{"id":6245,"date":"2023-09-08T16:24:17","date_gmt":"2023-09-08T16:24:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1830620-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:17","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:17","slug":"1830620-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1830620-08-02\/","title":{"rendered":"18306(20-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18306 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 093 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 veinte de agosto del \u00a0a\u00f1o dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n discrecional, presentada por la Fiscal Seccional 240 de la \u00a0unidad \u00a0especializada \u00a0antisecuestro simple y extorsi\u00f3n con sede en Bogot\u00e1, en \u00a0el \u00a0proceso que se sigue en contra de OWER JIMMY BORDA \u00a0PARRA, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0tercero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991, modificado por el \u00a0art\u00edculo \u00a0 1\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y \u00a0adopta \u00a0otras \u00a0determinaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos fueron declarados en el fallo de \u00a0segunda instancia de la manera siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0remontan \u00a0al momento cuando se da la \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0amorosa, \u00a0aproximadamente, \u00a0a \u00a0finales \u00a0de 1997 \u00a0\u2013a\u00fan cuando el inculpado \u00a0refiere \u00a0que \u00a0es \u00a0posterior- \u00a0entre el acusado y ALBA MATILDE BORDA MORENO (sic) \u00a0(Alba \u00a0 Matilde \u00a0Llanos \u00a0Moreno, \u00a0aclara \u00a0la \u00a0Sala), \u00a0quien \u00a0en \u00a0su \u00a0denuncia \u00a0y \u00a0declaraciones \u00a0adver\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0actitudes \u00a0acosadoras y torturadoras \u00a0desplegadas \u00a0por \u00a0su \u00a0ex \u2013 \u00a0novio, \u00a0conductas \u00a0que consist\u00edan en un constante hostigamiento con el pretexto \u00a0de \u00a0que \u00a0dialogaran. Inform\u00f3, asimismo, que el constre\u00f1imiento lleg\u00f3 al punto \u00a0de \u00a0realizar \u00a0llamadas \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0a \u00a0altas \u00a0horas \u00a0de \u00a0la noche alterando su \u00a0tranquilidad \u00a0y \u00a0paz \u00a0y \u00a0la \u00a0de \u00a0su familia e incluso lanzar improperios en v\u00eda \u00a0p\u00fablica \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 sitio \u00a0 de \u00a0 trabajo \u00a0 \u2013centro \u00a0educativo \u00a0Distrital \u00a0Venecia \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera 55 No. 49-25 sur de esta ciudad (Bogot\u00e1)-; indic\u00f3 que \u00a0los \u00a0continuos \u00a0esc\u00e1ndalos del acusado la oblig\u00f3 a tomar actitudes humillantes \u00a0como \u00a0salir oculta en alg\u00fan veh\u00edculo de sus compa\u00f1eros y a que sus relaciones \u00a0sociales \u00a0sufrieran \u00a0un \u00a0grave \u00a0trastorno \u00a0sin \u00a0que \u00a0hasta \u00a0la fecha haya podido \u00a0comenzar \u00a0 con \u00a0 sosiego \u00a0 una \u00a0 nueva \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 amorosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agotada \u00a0 la \u00a0fase \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0y \u00a0previa clausura de \u00e9sta (fl. 213-1),\u00a0 el dos de julio de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y nueve la Fiscal\u00eda seccional doscientos cuarenta de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0especializada antisecuestro simple y extorsi\u00f3n con sede en Bogot\u00e1, \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0por el delito de tortura previsto por el art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del Decreto 100 de 1980 (fls. 272 y ss.) mediante providencia que adquiri\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0en \u00a0esa \u00a0instancia \u00a0al no haber sido objeto de impugnaci\u00f3n (fl. 282 \u00a0vto. -1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0lo \u00a0tramit\u00f3 el Juzgado cuarenta \u00a0penal \u00a0del circuito de Bogot\u00e1 (fl. 10-2),\u00a0 donde se llev\u00f3 a cabo la vista \u00a0p\u00fablica \u00a0(fls. 132 y ss.-2), y mediante sentencia proferida el doce de julio de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0culmin\u00f3 \u00a0la \u00a0instancia condenando al procesado a la pena principal de \u00a0doce \u00a0(12) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0 por \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0igual, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n condicional, por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0\u201ccumpli\u00f3 en detenci\u00f3n preventiva un tiempo igual al \u00a0que \u00a0 mereci\u00f3 \u00a0como \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad\u201d, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0encontrarlo \u00a0 penalmente \u00a0 responsable \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 imputado \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio (fls. 125 y ss.-4). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y su \u00a0defensora, \u00a0por \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia proferida el seis de diciembre \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0dos \u00a0mil, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0superior \u00a0del \u00a0distrito \u00a0judicial de Bogot\u00e1 \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0revocarlo \u00a0\u00edntegramente \u00a0y \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado OWER JIMMY BORDA \u00a0PARRA \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura \u00a0imputado \u00a0en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n\u00a0 \u00a0(fls. 29 y ss. cno. Trib.) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0por el entonces vigente art\u00edculo 6\u00ba de la Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0la Fiscal seccional 240 de la unidad especializada antisecuestro \u00a0simple y extorsi\u00f3n, presenta demanda de casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0por \u00a0considerar que la motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cno es m\u00e1s que una inconexa reflexi\u00f3n de \u00a0razones \u00a0de \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal sobre o acerca de una lege ferenda, ya que para \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n infligir un tratamiento grave, degradante y atentatorio de la \u00a0salud \u00a0psicol\u00f3gica \u00a0de \u00a0una persona carece de relevancia t\u00edpica, salvo que los \u00a0sufrimientos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0padecen \u00a0 \u00a0alcancen \u00a0 unos \u00a0 niveles \u00a0 \u2018de \u00a0 \u00a0 \u00a0 producci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 m\u00e1s \u00a0reprochable\u2019 \u00a0\u201d, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0a criterio de la demandante, torna anfibol\u00f3gico el pronunciamiento \u201cen \u00a0sus \u00a0aspectos \u00a0considerativos\u201d, y evidencia \u201cun desconocimiento o ignorancia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad penal vigente, dado el paralelismo de legislaciones \u00a0que \u00a0 regulan \u00a0 un \u00a0 mismo \u00a0tema\u201d. \u00a0Espera, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0haga \u00a0\u201cprecisiones \u00a0 jurisprudenciales \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 no \u00a0se \u00a0puede \u00a0aceptar \u00a0que \u00a0una \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0como lo es el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, a trav\u00e9s de \u00a0este tipo de fallos creen confusi\u00f3n e inseguridad jur\u00eddica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0\u201catendiendo \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0un \u00a0Estado \u00a0constitucional \u00a0de derecho, los jueces deben ser los \u00a0primeros \u00a0garantes \u00a0de los derechos fundamentales de los coasociados, los cuales \u00a0se \u00a0ven \u00a0en \u00a0riesgo \u00a0o son vulnerados por esta clase de decisiones, m\u00e1xime, que \u00a0con \u00a0ellas \u00a0se \u00a0desconoce el principio integrante del debido proceso, como lo es \u00a0el de la legalidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, por tanto, que de la sola lectura \u00a0de \u00a0la demanda, la Corte \u201cadmitir\u00e1 el reto de orientar jurisprudencialmente a \u00a0quienes \u00a0administran justicia en los altos Tribunales del pa\u00eds, y de otro lado, \u00a0salvaguardar\u00e1 \u00a0derechos \u00a0fundamentales\u201d, \u00a0pues, \u00a0\u201cafirmar, \u00a0como lo hace el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, que el art\u00edculo 279 del C\u00f3digo Penal (Decreto \u00a0100\/80 \u00a0 \u00a0\u2013delito \u00a0 de \u00a0tortura), \u00a0fue reformado por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el Decreto \u00a02266 \u00a0de 1991, demuestra claramente ignorancia o indebida interpretaci\u00f3n de los \u00a0operadores \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0lleg\u00e1ndose \u00a0al \u00a0extremo de sostener que conductas como \u00a0las \u00a0que \u00a0fueron objeto de investigaci\u00f3n en este proceso est\u00e1n por fuera de la \u00a0\u00f3rbita \u00a0penal \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0aquellos \u00a0sufrimientos con fines terroristas tendr\u00edan \u00a0trascendencia t\u00edpica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, con apoyo en la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0un \u00a0cargo \u00a0formula contra el fallo del tribunal por considerarlo \u00a0directamente \u00a0violatorio \u00a0de \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por \u00a0el\u00a0 \u00a0decreto ley 2266 de 1991, y falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 279 del \u00a0Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el ad quem bas\u00f3 su decisi\u00f3n en \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0no \u00a0corresponden a la aplicaci\u00f3n de \u00a0sufrimientos \u00a0que \u00a0han \u00a0sido \u00a0reconocidos \u00a0para \u00a0la \u00a0tortura, \u00a0es \u00a0decir, con la \u00a0producci\u00f3n \u00a0del \u00a0dolor \u00a0m\u00e1s reprobable en el que la v\u00edctima tenga ante s\u00ed un \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0coerci\u00f3n \u00a0y sufrimiento inhumano, ya que la relevancia t\u00edpica es \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0comportamientos \u00a0que \u00a0conlleven \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00edctima un alto grado de \u00a0dolor, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0evento se ubicar\u00edan en el \u00e1mbito de protecci\u00f3n contenido en \u00a0el \u00a0decreto \u00a02266 de 1991. Ello, a criterio de la casacionista, constituye error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma sustancial llamada a regir el caso, pues con dicha \u00a0postura \u00a0se deja sin reproche penal comportamientos injustos como los que fueron \u00a0objeto de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de considerar que uno de los aspectos a \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en la interpretaci\u00f3n de los tipos penales, es el referido al \u00a0bien \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0este \u00a0criterio \u00a0permite \u00a0interpretar \u00a0que \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0expedidas \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n de estado de excepci\u00f3n, posteriormente convertidas en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0no \u00a0tienen \u00a0finalidad \u00a0distinta \u00a0de \u00a0proteger el bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0siendo la motivaci\u00f3n con que el agente \u00a0act\u00faa, \u00a0otro \u00a0criterio \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que \u00a0permite \u00a0afirmar \u00a0que quienes \u00a0realizan \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0conductas \u00a0 \u00a0all\u00ed \u00a0 \u00a0descritas \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0hacen \u00a0 \u00a0con \u00a0 fines \u00a0terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esto \u00a0cataloga \u00a0de \u00a0\u201cmay\u00fasculo\u201d el \u00a0desacierto \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0seleccionar y aplicar una norma a una situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que no contiene los supuestos de hecho que aquella exige, y proceder a \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0considerar que el comportamiento llevado a cabo no \u00a0corresponde \u00a0 a \u00a0 la \u00a0definici\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas. \u00a0Por \u00a0el contrario, \u201clas reiteradas ofensas, maltratos, ultrajes, \u00a0humillaciones, \u00a0etc, \u00a0que generan un atentado contra la salud psicol\u00f3gica de la \u00a0se\u00f1orita \u00a0ALBA \u00a0MATILDE \u00a0LLANOS MORENO, que realiz\u00f3 el se\u00f1or BORDA PARRA, son \u00a0demostrativos \u00a0hasta \u00a0la \u00a0saciedad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0tortura \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n penal ordinaria (C\u00f3digo Penal, art. 279)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al decidir el Tribunal absolver al procesado \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida del decreto 2266 de 1991, afirmando \u00a0que \u00a0reform\u00f3 \u00a0el \u00a0decreto \u00a0100 de 1980, no hizo cosa distinta que desconocer el \u00a0fallo \u00a0de constitucionalidad contenido en la sentencia C-587 de 1992 mediante el \u00a0cual \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0conformidad con la Carta Pol\u00edtica del art\u00edculo 279 del \u00a0decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia materia de impugnaci\u00f3n, y, en consecuencia, proferir \u00a0fallo \u00a0de \u00a0reemplazo condenado al procesado por el delito de tortura previsto en \u00a0el art\u00edculo 279 del Decreto 100 de 1980 (fls. 51 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alegato \u00a0 de \u00a0 sujetos \u00a0 procesales \u00a0 no \u00a0recurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Durante \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado para los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0no \u00a0recurrentes, \u00a0hicieron uso de este derecho el procesado \u00a0OWER JIMMY BORDA PARRA y su defensora p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero de ellos present\u00f3 escrito en el \u00a0que \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0por considerar que su \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de la investigaci\u00f3n fue parcializada pues no tuvo en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0nacional \u00a0de \u00a0medicina \u00a0legal \u00a0y \u00a0ciencias \u00a0forenses, \u00a0decisivo \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la definici\u00f3n del asunto, donde se \u00a0informa \u00a0 que \u00a0 denunciante \u00a0y \u00a0denunciado, \u00a0quienes \u00a0manten\u00edan \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0afectiva, \u00a0 se \u00a0 vieron \u00a0abocados \u00a0a \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0dolorosa \u00a0de \u00a0separaci\u00f3n \u00a0inconclusa \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de odio y agresividad, que el camino jur\u00eddico penal no \u00a0es \u00a0solamente \u00a0el \u00a0m\u00e1s adecuado para resolver este tipo de conflictos ya que se \u00a0intensifican \u00a0mediante \u00a0el \u00a0c\u00edrculo vicioso de demandas y contrademandas, y que \u00a0es \u00a0conveniente \u00a0que \u00a0ambos \u00a0inicien \u00a0un \u00a0proceso \u00a0de terapia con miras a evitar \u00a0desenlaces peores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0entonces, \u00a0que \u201cel problema que \u00a0nos \u00a0ocupa \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0problema jur\u00eddico, mucho menos es un \u00a0problema \u00a0que deba resolverse por un proceso penal. Es un problema de naturaleza \u00a0sentimental, \u00a0que \u00a0su \u00a0soluci\u00f3n \u00a0correspond\u00eda \u00a0a un proceso de psicoterapia de \u00a0pareja\u201d, \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 lleva \u00a0 a \u00a0 afirmar \u00a0 la \u00a0 atipicidad \u00a0 de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0imputada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior solicita de la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0admitir la demanda de casaci\u00f3n presentada por la Fiscal instructora, \u00a0y no casar la sentencia impugnada (fls. 75 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La segunda, por su parte, considera que no es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiere \u00a0violado \u00a0la ley por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de 1988, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por el Decreto 2266 \u00a0de \u00a01991 \u00a0y \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 279 del Decreto 100 de 1980 pues \u00a0el \u00a0fallo \u00a0solamente afirma que se incurri\u00f3 en error por parte de la Fiscal\u00eda, \u00a0al \u00a0formular \u00a0la acusaci\u00f3n, y el juzgado de primera instancia al calificar como \u00a0tortura \u00a0las \u00e1speras relaciones de pareja despu\u00e9s de su rompimiento, ya que es \u00a0de \u00a0la \u00a0esencia \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que \u00a0define \u00a0la tortura, el dar trato cruel e \u00a0inhumano \u00a0a \u00a0otro, lo que no se presenta en el caso, sin que por ello se hubiere \u00a0generado \u00a0confusi\u00f3n \u00a0o \u00a0inseguridad jur\u00eddica como de modo contrario se plantea \u00a0por la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El tribunal solamente reprocha que se hubiere \u00a0elevado \u00a0a la categor\u00eda de delito una conducta que habr\u00eda podido ser corregida \u00a0mediante \u00a0tratamiento \u00a0psicol\u00f3gico \u00a0o \u00a0m\u00e9dico, \u00a0como \u00a0se sostuvo por el perito \u00a0forense \u00a0en \u00a0las \u00a0ocasiones \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0consultado, \u00a0pero \u00a0nunca \u00a0sometida \u00a0a \u00a0conocimiento de los estrados judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que no es de recibo la aseveraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0providencia \u00a0censurada refleja \u00a0desconocimiento \u00a0de la normativa penal, pues no existe el aludido paralelismo de \u00a0legislaciones, \u00a0dado \u00a0que, como se sostuvo por el Tribunal, el art\u00edculo 279 del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 fue modificado por el Decreto 180 de 1988 y convertido en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por el decreto 2266 de 1991, siendo \u00e9sta la normativa \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso, \u00a0sin \u00a0que \u00a0resulte \u00a0viable otra interpretaci\u00f3n. Tampoco es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el Tribunal hubiere desconocido la sentencia C-587 de 1992 sobre la \u00a0vigencia \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 279 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0pues \u00a0en \u00a0su \u00a0pronunciamiento no se afirma lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior solicita de la \u00a0Corte no casar la sentencia impugnada (fls. 91 y ss. cno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SE CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n discrecional, la \u00a0jurisprudencia \u00a0tiene \u00a0establecido \u00a0como exigencia consustancial a la naturaleza \u00a0excepcional \u00a0 del \u00a0instrumento, \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0presente \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0debida \u00a0frente a los motivos que determinan la viabilidad de su \u00a0admisi\u00f3n, \u00a0relacionada \u00a0con las posibilidades para acudir a ella la ley otorga, \u00a0bien \u00a0sea en b\u00fasqueda, por dicha v\u00eda, del desarrollo de la jurisprudencia o la \u00a0garant\u00eda \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 derecho \u00a0fundamental \u00a0presuntamente \u00a0transgredido \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ordinarias \u00a0del \u00a0proceso, debi\u00e9ndose precisar clara y n\u00edtidamente, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0o \u00a0razones por las cuales el Juez de casaci\u00f3n debe intervenir en un \u00a0asunto \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 concurren \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0lo \u00a0perseguido \u00a0es \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad en relaci\u00f3n con determinado punto \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0por \u00a0oscuro \u00a0merezca \u00a0ser clarificado, resulta indispensable que \u00a0ello \u00a0se \u00a0diga \u00a0en \u00a0el escrito respectivo, indic\u00e1ndose igualmente, si lo que se \u00a0pide \u00a0es la unificaci\u00f3n de posiciones\u00a0 encontradas sobre el particular, la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina hasta el momento imperante o el pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0un \u00a0tema \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0desarrollado, \u00a0debi\u00e9ndose se\u00f1alar, adem\u00e1s, de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0demandada \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0presta \u00a0el \u00a0doble \u00a0servicio \u00a0de \u00a0solucionar \u00a0adecuadamente el caso y servir de gu\u00eda como criterio auxiliar de la \u00a0actividad judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si el motivo de inconformidad con el fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado estriba en aducir la violaci\u00f3n de un derecho fundamental, el \u00a0casacionista \u00a0est\u00e1 obligado a desarrollar una argumentaci\u00f3n l\u00f3gica dirigida a \u00a0patentizar \u00a0el \u00a0desacierto, \u00a0siendo \u00a0de su cargo demostrar el desconocimiento de \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0por el quebrantamiento de la estructura b\u00e1sica del proceso o la \u00a0actividad \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0e indicar las normas constitucionales que protegen el \u00a0derecho \u00a0 \u00a0 invocado \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 concreto \u00a0 \u00a0 conculcamiento \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 la \u00a0sentencia.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los sujetos legitimados, a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0normado \u00a0en \u00a0el inciso tercero del art\u00edculo 218 del Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0modificado \u00a0por el art\u00edculo 35 de la ley 81 de 1993, seg\u00fan el \u00a0cual \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0facultados para acudir a la casaci\u00f3n discrecional el \u00a0Procurador, \u00a0su \u00a0delegado y el defensor del procesado, con la puesta en vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0y \u00a0la \u00a0ley 600 de ese mismo a\u00f1o, hoy lo puede hacer \u00a0cualquier \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir en \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0incluyendo por tanto, al Fiscal, al apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0al \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable, dada la misi\u00f3n institucional de \u00a0aqu\u00e9l y el inter\u00e9s particular de estos \u00faltimos.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo caso, ser\u00e1 la Corte, en ejercicio \u00a0de \u00a0 su \u00a0discrecionalidad, \u00a0a \u00a0quien \u00a0corresponde \u00a0ponderar \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0parte \u00a0que \u00a0acude \u00a0a dicho instrumento, y decidir si admite o \u00a0rechaza el tr\u00e1mite de la casaci\u00f3n excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el evento sub examine, se establece que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0provenir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0un \u00a0Tribunal superior, por raz\u00f3n del \u00a0quantum \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0pena \u00a0establecido para el delito por el que se procede, el \u00a0cual \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0los ocho a\u00f1os (art. 279 del Decreto 100 de 1980), no procede \u00a0la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 com\u00fan; \u00a0 tambi\u00e9n, \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0invoca \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0este \u00a0derecho \u00a0dentro \u00a0de la oportunidad prevista, y \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0fundamentar \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0frente a los dos \u00a0\u00fanicos \u00a0motivos por los cuales la casaci\u00f3n discrecional puede ser admitida por \u00a0la Corte.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0demandante presenta una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0demostrar la necesidad de intervenci\u00f3n de la Corte \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de la jurisprudencia en relaci\u00f3n con la coexistencia o no \u00a0de \u00a0dos \u00a0tipos penales que, para la \u00e9poca de los hechos, defin\u00edan el delito de \u00a0tortura, \u00a0y \u00a0su \u00a0alcance \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0caso sometido a conocimiento de la \u00a0jurisdicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0considera \u00a0 \u00a0necesaria \u00a0 la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para \u00a0salvaguardar \u00a0el principio de legalidad como \u00a0componente \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0 fundamental \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso\u00a0 \u00a0establecida\u00a0 \u00a0 no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0sino \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0en \u00a0tal \u00a0medida, \u00a0postula \u00a0un \u00a0cargo por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0normas de derecho sustancial, para concluir solicitando \u00a0que \u00a0en \u00a0sede extraordinaria se case la sentencia impugnada y se profiera una de \u00a0reemplazo, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0el deber de fundamentar la solicitud \u00a0podr\u00eda entenderse cumplido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante,\u00a0 \u00a0debe \u00a0decirse, \u00a0que la \u00a0Corte \u00a0ya \u00a0tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0referirse \u00a0al tema de la coexistencia de tipos \u00a0penales \u00a0de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0de la legislaci\u00f3n ordinaria, especialmente a \u00a0ra\u00edz de la expedici\u00f3n del Decreto 180 de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, en sentencia de casaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a022 \u00a0de agosto de 1990 con ponencia del magistrado Saavedra Rojas, \u00a0la \u00a0Sala precis\u00f3 que dicho estatuto crea nuevos tipos penales que no aparec\u00edan \u00a0en \u00a0la \u00a0codificaci\u00f3n \u00a0ordinaria, suspendi\u00f3 todas aquellas disposiciones que le \u00a0resultaran \u00a0contrarias \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0varios \u00a0delitos \u00a0se \u00a0presenta \u00a0un \u00a0verdadero \u00a0paralelismo \u00a0\u201centendiendo \u00a0esta \u00a0expresi\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de un mismo \u00a0il\u00edcito \u00a0previsto \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0en \u00a0las \u00a0normas \u00a0ordinaria \u00a0y de Estado de \u00a0Sitio, \u00a0en \u00a0ocasiones \u00a0con \u00a0una mayor riqueza descriptiva en la segunda, pero en \u00a0otras \u00a0repitiendo \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0existente \u00a0en la \u00a0primera\u201d, \u00a0concluyendo \u00a0entonces \u00a0que \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0de excepci\u00f3n s\u00f3lo \u00a0pueden \u00a0ser aplicadas si las conductas llevadas a cabo guardan relaci\u00f3n con los \u00a0motivos \u00a0 de \u00a0 perturbaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0originaron \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0estado \u00a0de \u00a0sitio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0este \u00a0entendimiento, \u00a0en \u00a0posterior \u00a0pronunciamiento, \u00a0proferido \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0diciembre de 1999 dentro del proceso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de radicado 12374 con ponencia del Magistrado G\u00f3mez Gallego, indic\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 24 del Decreto 180 de 1988 no subrog\u00f3 el art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0relativo \u00a0al \u00a0delito de tortura, sino que adicion\u00f3 \u00a0al \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico penal la modalidad especial \u00a0de \u201ctortura con fines terroristas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0recientemente, en fallo de casaci\u00f3n \u00a0del \u00a028 de septiembre de 2001 dentro del proceso de radicado 13.310 con ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar, precis\u00f3 la Corte que el Decreto 2266 de 1991, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0adopt\u00f3 como legislaci\u00f3n permanente el art\u00edculo 24 del \u00a0decreto \u00a0180 de 1988, no s\u00f3lo no guarda relaci\u00f3n con las causas que originaron \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estado sitio en 1984, sino que suprimi\u00f3 el elemento \u201cen \u00a0cumplimiento \u00a0de actividades terroristas\u201d del tipo de tortura all\u00ed contenido, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0colombiana, \u00a0con la vigencia del \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991, se produjo la derogatoria del art\u00edculo 279 del Decreto \u00a0100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0C-587\/92 \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0declar\u00f3 la \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0Carta Pol\u00edtica del art\u00edculo 279 del Decreto 100 de 1980, \u00a0precis\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0la \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a la coexistencia de los tipos penales de \u00a0tortura, \u00a0constituy\u00f3 \u00a0simplemente \u00a0un comentario de la Corte Constitucional que \u00a0no \u00a0ostenta \u00a0car\u00e1cter vinculante, dado que no se plasm\u00f3 en la parte resolutiva \u00a0ni se trat\u00f3 de argumento relacionado con ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que la pretendida fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud, \u00a0orientada a provocar un pronunciamiento del M\u00e1ximo Tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0Jurisdicci\u00f3n \u00a0Ordinaria \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0\u201corientar jurisprudencialmente a \u00a0quienes \u00a0administran \u00a0justicia en los altos Tribunales del pa\u00eds\u201d en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del decreto 100 de 1980 frente a lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0tema \u00a0por \u00a0el \u00a0decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente por el decreto 2266 de 1991, queda sin fundamento, pues \u00a0los \u00a0desarrollos \u00a0jurisprudenciales \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de ser desatacados no ameritan \u00a0aclaraci\u00f3n adicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, en relaci\u00f3n con el otro de los \u00a0argumentos \u00a0 que \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0expone, \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para \u00a0salvaguardar \u00a0el \u00a0principio de \u00a0legalidad \u00a0es \u00a0de advertirse que tampoco por dicho aspecto la censura cuenta con \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De una parte, no es cierto, como as\u00ed lo ha \u00a0destacado \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de esta Corporaci\u00f3n, que en relaci\u00f3n con el delito de \u00a0tortura \u00a0exista un \u201cparalelismo de legislaciones que regulan el mismo tema\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0ha \u00a0dejado \u00a0visto, \u00a0si los hechos \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0cuando ya hab\u00eda perdido vigencia del Decreto 180 de 1988, \u00a0y \u00a0despu\u00e9s de haber entrado a regir el decreto 2266 del 4 de octubre de 1991 en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0suprimi\u00f3 el componente normativo \u201cen cumplimiento de actividades \u00a0terroristas\u201d, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0para \u00a0esa \u00a0\u00e9poca \u00a0no \u00a0se encontraba vigente el \u00a0art\u00edculo 279 del Decreto 100 de 1980 por haber sido derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ello \u00a0no \u00a0deviene ilegal ni \u00a0desacertada \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0la \u00a0cual se hace alusi\u00f3n en la \u00a0demanda, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cinexplicable, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0pues \u00a0es \u00a0tanta \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0trato cruel e inhumano que la pena \u00a0prevista \u00a0para \u00a0la \u00a0tortura tiene un m\u00ednimo de 5 a\u00f1os y un m\u00e1ximo de 10 a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0que \u00a0demostr\u00f3 la se\u00f1ora jueza no conoc\u00eda, pues la \u00a0pena \u00a0fue \u00a0incrementada \u00a0as\u00ed \u00a0por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0ley \u00a0180 de 1988, adoptado como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de 1991, err\u00f3 una vez m\u00e1s en \u00a0cuanto \u00a0 aplic\u00f3 \u00a0 una \u00a0 pena \u00a0 prevista \u00a0por \u00a0una \u00a0norma \u00a0reformada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo anterior, ha de advertirse que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0que la demandante postula por aplicaci\u00f3n indebida del Decreto 180 de \u00a01988, \u00a0adoptado \u00a0como legislaci\u00f3n permanente por el decreto ley 2266 de 1991, y \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0279 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980, asimismo \u00a0resulta desacertado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese c\u00f3mo, es la propia casacionista \u00a0quien \u00a0pone de presente que el tribunal absolvi\u00f3 al procesado con fundamento en \u00a0encontrar \u00a0establecido \u00a0at\u00edpico el comportamiento llevado a cabo, lo que indica \u00a0que \u00a0no \u00a0aplic\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de car\u00e1cter sustancial, con lo cual no \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0cometido el yerro que denuncia. Tampoco el juzgador pod\u00eda incurrir \u00a0en \u00a0el \u00a0error de dejar de aplicar la norma contenida en el art\u00edculo 279 Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0pues, como ha sido visto, hab\u00eda perdido vigencia a partir de la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del decreto 2266 de 1991 y, por tanto, no era la llamada a regir el \u00a0caso ocurrido con posterioridad a ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n porque la \u00a0Corte \u00a0admita \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0case la sentencia y aplique una norma derogada, tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0 porque \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0considera \u00a0que \u00a0regula \u00a0el \u00a0caso, \u00a0resulta \u00a0asaz \u00a0impertinente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, del enunciado del cargo que por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley la casacionista presenta, merece destacarse que un \u00a0ataque \u00a0de \u00a0estas \u00a0caracter\u00edsticas supone necesariamente plantear el disenso en \u00a0el \u00a0plano \u00a0del estricto raciocinio jur\u00eddico, dando por aceptado la declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas que hiciera el juzgador de \u00a0alzada, \u00a0pues de lo contrario se comete el desacierto de entremezclar argumentos \u00a0referidos a la transgresi\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0error \u00a0incurre \u00a0la \u00a0demandante al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0\u201clas \u00a0reiteradas \u00a0ofensas, \u00a0maltratos, ultrajes, humillaciones, \u00a0etc., \u00a0que generan un atentado contra la salud psicol\u00f3gica de la se\u00f1orita ALBA \u00a0MATILDE \u00a0LLANOS \u00a0MORENO, \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 el se\u00f1or BORDA PARRA, son demostrativos \u00a0hasta \u00a0la \u00a0saciedad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de tortura consagrado en la legislaci\u00f3n penal \u00a0ordinaria\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia su desacuerdo con la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 que \u00a0 hiciera \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para que el cargo tuviera alguna viabilidad \u00a0ha \u00a0debido \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0forma \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a normas de derecho \u00a0sustancial, \u00a0denunciar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria, especificar el medio o medios sobre los \u00a0que \u00a0se \u00a0materializ\u00f3 \u00a0el \u00a0desacierto, \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia del error y su \u00a0trascendencia, \u00a0y \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0ocurrido, habr\u00eda dado lugar a \u00a0proferir \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0sustancialmente distinta y opuesta a la que es materia \u00a0de recurso extraordinario por v\u00eda de casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0entonces \u00a0que \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0necesaria \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0para \u00a0tutelar garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0o desarrollar la jurisprudencia, y el \u00fanico cargo que postula en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ostenta tantos y variados errores a los que se ha hecho referencia, \u00a0no \u00a0cabe m\u00e1s alternativa que inadmitirla y devolver las diligencias al Tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en cuanto tiene que ver con el \u00a0memorial \u00a0hecho llegar a esta Corporaci\u00f3n por el se\u00f1or OWER JIMMY BORDA PARRA, \u00a0quien \u00a0solicita \u00a0\u201cdecretar \u00a0y \u00a0ordenar \u00a0proceso \u00a0de psicoterapia de pareja con \u00a0car\u00e1cter \u00a0urgente y obligatorio para las dos partes\u201d, ha de advertirse que la \u00a0petici\u00f3n \u00a0no \u00a0guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en sede \u00a0extraordinaria, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0pronunciamiento se har\u00e1 al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO. \u00a0 \u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0por \u00a0v\u00eda discrecional invoca y \u00a0presenta \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a0seccional \u00a0240 \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad expecializada antisecuestro \u00a0simple \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0seguido \u00a0en \u00a0contra de OWER JIMMY BORDA \u00a0PARRA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. \u00a0Comunicar, \u00a0por \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0la Sala, al peticionario se\u00f1or OWER JIMMY \u00a0BORDA \u00a0PARRA, \u00a0que como la solicitud no guarda relaci\u00f3n con la intervenci\u00f3n de \u00a0la Corte, ning\u00fan pronunciamiento se adopta al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia procede el recurso \u00a0de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 O. \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0E. \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0 \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 A. \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18306 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. \u00a0FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 093 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 veinte de agosto del \u00a0a\u00f1o dos mil dos. \u00a0\u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6245","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6245"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6245\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}