{"id":6059,"date":"2023-09-08T16:24:05","date_gmt":"2023-09-08T16:24:05","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1737430-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:05","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:05","slug":"1737430-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1737430-07-02\/","title":{"rendered":"17374(30-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17374 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 86 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0treinta \u00a0de julio de dos mil \u00a0dos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0enumerados \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0examina \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado \u00a0JAMES \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0MADRIGAL \u00a0 \u00a0CARDONA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a017 de febrero de 2000 por medio de la \u00a0cual \u00a0el Juzgado Superior del Distrito Judicial de Pereira, modific\u00f3 la dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Promiscuo del Circuito de La Virginia (Risaralda) que lo hab\u00eda \u00a0condenado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, en el sentido de fijarle la sanci\u00f3n en 26 \u00a0a\u00f1os \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0consecuencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 eliminar \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0agravaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0Y \u00a0ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El deceso violento \u00a0de \u00a0Wilson \u00a0Cardona Mart\u00ednez \u00a0se \u00a0produjo a consecuencia de la lesi\u00f3n causada por proyectil de arma de fuego, \u00a0la \u00a0cual \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en su contra JAMES ALBERTO MADRIGAL \u00a0BENJUMEA, en sucesos que tuvieron ocurrencia hacia las \u00a0siete \u00a0y \u00a0media \u00a0de \u00a0la noche del 22 de junio de 1997, en la vereda Tambores del \u00a0municipio de Balboa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basada \u00a0en la diligencia de levantamiento de \u00a0cad\u00e1ver \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a027 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0La Virginia orden\u00f3 el \u00a0adelantamiento \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01997, cuyos \u00a0resultados \u00a0determinaron \u00a0que \u00a0decretara la apertura de investigaci\u00f3n, mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a022 \u00a0de septiembre del mismo a\u00f1o, dentro de la cual orden\u00f3 la \u00a0captura del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La vinculaci\u00f3n formal de \u00e9ste al proceso se \u00a0hizo \u00a0a trav\u00e9s de la declaratoria de persona ausente, seg\u00fan resoluci\u00f3n del 20 \u00a0de \u00a0 mayo \u00a0 de \u00a0 1998. \u00a0 Sin \u00a0 embargo, \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 captura \u00a0 de \u00a0MADRIGAL \u00a0BENJUMEA se obtuvo el siguiente 6 \u00a0de \u00a0junio, \u00a0fue \u00a0o\u00eddo \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0acto \u00a0que se realiz\u00f3 el d\u00eda 9 de los \u00a0mismos mes y a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0resoluci\u00f3n del 17 de junio de 1998, la \u00a0oficina \u00a0instructora \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica del procesado con medida \u00a0detentiva como presunto autor material del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0fase \u00a0instructiva \u00a0se clausur\u00f3 mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a03 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0y \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0calificado \u00a0con \u00a0providencia \u00a0del \u00a05 de octubre de esa anualidad, con la cual la fiscal\u00eda acus\u00f3 \u00a0a \u00a0 JAMES \u00a0 ALBERTO \u00a0 MADRIGAL \u00a0 BENJUMEA como presunto autor material del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado Promiscuo Municipal de La Virginia \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0juicio. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0superar \u00a0algunas \u00a0incidencias \u00a0procesales, \u00a0convoc\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica, \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0inici\u00f3 \u00a0el \u00a025 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999 y culmin\u00f3 el 25 de octubre del mismo a\u00f1o, para proceder a \u00a0emitir \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0de \u00a0primer grado, cuya fecha y naturaleza ya se \u00a0conocen, \u00a0el \u00a0cual fue modificado en el sentido que se indic\u00f3, por la sentencia \u00a0que fue objeto de demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La recurrente aduce que la sentencia atacada \u00a0viol\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0porque \u00a0apreci\u00f3 \u00a0de manera \u00a0err\u00f3nea \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales, fundamento del dictamen psiqui\u00e1trico, en \u00a0cuya \u00a0virtud debi\u00f3 aplicarse el art\u00edculo 31 del C\u00f3digo Penal de 1980. Para el \u00a0efecto, \u00a0invoca \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0220-1, \u00a0cuerpo 2, del\u00a0 Decreto 2700 de 1991 \u00a0(107-1 de la Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcribe \u00a0 un \u00a0 extenso \u00a0 pasaje \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0Marelvi del Carmen Montoya \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0para presentar lo que estima\u00a0 dice en \u00a0realidad \u00a0la \u00a0prueba, es decir, lo que considera fue la expresi\u00f3n de la testigo \u00a0en \u00a0torno \u00a0al comportamiento que despleg\u00f3 el imputado, originado, puntualiza la \u00a0censora, \u00a0por \u00a0un \u00a0grave \u00a0problema \u00a0emocional \u00a0que se acentu\u00f3 por el consumo de \u00a0alcohol, \u00a0raz\u00f3n por la que fue visto como enloquecido a causa de la infidelidad \u00a0de \u00a0su \u00a0mujer, pormenores de los que dio cuenta la testigo y que la casacionista \u00a0resalta, \u00a0en \u00a0especial \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el procesado le dijo a un \u00a0sobrino \u00a0 \u00a0suyo, \u00a0 conocido \u00a0 como \u00a0 \u2018Pecas\u2019, en el \u00a0sentido \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0cre\u00eda \u00a0 \u00a0\u2018Mart\u00edn \u00a0Bala\u2019, \u00a0un reconocido personaje de la regi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego hace una serie de comentarios sobre lo \u00a0que \u00a0considera \u00a0es \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0afectaci\u00f3n de la capacidad de comprender que \u00a0ten\u00eda \u00a0 MADRIGAL \u00a0BENJUMEA, \u00a0quien \u00a0no \u00a0se \u00a0percataba de las consecuencias de sus actos, por lo que disparaba \u00a0sin \u00a0ninguna \u00a0precauci\u00f3n, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Wilson Cardona Mart\u00ednez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0disquisiciones \u00a0las \u00a0enfrenta \u00a0a \u00a0las \u00a0razones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada, \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la valoraci\u00f3n que el \u00a0tribunal \u00a0le dio a la declaraci\u00f3n en comento y con parte del itinerario seguido \u00a0por \u00a0el enjuiciado en la realizaci\u00f3n de su conducta, con argumentos que centran \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0comportamiento \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 JAMES \u00a0y \u00a0las manifestaciones il\u00f3gicas de \u00a0Marelvi. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo modo, la libelista, frente a cada \u00a0argumento \u00a0de \u00a0la sentencia, expone el propio acerca de la forma como ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0por \u00a0ejemplo, a la conclusi\u00f3n del ad quem en el sentido de que el \u00a0procesado \u00a0dispar\u00f3 \u00a0hacia la ventana donde se hallaba la mencionada testigo, la \u00a0demandante dice que fue producto del azar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0opone \u00a0a \u00a0algunas afirmaciones del \u00a0tribunal \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0como el procesado abandon\u00f3 la escena de los hechos, \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0para \u00a0plantear \u00a0lo \u00a0que debe deducirse de la \u00a0narraci\u00f3n de \u00e9sta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0recurrente \u00a0alude \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0estudio \u00a0realizado \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 tribunal \u00a0 acerca \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 MANUEL \u00a0 OSORIO \u00a0GALLEGO, \u00a0particularmente \u00a0cuando \u00a0expres\u00f3 que vio al procesado algo tomado porque andaba bien, de lo cual \u00a0deduce \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0que \u00a0es \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0subjetiva elaborada a partir de las \u00a0creencias \u00a0personales \u00a0del \u00a0testigo, \u00a0puesto que no siempre el alcohol afecta el \u00a0sistema \u00a0motriz \u00a0en \u00a0todos \u00a0los organismos. Esa declaraci\u00f3n, proveniente de una \u00a0persona \u00a0simple \u00a0y \u00a0ordinaria, \u00a0cuya \u00a0visi\u00f3n puede tener fallas, es desvirtuada \u00a0por \u00a0 \u00a0 el dictamen m\u00e9dico legal que informa que al momento de los \u00a0hechos el procesado obr\u00f3 padeciendo un trastorno mental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0contrapuso \u00a0al experticio cient\u00edfico el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0esa \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0con \u00a0el \u00a0exclusivo \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de no dejar impune la muerte. Con tal proceder se le da la espalda a \u00a0la ciencia, a la t\u00e9cnica y a la experiencia m\u00e9dica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 apreciaciones \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 testigos \u00a0consistentes \u00a0en que el procesado estaba consciente de sus actos \u201ces \u00a0un \u00a0parecer \u00a0sustanciado \u00a0de \u00a0esa \u00a0subjetividad \u00a0que surge de la \u00a0estupid\u00e9z \u00a0(sic) \u00a0ciudadana\u201d, raz\u00f3n por la cual el \u00a0juzgador \u00a0debi\u00f3 tener en cuenta los principios de la sana cr\u00edtica respecto del \u00a0dictamen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0discurrir \u00a0sobre \u00a0los posibles \u00a0efectos \u00a0del alcohol en los diferentes individuos, sostiene la recurrente que el \u00a0tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un error de l\u00f3gica en la apreciaci\u00f3n de la prueba, al \u00a0afirmar \u00a0 que\u00a0 \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0familiares \u00a0del \u00a0inculpado \u00a0lo \u00a0muestran \u00a0propenso \u00a0al \u00a0crimen, \u00a0porque\u00a0 \u00a0la tradici\u00f3n alcoh\u00f3lica lo que ense\u00f1a es \u00a0que \u00a0la \u00a0inclinaci\u00f3n \u00a0sea \u00a0al alcoholismo mas no al delito; por eso el dictamen \u00a0demuestra \u00a0un \u00a0problema \u00a0de \u00a0salud, porque al momento de los hechos el procesado \u00a0act\u00faa \u00a0sin \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0comprender ni de autodeterminarse de acuerdo con esa \u00a0comprensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem cuando \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0tuvo \u00a0como \u00a0apoyo las mismas pruebas \u00a0valoradas \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0concluir \u00a0la \u00a0lucidez y capacidad mental de \u00a0MADRIGAL \u00a0BENJUMEA al momento \u00a0de \u00a0ejecutar \u00a0el \u00a0homicidio, tales como el mencionado testimonio de Marelvi, \u00a0porque \u00a0una \u00a0persona que como el \u00a0procesado \u00a0recorre \u00a0una \u00a0vereda disparando a diestra y siniestra, sin control ni \u00a0destino \u00a0espec\u00edfico, \u00a0no sab\u00eda lo que hac\u00eda. Esto le pod\u00eda ocurrir con mucho \u00a0o \u00a0poco \u00a0alcohol. \u00a0Por tanto, esa afirmaci\u00f3n del tribunal equivale a no decirse \u00a0nada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso, mirando en conjunto la prueba de la \u00a0que \u00a0se \u00a0vali\u00f3 \u00a0el juzgador de segundo grado para desestimar el dictamen, puede \u00a0decirse, \u00a0opina \u00a0la \u00a0censora, \u00a0que \u00a0el original sentido f\u00e1ctico de la misma fue \u00a0distorsionado \u00a0 al \u00a0 no \u00a0 reconocerse \u00a0 que \u00a0 MADRIGAL \u00a0BENJUMEA actu\u00f3 como inimputable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0error de hecho condujo a la aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0unas \u00a0normas \u00a0que \u00a0no \u00a0debieron operar y a la falta de aplicaci\u00f3n de otras, \u00a0como \u00a0el art\u00edculo 31 del C\u00f3digo Penal de 1980, que s\u00ed debieron obrar. De este \u00a0mismo \u00a0c\u00f3digo \u00a0se \u00a0violaron \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a035, \u00a036 \u00a0y \u00a0323, y del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal derogado, los art\u00edculos 254, 294 y 273. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, le solicita a la Corte casar \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0la \u00a0inimputabilidad \u00a0del \u00a0JAMES \u00a0 \u00a0ALBERTO \u00a0 \u00a0MADRIGAL \u00a0 \u00a0BENJUMEA y se disponga su libertad inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Para que una demanda de casaci\u00f3n, presentada \u00a0como \u00a0la sustentaci\u00f3n del tradicional recurso extraordinario o bajo la forma de \u00a0escrito \u00a0introductorio \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0(obs\u00e9rvese que la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0y \u00a0el \u00a0libelo contentivo de la demanda datan de la vigencia de la Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0reformatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n), pueda inducir a la Corte en el \u00a0juicio \u00a0de legalidad a la sentencia demandada, su contenido debe cumplir de modo \u00a0inexorable \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0unos \u00a0 \u00a0requisitos \u00a0 \u00a0m\u00ednimos \u00a0 \u00a0de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 t\u00e9cnico \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se trata, desde luego, de la observancia \u00a0ciega \u00a0de \u00a0f\u00f3rmulas \u00a0sacramentales, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0sacrificar\u00eda el derecho \u00a0material \u00a0en \u00a0aras de hacer que prevalezcan las formas por las formas mismas, lo \u00a0cual \u00a0contradir\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0228 \u00a0de la Carta, por cuanto es perfectamente \u00a0posible \u00a0darle \u00a0paso \u00a0a \u00a0una \u00a0demanda \u00a0cuya orientaci\u00f3n no deja duda alguna del \u00a0sentido por el cual enfoca el ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0exigencia \u00a0tiene su raz\u00f3n de ser en la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no da lugar a una tercera \u00a0instancia \u00a0y su objeto es, como ya se dijo, efectuar un juicio a la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0con el fin de reafirmar o desvirtuar la presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad que la reviste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tal medida, el recurso se torna rogado, es \u00a0decir, \u00a0lo \u00a0que \u00a0concitar\u00eda \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Corte sobre la sentencia es, \u00a0precisamente, \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n y, de modo concreto, los motivos en ella \u00a0expuestos, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0hayan presentado con precisi\u00f3n y \u00a0claridad \u00a0(art\u00edculo \u00a0212-3, \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, 225-3 C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0derogado), \u00a0pues \u00a0de \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0si \u00a0sus \u00a0t\u00e9rminos son imprecisos e \u00a0ininteligibles, \u00a0se \u00a0erige \u00a0insalvable \u00a0valladar en tanto que la Corporaci\u00f3n no \u00a0puede \u00a0entrar a interpretar o adivinar lo que quiso plantear el recurrente, ni a \u00a0corregir \u00a0los \u00a0errores \u00a0argumentales, \u00a0ni, \u00a0menos, a subsanar las deficiencias o \u00a0vac\u00edos, porque se lo impide el principio de limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se ocupa la Corte, \u00a0reniega \u00a0abiertamente \u00a0de las pautas y directrices fijadas en la ley, explicadas \u00a0sin pausa ni descanso por la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0derivada \u00a0de la incursi\u00f3n por parte de los \u00a0sentenciadores \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0defrauda \u00a0con \u00a0rapidez \u00a0lo \u00a0que adquir\u00eda el matiz de una demanda en \u00a0forma, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0disimula el enfrentamiento de los criterios valorativos \u00a0del \u00a0 tribunal \u00a0\u2013los \u00a0que \u00a0desde \u00a0luego \u00a0no comparte-, en lugar de desentra\u00f1ar los errores de apreciaci\u00f3n \u00a0que pretend\u00eda denunciar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa manera, cuando parec\u00eda que atinaba a \u00a0una \u00a0correcta \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0daba \u00a0la \u00a0impresi\u00f3n \u00a0de que confrontaba el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico del medio probatorio distorsionado a la forma como lo puso a \u00a0expresar \u00a0el \u00a0tribunal, \u00a0no \u00a0pone en evidencia la falta de identidad entre uno y \u00a0otra, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se dedica por completo a criticar el alcance que le asign\u00f3 el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo grado y a dejar plasmado cu\u00e1l debi\u00f3 haber sido, conforme \u00a0a su personal perspectiva, el entendimiento que debi\u00f3 d\u00e1rsele. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Innumerables \u00a0han \u00a0sido las ocasiones en las \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte ha dicho que un tal ejercicio es inadecuado para las pretensiones \u00a0de \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede extraordinaria, vuelve a \u00a0se\u00f1alarlo, \u00a0no \u00a0se \u00a0reanudan debates o discusiones sobre el valor probatorio de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0que tuvo su pleno \u00a0agotamiento \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0y \u00a0resulta \u00a0inane, \u00a0tambi\u00e9n lo reitera, pues \u00a0afincadas \u00a0en \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad de la que se habl\u00f3, las \u00a0estimaciones \u00a0judiciales \u00a0prevalecen sobre las del demandante, mientras \u00e9ste no \u00a0logre \u00a0poner \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0son \u00a0producto \u00a0de \u00a0un evidente y craso error de \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0tal \u00a0naturaleza, \u00a0que \u00a0sea \u00a0observable \u00a0a \u00a0simple \u00a0vista, sin \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0mayor esfuerzo dial\u00e9ctico y demostrativo, y con tal alcance, que \u00a0resquebraja la solidez de los fundamentos de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Veamos como se hace patente en el contexto de \u00a0la demanda esa disonancia expositiva de la demandante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026Cuando \u00a0leemos \u00a0estos dos apartes, el \u00a0indicado \u00a0por \u00a0el Tribunal en la sentencia y el testimonio, encontramos sentidos \u00a0diferentes: \u00a0El \u00a0periplo \u00a0de JAMES ALBERTO revela que tanta era su inconsciencia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0WILSON, \u00a0que \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a \u00a0la escuela, se para, se \u00a0devuelve, \u00a0regresa \u00a0al \u00a0and\u00e9n de la escuela y se sienta, actitudes no reveladas \u00a0por \u00a0el \u00a0encartado \u00a0sino \u00a0por \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0es \u00a0evidente un \u00a0comportamiento \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0su voluntad, trastornado. Lo que pretende la sentencia \u00a0es \u00a0mostrar \u00a0un JAMES ALBERTO exhibiendo una actitud prepotente, una persona que \u00a0demuestra \u00a0\u00ednfulas \u00a0de \u00a0grandeza, \u00a0que \u00a0se \u00a0siente \u00a0poderoso. \u00a0Nada \u00a0mas \u00a0(sic) \u00a0contrario \u00a0a \u00a0esto, \u00a0porque la propia testigo afirma que \u00e9l le dijo a Pecas que \u00a0as\u00ed \u00a0 como \u00a0 estaba \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 pod\u00eda \u00a0 ir \u00a0 por \u00a0el \u00a0mal \u00a0estado \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0apreciarse, \u00a0la casacionista no \u00a0establece \u00a0la \u00a0discordancia entre la expresi\u00f3n f\u00e1ctica de la prueba y lo que a \u00a0ella \u00a0puso \u00a0a \u00a0decir el tribunal, sino a fijar su propio punto de vista con base \u00a0en las mismas declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco acierta cuando reprocha el an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0 tribunal \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Osorio \u00a0 Gallego, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0ense\u00f1ar \u00a0c\u00f3mo se distorsion\u00f3 su narraci\u00f3n, sino en asegurar que la misma fue \u00a0desvirtuada \u00a0por \u00a0otro \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n, la prueba pericial, \u00fanica que le \u00a0merece \u00a0total credibilidad y respecto de la cual, dicho sea de paso, ni concreta \u00a0en \u00a0sus \u00a0exactos t\u00e9rminos, ni explica de qu\u00e9 manera en la apreciaci\u00f3n que del \u00a0mismo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0tribunal fueron desconocidos los dictados de la l\u00f3gica y de la \u00a0ciencia, es decir, de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0t\u00f3nica \u00a0no \u00a0cumple \u00a0a satisfacci\u00f3n el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y claridad tanto en la formulaci\u00f3n del cargo como en \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0sus fundamentos a que se refiere el art\u00edculo 212 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0caracter\u00edstica \u00a0que \u00a0le \u00a0da \u00a0la connotaci\u00f3n de mero alegato de \u00a0instancia \u00a0 mas \u00a0 no \u00a0 de \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n. \u00a0 Por \u00a0 esta \u00a0 raz\u00f3n, \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de JAMES ALBERTO \u00a0MADRIGAL BENJUMEA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con esta providencia, no procede \u00a0recurso \u00a0alguno \u00a0de \u00a0conformidad con lo previsto en los art\u00edculos 226 y 197 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, aplicable al caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Despacho de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS \u00a0A. G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17374 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6059","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}