{"id":649,"date":"2023-09-07T20:38:47","date_gmt":"2023-09-07T20:38:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10239-29-04-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:47","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:47","slug":"10239-29-04-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10239-29-04-97\/","title":{"rendered":"10239 (29-04-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 VIGENCIA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 LA \u00a0 LEY\/ \u00a0 DEMANDA \u00a0 DE \u00a0CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0153 \u00a0de 1887, \u00a0establece \u00a0que \u00a0&#8220;las leyes concernientes a la sustanciaci\u00f3n y ritualidad de los \u00a0juicios \u00a0prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que deben empezar a \u00a0regir.\u00a0 \u00a0 Pero \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0empezado \u00a0a \u00a0correr, \u00a0y \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0y \u00a0diligencias \u00a0que ya estuvieren iniciadas, se regir\u00e1n por la ley \u00a0vigente al tiempo de su iniciaci\u00f3n&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0vista \u00a0en esta norma, cuya sabidur\u00eda se \u00a0mantiene \u00a0un \u00a0siglo \u00a0despu\u00e9s, \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la concesi\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0ha debido hacerse utilizando como fuente \u00a0formal \u00a0el \u00a0art\u00edculo 218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, con la reforma que \u00a0le \u00a0introdujo \u00a0el \u00a0art\u00edculo 35 de la Ley 81 de 1993, esto es ha debido exigirse \u00a0como \u00a0requisito \u00a0de \u00a0procedibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0por el que se adelant\u00f3 el \u00a0proceso \u00a0&#8220;tenga \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad cuyo m\u00e1ximo sea o \u00a0exceda de seis (6) a\u00f1os&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 preterita \u00a0 ocasi\u00f3n, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a una situaci\u00f3n similar a la que aqu\u00ed se presenta, \u00a0afirm\u00e1ndose entonces: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0punto \u00a0fundamental \u00a0y \u00a0que \u00a0es \u00a0preciso \u00a0definir, \u00a0es \u00a0el \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0momento en el cual surge el derecho para \u00a0impugnar una sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Ya \u00a0la \u00a0Sala, en una de las providencias que \u00a0cita \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0hab\u00eda \u00a0expresado su inclinaci\u00f3n por la t\u00e9sis pregonada \u00a0por \u00a0el \u00a0tratadista \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0de \u00a0As\u00faa, \u00a0quien brevemente la consigna en estos \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0posibilidad \u00a0de apelar o recurrir contra \u00a0una \u00a0sentencia, puesto que es consecuencia de la sentencia misma, debe regularse \u00a0seg\u00fan \u00a0 la \u00a0ley \u00a0bajo \u00a0cuyo \u00a0imperio \u00a0fue \u00a0pronunciada.\u00a0 \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la ley vigente en el tiempo en que fue dada la sentencia, son \u00a0las \u00a0que determinan si cabe contra ella oposici\u00f3n, apelaci\u00f3n, reforma, recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, etc.\u00a0 De este principio se deriva la consecuencia de que una \u00a0ley \u00a0posterior \u00a0no \u00a0puede \u00a0suprimir \u00a0a \u00a0la \u00a0parte el ejercicio de pedir y lograr \u00a0remedio \u00a0o \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las sentencias, cuando este derecho estaba reconocido \u00a0por \u00a0la ley vigente en el tiempo en que el fallo fue dictado&#8221;(Tratado de Derecho \u00a0Penal, Ed. Losada S.A., 1964, Tomo II, p\u00e1g: 671). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Para la Sala, \u00e9sta es la tesis que debe ser \u00a0acogida, \u00a0porque \u00a0de \u00a0un \u00a0lado \u00a0afirma la aplicaci\u00f3n inmediata de las normas de \u00a0procedimiento, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0mayoritaria \u00a0de \u00a0la doctrina, y de otro, \u00a0protege \u00a0los \u00a0derechos \u00a0ya \u00a0adquiridos \u00a0por los sujetos procesales, d\u00e1ndole una \u00a0aplicaci\u00f3n ultraactiva a la norma que los consagraba&#8221;*. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, el art\u00edculo 218 del Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991 nunca tuvo vida jur\u00eddica dentro de este proceso, pues el supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0exig\u00eda no existi\u00f3 durante su vigencia.\u00a0 De una \u00a0norma \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0establece \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0procedencia de un \u00a0recurso, \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de hecho es la existencia del acto procesal sobre el que \u00a0puede \u00a0ejercerse \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resulta que las partes no pueden \u00a0reclamar \u00a0derecho alguno que se derive de una norma cuyo juicio de pertinencia y \u00a0validez \u00a0resulta \u00a0negativo dentro del proceso concreto en que la pretenden hacer \u00a0valer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Determinada \u00a0con claridad la fuente formal de \u00a0derecho \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que debe fundarse la decisi\u00f3n de la procedencia del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n, \u00a0corresponde analizar si el delito por el que fue \u00a0condenado \u00a0tiene \u00a0o \u00a0no \u00a0una \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o \u00a0exceda de 6 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>*Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0auto del 12 de julio de 1994, Magistrado Ponente: Guillermo Duque Ru\u00edz. \u00a0Recurso de Hecho. Radicaci\u00f3n No. 9337. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0: \u00a010239 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr: Carlos E. Mejia Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado\u00a0 Acta No. 43 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1 D.C., veintinueve (29) de \u00a0abril de mil novecientos noventa y siete (1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00a0\u00a0 \u00a0I\u00a0\u00a0 \u00a0S\u00a0\u00a0 \u00a0T\u00a0\u00a0 O\u00a0\u00a0 S\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0lo que en derecho corresponda respecto del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0concedido por la Sala Penal del Tribunal Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Bucaramanga (Santander),\u00a0 contra su fallo del 5 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1994 por medio del cual confirm\u00f3 el de primera instancia que \u00a0conden\u00f3 \u00a0al sindicado MARCO FIDEL PLATA TOVAR como autor responsable del delito \u00a0de \u00a0Tentativa de Homicidio en estado de Ira e Intenso Dolor, modificando la pena \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0reducirla \u00a0a 20 meses de prisi\u00f3n en lugar de los 25 que le \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0dosificados \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a012 \u00a0Penal del Circuito de la misma \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0enunciados \u00a0as\u00ed \u00a0por el Tribunal de \u00a0origen: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el barrio la Castellana del municipio \u00a0de \u00a0 Piedecuesta, \u00a0 el \u00a0 d\u00eda \u00a0primero \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01991, \u00a0por \u00a0diferencias \u00a0intrascendentes \u00a0entre vecinos se present\u00f3 un enfrentamiento entre las se\u00f1oras \u00a0MARIELA \u00a0PRADA e ISOLINA NI\u00d1O MENDOZA, mujer que al encontrarse embarazada, fue \u00a0necesario \u00a0que \u00a0su \u00a0esposo \u00a0la \u00a0trasladara en las horas de la noche a una de las \u00a0cl\u00ednicas de esta ciudad al presentar sintomas de aborto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0regreso, \u00a0Marco Fidel comparti\u00f3 unos \u00a0tragos \u00a0en \u00a0una \u00a0residencia \u00a0vecina \u00a0y \u00a0en \u00a0la madrugada, alicorado, procedi\u00f3 a \u00a0accionar \u00a0repetidamente \u00a0una escopeta en contra del domicilio de Alfonso Guate y \u00a0Mariela \u00a0Prada \u00a0de \u00a0Guate, lesionando de esa manera a la mujer en el rostro y en \u00a0el \u00a0cuello, \u00a0no \u00a0sin \u00a0causar \u00a0da\u00f1os \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0por \u00a0el \u00a0impacto de los \u00a0perdigones.\u00a0 \u00a0Por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0armada \u00a0de \u00a0Plata Tovar, la familia Guate \u00a0Prada \u00a0no tuvo alternativa diferente que huir por el solar a una casa vecina sin \u00a0poder \u00a0trasladar a do\u00f1a Mariela a una (sic) Centro M\u00e9dico, hasta en el momento \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de los hechos se hizo presente la Polic\u00eda Nacional, ante lo \u00a0cual el sujeto agente se refugio en su residencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0 Por \u00a0denuncia\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0formulara\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0se\u00f1or\u00a0 \u00a0Alfonso \u00a0Guate \u00a0Prada, el Juzgado Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Piedecuesta \u00a0(Santander) \u00a0abrio investigaci\u00f3n el 5 de febrero de \u00a01991, \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0orden\u00f3 \u00a0vincular mediante indagatoria al se\u00f1or MARCOS (sic) \u00a0FIDEL PLATA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Recopilados \u00a0algunos testimonios,\u00a0 \u00a0practicada \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0aportado \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial sobre las \u00a0heridas \u00a0sufridas \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mariela \u00a0Prada \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0el sindicado fue \u00a0escuchado en indagatoria el 10 de abril de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El 25 de octubre de 1991 se defini\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0indagado MARCO FIDEL PLATA TOVAR, dict\u00e1ndole medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0como \u00a0presunto responsable de los \u00a0delitos \u00a0 de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0da\u00f1o \u00a0en \u00a0bien \u00a0ajeno, \u00a0orden\u00e1ndose \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0la \u00a0remisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Juzgado de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- El 11 de febrero de 1992, el Juzgado 4\u00b0 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Bucaramanga, profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de tentativa de homicidio, resoluci\u00f3n que fue recurrida por el \u00a0defensor del acusado PLATA TOVAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- El 6 de abril de 1992, la Sala Penal del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Bucaramanga decret\u00f3 la nulidad de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, como consecuencia de la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0incompleta \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0al \u00a0haberse \u00a0indagado y resuelto la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0el delito de da\u00f1o en bien \u00a0ajeno, \u00a0il\u00edcito \u00a0sobre el que no se hizo pronunciamiento en la resoluci\u00f3n cuya \u00a0nulidad se orden\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.-\u00a0 \u00a0El 20 de mayo de 1992, el Juzgado \u00a04\u00b0 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0rehace el proceso a partir de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0profiri\u00e9ndola \u00a0por el delito de tentativa de homicidio y ordenando \u00a0la preclusi\u00f3n del reato de da\u00f1o en bien ajeno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.-\u00a0\u00a0 \u00a0 Apelada \u00a0 la \u00a0 anterior \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a01\u00aa \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0 de \u00a0Bucaramanga \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01992 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0confirm\u00e1ndola \u00a0con el reconocimiento de que el acusado obr\u00f3 en Estado de Ira o \u00a0de Intenso Dolor Causado por Comportamiento Ajeno, Grave e Injusto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.-\u00a0\u00a0 El 7 de junio de 1994, previa \u00a0tramitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0Juzgado 12 Penal del Circuito de \u00a0Bucaramanga \u00a0profiri\u00f3 sentencia mediante la cual conden\u00f3 al se\u00f1or MARCO FIDEL \u00a0PLATA \u00a0TOVAR \u00a0a \u00a0la \u00a0pena de 25 meses de prisi\u00f3n como responsable del delito de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0cometido \u00a0bajo \u00a0circunstancias \u00a0de ira e intenso dolor \u00a0causada por grave e injusta provocaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.-\u00a0 El 5 de septiembre de 1994, la Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga resolvi\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n interpuesto por el defensor del procesado y el Procurador \u00a054 \u00a0en \u00a0Asuntos \u00a0Penales, \u00a0confirmando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia pero \u00a0modificando \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta, en el sentido de reducirla al m\u00ednimo imponible \u00a0para \u00a0concluir \u00a0en \u00a0una sanci\u00f3n privativa de la libertad de 20 meses y no de 25 \u00a0como hab\u00eda determinado el Juzgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.-\u00a0 Por memorial del 16 de septiembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a054 \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0interpuso recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.-\u00a0 \u00a0Por \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del 6 de octubre \u00a0siguiente, \u00a0 el \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0proced\u00eda \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0interpuesto, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0pena imponible no es ni excede de \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0por tanto no se reune el requisito se\u00f1alado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, modificado por el art\u00edculo \u00a035 de la Ley 81 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12.- \u00a0Contra \u00a0el \u00a0auto \u00a0anterior \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de reposici\u00f3n el Procurador 54 en lo Penal, quien al efecto aleg\u00f3 que \u00a0la \u00a0pena m\u00e1xima imponible al condenado PLATA TOVAR era de 5 a\u00f1os, 7 meses y 15 \u00a0d\u00edas, \u00a0cantidad \u00a0que se adec\u00faa perfectamente a la redacci\u00f3n del art\u00edculo 218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, que considera debe aplicarse sin la reforma \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0\u201cestamos \u00a0trabajando\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.- \u00a0Por auto del 25 de octubre de 1994, el \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0repuso \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que hab\u00eda negado el recurso y en su \u00a0lugar \u00a0lo concedi\u00f3, argumentando que \u201ces aplicable el art\u00edculo 218 del C. de \u00a0P.P., \u00a0que \u00a0establece \u00a0la procedencia del recurso cuando la pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0sea \u00a0o \u00a0excede \u00a0de \u00a0este \u00a0l\u00edmite \u00a0de tiempo (5 a\u00f1os); norma procesal \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0raz\u00f3n al principio de favorabilidad que consagra el art\u00edculo 10 \u00a0del C. de P.P.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14.-\u00a0 Presentada en t\u00e9rmino la demanda \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0y encontr\u00e1ndose ajustada a los requisitos formales del art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, se declar\u00f3 ajustada y se corri\u00f3 el \u00a0traslado \u00a0al \u00a0Agente \u00a0del Ministerio P\u00fablico quien rindi\u00f3 concepto solicitando \u00a0no casar la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0El \u00a0art\u00edculo 40 de la Ley 153 de 1887, \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201clas \u00a0leyes \u00a0concernientes a la sustanciaci\u00f3n y ritualidad de \u00a0los \u00a0juicios \u00a0prevalecen \u00a0sobre \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0desde \u00a0el momento en que deben \u00a0empezar \u00a0a regir.\u00a0 Pero los t\u00e9rminos que hubieren empezado a correr, y las \u00a0actuaciones \u00a0y \u00a0diligencias \u00a0que ya estuvieren iniciadas, se regir\u00e1n por la ley \u00a0vigente al tiempo de su iniciaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0vista en esta norma, cuya sabidur\u00eda se \u00a0mantiene \u00a0un \u00a0siglo \u00a0despu\u00e9s, \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la concesi\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0ha debido hacerse utilizando como fuente \u00a0formal \u00a0el \u00a0art\u00edculo 218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, con la reforma que \u00a0le \u00a0introdujo \u00a0el \u00a0art\u00edculo 35 de la Ley 81 de 1993, esto es ha debido exigirse \u00a0como \u00a0requisito \u00a0de \u00a0procedibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0por el que se adelant\u00f3 el \u00a0proceso \u00a0\u201ctenga \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o \u00a0exceda de seis (6) a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurri\u00f3 \u00a0en error el Magistrado Ponente de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, al \u00a0esgrimir \u00a0como \u00a0argumento \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0ultraactiva del art\u00edculo 218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal en \u00a0la \u00a0forma \u00a0de su redacci\u00f3n anterior a la reforma de la ley 81 de 1993, pues tal \u00a0norma \u00a0nunca \u00a0tuvo la aptitud jur\u00eddica para regir dentro de esta actuaci\u00f3n, ya \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia de segundo grado, cuya impugnaci\u00f3n se \u00a0pretende, ya hab\u00eda sido derogada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la sentencia de la Sala Penal del \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Bucaramanga fue proferida el 5 de septiembre de 1994, mientras que \u00a0la \u00a0reforma \u00a0del art\u00edculo citado se promulg\u00f3 el 2 de noviembre de 1993 (Diario \u00a0Oficial \u00a0No. \u00a041.098), \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0ley procesal aplicable para definir la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0era \u00a0la \u00a0contenida en el art\u00edculo 35 de la Ley 81 de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ni \u00a0siquiera \u00a0entendiendo \u00a0las sentencias de \u00a0primera \u00a0y segunda instancia como unidad jur\u00eddica inescindible, tenia cabida la \u00a0t\u00e9sis \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Bucaramanga, pues la del Juzgado 12 Penal del Circuito fue \u00a0proferida el 7 de junio de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 En preterita ocasi\u00f3n, la Sala tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a una situaci\u00f3n similar a la que aqu\u00ed se presenta, \u00a0afirm\u00e1ndose entonces: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0punto \u00a0fundamental \u00a0y \u00a0que es preciso \u00a0definir, \u00a0es \u00a0el \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0momento en el cual surge el derecho para \u00a0impugnar una sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cYa \u00a0la \u00a0Sala, en una de las providencias \u00a0que \u00a0cita \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0hab\u00eda \u00a0expresado \u00a0su \u00a0inclinaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0t\u00e9sis \u00a0pregonada \u00a0por \u00a0el tratadista Jim\u00e9nez de As\u00faa, quien brevemente la consigna en \u00a0estos t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0apelar \u00a0o \u00a0recurrir \u00a0contra \u00a0una \u00a0sentencia, \u00a0puesto \u00a0que es consecuencia de la sentencia misma, debe \u00a0regularse \u00a0seg\u00fan la ley bajo cuyo imperio fue pronunciada.\u00a0 Por tanto, las \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la ley vigente en el tiempo en que fue dada la sentencia, son \u00a0las \u00a0que determinan si cabe contra ella oposici\u00f3n, apelaci\u00f3n, reforma, recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, etc.\u00a0 De este principio se deriva la consecuencia de que una \u00a0ley \u00a0posterior \u00a0no \u00a0puede \u00a0suprimir \u00a0a \u00a0la \u00a0parte el ejercicio de pedir y lograr \u00a0remedio \u00a0o \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las sentencias, cuando este derecho estaba reconocido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0vigente \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0en que el fallo fue dictado\u201d(Tratado de \u00a0Derecho Penal, Ed. Losada S.A., 1964, Tomo II, p\u00e1g: 671). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c Para la Sala, \u00e9sta es la tesis que debe \u00a0ser \u00a0acogida, porque de un lado afirma la aplicaci\u00f3n inmediata de las normas de \u00a0procedimiento, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0mayoritaria \u00a0de \u00a0la doctrina, y de otro, \u00a0protege \u00a0los \u00a0derechos \u00a0ya \u00a0adquiridos \u00a0por los sujetos procesales, d\u00e1ndole una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 ultraactiva \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0 que \u00a0los \u00a0consagraba\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0art\u00edculo 218 del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991 nunca tuvo vida jur\u00eddica dentro de este proceso, pues el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que el mismo exig\u00eda no exist\u00edo durante su vigencia.\u00a0 \u00a0De \u00a0una norma de procedimiento que establece los requisitos de procedencia de un \u00a0recurso, \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de hecho es la existencia del acto procesal sobre el que \u00a0puede \u00a0ejercerse \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resulta que las partes no pueden \u00a0reclamar \u00a0derecho alguno que se derive de una norma cuyo juicio de pertinencia y \u00a0validez \u00a0resulta \u00a0negativo dentro del proceso concreto en que la pretenden hacer \u00a0valer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.-\u00a0 Determinada con claridad la fuente \u00a0formal \u00a0de derecho sobre la que debe fundarse la decisi\u00f3n de la procedencia del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n, corresponde analizar si el delito por el \u00a0que \u00a0fue condenado tiene o no una pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea \u00a0o exceda de 6 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El se\u00f1or MARCO FIDEL PLATA TOVAR fue acusado \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n y condenado por el Juzgado 12 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Bucaramanga, por el delito de homicidio tentado, con reconocimiento \u00a0del atenuante del estado de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como quiera que los hechos ocurrieron el 1 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01991, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que le era aplicable el art\u00edculo 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0conforme a la punibilidad anterior a la reforma introducida por \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 de 1993, esto es una pena m\u00ednima de 10 a\u00f1os y una m\u00e1xima de 15 de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0como \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de un delito \u00a0imperfecto, \u00a0la pena entonces, por mandato del art\u00edculo 22 del mismo C\u00f3digo no \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0menor \u00a0de \u00a0la \u00a0mitad (\u00bd) del m\u00ednimo, ni mayor de las tres cuartas \u00a0partes \u00a0(3\u00bc) \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0se\u00f1alada para el delito consumado, lo que \u00a0significan \u00a0entonces unos extremos punitivos de 5 a\u00f1os como m\u00ednimo,\u00a0 a 11 \u00a0a\u00f1os y 3 meses como m\u00e1ximo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0como \u00a0al procesado se le reconoci\u00f3 la \u00a0circunstancia \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la ira e intenso dolor, debe entonces reducirse la \u00a0pena \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0se\u00f1alada por el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal, que indica \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0imponible \u00a0no ser\u00e1 mayor de la mitad del m\u00e1ximo, ni menor de la \u00a0tercera parte del m\u00ednimo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechas las reducciones ordenadas por la ley, \u00a0resulta \u00a0entonces \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de homicidio cometido bajo el \u00a0influjo \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0o el intenso dolor ten\u00eda se\u00f1alada una pena m\u00ednima de 20 \u00a0meses de prisi\u00f3n y una m\u00e1xima de 5 a\u00f1os, 7 meses y 15 d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como la pena m\u00e1xima se\u00f1alada para el delito \u00a0es \u00a0inferior \u00a0a \u00a0la \u00a0de seis (6) a\u00f1os que exige el art\u00edculo 218 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0reformado \u00a0por el art\u00edculo 35 de la Ley 81 de 1993, como \u00a0requisito \u00a0 de \u00a0 procedencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0concluirse \u00a0entonces \u00a0que \u00a0tal \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0admisible \u00a0en \u00a0este \u00a0caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.-\u00a0 \u00a0Habida \u00a0cuenta que el recurso fue \u00a0concedido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Bucaramanga \u00a0y \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n declar\u00f3 ajustada la demanda y orden\u00f3 correr \u00a0traslado \u00a0a \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n, debe declararse la nulidad \u00a0de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0actuado a partir del auto del 25 de octubre de 1994, proferido por \u00a0el \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0(folio 44, cuaderno del Tribunal).\u00a0 As\u00ed mismo y \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la improcedencia del recurso extraordinario de Casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0cuanto el delito por el que se procede tiene se\u00f1alada pena privativa de la \u00a0libertad inferior a 6 a\u00f1os, se inadmitir\u00e1 el mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como la natural consecuencia de la anulaci\u00f3n \u00a0que aqu\u00ed se ordena, es la firmeza del fallo, as\u00ed se declarar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, La Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0.- Declarar la nulidad de todo lo actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0auto \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1994, inclusive, proferido por el \u00a0Magistrado \u00a0Ponente de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0.-\u00a0 \u00a0En\u00a0 \u00a0consecuencia\u00a0 se \u00a0declara \u00a0en \u00a0firme \u00a0el \u00a0fallo \u00a0mediante el cual la Sala Penal del Tribunal\u00a0 \u00a0Superior\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0 \u00a0 Distrito\u00a0 \u00a0 \u00a0 Judicial\u00a0 \u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0Bucaramanga,\u00a0 \u00a0 \u00a0 confirm\u00f3\u00a0 \u00a0 \u00a0 el\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0primera\u00a0 \u00a0instancia\u00a0 \u00a0que\u00a0 conden\u00f3\u00a0 a\u00a0 MARCO FIDEL PLATA TOVAR por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0con la circunstancia atenuante de la ira e \u00a0intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y CUMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, auto del 12 de julio de \u00a01994, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente: Guillermo Duque Ru\u00edz. Recurso de Hecho. Radicaci\u00f3n \u00a0No. 9337. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 VIGENCIA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 LA \u00a0 LEY\/ \u00a0 DEMANDA \u00a0 DE \u00a0CASACION \u00a0\u00a0 El \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0153 \u00a0de 1887, \u00a0establece \u00a0que \u00a0&#8220;las leyes concernientes a la sustanciaci\u00f3n y ritualidad de los \u00a0juicios \u00a0prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que deben empezar a \u00a0regir.\u00a0 \u00a0 Pero \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-649","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/649","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=649"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/649\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}