{"id":6570,"date":"2023-09-08T17:00:17","date_gmt":"2023-09-08T17:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1113526-11-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:17","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:17","slug":"1113526-11-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1113526-11-03\/","title":{"rendered":"11135(26-11-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11135 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta # 128 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0noviembre veintis\u00e9is (26) de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico y por la Fiscal\u00eda, contra la sentencia \u00a0de \u00a0agosto 8 de 1995, mediante la cual el Tribunal Superior de Pereira confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada por el Juzgado 6\u00ba Penal del Circuito de la misma ciudad, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0absolvi\u00f3 al procesado JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA ARROYAVE por tres \u00a0cargos \u00a0de \u00a0homicidio y lo conden\u00f3 a un a\u00f1o de prisi\u00f3n por el delito de porte \u00a0ilegal de arma de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En\u00a0 \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del \u00a020 de febrero de 1994, sobre la v\u00eda que del municipio de Marsella \u00a0conduce \u00a0a Pereira, en el sitio denominado \u201cCasa Blanca\u201d, fueron encontrados \u00a0los \u00a0cad\u00e1veres de Gerardo Montoya Valencia (sobrino del procesado), de 21 a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad, \u00a0Jos\u00e9 Mar\u00eda Nore\u00f1a Cardona, de 22 a\u00f1os, y Ram\u00f3n Alberto Restrepo, \u00a0de 23. Y junto a los mismos 3 vainillas y 2 proyectiles de pistola. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En desarrollo de las primeras averiguaciones \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0supo \u00a0que \u00a0en \u00a0la casa ubicada en la esquina de la calle 15 con la \u00a0carrera \u00a010\u00aa \u00a0de \u00a0Marsella \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0el \u00a0arma \u00a0con \u00a0la cual se causaron los \u00a0homicidios \u00a0y \u00a0que la misma se la hab\u00eda prestado JORGE HERN\u00c1N MONTOYA ARROYAVE \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA ARROYAVE hacia las 2 de la madrugada de la \u00a0fecha de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el sustento anterior la Fiscal\u00eda orden\u00f3 \u00a0el \u00a0allanamiento y registro de ese inmueble, el cual tuvo lugar el 22 de febrero \u00a0de \u00a01994. \u00a0Debajo \u00a0de \u00a0una \u00a0almohada, \u00a0en \u00a0una habitaci\u00f3n del segundo piso, fue \u00a0encontrada \u00a0una \u00a0pistola \u00a0calibre \u00a07.65,\u00a0 \u00a0que \u00a0se procedi\u00f3 a incautar. Al \u00a0tiempo \u00a0fue \u00a0aprehendido \u00a0JORGE \u00a0HERN\u00c1N \u00a0MONTOYA \u00a0ARROYAVE, \u00a0quien \u00a0admiti\u00f3 en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0formal \u00a0ser \u00a0el \u00a0propietario \u00a0del arma, haberla comprado dos a\u00f1os \u00a0antes \u00a0\u201ca \u00a0un \u00a0particular\u201d y carecer de permiso para tenerla. Igualmente que \u00a0se \u00a0la \u00a0hab\u00eda \u00a0prestado a su hermano en la madrugada del domingo 20 de febrero, \u00a0con \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0ayudar a un amigo a recuperar un dinero que le \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0hurtado, \u00a0retorn\u00e1ndosela en las horas de la tarde del mismo d\u00eda. \u00a0Pericialmente \u00a0se determin\u00f3 que las vainillas y uno de los proyectiles hallados \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los acontecimientos \u201cfueron percutidas y disparados\u201d por la \u00a0pistola \u00a0 decomisada. \u00a0 El \u00a0 otro \u00a0 proyectil \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 encontr\u00f3 \u00a0 apto \u00a0para \u00a0cotejo1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Al proceso fueron \u00a0vinculados \u00a0 mediante \u00a0 indagatoria \u00a0 JORGE \u00a0 HERN\u00c1N \u00a0 y \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0ARROYAVE2.\u00a0 \u00a0 El \u00a0 1\u00ba \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994 \u00a0se \u00a0les \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento: \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria al primero, por la conducta punible de porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas y municiones; y detenci\u00f3n preventiva al segundo, por los tres \u00a0homicidios3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 El \u00a0 9 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01994 \u00a0la Fiscal\u00eda Seccional de Pereira calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario. \u00a0Acus\u00f3 \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0ARROYAVE \u00a0por \u00a0los \u00a0cargos de triple \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas, y le precluy\u00f3 la instrucci\u00f3n al \u00a0otro \u00a0 \u00a0sindicado \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00e9ste \u00a0 \u00faltimo \u00a0 delito4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01995 el Juzgado 6\u00ba Penal del Circuito de Pereira \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0por los atentados contra la vida y lo conden\u00f3 por porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0a un a\u00f1o de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 mismo \u00a0 \u00a0 t\u00e9rmino5.\u00a0\u00a0 Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Con \u00a0 la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0que se revocara esa absoluci\u00f3n y se condenara al procesado por \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de homicidio, la Agente del Ministerio P\u00fablico apel\u00f3 la sentencia \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Pereira, a trav\u00e9s del fallo recurrido en casaci\u00f3n, \u00a0le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imparti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confirmaci\u00f3n6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La presentaron \u00a0conjuntamente \u00a0la \u00a0Procuradora 150 Judicial en lo Penal y el Fiscal 3\u00ba Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira. \u00a0Consta de tres reproches principales \u00a0orientados \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0el fallo absolutorio y se dicte uno sustitutivo de \u00a0condena \u00a0por las imputaciones de homicidio doloso objeto de la acusaci\u00f3n; y uno \u00a0subsidiario, \u00a0cuya \u00a0pretensi\u00f3n final es que se declare responsable al procesado \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0 culposo \u00a0 de \u00a0su \u00a0sobrino \u00a0Gerardo \u00a0Montoya \u00a0Valencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Los tres cargos \u00a0principales \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0sustentados en la segunda parte de la causal 1\u00aa de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Dicen \u00a0los \u00a0recurrentes, \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros, \u00a0que la violaci\u00f3n \u00a0\u2013por \u00a0 \u00a0falta \u00a0 \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n\u2014 del art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, se produjo debido a error de hecho originado en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. Y en el tercero, que la transgresi\u00f3n indirecta de \u00a0la ley obedeci\u00f3 a falso juicio de existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 La \u00a0 primera \u00a0 censura \u00a0 se \u00a0refiere al indicio de tenencia de la pistola. El procesado se la \u00a0pidi\u00f3 \u00a0la madrugada de los hechos a su hermano JORGE HERN\u00c1N MONTOYA ARROYAVE y \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0la \u00a0prest\u00f3.\u00a0 \u00a0Es \u00a0evidente, entonces, el hecho indicador de que \u00a0portaba \u00a0el \u00a0arma \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0causaron \u00a0los \u00a0homicidios de acuerdo con el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0\u201cderiv\u00e1ndose as\u00ed con probabilidades serias\u201d que \u00a0mat\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0j\u00f3venes, \u00a0respecto \u00a0de quienes no existen constancias procesales \u00a0relativas a que estuvieran armados.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0esa pistola fue \u00a0disparada \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, que JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA departi\u00f3 con \u00a0ellas \u00a0antes \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y que sali\u00f3 de la casa de su hermano portando el \u00a0arma \u00a0y \u00a0estuvo presente en el escenario del crimen. Concluy\u00f3, sin embargo, que \u00a0no \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0qui\u00e9n \u00a0dispar\u00f3. \u00a0Para \u00a0los \u00a0impugnantes \u00a0se \u00a0trata de una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0hecho indicador de portar el arma \u00a0homicida, \u00a0error \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0tenido \u00a0ocurrencia \u00a0habr\u00eda significado la \u00a0emisi\u00f3n\u00a0 de sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 El \u00a0 segundo \u00a0 cargo \u00a0 est\u00e1 \u00a0referido \u00a0al \u00a0indicio \u00a0que \u00a0se \u00a0configura \u00a0a partir del hecho \u00a0indicador \u00a0consistente en la trayectoria y ubicaci\u00f3n de las heridas con arma de \u00a0fuego \u00a0 localizadas \u00a0 en \u00a0los \u00a0cuerpos \u00a0de \u00a0los \u00a0occisos, \u00a0demostradas \u00a0con \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de necropsia y los dict\u00e1menes de bal\u00edstica emanados del Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal.\u00a0 \u00a0Estos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba desacreditan el relato del \u00a0procesado \u00a0\u2013de acuerdo con \u00a0el \u00a0cual \u00a0su sobrino ultim\u00f3 a Jos\u00e9 Mar\u00eda Nore\u00f1a y a Ram\u00f3n Alberto Restrepo, \u00a0falleciendo \u00a0 luego \u00a0 al \u00a0 forcejear \u00a0 con \u00a0 \u00e9l \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 posesi\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0pistola\u2014, \u00a0deduci\u00e9ndose \u00a0que fue el autor de la masacre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio de los censores esas pruebas fueron \u00a0err\u00f3neamente \u00a0apreciadas. \u00a0Transcriben \u00a0el \u00a0recorrido \u00a0de los proyectiles en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0los \u00a0occisos y se refieren al dictamen de bal\u00edstica obrante a folio \u00a0307 \u00a0del \u00a0expediente. \u00c9ste se ocup\u00f3 del examen de esas trayectorias\u00a0 y de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de las heridas, concluyendo el perito que los disparos se \u00a0hicieron \u00a0a \u00a0larga distancia, es decir a m\u00e1s de 120 cent\u00edmetros contados desde \u00a0\u201cla \u00a0 boca \u00a0de \u00a0fuego\u201d \u00a0del \u00a0arma \u00a0hasta \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0anat\u00f3mica \u00a0afectada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0forcejeo \u00a0entre \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0su \u00a0sobrino. \u00a0Y \u00a0se descarta, por la falta de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0el \u00a0orificio \u00a0de \u00a0entrada de la \u00fanica herida y, adem\u00e1s, porque el \u00a0recorrido \u00a0que \u00a0sigui\u00f3 \u00a0el proyectil \u201ces una posici\u00f3n dif\u00edcil de aceptar al \u00a0momento \u00a0de un encuentro cuerpo a cuerpo porque el sindicado debe de aparecer en \u00a0un \u00a0 plano \u00a0superior \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0describiera \u00a0la \u00a0trayectoria que ejecuta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agregan los casacionistas que el juzgador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cno apreci\u00f3 estos dict\u00e1menes\u201d y acogi\u00f3 los argumentos \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, seg\u00fan los cuales \u201cun forcejeo es imposible de programar\u201d y \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0tatuaje \u00a0es \u00a0dependiente \u00a0de \u00a0la distancia del disparo, de la \u00a0p\u00f3lvora \u00a0empleada y del arma utilizada. Se utilizaron en el fallo, adem\u00e1s, los \u00a0conceptos \u00a0equivocados \u00a0de \u00a0\u201cboca \u00a0de jarro\u201d y \u201cquema ropa\u201d y se afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0la simple circunstancia de que el m\u00e9dico legista no haya relacionado en la \u00a0necropsia \u00a0el hallazgo de tatuaje, no es indicativa de que el disparo se produjo \u00a0a \u00a0larga distancia, porque pudo suceder que no se hizo una observaci\u00f3n adecuada \u00a0\u201cque \u00a0 supone \u00a0 obviamente \u00a0 un \u00a0 examen \u00a0 microsc\u00f3pico \u00a0y \u00a0microqu\u00edmico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicen, \u00a0en \u00a0fin, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal apreci\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0el \u00a0contenido de los dict\u00e1menes. Si no mencionan la existencia \u00a0de \u00a0tatuaje, \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0y \u00a0no \u00a0que \u00a0el m\u00e9dico dej\u00f3 de \u00a0registrar \u00a0ese \u00a0vestigio. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0\u201cbandeleta \u00a0de \u00a0contusi\u00f3n\u201d, que se \u00a0encontraba \u00a0presente \u00a0en \u00a0la \u00a0herida \u00a0de Gerardo Montoya seg\u00fan la necropsia, se \u00a0manifiesta \u00a0en \u00a0disparos \u00a0a larga distancia y excluye el tatuaje, de acuerdo con \u00a0la criminal\u00edstica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De conformidad con el dictamen de bal\u00edstica, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la trayectoria de los proyectiles en el cuerpo de los occisos, \u00a0que \u00a0los \u00a0recurrentes rememoran, \u201cencontr\u00f3 serio respaldo\u201d en sus estaturas \u00a0y en la del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 err\u00f3nea, \u00a0precisan, \u00a0se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0en los apartes del fallo en los cuales el Tribunal, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial, \u00a0argumenta: \u00a01) \u00a0Que no se puede asegurar si el tatuaje \u00a0exist\u00eda \u00a0o no, porque lo \u00fanico cierto es que el experticio no hace alusi\u00f3n al \u00a0tema \u00a0y \u00a0no se descarta una omisi\u00f3n del legista o que los gr\u00e1nulos de p\u00f3lvora \u00a0hayan \u00a0 \u00a0quedado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ropa \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima;\u00a0 \u00a0 2) \u00a0Que es indicio en contra del procesado \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0que \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a Gerardo Montoya, \u00a0\u201ctanto \u00a0por \u00a0su ubicaci\u00f3n, como por la diferencia de estatura existente entre \u00a0los \u00a0dos \u00a0supuestos \u00a0pendencieros\u201d, \u00a0pero en una ri\u00f1a inesperada \u201ccualquier \u00a0vaticinio \u00a0sobre \u00a0tal \u00a0o \u00a0cual \u00a0forma de caer los contrincantes es incierto\u201d y \u00a0m\u00e1s \u00a0cuando \u00a0ning\u00fan \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba corrobora lo que expresa el dictamen de \u00a0bal\u00edstica,\u00a0 \u00a0y 3) Que no \u00a0se \u00a0le \u00a0pueden \u00a0imputar al acusado los homicidios \u00fanicamente no crey\u00e9ndole que \u00a0los \u00a0disparos contra Nore\u00f1a y Restrepo lo hizo Gerardo Montoya con la finalidad \u00a0de \u00a0separarlos de la lucha que sosten\u00edan, \u201cporque nadie sabe a ciencia cierta \u00a0a \u00a0qu\u00e9 \u00a0distancia \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0victimario, ni qui\u00e9n dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0qui\u00e9n \u00a0y mucho menos asegurar que el prop\u00f3sito fue matar o simplemente \u00a0separar a quienes peleaban\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicen \u00a0finalmente que la intenci\u00f3n de matar \u00a0del \u00a0procesado se deriva de la precisi\u00f3n de los disparos que segaron la vida de \u00a0las \u00a0tres \u00a0v\u00edctimas, \u00a0la cual hace desvanecer la explicaci\u00f3n de que su sobrino \u00a0intent\u00f3 \u00a0 separar \u00a0a \u00a0sus \u00a0amigos, \u00a0pues \u00a0resulta \u00a0inaudito \u00a0que \u00a0dos \u00a0personas \u00a0desarmadas \u00a0que \u00a0simplemente intercambiaban golpes, sean apartadas y sus \u00e1nimos \u00a0pendencieros \u00a0aplacados \u00a0con \u00a0mortales balazos en la cabeza. \u00c9ste raciocinio es \u00a0igualmente \u00a0v\u00e1lido \u00a0respecto de la exculpaci\u00f3n que dio el incriminado sobre el \u00a0fallecimiento de Gerardo Montoya Valencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluyen \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0ocurrido \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de los dict\u00e1menes de bal\u00edstica y las necropsias, JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0condenado \u00a0por \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los homicidios \u00a0dolosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0tercer \u00a0 cargo, \u00a0 como \u00a0se \u00a0adelant\u00f3, \u00a0los recurrentes le atribuyen al juzgador un error de hecho por falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcriben \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ante \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial, \u00a0de la indagatoria y de la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0As\u00ed mismo de las declaraciones de Mar\u00eda Eugenia y \u00a0Jaime \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Montoya \u00a0Valencia, hermanos de Gerardo Montoya. Y con fundamento \u00a0en \u00a0esos \u00a0textos \u00a0aseguran \u00a0que \u00a0est\u00e1 probado que MONTOYA ARROYAVE incurri\u00f3 en \u00a0contradicciones \u00a0en las oportunidades que tuvo para hacer los descargos ante las \u00a0autoridades \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0que \u00a0hizo \u00a0ante \u00a0su \u00a0familia, \u00a0por lo \u00a0inveros\u00edmiles,\u00a0 \u00a0fueron \u00a0puestas \u00a0en \u00a0tela \u00a0de \u00a0juicio \u00a0por \u00a0los parientes \u00a0citados, \u00a0quienes \u00a0nada \u00a0le \u00a0creyeron de lo relatado,\u00a0 porque fue el \u00fanico \u00a0que \u00a0regres\u00f3 \u00a0a Marsella sin un rasgu\u00f1o y posteriormente, de manera extra\u00f1a e \u00a0il\u00f3gica \u00a0dada \u00a0la \u00a0cercan\u00eda \u00a0afectiva \u00a0existente \u00a0entre las familias de tiempo \u00a0atr\u00e1s, no los acompa\u00f1\u00f3 a los actos funerarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0vale \u00a0decir \u00a0la mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0sucedido \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0acusado, habr\u00eda conducido al \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0ignorado por el \u00a0Tribunal. \u00a0Es \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0censores, para quienes las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0 impon\u00edan \u00a0 derivar \u00a0 que \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0triple \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. El cargo \u00a0subsidiario est\u00e1 fundamentado en el \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0de \u00a0la causal 1\u00aa de casaci\u00f3n y se encuentra limitado a atacar \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0dictada \u00a0a favor de JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA por el homicidio de que \u00a0fue v\u00edctima su sobrino Gerardo Montoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l, \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de indagatoria, \u00a0describi\u00f3 \u00a0el disgusto que tuvo lugar entre \u201cEl Zarco\u201d y \u201cEl Coste\u00f1o\u201d, \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0del veh\u00edculo a petici\u00f3n de su sobrino, la ri\u00f1a que tuvo lugar \u00a0entre \u00a0 los \u00a0 primeros, \u00a0los \u00a0disparos \u00a0que \u00a0inmediatamente \u00a0hizo \u00a0Gerardo \u00a0para \u00a0separarlos \u00a0y \u00a0su \u00a0intento \u00a0para \u00a0despojarlo \u00a0de la pistola que concluy\u00f3 con el \u00a0disparo \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0al caer los dos al piso y que le produjo la muerte al \u00a0joven. \u00a0Transcriben \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0ese relato, al cual se refirieron los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0y \u00a0advierten \u00a0\u2013para \u00a0 \u00a0 respetar \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0reproche\u2014 \u00a0que \u00a0no \u00a0cuestionan \u00a0probatoriamente \u00a0dicho \u00a0contenido, \u00a0el cual constituye una confesi\u00f3n calificada del acusado, que \u00a0le \u00a0impon\u00eda \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0condenarlo \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de homicidio \u00a0culposo, \u00a0porque \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0en posibilidad de prever \u201cque en un forcejeo \u00a0pod\u00eda \u00a0dispararse \u00a0el \u00a0arma \u00a0y \u00a0herir \u00a0mortalmente como realmente ocurri\u00f3 a su \u00a0consangu\u00edneo\u201d, \u00a0lo \u00a0protagoniz\u00f3 \u00a0y \u00a0efectivamente \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0el resultado \u00a0previsible. \u00a0Esto \u00a0en \u00a0especial \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta que la v\u00edctima, como el \u00a0mismo \u00a0procesado \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3, \u00a0se opuso con vehemencia a entregar la pistola y \u00a0que \u00a0la \u00a0lucha \u00a0resultaba \u00a0injustificada \u00a0pues los otros dos j\u00f3venes ya deb\u00edan \u00a0yacer mortalmente heridos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 329 del C\u00f3digo Penal de 1980, consisti\u00f3 entonces en \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0haber \u00a0existido confesi\u00f3n calificada sobre la autor\u00eda de un \u00a0comportamiento \u00a0punible \u00a0y haber sido materia de an\u00e1lisis en las instancias, el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0MONTOYA ARROYAVE, incurriendo as\u00ed en un falso juicio \u00a0sobre la existencia de ese precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicitan, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0se \u00a0condene al acusado por el cargo de homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>1. Por estimar que \u00a0los \u00a0tres primeros cargos no comportan argumento diferente a la inconformidad de \u00a0los \u00a0recurrentes \u00a0con \u00a0el \u00a0criterio \u00a0valorativo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0el fallador, la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico \u00a0 hace \u00a0 de \u00a0 ellos \u00a0 un \u00a0 examen \u00a0conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Se\u00f1ala \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0primero, \u00a0que \u00a0presenta \u00a0notorios \u00a0yerros de orden t\u00e9cnico, \u00a0porque \u00a0se \u00a0omite \u00a0determinar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consisti\u00f3 la tergiversaci\u00f3n probatoria \u00a0alegada, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0los medios de convicci\u00f3n falseados y la forma como oper\u00f3 \u00a0el error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0porte \u00a0de \u00a0la pistola por parte de JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA ARROYAVE, de otro lado, fue suficientemente demostrado dentro del \u00a0plenario \u00a0y en relaci\u00f3n con ninguna de las pruebas que acreditan ese hecho cabe \u00a0afirmar \u00a0que el Tribunal la haya falseado o tergiversado.\u00a0 La cuesti\u00f3n es, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0recurrentes \u00a0esa \u00a0circunstancia conduce a \u00a0inferir \u00a0que \u00a0el procesado fue quien dispar\u00f3, a diferencia de como concluy\u00f3 el \u00a0juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 El \u00a0 mismo \u00a0desacierto \u00a0 t\u00e9cnico \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0los \u00a0libelistas \u00a0no \u00a0exponen \u00a0de \u00a0manera \u00a0razonada \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la supuesta \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0denunciada \u00a0y \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0apreci\u00f3 las \u00a0necropsias \u00a0y \u00a0el \u00a0examen \u00a0de bal\u00edstica, terminan planteando un falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0carece de sustento si se tiene en cuenta que en \u00a0primera \u00a0 como \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0sopesaron \u00a0esos \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0encontrando \u00a0 el \u00a0 Delegado \u00a0 acertado \u00a0 el \u00a0 examen \u00a0 del \u00a0Tribunal \u00a0sobre \u00a0los \u00a0mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0el estudio de bal\u00edstica que \u00a0relaciona \u00a0la trayectoria de los proyectiles en los cuerpos de las v\u00edctimas con \u00a0sus \u00a0estaturas \u00a0y \u00a0la del acusado, carece de relevancia demostrativa porque todo \u00a0se \u00a0limita \u00a0\u201ca \u00a0especulaciones \u00a0juiciosas acerca de c\u00f3mo pudieron ocurrir las \u00a0cosas\u201d, \u00a0carentes \u00a0del \u00a0respaldo \u00a0probatorio \u00a0suficiente \u201ccomo para despejar \u00a0toda duda acerca del real discurrir del suceso criminal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0tercera \u00a0censura \u00a0es \u00a0inadmisible. \u00a0En \u00a0la sentencia de primera instancia, que constituye \u00a0una \u00a0unidad jur\u00eddica con la de segunda, el juzgador se refiri\u00f3 a la variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0a los testimonios de Mar\u00eda Eugenia y Jaime \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Montoya, \u00a0lo cual descarta la ocurrencia del falso juicio de existencia \u00a0por omisi\u00f3n planteado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0resumen, \u00a0los \u00a0impugnantes \u00a0no \u00a0lograron \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el sentenciador tergivers\u00f3, distorsion\u00f3 u omiti\u00f3 el contenido \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0las pruebas por ellos se\u00f1aladas, sino que contraponen su criterio \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0valorativo \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0es de recibo en sede de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 \u00a0bien \u00a0 la \u00a0 cadena \u00a0 indiciaria \u00a0planteada\u00a0 \u00a0por \u00a0los \u00a0recurrentes \u2013dice \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 concepto\u2014 \u00a0presenta un alto grado de coherencia y gravedad, es el Juez quien, \u00a0luego \u00a0de analizar en su conjunto el acervo probatorio, puede determinar si ella \u00a0cuenta \u00a0 con \u00a0la \u00a0suficiente \u00a0correlaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0elimine \u00a0de \u00a0manera \u00a0pac\u00edfica \u00a0y radical toda duda. En el caso presente, los Juzgadores en ejercicio \u00a0leg\u00edtimo \u00a0y \u00a0soberano de su facultad valorativa, en la aprehensi\u00f3n racional de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0exteriorizan \u00a0la \u00a0imposibilidad de lograr certeza absoluta sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado en el m\u00faltiple crimen investigado, raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0no \u00a0les queda opci\u00f3n diversa a la aplicaci\u00f3n del principio universal del \u00a0in dubio pro reo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Sobre el cargo \u00a0subsidiario \u00a0expresa \u00a0el \u00a0Delegado que la\u00a0 consideraci\u00f3n de que el acusado \u00a0confes\u00f3 \u00a0calificadamente \u00a0no fue hecha por el fallador, sino que es un criterio \u00a0personal \u00a0de \u00a0los \u00a0impugnantes, \u00a0que \u00a0estima err\u00f3neo porque MONTOYA ARROYAVE en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0acept\u00f3 \u00a0ser \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0fallecimiento \u00a0de su sobrino, ni \u00a0reconoci\u00f3 ning\u00fan tipo de responsabilidad penal por su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en conclusi\u00f3n, no casar la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 El \u00a0Fiscal \u00a0solicit\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0condenar \u00a0al procesado por los cargos de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0no apel\u00f3 el fallo absolutorio de la primera instancia. En \u00a0consecuencia, \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la sentencia del Tribunal mantuvo esa \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0es clara la ausencia de inter\u00e9s para recurrir de la Fiscal\u00eda, \u00a0porque \u00a0 es \u00a0 evidente, \u00a0 al \u00a0 no \u00a0 apelar, \u00a0que \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el \u00a0pronunciamiento del a quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todas \u00a0formas, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0defecto \u00a0observado \u00a0no \u00a0es \u00a0predicable \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada Judicial que aparece \u00a0suscribiendo la demanda, se proceder\u00e1 a su examen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Cree conveniente \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0antes, \u00a0sintetizar \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0fundamentaron \u00a0la decisi\u00f3n \u00a0cuestionada \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del recurso de casaci\u00f3n, sin olvidar que las sentencias \u00a0de primer y segundo grado hacen una unidad jur\u00eddica inescindible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Los ofrecidos \u00a0por el juzgador de primera instancia son los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Con \u00a0la \u00a0pistola \u00a0prestada \u00a0por \u00a0su \u00a0hermano \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL MONTOYA se causaron los \u00a0homicidios \u00a0de \u00a0las \u00a0tres v\u00edctimas, pero no existe ninguna evidencia indicativa \u00a0de que fue \u00e9l quien les dispar\u00f3. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* El \u00a0acusado \u00a0afirma \u00a0que \u00a0ya \u00a0en el veh\u00edculo en el que se transportaba con los tres \u00a0j\u00f3venes, \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0a \u00a0Gerardo \u00a0Montoya\u00a0 \u00a0y \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0demuestra lo contrario. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* No \u00a0se \u00a0puede \u00a0asegurar que JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA recibi\u00f3 el arma \u201ccon cinco o seis \u00a0cartuchos\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0devolvi\u00f3 con la misma munici\u00f3n, para de ah\u00ed derivar \u00a0que \u00a0una vez cometidos los homicidios la recarg\u00f3 para ocultar su participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0ellos. \u00a0Simplemente \u00a0porque quien la prest\u00f3 no ofrece seguridad al respecto \u00a0y, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0si contaba con capacidad para 10 proyectiles \u00a0seg\u00fan \u00a0el dictamen de bal\u00edstica y fue disparada 4 veces, resulta coherente que \u00a0le hubiesen quedado los 5 cartuchos con los cuales fue incautada. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Causa \u00a0sospecha \u00a0el \u00a0cambio de versi\u00f3n realizado por el procesado y \u00a0la \u00a0manera \u00a0confusa como narra la muerte de su sobrino, pero s\u00f3lo por eso no se \u00a0le \u00a0pude \u00a0restar credibilidad. Como ninguna evidencia demuestra que haya sido el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, no es dable descartar \u201cde modo absoluto\u201d el relato \u00a0de la ampliaci\u00f3n de indagatoria. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* No \u00a0se \u00a0le \u00a0puede declarar culpable por el hecho de no justificar satisfactoriamente \u00a0su \u00a0desvinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos que se le imputan, \u201cpues ser\u00eda riesgoso \u00a0admitir \u00a0que \u00a0quien no puede explicar adecuadamente su comportamiento o no puede \u00a0exculparse es porque ha cometido el hecho\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0bal\u00edstica forense, que descarta la lucha entre el acusado y su \u00a0sobrino, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del examen de la trayectoria del proyectil y la ausencia de \u00a0tatuaje, \u00a0se rechaza porque en un forcejeo es imposible predecir la posici\u00f3n de \u00a0los \u00a0contendientes \u00a0y \u00a0porque \u00a0la formaci\u00f3n del tatuaje depende de la distancia \u00a0del disparo y de la p\u00f3lvora y arma empleadas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Las \u00a0heridas \u00a0hechas \u00a0a \u00a0corta \u00a0distancia, \u00a0a \u201cboca de jarro\u201d, por ejemplo, dejan \u00a0tatuaje \u00a0pero \u00a0no \u00a0es visible porque queda dentro de la herida. En consecuencia, \u00a0si \u00a0el \u00a0legista \u00a0no \u00a0relaciona \u00a0en \u00a0la necropsia el hallazgo de tatuaje, por s\u00ed \u00a0misma \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0no indica que el disparo fue de larga distancia, pues \u00a0pudo \u00a0ocurrir \u00a0que no se hizo un examen adecuado (microsc\u00f3pico y microqu\u00edmico) \u00a0o \u00a0simplemente \u00a0el \u00a0disparo \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0tatuaje. \u00a0La \u00a0t\u00e9cnica \u00a0demuestra que en \u00a0distancias inferiores a un metro es posible que no aparezca. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Es \u00a0factible, \u00a0en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL MONTOYA haya sido el autor de los \u00a0homicidios, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se \u00a0cuenta con certeza probatoria sobre el particular. La \u00a0coartada \u00a0que present\u00f3 no fue desvirtuada, existe duda sobre su responsabilidad \u00a0penal y en esas circunstancias la consecuencia es su absoluci\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0El Tribunal, \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0esencial estuvo de acuerdo con los anteriores razonamientos, apoy\u00f3 \u00a0la \u00a0 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0de \u00a0 primer \u00a0 grado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 siguiente \u00a0argumentaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Aunque \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0MONTOYA \u00a0ARROYAVE \u00a0sali\u00f3 \u00a0de la casa de su \u00a0hermano \u00a0portando \u00a0el \u00a0arma homicida y figura en el escenario criminal, no est\u00e1 \u00a0probado que haya sido el asesino. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0mencionado \u00a0en \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0de \u00a0Gerardo Montoya la presencia de \u00a0tatuaje, \u00a0no \u00a0significa \u00a0su inexistencia, porque no se descarta una omisi\u00f3n del \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0o \u00a0que las huellas de p\u00f3lvora hayan quedado en las prendas de \u00a0la v\u00edctima, las cuales no fueron examinadas. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Es \u00a0un \u00a0indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0la \u00a0trayectoria que sigui\u00f3 el proyectil en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0Gerardo \u00a0Montoya, si se tienen en cuenta la ubicaci\u00f3n de la herida, \u00a0como \u00a0su \u00a0estatura \u00a0y la del sindicado. Pero en una ri\u00f1a inesperada es incierto \u00a0\u201ccualquier \u00a0 \u00a0 vaticinio\u201d \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0caer \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0contrincantes. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Resulta \u00a0aventurado \u00a0afirmar la autor\u00eda dolosa del procesado en los \u00a0homicidios, \u00a0s\u00f3lo \u00a0a partir de no creer que la finalidad de los disparos contra \u00a0Nore\u00f1a \u00a0Cardona \u00a0y Restrepo Ram\u00edrez era la de separarlos, porque \u201cnadie sabe \u00a0a \u00a0ciencia \u00a0cierta\u201d \u00a0la \u00a0distancia \u00a0existente \u00a0entre v\u00edctima y victimario, ni \u00a0qui\u00e9n dispar\u00f3, ni la raz\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0la \u00a0pistola se le haya regresado a su due\u00f1o con 5 cartuchos, no significa nada. \u00a0Y \u00a0no \u00a0cambia \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que el procesado la haya recargado \u00a0porque, \u00a0a \u00a0pesar de que se sabe que es el arma homicida, se desconoce qui\u00e9n la \u00a0accion\u00f3. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0estuviera \u00a0en el lugar de los hechos y que haya departido con las \u00a0v\u00edctimas \u00a0las \u00a0horas \u00a0previas \u00a0a \u00a0los \u00a0cr\u00edmenes, \u00a0\u201cno es prueba ver\u00eddica de \u00a0cargo\u201d. \u00a0Lo \u00a0contrario \u00a0significar\u00eda \u00a0atribuirle \u00a0los homicidios a t\u00edtulo de \u00a0responsabilidad objetiva. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* No \u00a0existe \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0JOS\u00c9 ARIEL \u00a0MONTOYA, \u00a0 imputable \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 instante \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0examen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0que \u00a0se \u00a0le practic\u00f3, haya contado con un motivo para matar a su \u00a0sobrino, con quien manten\u00eda buenas relaciones personales. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Es innegable que \u00a0las \u00a0tres \u00a0censuras de violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial que se plantean \u00a0recaen \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0cuyo \u00a0ataque \u00a0en casaci\u00f3n, como es sabido, \u00a0implica \u00a0tener \u00a0claro \u00a0que \u00a0son \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0a trav\u00e9s de los cuales se \u00a0obtiene \u00a0 el \u00a0conocimiento \u00a0indirecto \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad. \u00a0Sus \u00a0elementos \u00a0(hecho \u00a0indicador \u00a0 y \u00a0 razonamiento \u00a0 l\u00f3gico\u2014hecho \u00a0indicado) \u00a0son \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0ser rebatidos en casaci\u00f3n, \u00a0aunque \u00a0teniendo en cuenta las siguientes pautas ordenadoras que la Sala ha sido \u00a0reiterativa en se\u00f1alar:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn primer lugar, si el indicio es un medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0debe \u00a0tenerse claro que cuando se plantean en casaci\u00f3n defectos en \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0como fundamento de la violaci\u00f3n de la ley sustancial, la v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque \u00a0tiene \u00a0que ser la indirecta, siendo deber del demandante indicarle a \u00a0la \u00a0Corte la clase de error que denuncia (de hecho o de derecho), su modalidad y \u00a0si \u00a0lo \u00a0predica \u00a0del hecho indicador o probado, de la inferencia l\u00f3gica o de la \u00a0fuerza \u00a0 persuasiva \u00a0 obtenida \u00a0 del \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 conjunto \u00a0de \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando la equivocaci\u00f3n se hace recaer en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho indicador, los errores susceptibles de ser planteados son \u00a0los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cDe \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, que tiene ocurrencia \u00a0cuando \u00a0 se \u00a0 supone \u00a0 esa \u00a0 prueba \u00a0 o \u00a0 se \u00a0 omite \u00a0 considerar \u00a0otra \u00a0que \u00a0la \u00a0desvirt\u00faa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cDe \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, que ocurre cuando se \u00a0distorsiona su contenido f\u00edsico. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cDe \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0sucede cuando la premisa \u00a0obtenida \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0desde \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0construir\u00e1 \u00a0el \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico, fue el producto de un razonamiento apartado de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* \u201cDe \u00a0derecho por falso juicio de legalidad, que tiene lugar cuando \u00a0el \u00a0Juez estima probado el hecho indicador con una prueba inv\u00e1lida, o considera \u00a0inv\u00e1lida una prueba que lo desvirt\u00faa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0reproche \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se refuta el hecho \u00a0indicador \u00a0 por \u00a0constituir \u00a0ello \u00a0un \u00a0planteamiento \u00a0contradictorio, \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0atacable \u00a0por error de hecho por falso raciocinio y es carga del casacionista en \u00a0tal \u00a0eventualidad, aparte de probar la trascendencia, demostrarle a la Corte que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0intelectual \u00a0que condujo a inferir la existencia del otro hecho fue \u00a0irrespetuoso \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es \u00a0decir \u00a0que \u00a0contravino \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 o \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0fuerza demostrativa que le otorga el \u00a0juzgador \u00a0 al \u00a0conjunto \u00a0indiciario \u00a0es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0reproche \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0error de hecho por falso raciocinio.\u00a0 Este \u00a0ataque, \u00a0que \u00a0implica \u00a0aceptar \u00a0el \u00a0hecho probado y la inferencia l\u00f3gica que en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0Juez, \u00a0le impone al censor demostrar que en el proceso \u00a0intelectual \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0vincularon \u00a0los \u00a0diferentes indicios, se \u00a0desbordaron \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica y que de no haberse incurrido en el \u00a0error \u00a0otra hubiera sido la decisi\u00f3n, lo cual lo obliga a desvirtuar los dem\u00e1s \u00a0fundamentos \u00a0probatorios \u00a0en \u00a0los que eventualmente se encuentre fundamentada la \u00a0sentencia\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Es manifiesto \u00a0que \u00a0aparte \u00a0del \u00a0relato que present\u00f3 el procesado JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA ARROYAVE \u00a0en \u00a0la ampliaci\u00f3n de indagatoria que rindi\u00f3 el 1\u00ba de junio de 1994, a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0rectific\u00f3 \u00a0las versiones que suministr\u00f3 ante la Polic\u00eda Judicial y \u00a0en \u00a0 la \u00a0 indagatoria \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a022 \u00a0y \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0respectivamente, \u00a0no \u00a0se \u00a0cuenta \u00a0en el proceso con ning\u00fan otro medio de prueba \u00a0que \u00a0de \u00a0manera directa se refiera al momento mismo en el cual se produjeron los \u00a0disparos \u00a0que \u00a0les \u00a0causaron \u00a0la muerte a Jos\u00e9 Mar\u00eda Nore\u00f1a Cardona, a Ram\u00f3n \u00a0Alberto Restrepo Ram\u00edrez y a Gerardo Montoya Valencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0e \u00a0igual \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0y en particular la casacionista, \u00a0admitieron la ocurrencia de los siguientes hechos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0hacia \u00a0las \u00a02 de la madrugada JORGE HERN\u00c1N MONTOYA ARROYAVE le \u00a0prest\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0hermano JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA ARROYAVE la pistola de su propiedad, \u00a0calibre 7.65. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que con la misma se cometieron los homicidios. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0estuvo \u00a0con las v\u00edctimas bebiendo licor \u00a0durante \u00a0las horas previas a su fallecimiento, viaj\u00f3 con ellas en el Jeep en el \u00a0que \u00a0trabajaba como conductor y estuvo presente en el lugar de los hechos cuando \u00a0se consumaron los cr\u00edmenes.\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0la recurrente \u00a0denuncia \u00a0la distorsi\u00f3n de que fue objeto el hecho indicador de portar desde un \u00a0comienzo \u00a0el procesado el arma de fuego homicida. El mismo se demostr\u00f3, como se \u00a0precisa \u00a0en \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0con las versiones de los hermanos MONTOYA ARROYAVE y \u00a0con \u00a0el peritazgo de bal\u00edstica. Esto quiere decir, si se toma en consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0declar\u00f3 \u00a0probadas \u00a0esas \u00a0circunstancias, \u00a0que \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de prueba demostrativos del hecho indicador no fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0tergiversaci\u00f3n. \u00a0Y \u00a0realmente \u00a0en la censura no se precisa ninguna, \u00a0surgiendo \u00a0manifiesto que la inconformidad de la recurrente es con la inferencia \u00a0judicial \u00a0realizada \u00a0a \u00a0partir de esa premisa, aunque en ning\u00fan momento la hizo \u00a0expl\u00edcita \u00a0y \u00a0tampoco acredit\u00f3 que en el ejercicio el juzgador haya desbordado \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0plantear \u00a0que \u00a0de \u00a0no haber sucedido la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 habr\u00eda \u00a0 sido \u00a0 condenatoria, \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0 argumenta \u00a0que \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0anotado \u00a0era \u00a0deducible \u00a0necesariamente \u00a0 \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0en los homicidios \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0Pero \u00a0no solamente renglones atr\u00e1s la casacionista \u00a0hab\u00eda \u00a0anotado \u00a0que \u00a0era \u00a0derivable \u00a0del \u00a0hecho indicador \u201ccon probabilidades \u00a0serias \u00a0que \u00a0\u00e9l fue la persona que dio muerte a los tres ofendidos\u201d, es decir \u00a0otra \u00a0cosa pues la probabilidad no es certeza, sino que en verdad es inaceptable \u00a0que \u00a0del \u00a0hecho \u00a0probado \u00a0(portar \u00a0el arma homicida en un comienzo) se desprenda \u00a0indefectiblemente la autor\u00eda dolosa en los cr\u00edmenes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0E igual sucede \u00a0con \u00a0el \u00a0tercero, que la Sala \u00a0ha \u00a0 definido \u00a0 contestar \u00a0antes \u00a0que \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0por \u00a0razones \u00a0estrictamente \u00a0metodol\u00f3gicas \u00a0y \u00a0sin \u00a0que ello afecte en absoluto el derecho de ordenaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0 cargos \u00a0 que \u00a0 le \u00a0otorga \u00a0la \u00a0ley \u00a0al \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En dicha censura, as\u00ed se denuncie un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, relacionado con el hecho \u00a0indicador \u00a0consistente \u00a0\u201cen \u00a0la \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n\u201d \u00a0proporcionada por el \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0realidad \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0plantea, \u00a0otra \u00a0vez, \u00a0es un \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n indiciaria. La \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0que le atribuye al Tribunal no es que haya ignorado alguna prueba \u00a0sino \u00a0no haber inferido del cambio de versi\u00f3n realizado por JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA \u00a0ARROYAVE \u00a0y \u00a0de \u00a0\u201clas manifestaciones injustificadas que hizo a su familia\u201d, \u00a0puestas \u00a0en \u00a0tela de juicio por los hermanos del occiso Gerardo Montoya, que fue \u00a0\u201cel autor voluntario del triple homicidio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se trata, nuevamente, de un cuestionamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0cuya \u00a0falta \u00a0de \u00a0razonabilidad \u00a0no acredit\u00f3.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El planteamiento que subyace en el reproche \u00a0es \u00a0que cuando alguien a quien se le imputa un delito cambia su primera versi\u00f3n \u00a0por \u00a0una \u00a0contraria y no explica satisfactoriamente lo sucedido a su familia, es \u00a0responsable\u00a0 \u00a0penalmente \u00a0de \u00a0\u00e9l. Y como no existe una ley cient\u00edfica, un \u00a0principio \u00a0de l\u00f3gica o una regla de experiencia que imponga esa conclusi\u00f3n, es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la impugnante, al igual que en el primer cargo, se termina oponiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el juzgador con apego a la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0 \u00a0que \u00a0 es \u00a0 impropio \u00a0 discutirla \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 \u00a0 En \u00a0el \u00a0 segundo \u00a0 cargo, \u00a0 se \u00a0recuerda, \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0acusa \u00a0la sentencia por la apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0de los occisos, obrantes a partir del folio 125 \u00a0del \u00a0expediente, y del dictamen bal\u00edstico incorporado en el folio 307. Dice que \u00a0la \u00a0trayectoria y ubicaci\u00f3n de las heridas a que se refieren las primeras y las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0segundo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0desvirt\u00faan \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0\u00faltima \u00a0del \u00a0acusado,\u00a0 permiten deducir que fue el autor de los homicidios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 demostrar \u00a0dicha \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Judicial, \u00a0luego \u00a0de referirse a la descripci\u00f3n de las heridas que \u00a0presentaban \u00a0los \u00a0cad\u00e1veres y de recordar que pericialmente se demostr\u00f3 que el \u00a0arma \u00a0homicida fue la que JORGE HERN\u00c1N MONTOYA le prest\u00f3 al acusado, se ocup\u00f3 \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0del \u00a0folio \u00a0307, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 en el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0necropsias \u00a0y en el relato de JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA. Del mismo \u00a0resalt\u00f3 las siguientes conclusiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0por \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0los orificios de entrada de las \u00a0heridas, \u00a0los \u00a0disparos \u00a0fueron \u00a0realizados \u00a0en \u00a0todos los casos a una distancia \u00a0superior \u00a0a \u00a0120 cent\u00edmetros, contados desde la boca de fuego del arma hasta la \u00a0regi\u00f3n anat\u00f3mica afectada. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0forcejeo entre el sindicado y su sobrino. Primero \u00a0porque \u00a0el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0no \u00a0describi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0del \u00a0\u00faltimo la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0tatuaje y segundo porque la trayectoria que sigui\u00f3 el proyectil \u00a0en \u00a0su \u00a0cuerpo \u00a0(de \u00a0la \u00a0base \u00a0del \u00a0cuello \u00a0hacia el coraz\u00f3n) corresponde a una \u00a0posici\u00f3n \u00a0\u201cdif\u00edcil \u00a0de \u00a0adoptar \u00a0al \u00a0momento de un encuentro cuerpo a cuerpo \u00a0porque \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0debe aparecer en un plano superior a la v\u00edctima para que \u00a0el proyectil describiera la trayectoria que ejecuta\u201d. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque la impugnante dice que el \u00a0Tribunal \u00a0 \u201cerr\u00f3 \u00a0acerca \u00a0del \u00a0contenido \u00a0expuesto \u00a0con \u00a0claridad \u00a0conceptual \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 dict\u00e1menes \u00a0 de \u00a0 necropsia \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0mencionaron \u00a0la presencia de tatuaje, lo que debe \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0inexistente \u00a0(el \u00a0tatuaje) y no como dejado de percibir por el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista\u201d, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0la irregularidad la limita al caso de \u00a0Gerardo \u00a0Montoya \u00a0Valencia, \u00a0que es con quien el procesado aduce haber combatido \u00a0por la posesi\u00f3n de la pistola. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0siguiente \u00a0argumento de la casacionista \u00a0confirma el anterior aserto. Es del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* La \u00a0denominada \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 ciencias \u00a0forenses \u00a0\u201cbandeleta \u00a0de \u00a0contusi\u00f3n\u201d \u00a0se \u00a0manifiesta \u00a0en \u00a0disparos \u00a0hechos desde larga distancia. Y como un vestigio as\u00ed, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0se \u00a0localiz\u00f3 \u00a0en el orificio de entrada de la herida de \u00a0Montoya Valencia, eso excluye la existencia del tatuaje. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las circunstancias anotadas, el error de \u00a0juicio \u00a0atribuido al Tribunal, es haber tergiversado el contenido objetivo de la \u00a0necropsia \u00a0practicada \u00a0a \u00a0Gerardo \u00a0Montoya Valencia, al derivar de ella alcances \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene, contrariando de paso las conclusiones del experto bal\u00edstico del \u00a0Instituto de Medicina Legal que lo explic\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.1.\u00a0 A juicio \u00a0de la Corte esa irregularidad tuvo ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0autopsia m\u00e9dico legal o necropsia, \u00a0que \u00a0es una operaci\u00f3n compleja a trav\u00e9s de la cual se busca la reconstrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos y de las circunstancias que han ocasionado el fallecimiento, el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0sigue \u00a0ciertas \u00a0reglas particulares vinculadas a su pr\u00e1ctica, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0de \u00a0realizar un met\u00f3dico, atento y completo examen externo del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0que tiene como objeto obvio la b\u00fasqueda de huellas que contribuyan al \u00a0descubrimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0las \u00a0de \u00a0violencia \u00a0(erosiones, \u00a0contusiones, \u00a0heridas), \u00a0que el profesional analiza y determina con exactitud en \u00a0su \u00a0 forma, \u00a0 dimensiones, \u00a0direcci\u00f3n \u00a0y \u00a0caracteres \u00a0morfol\u00f3gicos8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0legista \u00a0ci\u00f1e \u00a0su \u00a0labor \u00a0a \u00a0los \u00a0protocolos \u00a0de \u00a0su \u00a0oficio, \u00a0que \u00a0conforman \u00a0un \u00a0sistema \u00a0orientado \u00a0a evitar la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0detalles esenciales, es l\u00f3gico concluir que si no registra alg\u00fan \u00a0hallazgo \u00a0es \u00a0porque \u00a0no \u00a0lo \u00a0encontr\u00f3. \u00a0Y \u00a0para la Corte el supuesto es que el \u00a0m\u00e9dico \u00a0sigue esas reglas, dentro de las cuales est\u00e1 el deber de describir las \u00a0heridas, \u00a0es \u00a0decir representarlas de modo que quede una cabal idea de ellas, lo \u00a0cual \u00a0traduce \u00a0el ejercicio de se\u00f1alar c\u00f3mo son, qu\u00e9 caracter\u00edsticas tienen, \u00a0qu\u00e9 \u00a0huellas \u00a0presentan, \u00a0es decir referirlas positivamente como se hace cuando \u00a0se describe algo y no al contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el presente caso no se demostr\u00f3 que el \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense del Instituto de Medicina Legal que le practic\u00f3 la necropsia a \u00a0GERADO \u00a0MONTOYA \u00a0VALENCIA \u00a0haya \u00a0sido \u00a0negligente \u00a0al \u00a0examinar la herida que le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte. De acuerdo con el acta en la cual se registr\u00f3 su actividad, \u00a0obrante \u00a0a folio 125 del expediente, efectu\u00f3 los ex\u00e1menes externo e interno al \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0registr\u00f3 \u00a0como \u00a0hallazgos \u00a0las \u00a0heridas \u00a0descritas \u00a0al \u00a0final \u00a0del \u00a0documento, \u00a0una \u00a0en \u00a0el \u00a0labio \u00a0inferior \u00a0de tipo traum\u00e1tico y la que interesa, \u00a0causada \u00a0con \u00a0proyectil \u00a0de arma de fuego y \u201ccon bandeleta de contusi\u00f3n\u201d en \u00a0el \u00a0orificio \u00a0de \u00a0entrada, \u00a0que \u00a0localiz\u00f3 \u00a02 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0\u201cpor encima de la \u00a0horquilla external l\u00ednea media\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, si el m\u00e9dico no registr\u00f3 \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0restos \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0o \u00a0quemaduras en la herida, es porque no \u00a0descubri\u00f3 \u00a0esos vestigios. Es la forma de leer correctamente ese peritazgo y no \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el Tribunal, al vacilar sobre la existencia del tatuaje a partir \u00a0de \u00a0poner \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0la \u00a0idoneidad profesional del experto con el siguiente \u00a0argumento, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Corte, \u00a0 de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0estima \u00a0un \u00a0error \u00a0evidente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026no \u00a0podemos \u00a0afirmar categ\u00f3ricamente \u00a0\u2013dice \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 ad \u00a0quem\u2014 \u00a0si \u00a0esos \u00a0tatuajes \u00a0producto \u00a0de \u00a0los \u00a0gr\u00e1nulos \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0que deja un tiro hecho a quemarropa, \u00a0existieron \u00a0o \u00a0no, s\u00f3lo es cierto que nada se menciona en dicho experticio y el \u00a0no \u00a0hacer \u00a0alusi\u00f3n a ello, no equivale a su falta. Una y otra situaci\u00f3n est\u00e1n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0lo \u00a0probable \u00a0y \u00a0estar dentro de lo posible no descarta una presunta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0galeno \u00a0al extender su peritazgo\u2026\u201d9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la necropsia no revel\u00f3 la presencia de \u00a0tatuaje \u00a0en \u00a0la \u00a0herida \u00a0de \u00a0Montoya \u00a0Valencia, \u00a0entonces, \u00a0es porque el m\u00e9dico \u00a0legista \u00a0no \u00a0encontr\u00f3 ninguna caracter\u00edstica f\u00edsica presente en la misma para \u00a0afirmar \u00a0ese \u00a0descubrimiento. \u00a0Y \u00a0la \u00a0idea \u00a0del \u00a0Tribunal de que pudieron quedar \u00a0presentes \u00a0los \u00a0vestigios \u00a0en \u00a0la \u00a0ropa \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, respecto de la cual no \u00a0existe \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0haya \u00a0sido \u00a0examinada, \u00a0no \u00a0cambia \u00a0la conclusi\u00f3n. \u00a0Simplemente \u00a0porque \u00a0el \u00a0proyectil penetr\u00f3 en el cuello de Gerardo Montoya, que \u00a0no \u00a0se encontraba cubierto con ninguna prenda, si se tiene en cuenta, de acuerdo \u00a0con \u00a0las fotograf\u00edas visibles a partir del folio 120, que lo \u00fanico que llevaba \u00a0puesto en la parte superior del cuerpo era un poncho de tela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el perito bal\u00edstico que confront\u00f3 los hallazgos de la necropsia con \u00a0el \u00a0relato \u00a0del procesado, el disparo que le caus\u00f3 la muerte a Montoya Valencia \u00a0fue \u00a0hecho \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0que descarta el forcejeo con el cual el procesado \u00a0pretendi\u00f3 explicar el fallecimiento de su sobrino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la medicina legal, en las \u00a0heridas \u00a0ocasionadas \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0un \u00a0metro del blanco (1,20 seg\u00fan el perito), \u00a0consideradas \u00a0de \u00a0larga \u00a0distancia, \u00a0no \u00a0hay tatuaje en el orificio de entrada y \u00a0\u00fanicamente \u00a0 se \u00a0 ve \u00a0 la \u00a0\u201cbandeleta \u00a0de \u00a0contusi\u00f3n\u201d, tambi\u00e9n denominada \u201canillo de contusi\u00f3n\u201d, \u00a0\u201czona \u00a0de \u00a0apergaminamiento\u201d o \u201ccollar de apergaminamiento equim\u00f3tico\u201d, \u00a0que \u00a0a diferencia de como\u00a0 afirma la demandante, tambi\u00e9n est\u00e1 presente en \u00a0heridas \u00a0de corta distancia, realizadas desde un cent\u00edmetro y hasta un metro de \u00a0la v\u00edctima10 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0Esto \u00a0quiere \u00a0decir, \u00a0que \u00a0al \u00a0hallar el \u00a0legista \u00a0ese \u00a0anillo \u00a0o bandeleta en la herida del cad\u00e1ver de Gerardo Montoya y \u00a0no \u00a0registrar \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de residuos del disparo en su periferia, el que le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la muerte no se efectu\u00f3 a corta distancia y eso desvirt\u00faa la lucha que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0dice \u00a0que \u00a0sostuvo \u00a0con \u00e9l, para despojarlo del arma con la cual \u00a0segundos antes hab\u00eda atentado contra los otros j\u00f3venes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0trayectoria que sigui\u00f3 el proyectil en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0pesa en la conclusi\u00f3n a que se arrib\u00f3.\u00a0 \u00a0Cierto \u00a0que \u00a0es \u00a0extra\u00f1a, \u00a0que supondr\u00eda una posici\u00f3n dif\u00edcil de adoptar por \u00a0los \u00a0contendientes, pero no es descartable su ocurrencia en un evento dado, dada \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0y \u00a0variedad \u00a0de \u00a0posturas \u00a0que suelen adoptar los luchadores en un \u00a0combate cuerpo a cuerpo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.2. Reconocido el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad en el cual incurri\u00f3 el Tribunal \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de necropsia realizada a Gerardo Montoya Valencia, \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0\u00fanico\u00a0 \u00a0que \u00a0admite \u00a0la \u00a0Corte \u00a0porque \u00a0en \u00a0el \u00a0examen de las \u00a0trayectorias \u00a0y \u00a0direcciones \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos que ocasionaron la muerte de las \u00a0otras \u00a0 dos \u00a0 v\u00edctimas \u00a0no \u00a0se \u00a0observa \u00a0ninguno, \u00a0tiene \u00a0que \u00a0establecerse \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0es \u00a0decir \u00a0cu\u00e1l \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0la orientaci\u00f3n del fallo de no \u00a0haberse incurrido en \u00e9l.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Judicial \u00a0la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0en cuanto desvirt\u00faa la versi\u00f3n del procesado, acredita a su parecer \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0su \u00a0responsabilidad penal a t\u00edtulo de autor en la comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0 triple \u00a0 homicidio. \u00a0 Para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0sobreviniente \u00a0del \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio, es la atribuci\u00f3n al acusado JOS\u00c9 ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0ARROYAVE, a t\u00edtulo de dolo, de la muerte de su sobrino Gerardo Montoya \u00a0Valencia. \u00a0Y \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0es evidente. \u00c9l mismo acept\u00f3 su intervenci\u00f3n en ese \u00a0suceso, \u00a0aunque \u00a0excus\u00f3 \u00a0su \u00a0conducta \u00a0aduciendo \u00a0un \u00a0caso \u00a0fortuito. \u00a0En otras \u00a0palabras, \u00a0confes\u00f3 \u00a0calificadamente \u00a0ese \u00a0hecho. \u00a0Por \u00a0ende, \u00a0al descartarse el \u00a0tatuaje \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0que el Tribunal \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0se \u00a0desecha \u00a0al \u00a0tiempo el forcejeo con la v\u00edctima al momento del \u00a0disparo \u00a0 y \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0se \u00a0produjo \u00a0desde \u00a0larga \u00a0distancia, \u00a0desvirtu\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la responsabilidad \u00a0alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0embargo, carece de \u00a0consecuencias \u00a0frente a los otros dos homicidios, respecto de los cuales ning\u00fan \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0distinto al propio relato del procesado permite dilucidar las \u00a0razones y las circunstancias en las que resultaron muertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0La \u00a0Corte, en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0no sin advertir que por sustracci\u00f3n de materia es improcedente el \u00a0examen \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0subsidiario, \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de lo dispuesto en el art\u00edculo 217-1 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0declarar\u00e1 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal del procesado JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA \u00a0ARROYAVE, \u00a0por \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0del \u00a0cual fue v\u00edctima Gerardo \u00a0Montoya Valencia, en la forma y t\u00e9rminos de la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.1. Punibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por virtud del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n que \u00a0se \u00a0 ha \u00a0 operado \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0 fecha \u00a0 de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0\u201320 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994\u2014 \u00a0y \u00a0la actual, dispondr\u00e1 la Corte la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de la pena bajo las reglas de la normatividad actual que resulta m\u00e1s \u00a0favorable, \u00a0 conforme \u00a0 al \u00a0 mandato \u00a0 constitucional \u00a0 y \u00a0legal, \u00a0como \u00a0pasa \u00a0a \u00a0demostrarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a020 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994 se encontraba \u00a0vigente \u00a0la Ley 40 de 1993, modificadora de los art\u00edculos 323 y 324 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, la cual establec\u00eda\u00a0 pena de prisi\u00f3n de 25 a 40 a\u00f1os para \u00a0el homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ley 599 de 2000 consagra en el art\u00edculo \u00a0103 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de 13 a 25 a\u00f1os para la misma conducta punible y es la norma que \u00a0se \u00a0 \u00a0 aplicar\u00e1 \u00a0 \u00a0 retroactivamente, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0virtud \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la resoluci\u00f3n acusatoria no se le dedujo \u00a0al \u00a0procesado ninguna causal gen\u00e9rica ni espec\u00edfica de agravaci\u00f3n punitiva. Y \u00a0como \u00a0concurre \u00a0a \u00a0su \u00a0favor \u00a0una \u00a0de atenuaci\u00f3n, consistente en la ausencia de \u00a0antecedentes \u00a0penales, \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0movilidad \u00a0en la imposici\u00f3n de la pena \u00a0corresponde al cuarto m\u00ednimo, es decir entre 13 y 16 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, atendiendo a los criterios del \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, la Corte s\u00f3lo estima del caso incrementar en \u00a0un \u00a0a\u00f1o el extremo m\u00ednimo en consideraci\u00f3n a la mayor gravedad del hecho, que \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de haberle ocasionado la muerte a un pariente \u00a0cercano, \u00a0resquebrajando con ello las buenas relaciones de la familia, que es el \u00a0n\u00facleo sobre el cual se encuentra construida la\u00a0 sociedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En definitiva, 14 a\u00f1os es la pena que se le \u00a0impondr\u00e1 \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0la \u00a0cual no hace viable la posibilidad de la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0La \u00a0prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0de otro lado, dado que la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0es \u00a0mayor \u00a0a \u00a05 \u00a0a\u00f1os, tampoco es \u00a0procedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0se\u00f1alar que carece de objeto evaluar \u00a0la \u00a0utilidad \u00a0de \u00a0la confesi\u00f3n calificada para efectos del reconocimiento de la \u00a0rebaja \u00a0punitiva \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0283 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0porque \u00a0es \u00a0manifiesta su improcedencia debido a que no se produjo en la \u00a0primera versi\u00f3n del procesado ante el funcionario judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.2. \u00a0La \u00a0pena de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a014 \u00a0a\u00f1os, en fin, es la que deber\u00e1 purgar MONTOYA ARROYAVE, pues \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 prescrita la acci\u00f3n penal respecto del delito de porte ilegal de \u00a0armas, \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue condenado en las instancias a un a\u00f1o de prisi\u00f3n. El \u00a0mismo \u00a0era sancionado con pena de uno (1) a\u00a0 cuatro (4) a\u00f1os de privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad en los art\u00edculos 201 del C\u00f3digo Penal de 1980 y en el 365 del \u00a0vigente. \u00a0La \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria adquiri\u00f3 ejecutoria en septiembre de 1994, \u00a0cumpli\u00e9ndose \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, que era de 5 a\u00f1os en concordancia \u00a0con la ley, en 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se le impondr\u00e1, adem\u00e1s, la pena accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el t\u00e9rmino de 10 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.2. Condena en perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0favor de los perjudicados con el delito, \u00a0pues \u00a0ninguno se constituy\u00f3 en parte civil, y en concordancia los art\u00edculos 56 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal y 97 del C\u00f3digo Penal, la Corte condenar\u00e1 \u00a0al \u00a0procesado a pagarles la suma de $6.747.859.64 (actualizados al momento de su \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00edndice de precios al consumidor), que es el \u00a0valor \u00a0en \u00a0el que pericialmente se establecieron los perjuicios materiales en el \u00a0peritazgo obrante a folio 315 del expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los perjuicios morales se tasan, de acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0factores \u00a0relacionados \u00a0en \u00a0art\u00edculo \u00a097 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a030 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales para el momento de su \u00a0liquidaci\u00f3n. \u00a0 \u00c9sta \u00a0 suma \u00a0 est\u00e1 \u00a0muy \u00a0lejos \u00a0de \u00a0superar \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0que \u00a0autorizaba \u00a0el art\u00edculo 106 del C\u00f3digo Penal vigente para \u00a0la \u00e9poca de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0DECLARAR \u00a0PRESCRITA \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el delito de porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal y, en consecuencia, cesar el procedimiento a \u00a0favor del procesado JOS\u00c9 ARIEL MONTOYA ARROYAVE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0en lo atinente a la absoluci\u00f3n dictada a \u00a0favor \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARIEL \u00a0MONTOYA \u00a0ARROYAVE, por el cargo de homicidio simple del \u00a0cual \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0Gerardo \u00a0Montoya Velandia. En su lugar, se le declara autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0esa \u00a0conducta \u00a0punible y se le condena a 14 a\u00f1os de prisi\u00f3n e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0CONDENAR \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0pagarle a los perjudicados con el delito las sumas anotadas en las \u00a0consideraciones \u00a0 de \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales y morales causados con la infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0NO\u00a0 \u00a0 CONCEDER \u00a0al \u00a0condenado \u00a0ni \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0ni \u00a0la pena de prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0por \u00a0no \u00a0permitirlo \u00a0la \u00a0ley. \u00a0L\u00edbrense, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0las \u00a0correspondientes \u00f3rdenes de captura en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en contra de la presente \u00a0decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0 BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folio 172. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folios 67 y 74. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0Folio 88. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0. \u00a0Folio 267. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0. \u00a0Folio 361. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0. \u00a0Folio 410. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 . Cfr. \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA. \u00a0Sent. casaci\u00f3n 14.093, Sep. 23 de 2003, Ms. Ps., \u00a0Drs. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS y MAURO SOLARTE PORTILLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 . C. \u00a0SIMONIN, \u00a0 Medicina \u00a0 legal \u00a0 judicial, \u00a0 Barcelona, \u00a0Edit. \u00a0Jims, \u00a01982, \u00a0p\u00e1g. \u00a0784. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0. \u00a0Folio 423. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0ROBERTO \u00a0SOLORZANO \u00a0NI\u00d1O, \u00a0Medicina \u00a0legal, Criminal\u00edstica y Toxicolog\u00eda para \u00a0abogados, Bogot\u00e1, Edit. Temis, 1990, P\u00e1gs. 85 y 86. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11135 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta # 128 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0noviembre veintis\u00e9is (26) de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6570","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}