{"id":6190,"date":"2023-09-08T16:24:13","date_gmt":"2023-09-08T16:24:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1797706-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:13","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:13","slug":"1797706-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1797706-08-02\/","title":{"rendered":"17977(06-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 17977 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 89 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 seis \u00a0 (06) \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a010 \u00a0de febrero de 2000, el Juzgado Quinto \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 capital \u00a0declar\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0Primitivo \u00a0 \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0penalmente \u00a0responsable, \u00a0como \u00a0autor, \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0le \u00a0impuso \u00a0la sanci\u00f3n \u00a0principal \u00a0de \u00a025 a\u00f1os de prisi\u00f3n, la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por 10, el deber de indemnizar los perjuicios causados y le \u00a0neg\u00f3 el subrogado de la condena condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Recurrido \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el 2 de junio del mismo a\u00f1o y el 5 de octubre siguiente \u00a0el \u00a0apoderado del acusado present\u00f3 demanda de casaci\u00f3n, sobre cuyos requisitos \u00a0formales se pronuncia la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0la \u00a0una de la madrugada del 16 de mayo de 1999, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO MART\u00cdNEZ RODR\u00cdGUEZ, en compa\u00f1\u00eda de varios conocidos, sali\u00f3 \u00a0a \u00a0la calle 44 sur con carrera 24 e hizo la se\u00f1al de \u201cpare\u201d a un taxi, cuyo \u00a0conductor, \u00a0 \u00a0 Primitivo \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0tras \u00a0indagar el destino, se neg\u00f3 a prestar el servicio, lo que \u00a0origin\u00f3 \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0golpeara \u00a0el \u00a0automotor, recibiendo como respuesta que el \u00a0taxista disparara en su contra, caus\u00e1ndole el deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0inici\u00f3 \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0en cuyo desarrollo se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0imputado \u00a0y se resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica, \u00a0para, \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999, proferir resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en su \u00a0contra como autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a010 \u00a0de febrero de 2000, el Juzgado Quinto Penal del Circuito de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la sentencia ya rese\u00f1ada, que, recurrida, origin\u00f3 la del 2 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente \u00a0del Tribunal Superior de la misma ciudad que la confirm\u00f3. \u00a0El defensor present\u00f3 escrito de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0defensor \u00a0formul\u00f3 \u00a0dos cargos, que desarroll\u00f3 de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01\u00b0) \u00a0El \u00a0primero, \u00a0al amparo de la causal primera, cuerpo segundo, \u00a0porque \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia de la duda. Los \u00a0concret\u00f3 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.1) \u00a0Falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0cuanto se distorsion\u00f3 el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0revela, \u00a0porque \u00a0se concluye que el arma \u00a0homicida \u00a0es \u00a0la \u00a0del sindicado, cuando tal no dice ese elemento de convicci\u00f3n. \u00a0Igualmente \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el testimonio de ISABEL ORTIZ pues se sectorizaron, \u00a0dividieron \u00a0y quitaron partes de los hechos por ella declarados y el juzgador no \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la dama se encontraba embriagada, que no narr\u00f3 haber visto que \u00a0el \u00a0taxista \u00a0sacara \u00a0el \u00a0arma y la percutiera, que no describi\u00f3 al sindicado ni \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0se \u00a0encontrara \u00a0agachada, \u00a0lo \u00a0cual genera una duda razonable \u00a0porque \u00a0el \u00a0ofendido estaba de pie y, as\u00ed, la trayectoria del disparo ser\u00eda de \u00a0abajo hacia arriba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.2) \u00a0El mismo yerro se present\u00f3 con la declaraci\u00f3n de LUZ YANETH \u00a0GIL. \u00a0Es \u00a0un \u00a0total \u00a0desacierto \u00a0inferir prueba de responsabilidad de su relato, \u00a0pues \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0a \u00a050 metros del sitio de los hechos y eran la 1: 50 de la \u00a0madrugada, \u00a0aparte de que no vio que el sindicado disparara y ser contradictoria \u00a0en \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. Tambi\u00e9n se distorsion\u00f3 la versi\u00f3n del agente JAIRO PALOMINO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0al \u00a0no creerle que el sindicado le entreg\u00f3 el rev\u00f3lver y que \u00e9ste \u00a0no \u00a0fue \u00a0manipulado, \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0opuso un informe del S. I. \u00d3SCAR GARC\u00cdA \u00a0LORZA, \u00a0que \u00a0refiri\u00f3 \u00a0que el uniformado s\u00ed escondi\u00f3 o guard\u00f3 el arma. A este \u00a0documento \u00a0no deb\u00eda d\u00e1rsele valor probatorio por prohibici\u00f3n del art\u00edculo 50 \u00a0de la ley 504 de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.3) \u00a0El \u00a0Tribunal cometi\u00f3 un error de apreciaci\u00f3n respecto de la \u00a0indagatoria \u00a0porque \u00a0dedujo \u00a0que desde el lugar donde se encontraba Primitivo \u00a0Hern\u00e1ndez no era posible que \u00a0dirigiera \u00a0un disparo al piso, lo cual ri\u00f1e con la l\u00f3gica y, por tanto, con la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, pues eso es posible si, como sucedi\u00f3, le abrieron la puerta del \u00a0carro, \u00a0yerro que tambi\u00e9n sucedi\u00f3 cuando el Ad quem concluy\u00f3 que el sindicado \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0quienes \u00a0lo \u00a0agredieron no estaban armados, porque su aseveraci\u00f3n \u00a0fue otra: no les vio armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.4) \u00a0Falsos \u00a0juicios \u00a0de existencia al estimar las indagatorias de \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0GALLEGO \u00a0VILLAMIL, \u00a0ORLANDO \u00a0MELO ARIAS y MAR\u00cdA DEL CARMEN ARIAS \u00a0ORTIZ, \u00a0porque, \u00a0de una parte, no fueron juramentados y, por ende, sus versiones \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0producir efectos probatorios, y, de otra, puesto que debe valorarse \u00a0que \u00a0el primero, si bien se encontraba embriagado, lo cierto es que se ubic\u00f3 al \u00a0lado \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima y si describe que \u00e9sta ocultaba la puerta, se colige que \u00a0estaba \u00a0de \u00a0pie, \u00a0no \u00a0agachada, \u00a0y, \u00a0as\u00ed, no pudo recibir los disparos como los \u00a0describe \u00a0la \u00a0necropsia; \u00a0del relato del segundo, surge que no presenci\u00f3 qui\u00e9n \u00a0dispar\u00f3; \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00faltima, que la v\u00edctima se encontraba del lado izquierdo y \u00a0que \u00a0el \u00a0conductor le dispar\u00f3 de frente, lo cual no coincide con la trayectoria \u00a0que indica el concepto m\u00e9dico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02\u00b0) \u00a0El \u00a0segundo \u00a0reproche alude a que la sentencia contiene v\u00edas \u00a0de \u00a0hecho \u00a0pues \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sin \u00a0contar \u00a0con \u00a0apoyo probatorio, para lo cual \u00a0\u201creitero \u00a0id\u00e9nticos \u00a0argumentos a los analizados en el cargo anterior\u201d, los \u00a0que, \u00a0en \u00a0efecto, transcribi\u00f3 en forma literal. Luego concluy\u00f3 que se violaron \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 derechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 fundamentales \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 Hern\u00e1ndez, \u00a0 circunstancia \u00a0 que \u00a0hace \u00a0viable la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0sentencia de segunda instancia, que indica el momento en que se \u00a0adquiere \u00a0el \u00a0derecho \u00a0para acudir a la casaci\u00f3n, se profiri\u00f3 el 2 de junio de \u00a02000, \u00a0esto \u00a0es, en vigencia de la ley 553 de ese a\u00f1o. Esta norma dispone en su \u00a0art\u00edculo \u00a09\u00b0, \u00a0que \u00a0subrog\u00f3 el 226 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991 \u00a0(decreto \u00a02.700) \u00a0que \u00a0\u201cSi \u00a0el \u00a0demandante \u00a0carece de inter\u00e9s o la demanda no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos se inadmitir\u00e1 y se devolver\u00e1 el expediente al despacho \u00a0de origen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo \u00a08\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ley exige, entre los requisitos que debe contener la demanda, \u00a0\u201cLa \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de la causal y la formulaci\u00f3n del cargo indicando en forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa \u00a0sus \u00a0fundamentos \u00a0y \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0estime \u00a0infringidas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el escrito no re\u00fane esas exigencias, \u00a0el rechazo deviene obligatorio. Estas son las razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0cargo, \u00a0formulado \u00a0como \u00a0principal, \u00a0el \u00a0actor \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que el Tribunal \u00a0hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos juicios de existencia, de \u00a0identidad y de apreciaci\u00f3n (o raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0teorizaci\u00f3n \u00a0que \u00a0expuso \u00a0sobre \u00a0el tema es \u00a0acertada, \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que alg\u00fan medio probatorio existente en el expediente \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0desatendido \u00a0por el Ad quem, \u00a0ni \u00a0que \u00a0hubiera imaginado uno inexistente. Tampoco se ocup\u00f3 en \u00a0comprobar \u00a0que el colegiado distorsionara medios de convicci\u00f3n ni que faltara a \u00a0los componentes de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0El actor se refiri\u00f3 a los hipot\u00e9ticos yerros mencionados. Sin \u00a0embargo, \u00a0no estableci\u00f3 su trascendencia en el fallo, vale decir, se abstuvo de \u00a0explicar \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no\u00a0 \u00a0hubiera ca\u00eddo en ellos, la sentencia \u00a0habr\u00eda sido diferente, desde luego en pro del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0El \u00a0censor \u00a0hizo \u00a0su \u00a0propio estudio y extrajo sus particulares \u00a0conclusiones. \u00a0En \u00a0verdad, \u00a0realiz\u00f3 numerosas y extensas transcripciones de las \u00a0palabras \u00a0de los testigos y del Tribunal y nada m\u00e1s, salvo que luego de ello se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0sentar su criterio sobre presuntas contradicciones narrativas con lo \u00a0cual, \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del \u00a0libelo, \u00a0pretend\u00eda \u00a0se \u00a0concediera preeminencia a su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0muy \u00a0 \u00a0por \u00a0 encima \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 hecha \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 funcionarios \u00a0judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0es \u00a0obvio, la Sala no puede aceptar esa manera de trabajar en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0pues con esta no se busca volver a la pugna jur\u00eddica entre un sujeto \u00a0procesal \u00a0y \u00a0el pensamiento judicial sobre el haz probatorio para escoger una de \u00a0las dos formas de comprender los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el recurrente tiene que demostrar yerros judiciales. \u00a0Mientras \u00a0no lo haga, y se reduzca a exponer exclusivamente su forma de entender \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0mantiene \u00a0su vigencia pues recibida en la \u00a0Corte, \u00a0se \u00a0presume \u00a0su legalidad y su acierto. Y esa presunci\u00f3n es la que debe \u00a0derrumbar \u00a0el \u00a0censor, pero solamente mostrando equ\u00edvocos patentes, f\u00e1cilmente \u00a0perceptibles en el fallo. No de otra manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0Aparte \u00a0lo \u00a0anterior, importa se\u00f1alar otras fallas del censor, \u00a0ya \u00a0mas \u00a0concretas, \u00a0solo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de indicarle c\u00f3mo sus faltas generales \u00a0acabadas de presentar dieron origen al resto de sus falencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0a) \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0examen \u00a0de bal\u00edstica dice que se incurri\u00f3 en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0&#8220;El \u00a0fallador \u00a0de segunda instancia \u00a0distorsiona, \u00a0desfigura, \u00a0desdibuja \u00a0y \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0revela, \u00a0en raz\u00f3n de que se le est\u00e1 dando un alcance objetivo que no \u00a0tiene, \u00a0cual \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0arma \u00a0homicida \u00a0es la decomisada a \u00a0PRIMITIVO \u00a0HERNANDEZ, \u00a0hecho \u00a0\u00e9ste \u00a0que no revela la prueba&#8230;haci\u00e9ndole decir \u00a0cosas que\u00a0 nunca revela&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n que el mismo demandante hizo de la sentencia \u00a0en \u00a0su \u00a0escrito \u00a0sustentatorio, \u00a0resulta \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0se ocup\u00f3 del punto. El juez plural afirm\u00f3 que \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda determinado\u00a0 &#8220;la identificaci\u00f3n plena entre los proyectiles \u00a0hallados \u00a0en el cuerpo del hoy occiso&#8230;y los patrones utilizados para el cotejo \u00a0tomados \u00a0del \u00a0rev\u00f3lver decomisado al procesado&#8221;, e inmediatamente concluy\u00f3 que \u00a0&#8220;si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto este medio probatorio por s\u00ed solo no aporta la certeza de \u00a0responsabilidad \u00a0de PRIMITIVO HERNANDEZ en la muerte violenta&#8230;, tambi\u00e9n lo es \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0valorada \u00a0conjuntamente con la prueba testimonial&#8230;resulta ser de \u00a0gran importancia probatoria en la decisi\u00f3n a adoptar&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0no se entiende c\u00f3mo el profesional del derecho, \u00a0tras \u00a0textualizar en su demanda al Tribunal en un sentido, le hace reproches con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0afirmaciones totalmente carentes de realidad y de verdad. Y ello \u00a0contrar\u00eda \u00a0toda \u00a0la l\u00f3gica elemental de la casaci\u00f3n pues en tal sede el actor \u00a0debe \u00a0formular \u00a0reparos \u00a0y \u00a0demostrarlos, \u00a0y \u00a0no formularlos y luego, \u00e9l mismo, \u00a0negarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0b) \u00a0Sobre \u00a0el testimonio de la se\u00f1ora ISABEL ORTIZ RAMOS -que dice \u00a0fue \u00a0distorsionado-, \u00a0transcribi\u00f3 \u00a0el relato y afirm\u00f3 que no se tuvo en cuenta \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0embriagada, que no describi\u00f3 al taxista ni se percat\u00f3 de que \u00a0\u00e9ste \u00a0esgrimiera \u00a0armas. Pero no se\u00f1al\u00f3 las partes de la narraci\u00f3n objeto de \u00a0tergiversaci\u00f3n. \u00a0Se \u00a0limit\u00f3, eso s\u00ed, a extraer sus propias conclusiones de la \u00a0narraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0c) \u00a0La misma l\u00ednea sigui\u00f3 en torno a la declaraci\u00f3n de do\u00f1a LUZ \u00a0YANETH \u00a0GIL: aludi\u00f3 a falso juicio de identidad mas no ense\u00f1\u00f3 de qu\u00e9 manera, \u00a0ni \u00a0frente a qu\u00e9, fue objeto de desdibujamiento. Hizo otra cosa: a partir de lo \u00a0que \u00a0llam\u00f3 \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora, plasm\u00f3 su opini\u00f3n sobre el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser \u00a0apreciada \u00a0de \u00a0determinada \u00a0 manera \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 la \u00a0misma \u00a0no \u00a0surg\u00eda \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0d) \u00a0 Frente \u00a0 a \u00a0 los \u00a0cargos \u00a0elaborados \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0JUAN ANTONIO GALLEGO VILLAMIL, ORLANDO MELO ARIAS y MAR\u00cdA DEL \u00a0CARMEN \u00a0 ARIAS \u00a0 ORTIZ, \u00a0 el \u00a0apoderado \u00a0infringi\u00f3 \u00a0el \u00a0axioma \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0los \u00a0anunci\u00f3 como falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0con \u00a0base\u00a0\u00a0 \u00a0en \u00a0que no han \u00a0debido \u00a0ser \u00a0objeto de valoraci\u00f3n toda vez que no fueron juramentados sobre las \u00a0imputaciones \u00a0que \u00a0hicieran, pero a la vez quiso que fueran estimados sin que se \u00a0les \u00a0concediera \u00a0eficacia, ya por su estado de embriaguez, bien por la oscuridad \u00a0del sector, ora por su ubicaci\u00f3n en el sitio de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0la \u00a0Sala resulta bastante complicado, entonces, establecer si \u00a0el \u00a0actor \u00a0querr\u00eda \u00a0indicar \u00a0que \u00a0esas \u00a0versiones \u00a0habr\u00edan \u00a0sido \u00a0excluidas de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0o \u00a0habr\u00edan \u00a0sido \u00a0incluidas a pesar de su carencia de fortaleza para \u00a0deducir \u00a0 responsabilidad. \u00a0 Como \u00a0es \u00a0claro, \u00a0o \u00a0se \u00a0reprocha \u00a0con \u00a0nitidez \u00a0la \u00a0desatenci\u00f3n \u00a0a \u00a0la prueba, o la atenci\u00f3n a la misma, aunque de forma contraria \u00a0a \u00a0la realidad. Pero hacer los dos reparos a la vez, sobre el mismo material, no \u00a0tiene\u00a0 l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0e) \u00a0El \u00a0tratamiento que el actor imparti\u00f3 al testimonio del agente \u00a0de \u00a0 la \u00a0 polic\u00eda \u00a0 JAIRO \u00a0 PALOMINO \u00a0 RODR\u00cdGUEZ \u00a0 fue \u00a0similar \u00a0al \u00a0efectuado \u00a0anteriormente. \u00a0 Apunt\u00f3 \u00a0 al \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad, \u00a0 no \u00a0comprob\u00f3 \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0por parte del Tribunal y, m\u00e1s bien, obtuvo sus propias \u00a0conclusiones, \u00a0 comparando \u00a0 la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0declarante \u00a0con \u00a0otro \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0f) \u00a0 Respecto \u00a0 del \u00a0denominado \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0actor \u00a0escribi\u00f3 \u00a0esto: \u00a0\u201cLa \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0de \u00a0esta \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contiene v\u00edas de hecho, pues resulta \u00a0incuestionable \u00a0 que \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0que \u00a0profirieron \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0carecen \u00a0del \u00a0apoyo \u00a0probatorio que permita las aplicaci\u00f3n\u00a0 del \u00a0supuesto \u00a0legal \u00a0en \u00a0el que se sustenta la decisi\u00f3n (defecto f\u00e1ctico), por que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en errores del hecho en el an\u00e1lisis de la prueba, con los que se \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente los supuestos legales previstos en los art\u00edculos\u00a0 \u00a02, \u00a05, \u00a023 y 36 del C. Penal, y se inaplicaron los art\u00edculos 28, 29 y 228 de la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0D\u00edgase: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0materia de casaci\u00f3n, el principio de \u00a0taxatividad \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que esta procede \u00fanica y \u00a0exclusivamente \u00a0por \u00a0las \u00a0causales \u00a0expresamente \u00a0consagradas en la ley procesal \u00a0penal, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0decir, \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial \u00a0 \u2013directa \u00a0o \u00a0indirecta-, incongruencia \u00a0entre la acusaci\u00f3n y la sentencia y nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Si \u00a0se \u00a0parte \u00a0de \u00a0all\u00ed, \u00a0es claro que un sujeto procesal no puede \u00a0proponer \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0aquello \u00a0que \u00a0se \u00a0le ocurra, como podr\u00eda suceder en el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0instancias \u00a0que \u00a0conforman el proceso penal normal. En \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 actor \u00a0 debe \u00a0 sujetarse \u00a0 a \u00a0las \u00a0directrices \u00a0motivacionales \u00a0establecidas por el legislador, y nada m\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Siendo \u00a0as\u00ed, \u00a0el cargo debe ser rechazado pues ni en su enunciado, \u00a0ni \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en las causales de casaci\u00f3n \u00a0preestablecidas. \u00a0Dijo, \u00a0s\u00ed, \u00a0que \u00a0part\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0\u201cv\u00edas de \u00a0hecho\u201d, \u00a0terminolog\u00eda \u00a0que no constituye motivo de casaci\u00f3n, no s\u00f3lo porque \u00a0con esas palabras no existe sino porque no aclar\u00f3 su alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero, \u00a0si \u00a0hubiera \u00a0pensado en que una de las causales de casaci\u00f3n \u00a0permitir\u00edan \u00a0incorporar \u00a0en \u00a0su \u00a0seno \u00a0las \u00a0\u201cv\u00edas \u00a0de \u00a0hecho\u201d, no realiz\u00f3 \u00a0esfuerzo \u00a0alguno para comprobarlo pues redujo esta parte de su trabajo a repetir \u00a0literalmente \u00a0 aquello \u00a0 que \u00a0 antes \u00a0 hab\u00eda \u00a0 expuesto \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 primer \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0la \u00a0demanda no re\u00fane los requisitos m\u00ednimos solicitados por \u00a0la ley, ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por el apoderado del \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0PRIMITIVO \u00a0 \u00a0 \u00a0HERN\u00c1NDEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>COMUN\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 de \u00a0Colombia \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 17977 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 89 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 seis \u00a0 (06) \u00a0 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6190","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6190\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}