitante e inductiva que llev\u00f3 a \u00a0su \u00a0subalterno \u00a0a \u00a0accionar \u00a0el \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que \u00a0lo hiciera.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0modo \u00a0dicho,\u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0palabras \u00a0lanzadas \u00a0por \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira, \u00a0dada la relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n \u00a0existente \u00a0entre \u00a0\u00e9l \u00a0como Comandante de la Subestaci\u00f3n de Polic\u00eda de Mingueo \u00a0(Guajira) \u00a0y el agente Vald\u00e9s Julio, las concretas circunstancias en que fueron \u00a0pronunciadas \u00a0y \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0se encontraban, \u00a0s\u00ed\u00a0 \u00a0ten\u00edan \u00a0la virtualidad de generar en \u00e9ste la definitiva resoluci\u00f3n \u00a0de segar la vida de Miranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08. \u00a0Refulge \u00a0n\u00edtida \u00a0entonces, \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0la trascendencia de la preterici\u00f3n probatoria denunciada,\u00a0 pues \u00a0resulta \u00a0 f\u00e1cilmente \u00a0apreciable \u00a0la \u00a0importancia \u00a0que \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Ter\u00e1n, \u00a0P\u00e9rez \u00a0Mart\u00ednez, Calder\u00f3n \u00a0Garc\u00eda \u00a0y \u00a0Vargas \u00a0Casta\u00f1o\u00a0\u00a0 \u00a0tuvo en la revocaci\u00f3n de la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, pues si el Tribunal no hubiera ignorado su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0otro, esto es, de \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 apelado,\u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00fanico \u00a0que \u00a0se \u00a0corresponde \u00a0objetivamente \u00a0con la prueba testimonial aludida, que no solamente corrobora las \u00a0versiones \u00a0de la compa\u00f1era de Miranda, Leticia Arias Botello, y de las personas \u00a0que \u00a0al \u00a0igual \u00a0que ella presenciaron lo ocurrido esa tarde en la playa ( Dolger \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Guzm\u00e1n \u00a0y \u00a0Jaime \u00a0Enrique \u00a0Redondo), \u00a0as\u00ed como las versiones de quienes \u00a0observaron\u00a0 \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0horas m\u00e1s tarde, cuando aqu\u00e9l fue v\u00edctima del \u00a0disparo \u00a0que \u00a0seg\u00f3 \u00a0su vida ( Eur\u00edpides Manuel Arag\u00f3n, Joanis Miranda, Javier \u00a0Modesto \u00a0Escobar \u00a0y \u00a0Fernando \u00a0Jes\u00fas \u00a0P\u00e9rez), sino que permiten reconstruir el \u00a0verdadero \u00a0contexto \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0fueron pronunciadas las expresiones incitantes \u00a0atribuidas \u00a0al \u00a0sargento S\u00e1nchez Pereira y los motivos para que \u00e9stas hubieran \u00a0realmente \u00a0determinado \u00a0a Vald\u00e9s Julio a actuar en la forma criminosa en que lo \u00a0hiciera.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.1. Los testimonios omitidos, analizados en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0la \u00a0totalidad del acervo probatorio y conforme a las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0demuestran que S\u00e1nchez Pereira gener\u00f3 en su subalterno Vald\u00e9s \u00a0Julio \u00a0la \u00a0definitiva \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de disparar contra la humanidad de Miranda o \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0reforz\u00f3 \u00a0esa \u00a0intenci\u00f3n \u00a0manifestada horas antes por aquel, la \u00a0cual, \u00a0se \u00a0reitera, fue igualmente provocada por la actitud agresiva, amenazante \u00a0y \u00a0connivente \u00a0de \u00a0su \u00a0superior, \u00a0quien \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0expres\u00f3 \u00a0desde \u00a0un comienzo \u00a0\u201cque \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0meta \u00a0con \u00a0mi mujer se muere\u201d, \u00a0sino \u00a0que nada hizo por aplacar los \u00edmpetus agresivos \u00a0del \u00a0agente, \u00a0ni muchos menos lo reconvino por las amenazas de muerte que \u00e9ste, \u00a0siguiendo \u00a0su \u00a0ejemplo, \u00a0lanzara contra Miranda; por el contrario exacerb\u00f3 esos \u00a0\u00e1nimos \u00a0y \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0dolosa \u00a0de \u00a0ultimar \u00a0a la v\u00edctima, \u00a0grit\u00e1ndole \u00a0que le disparara y lo \u201cmatara como a un \u00a0perro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0es \u00a0casual \u00a0entonces \u00a0que el juez a \u00a0quo \u00a0calificara a los citados testimonios como\u00a0 \u00a0\u201cpilar \u00a0 o \u00a0 soporte \u00a0 estructural\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad penal que le dedujera a S\u00e1nchez Pereira \u00a0como \u00a0copart\u00edcipe \u00a0en la muerte de Miranda en la modalidad de determinador. Las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los agentes de polic\u00eda, dada su ajenidad a los hechos objeto \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0imparcialidad \u00a0y \u00a0sinceridad \u00a0que \u00a0se \u00a0advierte \u00a0en sus \u00a0deposiciones, \u00a0permiten darle total credibilidad a los dem\u00e1s testimonios y, por \u00a0ende, \u00a0reconstruir \u00a0fehacientemente \u00a0todo \u00a0lo acontecido, en cuyo contexto, y no \u00a0tomadas \u00a0aisladamente como lo hizo el Tribunal, adquieren su verdadera entidad y \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0delictiva \u00a0las \u00a0palabras incitantes pronunciadas por el sargento y \u00a0determinantes \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 muerte \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 Alejandro \u00a0Miranda.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.2. \u00a0La antijuridicidad de esa conducta no \u00a0ofrece \u00a0ninguna \u00a0duda \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se sabe que la vida es un bien jur\u00eddico cuya \u00a0violaci\u00f3n \u00a0sancionaban \u00a0los art\u00edculos 323 y 324 del C\u00f3digo Penal vigente para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos &#8211; 9 de abril de 1993 &#8211; con la modificaci\u00f3n punitiva \u00a0que le introdujo la Ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.3. \u00a0As\u00ed mismo, la culpabilidad a t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo \u00a0del \u00a0encartado \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira \u00a0surge de la prueba testimonial, que \u00a0describe \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0agresivo \u00a0e intimidante en contra de Miranda y sus \u00a0reiteradas \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0querer acabar con su vida, la cual se robustece \u00a0con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0que el Tribunal omiti\u00f3 \u00a0apreciar.\u00a0 \u00a0Al \u00a0efecto \u00a0baste \u00a0recordar el testimonio de Rodr\u00edguez Ter\u00e1n, \u00a0quien \u00a0al escuchar los disparos corri\u00f3 a la escena de los hechos y le pregunt\u00f3 \u00a0al \u00a0sargento \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0que \u00a0estaba \u00a0pasando \u00a0y \u00a0\u00e9ste le contest\u00f3 \u00a0\u201c \u00a0que el civil le hab\u00eda faltado al respeto a su se\u00f1ora\u00a0 \u00a0al \u00a0 parecer \u00a0 en \u00a0 la \u00a0playa \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0la \u00a0iba \u00a0a \u00a0castigar\u201d \u00a0(C.1, \u00a0 \u00a0 fol. \u00a0 \u00a0 22). \u00a0 \u00a0Esta \u00a0respuesta \u00a0muestra n\u00edtidamente el prop\u00f3sito homicida, que ya \u00a0hab\u00eda \u00a0expresado \u00a0cuando \u00a0le \u00a0dijo esa misma tarde a Miranda\u00a0 \u201c&#8230;el \u00a0que \u00a0se mete con la mujer m\u00eda se muere&#8230;\u201d \u00a0(C.1, \u00a0fol. \u00a07) \u00a0y que se torno irrefragable cuando le orden\u00f3 que \u00a0disparara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Fallo \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.1. De conformidad con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0217-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal vigente (antes art\u00edculo \u00a0229), \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar\u00e1 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y, en su lugar, erigida como \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0segunda instancia, retornara la vigencia a la sentencia de primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0S\u00e1nchez Pereira como determinador del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado y le impuso 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso, teniendo en cuenta que el \u00a0incriminado \u00a0 \u00a0ostenta \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 apelante \u00a0 \u00fanico \u00a0 de \u00a0 dicha \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.2. \u00a0Debido \u00a0a \u00a0la \u00a0vigencia de un nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0homicidio es mas favorable que el anterior \u00a0estatuto, la Sala redosificar\u00e1 la pena de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.2.1. \u00a0El \u00a09 \u00a0de \u00a0abril\u00a0 \u00a0de \u00a01993 se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la Ley 40 de 1993, modificadora de los art\u00edculos 323 y 324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal,\u00a0 que para la conducta de homicidio agravado determinaba \u00a0una pena de 40 a 60 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Juez \u00a03\u00ba. \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Riohacha\u00a0 \u00a0fij\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de 40 a\u00f1os, es decir, el m\u00ednimo \u00a0punitivo \u00a0imponible para el homicidio agravado, en raz\u00f3n a que la \u00fanica causal \u00a0deducida \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n es de naturaleza espec\u00edfica y no concurre sino una \u00a0de \u00a0 atenuaci\u00f3n \u00a0 &#8211; \u00a0 la \u00a0 carencia \u00a0 de \u00a0 antecedentes \u00a0 penales \u00a0\u2013 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley \u00a0599 de 2000 para la misma conducta \u00a0punible \u00a0consagra \u00a0extremos \u00a0punitivos \u00a0de 25 a 40 a\u00f1os, norma que se aplicar\u00e1 \u00a0retroactivamente \u00a0de \u00a0manera \u00a0preferente por cuanto la derogada es evidentemente \u00a0desfavorable. \u00a0 Siguiendo \u00a0 los \u00a0 derroteros \u00a0 del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0la \u00a0pena \u00a0corporal ser\u00e1 entonces de veinticinco \u00a0(25), \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de movilidad que \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0del \u00a0cuarto \u00a0m\u00ednimo,\u00a0 es decir de 25 a\u00f1os a 28 a\u00f1os y 9 \u00a0meses \u00a0 de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0Esta \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0se \u00a0har\u00e1 \u00a0extensiva \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Manuel \u00a0Francisco Vald\u00e9s Julio, de conformidad con lo previsto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0229 \u00a0del \u00a0actual \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (antes, art\u00edculo \u00a0243). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.2.2. \u00a0Como consecuencia de lo anterior, \u00a0la \u00a0 libertad \u00a0 deber\u00e1 \u00a0 ser \u00a0revocada \u00a0porque \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0mecanismo \u00a0sustitutivo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0pues \u00a0no cumple con los \u00a0requisitos \u00a0objetivos necesarios para ello, en raz\u00f3n de que la pena impuesta es \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que \u00a0excede de tres (3) a\u00f1os. Por tanto, se dispondr\u00e1 la captura \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0librar\u00e1n las \u00f3rdenes respectivas ante las \u00a0autoridades correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a09.3.\u00a0 Encuentra pertinente la Sala \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0elevada \u00a0por \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0por haberse \u00a0vulnerado \u00a0el \u00a0principio \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0la pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas que se impuso a \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira \u00a0lo fue por el mismo lapso de la sanci\u00f3n principal, cuando de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal anterior, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00e9poca de los hechos, dicha pena no pod\u00eda ser superior a diez \u00a0a\u00f1os. \u00a0Por \u00a0lo tanto, la Sala modificar\u00e1 el fallo de primer grado para imponer \u00a0a \u00a0los \u00a0acriminados \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones \u00a0p\u00fablicas de diez a\u00f1os que es la que corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.4.\u00a0 \u00a0Es \u00a0indudable \u00a0que de la muerte \u00a0violenta \u00a0causada \u00a0a Juan Alejandro Miranda se derivaron grav\u00edsimos da\u00f1os para \u00a0sus \u00a0familiares \u00a0y \u00a0como quiera que no es posible calcularlos pecuniariamente en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0aquellos \u00a0no \u00a0se \u00a0constituyeron \u00a0en parte civil, ni dentro de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0cumplida \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0diligencia alguna tendiente a establecerlos \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0334-6 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal \u00a0derogado \u00a0(\u00a0 \u00a0hoy, art\u00edculo 331-6), debe la Corte, constituida en Tribunal \u00a0de \u00a0instancia \u00a0entrar \u00a0a \u00a0estimarlos \u00a0de \u00a0conformidad con las previsiones de los \u00a0art\u00edculos \u00a0 56 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a097 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0punitivo.\u00a0 \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de la \u00a0conducta \u00a0&#8211; \u00a0homicidio \u00a0agravado-\u00a0 \u00a0y \u00a0la \u00a0magnitud \u00a0del da\u00f1o causado a la \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0hija del occiso, de quienes s\u00f3lo se conoce la \u00a0edad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 primera \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 \u00e9poca \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 \u2013 \u00a0 22 \u00a0 a\u00f1os- \u00a0 y \u00a0 que \u00a0depend\u00edan \u00a0econ\u00f3micamente \u00a0de la v\u00edctima, los tasa en trescientos (300) salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0al momento de la liquidaci\u00f3n y pago del perjuicio \u00a0como \u00a0suma \u00a0equitativa por indemnizaci\u00f3n compensatoria, los cuales deber\u00e1n ser \u00a0cancelados \u00a0solidariamente \u00a0por los procesados S\u00e1nchez Pereira y Vald\u00e9s Julio. \u00a0Este \u00a0 monto \u00a0 equivale \u00a0 aproximadamente \u00a0 a \u00a0 3.124 \u00a0 gramos \u00a0 oro1, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0 no \u00a0supera\u00a0 \u00a0el \u00a0monto \u00a0de la indemnizaci\u00f3n que autorizaban los art\u00edculos 106 y 107 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca de los hechos ( hasta 1.000 gramos oro para los \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0y 4.000 gramos oro para los da\u00f1os materiales no valorables \u00a0pecuniariamente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0resaltarse \u00a0que \u00a0esta \u00a0condena \u00a0en \u00a0perjuicios \u00a0no \u00a0entra\u00f1a \u00a0violaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0a \u00a0la prohibici\u00f3n de reformatio \u00a0 in \u00a0 pejus. \u00a0Como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0 \u00a0de \u00a0 manera \u00a0 invariable \u00a0 la \u00a0 Sala2, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reforma \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031, \u00a0inciso \u00a02\u00ba, \u00a0de la Carta Pol\u00edtica consiste en la imposibilidad \u00a0que \u00a0tiene el superior de un funcionario judicial de agravar la pena impuesta al \u00a0procesado \u00a0cuando \u00a0\u00e9ste \u00a0tiene \u00a0la \u00a0calidad de apelante \u00fanico, entendiendo por \u00a0pena \u00a0 las \u00a0 sanciones \u00a0se\u00f1aladas \u00a0expresamente en el C\u00f3digo Penal y que en sus diferentes categor\u00edas \u00a0limitan \u00a0 o \u00a0 restringen \u00a0 algunos \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0libertades \u00a0del \u00a0justiciable, \u00a0caracter\u00edstica \u00a0que \u00a0hace \u00a0diferencia \u00a0con \u00a0la indemnizaci\u00f3n de perjuicios, en \u00a0cuanto \u00a0esta \u00a0condena \u00a0se impone como una consecuencia del hecho punible, fuente \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de cubrirlos al tenor de lo se\u00f1alado en el art\u00edculo 1.494 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil \u00a0y, por lo tanto, su naturaleza es civil y de ninguna manera \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentencia \u00a0del 10 de noviembre de 1993, \u00a0con ponencia del Magistrado Edgar Saavedra Rojas, dijo la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs tan clara \u00a0la \u00a0naturaleza civil, que no penal, de los perjuicios ocasionados con el delito, \u00a0que \u00a0su \u00a0resarcimiento \u00a0puede \u00a0pretenderse \u00a0alternativamente por la v\u00eda civil o \u00a0mediante \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0paralelo \u00a0de la acci\u00f3n civil dentro del proceso penal; \u00a0ejercicio \u00a0que \u00a0es \u00a0facultativo para la persona perjudicada patrimonialmente con \u00a0la \u00a0delincuencia, \u00a0porque \u00a0de su voluntad depender\u00e1 instaurarla o no; aunque es \u00a0preciso \u00a0reconocerlo, \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0parte \u00a0ha sido modificada parcialmente por \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0partir del C\u00f3digo Procesal de 1987 se consagr\u00f3 la norma rectora del \u00a0restablecimiento \u00a0del derecho que se conserva en la actual normatividad procesal \u00a0y \u00a0que \u00a0tiene una amplia reglamentaci\u00f3n a lo largo y ancho de la codificaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0impone \u00a0al \u00a0juez, \u00a0entre \u00a0otras imperativas obligaciones, la de condenar en \u00a0concreto en aquellos casos donde se hubieren producido perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0obvio que tales reformas legislativas \u00a0no \u00a0modifican \u00a0los perjuicios en su naturaleza estrictamente civil; cualidad que \u00a0los \u00a0hace \u00a0renunciables, \u00a0desistibles, \u00a0transigibles, y transmisibles, dentro de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0propias \u00a0de cualquier otra obligaci\u00f3n civil de car\u00e1cter \u00a0contractual o extracontractual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales circunstancias mal puede pensarse \u00a0que \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0patrimoniales \u00a0surgidos como consecuencia de una acci\u00f3n u \u00a0omisi\u00f3n \u00a0delictivas, \u00a0pudieran \u00a0ser \u00a0considerados como pena, pues su naturaleza \u00a0los hace completamente diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de esta necesaria diferenciaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0 pena \u00a0 y \u00a0 perjuicio, \u00a0 d\u00e9bese \u00a0recordar \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0mientras \u00a0la \u00a0primera\u00a0 \u00a0ha \u00a0sido \u00a0creada \u00a0por una ley penal, el segundo tiene su origen y \u00a0reglamentaci\u00f3n en una ley civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la \u00a0diversa \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0los dos \u00a0conceptos, \u00a0la \u00a0pena \u00a0es de orden p\u00fablico y por ello de imperativa imposici\u00f3n; \u00a0mientras \u00a0que la condenaci\u00f3n en perjuicios sigue siendo transigible, desistible \u00a0y \u00a0renunciable, \u00a0a pesar de haber sido establecida como una obligaci\u00f3n para los \u00a0jueces \u00a0penales \u00a0en aquellos casos en que se hubiera demostrado la existencia de \u00a0aquellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pena \u00a0es personal\u00edsima y por ello no \u00a0puede \u00a0proyectarse \u00a0sobre \u00a0los \u00a0parientes \u00a0del \u00a0condenado, si sobre ninguna otra \u00a0persona, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0sucede \u00a0con \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0que \u00a0por ser \u00a0eminentemente \u00a0civiles \u00a0son \u00a0transmisibles, \u00a0porque \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0del \u00a0universo \u00a0patrimonial \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0se proyectan sobre los herederos del condenado, como \u00a0una \u00a0 \u00a0parte \u00a0 muy \u00a0 importante \u00a0 del \u00a0 pasivo \u00a0 del \u00a0 patrimonio \u00a0 que \u00a0 recibe \u00a0sucesoralmente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0lo\u00a0 \u00a0expuesto, La Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO. \u00a0 \u00a0 \u00a0 CASAR\u00a0 la sentencia\u00a0 impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0condenar\u00a0 \u00a0a \u00a0\u00c1ngel \u00a0Domingo \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pereira a veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n, como \u00a0determinador \u00a0del delito de homicidio agravado y a la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0 funciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO. \u00a0 \u00a0REDOSIFICAR \u00a0 \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0impuesta \u00a0al procesado Manuel Francisco Vald\u00e9s \u00a0Julio, la que ser\u00e1 de veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUARTO. \u00a0Modificar \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, impuesta \u00a0al \u00a0procesado\u00a0 \u00a0Manuel \u00a0Francisco \u00a0Vald\u00e9s Julio,\u00a0 la que ser\u00e1 por un \u00a0termino de diez\u00a0 (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>QUINTO.\u00a0 \u00a0Condenar \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0Vald\u00e9s Julio y S\u00e1nchez Miranda solidariamente al \u00a0pago \u00a0de \u00a0trescientos (300) salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes para el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0haga \u00a0la \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0y se efect\u00fae su cancelaci\u00f3n, por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0a \u00a0favor \u00a0de Leticia Arias Botello y de su menor hija. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEXTO. Revocar \u00a0la \u00a0libertad \u00a0concedida \u00a0al procesado S\u00e1nchez Pereira. Por tanto, se dispondr\u00e1 \u00a0su \u00a0 \u00a0 captura, \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 cual \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 librar\u00e1n \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0\u00f3rdenes \u00a0correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente decisi\u00f3n no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 \u00a0 devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BARON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Seg\u00fan cotizaci\u00f3n del gramo oro para el 20 de marzo de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencias \u00a0del 13 de octubre de 1993, M. P. Guillermo Duque Ruiz; 28 septiembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0M. \u00a0P. \u00a0D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia; Tutela 12.889. del 11 de febrero de \u00a02003, M. P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11873 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 038 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintisiete (27) de marzo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6584","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6584"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6584\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}