{"id":6030,"date":"2023-09-08T16:24:03","date_gmt":"2023-09-08T16:24:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1719027-09-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:03","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:03","slug":"1719027-09-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1719027-09-02\/","title":{"rendered":"17190(27-09-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17190 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 116 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0de \u00a0septiembre de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del se\u00f1or JORGE ARMANDO \u00a0MONROY \u00a0RUIZ, contra el fallo del 25 de enero de 2000, proferido por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0mediante el cual confirm\u00f3, con algunas modificaciones, la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0del \u00a0Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Tunja, por el \u00a0delito de peculado por extensi\u00f3n en la modalidad de uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0se \u00a0decidir\u00e1 sobre una \u00a0solicitud \u00a0 \u00a0de \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 incoada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron descritos de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Tunja, en el fallo de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiendo \u00a0diputado principal Jorge Armando \u00a0Monroy \u00a0 Ruiz \u00a0 y \u00a0 suplente \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Luis \u00a0Yepes \u00a0Lainez \u00a0durante \u00a0el \u00a0periodo \u00a0constitucional \u00a0de \u00a01990 \u00a0a \u00a01992, la Asamblea de Boyac\u00e1 aprob\u00f3 el presupuesto \u00a0general \u00a0del \u00a0departamento \u00a0para \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0fiscal \u00a0de \u00a01991, \u00a0en el cual se \u00a0incluy\u00f3 \u00a0una partida de $ 9.000.000 con destino a juntas de acci\u00f3n comunal del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Puerto \u00a0Boyac\u00e1 \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ser\u00edan \u00a0girados \u00a0a \u00a0la \u00a0fundaci\u00f3n \u00a0boyacense \u00a0\u201cEzequiel Rojas\u201d (FUNBER) de Tunja cuya tesorera a la saz\u00f3n, era \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Jim\u00e9nez, esposa del diputado Monroy Ruiz. Esta suma de \u00a0dinero \u00a0se retir\u00f3 de la Secretar\u00eda de Hacienda del departamento el 30 de enero \u00a0de \u00a01991 \u00a0y se deposit\u00f3 en la cuenta n\u00famero 371044074 del banco cafetero el 14 \u00a0de \u00a0febrero del mismo a\u00f1o. Luego se constituy\u00f3 un CDT que produjo rendimientos \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$ 915.194,12, que fueron tomados por la tesorera para cubrir los \u00a0gastos \u00a0 que \u00a0hab\u00edan \u00a0realizado \u00a0en \u00a0el \u00a0sostenimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0la \u00a0fundaci\u00f3n. \u00a0Entre \u00a0tanto, \u00a0los \u00a0$ \u00a09.000.000 \u00a0se prestaron diferentes sumas sin \u00a0intereses \u00a0a \u00a0familiares \u00a0y personas allegadas a la familia del diputado o de su \u00a0esposa, \u00a0que \u00a0luego \u00a0reintegraron \u00a0en \u00a0el momento que les fue exigido para poder \u00a0cumplir \u00a0los \u00a0compromisos adquiridos con las juntas de acci\u00f3n comunal de Puerto \u00a0Boyac\u00e1. \u00a0Debe \u00a0anotarse \u00a0que, \u00a0finalmente, todos los auxilios a cada una de las \u00a0juntas \u00a0de \u00a0acci\u00f3n comunal fueron entregados. Igualmente, se pagaron diferentes \u00a0sumas \u00a0al \u00a0diputado Monroy Ruiz alegando pr\u00e9stamos que \u00e9ste hab\u00eda realizado a \u00a0la Fundaci\u00f3n\u201d. (Folio 15 Cdno. 7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inicialmente \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n estuvo a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda Quince Seccional de Tunja, la cual fue desplazada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el Tribunal Superior de la misma ciudad, que \u00a0continu\u00f3 \u00a0 conociendo \u00a0 del \u00a0 asunto \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0(folio \u00a034 \u00a0cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Al definir provisionalmente la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0HECTOR \u00a0RUIZ \u00a0MONROY \u00a0RUIZ \u00a0y \u00a0a otras personas, mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1994, la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja \u00a0le \u00a0impuso medida de aseguramiento consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva, \u00a0 con \u00a0 excarcelaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0c\u00f3mplice de los delitos de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n y por uso (folio 49 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0providencia anterior fue apelada, y \u00a0conoci\u00f3 \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Segundo \u00a0Delegado ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0funcionario \u00a0que, \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994, la confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente (folio 3 cdno. Fiscal\u00eda) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0proceso fue reasignado y asumi\u00f3 la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja. \u00a0Al \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario, el 29 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra el se\u00f1or JORGE \u00a0ARMANDO \u00a0MONROY RUIZ, \u201ccomo determinador \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0Peculado \u00a0por \u00a0Extensi\u00f3n \u00a0en \u00a0Grado \u00a0de \u00a0Apropiaci\u00f3n, \u00a0 agravado \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda.\u201d \u00a0(Folio \u00a0692 \u00a0cdno. \u00a02). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n interpuesta \u00a0contra \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0con \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1996, la \u00a0modific\u00f3, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0acusar \u00a0a \u00a0MONROY \u00a0RUIZ \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0peculado por extensi\u00f3n, en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0apropiaci\u00f3n en concurso con peculado por uso indebido (folio \u00a0734 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0causa fue adelantada por el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Tunja, Despacho que mediante sentencia del 28 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01999, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0JORGE ARMANDO MONROY RUIZ, en calidad de \u00a0coautor \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por extensi\u00f3n en la modalidad de apropiaci\u00f3n, a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta \u00a0(30) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, a indemnizar los perjuicios al \u00a0Departamento \u00a0de \u00a0Boyac\u00e1 \u00a0por valor de $ 14.125.054,92, y le neg\u00f3 el subrogado \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n condicional (folio 145 cdno. 5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del procesado impugn\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0pese \u00a0a\u00a0 \u00a0lo cual fue confirmada por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Tunja, en fallo del 25 de enero \u00a02000, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n consistente en imponerle la pena principal de doce \u00a0(12) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, en calidad de determinador de peculado por extensi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de uso; le redujo la condena a indemnizar perjuicios a la suma \u00a0de \u00a0$ \u00a0700.000 \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. (folio 15 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Bajo la \u00e9gida de la Ley 553 de 2000, el \u00a0abogado \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 interpuso \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0(discrecional); \u00a0los traslados se ci\u00f1eron a los t\u00e9rminos establecidos en dicha \u00a0ley; y el libelo fue presentado oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA SOLICITUD DE CASACI\u00d3N \u00a0EXCEPCIONAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El apoderado del se\u00f1or JORGE ARMANDO MONROY \u00a0RUIZ \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0admitir \u00a0la \u00a0demanda \u201cde manera excepcional, que \u00a0conllevar\u00eda \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales\u201d \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que la Sala de Casaci\u00f3n Penal se ha \u00a0pronunciado \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0tutela \u00a0sobre el problema jur\u00eddico que \u00a0plantea \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0\u201cluego \u00a0resultar\u00eda \u00a0de fundamental importancia para la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0que \u00a0la Corte decidiera el tema de debate al resolver \u00a0un recurso extraordinario de casaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales la \u00a0Corte \u00a0debe \u00a0admitir \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0se \u00a0encuentran expuestas en la \u00a0fundamentaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja \u00a0propone el defensor, con fundamento en la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991, modificado por la Ley 553 de 2000, por haber sido dictada \u00a0en un juicio viciado de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0naturaleza del \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, con apoyo doctrinal y jurisprudencial, insiste en que es \u00a0de \u00a0la \u00a0esencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0medio \u00a0impugnatorio, \u00a0que sea resuelto por el superior \u00a0jer\u00e1rquico \u00a0del funcionario que profiri\u00f3 la decisi\u00f3n cuestionada, de ah\u00ed que \u00a0se llama recurso de alzada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0evento, \u00a0dice, la instrucci\u00f3n la \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0un \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Tunja, y otro \u00a0Delegado \u00a0de \u00a0la \u00a0misma Unidad resolvi\u00f3 los recursos de apelaci\u00f3n interpuestos \u00a0contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0contra \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del sumario, con lo cual se vulner\u00f3 gravemente la estructura del \u00a0proceso, \u00a0y en la pr\u00e1ctica no existi\u00f3 doble instancia, porque los funcionarios \u00a0que \u00a0conocieron \u00a0el \u00a0asunto \u00a0son \u00a0de \u00a0la \u00a0misma jerarqu\u00eda, resultando vulnerado \u00a0tambi\u00e9n el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pone en tela de juicio que el funcionario de \u00a0igual \u00a0jerarqu\u00eda \u00a0que \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0las apelaciones tuviese independencia y mayor \u00a0destreza \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0su \u00a0hom\u00f3logo, \u00a0y \u00a0en \u00a0ello \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0defecto de \u00a0garant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0la ausencia material del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0lesion\u00f3 \u00a0seriamente \u00a0el debido proceso y el derecho de \u00a0defensa, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0remedio \u00a0es \u00a0\u201cdecretar \u00a0la nulidad de la \u00a0actuaci\u00f3n invocada.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en los anteriores planteamientos \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo actuado, para que un Fiscal \u00a0Delegado \u00a0 ante \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0resuelva \u00a0los \u00a0recursos \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DE \u00a0LA \u00a0PETICI\u00d3N \u00a0DE \u00a0PRESCRIPCI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0JORGE \u00a0ARMANDO MONROY RUIZ solicita se \u00a0declare \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, por prescripci\u00f3n, toda vez que \u00a0desde \u00a0el \u00a02 de febrero de 1996, fecha en que qued\u00f3 ejecutoriada la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0\u201chan transcurrido m\u00e1s de cinco a\u00f1os sin que exista sentencia \u00a0ejecutoriada que resuelva el fondo del asunto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n a que la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0sentencia C-252 del 28 de febrero de 2001, resolvi\u00f3 \u00a0\u201cDeclarar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inexequibles \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 expresiones\u2026ejecutoriadas\u2026\u201d del inciso primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), \u00a0como \u00a0fue modificado por la Ley 553 de 2000, y la contenida en el inciso primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, lo cual significa que el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0impidi\u00f3 \u00a0que quedara ejecutoriada la sentencia del Tribunal Superior \u00a0de Tunja proferida el 25 de enero de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0subsidio, plantea el defensor que debe \u00a0declararse \u00a0extinguida la acci\u00f3n penal por indemnizaci\u00f3n integral, teniendo en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0peculado por extensi\u00f3n no subsiste\u00a0 como delito contra la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0sino \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal pas\u00f3 a ser \u00a0il\u00edcito \u00a0contra el patrimonio (abuso de confianza); y que en los delitos contra \u00a0el \u00a0patrimonio, \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0causas \u00a0de \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal es la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0completa \u00a0del \u00a0da\u00f1o, \u00a0hecho \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0cuando el \u00a0procesado \u00a0reintegr\u00f3 la totalidad de los dineros que en principio constituyeron \u00a0el peculado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE LA PRESCRIPCI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0analizar\u00e1 \u00a0primeramente este aspecto, \u00a0puesto \u00a0que, \u00a0si \u00a0se \u00a0constata \u00a0que la acci\u00f3n penal prescribi\u00f3 antes de quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, la \u00fanica declaraci\u00f3n posible ser\u00eda \u00a0en \u00a0tal sentido, y no tendr\u00eda lugar alg\u00fan pronunciamiento acerca de la demanda \u00a0de casaci\u00f3n excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Cabe recordar que el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Tunja profiri\u00f3 el fallo de segunda instancia el 25 de enero de 2000, cuando \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0entrado \u00a0a \u00a0regir la Ley 553 de 2000, publicada en el Diario Oficial \u00a0No. 43.855 del 15 de enero de ese a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En vigencia de dicha Ley, las sentencias de \u00a0segunda \u00a0instancia quedaban ejecutoriadas al desatarse el recurso de apelaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a018, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0procedencia de la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Si \u00a0ello \u00a0era \u00a0as\u00ed, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del\u00a0 \u00a025 \u00a0de \u00a0enero de 2000, proferida en segunda instancia por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0firme \u00a0el \u00a07 \u00a0de febrero\u00a0 del mismo a\u00f1o, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0notificarse \u00a0por edicto, seg\u00fan constancia secretarial incorporada \u00a0al expediente (folio 58 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a02 de febrero de 1996, es claro que desde esa fecha, hasta el 7 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000, \u00a0cuando el fallo alcanz\u00f3 firmeza, no hab\u00eda transcurrido \u00a0a\u00fan \u00a0el t\u00e9rmino m\u00ednimo de cinco a\u00f1os requerido para que acaezca el fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, trat\u00e1ndose del delito de peculado por uso, sancionado en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 134 del C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de 1980), con prisi\u00f3n de uno a \u00a0tres a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Ahora \u00a0bien, \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0de \u00a0algunas \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 553 de 2000 y del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 del mismo a\u00f1o, entre ellas la que se \u00a0refer\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de las sentencia de segunda instancia, por medio de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0C-252 (28 de febrero), C-260 (7 de marzo) y C-261 (7 de marzo), \u00a0las \u00a0tres \u00a0de \u00a02001, produjo efectos exclusivamente hacia el futuro y, por ende, \u00a0no afecta situaciones consolidadas con anterioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal ya dilucid\u00f3 \u00a0ese \u00a0tema, \u00a0y \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0misma \u00a0tesis en varios pronunciamientos, entre \u00a0ellos, \u00a0auto \u00a0del \u00a023 \u00a0de \u00a0julio \u00a02001, radicaci\u00f3n 18.463 (M.P. Drs. \u00c1lvaro O. \u00a0P\u00e9rez Pinz\u00f3n y Edgar Lombana Trujillo), en el cual se indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2.\u00a0 \u00a0Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0configurada, \u00a0sea \u00a0lo \u00a0primero precisar, que de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0acu\u00f1ada a partir de la sentencia C-113 de 1993, \u00a0M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Jorge \u00a0 Arango \u00a0Mej\u00eda, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales, \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0proferidos \u00a0por \u00a0la Corte Constitucional tienen los efectos que \u00a0esa \u00a0misma \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0les \u00a0fije, \u00a0ce\u00f1idos \u00a0desde \u00a0luego, a los \u201cfines \u00a0del derecho objetivo, y de la constituci\u00f3n que es parte \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0que \u00a0son \u00a0la\u00a0 \u00a0justicia \u00a0y \u00a0la seguridad jur\u00eddica\u201d.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, \u00a0en \u00a0eventos como el examinado, donde ning\u00fan se\u00f1alamiento espec\u00edfico verific\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte Constitucional sobre dicho aspecto al contrastar la armon\u00eda de la Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0con \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0fuerza \u00a0concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0de varias de sus disposiciones surten efectos a futuro, es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0son \u00a0retroactivos, lo que implica, de una parte, que las actuaciones \u00a0posteriores \u00a0deben \u00a0ajustarse a sus postulados, pero adem\u00e1s, y de otro extremo, \u00a0por \u00a0elementales motivos de seguridad jur\u00eddica, el respeto de la presunci\u00f3n de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0cumplidas al amparo de las normas retiradas del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0En \u00a0otros t\u00e9rminos, las sentencias de inexequibilidad \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0afectaron \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0consolidadas con precedencia a su \u00a0notificaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0sobra \u00a0a\u00f1adir \u00a0con \u00a0id\u00e9ntica \u00a0orientaci\u00f3n argumentativa, que la Corte Constitucional \u00a0en \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos de inexequibilidad, ha elaborado \u00a0\u201cel \u00a0principio \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad, en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0respetan los efectos que surti\u00f3 la ley y las situaciones \u00a0establecidas \u00a0bajo \u00a0su \u00a0vigencia.\u00a0 \u00a0La necesidad de garantizar la seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0asociados, \u00a0es sin duda la raz\u00f3n de ser de estos principios \u00a0b\u00e1sicos \u00a0que \u00a0dominan el ejercicio del control de constitucionalidad.\u00a0 Los \u00a0mismos \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0imponen, \u00a0en \u00a0principio, la irretroactividad de la ley, \u00a0imponen, \u00a0en principio, la irretroactividad de los fallos&#8230;\u201d (sentencia T-401 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a01996, \u00a0 \u00a0 \u00a0M.P. \u00a0 \u00a0 Dr. \u00a0 \u00a0 Vladimiro \u00a0 \u00a0 Naranjo \u00a0 \u00a0 Mesa).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferido \u00a0el 25 de enero de 2000, por el Tribunal Superior de Tunja, \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0fuerza ejecutoria antes de que prescribiera la acci\u00f3n penal, y en ese \u00a0estado \u00a0se \u00a0mantiene, \u00a0pese \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de inexequibilidad parcial del \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de 2000, en cuanto estipulaba que la casaci\u00f3n \u00a0proced\u00eda contra sentencias ejecutoriadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La ejecutoria del fallo, producida en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la Ley 553 de 2000, otorga competencia a los Jueces de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0para \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0la extinci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0sobreviniente \u00a0a la aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad, \u00a0como \u00a0lo \u00a0estipula \u00a0el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, corresponde a dichos \u00a0jueces, \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0el argumento \u00a0subsidiario \u00a0del \u00a0defensor, seg\u00fan el cual debe declararse extinguida la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por indemnizaci\u00f3n integral, teniendo en cuenta que el delito de peculado \u00a0por \u00a0extensi\u00f3n, \u00a0se \u00a0denomina ahora abuso de confianza calificado, es un delito \u00a0contra el patrimonio, y \u00e9stos admiten la indemnizaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0 \u00a0 SOBRE \u00a0 \u00a0 LA \u00a0 \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0EXCEPCIONAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En orden a examinar la viabilidad de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, es preciso acotar inicialmente que, en consideraci\u00f3n al \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0para \u00a0el \u00a0delito de peculado por \u00a0uso, \u00a0establecida el art\u00edculo 134 del C\u00f3digo Penal \u00a0anterior \u00a0en \u00a0topes \u00a0de \u00a0uno \u00a0(1) \u00a0a \u00a0tres \u00a0(3) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, el fallo del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja no admite la casaci\u00f3n com\u00fan y, por ello, podr\u00eda \u00a0aceptarse \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0si \u00a0la \u00a0Corte \u00a0lo \u00a0estima necesario \u00a0\u201cpara \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la garant\u00eda de los derechos \u00a0fundamentales\u201d, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0ning\u00fan reparo suscita tal pretensi\u00f3n respecto \u00a0de la legitimidad y oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En punto de la casaci\u00f3n excepcional es \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0argumente \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0los \u00a0motivos que \u00a0determinan \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del recurso, para que la Corporaci\u00f3n examine su \u00a0viabilidad, \u00a0en el sentido de explicar por qu\u00e9 piensa que debe desarrollarse la \u00a0jurisprudencia, \u00a0o \u00a0por qu\u00e9 el recurso extraordinario es la \u00fanica v\u00eda para la \u00a0salvaguarda \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales \u00a0 del \u00a0 sujeto \u00a0 procesal \u00a0que \u00a0representa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0de dar a conocer a la Sala las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0demandante \u00a0piensa \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0debe \u00a0ser \u00a0admitido, \u00a0razones \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden \u00a0confundirse \u00a0con el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0concretos \u00a0que se eleven por alguna de las causales \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado, pues el estudio acerca del aspecto formal de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0efectuar\u00e1 \u00a0a \u00a0posteriori, bajo la condici\u00f3n de que el recurso \u00a0extraordinario sea admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Se ha reiterado en la jurisprudencia de \u00a0Sala, \u00a0que \u00a0si \u00a0aboga \u00a0por \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales, al \u00a0libelista \u00a0corresponde identificar la garant\u00eda objeto del quebranto denunciado, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0norma superior que la protege, y vincular su afectaci\u00f3n con las \u00a0actuaciones \u00a0del \u00a0respectivo \u00a0proceso, esto es, se\u00f1alar en forma espec\u00edfica en \u00a0qu\u00e9 consisti\u00f3 la vulneraci\u00f3n alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, el defensor de JORGE \u00a0ARMANDO \u00a0MONROY \u00a0RUIZ apenas indica que la casaci\u00f3n excepcional \u201cconllevar\u00eda \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales\u201d de aqu\u00e9l, sin desarrollar este \u00a0espec\u00edfico \u00a0tema \u00a0ni siquiera en m\u00ednima parte, de suerte que la Corte no tiene \u00a0posibilidad \u00a0 de \u00a0enterarse \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consist\u00eda \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0ni \u00a0qu\u00e9 \u00a0beneficio \u00a0obtendr\u00eda \u00a0si \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0llegara \u00a0a \u00a0admitirse, \u00a0porque \u00a0toda la argumentaci\u00f3n la dedic\u00f3 a \u00a0explicar \u00a0 por \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 estimaba \u00a0 quebrantada \u00a0 la \u00a0 estructura \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica \u00a0cr\u00edtica \u00a0amerita la solicitud \u00a0del \u00a0demandante \u00a0respecto \u00a0de la presunta violaci\u00f3n del derecho de defensa, que \u00a0enuncia \u00a0como \u00a0derivada \u00a0de la falla estructural, sin referirla a alguna especie \u00a0de \u00a0obst\u00e1culo \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0esa \u00a0garant\u00eda, \u00a0ni \u00a0a \u00a0la \u00a0ausencia de \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0profesional \u00a0durante \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0fases \u00a0del proceso, ni a la \u00a0trascendencia sobre la situaci\u00f3n del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Ahora bien, sostiene el demandante que \u00a0el \u00a0principal \u00a0motivo por el cual habr\u00eda de admitirse la casaci\u00f3n discrecional \u00a0radica \u00a0en \u00a0la \u00a0necesidad de que la Corte desarrolle jurisprudencia acerca de la \u00a0ruptura \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0procedimiento, \u00a0generadora \u00a0de nulidad, que se \u00a0presenta \u00a0cuando un Fiscal Delegado ante el Tribunal Superior desplaza al Fiscal \u00a0Seccional, \u00a0encargado \u00a0de instruir un asunto, y en tales condiciones, el recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0las \u00a0decisiones adoptadas por el Fiscal Delegado ante el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 son \u00a0resueltas \u00a0por \u00a0otro \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0categor\u00eda, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 relativo \u00a0 al \u00a0 desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0la Sala ha sostenido que es deber del impugnante indicar si lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0interpretativo \u00a0de alguna disposici\u00f3n, o la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0posiciones \u00a0dis\u00edmiles de la Corte, o el pronunciamiento sobre \u00a0un \u00a0 punto \u00a0 concreto \u00a0 que \u00a0jurisprudencialmente \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0suficientemente \u00a0desarrollado, \u00a0o \u00a0la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0al \u00a0tenor de las nuevas \u00a0realidades \u00a0f\u00e1cticas \u00a0y \u00a0jur\u00eddicas; \u00a0y, adem\u00e1s, la incidencia favorable de la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0doctrinaria frente al caso y la ayuda que prestar\u00eda a la actividad \u00a0judicial, \u00a0 por \u00a0 trazar \u00a0 derroteros \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto, aduce el defensor que la Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal se ha pronunciado sobre ese t\u00f3pico por v\u00eda de tutela, pero \u00a0no \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se infiere la importancia de conocer el \u00a0criterio de la Corte en el marco del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0la Sala que en su planteamiento, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0MONROY \u00a0RUIZ \u00a0parte de una premisa equivocada, si se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la Corte Suprema de Justicia, fungiendo como tribunal de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0diversas providencias, a\u00fan antes de que fuera proferido el fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0en \u00a0el presente caso, ha estudiado exactamente el mismo tema \u00a0motivo de la queja, descartando la existencia de nulidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0realidad de suyo impide la admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, pues la jurisprudencia es s\u00f3lida, ratificada en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido, \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0vislumbra ninguna raz\u00f3n que moviera a pensar en \u00a0modificarla, ni el interesado la propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0decisiones de la Sala, cuyos apartes \u00a0pertinentes \u00a0 se \u00a0 transcriben \u00a0 a \u00a0 continuaci\u00f3n, \u00a0corroboran \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0asertos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Sentencia de casaci\u00f3n del 5 de mayo \u00a0de 1998, radicaci\u00f3n 10365, M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0art\u00edculo \u00a0125.3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado por el 19 de la ley 81 de 1993, confiere a los \u00a0Fiscales \u00a0Delegados \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Distrito Judicial la \u00a0facultad \u00a0de desplazar a los Fiscales Delegados ante los Juzgados del respectivo \u00a0Distrito, \u00a0en \u00a0la investigaci\u00f3n, calificaci\u00f3n y acusaci\u00f3n de los asuntos a su \u00a0cargo, \u00a0previa \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0motivada \u00a0que \u00a0as\u00ed lo ordene. Igual atribuci\u00f3n se \u00a0concede \u00a0al \u00a0Fiscal \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n y a los Fiscales Delegados ante la \u00a0Corte y el Tribunal Nacional (arts.121.2, 123.3, 124.5).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0el \u00a0ente \u00a0acusador hace uso de \u00a0esta \u00a0opci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0como \u00a0equivocadamente \u00a0lo \u00a0plantea el censor, \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0competencia \u00a0funcional; el desplazamiento en estos casos es \u00a0del \u00a0funcionario, \u00a0no \u00a0de sus funciones, y por ello, quien asume el conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0debe hacerlo con respeto del marco de competencia propio \u00a0del Fiscal desplazado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs por esto que la funci\u00f3n acusatoria, \u00a0de \u00a0llegar \u00a0a materializarse, debe cumplirse ante el Juez del Fiscal que ha sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0remoci\u00f3n, siendo este funcionario, y no el Juez ante el cual cumple \u00a0ordinariamente \u00a0funciones \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0que \u00a0hace el desplazamiento, el llamado a \u00a0conocer de la etapa del juicio.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe no ser as\u00ed, habr\u00eda que aceptar que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0administrativa \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0General, o de sus \u00a0Fiscales \u00a0Delegados \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales, \u00a0se \u00a0puede \u00a0modificar \u00a0el sistema de \u00a0competencia \u00a0 \u00a0legalmente \u00a0 \u00a0establecido, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 resulta \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0insostenible, \u00a0en cuanto implicar\u00eda el desconocimiento de la normatividad legal \u00a0reguladora \u00a0de \u00a0la \u00a0materia \u00a0y, \u00a0por contera, de la garant\u00eda constitucional del \u00a0juez \u00a0 natural, \u00a0 sin \u00a0contar, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0usurpaci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0legislativa por parte del Fiscal ello comportar\u00eda.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn este orden de ideas, se tiene que la \u00a0segunda \u00a0 instancia \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 resultar \u00a0afectada \u00a0por \u00a0el \u00a0simple \u00a0acto \u00a0de \u00a0reasignaci\u00f3n \u00a0del \u00a0caso a un Fiscal Delegado de mayor nivel o jerarqu\u00eda que el \u00a0habitualmente \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0siendo, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0ante \u00a0el funcionario que \u00a0deber\u00eda \u00a0conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0si \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0presentado, \u00a0ante \u00a0quien debe surtirse el recurso. Propuesta en sentido distinto \u00a0no \u00a0 es \u00a0 posible \u00a0en \u00a0el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0vigente \u00a0y \u00a0ha \u00a0de \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0de \u00a0lege \u00a0ferenda.\u201c \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0 except\u00faa \u00a0 la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0desplazamiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Fiscal General de la Naci\u00f3n, en cuanto que sus \u00a0decisiones \u00a0 no \u00a0 admiten \u00a0 recurso \u00a0distinto \u00a0del \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0(art.121.2, \u00a0modificado \u00a0por el 17 de la ley 81 de 1993), lo cual resulta explicable si se da \u00a0en \u00a0considerar \u00a0que \u00a0es \u00a0el \u00a0representante y director supremo del ente acusador, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual los Fiscales ante la Corte, los Tribunales y los Juzgados, \u00a0son \u00a0sus \u00a0Delegados; \u00a0luego mal podr\u00edan \u00e9stos entrar a revisar la legalidad de \u00a0sus \u00a0providencias, \u00a0en \u00a0una manifiesta inversi\u00f3n de la operancia del recurso de \u00a0alzada.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del 25 de \u00a0noviembre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01999, \u00a0 \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a015548, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Edgar \u00a0 Lombana \u00a0Trujillo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se apoya en la jurisprudencia anterior, la \u00a0ratifica, y agrega lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, al \u00a0respecto \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0 desplazados \u00a0los \u00a0Fiscales \u00a0Delegados \u00a0ante los Juzgados Penales del Circuito \u00a0que \u00a0cumpl\u00edan \u00a0an\u00e1loga \u00a0tarea, y como \u201ctom\u00f3 el puesto\u201d de estos \u00faltimos, \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0otra que la Fiscal\u00eda Delegada ante los \u00a0referidos \u00a0 Tribunales, \u00a0cuyo \u00a0rango \u00a0hab\u00eda \u00a0dejado \u00a0de \u00a0tener \u00a0la \u00a0\u201cUnidad \u00a0Especial\u201d \u00a0designada \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal General para \u00a0investigar \u00a0estos \u00a0hechos \u00a0contra \u00a0la Caja Nacional de Previsi\u00f3n Social, Unidad \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0que. \u00a0para dichos efectos cumpl\u00eda las \u00a0veces de primera instancia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi, como se \u00a0ve, \u00a0es \u00a0la \u00a0misma \u00a0ley la que autoriza dicho eventual \u201cdescenso\u201d, mal puede \u00a0afirmarse \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 fue \u00a0 el \u00a0 \u2018superior \u00a0 jer\u00e1rquico\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018degradado \u00a0 \u00a0 fiscal\u2019 \u00a0quien \u00a0revis\u00f3 \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento y otras decisiones \u00a0tomadas contra los sindicados.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el principio de la doble instancia, cuya violaci\u00f3n \u00a0sustenta \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0nulidad \u00a0 \u00a0materia \u00a0 \u00a0de \u00a0 este \u00a0 segundo \u00a0 cargo.\u201d \u00a0 (Las \u00a0negrillas \u00a0pertenecen \u00a0al \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del 23 de \u00a0febrero \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a02000, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a0 13116, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Fernando \u00a0 Arboleda \u00a0Ripoll: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0cita \u00a0y \u00a0ratifica \u00a0el \u00a0fallo \u00a0mencionado en el punto 4.1 y adiciona: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor manera \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0as\u00ed \u00a0cumplido, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0advierte \u00a0la presencia de \u00a0irregularidad\u00a0 \u00a0alguna \u00a0con \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0comprometer \u00a0la validez del \u00a0proceso \u00a0\u201cpues \u00a0siendo los Fiscales Delegados ante los Tribunales los llamados \u00a0a \u00a0revisar las decisiones proferidas en primera instancia por los Delegados ante \u00a0los \u00a0Jueces, \u00a0era \u00a0a \u00a0ellos y no a la Unidad ante la Corte, a quienes legalmente \u00a0compet\u00eda \u00a0conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n\u201d, \u00a0puesto \u00a0que \u201cla circunstancia de \u00a0pertenecer \u00a0nominalmente \u00a0los Fiscales de primera y segunda instancia a un mismo \u00a0nivel \u00a0jer\u00e1rquico, \u00a0no \u00a0traduce \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0instancia, \u00a0ni \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0del \u00a0sistema \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0vertical \u00a0por \u00a0uno \u00a0horizontal, \u00a0 dado \u00a0que \u00a0lo \u00a0real \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos \u00a0es \u00a0que \u00a0cumplen \u00a0funciones \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0niveles de decisi\u00f3n distintos\u201d, como ha sido establecido \u00a0por \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0citada \u00a0p\u00e1rrafos \u00a0arriba.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, acorde con los razonamientos \u00a0precedentes, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n excepcional no ser\u00e1 admitida, y as\u00ed se \u00a0resolver\u00e1 \u00a0en \u00a0este \u00a0auto, contra el cual procede el recurso de reposici\u00f3n, de \u00a0conformidad \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 189 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0 \u00a0Declarar \u00a0 \u00a0que \u00a0en \u00a0el curso del proceso penal seguido contra el se\u00f1or JORGE \u00a0ARMANDO \u00a0MONROY \u00a0RUIZ no oper\u00f3 el fen\u00f3meno jur\u00eddico de la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0penal, \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0conformidad \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 parte \u00a0 motiva \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0 \u00a0 Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0presentada a nombre del \u00a0procesado JORGE ARMANDO MONROY RUIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra el presente auto procede el recurso \u00a0de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17190 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 116 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0de \u00a0septiembre de dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6030","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6030","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6030"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6030\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6030"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6030"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6030"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}