{"id":658,"date":"2023-09-07T20:38:47","date_gmt":"2023-09-07T20:38:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10444-17-06-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:47","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:47","slug":"10444-17-06-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10444-17-06-97\/","title":{"rendered":"10444 (17-06-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PARTE \u00a0 CIVIL\/ \u00a0 PERJUICIOS\/ \u00a0INTERES \u00a0PARA \u00a0RECURRIR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0referida sustentaci\u00f3n del recurso el \u00a0impugnante \u00a0primero \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que el delito de hurto materia del \u00a0proceso \u00a0no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0grado de tentativa, \u00a0como \u00a0lo \u00a0decidi\u00f3 la sentencia que recurre, sino que el mismo se \u00a0consum\u00f3, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0como \u00a0 lo \u00a0 consider\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 prove\u00eddo \u00a0calificatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0al \u00a0Tribunal que \u00a0procediera \u00a0de \u00a0conformidad, \u00a0aumentando la pena, revocando el subrogado penal y \u00a0&#8220;adem\u00e1s, \u00a0debe \u00a0conden\u00e1rsele \u00a0al \u00a0pago de los perjuicios morales que tan grave \u00a0delito \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0a los deudos del occiso, \u00a0se\u00f1or \u00a0(\u2026), \u00a0pues \u00a0todos \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0se originaron en la \u00a0planeaci\u00f3n \u00a0y ejecuci\u00f3n del delito por parte del autor intelectual, perjuicios \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser \u00a0estimados por el juzgador, ya que es injusto no condenar a este \u00a0pago \u00a0a \u00a0quien \u00a0fue \u00a0el \u00a0cerebro, \u00a0el instigador y el contratante de los autores \u00a0materiales&#8221; (fl.321). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso concreto la parte civil carec\u00eda \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para impugnar la mencionada sentencia que \u00a0fue \u00a0favorable \u00a0a \u00a0sus \u00a0pretensiones, \u00a0pues que por medio de ella se conden\u00f3 al \u00a0procesado penal y civilmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 replicar\u00e1 \u00a0 que \u00a0 tal \u00a0aserto \u00a0no \u00a0es \u00a0estrictamente \u00a0cierto \u00a0porque \u00a0al \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso el \u00a0impugnante \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0pero no: si se repasa el p\u00e1rrafo \u00a0respectivo \u00a0y \u00a0que \u00a0arriba se transcribi\u00f3, es f\u00e1cil constatar que la sostenida \u00a0tesis \u00a0 del \u00a0 hurto \u00a0 consumado \u00a0no \u00a0guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0ninguna con la mencionada referencia a los perjuicios, \u00a0pues \u00a0a \u00a0\u00e9stos \u00a0aludi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0pero relacion\u00e1ndolos con el delito de \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0cometido \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 v\u00edctima \u00a0 del \u00a0 hurto, \u00a0 delito \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0 \u00e9ste \u00a0 que \u00a0no \u00a0era \u00a0objeto \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0 \u00a0ni, \u00a0 \u00a0por \u00a0 tanto, \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0apelada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RAD. 10444 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Acta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No. \u00a067.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., diecisiete (17) de \u00a0junio de mil novecientos noventa y siete (1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Conoce \u00a0la Corte del recurso de casaci\u00f3n impetrado contra el fallo \u00a0proferido \u00a0el \u00a028 \u00a0de noviembre de 1994 por el Tribunal Superior de Popay\u00e1n, en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0del Juzgado Noveno Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la misma ciudad, para condenar a ARNALDO \u00a0DELGADO \u00a0ORTEGA a la pena privativa de la libertad de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0siete \u00a0(47) meses de prisi\u00f3n, como autor responsable del delito de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado; \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os; al pago de 500 gramos \u00a0oro \u00a0por \u00a0concepto \u00a0del da\u00f1o moral y 300 gramos oro por perjuicios materiales a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0damnificados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n y le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS Y ACTUACION PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dan \u00a0 cuenta \u00a0los \u00a0autos \u00a0que \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01989, \u00a0siendo \u00a0aproximadamente \u00a0las \u00a0ocho \u00a0de la noche, en los alrededores del sector urbano de \u00a0la \u00a0localidad \u00a0de \u00a0El \u00a0Bordo, en la v\u00eda que conduce hacia la plaza de ferias de \u00a0dicho \u00a0municipio, \u00a0fue ultimado el se\u00f1or Nilo Nevardo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0un \u00a0campero \u00a0Trooper modelo 1989 distinguido con las placas PYk-148, \u00a0color \u00a0azul \u00a0oscuro \u00a0y \u00a0beige, \u00a0hac\u00eda \u00a0un \u00a0recorrido \u00a0por ese lugar. Hechas las \u00a0averiguaciones \u00a0iniciales por parte de la Polic\u00eda, se tuvo conocimiento que uno \u00a0de \u00a0los \u00a0responsables \u00a0era \u00a0el sujeto Eiver Enrique Angulo Pab\u00f3n, quien una vez \u00a0capturado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0era \u00a0el de apoderarse del automotor, \u00a0contando \u00a0con \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de Javier Agredo Morales y Harold Nixon Ort\u00edz \u00a0Ort\u00edz, siendo el autor del plan ARNALDO DELGADO ORTEGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Retenidos \u00a0todos \u00a0los imputados la investigaci\u00f3n la inici\u00f3 el 1\u00ba \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01989 el Juzgado 30 de Instrucci\u00f3n Criminal de El Bordo &#8211; Pat\u00eda \u00a0(fl. \u00a014 \u00a0&#8211; \u00a0Cuad. \u00a0Original \u00a0No. \u00a01), \u00a0siendo \u00a0indagados \u00a0y \u00a0luego \u00a0resuelta su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva sin \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0el 11 de los citados mes y a\u00f1o. A DELGADO ORTEGA \u00a0como \u00a0determinador \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado en grado de \u00a0tentativa; \u00a0a \u00a0EIVER \u00a0ENRIQUE ANGULO PABON, JAVIER AGREDO MORALES y HAROLD NIXON \u00a0ORTIZ \u00a0ORTIZ \u00a0como \u00a0coautores materiales de la misma infraci\u00f3n, en concurso con \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0y, \u00a0al \u00faltimo, adicionalmente por el de porte ilegal de armas de \u00a0uso privativo de las Fuerzas Militares (fl. 74 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuatro \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, se admiti\u00f3 la demanda de constituci\u00f3n de \u00a0parte \u00a0 civil \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0CELINA \u00a0ROSA \u00a0IBARRA \u00a0DE \u00a0RODRIGUEZ, \u00a0reconoci\u00e9ndose su apoderado (fl. 92 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Conforme \u00a0al dictamen del Instituto de Medicina Legal, Departamento \u00a0de \u00a0Criminal\u00edstica, Secci\u00f3n Bal\u00edstica, el Juzgado 30 de Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0env\u00edo \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0a \u00a0los \u00a0Juzgados de Orden P\u00fablico de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0(fl. \u00a0216), \u00a0correspondiendo \u00a0al \u00a0primero \u00a0(1\u00ba) \u00a0el \u00a0que avoc\u00f3\u00a0 \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0proceso el 21 de noviembre de 1989, ordenando la pr\u00e1ctica de \u00a0varias diligencias (fl. 219). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solicitado \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0dictamen sobre el arma homicida al Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, se concluy\u00f3 que la pistola Walter \u00a0No. \u00a0258756 \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0clasificada \u00a0como \u00a0de \u00a0uso exclusivo de las Fuerzas \u00a0Militares \u00a0y \u00a0de Polic\u00eda sino de defensa personal (fl. 318), raz\u00f3n por la cual \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0asunto \u00a0al Juzgado de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0El \u00a0Bordo, \u00a0por \u00a0competencia (fl. 321), criterio que \u00a0fuera \u00a0acogido \u00a0por \u00a0el Juez de Orden P\u00fablico por auto del 12 de marzo de 1990, \u00a0provocando \u00a0colisi\u00f3n negativa de competencia en el evento de no ser compartidos \u00a0los fundamentos expuestos (fl. 17 y ss. Cuad. original No. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0auto \u00a0de \u00a0fecha \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo de 1990, se declar\u00f3 cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0empero, \u00a0ante \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0Delgado \u00a0Ortega \u00a0para \u00a0que \u00a0se le \u00a0otorgara \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de libertad provisional, mediante interlocutorio del 23 \u00a0siguiente, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a030 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0accedi\u00f3 \u00a0al pedimento, \u00a0decretando \u00a0la \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0imputados \u00a0mediante \u00a0cauci\u00f3n prendaria (fl. 32 a 35). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0haber sido radicado por el Tribunal Superior de Popay\u00e1n en El \u00a0Bordo \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a013 \u00a0de Instrucci\u00f3n Criminal (fl. 42), correspondi\u00f3 a \u00e9ste \u00a0despacho \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01990, con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n para ARNALDO DELGADO ORTEGA (a. Alito) por el delito \u00a0de \u00a0Hurto \u00a0Agravado y calificado en grado de tentativa; a Javier Agredo Morales, \u00a0Eiver \u00a0Enrique \u00a0Angulo Pab\u00f3n y Harold Nixon Ort\u00edz Ort\u00edz por el citado punible \u00a0y \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0para estos dos \u00faltimos, adicionalmente por el porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal (fl. 100 a 116 vto.), decisi\u00f3n que fuera declarada \u00a0nula \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0mediante \u00a0interlocutorio \u00a0de \u00a0fecha \u00a024 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01991, \u00a0pues encontr\u00f3 sustanciales \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0lo referente a la definici\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica de \u00a0Delgado \u00a0Ortega \u00a0y \u00a0el \u00a0grado de participaci\u00f3n y de culpabilidad de cada uno de \u00a0los imputados frente a los punibles investigados (fl. 178 a 187). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Juzgado \u00a013 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0El Bordo, mediante \u00a0interlocutorio \u00a0del \u00a013 de marzo de 1991, decidi\u00f3 reabrir la investigaci\u00f3n por \u00a0180 \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0practicar \u00a0algunas \u00a0diligencias \u00a0(fl. 210 a 213) decisi\u00f3n que \u00a0fuera \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, dando lugar a que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Popay\u00e1n la revocara y en su lugar dictara Resoluci\u00f3n de \u00a0Acusaci\u00f3n el 23 de julio de 1991 (fl. 251 a 293). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0ARNALDO \u00a0DELGADO \u00a0ORTEGA, \u00a0la \u00a0concret\u00f3 \u00a0al punible de hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado, \u00a0precisando \u00a0que \u00a0&#8220;En los terminos del art\u00edculo 23 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0aparece \u00a0como \u00a0el \u00a0actor \u00a0intelectual o determinador, en cuanto \u00a0mediante \u00a0acuerdo \u00a0previo \u00a0indujo a los autores materiales a la realizaci\u00f3n del \u00a0delito \u00a0patrimonial, \u00a0que \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0planteamiento \u00a0es \u00a0definido \u00a0como delito \u00a0perfecto \u00a0o \u00a0agotado&#8221; \u00a0(fl. \u00a0288) \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0favor, ces\u00f3 procedimiento por los \u00a0punibles de homicidio y porte ilegal de armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cabe \u00a0destacar \u00a0que \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n a HAROLD NIXON ORTIZ ORTIZ, por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0menor \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, orden\u00f3 \u00a0compulsar \u00a0copias \u00a0con destino al Juzgado Promiscuo de Familia de El Bordo, para \u00a0que dicho funcionario resolviera su situaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0JAVIER AGREDO MORALES y EIVER \u00a0ENRIQUE \u00a0ANGULO \u00a0PABON fueron acusados por los delitos de homicidio y hurto como \u00a0autores \u00a0materiales, \u00a0y \u00a0adicionalmente \u00a0para \u00a0el \u00faltimo por el porte ilegal de \u00a0armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0impedimento \u00a0del \u00a0Juez Superior de Pat\u00eda (Cauca), el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Popay\u00e1n asign\u00f3 el conocimiento del asunto al Juez Superior (r) de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0(fl. \u00a0399), \u00a0correspondi\u00e9ndole \u00a0al 3\u00b0 que avoc\u00f3 el conocimiento del \u00a0proceso \u00a0el 21 de enero de 1992 (fl. 407), d\u00e1ndose inicio a la etapa del juicio \u00a0mediante auto del 30 de los citados mes y a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0auto \u00a0de fecha 10 de marzo de 1992, se dispuso la acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0adelantada \u00a0por \u00a0el Juzgado 3\u00b0 Penal del Circuito de Cali contra \u00a0Eiver \u00a0Enrique \u00a0Agudelo Pab\u00f3n por el delito de Hurto agravado y calificado (fl. \u00a0111 \u00a0&#8211; \u00a0Cuad. \u00a0orignal \u00a0No. \u00a03). \u00a0Entrado \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0el Decreto 2700 de 1991 \u00a0(C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a09\u00b0 \u00a0Penal del \u00a0Circuito de Popay\u00e1n adelantar la etapa de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acreditada \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0JAVIER \u00a0AGREDO MORALES por ahorcamiento \u00a0(fl. \u00a0183), \u00a0mediante \u00a0interlocutorio \u00a0de \u00a0fecha 30 de junio de 1993 se declar\u00f3 \u00a0extinguida \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0(fl. \u00a0190), \u00a0llev\u00e1ndose a cabo la diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica el 19 de mayo de 1994 con relaci\u00f3n a los procesados ARNALDO \u00a0DELGADO ORTEGA y EIVER ENRIQUE ANGULO PAB\u00d3N ( FL. 236 a 249). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Juzgado \u00a09\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Popay\u00e1n, el 6 de julio de \u00a01994 \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0exclusivamente con relaci\u00f3n al procesado \u00a0ARNALDO \u00a0DELGADO \u00a0ORTEGA, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se acredit\u00f3 la muerte violenta de EIVER \u00a0ENRIQUE \u00a0ANGULO \u00a0PABON \u00a0ocurrida \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0mayo inmediatamente anterior en la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cali \u00a0(fl. \u00a0280), declar\u00e1ndose extinguida la acci\u00f3n penal y por lo \u00a0tanto, ces\u00f3 el procedimiento en su favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hechos \u00a0los c\u00f3mputos respectivos, el Juzgador de primera instancia \u00a0dedujo \u00a0una \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad de cuarenta y siete (47) meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el delito de hurto agravado y calificado, solo que estim\u00f3 que se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0delito en grado de tentativa, motivo por el cual le impuso como \u00a0pena \u00a0principal la de veinticuatro (24) meses y quince \u00a0(15) \u00a0 d\u00edas \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n; \u00a0 como \u00a0 accesoria \u00a0la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por un t\u00e9rmino igual al de la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0otorg\u00e1ndole \u00a0el \u00a0subrogado de la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0y como perjuicios materiales, conforme a lo preceptuado \u00a0por \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 107 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0un \u00a0equivalente \u00a0a \u00a010 \u00a0gramos \u00a0oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recurrido \u00a0el fallo por el apoderado de la parte civil, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0fecha \u00a028 de noviembre de 1994, \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0en el sentido de imponer a DELGADO ORTEGA \u00a0como \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad la de cuarenta y \u00a0siete \u00a0(47) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por diez (10) a\u00f1os; declar\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0era \u00a0acreedor \u00a0al \u00a0subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0 en \u00a0 atenci\u00f3n \u00a0 al \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta, \u00a0ordenando \u00a0su \u00a0captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adicion\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo para condenar a DELGADO ORTEGA al pago de 500 \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0como \u00a0perjuicios \u00a0morales y lo modific\u00f3 en cuanto a los materiales \u00a0para \u00a0 \u00a0tasarlos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0300 \u00a0 gramos \u00a0 oro \u00a0 (fl. \u00a0 329 \u00a0 a \u00a0 356). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0L \u00a0 A\u00a0\u00a0 \u00a0D \u00a0E \u00a0M \u00a0A \u00a0N \u00a0D \u00a0A \u00a0: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Un \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0presenta \u00a0el defensor de ARNALDO DELGADO ORTEGA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley &#8220;al haberse desconocido por el Honorable Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n&#8230; \u00a0flagrantemente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 de la Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, al ser esta disposici\u00f3n una norma sustantiva&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estima \u00a0el \u00a0actor \u00a0que al superior no le est\u00e1 permitido &#8220;AUMENTAR \u00a0LA \u00a0PENA, \u00a0REVOCAR \u00a0SUBROGADOS PENALES, ADICIONAR, MODIFICAR o REFORMAR el fallo \u00a0condenatorio \u00a0de \u00a0PRIMERA \u00a0INSTANCIA cuando el apelante es el procesado o cuando \u00a0lo \u00a0es \u00a0la \u00a0PARTE \u00a0CIVIL, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0de \u00a0ella dependa el reconocimiento de los \u00a0perjuicios ocasionados con la infracci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0punto \u00a0 \u00a0concreto, \u00a0 \u00a0cita \u00a0 dos \u00a0 pronunciamientos \u00a0jurisprudenciales \u00a0de esta Sala y de la Corte Constitucional, para conclu\u00edr que \u00a0una \u00a0vez \u00a0declarada la responsabilidad penal del procesado, no le es permitido a \u00a0la \u00a0Parte \u00a0Civil \u00a0por prohibici\u00f3n constitucional, solicitar la modificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0ni \u00a0la \u00a0revocatoria de la libertad como ocurri\u00f3 en este caso, ya que \u00a0sus pretensiones quedan limitadas estrictamente a lo econ\u00f3mico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0la censura la centra al hecho de que en la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado, el Tribunal Superior de Popay\u00e1n desconoci\u00f3 el mandato superior \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 31 de la Carta Pol\u00edtica, es decir el derecho de la \u00a0&#8220;REFORMATIO \u00a0IN PEJUS&#8221; que le asiste a su representado, pues no pod\u00eda tomar las \u00a0determinaciones \u00a0que finalmente concret\u00f3 en su fallo, ya que el Juez de primera \u00a0instancia \u00a0tas\u00f3 los perjuicios materiales adecuadamente, neg\u00f3 por inexistentes \u00a0los \u00a0del \u00a0orden \u00a0moral, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0cual \u00a0sin fundamento jur\u00eddico-legal, \u00a0simplemente \u00a0por \u00a0ser \u00a0ella \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Parte \u00a0Civil, \u00a0la \u00a0acept\u00f3 \u00a0ciegamente sin miramientos de las disposiciones legales aplicables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0ad-quem \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0&#8220;el \u00a0\u00fanico inter\u00e9s que le \u00a0asist\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0Parte \u00a0Civil, \u00a0en \u00a0esas \u00a0condiciones, era la tasaci\u00f3n en mayor \u00a0proporci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios que se hubieren ocasionado con el hecho punible \u00a0fijados \u00a0 en \u00a0 Primera \u00a0 Instancia, \u00a0 ya \u00a0que \u00a0al \u00a0haberse \u00a0proferido \u00a0sentencia \u00a0codenatoria, \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0leg\u00edtimo para solicitar se reformara en sus \u00a0otras determinaciones&#8221; (fl.378 y 379). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Considera \u00a0que \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n de los perjuicios era la misma si la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0se concretaba como Hurto Calificado y Agravado, en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de tentado o en la de consumado, luego no le asist\u00eda raz\u00f3n a la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sentencia en cuanto a su \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, con incidencia en un aumento de pena y revocatoria del \u00a0subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal una vez m\u00e1s al tratar de \u00a0acomodar \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia de esta Sala de fecha 25 de febrero de \u00a01993 \u00a0(Mag. ponente Dr. Guillermo Duque Ru\u00edz), pues en este caso concreto no se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un concurso delincuencial, siendo claro que resulta impertinente la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0en el fallo al folio 24, ya que su poderdante no fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por los punibles de homicidio y porte ilegal de armas de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n a los perjuicios, destaca que de manera il\u00f3gica el \u00a0Tribunal \u00a0une \u00a0\u00edntimamente los perjuicios morales que se pudieron causar con el \u00a0punible \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0m\u00e1s a\u00fan descabellada al pretender la transmisibilidad \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0de \u00a0un \u00a0delito por el cual no ha sido condenada ninguna \u00a0persona \u00a0 y \u00a0menos \u00a0su \u00a0representado, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0constituye \u00a0un \u00a0desprop\u00f3sito \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de \u00a0perjuicios \u00a0expuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0Parte Civil y aceptada por el Tribunal, pues ello \u00a0est\u00e1 \u00a0 en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a055 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0que \u00a0ordena \u00a0el pago de perjuicios cuya existencia se haya \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el proceso, y del art\u00edculo 106 que ordena tener en cuenta, para \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0los hechos probados, lo que en criterio de \u00a0actor \u00a0no \u00a0fueron \u00a0probados, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgador de Primera \u00a0Instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente \u00a0presenta \u00a0censura \u00a0al \u00a0fallo en cuanto que el Tribunal \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0di\u00f3 aplicaci\u00f3n discrecionalmente al art\u00edculo \u00a0107 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0ya \u00a0que a pesar de la declaratoria de responsabilidad \u00a0penal \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de su representado, &#8220;el juez solo podr\u00e1 condenar civilmente, \u00a0EN \u00a0TANTO \u00a0Y EN CUANTO se demuestre la existencia de los da\u00f1os, sean MATERIALES \u00a0O \u00a0MORALES&#8221; \u00a0(fl. \u00a0383), \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a afirmar que el monto de los perjuicios \u00a0fijado \u00a0por \u00a0el \u00a0a-quo era irrisorio, pretextando que se hab\u00edan pasado por alto \u00a0factores \u00a0previstos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0realizar \u00a0una \u00a0adecuada \u00a0tasaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0mencionarlos, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0consign\u00f3 \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0dejando \u00a0sin \u00a0opci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa para controvertirlos o refutarlos en oportunidad, con lo \u00a0cual \u00a0se pone de presente un desbordamiento de poder del Tribunal, raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0solicita \u00a0que \u00a0&#8220;OFICIOSAMENTE \u00a0se debe ajustar dicho fallo condenatorio de \u00a0SEGUNDA \u00a0INSTANCIA \u00a0a \u00a0los \u00a0nuevos \u00a0dictados \u00a0de la ley, como ya ocurri\u00f3 en los \u00a0pronunciamientos de fechas 22 de octubre y 3 de diciembre de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0LA PARTE CIVIL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0no \u00a0recurrente, \u00a0el \u00a0apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0present\u00f3 \u00a0escrito \u00a0de \u00a0oposici\u00f3n \u00a0en el que afirma que el planteamiento \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa en la demanda de casaci\u00f3n es infundado, porque no se \u00a0est\u00e1 \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0penas se\u00f1aladas en la sentencia de \u00a0primera \u00a0 instancia, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0procesado \u00a0tiene \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Indica \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0constitucional \u00a0cuya \u00a0violaci\u00f3n \u00a0alega el \u00a0recurrente, \u00a0ni \u00a0ninguna otra preceptiva legal, prohiben al ad-quem reformar una \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por la parte civil, \u00a0menos \u00a0modificarla \u00a0para \u00a0realizar \u00a0una \u00a0legal ubicaci\u00f3n del delito imputado al \u00a0condenado, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto calificado y agravado \u00a0consumado \u00a0 que \u00a0 difiere \u00a0 de \u00a0 aquella \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Destaca \u00a0que \u00a0las \u00a0razones \u00a0que tuvo el Tribunal para modificar el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0son claras, todas ellas ajustadas a derecho, pues \u00a0resulta \u00a0incomprensible \u00a0que el a-quo sin que exista prueba legalmente producida \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, en contra del razonamiento del Fiscal y del Ministerio P\u00fablico \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0resuelva apartarse del pliego de cargos \u00a0formulados \u00a0contra el imputado en la Resoluci\u00f3n de Acusaci\u00f3n, en donde clara y \u00a0ampliamente \u00a0se determin\u00f3 la modalidad del delito imputado y las circunstancias \u00a0agravantes \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0autor \u00a0intelectual como de los autores \u00a0materiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Destaca \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0en casaci\u00f3n presenta en forma \u00a0razonada \u00a0y \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0jurisprudencias \u00a0muy respetables, su criterio sobre la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0pues \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0dicha \u00a0actuaci\u00f3n se concrete exclusivamente a aspectos \u00a0econ\u00f3micos, \u00a0con \u00a0lo cual se le limitar\u00eda su intervenci\u00f3n en todo el tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0proceso, donde por ministerio de la ley puede aportar pruebas, solicitar la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0otras, \u00a0formular \u00a0alegatos, interponer recursos, discutir el tema \u00a0central \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0y \u00a0en \u00a0fin \u00a0todas \u00a0aquellas \u00a0actuaciones \u00a0 en \u00a0busca \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sea \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0justa \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Advierte \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0que \u00a0cuando \u00a0impugn\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0solicit\u00f3 \u00a0el aumento de penas sino su modificaci\u00f3n para que se \u00a0ajustara \u00a0al \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0formulados, \u00a0raz\u00f3n por la cual el Tribunal no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0disposici\u00f3n sustancial, siendo por ello \u00a0improcedente el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0EL MINISTERIO PUBLICO : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Primero Delegado en lo Penal, considera que \u00a0no \u00a0resulta \u00a0de recibo la acusaci\u00f3n del censor relativa a la violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0(art\u00edculo \u00a031 de la Carta Pol\u00edtica), &#8220;toda vez que su \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0cual \u00a0compartimos \u00a0a \u00a0cabalidad, \u00a0demuestra \u00a0ante \u00a0todo \u00a0la \u00a0irregular \u00a0tramitaci\u00f3n \u00a0de la segunda instancia al haberse concedido el recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n incoado por la Parte Civil, estando \u00e9sta desprovista de inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir. \u00a0Irregularidades \u00a0que, \u00a0a nuestro juicio, amerita por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0H. Sala de Casaci\u00f3n Penal su declaraci\u00f3n de oficio, conforme lo \u00a0permite \u00a0el \u00a0art. \u00a0228 del C. de P.P., en concordancia con el art. 304-1 ibidem&#8221; \u00a0(fl. 14 y 15 -Cuaderno de la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que en el escrito sustentatorio de la apelaci\u00f3n, la parte \u00a0civil \u00a0centra \u00a0su inconformidad con la adecuaci\u00f3n t\u00edpica que de la conducta de \u00a0Delgado \u00a0Ortega \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el juez a-quo, solicitando al Tribunal una condena no \u00a0por \u00a0el \u00a0hurto \u00a0tentado \u00a0sino \u00a0por \u00a0hurto \u00a0calificado y agravado, por considerar \u00a0acertada \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por dicha colegiatura en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0demand\u00f3 \u00a0se \u00a0impusiera \u00a0la pena correspondiente al \u00a0delito \u00a0 consumado, \u00a0 denegando \u00a0 el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0y \u00a0se ordenara el pago de perjuicios morales, teniendo en cuenta la \u00a0gravedad del delito cometido por el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estima \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s primordial que movi\u00f3 a la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la variaci\u00f3n de la adecuaci\u00f3n t\u00edpica dada en la \u00a0sentencia, \u00a0fue \u00a0el \u00a0aumento \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0corporal y la negativa del beneficio \u00a0concedido \u00a0por \u00a0el \u00a0a-quo, \u00a0siendo \u00a0claro \u00a0que \u00a0solo \u00a0al final del escrito y sin \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0\u00edndole, \u00a0depreca \u00a0la \u00a0condena al pago de perjuicios \u00a0morales, \u00a0guardando \u00a0silencio frente a los materiales con lo cual los acept\u00f3 en \u00a0forma t\u00e1cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0-agrega \u00a0el \u00a0Delegado-, \u00a0no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0argumento \u00a0 l\u00f3gico \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 que \u00a0legitime \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0impugnatoria \u00a0que de manera restrictiva, el ordenamiento jur\u00eddico reconoce a la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0como tiene establecido la Corte, &#8220;la \u00a0parte \u00a0civil justifica su presencia como parte en el proceso penal \u00fanicamente a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0resarcitoria y garantizada \u00e9sta, cesa su inter\u00e9s \u00a0procesal \u00a0para \u00a0cualquier \u00a0actividad \u00a0que estuviere dirigida a fines diversos de \u00a0aquellos&#8221; \u00a0(Sen. \u00a0junio 5\/91 M.P. Dr. EDGAR SAAVEDRA ROJAS). En igual sentido se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0la cual \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0que la potestad de la parte civil no puede llegar al punto de estar \u00a0legitimada \u00a0para oponerse al reconocimiento de la rebaja de pena por confesi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0&#8220;la \u00a0verdad es que el reconocimiento de tal rebaja no tiene afectaci\u00f3n de \u00a0ninguna \u00a0naturaleza \u00a0con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0sus pretensiones resarcitorias y en tales \u00a0condiciones \u00a0le est\u00e1 completamente vedado utilizar el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0como \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0de \u00a0venganza \u00a0privada, \u00a0que \u00a0busca \u00a0ante \u00a0todo \u00a0perseguir \u00a0un \u00a0castigo \u00a0mayor \u00a0para el procesado, antes que obtener un resultado \u00a0econ\u00f3mico \u00a0superior que es en realidad lo \u00fanico que justifica la existencia de \u00a0la parte civil dentro del proceso penal&#8221; (fl. 17). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, considera el Delegado que no le est\u00e1 prohibido a la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena como consecuencia de una \u00a0posible \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la conducta enjuiciada, si con ello y solo \u00a0por \u00a0ello, \u00a0se \u00a0pretende \u00a0lograr \u00a0una \u00a0mayor \u00a0cuantificaci\u00f3n \u00a0de los perjuicios \u00a0ocasionados \u00a0por \u00a0el sujeto agente, empero en el caso concreto, la variaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta il\u00edcita, en nada cambiar\u00eda el monto \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0tasados \u00a0en \u00a0primera instancia, toda vez que se \u00a0trat\u00f3 \u00a0del \u00a0apoderamiento \u00a0fugaz \u00a0de un automotor que, en \u00faltimas, no pudieron \u00a0llevarse \u00a0los \u00a0delincuentes. &#8220;Consumado o no el hurto iguales efectos representa \u00a0desde \u00a0el punto de vista de sus consecuencias materiales. Esto implica el que no \u00a0se \u00a0 hubiera \u00a0 atacado \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0en \u00a0tal \u00a0aspecto&#8221; \u00a0(fl. \u00a018). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0del \u00a0orden \u00a0moral, \u00a0considera \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que con el hurto del veh\u00edculo no presentan configuraci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0pues \u00a0no \u00a0obra \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0de ninguna \u00edndole que permita su \u00a0inferencia, \u00a0pues \u00a0solo \u00a0en \u00a0casos \u00a0excepcionales, \u00a0y este no lo es, los delitos \u00a0contra el patrimonio econ\u00f3mico generan da\u00f1os de dicha naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estima \u00a0que \u00a0la sentencia de segunda instancia resulta ciertamente \u00a0desconcertante, \u00a0pues \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no \u00a0advertir la falta de legitimaci\u00f3n de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0en \u00a0la apelaci\u00f3n del fallo de primer grado, &#8220;procedi\u00f3 a condenar \u00a0en \u00a0perjuicios morales a ARNALDO DELGADO ORTEGA, imponi\u00e9ndole la obligaci\u00f3n de \u00a0sufragar \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0los \u00a0da\u00f1os ocasionados por el \u00a0homicidio, \u00a0delito \u00a0\u00e9ste por el cual no fuera llamado a responder en juicio, ni \u00a0mucho menos condenado&#8221; (fl. 18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente \u00a0destaca \u00a0que\u00a0 \u00a0la confusi\u00f3n del Tribunal se hace \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0notoria, \u00a0al \u00a0revocar \u00a0la \u00a0suma \u00a0indemnizatoria \u00a0que \u00a0por perjuicios \u00a0materiales \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0el \u00a0Juez de primera instancia, procediendo a incrementarla \u00a0en \u00a0forma \u00a0considerable, \u00a0sin \u00a0reparar \u00a0que la impugnaci\u00f3n solo involucraba los \u00a0perjuicios \u00a0morales, \u00a0lo \u00a0que \u00a0evidencia \u00a0la falta de inter\u00e9s de la parte civil \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0resultando \u00a0imperiosa la declaraci\u00f3n oficiosa de la \u00a0nulidad \u00a0parcial \u00a0del \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir del auto de fecha 25 de julio de 1994, \u00a0inclusive \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso, \u00a0quedando as\u00ed en firme la \u00a0sentencia de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0CORTE \u00a0: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cCargo \u00fanico\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0acierta al considerar que el desconocimiento del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la Carta Pol\u00edtica, debe plantearse en casaci\u00f3n al amparo de \u00a0la \u00a0causal \u00a01\u00aa, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0entra\u00f1a \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n de la \u00a0referida norma sustancial de rango supralegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0tiene raz\u00f3n el censor cuando afirma que al apoderado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0le \u00a0estaba vedado por ley pretender mediante la apelaci\u00f3n que \u00a0hizo \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0el \u00a0aumento \u00a0de \u00a0pena \u00a0al procesado y\/o la \u00a0revocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0que \u00a0se le otorg\u00f3 en \u00a0primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Hasta \u00a0ah\u00ed \u00a0son \u00a0atinadas \u00a0las \u00a0aserciones \u00a0del \u00a0demandante, pero \u00a0luego, \u00a0cuando \u00a0se adentra en el tema de los perjuicios, no demuestra a la Corte \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de Popay\u00e1n haya violado la ley -directa o indirectamente- al \u00a0incrementar \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0pues \u00a0limitarse a sostener que tal incremento se hizo \u00a0\u201csin \u00a0fundamento \u00a0alguno\u201d (fl.382, cdno. Tribunal) no es probarle a la Corte \u00a0el \u00a0error \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0enrostra \u00a0al \u00a0sentenciador, \u00a0cuyo \u00a0criterio, \u00a0rep\u00edtese, \u00a0prevalece \u00a0en \u00a0principio \u00a0sobre el del casacionista, ya que est\u00e1 amparado\u00a0 \u00a0por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0perjuicio \u00a0de lo dicho, el demandante vuelve a acertar cuando \u00a0combate \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ata\u00f1ederas \u00a0a los \u00a0perjuicios \u00a0ocasionados por el delito de homicidio cometido en la misma v\u00edctima \u00a0del \u00a0hurto, \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0juzgado en otro proceso (fls.380 y s.s.). \u00a0Empero, \u00a0como \u00a0este \u00a0argumento va a ser la base para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0decrete \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0nulidad del fallo atacado, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0para \u00a0apelar la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0debe \u00a0colegirse \u00a0que el cargo que por causal \u00a0primera \u00a0(art.220 \u00a0C.P.P.) \u00a0hace \u00a0el casacionista, no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0inter\u00e9s \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 civil \u00a0 para \u00a0 impugnar \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0escrito que obra a folios 320 y 321 del cuaderno n\u00famero 2, el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0sustent\u00f3 \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n interpuesta contra la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0julio \u00a06 \u00a0de 1994 (fl.282), mediante la cual el Juzgado 9\u00ba Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Popay\u00e1n conden\u00f3 al procesado Arnaldo Delgado Ortega a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a024 meses de prisi\u00f3n por el delito de hurto calificado y agravado \u00a0en \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0tentativa. Tambi\u00e9n lo conden\u00f3 al pago de los perjuicios \u00a0materiales \u00a0en cuant\u00eda de 10 gramos oro y le concedi\u00f3 la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional (f. 315). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0la referida sustentaci\u00f3n del recurso el impugnante primero se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto materia del proceso no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0grado de tentativa, como \u00a0lo \u00a0decidi\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia que recurre, sino que el mismo se consum\u00f3, tal como \u00a0lo consider\u00f3 el Tribunal en el prove\u00eddo calificatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 consecuencia, \u00a0 solicita \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0que \u00a0procediera \u00a0de \u00a0conformidad, \u00a0aumentando \u00a0la \u00a0pena, \u00a0revocando \u00a0el subrogado penal y \u201cadem\u00e1s, \u00a0debe \u00a0conden\u00e1rsele \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0morales que tan grave delito \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0 a \u00a0los \u00a0deudos \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0se\u00f1or Nilo Rodr\u00edguez, pues todos los perjuicios se originaron \u00a0en \u00a0la \u00a0planeaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito por parte del autor intelectual, \u00a0perjuicios \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser \u00a0estimados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0ya que es injusto no \u00a0condenar \u00a0a \u00a0este pago a quien fue el cerebro, el instigador y el contratante de \u00a0los autores materiales\u201d (fl.321). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0este \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0carec\u00eda de inter\u00e9s para impugnar la mencionada \u00a0sentencia que fue favorable a sus pretensiones, pues \u00a0que por medio de ella se conden\u00f3 al procesado penal y civilmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0replicar\u00e1 que tal aserto no es estrictamente cierto porque al \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0pero \u00a0no: \u00a0si \u00a0se \u00a0repasa \u00a0el \u00a0p\u00e1rrafo \u00a0respectivo y que arriba se \u00a0transcribi\u00f3, \u00a0es \u00a0f\u00e1cil \u00a0constatar \u00a0que la sostenida tesis del hurto consumado \u00a0no \u00a0 \u00a0 guarda \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0con \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0referencia \u00a0a los perjuicios, pues a \u00e9stos \u00a0aludi\u00f3 \u00a0el recurrente pero relacion\u00e1ndolos con el delito de homicidio cometido \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0hurto, delito contra la \u00a0vida \u00a0\u00e9ste que no era objeto de este proceso ni, por \u00a0tanto, \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0apelada: \u00a0OBVIO que no porque el Tribunal de Popay\u00e1n \u00a0haya \u00a0acogido \u00a0las \u00a0referidas \u00a0y \u00a0equivocadas \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil \u00a0apelante \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0haya aumentado los perjuicios en consideraci\u00f3n \u00a0exclusiva \u00a0al \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0(fls.353 \u00a0y \u00a0ss.)), \u00a0se genera el referido \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, \u00a0y \u00a0por \u00a0supuesto \u00a0que tiene raz\u00f3n la Delegada cuando \u00a0califica \u00a0 de \u00a0\u201cdesconcertante\u201d \u00a0(fl.18 \u00a0cdno. \u00a0Corte) \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0con \u00a0respecto \u00a0al \u00a0nombrado \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0que, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0es ajeno a este proceso a \u00a0partir \u00a0del \u00a0auto \u00a0de julio 23 de 1991, mediante el cual el Tribunal, al revisar \u00a0por \u00a0apelaci\u00f3n el prove\u00eddo calificatorio (fls.251 y ss.-2) en juicio a Arnaldo \u00a0Delgado \u00a0Ortega \u00a0por \u00a0el delito de hurto y justamente \u00a0ces\u00f3 \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0su \u00a0respecto \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio (fl.293). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0esas condiciones, se exhibe igualmente n\u00edtido que el Tribunal \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0competencia \u00a0para \u00a0revisar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en cuesti\u00f3n, causal de \u00a0nulidad \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 304-1 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0sede \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 prev\u00e9 \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 220-3 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0casar\u00e1 \u00a0la sentencia y decretar\u00e1 la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia recurrida, quedando de este modo en firme el fallo de \u00a0primera instancia (arts.228 y 229-1 C.P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00a0 \u00a0 E\u00a0 \u00a0 S\u00a0 \u00a0U\u00a0 \u00a0E\u00a0 \u00a0L\u00a0 \u00a0V\u00a0 \u00a0E \u00a0: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- DESESTIMAR la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 CASAR \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, en el sentido de DECRETAR LA NULIDAD de \u00a0\u00e9sta, quedando as\u00ed en firme el fallo de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO \u00a0 CALVETE \u00a0 RANGEL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE A. GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JUAN \u00a0 \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0 \u00a0 FRESNEDA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PARTE \u00a0 CIVIL\/ \u00a0 PERJUICIOS\/ \u00a0INTERES \u00a0PARA \u00a0RECURRIR \u00a0\u00a0 En \u00a0la \u00a0referida sustentaci\u00f3n del recurso el \u00a0impugnante \u00a0primero \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que el delito de hurto materia del \u00a0proceso \u00a0no \u00a0tiene \u00a0el \u00a0grado de tentativa, \u00a0como \u00a0lo \u00a0decidi\u00f3 la sentencia que recurre, sino que el mismo se \u00a0consum\u00f3, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}