{"id":6580,"date":"2023-09-08T17:00:17","date_gmt":"2023-09-08T17:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1176110-04-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:17","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:17","slug":"1176110-04-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1176110-04-03\/","title":{"rendered":"11761(10-04-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11761 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 44 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., abril diez (10) de dos mil tres \u00a0(2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el defensor del procesado LUIS JAVIER HERN\u00c1NDEZ YARZA, contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0diciembre \u00a019 \u00a0de \u00a01995, mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Medell\u00edn \u00a0confirm\u00f3 la sentencia condenatoria que le dict\u00f3 el Juzgado 26 Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad, por el cargo de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 En la tarde \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994 \u00a0Juan \u00a0Guillermo Orozco Villa y Edwin Alexis Cano \u00a0Morales, \u00a0se \u00a0dedicaron \u00a0a \u00a0consumir \u00a0estupefacientes y licor. Hacia las 9 de la \u00a0noche \u00a0se \u00a0encontraron \u00a0cerca de la casa del segundo, en el Barrio 12 de Octubre \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0con \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0apodados \u00a0\u201ctrapias\u201d, \u00a0\u201cyarza\u201d y \u201cel \u00a0loco\u201d, \u00a0con \u00a0quienes \u00a0se \u00a0reunieron \u00a0en \u00a0el sitio del vecindario conocido como \u00a0\u201cel \u00a0morro\u201d y continuaron consumiendo alcohol y \u201cperico\u201d. A eso de las 2 \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a0siguiente \u00a0d\u00eda, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0la \u00faltima \u00a0sustancia, \u00a0\u201cel \u00a0loco\u201d \u00a0comenz\u00f3 a insistirle a Orozco Villa para que sacara \u00a0m\u00e1s.\u00a0 \u00a0 Como \u00a0 \u00e9ste \u00a0neg\u00f3 \u00a0que \u00a0tuviera, \u00a0\u201cel \u00a0loco\u201d \u00a0y \u00a0\u201cyarza\u201d \u00a0arremetieron \u00a0contra \u00e9l a cabezazos, lo tiraron contra los muros y, finalmente, \u00a0le \u00a0propinaron \u00a0innumerables pu\u00f1aladas en sitios vitales de su humanidad.\u00a0 \u00a0Herido \u00a0de \u00a0muerte \u00a0e intentando ponerse en pie, el menor de edad Sergio Andr\u00e9s \u00a0Pineda \u00a0(a. \u201cMurray\u201d), quien apareci\u00f3 en el sitio, le descarg\u00f3 una roca de \u00a0regular tama\u00f1o en la cabeza, que lo dej\u00f3 inm\u00f3vil para siempre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0LUIS \u00a0JAVIER \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0YARZA\u00a0 \u00a0fue \u00a0capturado \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0orden \u00a0judicial el 9 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994. \u00a0Se \u00a0le \u00a0vincul\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso \u00a0a trav\u00e9s de indagatoria al \u00a0siguiente \u00a0d\u00eda, el 15 del mismo mes se le dict\u00f3 detenci\u00f3n preventiva y el 1\u00ba \u00a0de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 1995 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0lo \u00a0acus\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple.1\u00a0 Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el 30 de octubre de 1995 el Juzgado 26 Penal del Circuito de Medell\u00edn, \u00a0aunque \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0ocurrencia \u00a0era \u00a0el de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0el cargo de la acusaci\u00f3n a 35 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 10 \u00a0a\u00f1os \u00a0y al pago de 1.500 gramos oro por concepto de los perjuicios causados con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0defensor \u00a0apel\u00f3 \u00a0y el Tribunal Superior de la \u00a0misma \u00a0 ciudad \u00a0confirm\u00f3 \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Consta \u00a0de \u00a0dos cargos. El primero, planteado \u00a0como \u00a0principal, \u00a0est\u00e1 \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0la \u00a0causal 3\u00aa de casaci\u00f3n, y el segundo, \u00a0presentado \u00a0como \u00a0subsidiario, \u00a0est\u00e1 \u00a0hecho al amparo de la primera parte de la \u00a0causal 1\u00aa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Denuncia \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0representado se le viol\u00f3 el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica que garantiza el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Nacional. \u00a0Subraya \u00a0la \u00a0importancia del acto procesal de indagatoria y aduce que \u00a0para \u00a0el \u00a0mismo no fue designado como defensor un abogado, que es en lo que hace \u00a0consistir la irregularidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita como soporte de su solicitud de nulidad \u00a0a \u00a0partir de la vinculaci\u00f3n procesal del sindicado, la decisi\u00f3n de la Sala del \u00a019 \u00a0de \u00a0mayo de 1995, a trav\u00e9s de la cual se estim\u00f3 que el nombramiento de una \u00a0persona \u00a0iletrada para asistir al imputado en la indagatoria, en poblaciones que \u00a0cuentan \u00a0con \u00a0abogados titulados, conculca el derecho de defensa. Y la sentencia \u00a0C-040\/96 \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual se declararon \u00a0inexequibles \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0148 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0del \u00a0decreto 196 de 1971.\u00a0 Agrega que como era \u00a0clara \u00a0la \u00a0incompatibilidad \u00a0de \u00a0estas \u00a0disposiciones \u00a0con la Constituci\u00f3n, era \u00a0imperativo \u00a0que los funcionarios, antes de que fueran retiradas del ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0las \u00a0inaplicaran \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 4\u00ba de la Carta \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0censor, \u00a0en \u00a0fin, que su defendido \u00a0estuvo \u00a0asistido \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0\u201cpor una persona iletrada\u201d y que a\u00fan \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco del inciso 1\u00ba del art\u00edculo 148 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0derecho de defensa t\u00e9cnica result\u00f3 vulnerado, porque la diligencia \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0Medell\u00edn \u00a0y \u00a0all\u00ed \u00a0ejercen \u00a0permanentemente gran cantidad de \u00a0abogados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 61 y 67 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980 \u00a0es \u00a0como se encuentra enunciada esta censura.\u00a0 Parte el recurrente de \u00a0se\u00f1alar, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0el \u00a0relato \u00a0que \u00a0de \u00a0los hechos realiz\u00f3 el testigo Cano \u00a0Morales, \u00a0en \u00a0quien \u00a0creyeron \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0que \u00a0al \u00a0suceder los mismos los \u00a0protagonistas \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0\u201cen \u00a0un \u00a0alto \u00a0grado \u00a0de embriaguez et\u00edlica y \u00a0alucin\u00f3gena\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0es \u00a0dable \u00a0afirmarlo a pesar de no contar con prueba \u00a0pericial \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 particular.\u00a0 \u00a0 Eran \u00a0 consumidores \u00a0 habituales \u00a0de \u00a0barbit\u00faricos \u00a0y \u00a0ese \u00a0d\u00eda \u00a0hab\u00edan \u00a0tomado \u00a0pastas de Rohypnol (conocidas como \u00a0\u201croches\u201d), \u00a0las \u00a0cuales \u00a0tornan \u00a0al \u00a0paciente \u00a0lento \u00a0mental y f\u00edsicamente, \u00a0desinteresado \u00a0por \u00a0las cosas, hostil y agresivo, seg\u00fan una cita de un libro de \u00a0Psiquiatr\u00eda Cl\u00ednica y Forense tra\u00edda por el abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0tal \u00a0era \u00a0el \u00a0estado \u00a0de su representado para cuando sucedi\u00f3 el \u00a0crimen, \u00a0es \u00a0claro para el censor, entonces, que no gozaba de la plenitud de sus \u00a0facultades \u00a0s\u00edquicas \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0no discern\u00eda como lo hace una persona \u00a0sobria. \u00a0Y \u00a0sus actos, en consecuencia, tienen que analizarse \u201ca la luz de esa \u00a0realidad\u201d, \u00a0porque \u00a0ello incide manifiestamente en la modalidad del hecho y en \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0responsabilidad.\u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0gravedad \u00a0pol\u00edtica \u00a0de \u00a0un \u00a0hecho \u00a0\u2013precisa\u2014no \u00a0 puede \u00a0mirarse \u00a0desde \u00a0la \u00a0misma \u00a0\u00f3ptica \u00a0en \u00a0el \u00a0sobrio \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0ebrio. \u00a0El \u00a0primero \u00a0premedita; el segundo \u00a0no.\u00a0 \u00a0Por lo mismo, la frialdad y sevicia del sobrio, son la impulsividad y \u00a0la irreflexi\u00f3n en el ebrio y el drogadicto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Su \u00a0parecer \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0se \u00a0tas\u00f3 \u00a0con desconocimiento de lo \u00a0precedente, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0se \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia de pruebas sobre la \u00a0embriaguez \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 drogadicci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 acusado, \u00a0 resultando \u00a0interpretadas \u00a0inadecuadamente \u00a0las \u00a0normas \u00a0anotadas. El art\u00edculo 61 porque \u201cla modalidad y \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0deben \u00a0analizarse a la luz de las condiciones propias del \u00a0enjuiciado; \u00a0tomando \u00a0en \u00a0cuenta, entonces, las condiciones propias del imputado \u00a0(sic) \u00a0y \u00a0no \u00a0s\u00f3lo las condiciones objetivas del hecho: no se puede, por tanto, \u00a0simplemente \u00a0contar \u00a0el \u00a0n\u00famero de pu\u00f1aladas, sino, ante todo, las condiciones \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0actu\u00f3 el autor. En este caso, como se vio, la modalidad del hecho \u00a0estuvo \u00a0enmarcada \u00a0dentro \u00a0de unas circunstancias que no se ajustan al predicado \u00a0de \u00a0la judicatura en cuanto a su gravedad; de donde, al tomarlo como factor para \u00a0incrementar \u00a0la pena, interpreta inadecuadamente el sentido que a ese aspecto le \u00a0da el art\u00edculo 61 citado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0personalidad \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido, de otro \u00a0lado, \u00a0es \u00a0tomada \u00a0para \u00a0incrementarle la pena y, para el efecto, el juzgador se \u00a0bas\u00f3 \u00a0en \u00a0sindicaciones \u00a0que \u00a0le \u00a0aparecen, \u00a0desconociendo \u00a0que son s\u00f3lo eso e \u00a0igualmente \u00a0las declaraciones que se refieren a su buena conducta anterior. As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0se \u00a0le da \u201cuna errada interpretaci\u00f3n al concepto de personalidad \u00a0como \u00a0factor \u00a0de \u00a0incidencia \u00a0punitiva \u00a0y, por ende, al art\u00edculo 61 del C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d \u00a0(de 1980), resultando violado igualmente, por falta de aplicaci\u00f3n, el \u00a0art\u00edculo 64-1 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye el casacionista que \u201cal aplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a067 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal (de 1980) llevando el cu\u00e1ntum de la pena casi \u00a0hasta \u00a0el \u00a0extremo m\u00e1ximo al considerar que s\u00f3lo concurr\u00edan circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0interpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente tambi\u00e9n. Aqu\u00ed, las circunstancias \u00a0en \u00a0que actu\u00f3 mi pupilo y su buena conducta anterior, ameritaban la imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0pena \u00a0m\u00ednima; \u00a0as\u00ed, entonces, en nuestro respetuoso sentir, se debi\u00f3 \u00a0interpretar la norma en cita\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es la modificaci\u00f3n punitiva que pretende que \u00a0realice la Corte, de no tener prosperidad el cargo principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR \u00a01\u00ba DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0debe acogerse, a juicio del Delegado. La \u00a0indagatoria \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0noviembre de 1994 y efectivamente, como lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0se le design\u00f3 en la misma al sindicado, ante su negativa \u00a0de \u00a0nombrar \u00a0defensor, \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Aracelly Orrego, en clara observancia del \u00a0inciso \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 148 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, vigente para \u00a0entonces y cuya aplicaci\u00f3n en esa medida era leg\u00edtima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0opini\u00f3n \u00a0del \u00a0Procurador, \u00a0entonces, la \u00a0indagatoria \u00a0no acusa vicio de ilegalidad , pues la ley aplicable para cuando se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0permit\u00eda \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0para la \u00a0diligencia \u00a0y \u00a0no \u00a0se observa que en su pr\u00e1ctica se le hayan lesionado derechos \u00a0al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sobre el cargo de violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0consideraciones \u00a0apoyan \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Delegado relativo a que en el caso examinado, como lo denuncia el \u00a0recurrente, \u00a0el juzgador viol\u00f3 directamente la ley al interpretar err\u00f3neamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 \u00a0y \u00a067 del C\u00f3digo Penal de 1980, y dejar de aplicar el 64-1 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0La \u00a0gravedad \u00a0intr\u00ednseca \u00a0del injusto se refleja en los par\u00e1metros punitivos previstos en el \u00a0respectivo \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0sin \u00a0referencia, en cuanto al m\u00ednimo se refiere, \u201ca \u00a0las \u00a0 \u00a0modalidades \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0circunstancias \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0incrementan \u00a0 esa \u00a0 gravedad \u00a0intr\u00ednseca\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) Sobre la base de \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0intr\u00ednseca \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0le corresponde al fallador determinar la \u00a0mayor \u00a0o menor gravedad de la ilicitud, atendiendo los factores de dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0previstos \u00a0en la ley. El resultado lo debe llevar a tasar una sanci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0legal \u00a0dispuesto, \u00a0que \u00a0debe responder a una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0ponderada \u00a0de \u00a0esos \u00a0factores \u00a0y \u00a0la \u00a0cantidad que cada uno aumenta o \u00a0disminuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) La personalidad \u00a0del \u00a0agente, \u00a0frente \u00a0a la gravedad del hecho, juega un papel accesorio, \u201ctoda \u00a0vez \u00a0 que \u00a0al \u00a0sujeto \u00a0se \u00a0le \u00a0debe \u00a0sancionar \u00a0por \u00a0su \u00a0conducta \u00a0objetivamente \u00a0considerada \u00a0y \u00a0no \u00a0por lo que \u00e9l resulta ser como persona, pues como es sabido \u00a0en \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0individuo \u00a0influye \u00a0un c\u00famulo de \u00a0factores \u00a0ex\u00f3genos\u201d y sus \u201ccondiciones econ\u00f3mica, social y cultural, entre \u00a0otras\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0sometido \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0\u201cno \u00a0obstante la elevada sanci\u00f3n \u00a0establecida \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0por \u00a0la gravedad intr\u00ednseca del homicidio (25 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n)\u201d, el fallador, con sustento en los criterios gravedad del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0agente, \u00a0produjo un incremento de 10 a\u00f1os sobre el \u00a0m\u00ednimo, \u00a0que \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0encuentra exagerado y lesivo, por interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 61 y 67 del C\u00f3digo Penal de 1980, con sustento en \u00a0los argumentos que se transcriben a continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cSi \u00a0 bien \u00a0 es \u00a0clara \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0injusto \u00a0ejecutado \u00a0por \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0YARZA, \u00a0la \u00a0cual \u00a0sobrepasa \u00a0indiscutiblemente \u00a0la inherente al solo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0dar \u00a0muerte \u00a0a \u00a0otro, su razonada consideraci\u00f3n no puede conducir de \u00a0manera \u00a0justa y equitativa a la imposici\u00f3n de una sanci\u00f3n que para el presente \u00a0evento \u00a0por \u00a0poco \u00a0llega \u00a0al \u00a0m\u00e1ximo legal, sin que concurran circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n como expresamente reconoce el sentenciador (fs. 249). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cEn \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0personalidad del procesado el a quo no expresa \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0salvo \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0las \u00a0vinculaciones \u00a0que le \u00a0aparecen \u00a0en \u00a0otros \u00a0procesos por homicidio, las cuales por expresa disposici\u00f3n \u00a0legal \u00a0no \u00a0pueden ser tenidas como antecedentes penales (art. 12 C. de P.P.). En \u00a0consecuencia, \u00a0este \u00a0factor \u00a0carece \u00a0de \u00a0una adecuada sustentaci\u00f3n, no s\u00f3lo en \u00a0cuanto \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 naturaleza, \u00a0 sino \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0 al \u00a0incremento \u00a0de \u00a0pena. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cAs\u00ed \u00a0las cosas, sin desconocer el margen de discrecionalidad del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la determinaci\u00f3n de la pena, el cual se debe ejercer dentro de un \u00a0marco \u00a0de \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de buen juicio, en nuestro criterio se configura una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0los \u00a0criterios \u00a0dosificadores \u00a0esgrimidos \u00a0por el \u00a0fallador \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0reo, \u00a0con lo cual se vulner\u00f3 \u00a0ostensiblemente \u00a0lo \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 61 del C. Penal (de 1980): Yerro, \u00a0que \u00a0de \u00a0compartirlo la Honorable Corte, corresponde a ella corregir, sin que le \u00a0sea \u00a0dable \u00a0a \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda sugerir un espec\u00edfico monto de pena a imponer, \u00a0por ser este aspecto propio de sus funciones\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0fin, \u00a0que se case parcialmente la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0dosifique \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0pena \u00a0a que se hace \u00a0acreedor el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA CORTE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0orden \u00a0propuesto, \u00a0respetuoso \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad, \u00a0se referir\u00e1 la Corte a las censuras que conforman la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 Del cargo de nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0es verdad, como lo expresa el casacionista, que el procesado \u00a0LUIS \u00a0JAVIER \u00a0HERN\u00c1NDEZ \u00a0YARZA fue asistido en la indagatoria por una ciudadana \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0abogada, \u00a0eso \u00a0no \u00a0traduce, \u00a0como \u00a0lo pretende, que haya resultado \u00a0lesionada \u00a0la garant\u00eda de la defensa t\u00e9cnica prevista en el art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n Nacional.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 Ese \u00a0acto \u00a0procesal, \u00a0como \u00a0es constatable a folio 89 del expediente, tuvo ocurrencia el 10 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0o sea en vigencia del inciso 1\u00ba del art\u00edculo 148 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 cuyos \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0eran \u00a0los \u00a0siguientes:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe conformidad a\u00a0 lo dispuesto por el \u00a0decreto \u00a0196 \u00a0de \u00a01971, \u00a0el \u00a0cargo de defensor para la indagatoria del imputado, \u00a0cuando \u00a0no hubiere abogado inscrito que lo asista en ella, podr\u00e1 ser confiado a \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0 ciudadano \u00a0 \u00a0 honorable \u00a0 \u00a0siempre \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0sea \u00a0 \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.\u00a0 \u00a0 La \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0 como \u00a0 bien \u00a0 se \u00a0 sabe, \u00a0 la \u00a0 declar\u00f3 \u00a0inexequible \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional\u00a0 \u00a0mediante \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-049 \u00a0del 8 de febrero de 1996 y \u00a0sobre \u00a0sus \u00a0efectos, \u00a0frente \u00a0a \u00a0indagatorias \u00a0realizadas \u00a0antes, \u00a0la Sala se ha \u00a0pronunciado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0oportunidades \u00a0y un\u00e1nimemente tiene establecido lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0 Seg\u00fan \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a045 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de \u00a0la Administraci\u00f3n de Justicia, las \u00a0sentencias \u00a0que \u00a0profiera \u00a0la \u00a0Corte Constitucional sobre los actos sujetos a su \u00a0control \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el art\u00edculo 241 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, tienen \u00a0efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, \u00a0salvo que el organismo resuelva lo contrario.\u00a0 \u00a0Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>b) En consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Constitucional no determin\u00f3 ninguna condici\u00f3n especial de \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia C-049 del 8 de febrero de 1996, es evidente que s\u00f3lo \u00a0surte \u00a0efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0se \u00a0consolidaron \u00a0en vigencia del art\u00edculo 148-1 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de 1991, son intocables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1.3.\u00a0 Es claro, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que la designaci\u00f3n de una ciudadana\u00a0 para que asistiera \u00a0al \u00a0imputado \u00a0en \u00a0la indagatoria la permit\u00eda la ley, aunque a condici\u00f3n de que \u00a0no \u00a0se \u00a0contara \u00a0para \u00a0el \u00a0acto con abogado inscrito, circunstancia \u00e9sta que en \u00a0virtud \u00a0de la presunci\u00f3n de legalidad que rige la actividad judicial, se deduce \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0ocurrencia \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0sin \u00a0que la sola afirmaci\u00f3n del \u00a0censor, \u00a0relativa \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0lugar donde tuvo ocurrencia la diligencia ejercen \u00a0permanentemente \u00a0 \u00a0gran \u00a0 \u00a0cantidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0abogados, \u00a0 sea \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0desvirtuarla.\u00a0 \u00a0Simplemente porque lo que determina la dificultad de contar \u00a0con \u00a0un \u00a0defensor t\u00e9cnico para dicho acto procesal no es que en el sitio haya o \u00a0no \u00a0abogados, \u00a0sino \u00a0a \u00a0la \u00a0disponibilidad en concreto de contar con uno para el \u00a0momento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diligencia3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4.\u00a0 \u00a0 En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0vulner\u00f3 el derecho de defensa al procesado HERN\u00c1NDEZ \u00a0YARZA \u00a0en el acto de su vinculaci\u00f3n procesal y tampoco en las fases procesales, \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales cont\u00f3 primero con una abogada de oficio y luego con un defensor \u00a0p\u00fablico, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0descuidaron nunca la labor encomendada, asumi\u00e9ndola \u00a0activamente.\u00a0 \u00a0La primera, en efecto, aleg\u00f3 previamente a la calificaci\u00f3n \u00a0sumarial, \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0actividades, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0pruebas en el \u00a0juicio, \u00a0intervino en la audiencia p\u00fablica e interpuso el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0en \u00a0 \u00a0contra \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 y \u00a0 finalmente \u00a0 el \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0acuerdo con el \u00a0Delegado, no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0Del cargo de violaci\u00f3n directa de \u00a0la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0 podr\u00eda \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta censura, porque su objeto, que es la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0no \u00a0fue \u00a0materia \u00a0de \u00a0reclamo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y en esa medida la segunda instancia no hizo ning\u00fan pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0al limitarse al tema de la impugnaci\u00f3n, lo cierto es que \u00a0no \u00a0se \u00a0puede considerar que haya renunciado con la alzada a la discusi\u00f3n de la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0la raz\u00f3n es sencilla. Si la controversia \u00a0que \u00a0le \u00a0plante\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fue \u00a0eminentemente probatoria y la \u00a0encamin\u00f3 \u00a0a \u00a0lograr \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0es evidente que al \u00a0rechazar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de responsabilidad penal se opuso a la imposici\u00f3n de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0con lo cual dej\u00f3 a salvo su inter\u00e9s para impugnar \u00e9ste aspecto del \u00a0fallo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n, a\u00fan en el evento de que decidiera \u00a0renunciar \u00a0\u2013como en efecto \u00a0lo \u00a0hizo\u2014a discutir en el \u00a0mismo escenario el sentido de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 \u00a0Un \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, como se sabe, s\u00f3lo \u00a0autoriza \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0para \u00a0discutir \u00a0los fundamentos jur\u00eddicos del fallo \u00a0recurrido, \u00a0constituyendo \u00a0una \u00a0falencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0insalvable, \u00a0involucrar en la \u00a0censura \u00a0aspectos \u00a0atinentes a la apreciaci\u00f3n probatoria, que es lo que hizo el \u00a0defensor en el caso examinado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0 parecer \u00a0 es \u00a0 que \u00a0se \u00a0interpretaron \u00a0err\u00f3neamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 \u00a0y \u00a067 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980 y ello le \u00a0impon\u00eda \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0desacierto jur\u00eddico del Juez al establecer los alcances \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones, \u00a0sobre la base de que eran las llamadas a regir el caso, \u00a0as\u00ed \u00a0 como \u00a0 indicar \u00a0 con \u00a0 claridad \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0demostrativos \u00a0de \u00a0que \u00a0a\u00a0\u00a0 \u00a0las\u00a0\u00a0 \u00a0mismas\u00a0 \u00a0se\u00a0 les hizo producir efectos \u00a0distintos \u00a0o \u00a0contrarios \u00a0a \u00a0los que consagran. Pero no sucedi\u00f3 as\u00ed. Le bast\u00f3 \u00a0derivar \u00a0del relato testimonial de Edwin Alexis Cano Morales que su defendido se \u00a0encontraba \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0estado de embriaguez aguda y \u00a0drogado, \u00a0describir \u00a0las \u00a0alteraciones que seg\u00fan la psiquiatr\u00eda se producen en \u00a0un \u00a0estado \u00a0as\u00ed, plantear de acuerdo con \u00e9stas que no gozaba de la plenitud de \u00a0sus \u00a0facultades y no discern\u00eda como una persona sobria, para concluir que estos \u00a0aspectos \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidos en cuenta por la judicatura al tasar la pena, como \u00a0tampoco \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios indicativos de su buena conducta anterior, que \u00a0condujeron \u00a0 a \u00a0 la \u00a0no \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a064-1 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0C\u00f3digo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestiona \u00a0 el \u00a0recurrente, \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0sustento \u00a0probatorio \u00a0vinculado al incremento punitivo dispuesto en la sentencia \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la gravedad del hecho y la personalidad del acusado, con lo cual \u00a0atenta \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n que gobierna el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0conduce \u00a0el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0su fracaso, a diferencia de como piensa el \u00a0Delegado, \u00a0quien \u00a0al \u00a0margen de los t\u00e9rminos del mismo considera que si bien es \u00a0cierto \u00a0el \u00a0injusto \u00a0es grave, el aumento punitivo resulta exagerado pues \u201cpor \u00a0poco \u00a0llega \u00a0al \u00a0m\u00e1ximo \u00a0legal, sin que concurran circunstancias de agravaci\u00f3n \u00a0como \u00a0 expresamente \u00a0 reconoce \u00a0 el \u00a0sentenciador\u201d. \u00a0E \u00a0igualmente, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0que el fallo carece de una adecuada sustentaci\u00f3n \u00a0en cuanto a su naturaleza y en torno al incremento de pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 \u00a0Con \u00a0independencia \u00a0de las falencias l\u00f3gicas de la censura que impiden su examen, el \u00a0Delegado \u00a0no \u00a0tiene \u00a0raz\u00f3n.\u00a0 \u00a0La \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n impuesta, de una parte \u00a0\u2013esto \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 lo \u00a0discute\u2014 fue respetuosa de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0se\u00f1alados \u00a0en la ley y, de otra, el incremento punitivo de 10 \u00a0a\u00f1os \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima \u00a0lo \u00a0apoy\u00f3 \u00a0el \u00a0Juez, \u00a0como \u00a0se lo permit\u00eda el \u00a0art\u00edculo \u00a061 del C\u00f3digo Penal de 1980, en la \u201cexagerada violencia y crueldad \u00a0que \u00a0se \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0para \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0injusto perpetrado\u201d (gravedad del \u00a0hecho), \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0\u201cla \u00a0aviesa \u00a0personalidad \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0avizora en el \u00a0sindicado, \u00a0quien \u00a0si \u00a0bien \u00a0no \u00a0registra \u00a0condenaciones anteriores, s\u00ed aparece \u00a0vinculado a otros dos procesos por homicidio\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas razones del aumento de la sanci\u00f3n deben \u00a0entenderse \u00a0en \u00a0el contexto del fallo y en esa medida \u201cla mayor\u201d gravedad de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0es \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0verificable al confrontar los hechos que all\u00ed se \u00a0declararon \u00a0probados, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0tambi\u00e9n \u00a0contribu\u00edan a la formaci\u00f3n de la \u00a0idea \u00a0sobre la personalidad del procesado, al igual que las sindicaciones por el \u00a0mismo \u00a0delito \u00a0obrantes \u00a0en su contra, que sin ser antecedentes penales (el Juez \u00a0no \u00a0dijo \u00a0lo \u00a0contrario) \u00a0eran elementos de juicio que serv\u00edan para cimentar un \u00a0juicio \u00a0adverso \u00a0sobre ese criterio a tener en cuenta en la tasaci\u00f3n de la pena \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a01980 entonces vigente, que fue lo que hizo el \u00a0funcionario de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgador, entonces, fij\u00f3 la pena dentro \u00a0de \u00a0los par\u00e1metros previstos en la ley e increment\u00f3 el m\u00ednimo con sustento en \u00a0criterios \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 permit\u00edan.\u00a0 \u00a0 Y, \u00a0 aunque \u00a0brevemente, \u00a0aport\u00f3 \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0respectiva, \u00a0siendo \u00a0en \u00a0dichas \u00a0circunstancias indiscutible la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0pena \u00a0deducida, \u00a0que \u00a0as\u00ed se considere poca o exagerada, no es un \u00a0asunto \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0pueda intervenir la Corte como Tribunal de casaci\u00f3n, salvo \u00a0cuando \u00a0un \u00a0error de juicio es el soporte de\u00a0 su cuestionamiento, que no es \u00a0la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0del \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0ninguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0como uno de los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0se discutieron en la censura es el relativo a la personalidad del \u00a0procesado \u00a0y el mismo no fue reproducido como criterio para dosificar la pena en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0C\u00f3digo Penal de 2000, la Sala estima del caso, por raz\u00f3n de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0sobreviniente, casar de oficio el fallo\u00a0 para proceder a \u00a0redosificar \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa de la libertad, ejercicio que se realizar\u00e1 con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el sistema de tasaci\u00f3n punitiva previsto en el C\u00f3digo Penal de \u00a01980, que le resulta m\u00e1s ben\u00e9fico al acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERN\u00c1NDEZ YARZA fue condenado por el delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0a \u00a035 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n. Este lapso fue el resultado de \u00a0incrementar \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a025 \u00a0a\u00f1os previsto en el art\u00edculo 323 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0en \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s, los cuales se dedujeron de la gravedad del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0la personalidad del autor.\u00a0 Como las instancias no precisaron \u00a0qu\u00e9 \u00a0aumento \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0cada \u00a0factor, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0colige que los mismos \u00a0incrementaron \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 en \u00a0 partes \u00a0iguales, \u00a0es \u00a0decir \u00a0en \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0cada \u00a0uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0establece \u00a0para \u00a0el homicidio simple pena de prisi\u00f3n entre 13 y 25 a\u00f1os, norma \u00a0que \u00a0sin \u00a0duda alguna debe aplicarse en el presente caso en virtud del principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0favorabilidad.\u00a0 \u00a0Al igual que lo hizo el juzgador\u00a0 \u00a0se \u00a0parte, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima \u00a0prevista, \u00a0es \u00a0decir 13 a\u00f1os, los \u00a0cuales\u00a0 \u00a0incrementa \u00a0la Corte, s\u00f3lo en virtud de la gravedad del hecho, en \u00a02 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a07 \u00a0meses m\u00e1s, que proporcionalmente corresponden a los 5 a\u00f1os que \u00a0aumentaron \u00a0las \u00a0instancias en relaci\u00f3n con el mismo factor. As\u00ed las cosas, la \u00a0pena \u00a0que se le impondr\u00e1 al procesado HERN\u00c1NDEZ YARZA se fijar\u00e1 en 15 a\u00f1os y \u00a07 \u00a0 meses \u00a0 de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0quedando \u00a0inc\u00f3lumes \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0decisiones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0 \u00a0DESESTIMAR \u00a0 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0LUIS JAVIER HERN\u00c1NDEZ YARZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0CASAR \u00a0parcial \u00a0y \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0sentencia recurrida en lo que tiene que ver con la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0al procesado HERN\u00c1NDEZ YARZA. La misma la fija la \u00a0Corte \u00a0en \u00a015 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a07 \u00a0meses, manteni\u00e9ndose en todo lo dem\u00e1s la sentencia \u00a0objeto del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase que contra la presente decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0E.\u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folios 89, 102 y 150. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folios 219 y 268. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA. \u00a0Sent. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0\u2013 \u00a010.889 , nov. 7 de 2002, M.P., Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11761 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6580","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6580","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6580"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6580\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}