{"id":60279,"date":"2023-12-22T21:39:33","date_gmt":"2023-12-22T21:39:33","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/22\/ap5616-202152709\/"},"modified":"2023-12-22T21:39:33","modified_gmt":"2023-12-22T21:39:33","slug":"ap5616-202152709","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/22\/ap5616-202152709\/","title":{"rendered":"AP5616-2021(52709)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP5616-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 52709 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0Acta No 307 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veinticuatro (24) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). \u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcurrir procesal1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se desprende que el 15 de diciembre de 2006, D\u00e1maso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Romero Vigoya y Mauricio Roberto Romero Fajardo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-vendedores-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0celebraron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato de compraventa respecto al apartamento 501 y parqueadero No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 del centro comercial y residencial Lotus, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ubicado en la calle 13 No 12-29 en la ciudad de Sogamoso- Boyac\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n de ello, Josefa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Beatriz Camargo de Ojeda y Jairo Antonio Ojeda Pinilla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-compradores-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cancelaron sesenta (60) de los noventa (90) millones de pesos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estipulados como valor del bien inmueble. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pact\u00f3 que el saldo de dicho dinero ser\u00eda cancelado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos cuotas. La primera, por valor de diez (10) millones el 29 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enero de 2007 y la segunda, por valor de veinte (20) millones el 10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de la misma anualidad, fecha acordada para la firma de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escritura p\u00fablica de compraventa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Vencido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho plazo, el inmueble no fue entregado, en su lugar, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suscribieron dos adiciones al contrato inicial por medio de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuales se estableci\u00f3: i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una nueva fecha para la entrega del bien -21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de agosto de 2007-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cambio de sus propietarios hasta el momento, por Libia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia Murillo Parra y Mauricio Roberto Fajardo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Arribada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la segunda fecha y adeudando \u00fanicamente ocho (8) millones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pesos, el bien tampoco fue entregado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la entrega fue materializada el 14 de diciembre del mismo a\u00f1o. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Contrario a lo pactado, el se\u00f1or Ojeda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pinilla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recibi\u00f3 un apartamento en obra gris, con una hipoteca a favor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de una tercera persona, raz\u00f3n por la cual decidi\u00f3 no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suscribir la escritura p\u00fablica de compraventa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Adem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo anterior, en el a\u00f1o 2009, el proyecto de construcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entr\u00f3 en liquidaci\u00f3n por parte de la Alcald\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Municipal de Sogamoso. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con los referidos hechos, el 4 de julio de 2013, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollaron audiencias preliminares de legalizaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0captura, formulaci\u00f3n de imputaci\u00f3n y medida de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguramiento ante el Juzgado Segundo Penal Municipal de Sogamoso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la misma diligencia, la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le imput\u00f3 cargos a Libia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia Murillo Parra, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en calidad de autora por el delito de estafa agravada (art. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0246-267 n\u00fam. 1). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue impuesta medida de aseguramiento no privativa de la libertad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consistente en la prohibici\u00f3n de salida del pa\u00eds2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a024 de septiembre de 2013, fue radicado escrito de acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con la misma calificaci\u00f3n jur\u00eddica imputada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su parte, el juicio oral se surti\u00f3 hasta el 30 de enero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02017 y mediante sentencia del 21 de marzo del mismo a\u00f1o, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado Primero Penal del Circuito de Sogamoso, conden\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Libia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia Murillo Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la pena principal de 40 meses de prisi\u00f3n, multa de sesenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y seis punto seis (66.6) SMLMV y como pena accesoria, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablicas por un t\u00e9rmino igual al de la pena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principal3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. De la misma manera, se dispuso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que era acreedora del sustituto penal de suspensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena por un per\u00edodo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de prueba de cuatro (4) a\u00f1os, bajo cauci\u00f3n prendaria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivalente a cinco (5) SMLMV con la opci\u00f3n de constituir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00f3liza judicial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor de la procesada apel\u00f3 dicha decisi\u00f3n al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0considerar la configuraci\u00f3n de ausencia de tipicidad objetiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el tr\u00e1mite surtido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Viterbo el 22 de febrero de 2018, revoc\u00f3 el fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandado y en su lugar decidi\u00f3 absolver a Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los cargos imputados.4 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa determinaci\u00f3n, el representante de la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n, allegando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectiva demanda dentro del t\u00e9rmino legal5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y sobre cuya admisibilidad se pronuncia ahora la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0DE LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. Tras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificar las partes intervinientes en el proceso, as\u00ed como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exponer su inter\u00e9s para recurrir ante esta sede, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representante de v\u00edctimas procedi\u00f3 a sustentar dos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargos invocando las causales primera, y tercera de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. Dentro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del primer cargo formulado, en apoyo de la causal primera, alega que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia demandada incurri\u00f3 en un error de derecho por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 2\u00b0, 13, 29 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a083 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fin de demostrar lo dicho, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor transcribe en su escrito apartes de dos fallos proferidos por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa de Viterbo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El primero, con fecha 22 de febrero de 2018 \u2013ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrido- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el segundo, el 13 de marzo de 2013, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por medio del cual se conden\u00f3 a Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el delito de estafa. Lo anterior con el fin de realizar un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio de comparaci\u00f3n entre ellas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su perspectiva, las providencias demuestran \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identidad del asunto, la igualdad de algunas pruebas legalmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0practicadas y la participaci\u00f3n de los acusados\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. Son \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos contratos de promesa de compraventa de inmuebles ubicados en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quinto piso del proyecto de obra denominado Centro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comercial y Familiar \u201cLotus\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0firmados por Damaso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Romero Vigoya y Mauricio Romero Fajardo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0padre e hijo y Libia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia Murillo Parra, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como testigo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dos inmuebles fueron hipotecados por la procesada y adem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entraron en proceso liquidatorio ante la Alcald\u00eda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sogamoso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. Aduce \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adem\u00e1s, en la sentencia absolutoria se reconoci\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incumplimiento por parte de la acusada, sin embargo, ello no logr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0traspasar el \u00e1mbito civil. Mientras que en el fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatorio si se determin\u00f3 la responsabilidad penal del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Manifiesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que en la sentencia absolutoria se reconoci\u00f3 pudo existir un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comportamiento penal, pero que \u00e9ste no pudo ser realizado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues fue posterior. Contrario a lo expuesto por el fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatorio en el cual se estableci\u00f3 que su actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue realizada dentro de los c\u00e1nones establecidos como tipo en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el delito de estafa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia absolutoria, contin\u00faa, no hubo pronunciamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la liquidaci\u00f3n de la comunidad, pero s\u00ed se le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dio plena credibilidad al testimonio de la procesada y de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compa\u00f1ero permanente Mauricio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Romero Fajardo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omitiendo su relaci\u00f3n afectiva. Mientras que en el fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatorio se consider\u00f3 que tal liquidaci\u00f3n hac\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico el actuar delictuoso de los acusados. De igual manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se le dio relevancia a la familiaridad entre ellos, reduciendo su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valor probatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, afirma, la sentencia absolutoria no valor\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acervo probatorio en su conjunto, dejando de analizar el testimonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Alberto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez Osorio. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lo cual no ocurri\u00f3 dentro del fallo condenatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. Postula \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un segundo cargo, dentro del cual aduce la configuraci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un error de hecho por manifiesto desconocimiento de las reglas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n, \u201cpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto se ignor\u00f3 en la sentencia pruebas que obran en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0plenario, que constituye falso juicio de existencia\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el mismo cargo alega, el Tribunal le dio m\u00e1s alcance a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba recaudada, estableci\u00e9ndose un error correspondiente al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falso raciocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la misma manera, reprocha un falso juicio de identidad en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n de los elementos materiales probatorios, pues la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia recurrida desconoci\u00f3 tanto las pruebas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0documentales, como testimoniales incorporadas de manera oportuna por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Fiscal\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. Todo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo anterior, teniendo como base la causal tercera del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0181 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. Manifiesta, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falt\u00f3 a la verdad cuando asegur\u00f3 que no compareci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 21 de agosto de 2007 a firmar la escritura porque se encontraba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intervenida quir\u00fargicamente, cuando en ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferente manifest\u00f3 que dicho procedimiento a su salud fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizado en diciembre, resultando simplemente una excusa para no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otorgar la escritura. Ello, expresa, no fue tenido en cuenta por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte del Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. Aduce, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se desconoci\u00f3 el testimonio de Alberto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez Osorio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con quien Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realiz\u00f3 la constituci\u00f3n de la hipoteca sobre inmueble \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cual, contrario a lo dicho por el Tribunal \u201cdemuestra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que JAIRO OJEDA no sab\u00eda de ese acto jur\u00eddico y que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigo quien se lo comunic\u00f3, advirti\u00e9ndole del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso ejecutivo instaurado y de la diligencia de secuestro que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iba a realizar, igualmente se demuestra el comportamiento de LIBIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacia \u00e9l, que le origin\u00f3 graves perjuicios no s\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0econ\u00f3micos sino morales.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0igual manera, alega el desconocimiento del informe de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0investigadora de campo, Eliana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Audrey Fiaga Ciendua, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adscrita al C.T.I., quien afirm\u00f3 no se le realiz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ning\u00fan procedimiento quir\u00fargico a Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la \u00e9poca afirmada por la procesada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal desconoci\u00f3 el testimonio de Jairo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Antonio Ojeda Pinilla, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prosigue, el cual dio los pormenores del negoci\u00f3 realizado y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la manera en la que fue enga\u00f1ado, especialmente por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesada, \u201cquien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no le inform\u00f3 que ella era parte integrante de la comunidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que iba a realizar el proyecto y que se limit\u00f3 a figurar como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigo del contrato de promesa de compraventa\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa manera, concluye, en la sentencia demandada se desconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 380 del C.P.P., pues se ignoraron las pruebas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recaudadas, rest\u00e1ndoles el valor probatorio que cada una y en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conjunto tienen. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otro lado, el censor reprocha la configuraci\u00f3n de un falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio en la sentencia demandada, pues el Tribunal apreci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parcialmente el contenido del testimonio de Libia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia y Mauricio Roberto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el mismo sentido, err\u00f3 al darle credibilidad a la declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Jaime \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bayardo Sierra A., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201csobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la negativa de JAIRO de recibir la escritura\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pasando por alto que su testimonio incurri\u00f3 en varias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicciones, pues en la sentencia recurrida no se confront\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo dicho por el testigo con la realidad jur\u00eddica expuesta, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omisi\u00f3n que permiti\u00f3 un exceso en su valoraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a modo de ver del recurrente todo ello vulnerando el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0246 del C\u00f3digo Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo anterior, el censor solicita casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atenci\u00f3n al art\u00edculo 184 inc. 2\u00b0 del C.P.P., la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda de casaci\u00f3n resultar\u00e1 inadmitida cuando el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante carezca de inter\u00e9s, omita se\u00f1alar la causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de casaci\u00f3n, no desarrolle de manera adecuada los cargos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postula o cuando se muestra irrelevante para cumplir los prop\u00f3sitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del recurso extraordinario. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. Reiteradamente ha se\u00f1alado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta Sala que la demanda de casaci\u00f3n presentada debe cumplir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como m\u00ednimo con las siguientes condiciones de admisibilidad: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la acreditaci\u00f3n del agravio a los derechos o garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producidos con ocasi\u00f3n de la sentencia, ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el se\u00f1alamiento de la causal de casaci\u00f3n elegida con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sujeci\u00f3n a los par\u00e1metros l\u00f3gicos, argumentales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y de postulaci\u00f3n propios del motivo casacional postulado y, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la determinaci\u00f3n de la necesidad del fallo de casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para alcanzar alguna de las finalidades se\u00f1aladas para el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso (art. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0180 del C.P.P.)6. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. En consecuencia, el libelista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe identificar con sumo cuidado el error que pretende denunciar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0elegir precavidamente la causal o causales bajo las cuales lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encaminar\u00e1 \u00a0-previstas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el art\u00edculo 181 de la Ley 906 de 2004-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para finalmente desarrollar las censuras con impecable observancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los principios que rigen el presente recurso, demostrando su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia7, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0taxatividad8, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no contradicci\u00f3n9, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0claridad y precisi\u00f3n10, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed como proponiendo un cargo jur\u00eddicamente completo11. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. Analizada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda presentada a la luz de los anteriores criterios, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0advierte que resultar\u00e1 inadmitida, pues el demandante no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustenta alg\u00fan error susceptible de estudiarse en esta sede, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco se vislumbra alg\u00fan vicio dentro del proceso surtido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed como no se contempla el cumplimiento de las finalidades \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0previstas en el art\u00edculo 180 del C.P.P., desde la \u00f3ptica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oficiosa que cobija a esta Corporaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Postula un primer cargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del cual alega la configuraci\u00f3n de un error de derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Santa Rosa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Viterbo por la falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02\u00b0, 13, 29 y 83 de la Carta Pol\u00edtica. Lo anterior, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoyo de la causal 1\u00b0 de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. En su intento de demostrarlo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el censor transcribe en su escrito apartes de dos fallos proferidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Viterbo. El primero, con fecha 22 de febrero de 2018 \u2013ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrido- y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo, el 13 de marzo de 2013, por medio del cual se conden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de estafa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. Con el fin de realizar una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comparaci\u00f3n entre ellas, postula diferentes argumentos dentro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los cuales referencia distintas pruebas recogidas en el juicio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tales como: i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el contrato de promesa de compraventa del inmueble ubicado en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quinto piso del proyecto de obra denominado Centro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comercial y Familiar \u201cLotus\u201d, ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la omisi\u00f3n de la relaci\u00f3n afectiva entre Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Romero Fajardo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por parte del Tribunal, iii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la falta de valoraci\u00f3n del testimonio de Alberto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez Osorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Lo anterior, para afirmar que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia demandada no valor\u00f3 el acervo probatorio en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conjunto, lo cual s\u00ed ocurri\u00f3 -a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su modo de ver-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el fallo que cita con el objetivo de realizar la paridad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todo, debe recordarse que al recurrir a la v\u00eda de ataque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alegada por el libelista, esto es, la violaci\u00f3n directa de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley sustancial, apoyado en la causal primera del art\u00edculo 181 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Ley 906 de 2004, la discusi\u00f3n debe centrarse en un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estricto orden jur\u00eddico y encaminada a demostrar que los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos y valoraci\u00f3n probatoria, tal como fueron decantados en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el fallo atacado obligaban a la aplicaci\u00f3n del precepto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ignorado y por ello, resultaba sustancialmente diferente a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adjudicaci\u00f3n normativa con la que se resolvi\u00f3 el caso, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perjudicando los intereses de la v\u00edctima12. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. No se debate entonces, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actividad probatoria ni su ponderaci\u00f3n por parte de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionarios judiciales, esto es, puede acudirse a este tipo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro \u00fanicamente cuando el error recae de manera exclusiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la norma, sin hacerse ninguna elucubraci\u00f3n previa sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pruebas para llegar a determinarlo, pues los hechos y las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas se aceptan, no se discuten y tampoco las cuestiones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0facto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>51. Siendo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello as\u00ed, no se comprende la raz\u00f3n por la cual el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor invoca este tipo de error \u2013violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa de la ley sustancial- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y lo sustenta discutiendo los hechos y las pruebas vertidas en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral, encontr\u00e1ndose en evidente contradicci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con las exigencias definidas por el legislador y desarrolladas por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la jurisprudencia para la admisi\u00f3n del libelo, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la casaci\u00f3n no es un mecanismo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libre configuraci\u00f3n y carente de rigor, sino que debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sujetarse a las causales explicita y taxativamente se\u00f1aladas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el ordenamiento procesal, demostrando el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0da\u00f1o causado y la trascendencia del yerro en el caso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concreto13. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tras examinar las providencias expuestas, contrario a lo manifestado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el recurrente, no se muestran semejantes. Ello puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidenciarse desde los hechos materia de juzgamiento, pues en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo proferido con fecha 13 de marzo de 2013 \u2013que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el mismo censor expone en su demanda-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siendo procesado Mauricio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fajardo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se estipularon de la siguiente manera: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0el 3 de noviembre de 2006 Mauricio Roberto Romero Fajardo celebr\u00f3 \u00a0promesa de contrato de compraventa del apartamento 512 y del \u00a0parqueadero n\u00famero 2 del conjunto comercial y residencial \u00a0loto, localizado en la calle 13 n\u00famero 1229 de Sogamoso, el \u00a0cual (SIC) \u00a0apartamento deb\u00eda ser entregado en obra negra por pago de 79 \u00a0millones de pesos. En ejecuci\u00f3n del referido contrato, la \u00a0promitente compradora se\u00f1ora Luz Marina Chaparro de Pedraza, \u00a0cancel\u00f3 la suma de 20 millones de pesos. Posteriormente y \u00a0antes de concluir la enajenaci\u00f3n, el prominente comprador se \u00a0dio cuenta que los inmuebles objeto de contrato se hab\u00edan \u00a0enajenado a Mar\u00eda Eugenia Murillo de Parra. Los anteriores \u00a0hechos se extractan de la denuncia formulada por Luz Marina Chaparro \u00a0de Pedraza el 29 de octubre de 200814\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien se ve, tanto la situaci\u00f3n f\u00e1ctica, como los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intervinientes dentro del transcurrir procesal distan de lo ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propuesto por el censor, por lo cual no puede pretenderse su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comparaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0margen de lo anterior y desconociendo igualmente la naturaleza del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso, el censor propone un segundo cargo en apoyo de la causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera de casaci\u00f3n, dentro del cual aduce la configuraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un falso juicio de existencia en la sentencia demandada, al haber \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ignorado pruebas que obraban en el expediente. Un error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondiente al falso raciocinio, al haberles otorgado m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alcance del que ten\u00edan. Y paralelamente un falso juicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identidad al desconocer tanto las pruebas documentales, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimoniales incorporadas por la Fiscal\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>56. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera general, frente a los tres tipos de errores alega: i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Murillo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falt\u00f3 a la verdad cuando asegur\u00f3 que no compareci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 21 de agosto de 2007 a firmar la escritura porque se encontraba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la cl\u00ednica debido a un procedimiento quir\u00fargico. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual no fue tenido en cuenta por parte del Tribunal, ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se desvirt\u00faa la conclusi\u00f3n a la cual lleg\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia absolutoria cuando afirm\u00f3 que la escritura del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apartamento 501 no se otorg\u00f3 en raz\u00f3n de la negativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la v\u00edctima, pues el bien se encontraba embargado, iii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se desconocieron los testimonios de Alberto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rodr\u00edguez Osorio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cual demostraba que Jairo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ojeda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no sab\u00eda de la hipoteca sobre el bien inmueble y Jairo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Antonio Ojeda Pinilla, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quien brind\u00f3 los pormenores del negocio realizado y, iv) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0omiti\u00f3 el informe de la investigadora de campo Eliana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Audrey Fiaga Ciendua, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adscrita al C.T.I., quien afirm\u00f3 que no se le realiz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ning\u00fan procedimiento quir\u00fargico a la procesada para la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9poca que ella afirma. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>57. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior no demuestra m\u00e1s que su desconocimiento frente al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso extraordinario que pretende, pues de manera clara ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestado esta Corporaci\u00f3n que el tipo de error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correspondiente al falso juicio de existencia se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presenta cuando al proferir sentencia, el fallador desconoce por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0completo el contenido material de una prueba debidamente incorporada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la actuaci\u00f3n; tambi\u00e9n, cuando le concede valor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio a una que jam\u00e1s fue recaudada, suponiendo su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia16. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. De la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0misma manera lo ha dicho respecto al falso raciocinio, resultando su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0configuraci\u00f3n cuando la prueba es observada en su integridad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin embargo, en su valoraci\u00f3n se desconocen los postulados de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sana cr\u00edtica. Esto es, una concreta ley cient\u00edfica, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un principio l\u00f3gico o una m\u00e1xima de la experiencia17. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. Y en el mismo sentido, se ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expresado en lo correspondiente al falso juicio de identidad, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual tiene ocurrencia cuando el juzgador distorsiona o tergiversa el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido objetivo de determinado medio de conocimiento, haci\u00e9ndole \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir lo que en realidad no dice, bien sea porque realiza una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lectura equivocada de su texto, le agrega circunstancias que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contiene u omite considerar aspectos relevantes del mismo18. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>60. El defensor desatiende la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naturaleza de su cargo al invocar al mismo tiempo tres tipos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0errores diferentes, en vista de que tal propuesta resulta excluyente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo el postulado l\u00f3gico de no contradicci\u00f3n que rige \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el presente recurso19. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo, as\u00ed como una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba no puede ser omitida y a la vez tergiversada, ya que al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocerse se elimina la posibilidad de su valoraci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>61. Lo que s\u00ed tienen en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0com\u00fan los mencionados yerros, es que deben resultar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddicamente trascendentes, esto es, demostrar que de no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haberse materializado, la decisi\u00f3n resultante hubiese sido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otra diametralmente diferente o que tengan la capacidad para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0provocar una postura jurisprudencial diversa por esta Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alrededor del tema propuesto20. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Requisito con el cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incumpli\u00f3 el censor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>62. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirma que con los errores se desconoci\u00f3 el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0380 del C.P.P. por parte del Tribunal, pues ignor\u00f3 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas recaudadas y les resto el valor probatorio que presentan en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conjunto as\u00ed como de manera independiente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>63. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumento no encuentra soporte en la realidad procesal decantada21. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Contrario a lo manifestado por demandante, se observa en el recuento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal que los funcionarios judiciales tuvieron en cuenta los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0elementos materiales probatorios recaudados, situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferente es que su valoraci\u00f3n no concuerde con la condena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretendida por este. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>64. En s\u00edntesis, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin presentarse los est\u00e1ndares m\u00ednimos reclamados para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su estudio de fondo, no se encuentra conclusi\u00f3n diferente a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la inadmisi\u00f3n de la demanda. Tampoco se evidencia por parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de esta Sala, que la decisi\u00f3n cuestionada haya incurrido en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alg\u00fan yerro constitutivo de violaci\u00f3n directa o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta de la ley sustancial, as\u00ed como tampoco se percibe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulneraci\u00f3n a las garant\u00edas fundamentales de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctimas que justifique la intervenci\u00f3n de esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corporaci\u00f3n en el ejercicio de la facultad oficiosa que le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asiste. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>65. Como consecuencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo anterior, se dispondr\u00e1 la INADMISI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del libelo como lo ordena el art\u00edculo 184, inciso 2\u00b0, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 906 de 2004, determinaci\u00f3n contra la cual procede el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mecanismo de insistencia de acuerdo con los lineamientos se\u00f1alados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el auto del 12 de diciembre de 2005, radicado 24.322. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1\u00ba. \u00a0NO ADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n interpuesta por el representante de la \u00a0v\u00edctima Jairo \u00a0Antonio Ojeda Pinilla, \u00a0por \u00a0las razones expuestas en precedencia. \u00a0<\/p>\n<p>2\u00ba. \u00a0ADVERTIR \u00a0que, de conformidad con lo dispuesto en el art. 184 inc. 2\u00ba del \u00a0C.P.P., contra la presente decisi\u00f3n procede el mecanismo de \u00a0insistencia, con atenci\u00f3n de las reglas definidas \u00a0jurisprudencialmente por la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA \u00a0NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno Original No 3 Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0159-160 y Cuaderno Original No 4 Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a017-19. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno Original \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No 2. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01-8. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno Original No 3. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0159-186. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno Original No 4 Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a017-23. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Demanda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentada el d\u00eda 13 de abril de 2018. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Entre otros Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP, 13 jun. 2007, Rad. 27.537; AP, 25 jul. 2007, Rad. 27.810 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a002 oct. 2019, Rad. 53.102. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP, 30 abr. 2019, Rad. 50.996. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011 mar. 2020, Rad. 57.101. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP, 12 mar. 2014, Rad. 43.317. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP, 30 sep. 2020, Rad. 54.050. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP, 04 abr. 2018, Rad. 50.990. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP, 30 sep. 2015, Rad. 42.241. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno Original No 5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a036. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a010 mar. 2021, Rad. 54.658. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ- AP, 5 ago. 2019, Rad. 50.767. \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP, 03 mar. 2021, Rad. 53.533. \u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ib\u00eddem. \u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP, 12 mar. 2014, Rad. 43.317. \u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013AP, 20 sep, 2017, Rad. 47.636. \u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el principio de correcci\u00f3n material Cfr. CSJ-AP, 02 feb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02019, rad. 50.892. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 AP5616-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 52709 \u00a0 Aprobado \u00a0Acta No 307 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veinticuatro (24) de noviembre de dos mil veintiuno (2021). \u00a0 VISTOS \u00a0 HECHOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 1. Del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcurrir procesal1 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,42],"tags":[],"class_list":["post-60279","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-30","category-noviembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60279"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60279\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}