{"id":6183,"date":"2023-09-08T16:24:13","date_gmt":"2023-09-08T16:24:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1794405-12-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:13","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:13","slug":"1794405-12-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1794405-12-02\/","title":{"rendered":"17944(05-12-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17944 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 No \u00a0153 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0cinco (5) de Diciembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala acerca de las demandas de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los defensores de los procesados REYNALDO CABALLERO \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0y \u00a0ALFONSO \u00a0PARRA \u00a0ROJAS, contra la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla el 3 de agosto de 2000, mediante la cual confirm\u00f3 la \u00a0emitida \u00a0por \u00a0un Juez Regional de esa ciudad el 20 de noviembre de 1998, que los \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a033 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n y multa de cien (100) salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0como autores responsables del delito de secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os \u00a0y al pago de los perjuicios \u00a0materiales y morales causados con la infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Aquellos ocurrieron el 24 de marzo de 1995 \u00a0hacia \u00a0las \u00a0cinco \u00a0y diez de la tarde, en la finca \u201cEl Camar\u00f3n\u201d, ubicada en \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de Tubar\u00e1 (Atl\u00e1ntico), cuando cuatro sujetos que se movilizaban \u00a0en \u00a0un veh\u00edculo Mazda 323, interceptaron al se\u00f1or Alberto Quintero Mart\u00ednez y \u00a0bajo \u00a0 amenaza \u00a0 con \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 se \u00a0 lo \u00a0 llevaron \u00a0 en \u00a0 el \u00a0citado \u00a0automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0resultado de un operativo montado por la Unidad Antiextorsi\u00f3n \u00a0y \u00a0Secuestro, \u00a0\u00danase \u00a0Urbano de la ciudad de Barranquilla, se logr\u00f3 el rescate \u00a0del \u00a0plagiado, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0captura \u00a0de \u00a0varios \u00a0sujetos, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0los \u00a0inculpados \u00a0CABALLERO \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0y \u00a0PARRA ROJAS, motivo por el cual una Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0orden\u00f3 \u00a0la apertura de instrucci\u00f3n el 6 de abril de \u00a01995.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Vinculados a la actuaci\u00f3n mediante indagatoria, se les defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, \u00a0seg\u00fan \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a012 de abril del mismo a\u00f1o.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Dispuesto el cierre de investigaci\u00f3n, la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra los encartados se produjo el 6 de marzo de 1996, \u00a0que \u00a0fue confirmada en su integridad por la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal, \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 julio \u00a0 \u00a0 \u00a0 siguiente.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Avocado el conocimiento de la causa por un \u00a0Juzgado \u00a0Regional de Barranquilla, dict\u00f3 el fallo de primer grado que confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0 su \u00a0 integridad \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad.4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS DE CASACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0DEMANDA \u00a0A \u00a0NOMBRE DE REYNALDO CABALLERO \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00danico. \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0de los \u00a0art\u00edculos \u00a05\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, 1\u00ba, 246 y 247 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0por \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce al respecto que en el fallo acusado se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0mandato de que toda providencia debe fundarse en prueba legal y \u00a0regularmente \u00a0aportada \u00a0al proceso, porque cuando Joaqu\u00edn P\u00e9rez Ibarra, uno de \u00a0los \u00a0implicados, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0hablar \u00a0y \u00a0dar \u00a0una \u00a0serie \u00a0de nombres, lo hizo como \u00a0reacci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 torturas \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0sometido \u00a0por \u00a0los \u00a0agentes \u00a0del \u00a0orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El citado P\u00e9rez Ibarra dio a conocer ante el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0la causa que la presi\u00f3n de las autoridades lo llevaron a realizar una \u00a0serie \u00a0de \u00a0manifestaciones mentirosas e imaginarias, entre ellas, que conoc\u00eda a \u00a0REYNALDO \u00a0CABALLERO \u00a0M\u00c9NDEZ, \u00a0pero \u00a0que en ese momento era su deseo corregir su \u00a0error \u00a0 y \u00a0 aclarar \u00a0que \u00a0aunque \u00a0era \u00a0conocido, \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0ning\u00fan \u00a0grado \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho. \u00a0No \u00a0obstante \u00a0el despacho, al momento de fallar, \u00a0ignor\u00f3 \u00a0por completo esta declaraci\u00f3n, la cual tampoco tuvo trascendencia para \u00a0el \u00a0Ad quem, situaci\u00f3n que desconoce lo normado en el art\u00edculo 246 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0irregularidad de su aporte y a que \u00a0finalmente \u00a0es \u00a0uno \u00a0de \u00a0los fundamentos para proferir sentencia condenatoria en \u00a0contra de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, cuando se eval\u00faa la captura de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que el veh\u00edculo en el que se trasladaba era de \u00a0similares \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0al utilizado en el momento del plagio y que adem\u00e1s \u00a0se \u00a0alojaba \u00a0en el mismo hotel en el que se encontraban Joaqu\u00edn P\u00e9rez Ibarra y \u00a0Alonso \u00a0Parra \u00a0Rojas. \u00a0Que \u00a0cuando \u00a0reacciona desenfunda el arma y dispara a las \u00a0autoridades \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0lo capturaron, por lo que concluye el fallador que \u00a0de \u00a0no tener alguna responsabilidad su proceder hubiera sido otro y no acepta el \u00a0juzgador que hubiera temido ser atracado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0dentro del proceso no se ha dado la prueba exigida \u00a0para \u00a0proferir sentencia condenatoria y que por encima est\u00e1 el principio del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0y \u00a0en este caso lo que han operado son las conclusiones. Que si \u00a0bien \u00a0el \u00a0Tribunal hace alusi\u00f3n a elementos de juicio que evidencian la certeza \u00a0de \u00a0 donde \u00a0surge \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0dolosa, \u00a0y \u00a0de \u00a0elementos \u00a0coincidentes, \u00a0responsivos \u00a0e \u00a0imparciales, adem\u00e1s de hallarse corroborados por la liberaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0ello \u00a0no es aplicable a CABALLERO M\u00c9NDEZ, porque la justicia \u00a0tom\u00f3 \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0el Hotel Lisboa y haber \u00a0disparado \u00a0como \u00a0reacci\u00f3n \u00a0al \u00a0verse \u00a0seguido \u00a0por \u00a0unas \u00a0personas \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0identificaban \u00a0como \u00a0autoridad. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0fue capturado dentro de la \u00a0\u00f3rbita \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho investigado, sino que se trata de una simple \u00a0operaci\u00f3n \u00a0mental \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores, sin atender a duda alguna a favor de su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia se desconoci\u00f3 el art\u00edculo \u00a05\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por lo que solicita se case la sentencia acusada y se \u00a0deje sin valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0DEMANDA \u00a0PRESENTADA \u00a0A NOMBRE DE ALFONSO \u00a0PARRA ROJAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0un error de derecho, que seg\u00fan el libelista se configura cuando a \u00a0una prueba se le niega el valor que la ley le asigna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0quebrantaron \u00a0el contenido del art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0de las pruebas recaudadas le atribuye responsabilidad a su \u00a0representado, \u00a0y ello condujo a la falta de aplicaci\u00f3n de la ley sustancial que \u00a0establece \u00a0 las \u00a0 pautas \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 el \u00a0funcionario \u00a0no \u00a0profiera \u00a0sentencia \u00a0condenatoria. \u00a0En \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0no obra en el proceso prueba que conduzca a la \u00a0certeza de la responsabilidad de su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n del yerro enunciado, \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0que \u00a0las alegaciones e impugnaciones presentadas contra los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia acreditan la desmembraci\u00f3n probatoria del expediente, que \u00a0conlleva \u00a0a \u00a0la convicci\u00f3n de la total inocencia de su patrocinado. Que as\u00ed se \u00a0desprende \u00a0de todas las inspecciones judiciales y los reconocimientos en fila de \u00a0personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de la inspecci\u00f3n practicada en el \u00a0hotel \u00a0Lisboa \u00a0al \u00a0libro \u00a0de \u00a0hu\u00e9spedes, \u00a0donde aparece registrado el nombre de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Fuentes, comenta que en este proceso quien aparece con el nombre de Jos\u00e9 \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Fuentes Leal es otro de los procesados, el cual sin duda fue el que \u00a0se \u00a0hosped\u00f3 \u00a0all\u00ed. \u00a0Por lo tanto su representado no se registr\u00f3 con un nombre \u00a0falso. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0debe \u00a0tenerse en cuenta que el veh\u00edculo aparece a su nombre, y \u00a0es \u00a0inusual \u00a0que \u00a0en una empresa criminal el rodante que se utiliza para cometer \u00a0el delito, se deje a nombre de alguno de los intervinientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta apreciaci\u00f3n probatoria se aparta de la \u00a0realidad \u00a0y \u00a0es el \u00fanico sustento del Juez Regional para condenar a su cliente, \u00a0suponiendo \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de \u00a0su \u00a0nombre \u00a0cuando \u00a0ello \u00a0no \u00a0se \u00a0prob\u00f3, pues fue \u00a0capturado \u00a0a \u00a0escasas \u00a0horas \u00a0de \u00a0su arribo a la ciudad de Barranquilla, como lo \u00a0indica el pasabordo de la Aerol\u00ednea Avianca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se refiere a la prueba de cotejo de \u00a0voces \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0con las declaraciones de los policiales se demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0era una sola persona que se identificaba como J.J., y que no es otro que el \u00a0implicado \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0P\u00e9rez Ibarra, por lo que no entiende la raz\u00f3n por la cual \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0supone \u00a0que su patrocinado era el que llamaba a \u00e9ste. Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0nombre de ALFONSO PARRA no aparece en boca de ning\u00fan otro procesado, por lo \u00a0tanto \u00a0no \u00a0lo \u00a0conoc\u00edan, y no existe ninguna prueba de que hiciera parte de esa \u00a0empresa criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s la confesi\u00f3n hecha por el procesado \u00a0P\u00e9rez \u00a0Ibarra \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0al momento de proferirse la respectiva \u00a0sentencia, \u00a0siendo \u00a0\u00e9ste \u00a0el \u00fanico que tiene enredado a su patrocinado en este \u00a0proceso \u00a0 por \u00a0haberle \u00a0prestado \u00a0su \u00a0autom\u00f3vil, \u00a0y \u00a0es \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0quien \u00a0lo \u00a0exonera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0reafirma \u00a0la duda que \u00a0aflora \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de los diversos medios probatorios, lo cual imped\u00eda que \u00a0se \u00a0profiriera \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0contra \u00a0su representado, por no existir \u00a0certeza de su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior, solicita se case el \u00a0fallo impugnado y se dicte la sentencia absolutoria de reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los libelos que se revisan no cumplen con \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0que \u00a0para \u00a0su \u00a0admisibilidad \u00a0establece el \u00a0art\u00edculo 212 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0de \u00a0la citada \u00a0disposici\u00f3n \u00a0establece \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0debe \u00a0contener \u00a0la enunciaci\u00f3n de la \u00a0causal \u00a0y \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n del cargo, con la indicaci\u00f3n clara y precisa de sus \u00a0fundamentos y las normas que el demandante estime infringidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0un \u00a0juicio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0\u2013 \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0formula a la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0pone \u00a0fin \u00a0a \u00a0un \u00a0proceso, \u00a0cuyo objetivo es la remoci\u00f3n de esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0con fundamento en las causales expresamente consagradas para ese fin, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0posible \u00a0reiterar los debates planteados en las instancias sin el \u00a0rigor \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0la \u00a0metodolog\u00eda \u00a0que le es propia y que la Corte de \u00a0manera incansable se ha ocupado de ilustrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0escrito \u00a0presentado a nombre del \u00a0procesado \u00a0REYNALDO \u00a0CABALLERO \u00a0M\u00c9NDEZ acude el recurrente a la causal primera, \u00a0por \u00a0error \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, pero no identifica si el juzgador \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0apreciarlas \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n, \u00a0o \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, o en un falso \u00a0raciocinio. \u00a0Tampoco \u00a0se\u00f1ala \u00a0la \u00a0forma como se produjo la transgresi\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0procesales \u00a0y \u00a0sustanciales, \u00a0ni su incidencia en el resultado final del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0se \u00a0trata de una prolongaci\u00f3n del debate probatorio, sino de la \u00a0postulaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa, \u00a0de \u00a0los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0procedimiento, \u00a0al \u00a0tenor de las causales expresamente previstas por la ley y su \u00a0trascendencia en la decisi\u00f3n recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pregona \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0 una \u00a0 supuesta \u00a0irregularidad \u00a0en \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0que hizo uno de los implicados obedecieron a la presi\u00f3n de las \u00a0autoridades, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0ignorada \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem y que condujo al \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0mandato \u00a0de \u00a0que toda providencia debe fundarse en pruebas \u00a0legal, \u00a0regular y oportunamente allegadas a la actuaci\u00f3n (art. 246 Decreto 2700 \u00a0de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0yerros \u00a0debe \u00a0denunciarse a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de legalidad, que se configura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le confiere validez a un elemento probatorio que en su \u00a0aducci\u00f3n \u00a0no \u00a0cumplieron \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales. Su demostraci\u00f3n implica la \u00a0carga \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista de acreditar que por la trascendencia de la prueba \u00a0ilegalmente \u00a0aportada, \u00a0el \u00a0resto \u00a0del \u00a0material probatorio es insuficiente para \u00a0mantener la decisi\u00f3n adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0 de \u00a0 estos \u00a0 par\u00e1metros \u00a0fueron \u00a0observados \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, quien a manera de alegato de instancia se dedic\u00f3 a \u00a0criticar \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0las pruebas por el fallador, para \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0personal \u00a0opini\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0de \u00a0ellas no surg\u00eda la certeza para \u00a0condenar \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 representado. \u00a0 El \u00a0 libelo \u00a0 es \u00a0 estas \u00a0 condiciones \u00a0debe \u00a0inadmitirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0La demanda presentada a nombre del procesado ALFONSO PARRA ROJAS \u00a0tampoco \u00a0acredita en su totalidad los requisitos exigidos para su admisibilidad, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0entre \u00a0el \u00a0enunciado \u00a0de la censura y su demostraci\u00f3n no existe \u00a0ninguna \u00a0correspondencia, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0desconoce la exigencia de claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0de los fundamentos de la causal invocada y las normas que se estimen \u00a0infringidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Atribuye \u00a0el \u00a0libelista \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un error de derecho, por \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0negado \u00a0a las pruebas el valor que la ley le asigna, pues ninguno de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0arrimados al plenario, conducen a la certeza de \u00a0responsabilidad \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 defendido \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0se \u00a0alega \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada prueba, es indispensable concretar si se deriva de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n o de legalidad. El primero, de poca ocurrencia \u00a0en \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0penal que se rige por los par\u00e1metros de la sana \u00a0critica, \u00a0implica \u00a0que el fallador le da a un medio de prueba el valor que no le \u00a0otorga \u00a0la \u00a0ley \u00a0o \u00a0le \u00a0quita \u00a0el que ella le confiere. El segundo se configura, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0incorpora \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0una \u00a0prueba sin el cumplimiento de los \u00a0requisitos legales esenciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor dej\u00f3 de lado estos requisitos de \u00a0claridad \u00a0y precisi\u00f3n, indispensables para la admisibilidad de su demanda, y en \u00a0cambio \u00a0plantea una serie de argumentos orientados a objetar el valor probatorio \u00a0otorgado \u00a0a los elementos de convicci\u00f3n, lo que no puede atribuirse respecto de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0no est\u00e1n sometidas a la tarifa legal sino al \u00a0sistema \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional, \u00a0conforme al cual el fallador goza de plena \u00a0libertad \u00a0para \u00a0valorarlas \u00a0y \u00a0solo est\u00e1 limitado por los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de \u00a0este \u00a0insuperable \u00a0desatino, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0el libelista deja de lado la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0supuesto yerro atribuido, para incursionar en el campo de la \u00a0critica \u00a0subjetiva \u00a0acerca \u00a0de la forma como debieron valorarse los elementos de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cuales hace recaer el error de apreciaci\u00f3n denunciado, \u00a0para \u00a0oponerla \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de los juzgadores, postura que resulta ajena a la \u00a0carga \u00a0de acreditar desatino alguno, debido a que los fallos est\u00e1n amparados de \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En consecuencia, la demanda habr\u00e1 de inadmitirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0INADMITIR \u00a0las \u00a0demandas \u00a0presentadas a \u00a0nombre \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 procesados \u00a0 REYNALDO \u00a0CABALLERO \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0y \u00a0ALFONSO \u00a0PARRA \u00a0ROJAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- DECLARAR, como consecuencia, desierto el \u00a0recurso y devolver las diligencias al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Contra la presente decisi\u00f3n no procede \u00a0recurso \u00a0 alguno, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0171 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a027 c.o. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a0169 c.o. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folios \u00a01 c.o. 4 y 28 c. Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folios \u00a02 c.o. 5 y 4 c. Tribunal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17944 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 No \u00a0153 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0cinco (5) de Diciembre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se pronuncia la Sala acerca de las demandas de \u00a0casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6183\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}