{"id":6425,"date":"2023-09-08T16:24:28","date_gmt":"2023-09-08T16:24:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1897026-09-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:28","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:28","slug":"1897026-09-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1897026-09-02\/","title":{"rendered":"18970(26-09-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso 18970 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No.115 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0veintis\u00e9is \u00a0(26) \u00a0de \u00a0septiembre de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Procede la Sala a pronunciarse en torno a la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n instaurada por el defensor de \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Romero Terreros, condenado por el delito de enriquecimiento il\u00edcito de \u00a0particulares, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de Cali (Valle). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0Ricardo \u00a0Maya \u00a0Correa, la Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0adelant\u00f3 \u00a0un proceso por el delito de enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0particulares. \u00a0De \u00a0esta investigaci\u00f3n, se desprendi\u00f3 otra por la \u00a0misma \u00a0conducta punible contra Germ\u00e1n Romero Terreros. A su cuenta personal y a \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0que \u00a0gerenciaba, fueron girados algunos cheques, por valor de \u00a0veintid\u00f3s \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($22.000.000), \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0otra cuyos \u00a0titulares \u00a0 \u00a0eran\u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hermanos \u00a0 \u00a0Gilberto \u00a0 y \u00a0 Miguel \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Adelantada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998 \u00a0fue \u00a0proferida \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria contra el procesado. En \u00a0ella, \u00a0la Fiscal\u00eda Regional de Cali\u00a0 le imput\u00f3 a Germ\u00e1n Romero Terreros, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de autor, el delito de enriquecimiento il\u00edcito de particulares. El \u00a010 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02000, el Juzgado 2\u00b0 Penal del Circuito de Cali profiri\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia. En esta providencia,\u00a0 se dispuso condenar \u00a0a \u00a0Romero \u00a0Terreros a la pena principal de sesenta y seis (66) meses de prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0diecisiete millones de pesos ($17.000.000). Asimismo, aunque se le \u00a0exoner\u00f3 \u00a0del \u00a0pago \u00a0de perjuicios, se le impuso, a manera de pena accesoria, la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por un t\u00e9rmino igual a la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0principal. \u00a0Contra \u00a0ella \u00a0se \u00a0interpuso, \u00a0por parte de la defensa y el \u00a0sentenciado, \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Cali, el 19 de \u00a0julio de 2001, la confirm\u00f3, por mayor\u00eda, en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tres \u00a0cargos, \u00a0todos \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0220, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991), \u00a0present\u00f3 el demandante contra la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0por \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en error de hecho por falso juicio de identidad en la apreciaci\u00f3n de \u00a0dos \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial, \u00a0viol\u00f3 \u00a0de modo indirecto la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esta v\u00eda, se propone\u00a0 probar que \u00a0el \u00a0Tribunal aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0(prueba completa para dictar sentencia condenatoria) y dej\u00f3 de \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a083 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe), \u00a029 \u00a0(presunci\u00f3n de \u00a0inocencia) \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y 254 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal de 1991 (sana cr\u00edtica). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Primer cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El \u00a0recurrente \u00a0considera \u00a0que \u00a0el sentenciador, al apreciar el testimonio de Miguel \u00a0\u00c1ngel \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela, \u00a0viol\u00f3 \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial de modo indirecto por \u00a0haber incurrido en un falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed sustenta la censura: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Germ\u00e1n \u00a0Romero \u00a0Terreros \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de enriquecimiento il\u00edcito de \u00a0particulares. \u00a0 Uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0soportes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0lo \u00a0constituye \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0\u00c1ngel \u00a0Rodr\u00edguez Orejuela. Pero el contenido de este \u00a0testimonio, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0forzarlo a producir efectos probatorios que no se \u00a0derivan de su materialidad, fue tergiversado por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testimoniante \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela, al \u00a0folio \u00a0247 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0N\u00b0 \u00a02 original, refiri\u00f3 que nunca le hab\u00eda enviado \u00a0cheques \u00a0a \u00a0Germ\u00e1n Romero. Lo que hizo fue prestarles unos de esos instrumentos \u00a0negociables \u00a0a \u00a0Carlos Olaya y a Carlos Plazas, a nombre de Germ\u00e1n Romero, para \u00a0cancelarle \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0el \u00a0valor \u00a0de un ganado que ellos le hab\u00edan comprado para \u00a0Jos\u00e9 Santacruz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0atestaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0este \u00a0punto, \u00a0fue \u00a0tergiversada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal. \u00a0 De \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0deduce \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0 penal \u00a0 de \u00a0Romero \u00a0Terreros. \u00a0Pero \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0por \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0subjetividad, \u00a0le desdibuj\u00f3 su sentido. Prueba de ello, dice el \u00a0casacionista, \u00a0es \u00a0que el magistrado que se apart\u00f3 del criterio de la mayor\u00eda, \u00a0la \u00a0interpret\u00f3 \u00a0de \u00a0manera contraria. Comprendi\u00f3 que a este respecto no pod\u00eda \u00a0generalizarse. \u00a0No en todos los casos, los dineros recibidos por terceros de los \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela \u00a0proven\u00edan de negocios il\u00edcitos. Hubo excepciones. Una de \u00a0ellas, \u00a0la \u00a0de Romero Terreros, quien obtuvo su dinero de la venta de un lote de \u00a0ganado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, al apreciar la declaraci\u00f3n de \u00a0Guillermo \u00a0Pallomari \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0viol\u00f3 \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0de modo \u00a0indirecto \u00a0 por \u00a0 incurrir \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed\u00a0 lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0les infunde un sentido que no \u00a0tienen \u00a0las palabras de Guillermo Pallomari. Seg\u00fan este se\u00f1or, quien mont\u00f3 la \u00a0estructura \u00a0contable de los Rodr\u00edguez, muchas cuentas bancarias fueron abiertas \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0terceros y esos terceros fueron los que le giraron a Romero, bajo \u00a0la \u00a0apariencia \u00a0de tratarse de una transacci\u00f3n l\u00edcita, los veintid\u00f3s millones \u00a0pesos \u00a0($22.000.000) \u00a0de \u00a0que da cuenta este proceso. Por eso no puede afirmarse \u00a0que \u00a0lo \u00a0recibido \u00a0por \u00a0Romero \u00a0sea \u00a0una excepci\u00f3n. Hace parte de la estructura \u00a0montada \u00a0para \u00a0recaudar \u00a0dineros \u00a0obtenidos \u00a0con \u00a0el \u00a0negocio \u00a0del \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal generaliza, dice el recurrente, \u00a0a \u00a0partir de lo expresado por Pallomari. Su apreciaci\u00f3n es subjetiva. No acepta \u00a0que \u00a0los \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela \u00a0hayan \u00a0girado \u00a0cheques \u00a0para \u00a0pagar \u00a0actividades \u00a0l\u00edcitas porque esas cuentas no fueron abiertas con esa finalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Incurri\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al apreciar la experticia contable que realiz\u00f3 el CTI sobre los \u00a0documentos \u00a0de \u00a0Romero \u00a0Terreros. \u00a0El perito designado para el efecto, constat\u00f3 \u00a0que \u00a0los cheques s\u00ed entraron a la contabilidad del procesado, pero por la venta \u00a0de \u00a017 \u00a0vacas \u00a0y un toro, seg\u00fan se estableci\u00f3 mediante recibos que aparecen en \u00a0los archivos de la sociedad Romagud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0cheques \u00a0fueron \u00a0producto \u00a0de \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0mayordomo \u00a0de \u00a0la \u00a0finca\u00a0 \u00a0\u201cLas Mercedes\u201d, \u00a0Hernando \u00a0Navia, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de Romero Terreros. Si todos los estudios \u00a0contables \u00a0que \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0arrojan \u00a0como \u00a0resultado, adem\u00e1s, que Romero no \u00a0tiene \u00a0patrimonio \u00a0por justificar, no puede afirmarse que presenta un incremento \u00a0patrimonial il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0le neg\u00f3 valor probatorio a \u00a0este \u00a0documento. \u00a0No \u00a0acept\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0dinero recibido por Romero Terreros haya \u00a0tenido \u00a0una \u00a0procedencia l\u00edcita. Dice que s\u00f3lo en su apariencia lo es. Pero no \u00a0en \u00a0su \u00a0fondo, en su realidad. Al fallador se le hace inconcebible que sea fruto \u00a0de \u00a0la venta de un lote de ganado. La prueba de que su origen verdadero es otro, \u00a0es \u00a0que \u00a0esa \u00a0suma \u00a0viene \u00a0de \u00a0las \u00a0cuentas \u00a0de \u00a0los \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela. Esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 es \u00a0equivocada. \u00a0Est\u00e1 \u00a0plagada \u00a0de \u00a0inferencias \u00a0il\u00f3gicas. \u00a0De \u00a0ah\u00ed el error de hecho por\u00a0 falso juicio\u00a0 de identidad \u00a0en que ha incurrido, finaliza el actor.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0inadmitir\u00e1 la demanda porque no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0forma \u00a0previstos en el art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 1991 (hoy 212 del mismo estatuto procesal) vigente para \u00a0la \u00e9poca de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las l\u00edneas que siguen, se expondr\u00e1n la \u00a0razones \u00a0en que se fundamenta la\u00a0 inadmisi\u00f3n de la demanda. El tratamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0primeros \u00a0cargos, \u00a0por \u00a0cuando \u00a0para ambos son v\u00e1lidas las mismas \u00a0consideraciones, se har\u00e1 de manera conjunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca \u00a0 del \u00a0 primero \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0 censuras \u00a0 est\u00e1n \u00a0 err\u00f3neamente \u00a0desarrolladas. \u00a0La \u00a0cr\u00edtica \u00a0del \u00a0demandante a los testimonios de Miguel \u00c1ngel \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela \u00a0y Guillermo Alejandro Pallomari Gonz\u00e1lez, est\u00e1 enfocada, \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0el \u00a0desacierto \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0desde una perspectiva puramente \u00a0valorativa. \u00a0En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0someter \u00a0a cuestionamiento los aspectos objetivos de \u00a0estas \u00a0declaraciones, \u00a0como \u00a0corresponde \u00a0al ataque de una sentencia por la v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0fundado \u00a0en un falso juicio de identidad, controvierte la \u00a0forma como el Tribunal apreci\u00f3 su eficacia demostrativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0valora \u00a0a \u00a0su \u00a0modo \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela y Guillermo Pallomari Gonz\u00e1lez, y \u00a0opone \u00a0su \u00a0estimativo \u00a0al \u00a0que \u00a0fue \u00a0realizado \u00a0por el Tribunal en su sentencia. \u00a0Enjuicia \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre, \u00a0sin \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n en esta \u00a0materia, \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el \u00a0sentenciador sopes\u00f3 estas pruebas y discrepa del \u00a0peso probatorio que les confiri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde su propia perspectiva, deduce que el \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 el contenido material de estas pruebas para infundirles un \u00a0sentido \u00a0que \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0naturalmente no aflora de ellas. Pero no determina de \u00a0modo \u00a0 claro \u00a0y \u00a0preciso, \u00a0met\u00f3dicamente, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0modo \u00a0distorsion\u00f3 el juzgador esas declaraciones. No \u00a0se\u00f1ala, \u00a0como \u00a0en rigor debi\u00f3 hacerlo, cu\u00e1l fue la parte espec\u00edfica de estos \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal le suprimi\u00f3 al hecho que esas pruebas revelan, o \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue la que les agreg\u00f3, o de qu\u00e9 modo los descontextualiz\u00f3 o fragment\u00f3 \u00a0para forzarlos a significar lo que en s\u00ed mismo no dec\u00edan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su ataque se redujo a hacerle un juicio a la \u00a0credibilidad \u00a0que el fallador le otorg\u00f3 a estos testimonios. No tuvo en cuenta, \u00a0para \u00a0efectuar \u00a0esta \u00a0labor, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0penal \u00a0nacional rige la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0como \u00a0m\u00e9todo \u00a0procesal \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0las \u00a0sentencias, \u00a0por \u00a0tener \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, cuando se \u00a0discute \u00a0su \u00a0validez \u00a0con base en errores de hecho surgidos de falsos juicios en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0sus \u00a0modalidades, excepto por falso raciocinio, s\u00f3lo pueden ser \u00a0atacadas desde un punto de vista eminentemente objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0precisamente, \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0extensivos los errores t\u00e9cnicos de la demanda. El impugnante formul\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo de conformidad con las previsiones del error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad. Pero como no alcanz\u00f3 a probarlo por el conducto regular aceptado \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0dado que se circunscribi\u00f3 a enfrentar su apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0la \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0opt\u00f3 por desarrollarlo por la v\u00eda del falso \u00a0raciocinio, \u00a0aludiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0irracionalidad de las inferencias plasmadas en la \u00a0sentencia, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0se\u00f1alar cu\u00e1les fueron los principios de la ciencia, las \u00a0reglas \u00a0de la l\u00f3gica o las m\u00e1ximas del sentido com\u00fan o de la experiencia, que \u00a0en \u00a0esa providencia se transgredieron con el fin de desdibujar el sentido propio \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0develados \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0los testimonios de Miguel Rodr\u00edguez \u00a0Orejuela \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Guillermo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pallomari \u00a0Gonz\u00e1lez.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En torno al tercer cargo \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0censura \u00a0 est\u00e1 \u00a0 incorrectamente \u00a0desarrollada. \u00a0Al \u00a0error \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de la experticia presentada por el \u00a0t\u00e9cnico \u00a0contable \u00a0del C.T.I., le atribuye dos causas excluyentes por su propia \u00a0naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En principio, plantea que el Tribunal, al \u00a0evaluar \u00a0esa \u00a0evidencia, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad. Pero a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, sin que haya se\u00f1alado la parte espec\u00edfica y objetiva en que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0supresi\u00f3n, la adici\u00f3n o la sectorizaci\u00f3n del hecho generador \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba, \u00a0acusa la sentencia, absteni\u00e9ndose tambi\u00e9n de probarlo, de no \u00a0estar edificada sobre un raciocinio sano, l\u00f3gico, coherente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su criterio, el Tribunal, no obstante \u00a0haberse \u00a0establecido \u00a0por \u00a0medio \u00a0del experto que los cheques materia del delito \u00a0investigado \u00a0ingresaron \u00a0a \u00a0las \u00a0cuentas \u00a0de \u00a0Romero \u00a0Terreros \u00a0por raz\u00f3n de su \u00a0actividad \u00a0ganadera, \u00a0no \u00a0le otorg\u00f3 credibilidad al contenido de esta pieza. El \u00a0hecho \u00a0de que el Tribunal haya estimado que ese experticio no desvirt\u00faa por s\u00ed \u00a0mismo \u00a0el \u00a0origen \u00a0del \u00a0dinero \u00a0representado \u00a0en \u00a0esos t\u00edtulos-valores, situado \u00a0justamente \u00a0en \u00a0las \u00a0cuentas bancarias de Miguel Rodr\u00edguez Orejuela, conduce al \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0un alcance que ese informe contable \u00a0objetivamente \u00a0 no \u00a0 tiene. \u00a0 Y \u00a0es \u00a0ah\u00ed, \u00a0puntualiza, \u00a0donde \u00a0se \u00a0concreta \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0 esa \u00a0prueba \u00a0hace \u00a0manifiesto.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0probar la distorsi\u00f3n de esta prueba, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de identificar las modificaciones que por defecto o por exceso oper\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0sobre \u00a0su \u00a0materialidad, \u00a0hace \u00a0suyas \u00a0las consideraciones del \u00a0magistrado \u00a0que \u00a0salv\u00f3\u00a0 \u00a0el \u00a0voto \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0desatar \u00a0el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Sobre la base de la valoraci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el funcionario disidente respecto de esta probanza, de quien resalta \u00a0el \u00a0equilibrio \u00a0de su postura en este punto, se permite sostener que el Tribunal \u00a0hizo \u00a0deducciones \u00a0il\u00f3gicas \u00a0opuestas \u00a0al \u00a0m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. Pero no \u00a0demuestra \u00a0cu\u00e1les fueron los principios de la ciencia, las reglas de la l\u00f3gica \u00a0o \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0el \u00a0sentido com\u00fan que el sentenciador \u00a0contravino \u00a0o dej\u00f3 de lado en su apreciaci\u00f3n de esta prueba, as\u00ed como tampoco \u00a0intenta se\u00f1alar las que ha debido aplicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protuberantes, \u00a0entonces, \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0acusa \u00a0la \u00a0demanda. Formula un error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0no \u00a0lo \u00a0sustenta \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0las \u00a0convenciones t\u00e9cnicas del \u00a0recurso. \u00a0Reduce \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0a una libre confrontaci\u00f3n\u00a0 de criterios. \u00a0Pero \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan: \u00a0a \u00a0un mismo error, el de hecho, le atribuye dos causas que se \u00a0repelen \u00a0entre \u00a0s\u00ed. \u00a0Si \u00a0se \u00a0inclin\u00f3 por el error basado en un falso juicio de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0no le estaba permitido aducir, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0mismo \u00a0elemento \u00a0probatorio objeto de ataque, un falso raciocinio \u00a0por \u00a0 desconocimiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Al \u00a0invocar \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0estas \u00a0dos \u00a0causas \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0viol\u00f3 el principio \u00a0l\u00f3gico de contradicci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con el principio de restricci\u00f3n \u00a0que \u00a0rige \u00a0la competencia de la Corte, y ante la notoria falta de los requisitos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, no \u00a0podr\u00e1 \u00a0 admitirse \u00a0 la \u00a0 demanda, \u00a0 como \u00a0 se \u00a0 dijo \u00a0 al \u00a0principio \u00a0de \u00a0estas \u00a0consideraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inadmitir, \u00a0por no reunir los requisitos \u00a0de \u00a0forma, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del se\u00f1or Germ\u00e1n Romero \u00a0Terreros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Contra \u00a0este \u00a0auto, no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No \u00a0hay firma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso 18970 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No.115 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0veintis\u00e9is \u00a0(26) \u00a0de \u00a0septiembre de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS 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