{"id":6435,"date":"2023-09-08T16:24:29","date_gmt":"2023-09-08T16:24:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1899131-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:29","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:29","slug":"1899131-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1899131-05-02\/","title":{"rendered":"18991(31-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18991 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 58. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0treinta y uno (31) de mayo de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0formal \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor del \u00a0procesado JOSE EUGENIO CALDERON GAVIRIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. Los hechos fueron narrados por el fallador \u00a0de primera instancia de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0condensan en \u00a0las dos causas acumuladas n\u00fameros 980170-00 y 98020900 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0De \u00a0la causa \u00a0n\u00famero 980170-00. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl 19 de enero de \u00a01992 \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0LIGIA \u00a0RAMIREZ GALLEGO, en calidad de gerente y representante \u00a0legal \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0Campo \u00a0El\u00edas \u00a0Barreto y C\u00eda S. en C.., y JOSE EUGENIO \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA firmaron un contrato de compraventa cuyo objeto lo constituy\u00f3 \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0en \u00a0compra \u00a0por \u00a0parte \u00a0de este \u00faltimo de la finca denominada \u00a0\u2018El \u00a0Para\u00edso\u2019 \u00a0situada \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0La \u00a0Uni\u00f3n, \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0territorial \u00a0del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Acacias \u00a0(Meta). Tambi\u00e9n fueron \u00a0incluidos \u00a0en \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n un tractor marca Jhon Deere, modelo 3350 DTE, un \u00a0rastrillo pulido marca Interagro y una rastra transportable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRefiere la quejosa \u00a0(sic) \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0mencionada fecha era del conocimiento del comprador que el \u00a0inmueble \u00a0en cuesti\u00f3n se encontraba gravado a trav\u00e9s de una hipoteca abierta a \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0Caja \u00a0Agraria \u00a0hoy \u00a0Banco \u00a0Agrario, al igual que sobre el tractor \u00a0pesaba \u00a0un \u00a0gravamen \u00a0en \u00a0prenda. \u00a0El precio acordado por la negociaci\u00f3n fue de \u00a0ciento \u00a0diez \u00a0millones de pesos ($110.000.000), suma equivalente al monto de los \u00a0grav\u00e1menes \u00a0los cuales estaban siendo objeto de ejecuci\u00f3n judicial, m\u00e1s cinco \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($5.000.000) por concepto de arras. Se fij\u00f3 el 25 de marzo \u00a0de \u00a01992 \u00a0como \u00a0fecha \u00a0para \u00a0suscribir \u00a0la respectiva Escritura P\u00fablica ante la \u00a0Notar\u00eda 15 del C\u00edrculo de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIndic\u00f3 adem\u00e1s la \u00a0denunciante \u00a0que \u00a0en raz\u00f3n a una llamada telef\u00f3nica que desde Villavicencio le \u00a0hizo \u00a0el \u00a0se\u00f1or JOSE EUGENIO CALDERON, no le consign\u00f3 el cheque por la suma de \u00a0cinco \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($5.000.000) \u00a0el 24 de marzo de 1992, sino hasta que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0le suministrara el dinero o le (sic) efectuara el giro, pero no teniendo \u00a0noticias \u00a0del \u00a0promitente \u00a0comprador, \u00a0procedi\u00f3 a consignar el t\u00edtulo valor en \u00a0referencia \u00a0el \u00a0que \u00a0result\u00f3 \u00a0impagado \u00a0por ser girado contra cuenta cancelada, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0LIGIA RAMIREZ\u00a0 \u00a0decidi\u00f3 \u00a0 trasladarse \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 finca \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0encontr\u00e1ndola \u00a0abandonada \u00a0y \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0JOSE \u00a0EUGENIO CALDERON \u00a0GAVIRIA \u00a0 se \u00a0 hab\u00eda \u00a0 llevado \u00a0 el \u00a0tractor, \u00a0la \u00a0cosecha \u00a0de \u00a0arroz \u00a0y \u00a0otros \u00a0enseres\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0la \u00a0causa \u00a0n\u00famero 980209-00. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el mes de junio \u00a0de \u00a01995, \u00a0en \u00a0esta \u00a0capital, se realiz\u00f3 entre PEDRO ELIAS BELTRAN ROJAS y JOSE \u00a0EUGENIO \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA, un negocio jur\u00eddico de permuta en el que el primero \u00a0de \u00a0los nombrados entregaba una finca de su propiedad ubicada en el municipio de \u00a0Icononzo \u00a0 \u00a0 (Tolima), \u00a0 \u00a0llamada \u00a0 \u00a0\u2018Montevideo\u2019 \u00a0y \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0novillos. \u00a0Por su parte CALDERON GAVIRIA entregar\u00eda un inmueble \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0avenida \u00a0Caracas \u00a07-40 \u00a0de \u00a0esta ciudad, mas la suma de treinta \u00a0millones \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0pesos \u00a0 \u00a0($30.000.000), \u00a0 \u00a0representados \u00a0 \u00a0en \u00a0 dos \u00a0 cheques \u00a0posfechados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0pactado, \u00a0el 11 de junio de 1995, mediante escritura p\u00fablica n\u00famero 3849 de la \u00a0Notar\u00eda \u00a02\u00aa \u00a0fe \u00a0esta \u00a0ciudad, \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA transfiri\u00f3 la propiedad del \u00a0inmueble \u00a0de \u00a0la \u00a0avenida Caracas 7-40 al se\u00f1or BELTRAN ROJAS y le hizo entrega \u00a0del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPosteriormente, \u00a0mediante \u00a0escritura \u00a01843 \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995, \u00a0de \u00a0la Notar\u00eda 1\u00aa de \u00a0Fusagasug\u00e1 \u00a0(Cundinamarca), \u00a0BELTRAN \u00a0ROJAS transfiri\u00f3 la propiedad del predio \u00a0Montevideo \u00a0a \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA, haci\u00e9ndole entrega del bien y de los cuarenta \u00a0novillos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0presentarse \u00a0para \u00a0 \u00a0registro \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0escritura \u00a0 3849 \u00a0 fue \u00a0 rechazada \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0 el \u00a0inmueble\u2026presentaba \u00a0hipotecas \u00a0y \u00a0embargos de diferentes despachos judiciales \u00a0de \u00a0esta ciudad, y los cheques entregados en pago del saldo de la obligaci\u00f3n de \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA \u00a0fueron \u00a0impagados por la entidad bancaria por no tener fondos \u00a0suficientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInforma \u00a0 el \u00a0ofendido \u00a0BELTRAN \u00a0ROJAS \u00a0que \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA \u00a0le \u00a0ocult\u00f3 deliberadamente la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0embargos \u00a0que pesaban sobre cada uno de los apartamentos en \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0dividido \u00a0la edificaci\u00f3n, para lo cual present\u00f3 unos certificados \u00a0de \u00a0libertad \u00a0de los predios, en los que no aparec\u00eda registrada medida cautelar \u00a0alguna, \u00a0y \u00a0tan \u00a0solo \u00a0una \u00a0hipoteca \u00a0a \u00a0favor del Banco Ganadero, cuya deuda se \u00a0hab\u00eda cancelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed mismo PEDRO \u00a0ELIAS \u00a0BELTRAN \u00a0ROJAS \u00a0en \u00a0forma simult\u00e1nea dio en venta al se\u00f1or JOSE EUGENIO \u00a0CALDERON \u00a0GAVIRIA \u00a0un \u00a0veh\u00edculo \u00a0automotor Chevrolet luv, de placas FEA-418 por \u00a0valor \u00a0de catorce millones de pesos ($14.000.000), los que fueron cancelados con \u00a0un \u00a0cheque, \u00a0t\u00edtulo \u00a0que \u00a0al \u00a0presentarse para su cobro fue impagado por fondos \u00a0insuficientes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Con base en la denuncia formulada por LIGIA \u00a0RAMIREZ \u00a0GALLEGO \u00a0y las pruebas practicadas durante la investigaci\u00f3n previa, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a069 \u00a0seccional de Bogot\u00e1 decret\u00f3 la apertura de la instrucci\u00f3n (fl. \u00a089, c.o. 1 Rad. 980170-00). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchado en indagatoria JOSE EUGENIO CALDERON \u00a0GAVIRIA \u00a0 (fl. \u00a0 199) \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0170 \u00a0seccional, \u00a0a \u00a0quien \u00a0finalmente \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0asumir \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a0102), \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0provisional \u00a0fue \u00a0resuelta \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0trece \u00a0(13) \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis \u00a0(1996),\u00a0 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la cual se impuso al \u00a0imputado \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de cauci\u00f3n prendaria por el delito de estafa \u00a0(fls. 224 a 235). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl. 284), el \u00a0Fiscal \u00a0procedi\u00f3 \u00a0el \u00a0doce \u00a0(12) \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de mil novecientos noventa y ocho \u00a0(1998) \u00a0a \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra del procesado por el delito de estafa\u00a0 -fls. 12 a 21 \u00a0del c.o. 2-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 31 de agosto de 1995, ESPERANZA BELTRAN \u00a0QUINTERO, \u00a0obrando \u00a0en \u00a0nombre y representaci\u00f3n de su padre PEDRO ELIAS BELTRAN \u00a0ROJAS, \u00a0formul\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0en \u00a0contra \u00a0de CALDERON\u00a0 GAVIRIA (fl. 1, c.o 1, \u00a0Rad. 980209-00). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de adelantadas diligencias previas por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0114 seccional de Bogot\u00e1 (fls. 2), fue abierta la correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de resoluci\u00f3n de veintitr\u00e9s (23) de octubre de mil \u00a0novecientos noventa y cinco (1995). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sindicado fue indagado el 15 de diciembre \u00a0de \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o (fl. 124), y resuelta su situaci\u00f3n jur\u00eddica provisional a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de dieciocho (18) de abril siguiente (fls. 195 a 205), \u00a0con \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los delitos de falsedad material de particular en documento \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0estafa. Al ser apelada esta determinaci\u00f3n, la Unidad de fiscal\u00edas \u00a0delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0tribunales \u00a0superiores de Bogot\u00e1 y Cundinamarca mantuvo la \u00a0medida \u00a0respecto del delito de estafa, y la revoc\u00f3 en relaci\u00f3n con la falsedad \u00a0en \u00a0documentos, \u00a0delito por el cual precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n (fls. 4 a 26 del \u00a0cuad. de 2\u00aa instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada la investigaci\u00f3n (fl. 52, c.o. 2), \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito probatorio del sumario el 17 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998 \u00a0con resoluci\u00f3n acusatoria por el delito de estafa, en concurso \u00a0sucesivo y homog\u00e9neo (fls. 65 a 73). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0delegada \u00a0ante los \u00a0tribunales \u00a0superiores \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y \u00a0Cundinamarca, \u00a0al \u00a0conocer \u00a0por \u00a0v\u00eda de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0de la anterior resoluci\u00f3n, la confirm\u00f3 en su integridad en la suya \u00a0de \u00a0catorce \u00a0(14) de octubre de mil novecientos noventa y ocho (1998) -fls. 35 a \u00a048-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El tr\u00e1mite del juicio estuvo a cargo del \u00a0Juzgado \u00a07\u00ba \u00a0penal \u00a0del \u00a0circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0quien \u00a0en auto de once (11) de \u00a0febrero \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos noventa y nueve (1999) decret\u00f3 la acumulaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0 dos \u00a0 causas \u00a0 seguidas \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0(fls. \u00a09 \u00a0a \u00a011 \u00a0del \u00a0c.o. \u00a03). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0posterioridad al debate oral (fls. 146 a \u00a0148), \u00a0el \u00a0citado \u00a0juzgado \u00a0puso \u00a0fin a la instancia en sentencia de veintitr\u00e9s \u00a0(23) \u00a0de noviembre de dos mil (2000), condenando a JOSE EUGENIO CALDERON GAVIRIA \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0cincuenta y seis (56) meses de prisi\u00f3n y ciento \u00a0diez \u00a0mil \u00a0($110.000) \u00a0pesos \u00a0de \u00a0multa, \u00a0y \u00a0a \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo tiempo de la pena de prisi\u00f3n, al \u00a0declararlo \u00a0responsable \u00a0penalmente \u00a0del \u00a0delito de estafa, cometido en concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0y sucesivo de hechos punibles. El procesado, asimismo, fue condenado \u00a0a \u00a0pagar \u00a0por \u00a0concepto de da\u00f1os materiales las sumas de doce millones de pesos \u00a0($12.000.000.oo) \u00a0 y \u00a0 ciento \u00a0 veinticuatro \u00a0 millones \u00a0seiscientos \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($124.600.000.oo) \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0LIGIA \u00a0RAMIREZ \u00a0y \u00a0PEDRO \u00a0ELIAS \u00a0BELTRAN ROJAS, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Unicamente el representante de la parte civil \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, desde luego en punto de la indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios, \u00a0y \u00a0el Tribunal superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 la sentencia en lo \u00a0pertinente \u00a0 en \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 veintiuno \u00a0 (21) \u00a0 de \u00a0 mayo \u00a0 de \u00a0 dos \u00a0mil \u00a0uno \u00a0(2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 este \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0oportunidad, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0interpuso \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n (fl. 15 c.o. Trib.), y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0designado \u00a0para \u00a0el efecto present\u00f3 el correspondiente escrito de \u00a0sustentaci\u00f3n (fl. 25 y ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 censor \u00a0 comienza \u00a0 por \u00a0 hacer \u00a0 una \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 sujetos \u00a0procesales, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0los \u00a0hechos\u00a0 \u00a0y la actuaci\u00f3n procesal, antes de abordar la presentaci\u00f3n de los \u00a0cargos como sigue: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0apoyo\u00a0 en la causal 1\u00aa, cuerpo \u00a01\u00ba, \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0anterior c\u00f3digo de procedimiento penal (decreto \u00a02700 de 1991) dos cargos formula el libelista: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. La sentencia de segunda instancia viol\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0la ley sustancial por indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 26 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0del \u00a0decreto \u00a0ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0en \u00a0concordancia con los \u00a0art\u00edculos 61, 67, 356, y 372-1 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a revisar el objeto \u00fanico de impugnaci\u00f3n (la tasaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios), el Tribunal debi\u00f3 observar el yerro en que hab\u00eda incurrido el \u00a0fallador \u00a0de primer grado al fijar la pena, pues en su concepto se present\u00f3 una \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n de la norma que trata sobre el concurso de hechos punibles \u00a0\u201cpor un error no solo de \u00a0cuantificaci\u00f3n \u00a0sino \u00a0de \u00a0diagn\u00f3stico\u2026la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad ha \u00a0debido \u00a0quedar \u00a0solo \u00a0y finalmente en treinta y seis (36) meses de prisi\u00f3n y la \u00a0multa \u00a0respectiva \u00a0sin \u00a0incrementarla en los veinte (20) meses y veinte (20) mil \u00a0pesos \u00a0 que \u00a0luego \u00a0se \u00a0achacan \u00a0por \u00a0\u2018el \u00a0concurso\u2019 \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0por \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0hecho \u00a0alusi\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0cuantificaci\u00f3n \u00a0 m\u00ednima \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0partir \u00a0para \u00a0sentenciar\u2026Finalmente, \u00a0advirtamos \u00a0que la cuantificaci\u00f3n \u00faltima\u2026carece de \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0sin \u00a0apartamiento de todo lo antes advertido, se \u00a0habr\u00eda \u00a0violado \u00a0el \u00a0principio-deber \u00a0de \u00a0motivar, \u00a0con \u00a0suficiencia y claridad \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddica, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 decisiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 judiciales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 Subsidiariamente, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial se fundamenta tambi\u00e9n en la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0299 del anterior c\u00f3digo de procedimiento penal, en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0lo dispuesto en los art\u00edculos 296 y 298 ejusdem, 26, 61, 67, 68, \u00a0356 y 371 del decreto-ley 100 de 1980, y 29 de la carta pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallador \u00a0de segunda instancia, afirma el \u00a0censor,\u00a0 \u00a0debi\u00f3 \u00a0haberse \u00a0dado cuenta que el juzgado err\u00f3 al dosificar la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0tuvo en cuenta las circunstancias gen\u00e9ricas de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva e ignor\u00f3 la existencia de atenuantes, espec\u00edficamente la \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 de 1991, en tanto que en su \u00a0concepto \u00a0el \u00a0procesado \u00a0emiti\u00f3 \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada. \u00a0De \u00a0haber aplicado la \u00a0atenuante, \u00a0por \u00a0lo dem\u00e1s, habr\u00eda arribado a la conclusi\u00f3n que era procedente \u00a0conceder el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Con apoyo en la causal 1\u00aa, cuerpo 2\u00ba, del \u00a0mismo art\u00edculo, presenta dos cargos subsidiarios: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0La \u00a0sentencia recurrida viol\u00f3 en forma \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, y \u00a0consecuencial \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 55, 56, 254 y \u00a0273 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 107 del \u00a0decreto-ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurri\u00f3 el Tribunal en dicho error, sostiene \u00a0el \u00a0casacionista,\u00a0 \u00a0por \u00a0no \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los da\u00f1os \u00a0materiales \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles, cuanto que con otros medios \u00a0probatorios \u00a0(documentales y testimoniales) pudo arribar a la conclusi\u00f3n de que \u00a0las \u00a0 \u00a0cuantificaciones \u00a0 \u00a0suministradas \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 perito \u00a0 son \u00a0 de \u00a0 suyo \u00a0erradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Para el censor, la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0tambi\u00e9n \u00a0vulner\u00f3 \u00a0en forma indirecta la ley sustancial por error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, y consecuencial yerro en la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a055, \u00a056, \u00a0254 \u00a0y \u00a0273 del anterior c\u00f3digo de procedimiento \u00a0penal, \u00a0 en \u00a0 concordancia \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 107 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fundamenta la censura en el hecho que el fallo \u00a0de \u00a0instancia \u00a0impugnado (y su antecedente de primera instancia) no aplicaron al \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, dejando de valorar la prueba \u00a0en \u00a0su \u00a0justa dimensi\u00f3n, de una parte,; y, de otra, no estim\u00e1ndolo en conjunto \u00a0con \u00a0 otros \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 obrantes \u00a0 en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0\u201cconcedi\u00e9ndole una indebida eficacia, \u00a0mayormente \u00a0cuando \u00a0ese \u00a0experticio \u00a0se \u00a0apoya \u00a0en \u00a0suposiciones, permiti\u00e9ndole \u00a0producir \u00a0efectos probatorios equivocados que, de otra parte, al no consultar la \u00a0realidad \u00a0 probatoria, \u00a0 afectan \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 del \u00a0sentenciado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Dos cargos formula tambi\u00e9n con apoyo en la \u00a0causal tercera, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. La sentencia recurrida fue dictada en un \u00a0juicio \u00a0viciado de nulidad por violaci\u00f3n del principio de legalidad, al carecer \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n en cuanto a la tasaci\u00f3n del quantum punitivo, concretamente por \u00a0desatender \u00a0el \u00a0fallador de instancia el contenido de los art\u00edculos 1, 61, y 67 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a026 \u00a0a \u00a028, \u00a0107, \u00a0356 \u00a0y \u00a0372-1 \u00a0del \u00a0c\u00f3digo de \u00a0procedimiento penal de 1991, y 20 de la constituci\u00f3n pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido, como nota liminar, remite a \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0que \u201cde \u00a0todo \u00a0orden, \u00a0apoyan \u00a0los \u00a0cargos \u00a0asentados en precedencia, pues que los mismos \u00a0sirven \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0se \u00a0 bastantean \u00a0 (sic) \u00a0 para \u00a0 apoyar \u00a0 la \u00a0 Acusaci\u00f3n \u00a0 (sic) \u00a0presente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden sostiene que si bien al juez de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0examinar \u00a0aspectos \u00a0distintos \u00a0a los que fueron \u00a0materia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, siempre est\u00e1 obligado a estudiar los presupuestos de \u00a0validez \u00a0del \u00a0proceso; \u00a0y de advertir una irregularidad, es su deber corregirla; \u00a0lo \u00a0que no hizo en este caso el Tribunal, pese a la existencia de los siguientes \u00a0errores: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.1. \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0aludi\u00f3 \u00a0dos \u00a0veces \u00a0al fen\u00f3meno del concurso de hechos punibles para dosificar \u00a0la pena; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.2. Igualmente se abstuvo de motivar sobre \u00a0el \u00a0monto \u00a0que en \u00faltimas fij\u00f3 por raz\u00f3n del concurso (20 meses de prisi\u00f3n y \u00a0$20.000 \u00a0de \u00a0multa), \u00a0para \u00a0adicionarlo \u00a0a los 36 meses aplicados en principio y \u00a0arribar \u00a0a \u00a0un \u00a0total \u00a0final \u00a0de \u00a056 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0$110.000 \u00a0pesos de \u00a0multa; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.3. \u00a0En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado se \u00a0admite \u00a0\u201csin examinarlo y \u00a0someterlo \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 reglas \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0sana \u00a0 \u00a0cr\u00edtica\u201d \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del cual de \u00a0manera \u00a0 errada \u00a0 se \u00a0 cuantificaron \u00a0 los \u00a0 da\u00f1os \u00a0 y \u00a0 perjuicios \u00a0 de \u00a0orden \u00a0material; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.4. Finalmente, el juez hizo caso omiso del \u00a0deber \u00a0de \u00a0examinar \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0pod\u00edan \u00a0favorecer \u00a0al procesado, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en \u00a0punto \u00a0de la\u00a0 existencia de la confesi\u00f3n calificada, \u00a0que comporta una atenuaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal fue dictada \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de nulidad, por vulneraci\u00f3n del principio de \u00a0legalidad, \u00a0al \u00a0desatender \u00a0o \u00a0desacatar \u00a0aquellos referentes\u00a0 \u201ca \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, del \u00a0deber \u00a0u \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aducir \u00a0prueba \u00a0con \u00a0certeza \u00a0de existencia del hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad, del deber de acudir a los pertinentes medios de \u00a0prueba, \u00a0de \u00a0la \u00a0imparcialidad \u00a0en \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de ella, de la investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0y \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n penal y lo que debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0casos de falsedad material\u201d, \u00a0 desconociendo \u00a0 de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 1\u00ba,2\u00ba, 246 a 249,304, 333, 334 y 336 del c\u00f3digo \u00a0de procedimiento penal de 1991, y 29 de la carta pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido se\u00f1ala que existen dudas sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0y la responsabilidad del procesado, pues se \u00a0conden\u00f3 \u00a0\u00fanicamente \u00a0con \u00a0base \u00a0en los testimonios de los ofendidos y de otras \u00a0cuatro \u00a0 personas \u00a0m\u00e1s, \u00a0rechazando \u00a0\u201ccasi \u00a0de plano\u201d \u00a0los \u00a0descargos del imputado en cuanto que no obr\u00f3 de mala fe y\u00a0 acudi\u00f3 al \u00a0empleo \u00a0de\u00a0 \u00a0artificios \u00a0o \u00a0enga\u00f1os \u00a0para \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico de los denunciantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0recaudado \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pertinente \u00a0o \u00a0examinado \u00a0con \u00a0el \u00a0debido rigor la existente, no habr\u00eda quedado \u00a0ninguna \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0tales \u00a0aspectos; \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0estima \u00a0que \u00a0al \u00a0omitir el \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0deber \u00a0legal sobre necesidad de la prueba, imparcialidad para \u00a0su \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0y aducci\u00f3n e investigaci\u00f3n integral, entre otras obligaciones, \u00a0deviene \u00a0la necesidad de declarar la\u00a0 nulidad de car\u00e1cter sustancial\u00a0 \u00a0que afecta el debido proceso y el principio de inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor concluy\u00f3 en la necesidad de casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y, \u00a0con \u00a0base \u00a0en los cargos expuestos en los numerales 1 y 2 (\u00e9stos \u00a0plasmados \u00a0de \u00a0manera subsidiaria), proferir el de reemplazo, reduciendo la pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad impuesta al procesado y otorgando el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0sensu, \u00a0de encontrar valederas las \u00a0razones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0nulidades \u00a0sustanciales \u00a0en \u00a0el tr\u00e1mite del \u00a0proceso, \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 el \u00a0 proferimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0\u201cdecisi\u00f3n \u00a0que tan singular situaci\u00f3n \u00a0importa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Del inter\u00e9s para recurrir. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0recursos \u00a0son \u00a0instrumentos \u00a0que \u00a0la ley \u00a0concede \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos procesales para obtener un nuevo examen de la decisi\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0e \u00a0intentar, \u00a0ya sea por el mismo juez que la profiri\u00f3 o su superior \u00a0jer\u00e1rquico, la reforma o revocatoria de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su no interposici\u00f3n es se\u00f1al inequ\u00edvoca de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la decisi\u00f3n y el abandono de la pretensi\u00f3n por que se revise \u00a0nuevamente; \u00a0su ejercicio, contrario sensu, presupone que quien recurre tiene un \u00a0inter\u00e9s \u00a0 leg\u00edtimo \u00a0 derivado \u00a0 del \u00a0 agravio \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0 le \u00a0causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Principios \u00a0generales \u00a0de teor\u00eda del proceso \u00a0ense\u00f1an \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0controvertir \u00a0una \u00a0providencia \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de los \u00a0recursos, \u00a0\u00fanicamente \u00a0puede \u00a0ser \u00a0ejercido por quien ha sufrido agravio con la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juez, \u00a0siendo este el aspecto que determina la existencia o \u00a0inexistencia del inter\u00e9s para recurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa medida, se ha entendido que el inter\u00e9s \u00a0en \u00a0impugnar \u00a0pende \u00a0de que la determinaci\u00f3n sea de alg\u00fan modo desfavorable, y \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0cuando \u00a0no \u00a0le \u00a0reporta \u00a0agravio \u00a0alguno; \u00a0incluso, cuando \u00a0existiendo, \u00a0no \u00a0se \u00a0cumplen \u00a0requisitos adicionales del procedimiento, como por \u00a0ejemplo\u00a0 la cuant\u00eda de la pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0esos mismos principios la \u00a0renuncia \u00a0impl\u00edcita \u00a0al \u00a0inter\u00e9s, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u00e9ste se pierde cuando el \u00a0sujeto \u00a0agraviado \u00a0con \u00a0la decisi\u00f3n la consiente con su pasividad. En relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, el c\u00f3digo de procedimiento civil \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a0369 \u00a0en \u00a0su \u00a0inciso \u00a02\u00ba (modificado por el art\u00edculo 1\u00ba del \u00a0decreto \u00a0 \u00a0 especial \u00a0 \u00a0 2282 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a01989), \u00a0 \u00a0dispone \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201cNo podr\u00e1 interponer el recurso quien \u00a0no \u00a0apel\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia de primer grado, ni adhiri\u00f3 a la apelaci\u00f3n de la \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0del Tribunal haya sido exclusivamente confirmatoria de \u00a0aqu\u00e9lla\u201d; \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0el c\u00f3digo de procedimiento penal no contemple norma \u00a0similar, \u00a0 no \u00a0 quiere \u00a0significar \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0no \u00a0tenga \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que \u00fanicamente razones de t\u00e9cnica legislativa, originadas en \u00a0la \u00a0dificultad \u00a0e \u00a0inconveniencia \u00a0de \u00a0poder regular con efectos excluyentes los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales faltar\u00eda inter\u00e9s para recurrir, explican la ausencia de \u00a0una previsi\u00f3n en ese sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todas \u00a0maneras, ya sea por aplicaci\u00f3n de \u00a0principios \u00a0elementales del procedimiento o espec\u00edficamente por la integraci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas con remisi\u00f3n a otros estatutos, debe dejarse en claro que constituye \u00a0presupuesto \u00a0necesario \u00a0para \u00a0acceder \u00a0al \u00a0derecho de impugnaci\u00f3n, -adem\u00e1s del \u00a0car\u00e1cter \u00a0agravante \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n cuya remoci\u00f3n se persigue-, que la parte \u00a0afectada \u00a0no \u00a0la haya consentido con su silencio. Contrar\u00eda la raz\u00f3n de ser de \u00a0los \u00a0recursos, \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de intentar en cualquier tiempo la remoci\u00f3n de \u00a0las \u00a0determinaciones, \u00a0y \u00a0no \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0perentorios \u00a0t\u00e9rminos que la ley \u00a0procesal establece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estos \u00a0criterios, \u00a0y \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales y de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0funcional \u00a0del \u00a0juez \u00a0de segunda instancia, la jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0viene \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0para \u00a0recurrir en casaci\u00f3n es necesario que el \u00a0sujeto \u00a0que aspira a esta sede haya apelado la sentencia de primera instancia, y \u00a0que esa exigencia s\u00f3lo resulta eludible en los siguientes eventos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuando el fallo de segundo grado modifique \u00a0su situaci\u00f3n jur\u00eddica, haci\u00e9ndola m\u00e1s gravosa; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuando se trate de fallos consultables; \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuando la demanda de casaci\u00f3n verse sobre nulidades. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0esta Corporaci\u00f3n, en principio \u00a0(auto \u00a0de agosto 9 de 1995, M.P. D\u00eddimo Paez V), fue terminante en sostener que \u00a0si \u00a0el recurrente en sede extraordinaria hab\u00eda dejado de apelar la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, \u00a0a menos que el fallo de \u00a0primer \u00a0grado (no apelado) estuviera sujeto al grado jurisdiccional de consulta, \u00a0o \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0desmejorada \u00a0por \u00a0virtud de la apelaci\u00f3n interpuesta por otro sujeto procesal o \u00a0los efectos vinculantes de la decisi\u00f3n de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0con ponencia de quien cumple \u00a0igual \u00a0cometido \u00a0(auto \u00a0de \u00a05 \u00a0de agosto de 1997), la Corte acept\u00f3 que exist\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir cuando el motivo de casaci\u00f3n invocado consist\u00eda en la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0impugnar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer grado por ausencia de defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0o \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0una \u00a0indebida notificaci\u00f3n de la sentencia, pues se \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la procedencia del recurso de casaci\u00f3n no pod\u00eda condicionarse \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0exigencia \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0parte \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0posibilidad de acceder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0auto \u00a0de \u00a0febrero 11 de 1999 \u00a0(M.P. \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll) \u00a0al \u00a0reexaminar \u00a0el \u00a0tema en punto de las nulidades, la \u00a0Corte \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que en todos los eventos que se postule la existencia de vicios \u00a0in \u00a0procedendo, \u00a0originados \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de instrucci\u00f3n o la subsiguiente del \u00a0juicio, \u00a0resulta \u00a0viable \u00a0recurrir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia en sede \u00a0extraordinaria, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0necesario para acceder a ella, que el impugnante \u00a0haya \u00a0apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0desde \u00a0luego \u00a0en \u00a0la medida que la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 irregularmente \u00a0 surtida \u00a0haya \u00a0ocasionado \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0real, \u00a0o \u00a0represente uno potencial para el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0la \u00a0Sala consider\u00f3 que con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0306 \u00a0y \u00a0307 \u00a0del c\u00f3digo de procedimiento penal \u00a0vigente \u00a0en \u00a0ese momento, las nulidades originadas en la fase instructiva, hayan \u00a0o \u00a0no \u00a0sido \u00a0resueltas, s\u00f3lo pueden ser debatidas en el recurso de casaci\u00f3n, y \u00a0que \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0resulta \u00a0acertado exigir a quien la invoca, que \u00a0apele \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0cuando \u00a0de \u00a0antemano se sabe que puede ser \u00a0rechazada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0ad \u00a0quem. \u00a0Esta \u00a0nueva \u00a0postura encontr\u00f3 sustento \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la consideraci\u00f3n de que la aceptaci\u00f3n del contenido material del \u00a0fallo, \u00a0revelada \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del silencio de parte, s\u00f3lo resulta v\u00e1lida si el \u00a0procedimiento \u00a0que \u00a0lo \u00a0sustenta \u00a0es \u00a0leg\u00edtimo, y en la circunstancia de ser la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0medio, \u00a0fundamentalmente \u00a0un \u00a0juicio \u00a0de \u00a0validez.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 El \u00a0 caso \u00a0concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0como \u00a0se \u00a0establece \u00a0de los antecedentes \u00a0procesales, \u00a0la sentencia de primer grado proferida por el Juzgado 7\u00ba penal del \u00a0circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 fue apelada \u00fanicamente por el apoderado de la parte civil \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0en \u00a0perjuicios; \u00a0de \u00a0una \u00a0parte, \u00a0al \u00a0cuestionar \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0reconocido \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0da\u00f1o \u00a0moral \u00a0ocasionado \u00a0con \u00a0el delito, y, de otra, al reclamar la aplicaci\u00f3n en forma real \u00a0de \u00a0los \u00a0instrumentos \u00a0legales establecidos para proteger los derechos de una de \u00a0las v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal superior de Bogot\u00e1, siguiendo los \u00a0lineamientos \u00a0trazados en el art\u00edculo 217 del anterior c\u00f3digo de procedimiento \u00a0penal, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a desatar la alzada en lo que fue objeto de impugnaci\u00f3n, y \u00a0as\u00ed \u00a0advirti\u00f3 \u00a0claramente \u00a0en \u00a0el texto de la sentencia (fl. 5), para terminar \u00a0confirmando \u00a0 \u00a0\u00edntegramente \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0grado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0lo \u00a0pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechas \u00a0estas \u00a0precisiones, \u00a0prima \u00a0facie \u00a0se \u00a0observa \u00a0 entonces \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de defensor, al menos en cuanto \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0primeros \u00a0cargos presentados con apoyo en la causal \u00a0primera, \u00a0deviene ileg\u00edtima; siendo claro que al no haber sido objeto de debate \u00a0en \u00a0segunda instancia,\u00a0 ning\u00fan agravio pudo hab\u00e9rsele infringido debido a \u00a0que \u00a0la competencia del ad quem se restringi\u00f3 a dar respuesta\u00a0 las razones \u00a0del \u00a0 \u00a0disentimiento \u00a0 \u00a0propuestas \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 representante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al no haber exteriorizado su inconformidad con \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0dentro de la oportunidad que la ley le concede \u00a0para \u00a0el \u00a0efecto, \u00a0significa que con su silencio termin\u00f3 por consentirla, y que \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0renuncia impl\u00edcita al inter\u00e9s, carec\u00eda de \u00a0legitimidad para acudir en sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, restar\u00eda por establecer \u00a0si \u00a0por versar tambi\u00e9n la demanda sobre nulidades, asiste inter\u00e9s en ese punto \u00a0al \u00a0 \u00a0casacionista, \u00a0 como \u00a0 tiene \u00a0 advertido \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 desarrollo \u00a0de \u00a0tales \u00a0postulados, \u00a0en \u00a0principio \u00a0el \u00a0censor \u00a0est\u00e1 habilitado para recurrir directamente en casaci\u00f3n, \u00a0pese a no haber apelado la sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, la simple lectura desprevenida de los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0permiten \u00a0llegar \u00a0a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0pretende \u00a0disfrazar la propuesta con los mismos \u00a0argumentos \u00a0que sirvieron de fundamento para plantear la remoci\u00f3n del fallo por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera; \u00a0en una palabra, los cargos por nulidad no son m\u00e1s que una \u00a0repetici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0formulados \u00a0con \u00a0base en la causal primera, lo que de suyo \u00a0indica \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 recurrente \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 inter\u00e9s \u00a0para \u00a0acceder \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0confirmar \u00a0el \u00a0aserto de la Sala, basta \u00a0se\u00f1alar \u00a0al \u00a0respecto \u00a0que en el introito de sus argumentaciones por los cargos \u00a0de \u00a0nulidad, el demandante hace expresa remisi\u00f3n a los razonamientos que apoyan \u00a0los \u00a0cargos \u00a0precedentes, \u00a0alegando que &#8220;los mismos sirven y se bastantean (sic) \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0la \u00a0Acusaci\u00f3n \u00a0presente\u201d (fl. 24). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera que, aparte de faltar al principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0en \u00a0la formulaci\u00f3n de los cargos, el actor apoya la censura por \u00a0esta \u00a0causal \u00a0en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0supuestos en que apoya los dem\u00e1s cargos, para lo \u00a0cual, como se dijo, carece de inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa medida, sin entrar en consideraciones \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de los requisitos formales de admisi\u00f3n, la \u00a0Corte pasar\u00e1 a inadmitir la demanda por esta exclusiva raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, \u00a0SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado JOSE EUGENIO CALDERON GAVIRIA, por las razones \u00a0expuestas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva \u00a0de este prove\u00eddo; en consecuencia, se declara \u00a0desierto el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 este \u00a0 auto \u00a0 no \u00a0procede \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO O. PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18991 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 58. \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0treinta y uno (31) de mayo de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 La \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0formal \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6435\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}