{"id":6267,"date":"2023-09-08T16:24:18","date_gmt":"2023-09-08T16:24:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1842326-11-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:18","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:18","slug":"1842326-11-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1842326-11-02\/","title":{"rendered":"18423(26-11-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a018423 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 150 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil dos (2002) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede la Sala a resolver sobre la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0CARLOS ALBERTO CARDENAS, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 (27 de noviembre de \u00a02000),\u00a0 \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la dictada por el Juzgado 48 Penal del Circuito de \u00a0esta \u00a0capital, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se declar\u00f3 la responsabilidad del procesado \u00a0como \u00a0autor del delito de homicidio en grado de tentativa, cometido en estado de \u00a0ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HECHOS Y ACTUACION\u00a0 PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 4 de diciembre de 1998, en horas de la \u00a0noche, \u00a0YESID ALBERTO MOLINA CAMACHO, al subir al colectivo de placas SGD 056 se \u00a0le \u00a0cay\u00f3 una moneda, por lo que increp\u00f3 al pasajero CARLOS ALBERTO CARDENAS de \u00a0haberla \u00a0recogido. \u00a0Este \u00a0hecho \u00a0gener\u00f3 \u00a0una \u00a0ri\u00f1a \u00a0entre \u00a0ellos, en la que el \u00a0\u00faltimo \u00a0de \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0sac\u00f3 \u00a0un \u00a0cuchillo \u00a0e hiri\u00f3 a MOLINA CAMACHO en \u00a0varias \u00a0partes \u00a0vitales \u00a0de \u00a0su humanidad, pero la oportuna intervenci\u00f3n de los \u00a0m\u00e9dicos impidieron la muerte del lesionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda\u00a0 \u00a0 \u00a023 \u00a0 \u00a0Seccional, \u00a0adscrita\u00a0 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Unidad \u00a0Segunda \u00a0de \u00a0Vida \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0agotados \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0procesales, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n (12 de julio de \u00a01999) \u00a0contra\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0CARDENAS, \u00a0imput\u00e1ndole el delito de\u00a0 \u00a0homicidio \u00a0simple en grado de tentativa. Adem\u00e1s, precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n en \u00a0su \u00a0favor \u00a0por el delito de tentativa de hurto calificado agravado, as\u00ed como la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0adelantada \u00a0por \u00a0estos \u00a0hechos contra ARNOLDO y RAMIRO RODRIGUEZ \u00a0LONDO\u00d1O. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0juicio \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a048 Penal del Circuito de Bogot\u00e1. Surtida la audiencia p\u00fablica, dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria\u00a0 \u00a0contra el encausado por el delito de tentativa de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0reconociendo que el punible se ejecut\u00f3 en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira. Esta decisi\u00f3n la confirm\u00f3 el Tribunal de Bogot\u00e1, al resolver \u00a0el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 apelaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la decisi\u00f3n del ad quem se interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0procediendo \u00a0la \u00a0Sala en los cap\u00edtulos subsiguientes a \u00a0examinar los requisitos formales de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia de segunda instancia es acusada \u00a0de \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0al aplicar \u00a0indebidamente los art\u00edculos 22, 36 ,60 y 323 del C.P. anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia \u00a0al \u00a0folio \u00a017 \u00a0admiti\u00f3 que se \u00a0cumpl\u00edan \u00a0los \u00a0requisitos requeridos por la ley para reconocer que el procesado \u00a0act\u00fao \u00a0en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, aunque refiri\u00f3 que en el obrar del inculpado no \u00a0existi\u00f3 \u201cla necesidad de defenderse\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 raciocinio \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0es \u00a0errado \u00a0al \u00a0reconocer el estado de ira provocado injustamente por \u00a0YESID \u00a0ALBERTO \u00a0MOLINA. \u00a0En \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que dieron origen a este proceso no se \u00a0configuran \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante consagrada en el art\u00edculo 60 del \u00a0C.P., \u00a0porque tal disposici\u00f3n exige que la reacci\u00f3n debe\u00a0 ser posterior a \u00a0la \u00a0ofensa, \u00a0y \u00a0precisamente \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0fue \u00a0coet\u00e1nea, \u00a0hecho \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0caracteriza \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0Si YESID ALBERTO MOLINA CAMACHO reaccion\u00f3 \u00a0cuando \u00a0estaba \u00a0siendo golpeado, no se puede concluir, como lo hace el Tribunal, \u00a0que act\u00fao en estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al Tribunal no le asiste raz\u00f3n al afirmar que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0necesidad de defenderse, porque los dos amigos que lo \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0no intervinieron en los hechos, y tampoco se puede sostener que no \u00a0existi\u00f3 \u00a0proporci\u00f3n \u00a0entre el ataque y el arma utilizada (YESID ALBERTO MOLINA \u00a0CAMACHO \u00a0agredi\u00f3 \u00a0con \u00a0sus \u00a0pu\u00f1os y CARLOS ALBERTO C\u00c1RDENAS con un cuchillo), \u00a0pues \u00a0esa \u00a0proporcionalidad \u00a0se mide con base en las circunstancias que rodearon \u00a0el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el demandante el exceso en la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0es \u00a0punible \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo y no de culpa, por lo que el Tribunal \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo 36 del C.P., al inferir que las pu\u00f1aladas \u00a0propinadas \u00a0por \u00a0C\u00c1RDENAS \u00a0fueron \u00a0dolosas, \u00a0cuando \u00e9ste afirma que no sabe en \u00a0qu\u00e9 \u00a0momento \u00a0sac\u00f3 el cuchillo e hiri\u00f3, o mejor, que no tuvo la intenci\u00f3n de \u00a0excederse \u00a0en \u00a0el \u00a0empleo \u00a0del arma. Las pruebas indican que las lesiones fueron \u00a0producto \u00a0del \u00a0miedo. \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho, no pod\u00eda aplicarse el \u00a0art\u00edculo 22 del C.P. porque la tentativa es esencialmente dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0causal\u00a0 \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 del C.P., casar la \u00a0sentencia, \u00a0por violaci\u00f3n directa de las disposiciones citadas, dado que CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0C\u00c1RDENAS \u00a0 \u00a0obr\u00f3 \u00a0 en \u00a0 legitima \u00a0 defensa, \u00a0 pues \u00a0 fue \u00a0 agredido \u00a0injustificadamente por YESID ALBERTO MOLINA CAMACHO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0al \u00a0no \u00a0aplicar el numeral cuarto del\u00a0 art\u00edculo 29 del C.P. y \u00a0el 445 del C.P P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente reitera que el juzgador admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0estaban \u00a0reunidos \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa en el obrar de \u00a0C\u00c1RDENAS, \u00a0echando \u00a0de \u00a0menos solamente la proporcionalidad, pues YESID ALBERTO \u00a0MOLINA CAMACHO emple\u00f3 sus pu\u00f1os en la agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta oportunidad se\u00f1ala el censor que si \u00a0el \u00a0exceso \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a descuido causado por la ira, la no voluntariedad en el \u00a0il\u00edcito \u00a0lo \u00a0debe \u00a0excluir de responsabilidad.\u00a0 Insiste,\u00a0 que nuestra \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0no admite el exceso en la leg\u00edtima defensa a t\u00edtulo de culpa, en \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0intencionalidad \u00a0hace que el hecho se subsuma en la \u00a0causal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0alegada \u00a0 y \u00a0 dejada \u00a0 de \u00a0 aplicar \u00a0 por \u00a0 el \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 445 \u00a0del \u00a0C.P.P. \u00a0al \u00a0no \u00a0tener \u00a0en cuenta la \u00fanica prueba del por qu\u00e9 el sindicado \u00a0emple\u00f3 \u00a0como \u00a0medio \u00a0de \u00a0defensa \u00a0un \u00a0instrumento \u00a0superior al utilizado por el \u00a0agresor, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0qued\u00f3 \u00a0consignado \u00a0en \u00a0la \u00a0injurada y su ampliaci\u00f3n, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0dar \u00a0por comprobado que el implicado act\u00fao en exceso de su defensa \u00a0por sugesti\u00f3n o miedo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s requisitos de la leg\u00edtima defensa \u00a0no \u00a0son \u00a0necesarios analizarlos porque el Tribunal los acept\u00f3, solicitando a la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia y absolver al procesado por haber obrado en leg\u00edtima \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El actor en la elaboraci\u00f3n de la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0puede \u00a0cumplir \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0manera las exigencias m\u00ednimas \u00a0impuestas \u00a0por \u00a0el legislador para que formalmente aquella pueda ser considerada \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0Entra \u00a0tales exigencias, importa resaltar, la relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0seleccionada, \u00a0la \u00a0que \u00a0debe \u00a0desarrollarse \u00a0adecuadamente para \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0todo lo cual debe acompa\u00f1arse de la pretensi\u00f3n que de \u00a0manera l\u00f3gica y jur\u00eddica corresponda a la situaci\u00f3n planteada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En raz\u00f3n a la identidad de las razones que \u00a0determinan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0adoptar \u00a0la Sala en esta providencia, se \u00a0procede \u00a0en forma conjunta al examen del cumplimiento de los requisitos formales \u00a0y \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada contra la sentencia de \u00a0segunda instancia proferida por el Tribunal de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El recurrente acude a la violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0para cuestionar el fallo del Tribunal, sobre la base de \u00a0que \u00a0se aplicaron indebidamente los art\u00edculos 22, 36, 60 y 323 del C.P. vigente \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de los hechos, seg\u00fan lo sostenido en el primer cargo, y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0numeral \u00a0cuarto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0\u00eddem \u00a0y \u00a0445 del C.P P., \u00a0conforme a lo sostenido en el cargo segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La claridad y precisi\u00f3n de los fundamentos \u00a0del \u00a0reproche \u00a0dependen \u00a0de \u00a0la v\u00eda seleccionada y en el presente caso, como se \u00a0trata \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0se deben aceptar los hechos y las pruebas tal y \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0y orientar la argumentaci\u00f3n a \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 existe \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0atacada \u00a0un \u00a0error \u00a0consistente \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0denunciadas \u00a0como \u00a0quebrantadas en los cargos primero y segundo, la causa por la \u00a0que \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0error \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0su \u00a0transcendencia \u00a0con \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo de los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0discrepa \u00a0de \u00a0los hechos que dio por \u00a0demostrados \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0tal y como se pone de presente en l os apartes de la \u00a0demanda que se invocan seguidamente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: Las discrepancias del censor con \u00a0el \u00a0 aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0admitido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0principalmente \u00a0se \u00a0pueden \u00a0sintetizar \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0aspectos: \u00a0a) \u00a0El \u00a0ad \u00a0quem \u00a0no pod\u00eda negar el \u00a0requisito \u00a0 de \u00a0 la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado \u00a0porque \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0 dos \u00a0 amigos, \u00a0dado \u00a0que \u00a0\u00e9stos, \u00a0a \u00a0decir \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0no \u00a0intervinieron \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos, b) El fallo de segunda instancia se cuestiona en \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la proporcionalidad, la que seg\u00fan el censor, se establece \u00a0no \u00a0solamente \u00a0considerando \u00a0el ataque y el arma utilizada, sino sustancialmente \u00a0por \u00a0las \u00a0circunstancias que rodearon el hecho, c) Otra de las fuentes del yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0se hace radicar en el hecho de haber considerado que el \u00a0procesado \u00a0lesion\u00f3 \u00a0dolosamente \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0cuando aqu\u00e9l en la injurada \u00a0sostuvo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 dio \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0momento \u00a0sac\u00f3 \u00a0el \u00a0cuchillo \u00a0e \u00a0hiri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: En este reproche la oposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el tribunal se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0las \u00a0siguientes afirmaciones: a) El tribunal no tuvo en cuenta la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0del \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0emple\u00f3 \u00a0como medio de defensa un \u00a0instrumento \u00a0superior \u00a0al \u00a0utilizado \u00a0por \u00a0el \u00a0agresor, b) Se debi\u00f3 exonerar de \u00a0responsabilidad \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0voluntariedad en el il\u00edcito, c) \u00a0Dej\u00f3 \u00a0de \u00a0darse \u00a0por demostrado que el implicado actu\u00f3 en exceso de su defensa \u00a0por sugesti\u00f3n o miedo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Como \u00a0puede observarse, el raciocinio del \u00a0libelista, \u00a0seg\u00fan \u00a0ha \u00a0quedado \u00a0consignado en el p\u00e1rrafo anterior, en lugar de \u00a0precisar \u00a0y demostrar el error invocado, postula a su juicio hip\u00f3tesis que nada \u00a0tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la violaci\u00f3n directa por aplicaci\u00f3n indebida y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0La dial\u00e9ctica empleada en los dos cargos \u00a0solamente \u00a0pone de manifiesto el inter\u00e9s del actor, que no es otro que sostener \u00a0un \u00a0sentido \u00a0y alcance de la prueba y de los hechos diferente a la de los fallos \u00a0de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0alegaci\u00f3n as\u00ed, lo \u00fanico que evidencia \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0comparte \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Tribunal, pero ello no \u00a0demuestra \u00a0yerro \u00a0alguno \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0significa desarrollo de los cargos en los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0en \u00a0que \u00a0lo \u00a0exige \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n invocada en la demanda, \u00a0conforme \u00a0a los postulados de la ley procesal penal, pues la sustentaci\u00f3n de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0se \u00a0hizo con argumentos propios de la violaci\u00f3n indirecta, \u00a0desconociendo \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las causales de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Incurre \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0l\u00f3gica \u00a0y jur\u00eddicamente resultan insostenibles, pues acude a un discurso\u00a0 \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0pregona \u00a0la absoluci\u00f3n del procesado por haber obrado en leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0que \u00a0las \u00a0pu\u00f1aladas \u00a0propinadas por CARDENAS no fueron \u00a0dolosas, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el \u00a0Tribunal, premisa con base en la cual edifica la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0C.P. \u00a0Esta \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0resultaba \u00a0viable, \u00a0en \u00a0cargos \u00a0separados y subsidiarios, \u00a0supuesto t\u00e9cnico que fue ignorado en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Improcedente resulta como fundamento de la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 36 del C.P. anterior, lo relacionado con la \u00a0atipicidad \u00a0del \u00a0exceso de la leg\u00edtima defensa proveniente de conducta culposa, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por el recurrente en los dos cargos fue la absoluci\u00f3n del \u00a0procesado con base en el numeral 4 del art\u00edculo 29 \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0censura \u00a0presentada, constituyendo ello un\u00a0 desacierto en lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver\u00a0 con los requisitos formales del recurso de casaci\u00f3n, \u00a0especialmente \u00a0con \u00a0el previsto en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 225 del estatuto \u00a0procesal \u00a0de \u00a01971 \u00a0(derogado \u00a0por el art\u00edculo 212-3 de la ley 600 de 2000) que \u00a0exige \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la formulaci\u00f3n\u00a0 y sustentaci\u00f3n de los \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0por \u00a0el defensor del procesado CARLOS ALBERTO CARDENAS. En consecuencia, regrese \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese, c\u00f3piese y \u00a0C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a018423 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS \u00a0 APROBADO ACTA No. 150 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil dos (2002) \u00a0\u00a0 Procede la Sala a resolver sobre la demanda de \u00a0casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6267","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6267"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6267\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}