{"id":634,"date":"2023-09-07T20:38:46","date_gmt":"2023-09-07T20:38:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10005-30-10-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:46","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:46","slug":"10005-30-10-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10005-30-10-97\/","title":{"rendered":"10005 (30-10-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DICTAMEN PERICIAL\/ PRUEBA PERICIAL\/ VIOLACION \u00a0DIRECTA DE LA LEY \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4\u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0y \u00a0el \u00a0valor de los \u00a0perjuicios \u00a0puede \u00a0impugnarse, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 295 del C. de P. \u00a0P., \u00a0caso \u00a0en el cual el funcionario judicial decretar\u00e1 la prueba pericial para \u00a0establecer \u00a0lo \u00a0pertinente.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0dictamen ha de \u00a0correr \u00a0la \u00a0suerte de cualquier medio probatorio de naturaleza t\u00e9cnica, pues se \u00a0someter\u00e1 \u00a0a \u00a0los \u00a0controles \u00a0de validez y eficacia de que tratan los art\u00edculos \u00a0264 \u00a0y \u00a0siguientes del Estatuto Procesal Penal y, sobre todo, deber\u00e1 apreciarse \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial conforme con las reglas de la sana cr\u00edtica (art. \u00a0254 \u00a0idem), \u00a0en \u00a0especial, \u00a0las \u00a0que \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0273 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apego \u00a0al \u00a0principio l\u00f3gico antecedente \u00a0consecuente, \u00a0se \u00a0dice que la censura por violaci\u00f3n directa supone definiciones \u00a0acordadas \u00a0sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0prueba de los mismos, de tal manera que la \u00a0discrepancia \u00a0se \u00a0circunscribe \u00a0a \u00a0un \u00a0problema \u00a0de subsunci\u00f3n o de denotaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0aqu\u00e9llos.\u00a0 \u00a0Es decir, cuando el actor opta por la v\u00eda directa, \u00a0ha \u00a0lugar \u00a0a \u00a0una proposici\u00f3n condicional, porque se entiende que la discusi\u00f3n \u00a0del \u00a0encuadramiento \u00a0legal \u00a0est\u00e1 \u00a0supeditada \u00a0a \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la verdad \u00a0f\u00e1ctica declarada en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO No. 10005 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 133 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0treinta \u00a0de \u00a0octubre de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0parte \u00a0del \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0TIBERIO NARANJO \u00a0VANEGAS, \u00a0se ha interpuesto el recurso de casaci\u00f3n en contra de la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado dictada por el Tribunal Superior de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, aprobada \u00a0el \u00a019 de julio de 1994, por medio de la cual se revoc\u00f3 el fallo absolutorio de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y, \u00a0en lugar, se declar\u00f3 que el acusado era responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa.\u00a0 En consecuencia, el fallador dispuso la pena principal \u00a0de \u00a0veintiun \u00a0(21) \u00a0meses y diez (10) d\u00edas de prisi\u00f3n y multa por valor de dos \u00a0mil \u00a0cien \u00a0pesos ($ 2.100.oo); deriv\u00f3 la sanci\u00f3n accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por tiempo igual al de la pena privativa de la \u00a0libertad; \u00a0le impuso al procesado la obligaci\u00f3n de pagar a favor de la ofendida \u00a0Gloria \u00a0Stella \u00a0Torres \u00a0viuda de Salcedo la \u00a0suma \u00a0de \u00a0siete \u00a0millones \u00a0($ 7.000.000.oo), m\u00e1s los intereses \u00a0legales \u00a0y la correcci\u00f3n monetaria, por concepto de perjuicios materiales, y el \u00a0equivalente \u00a0a cien (100) gramos oro, como medida del da\u00f1o moral; y le neg\u00f3 el \u00a0subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0se \u00a0ha dispensado regularmente el tr\u00e1mite de la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, la Sala decidir\u00e1 lo pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0se\u00f1ora \u00a0GLORIA \u00a0STELLA \u00a0TORRES viuda DE SALCEDO, propietaria y \u00a0administradora \u00a0 del \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0comercio \u00a0denominado \u00a0\u201cTaberna \u00a0Los \u00a0Toneles-Restaurante\u201d, \u00a0situado \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera \u00a09\u00aa N\u00b0 23-15 de esta ciudad, \u00a0denunci\u00f3 \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0local \u00a0mercantil comenz\u00f3 a llegar como cliente el se\u00f1or \u00a0H\u00c9CTOR \u00a0TIBERIO \u00a0NARANJO \u00a0VANEGAS, quien, despu\u00e9s de ganarse su confianza y la \u00a0de \u00a0los \u00a0empleados, la indujo a realizar una permuta de su negocio por el 50% de \u00a0otro \u00a0establecimiento \u00a0comercial conocido con el nombre de \u201cPiano Bar Parrilla \u00a0Petronios\u201d \u00a0o \u00a0\u201cChic\u00f3 \u00a098\u201d, \u00a0presuntamente \u00a0de \u00a0propiedad del proponente, \u00a0situado en la calle 98 N\u00b0 15-61 de esta misma capital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0 bien, \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 formalizar \u00a0 la \u00a0permuta, \u00a0el \u00a0oferente \u00a0Naranjo \u00a0Vanegas invit\u00f3 a \u00a0la \u00a0dama \u00a0a \u00a0que conociera el movimiento de su negocio comercial, oportunidad en \u00a0la \u00a0cual la halagada mujer se encontr\u00f3 una apreciable clientela, y despu\u00e9s, el \u00a028 \u00a0de \u00a0febrero de 1989, firmaron el contrato respectivo, por medio de documento \u00a0privado \u00a0en el cual se expresaba que la se\u00f1ora Torres \u00a0viuda \u00a0 de \u00a0 Salcedo \u00a0entregaba \u00a0su \u00a0establecimiento \u00a0mercantil \u00a0avaluado en la suma de siete millones de pesos ($ 7.000.000.oo), y un \u00a0mill\u00f3n \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($ \u00a01.000.000.oo) \u00a0m\u00e1s \u00a0para \u00a0completar \u00a0el \u00a0precio \u00a0que le \u00a0correspond\u00eda, \u00a0y \u00a0a \u00a0cambio \u00a0recib\u00eda \u00a0la \u00a0mitad \u00a0del \u00a0local de comercio \u201cLos \u00a0Petronios\u201d, \u00a0establecimiento \u00a0que \u00a0desde entonces comenz\u00f3 a coadministrar con \u00a0la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Consuelo \u00a0Cardona \u00a0V\u00e9lez, \u00a0quien \u00a0hizo presencia all\u00ed en representaci\u00f3n del copropietario \u00a0Naranjo Vanegas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Apenas \u00a0hab\u00eda \u00a0comenzado \u00a0su ejercicio comercial en el local de la \u00a0calle \u00a0 \u00a098, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0adquirente \u00a0 \u00a0Gloria \u00a0 Stella \u00a0Torres \u00a0se \u00a0enter\u00f3 de sus bajos rendimientos; se dio \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que se trataba de un establecimiento con escasa demanda de usuarios, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0para \u00a0transfer\u00edrselo, \u00a0el \u00a0se\u00f1or Naranjo \u00a0Vanegas \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0preparado \u00a0la escena de un grupo \u00a0ficticio \u00a0de clientes, que en realidad eran amigos del negociante invitados para \u00a0ese \u00a0solo fin;\u00a0 vio que r\u00e1pidamente comenzaron a desfilar por el local los \u00a0acreedores \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0entre ellos, el se\u00f1or Victor \u00a0Fabio \u00a0Arcila \u00a0V\u00e9lez, quien le reclamaba el negocio; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0el \u00a0establecimiento de comercio fue embargado y secuestrado por \u00a0la \u00a0acci\u00f3n ejecutiva instaurada por el acreedor Pedro \u00a0Pablo \u00a0Rocha \u00a0Rodr\u00edquez, hecho este que contribuy\u00f3 a \u00a0la salida de la copropietaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0sentirse \u00a0defraudada, \u00a0la \u00a0permutante \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0recuperar el \u00a0establecimiento \u00a0comercial \u00a0de \u00a0la carrera 9\u00aa, pero el comerciante Naranjo \u00a0Vanegas \u00a0se lo imped\u00eda en tono \u00a0amenazante, \u00a0mas como \u00e9ste dej\u00f3 de cubrir el canon de arrendamiento, sobrevino \u00a0entonces \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de lanzamiento instaurada por el due\u00f1o de la edificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0tal \u00a0hecho \u00a0le \u00a0puso \u00a0fin \u00a0al \u00a0abuso \u00a0del \u00a0acusado y tambi\u00e9n a esa unidad de \u00a0comercio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Correspondi\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0al desaparecido \u00a0Juzgado \u00a0Cuarenta y Cinco de Instrucci\u00f3n Criminal, despacho que orden\u00f3 primero \u00a0diligencias \u00a0 de \u00a0 indagaci\u00f3n \u00a0 preliminar \u00a0 y \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 decidi\u00f3 \u00a0abrir \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 vincular \u00a0 \u00a0 formalmente \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 imputado \u00a0 \u00a0Naranjo \u00a0Vanegas y, por medio de auto del \u00a023 \u00a0de julio de 1990, profiri\u00f3 en su contra medida de aseguramiento consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0como \u00a0presunto \u00a0autor \u00a0de un delito de hurto.\u00a0 \u00a0 Revisada \u00a0 en \u00a0 sede \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0modific\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 delictiva \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0hurto \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 de \u00a0 estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, el mismo despacho instructor calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito sumarial, seg\u00fan providencia fechada el 18 de noviembre de 1991, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n en contra del procesado \u00a0H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0Tiberio \u00a0 \u00a0Naranjo \u00a0 Vanegas, \u00a0como \u00a0presunto autor de un concurso de hechos punibles de estafa \u00a0agravada \u00a0por \u00a0la \u00a0cuant\u00eda de la defraudaci\u00f3n y falsedad en documento privado, \u00a0de \u00a0conformidad con las previsiones de los art\u00edculos 356, 372 y 221 del C\u00f3digo \u00a0Penal (tercer cuaderno original, fs. 28 y siguientes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0sumarial \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0los recursos de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0y \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0finalmente el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0por \u00a0medio de auto del 28 de mayo de 1992, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0circunstanciado \u00a0por la \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0en raz\u00f3n de la cuant\u00eda, y la revoc\u00f3 en lo atinente al injusto de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0(cuaderno \u00a0tribunal \u00a0superior \u00a0N\u00b0 1, fs. 70 y \u00a0siguientes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Doce Penal del Circuito impuls\u00f3 la causa y, por medio \u00a0de \u00a0sentencia fechada el 19 de mayo de 1994, absolvi\u00f3 al procesado Naranjo \u00a0Vanegas \u00a0del \u00fanico cargo por el \u00a0delito \u00a0de estafa deducido finalmente en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n de segunda \u00a0instancia \u00a0(cuarto \u00a0cuaderno \u00a0original, fs. 78 y siguientes).\u00a0 Por \u00faltimo, \u00a0se \u00a0sabe \u00a0que \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n fue impugnada por el apoderado de la parte civil, \u00a0recurso \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0al \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0ya mencionado en la \u00a0introducci\u00f3n (segundo cuaderno del Tribunal, fs. 74 y siguientes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0impugnante \u00a0escoge \u00a0las causales primera y tercera de casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0atacar \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0dispone cuatro cargos y los desarrolla de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al amparo de la causal primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0la sentencia del Tribunal ha violado directamente la ley \u00a0sustancial, \u00a0porque \u00a0interpret\u00f3 err\u00f3neamente los art\u00edculos 3\u00b0, 4\u00b0, 5\u00b0, 23, \u00a061, 68 y 356 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 Argumenta del siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 acusado \u00a0 se \u00a0 lleg\u00f3 \u00a0al \u00a0juicio \u00a0de \u00a0tipicidad, \u00a0antijuridicidad \u00a0y culpabilidad por exclusi\u00f3n, y de la misma manera se hallaron \u00a0reunidos \u00a0los presupuestos del hecho punible de estafa, a sabiendas de que tales \u00a0elementos \u00a0\u201cdeben ser demostrados al procesado\u201d, y cuando la verdad procesal \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0es \u00a0posible \u00a0afirmar \u00a0tal \u00a0silogismo \u00a0en \u00a0forma \u00a0certera \u00a0y \u00a0convincente, en forma inequ\u00edvoca\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0este \u00a0primer \u00a0cargo, dice el censor que se debe \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0incertidumbre \u00a0sobre \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0el objeto material \u00a0protegidos, \u00a0pues, \u00a0aunque la denunciante se refiri\u00f3 a un perjuicio patrimonial \u00a0de \u00a0siete \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($ \u00a07.000.000.oo), \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u201cno se \u00a0allegaron \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0tal sentido\u201d; adem\u00e1s, de conformidad con el art\u00edculo \u00a0295 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0tal \u00a0cuant\u00eda \u00a0fue impugnada y el perito no encontr\u00f3 \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio suficientes para establecer el monto del da\u00f1o material y, \u00a0en \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 tal \u00a0 vac\u00edo, \u00a0 se \u00a0 abstuvo \u00a0 de \u00a0 emitir \u00a0 el \u00a0 respectivo \u00a0dictamen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0se \u00a0atiende \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0y \u00a0espont\u00e1nea \u00a0de la se\u00f1ora \u00a0Gloria \u00a0Stella \u00a0Torres \u00a0viuda \u00a0de Salcedo, \u00a0 se \u00a0 comprende \u00a0 que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0contratantes \u00a0\u201csali\u00f3 \u00a0ganando\u201d \u00a0sino \u00a0que \u00a0\u201cambos salieron perdiendo\u201d, y adem\u00e1s, se infiere que \u00a0no \u00a0se \u00a0ha \u00a0cuantificado \u00a0el perjuicio ocasionado al patrimonio econ\u00f3mico ni el \u00a0provecho \u00a0que \u00a0representa \u00a0para \u00a0el \u00a0acusado \u00a0Naranjo \u00a0Vanegas o un tercero, elementos imprescindibles de la \u00a0tipicidad propia del delito de estafa (art. 3\u00b0 C. P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0demandante \u00a0expone \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0interpretado \u00a0err\u00f3neamente el \u00a0art\u00edculo \u00a0 4\u00b0 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 pues, \u00a0 si \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Torres \u00a0viuda de Salcedo afirma que nadie \u00a0gan\u00f3 \u00a0y que ambos perdieron, no es posible afirmar que hubo lesi\u00f3n o puesta en \u00a0peligro de su patrimonio econ\u00f3mico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 negocio \u00a0ambos \u00a0contratantes \u00a0perdieron, \u00a0recaba \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0no \u00a0divisa el dolo propio de la estafa, exigible de conformidad con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00b0 del c\u00f3digo Penal, el cual se traduce en el provecho para una \u00a0parte y el correlativo perjuicio para la otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que ata\u00f1e a la negaci\u00f3n del subrogado de la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que la conducta \u00a0examinada \u00a0es \u00a0pura y simple, sin agravantes ni atenuantes, y si bien el acusado \u00a0exhibe \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0condenatoria anterior por un hecho punible de estafa, es \u00a0bueno \u00a0saber \u00a0que, conforme con lo que figura en el expediente, no cometi\u00f3 otro \u00a0delito \u00a0durante \u00a0el \u00a0per\u00edodo \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0le \u00a0asignaron \u00a0por cuenta de ese \u00a0antecedente.\u00a0 \u00a0Como \u00a0la \u00a0filosof\u00eda del subrogado se orienta a propiciar la \u00a0resocializaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0mayor \u00a0fuerza \u00a0en \u00a0un \u00a0pa\u00eds \u00a0de \u00a0exacerbada violencia y \u00a0aumento \u00a0acelerado \u00a0del \u00a0delito, \u00a0y \u00a0donde \u00a0las \u00a0c\u00e1rceles no atemperan sino que \u00a0acrecen \u00a0la \u00a0delincuencia, entonces debe tenerse en cuenta que la libertad es el \u00a0principio, \u00a0 m\u00e1xime \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0hablarse \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0\u201csea \u00a0un \u00a0delincuente \u00a0peligroso \u00a0para \u00a0la \u00a0sociedad\u201d, \u00a0o \u00a0que \u00a0se \u00a0haya \u00a0presentado una \u00a0modalidad \u00a0delictiva de mayor relieve frente a las de su categor\u00eda, dado que la \u00a0denunciante \u00a0tambi\u00e9n era comerciante y no puede reputarse como persona inocente \u00a0o \u00a0desconocedora de lo que ocurr\u00eda, si se sabe que estuvo por m\u00e1s de un a\u00f1o y \u00a0medio al frente del negocio permutado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0alude \u00a0a \u00a0una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0provenir \u00a0de un error en la apreciaci\u00f3n del dictamen pericial \u00a0rendido \u00a0 por \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Carlos \u00a0Enrique \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Palacio \u00a0(tercer \u00a0cuaderno \u00a0original, fs. 145 a 147), \u00a0yerro \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del cual se afectaron los art\u00edculos 1\u00b0, 246, 247, 248, 253 y \u00a0264 \u00a0a \u00a0273 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0as\u00ed como el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Explica \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba recaudada no se hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0dicho medio de convicci\u00f3n, s\u00f3lo en la parte considerativa de la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0el \u00a0dictamen es abiertamente contrario a la evidencia, \u00a0aunque \u00a0cabe \u00a0preguntar a cu\u00e1l evidencia se refiere el Tribunal, pues se olvida \u00a0que \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0fue impugnada y por ello se produjo la peritaci\u00f3n, y adem\u00e1s \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0\u201cafirma \u00a0que \u00a0ni \u00a0ella \u00a0ni \u00a0Naranjo \u00a0Vanegas ganaron y que ambos perdieron\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0mencionada \u00a0prueba \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0apreciada \u00a0en su justo valor, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, la igualdad de las partes y el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0duda, pues, si se estiman los medios probatorios como lo hizo \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Doce \u00a0Penal del Circuito, la conclusi\u00f3n indiscutible era la de que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0vulnerado, \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0present\u00f3 un provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0lesion\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho ajeno, y se impon\u00eda entonces la \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0253 del C. de P. P. se refiere a la libertad \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0lo cierto es que, para establecer la cuant\u00eda en los delitos contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0se \u00a0exige \u00a0prueba calificada, de conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a0295 \u00a0idem.\u00a0 \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que si no se le da el valor de plena prueba al dictamen pericial, como \u00a0corresponde \u00a0por \u00a0mandato \u00a0de la norma citada, se incurre en una interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0dicho \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n cuando se dice que es contrario a la \u00a0evidencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0se \u00a0enuncia \u00a0como violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda del error de hecho, y se concreta en haber pasado por \u00a0alto \u00a0las \u00a0versiones \u00a0libres \u00a0y espont\u00e1neas de Gloria \u00a0Stella \u00a0Torres \u00a0viuda \u00a0de \u00a0Salcedo \u00a0y \u00a0Jaime \u00a0Emiro \u00a0Rinc\u00f3n Puentes, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0obraban \u00a0dentro del proceso como prueba trasladada, \u00a0desconocimiento \u00a0que dio lugar a la afectaci\u00f3n de los art\u00edculos 1\u00b0, 246, 247, \u00a0253 \u00a0y \u00a0255 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, as\u00ed como el art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica.\u00a0 \u00a0Se hace especial \u00e9nfasis en el contenido de la \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0en ella se establece que no hubo ganancia para ninguno \u00a0de \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0negociantes, \u00a0en \u00a0cambio \u00a0s\u00ed \u00a0perdieron \u00a0ambos, \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0obligar\u00eda a declarar que la conducta del acusado no perjudic\u00f3 \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0ajeno \u00a0y, \u00a0como \u00a0as\u00ed no procedi\u00f3 el Tribunal, se solicita a la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0dicha \u00a0prueba \u00a0se \u00a0tenga \u00a0como \u00a0\u201cdocumento \u00a0p\u00fablico\u201d \u00a0que no ha \u00a0recibido \u00a0tacha \u00a0alguna; \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0constituye \u00a0\u201cplena \u00a0prueba\u201d y, por \u00a0consiguiente, \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0sola \u00a0 existencia \u00a0 \u201cdar\u00eda \u00a0 lugar \u00a0 al \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro reo\u201d, caso en el cual se \u00a0impondr\u00eda una sentencia absolutoria en favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0cuarto \u00a0cargo \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver con la causal tercera, porque se \u00a0plantea \u00a0que \u00a0la sentencia se ha dictado dentro de un juicio viciado de nulidad, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que se afect\u00f3 el derecho de defensa y el debido proceso en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 H\u00e9ctor \u00a0 tiberio \u00a0 Naranjo \u00a0Vanegas.\u00a0 \u00a0Se \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0la cuant\u00eda de la \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0impugnada \u00a0desde \u00a0la instrucci\u00f3n y solamente se design\u00f3 el \u00a0perito \u00a0en la fase del juzgamiento, auxiliar este que determin\u00f3 la inexistencia \u00a0de \u00a0da\u00f1os \u00a0materiales \u00a0por \u00a0falta de pruebas, por medio de una precisi\u00f3n en la \u00a0cual \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de la se\u00f1ora Torres \u00a0viuda \u00a0de Salcedo, raz\u00f3n de concordancia que habilita \u00a0para \u00a0concluir que, a partir de la firmeza del dictamen, eran incompetentes para \u00a0conocer \u00a0del asunto todos los funcionarios que actuaron con posterioridad, pues, \u00a0sin \u00a0cuant\u00eda \u00a0no \u00a0hay \u00a0competencia \u00a0y, \u00a0a \u00a0lo sumo, se tratar\u00eda de un hecho de \u00a0competencia de las inspecciones de polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0en caso de que se descubran fallas en la presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0de \u00a0manera \u00a0especial \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0proceda \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0inciso \u00a0del \u00a0art\u00edculo 218 del C. de P. P., en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0futura y la garant\u00eda de los derechos \u00a0fundamentales \u00a0en \u00a0general, \u00a0es \u00a0de \u00a0suma \u00a0importancia establecer la calidad del \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0practicado como consecuencia de la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0295 \u00a0idem, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0entidad \u00a0jur\u00eddica de la versi\u00f3n libre trasladada de una investigaci\u00f3n previa, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0saber \u00a0si \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0es \u00a0un \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0o no lo \u00a0es. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0 \u00a0 CONCEPTO \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador Primero Delegado en lo Penal aborda el estudio de la \u00a0demanda de casaci\u00f3n en el siguiente orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0falta \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica en su presentaci\u00f3n, dice el representante \u00a0de \u00a0la sociedad, no puede prosperar la censura motivada en una causal de nulidad \u00a0(cuarto \u00a0cargo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda), \u00a0pues \u00a0all\u00ed \u00a0no se individualiza el motivo de \u00a0nulidad \u00a0ni \u00a0se \u00a0indican los fundamentos de la misma y, aunque gen\u00e9ricamente se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0censor a las violaciones al derecho de defensa y al debido proceso, \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0especifican \u00a0las \u00a0circunstancias que dan lugar a cada una de dichas \u00a0transgresiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0 obstante, \u00a0 agrega \u00a0 el \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia \u00a0que \u00a0alega el demandante carece de respaldo en el proceso.\u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0es cierto que el defensor impugn\u00f3 la cuant\u00eda del il\u00edcito en el curso \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0petici\u00f3n reiterada, y que la solicitud \u00a0s\u00f3lo \u00a0fue \u00a0atendida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Doce \u00a0Penal del Circuito; pero el perito \u00a0asignado \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0evaluar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0por carencia de \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0los \u00a0de \u00a0orden \u00a0moral \u00a0se \u00a0los defiri\u00f3 a la facultad \u00a0racional del juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0este \u00a0modo, \u00a0como \u00a0el \u00a0auxiliar \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia se abstuvo de \u00a0determinar \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0del \u00a0il\u00edcito, \u00a0cobraba \u00a0vigencia \u00a0el \u00a0monto \u00a0de siete \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($ \u00a07.000.000.oo) \u00a0que hab\u00eda fijado la perjudicada bajo la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento, \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio que entonces permit\u00eda situar la \u00a0competencia \u00a0en \u00a0los jueces penales del circuito, a quienes se les adjudicaba el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los procesos por delitos contra el patrimonio econ\u00f3mico, cuya \u00a0cuant\u00eda \u00a0fuese \u00a0superior \u00a0a veinte (20) salarios m\u00ednimos legales mensuales, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a071 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal entonces en \u00a0vigor (Decreto 050 de 1987). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al primer cargo, que se refiere a la violaci\u00f3n directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de los art\u00edculos 356 y 68 del C\u00f3digo Penal, el \u00a0Procurador \u00a0Delegado destaca un error de t\u00e9cnica en la formulaci\u00f3n, pues dicha \u00a0opci\u00f3n \u00a0implica \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de respaldo tal como fueron \u00a0valoradas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador; \u00a0sin \u00a0embargo, a la hora de referirse al delito de \u00a0estafa, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0dice \u00a0que el Tribunal desconoci\u00f3 medios de convicci\u00f3n \u00a0legalmente \u00a0aportados \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0entre ellos la prueba trasladada que obra a \u00a0folios \u00a0133; \u00a0y, \u00a0de igual manera, para se\u00f1alar la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a068 \u00a0del Estatuto Punitivo, el demandante afirma que el fallador s\u00f3lo \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0antecedente por el delito de estafa, pero ignor\u00f3 su buena \u00a0conducta y la rehabilitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aparte \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0petici\u00f3n, \u00a0que per \u00a0se \u00a0induce al rechazo de la censura, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0advierte \u00a0que la demanda enuncia un cargo por violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, pero el desarrollo y la argumentaci\u00f3n se orientan a la \u00a0transgresi\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el segundo cargo, que se refiere a la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por err\u00f3nea apreciaci\u00f3n del dictamen pericial, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0echa \u00a0de menos los fundamentos claros y precisos de la causal de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0que se aduce; no se indica la influencia determinante del error en \u00a0la \u00a0sentencia; \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0se\u00f1ala \u00a0la norma de derecho sustancial presuntamente \u00a0vulnerada \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0indica \u00a0si \u00a0tal \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0ocurri\u00f3 por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0 activaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0 o \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0estos \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos, el Ministerio P\u00fablico \u00a0hace \u00a0ver \u00a0que el fallador no distorsion\u00f3 el sentido y el alcance del peritaje, \u00a0simplemente \u00a0lo \u00a0evalu\u00f3 \u00a0como medio probatorio y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n que se \u00a0trataba de \u201cun dictamen abiertamente contrario a la evidencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tercer cargo, alusivo al menosprecio de \u00a0las \u00a0versiones libres de Gloria Stella Torres viuda de \u00a0Salcedo \u00a0y \u00a0Jaime Emiro Rinc\u00f3n Puentes, el Procurador \u00a0Delegado \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0dicha \u00a0censura padece de los mismos vac\u00edos de gesti\u00f3n \u00a0se\u00f1alados \u00a0para \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, aunque se admite que \u00a0dicha \u00a0probanza \u00a0no fue tenida en cuenta en el fallo recurrido, lo cierto es que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0no \u00a0tiene \u00a0entidad suficiente para desquiciar el fallo, pues, como \u00a0bien \u00a0lo anota el juzgador de segunda instancia, varios testimonios acreditan el \u00a0comportamiento \u00a0 \u00a0 sinuoso \u00a0 \u00a0desplegado \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acusado \u00a0 \u00a0Naranjo \u00a0 Vanegas \u00a0 para \u00a0 ganarse \u00a0 la \u00a0confianza \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ofendida, \u00a0viciar \u00a0su \u00a0consentimiento \u00a0e \u00a0inducirla \u00a0a \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 permuta \u00a0 que \u00a0le \u00a0result\u00f3 \u00a0ampliamente \u00a0perjudicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0 consecuencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 desestimaci\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0censuras, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0del Ministerio P\u00fablico solicita a la Corte \u00a0que no case la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATO DE LA PARTE CIVIL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0apoderado de la parte civil se\u00f1ala que la demanda de casaci\u00f3n \u00a0carece \u00a0de m\u00ednimos requisitos de forma, de conformidad con el art\u00edculo 225 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0exigencias \u00a0b\u00e1sicas \u00a0que \u00a0no \u00a0puede suplir de oficio la Corte, \u00a0porque, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, no se identifican los sujetos procesales; en segundo \u00a0lugar, \u00a0cuando \u00a0el libelo se refiere a la violaci\u00f3n indirecta, no especifica la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0que se trata (falso juicio de existencia o falso juicio de \u00a0identidad); \u00a0en \u00a0tercer \u00a0lugar, \u00a0en \u00a0dicho \u00a0escrito no se\u00f1ala el demandante los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0manifiestos en la estimaci\u00f3n de la prueba, pues todo lo que \u00a0pretende \u00a0es \u00a0un \u00a0replanteamiento \u00a0probatorio extra\u00f1o a la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0cubre la sentencia atacada; y, finalmente, temas tan \u00a0comunes \u00a0como \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0estafa \u00a0o \u00a0evidencias \u00a0como el respeto a los derechos \u00a0fundamentales \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0son \u00a0datos \u00a0que impiden acudir a la casaci\u00f3n \u00a0excepcional sugerida por el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 prioridad \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0principio \u00a0suficientemente \u00a0desarrollado \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de casaci\u00f3n, motiva el examen \u00a0inicial \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0relacionada \u00a0con la nulidad, que corresponde al cuarto \u00a0cargo enlistado en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0el \u00a0reparo \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver con la impugnaci\u00f3n que el \u00a0defensor \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la cuant\u00eda y el valor de los perjuicios relacionados con el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0pues, \u00a0a pesar de que la petici\u00f3n se hizo en la fase de la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0como lo indica el art\u00edculo 295 del C. de P. P., apenas durante \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0se nombr\u00f3 el perito correspondiente.\u00a0 A pesar de ello, el \u00a0agravio \u00a0se hace ver m\u00e1s por la ignorancia de las consecuencias del dictamen en \u00a0materia \u00a0de \u00a0competencia, \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0presunto desconocimiento de lo dicho en \u00a0aquella \u00a0norma \u00a0procesal.\u00a0 En efecto, seg\u00fan el demandante, si el peritazgo \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0no se produjeron da\u00f1os materiales por ausencia de prueba sobre su \u00a0existencia, \u00a0la secuela inexorable era la falta de competencia del Juzgado Penal \u00a0del \u00a0 Circuito \u00a0 y \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0aun \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0para \u00a0examinar \u00a0tales \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Aunque \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0se \u00a0muestra \u00a0bastante \u00a0disperso \u00a0sobre \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0que \u00a0por exigencia m\u00ednima debe precisar en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0la Sala advierte que si la \u00a0inquietud \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0tardanza \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 295 \u00a0idem, \u00a0 el \u00a0 pedido \u00a0 de \u00a0invalidez \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0hacerlo, pues, si el tard\u00edo dictamen, en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0producir \u00a0da\u00f1o, favorece los intereses del acusado (como lo entiende \u00a0el \u00a0actor), \u00a0quedar\u00eda sin espacio el principio de trascendencia que orienta las \u00a0nulidades, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual el sujeto procesal reclamante habr\u00e1 de demostrar el \u00a0perjuicio \u00a0irrogado \u00a0a las garant\u00edas fundamentales o el trastorno significativo \u00a0de \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n y el juzgamiento (art. 308-2 \u00a0ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero \u00a0si \u00a0el \u00a0motivo de agravio radica en el desconocimiento de una \u00a0supuesta \u00a0consecuencia \u00a0absoluta de incompetencia, generada a ra\u00edz del dictamen \u00a0pericial, es necesario aclarar lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 perito \u00a0 sostiene \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 encuentra \u00a0 en \u00a0 el \u00a0expediente \u00a0manifestaciones \u00a0del da\u00f1o emergente o p\u00e9rdida patrimonial derivada del delito, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0ni \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de la parte civil se refieren a dicha \u00a0circunstancia.\u00a0 \u00a0 Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0pudo \u00a0hallar \u00a0\u201cel \u00a0valor \u00a0real \u00a0expresado \u00a0en \u00a0letras \u00a0y \u00a0n\u00fameros\u201d \u00a0del \u00a0negocio \u00a0denominado \u00a0\u201cTaberna \u00a0Los \u00a0Toneles\u201d, \u00a0ni del bar conocido como \u201cLos Petronios\u201d, raz\u00f3n adicional para \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0\u201ctasar \u00a0el DA\u00d1O EMERGENTE\u201d.\u00a0 En relaci\u00f3n con el lucro \u00a0cesante, \u00a0el \u00a0experto afirma que tambi\u00e9n se inhibe de valorarlo \u201cpor carencia \u00a0ABSOLUTA \u00a0de \u00a0documentos que me sirvan de soporte para tal fin\u201d y, finalmente, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0morales, \u00a0advierte que es un tema tributado a la \u00a0sabidur\u00eda del juez (tercer cuaderno original, fs. 145 a 147). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Es \u00a0cierto que la estimaci\u00f3n juramentada de la cuant\u00eda y el valor \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios puede impugnarse, de conformidad con el art\u00edculo 295 del C. \u00a0de \u00a0P. P., caso en el cual el funcionario judicial decretar\u00e1 la prueba pericial \u00a0para \u00a0establecer \u00a0lo pertinente.\u00a0 Sin embargo, el respectivo dictamen ha de \u00a0correr \u00a0la \u00a0suerte de cualquier medio probatorio de naturaleza t\u00e9cnica, pues se \u00a0someter\u00e1 \u00a0a \u00a0los \u00a0controles \u00a0de validez y eficacia de que tratan los art\u00edculos \u00a0264 \u00a0y \u00a0siguientes del Estatuto Procesal Penal y, sobre todo, deber\u00e1 apreciarse \u00a0por \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial conforme con las reglas de la sana cr\u00edtica (art. \u00a0254 \u00a0idem), en especial, las \u00a0que dispone el art\u00edculo 273 de la misma obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, fiel al cumplimiento de su funci\u00f3n, el Tribunal se \u00a0refiri\u00f3 al dictamen pericial en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0cuanto \u00a0respecta \u00a0a \u00a0los \u00a0da\u00f1os causados con la infracci\u00f3n, si bien es cierto que para \u00a0dicho \u00a0efecto \u00a0se \u00a0design\u00f3 un perito, \u00e9ste, en forma por dem\u00e1s extra\u00f1a y con \u00a0la \u00a0complacencia \u00a0del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0rindi\u00f3 \u00a0un dictamen abiertamente contrario a la \u00a0evidencia \u00a0procesal \u00a0pues \u00a0no vio la demanda de constituci\u00f3n de parte civil, el \u00a0contrato \u00a0de permuta y dem\u00e1s pruebas, de modo que, no obstante su objeci\u00f3n, en \u00a0definitiva no existi\u00f3 pericia alguna sobre el monto de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00a0cierto del caso es que se impone la \u00a0prevalencia \u00a0del \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0-art. \u00a09\u00b0 \u00a0del C. P. P.-, m\u00e1s cuando la \u00a0prueba \u00a0est\u00e1 \u00a0indicando \u00a0que \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0que la ofendida entreg\u00f3 fue \u00a0cuantificado \u00a0por \u00a0las \u00a0partes \u00a0en \u00a0la \u00a0suma \u00a0de siete millones de pesos, lo que \u00a0implica \u00a0que \u00a0en \u00a0dicho monto se empobreci\u00f3 el patrimonio de la ofendida y, por \u00a0ende, \u00a0esa \u00a0suma \u00a0viene \u00a0a \u00a0corresponder \u00a0al \u00a0da\u00f1o \u00a0emergente \u00a0y \u00a0a \u00a0ella \u00a0debe \u00a0condenarse\u2026\u201d \u00a0(segundo cuaderno del Tribunal, fs. \u00a091). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0el patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0 desvirtuados \u00a0 los \u00a0pretendidos \u00a0efectos \u00a0absolutos \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0que \u00a0se \u00a0produce \u00a0por \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n jurada del \u00a0ofendido, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que la propia expresi\u00f3n del perito carece de las exigencias \u00a0m\u00ednimas \u00a0de \u00a0una peritaci\u00f3n, pierde raz\u00f3n de ser la alegaci\u00f3n de nulidad por \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia, pues, conforme con la apreciaci\u00f3n racional de todas las \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0juez \u00a0ha \u00a0declarado \u00a0no s\u00f3lo la cuant\u00eda de la defraudaci\u00f3n sino \u00a0tambi\u00e9n el valor de los perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Excluida \u00a0 la \u00a0 posibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0solicitada, \u00a0se \u00a0analizar\u00e1n los tres restantes cargos, en el siguiente orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0Se \u00a0enuncia \u00a0como primer cargo el de que la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0infiri\u00f3 \u00a0ofensa directa a los art\u00edculos 3\u00b0, 4\u00b0, 5\u00b0, 23, 356 y 68, \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de los preceptos all\u00ed contenidos, en la medida en \u00a0que \u00a0arbitrariamente \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad del acusado por el delito de \u00a0estafa \u00a0 y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0apego \u00a0al \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico antecedente consecuente, se dice \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0por violaci\u00f3n directa supone definiciones acordadas sobre los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que la discrepancia se \u00a0circunscribe \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 problema \u00a0de \u00a0subsunci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0denotaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0aqu\u00e9llos.\u00a0 \u00a0Es decir, cuando el actor opta por la v\u00eda directa, ha lugar a \u00a0una \u00a0 proposici\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0porque \u00a0se \u00a0entiende \u00a0que \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0del \u00a0encuadramiento \u00a0legal \u00a0est\u00e1 \u00a0supeditada \u00a0a la aceptaci\u00f3n de la verdad f\u00e1ctica \u00a0declarada en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Son \u00a0varias \u00a0las referencias de la demanda que indican el desv\u00edo o \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0censor \u00a0se aleja del prop\u00f3sito de \u00a0mostrar \u00a0desfases \u00a0en \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentido \u00a0y \u00a0el \u00a0alcance de las normas \u00a0sustanciales \u00a0 (err\u00f3nea \u00a0 interpretaci\u00f3n), \u00a0 y \u00a0 pasa \u00a0de \u00a0soslayo \u00a0a \u00a0mostrar \u00a0equivocaciones \u00a0en \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de la prueba (violaci\u00f3n indirecta).\u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0se ingresa indebida y desordenadamente en esta \u00faltima especie, cuando el \u00a0demandante \u00a0afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0tipicidad, antijuridicidad y \u00a0culpabilidad \u00a0 \u00a0\u201cdeben \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0demostrados \u00a0 al \u00a0procesado\u201d; \u00a0o que el fallador declar\u00f3 satisfechos \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal para la condena por \u00a0estafa, \u00a0\u201ccuando no es posible afirmar tal silogismo \u00a0en \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0certera \u00a0 y \u00a0 convincente, \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 inequ\u00edvoca\u201d; \u00a0o \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0parte perjudicada fij\u00f3 la cuant\u00eda del \u00a0il\u00edcito \u00a0 en \u00a0$ \u00a07.000.000.oo, \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0tal sentido\u201d; o cuando se hace alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0 los \u00a0 contenidos \u00a0 del \u00a0 peritazgo \u00a0 rendido \u00a0 por \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Carlos \u00a0Enrique \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Palacio y la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0y \u00a0espont\u00e1nea \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Gloria \u00a0Stella \u00a0Torres \u00a0viuda \u00a0de \u00a0Salcedo, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el Tribunal \u201cse inicia en la tarea de \u00a0desconocer \u00a0pruebas legalmente allegadas al proceso\u2026 \u00a0y \u00a0quiere \u00a0hacer \u00a0aparecer \u00a0un \u00a0patrimonio econ\u00f3mico \u00a0inexistente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0obtener \u00a0un provecho con perjuicio ajeno\u201d \u00a0y, \u00a0finalmente, en tanto se afirma que se ha negado la condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional, \u201csin tomar en cuenta que \u00a0no \u00a0figuran \u00a0atenuantes, \u00a0ni \u00a0agravantes en su conducta, dig\u00e1moslo as\u00ed, fue un \u00a0hecho \u00a0puro \u00a0y \u00a0simple\u2026\u201d \u00a0(fs. \u00a0126, \u00a0127 \u00a0y 128, \u00a0segundo cuaderno del Tribunal.\u00a0 \u00c9nfasis agregado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Los \u00a0cargos \u00a0dispuestos en los cap\u00edtulos 2\u00b0 y 3\u00b0 de la \u00a0demanda, \u00a0que \u00a0se \u00a0amparan \u00a0en \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, si \u00a0bien \u00a0se \u00a0refieren \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0estimaci\u00f3n err\u00f3nea de distintos medios de \u00a0prueba, \u00a0est\u00e1n \u00a0afectados \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0inconsistencia, \u00a0falencia que permite \u00a0estudiarlos \u00a0conjuntamente, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0destacar algunos matices.\u00a0 \u00a0Como \u00a0de \u00a0manera \u00a0precisa \u00a0lo \u00a0advierte \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0el \u00a0actor no \u00a0exterioriza \u00a0 los \u00a0 fundamentos \u00a0claros \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0simplemente \u00a0 relaciona \u00a0varias \u00a0normas \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0violadas \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio y que corresponden a los dispositivos \u00a0medios \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n, pero no indica cu\u00e1les son los preceptos sustanciales \u00a0finalmente \u00a0vulnerados, el sentido de dicha transgresi\u00f3n (aplicaci\u00f3n indebida, \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea) y la influencia decisiva de la \u00a0vulneraci\u00f3n en la opci\u00f3n resolutiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0ambos \u00a0casos \u00a0se cita como objeto de violaci\u00f3n el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, y, gracias a la falta de precisi\u00f3n y claridad \u00a0en \u00a0el \u00a0sustento de la respectiva causal de casaci\u00f3n, esa referencia abierta es \u00a0una \u00a0manera \u00a0de \u00a0generar \u00a0perplejidad \u00a0sobre los fines propuestos por el censor, \u00a0pues, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0amplia \u00a0gama \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0que \u00a0consagra \u00a0dicho rector \u00a0constitucional, \u00a0queda latente la posibilidad de una remisi\u00f3n a la legalidad de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0y \u00a0las \u00a0penas, \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de inocencia, la contradicci\u00f3n y otros l\u00edmites y privilegios m\u00e1s \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0motivos \u00a0y \u00a0vac\u00edos \u00a0advertidos \u00a0por \u00a0el censor en cada caso, \u00a0deber\u00e1n \u00a0ventilarse \u00a0por \u00a0v\u00edas \u00a0distintas \u00a0y \u00a0a \u00a0veces encontradas (violaci\u00f3n \u00a0directa o indirecta o nulidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0trastorno \u00a0de \u00a0objetivos \u00a0puede \u00a0ilustrarse \u00a0con las siguientes \u00a0referencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0a)\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con el socorrido dictamen pericial, se dice \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ni \u00a0siquiera lo menciona en el ac\u00e1pite correspondiente a la \u00a0\u201cPrueba \u00a0 Recaudada\u201d, \u00a0 objeci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 orienta \u00a0 a \u00a0un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0como \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0pero que desafortunadamente el censor no refiere como tal.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0como el problema no es de meras etiquetas, n\u00f3tese que a rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0el actor dice que le incomoda la cr\u00edtica del Tribunal sobre el m\u00e9rito \u00a0de \u00a0tal \u00a0peritaje, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0es \u00a0\u201cabiertamente contrario a la \u00a0evidencia\u201d, \u00a0y \u00a0trata \u00a0de \u00a0reforzar ese cambio en la motivaci\u00f3n de la censura \u00a0con \u00a0 \u00a0ilustraciones \u00a0 \u00a0tales \u00a0 como \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0 \u201cse \u00a0olvida de apreciar la prueba con su justo valor, conociendo que \u00a0la \u00a0misma \u00a0debe \u00a0darse \u00a0sobre \u00a0las normas de la sana cr\u00edtica, de igualdad a las \u00a0partes, \u00a0del \u00a0principio \u00a0de duda\u2026\u201d (fs. 131.\u00a0 \u00a0Se \u00a0ha \u00a0resaltado).\u00a0 \u00a0Este \u00a0\u00faltimo \u00a0matiz, \u00a0se \u00a0encamina a un falso \u00a0juicio de identidad, obviamente no \u00a0declarado \u00a0as\u00ed \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0pero \u00a0el \u00a0reparo \u00a0debe hacerse, no por el \u00a0prurito \u00a0de \u00a0las \u00a0meras categor\u00edas y conceptualizaciones, sino porque esa forma \u00a0de \u00a0argumentar envuelve una contradicci\u00f3n en la objeci\u00f3n que hab\u00eda presentado \u00a0el \u00a0actor, \u00a0dado que s\u00f3lo se pueden estimar y evaluar racionalmente las pruebas \u00a0cuya \u00a0existencia \u00a0se \u00a0reconoce \u00a0de \u00a0manera previa.\u00a0 Por lo dem\u00e1s, el error \u00a0manifiesto \u00a0en \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba no surge de frases o enunciados \u00a0gen\u00e9ricos, \u00a0como \u00a0decir \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0atendi\u00f3 \u00a0la \u00a0\u201csana cr\u00edtica\u201d o no se \u00a0apreci\u00f3 \u00a0el \u00a0medio \u00a0en \u00a0su \u201cjusto valor\u201d, sino que ha menester indicar bien \u00a0las \u00a0distorsiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0del \u00a0mensaje \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el analizado medio de \u00a0prueba, \u00a0ora \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, la experiencia y la \u00a0ciencia para situar el m\u00e9rito o el disvalor del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0b)\u00a0 \u00a0 Ahora \u00a0bien, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0sugiere \u00a0que \u00a0el \u00a0peritaje \u00a0derivado \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 295 del C. de P. P., por el \u00a0m\u00e9todo \u00a0mismo, \u00a0es \u00a0una prueba especial, que desplaza a las dem\u00e1s y legalmente \u00a0tiene \u00a0anticipado \u00a0el valor de \u201cplena prueba\u201d; por ende, seg\u00fan lo concluye, \u00a0se \u00a0han \u00a0interpretado \u00a0err\u00f3neamente las normas que as\u00ed individualizan el medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0le otorgan tales efectos.\u00a0 Pero, a partir de esta nueva \u00a0dimensi\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque, m\u00edrese la manera ca\u00f3tica como el actor mezcla juicios \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n indirecta por error de hecho y de derecho, pues, sobre la primera \u00a0modalidad, \u00a0se \u00a0duele \u00a0por una\u00a0 evaluaci\u00f3n distorsionada de la peritaci\u00f3n \u00a0(falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 identidad), \u00a0y \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la segunda, parece indicar que la m\u00e9dula \u00a0del \u00a0asunto \u00a0ya no est\u00e1 en la tergiversaci\u00f3n de los contenidos f\u00e1cticos de la \u00a0prueba, \u00a0sino \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0valor \u00a0asignado \u00a0al \u00a0dictamen en el \u00a0art\u00edculo \u00a0295 \u00a0citado, \u00a0seg\u00fan el cual, desde la perspectiva del demandante, el \u00a0peritazgo \u00a0as\u00ed \u00a0producido \u00a0se convierte en medio de persuasi\u00f3n incuestionable, \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0que \u00a0insin\u00faa \u00a0la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n.\u00a0 Esta \u00a0\u00faltima \u00a0especificaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0es que por ella se determinara el actor, no s\u00f3lo \u00a0es \u00a0imposible \u00a0a partir de la premisa de que nuestro sistema probatorio opta por \u00a0la \u00a0libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0de los medios y no por una tarifa legal, sino \u00a0porque \u00a0tambi\u00e9n es completamente caprichosa la lectura de una predeterminaci\u00f3n \u00a0del \u00a0valor \u00a0probatorio en dicha norma, pues, en orden a su entendimiento, cobran \u00a0renovado \u00a0vigor \u00a0en este ac\u00e1pite las reflexiones sistem\u00e1ticas sobre la validez \u00a0y eficacia de esta clase de peritaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0c)\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre de la se\u00f1ora \u00a0Gloria \u00a0Stella \u00a0Torres \u00a0viuda \u00a0de Salcedo, \u00a0prueba \u00a0trasladada \u00a0a \u00a0este \u00a0proceso \u00a0desde \u00a0las \u00a0diligencias de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0ordenadas \u00a0en raz\u00f3n de la posterior denuncia instaurada \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acusado \u00a0 Naranjo \u00a0 Vanegas, \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0el Tribunal incurri\u00f3\u00a0 \u201cen error de hecho, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0una \u00a0prueba \u00a0decisiva, \u00a0como si no se hubiese \u00a0aducido, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0figurar \u00a0materialmente \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso\u2026\u201d \u00a0(fs. 133, \u00a0segundo \u00a0 cuaderno \u00a0 del \u00a0Tribunal).\u00a0 \u00a0He \u00a0ah\u00ed \u00a0una \u00a0clara \u00a0referencia \u00a0al \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0existencia, \u00a0que \u00a0si bien no acusa el mismo equ\u00edvoco \u00a0del \u00a0trastocamiento \u00a0de \u00a0causales \u00a0y \u00a0sentidos \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n, \u00a0adolece \u00a0de \u00a0la \u00a0desafortunada \u00a0tendencia \u00a0a \u00a0la deslealtad sobre los contenidos de la sentencia, \u00a0costumbre \u00a0si \u00a0se \u00a0quiere \u00a0m\u00e1s \u00a0grave \u00a0que la confusi\u00f3n resaltada, pues, en el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0destinado \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201cPrueba \u00a0Recaudada\u201d, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de relacionar la \u00a0denuncia \u00a0puesta \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Torres \u00a0viuda \u00a0de \u00a0Salcedo \u00a0y \u00a0su \u00a0posterior \u00a0ampliaci\u00f3n, claramente se \u00a0considera por el Tribunal lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAsimismo \u00a0se \u00a0trajo \u00a0copia \u00a0de \u00a0una \u00a0versi\u00f3n libre y espont\u00e1nea que la misma rindi\u00f3 ante el \u00a0extinto \u00a0Juzgado 110 de Instrucci\u00f3n Criminal, en donde reitera la forma como se \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n con su denunciado NARANJO VANEGAS (fl. 131, cdno. 3), \u00a0insistiendo \u00a0en que al negocio que ella recibi\u00f3 iban varias personas a cobrarle \u00a0dineros \u00a0a NARANJO, form\u00e1ndole esc\u00e1ndalos, e incluso un se\u00f1or V\u00edctor Arcila, \u00a0quien \u00a0presuntamente \u00a0era \u00a0el due\u00f1o de ese negocio quien lo reclamaba, d\u00e1ndose \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0ese negocio no era de NARANJO, agregando que ni ella ni NARANJO \u00a0salieron \u00a0ganando \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la taberna le hicieron lanzamiento y al de la \u00a0calle \u00a098 la Alcald\u00eda de Chapinero lo allan\u00f3\u201d (2\u00b0 \u00a0cuaderno del Tribunal, fs. 77 y 78). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0habido desestimaci\u00f3n aprior\u00edstica de dicha \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0el contrario, se le tuvo en cuenta para completar el cuadro de los \u00a0hechos \u00a0configuradores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de estafa y la responsabilidad del acusado, \u00a0funci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0cual, \u00a0obviamente, \u00a0no \u00a0le \u00a0prestaba \u00a0ning\u00fan \u00a0servicio \u00a0a los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0Adicionalmente, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0hace \u00a0ver \u00a0que \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0p\u00e9rdidas patrimoniales rec\u00edprocas y al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0contratantes, \u00a0por el desenlace de los hechos, \u00a0obtuvo \u00a0ganancia \u00a0en \u00a0la negociaci\u00f3n, pero en manera alguna se ha retractado la \u00a0ofendida \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 se\u00f1alamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Naranjo \u00a0Vanegas, \u00a0como \u00a0el \u00a0autor de las maniobras enga\u00f1osas \u00a0que \u00a0dieron \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0salida \u00a0il\u00edcita \u00a0del \u00a0\u00fanico \u00a0bien \u00a0destinado \u00a0a \u00a0su \u00a0sostenimiento \u00a0personal \u00a0y \u00a0familiar.\u00a0 No se ha desvirtuado el hecho de que \u00a0inclusive \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0patrimonial \u00a0en \u00a0provecho del sujeto \u00a0activo, \u00a0as\u00ed \u00a0las medidas cautelares posteriormente adoptadas le hayan impedido \u00a0continuar \u00a0en \u00a0el \u00a0disfrute \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0comercio fraudulentamente \u00a0obtenido.\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0existen \u00a0procesalmente se\u00f1ales distintas a la de que, \u00a0si \u00a0bien el acusado tambi\u00e9n registr\u00f3 desmejoras patrimoniales, ellas no fueron \u00a0por \u00a0obra \u00a0de la se\u00f1ora Torres de Salcedo, \u00a0sino \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de un deterioro de las ventas en local \u00a0del \u00a0barrio \u00a0Chic\u00f3, ya en curso a la llegada de aqu\u00e9lla, o de un alto impuesto \u00a0en \u00a0sus \u00a0continuadas negociaciones habilidosas o enga\u00f1osas acostumbradas por el \u00a0acusado \u00a0o \u00a0por \u00a0la \u00a0concreci\u00f3n de acciones judiciales instauradas en su contra \u00a0por otras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0es \u00a0necesaria \u00a0la reflexi\u00f3n sobre la versi\u00f3n libre del doctor \u00a0Jaime \u00a0 \u00a0 Emiro \u00a0 \u00a0 Rinc\u00f3n \u00a0 \u00a0Puentes, \u00a0atra\u00edda \u00a0tambi\u00e9n \u00a0como \u00a0prueba \u00a0trasladada, \u00a0pues, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0la \u00a0anunci\u00f3 como otro de los objetos de la violaci\u00f3n indirecta, al \u00a0lado \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0la \u00a0dama \u00a0ofendida, \u00a0el \u00a0desarrollo y la argumentaci\u00f3n se \u00a0concretaron a esta \u00faltima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Frente \u00a0a \u00a0tan \u00a0precaria \u00a0forma \u00a0de impugnar un fallo ungido por la \u00a0incontrovertible \u00a0jurisdiccionalidad, \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte no puede ser \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0de una desestimaci\u00f3n abierta de todos y cada uno de los cargos \u00a0presentados en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia de naturaleza y \u00a0origen indicados en la motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00cdDIMO P\u00c1EZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NO FIRMO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0MANTILLA \u00a0NOUGU\u00c9S\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JUAN MANUEL \u00a0TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DICTAMEN PERICIAL\/ PRUEBA PERICIAL\/ VIOLACION \u00a0DIRECTA DE LA LEY \u00a0\u00a0 4\u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0y \u00a0el \u00a0valor de los \u00a0perjuicios \u00a0puede \u00a0impugnarse, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 295 del C. de P. \u00a0P., \u00a0caso \u00a0en el cual el funcionario judicial decretar\u00e1 la prueba pericial para \u00a0establecer \u00a0lo 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