{"id":657,"date":"2023-09-07T20:38:47","date_gmt":"2023-09-07T20:38:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10427-10-04-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:47","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:47","slug":"10427-10-04-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10427-10-04-97\/","title":{"rendered":"10427 (10-04-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 se \u00a0 quiere \u00a0argumentar \u00a0una \u00a0presunta \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0duda \u00a0del \u00a0fallador \u00a0como \u00a0premisa, \u00a0de \u00a0cara \u00a0tambi\u00e9n a la \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n incongruente de condena, se precisa recurrir al \u00a0discurso \u00a0completo de la motivaci\u00f3n y no a los apartes que, estimados de manera \u00a0aislada, \u00a0interesada \u00a0y caprichosa, se les puede hacer decir lo que le plazca al \u00a0int\u00e9rprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El examen que desemboca en la certeza o en la \u00a0duda \u00a0resulta \u00a0mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0complejo \u00a0y \u00a0delicado, \u00a0pues el proceso de decisi\u00f3n \u00a0comienza \u00a0con \u00a0la acumulaci\u00f3n de las unidades de informaci\u00f3n (investigaci\u00f3n), \u00a0contin\u00faa \u00a0con \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0que \u00a0implica \u00a0la asignaci\u00f3n de un valor a cada \u00a0\u00edtem \u00a0informativo; \u00a0el \u00a0tercer \u00a0paso \u00a0consiste \u00a0en \u00a0atribuir \u00a0un \u00a0peso \u00a0a \u00a0cada \u00a0informaci\u00f3n \u00a0(C. \u00a0P. \u00a0P., \u00a0art. \u00a0254, \u00a0inciso \u00a02\u00b0); y finalmente se integra la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0evaluada \u00a0y \u00a0sopesada \u00a0en \u00a0un juicio singular de certeza o de mera \u00a0probabilidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0hecho \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad del acusado (idem, \u00a0art. \u00a0254, inciso 1\u00b0).\u00a0 Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0este \u00a0proceso cuenta con el antecedente l\u00f3gico de la presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, \u00a0pues \u00a0si lo que se persigue es el esclarecimiento de una sospecha, y \u00a0por \u00a0esa \u00a0v\u00eda \u00a0la paz jur\u00eddica, es imperativo considerar en serio, en el curso \u00a0de \u00a0 todo \u00a0 el \u00a0 proceso, \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0sea \u00a0realmente \u00a0inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0en \u00a0virtud de ello que se estima sabia la \u00a0f\u00f3rmula \u00a0acu\u00f1ada en el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0&#8220;no \u00a0se \u00a0podr\u00e1 \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0sin \u00a0que \u00a0obren \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del sindicado\u2026&#8221; (se \u00a0resalta), \u00a0tanto \u00a0porque \u00a0democr\u00e1tica y justamente dicho precepto reivindica la \u00a0certeza \u00a0objetiva \u00a0(fundada \u00a0en \u00a0medios de convicci\u00f3n), como porque nos se\u00f1ala \u00a0n\u00edtidamente \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en s\u00ed la que constituye la certeza (o la \u00a0duda), \u00a0sino \u00a0que \u00a0ella \u00a0apenas \u00a0se \u00a0erige en un medio o veh\u00edculo para llegar a \u00a0dicha \u00a0meta, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0es el sentido del verbo &#8220;conducir&#8221;.\u00a0 Por ello, con \u00a0sobrada \u00a0raz\u00f3n, \u00a0los expositores del m\u00e9todo racional pregonan que &#8220;las pruebas \u00a0no se cuentan sino que se sopesan&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0: \u00a010427 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 N\u00b0 \u00a0 34 \u00a0 (abril \u00a08 \u00a0de \u00a01997) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D. C., diez de abril de \u00a0mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0decide \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por \u00a0el \u00a0defensor del procesado RAFAEL ALBERTO PUERTA GUTI\u00c9RREZ, en relaci\u00f3n con la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia fechada el 29 de junio de 1993, por medio de la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Marta \u00a0le impuso al sentenciado la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0dieciocho \u00a0(18) a\u00f1os de prisi\u00f3n y la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas, por un per\u00edodo de diez (10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0consumado \u00a0 y \u00a0 tentado \u00a0 y \u00a0 porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0 arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a024 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0algunos lugare\u00f1os \u00a0compart\u00edan \u00a0copas en el estadero \u201cLa Treinta\u201d, situado en la calle 30 entre \u00a0carreras \u00a012 \u00a0y \u00a013, \u00a0frente \u00a0al \u00a0puente \u00a0de La Platina, barrio Manzanares de la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Santa Marta, cuando de pronto pasaron apresurados dos (2) individuos \u00a0y \u00a0se \u00a0escucharon \u00a0voces de auxilio que ped\u00edan detenerlos porque presuntamente, \u00a0en \u00a0sitio \u00a0cercano, \u00a0hab\u00edan violentado a un ciudadano.\u00a0 El pedido de ayuda \u00a0fue \u00a0respondido \u00a0por \u00a0algunos \u00a0de los integrantes del grupo de amigos, quienes a \u00a0distinto \u00a0ritmo emprendieron la persecuci\u00f3n de los huidizos, pero uno de \u00e9stos \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera \u00a0un \u00a0arma \u00a0de fuego, la dispar\u00f3 e hiri\u00f3 en primer \u00a0lugar \u00a0a RICARDO ENRIQUE RODR\u00cdGUEZ CASTRO, quien falleci\u00f3 posteriormente en la \u00a0Cl\u00ednica \u00a0de \u00a0los Seguros Sociales.\u00a0 Al saber herido a su compa\u00f1ero, EDGAR \u00a0ANTONIO \u00a0CANTILLO \u00a0CANTILLO \u00a0se \u00a0lanz\u00f3 \u00a0sobre los agresores y tambi\u00e9n result\u00f3 \u00a0lesionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MANUEL \u00a0SEGUNDO \u00a0PALLARES \u00a0OVALLE, otro de los perseguidores, sigue \u00a0el \u00a0rastro \u00a0de \u00a0los \u00a0ofensores \u00a0por \u00a0el \u00a0barrio El Minuto de Dios, un celador le \u00a0se\u00f1ala \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0llevaban, \u00a0penetra \u00a0a \u00a0las \u00a0aguas del r\u00edo \u00a0Manzanares \u00a0y \u00a0logra \u00a0aprehender \u00a0a \u00a0uno \u00a0de ellos, pero \u00e9ste lanza un grito de \u00a0auxilio \u00a0a \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0que \u00a0estaba \u00a0provisto \u00a0del \u00a0arma, momento en el cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0aqu\u00e9l resulta herido por otro disparo del certero agresor.\u00a0 Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0ruta \u00a0hab\u00edan \u00a0tomado \u00a0en la persecuci\u00f3n ALFREDO MIGUEL \u00a0MOLINA \u00a0CANTILLO \u00a0y \u00a0JULIO C\u00c9SAR CAMARGO CANTILLO, \u00e9stos le prestaron ayuda al \u00a0lesionado \u00a0Pallares Ovalle, \u00a0el \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos \u00a0requiri\u00f3 \u00a0el \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0una \u00a0pareja \u00a0de agentes que se \u00a0desplazaba \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 lugar \u00a0en \u00a0una \u00a0motocicleta, \u00a0y \u00a0en \u00a0poco \u00a0tiempo \u00a0todos \u00a0interceptaron \u00a0a \u00a0los \u00a0dos \u00a0atacantes, \u00a0identificados \u00a0como \u00a0los hermanos RAFAEL \u00a0ALBERTO \u00a0PUERTA \u00a0GUTI\u00c9RREZ \u00a0y CAMPO EL\u00cdAS BARROS GUTI\u00c9RREZ, uno de los cuales \u00a0se \u00a0desprendi\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0pistola \u00a0calibre \u00a07.65 mil\u00edmetros, distinguida con el \u00a0n\u00famero \u00a0C16518, \u00a0con \u00a0un \u00a0proveedor que albergaba cinco (5) cartuchos, arma que \u00a0fue \u00a0 \u00a0recogida \u00a0 por \u00a0 Alfredo \u00a0 Miguel y entregada a la polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Retenidos \u00a0los \u00a0dos presuntos agresores, se determin\u00f3 inicialmente \u00a0que \u00a0su carrera obedec\u00eda a que hab\u00edan lesionado con arma de fuego a JOSE FARID \u00a0MONTERO \u00a0CALDER\u00d3N, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de despojarlo de la ropa, los zapatos y otras \u00a0pertenencias, \u00a0seg\u00fan \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0misma \u00a0calle 30, cerca a la \u00a0estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0gasolina \u00a0\u201cLa \u00a0milagrosa\u201d, \u00a0momentos antes de la espectacular \u00a0estampida \u00a0 y \u00a0persecuci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0aqu\u00e9l \u00a0acababa \u00a0de \u00a0salir \u00a0de \u00a0la \u00a0caseta \u00a0Wican. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0avocada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Diecinueve de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0radicado \u00a0en Santa Marta, por medio de autos del 24 y el \u00a025 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, que ordenaron diligencias de indagaci\u00f3n preliminar y de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0propiamente \u00a0dicha, \u00a0respectivamente \u00a0(fs. 2 y 12).\u00a0 El 27 de \u00a0mayo \u00a0se recibi\u00f3 en indagatoria a los imputados Campo \u00a0El\u00edas \u00a0 \u00a0Barros \u00a0 \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Rafael \u00a0 Alberto \u00a0 Puerta \u00a0 Guti\u00e9rrez, \u00a0debidamente \u00a0asistidos \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo defensor profesional de confianza, y, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0auto \u00a0del 4 de junio siguiente, el juzgado de instrucci\u00f3n les dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n preventiva, sin derecho a \u00a0libertad \u00a0provisional, \u00a0como autores de atentados contra la vida y la integridad \u00a0personal \u00a0y el Decreto 3664 de 1986, en raz\u00f3n del fallecimiento de Ricardo \u00a0Enrique \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Castro, el \u00a0lesionamiento \u00a0de otras tres personas, y por la incautaci\u00f3n de un arma de fuego \u00a0de defensa personal sin salvoconducto (fs. 22, 26 y 64 a 69). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acreditada \u00a0por \u00a0pericia \u00a0m\u00e9dico-legal \u00a0la \u00a0minor\u00eda \u00a0de \u00a0edad del \u00a0sindicado \u00a0Campo El\u00edas Barros Guti\u00e9rrez, \u00a0se \u00a0dio \u00a0traslado \u00a0de \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n a los jueces promiscuos de \u00a0familia de la mencionada capital (fs. 79 y 83). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Producido \u00a0el \u00a0cambio en la estructura normativa del proceso penal, \u00a0por \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el conocimiento de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0Segunda \u00a0Especializada de la Direcci\u00f3n Seccional de \u00a0Santa \u00a0Marta, \u00a0adscrita \u00a0al \u00a0Grupo de Vida, funcionaria que declar\u00f3 formalmente \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, por medio de interlocutorio fechado el 27 de agosto \u00a0de \u00a01992 \u00a0(fs. \u00a0158), \u00a0y \u00a0posteriormente \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria -18 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01992- \u00a0en \u00a0contra del procesado Puerta \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0por \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos punibles de \u00a0homicidio, \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0hurto \u00a0y porte ilegal de arma de fuego de \u00a0defensa personal (fs. 172 a 184). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Evacuada \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica (fs. 270 a 278), el Juzgado Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0profiri\u00f3 la sentencia condenatoria fechada el 30 de abril \u00a0de \u00a0 1993, \u00a0 por \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0declar\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Puerta \u00a0Guti\u00e9rrez coautor responsable de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0deducidos \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0le impuso la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0dieciocho \u00a0(18) a\u00f1os de prisi\u00f3n y la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, por igual per\u00edodo; as\u00ed \u00a0como \u00a0la obligaci\u00f3n de resarcir los da\u00f1os y perjuicios materiales y morales en \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0248 \u00a0y 106 gramos-oro, respectivamente, discriminados en relaci\u00f3n \u00a0con cada uno de los perjudicados (fs.\u00a0 280 a 308). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Interpuesto \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal de Santa Marta reforma la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0condenar \u00a0al acusado solo por los delitos de \u00a0homicidio, \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y porte ilegal de arma de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0y \u00a0absolverlo \u00a0por \u00a0el il\u00edcito de hurto, aunque ninguna variaci\u00f3n le \u00a0introdujo \u00a0al \u00a0monto de la pena principal.\u00a0 La sanci\u00f3n accesoria se redujo \u00a0al \u00a0l\u00edmite \u00a0legal \u00a0de los diez (10) a\u00f1os, y los perjuicios de orden material y \u00a0moral \u00a0 fueron \u00a0 situados \u00a0 en \u00a0los \u00a0equivalentes \u00a0a \u00a01.500 \u00a0y \u00a0500 \u00a0gramos-oro, \u00a0respectivamente (fs. 13 a 36, cuaderno de segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0pide \u00a0la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0por \u00a0ser \u00a0violatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0en dos frentes, a \u00a0saber:\u00a0 \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n del in dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por indebida aplicaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 23 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal.\u00a0 Estos reparos los sustenta el demandante, en su orden, \u00a0de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0En \u00a0el cuerpo de la sentencia, el \u00a0tribunal \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0el \u00a0autor de los disparos \u00a0lesivos, \u00a0admite \u00a0que \u00a0no \u00a0se singulariz\u00f3 al accionante del arma, a pesar de lo \u00a0cual \u00a0el juzgador dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0Para \u00a0demostrar \u00a0la aseveraci\u00f3n, el actor transcribe la parte del \u00a0fallo que estima pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1\u00a0 \u00a0La duda probatoria opera cada vez que los mecanismos del \u00a0Estado \u00a0se \u00a0muestren \u00a0deficientes \u00a0para \u00a0adquirir \u00a0la certeza legal, pues, si en \u00a0materia \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas, el legislador ha adoptado un sistema \u00a0intermedio \u00a0entre \u00a0la \u00a0libre apreciaci\u00f3n y la tarifa legal, se\u00f1alando pautas y \u00a0l\u00edmites \u00a0para \u00a0evaluarla, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0desestimarse los principios que informan \u00a0este \u00a0m\u00e9todo \u00a0racional \u00a0y, \u00a0consecuentemente, \u00a0cada vez que en el proceso penal \u00a0surjan \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0tipicidad, \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0o \u00a0la culpabilidad al \u00a0momento \u00a0 de \u00a0 dictar \u00a0 sentencia, \u00a0 habr\u00e1 \u00a0de \u00a0aplicarse \u00a0sin \u00a0vacilaci\u00f3n \u00a0el \u00a0in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2\u00a0 \u00a0Trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n tambi\u00e9n la presunci\u00f3n de inocencia, \u00a0cuya \u00a0vigencia \u00a0supone \u00a0que \u00a0corresponde al Estado demostrar que el sindicado es \u00a0responsable \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que, \u00a0como \u00a0dice \u00a0Malatesta, \u00a0 en \u00a0 cita \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0transcribe, \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0\u201cno \u00a0es una presunci\u00f3n de bondad \u00a0sino \u00a0una presunci\u00f3n negativa de acciones y de omisiones criminosas, fundada en \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0del \u00a0comportamiento humano y en la propia imposibilidad l\u00f3gica \u00a0en \u00a0que \u00a0se encuentra el inculpado de demostrar una negaci\u00f3n indefinida como lo \u00a0es la de no haber delinquido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3\u00a0 \u00a0Ante la previsible falibilidad de la justicia humana, el \u00a0acto \u00a0soberano \u00a0y \u00a0trascendental \u00a0de \u00a0emitir \u00a0sentencia condenatoria ha de estar \u00a0anclado \u00a0en prueba de irrefutable solidez, prueba que es la que echa de menos el \u00a0impugnante \u00a0cuando \u00a0se \u00a0pregunta \u00a0cu\u00e1l \u00a0de los dos sindicados dispar\u00f3 el arma, \u00a0m\u00e1xime \u00a0 si \u00a0 uno \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0Campo \u00a0El\u00edas \u00a0Barros \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0afirma \u00a0\u201cque \u00a0fue \u00a0\u00e9l \u00a0quien \u00a0en todo \u00a0momento port\u00f3 el arma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que de igual manera se ha vulnerado directamente la \u00a0ley\u00a0 \u00a0por \u00a0err\u00f3nea interpretaci\u00f3n e indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 23 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0supuesto \u00a0que la argumentaci\u00f3n del tribunal desconoce los \u00a0requisitos \u00a0del \u00a0dispositivo amplificador de la coparticipaci\u00f3n criminal.\u00a0 \u00a0No \u00a0es \u00a0posible \u00a0predicar \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0en este caso por las siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.1\u00a0 \u00a0La coparticipaci\u00f3n en el delito exige el acuerdo previo \u00a0entre \u00a0los \u00a0intervinientes, elemento fundante que se extra\u00f1a en el subjudice por el actuar independiente de \u00a0los \u00a0sindicados, \u00a0pues \u00a0resulta \u00a0inaudito \u00a0advertir \u00a0la \u00a0concertaci\u00f3n entre dos \u00a0personas que, presas del miedo, huyen de una turba enardecida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2\u00a0 \u00a0No \u00a0basta la presencia f\u00edsica en el escenario delictivo \u00a0para \u00a0pregonar \u00a0el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0personas \u00a0en \u00a0el delito, ya que se requiere el \u00a0compromiso \u00a0del \u00a0conocimiento y de la voluntad y la convergencia de una serie de \u00a0actividades \u00a0 hacia \u00a0 un \u00a0 mismo \u00a0 resultado.\u00a0 \u00a0No \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0con \u00a0la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0y la voluntad del evento inmediato, requi\u00e9rese el conocimiento \u00a0y \u00a0la volici\u00f3n (as\u00ed sea condicionada) del hecho principal que ha de ejecutarse \u00a0por \u00a0los autores o c\u00f3mplices.\u00a0 En suma, la conciencia com\u00fan criminosa, de \u00a0un \u00a0lado, y los distintos pero convergentes actos f\u00edsicos de participaci\u00f3n, de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0son \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0necesarios \u00a0del concurso de personas en el \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.3\u00a0 \u00a0 En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0dice \u00a0el \u00a0censor, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0comunidad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0ni \u00a0f\u00edsica \u00a0entre \u00a0Rafael y Campo El\u00edas \u00a0para \u00a0la producci\u00f3n del resultado muerte, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0primero \u00a0no es autor ni c\u00f3mplice del delito de homicidio, lo cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0debe \u00a0responder \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo, esto es, por el hecho \u00a0punible de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide \u00a0en consecuencia que se invalide el fallo atacado y, en lugar, \u00a0que \u00a0se \u00a0profiera \u00a0\u201cel \u00a0que \u00a0se \u00a0ajuste \u00a0a \u00a0la realidad procesal\u201d, seg\u00fan el \u00a0criterio de esta corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AN\u00c1LISIS DEL PROCURADOR: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aporta \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo \u00a0Penal, quien examina los cargos postulados de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0El \u00a0demandante \u00a0propone \u00a0la \u00a0desaprobaci\u00f3n del fallo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0el sentido de que el Tribunal \u00a0admiti\u00f3 \u00a0en \u00a0sus \u00a0consideraciones \u00a0la presencia de la duda, no obstante lo cual \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal y, por \u00a0contrario \u00a0 modo \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 aceptaci\u00f3n \u00a0 expositiva, \u00a0 provey\u00f3 \u00a0con \u00a0sentencia \u00a0condenatoria.\u00a0 \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0la \u00a0claridad \u00a0conceptual del accionante en la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0aunque es aut\u00e9ntica la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0usada \u00a0para hacer ver el presunto reconocimiento de tal \u00a0estado \u00a0en \u00a0la \u00a0mente \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0el Ministerio P\u00fablico observa que, en el \u00a0subjudice, es infundado el \u00a0enunciado \u00a0declarativo.\u00a0 \u00a0En efecto, es cierto que la alegaci\u00f3n de la duda \u00a0como \u00a0fen\u00f3meno aceptado por el juez en sus premisas, pero desconocido a la hora \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0al amparo de la violaci\u00f3n directa.\u00a0 Sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0exige \u00a0la \u00a0certeza del hecho y de la responsabilidad del acusado, el Tribunal no \u00a0exterioriza \u00a0dudas en el citado texto, todo lo contrario, trata de excluirlas en \u00a0un \u00a0planteamiento \u00a0dial\u00e9ctico \u00a0del \u00a0asunto \u00a0probatorio.\u00a0 \u00a0Porque \u00a0la parte \u00a0restante \u00a0del \u00a0fallo \u00a0sobre \u00a0la evaluaci\u00f3n de la prueba, que curiosamente omite \u00a0transcribir \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0es la dedicaci\u00f3n a la construcci\u00f3n de la certeza \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena.\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0en \u00a0el socorrido aparte de la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0de \u00a0p\u00e1bulo \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0singularizaci\u00f3n del accionante del arma, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0la hace el Tribunal \u201cen gracia de \u00a0discusi\u00f3n\u201d, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 como \u00a0un \u00a0paso \u00a0obligado \u00a0en \u00a0la \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0de \u00a0consecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 certeza, \u00a0y \u00a0no \u00a0como \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0esa \u00a0materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La prosperidad de la duda como causal de violaci\u00f3n directa est\u00e1 \u00a0supeditada \u00a0a \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0de \u00a0la \u00a0misma en el cuerpo de la \u00a0sentencia, \u00a0pues \u00a0no \u00a0queda \u00a0bien definido su perfil cuando el mismo fallador la \u00a0infirma \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de sus planteamientos l\u00f3gico-probatorios.\u00a0 De este \u00a0modo, \u00a0sabido \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0se \u00a0traduce en una relaci\u00f3n de posturas \u00a0contrarias, \u00a0la \u00a0sola \u00a0presencia \u00a0de \u00a0elementos contradictorios en el proceso no \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0condenatoria se haya adoptado a pesar de la duda, \u00a0pues \u00a0 \u00e9sta \u00a0 emerge \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 y \u00a0 no \u00a0de \u00a0la \u00a0mera \u00a0oposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0plantea \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley, por \u00a0error \u00a0en la interpretaci\u00f3n e indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 23 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0conflicto \u00a0es de \u00edndole puramente jur\u00eddico-sustancial, pues, si se \u00a0escoge \u00a0esa espec\u00edfica v\u00eda de ataque, no caben las discusiones sobre la prueba \u00a0y \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0entiende \u00a0que los mismos quedan configurados de la \u00a0manera \u00a0como lo hizo el juzgador en la sentencia.\u00a0\u00a0 Bastar\u00eda resaltar \u00a0esta \u00a0 contradicci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0propuesta \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0sentir \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda, \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0cargo.\u00a0 \u00a0Porque, \u00a0si \u00a0se examinan las \u00a0argumentaciones \u00a0del demandante, \u00e9stas se centran en la controversia de si hubo \u00a0acuerdo \u00a0 \u00a0previo, \u00a0 o \u00a0 no \u00a0 lo \u00a0 hubo, \u00a0 entre \u00a0 los \u00a0 hermanos \u00a0 Campo \u00a0El\u00edas \u00a0y \u00a0Rafael \u00a0Alberto para la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0por \u00a0los \u00a0que fueron juzgados, para concluir que \u00a0est\u00e1 \u00a0plenamente demostrada la ausencia de consejo, mandato, comunicabilidad de \u00a0circunstancias \u00a0 o \u00a0 convenci\u00f3n \u00a0previa \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0tanto \u00a0con los hechos como con la valoraci\u00f3n probatoria que hizo \u00a0el \u00a0fallador.\u00a0 Esta \u00faltima forma de ataque, por trasuntar de alguna manera \u00a0la \u00a0reivindicaci\u00f3n de un error de hecho, debe ventilarse por la causal primera, \u00a0motivo \u00a0 segundo \u00a0 -violaci\u00f3n \u00a0 indirecta-, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0directa \u00a0seleccionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0todo, \u00a0tambi\u00e9n se\u00f1ala el Delegado violaci\u00f3n al principio de \u00a0\u2018no \u00a0contradicci\u00f3n\u2019 \u00a0cuando, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0misma norma de derecho (art. 23 C. P.), el actor formula \u00a0conjuntamente \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0reparo \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0 y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0primera \u00a0forma \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0revela \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0aplic\u00f3 \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0la norma que \u00a0legalmente \u00a0 \u00a0correspond\u00eda, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0otorg\u00f3 \u00a0 a \u00a0 \u00e9sta \u00a0 un \u00a0 sentido \u00a0hermen\u00e9utico-jur\u00eddico \u00a0diverso \u00a0de su espiritu.\u00a0 La indebida aplicaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0sentido \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en la selecci\u00f3n de la norma \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual se infiere que el juzgador oper\u00f3 un precepto \u00a0diferente e inapropiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0reflexiona \u00a0en otro aparte el procurador, la postulaci\u00f3n simult\u00e1nea \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0err\u00f3nea \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo \u00a0precepto \u00a0sustantivo, \u00a0 \u00a0proyecta \u00a0 una \u00a0 dial\u00e9ctica \u00a0 contradictoria \u00a0 de \u00a0 \u2018ser\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ser\u2019 \u00a0 al \u00a0 mismo \u00a0 tiempo, \u00a0que \u00a0genera \u00a0incertidumbre sobre el sentido de la censura.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Son \u00a0estas \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las cuales la Delegada piensa que no \u00a0deben \u00a0 prosperar \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0intentados \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia.\u00a0 \u00a0Pero, \u00a0adem\u00e1s de estos errores de t\u00e9cnica en la formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0arreciados \u00a0por \u00a0una \u00a0falta \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0alegada \u00a0(art. \u00a0225-3 \u00a0C. \u00a0P. \u00a0P.), \u00a0el Ministerio P\u00fablico \u00a0concluye \u00a0que \u00a0resulta \u00a0intrascendente \u00a0discutir \u00a0la preexistencia de un acuerdo \u00a0entre \u00a0 los \u00a0dos \u00a0hermanos \u00a0para \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0dado \u00a0que \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0se \u00a0ha \u00a0probado \u00a0que \u00a0Rafael Puerta \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0fue \u00a0el autor material de los disparos y, \u00a0si \u00a0la responsabilidad penal es personal e independiente, vano resulta cualquier \u00a0esfuerzo argumentativo en contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Propone \u00a0adem\u00e1s \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que, por razones humanitarias, se \u00a0mantenga \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de la detenci\u00f3n preventiva del procesado, de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0consignada \u00a0en \u00a0el auto del 12 de febrero de 1996, obra de \u00a0esta Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0evacuar\u00e1n \u00a0las \u00a0censuras \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0orden propuesto en la \u00a0demanda, \u00a0con \u00a0la \u00a0advertencia \u00a0previa \u00a0del \u00a0acierto \u00a0may\u00fasculo \u00a0del Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0las \u00a0respuestas \u00a0que \u00a0brinda \u00a0a \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las inquietudes del \u00a0opugnador.\u00a0 Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A.\u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo.\u00a0 \u00a0De \u00a0verdad que es loable el esmero y el \u00a0esfuerzo \u00a0 del \u00a0 demandante \u00a0 para \u00a0acatar \u00a0las \u00a0reglas \u00a0doctrinarias \u00a0sobre \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de la duda en casaci\u00f3n, pues, si el fallador llegare a reconocer \u00a0la \u00a0duda \u00a0en \u00a0la parte expositiva de la sentencia, pero concluye con imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0indudablemente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0debe \u00a0desarrollarse \u00a0por \u00a0la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial.\u00a0 Pero si es el demandante el que propende \u00a0por \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de la duda, frente al contrario juicio de certeza expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0deber\u00eda \u00a0acudir a la v\u00eda indirecta, pues obviamente le \u00a0obligar\u00eda \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los errores de hecho o de derecho en que pudo \u00a0haber incurrido el juzgador al momento de estimar la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0a \u00a0pesar de la correcci\u00f3n te\u00f3rica del enunciado de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0caso de la especie no cabe all\u00ed porque, en cumplimiento de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 247 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0precisamente \u00a0lo que hizo el sentenciador fue desplegar una operaci\u00f3n mental de \u00a0cr\u00edtica \u00a0probatoria \u00a0tendiente a eliminar la posibilidad de la duda, con el fin \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0certeza \u00a0exigida \u00a0en \u00a0aquel \u00a0precepto para poder proferir fallo \u00a0condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0evidenciar \u00a0la \u00a0duda \u00a0que presuntamente se \u00a0intercal\u00f3 \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 reflexiones \u00a0 del \u00a0 Tribunal, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0autor \u00a0material de los disparos, el recurrente copia el \u00a0siguiente apartado de la sentencia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdmitiendo \u00a0en \u00a0gracia de discusi\u00f3n que \u00a0efectivamente \u00a0no \u00a0se \u00a0singulariz\u00f3 al accionante del arma con las consecuencias \u00a0conocidas \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0exonerar \u00a0de toda responsabilidad a los procesados, o al \u00a0procesado, \u00a0para mejor decir -por cuanto que el otro pas\u00f3 a la jurisdicci\u00f3n de \u00a0familia \u00a0 por \u00a0 ser \u00a0 menor \u00a0 de \u00a0 edad \u00a0 para \u00a0 los \u00a0 efectos \u00a0 penales?.\u00a0 \u00a0Absolutamente.\u00a0 \u00a0Semejante soluci\u00f3n estar\u00eda desconociendo el instituto de \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal, \u00a0concepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0ideado \u00a0por \u00a0el legislador \u00a0precisamente \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0escala \u00a0de \u00a0pena aplicable a cada uno de los \u00a0part\u00edcipes, \u00a0es \u00a0decir:\u00a0 \u00a0reglas \u00a0para \u00a0la \u00a0penalizaci\u00f3n del sujeto autor \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n delictiva participan un n\u00famero plural de personas, y \u00a0de \u00a0contera \u00a0evitar \u00a0la \u00a0impunidad \u00a0cuando \u00a0no sea posible la determinaci\u00f3n del \u00a0sujeto autor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0fiel \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0hace de una parte de la sentencia, que contiene un argumento l\u00f3gico \u00a0denominado \u00a0\u201cen \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n\u201d, fundado en el hecho hipot\u00e9tico de \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0logrado singularizar al accionante del arma, a pesar de lo \u00a0cual \u00a0-dice el Tribunal- no se pod\u00eda desconocer la soluci\u00f3n que a esa supuesta \u00a0duda \u00a0le \u00a0brinda \u00a0el \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal, que permite \u00a0sancionar \u00a0a \u00a0los \u00a0distintos intervinientes en el delito y, de contera, evita la \u00a0impunidad \u00a0cuando no sea posible la determinaci\u00f3n del autor.\u00a0 Sin embargo, \u00a0como \u00a0lo \u00a0repara el Ministerio P\u00fablico, el recurrente omite la cita de la mayor \u00a0parte \u00a0del \u00a0texto \u00a0del fallo que se dedica de manera racional y dial\u00e9ctica a la \u00a0inferencia de la certeza.\u00a0 En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0la \u00a0 manifestaci\u00f3n \u00a0 hecha \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 imputado \u00a0Campo \u00a0El\u00edas \u00a0Barros Guti\u00e9rrez, en el \u00a0sentido \u00a0de que \u00e9l era quien portaba el arma (fs. 22), sostiene el Tribunal que \u00a0especulativamente \u00a0podr\u00eda \u00a0deducirse que aqu\u00e9l fue el \u00fanico autor material de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0en cuesti\u00f3n, como lo hace el impugnante.\u00a0 Con todo, \u00a0no \u00a0puede \u00a0menospreciarse \u00a0que aqu\u00e9l mismo sindicado con \u00e9nfasis afirma:\u00a0 \u00a0\u201c\u2026 \u00a0En \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0he disparado el arma\u201d, expresi\u00f3n que denotar\u00eda \u00a0por \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0fue \u00a0su hermano Rafael \u00a0Alberto \u00a0Puerta \u00a0Guti\u00e9rrez; pero \u00a0lo \u00a0fue \u00a0\u00e9ste, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0y \u00a0dentro de la misma l\u00ednea de argumentaci\u00f3n del \u00a0Tribunal \u00a0 (no \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte), \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0inculca \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0evaluaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Edgar \u00a0Antonio \u00a0Cantillo Cantillo, uno de \u00a0los \u00a0primeros \u00a0en \u00a0emprender \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0agresores, \u00a0al lado del \u00a0desdichado \u00a0 \u00a0 \u00a0Ricardo \u00a0 \u00a0 Enrique \u00a0 \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0Castro, \u00a0advierte que fue herido por acci\u00f3n del arma \u00a0disparada \u00a0por \u00a0el \u00a0\u201cm\u00e1s \u00a0alto\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0huidizos, \u00a0caracter\u00edstica que se \u00a0constata \u00a0a \u00a0posteriori en \u00a0cabeza \u00a0 \u00a0de \u00a0 Rafael \u00a0 Alberto \u00a0 Puerta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Result\u00f3 \u00a0 lesionado, \u00a0en \u00a0tercer \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Manuel \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0Pallares \u00a0 Ovalle, \u00a0precisamente \u00a0durante el trance en que cog\u00eda a uno de los detractores cuando se \u00a0intern\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0aguas \u00a0del \u00a0r\u00edo \u00a0Manzanares, situaci\u00f3n sobre la cual depone \u00a0aqu\u00e9l \u00a0y \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0atrapado \u00a0le tron\u00f3 a su compa\u00f1ero:\u00a0 \u201cRafa, me \u00a0cogieron\u201d \u00a0y \u201c\u2026 el otro, o sea Rafa me dispar\u00f3\u2026\u201d.\u00a0 \u201cRafa\u201d es \u00a0un \u00a0ap\u00f3cope \u00a0usado \u00a0en \u00a0el \u00a0lenguaje \u00a0familiar \u00a0para \u00a0referirse a \u201cRafael\u201d, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0ilustra \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0inequ\u00edvoca del \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0Puerta \u00a0 \u00a0 Guti\u00e9rrez \u00a0 \u00a0 como \u00a0el autor material de las conductas agresivas, pues, entre los \u00a0dos posibles realizadores, es el \u00fanico que llevaba dicho nombre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0modo \u00a0que, como atinadamente lo refiere el Delegado, si se trae \u00a0a \u00a0 colaci\u00f3n \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0duda \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0solamente \u00a0 en \u00a0 gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0dial\u00e9ctico de exclusi\u00f3n de aqu\u00e9lla y de edificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0certeza, \u00a0resulta enteramente equ\u00edvoco afirmar -como lo hace el impugnante- \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no singulariz\u00f3 al accionante del arma.\u00a0 Desde luego que \u00a0el \u00a0 defecto \u00a0 radical \u00a0 de \u00a0la \u00a0censura \u00a0se \u00a0debe \u00a0a \u00a0la \u00a0cita \u00a0fragmentaria \u00a0y \u00a0descontextualizada \u00a0de \u00a0un \u00a0aparte \u00a0de la sentencia de segundo grado, sin que el \u00a0actor \u00a0se \u00a0haya \u00a0cuidado \u00a0de la lealtad de poner en juego toda la argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0traduce \u00a0la incuestionable identificaci\u00f3n del realizador de \u00a0los \u00a0disparos.\u00a0 Con m\u00e1s veras si se sabe que, el planteamiento hipot\u00e9tico \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre la determinaci\u00f3n del personaje que gener\u00f3 los disparos, se \u00a0hizo \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0\u201cen \u00a0 gracia \u00a0 de \u00a0discusi\u00f3n\u201d, \u00a0o \u00a0sea, \u00a0para \u00a0concederle \u00a0realmente \u00a0audiencia \u00a0a \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0recurrente, para consentir o propiciar la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0pragm\u00e1ticamente \u00a0permita \u00a0llegar \u00a0a \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n m\u00e1s \u00a0convincente \u00a0 y \u00a0 segura \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0propuesto, \u00a0no \u00a0porque \u00a0realmente \u00a0la \u00a0perplejidad \u00a0estuviese \u00a0albergada \u00a0en \u00a0la \u00a0mente del juzgador, como con rigor lo \u00a0demostr\u00f3 \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0los \u00a0ac\u00e1pites que deliberadamente omiti\u00f3 el demandante y \u00a0que ya se relievaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0se \u00a0quiere \u00a0argumentar \u00a0una presunta manifestaci\u00f3n de duda del \u00a0fallador \u00a0como \u00a0premisa, \u00a0de \u00a0cara \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a la apariencia de una conclusi\u00f3n \u00a0incongruente \u00a0de \u00a0condena, \u00a0se \u00a0precisa \u00a0recurrir \u00a0al \u00a0discurso \u00a0completo \u00a0de la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0a los apartes que, estimados de manera aislada, interesada y \u00a0caprichosa, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0les \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0hacer \u00a0 decir \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 plazca \u00a0 al \u00a0int\u00e9rprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0 cierto \u00a0 que, \u00a0 en \u00a0 principio, \u00a0el \u00a0cosindicado \u00a0Campo \u00a0 \u00a0 \u00a0 El\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 Barros \u00a0 \u00a0 \u00a0 Guti\u00e9rrez \u00a0 \u00a0 \u00a0 manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9l portaba el arma de fuego, pero, de acuerdo con \u00a0la \u00a0critica \u00a0racional, \u00a0la duda no surge de la mera observaci\u00f3n de contrariedad \u00a0entre \u00a0las \u00a0unidades \u00a0de \u00a0prueba \u00a0radicadas \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0ni siquiera de la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0probatoria que reivindica el Ministerio P\u00fablico.\u00a0 El examen que \u00a0desemboca \u00a0en \u00a0la \u00a0certeza \u00a0o en la duda resulta mucho m\u00e1s complejo y delicado, \u00a0pues \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0decisi\u00f3n comienza con la acumulaci\u00f3n de las unidades de \u00a0informaci\u00f3n \u00a0(investigaci\u00f3n), \u00a0contin\u00faa \u00a0con \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0que implica la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0valor \u00a0a cada \u00edtem informativo; el tercer paso consiste en \u00a0atribuir \u00a0un \u00a0peso \u00a0a \u00a0cada \u00a0informaci\u00f3n \u00a0(C. \u00a0P. \u00a0P., art. 254, inciso 2\u00b0); y \u00a0finalmente \u00a0se integra la informaci\u00f3n evaluada y sopesada en un juicio singular \u00a0de \u00a0certeza \u00a0o \u00a0de \u00a0mera \u00a0probabilidad \u00a0sobre \u00a0el hecho y la responsabilidad del \u00a0acusado \u00a0(idem, \u00a0art. 254, \u00a0inciso \u00a01\u00b0).\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0este \u00a0proceso \u00a0cuenta con el antecedente \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0pues \u00a0si \u00a0lo que se persigue es el \u00a0esclarecimiento \u00a0de una sospecha, y por esa v\u00eda la paz jur\u00eddica, es imperativo \u00a0considerar \u00a0en \u00a0serio, \u00a0en el curso de todo el proceso, la posibilidad de que el \u00a0acusado sea realmente inocente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de ello que se estima sabia la f\u00f3rmula acu\u00f1ada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, en el sentido de que \u201cno \u00a0se \u00a0podr\u00e1 dictar sentencia condenatoria sin que obren \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0conduzcan a la certeza del hecho punible \u00a0y \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 del \u00a0 sindicado\u2026\u201d \u00a0 (se \u00a0resalta), \u00a0tanto \u00a0porque \u00a0democr\u00e1tica \u00a0 y \u00a0justamente \u00a0dicho \u00a0precepto \u00a0reivindica \u00a0la \u00a0certeza \u00a0objetiva \u00a0(fundada \u00a0en medios de convicci\u00f3n), como porque nos se\u00f1ala n\u00edtidamente que no \u00a0es \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0la que constituye la certeza (o la duda), sino que ella \u00a0apenas \u00a0se \u00a0erige \u00a0en un medio o veh\u00edculo para llegar a dicha meta, pues tal es \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0verbo \u00a0\u201cconducir\u201d.\u00a0 Por ello, con sobrada raz\u00f3n, los \u00a0expositores \u00a0del m\u00e9todo racional pregonan que \u201clas pruebas no se cuentan sino \u00a0que se sopesan\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No prospera la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B.\u00a0 \u00a0Segundo \u00a0cargo.\u00a0 \u00a0 La \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0de \u00a0capitalizar \u00a0la violaci\u00f3n directa de ley sustancial, por indebida aplicaci\u00f3n o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo 23 del C\u00f3digo Penal, implicar\u00eda para \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n de los hechos y de las pruebas tal como fueron declarados y \u00a0evaluados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador en el fallo, seg\u00fan pac\u00edfica interpretaci\u00f3n de la \u00a0Corte \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0ya \u00a0que \u00a0su \u00a0incomodidad \u00a0se \u00a0refiere \u00a0es \u00a0a \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0atribuidas a los datos fenomenol\u00f3gicos establecidos, \u00a0no \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de su reconstrucci\u00f3n; de tal manera que, si aqu\u00e9l se empecina \u00a0en \u00a0discutir \u00a0esa \u00a0base f\u00e1ctica, incurre en un contrasentido l\u00f3gico que afecta \u00a0ostensiblemente \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0ya que as\u00ed no es posible saber el \u00a0verdadero \u00a0contenido \u00a0de la inconformidad, esto es, si el impugnante cree que se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0incorrectamente el tipo de autor\u00eda del art\u00edculo 23 del C\u00f3digo Penal, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que exist\u00eda una alternativa normativa m\u00e1s benigna para su pupilo, \u00a0la \u00a0complicidad \u00a0por ejemplo (art. 24 idem), \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0cabr\u00eda \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por v\u00eda de violaci\u00f3n \u00a0directa; \u00a0o \u00a0si el demandante piensa es en los yerros de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0que \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0esa \u00a0indebida adecuaci\u00f3n sustantiva de la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0su \u00a0protegido, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0el camino correcto ser\u00eda la \u00a0violaci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bastar\u00eda \u00a0constatar \u00a0que \u00a0el impugnante si \u00a0controvierte \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0los \u00a0hechos, en los t\u00e9rminos de una transcripci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0de \u00a0su \u00a0demanda, \u00a0para ver de comprobar tambi\u00e9n la incoherencia que se \u00a0pone \u00a0 de \u00a0 manifiesto.\u00a0 \u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0exhibir \u00a0sus \u00a0propios \u00a0razonamientos, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0casacionista \u00a0 resume \u00a0 y \u00a0 valora \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte esta argumentaci\u00f3n queda plenamente \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0no \u00a0hubo \u00a0consejo, \u00a0mandato \u00a0o comunicabilidad de \u00a0circunstancias \u00a0o \u00a0el acuerdo previo entre ellos para producir la muerte del hoy \u00a0occisado.\u00a0 \u00a0Y \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0hu\u00edan \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0personas \u00a0y \u00a0que \u00a0eran \u00a0perseguidos; \u00a0tanto \u00a0la huida como la persecuci\u00f3n fue brutal y desesperada, por \u00a0lo \u00a0 \u00a0tanto \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0imposible \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0medio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 refriega \u00a0 hablar \u00a0 de \u00a0coparticipaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0abierta \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddico \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0 actor \u00a0 pregona \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 norma \u00a0 sustantiva, \u00a0 la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0y \u00a0la indebida aplicaci\u00f3n.\u00a0 La primera forma de \u00a0ataque \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a que el juez distorsiona el sentido de la norma, mas se le \u00a0abona \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0habr\u00eda \u00a0acertado en la selecci\u00f3n de la misma.\u00a0 Es decir, \u00a0esta \u00a0glosa \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0que el fallador escogi\u00f3 bien la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0se adecuaba al caso, sin embargo se discrepa de \u00e9l en cuanto \u00a0que \u00a0a \u00a0la misma, por tergiversaci\u00f3n de su sentido y alcance, se le ha dado una \u00a0cobertura \u00a0que \u00a0no \u00a0soporta \u00a0su \u00a0estructura normativa.\u00a0 Ahora bien, como la \u00a0segunda \u00a0forma \u00a0de \u00a0censura, \u00a0la \u00a0indebida aplicaci\u00f3n, trasunta directamente un \u00a0error \u00a0en la escogencia de la norma, en el sentido de que el juzgador aplic\u00f3 la \u00a0que \u00a0no \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0caso, \u00a0la \u00a0apor\u00eda es obvia:\u00a0 \u00bfes pertinente o \u00a0impertinente \u00a0el \u00a0precepto \u00a0aplicado, o simplemente se le fij\u00f3 un significado y \u00a0determinaci\u00f3n que no le correspond\u00eda?. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0claro, \u00a0en \u00a0un \u00a0escrito \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0saturado \u00a0de \u00a0doctrina y \u00a0teorizaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0que no contiene una verdadera confrontaci\u00f3n con los hechos \u00a0y \u00a0con \u00a0los \u00a0juicios de valor de la sentencia, el impugnante quiere concluir sin \u00a0razones \u00a0 justificatorias \u00a0 que \u00a0 el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0es \u00a0autor \u00a0ni \u00a0c\u00f3mplice \u00a0del \u00a0homicidio.\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0deficitariamente, \u00a0el actor parece inclinarse m\u00e1s por \u00a0la \u00a0controversia \u00a0de \u00a0la prueba, lo cual conducir\u00eda al sendero de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, y no a las modalidades directas de infracci\u00f3n \u00a0tan \u00a0ca\u00f3ticamente \u00a0presentadas por aqu\u00e9l.\u00a0 Lo m\u00e1s desconcertante es que, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que los herimientos de todas las v\u00edctimas se producen en un mismo \u00a0contexto \u00a0espacio-temporal \u00a0y \u00a0modal, el recurrente remata con la pretensi\u00f3n de \u00a0que \u00a0se \u00a0responsabilice \u00a0a \u00a0su asistido \u201cde lo que hizo, esto es del delito de \u00a0lesiones \u00a0 personales\u201d, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0del \u00a0homicidio.\u00a0 \u00a0Parece \u00a0que, \u00a0alejado \u00a0inopinadamente \u00a0 del \u00a0problema \u00a0objetivo \u00a0que \u00a0planteaba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0lesivas, lo que finalmente aspira es a confutar el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0homicida y situar as\u00ed un mero \u00e1nimo de lesionar, perspectiva \u00e9sta \u00a0que \u00a0dil\u00f3gicamente \u00a0reconducir\u00eda \u00a0las \u00a0cosas \u00a0a la hip\u00f3tesis de conculcaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0falta \u00a0o \u00a0indebida aplicaci\u00f3n de las normas sustanciales sobre el \u00a0aspecto subjetivo de la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0puede \u00a0prosperar, en consecuencia, \u00a0este segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante \u00a0que \u00a0se \u00a0han puesto de presente suficientes yerros de \u00a0metodolog\u00eda \u00a0en la demanda, los cuales obstaculizan el acceso decidido a los no \u00a0desplazados \u00a0juicios \u00a0de validez f\u00e1ctica y normativa dispuestos en la sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0vale la pena recabar que los mismos sindicados reconocen su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0escenario \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0y la persecuci\u00f3n de que \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0por \u00a0parte de un grupo de individuos, el d\u00eda y a la hora en que \u00a0todo \u00a0se \u00a0desenvolv\u00eda \u00a0conforme con los hechos aqu\u00ed juzgados, tambi\u00e9n admiten \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0del arma de fuego, reconocimientos que de alguna manera \u00a0comienzan \u00a0a cerrar el c\u00edrculo de responsables para comprenderlos s\u00f3lo a ellos \u00a0dos \u00a0 y, \u00a0finalmente, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0evaluar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Edgar \u00a0 Antonio \u00a0 Cantillo \u00a0 Cantillo \u00a0y \u00a0Manuel \u00a0Segundo \u00a0Pallares \u00a0Ovalle, del modo racional en que lo hizo el Tribunal, \u00a0y \u00a0armonizarlos \u00a0con \u00a0aquella \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0parcial de los procesados, el examen \u00a0conduce \u00a0 \u00a0necesariamente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0 Rafael \u00a0Alberto \u00a0Puerta \u00a0Guti\u00e9rrez quien \u00a0oper\u00f3 \u00a0el \u00a0instrumento \u00a0letal \u00a0y \u00a0produjo \u00a0las \u00a0nocivas consecuencias que se le \u00a0atribuyeron en el fallo cuestionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0los \u00a0marcados \u00a0defectos \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0y \u00a0reparo \u00a0que \u00a0se \u00a0advierten \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0que \u00a0abri\u00f3 esta sede \u00a0extraordinaria, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no puede soslayar la afrenta que el fallo cuestionado \u00a0le \u00a0infiere \u00a0por \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0omisi\u00f3n al derecho fundamental de la prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0(art. \u00a031 \u00a0Const. \u00a0Pol.), pues, aunque el fallador absolvi\u00f3 al procesado por el \u00a0concurrente \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado-agravado \u00a0y \u00a0a \u00a0su \u00a0manera \u00a0hizo \u00a0una \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0de todos modos concluy\u00f3 en la misma cantidad de \u00a0dieciocho \u00a0(18) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0impuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia.\u00a0 \u00a0 Si \u00a0 se \u00a0 produjo \u00a0la \u00a0detracci\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0concurrentes, \u00a0 y \u00a0 todos \u00a0ellos \u00a0cuentan \u00a0en \u00a0mayor \u00a0o \u00a0menor \u00a0medida \u00a0para \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0concreto de la sanci\u00f3n (art. 26 C. P.), lo m\u00e1s l\u00f3gico es que \u00a0el \u00a0 monto \u00a0 de \u00a0pena \u00a0definido \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0sufra \u00a0alguna \u00a0disminuci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0ser\u00eda omitir una inexorable rebaja que se \u00a0traduce \u00a0en \u00a0un \u00a0incremento de la sanci\u00f3n de cara al n\u00famero de hechos punibles \u00a0finalmente deducidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Merced a la facultad oficiosa prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a0228 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, que se le discierne a la \u00a0Corte \u00a0para proteger celosamente hasta el final las garant\u00edas fundamentales, se \u00a0casar\u00e1 \u00a0 parcialmente \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 atacada, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0de \u00a0ajustar \u00a0consecuentemente \u00a0la pena impuesta a la realidad de la absoluci\u00f3n por el delito \u00a0de hurto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed entonces, la primera instancia parti\u00f3 \u00a0del \u00a0m\u00ednimo \u00a0de 16 a\u00f1os de prisi\u00f3n, previsto en el art\u00edculo 324 original del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0sin la modificaci\u00f3n introducida por la Ley 40 de 1993, no solo \u00a0por \u00a0ser la norma aplicable para la \u00e9poca de los hechos sino la que corresponde \u00a0al \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0grave, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n por la ausencia de antecedentes penales en \u00a0cabeza \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0sin m\u00e1s razonamientos precisos adicion\u00f3 dos (2) \u00a0a\u00f1os \u00a0por \u00a0los \u00a0hechos punibles concurrentes.\u00a0 A pesar de ello, como no se \u00a0advierte \u00a0ostensible violaci\u00f3n al principio de legalidad de la pena y en virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0arraigada \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0constitucional de reforma en peor, la medici\u00f3n \u00a0judicial \u00a0en \u00a0ese sentido es intocable.\u00a0 De modo que, si el delito de hurto \u00a0excluido \u00a0 \u00a0estaba \u00a0 \u00a0sancionado \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 par\u00e1metro \u00a0 de \u00a0 concurrencia \u00a0correspondiente \u00a0 al \u00a0 incremento \u00a0 de \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0a\u00f1os, \u00a0ante \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0cantidades razonables de aumento por cada uno de los injustos \u00a0concurrentes, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0estima que en proporci\u00f3n equitativa se debe reducir la \u00a0pena \u00a0en \u00a0dos \u00a0(2) meses, habida cuenta de que los m\u00ednimos legales de sanci\u00f3n, \u00a0que \u00a0debieron servir de referentes para la operaci\u00f3n, ser\u00edan de ocho (8) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n para cada una de las tres tentativas de homicidio, de 2 y \u00bd a\u00f1os, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso del hurto calificado-agravado, y de un a\u00f1o para el porte ilegal de \u00a0arma de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0concluye \u00a0entonces \u00a0que, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0dieciocho \u00a0(18) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0impuestos tanto en primera como en segunda \u00a0instancia, \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0deber\u00e1 purgar la pena principal de diecisiete (17) \u00a0a\u00f1os \u00a0 y \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses, \u00a0sentido \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0modificar\u00e1 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0no existen hechos sobrevinientes para \u00a0volver \u00a0sobre \u00a0la suspensi\u00f3n de la detenci\u00f3n preventiva otrora otorgada por la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0amerita \u00a0ning\u00fan \u00a0pronunciamiento \u00a0lo \u00a0dicho por la Delegada sobre el \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Casar \u00a0 de \u00a0 oficio \u00a0y \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0fecha, \u00a0origen y naturaleza indicadas en la motivaci\u00f3n.\u00a0 En \u00a0consecuencia, \u00a0modif\u00edcase \u00a0el \u00a0numeral 1\u00b0 de la parte resolutiva del fallo, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0se impone al procesado RAFAEL ALBERTO PUERTA GUTI\u00c9RREZ la \u00a0pena \u00a0principal de diecisiete (17) a\u00f1os y diez (10) meses de prisi\u00f3n, en lugar \u00a0de los dieciocho (18) a\u00f1os que all\u00ed se hab\u00edan deducido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desest\u00edmense los \u00a0cargos propuestos en la demanda en contra del fallo examinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00cdDIMO P\u00c1EZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JUAN \u00a0 \u00a0MANUEL \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Secretaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION \u00a0 Si \u00a0 se \u00a0 quiere \u00a0argumentar \u00a0una \u00a0presunta \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0duda \u00a0del \u00a0fallador \u00a0como \u00a0premisa, \u00a0de \u00a0cara \u00a0tambi\u00e9n a la \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0una \u00a0conclusi\u00f3n incongruente de condena, se precisa recurrir al \u00a0discurso \u00a0completo de la motivaci\u00f3n y no a los apartes que, estimados de manera \u00a0aislada, \u00a0interesada \u00a0y caprichosa, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}