{"id":6268,"date":"2023-09-08T16:24:18","date_gmt":"2023-09-08T16:24:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1842603-09-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:18","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:18","slug":"1842603-09-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1842603-09-02\/","title":{"rendered":"18426(03-09-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18426 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 101 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., tres (3) de septiembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre de los procesados JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 HELMER \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0 RUBIELA \u00a0 RODR\u00cdGUEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0fueron sintetizados por el \u00a0juez de primera instancia, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0mes \u00a0de agosto de mil novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(1995) \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0FLOR MARINA PENAGOS PARADA adquiri\u00f3 por \u00a0compra \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0HELMER ORT\u00cdZ ORT\u00cdZ y MAR\u00cdA RUBIELA RODR\u00cdGUEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0el bien inmueble ubicado en la carrera 103 N\u00b0 131 A-39, por valor de \u00a0veinte \u00a0millones \u00a0de pesos ($20.000.000). Al poco tiempo de ocupado el predio se \u00a0enter\u00f3 \u00a0que sobre el mismo pesaba una hipoteca y que pronto ser\u00eda rematado por \u00a0el \u00a0Juzgado 11 Civil del Circuito, raz\u00f3n por la que se dirigi\u00f3 a la Oficina de \u00a0Registro \u00a0de \u00a0Instrumentos \u00a0P\u00fablicos \u00a0\u2013Zona \u00a0Norte-, \u00a0donde \u00a0le \u00a0informaron \u00a0que la matr\u00edcula inmobiliaria \u00a0perteneciente \u00a0al \u00a0bien \u00a0que hab\u00eda adquirido era la N\u00b0 050-1088026 y no la N\u00b0 \u00a0050-997011 \u00a0con \u00a0la que hab\u00eda realizado la negociaci\u00f3n, pues \u00e9sta pertenec\u00eda \u00a0al \u00a0predio \u00a0de \u00a0mayor \u00a0extensi\u00f3n \u00a0donde \u00a0se hab\u00eda construido varias casas.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 El Juzgado 10 Penal del Circuito de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo de 2000, conden\u00f3 a JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 HELMER \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0 RUBIELA \u00a0 RODR\u00cdGUEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ a la pena principal de 16 meses de prisi\u00f3n, \u00a0multa \u00a0de \u00a0$50.000 \u00a0y \u00a0a la accesoria de rigor, as\u00ed como al pago de perjuicios, \u00a0como autores del delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.-\u00a0 \u00a0 Inconforme \u00a0 con \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, el cual al ser \u00a0desatado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1, el 12 de diciembre de 2000, la \u00a0confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0luego de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y de comentar la sentencia de segundo grado, presenta \u00a0dos \u00a0reparos \u00a0contra \u00a0la \u00a0misma, \u00a0los \u00a0que \u00a0invoca \u00a0y desarrolla de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0carec\u00eda de competencia para pronunciarse, pues se \u00a0trata \u00a0de \u00a0divergencias \u00a0surgidas \u00a0en \u00a0un \u00a0contrato \u00a0de venta celebrado entre la \u00a0denunciante \u00a0 y \u00a0 los \u00a0 procesados, \u00a0 bilateral, \u00a0 consensual, \u00a0 de \u00a0obligatorio \u00a0cumplimiento, \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0civil \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0en que los vicios que \u00a0contenga son de competencia de la justicia civil ordinaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0pues, en su criterio, la incompetencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0penal \u00a0en este asunto es evidente, pues solamente el juez civil es el \u00a0encargado \u00a0de \u201cmantener el statu quo que ten\u00edan las cosas antes de celebrarse \u00a0el contrato\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que la Fiscal\u00eda se encuentra llena \u00a0de \u00a0procesos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0est\u00e1 de por medio el incumplimiento de obligaciones \u00a0civiles, \u00a0a \u00a0las que, por errada interpretaci\u00f3n de los funcionarios judiciales, \u00a0se les quiere otorgar el \u201cmatiz\u201d de asunto penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, dice, la negociaci\u00f3n llevada a \u00a0cabo \u00a0por los vendedores, aqu\u00ed acusados, contiene \u201csello de buena fe\u201d, pues \u00a0el \u00a0certificado \u00a0de tradici\u00f3n del inmueble les fue entregado por el Registrador \u00a0de \u00a0Instrumentos \u00a0P\u00fablicos, \u00a0el \u00a0que, \u00a0aun \u00a0cuando correspond\u00eda a un predio de \u00a0mayor \u00a0extensi\u00f3n \u00a0con \u00a0matr\u00edcula \u00a0diferente, \u00a0\u201cno fue obra de los procesados \u00a0sino \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0encargado \u00a0de \u00a0llevar \u00a0el registro\u201d, como emerge de la \u00a0circunstancia de que el contrato fue registrado en legal forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0vendedores \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0el \u00a0bien \u00a0estaba \u00a0libre \u00a0de \u00a0todo \u00a0gravamen, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0cl\u00e1usulas \u00a0del contrato se comprometieron a salir al saneamiento por evicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los casos se\u00f1alados en la ley, el que es de competencia del \u00a0juez civil y no del penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que a quien se ha debido investigar \u00a0es \u00a0al Registrador de Instrumentos P\u00fablicos, pues fue \u00e9l quien indujo en error \u00a0a \u00a0los \u00a0contratantes, \u00a0al \u00a0expedir \u00a0un \u00a0certificado \u00a0de \u00a0libertad errado. Anota, \u00a0igualmente, que la hipoteca del bien no impide su venta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLuego, las diferencias que resultaron como \u00a0lesivas \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses patrimoniales de la compradora, hoy aqu\u00ed denunciante \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0son motivo de una acci\u00f3n civil para sanearlas y no de una penal, ya \u00a0que \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0como \u00a0medio \u00a0de \u00a0saneamiento solamente impone una sanci\u00f3n y \u00a0condena \u00a0a unos perjuicios dejando vigente el contrato de venta. Es por ello que \u00a0el \u00a0competente \u00a0para \u00a0dilucidar \u00a0situaciones \u00a0como \u00a0la \u00a0que \u00a0nos \u00a0ocupa, \u00a0son de \u00a0competencia \u00a0de la Justicia Civil Ordinaria, por tratarse de contratos netamente \u00a0civiles, \u00a0mediante \u00a0acciones \u00a0declarativas y de condena, para dejar las cosas en \u00a0el estado en que se encontraban antes.\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0anota \u00a0que \u00a0el \u00a0monto \u00a0de los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0se\u00f1alados en la sentencia de primera instancia, que fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0el Tribunal, es \u201cnulo\u201d, pues se tas\u00f3 violando el principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0al \u00a0hacerse \u00a0de manera oficiosa cuando ha debido designarse \u00a0perito, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo ordena el art\u00edculo 55 del C. de P. P., ya que no se pudo \u00a0solicitar su aclaraci\u00f3n, ampliaci\u00f3n o adici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina afirmando que se dict\u00f3 sentencia en \u00a0un \u00a0juicio viciado de nulidad, configur\u00e1ndose la causal tercera, contemplada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0553 \u00a0de 2000, que modific\u00f3 el 220 del C. de P. \u00a0Penal, \u00a0habi\u00e9ndose vulnerado los art\u00edculos 1\u00b0, 55, 270 y 304 del C. de P. P., \u00a029 de la C. P., y 1502 y ss, 1602 y ss y 1740 y ss del C. Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estas \u00a0razones, solicita se declare, de \u00a0oficio, la nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0que \u00a0trata el \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C. de P. P., la que transcribe, para sostener que la prueba \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0pone de presente la existencia de un contrato que se rige \u00a0por \u00a0las \u00a0normas \u00a0civiles, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n a la problem\u00e1tica all\u00ed \u00a0presentada lo debe ser por v\u00eda de las acciones de esta naturaleza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0acota, \u201cni el fiscal instructor, ni \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0y menos el Honorable Tribunal Superior lo entendieron \u00a0as\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que el certificado que se aport\u00f3 a \u00a0la \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en el que no constaba la existencia de la hipoteca, fue mal \u00a0apreciado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0\u201checho y de derecho por decir lo \u00a0menos\u201d, \u00a0en \u00a0detrimento del art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica, conculcando el \u00a0derecho \u00a0de defensa, al analizarse solamente la parte desfavorable, para deducir \u00a0de \u00a0ella \u00a0toda la responsabilidad de sus defendidos, sin tener en consideraci\u00f3n \u00a0la \u00a0\u201cfavorabilidad\u201d \u00a0que dicha prueba representaba para los intereses de los \u00a0encartados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el principio de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0inocencia, \u00a0pues \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0merecen \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0parti\u00e9ndose \u00a0de \u00a0que \u00a0no pod\u00eda colegirse la existencia de maniobras \u00a0\u201chabilidosas\u201d \u00a0 o \u00a0 \u201cfraudulentas\u201d \u00a0 cuando \u00a0ellos \u00a0no \u00a0fueron \u00a0los \u00a0que \u00a0expidieron el certificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0insistiendo en que las obligaciones \u00a0civiles \u00a0son de competencia de la justicia civil y no de la penal, por lo que al \u00a0utilizar \u00a0\u00e9sta \u00a0como \u00a0medio \u00a0coercitivo, se desconoci\u00f3 el debido proceso y los \u00a0art\u00edculos 1\u00b0, 246, 247 y 445 del C. de P. Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Razones \u00a0por \u00a0las \u00a0que \u00a0solicita \u00a0se case la \u00a0sentencia y se profiera la que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el \u00a0defensor \u00a0del sentenciado, no re\u00fane los requisitos de claridad y precisi\u00f3n que \u00a0estatu\u00eda \u00a0el \u00a0numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 225 del Decreto 2700 de 1991, subrogado \u00a0por el 8\u00b0 de la Ley 553 de 2000, vigente para la \u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0todo, \u00a0es preciso reiterarle al censor \u00a0que \u00a0la demanda de casaci\u00f3n\u00a0 no es de libre formulaci\u00f3n, por lo que no es \u00a0procedente \u00a0hacer\u00a0 \u00a0cualquier clase de cuestionamientos a una sentencia que \u00a0por \u00a0ser \u00a0la \u00a0culminaci\u00f3n de todo un proceso, llega a esta sede amparada por la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y legalidad, sino que debe ser un escrito\u00a0 \u00a0claro, \u00a0 l\u00f3gico, \u00a0 sistem\u00e1tico, \u00a0 en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0o \u00a0de \u00a0juicio cometidos por el fallador, al tenor de las causales \u00a0expresa \u00a0y \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1aladas en la ley, se demuestran y se evidencia su \u00a0trascendencia en la parte dispositiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, que denunciar el mismo vicio, a \u00a0saber, \u00a0que \u00a0la \u00a0controversia \u00a0no \u00a0era de naturaleza penal sino civil, a trav\u00e9s \u00a0de\u00a0 \u00a0causales \u00a0distintas, \u00a0revela \u00a0incertidumbre \u00a0y falta de claridad en el \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todos \u00a0modos, \u00a0entre \u00a0los desatinos del \u00a0libelo y que impiden su admisi\u00f3n, se destacan los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 cuanto \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 primer \u00a0cargo, \u00a0incurre en el sofisma de \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0principio, \u00a0pues \u00a0da \u00a0por \u00a0demostrado, \u00a0para \u00a0alegar \u00a0la falta de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0que \u00a0no se estaba en presencia de un \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa \u00a0sino \u00a0del \u00a0incumplimiento de obligaciones civiles, cuando el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad, concluy\u00f3 en lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si lo pretendido era mostrar que \u00a0la \u00a0conducta desarrollada por los procesados era at\u00edpica, por tratarse del mero \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0obligaciones \u00a0civiles, \u00a0ha debido orientar la censura por la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0y \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0reconocidos \u00a0como \u00a0probados no \u00a0llevaban \u00a0a \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que la norma que describe la estafa fue \u00a0violada \u00a0directamente, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida, o que a ese quebrantamiento se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0por \u00a0la v\u00eda indirecta, al haberse incurrido en error en la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0ha \u00a0debido indicar la naturaleza del desatino \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0si de hecho o de derecho, y el falso juicio que lo \u00a0determin\u00f3, as\u00ed como su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0infringe \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de los cargos, pues al interior del mismo reparo asevera que no pudo \u00a0controvertir \u00a0el \u00a0monto \u00a0de los perjuicios materiales, vicio que dado su alcance \u00a0invalidatorio, \u00a0ha \u00a0debido presentar y desarrollar separadamente y respetando el \u00a0principio de prioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, como lo ha dicho la Sala, cuando \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0varios \u00a0vicios, \u00a0cada \u00a0uno \u00a0con \u00a0la \u00a0virtualidad \u00a0suficiente para \u00a0derrumbar \u00a0 total \u00a0 o \u00a0 parcialmente \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0en \u00a0acatamiento\u00a0 \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0que \u00a0rige la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0plantearlos y desarrollarlos separadamente, en aras de la claridad y \u00a0precisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, como el segundo reproche lo \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los perjuicios materiales, ha debido evidenciar el inter\u00e9s frente a \u00a0la cuant\u00eda, el cual es requisito de procedibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0segunda \u00a0censura, \u00a0el demandante incurre \u00a0en los siguientes yerros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. No distingue entre normas sustanciales y \u00a0procesales, \u00a0 pues\u00a0 \u00a0las \u00a0cita \u00a0indiscriminadamente, \u00a0ni \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0aquellas \u00a0se\u00f1ala \u00a0el sentido del quebrantamiento, esto es, falta de aplicaci\u00f3n \u00a0o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 No dice cu\u00e1l fue la naturaleza del \u00a0error \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0si \u00a0de hecho o de derecho, ni el falso \u00a0juicio \u00a0que lo determin\u00f3, si de existencia, identidad, legalidad o convicci\u00f3n, \u00a0o \u00a0si \u00a0de \u00a0debi\u00f3 a un falso raciocinio, al haberse conculcado, ostensiblemente, \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En la tangencial referencia que hace a la \u00a0modalidad \u00a0del yerro, confunde el error de hecho con el de derecho,\u00a0 cuando \u00a0afirma \u00a0que el Tribunal incurri\u00f3 \u201cen error de hecho y de derecho por decir lo \u00a0menos\u201d, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0son \u00a0muy \u00a0distintos \u00a0y \u00a0que no se pueden predicar \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0mismo \u00a0medio de prueba, como quiera que el \u00a0primero \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0la prueba y el segundo a la \u00a0verificaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Vulnerando el principio de autonom\u00eda, se \u00a0desv\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0cuando \u00a0argumenta \u00a0que se viol\u00f3 el derecho de \u00a0defensa del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Finalmente, todo el discurso lo limita a \u00a0oponerse \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias del fallador, al estilo de un alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0sin demostrar ning\u00fan desatino, y desconociendo que las de \u00e9ste \u00a0prevalecen, \u00a0por \u00a0llegar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad, como se dijo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a los anotados yerros de la demanda, \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0tenor de lo que dispon\u00eda el art\u00edculo 226 del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, aplicable a este caso, pues la Corte, en acatamiento al \u00a0principio de limitaci\u00f3n, no puede corregirlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0JOS\u00c9 \u00a0 HELMER \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0ORT\u00cdZ \u00a0y\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA \u00a0RUBIELA \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0GONZ\u00c1LEZ. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declara desierto el \u00a0recurso interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan \u00a0recurso, \u00a0conforme \u00a0a lo que dispon\u00edan los art\u00edculos 226, subrogado por el 9\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 553 de 2000, y 197 del C. de P. P., (Decreto 2700 de 1991, aplicable \u00a0a este caso). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18426 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 101 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., tres (3) de septiembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0 Resuelve [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6268","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6268"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6268\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}