{"id":6438,"date":"2023-09-08T16:24:29","date_gmt":"2023-09-08T16:24:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1900127-09-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:29","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:29","slug":"1900127-09-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1900127-09-02\/","title":{"rendered":"19001(27-09-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 19001 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 116 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0 D. \u00a0 \u00a0C., \u00a0 \u00a0veintisiete (27) de septiembre de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2001, el Comandante del \u00a0Batall\u00f3n \u00a0 de \u00a0Contraguerrilla \u00a0n\u00famero \u00a041, \u00a0\u201cH\u00e9roes \u00a0de \u00a0Corea\u201d, \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Juez \u00a0de \u00a0Primera \u00a0Instancia, \u00a0declar\u00f3 \u00a0al \u00a0Sargento \u00a0Primero \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0 Alberto \u00a0 \u00a0Tapia \u00a0 \u00a0Herrera \u00a0penalmente \u00a0responsable, \u00a0como \u00a0autor, del delito de abandono del \u00a0servicio y le impuso la sanci\u00f3n de 6 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0fallo \u00a0se someti\u00f3 al grado jurisdiccional de la consulta y fue \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, el 28 de septiembre siguiente, \u00a0pero \u00a0lo \u00a0aclar\u00f3, en el sentido de que la pena era de arresto y no de prisi\u00f3n, \u00a0y lo adicion\u00f3 para no conceder la condena condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0escrito \u00a0del \u00a015 \u00a0de noviembre de 2001, el defensor manifest\u00f3: \u00a0\u201cdemando en casaci\u00f3n discrecional esa sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a019 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0el Sargento Primero Carlos \u00a0Alberto \u00a0Tapia Herrera, org\u00e1nico \u00a0del \u00a0Batall\u00f3n \u00a0de \u00a0Contraguerrilla n\u00famero 41, \u201cH\u00e9roes de Corea\u201d, con sede \u00a0en \u00a0Valledupar \u00a0(Cesar), \u00a0sali\u00f3 con 12 d\u00edas de permiso. Se deb\u00eda presentar el \u00a030 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes, sin que lo hiciera y, a pesar de que v\u00eda telef\u00f3nica se le \u00a0insisti\u00f3 \u00a0para \u00a0que \u00a0compareciera, \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0hacerlo, \u00a0manifestando que la \u00a0prioridad \u00a0 era \u00a0su \u00a0familia, \u00a0que \u00a0estaba \u00a0aburrido \u00a0y \u00a0no \u00a0le \u00a0importaban \u00a0las \u00a0consecuencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adelantada \u00a0la respectiva investigaci\u00f3n, el 19 de julio de 1999 se \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0como \u00a0autor del delito de \u00a0abandono \u00a0del \u00a0servicio, \u00a0previsto en el art\u00edculo 113 del C\u00f3digo Penal Militar \u00a0(fl. \u00a031). El 19 de junio de 2000, se clausur\u00f3 al investigaci\u00f3n y se abri\u00f3 la \u00a0etapa del juicio (fl.139). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Proferidas \u00a0las sentencias de primera (fl. 171) y segunda (fl. 200) \u00a0instancias, \u00a0se \u00a0recurri\u00f3 \u00a0a la casaci\u00f3n (fl. 211). La Sala se pronuncia sobre \u00a0el escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA PETICI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0apoderado expres\u00f3 que \u201cdemando en casaci\u00f3n discrecional esa \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado\u201d, \u00a0con la intenci\u00f3n de que la \u201cjurisprudencia \u00a0desarrolle \u00a0los \u00a0temas \u00a0relativos \u00a0al derecho de defensa, al debido proceso y al \u00a0juicio \u00a0 \u00a0desvarolativo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba\u201d. \u00a0 La \u00a0 solicitud \u00a0 la \u00a0 sustent\u00f3 \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01\u00b0) \u00a0 No \u00a0 hubo \u00a0 una \u00a0 adecuada \u00a0 asesor\u00eda \u00a0t\u00e9cnica \u00a0porque \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0en su mayor\u00eda, se adelant\u00f3 en Valledupar y, por la distancia, \u00a0aquella \u00a0se \u00a0hizo \u00a0dif\u00edcil. La abogada desconoc\u00eda el tr\u00e1mite militar, pues en \u00a0el \u00a0alegato \u00a0previo \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0reclam\u00f3 cesaci\u00f3n de procedimiento, y no \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0la profesional solicita y aporta pruebas, \u201cposiblemente otra \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n\u201d, \u00a0porque \u00a0pudo \u00a0demostrar que el suboficial \u00a0acusado \u00a0se vio en la necesidad de atender en Bogot\u00e1 la enfermedad de su esposa \u00a0e hija y que obtuvo permiso expreso del coronel Alfonso Zapata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02\u00b0) \u00a0Los \u00a0fallos no tuvieron en cuenta los documentos que probaban \u00a0la \u00a0enfermedad \u00a0de \u00a0las familiares del sindicado y, por tanto, que era necesario \u00a0que \u00a0\u00e9ste permaneciera a su lado hasta su recuperaci\u00f3n. La decisi\u00f3n de primer \u00a0grado \u00a0dijo \u00a0que \u00a0esas \u00a0constancias \u00a0no acreditaban la justificaci\u00f3n. Considera \u00a0equivocado \u00a0el \u00a0razonamiento, porque los escritos no fueron tachados de falsos y \u00a0se \u00a0impon\u00eda \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0eximente. \u00a0Se \u00a0necesita \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia se \u00a0pronuncie \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0sigan \u00a0 \u00a0cometiendo \u00a0 \u00a0tan \u00a0 \u00a0aberrantes \u00a0injusticias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03\u00b0) \u00a0Se quebrant\u00f3 la estructura b\u00e1sica del proceso, porque ni se \u00a0permiti\u00f3 \u00a0ni \u00a0se \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa t\u00e9cnica y se hizo una investigaci\u00f3n a \u00a0distancia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0apoderado, \u00a0 \u00a0a \u00a0 quien \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 permiti\u00f3 \u00a0 conocer \u00a0 el \u00a0expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04\u00b0) \u00a0La doctrina de la Corte no ha profundizado sobre el delito de \u00a0abandono \u00a0del servicio, en especial para determinar sus alcances y las causas de \u00a0la dejaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0368 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal Militar \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cHabr\u00e1 recurso de casaci\u00f3n, contra las sentencias de segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo \u00a0m\u00e1ximo sea o exceda de seis (6) a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo 113 del C\u00f3digo Penal Militar de 1988, por el cual se \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena, tiene se\u00f1alada una sanci\u00f3n de arresto de 6 \u00a0meses \u00a0a \u00a02 \u00a0a\u00f1os. \u00a0El \u00a0126 de la Ley 522 de 1999, la establece de 1 a 3 a\u00f1os. \u00a0Ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0estatutos, en consecuencia, habilita su concesi\u00f3n por la \u00a0v\u00eda com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0La \u00a0\u00fanica \u00a0posibilidad de acudir a esa impugnaci\u00f3n est\u00e1 dada \u00a0por \u00a0el \u00a0inciso \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0procesal \u00a0que \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201cDe \u00a0manera \u00a0excepcional, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal de la Corte Suprema de Justicia, discrecionalmente \u00a0puede \u00a0aceptar \u00a0un \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0casos \u00a0distintos \u00a0de \u00a0los arriba \u00a0mencionados, \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0\u2026 del defensor, cuando lo considere necesario para \u00a0el \u00a0 desarrollo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales\u201d. \u00a0En \u00a0forma \u00a0expresa el apoderado del suboficial sindicado dijo \u00a0que se acog\u00eda a esta especie de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ejerza \u00a0su facultad de otorgar este medio \u00a0potestativo, \u00a0es \u00a0carga \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0presentar \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0demuestren \u00a0uno cualquiera de los dos \u00fanicos motivos, o ambos, que habilitan su \u00a0concesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.1. \u00a0Si \u00a0se \u00a0considera \u00a0necesario \u00a0que la Sala ampl\u00ede su doctrina \u00a0sobre \u00a0determinado \u00a0punto \u00a0jur\u00eddico, \u00a0el actor debe precisar que el mismo no ha \u00a0sido \u00a0tratado, \u00a0o \u00a0que \u00a0si \u00a0lo \u00a0fue, \u00a0existen \u00a0posiciones \u00a0encontradas \u00a0sobre el \u00a0particular \u00a0que \u00a0imponen \u00a0la necesidad de la unificaci\u00f3n, o que es necesario se \u00a0actualice \u00a0el criterio. Finalmente, debe probar que ese adelanto jurisprudencial \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0tanto \u00a0para aunar los conceptos jur\u00eddicos, tarea que compete \u00a0al tribunal de casaci\u00f3n, como para resolver el asunto concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.2. \u00a0En \u00a0punto de la lesi\u00f3n a una garant\u00eda fundamental, se exige \u00a0del \u00a0demandante \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0en \u00a0forma espec\u00edfica que ella se produjo en el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0 instancias \u00a0 procesales, \u00a0 que \u00a0indique \u00a0las \u00a0normas \u00a0constitucionales \u00a0que \u00a0la \u00a0definen y que el fallo censurado se neg\u00f3 a reconocer \u00a0el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0 El \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0esos \u00a0lineamientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sido \u00a0repetitiva \u00a0y \u00a0pac\u00edfica \u00a0sobre \u00a0el derecho de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0no \u00a0halla, \u00a0ahora, \u00a0motivo para variar ni para ahondar. Sin embargo, \u00a0insiste: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.1. \u00a0La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de defensa t\u00e9cnica se \u00a0afect\u00f3 \u00a0porque \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 en Valledupar y no en Bogot\u00e1, no la \u00a0justifica. \u00a0Tampoco \u00a0explica \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales esa garant\u00eda sufre \u00a0lesi\u00f3n \u00a0cuando \u00a0el \u00a0expediente \u00a0lo \u00a0adelanta \u00a0el \u00a0juez \u00a0competente \u2013que lo era el de aquella ciudad donde \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta-, \u00a0dado \u00a0que \u00a0esto \u00a0es \u00a0lo \u00a0que manda el art\u00edculo 29 \u00a0constitucional \u00a0dentro de los derechos fundamentales que recoge bajo el concepto \u00a0del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.2. \u00a0El \u00a0impugnante \u00a0deriva \u00a0la \u00a0ausencia de gesti\u00f3n profesional, \u00a0exclusivamente \u00a0de \u00a0la \u00a0misma circunstancia: la sede del juicio que, seg\u00fan \u00e9l, \u00a0no \u00a0permiti\u00f3 que el abogado estuviera al tanto de la actuaci\u00f3n. Pero no expone \u00a0las \u00a0actividades \u00a0concretas \u00a0que \u00a0se \u00a0pudieron llevar a cabo y que fue imposible \u00a0postular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0sido reiterativa, sin que \u00a0exista \u00a0confusi\u00f3n \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0el particular, respecto de que la inactividad \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0durante algunos periodos de la investigaci\u00f3n no se puede tener, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0sola y de manera aislada, como abandono de la asesor\u00eda t\u00e9cnica, toda \u00a0vez \u00a0que, conforme a cada caso particular y concreto, ella puede ser producto de \u00a0una \u00a0t\u00e1ctica \u00a0que \u00a0al \u00a0amparo de la omisi\u00f3n busca beneficios que pueden surgir \u00a0del \u00a0 paso \u00a0 del \u00a0 tiempo \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ausencia \u00a0 de \u00a0 actividad \u00a0 probatoria \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0es \u00a0suficiente, adem\u00e1s, que de manera abstracta se anuncie una \u00a0inactividad \u00a0del \u00a0anterior \u00a0abogado. \u00a0Se \u00a0debe probar una concreta omisi\u00f3n y su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0pues \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0actos \u00a0positivos \u00a0de gesti\u00f3n en el ejercicio de la defensa t\u00e9cnica, no necesariamente \u00a0implica \u00a0menosprecio \u00a0de la funci\u00f3n encomendada, puesto que el silencio, dentro \u00a0de \u00a0los l\u00edmites de racionalidad, es tambi\u00e9n una forma de estrategia defensiva, \u00a0no \u00a0menos efectiva que una entusiasta postura controversial\u201d (Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, febrero 25 de 1999, radicado 9.998, M. P. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll, posici\u00f3n reiterada el 2 de febrero de 2002, radicado \u00a010.983, M. P. Nilson Pinilla Pinilla). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0calla \u00a0que \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n de su \u00a0acudido \u00a0fue \u00a0como \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0y \u00a0se \u00a0le design\u00f3 para su asistencia a un \u00a0profesional \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad donde se cometi\u00f3 el comportamiento, lo que deja sin \u00a0base \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0pudiera \u00a0viajar \u00a0para \u00a0estar \u00a0al \u00a0tanto \u00a0de la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.3. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0sido \u00a0clara \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con que la \u00a0subjetiva \u00a0valoraci\u00f3n del nuevo apoderado sobre lo que ha debido hacer quien lo \u00a0precedi\u00f3, \u00a0no \u00a0estructura lesi\u00f3n alguna, pues s\u00f3lo existe cuando se demuestra \u00a0una \u00a0espec\u00edfica \u00a0agresi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0sucede \u00a0cuando \u00a0el censor se limita a \u00a0\u201cdecir \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0criterio \u00a0qu\u00e9 \u00a0hubiera \u00a0hecho, \u00a0pues \u00a0es l\u00f3gico que cada \u00a0profesional, \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0caso \u00a0concreto, diagnostique y establezca su propia \u00a0estrategia \u00a0defensiva, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que no coincidir en ello no significa que se \u00a0haya \u00a0infringido \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional\u201d \u00a0(radicados \u00a013.315 y 12.534, \u00a0sentencias de abril 29 y 1\u00b0 de septiembre de 1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0ese \u00a0contexto, entonces, nada tiene que ampliar o rectificar la \u00a0jurisprudencia de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.4. \u00a0La \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0que la pr\u00e1ctica de algunas diligencias pudo \u00a0permitir \u00a0probar \u00a0la enfermedad de la esposa e hija del sindicado, se refuta con \u00a0las \u00a0mismas \u00a0frases \u00a0del \u00a0reclamante \u00a0que \u00a0aclara que el asunto se acredit\u00f3 con \u00a0otros \u00a0medios \u00a0y \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0rechaz\u00f3 \u00a0la \u00a0causal de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0con \u00a0ese \u00a0soporte. \u00a0La \u00a0oposici\u00f3n \u00a0personal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0proceso \u00a0estimativo \u00a0judicial \u00a0no \u00a0estructura \u00a0ninguna de las dos \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0por \u00a0las \u00a0que \u00a0procede la casaci\u00f3n facultativa, pues s\u00f3lo pretende \u00a0que \u00a0la Sala se convierta en una tercera instancia para, as\u00ed, reabrir un debate \u00a0ya superado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a05. \u00a0 En \u00a0 una \u00a0glosa \u00a0final, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0dice \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0ha \u00a0profundizado \u00a0\u201cen \u00a0materia \u00a0del \u00a0delito \u00a0militar de Abandono de Servicio\u201d, a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0\u201cdeterminar \u00a0los \u00a0alcances \u00a0del \u00a0servicio, \u00a0las \u00a0causas \u00a0o no del \u00a0abandono\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0actor \u00a0no \u00a0menciona \u00a0ni \u00a0demuestra providencias antin\u00f3micas ni \u00a0antag\u00f3nicas \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, ni aspectos de derecho sustancial que hayan \u00a0ocasionado \u00a0aplicaciones \u00a0confusas \u00a0o encontradas de la norma. Parece que lo que \u00a0anhela \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0trate \u00a0el tema, en el errado entendido de que ello no se ha \u00a0hecho. Se equivoca, por cuanto la Sala s\u00ed lo ha estudiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en sentencia del 23 de mayo de 2001 (radicado \u00a012.878, \u00a0M. P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego), aclar\u00f3 que \u201cen relaci\u00f3n con el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0servicio, tal \u00a0como \u00a0sin \u00a0dificultad surge de la previsi\u00f3n contenida en el estatuto castrense, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que es t\u00e9rmino referido a los espec\u00edficos deberes que ata\u00f1en a los \u00a0miembros \u00a0activos \u00a0de \u00a0la \u00a0Fuerza \u00a0P\u00fablica \u00a0a \u00a0quienes \u00a0se \u00a0asignan \u00a0labores de \u00a0direcci\u00f3n \u00a0\u2026 \u00a0las \u00a0faltas contra el servicio s\u00f3lo son atribuibles al militar \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo \u00a0a \u00a0quien \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0tr\u00e1mites \u00a0formales \u00a0previamente \u00a0establecidos \u00a0se \u00a0le \u00a0haya \u00a0asignado una funci\u00f3n, tarea o cargo espec\u00edfico \u2026 \u00a0que luego incumple\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0el apoderado no demostr\u00f3 ninguno de los dos presupuestos que \u00a0abren la puerta a la casaci\u00f3n discrecional, se negar\u00e1 el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0conceder \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de Carlos Alberto Tapia \u00a0Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta decisi\u00f3n procede el recurso de \u00a0reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0 ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 19001 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 116 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0 D. \u00a0 \u00a0C., \u00a0 \u00a0veintisiete (27) de 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