{"id":6068,"date":"2023-09-08T16:24:06","date_gmt":"2023-09-08T16:24:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1741026-02-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:06","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:06","slug":"1741026-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1741026-02-02\/","title":{"rendered":"17410(26-02-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17410 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b0 25 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de febrero de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado MIGUEL ARTURO VARELA TORRES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A N T E C E D E N T E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0sintetiz\u00f3 los hechos as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Da \u00a0a \u00a0conocer \u00a0el \u00a0plenario \u00a0que \u00a0a las 8:50 de la noche del 18 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01997, \u00a0en \u00a0el inmueble ubicado en la calle 67 sur No 46-10 del barrio \u00a0Porf\u00eda, \u00a0donde funcionaba el establecimiento comercial de apuestas \u201cConsuerte\u201d \u00a0dedicada \u00a0a \u00a0la \u00a0venta \u00a0de \u00a0chance, \u00a0irrumpieron \u00a0intempestivamente \u00a0dos sujetos que portaban armas de fuego, quienes \u00a0procedieron \u00a0a \u00a0intimidar \u00a0y \u00a0reducir \u00a0a \u00a0la impotencia a JOS\u00c9 ANTONIO MENDIETA \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0quien intent\u00f3 oponer resistencia al tratar de apoderarse del arma, \u00a0sin \u00a0poder \u00a0lograrlo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0fue \u00a0agredido \u00a0de \u00a0varios cachazos con la misma, \u00a0pudiendo \u00a0el \u00a0delincuente \u00a0hurtar \u00a0los \u00a0dineros de las apuestas. MAR\u00cdA LEONILDE \u00a0P\u00c9REZ, \u00a0esposa \u00a0del \u00a0agredido, \u00a0quiso \u00a0evitar la sustracci\u00f3n de estos dineros, \u00a0pero \u00a0no tuvo \u00e9xito, en cambio s\u00ed recibi\u00f3 un disparo de uno de los agresores, \u00a0que \u00a0le \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0en \u00a0forma \u00a0inmediata, huyendo los asaltantes en dos \u00a0motocicletas \u00a0que \u00a0los \u00a0esperaban afuera del establecimiento y siendo reconocido \u00a0posteriormente \u00a0MIGUEL ARTURO VARELA TORRES como uno de aquellos individuos, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0fue \u00a0retenido y vinculado legalmente a esta investigaci\u00f3n.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0El Juzgado 2\u00b0 Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0mediante \u00a0sentencia del 30 de noviembre de 1998, conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 MIGUEL \u00a0ARTURO \u00a0VARELA \u00a0TORRES \u00a0a \u00a0la pena principal de 50 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a las accesorias de \u00a0rigor, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio agravado en concurso con hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconforme \u00a0con \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n, el \u00a0defensor \u00a0la recurri\u00f3, siendo confirmada por el Tribunal de Villavicencio el 13 \u00a0de marzo de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo segundo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0indebida, \u00a0 \u00a0 ante \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 presencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u201cerrores \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 del \u00a0 material \u00a0probatorio\u201d, \u00a0aseverando \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0tales \u00a0defectos \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n habr\u00eda sido \u00a0absolutoria, \u00a0pues \u00a0con un debido an\u00e1lisis probatorio se llega a la conclusi\u00f3n \u00a0que no existe certeza sobre la responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de citar y copiar\u00a0 los art\u00edculos \u00a0254, \u00a0273 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del C. de P. P. (Decreto 2700\/91) y de transcribir doctrina y \u00a0jurisprudencia, \u00a0 \u00a0 afirma \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sana \u00a0 \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 \u00a0 \u201csupone \u00a0libertad \u00a0judicial\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de las pruebas, \u00a0pero \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0punto \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sea \u00a0 \u00a0entendida \u00a0 como \u00a0 \u201ctotalmente \u00a0 \u00a0 \u00a0libre\u201d, \u00a0sino \u00a0limitada \u00a0por \u00a0la l\u00f3gica, la \u00a0sicolog\u00eda, la sociolog\u00eda y las reglas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera que lo que no puede aceptar es que el \u00a0sentenciador \u00a0 diga \u00a0 una \u00a0cosa \u00a0cuando \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0muestra \u00a0otra, \u00a0\u201cpor eso me atrevo a dudar \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de los testimonios\u201d, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto su an\u00e1lisis, como el de los indicios, \u00a0\u201checho por las instancias, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0materia \u00a0de \u00a0reproches, \u00a0gracias \u00a0a \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0si son \u00a0admisibles \u00a0los \u00a0reparos \u00a0y \u00a0cuestionamientos, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0prueba objetivamente \u00a0vista, \u00a0 ense\u00f1a \u00a0 una \u00a0 historia, \u00a0y \u00a0el \u00a0int\u00e9rprete, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0semejante \u00a0objetividad, \u00a0 \u00a0 \u00a0concluye \u00a0 \u00a0 otra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, sostiene que tan evidente es lo \u00a0dicho, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 sentenciador \u00a0 \u201cno \u00a0atendi\u00f3 \u00a0algunas (pruebas) que refutaban la responsabilidad del \u00a0encartado\u201d. \u00a0M\u00e1s \u00a0a\u00fan, \u00a0dice, \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n\u00a0 que fundamentaron el fallo no fueron \u00a0\u201ccontestes \u00a0ni uniformes, \u00a0ni \u00a0l\u00f3gicas\u201d, en se\u00f1alar \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0como el responsable del delito, desconociendo que \u201csi \u00a0bien \u00a0es cierto hay en el plenario \u00a0testimonios \u00a0que le endilgan responsabilidad a VARELA TORRES, tambi\u00e9n hay otros \u00a0que \u00a0desechan \u00a0tal responsabilidad, como los reconocimientos y las declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0familiares, \u00a0vecinos, \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0Varela Torres, que \u00a0producen \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 \u00a0contraria \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pregonada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0sentenciador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0que \u00a0denomina \u00a0\u201cViolaciones \u00a0 \u00a0Mediatas\u201d, \u00a0sostiene \u00a0que los yerros en torno a \u00a0la \u00a0prueba llevaron al quebrantamiento de los art\u00edculos 21, 36, 323, 349, 350.1 \u00a0y 351.9-10, y del 1\u00b0 del Decreto 3664\/86. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ac\u00e1pite \u00a0 siguiente \u00a0 que \u00a0 denomina \u00a0\u201cErrores \u00a0cometidos en la \u00a0sentencia. \u00a0 \u00a0 Sobre \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0causalidad\u201d, depone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQuiere \u00a0significar \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0que \u00a0para que hubiera relaci\u00f3n causal en el asunto de \u00a0marras, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0il\u00edcita de la noche del 18 de marzo de 1.997, esto es, el \u00a0deceso \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MAR\u00cdA \u00a0LEONILDE \u00a0P\u00c9REZ, debi\u00f3 ser consecuencia de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0del condenado. Acci\u00f3n que encuentra relevancia jur\u00eddica en el tema de \u00a0la \u00a0culpabilidad, denominada nexo causal, el cual debe estar debidamente probado \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0apenas \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0sof\u00edstica \u00a0 o \u00a0 dial\u00e9ctica \u00a0 sino \u00a0apod\u00edctica.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el Tribunal al valorar las pruebas \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cerror por \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n\u201d \u00a0al \u00a0deducir la presencia de la certeza con respecto a la relaci\u00f3n \u00a0causal, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0estaba \u00a0demostrada. Luego advierte que si se confrontan las \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0la \u00a0providencia acusada, f\u00e1cilmente se puede establecer que a los \u00a0testigos \u00a0Jos\u00e9 Antonio Mendieta, Rub\u00e9n Dar\u00edo Rodr\u00edguez P\u00e9rez, Mar\u00eda Teresa \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Rojas Acosta, Zacar\u00edas Dimat\u00e9 y Marisol Jim\u00e9nez Mu\u00f1oz, no pod\u00eda \u00a0otorg\u00e1rseles \u00a0 cr\u00e9dito \u00a0 probatorio \u00a0 alguno \u00a0 y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0cierto\u201d \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0haya \u00a0llegado al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos a delinquir, por lo que el fallador incurri\u00f3 \u201cen \u00a0otro \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 existencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 es \u00a0 \u00a0 \u00a0 decir, \u00a0 \u00a0 \u00a0imagina\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA CORTE CONSIDERA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que a nombre del \u00a0procesado \u00a0present\u00f3 \u00a0su defensor, no re\u00fane los requisitos formales que para su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0estatu\u00eda \u00a0el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 225 del Decreto 2700 de 1991, \u00a0subrogado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a08\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0vigente para la \u00a0\u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0todo debe reiterarse que aquella no es \u00a0un \u00a0escrito de libre formulaci\u00f3n, en el que de manera libre se pueda hacer toda \u00a0clase \u00a0de cuestionamientos a una sentencia que llega a esta sede amparada por la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad, sino que debe dar un escrito claro, \u00a0l\u00f3gico \u00a0y \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0los errores de juicio y de \u00a0procedimiento \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0las \u00a0causales expresa y \u00a0taxativamente \u00a0 se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0demuestran \u00a0y \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0su \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0exigencias no fueron cumplidas por el \u00a0casacionista, destac\u00e1ndose entre sus desatinos los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0denuncia \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error en la apreciaci\u00f3n probatoria, no dice cu\u00e1l fue la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0yerro \u00a0cometido \u00a0por el Tribunal, si de hecho o de derecho, ni el \u00a0falso juicio que lo determin\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0en \u00a0el \u00a0discurso argumentativo \u00a0oscila, \u00a0de \u00a0manera \u00a0confusa \u00a0e incoherente, por las diferentes clases de error, \u00a0sin que, por otra parte, logre demostrar ninguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, inicialmente, parece orientarse por la \u00a0v\u00eda \u00a0del error de hecho por falso raciocinio, cuando afirma que en el an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en cuenta la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0sicolog\u00eda, \u00a0la \u00a0sociolog\u00eda \u00a0y \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia, no \u00a0siendo, por lo mismo, ilimitada la libertad para valorar la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero cuando se esperaba que dijera cu\u00e1les de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0mencionados fueron quebrantados por el Tribunal, de qu\u00e9 manera \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, limita la disertaci\u00f3n a \u00a0oponerse \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los testimonios que sustentaron la condena y \u00a0negado \u00a0a los de quienes proclamaban\u00a0 la no responsabilidad, sin percatarse \u00a0que \u00a0 esa \u00a0 discrepancia \u00a0 no \u00a0 configura \u00a0 desatino \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0prevaleciendo \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0por llegar la sentencia a esta sede \u00a0amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0paran \u00a0ah\u00ed las falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0del \u00a0libelo, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, y con relaci\u00f3n a los \u00a0mismos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0 no \u00a0 solo \u00a0confundi\u00e9ndolo \u00a0con \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0sino desconociendo que tal clase de desacierto no puede tener lugar \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de pruebas no sometidas en cuanto a su valoraci\u00f3n al m\u00e9todo \u00a0de la tarifa legal sino de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0confunde las dos modalidades de \u00a0yerro \u00a0mencionadas, con el error de hecho por falso juicio de existencia, cuando \u00a0se\u00f1ala que la prueba sobre la responsabilidad fue imaginada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a los anotados desatinos de la demanda \u00a0y \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0no puede \u00a0subsanarlos, \u00a0se impone su rechazo y, consecuencialmente, se declarar\u00e1 desierto \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de MIGUEL \u00a0ARTURO \u00a0VARELA \u00a0TORRES. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se declara \u00a0desierto el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de lo dispuesto por los art\u00edculos 226, subrogado por el 9\u00b0 \u00a0de \u00a0la ley 553 de 2000, y 197 del C. de P. P. (Decreto 2700\/91, aplicable a este \u00a0caso). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 GALVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17410 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b0 25 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de febrero de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6068","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6068\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}