{"id":6081,"date":"2023-09-08T16:24:06","date_gmt":"2023-09-08T16:24:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1749109-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:06","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:06","slug":"1749109-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1749109-07-02\/","title":{"rendered":"17491(09-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a017491 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b0 73 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 nueve (9) de julio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0RICARDO C\u00c1RDENAS CU\u00c9LLAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0N \u00a0T \u00a0E C E D E N T E \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0 El \u00a0Tribunal Superior de Neiva sintetiz\u00f3 los hechos as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0domingo \u00a027 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1998 se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo un bazar en las instalaciones de la escuela ubicada en la vereda \u00a0El \u00a0Carmenzo \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Timan\u00e1. \u00a0Aproximadamente a las 9 p.m., cuando \u00a0dieron \u00a0por \u00a0terminadas \u00a0las \u00a0actividades \u00a0y la mayor\u00eda de los organizadores se \u00a0encontraban \u00a0recogiendo \u00a0botellas \u00a0y \u00a0quitando la m\u00fasica, escucharon un disparo \u00a0que \u00a0al \u00a0aire \u00a0hizo \u00a0RICARDO \u00a0C\u00c1RDENAS \u00a0CU\u00c9LLAR, lo que \u00e9ste acepta y as\u00ed lo \u00a0corroboran \u00a0varios declarantes. Ante tal actitud el Sargento del Ej\u00e9rcito PEDRO \u00a0VALENCIANO \u00a0BOLA\u00d1OS \u00a0quien tambi\u00e9n se hallaba en el lugar se le acerc\u00f3 y como \u00a0estaban \u00a0en \u00a0el \u00a0borde de la cancha de b\u00e1sket se cayeron y rodaron por el corto \u00a0declive \u00a0que \u00a0existe \u00a0para \u00a0llegar a la carretera veredal. Instantes despu\u00e9s se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0otro disparo, C\u00c1RDENAS CU\u00c9LLAR sali\u00f3 corriendo y en el suelo qued\u00f3 \u00a0inerte VALENCIANO.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0El Juzgado 1\u00b0 Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Pitalito, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1999, conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 RICARDO \u00a0C\u00c1RDENAS \u00a0CU\u00c9LLAR \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a025 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n y a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0rigor \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a010 a\u00f1os, como autor de los delitos de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconforme \u00a0con \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n, el \u00a0defensor \u00a0la recurri\u00f3, siendo confirmada integralmente por el Tribunal de Neiva \u00a0el 8 de marzo de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos formula el demandante contra la \u00a0sentencia del Tribunal, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de que trataba el art\u00edculo 220 del C. de P. P (Decreto 2700\/91), acusa \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial al haber incurrido el fallador en \u00a0\u201ctrascendentales\u201d \u00a0errores de hecho, que llevaron\u00a0 a la vulneraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 246, 247, 254, 294, 300, 301, 302 y 303 del C. de P. P., y\u00a0 \u00a0a la indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 323 del C. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia se \u00a0soport\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0madre del occiso, Mar\u00eda Luz Bola\u00f1os de \u00a0Valenciano, \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0Ricardo \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Cu\u00e9llar fue la persona que dispar\u00f3 en el \u00a0momento \u00a0en que los contrincantes se hab\u00edan levantado, dirigiendo su arma a una \u00a0zona \u00a0vital \u00a0como \u00a0es la cabeza. Adem\u00e1s, que no existi\u00f3 desequilibrio corporal \u00a0entre \u00a0 los \u00a0dos \u00a0contendientes, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0personas \u00a0de \u00a0similares \u00a0contexturas, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0a la que llega al observar la descripci\u00f3n consignada \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria y la fotograf\u00eda del occiso que aparece en el expediente. Y, \u00a0por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0\u201cminti\u00f3\u201d \u00a0al \u00a0tratar \u00a0de \u00a0explicar \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo que denomina \u201cCOMPROBACI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0CARGO\u201d, \u00a0advierte que no entrar\u00e1 a discutir el \u201cparticular\u201d criterio \u00a0del \u00a0Tribunal,\u00a0 por cuanto no es procedente en casaci\u00f3n, pero advierte que \u00a0s\u00ed \u00a0es \u00a0importante \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0\u201cexistente\u201d en el proceso no \u00a0permit\u00eda \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la misma conclusi\u00f3n del fallador, de ah\u00ed que, sin entrar \u00a0en \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0muestre la presencia de \u201cevidentes y \u00a0trascendentales errores\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0este pre\u00e1mbulo, afirma que el fallador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0no apreci\u00f3 las pruebas en su conjunto conforme a las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pues solamente tuvo en cuenta para dictar sentencia, la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0madre del occiso y un dictamen pericial que si se hubieran \u00a0apreciado acertadamente, hubieran conducido a la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0asevera, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0que su \u00a0defendido \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria que Pedro Valenciano Bola\u00f1os \u00a0pose\u00eda \u00a0un \u00a0arma \u00a0que \u00a0sac\u00f3 \u00a0de \u00a0su cintura empu\u00f1\u00e1ndola con la mano derecha, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0propici\u00f3 \u00a0el \u00a0forcejeo. \u00a0Igualmente \u201cignor\u00f3\u201d el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Argemiro \u00a0Trivi\u00f1o, \u00a0quien \u00a0corrobora \u00a0lo \u00a0dicho por el \u00a0procesado, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de audiencia p\u00fablica, al ser interrogado \u00a0sobre \u00a0 esta \u00a0 circunstancia, \u00a0 manifest\u00f3 \u00a0 que \u00a0 Valenciano \u00a0hizo \u00a0un \u00a0adem\u00e1n \u00a0significativo de que sacar\u00eda un arma.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la afirmaci\u00f3n de la madre del occiso \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se par\u00f3 y le dispar\u00f3 a la v\u00edctima que se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0suelo, \u00a0dice que el Tribunal omiti\u00f3 analizar la versi\u00f3n de \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00c1lvaro y Gilberto Silva, Leonel Murcia Caviedes, \u00a0Vitelio \u00a0Bobadilla \u00a0V\u00e1rgas, \u00a0Alfonso Lozada y Argemiro Trivi\u00f1o Mu\u00f1oz, ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0da cuenta de la presencia en el sitio de los acontecimientos de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Luz \u00a0Bola\u00f1os \u00a0de \u00a0Valenciano, ni de Elena y Silvia Valenciano Bola\u00f1os, \u00a0\u201csiendo \u00a0 \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0circunstancia \u00a0 \u00a0super \u00a0especial\u00edsima, \u00a0que \u00a0a ning\u00fan testigo escapa por ser trascendental\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0a\u00fan \u00a0aceptando que estuvieran presentes, \u00a0dice, \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0\u201ccriterio\u201d que para el an\u00e1lisis de sus \u00a0versiones \u00a0deb\u00eda \u00a0seguirse, \u00a0al tenor de lo ordenado por el art\u00edculo 294\u00a0 \u00a0del \u00a0 C. \u00a0 de \u00a0 P. \u00a0P., \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0testigos \u00a0\u201csospechosos\u201d, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 del \u00a0parentesco, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual no pod\u00edan considerarse como pruebas de cargo, \u00a0imparciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0completo \u00a0desequilibrio corporal que exist\u00eda entre los contrincantes, omitiendo \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acta \u00a0de \u00a0necropsia, \u00a0en \u00a0la que se consign\u00f3 que era una \u00a0persona \u00a0de \u00a01,67 \u00a0cms. de estatura y 90 kilos, lo que sumado a su condici\u00f3n de \u00a0militar \u00a0 en \u00a0 servicio \u00a0 activo, \u00a0 debieron \u00a0 llevar \u00a0 a \u00a0 dar \u00a0 relevancia \u00a0al \u00a0\u201craquitismo\u201d de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que se desconoci\u00f3 el dictamen m\u00e9dico \u00a0en \u00a0el que se refiere que el procesado si bien es cierto puede cerrar los dedos, \u00a0lo \u00a0 hace \u00a0 con \u00a0 \u201ccierta \u00a0resistencia\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0analizado d\u00e1ndole la trascendencia del \u00a0caso, \u00a0por cuanto fue alegado desde los inicios del proceso, sin que se hubieran \u00a0efectuado \u00a0los \u00a0estudios \u00a0electromiogr\u00e1ficos \u00a0que determinaran el estado de los \u00a0nervios lesionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0que \u00a0tales \u00a0circunstancias, \u00a0por lo \u00a0menos, \u00a0han debido llevar a la duda que debi\u00f3 resolverse a favor del encausado, \u00a0por lo que solicita que se case la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 segundo \u00a0cargo tambi\u00e9n lo postula con fundamento en el cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, al \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0sentenciador en evidentes y trascendentes errores de hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0por falsos juicios de existencia e identidad, \u00a0vulnerando \u00a0los \u00a0art\u00edculos 246, 247, 254, 294, 300, 301, 302 y 303 del C. de P. \u00a0P., \u00a0y \u00a0aplicando \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a05\u00b0, 36 y 323 del C. Penal de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 que \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0\u201csupuso \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0dolo\u201d, \u00a0ubicando \u00a0la \u00a0conducta \u00a0en el tipo penal de homicidio \u00a0simple, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0existiera \u00a0prueba \u00a0que \u00a0permita \u00a0establecer \u00a0tal \u00a0grado \u00a0de \u00a0culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que destina a la demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que el juzgador no estableci\u00f3 en forma clara y precisa lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0la culpabilidad, ni explic\u00f3 el sustento probatorio de la voluntad \u00a0criminosa \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0lo \u00a0que, \u00a0en su criterio, no es m\u00e1s que presumir la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0dolo y aceptar una responsabilidad penal objetiva, proscrita en \u00a0el derecho penal moderno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que \u00a0en el presente caso, advierte el \u00a0demandante, \u00a0se \u00a0hizo \u00a0caso \u00a0omiso \u00a0de las alegaciones del procesado, como de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Argemiro \u00a0Trivi\u00f1o \u00a0Mu\u00f1oz, \u00a0quien \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0\u201c \u00a0 &#8230; \u00a0 para \u00a0mi \u00a0que \u00a0eso \u00a0fue \u00a0un \u00a0accidente \u00a0&#8230;, \u00a0 se \u00a0dispar\u00f3 \u00a0el \u00a0arma, \u00a0como \u00a0ellos \u00a0cayeron \u00a0a \u00a0la \u00a0carretera \u00a0y \u00a0ah\u00ed \u00a0fue \u00a0donde \u00a0sali\u00f3 \u00a0el \u00a0tiro &#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0concluye: \u00a0\u201cse \u00a0echa \u00a0de menos el estudio por parte del juzgador requerido para \u00a0establecer \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0doloso \u00a0del delito de homicidio simple, &#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0tercer \u00a0cargo \u00a0dice \u00a0que acusa la sentencia con fundamento en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0de la causal primera de que trataba el art\u00edculo 220 del C. \u00a0de \u00a0 \u00a0P. \u00a0 P., \u00a0 por \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 \u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma\u201d, debido a que \u201cse \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente una norma distinta de la que debi\u00f3 aplicarse\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, asevera que la pena \u00a0impuesta \u00a0por la comisi\u00f3n del delito de homicidio simple, fue la contemplada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 del C\u00f3digo Penal,\u00a0 modificado por el 29 de la Ley 40 de \u00a01993, \u00a0siendo que la pena prevista en este \u00faltimo precepto s\u00f3lo pod\u00eda aplicar \u00a0cuando el homicidio est\u00e1 vinculado con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, arguye, si se hubiera tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0de esa ley era reprimir severamente el delito de \u00a0secuestro, no se hubiera aplicado al caso que se juzga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, la pena no pod\u00eda partir de \u00a025 \u00a0 a\u00f1os \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 10, \u00a0 motivo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA CORTE CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n que a nombre del \u00a0procesado \u00a0present\u00f3 \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0no \u00a0re\u00fane \u00a0los requisitos formales para su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0que \u00a0estatu\u00eda \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 del art\u00edculo 225 del C. de P. Penal \u00a0(decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, aplicable a este caso), subrogado por el 8\u00b0 de la ley \u00a0553 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0efecto, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0demandante \u00a0acusa al Tribunal de haber violado indirectamente la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falsos juicios de existencia e identidad, el cual, aunque \u00a0est\u00e1 \u00a0bien enunciado, no ocurre lo mismo con su desarrollo, destac\u00e1ndose entre \u00a0sus desatinos los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0En \u00a0vez \u00a0de evidenciar que al fijar el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba el sentenciador false\u00f3 su sentido objetivo, \u00a0cercen\u00e1ndolo, \u00a0adicion\u00e1ndolo o distorsion\u00e1ndolo, haci\u00e9ndole producir efectos \u00a0que \u00a0no se derivan de su contenido, esto es, haci\u00e9ndola decir lo que no reza, o \u00a0que \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n que menciona no\u00a0 fueron tenidos en cuenta, \u00a0se \u00a0desv\u00eda \u00a0hacia \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio, cuando afirma, sin \u00a0ning\u00fan \u00a0desarrollo argumentativo, que el Tribunal no apreci\u00f3 las pruebas en su \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica y que no tuvo en \u00a0cuenta\u00a0 \u00a0que \u00a0Mar\u00eda Luz Bola\u00f1os de Valenciano y Elena y Silvia Valenciano \u00a0Bola\u00f1os \u00a0eran \u00a0parientes \u00a0del \u00a0occiso \u00a0y \u00a0que, \u00a0por ende, sus versiones deb\u00edan \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0sospechosas, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0294 del C. de P. P. As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0 se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0atacar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0conferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Mar\u00eda Luz Bola\u00f1os de Valenciano y negado a la indagatoria del \u00a0procesado, \u00a0desconociendo \u00a0que esa discrepancia no configura yerro demandable en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0a menos que se demuestre que se vulneraron los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, camino que no emprendi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Violando el principio de autonom\u00eda, al \u00a0tenor \u00a0del \u00a0cual\u00a0 \u00a0al \u00a0interior de un mismo cargo no se pueden entremezclar \u00a0ataques \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0causales distintas, reclama por la no pr\u00e1ctica de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0Electromiograf\u00eda al acusado, reproche que ha debido presentar y \u00a0desarrollar de manera separada y por la causal tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 Desconoce \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pues al interior del mismo cargo afirma y niega la presencia de \u00a0la \u00a0madre \u00a0y \u00a0las \u00a0hermanas del occiso en el lugar de los hechos, cuando primero \u00a0asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0estuvieron \u00a0en \u00a0ese sitio, como quiera que los testigos no las \u00a0vieron, \u00a0 y \u00a0luego \u00a0que\u00a0 \u00a0s\u00ed \u00a0estuvieron \u00a0pero \u00a0que \u00a0sus \u00a0testimonios \u00a0son \u00a0sospechosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- Todo el discurso argumentativo lo limita \u00a0no \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0errores \u00a0denunciados y, por lo tanto, que la sentencia es \u00a0ilegal, \u00a0sino \u00a0a \u00a0oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0a las del fallador, al \u00a0estilo \u00a0de \u00a0un alegato de instancia, desconociendo que las de aqu\u00e9l prevalecen, \u00a0por \u00a0llegar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por la doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 cuanto \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 que \u00a0 postula \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho\u00a0 \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, por haberse supuesto la prueba del \u00a0dolo \u00a0y \u00a0haberse \u00a0ignorado \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y el\u00a0 testigo \u00a0Argemiro \u00a0Trivi\u00f1o Mu\u00f1oz, no s\u00f3lo no dice qu\u00e9 fue lo que aqu\u00e9l asever\u00f3 y no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en cuenta, sino que lo que\u00a0 pretende es que se le de credibilidad \u00a0a \u00a0una \u00a0opini\u00f3n \u00a0personal \u00a0del \u00a0declarante, en el sentido de que el disparo fue \u00a0accidental y que se le niegue a quienes sostuvieron lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 atinente \u00a0 al \u00a0 tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0que denuncia que se ha \u00a0debido \u00a0aplicar el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de 1980 y no el 29 de la ley 40 \u00a0de \u00a01993 \u00a0que, seg\u00fan dice, aument\u00f3 la pena cuando el homicidio est\u00e1 vinculado \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro, tampoco muestra que se haya incurrido en un error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0y, en consecuencia, que se justifique un pronunciamiento a fondo \u00a0de la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0los \u00a0anotados \u00a0desatinos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0dado \u00a0que la Corte, en virtud del principio de limitaci\u00f3n, no puede \u00a0subsanarlos, \u00a0se impone su rechazo y, en consecuencia, se declarar\u00e1 desierto el \u00a0recurso de casaci\u00f3n interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de \u00a0RICARDO \u00a0C\u00c1RDENAS \u00a0CU\u00c9LLAR. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0declara \u00a0 \u00a0 \u00a0desierto \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0 extraordinario \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0que dispon\u00edan los art\u00edculos 226 y 197 del C. de P. \u00a0Penal (Decreto 2700 de 1991, aplicable a este caso). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a017491 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b0 73 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C.,\u00a0 nueve (9) de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6081","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6081"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6081\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}