{"id":613,"date":"2023-09-07T20:27:33","date_gmt":"2023-09-07T20:27:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9775-05-12-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:33","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:33","slug":"9775-05-12-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9775-05-12-96\/","title":{"rendered":"9775 (05-12-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO \u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a09775 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 173 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., diciembre cinco \u00a0(5) de mil novecientos noventa y seis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0examina \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el fallo de segunda instancia \u00a0dictado \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, fechado el 3 de marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0por \u00a0medio del cual se confirm\u00f3 con reformas el que hab\u00eda proferido \u00a0en \u00a0primer \u00a0grado \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Treinta \u00a0y \u00a0Tres \u00a0Penal del Circuito de la misma \u00a0ciudad, \u00a0de \u00a0fecha \u00a07 de diciembre de 1993, por cuyo conducto se conden\u00f3 a cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0procesadas \u00a0LILIA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0y \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0N\u00c1JAR \u00a0P\u00c1EZ a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0dieciocho \u00a0(18) meses de prisi\u00f3n, como coautoras responsables de \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento privado y fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0recurso de casaci\u00f3n fue interpuesto y sustentado oportunamente \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0las dos hermanas procesadas y, verificados los m\u00ednimos de \u00a0formalidad \u00a0para la impugnaci\u00f3n extraordinaria, se corri\u00f3 traslado y se obtuvo \u00a0el concepto del se\u00f1or Procurador Primero Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0hogar \u00a0conformado \u00a0por \u00a0don Jos\u00e9 \u00a0Vicente \u00a0 N\u00e1jar \u00a0 Sanabria \u00a0 y \u00a0do\u00f1a \u00a0Ana \u00a0 Rosa \u00a0 P\u00e1ez, \u00a0asentado \u00a0en \u00a0esta \u00a0capital, \u00a0se \u00a0procrearon \u00a0nueve \u00a0hijos \u00a0cuyos \u00a0nombres \u00a0responden a Maria \u00a0Luisa, Maria Concepci\u00f3n, Pedro Pablo, Miguel Antonio, Marco \u00a0Tulio, \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Vicente, \u00a0Jorge \u00a0Enrique, \u00a0Lilia \u00a0Mar\u00eda \u00a0y \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0N\u00e1jar \u00a0P\u00e1ez.\u00a0 \u00a0A \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0se\u00f1or N\u00e1jar \u00a0 Sanabria, \u00a0ocurrida \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01961, su c\u00f3nyuge sobreviviente y sus hijos quedaron en posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0lote \u00a0de \u00a0terreno \u00a0y \u00a0la \u00a0casa \u00a0de habitaci\u00f3n levantada sobre el mismo, \u00a0situados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 calle \u00a0 27sur \u00a0 N\u00b0 \u00a032-47, \u00a0nomenclatura \u00a0urbana \u00a0de \u00a0esta \u00a0capital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ocurre \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de abril de 1989, la anciana Ana \u00a0Rosa \u00a0P\u00e1ez \u00a0viuda \u00a0de \u00a0N\u00e1jar y sus \u00a0hijas \u00a0 Lilia \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 y \u00a0 Luz \u00a0Marina \u00a0le \u00a0otorgaron \u00a0poder \u00a0a \u00a0un abogado para que, por el ya permitido \u00a0tr\u00e1mite \u00a0notarial previsto en el Decreto legislativo 902 de 1988, se hiciera la \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0conyugal \u00a0y \u00a0de \u00a0la herencia, con la advertencia \u00a0expl\u00edcita \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0damas \u00a0y \u00a0el \u00a0profesional \u00a0actuante no conoc\u00edan otros \u00a0herederos \u00a0 distintos \u00a0 a \u00a0las \u00a0tres \u00a0peticionarias, \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0partici\u00f3n \u00a0y \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0entonces \u00a0qued\u00f3 \u00a0protocolizado \u00a0en la Notar\u00eda Once de esta \u00a0ciudad, \u00a0por \u00a0medio de escritura p\u00fablica n\u00famero 2080 del 23 de mayo de 1989, y \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0aparec\u00eda \u00a0do\u00f1a \u00a0Ana \u00a0Rosa \u00a0como \u00fanica propietaria de los bienes \u00a0relictos, \u00a0dado \u00a0que en el mismo acto notarial las dos pretensas herederas-hijas \u00a0repudiaron \u00a0la \u00a0herencia en favor de su progenitora.\u00a0 Tales manifestaciones \u00a0en \u00a0notar\u00eda \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0a pesar de que las actuarias sab\u00edan que al causante \u00a0N\u00e1jar Sanabria, a la fecha \u00a0del \u00a0acto, \u00a0le \u00a0sobreviv\u00edan \u00a0tambi\u00e9n sus hijos Marco \u00a0Tulio, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vicente \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0y \u00a0que, no \u00a0obstante \u00a0el fallecimiento de Maria Concepci\u00f3n, Maria \u00a0Luisa, \u00a0Miguel \u00a0Antonio \u00a0y Pedro Pablo N\u00e1jar P\u00e1ez, a \u00a0ellos \u00a0los \u00a0representaban \u00a0sus hijos en n\u00famero de 6, 2, 3 y 3, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 El \u00a0 21 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a01989, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Rosa \u00a0P\u00e1ez viuda de N\u00e1jar suscribe \u00a0una \u00a0promesa \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0de \u00a0la totalidad del inmueble en favor de su hija \u00a0Luz \u00a0Marina, \u00a0y \u00e9sta, una \u00a0vez \u00a0fallecida \u00a0su madre, por medio de escritura p\u00fablica n\u00famero 8354 del 30 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01990, \u00a0extendida \u00a0en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a027, \u00a0le \u00a0transfiere \u00a0a su hermana \u00a0Lilia \u00a0Mar\u00eda \u00a0una \u00a0parte \u00a0especificada \u00a0por cabida en el mencionado inmueble de los \u201cderechos y acciones \u00a0que \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0corresponden \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0pueden \u00a0 \u00a0corresponderle \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0por \u00a0id\u00e9ntico \u00a0rito \u00a0notarial, despu\u00e9s del deceso de \u00a0do\u00f1a \u00a0Ana \u00a0Rosa, ocurrido el 24 de noviembre de 1989, las hermanas Lilia \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 y \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0deciden \u00a0solicitar \u00a0en su exclusivo favor la liquidaci\u00f3n y adjudicaci\u00f3n de la sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0su progenitora, oportunidad en la cual nuevamente manifiestan bajo juramento \u00a0en \u00a0el \u00a0poder \u00a0que \u00a0no conocen otros interesados de igual o mejor derecho al que \u00a0les \u00a0pertenece, \u00a0efecto \u00a0por el cual en la escritura p\u00fablica n\u00famero 3486 del 3 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01990, \u00a0otorgada en la Notar\u00eda 11, figuran ellas como \u00fanicas \u00a0propietarias en com\u00fan y proindiviso del inmueble en cuesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0los \u00a0interesados Marco \u00a0Tulio \u00a0 \u00a0N\u00e1jar \u00a0 \u00a0P\u00e1ez, \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0Vicente \u00a0 \u00a0N\u00e1jar \u00a0 Garz\u00f3n \u00a0 (hijo \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Pablo), \u00a0H\u00e9ctor Julio \u00a0Torres \u00a0 N\u00e1jar \u00a0 (hijo \u00a0 de \u00a0Maria \u00a0Concepci\u00f3n) \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0Alfonso \u00a0 \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0 \u00a0N\u00e1jar \u00a0 (hijo \u00a0 de \u00a0 Maria \u00a0Luisa) \u00a0se \u00a0sintieron \u00a0defraudados \u00a0por \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0notariales \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0procesadas, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a014 de mayo de 1991 \u00a0formularon \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0penal \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0al proceso penal que ahora nos \u00a0ocupa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juez \u00a0Ciento \u00a0Veinte \u00a0de Instrucci\u00f3n Criminal, competente para \u00a0investigar \u00a0y \u00a0calificar \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en que se judicializaron los hechos, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0las hermanas Lilia \u00a0Mar\u00eda \u00a0y \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0N\u00e1jar \u00a0P\u00e1ez \u00a0y \u00a0al \u00a0abogado \u00a0Julio \u00a0 \u00a0Celestino \u00a0 \u00a0Fuentes \u00a0 \u00a0Agamez, \u00a0\u00e9ste \u00a0por su intervenci\u00f3n como apoderado en el primer tr\u00e1mite \u00a0notarial, \u00a0y \u00a0posteriormente, \u00a0por medio de auto fechado el 5 de agosto de 1991, \u00a0los \u00a0afect\u00f3 con medida de aseguramiento consistente en cauci\u00f3n prendaria, como \u00a0presuntos \u00a0 autores \u00a0 responsables \u00a0 de \u00a0 un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0y \u00a0estafa \u00a0(arts. \u00a0182 \u00a0y \u00a0356 \u00a0C. \u00a0P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 la \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0m\u00e9rito \u00a0sumarial, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0interlocutorio \u00a0fechado \u00a0el \u00a013 \u00a0de abril de 1992, el mismo juez de instrucci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0 profiere \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0las \u00a0hermanas \u00a0N\u00e1jer \u00a0 P\u00e1ez, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal y falsedad en documento \u00a0privado \u00a0-desaparece \u00a0entonces \u00a0como \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0la \u00a0estafa \u00a0y \u00a0entra \u00a0en \u00a0juego \u00a0la falsedad privada-, con la advertencia de que los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0se \u00a0cometieron \u00a0en concurso material durante ambas ocurrencias \u00a0ante \u00a0 el \u00a0 notario.\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0misma \u00a0providencia \u00a0se \u00a0ordena \u00a0cesar \u00a0procedimiento en favor del abogado \u00a0Fuentes Agamez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0el \u00a0auto \u00a0calificatorio \u00a0fue apelado por el defensor de ambas \u00a0sumariadas, \u00a0se \u00a0envi\u00f3 \u00a0el \u00a0expediente para su tr\u00e1mite correspondiente ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0corporaci\u00f3n que por detentar en \u00a0aqu\u00e9l \u00a0 entonces \u00a0la \u00a0competencia, \u00a0le \u00a0dispens\u00f3 \u00a0el \u00a0traslado \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0evento en el cual la Fiscal Sexta ante el Tribunal conceptu\u00f3 que los \u00a0delitos \u00a0tipificados \u00a0en \u00a0realidad eran los de falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0agravada \u00a0por \u00a0el \u00a0uso, \u00a0y \u00a0estafa, \u00a0dado \u00a0que las procesadas con sus \u00a0expresiones \u00a0mentirosas ante el notario lo determinaron a consignar una falsedad \u00a0en \u00a0la \u00a0escritura, \u00a0que \u00a0es un documento p\u00fablico, y resulta adem\u00e1s evidente la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0patrimonial \u00a0por el prop\u00f3sito econ\u00f3mico \u00a0-posteriormente \u00a0cristalizado- \u00a0que \u00a0animaba \u00a0a \u00a0las \u00a0actoras, logrado merced al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0inducir en error al funcionario p\u00fablico.\u00a0 Como en este \u00ednterin \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991, y se puso en funcionamiento la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la Naci\u00f3n, le correspondi\u00f3 proveer sobre la apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0a la Unidad de Fiscal\u00eda ante los Tribunales Superiores de Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y Cundinamarca, entidad que, por medio de resoluci\u00f3n fechada el 14 \u00a0de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 1992, \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n (fs. 24 a 29, cuaderno segunda instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0ingresar \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0el \u00a0nuevo defensor de las \u00a0procesadas, \u00a0en uso de la oportunidad que ofrece el art\u00edculo 446 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0prevalencia \u00a0del \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0a \u00a0partir de la resoluci\u00f3n que declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n interpuesto en contra de la acusaci\u00f3n, con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que, \u00a0no \u00a0empece \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0oportuna del memorial de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0ante el fiscal de segunda instancia, \u00e9ste no lo tuvo en cuenta y \u00a0err\u00f3neamente \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0sustentado \u00a0en tiempo, cuando la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0otra, \u00a0como aparece de lo consignado en autos\u201d (cuaderno original, \u00a0fs. \u00a0211).\u00a0 \u00a0El Juzgado Treinta y Tres Penal del Circuito, despacho al cual \u00a0se \u00a0le \u00a0asign\u00f3 \u00a0por \u00a0reparto el conocimiento del proceso, desestim\u00f3 la nulidad \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0la raz\u00f3n que asist\u00eda a la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal \u00a0para \u00a0declarar \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso, desestimaci\u00f3n que reiter\u00f3 al momento de \u00a0resolver \u00a0la \u00a0reposici\u00f3n interpuesta por el peticionario (fs. 213 a 216 y 222 a \u00a0225).\u00a0 \u00a0Como \u00a0el reclamante hab\u00eda intentado subsidiariamente el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0en contra de la decisi\u00f3n inicial del Juzgado de Circuito, intervino \u00a0entonces \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0confirmar \u00a0lo \u00a0resuelto \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, \u00a0por medio de auto \u00a0fechado \u00a0el \u00a026 de febrero de 1993, con la aclaraci\u00f3n de que la declaratoria de \u00a0desierto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0en \u00a0realidad no se produjo por la extermporaneidad en la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0escrito \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0quiere \u00a0hacer \u00a0ver el \u00a0solicitante, \u00a0sino por la \u201cinsuficiencia argumentativa y explicativa por parte \u00a0del recurrente\u201d (cuaderno de segunda instancia, fs. 41 a 45). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cumplida \u00a0regularmente la audiencia p\u00fablica (fs. 279 a 281 y 307 a \u00a0308), \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, fechada el 7 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, por medio de la cual conden\u00f3 a las procesadas Lilia \u00a0Mar\u00eda y Luz Marina N\u00e1jar P\u00e1ez a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de dieciocho (18) meses de prisi\u00f3n, a t\u00edtulo de coautoras \u00a0de \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0de falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal.\u00a0 \u00a0En el \u00a0mismo \u00a0fallo \u00a0se \u00a0deneg\u00f3 \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0fallas en la defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0planteado \u00a0el defensor; se les impuso a las condenadas la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0por \u00a0igual \u00a0per\u00edodo \u00a0al de la sanci\u00f3n privativa de la libertad; se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas procesadas de resarcir los perjuicios \u00a0materiales \u00a0 y \u00a0 morales \u00a0ocasionados, \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0veinticuatro \u00a0millones \u00a0doscientos \u00a0veinte \u00a0mil \u00a0quinientos \u00a0treinta \u00a0y \u00a0un \u00a0pesos con trece centavos ($ \u00a024.220.531.13) \u00a0y \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0diez (10) gramos-oro, respectivamente; se \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0dispuesto en el art\u00edculo 58 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0 existe \u00a0 un \u00a0 inmueble \u00a0precautelativamente \u00a0embargado \u00a0para garantizar el pago de los da\u00f1os irrogados; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0se \u00a0les \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0las dos sentenciadas el subrogado de la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0condicionado \u00a0a \u00a0la \u00a0prestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0cauci\u00f3n prendaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0obra \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n propuesto por la defensa, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 provey\u00f3 por medio de sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fechada \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1994, seg\u00fan la cual s\u00f3lo se \u00a0modifica \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0del \u00a0lucro \u00a0cesante, como parte de los da\u00f1os materiales \u00a0ocasionados, \u00a0en el sentido de que las procesadas deber\u00e1n pagar la suma de cien \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0($ 100.000.oo) anuales por este concepto, en favor de \u201ccada uno de \u00a0los \u00a0otros \u00a0cinco \u00a0herederos \u00a0afectados \u00a0con \u00a0el \u00a0reato \u00a0que \u00a0les \u00a0ha \u00a0acarreado \u00a0condenaci\u00f3n\u201d.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 lo \u00a0 dem\u00e1s, \u00a0se \u00a0confirma \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0este \u00a0fallo \u00a0de segunda \u00a0instancia \u00a0fue \u00a0que se propuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, que se ha \u00a0concretado \u00a0 en \u00a0 dos \u00a0 demandas, \u00a0 la \u00a0 primera \u00a0 en \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0Lilia \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 N\u00e1jar \u00a0 de \u00a0 Hurtado, \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0principal, \u00a0y la segunda en favor de Luz \u00a0Marina \u00a0N\u00e1jar \u00a0P\u00e1ez, propuesta por \u00a0el \u00a0defensor suplente designado por el primero (fs. 79 a 88, cuaderno de segunda \u00a0instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS DEMANDAS DE CASACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0demandante \u00a0 \u00a0en \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 procesada \u00a0 Lilia \u00a0Mar\u00eda \u00a0N\u00e1jar P\u00e1ez o de Hurtado, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0identificar \u00a0el \u00a0proceso y a los sujetos procesales, presentar los \u00a0hechos \u00a0y hacer un resumen de la actuaci\u00f3n procesal, se ocupa de los siguientes \u00a0cargos en contra de la sentencia de segundo grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0El fallo se dict\u00f3 en un juicio viciado de nulidad.\u00a0 \u00a0La \u00a0infundada \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0desierto del recurso de apelaci\u00f3n intentado en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, obra de la Unidad de Fiscal\u00eda ante los \u00a0Tribunales, \u00a0llev\u00f3 a que \u201ceste proceso en la etapa instructiva quedara de una \u00a0instancia\u201d, \u00a0con \u00a0perjuicio \u00a0evidente \u00a0para \u00a0el \u00a0derecho de defensa, causal de \u00a0nulidad \u00a0 prevista \u00a0 en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0 y \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales \u00a0y \u00a0la \u00a0prevalencia \u00a0del \u00a0derecho \u00a0sustancial.\u00a0 \u00a0La \u00a0negaci\u00f3n de los recursos a los cuales se ten\u00eda derecho, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la jurisprudencia y la doctrina que cita el censor, se traducen \u00a0en mengua al derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de este cargo se circunscribe al se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0en la presentaci\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n rechazado por \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de la Fiscal\u00eda, en el sentido de que la impugnaci\u00f3n se \u00a0intent\u00f3 \u00a0y \u00a0se sustent\u00f3 simult\u00e1neamente el 23 de abril de 1992, sustentaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se abund\u00f3 a pesar de la derogatoria del art\u00edculo 57 de la Ley 2a. \u00a0de \u00a01984, \u00a0mas, \u00a0como \u00a0si lo anterior fuera poco, el defensor sustituto tambi\u00e9n \u00a0expuso \u00a0los \u00a0motivos de inconformidad en escrito presentado a las 11:30 horas de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1992, fecha en la cual se ten\u00eda previsto el \u00a0vencimiento del t\u00e9rmino de fijaci\u00f3n en lista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de la misma causal tercera de casaci\u00f3n (art. \u00a0220-3 \u00a0C. \u00a0P. \u00a0P.), el recurrente aduce violaci\u00f3n al debido proceso por cuanto, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos acaecidos el 24 de noviembre de 1989, que tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0el \u00a0sucesorio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Vicente N\u00e1jar \u00a0Sanabria, \u00a0los \u00a0falladores \u00a0desconocieron el dicho de \u00a0los \u00a0denunciantes y, por ende, no advirtieron que los derechos de herencia all\u00ed \u00a0reclamados \u00a0estaban \u00a0prescritos, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual la Corte debe decretar la \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, inclusive, de acuerdo con el \u00a0numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 304 del Estatuto Procesal Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0si \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0le \u00a0convencen \u00a0las anteriores \u00a0peticiones \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0porque \u00a0considere irrelevantes los hechos narrados, el \u00a0demandante \u00a0invoca \u00a0en tercer lugar la causal primera de casaci\u00f3n, por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 50 de 1936, seg\u00fan el cual la petici\u00f3n \u00a0de \u00a0herencia \u00a0puede \u00a0hacerse \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a020 a\u00f1os siguientes al deceso del \u00a0causante, \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 que \u00a0de \u00a0contera \u00a0condujo \u00a0a \u00a0los \u00a0falladores \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente los art\u00edculos 4, 61 y 221 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0se \u00a0conecta \u00a0este \u00a0reparo \u00a0con algunas objeciones indebidamente \u00a0anticipadas \u00a0e \u00a0intercaladas \u00a0en \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201chechos y actuaci\u00f3n \u00a0procesal\u201d, \u00a0se entiende que el demandante se refiere ahora a la liquidaci\u00f3n y \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la herencia de la causante Ana Rosa \u00a0P\u00e1ez, hecho ocurrido durante el tr\u00e1mite cumplido el \u00a03 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01990 \u00a0en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda Once.\u00a0 De acuerdo con aquellas \u00a0observaciones, \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0de \u00a0los \u00a0nueve \u00a0(9) hijos con vocaci\u00f3n hereditaria \u00a0murieron \u00a0antes \u00a0que \u00a0la \u00a0causante, lo cual no le permite heredar a H\u00e9ctor \u00a0Torres \u00a0N\u00e1jar \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0A. \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0N\u00e1jar, \u00a0dos \u00a0de \u00a0los denunciantes, por cuanto \u00e9stos aparecen como hijos \u00a0de \u00a0 \u00a0algunos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 premuertos; \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 Jorge \u00a0 \u00a0Enrique \u00a0 y \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Vicente \u00a0 N\u00e1jar \u00a0 P\u00e1ez, \u00a0 ya \u00a0 hab\u00edan \u00a0 vendido \u00a0 sus \u00a0 derechos \u00a0 herenciales \u00a0 a \u00a0 las \u00a0procesadas.\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que solamente Marco Tulio \u00a0N\u00e1jar \u00a0P\u00e1ez \u00a0tendr\u00eda el derecho a heredar, derecho \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0vigente \u00a0y \u00a0puede hacer valer dentro de los 20 a\u00f1os siguientes a la \u00a0muerte \u00a0de la causante, sin que sea \u00f3bice para ello \u201cel escrito contentivo de \u00a0la \u00a0falsedad\u201d, \u00a0pues \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0\u201ces \u00a0de \u00a0iure\u201d y la falsedad en ese \u00a0sentido resulta inofensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pide \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0consecuencia, que se infirme el fallo en \u00a0cuanto al delito de falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0lo que ata\u00f1e a la demanda presentada en favor de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0N\u00e1jar \u00a0P\u00e1ez, \u00a0con el f\u00edn de evitar repeticiones in\u00fatiles, basta se\u00f1alar que \u00a0el \u00a0accionante en este caso solamente presenta dos cargos contra la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0de manera perfectamente coincidente con los de su colega de \u00a0gesti\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0son \u00a0los \u00a0que se resumieron en los antecedentes numerales 2 y \u00a03.\u00a0 \u00a0Apenas \u00a0de modo tangencial se refiere este demandante a la inadmisi\u00f3n \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 formular \u00a0 \u00a0directamente \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0alguno \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0esa \u00a0direcci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL CRITERIO DE LA PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ha \u00a0conceptuado en este asunto el Procurador Primero Delegado en lo \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0la advertencia de que har\u00e1 un estudio conjunto de las dos demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0supuesto que los dos cargos que esboza la segunda pr\u00e1cticamente \u00a0son \u00a0copia \u00a0del segundo y tercer reparos del primer libelo.\u00a0 En esta l\u00ednea \u00a0de \u00a0acci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0le \u00a0propone \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte las siguientes \u00a0reflexiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0En relaci\u00f3n con el primer cargo, dice la Delegada que no \u00a0puede \u00a0prosperar \u00a0la \u00a0aspiraci\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 a partir del prove\u00eddo del 14 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0se declar\u00f3 desierto el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0propuesto \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la resoluci\u00f3n acusatoria, si se tienen en \u00a0cuenta las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.1\u00a0 \u00a0 No \u00a0 obstante \u00a0 que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0y Cundinamarca no se refiri\u00f3 al memorial \u00a0presuntamente \u00a0sustentatorio \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0la verdad es que ninguno de los dos \u00a0escritos \u00a0que reivindica el censor cumple las exigencias de sustentaci\u00f3n, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0abordan \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho que \u00a0estructuran \u00a0la providencia atacada; no se revelan por el apelante los objetivos \u00a0contraargumentos \u00a0de \u00a0las \u00a0razones \u00a0probatorias \u00a0y \u00a0jur\u00eddicas \u00a0esgrimidas en el \u00a0prove\u00eddo \u00a0cuestionado; y ni siquiera se acudi\u00f3 a la modalidad de sustentaci\u00f3n \u00a0como \u00a0cr\u00edtica \u00a0de la resoluci\u00f3n en t\u00e9rminos vagos o gen\u00e9ricos, modalidad que \u00a0de \u00a0igual \u00a0manera \u00a0repudia \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial.\u00a0 \u00a0En f\u00edn, no se \u00a0produjo \u00a0la anhelada fundamentaci\u00f3n del recurso, como expresi\u00f3n de los motivos \u00a0precisos \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0inconformidad, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0mera \u00a0 \u00a0apariencia \u00a0 \u00a0de \u00a0sustentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.2\u00a0 \u00a0De otro lado, escribe el Ministerio P\u00fablico, tampoco el \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 de demostrar la incidencia perjudicial de esa negaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n en el derecho de defensa, dado que el contenido de la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0controvirti\u00f3 en ulteriores fases del proceso y de tal manera se \u00a0satisfizo \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0integral \u00a0de \u00a0la defensa.\u00a0 Como la proposici\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0presentada \u00a0resulta \u00a0incompleta, repugna a los principios de limitaci\u00f3n e \u00a0imparcialidad \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0del recurso de casaci\u00f3n cualquier \u00a0intento de la Corte para llenar tales vac\u00edos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0En \u00a0lo que se refiere a la improcedibilidad de la condena \u00a0por \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Vicente \u00a0 N\u00e1jar \u00a0Sanabria, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0presunta prescripci\u00f3n de los derechos herenciales, supuesto que \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0contados \u00a0a \u00a0partir de la muerte del \u00a0causante, \u00a0el Procurador Delegado hace ver que si bien la prescripci\u00f3n es tanto \u00a0un \u00a0modo de adquirir los bienes por posesi\u00f3n como un modo de extinguir acciones \u00a0o \u00a0derechos (C. C., art. 2512), en tal caso se tratar\u00eda de prescripci\u00f3n de una \u00a0acci\u00f3n, \u00a0concretamente de la de petici\u00f3n de herencia, fen\u00f3meno que en materia \u00a0civil \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser declarado de oficio por el juez sino que debe alegarse por \u00a0quien quiera aprovecharse de ella (art. 2513, idem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0 modo \u00a0 que \u00a0 si \u00a0 los \u00a0derechos \u00a0sucesorales \u00a0de \u00a0Lilia \u00a0Mar\u00eda, \u00a0Luz Marina y Marco Tulio N\u00e1jar P\u00e1ez, lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0los \u00a0de \u00a0su progenitora, \u201cse encontraban en pleno \u00a0vigor \u00a0para \u00a0el momento de la verificaci\u00f3n de los primeros actos delictivos\u201d, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0nadie \u00a0hab\u00eda \u00a0alegado \u00a0expresamente la prescripci\u00f3n por la v\u00eda \u00a0civil, \u00a0no puede pretenderse entonces la inocuidad de la falsedad que representa \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0primer \u00a0tr\u00e1mite \u00a0notarial.\u00a0 \u00a0Tal argumentaci\u00f3n del \u00a0recurrente \u00a0conducir\u00eda \u00a0a un intolerable h\u00edbrido jur\u00eddico, pues el juez penal \u00a0tendr\u00eda \u00a0que \u00a0declarar \u00a0de \u00a0oficio una prescripci\u00f3n que en materia civil ha de \u00a0ser \u00a0siempre \u00a0alegada \u00a0y \u00a0cuyo \u00a0reconocimiento \u00a0oficioso \u00a0est\u00e1 \u00a0vedado \u00a0al juez \u00a0civil.\u00a0 \u00a0Por \u00a0estas \u00a0pot\u00edsimas razones, el Ministerio P\u00fablico critica los \u00a0razonamientos \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 que \u00a0precipitadamente \u00a0se\u00f1alaron \u00a0la \u00a0presunta \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0herenciales \u00a0en \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0N\u00e1jar \u00a0Sanabria \u00a0y, \u00a0como \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0pregonada \u00a0inoficiosidad \u00a0e inocuidad de las conductas de las \u00a0procesadas en relaci\u00f3n con dicha herencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0contrario \u00a0modo \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0piensa el recurrente, la Delegada \u00a0opina \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0examinada \u00a0si \u00a0tiene \u00a0trascendencia \u00a0en al \u00e1mbito del \u00a0derecho \u00a0penal, \u00a0dado \u00a0que las procesadas consignaron en el poder conferido a su \u00a0abogado \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n inver\u00eddica de que no conoc\u00edan otros herederos de igual \u00a0o \u00a0mejor \u00a0derecho, \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que \u00a0si \u00a0exist\u00edan, \u00a0lo cual les permiti\u00f3 \u00a0tramitar \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0por \u00a0la v\u00eda del art\u00edculo 1\u00b0 del Decreto 902 de 1988, \u00a0dispuesta \u00a0s\u00f3lo \u00a0para \u00a0el \u00a0evento en que todos los herederos est\u00e1n de acuerdo, \u00a0actitud \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 contera \u00a0 eludi\u00f3 \u00a0 el \u00a0rito \u00a0controversial \u00a0ante \u00a0el \u00a0juez \u00a0competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0estas \u00a0razones, \u00a0opina \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0no \u00a0puede \u00a0prosperar el \u00a0segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0le \u00a0asiste raz\u00f3n al libelista en lo relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 50 de 1936, que prev\u00e9 \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os, \u00a0porque en sentir del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0 se \u00a0 perfilan \u00a0 dos \u00a0 argumentos \u00a0 adversos \u00a0 a \u00a0tal \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.1\u00a0 \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0hizo \u00a0un indebido \u00a0reconocimiento \u00a0a \u00a0las \u00a0procesadas \u00a0cuando \u00a0declar\u00f3 \u00a0que estaban prescritos los \u00a0derechos \u00a0 herenciales \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 denunciantes \u00a0en \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0N\u00e1jar \u00a0Sanabria, por haber \u00a0transcurrido \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0contados \u00a0a partir de la muerte del causante, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual equivocadamente se concluy\u00f3 que las expresiones mentirosas \u00a0relacionadas con tal sucesi\u00f3n carec\u00edan de relevancia penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.2\u00a0 \u00a0 Pero \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 vez \u00a0 el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0ah\u00ed \u00a0si \u00a0con \u00a0raz\u00f3n, \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0comportamiento \u00a0il\u00edcito de las procesadas en la manifestaci\u00f3n maliciosa que se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el \u00a0poder \u00a0otorgado para los mismos fines sucesorales, ya en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0 los \u00a0 bienes \u00a0 causados \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 muerte \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Rosa \u00a0P\u00e1ez, en el sentido de que no \u00a0exist\u00edan \u00a0herederos \u00a0diferentes \u00a0a \u00a0ellas.\u00a0 \u00a0Y \u00a0es \u00a0que \u00a0no puede haber la \u00a0\u201cevidente \u00a0exclusi\u00f3n\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 50 de 1936, si se tiene en cuenta que la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0petici\u00f3n de herencia que all\u00ed se prev\u00e9 no \u00a0puede declararse de oficio por el juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.\u00a0 \u00a0 Con \u00a0 todo, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0plantea \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0inmediata \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a050 \u00a0de 1936, cuando en \u00a0realidad \u00a0se viola directamente el art\u00edculo 221 del C\u00f3digo Penal -que aqu\u00e9lla \u00a0estima \u00a0transgredido apenas indirectamente-, la Delegada se atreve a postular la \u00a0prosperidad \u00a0del \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida del tipo de falsedad \u00a0privada, \u00a0con \u00a0la \u00a0advertencia \u00a0de \u00a0que reconoce de esta manera un defecto en el \u00a0libelo, \u00a0aunque por razones que son de su cosecha y no de la fundamentaci\u00f3n del \u00a0recurso, y que expone del siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.1\u00a0 \u00a0Se \u00a0parte del supuesto que el documento-poder es genuino \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0su \u00a0procedencia, pero inver\u00eddico en cuanto a las manifestaciones \u00a0hechas \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 procesadas \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0otros \u00a0herederos.\u00a0 \u00a0As\u00ed entonces, si el derecho penal, a diferencia de la moral y \u00a0la \u00a0 religi\u00f3n, \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 exigir \u00a0 coercitivamente \u00a0 la \u00a0veracidad \u00a0en \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0 humanas, \u00a0 resulta \u00a0 imposible \u00a0 estructurar \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0 \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0documento \u00a0 \u00a0privado, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0estimable \u00a0en este caso.\u00a0 Esta \u00a0posibilidad \u00a0es \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s \u00a0remota \u00a0en \u00a0legislaciones \u00a0como \u00a0la nuestra que, no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0verdad \u00a0del \u00a0contenido \u00a0documental, \u00a0reprime \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n del documento como medio de prueba (falso veraz). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.2\u00a0 \u00a0El \u00a0verbo \u00a0rector \u201cfalsificar\u201d que usa el legislador \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0221 comporta una acci\u00f3n material de transmutar lo genuino en \u00a0falso \u00a0 o \u00a0de \u00a0conformar \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0del \u00a0documento \u00a0por \u00a0creaci\u00f3n \u00a0material \u00a0integral.\u00a0 \u00a0No se previ\u00f3 en la legislaci\u00f3n vern\u00e1cula la hip\u00f3tesis de la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, como si se hizo para el documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0de acuerdo con el art\u00edculo 219 del C\u00f3digo Penal, tipo en el cual se \u00a0acude \u00a0a \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0rectoras \u00a0\u201cconsigne \u00a0una \u00a0falsedad o calle total o \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0verdad\u201d, \u00a0y \u00a0se \u00a0omite \u00a0el \u00a0verbo \u201cfalsificar\u201d que se ha \u00a0reservado para la falsedad material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.3\u00a0 \u00a0Si \u00a0no se acepta esta distinci\u00f3n que hizo el legislador \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica y material, seg\u00fan se trate de documento \u00a0p\u00fablico \u00a0o de documento privado, se otorgar\u00eda a la ley penal en este campo una \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad \u00a0o de la sinceridad que no se aviene con la \u00a0regla \u00a0de derecho, hasta el extremo de llegar a penar \u201clos negocios jur\u00eddicos \u00a0simulados \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 acto \u00a0 de \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0disfraza \u00a0su \u00a0esencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.4\u00a0 \u00a0El \u00a0defecto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0por \u00a0el delito de falsedad \u00a0privada \u00a0se \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0notorio, si se advierte que la inveracidad propia de la \u00a0esencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0tambi\u00e9n \u00a0funcion\u00f3 \u00a0como medio enga\u00f1oso para \u00a0inducir \u00a0en \u00a0error al notario, ingrediente toral del injusto de fraude procesal, \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 comportar\u00eda \u00a0 una \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0del \u00a0non bis in idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0petici\u00f3n \u00a0final, \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0recomienda \u00a0que \u00a0se \u00a0case la \u00a0sentencia \u00a0impugnada en el sentido planteado, de tal manera que la Corte proceda \u00a0a \u00a0dictar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sustitutiva y vuelva sobre la dosificaci\u00f3n de la pena \u00a0impuesta en la instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0van \u00a0a evacuar los cargos en el mismo orden de presentaci\u00f3n en \u00a0la \u00a0demanda, sobre todo porque los dos primeros tienen que ver con una petici\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad de la actuaci\u00f3n procesal que, en virtud del principio de prioridad, \u00a0ha \u00a0 de \u00a0 examinarse \u00a0 en \u00a0 primer \u00a0lugar, \u00a0con \u00a0el \u00a0f\u00edn \u00a0de \u00a0evitar \u00a0esfuerzos \u00a0in\u00fatiles.\u00a0 Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0aduce \u00a0por el demandante violaci\u00f3n al derecho de defensa, como \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0prevista en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0ante los Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 y Cundinamarca declar\u00f3 desierto el recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria \u201cpor no \u00a0haberse \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0debida \u00a0forma\u201d, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que \u201cs\u00ed se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 hizo \u00a0 en \u00a0 2 \u00a0 ocasiones \u00a0 y \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0legales&#8230;\u201d.\u00a0 \u00a0A continuaci\u00f3n, el demandante se ocupa de se\u00f1alar folios \u00a0y \u00a0fechas que comprueban la interposici\u00f3n y sustentaci\u00f3n oportunas del recurso \u00a0de apelaci\u00f3n (cuaderno segunda instancia, fs. 81). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0verdad \u00a0que \u00a0la negaci\u00f3n arbitraria de los recursos constituye \u00a0un \u00a0grave \u00a0atentado \u00a0contra el derecho de defensa y de contradicci\u00f3n, as\u00ed como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0implica \u00a0un \u00a0serio \u00a0cercenamiento al derecho a la impugnaci\u00f3n o de la \u00a0doble \u00a0 instancia \u00a0 como \u00a0 facetas \u00a0 de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso.\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0no puede pretextarse intrascendencia del vicio con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0la acusaci\u00f3n puede ser objeto de debate posterior en el \u00a0juicio, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0lo \u00a0sugiere \u00a0la Delegada, porque, lo primero, lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0el proceso penal en Colombia comporta dos fases, en cada una de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0debe \u00a0garantizarse \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0y, \u00a0de \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0la negaci\u00f3n \u00a0caprichosa \u00a0de \u00a0la \u00a0oportunidad de revisi\u00f3n de la acusaci\u00f3n por otra instancia \u00a0imparcial \u00a0acaba \u00a0con \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0y \u00a0la \u00a0esperanza del sindicado de no ser \u00a0llevado ni siquiera al juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0que en esta direcci\u00f3n ensaya la demanda \u00a0adolece \u00a0de \u00a0un \u00a0vicio \u00a0formal \u00a0evidente.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0mientras que en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0fechada \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0por medio de la cual se \u00a0declar\u00f3 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, se dijo por la Unidad de Tribunal \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0alzada \u00a0era aparente; que simplemente se hab\u00edan \u00a0repetido \u00a0las apreciaciones subjetivas sobre la prueba y el derecho introducidas \u00a0en \u00a0el \u00a0alegato \u00a0precalificatorio, \u00a0sin confrontarlas con las conclusiones de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia; que, en s\u00edntesis, no hubo ataques directos \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n apelada (fs. 24 a 29); mientras esto se hizo en el \u00a0prove\u00eddo \u00a0cuestionado, se repite, la demanda de casaci\u00f3n solamente se empecina \u00a0en \u00a0sostener \u00a0aprior\u00edsticamente \u00a0que \u00a0si \u00a0hubo sustentaci\u00f3n, pues solamente le \u00a0preocup\u00f3 \u00a0demostrar el requisito de oportunidad, sin exhibir los argumentos que \u00a0entonces \u00a0se \u00a0expusieron \u00a0para fundamentar el recurso inadmitido y la raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0ellos \u00a0si \u00a0constitu\u00edan \u00a0un \u00a0verdadero soporte para proveer en segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0N\u00f3tese \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del 14 de septiembre de 1992, en manera \u00a0alguna \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0extemporaneidad en la interposici\u00f3n o sustentaci\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0 de \u00a0 apelaci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 son \u00a0 los \u00a0 temas \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0innecesariamente \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0sino que alude a la ausencia de una verdadera \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0materia \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0desentiende \u00a0el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Mas \u00a0como se entiende la trascendencia del reparo en la regularidad \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0a pesar de la falta de fundamentaci\u00f3n en esta sede pero merced a \u00a0la \u00a0facultad \u00a0oficiosa que existe en cuesti\u00f3n de nulidades (art. 228 C. P. P.), \u00a0la \u00a0Sala se ocup\u00f3 de examinar cuidadosamente el protestado interlocutorio de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, de cara a los escritos defensivos que ensayan \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso (fs. 190, cuaderno original y fs. 18 y \u00a019, \u00a0cuaderno \u00a02a. \u00a0instancia), para ver de comprobar la falta de argumentaci\u00f3n \u00a0contradictoria \u00a0de \u00a0ambos memoriales.\u00a0 En el primero, por ejemplo, s\u00f3lo de \u00a0manera \u00a0abierta \u00a0y \u00a0gen\u00e9rica \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0analizaron \u00a0ni \u00a0se les dio \u00a0importancia \u00a0valorativa \u00a0a las versiones de las procesadas; que no se llamaron a \u00a0declarar \u00a0a \u00a0todas \u00a0las \u00a0personas \u00a0interesadas en el proceso y que no se tuvo en \u00a0cuenta \u00a0que los poderes fueron confeccionados por dos profesionales del derecho, \u00a0que \u00a0son los responsables de lo consignado en ellos por su saber jur\u00eddico, y no \u00a0las \u00a0procesadas que nada conocen de formulismos legales.\u00a0 En el segundo, el \u00a0demandante \u00a0rese\u00f1a \u00a0las \u00a0conclusiones que \u00e9l deriva de la actuaci\u00f3n sumarial, \u00a0sin \u00a0explicar \u00a0el \u00a0iter \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas, sin decir porqu\u00e9 habr\u00edan de \u00a0acogerse \u00a0por \u00a0el ad quem y, \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0relevante, sin refutar la elaboraci\u00f3n juridico-probatoria que se hizo \u00a0en la providencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Todo \u00a0esto demuestra la ausencia de exteriorizaci\u00f3n de los motivos \u00a0de \u00a0agravio \u00a0que, \u00a0con el f\u00edn de evitar dilaciones injustificadas o caprichosas \u00a0del \u00a0 proceso, \u00a0 se \u00a0 exige \u00a0 por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0como \u00a0requisito \u00a0sine \u00a0qua \u00a0non \u00a0para \u00a0abrir \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0por la v\u00eda del recurso de apelaci\u00f3n.\u00a0 La formaci\u00f3n de un par \u00a0dial\u00e9ctico \u00a0 entre \u00a0 las \u00a0reflexiones \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0apelada \u00a0y \u00a0las \u00a0de \u00a0refutaci\u00f3n \u00a0que \u00a0consigna \u00a0el memorial de sustentaci\u00f3n del recurso, constituye \u00a0la \u00a0exigencia insoslayable para poder exponer el proceso a una segunda revisi\u00f3n \u00a0por \u00a0otra \u00a0instancia \u00a0imparcial, pues s\u00f3lo de tal manera se concilia el derecho \u00a0constitucional \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa y a la impugnaci\u00f3n con el derecho a una justicia \u00a0pronta y eficaz, tambi\u00e9n de rango supralegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0este \u00a0primer cargo, que por obvias \u00a0razones \u00a0habr\u00e1 \u00a0de ser desestimado, la Corte quiere aclararle al demandante que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0interpuso el recurso de apelaci\u00f3n -23 de abril de \u00a01992-, \u00a0si \u00a0exist\u00eda \u00a0la obligaci\u00f3n de sustentar el recurso de apelaci\u00f3n, como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda \u00a0el \u00a0entonces \u00a0vigente \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0050 \u00a0de 1987 \u00a0(anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal), que rigi\u00f3 hasta el 30 de junio de \u00a01992, \u00a0a pesar de que se estimara insubsistente el art\u00edculo 57 de la Ley 2a. de \u00a01984, \u00a0norma \u00a0que \u00a0por \u00a0primera \u00a0vez exigi\u00f3 el requisito de sustentaci\u00f3n de la \u00a0apelaci\u00f3n en toda clase de procesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0defecto de nulidad a la sentencia, con fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n, cifrado en la violaci\u00f3n al debido proceso, \u00a0por \u00a0el \u00a0presunto \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de prescripci\u00f3n que habr\u00eda \u00a0operado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los derechos herenciales derivados del fallecimiento \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 Vicente N\u00e1jar sanabria, \u00a0hecho \u00a0ocurrido \u00a0el \u00a030 \u00a0de diciembre de 1961, lo cual conduce a \u00a0pensar \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda condenarse a las procesadas por las falacias consignadas \u00a0en \u00a0ese \u00a0primer tr\u00e1mite notarial de liquidaci\u00f3n y adjudicaci\u00f3n de la herencia \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0rituaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo en los meses de abril y mayo de \u00a01989, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0m\u00e1s de veinte (20) a\u00f1os despu\u00e9s del \u00a0\u00f3bito, \u00a0tiempo \u00a0suficiente \u00a0para que se active la prescripci\u00f3n, de conformidad \u00a0con el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 50 de 1936. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0esta \u00a0materia \u00a0se \u00a0presenta \u00a0enorme \u00a0confusi\u00f3n \u00a0no s\u00f3lo en la \u00a0demanda, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de la \u00a0Procuradur\u00eda.\u00a0 Apr\u00e9ciese, en efecto, lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0Si el demandante echa de menos la aplicaci\u00f3n de la norma \u00a0sustancial \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0los derechos (art. 1\u00b0, Ley 50\/36), lo \u00a0cual \u00a0presuntamente \u00a0condujo \u00a0a \u00a0una equivocaci\u00f3n en los juicios de valor de la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0no \u00a0queda duda que ha escogido mal la v\u00eda del ataque, \u00a0pues \u00a0aqu\u00ed \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0reparo \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n conclusiva \u00a0(error \u00a0in \u00a0iudicando) y no \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0glosa \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 regularidad \u00a0 del \u00a0 procedimiento \u00a0 (error \u00a0in \u00a0procedendo).\u00a0 Obs\u00e9rvese \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso no se han puesto en cuesti\u00f3n el conjunto de garant\u00edas que \u00a0la \u00a0constituci\u00f3n \u00a0y \u00a0los \u00a0tratados \u00a0internacionales \u00a0han aprontado en favor del \u00a0ciudadano \u00a0procesado \u00a0para \u00a0protegerlo \u00a0de \u00a0los \u00a0excesos \u00a0del poder punitivo del \u00a0Estado, \u00a0tales \u00a0como la presunci\u00f3n de inocencia, la defensa, el contradictorio, \u00a0favorabilidad, \u00a0etc., todo lo cual constituye el debido proceso.\u00a0 Lo que se \u00a0ha \u00a0 objetado \u00a0es \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0sobre \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0proferir la sentencia, lo cual se traduce en un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0 o \u00a0 meritaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0actividad \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Los \u00a0errores \u00a0de juicio, que se refieren tanto a la ponderaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho, s\u00f3lo puede alegarse por el \u00a0sendero \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n; en cambio, las falencias sobre las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0procesal \u00a0son las que se alegan por la v\u00eda de la \u00a0nulidad \u00a0(causal \u00a03a).\u00a0 \u00a0En \u00a0este \u00a0caso \u00a0concreto, dado que lo reclamado se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sustantiva ley 50 de 1936, debi\u00f3 \u00a0acudirse \u00a0a \u00a0la \u00a0causal primera, como violaci\u00f3n directa de la ley, por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0y, \u00a0consecuentemente, por indebida \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0basta \u00a0la \u00a0evidenciada \u00a0falta \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0para \u00a0rechazar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0canal \u00a0diferente, \u00a0la Sala le hace saber al \u00a0demandante \u00a0que \u00a0la inquietud sobre la prescripci\u00f3n de los derechos herenciales \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0satisfecha \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de instancia que, en graciosa e \u00a0injusta \u00a0concesi\u00f3n, adujo que se hab\u00eda producido ope \u00a0legis \u00a0el aludido fen\u00f3meno declinatorio y, por ende, \u00a0que \u00a0era \u00a0inocua \u00a0la falsificaci\u00f3n producida en el poder otorgado para levantar \u00a0la \u00a0 sucesi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 finado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vicente \u00a0N\u00e1jar \u00a0Sanabria, \u00a0aunque \u00a0afortunadamente \u00a0dej\u00f3 \u00a0vigente \u00a0y \u00a0proces\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0mistificaci\u00f3n en el tr\u00e1mite de \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0y \u00a0adjudicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0herencia de la desaparecida Ana \u00a0Rosa \u00a0P\u00e1ez.\u00a0 As\u00ed entonces, la \u00a0insistencia \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0hace \u00a0sobre \u00a0este asunto, con el fin de que la \u00a0Corte \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n -como \u00a0presuntamente \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerlo el tribunal-, conduce a desconocer flagrantemente \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0residual \u00a0de \u00a0las \u00a0nulidades, \u00a0principio \u00a0rector de las mismas en \u00a0materia \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0seg\u00fan el cual, a tal remedio extremo se acude cuando \u00a0no \u00a0exista \u00a0otro \u00a0medio \u00a0para enjugar la irregularidad (C. P. P., art. 308, num. \u00a05\u00b0).\u00a0 \u00a0En este caso, la soluci\u00f3n alternativa la brind\u00f3 la actuaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que, \u00a0aunque de manera \u00a0injustificada, \u00a0 elimin\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0ilicitud \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0notarial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0S\u00f3lo \u00a0para \u00a0observar \u00a0claridad \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n de las \u00a0instancias, \u00a0 \u00a0 supuesto \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0impide remover la \u00a0injusticia \u00a0de \u00a0aquella \u00a0concesi\u00f3n \u00a0graciosa del Tribunal (C. P. P., art. 227), \u00a0conviene \u00a0decir \u00a0ahora \u00a0que \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la reclamaci\u00f3n de los derechos \u00a0herenciales \u00a0son \u00a0diferentes \u00a0de \u00a0la \u00a0espec\u00edfica \u00a0\u201cacci\u00f3n \u00a0de \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0herencia\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0calidad \u00a0de \u00a0heredero, \u00a0que \u00a0se \u00a0adquiere \u00a0con \u00a0la \u00a0delaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0herencia \u00a0y la aceptaci\u00f3n de la misma, se tiene mientras los \u00a0derechos \u00a0sobre \u00a0los \u00a0bienes \u00a0relictos \u00a0no \u00a0se hayan extinguido en virtud de una \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0firme \u00a0dentro \u00a0de un juicio ordinario de pertenencia, incoado por \u00a0quienes \u00a0estuvieren en posesi\u00f3n de tales bienes, acorde con el principio de que \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0aprovecha a quien la alega judicialmente (C. C., arts. \u00a02512 \u00a0y \u00a02513 \u00a0y C. P. C., art. 306).\u00a0 La acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0nace \u00a0cuando \u00a0algunos \u00a0herederos se han hecho adjudicar los bienes, \u00a0ignorando \u00a0a \u00a0otro \u00a0u \u00a0otros \u00a0con \u00a0igual \u00a0o \u00a0mejor \u00a0derecho, caso en el cual los \u00a0herederos \u00a0preteridos \u00a0pueden \u00a0pedir \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0adjudique \u00a0la \u00a0parte que les \u00a0corresponde \u00a0y \u00a0que \u00a0se les restituyan las cosas hereditarias, acci\u00f3n que es la \u00a0que \u00a0prescribe \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os \u00a0(C. \u00a0C., arts. 1321 y \u00a01326). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, si nadie hab\u00eda instaurado un proceso de pertenencia \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0bien \u00a0de \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n, por posesi\u00f3n regular e \u00a0ininterrumpida \u00a0 (prescripci\u00f3n), \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 herenciales \u00a0 de \u00a0 toda \u00a0la \u00a0descendencia \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0N\u00e1jar Sanabria \u00a0estaban \u00a0vigentes.\u00a0 Y la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia de \u00a0los \u00a0herederos \u00a0ignorados, \u00a0que \u00a0nace el d\u00eda en que dos de las herederas ocupan \u00a0arbitrariamente \u00a0como \u00a0\u00fanicas \u00a0los \u00a0bienes \u00a0de \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0(mayo \u00a0de 1989 o \u00a0diciembre de 1990), tambi\u00e9n obviamente se encontraba en vigor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0 no \u00a0s\u00f3lo \u00a0heredaban \u00a0los \u00a0hijos \u00a0del \u00a0matrimonio \u00a0N\u00e1jar-P\u00e1ez \u00a0que le sobrevivieron a los \u00a0dos \u00a0causantes, como equivocadamente lo plantea la demanda, sino que tambi\u00e9n lo \u00a0hac\u00edan \u00a0por \u00a0representaci\u00f3n los descendientes de quienes murieron antes.\u00a0 \u00a0Es \u00a0lo \u00a0que proclama n\u00edtidamente el art\u00edculo 1041 del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan el \u00a0cual \u00a0\u201cse \u00a0sucede \u00a0abintestato, \u00a0ya \u00a0por \u00a0derecho \u00a0personal, ya por derecho de \u00a0representaci\u00f3n\u201d, \u00a0norma \u00a0que \u00a0igualmente \u00a0agrega que \u201cla representaci\u00f3n es \u00a0una \u00a0ficci\u00f3n \u00a0legal \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0supone \u00a0que \u00a0una persona tiene el lugar y por \u00a0consiguiente \u00a0el grado de parentesco y los derechos hereditarios que tendr\u00eda su \u00a0padre \u00a0o \u00a0madre \u00a0si \u00a0\u00e9sta \u00a0o \u00a0aqu\u00e9l no quisiese o no \u00a0pudiese suceder\u201d (se ha subrayado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que, si se da por descontado que el \u00fanico \u00a0heredero \u00a0con \u00a0derecho \u00a0a \u00a0reclamaci\u00f3n es Marco Tulio \u00a0N\u00e1jar \u00a0P\u00e1ez, \u00a0supuesto que los dem\u00e1s los perdieron \u00a0al \u00a0morir \u00a0antes \u00a0que \u00a0los \u00a0causantes \u00a0o les enajenaron a las procesadas, aqu\u00e9l \u00a0estar\u00eda \u00a0habilitado \u00a0para \u00a0pedir el reconocimiento de sus derechos en cualquier \u00a0momento, \u00a0a\u00fan \u00a0en contra del falso escrito de adjudicaci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual \u00a0resulta \u00a0inaudita la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 221 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 Como \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no aplic\u00f3 el art\u00edculo 1\u00b0 de la Ley 50 de 1936, en relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0tiempo de prescripci\u00f3n de los derechos herenciales de Marco Tulio, per\u00edodo \u00a0que \u00a0obviamente \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0se \u00a0ha \u00a0cumplido, entonces tampoco se percat\u00f3 que no \u00a0exist\u00eda \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0relevante \u00a0para \u00a0ese \u00a0\u00fanico \u00a0heredero con vocaci\u00f3n de \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0ello activ\u00f3 indebidamente el citado art\u00edculo 221, raz\u00f3n \u00a0por la cual acude a la causal primera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0Delegada \u00a0no \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0en esta oportunidad el demandante \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0lapso \u00a0prescriptivo contemplado en la Ley 50 de 1936, no \u00a0para \u00a0 concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0derechos \u00a0herenciales \u00a0hab\u00edan \u00a0desaparecido \u00a0por \u00a0el \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo, \u00a0sino, por el contrario, para pregonar que los derechos \u00a0de \u00a0Marco \u00a0Tulio, \u00a0\u00fanico \u00a0con potestad para reclamar, a\u00fan pueden hacerse valer \u00a0porque \u00a0cuenta con 20 a\u00f1os a partir de la muerte del causante (no dijo de cu\u00e1l \u00a0causante), \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0existe \u00a0el perjuicio que se reclama en la \u00a0estructura \u00a0 del \u00a0 tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0(art. \u00a0221 \u00a0citado).\u00a0 \u00a0 El \u00a0 desaguisado \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 contrariedad \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0m\u00e1s \u00a0protuberantes, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0en desarrollo del segundo reparo insisti\u00f3 en la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0derechos \u00a0herenciales, \u00a0ahora \u00a0reivindica \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0uno \u00a0que \u00a0le \u00a0interesa \u00a0para \u00a0enmara\u00f1ar \u00a0entre la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0sof\u00edstica \u00a0el \u00a0evidente \u00a0perjuicio \u00a0ocasionado, no a uno sino a \u00a0todos los herederos ignorados en el tr\u00e1mite notarial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 este \u00a0 sentido \u00a0 tampoco \u00a0 puede \u00a0 salir \u00a0avante \u00a0este \u00a0tercer \u00a0cargo.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0como \u00a0la introducci\u00f3n a este reparo se hace con un \u00a0giro \u00a0oracional \u00a0que de alguna manera denota presentaci\u00f3n subsidiaria (dice que \u00a0en \u00a0el evento de que no prosperen los anteriores, le pide a la Corte que estudie \u00a0el \u00a0que \u00a0sigue), \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0porque \u00a0es \u00a0funci\u00f3n de la Corte proveer de oficio \u00a0cuando \u00a0advierta las causales de nulidad (art. 228 C. P. P.), la Sala se permite \u00a0hacer el siguiente planteamiento: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 la \u00a0 oportunidad \u00a0del \u00a0poder \u00a0otorgado \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0abogado \u00a0gestionara \u00a0ante \u00a0la \u00a0Notar\u00eda la liquidaci\u00f3n y adjudicaci\u00f3n de la herencia de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Ana Rosa P\u00e1ez viuda de N\u00e1jar, \u00a0 las \u00a0procesadas \u00a0afirmaron \u00a0bajo \u00a0juramento \u00a0que \u00a0no \u00a0conoc\u00edan \u00a0\u201cotros \u00a0interesados \u00a0de \u00a0igual \u00a0o \u00a0mejor \u00a0derecho\u201d \u00a0que \u00a0el propio (fs. 167, \u00a0cuaderno \u00a0original), \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0con la cual incurrieron en el delito de falso \u00a0testimonio, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del art\u00edculo 172 del C\u00f3digo Penal, y no en el \u00a0injusto \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, supuesto que bajo la \u00a0gravedad \u00a0del juramento, ante autoridad competente (notario), se ha faltado a la \u00a0verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0notarial de sucesiones \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el Decreto Legislativo 902 de 1988, modificado por el Decreto 1729 \u00a0de \u00a0 \u00a01989, \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0peticionarios \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0apoderados \u00a0 \u00a0\u201cdeber\u00e1n \u00a0afirmar \u00a0bajo \u00a0juramento que se considera prestado por la \u00a0firma \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 solicitud, \u00a0que \u00a0no \u00a0conocen \u00a0otros \u00a0interesados \u00a0de igual o mejor derecho del que ellos tienen, y que no saben de la \u00a0existencia \u00a0de otros legatarios o acreedores distintos de los que se enuncian en \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0de \u00a0activos \u00a0y \u00a0pasivos \u00a0que se acompa\u00f1an a la solicitud&#8230;\u201d \u00a0(art. \u00a02\u00b0, \u00a0se agregan subrayas).\u00a0 La exigencia del compromiso juramentado \u00a0significa \u00a0que \u00a0la \u00a0ley requiere una declaraci\u00f3n escrita bajo juramento, que ha \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0ante el notario, previamente elaborada por los interesados, con \u00a0el \u00a0f\u00edn de proteger la pureza del proceso de liquidaci\u00f3n y adjudicaci\u00f3n de la \u00a0herencia incoado ante dicho funcionario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Si \u00a0m\u00e1s all\u00e1 de un simple documento, se trata de una declaraci\u00f3n \u00a0juramentada \u00a0con \u00a0un \u00a0destinatario espec\u00edfico que es el notario, indudablemente \u00a0que \u00a0el bien jur\u00eddico protegido en esa f\u00f3rmula convencional del Decreto 902 no \u00a0es \u00a0directamente \u00a0el \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico, \u00a0propio \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de falsedad \u00a0documental, \u00a0sino \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0entendida como la \u00a0funci\u00f3n \u00a0jurisdiccional \u00a0que \u00a0resulta \u00a0fundamental \u00a0para \u00a0la resoluci\u00f3n de los \u00a0conflictos \u00a0sociales, \u00a0apreciada \u00a0como \u00a0la \u00a0garant\u00eda de la transparencia de los \u00a0procedimientos \u00a0 en \u00a0 bien \u00a0 de \u00a0 todos \u00a0y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0colectividad.\u00a0 \u00a0Interesa \u00a0en \u00a0este caso m\u00e1s la protecci\u00f3n de la veracidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0circunscrita \u00a0a un proceso (notarial), que es lo que se compromete en \u00a0el \u00a0falso \u00a0testimonio, \u00a0que la autenticidad o la legitimidad sobreentendidas del \u00a0documento \u00a0que \u00a0contiene \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0salvo que se trate de suplantar las \u00a0personas \u00a0de \u00a0los \u00a0herederos, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0si \u00a0entra \u00a0a \u00a0funcionar \u00a0la \u00a0falsedad.\u00a0 \u00a0Con \u00a0raz\u00f3n \u00a0se \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0el falso testimonio es ley \u00a0especial \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0falsedad documental, porque en el primero se produce la \u00a0alteraci\u00f3n de un procedimiento a trav\u00e9s de un medio de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0no \u00a0puede confundirse el bien jur\u00eddico institucional \u00a0denominado \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, que es el que en realidad se resiente \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, con los \u00f3rganos autorizados para administrar justicia.\u00a0 La \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que \u00a0se \u00a0incida \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de un conflicto \u00a0intersubjetivo, \u00a0ya \u00a0configurado \u00a0ora \u00a0eventual, \u00a0con potestad estatal, se est\u00e1 \u00a0administrando \u00a0justicia, y es lo que hacen los notarios en esa clase de procesos \u00a0sucesorios.\u00a0 \u00a0 Mayor \u00a0 claridad \u00a0 se \u00a0 observa \u00a0 sobre \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0verdaderamente \u00a0lastimado \u00a0en \u00a0este caso, si se atiende el concepto extensivo de \u00a0administraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0justicia \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0116 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0excepcionalmente las autoridades administrativas y \u00a0los particulares tambi\u00e9n realizan dicha funci\u00f3n jurisdiccional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0suma, situar la conducta examinada como delito de falsedad y no \u00a0como \u00a0 falso \u00a0 testimonio, \u00a0 ser\u00eda \u00a0 menospreciar \u00a0 la \u00a0 exacta \u00a0relaci\u00f3n \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0con \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0tutelado, \u00a0como \u00a0faro \u00a0que \u00a0ilumina la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0tipos \u00a0legales, \u00a0en \u00a0favor de un concepto formalista y \u00a0contingente \u00a0del \u00a0modo \u00a0de presentaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de voluntad ante las \u00a0autoridades.\u00a0 \u00a0 Es \u00a0 decir, \u00a0 si \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0se \u00a0hace \u00a0verbal \u00a0ser\u00eda \u00a0constitutiva \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio, en caso de ser mentirosa, o tipificar\u00eda el \u00a0injusto \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento, \u00a0si se extiende previamente y por escrito, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad \u00a0esta \u00faltima modalidad nada tiene que ver con un pensamiento \u00a0criminalizante, \u00a0sino \u00a0que \u00a0s\u00f3lo obedece al prop\u00f3sito pol\u00edtico-constitucional \u00a0de \u00a0hacer \u00a0m\u00e1s \u00a0part\u00edcipes \u00a0a los ciudadanos de las decisiones que los afectan \u00a0(Const. Pol., art. 2\u00b0). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0como \u00a0se \u00a0deja \u00a0visto, \u00a0es equivocado el proceso de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0haber \u00a0mentido en la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0liquidaci\u00f3n \u00a0y adjudicaci\u00f3n de la herencia dirigida al notario, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de un delito de falso testimonio y no de falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0error \u00a0que \u00a0aparece \u00a0como \u00a0relevante \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pero \u00a0resulta \u00a0que la mencionada calificaci\u00f3n sumarial tambi\u00e9n se \u00a0ofrece \u00a0incompleta, pues era evidente la actualidad de los derechos hereditarios \u00a0conculcados \u00a0por \u00a0la \u00a0maniobra enga\u00f1osa de las dos procesadas, quienes, a pesar \u00a0del \u00a0egoista animus lucrandi \u00a0y \u00a0del \u00a0real \u00a0perjuicio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0ocasionado a los herederos desconocidos, no \u00a0fueron \u00a0 \u00a0 acusadas \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0concurrente \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0estafa \u00a0(art. \u00a026 C. P. ), no empece que \u00a0en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica si se hab\u00eda formalizado tal imputaci\u00f3n.\u00a0 Es \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0consecuencia relevante de la actividad mendaz de las procesadas \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0escamoteo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0judicial \u00a0del \u00a0proceso \u00a0sucesorio, sino el \u00a0manifiesto \u00a0despojo \u00a0de \u00a0la expectativa econ\u00f3mica cierta de los restantes siete \u00a0(7) \u00a0herederos, \u00a0algunos \u00a0con \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0y otros por representaci\u00f3n, \u00a0porque, \u00a0al \u00a0fin \u00a0y al cabo, son aqu\u00e9llas las que figuran -y as\u00ed lo disfrutan- \u00a0como \u00a0\u00fanicas propietarias del inmueble adjudicado en escritura p\u00fablica n\u00famero \u00a03486, \u00a0extendida enga\u00f1osamente el 3 de diciembre de 1990 en la Notar\u00eda Once de \u00a0este c\u00edrculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Los \u00a0yerros \u00a0en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n jur\u00eddica del hecho punible, que \u00a0ocurran \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, al igual que las deficiencias en la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0que debe ser m\u00faltiple y se hace como \u00fanica o disminuida, \u00a0reitera \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0traducen \u00a0en una calificaci\u00f3n desasida del \u00a0conjunto \u00a0f\u00e1ctico cabalmente establecido y contraria a la definici\u00f3n legal que \u00a0previamente \u00a0se \u00a0hace \u00a0del \u00a0hecho \u00a0demostrado \u00a0(art. \u00a029 \u00a0Const. Pol.), sin duda \u00a0quebranta \u00a0signficativamente \u00a0la \u00a0estructura b\u00e1sica del proceso, pues un pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0tan \u00a0defectuoso \u00a0obstaculiza la realizaci\u00f3n del valor justicia como \u00a0fin \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal, concepto del cual se deriva la necesidad de una debida \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0las oportunidades de defensa en relaci\u00f3n con cargos \u00a0completa \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente especificados, la racional valoraci\u00f3n de los medios \u00a0de \u00a0 prueba \u00a0aportados \u00a0y \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0verdaderamente \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0anticipadamente \u00a0lo prev\u00e9 la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Este \u00a0error \u00a0in procedendo, de \u00a0conformidad con el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0genera \u00a0nulidad \u00a0del proceso a partir de la calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 sumario.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Mas \u00a0 \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0subjudice, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0se considera \u00a0que \u00a0concurren \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falso testimonio, estafa y fraude procesal, la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso ha de ser parcial, pues debe permanecer inc\u00f3lume la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0tercer \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0pues \u00a0en relaci\u00f3n con \u00e9ste el \u00a0encuadramiento \u00a0t\u00edpico \u00a0aparece \u00a0ajustado \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0y al \u00a0precedente legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0oficiosamente el fallo en el sentido \u00a0indicado \u00a0y, \u00a0como \u00a0la condena por el fraude procesal queda en firme y el delito \u00a0base \u00a0para la dosificaci\u00f3n punitiva deja de ser considerado en la sentencia, es \u00a0preciso \u00a0readecuar \u00a0la pena correspondiente a aquel hecho punible y para ello se \u00a0mantendr\u00e1 \u00a0el \u00a0criterio de la instancia de fijarla en el m\u00ednimo que es de doce \u00a0(12) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0En \u00a0igual \u00a0proporci\u00f3n \u00a0se \u00a0rebajar\u00e1 \u00a0la pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas, \u00a0porque \u00a0en lo dem\u00e1s, por no haber sido objeto de casaci\u00f3n, regir\u00e1 el fallo de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Desestimar \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de casaci\u00f3n presentadas en favor de las \u00a0procesadas \u00a0LILIA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0Y \u00a0LUZ MARINA N\u00c1JAR P\u00c1EZ. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Casar \u00a0parcial \u00a0y \u00a0oficiosamente el fallo \u00a0de origen, fecha y naturaleza indicados en la motivaci\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0decreta \u00a0la \u00a0nulidad de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n fechada el \u00a013 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01992, \u00a0proferida \u00a0en contra de ambas procesadas, en cuanto se \u00a0relaciona \u00a0con el cargo de falsedad en documento privado all\u00ed deducido, el cual \u00a0debi\u00f3 \u00a0calificarse \u00a0como falso testimonio y por haber omitido la consideraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0\u00e9stas \u00a0para \u00a0cuya \u00a0definici\u00f3n \u00a0y \u00a0tratamiento \u00a0se \u00a0remitir\u00e1 \u00a0el \u00a0cuaderno duplicado a los fiscales delegados ante \u00a0los jueces penales del circuito de esta capital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0mantiene \u00a0la condena por fraude procesal contra cada una de las \u00a0procesadas \u00a0N\u00c1JAR \u00a0P\u00c1EZ, \u00a0se \u00a0reajusta \u00a0la pena principal a doce (12) meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y la sanci\u00f3n accesoria de interdicci\u00f3n en el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0por igual per\u00edodo.\u00a0 En lo dem\u00e1s, rige el fallo del \u00a0tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL \u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0CALVETE \u00a0 \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00cdDIMO P\u00c1EZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JUAN MANUEL TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO \u00a0 PROCESO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a09775 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado 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