{"id":6423,"date":"2023-09-08T16:24:28","date_gmt":"2023-09-08T16:24:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1893205-12-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:28","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:28","slug":"1893205-12-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1893205-12-02\/","title":{"rendered":"18932(05-12-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18932 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 153 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., cinco de diciembre de dos mil \u00a0dos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada CARMELINA \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra la sentencia del 27 de junio de 2001 proferida en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por el Tribunal Superior de Valledupar, por medio de la cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0del Juzgado 2\u00ba Penal del Circuito de esa ciudad dictada el 14 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02000, que la conden\u00f3 a la pena principal de 14 meses de prisi\u00f3n \u00a0como autora del delito de falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte examina si el libelo satisface las \u00a0exigencias del art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0proceso ejecutivo singular adelantado en \u00a0el \u00a0 Juzgado \u00a03\u00ba \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Valledupar, \u00a0del \u00a0Banco \u00a0Industrial \u00a0Colombiano \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Manuela \u00a0 P\u00e9rez \u00a0Zambrano, \u00a0tuvo \u00a0como base un pagar\u00e9 el cual \u00e9sta no \u00a0suscribi\u00f3, \u00a0instrumento que respaldaba una deuda que con esa entidad financiera \u00a0ten\u00eda \u00a0 \u00a0CARMELINA \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 P\u00c9REZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia formulada por la \u00a0se\u00f1ora \u00a0P\u00e9rez Zambrano y en \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0adelantada, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a010\u00aa \u00a0Delegada ante los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito de esa ciudad orden\u00f3 la apertura de instrucci\u00f3n \u00a0el 2 de marzo de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARMELINA \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0fue \u00a0escuchada \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente. \u00a0Con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 11 de agosto de la misma anualidad, la fiscal\u00eda le impuso como \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento cauci\u00f3n prendaria, por los delitos de fraude procesal \u00a0y falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la \u00a0fase instructiva, la oficina \u00a0investigadora \u00a0acus\u00f3 a la procesada como presunta autora de las mismas especies \u00a0delictivas \u00a0mencionadas en la medida de aseguramiento, seg\u00fan resoluci\u00f3n del 21 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de 1999. Apelada esta determinaci\u00f3n, la fiscal\u00eda ad quem la revoc\u00f3 \u00a0parcialmente, \u00a0en el sentido de precluir la instrucci\u00f3n por el delito de fraude \u00a0procesal, mediante providencia del 15 de septiembre subsiguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asumi\u00f3 el conocimiento del juicio el Juzgado \u00a02\u00ba \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Valledupar, \u00a0quien \u00a0luego \u00a0de \u00a0realizar \u00a0la vista \u00a0p\u00fablica, \u00a0emiti\u00f3 \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer grado, en la fecha y sentido conocidos, el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0por el tribunal con el suyo que es objeto de este recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Magistrado Ponente de la Sala de Decisi\u00f3n \u00a0concedi\u00f3 \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 considerar \u00a0 que \u00a0la \u00a0reforma \u00a0a \u00a0este \u00a0medio \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0por \u00a0la Ley 553 de 2000, s\u00f3lo se \u00a0pod\u00eda \u00a0aplicar \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0por delitos ocurridos con posterioridad a la \u00a0entrada \u00a0en vigencia de esa norma, de conformidad con la sentencia C-252 de 2001 \u00a0de la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el amparo de la causal se\u00f1alada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0207-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, el casacionista acusa la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0una norma de derecho \u00a0sustancial, \u00a0 por \u00a0 causa \u00a0 de \u00a0 un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empieza \u00a0en el desarrollo de la censura, por \u00a0hacer \u00a0unas breves consideraciones sobre los elementos del delito de falsedad en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0estructura \u00a0el \u00a0hecho punible y cu\u00e1ndo se puede \u00a0hablar de una conducta dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error se concret\u00f3 en la apreciaci\u00f3n que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0apoyaron \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0informe \u00a0de \u00a0grafolog\u00eda, en el cual se concluy\u00f3 que la primera \u00a0firma \u00a0cuestionada, \u00a0de \u00a0las \u00a0estampadas \u00a0en el documento, fue confeccionada por \u00a0CARMELINA \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0P\u00c9REZ, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la \u00a0segunda r\u00fabrica dubitada no corresponde al gesto gr\u00e1fico de \u00a0la se\u00f1ora Manuela P\u00e9rez Zambrano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Existe error de hecho, porque se le dio a la \u00a0prueba \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene, \u00a0pues \u00a0no \u00a0dice \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada hubiese \u00a0falsificado \u00a0la \u00a0firma \u00a0de \u00a0Manuela P\u00e9rez, \u00a0simplemente\u00a0 que los rasgos gr\u00e1ficos de la firma no son los \u00a0de \u00a0\u00e9sta. \u00a0Destaca \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0posible \u00a0aclarar \u00a0si \u00a0las \u00a0dos \u00a0firmas fueron \u00a0estampadas \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0persona, \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0de \u00a0la insuficiencia de material \u00a0enviado a los peritos graf\u00f3logos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0discurre \u00a0acerca \u00a0del \u00a0concepto \u00a0de \u00a0certeza \u00a0para condenar y de la forma como se adquiere. Posteriormente se plantea \u00a0una \u00a0serie \u00a0de interrogantes, tales como si es posible hablar de certeza, cuando \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0conceptu\u00f3 \u00a0que \u00a0no hubo elementos de juicio \u00a0suficientes \u00a0para determinar si las dos firmas pertenec\u00edan a una misma persona. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 existiendo \u00a0 la \u00a0 duda, \u00a0 es \u00a0posible \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Manuela \u00a0P\u00e9rez distorsionara su r\u00fabrica o \u00a0que \u00a0haya \u00a0puesto a firmar por ella a una persona diferente; del mismo modo, que \u00a0haya \u00a0sido \u00a0por parte del mismo banco que se procedi\u00f3 a plasmar la firma de tal \u00a0dama, \u00a0para \u00a0cubrir \u00a0un \u00a0error \u00a0al \u00a0emitir la tarjeta de cr\u00e9dito a nombre de la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales hip\u00f3tesis generan un verdadero estado \u00a0de \u00a0duda. \u00a0Si \u00a0se declara la responsabilidad en esas condiciones, el funcionario \u00a0est\u00e1 \u00a0usando indebidamente una prueba, porque le da un alcance que no tiene. La \u00a0misma \u00a0Corte, \u00a0agrega, \u00a0nunca \u00a0le \u00a0ha \u00a0otorgado \u00a0pleno \u00a0valor demostrativo a los \u00a0dict\u00e1menes grafol\u00f3gicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas de una \u00a0firma \u00a0pueden \u00a0variar \u00a0y ser distintas, sin que eso implique que fue escrita por \u00a0diferente \u00a0persona, \u00a0ya \u00a0que \u00a0es \u00a0posible \u00a0que se modifique en el transcurso del \u00a0tiempo \u00a0por diferentes factores. En la grafolog\u00eda no hay principios inconcusos, \u00a0ni pueden derivarse conclusiones cient\u00edficas ciertas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0norma violada se\u00f1ala el art\u00edculo 221 \u00a0del Decreto 100 de 1980, 289 del actual C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurso es procedente, en aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, porque los hechos ocurrieron con anterioridad a la \u00a0vigencia de la Ley 553 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita se case la sentencia y se absuelva a \u00a0la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Corte \u00a0 ya \u00a0 ha \u00a0resuelto \u00a0en \u00a0varias \u00a0oportunidades \u00a0el \u00a0tema \u00a0de la ley aplicable para la concesi\u00f3n de un recurso, y \u00a0en \u00a0todas \u00a0se \u00a0ha \u00a0acogido \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0que la posibilidad de impugnar una \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0que \u00a0est\u00e9 \u00a0vigente al momento en que ella es \u00a0proferida, \u00a0que \u00a0es \u00a0cuando surge el derecho para el sujeto procesal que resulte \u00a0afectado \u00a0en su inter\u00e9s. As\u00ed por ejemplo, en prove\u00eddo del 1\u00ba de noviembre de \u00a02001 \u00a0 con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll, \u00a0se \u00a0dijo \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInterpuesta la casaci\u00f3n y presentada la \u00a0demanda \u00a0bajo \u00a0el \u00a0imperio \u00a0de \u00a0la ley 553 de 2000, y cuando a\u00fan no hab\u00eda sido \u00a0proferido \u00a0el fallo de constitucionalidad que separ\u00f3 del ordenamiento jur\u00eddico \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba \u00a0y \u00a018 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0ley, \u00a0entre \u00a0otros, en \u00a0observancia \u00a0del \u00a0principio \u00a0tempus \u00a0regit \u00a0actum seg\u00fan el cual las actuaciones \u00a0procesales \u00a0cumplidas \u00a0en vigencia de la ley que las rigi\u00f3 quedan consolidadas, \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite \u00a0debe \u00a0surtirse \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0\u00e9sta, \u00a0pues \u00a0ante la ausencia de \u00a0disposici\u00f3n \u00a0en \u00a0contrario, el principio general consagrado por el art\u00edculo 40 \u00a0de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887 \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cLas \u00a0leyes \u00a0concernientes \u00a0a \u00a0la \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ritualidad \u00a0de \u00a0los \u00a0juicios \u00a0prevalecen sobre las anteriores \u00a0desde el momento en que deben empezar a regir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con esta disposici\u00f3n se debe \u00a0concluir \u00a0que, \u00a0salvo \u00a0los \u00a0casos en que la favorabilidad resulte procedente, la \u00a0normatividad \u00a0aplicable a la casaci\u00f3n es la vigente para el momento en que, por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del proferimiento del fallo de segunda instancia, se ejercita el derecho \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se vincula inescindiblemente a la naturaleza rogada \u00a0del \u00a0instrumento, \u00a0y, por ende, a la facultad dispositiva atribuida a las partes \u00a0de \u00a0perseguir el desquiciamiento del fallo de segunda instancia con ocasi\u00f3n del \u00a0agravio inferido, pero siempre dentro de un marco de oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEllo \u00a0si se toma en cuenta que el objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0es \u00a0otro \u00a0distinto que la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0calificada \u00a0por \u00a0la \u00a0parte \u00a0como \u00a0lesiva \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0y, \u00a0consecuentemente, \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses \u00a0particulares, \u00a0siendo, por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u201cel \u00a0hecho\u201d \u00a0que \u00a0da \u00a0origen \u00a0a la decisi\u00f3n del juez de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en orden a que se restaure la vigencia del ordenamiento jur\u00eddico, y \u00a0se \u00a0 corrija \u00a0 el \u00a0 agravio \u00a0 inferido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0parte \u00a0que \u00a0a \u00a0dicho \u00a0mecanismo \u00a0acude.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo expuesto ha sido enfatizado de antiguo \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0(cfr. \u00a0auto \u00a0casaci\u00f3n, agosto 18\/94. M.P. Dr. SAAVEDRA \u00a0ROJAS. \u00a0Rad. \u00a09645), \u00a0y \u00a0reiterado por la propia Corte Constitucional (Sentencia \u00a0No. \u00a0 T-1625\/2000), \u00a0 tomando \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0 constitucional \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0atribuida \u00a0al \u00a0\u00f3rgano legisferante para establecer \u00a0procedimientos, \u00a0se\u00f1alar las reglas referidas a los medios de impugnaci\u00f3n, las \u00a0clases \u00a0 de \u00a0 providencias \u00a0contra \u00a0las \u00a0cuales \u00a0proceden, \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0para \u00a0interponerlos, \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0hacerlo, los motivos que pueden ser aducidos, los \u00a0efectos \u00a0en \u00a0que \u00a0deben \u00a0concederse, \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0para \u00a0su \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0funcionario competente para ello\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello as\u00ed, la pretensi\u00f3n de que se \u00a0aplique \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0la norma que regulaba la procedencia del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de los hechos juzgados, se queda sin \u00a0fundamento, \u00a0pues \u00a0no se trata en este caso de resolver \u00a0un \u00a0asunto relativo a la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta o respecto de la \u00a0duraci\u00f3n o modalidad de la pena correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el evento que nos ocupa, la sentencia fue \u00a0dictada \u00a0cuando \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 ya hab\u00eda sido \u00a0reformado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0la Ley 553 de 2000, de manera que es muy \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0original de esa norma nunca fue aplicable a este caso, \u00a0luego \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0tenerla \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0como pretende el defensor y como lo \u00a0consider\u00f3 equivocadamente el tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0el hecho de que el recurso haya sido \u00a0interpuesto \u00a0por la procesada, quien no invoc\u00f3 en su escrito el calificativo de \u00a0excepcional \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0exoneraba \u00a0al abogado para que en la demanda \u00a0precisara \u00a0que \u00a0acud\u00eda \u00a0por esa v\u00eda, dado que la pena m\u00e1xima prevista para el \u00a0delito \u00a0de falsedad en documento privado, tanto en la legislaci\u00f3n derogada como \u00a0en \u00a0la \u00a0vigente, \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0superior \u00a0a \u00a0la condici\u00f3n de \u00a0procedibilidad \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n que introdujo el art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 553 de \u00a02000 \u00a0y \u00a0recogido \u00a0por \u00a0el \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal vigente, \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0consagran \u00a0su \u00a0viabilidad cuando las sentencias de segundo grado \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0de \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0o el Tribunal Superior \u00a0Militar, \u00a0versan \u00a0sobre \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan se\u00f1alada una pena privativa de la \u00a0libertad que exceda de 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, como el libelista no acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0prevista en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 1\u00ba de la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, se inadmitir\u00e1 la demanda por improcedencia del recurso y se \u00a0dispondr\u00e1 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0 inmediata \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0 al \u00a0 tribunal \u00a0 de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0presentada \u00a0 en \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 procesada \u00a0 CARMELINA \u00a0 \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ. \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, se declara desierto el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BARON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18932 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 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