{"id":6568,"date":"2023-09-08T17:00:17","date_gmt":"2023-09-08T17:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1105530-01-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:17","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:17","slug":"1105530-01-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1105530-01-03\/","title":{"rendered":"11055(30-01-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11055 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 014 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., treinta (30) de enero de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de GILDARDO HURTADO CUELLAR, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0mediante \u00a0el cual el Tribunal Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida el 23 de junio del mismo a\u00f1o por un Juzgado \u00a0Regional \u00a0de Bogot\u00e1, condenando a dicho se\u00f1or y a Jos\u00e9 Donaldo Chala Garc\u00eda, \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, tipificado en la Ley 40 de 1993, a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0doscientos \u00a0(200) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de multa \u00a0equivalente \u00a066,7 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por lapso diez (10) a\u00f1os; y \u00a0les neg\u00f3 el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a07 \u00a0de la noche del \u00a0lunes \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0febrero de 1993, el se\u00f1or Gerardo Jim\u00e9nez Lozano se desplazaba \u00a0hacia \u00a0una \u00a0finca \u00a0de su propiedad, ubicada en la v\u00eda que de la vereda Zaragoza \u00a0conduce \u00a0al Municipio de Colombia (Huila), cuando varios sujetos lo secuestraron \u00a0con \u00a0 el \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 de \u00a0 obtener \u00a0 una \u00a0cuantiosa \u00a0suma \u00a0de \u00a0dinero \u00a0por \u00a0su \u00a0liberaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0d\u00edas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde, \u00a0en \u00a0un operativo \u00a0realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0Grupo \u00a0UNASE del Ej\u00e9rcito Nacional, se logr\u00f3 la captura de \u00a0Enrique \u00a0Montes \u00a0D\u00edaz \u00a0y Jos\u00e9 Germ\u00e1n Cale\u00f1o M\u00e9ndez, a quienes la esposa del \u00a0plagiado reconoci\u00f3 como part\u00edcipes del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0los \u00a0informes \u00a0brindados \u00a0por Cale\u00f1o, \u00a0quien \u00a0admiti\u00f3 \u00a0haber planeado el secuestro con Jos\u00e9 Donaldo Chala Garc\u00eda, se \u00a0allan\u00f3 \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0logr\u00e1ndose \u00a0su \u00a0captura \u00a0y \u00a0la de los implicados \u00a0GILDARDO \u00a0 HURTADO \u00a0 CUELLAR \u00a0 y \u00a0 Ang\u00e9lica \u00a0 Cardozo \u00a0 Trujillo, \u00a0 quienes \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1aban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avanzadas las gestiones de inteligencia, el \u00a06 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0el \u00a0Grupo \u00a0UNASE realiz\u00f3 otro operativo, que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0con el rescate del secuestrado, en el sector \u201cLa Rucio\u201d, paraje de \u00a0dif\u00edcil \u00a0acceso, zona lim\u00edtrofe de los departamentos de Meta y Huila; y en tal \u00a0acci\u00f3n \u00a0 perdi\u00f3 \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0 Jafet \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0 otro \u00a0 de \u00a0 los \u00a0implicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Fiscal\u00eda Regional de Neiva dispuso la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0febrero de 1993, y vincul\u00f3 mediante \u00a0indagatoria \u00a0a los se\u00f1ores Enrique Montes D\u00edaz, Jos\u00e9 Germ\u00e1n Cale\u00f1o M\u00e9ndez, \u00a0Jos\u00e9 Donaldo Chala Garc\u00eda y GILDARDO HURTADO CUELLAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mar\u00eda \u00a0Ang\u00e9lica Cardozo Trujillo, por ser \u00a0menor \u00a0de \u00a0edad, \u00a0\u00fanicamente \u00a0rindi\u00f3 testimonio, y se compulsaron copias de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0fuera \u00a0definida \u00a0por \u00a0un \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Recaudadas algunas pruebas, se remiti\u00f3 \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la Direcci\u00f3n Regional de Fiscal\u00edas de Bogot\u00e1, donde uno de \u00a0los \u00a0Fiscales \u00a0Delegados, \u00a0en \u00a0prove\u00eddo del 26 de febrero de 1993, resolvi\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 indagados, \u00a0 afect\u00e1ndolos \u00a0 con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consiste \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin excarcelaci\u00f3n, por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0descrito en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0y sancionado por el art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2790 de \u00a01990, \u00a0 con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os1. \u00a0(Folio \u00a098 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Con memorial radicado ante la Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, el defensor de confianza \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0ten\u00eda la intenci\u00f3n de acogerse al \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0especial, \u00a0previsto en el art\u00edculo 37A del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a019932., y solicit\u00f3 \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n. \u00a0Pero \u00a0esta \u00a0diligencia \u00a0no pudo llevarse a cabo con prontitud \u00a0debido \u00a0a \u00a0m\u00faltiples \u00a0dificultades \u00a0en el traslado hacia Bogot\u00e1 del implicado, \u00a0quien \u00a0permanec\u00eda \u00a0detenido en la C\u00e1rcel del Distrito Judicial de Neiva (folio \u00a0103 Cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0M\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0actuando \u00a0en su propio \u00a0nombre, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de escrito del 8 de marzo de 1994, el se\u00f1or HURTADO CUELLAR \u00a0reiter\u00f3 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0deseo \u00a0 \u00a0de \u00a0 someterse \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 justicia \u00a0 y \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0anticipada, en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a037 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, como \u00a0fue modificado por la Ley 81 de 1993 (folio 211 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Atendiendo a la solicitud del implicado, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0para \u00a0sentencia \u00a0anticipada se llev\u00f3 a cabo el \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, .El acta fue \u00a0redactada en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cADECUACION TIPICA: De conformidad con el \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0recaudado hasta el presente estadio procesal, infiere esta \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desplegada \u00a0por el se\u00f1or GILDARDO HURTADO CUELLAR \u00a0logra \u00a0su \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo de \u2026 SECUESTRO EXTORSIVO, delito \u00a0contemplado \u00a0y penado en el Art\u00edculo. 268 del C.P. y art\u00edculo 6\u00ba. Del Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, en el cual la pena a imponer es prisi\u00f3n de veinte a veinticinco \u00a0a\u00f1os\u2026..\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0el \u00a0procesado contest\u00f3 el \u00a0interrogante que le formul\u00f3 el Fiscal, en estos t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0doctor, \u00a0yo \u00a0acepto \u00a0los \u00a0cargos, la \u00a0responsabilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0Despacho me informa y la pena que me imponga el Se\u00f1or \u00a0Juez. \u00a0Solicito \u00a0con \u00a0todo \u00a0respeto \u00a0Se\u00f1or \u00a0Juez, \u00a0me \u00a0de el confieso (sic), la \u00a0delaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia con todo respeto\u201d.(folio 239 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0forma \u00a0separada \u00a0y \u00a0en \u00a0audiencia \u00a0practicada \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0el procesado Jos\u00e9 Donaldo Chala Garc\u00eda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0admiti\u00f3 \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0con \u00a0miras a obtener una sentencia anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se produjo ruptura de la \u00a0unidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n se dividi\u00f3, de tal manera que el expediente \u00a0original \u00a0se remiti\u00f3 a los Juzgados Regionales de Bogot\u00e1, para el subsiguiente \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 relacionado \u00a0con \u00a0HURTADO \u00a0y \u00a0Chala; \u00a0y \u00a0en \u00a0las \u00a0copias \u00a0sigui\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n respecto de los otros sindicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994, un Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0y \u00a0Jose \u00a0Donaldo Chala Garc\u00eda a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0doscientos \u00a0(200) \u00a0meses de prisi\u00f3n, en calidad de coautores del \u00a0delito \u00a0de secuestro extorsivo, tipificado en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0como fue modificado por la Ley 40 de 19933; \u00a0y \u00a0adopt\u00f3 \u00a0las \u00a0otras \u00a0determinaciones \u00a0anotadas \u00a0al \u00a0inicio de esta providencia (folio 267 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0los \u00a0procesados y el defensor de Donaldo Chala Garc\u00eda, mediante fallo del 18 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la sentencia de primera \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0la adici\u00f3n consistente en disponer la compulsaci\u00f3n copias par \u00a0que se investigue el il\u00edcito de porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El \u00a0procesado \u00a0GILDARDO HURTADO CUELLAR \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n, y su defensor present\u00f3 la \u00a0demanda, cuyo fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0\u00danico \u00a0Penal del Circuito Especializado de Neiva, \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del principio de \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de leyes penales, readecu\u00f3 la pena principal \u00a0impuesta \u00a0a los se\u00f1ores Jos\u00e9 Donaldo Chala Garc\u00eda y GILDARDO HURTADO CUELLAR, \u00a0reduci\u00e9ndola \u00a0 a \u00a0doce \u00a0(12) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0y \u00a0les \u00a0concedi\u00f3 \u00a0libertad \u00a0provisional (folio 115 cdno.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos propone el defensor de GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0contra \u00a0el fallo del Tribunal Nacional. Uno, con fundamento en \u00a0la \u00a0causal segunda del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0por \u00a0no \u00a0estar \u00a0en consonancia con los cargos formulados en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n; y el otro, invocando la causal primera ib\u00eddem, por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO (Incongruencia) \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0fundamenta \u00a0el \u00a0reproche \u00a0destacando \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0el delito que GILDARDO HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0acept\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0la sentencia anticipada, es decir secuestro \u00a0extorsivo \u00a0tipificado \u00a0y \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de veinte (20) a veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os \u00a0por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0y \u00a0la \u00a0conducta \u00a0por la cual fue \u00a0sentenciado \u00a0en \u00a0las instancias, o sea, secuestro extorsivo como fue previsto en \u00a0Ley \u00a0 40 \u00a0 de \u00a01993, \u00a0y \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, contin\u00faa, si el Juez \u00a0Regional \u00a0no \u00a0estaba de acuerdo con la legalidad del cargo formulado y aceptado, \u00a0no \u00a0pod\u00eda proferir sentencia arreglando la imputaci\u00f3n a su manera, sino que lo \u00a0correcto era improbar el acta por violaci\u00f3n del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por id\u00e9ntica raz\u00f3n extiende la cr\u00edtica a \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n que el Tribunal Nacional le imparti\u00f3 a la decisi\u00f3n de primer \u00a0grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0la valoraci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0hecho \u00a0consta \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0la Fiscal\u00eda Regional de Bogot\u00e1 \u00a0comision\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0para \u00a0que \u00a0realizara \u00a0la \u00a0audiencia de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aceptaci\u00f3n de cargos; por tanto, no se trata de un olvido o un \u00a0traspi\u00e9 intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0estima \u00a0que la discrepancia \u00a0entre \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0afecta \u00a0a GILDARDO HURTADO CUELLAR se \u00a0origin\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0de los jueces respecto de la naturaleza del acta de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de cargos, presupuesto de la sentencia anticipada, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0dicha acta debe reunir las mismas exigencias que el numeral 3\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0442 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), \u00a0impon\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0entre \u00a0ellas: \u201cla calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional, \u00a0con \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0cap\u00edtulo \u00a0correspondiente del \u00a0c\u00f3digo penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0esos \u00a0requisitos demarcan los \u00a0l\u00edmites \u00a0del \u00a0debate contradictorio en el sumario y en la sentencia, los cuales \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0desconocidos \u00a0por \u00a0el fallador sin violar el debido proceso, el \u00a0derecho de defensa y la filosof\u00eda del sistema acusatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su criterio, es inadmisible la tesis del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0respecto \u00a0a que la enunciaci\u00f3n de la adecuaci\u00f3n t\u00edpica en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0es insustancial y que por tanto se puede prescindir \u00a0de \u00a0ella, \u00a0porque, \u00a0entonces, \u00a0afirma \u00a0el \u00a0actor, \u00a0la \u00a0actividad \u00a0del instructor \u00a0quedar\u00eda \u00a0reducida \u00a0a \u00a0una simple descripci\u00f3n natural\u00edstica de los hechos, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le \u00a0impone, \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0resolver la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0que \u00a0determine \u00a0con \u00a0exactitud \u00a0la calificaci\u00f3n jur\u00eddica y la pena \u00a0imponible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el censor, proferir la sentencia sin \u00a0guardar \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0la acusaci\u00f3n denota una injerencia inconstitucional \u00a0en \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0privativa \u00a0competencia \u00a0de la Fiscal\u00eda, dado que las actas de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 cargos \u00a0se \u00a0homologan \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario \u00a0es una atribuci\u00f3n exclusiva de la Fiscal\u00eda. En su \u00a0parecer, \u00a0una resoluci\u00f3n acusatoria sin calificaci\u00f3n jur\u00eddica es inexistente, \u00a0porque \u00a0la simple descripci\u00f3n de los hechos sin referencia a un tipo descriptor \u00a0no \u00a0cumple \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0garant\u00eda \u00a0y \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0con ella se \u00a0pretende. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente manifiesta que cuando la ley \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0dictar\u00e1 sentencia de acuerdo a los hechos y circunstancias \u00a0aceptados, \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201chechos\u201d \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0equiparar \u00a0a \u00a0la simple \u00a0narraci\u00f3n \u00a0natural\u00edstica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0sino que involucra la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica, \u00a0 que \u00a0 comprende \u00a0 la \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0la \u00a0conminaci\u00f3n \u00a0sancionatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aduce que la renuncia de derechos \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0anticipada no puede referirse a una \u00a0narraci\u00f3n \u00a0sino \u00a0a \u00a0hechos \u00a0t\u00edpicos, \u00a0precisos, \u00a0de \u00a0los cuales previamente se \u00a0conocen \u00a0los \u00a0extremos punitivos, dentro de los cuales se puede mover el Juez de \u00a0acuerdo a las circunstancias atenuantes o agravantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0asunto, expresa el casacionista, \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0al \u00a0aceptar \u00a0los cargos que le elev\u00f3 el instructor, \u00a0renunci\u00f3 \u00a0a \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0como \u00a0el \u00a0de la no autoincriminaci\u00f3n, el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 inocencia, \u00a0a \u00a0aportar \u00a0y \u00a0controvertir \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0todo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro extorsivo descrito y penalizado en el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0mas no con respecto al delito previsto en la Ley 40 de \u00a01993, \u00a0ni \u00a0con \u00a0todas \u00a0las consecuencias punibles que de \u00e9l se derivan, pues no \u00a0solo \u00a0se \u00a0incrementa \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0excluye \u00a0al \u00a0sentenciado \u00a0de los \u00a0subrogados \u00a0penales \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0beneficios \u00a0administrativos \u00a0consagrados \u00a0en el \u00a0C\u00f3digo Penitenciario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0presupuestos, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y proferir la de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentre \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0el \u00a0hecho \u00a0t\u00edpico \u00a0que el \u00a0procesado \u00a0acept\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0para \u00a0sentencia \u00a0anticipada, o que, en su \u00a0defecto, \u00a0 \u00a0se \u00a0 decrete \u00a0 la \u00a0 nulidad \u00a0 de \u00a0 todo \u00a0 lo \u00a0 actuado \u00a0 desde \u00a0 esa \u00a0diligencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0 CARGO \u00a0 \u00a0 (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad, el censor afirma que \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 Nacional \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 existencia, \u00a0al \u00a0pretermitir \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de GILDARDO HURTADO CUELLAR, omisi\u00f3n que comport\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de los art\u00edculos 6 (secuestro extorsivo) del Decreto \u00a02790 \u00a0de 1990 y 299 (reducci\u00f3n de la pena en caso de confesi\u00f3n) del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal derogado, por falta de aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n evidente de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 296 (requisitos de la confesi\u00f3n) y 298 (criterios para apreciar \u00a0la confesi\u00f3n) del mismo estatuto procedimental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el casacionista, el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0presenta una dilog\u00eda en cuanto al reconocimiento de la confesi\u00f3n de \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR, porque para ratificar que no se deb\u00eda concederle la rebaja de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n era \u00a0inexistente, \u00a0 toda \u00a0 vez \u00a0 que \u00a0 con \u00a0 antelaci\u00f3n \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0individualizado \u00a0e \u00a0identificado \u00a0por sus compa\u00f1eros y su captura se logr\u00f3 con \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0efectiva de las autoridades, pero m\u00e1s adelante toma la indagatoria \u00a0de \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0que los delincuentes \u00a0secuestraron \u00a0a Jim\u00e9nez Lozano con la finalidad de demandar una elevada suma de \u00a0dinero por su liberaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, dice, la providencia \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0su participaci\u00f3n en el delito y sin \u00a0embargo \u00a0toma \u00a0su \u00a0indagatoria para respaldar la existencia del hecho t\u00edpico de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0Resalta \u00a0que el sentenciador \u201cexcluy\u00f3 la confesi\u00f3n en \u00a0todo \u00a0lo relacionado con la situaci\u00f3n procesal y probatoria de GILDARDO HURTADO \u00a0CUELLAR\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el Tribunal Nacional incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0al \u00a0negar \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0allegada \u00a0debidamente \u00a0al \u00a0plenario, yerro que se demuestra con revisar la indagatoria, de \u00a0la \u00a0cual, \u00a0el libelista transcribe algunos fragmentos. Luego aborda el an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0validez de la confesi\u00f3n y reitera que el Ad-quem pretermiti\u00f3 e ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0 prueba; \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0incide \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0porque \u00a0el fallador est\u00e1 obligado a considerarla como fundamento \u00a0de la sentencia y como factor determinante del quantum de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otro aspecto del reproche, destaca que \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional neg\u00f3 la diminuente de la pena en virtud de la confesi\u00f3n, \u00a0pretextando \u00a0 que \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0aun \u00a0cuando dice que el fallador no indic\u00f3 las pruebas que revelan \u00a0esa \u00a0flagrancia. Rebate el raciocinio del Juez Colegiado,\u00a0 aduciendo que en \u00a0ese \u00a0caso \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0otra violaci\u00f3n indirecta de la ley por error de hecho, \u00a0consistente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 distorsi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0cuya \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0condujo \u00a0a \u00a0los Jueces de instancia a concluir que GILDARDO HURTADO \u00a0CUELLAR fue sorprendido en flagrancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa \u00a0que las pruebas objeto del error \u00a0son \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0del \u00a0Mayor \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0Nacional, \u00a0Edilbran \u00a0Orejuela \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Otto Lozano Jim\u00e9nez y el sargento Oscar Pulgar\u00edn, de los cuales los \u00a0sentenciadores, \u00a0supuestamente, \u00a0dedujeron \u00a0la flagrancia, pues no lo declararon \u00a0as\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0flagrancia no existi\u00f3, \u00a0porque \u00a0la \u00a0captura \u00a0de GILDARDO HURTADO CUELLAR no se produjo como consecuencia \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0autoridades, o los familiares del secuestrado hubieran evidenciado \u00a0que \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento ejecutaba el secuestro extorsivo. Para demostrar su aserto \u00a0comenta \u00a0y \u00a0transcribe \u00a0fragmentos \u00a0de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0del \u00a0Mayor \u00a0Orejuela \u00a0de \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Otto \u00a0Lozano \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0el sargento de la Polic\u00eda Oscar \u00a0Pulgar\u00edn, \u00a0resaltando \u00a0que \u00a0no \u00a0comprometen \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en la situaci\u00f3n de \u00a0flagrancia;\u00a0 \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0de esas versiones, el actor concluye que el \u00a0Grupo \u00a0UNASE \u00a0efectu\u00f3 \u00a0un \u00a0allanamiento \u00a0ilegal \u00a0a \u00a0la \u00a0casa \u00a0en \u00a0donde \u00a0fueron \u00a0capturados \u00a0Chala \u00a0Garc\u00eda, \u00a0Ang\u00e9lica \u00a0Trujillo \u00a0y \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR, \u00a0y que la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0fue arbitraria porque obedeci\u00f3 s\u00f3lo al hecho de estar \u00a0en compa\u00f1\u00eda de Chala Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que la afirmaci\u00f3n del Tribunal \u00a0Nacional \u00a0seg\u00fan la cual HURTADO CUELLAR \u201cfue previamente identificado por sus \u00a0compinches \u00a0y \u00a0por \u00a0la captura efectiva\u201d es el resultado de la deformaci\u00f3n de \u00a0la prueba testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en los anteriores planteamientos \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia impugnada, y en su lugar proferir un \u00a0fallo \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con el cargo elevado en la resoluci\u00f3n acusatoria, pero que \u00a0tenga \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la aminorante de la pena por confesi\u00f3n; o que, en defecto de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0desde \u00a0la diligencia de \u00a0sentencia anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Primero Delegado en lo Penal \u00a0advierte \u00a0que en los dos cargos el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de \u00a0fondo \u00a0insalvables \u00a0que \u00a0conducen \u00a0al \u00a0fracaso \u00a0de \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n, por lo cual \u00a0solicita a la Corte desestimar la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, observa que se ha producido \u00a0una \u00a0 nulidad \u00a0 que \u00a0 afecta \u00a0 el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0que \u00a0debe \u00a0declararse \u00a0de \u00a0oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Estima el Delegado que el censor escogi\u00f3 \u00a0una \u00a0v\u00eda errada de impugnaci\u00f3n, porque no es posible alegar la causal segunda, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0incongruencia entre el acta de formulaci\u00f3n de cargos y la sentencia, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0primera exhibe un vicio de legalidad que lo inhabilita para producir \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0dado \u00a0que \u00a0es \u00a0presupuesto \u00a0de viabilidad de la causal, la \u00a0indiscutible \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0extremos \u00a0procesales involucrados, pues, de lo \u00a0contrario, \u00a0procede \u00a0la \u00a0causal tercera, por haberse dictado sentencia en juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0Esta \u00a0impropiedad \u00a0lleva \u00a0al \u00a0Delegado \u00a0a concluir que el \u00a0rechazo del cargo es obligado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PLANTEAMIENTO DE LA NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Delegado\u00a0 proclama la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0irregularidad constitutiva de violaci\u00f3n al debido proceso, \u00a0que \u00a0desde \u00a0su \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0amerita \u00a0la \u00a0declaratoria de nulidad oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden de ideas, manifiesta que la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Fiscal Regional de la conducta investigada al delito \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2790 de 1990, cuyo cargo fue aceptado \u00a0por \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR, \u00a0contrar\u00eda el principio de legalidad de los delitos y de \u00a0las \u00a0penas, por cuanto para el momento en que se ejecut\u00f3 el hecho punible ya se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 de 1993, no siendo aplicables las disposiciones \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0ni \u00a0las del Decreto 2790 de 1990, citadas por la \u00a0Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de expresar su criterio sobre las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0acta \u00a0que \u00a0recoge \u00a0la aceptaci\u00f3n de cargos, con apoyo en \u00a0jurisprudencia \u00a0vertida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n del 7 de julio de 1995 \u00a0(M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Jorge \u00a0Enrique \u00a0Valencia), \u00a0y \u00a0bajo \u00a0el \u00a0entendido que GILDARDO HURTADO CUELLAR acept\u00f3 ser \u00a0coautor \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0veinte (20) a \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0concluye que el Juez \u00a0Regional \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0impedido \u00a0para \u00a0corregir el yerro del instructor, y no \u00a0pod\u00eda \u00a0sentenciar \u00a0con \u00a0la \u00a0punibilidad contenida en la Ley 40 de 1993, como lo \u00a0hizo, \u00a0porque, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ser \u00a0\u00e9sta \u00a0la \u00a0norma aplicable, ello implicaba la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0sustancial del acuerdo, en contra de la voluntad consignada en el \u00a0acta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, agrega, lo viable \u00a0era \u00a0rechazar \u00a0el \u00a0acuerdo por ilegalidad manifiesta y, en consecuencia, impetra \u00a0la \u00a0declaratoria oficiosa de nulidad de todo lo actuado a partir de la sentencia \u00a0de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0afirma que debe \u00a0desestimarse \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0296 \u00a0(requisitos \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n) \u00a0y \u00a0298 \u00a0(criterios \u00a0para \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0anterior, \u00a0originado \u00a0en \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0falta \u00a0de \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0por parte del \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Nacional \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0confesi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 hizo \u00a0 GILDARDO \u00a0 HURTADO \u00a0CUELLAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respalda \u00a0tal \u00a0aserto \u00a0explicando que, si \u00a0bien, \u00a0el \u00a0discurso \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0parece \u00a0equ\u00edvoco, es claro que la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de dicho procesado s\u00ed fue sopesada como admisi\u00f3n de responsabilidad, \u00a0pero \u00a0no \u00a0con \u00a0la \u00a0cualidad \u00a0de \u00a0confesi\u00f3n \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de disminuir la pena \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador entiende que la indagatoria \u00a0de \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0s\u00ed contiene una confesi\u00f3n, y aclara que eso es \u00a0distinto \u00a0de \u00a0que \u00a0ella \u00a0sea \u00a0apta para justificar la diminuente punitiva, si se \u00a0observa \u00a0que \u00a0su \u00a0captura \u00a0se produjo en estado de flagrancia, circunstancia que \u00a0excluye \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda el art\u00edculo 299\u00a0 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada a nombre de \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR, \u00a0y \u00a0decretar oficiosamente la nulidad indicada en el \u00a0ac\u00e1pite anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin de facilitar la comprensi\u00f3n \u00a0del \u00a0 asunto, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0reflexionar\u00e1 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0incongruencia \u00a0y \u00a0seguidamente \u00a0sobre \u00a0la petici\u00f3n de nulidad elevada por el Procurador Delegado, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0los \u00a0dos temas son interdependientes. Despu\u00e9s, se analizar\u00e1 lo \u00a0concerniente al reproche por violaci\u00f3n indirecta de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0PRIMER \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0(Incongruencia) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0iniciar el ataque contra la sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, el actor se acoge a la causal segunda de casaci\u00f3n para \u00a0plantear \u00a0una \u00a0incongruencia entre aquella y los cargos que fueron formulados en \u00a0contra \u00a0de \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR, \u00a0originada \u00a0en el hecho de que el Fiscal \u00a0acus\u00f3 \u00a0al \u00a0implicado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, descrito en el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que el sentenciador lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 del C\u00f3digo Penal, \u00a0modificado por la Ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0se \u00a0precisa aclarar que la \u00a0inconsonancia \u00a0entre \u00a0los cargos y la sentencia que estructura la causal segunda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0aquella \u00a0que \u00a0surge \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0desborda los l\u00edmites \u00a0f\u00e1cticos \u00a0 y \u00a0 jur\u00eddicos \u00a0 trazados \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 al \u00a0 elaborar \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso que se estudia tal situaci\u00f3n \u00a0no \u00a0ha \u00a0ocurrido, \u00a0pues \u00a0la Fiscal\u00eda elev\u00f3 cargos al procesado HURTADO CUELLAR \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de secuestro extorsivo y por esa misma infracci\u00f3n fue condenado \u00a0en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(Decreto 100 de 1980) establec\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSecuestro \u00a0extorsivo. \u00a0El \u00a0que \u00a0arrebate, \u00a0sustraiga, retenga u \u00a0oculte \u00a0a \u00a0una persona con el prop\u00f3sito de exigir por su libertad un provecho o \u00a0cualquier \u00a0utilidad, \u00a0o \u00a0para que se haga u omita algo o con fines publicitarios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0pol\u00edtico, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) a quince (15) \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0norma \u00a0de \u00a0\u201cestado \u00a0de \u00a0sitio\u201d \u00a0que modific\u00f3 a la \u00a0anterior, \u00a0al \u00a0ser \u00a0adoptada como legislaci\u00f3n permanente por el Decreto 2266 de \u00a01991, dispuso entre otras modalidades de conducta il\u00edcita que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiempre \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro \u00a0\u2026.. \u00a0persiga \u00a0los \u00a0objetivos enunciados en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal, \u00a0se \u00a0sancionar\u00e1 \u00a0con prisi\u00f3n de veinte (20) a veinticinco (25) a\u00f1os y multa de \u00a0un mil a dos mil salarios m\u00ednimos legales mensuales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, el art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 40 \u00a0de \u00a01993, \u00a0que \u00a0modific\u00f3 nuevamente al art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal de 1980, \u00a0estipul\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSecuestro \u00a0extorsivo. \u00a0El \u00a0que \u00a0arrebate, \u00a0sustraiga \u00a0retenga u \u00a0oculte \u00a0a \u00a0una persona con el prop\u00f3sito de exigir por su libertad un provecho o \u00a0cualquier \u00a0utilidad, \u00a0o para que se haga u omita algo, o con fines publicitarios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0pol\u00edtico, \u00a0incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de veinticinco (25) a cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0cien \u00a0(100) \u00a0a \u00a0quinientos \u00a0(500) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recuento \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad que ha \u00a0tipificado \u00a0y sancionado el delito de secuestro extorsivo pone de manifiesto que \u00a0las \u00a0tres \u00a0disposiciones citadas por el impugnante aluden a la misma conducta, o \u00a0comportamiento \u00a0humano \u00a0delictivo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0imposible la presencia de una \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0los \u00a0cargos \u00a0atribuidos \u00a0a \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO CUELLAR y la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9sta \u00a0\u00faltima \u00a0no \u00a0se \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0hecho \u00a0ni \u00a0las circunstancias de su comisi\u00f3n, de tal \u00a0manera \u00a0que el inculpado result\u00f3 condenado por el mismo hecho por el cual se le \u00a0formularon cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, ante la sucesi\u00f3n legislativa \u00a0que \u00a0ha \u00a0ido incrementando la punici\u00f3n del secuestro extorsivo, surgi\u00f3 para el \u00a0instructor \u00a0una \u00a0confusi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0norma aplicable, debido a que los hechos \u00a0ocurrieron \u00a0el \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993, \u00a0es decir diez d\u00edas despu\u00e9s de que \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de ese mismo a\u00f1o. Dicha equivocaci\u00f3n condujo al \u00a0Fiscal \u00a0a \u00a0mencionar \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y aceptaci\u00f3n de cargos el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0como norma infringida por HURTADO \u00a0CUELLAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, el yerro mencionado resulta \u00a0intrascendente \u00a0en \u00a0lo \u00a0que se relaciona con la legalidad de la actuaci\u00f3n, pues \u00a0no \u00a0se viol\u00f3 el debido proceso, ni se menguaron las garant\u00edas fundamentales de \u00a0los \u00a0implicados, \u00a0principalmente \u00a0porque \u00a0el \u00a0aspecto punitivo no fue materia de \u00a0acuerdo entre la Fiscal\u00eda y el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0el \u00a0memorial con cual el \u00a0abogado \u00a0de HURTADO CUELLAR manifest\u00f3 su intenci\u00f3n de someterse a la justicia, \u00a0deprec\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0especial prevista en el art\u00edculo 37A del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0modificado por la Ley 81 de 1993; pero el mismo procesado, \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0demand\u00f3 el tr\u00e1mite de la sentencia \u00a0anticipada, reglamentada en el art\u00edculo 37 ib\u00eddem, \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 \u00e9ste \u00a0 que \u00a0en \u00a0efecto \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3, \u00a0con \u00a0la \u00a0aquiescencia \u00a0de \u00a0su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0v\u00e1lida, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0realiz\u00f3 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0audiencia \u00a0especial, en los t\u00e9rminos del citado art\u00edculo 37A, \u00a0que \u00a0implicara \u00a0un \u00a0convenio \u00a0entre \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado respecto de la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica, \u00a0el grado de participaci\u00f3n, la forma de culpabilidad, las \u00a0circunstancias \u00a0del \u00a0delito, \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cambio, en diligencia de formulaci\u00f3n y \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos realizada a HURTADO CUELLAR, antesala de la sentencia \u00a0 anticipada, \u00a0 el \u00a0 Fiscal \u00a0adecu\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0al \u00a0tipo \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0pero no dosific\u00f3 la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0que habr\u00eda de imponerse, porque no le correspond\u00eda hacerlo, toda vez \u00a0que \u00a0esa \u00a0materia \u00a0se \u00a0reserva al Juez de conocimiento. Adicionalmente,\u00a0 el \u00a0inculpado \u00a0manifest\u00f3 que aceptaba los cargos y la pena que le impusiera el Juez \u00a0Regional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0anticipada, en \u00a0materia \u00a0de \u00a0tasaci\u00f3n de la pena, el sentenciador no se encontraba limitado por \u00a0un \u00a0convenio \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0celebrado \u00a0el \u00a0instructor \u00a0y el implicado; distinto \u00a0ser\u00eda \u00a0el \u00a0caso \u00a0si \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de una audiencia \u00a0especial, \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0hubiesen \u00a0pactado \u00a0una pena \u00a0especifica, dentro del marco de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero en el presente asunto, se insiste, ni \u00a0existi\u00f3 \u00a0convenio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0quantum \u00a0de \u00a0la pena, ni la cita equivocada de la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 que \u00a0sancionaba \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0ataban \u00a0al \u00a0sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera \u00a0queda \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0primer \u00a0reproche \u00a0no se compagina con la causal de casaci\u00f3n \u00a0seleccionada, por lo cual no sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0SOBRE \u00a0LA \u00a0SOLICITUD \u00a0DEL PROCURADOR \u00a0DELEGADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0reflexiones \u00a0del \u00a0cap\u00edtulo anterior \u00a0contribuyen \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a concluir que no se configur\u00f3 la nulidad en el tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0planteados por el Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo que observa el Delegado, el \u00a0estudio \u00a0detenido \u00a0del \u00a0asunto \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0infringi\u00f3 el principio de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0y de las penas. Ello, en raz\u00f3n de que el secuestro \u00a0extorsivo \u00a0es \u00a0una \u00a0conducta \u00a0que \u00a0para \u00a0el momento de los hechos era il\u00edcita y \u00a0hasta \u00a0ahora no ha sido descriminalizada; por el contrario, como n\u00edtidamente se \u00a0deduce \u00a0de \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0de las disposiciones que lo han reglamentado, se \u00a0encuentra \u00a0tipificada y sancionada en la normatividad sucesiva mencionada por el \u00a0impugnante, \u00a0que \u00a0fue \u00a0incrementando \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0para \u00a0ella \u00a0asignada, lo que \u00a0descarta \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0se \u00a0le hubiera \u00a0investigado \u00a0y Juzgado por un hecho no contemplado en la ley como punible, o por \u00a0un \u00a0 delito \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 correspondiere \u00a0 al \u00a0 comportamiento \u00a0 desplegado \u00a0 por \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdase \u00a0 una \u00a0 vez \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0delictivos \u00a0ocurrieron el 1\u00b0 de febrero de 1993, fecha para la \u00a0cual \u00a0ya hab\u00eda empezado a regir la Ley 40\u00a0 del mismo a\u00f1o, publicada en el \u00a0Diario Oficial No. 40.726 del 20 de enero de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, la conducta punible \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0endilgada a GILDARDO HURTADO CUELLAR fue cometida bajo \u00a0la \u00a0\u00e9gida de la Ley 40 de 1993, y por ende el Juez Regional no pod\u00eda menos que \u00a0tipificarla \u00a0y \u00a0sancionarla \u00a0bajo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0que \u00a0esta \u00a0norma establece: \u00a0prisi\u00f3n de veinticinco (25) a cuarenta (40) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, la nulidad que depreca el \u00a0Ministerio P\u00fablico no ser\u00e1 declarada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0SOBRE \u00a0EL SEGUNDO CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la segunda censura el libelista acusa \u00a0la \u00a0 incursi\u00f3n \u00a0 del \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, gestada en \u00a0la \u00a0 \u00a0supuesta \u00a0 \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0confesi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 implicado \u00a0 HURTADO \u00a0CUELLAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquella \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0ser\u00eda v\u00e1lida en el \u00a0evento \u00a0que \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0hubiere \u00a0sido \u00a0ignorada \u00a0por completo. Sin embargo, al \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0ese \u00a0reproche \u00a0el \u00a0censor \u00a0incurre \u00a0en una inconsistencia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0pues \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0se \u00a0queja por la omisi\u00f3n, critica al Tribunal \u00a0Nacional \u00a0por \u00a0haber asumido una posici\u00f3n ambivalente frente a la confesi\u00f3n de \u00a0HURTADO, \u00a0ya \u00a0que tom\u00f3 su aceptaci\u00f3n de la conducta il\u00edcita en la indagatoria \u00a0para \u00a0tener \u00a0por \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0y, \u00a0pese \u00a0a \u00a0ello, no le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de pena por confesi\u00f3n, lo que en la pr\u00e1ctica equivale a \u00a0negar la existencia de \u00e9sta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda se destacan estos apartes \u00a0del fallo de segundo grado : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAlega \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0que no le fue \u00a0reconocida \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0a \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0derecho \u00a0por \u00a0\u201cconfesi\u00f3n, delaci\u00f3n y \u00a0otros\u201d, \u00a0pero \u00a0es \u00a0que \u00a0tales \u00a0beneficios- \u00a0derechos no se vislumbran en parte \u00a0alguna \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 del \u00a0 proceso, \u00a0 pues \u00a0 no \u00a0 hay \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0el \u00a0procesado ya con antelaci\u00f3n hab\u00eda \u00a0sido \u00a0individualizado e identificado por sus compinches y la acci\u00f3n efectiva de \u00a0las autoridades logr\u00f3 su captura\u201d (resaltado fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el caso de autos de la versi\u00f3n del \u00a0secuestrado, \u00a0de la indagatoria rendida por Jos\u00e9 Gildardo Hurtado Cuellar, m\u00e1s \u00a0a\u00fan, \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Chala \u00a0Garc\u00eda, \u00a0comprobado \u00a0qued\u00f3 \u00a0eficazmente \u00a0que los \u00a0delincuentes \u00a0realizaron \u00a0el \u00a0secuestro de Jim\u00e9nez Lozano con la incuestionable \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0demandar \u00a0por \u00a0su \u00a0liberaci\u00f3n \u00a0una \u00a0elevada \u00a0suma de dinero, que \u00a0oscilaba entre los diez y quince millones de pesos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, la tesis del libelista \u00a0resulta \u00a0contradictoria, \u00a0porque \u00a0admite \u00a0que \u00a0la confesi\u00f3n s\u00ed fue considerada \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0probatorio, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0descarta de plano la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n, solo que a dicha \u00a0confesi\u00f3n \u00a0no se le hizo corresponder la rebaja de pena que la defensa reclama, \u00a0porque \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0fue \u00a0claro que la captura del procesado se \u00a0produjo en flagrancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es de advertir que a\u00fan cuando el Tribunal \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0la \u00a0frase: \u201cno hay confesi\u00f3n\u201d, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0dicha expresi\u00f3n fue inapropiada, ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0estaba refiriendo a que no se hubiera dado la confesi\u00f3n, sino a la \u00a0flagrancia \u00a0como \u00a0impedimento para aspirar a la condigna rebaja de pena. As\u00ed se \u00a0deduce \u00a0de las explicaciones subsiguientes, y es f\u00e1cil comprender el sentido de \u00a0la \u00a0frase \u00a0negativa, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallo \u00a0manifiesta: \u00a0\u201c\u2026el \u00a0procesado ya con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0sido individualizado e identificado por sus compinches y la \u00a0acci\u00f3n efectiva de las autoridades logr\u00f3 su captura\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0las equ\u00edvocas palabras: \u201cno \u00a0hay \u00a0confesi\u00f3n\u201d, \u00a0no \u00a0tienen \u00a0las implicaciones se\u00f1aladas por el impugnante, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0esa \u00a0frase no representa una realidad procesal que hubiera influido \u00a0en \u00a0el sentido del fallo. Por lo dem\u00e1s, aquella imprecisi\u00f3n es intrascendente, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0que tuvo el Tribunal Nacional para no otorgar a HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena, \u00a0no se bas\u00f3 en la inexistencia de la confesi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0 que \u00a0 obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0en \u00a0que \u00a0acaeci\u00f3 \u00a0su \u00a0captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0si \u00a0el \u00a0anterior \u00a0razonamiento no se \u00a0estimare \u00a0suficiente, \u00a0respecto \u00a0de la inocuidad de la impropiedad ling\u00fc\u00edstica \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional, obs\u00e9rvese que \u00e9ste no modific\u00f3 las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0A-quo \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la improcedencia de la rebaja de pena por \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el Juez Regional de Bogot\u00e1, en \u00a0la sentencia de primer grado anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAmbos \u00a0procesados, en este momento que \u00a0ocupa \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0del despacho, han confesado su participaci\u00f3n activa en el \u00a0reato, \u00a0fueron \u00a0ellos, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0quienes \u00a0retuvieron \u00a0al \u00a0secuestrado, \u00a0lo \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0sitio \u00a0de \u00a0cautiverio \u00a0y \u00a0estaban \u00a0a la espera del pago de la suma \u00a0exigida \u00a0por \u00a0su liberaci\u00f3n. Distinto es que por tratarse de un flagrante hecho \u00a0latente \u00a0en \u00a0el \u00a0que fueron sorprendidos los imputados, por esa misma raz\u00f3n, no \u00a0se \u00a0hagan \u00a0acreedores \u00a0a \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0como \u00a0lo \u00a0consagra el \u00a0art\u00edculo 299 del C. de P. P.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0GILDARDO \u00a0HURTADO \u00a0CUELLAR \u00a0no \u00a0fue omitida por el sentenciador, \u00a0quien, \u00a0en consecuencia, no incurri\u00f3 en falso juicio de existencia por omisi\u00f3n \u00a0pregonado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0mismo cargo, el casacionista \u00a0censura \u00a0a \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de instancia por haber deducido que HURTADO CUELLAR fue \u00a0sorprendido \u00a0y capturado en flagrancia. Por ello les atribuye un error de hecho, \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n de la prueba testimonial, que por cierto en el \u00a0fallo \u00a0integrado \u00a0no se precisa, pero que el demandante supone sirvi\u00f3 de base a \u00a0dicha conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez m\u00e1s dicho postulado se aleja de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica propia del recurso extraordinario, puesto que, como se ha insistido \u00a0en \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0acumular \u00a0censuras \u00a0por \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo y en un solo cuerpo, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que cada especie de error de hecho debe ser propuesta y sustentada en \u00a0forma separada, ci\u00f1\u00e9ndose a los requisitos de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0presunto \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0es \u00a0contradictoria, \u00a0ya que el recurrente parte de la premisa de \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0instancia no analizaron la prueba testimonial a la cual se \u00a0refiere \u00a0 y, \u00a0 sin \u00a0 embargo, \u00a0 les \u00a0 atribuye \u00a0 una \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 su \u00a0interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si determinada prueba no ha sido analizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez, \u00a0resulta \u00a0imposible, \u00a0desde \u00a0el punto de vista l\u00f3gico, que se le \u00a0atribuya \u00a0la tergiversaci\u00f3n de su contenido, porque, evidentemente, no se puede \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0un \u00a0tema \u00a0que \u00a0no \u00a0ha sido tratado o estudiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud del principio de limitaci\u00f3n que \u00a0rige \u00a0en \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, tampoco est\u00e1 permitido a la Corte actuar \u00a0como \u00a0 Juez \u00a0 de \u00a0 instancia \u00a0 para \u00a0 complementar \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0con \u00a0consideraciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0o parte de la prueba \u00a0recaudada, \u00a0como \u00a0lo \u00a0propone \u00a0el \u00a0actor, pues su intervenci\u00f3n como tribunal de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0reducida \u00a0a considerar solamente aquellos cargos contenidos en \u00a0la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0definitiva, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0un \u00a0argumento que compruebe v\u00e1lidamente los \u00a0yerros \u00a0judiciales que postula. Se vislumbra, en cambio, el prop\u00f3sito de llevar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0efectuar \u00a0una \u00a0tercera \u00a0evaluaci\u00f3n del acopio probatorio, cuyo \u00a0resultado \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0enmarcarse \u00a0dentro \u00a0de las reflexiones planteadas por el \u00a0recurrente, y por ello no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad de aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n extraordinaria, el Juzgado \u00danico Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0mediante auto del 27 de julio de 2001, en aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0readecu\u00f3 \u00a0la \u00a0pena principal impuesta a los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Donaldo Chala Garc\u00eda y GILDARDO HURTADO CUELLAR, reduci\u00e9ndola \u00a0a doce (12) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, como no se casar\u00e1 el fallo \u00a0del \u00a0 Tribunal \u00a0 Nacional, \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 no \u00a0 tiene \u00a0competencia \u00a0para \u00a0decidir \u00a0definitivamente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena. \u00a0En cambio, al quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0competencia radica en el Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de Seguridad, como lo dispone el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 79 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), soluci\u00f3n que se \u00a0ajusta \u00a0 a \u00a0derecho \u00a0y \u00a0que \u00a0garantiza \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, la redosificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0\u00danico \u00a0Penal del Circuito Especializado de Neiva, tiene \u00a0car\u00e1cter \u00a0estrictamente \u00a0provisional, \u00a0como lo ha venido reiterando la Corte, y \u00a0si \u00a0fuere \u00a0el \u00a0caso, \u00a0sobre el mismo tema podr\u00e1 volver el Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad, \u00a0quien \u00a0tiene \u00a0la \u00a0facultad \u00a0legal de resolver \u00a0definitivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, contra el auto que resuelva \u00a0en \u00a0segunda instancia los asuntos inherentes a la favorabilidad, en ning\u00fan caso \u00a0procede \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a013.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De conformidad con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE A. G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Impedida \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0 6\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Legislativo \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0fue \u00a0adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0mediante \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02266 \u00a0de 1991, proferido por el \u00a0Presidente \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0en \u00a0ejercicio de las funciones conferidas por el \u00a0art\u00edculo 8\u00b0 transitorio de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0La \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993 \u00a0fue \u00a0publicada \u00a0en \u00a0el \u00a0Diario \u00a0Oficial \u00a0No. 41.098, del 2 de \u00a0noviembre de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0La \u00a0Ley \u00a040 de 1983 fue publicada en el Diario Oficial No. 40.726 del 20 de enero de \u00a01993. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 11055 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 014 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., treinta (30) de enero de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6568","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6568","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6568"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6568\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}