{"id":636,"date":"2023-09-07T20:38:46","date_gmt":"2023-09-07T20:38:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10052-07-10-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:46","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:46","slug":"10052-07-10-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10052-07-10-97\/","title":{"rendered":"10052 (07-10-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 REAPERTURA DE LA INVESTIGACION\/ REFORMATIO IN \u00a0PEJUS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a01.- El art\u00edculo \u00a0473 \u00a0del Decreto 050 de 1987, modificado por el art\u00edculo 25 del Decreto 1861 de \u00a01989, \u00a0dispon\u00eda \u00a0que \u00a0vencido el t\u00e9rmino de reapertura, deber\u00e1 ser cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0fenecido \u00a0el \u00a0traslado \u00a0a \u00a0las partes, el juez &#8220;decretar\u00e1 la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procedimiento si no hubiere m\u00e9rito para formular resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n&#8221;. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0bastaba \u00a0el \u00a0simple \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo ni la \u00a0invariabilidad \u00a0probatoria \u00a0para que operara la cesaci\u00f3n del proceso porque era \u00a0indispensable \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba y que no existiera m\u00e9rito \u00a0para \u00a0acusar. \u00a0Imposible \u00a0determinar \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de fundamentos para proferir \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n sin analizar la prueba obrante en el sumario, as\u00ed no \u00a0se hubiera recaudado ninguna durante la reapertura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0no \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de la reformatio \u00a0in pejus, sufri\u00f3 modificaci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0con la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Nacional de 1991 (art\u00edculo \u00a031) \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0permite \u00a0la \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0cuando el condenado sea \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0y \u00a0el art\u00edculo 34 de la ley 81 de 1993, modificatorio del 217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal vigente, que otorga competencia al superior \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0 revisar \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanicamente \u00a0 los \u00a0 aspectos \u00a0impugnados, \u00a0reforma \u00a0inspirada \u00a0en \u00a0el \u00a0principio seg\u00fan el cual quien apela a una instancia \u00a0superior \u00a0tiene \u00a0por \u00a0finalidad \u00a0la \u00a0de mejorar su situaci\u00f3n jur\u00eddica, m\u00e1s no \u00a0empeorarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 10052 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARIO \u00a0MANTILLA NOUGUES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.120 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., octubre siete (7) \u00a0de mil novecientos noventa y siete (1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Superadas m\u00faltiples incidencias propiciadas \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0NARCISO \u00a0SALUSTIO \u00a0IBARRA FERNANDEZ y su defensor, decide la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el primero de \u00a0ellos, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Pasto de 15 de julio de \u00a01994, \u00a0que \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 por los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad \u00a0de documentos, en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los \u00a0meses \u00a0de enero y febrero de 1986, \u00a0siendo \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0la Caja de Cr\u00e9dito Agrario Industrial y Minero, agencia \u00a0de \u00a0Sibundoy \u00a0(Putumayo), \u00a0el \u00a0individuo \u00a0NARCISO \u00a0SALUSTIO IBARRA FERNANDEZ, se \u00a0hicieron \u00a0tres giros telegr\u00e1ficos con destino a la Sucursal de la misma entidad \u00a0en \u00a0Samaniego \u00a0(Nari\u00f1o), \u00a0los cuales fueron abonados a las cuentas corrientes y \u00a0de \u00a0ahorros \u00a0que \u00a0el \u00a0nombrado \u00a0NARCISO SALUSTIO hab\u00eda abierto en \u00e9sta \u00faltima \u00a0poblaci\u00f3n; \u00a0estableci\u00e9ndose que los giros fueron elaborados ap\u00f3crifamente por \u00a0\u00e9l, \u00a0apropi\u00e1ndose \u00a0il\u00edcitamente \u00a0de esa manera de la suma de cuarenta y siete \u00a0millones de pesos ($47.000.000.oo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0TRAMITE PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n fue iniciada por el Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Sibundoy, \u00a0a \u00a0ella se vincul\u00f3 mediante indagatoria al \u00a0nombrado \u00a0IBARRA FERNANDEZ, y a los directores encargado y titular de la oficina \u00a0de \u00a0la \u00a0Caja \u00a0Agraria en Samaniego JAIME ERNESTO MERA BACCA Y HORACIO ARQUIMEDES \u00a0MELO \u00a0MONDRO\u00d1ERO, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0padre \u00a0y \u00a0hermanos del primero de ellos, \u00a0cerrada \u00a0la instrucci\u00f3n fue calificada el 19 de abril de 1989 por el Juzgado 24 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Mocoa con reapertura de la investigaci\u00f3n por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0sesenta d\u00edas, de acuerdo al art\u00edculo 473 del Decreto 050 de 1987 \u00a0entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Meses \u00a0despu\u00e9s, \u00a0el \u00a022 de junio de 1990 el \u00a0mismo \u00a0Juzgado \u00a0calific\u00f3 por segunda vez el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n en contra de NARCISO SALUSTIO IBARRA FERNANDEZ por los delitos de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0concurso con estafa; contra JAIME ERNESTO \u00a0MERA \u00a0BACCA \u00a0Y HORACIO ARQUIMEDES MELO MONDRO\u00d1ERO por peculado culposo y contra \u00a0SEGUNDO \u00a0JUAN \u00a0IBARRA \u00a0ROSERO, \u00a0MARIANITA \u00a0DE \u00a0JESUS \u00a0Y \u00a0LEOVAR \u00a0ULPIANO \u00a0IBARRA \u00a0FERNANDEZ \u00a0como c\u00f3mplices del delito de estafa; enjuiciamiento reformado por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pasto mediante el suyo de 5 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01991 (fs. 1126 y ss. del expediente) en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0acusar \u00a0a \u00a0NARCISO \u00a0SALUSTIO \u00a0IBARRA \u00a0FERNANDEZ \u00a0por los delitos de \u00a0peculado \u00a0 por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0realizados \u00a0en \u00a0concurso; revoc\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n que pesaba contra \u00a0el \u00a0padre \u00a0y \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0confirm\u00e1ndo \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0los dem\u00e1s \u00a0puntos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada \u00a0audiencia p\u00fablica, correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Promiscuo \u00a0del Circuito de Mocoa (Putumayo) poner fin a la \u00a0instancia \u00a0condenando a NARCISO SALUSTIO IBARRA FERNANDEZ a la pena principal de \u00a014 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0seiscientos \u00a0mil \u00a0pesos, interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por un lapso de diez a\u00f1os y al pago en concreto \u00a0de \u00a0los perjuicios causados en favor de la Caja de Cr\u00e9dito Agrario Industrial y \u00a0Minero. \u00a0Conden\u00f3 \u00a0adem\u00e1s \u00a0a JAIME ERNESTO MERA BACCA Y HORACIO ARQUIMEDES MELO \u00a0MONDRO\u00d1ERO \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de un a\u00f1o y seis meses de arresto y multa de \u00a0veinte \u00a0y \u00a0diez \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0respectivamente, \u00a0otorg\u00e1ndoles \u00a0el subrogado de la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. Apelado el fallo por IBARRA FERNANDEZ y su \u00a0defensor \u00a0fue \u00a0reformado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Pasto, decisi\u00f3n que es \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n. Rebaj\u00f3 el Tribunal la pena a 7 a\u00f1os 6 meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0para IBARRA FERNANDEZ por los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0en documentos privados, y rebaj\u00f3 a 8 meses, 10 d\u00edas de arresto la \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0JAIME \u00a0ERNESTO \u00a0MERA BACCA, confirm\u00e1ndo la sentencia en los \u00a0dem\u00e1s puntos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0formulan \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0el \u00a0uno como \u00a0principal y el otro como subsidiario, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0Principal:- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nulidad \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n por la comprobada \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0irregularidad sustancial violatoria del debido proceso y el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0haberse calificado por segunda vez el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en contra del procesado \u00a0NARCISO \u00a0SALUSTIO IBARRA FERNANDEZ, despu\u00e9s de transcurridos doscientos setenta \u00a0d\u00edas \u00a0contados \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que orden\u00f3 la reapertura de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0improrrogable \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0sesenta d\u00edas, conforme al \u00a0art\u00edculo \u00a0473 \u00a0del decreto 050 de 1987 entonces vigente, sin haberse practicado \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0decretadas, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0indicado \u00a0hubiese sido cesar \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0su \u00a0favor, de acuerdo al criterio dominante de la Corte sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0consignado \u00a0en \u00a0algunas \u00a0decisiones \u00a0cuyos \u00a0principales apartes \u00a0reproduce el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego expresa: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;En \u00a0el \u00a0caso \u00a0la \u00a0reapertura \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a019 de abril de 1989 \u00a0(f.665), \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0perentorio \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de los sesenta d\u00edas siguientes no se \u00a0produjo \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0por \u00a0lo que era imperioso cesar procedimiento, una vez \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0contener \u00a0esa \u00a0norma \u00a0Art\u00edculo \u00a0473 C.P.P. un \u00a0derecho \u00a0y \u00a0no se procedi\u00f3 de esa manera por lo que se menoscab\u00f3 gravemente la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0esa \u00a0\u00e9poca \u00a0y se perjudic\u00f3 en forma tan grave el \u00a0derecho \u00a0 de \u00a0defensa \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0ser \u00a0por \u00a0esa \u00a0arbitrariedad \u00a0de \u00a0cerrar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0quiso \u00a0el Instructor Narciso Ibarra Fern\u00e1ndez estuviera \u00a0(sic) \u00a0absuelto \u00a0y \u00a0de esa manera perjudic\u00f3 y socab\u00f3 la estructura del proceso \u00a0inaplicando \u00a0una \u00a0norma \u00a0sustancial por contener un derecho y afectando en forma \u00a0grave \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0ser \u00a0por \u00a0esa \u00a0grave \u00a0falla \u00a0hoy no estar\u00eda \u00a0condenado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0en consecuencia casar la sentencia \u00a0recurrida \u00a0y \u00a0declarar \u00a0la nulidad del proceso a partir del auto de 30 de agosto \u00a0de \u00a01988 \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u00a0tardiamente \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n, absolviendo al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0Subsidiario:- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nulidad \u00a0del \u00a0juicio \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0de las providencias judiciales puesto que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n interpuesto por los procesados \u00a0JAIME \u00a0MERA BACCA Y HORACIO MELO MONDRO\u00d1ERO contra la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por el Juzgado 24 de Instrucci\u00f3n Criminal de Mocoa el 22 de junio de \u00a01990 \u00a0por \u00a0peculado \u00a0culposo \u00a0&#8220;decidi\u00f3 \u00a0en \u00a0detrimento de la defensa de Narciso \u00a0Salustio \u00a0Ibarra \u00a0Fern\u00e1ndez reformar la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n para acusarlo \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0documental y peculado y no de falsedad documental y estafa como lo \u00a0hizo \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia&#8221;; \u00a0pese \u00a0a \u00a0no ser sujeto procesal \u00a0apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pod\u00eda \u00a0revisar \u00a0integramente \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de los apelantes &#8220;PERO NO PODIA \u00a0REVISAR \u00a0LA \u00a0SITUACION \u00a0JURIDICA \u00a0DE \u00a0LOS \u00a0NO \u00a0APELANTES porque hab\u00eda adquirido \u00a0ejecutoria la providencia de primera instancia..&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0agrega \u00a0que \u00a0dicho \u00a0proceder \u00a0vulner\u00f3 \u00a0gravemente \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del debido proceso y afect\u00f3 el derecho a la defensa \u00a0de \u00a0IBARRA \u00a0FERNANDEZ \u00a0pues \u00a0de \u00a0haber \u00a0persistido \u00a0la acusaci\u00f3n por falsedad y \u00a0estafa \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0condenado por peculado, siendo absuelto por la estafa \u00a0por \u00a0no \u00a0configurarse \u00a0dicho \u00a0delito; \u00a0irregularidad \u00a0que gener\u00f3 la nulidad del \u00a0proceso \u00a0la \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0declarada \u00a0a partir de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0dictada por el Tribunal el 5 de abril de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESPUESTA DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El se\u00f1or Procurador Primero Delegado en lo \u00a0Penal, \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0la pretensi\u00f3n anulatoria del censor porque ninguno de los \u00a0cargos formulados a la sentencia est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0al cargo principal de nulidad por \u00a0haberse \u00a0demorado \u00a0el \u00a0nuevo cierre de la investigaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0 reapertura \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 haberse \u00a0 evacuado \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0decretadas \u00a0expresa \u00a0que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en \u00a0\u00e9ste \u00a0caso \u00a0no \u00a0deja \u00a0de ser una \u00a0irregularidad \u00a0que no es de tal entidad como para invalidar la actuaci\u00f3n o para \u00a0que \u00a0se \u00a0afecte el debido proceso, m\u00e1s bien, el hecho de que se haya prolongado \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0para \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0la \u00a0reapertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0una \u00a0garant\u00eda mayor para el procesado que no redunda en el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0de \u00a0que \u00a0con \u00a0tales \u00a0probanzas \u00a0se hubiere \u00a0demostrado \u00a0su \u00a0inocencia, \u00a0pero \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0todo \u00a0lo contrario, de ah\u00ed se \u00a0desprende la inconformidad del actor..&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aludi\u00f3 \u00a0antes \u00a0a \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0decretadas durante la reapertura de la investigaci\u00f3n, la dificultad de \u00a0su recaudo y la intrascendencia de la irregularidad denunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al cargo subsidiario de nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0las resoluciones judiciales \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0&#8220;no comparte los planteamientos del demandante en el sentido de \u00a0que \u00a0para \u00a0los \u00a0no apelantes ya se encontraba en firme el primer prove\u00eddo, pues \u00a0desde \u00a0el mismo instante en que uno solo de los procesados impugne la decisi\u00f3n, \u00a0\u00e9sta \u00a0providencia que es una sola para todos, conserva su unidad jur\u00eddica, que \u00a0no \u00a0se \u00a0rompe \u00a0ni desconoce por el hecho de que uno de ellos no haya interpuesto \u00a0los recursos que le otorga la ley y otros si,..&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el art\u00edculo 538 del ordenamiento \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0vigente \u00a0para la \u00e9poca de proferirse la providencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0atribu\u00eda \u00a0competencia \u00a0al \u00a0juez o tribunal ad-quem para decidir sin \u00a0ninguna \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la providencia impugnada; es decir, que no exist\u00eda \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0enfatizando \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de \u00a0ejecutoria \u00a0de autos y sentencias es com\u00fan para todos los sujetos procesales no \u00a0existiendo ejecutorias parciales o sectorizadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0Principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asiste raz\u00f3n al se\u00f1or Procurador Delegado \u00a0que descarta la \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>nulidad \u00a0del proceso por haberse calificado \u00a0por \u00a0segunda \u00a0vez el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0recurrente \u00a0NARCISO \u00a0SALUSTIO IBARRA FERNANDEZ, excedi\u00e9ndose el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0reapertura \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n y dejado de recaudar las pruebas \u00a0decretadas, \u00a0 pues \u00a0dicha \u00a0irregularidad \u00a0procesal \u00a0carece \u00a0de \u00a0la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0requerida \u00a0para invalidar la actuaci\u00f3n por desconocimiento del debido proceso o \u00a0afectaci\u00f3n del derecho a la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efectivamente, \u00a0la \u00a0considerable \u00a0mora \u00a0en \u00a0clausurarse \u00a0por segunda vez el ciclo instructivo para calificarse en definitiva \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0como lo preve\u00eda el art\u00edculo 473 del decreto 050 de \u00a01987, \u00a0en cierto modo tolerada por los sujetos procesales intervinientes, pod\u00eda \u00a0considerarse \u00a0 en \u00a0 determinadas \u00a0 circunstancias \u00a0 como \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0car\u00e1cter \u00a0disciplinario \u00a0contra \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0moroso, \u00a0pero \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso generar \u00a0nulidad de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0debido \u00a0proceso no result\u00f3 vulnerado o \u00a0sufri\u00f3 \u00a0 menoscabo \u00a0 porque \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 tramitaci\u00f3n \u00a0se \u00a0produjo \u00a0una \u00a0segunda \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0que era la formalidad contemplada para estos casos \u00a0por \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 473 \u00a0ya \u00a0mencionado. \u00a0Cosa \u00a0diferente \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0nueva \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0sea \u00a0ahora \u00a0del agrado del defensor del procesado recurrente, \u00a0quien \u00a0en la debida oportunidad procesal la consinti\u00f3, al no haberla protestado \u00a0a trav\u00e9s de los medios de impugnaci\u00f3n consagrados en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento por dudas, \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso segundo del art\u00edculo 473, duramente criticada por su \u00a0nocividad \u00a0e \u00a0inconveniencia, \u00a0solo \u00a0resultaba \u00a0viable \u00a0cuando \u00a0al momento de la \u00a0segunda \u00a0calificaci\u00f3n no existiera m\u00e9rito probatorio para formular resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, pues existiendo \u00e9ste, se impon\u00eda la formulaci\u00f3n de cargos sin \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0pudiese alegar la aplicaci\u00f3n de dicha medida desconociendo la \u00a0realidad \u00a0probatoria \u00a0pues \u00a0en \u00a0tal caso la calificaci\u00f3n se har\u00eda contrariando \u00a0esa realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el hipot\u00e9tico evento de retrotraerse el \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0segundo \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n, como propone el \u00a0demandante, \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0cesarse \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0su asistido por \u00a0existir \u00a0prueba \u00a0concluyente \u00a0que \u00a0lo \u00a0compromete \u00a0como \u00a0el \u00a0autor de los hechos \u00a0investigados, \u00a0tal \u00a0como puntualiz\u00f3 el funcionario instructor en la providencia \u00a0calificatoria no protestada por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0referirse \u00a0en \u00a0varias \u00a0ocasiones a situaciones como la planteada. En providencia \u00a0del 28 de junio de 1995 dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;No \u00a0siendo \u00a0el \u00a0derecho una ciencia exacta como las matem\u00e1ticas, \u00a0se \u00a0pueden \u00a0exponer \u00a0interpretaciones varias sobre las normas aplicables o sobre \u00a0los \u00a0medios de convicci\u00f3n y que cuando se presentan cambios de los funcionarios \u00a0en \u00a0un determinado despacho, como es apenas obvio quien llega al mismo, no queda \u00a0comprometido \u00a0con los criterios sostenidos por su antecesor; e incluso aunque se \u00a0tratara \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 funcionario \u00a0 que \u00a0realiza \u00a0las \u00a0dos \u00a0calificaciones \u00a0es \u00a0perfectamente \u00a0 posible \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 segunda \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0advierte \u00a0hechos \u00a0y \u00a0circunstancias \u00a0no \u00a0vislumbradas \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0lo llevan a \u00a0cambiar \u00a0el \u00a0criterio expresado en el calificatorio inicial, sin que por ello se \u00a0pueda \u00a0afirmar \u00a0como \u00a0se hace por el censor que se vulnera el debido proceso. Lo \u00a0contrario \u00a0ser\u00eda \u00a0concluir \u00a0que \u00a0si \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0y \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en la primera \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0funcionario estaba en la obligaci\u00f3n de persistir en \u00e9l, lo que \u00a0evidentemente \u00a0 no \u00a0 es \u00a0razonable \u00a0ni \u00a0l\u00f3gico&#8221; \u00a0(M.P. \u00a0doctor \u00a0EDGAR \u00a0SAAVEDRA \u00a0ROJAS). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0473 del Decreto 050 de 1987, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 25 del Decreto 1861 de 1989, dispon\u00eda que vencido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de reapertura, deber\u00e1 ser cerrada la investigaci\u00f3n y fenecido el \u00a0traslado \u00a0a las partes, el juez &#8220;decretar\u00e1 la cesaci\u00f3n del procedimiento si no \u00a0hubiere \u00a0m\u00e9rito \u00a0para formular resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n&#8221;. Es decir, no bastaba \u00a0el \u00a0simple \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0ni \u00a0la \u00a0invariabilidad \u00a0probatoria para que \u00a0operera \u00a0la cesaci\u00f3n del proceso porque era indispensable una nueva valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0que no existiera m\u00e9rito para acusar. Imposible determinar la \u00a0ausencia \u00a0de fundamentos para proferir resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n sin analizar la \u00a0prueba \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el sumario, as\u00ed no se hubiera recaudado ninguna durante la \u00a0reapertura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente \u00a0eso \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0instructor, \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0como \u00a0lo ordenaba la norma. Valoraci\u00f3n que lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a concluir la presencia de elementos probatorios para dictar resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0Simplemente \u00a0dio \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley y la inconformidad con la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fue \u00a0calificada \u00a0por segunda vez la conducta endilgada al procesado \u00a0IBARRA \u00a0 \u00a0 FERNANDEZ \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 error \u00a0 \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0que \u00a0pueda \u00a0afectar \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0se \u00a0colige \u00a0que \u00a0el cargo de \u00a0nulidad \u00a0enrostrado \u00a0al \u00a0sentenciador es infundado pues no se advierte que en la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante hubiese sufrido mengua o quebranto el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0adelantado \u00a0con estricta sujeci\u00f3n al procedimiento previsto en \u00a0el \u00a0decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987, \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho a la defensa del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0hubiese sido conculcado, ya que por el contrario, \u00e9ste goz\u00f3 a \u00a0plenitud de todas las prerrogativas inherentes a dicha garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera el cargo formulado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00a0Subsidiario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a05 \u00a0de abril de 1991, fecha en la que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Pasto reform\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n proferida por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a024 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de Mocoa, acus\u00f3 a NARCISO SALUSTIO \u00a0IBARRA \u00a0FERNANDEZ \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n y falsedad \u00a0documental \u00a0en \u00a0concurso, \u00a0reg\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo 538 del decreto 050 de 1987 que \u00a0dec\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Competencia \u00a0del superior: \u00a0&#8211; \u00a0El \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0otorga \u00a0competencia \u00a0al \u00a0Juez o \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0para \u00a0decidir sin limitaci\u00f3n alguna, sobre la \u00a0providencia impugnada&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiere ello significar que la modificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0pliego \u00a0de cargos formulados al procesado IBARRA FERNANDEZ se consolid\u00f3 en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0norma citada que otorgaba competencia al superior para decidir \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0alguna la apelaci\u00f3n, por lo que el reproche a la sentencia es \u00a0totalmente injusto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0no \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0pejus, \u00a0 sufri\u00f3 \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0con \u00a0la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Nacional de \u00a01991 \u00a0(art\u00edculo \u00a031) \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0permite la agravaci\u00f3n punitiva cuando el \u00a0condenado \u00a0sea \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 de 1993, \u00a0modificatorio \u00a0del \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente, que otorga \u00a0competencia \u00a0al \u00a0superior \u00a0para \u00a0revisar \u00a0en \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0\u00fanicamente \u00a0los \u00a0aspectos impugnados, \u00a0reforma \u00a0inspirada \u00a0en \u00a0el \u00a0principio seg\u00fan el cual quien apela a una instancia \u00a0superior \u00a0tiene \u00a0por \u00a0finalidad \u00a0la \u00a0de mejorar su situaci\u00f3n jur\u00eddica, m\u00e1s no \u00a0empeorarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco prospera la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DECISION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Penal, de acuerdo con el Procurador Delegado y \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y \u00a0por \u00a0autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE \u00a0 \u00a0 RANGEL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 E. \u00a0 CORDOBA \u00a0 POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. MEJIA ESCOBAR\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JUAN MANUEL \u00a0TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 REAPERTURA DE LA INVESTIGACION\/ REFORMATIO IN \u00a0PEJUS \u00a0\u00a0 4 \u00a01.- El art\u00edculo \u00a0473 \u00a0del Decreto 050 de 1987, modificado por el art\u00edculo 25 del Decreto 1861 de \u00a01989, \u00a0dispon\u00eda \u00a0que \u00a0vencido el t\u00e9rmino de reapertura, deber\u00e1 ser cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0fenecido \u00a0el \u00a0traslado \u00a0a \u00a0las partes, el juez &#8220;decretar\u00e1 la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-636","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=636"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/636\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}