{"id":5982,"date":"2023-09-08T16:24:01","date_gmt":"2023-09-08T16:24:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1689621-11-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:01","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:01","slug":"1689621-11-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1689621-11-02\/","title":{"rendered":"16896(21-11-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16896 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 149 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., veintiuno de noviembre de dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Juzga \u00a0la Corte en sede de casaci\u00f3n la sentencia de segundo grado \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1999, proferida por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n proferida por el Juzgado Cincuenta \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la misma ciudad, y en su lugar conden\u00f3 a \u00c1LVARO \u00a0 TRUJILLO \u00a0 CABRERA \u00a0 a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n como determinador responsable del delito de \u00a0homicidio agravado en el grado de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pasadas \u00a0las \u00a0ocho \u00a0de \u00a0la noche del 17 de enero de 1995, la se\u00f1ora \u00a0Gloria \u00a0Garc\u00eda \u00a0de Trujillo se dirig\u00eda en su veh\u00edculo Mazda 626L, cuando a la \u00a0altura \u00a0de \u00a0la \u00a0calle \u00a0134 \u00a0con \u00a0carrera \u00a025, \u00a0barrio Lisboa de esta ciudad, fue \u00a0interceptada \u00a0por dos sujetos que tripulaban una motocicleta, quienes sin mediar \u00a0palabra \u00a0hicieron \u00a0en \u00a0su contra varios disparos, que por fortuna s\u00f3lo causaron \u00a0da\u00f1os \u00a0al \u00a0veh\u00edculo y algunas lesiones en la mano izquierda de la v\u00edctima por \u00a0el impacto de algunas part\u00edculas de vidrio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0que en la misma fecha present\u00f3 la se\u00f1ora Garc\u00eda \u00a0de \u00a0Trujillo, \u00a0dio \u00a0cuenta de las sospechas que ten\u00eda de su esposo, el mayor \u00ae \u00a0\u00c1LVARO \u00a0TRUJILLO CABRERA, con quien su relaci\u00f3n pasaba por un momento cr\u00edtico \u00a0a \u00a0ra\u00edz del proceso de separaci\u00f3n que estaba llevando en un Juzgado de Familia \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0involucraban \u00a0bienes avaluados en cerca de \u00a0trescientos \u00a0millones \u00a0de pesos, por lo que el motivo del atentado podr\u00eda estar \u00a0en \u00a0 perversos \u00a0 prop\u00f3sitos \u00a0de \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0con \u00a0quien \u00a0a\u00fan \u00a0compart\u00eda \u00a0el \u00a0techo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Un \u00a0Fiscal de la Unidad Cuarta de Vida de Bogot\u00e1 abri\u00f3 indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0y \u00a0el \u00a024 \u00a0de febrero de 1995 escuch\u00f3 en versi\u00f3n libre al imputado \u00a0\u00c1LVARO \u00a0TRUJILLO \u00a0CABRERA, \u00a0quien \u00a0dio \u00a0poder al abogado Luis Guillermo Galindo \u00a0Quevedo para que lo asistiera como su defensor de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995, \u00a0el \u00a0abogado del procesado alleg\u00f3 a la \u00a0Fiscal\u00eda un memorial del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl d\u00eda martes 11 de abril de 1995 a eso \u00a0de \u00a0las \u00a0once de la ma\u00f1ana, se hizo presente en mi oficina de abogado el sujeto \u00a0ALVARO \u00a0TRUJILLO \u00a0CABRERA, \u00a0a quien el suscrito le hab\u00eda prestado sus servicios \u00a0profesionales \u00a0en \u00a0varios procesos civiles y penales, incluyendo el que cursa en \u00a0este \u00a0despacho; \u00a0y que por razones de no llegar a un acuerdo econ\u00f3mico, decid\u00ed \u00a0no \u00a0continuar \u00a0atendi\u00e9ndole \u00a0\u00e9stos \u00a0(sic) \u00a0negocios, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual me \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0me \u00a0iba \u00a0a mandar quebrar, que ten\u00eda la gente suficiente y los \u00a0sicarios \u00a0listos \u00a0para \u00a0hacer lo que se le diera la gana. Este hecho puede tener \u00a0su \u00a0gravedad \u00a0e \u00a0implicaciones \u00a0por \u00a0la \u00a0personalidad del sujeto ALVARO TRUJULLO \u00a0CABRERA, \u00a0ya \u00a0que \u00a0ha \u00a0dado \u00a0muestras \u00a0de \u00a0ser \u00a0capaz \u00a0de ejecutar esta clase de \u00a0actos\u201d (fl.80) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recepcionar \u00a0varias \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0proceso permaneci\u00f3 \u00a0inactivo \u00a0hasta \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0noviembre de 1997 cuando la Fiscal\u00eda decidi\u00f3 abrir \u00a0formal \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0dispuso \u00a0vincular \u00a0a \u00a0ALVARO TRUJILLO CABRERA, contra \u00a0quien \u00a0libr\u00f3 \u00a0orden \u00a0de \u00a0captura (fl. 158), tras lo cual se le declar\u00f3 persona \u00a0ausente \u00a0el \u00a025 de febrero de 1998 luego de ser emplazado y citado a la calle 95 \u00a0No. \u00a0 10-45 \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0 acto \u00a0 se \u00a0le \u00a0design\u00f3 \u00a0un \u00a0abogado \u00a0de \u00a0oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01998 se resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0emplazado \u00a0decret\u00e1ndose \u00a0en \u00a0su contra detenci\u00f3n preventiva sin excarcelaci\u00f3n \u00a0como \u00a0presunto \u00a0autor \u00a0del delito de homicidio en grado de tentativa. El abogado \u00a0oficioso \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de varias pruebas, que fueron decretadas pero \u00a0s\u00f3lo logr\u00f3 practicarse una de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a019 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n y en el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0del traslado el defensor oficioso present\u00f3 alegatos precalificatorios \u00a0solicitando \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n a favor de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a026 \u00a0de agosto de 1998 fue capturado ALVARO TRUJILLO CABRERA y en \u00a0la \u00a0misma \u00a0fecha otorg\u00f3 poder a un abogado de confianza, quien solicit\u00f3 que se \u00a0escuchara \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a su poderdante alegando que las citaciones para tal \u00a0fin \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0enviadas \u00a0a \u00a0una \u00a0direcci\u00f3n que jam\u00e1s tuvo como propia. De \u00a0todas \u00a0maneras present\u00f3 alegatos conclusivos en los que deprec\u00f3 la preclusi\u00f3n \u00a0de la instrucci\u00f3n y la libertad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a031 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n por el delito de homicidio agravado en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0decisi\u00f3n que al ser impugnada se confirm\u00f3 por la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante los Tribunales Superiores de Bogot\u00e1 y Cundinamarca \u00a0el 19 de octubre de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0vez \u00a0celebrada \u00a0la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a021 de mayo de 1999 el \u00a0Juzgado \u00a0Cincuenta \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito absolvi\u00f3 al procesado de los cargos en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se le acus\u00f3, decisi\u00f3n contra la cual la Fiscal\u00eda \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, que fue resuelto el 11 de agosto de 1999 por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 cuando decidi\u00f3 revocar la absoluci\u00f3n y en su \u00a0lugar \u00a0condenar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en los t\u00e9rminos arriba especificados, decisi\u00f3n \u00a0que ahora es objeto de este recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0cargos en ac\u00e1pites separados formula el defensor del procesado \u00a0\u00c1LVARO \u00a0TRUJILLO CABRERA contra el fallo de segundo grado, el primero al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera por haberse dictado la sentencia en un juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0y el segundo, al amparo de la primera, cuerpo segundo, \u201cpor \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las reglas de la ciencia, l\u00f3gica y experiencia \u00a0que deben guiar al juez en la valoraci\u00f3n de la prueba\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 \u00a0Nulidad \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0defensa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0dictada \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio viciado de nulidad derivado de la violaci\u00f3n del derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0pues desde la investigaci\u00f3n previa hasta el debate calificatorio, \u00a0el procesado no tuvo defensa t\u00e9cnica ni pudo ejercer la material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden al desarrollo del cargo, se\u00f1ala que \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia de versi\u00f3n libre llevada a cabo el 24 de febrero de 1995, el \u00a0procesado \u00a0ALVARO \u00a0TRUJILLO \u00a0CABRERA \u00a0design\u00f3 \u00a0como su defensor de confianza al \u00a0abogado \u00a0Luis \u00a0Guillermo Galindo Quevedo. No obstante, el mismo abogado mediante \u00a0escrito \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995 \u00a0manifest\u00f3 \u00a0al \u00a0Fiscal de conocimiento su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0no continuar atendiendo el proceso por razones econ\u00f3micas y que, \u00a0por este motivo, su representado le hab\u00eda amenazado de muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 las \u00a0cosas, \u00a0el \u00a0abogado \u00a0designado \u00a0abandon\u00f3 \u00a0sus \u00a0oficios \u00a0de defensor y con su pu\u00f1o y letra en memorial dirigido \u00a0al \u00a0Fiscal \u00a0\u201cendilg\u00f3 \u00a0responsabilidad \u00a0a \u00a0su propio \u00a0cliente\u201d, \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0de testigo que fue tomada por \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0como \u00a0prueba \u00a0para \u00a0condenar. \u00a0De la renuncia no se le \u00a0comunic\u00f3 al procesado ni por el fiscal ni por el propio abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a025 de febrero de \u00a01998, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0vinculado \u00a0como \u00a0persona \u00a0ausente, design\u00e1ndosele un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0que \u00a0nunca \u00a0se \u00a0posesion\u00f3 del cargo y jam\u00e1s acredit\u00f3 su \u00a0calidad de abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0notificarle \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 anterior \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0se \u00a0cit\u00f3 al procesado a una direcci\u00f3n diferente a la aportada, \u00a0esto \u00a0es \u00a0a \u00a0la calle 95 No. 10-45 de Bogot\u00e1, la que nunca fue suministrada por \u00a0TRUJILLO CABRERA o su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante la investigaci\u00f3n previa se evacuaron \u00a0el \u00a099% \u00a0de \u00a0las pruebas que obran en el sumario, sin la gesti\u00f3n del defensor y \u00a0con \u00a0la ignorancia del encartado sobre el hecho de que ya no estaba asistido por \u00a0su \u00a0otrora \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza. \u00a0En \u00a0efecto, se evacuaron todas las pruebas \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0documentales \u00a0y \u00a0testificales \u00a0sin \u00a0que \u00a0existiera \u00a0defensa t\u00e9cnica \u00a0traducida \u00a0en \u00a0contrainterrogatorios \u00a0a \u00a0testigos, solicitud de pruebas y dem\u00e1s \u00a0funciones \u00a0del \u00a0cargo. \u00a0En \u00a0concreto, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0identifica 24 pruebas y \u00a0actuaciones, \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales dice fueron construidas a espaldas del procesado y \u00a0con ausencia de defensa t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0pruebas \u00a0as\u00ed \u00a0recepcionadas \u00a0no fueron \u00a0objeto \u00a0de contradicci\u00f3n por parte del defensor, pues \u00e9ste se ocup\u00f3 de acusar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y \u00a0asesorar, \u00a0en \u00a0otro \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora denunciante, sin \u00a0realizar \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0alguna a favor de los intereses del encartado, inactividad \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera\u00a0 puede calificarse como una estrategia defensiva, pues en \u00a0realidad \u00a0fue activo en demeritar a su poderdante y omisivo en avisarle sobre el \u00a0abandono del encargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0\u00fanica \u00a0prueba practicada despu\u00e9s de la \u00a0apertura \u00a0formal \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0hasta \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0clausur\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0constituida \u00a0por \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de la \u00a0denunciante \u00a0Gloria \u00a0del \u00a0Rosario \u00a0Perdomo \u00a0de Trujillo, donde le atribuye otros \u00a0cargos al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el procesado fue capturado design\u00f3 un \u00a0nuevo \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0pero para entonces ya hab\u00eda fenecido el debate \u00a0probatorio de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0oficio \u00a0tampoco \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0el \u00a0contradictorio \u00a0y \u00a0la \u00a0misi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0porque \u201cnunca \u00a0tuvo \u00a0el \u00a0deber del cargo ya que jam\u00e1s tuvo legitimidad para \u00a0defender\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0la nulidad de la actuaci\u00f3n surtida que \u00a0debe \u00a0declararse \u00a0desde la providencia que resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0entonces \u00a0declarado persona ausente. Subsidiariamente, que la nulidad se decrete \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n, \u00a0\u201cpara \u00a0materializar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0defenderse \u00a0probando \u00a0desarrollando \u00a0(sic) \u00a0la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0su \u00a0doble \u00a0sentido: \u00a0material y t\u00e9cnica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. Violaci\u00f3n indirecta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acusa \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, que consagra el in dubio pro reo, por error de \u00a0hecho \u00a0derivado de la \u201cviolaci\u00f3n de las reglas de la \u00a0ciencia, \u00a0l\u00f3gica \u00a0y experiencia que deben guiar al juez en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba\u201d \u00a0y \u00a0ostensibles \u00a0errores de hecho por falsos \u00a0juicios de existencia e identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igualmente \u00a0 cita \u00a0 como \u00a0 normas \u00a0violadas \u00a0en \u00a0forma \u00a0directa \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y 324 del C\u00f3digo Penal de 1980, porque la prueba obrante en el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0permit\u00eda \u00a0tener \u00a0por demostrados los presupuestos f\u00e1cticos, ni la \u00a0responsabilidad \u00a0penal del condenado en tal delito. Por falta de aplicaci\u00f3n, el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0y 445 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Igualmente se \u00a0infringi\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 248 \u00a0 idem, \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0 prescribe \u00a0que \u00a0los \u00a0indicios \u00a0se \u00a0\u201ctendr\u00e1n \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0al \u00a0momento de realizar la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas siguiendo las normas de la sana cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente \u00a0cita \u00a0como norma sustancial violada el art\u00edculo 2\u00ba del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n, pues en su criterio no se encuentra \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0de su defendido, como tampoco la \u00a0culpabilidad, raz\u00f3n por la cual no se pod\u00eda imponer pena alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0orden \u00a0al \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0se refiere a los testimonios \u00a0vertidos \u00a0por \u00a0Betty \u00a0Tovar, Ana Rosa de P\u00e9rez y Jorge Trujillo, atribuyendo al \u00a0Tribunal \u00a0haber ignorado las circunstancias sobre la forma en que tales testigos \u00a0adquirieron el conocimiento sobre lo cual declararon. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0agrega, \u00a0frente al testimonio de Betty Tovar no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta que la misma nunca admiti\u00f3 haber presenciado actos de amenazas \u00a0del \u00a0procesado \u00a0hacia su esposa y que s\u00f3lo hab\u00eda escuchado rumores sobre ello. \u00a0De \u00a0id\u00e9ntica \u00a0manera lo que Ana Rosa Mora de P\u00e9rez recibi\u00f3 fueron comentarios \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto, \u00a0de \u00a0donde \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0le hizo decir a estos \u00a0testimonios \u00a0algo \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0sentido \u00a0literal y natural\u00edstico no expresaron, \u00a0cuando afirm\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026Pluralidad de versiones testimoniales, \u00a0no \u00a0infirmadas, \u00a0probatoriamente, \u00a0no \u00a0solamente \u00a0dan \u00a0fe \u00a0de los malos tratos y \u00a0amenazas \u00a0que \u00a0el \u00a0imputado lanzaba contra su c\u00f3nyuge, la denunciante, sino que \u00a0avalan \u00a0la \u00a0postura \u00a0procesal \u00a0que \u00e9sta ha reiterado, para afianzar la sospecha \u00a0que \u00a0lanz\u00f3 \u00a0contra \u00a0su \u00a0marido, \u00a0inmediatamente despu\u00e9s del atentado de que se \u00a0hizo \u00a0v\u00edctima (\u2026) No otro alcance tienen los testimonios de Betty Tovar (fls. \u00a0126 \u00a0ss. cd. Orig.No.1), como ex empleada del servicio dom\u00e9stico del matrimonio \u00a0de \u00a0autos. \u00a0En la misma direcci\u00f3n se expresa la otra ex empleada, Ana Rosa Mora \u00a0de P\u00e9rez (fls. 152.ss. idid\u00e9m)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas,\u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 y distorsion\u00f3 el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0varios \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0porque \u00a0de los anteriores testimonios \u00a0construy\u00f3 \u00a0 el \u00a0 indicio \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0\u201cagresividad \u00a0permanente \u00a0y \u00a0la \u00a0puesta \u00a0en \u00a0acto de esa violencia con acudimiento de terceros \u00a0(autores materiales del hecho)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El Tribunal se bas\u00f3 en \u00a0hechos \u00a0sin \u00a0fuerza \u00a0probatoria vinculante que no alcanzan a ser indicios graves \u00a0de \u00a0 responsabilidad, \u00a0 sino \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0conjeturas \u00a0sobre \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0antecedentes \u00a0al \u00a0atentado, \u00a0de amenazas que jam\u00e1s se probaron como existentes, \u00a0pues \u00a0de \u00a0igual \u00a0factura \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 el juzgador al avizorar el testimonio de \u00a0Jorge \u00a0 Trujillo, \u00a0 quien \u00a0 adem\u00e1s \u00a0de \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0nunca \u00a0hab\u00eda \u00a0rendido \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0ante \u00a0otra \u00a0autoridad, \u00a0no \u00a0habl\u00f3 de amenazas reales y ciertas de \u00a0ALVARO contra su esposa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0se da credibilidad al \u00a0testimonio \u00a0rendido por Mar\u00eda del Pilar Rivera por el simple hecho de ser amiga \u00a0de \u00a0la \u00a0denunciante, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0quiebra \u00a0la \u00a0armon\u00eda \u00a0y l\u00f3gica para el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que la denunciante nunca nombr\u00f3 a \u00a0la \u00a0referida \u00a0testigo \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Pilar \u00a0en \u00a0la denuncia ni en las posteriores \u00a0ampliaciones, \u00a0lo cual hace dudar que fuesen amigas y que su dicho no sea falaz, \u00a0\u201cpues la psicolog\u00eda muestra que en toda denuncia se \u00a0recurre \u00a0a \u00a0testigos\u201d. \u00a0Mar\u00eda \u00a0del Pilar arrib\u00f3 al \u00a0proceso \u00a0meses \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0para \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda del atentado Alvaro \u00a0Trujillo \u00a0le hab\u00eda confesado su crimen y ello se le dijo a la v\u00edctima, a quien \u00a0en \u00a0cambio \u201cse le olvid\u00f3 cont\u00e1rselo a la polic\u00eda, \u00a0a la fiscal\u00eda y a todo el mundo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0tenido en cuenta tales circunstancias, no \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0construir la cadena indiciaria, por presentar eslabones falaces \u00a0y \u00a0ausentes \u00a0de \u00a0veracidad, que permiten que la \u201cduda \u00a0racional permee consistentemente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, el fallador \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a la denunciante, por el mero hecho de ser mujer, facultades que no \u00a0pasan \u00a0de \u00a0ser \u00a0propias del imaginario, esto es que no pasan a la realidad, pues \u00a0su \u00a0testimonio \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0la \u00a0simple \u00a0\u201csospecha\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 presencia \u00a0 de \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Pilar \u00a0Rivera \u00a0y \u00a0su \u00a0dicho \u00a0y \u00a0el \u00a0inexplicable \u00a0olvido \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0en \u00a0mencionarla \u00a0llevan \u00a0a \u00a0concluir que \u00a0\u201cv\u00edctima y testigo se confabularon meses m\u00e1s tarde \u00a0para \u00a0inventar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n donde el procesado dizque, se suicida confesando su \u00a0crimen\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Culmina \u00a0solicitando que subsidiariamente se case el fallo impugnado \u00a0y se dicte el de sustituci\u00f3n que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. Nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0entrada \u00a0al \u00a0caso concreto, la Procuradora Primera Delegada para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0destaca \u00a0c\u00f3mo \u00a0aunque \u00a0parecer\u00eda extra\u00f1o que el propio \u00a0imputado \u00a0haya \u00a0designado \u00a0como \u00a0inicial defensor de confianza al abogado que su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0hab\u00eda \u00a0contratado \u00a0para llevar a cabo el proceso de separaci\u00f3n, ello \u00a0tiene \u00a0una \u00a0explicaci\u00f3n sencilla, pues el aludido profesional era el abogado de \u00a0la \u00a0familia, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0propio \u00a0procesado \u00a0en la diligencia de \u00a0indagatoria \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el 8 de marzo de 1999 en el marco de la audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, no puede concluirse que la eventual contraposici\u00f3n de \u00a0intereses \u00a0presente \u00a0en \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0familia, \u00a0pueda \u00a0tener un efecto \u00a0contaminante en el tr\u00e1mite penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0posterior \u00a0rompimiento de la relaci\u00f3n profesional, \u00a0que \u00a0 llev\u00f3 \u00a0 al \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0retirarse \u00a0del \u00a0caso, \u00a0nada \u00a0de \u00a0extraordinario \u00a0tiene, \u00a0pues \u00a0desacuerdos entre clientes y abogados surgen y han \u00a0existido \u00a0 durante \u00a0 toda \u00a0 la \u00a0 historia, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0es \u00a0apenas \u00a0entendible \u00a0\u201cque \u00a0quien reciba una de las tantas amenazas que en \u00a0nuestro \u00a0suelo \u00a0se \u00a0reparten por doquier, avise a alguna autoridad al menos para \u00a0\u2018dejar \u00a0constancia\u2019 \u00a0 \u00a0 del \u00a0incidente\u201d, y tal fue lo que hizo el abogado en este \u00a0caso, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ello \u00a0signifique \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0existido una contraposici\u00f3n de \u00a0intereses \u00a0tal \u00a0que \u00a0permita \u00a0inferir \u00a0una violaci\u00f3n invalidante del derecho de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0posici\u00f3n \u00a0reiterada de esta \u00a0Corte, \u00a0 las \u00a0 ausencias \u00a0 temporales \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 no \u00a0generan \u00a0per \u00a0se \u00a0nulidad, \u00a0si \u00a0como \u00a0en el caso de \u00a0marras, \u00a0desde que propiamente la instrucci\u00f3n se inici\u00f3 hasta el estadio mismo \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, el procesado estuvo siempre asistido de diligentes defensores, \u00a0primero uno de oficio y luego otro contratado por \u00e9l mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Encuentra \u00a0que la comunicaci\u00f3n remitida al procesado para notificar \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente, la cual fue dirigida a una \u00a0direcci\u00f3n \u00a0errada, \u00a0es \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0que no afecta el derecho de defensa \u00a0porque \u00a0de \u00a0todas \u00a0formas la Fiscal\u00eda cumpli\u00f3 con la debida designaci\u00f3n de un \u00a0defensor \u00a0oficioso. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0el \u00a0demandante \u00a0consideraba \u00a0que \u00a0con ello se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0debi\u00f3 \u00a0alegarlo \u00a0en \u00a0un cargo separado, pues es \u00a0antit\u00e9cnico \u00a0entremezclar \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0violaci\u00f3n de ritualidades que \u00a0afectan el debido proceso y el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0alegada \u00a0falta \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0abogado oficioso, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0sido \u00a0enf\u00e1tica \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a que la posesi\u00f3n de \u00a0defensores \u00a0 es \u00a0cosa \u00a0del \u00a0pasado, \u00a0pues \u00a0la \u00a0nueva \u00a0normatividad \u00a0no \u00a0lo \u00a0hace \u00a0necesario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, para la Procuradora el cargo no tiene vocaci\u00f3n de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0 Procuradora \u00a0 Delegada \u00a0 destaca \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empezando, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0incurre \u00a0en \u00a0una \u00a0confusi\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica \u00a0pues \u00a0sobre el mismo art\u00edculo 445 del anterior C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal alega violaci\u00f3n directa e indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0existe claridad sobre cu\u00e1l de las modalidades del error de \u00a0hecho \u00a0ha decidido elegir el demandante, pues aunque empieza anunciando un falso \u00a0raciocinio, \u00a0luego dice que en \u201cs\u00edntesis\u201d \u00a0 acusa \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0e \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0aunque \u00a0el \u00a0demandante \u00a0cita \u00a0algunas pruebas para se\u00f1alar sobre \u00a0ellas \u00a0 que \u00a0 han \u00a0 sido \u00a0 distorsionadas, \u00a0 omitidas, \u00a0supuestas \u00a0o \u00a0analizadas \u00a0contrariando \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se queda corto al \u00a0explicar \u00a0su \u00a0trascendencia sino que tambi\u00e9n echa mano de expresiones demasiado \u00a0gen\u00e9ricas, \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0de \u00a0la concepci\u00f3n jurisprudencial del \u00a0recurso, no son suficientes para la sustentaci\u00f3n del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Otra \u00a0deficiencia \u00a0t\u00e9cnica tiene que ver con el cuestionamiento que \u00a0se \u00a0hace \u00a0a la credibilidad otorgada por el Tribunal al testimonio de Mar\u00eda del \u00a0Pilar \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Rivera, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0tal \u00a0aspecto puede ser enjuiciado en las \u00a0instancias, \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ello \u00a0no \u00a0es \u00a0posible, salvo que el fallador se haya \u00a0apartado \u00a0de \u00a0manera \u00a0evidente \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, pero en tal \u00a0evento \u00a0debe precisarse qu\u00e9 regla de experiencia, qu\u00e9 principio l\u00f3gico o qu\u00e9 \u00a0ley \u00a0cient\u00edfica ha resultado violada, demostrando un equ\u00edvoco tal que destruya \u00a0la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0M\u00e1s \u00a0que sostener que el casacionista no logr\u00f3 demostrar el yerro, \u00a0para \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0lo \u00a0que \u00a0fluye en el fondo es una ausencia de error en la \u00a0sentencia capaz de quebrar el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Culmina recomendando que no se case el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 \u00a0Nulidad \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0defensa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No puede desconocerse que de acuerdo con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la defensa material y t\u00e9cnica \u00a0se \u00a0 impone \u00a0 en \u00a0 ambas \u00a0etapas \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0colombiano, \u00a0esto \u00a0es \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 el \u00a0juzgamiento, \u00a0incluyendo \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0o \u00a0preliminar \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n del imputado \u00a0mediante \u00a0versi\u00f3n libre (art\u00edculos 324 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento y \u00a0325 del actual). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, ser\u00eda exageradamente formal exigir que paso a paso en \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n previa o la instrucci\u00f3n, cualquiera sea la naturaleza de ellos, \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0defensor \u00a0sea \u00a0inexorable. \u00a0En realidad, aunque existen \u00a0actuaciones \u00a0que \u00a0no pueden practicarse sin la presencia del defensor, tales son \u00a0las \u00a0que \u00a0demandan \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0e \u00a0intervenci\u00f3n del procesado (indagatoria, \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas, sentencia anticipada, etc.), u otras en las \u00a0que \u00a0legalmente \u00a0se \u00a0dispone \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0aunque \u00a0all\u00ed no se \u00a0encuentre \u00a0el sindicado (reconocimiento por medio de fotograf\u00edas), en cuyo caso \u00a0podr\u00eda \u00a0generarse \u00a0una inexistencia de la prueba;\u00a0 pero cumplidos aquellos \u00a0insoslayables \u00a0preceptos, \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la garant\u00eda de defensa t\u00e9cnica debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0el \u00a0contexto y la realidad global de cada fase procesal, con tal de \u00a0que \u00a0 los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0no \u00a0hayan \u00a0entorpecido \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n o defensa para todos los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el caso que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, el casacionista alega \u00a0que \u00a0el procesado careci\u00f3 de defensa t\u00e9cnica \u201cdesde \u00a0la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 previa \u00a0 hasta \u00a0 el \u00a0 debate \u00a0precalificatorio\u201d, \u00a0pues el abogado designado de confianza abandon\u00f3 sus oficios y \u00a0en \u00a0memorial \u00a0dirigido al Fiscal instructor endilg\u00f3 responsabilidad a su propio \u00a0poderdante, \u00a0y \u00a0el designado posteriormente de oficio no acredit\u00f3 su calidad de \u00a0abogado \u00a0y \u00a0no \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0sus funciones porque jam\u00e1s se posesion\u00f3 en el cargo, \u00a0alegaciones \u00a0que del todo no se corresponden con la realidad de lo acontecido en \u00a0este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar que dio pie a este proceso se inici\u00f3 el \u00a025 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01995 \u00a0por \u00a0un Fiscal Seccional de la Unidad Cuarta de Vida de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0quien \u00a0inmediatamente orden\u00f3 escuchar en ampliaci\u00f3n de denuncia a la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Glor\u00eda \u00a0Garc\u00eda \u00a0de \u00a0Trujillo \u00a0y mediante resoluci\u00f3n del 26 siguiente \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0encaminadas a establecer la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0autores \u00a0materiales \u00a0del \u00a0hecho, de las cuales se \u00a0evacuaron las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0veh\u00edculo \u00a0Mazda \u00a0de placas JT 5745 en el \u00a0cual \u00a0se desplazaba la\u00a0 se\u00f1ora Garc\u00eda de Trujillo cuando fue v\u00edctima del \u00a0atentado \u00a0perpetrado \u00a0por \u00a0dos sujetos que se transportaban en una motococicleta \u00a0(fls. \u00a027 \u00a0y \u00a028); \u00a0declaraciones\u00a0 \u00a0recepcionadas \u00a0a \u00a0Mar\u00eda Zulma Valencia \u00a0Giraldo \u00a0(fls. \u00a032 \u00a0a \u00a034), \u00a0Rubiano \u00a0Moscoso \u00a0(fls. \u00a035 a 36), Clara In\u00e9s Daza \u00a0Castiblanco \u00a0(fls. \u00a037 \u00a0a \u00a039) \u00a0y \u00a0Diego \u00a0Antonio \u00a0Saavedra \u00a0Montalbo (fls. 40 a \u00a041). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a014 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0se \u00a0orden\u00f3 recibir versi\u00f3n libre al \u00a0imputado \u00a0ALVARO \u00a0TRUJILLO \u00a0CABRERA, la que fue recepcionada el 24 siguiente, en \u00a0cuyo \u00a0curso \u00a0design\u00f3 \u00a0como \u00a0su \u00a0defensor \u00a0al \u00a0abogado \u00a0Luis \u00a0Guillermo \u00a0Galindo \u00a0Quevedo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del mismo a\u00f1o se radica memorial suscrito por el \u00a0referido \u00a0defensor, \u00a0poniendo \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0el incidente \u00a0suscitado \u00a0con \u00a0su cliente ALVARO TRUJILLO CABRERA el d\u00eda 11 de abril anterior, \u00a0y \u00a0de \u00a0cuyo \u00a0texto se hizo parcial transcripci\u00f3n en la rese\u00f1a procesal de esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0memorial \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0el Fiscal instructor se limit\u00f3 a remitir \u00a0copia \u00a0a \u00a0la \u00a0Oficina de Asignaciones, en consideraci\u00f3n a que los hechos de que \u00a0daba \u00a0 cuenta \u00a0 el \u00a0abogado \u00a0\u201cconstituyen \u00a0conductas \u00a0diferentes \u00a0a \u00a0las \u00a0denunciadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Sra. Gloria Garc\u00eda de Trujillo que en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0se \u00a0pueden apreciar como conexas conforme al Art. 87 del C. de \u00a0P.P.\u201d\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0posterioridad a este acto se recibi\u00f3 el informe No. 022-95 del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, sobre \u00a0las \u00a0labores \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0adelantadas en orden a individualizar el autor o \u00a0autores \u00a0del \u00a0atentado en contra de la se\u00f1ora Garc\u00eda de Trujillo. Igualmente y \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0dispusiera \u00a0la \u00a0formal \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, fueron \u00a0ordenadas y recepcionadas las siguientes pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Declaraciones \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0Trujillo \u00a0(fls. 113 a 116), Betty \u00a0Tovar \u00a0(fls. \u00a0126 \u00a0a 127), Mar\u00eda del Pilar Mu\u00f1oz Rivera (fls. 149 a 151) y Ana \u00a0Rosa \u00a0 Mora \u00a0de \u00a0P\u00e9rez \u00a0(fls. \u00a0152 \u00a0a \u00a0154), \u00a0y \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico (fl. 132). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0este \u00a0acontecer f\u00e1ctico, necesario resulta hacer las siguientes \u00a0precisiones \u00a0antes \u00a0de \u00a0continuar \u00a0con \u00a0la \u00a0secuencia \u00a0procesal que sigui\u00f3 a la \u00a0apertura de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque en el memorial del 21 de abril de \u00a01995, \u00a0el \u00a0entonces \u00a0defensor de confianza del imputado TRUJILLO CABRERA no hizo \u00a0expresa \u00a0menci\u00f3n \u00a0de la renuncia al cargo, si anunci\u00f3 su voluntad de no querer \u00a0\u201ccontinuar \u00a0atendi\u00e9ndole estos negocios\u201d, \u00a0situaci\u00f3n que el Fiscal estaba en la obligaci\u00f3n de comunicar \u00a0al \u00a0poderdante, \u00a0dando aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 69 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil \u00a0(modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0decreto \u00a02282\/89, \u00a0art. \u00a01\ufffd, \u00a0num.25), \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Terminaci\u00f3n del \u00a0poder. \u00a0Con \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0en la secretar\u00eda del \u00a0despacho \u00a0donde \u00a0curse \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0del \u00a0escrito que revoque el poder o designe \u00a0nuevo \u00a0apoderado \u00a0o \u00a0sustituto, \u00a0termina \u00a0aqu\u00e9l\u00a0 \u00a0o la sustituci\u00f3n, salvo \u00a0cuando \u00a0el \u00a0poder \u00a0fuere \u00a0para \u00a0recursos \u00a0o \u00a0gestiones \u00a0determinados \u00a0dentro del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa renuncia no pone t\u00e9rmino al poder ni \u00a0a \u00a0la \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0sino cinco d\u00edas despu\u00e9s de notificarse por estado el auto \u00a0que \u00a0la \u00a0admita, \u00a0y \u00a0se \u00a0haga \u00a0saber \u00a0al \u00a0poderdante o sustituidor por telegrama \u00a0dirigido \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0direcci\u00f3n \u00a0 denunciada \u00a0 para \u00a0 recibir \u00a0 notificaciones \u00a0personales&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0 ello \u00a0no \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3, \u00a0podr\u00eda \u00a0suponerse \u00a0que \u00a0la \u00a0t\u00e1cita \u00a0renuncia \u00a0al \u00a0poder \u00a0por \u00a0el defensor de confianza no \u00a0pod\u00eda \u00a0producir \u00a0efecto \u00a0alguno, ni por lo mismo poner t\u00e9rmino al poder, hasta \u00a0tanto \u00a0no \u00a0fuese \u00a0enterado de dicha decisi\u00f3n el procesado mediante el env\u00edo de \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0que aparec\u00eda registrada en el \u00a0expediente, \u00a0con \u00a0miras \u00a0a \u00a0que \u00a0manifestara \u00a0si \u00a0era \u00a0su voluntad designar otro \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza, o si deb\u00eda proveerse con uno de oficio, lo cual deb\u00eda \u00a0hacerse \u00a0dentro \u00a0de los cinco d\u00edas siguientes a efectuarse la notificaci\u00f3n por \u00a0estado del respectivo auto en que se admitiera la renuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0a \u00a0dicha \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0no \u00a0puede \u00a0arribarse \u00a0en este \u00a0particular \u00a0caso, \u00a0como \u00a0en \u00a0otros \u00a0eventos \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0la \u00a0Sala1, \u00a0pues \u00a0la \u00a0inusitada \u00a0situaci\u00f3n \u00a0presentada entre el abogado y su cliente, definitivamente \u00a0dej\u00f3 \u00a0 por \u00a0 fuera, \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0de \u00a0ese \u00a0momento, \u00a0cualquier \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0suya en el proceso como que las amenazas proferidas por su hasta \u00a0entonces \u00a0representado \u00a0generaron \u00a0en \u00e9l un \u00e1nimo impediente que le coloc\u00f3 en \u00a0una \u00a0 \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0calificarse \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0incompatibilidad \u00a0de \u00a0intereses, pues sus \u00a0manifestaciones \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0las amenazas ten\u00edan un alto grado de \u00a0\u201cgravedad \u00a0e implicaciones \u00a0por \u00a0la personalidad del sujeto ALVARO TRUJULLO CABRERA, ya que ha dado muestras \u00a0de \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0capaz \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ejecutar \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0clase \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0actos\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ciertamente \u00a0 dejaba \u00a0 exp\u00f3sitos \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0defensivos \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0y \u00a0aunque \u00a0como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante esas aseveraciones no debieron \u00a0ser \u00a0 consideradas \u00a0 como \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 cargo, \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0terminaron \u00a0comprometiendo su situaci\u00f3n procesal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0en este punto le asiste raz\u00f3n al casacionista en \u00a0cuanto \u00a0es \u00a0claro \u00a0que el procesado qued\u00f3 desprovisto de defensa t\u00e9cnica, pero \u00a0ello \u00a0se \u00a0limita \u00a0a un lapso de la indagaci\u00f3n previa, esto es desde la fecha de \u00a0su \u00a0 dimisi\u00f3n \u00a0 el \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995, \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0formal \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 penal, \u00a0 pues \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0este \u00a0momento \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0es \u00a0radicalmente distinta, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a06 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1997, la Fiscal\u00eda profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0la vinculaci\u00f3n mediante indagatoria del \u00a0imputado \u00a0ALVARO \u00a0TRUJILLO CABRERA, cuya captura dispuso inmediatamente librando \u00a0el \u00a0oficio No. 11230 al Departamento Administrativo de Seguridad y en el cual se \u00a0incluy\u00f3 \u00a0como \u00a0direcci\u00f3n del implicado la diagonal 146 No. 32B-89, apartamento \u00a0203 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0exactamente \u00a0a la suministrada por TRUJILLO \u00a0CABRERA en el curso de su versi\u00f3n libre (fl. 60). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0auto \u00a0de \u00a0enero \u00a05 \u00a0de \u00a01998 \u00a0y por hallarse vencido el t\u00e9rmino \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 356 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal, se \u00a0dispuso \u00a0emplazar \u00a0al \u00a0imputado mediante edicto que se fij\u00f3 en lugar visible de \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad de Fiscal\u00eda por el t\u00e9rmino de cinco (5) d\u00edas, \u00a0que vencieron sin que el citado se hiciera presente (f. 178). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0a \u00a0ALVARO \u00a0TRUJILLO \u00a0CABRERA, \u00a0design\u00e1ndose \u00a0como defensor de \u00a0oficio \u00a0al abogado Hernando Pico Joya. El 16 de marzo se resolvi\u00f3 su situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0decisi\u00f3n de la que se notific\u00f3 personalmente al defensor oficioso, \u00a0quien \u00a0inmediatamente \u00a0solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica de m\u00faltiples pruebas de car\u00e1cter \u00a0testimonial \u00a0en \u00a0pro \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0que \u00a0aunque fueron \u00a0autorizadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0en \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0casos \u00a0no \u00a0pudieron \u00a0evacuarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a019 \u00a0de junio de 1998 se cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n, decisi\u00f3n de \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0igualmente \u00a0notificado \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio, quien present\u00f3 \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0solicitando la preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n a favor \u00a0de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a026 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente \u00a0fue \u00a0capturado \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0quien \u00a0inmediatamente \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0a un abogado de confianza, el que desde entonces \u00a0asumi\u00f3 \u00a0activamente \u00a0su \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0present\u00f3 \u00a0nuevos \u00a0alegatos \u00a0precalificatorios, \u00a0sino \u00a0que \u00a0impugn\u00f3 \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria; en el juicio \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0m\u00faltiples pruebas, y los juiciosos planteamientos \u00a0esbozados \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de su defendido en \u00a0primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0reparos \u00a0sobre la supuesta falta de acreditaci\u00f3n de la calidad \u00a0de \u00a0abogado \u00a0del \u00a0designado \u00a0de \u00a0oficio \u00a0y la falta de posesi\u00f3n en el cargo, no \u00a0tienen \u00a0prosperidad alguna, pues frente a lo primero ha de se\u00f1alarse que en los \u00a0memoriales \u00a0presentados \u00a0por \u00a0el profesional anunci\u00f3 ser portador de la tarjeta \u00a0profesional \u00a0No. \u00a062.221 \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0Superior de la Judicatura, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0debi\u00f3 \u00a0estar \u00a0acreditado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Fiscal cuando \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0designaci\u00f3n, \u00a0pues la pr\u00e1ctica judicial ense\u00f1a que en estos \u00a0casos \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0abogados conocidos en el despacho, ya porque han actuado en \u00a0otros \u00a0procesos \u00a0o \u00a0por \u00a0conocimiento \u00a0directo \u00a0del \u00a0funcionario judicial.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0lo \u00a0segundo, \u00a0se recuerda que las diligencias de posesi\u00f3n de \u00a0defensores \u00a0o \u00a0apoderados \u00a0hoy \u00a0son \u00a0inoficiosas, \u00a0y \u00a0lo eran por esas calendas, \u00a0porque \u00a0a partir de la vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991 basta \u00a0reconocer \u00a0o \u00a0designar \u00a0al \u00a0defensor \u00a0convencional \u00a0o \u00a0de \u00a0oficio, con el fin de \u00a0dejarlos \u00a0habilitados \u00a0para \u00a0actuar o desempe\u00f1ar el cargo, salvo que el \u00faltimo \u00a0se \u00a0excuse \u00a0con \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0infer\u00eda \u00a0sistem\u00e1ticamente de los \u00a0art\u00edculos \u00a0142 \u00a0y \u00a0147 \u00a0del estatuto procesal vigente a la saz\u00f3n, y se reitera \u00a0ahora \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculo \u00a0132 \u00a0y \u00a0147 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, nuevo C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0 las \u00a0 cosas, \u00a0 resta \u00a0 por \u00a0mirar \u00a0la \u00a0transcendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0derivada \u00a0de \u00a0la ausencia temporal de defensa t\u00e9cnica durante el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0arriba \u00a0establecido con precisi\u00f3n, pues \u00a0ciertamente \u00a0en el mismo se recogieron una serie de pruebas que luego, aunadas a \u00a0otras, \u00a0sirvieron de sustento a la sentencia. Para dilucidar el punto, en primer \u00a0lugar \u00a0ha \u00a0de recordarse c\u00f3mo con insistencia ha sido dicho por la Sala que las \u00a0ausencias \u00a0 \u00a0temporales \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0siempre \u00a0 traducen \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del tr\u00e1mite, porque en virtud del principio de trascendencia que \u00a0sustenta \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0s\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0la \u00a0irregularidad afecta adversamente las \u00a0garant\u00edas \u00a0de los sujetos procesales, o desconoce las bases fundamentales de la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 del \u00a0 juzgamiento, \u00a0resulta \u00a0imperativa \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0igual \u00a0 \u00a0manera, \u00a0 &#8220;que \u00a0 si \u00a0 la \u00a0irregularidad \u00a0 es \u00a0 oportunamente \u00a0corregida, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0el \u00a0profesional \u00a0designado \u00a0pueda \u00a0ejercer \u00a0adecuadamente \u00a0los \u00a0actos \u00a0defensivos \u00a0que pudo haber \u00a0realizado \u00a0durante el tiempo que el procesado careci\u00f3 de defensa t\u00e9cnica, debe \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0no \u00a0ha sido conculcado, puesto que ning\u00fan sentido \u00a0tendr\u00eda \u00a0 invalidar \u00a0el \u00a0proceso \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0vuelva \u00a0a \u00a0tener \u00a0una \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0ya \u00a0tuvo.&#8221; \u00a0(sentencia de casaci\u00f3n \u00a0de\u00a0 \u00a0mayo \u00a027 de 1999, Magistrado Ponente Ricardo Calvete Rangel); y mirado \u00a0el \u00a0proceso en su contexto, es incuestionable que la actividad desplegada por el \u00a0abogado \u00a0designado de oficio y luego por el de confianza, a cuyas actuaciones se \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0referencia, \u00a0cumplieron \u00a0con \u00a0creces \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito garantista de la \u00a0defensa t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo \u00a0lugar, asumiendo que durante el \u00a0referido \u00a0lapso en que el procesado estuvo sin defensor el tr\u00e1mite se concret\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas arriba especificadas, de donde la obligaci\u00f3n \u00a0principal \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0haberse \u00a0contado con ella, se habr\u00eda \u00a0contra\u00eddo \u00a0al \u00a0contrainterrogatorio de los testigos, dicha posibilidad es s\u00f3lo \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0distintas \u00a0formas de poner en pr\u00e1ctica la dial\u00e9ctica probatoria, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0con \u00a0tal derecho lo que en esencia se busca es la participaci\u00f3n \u00a0efectiva \u00a0de los sujetos procesales en la postulaci\u00f3n o aducci\u00f3n de la prueba, \u00a0en \u00a0el \u00a0diligenciamiento \u00a0de la misma y posteriormente en su an\u00e1lisis cr\u00edtico, \u00a0oportunidades \u00a0todas \u00a0ellas \u00a0para \u00a0ejercer el contradictorio, cuya limitaci\u00f3n o \u00a0entorpecimiento \u00a0al sentenciado o a su defensor\u00a0 no alega y menos demuestra \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0estando \u00a0en \u00a0cambio \u00a0acreditado \u00a0que \u00a0los defensores tuvieron \u00a0amplias \u00a0 oportunidades \u00a0 de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0hicieron \u00a0uso \u00a0en \u00a0el \u00a0sumario \u00a0y \u00a0el \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora bien, el \u00a0recurrente \u00a0descalifica el proceso por haberse vinculado como testigo de cargo a \u00a0quien \u00a0fungiera \u00a0como \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza \u00a0del \u00a0procesado \u00a0al \u00a0inicio de la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0 \u00a0preliminar. \u00a0 \u00a0Sin \u00a0 \u00a0embargo, \u00a0 una \u00a0 irregularidad \u00a0 de \u00a0 tales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0configurar\u00eda \u00a0un \u00a0vicio de legalidad que recae exclusivamente \u00a0sobre \u00a0el \u00a0testimonio del impertinente abogado, por el rol que ocup\u00f3 el testigo \u00a0dentro \u00a0del proceso, lo que indudablemente constituir\u00eda un error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, pues el problema gira en torno a la aducci\u00f3n de la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si ello es \u00a0as\u00ed, \u00a0yerra \u00a0el \u00a0censor \u00a0al \u00a0presentar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0en \u00a0el \u00e1mbito de la causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n, pues el \u00a0debate \u00a0as\u00ed \u00a0planteado \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver con la prueba en s\u00ed misma, arrimada al \u00a0proceso \u00a0contra legem, pues es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0abogado \u00a0compareci\u00f3 \u00a0como \u00a0testigo a rendir declaraci\u00f3n en el \u00a0curso de la audiencia p\u00fablica, cuando no pod\u00eda hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0antes \u00a0de la Carta Pol\u00edtica de \u00a01991, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a053-5 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0196 \u00a0de 1971, permit\u00eda a los abogados \u00a0comunicar \u00a0o \u00a0utilizar \u00a0los \u00a0secretos que le hubiese confiado su cliente, con su \u00a0autorizaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0como \u00a0testigo no ten\u00eda ning\u00fan \u00a0impedimento \u00a0 legal \u00a0 o \u00a0\u00e9tico, \u00a0pese \u00a0a \u00a0representar \u00a0a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sin embargo, \u00a0con \u00a0la \u00a0entrada en vigencia de la nueva Carta Pol\u00edtica cambi\u00f3 radicalmente la \u00a0cuesti\u00f3n. \u00a0En \u00a0su \u00a0art\u00edculo 74 se advierte perentoriamente que \u201cEl \u00a0secreto \u00a0profesional \u00a0es inviolable\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0da \u00a0margen \u00a0a \u00a0ninguna \u00a0clase \u00a0de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda legal. \u00a0Precisamente \u00a0la \u00a0Corte Constitucional en la sentencia C-411 de septiembre 28 de \u00a01993, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0declar\u00f3 \u00a0inexequible un aparte del art\u00edculo 284 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991 en cuanto contemplaba una excepci\u00f3n al \u00a0mismo, \u00a0determin\u00f3 que \u201ccomo en el caso del derecho a \u00a0la \u00a0vida, en el del secreto profesional la Carta no dej\u00f3 margen alguno para que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0se\u00f1alara bajo qu\u00e9 condiciones puede leg\u00edtimamente violarse un \u00a0derecho \u00a0rotulado \u00a0\u201cinviolable\u201d. \u00a0Esa \u00a0calidad de inviolable que atribuye la \u00a0Carta \u00a0al \u00a0secreto \u00a0profesional, \u00a0determina que no sea siquiera optativo para el \u00a0profesional \u00a0vinculado \u00a0por \u00a0\u00e9l, \u00a0revelarlo \u00a0o \u00a0abstenerse \u00a0de \u00a0hacerlo. \u00a0Est\u00e1 \u00a0obligado a guardarlo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0debe \u00a0reconocerse que el abogado no pod\u00eda acudir al proceso, en ning\u00fan \u00a0caso \u00a0y \u00a0bajo ning\u00fan pretexto, en calidad de testigo con el fin de proporcionar \u00a0datos \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0conocido \u00a0como \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0pues con ello se \u00a0contrari\u00f3 \u00a0el \u00a0mandamiento \u00a0prescrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0284-2 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente \u00a0a \u00a0la \u00a0saz\u00f3n, hoy art\u00edculo 268 de la ley 600 de \u00a02000, \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0a \u00a0los \u00a0abogados, \u00a0entre otros, como personas que no est\u00e1n \u00a0obligadas \u00a0a \u00a0declarar \u00a0sobre aquello que se les ha confiado o a ha llegado a su \u00a0conocimiento por raz\u00f3n de su profesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0se \u00a0reitera, el yerro debi\u00f3 \u00a0anunciarse \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, caso en el cual no \u00a0s\u00f3lo \u00a0era \u00a0necesario \u00a0probar \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0estimar \u00a0los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0dio validez a un elemento de persuasi\u00f3n aducido al proceso sin las \u00a0formalidades \u00a0exigidas \u00a0por \u00a0la ley, sino demostrar la incidencia del desacierto \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0de la verdad f\u00e1ctica y en las premisas conclusivas del \u00a0fallo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda \u00a0cumplirse mediante un an\u00e1lisis en conjunto del \u00a0restante material aducido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0la \u00a0censura \u00a0fincada en que la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0emitida \u00a0al \u00a0procesado \u00a0para \u00a0notificarle \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n que lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0fue enviada a una direcci\u00f3n equivocada, no conlleva \u00a0ninguna \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de los derechos del procesado, pues para entonces el mismo \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0contumaz \u00a0y la naturaleza de la decisi\u00f3n exclu\u00eda su notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0al \u00a0mismo, \u00fanico caso en el cual era necesario, y contin\u00faa si\u00e9ndolo \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de 2000 (art\u00edculo 179), citar, previamente a la fijaci\u00f3n del \u00a0estado, \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0sostenido la doctrina de la \u00a0Sala, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0en los \u00a0autos \u00a0de 17 de junio de 1998, radicado 14.519 y de octubre 15 de 1998, radicado \u00a010.796. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las anteriores observaciones son suficientes \u00a0para desestimar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo. \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se \u00a0invoque \u00a0debe \u00a0ser coherente, clara y puntual para que corresponda al desarrollo \u00a0del \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddico imprescindible para quebrar la sentencia, como lo \u00a0pretende \u00a0el \u00a0actor.\u00a0 \u00a0Es \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0el \u00a0encargado \u00a0de conducir con \u00a0propiedad \u00a0al juzgador al interior de la censura, indic\u00e1ndole los yerros en los \u00a0que \u00a0estima \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0y \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera influyeron \u00e9stos en la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto de mostrar con claridad que, de no haberse cometido \u00a0tales anomal\u00edas, otras ser\u00edan las conclusiones de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0t\u00f3nica, \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0combatir \u00a0la ilegalidad de las \u00a0sentencias \u00a0promovidas \u00a0a \u00a0causa \u00a0de errores cometidos sobre las probanzas, para \u00a0que \u00a0tenga \u00a0vocaci\u00f3n de \u00e9xito, exige la especificaci\u00f3n del yerro indicando si \u00a0es \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho y, trat\u00e1ndose de la primera de las formas, se\u00f1alar \u00a0si \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0es \u00a0de existencia o de identidad, o si lo que se vulner\u00f3 \u00a0fueron \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica \u2013falso \u00a0raciocinio-, sin olvidar su debida e inevitable demostraci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la incidencia o el efecto inmediato del error en la construcci\u00f3n de \u00a0la respectiva sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 este \u00a0horizonte, \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0es \u00a0permitido, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0prueba, \u00a0mezclar \u00a0indistintamente \u00a0argumentos para defender la tesis del falso juicio de identidad \u00a0y \u00a0la \u00a0del \u00a0falso raciocinio, si se da en reconocer que en aqu\u00e9l el yerro recae \u00a0sobre \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material de la prueba y de ah\u00ed surge la distorsi\u00f3n en su \u00a0sentido \u00a0cabal \u00a0e \u00a0\u00edntegro, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9ste el error se produce en el \u00a0proceso \u00a0intelectivo \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0asigna peso o fuerza de convicci\u00f3n a la \u00a0prueba \u00a0analizada, \u00a0sin \u00a0que sea necesario verificar alguna especie de mengua en \u00a0su integridad o contenido material u objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, como acertadamente lo destaca \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0es \u00a0indudable \u00a0que el demandante entremezcla \u00a0indebidamente \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0uno y otro sentido del error de \u00a0hecho, como pasa a verificarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La cr\u00edtica que se hace a la evaluaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0vertidos por Betty Tovar, Ana Rosa de P\u00e9rez y Jorge Trujillo, \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0concreta \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cgen\u00e9rica \u00a0afirmaci\u00f3n\u201d \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0se \u00a0adujo \u00a0en la \u00a0sentencia, \u00a0 en \u00a0cuanto \u00a0les \u00a0\u201chizo \u00a0decir \u00a0a \u00a0estos \u00a0testimonios \u00a0 algo \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 sentido \u00a0 literal \u00a0 y \u00a0 natural\u00edstico \u00a0 no \u00a0expresaron\u201d, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal hace la siguiente \u00a0aseveraci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPluralidad \u00a0de versiones testimoniales, \u00a0no \u00a0infirmadas, \u00a0probatoriamente, \u00a0no \u00a0solamente \u00a0dan \u00a0fe \u00a0de los malos tratos y \u00a0amenazas \u00a0que \u00a0el \u00a0imputado lanzaba contra su c\u00f3nyuge, la denunciante, sino que \u00a0avalan \u00a0la \u00a0postura \u00a0procesal \u00a0que \u00e9sta ha reiterado, para afianzar la sospecha \u00a0que \u00a0lanz\u00f3 \u00a0contra \u00a0su \u00a0marido, \u00a0inmediatamente despu\u00e9s del atentado de que se \u00a0hizo \u00a0v\u00edctima (\u2026) No otro alcance tienen los testimonios de Betty Tovar (fls. \u00a0126 \u00a0ss. \u00a0cd. \u00a0Orig. \u00a0No. \u00a01), \u00a0como \u00a0ex \u00a0empleada \u00a0del \u00a0servicio dom\u00e9stico del \u00a0matrimonio \u00a0de \u00a0autos. \u00a0En \u00a0la misma direcci\u00f3n se expresa la otras ex empleada, \u00a0Ana Rosa Mora de P\u00e9rez (fls. 152 ss. idid\u00e9m)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, al iniciar la fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 cargo \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 aduce \u00a0que \u00a0de \u00a0tal \u00a0s\u00edntesis, \u00a0la \u00a0transcrita, \u00a0\u201ces \u00a0evidente que el Tribunal apreci\u00f3 err\u00f3neamente \u00a0y \u00a0sin \u00a0ce\u00f1imiento a las reglas de la sana cr\u00edtica\u201d \u00a0porque \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta las circunstancias sobre la forma como los testigos \u00a0adquirieron \u00a0el conocimiento sobre lo que declararon, esto es por comentarios de \u00a0otros, \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0culminar \u00a0 \u00a0afirmando \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 \u201ctergivers\u00f3 \u00a0y \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0(falso juicio de identidad) el alcance \u00a0de \u00a0varios hechos indicadores (art\u00edculos 300 y 303 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal), \u00a0porque \u00a0de estos testimonios construy\u00f3 el indicio sobre la agresividad \u00a0permanente \u00a0y \u00a0la \u00a0puesta \u00a0en \u00a0acto de esa violencia con acudimiento de terceros \u00a0(autores materiales del hecho)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La perplejidad es inevitable, pues no pod\u00eda \u00a0reprocharse \u00a0sobre un mismo aspecto de la prueba que el Tribunal distorsion\u00f3 su \u00a0sentido \u00a0literal \u00a0y \u00a0natural\u00edstico \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo cuestionarlo porque al \u00a0analizarla \u00a0se \u00a0alej\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que informan la sana cr\u00edtica. Como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0resalta \u00a0la Procuradora Delegada, un planteamiento de ese jaez \u00a0atenta \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y tal grado de confusi\u00f3n \u00a0conceptual conspira contra la prosperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0testimonio de Mar\u00eda del \u00a0Pilar \u00a0Rivera, \u00a0cuya \u00a0cr\u00edtica \u00a0se \u00a0concentra \u00a0en la credibilidad que a su dicho \u00a0otorg\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u201cpor \u00a0el \u00a0simple hecho de ser \u00a0amiga \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 denunciante\u201d, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0reconocido \u00a0que \u00a0en \u00a0sus \u00a0primeras \u00a0intervenciones \u00a0la \u00a0v\u00edctima no mencion\u00f3 su \u00a0nombre, \u00a0no \u00a0obstante tratarse de la persona a quien supuestamente el denunciado \u00a0le \u00a0hab\u00eda confesado su crimen, aspectos que en su criterio debieron hacer dudar \u00a0de \u00a0su \u00a0veracidad, encuentra la Sala que de una lectura integral del texto de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0deponente, \u00a0la \u00a0misma jam\u00e1s refiri\u00f3 que la llamada que \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0procesado TRUJILLO CABRERA reclam\u00e1ndole por su amistad con Gloria \u00a0Garc\u00eda, \u00a0se \u00a0hubiese hecho en la misma fecha de los hechos, y en cambio, de los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del escrito presentado por la denunciante el 27 de noviembre de 1995, \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0llamada \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la denuncia y \u00a0primeras ampliaciones de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, en el aludido escrito que obra al \u00a0folio \u00a0133 \u00a0del \u00a0cuaderno No. 1, la se\u00f1ora Gloria Garc\u00eda, puso en conocimiento \u00a0de la Fiscal\u00eda los siguientes hechos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. Durante los \u00faltimos meses de octubre \u00a0y \u00a0noviembre, he sido sometida por parte del denunciado a toda clase de insultos \u00a0y \u00a0torturas \u00a0psicol\u00f3gicas \u00a0v\u00eda \u00a0telef\u00f3nica, \u00a0es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el se\u00f1or Alvaro \u00a0Trujillo \u00a0Cabrera, \u00a0me \u00a0llama \u00a0constantemente \u00a0me \u00a0dirige toda clase de palabras \u00a0soeces \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0que se lamenta porque yo no estoy muerta, con esta \u00a0actitud \u00a0no \u00a0s\u00f3lo ha acabado con mi tranquilidad personal sino de mis hijas que \u00a0son presa de nervios y de la desesperaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0de lo expuesto en el punto \u00a0anterior \u00a0se ha dedicado a llamar a las personas que me conocen y con quienes de \u00a0alguna \u00a0 manera \u00a0 tengo \u00a0 comunicaci\u00f3n, \u00a0 entre \u00a0 estas \u00a0 personas \u00a0est\u00e1n \u00a0las \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cZulma \u00a0Valencia \u00a0(&#8230;), \u00a0a \u00a0quien llama \u00a0constantemente \u00a0 y \u00a0 le \u00a0 manifiesta \u00a0\u2018que \u00a0si \u00a0se \u00a0sigue \u00a0metiendo \u00a0con \u00a0esa \u00a0hijueputa, corre peligro su \u00a0vida\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1orita Mar\u00eda del Pilar Mu\u00f1oz (\u2026), \u00a0a \u00a0quien \u00a0le manifest\u00f3 refiri\u00e9ndose a la suscrita en los peores t\u00e9rminos, que \u00a0yo \u00a0deb\u00eda \u00a0haberme \u00a0muerto y que lo \u00fanico que hago es mandar a mis hijas a que \u00a0le pidan plata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0quiera que ese despacho conoce de \u00a0estos \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0ya se han presentado antecedentes en los cuales mi integridad \u00a0f\u00edsica \u00a0ha estado en peligro, solicito del Estado amparo a los m\u00e1s elementales \u00a0derechos, \u00a0como \u00a0son el derecho a la vida y a la tranquilidad, sugiero ser\u00eda el \u00a0caso \u00a0 caucionar \u00a0 y \u00a0 advertir \u00a0 al \u00a0 denunciado \u00a0 para \u00a0 que \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0termine\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0informaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0la que motiv\u00f3 la \u00a0orden \u00a0de \u00a0escuchar en declaraci\u00f3n a Mar\u00eda del Pilar Mu\u00f1oz Rivera, la cual se \u00a0recepcion\u00f3 \u00a0casi \u00a0un \u00a0a\u00f1o despu\u00e9s, el 14 de noviembre de 1996, quien sobre la \u00a0aludida llamada expres\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPREGUNTADO: \u00a0 S\u00edrvase \u00a0 informar \u00a0al \u00a0despacho \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0vez \u00a0que habl\u00f3 con el se\u00f1or ALVARO TRUJILO \u00a0CABRERA, \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0t\u00e9rminos \u00a0lo \u00a0hizo. \u00a0CONTESTO: \u00a0La \u00a0fecha exacta no sabr\u00eda \u00a0decirla, \u00a0tal \u00a0vez \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0un \u00a0a\u00f1o. \u00a0No \u00a0se \u00a0porque \u00e9l me llam\u00f3 a mi \u00a0apartamento \u00a0y \u00a0se \u00a0inici\u00f3 la conversaci\u00f3n telef\u00f3nica muy cordial, saludo muy \u00a0bien, \u00a0me \u00a0saludo \u00a0bien, me dijo que como estaba la mujer esa, le dije que cu\u00e1l \u00a0mujer? \u00a0dado \u00a0que \u00a0no \u00a0conozco a ninguna amiga de \u00e9l, me dijo que con GLORIA la \u00a0perra \u00a0esa, \u00a0yo \u00a0le \u00a0dije que para qu\u00e9 me llama para eso, que yo no ten\u00eda nada \u00a0que \u00a0saber de ella, que si \u00e9l quer\u00eda saber algo de ella, que buscara por otras \u00a0fuentes, \u00a0me \u00a0dijo que era que esa mujer era una malparida, utiliz\u00f3 un t\u00e9rmino \u00a0soez \u00a0 para \u00a0expresarse \u00a0de \u00a0ella \u00a0(\u2026) \u00a0y \u00a0remat\u00f3 \u00a0su \u00a0llamada \u00a0diciendo \u00a0que \u00a0lastimosamente \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0podido \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0su \u00a0cometido \u00a0de \u00a0matar \u00a0a esa \u00a0perra\u2026\u201d (fl. 150) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como puede verse, queda sin piso el reclamo \u00a0del \u00a0censor, \u00a0pues \u00a0tiene una explicaci\u00f3n l\u00f3gica el que la denunciante no haya \u00a0suministrado \u00a0el nombre de la testigo en la denuncia y posterior ampliaci\u00f3n, ya \u00a0que \u00a0los hechos relatados por la deponente tuvieron ocurrencia con posterioridad \u00a0a \u00a0tales \u00a0actos \u00a0procesales, \u00a0esto \u00a0es entre los meses de octubre y noviembre de \u00a01995, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0la denuncia fue presentada el 17 de enero del mismo a\u00f1o y \u00a0la primera ampliaci\u00f3n el 25 siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0alrededor \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0denunciante, \u00a0a \u00a0quien \u00a0seg\u00fan \u00a0el demandante el Tribunal le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0valor \u00a0por \u00a0el \u00a0simple \u00a0hecho de provenir de una mujer, obviando que el \u00a0mismo \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0la sospecha, no se corresponde con la realidad integral del \u00a0fallo, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0es \u00a0cierto que se adujo su condici\u00f3n de mujer como una de \u00a0las \u00a0razones \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0su \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0dieron \u00a0otras que se \u00a0observaron \u00a0 m\u00e1s \u00a0relevantes \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0el \u00a0censor \u00a0interesadamente. \u00a0As\u00ed \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0al \u00a0folio \u00a011 \u00a0de la sentencia se dijo lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 serie \u00a0 concatenada \u00a0de \u00a0hechos, \u00a0episodios \u00a0y, \u00a0rep\u00edtase, circunstancias puestas de presente, desde un comienzo, \u00a0por \u00a0la \u00a0denunciante, \u00a0como \u00a0persona \u00a0que \u00a0vivi\u00f3 \u00a0y \u00a0padeci\u00f3, directamente, la \u00a0divergencia \u00a0causal \u00a0que precipit\u00f3 la ruptura de un v\u00ednculo matrimonial con el \u00a0encartado \u00a0TRUJILLO \u00a0CABRERA, \u00a0ni \u00a0se desvaneci\u00f3 en el curso del proceso, ni se \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0su \u00a0falacia \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la mera fantas\u00eda o invenci\u00f3n, originada \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pasi\u00f3n \u00a0 \u00a0vindicativa \u00a0 u \u00a0 otra \u00a0 de \u00a0 inexplicable \u00a0 aceptaci\u00f3n \u00a0procesal-jur\u00eddica. \u00a0All\u00ed no se observa contradicci\u00f3n o mentira evidenciada en \u00a0los \u00a0relatos \u00a0reiterados. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0dicha \u00a0cadena \u00a0sumatoria, se fue \u00a0robusteciendo \u00a0en el devenir de la investigaci\u00f3n, con la pluralidad testimonial \u00a0de \u00a0quienes, en forma directa y personal, presenciaron, oyeron o supieron de los \u00a0malos \u00a0tratos, \u00a0ofensas \u00a0y \u00a0amenazas \u00a0que el inculpado hizo contra su esposa. El \u00a0mismo \u00a0admite \u00a0que, \u00a0en \u00a0alguna \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0\u201cle \u00a0dio \u00a0una palmada porque lleg\u00f3 \u00a0tarde&#8230;\u201d(fl. \u00a060 \u00a0ss. \u00a0orig. \u00a0No. \u00a01); \u00a0este panorama procesal configura, sin \u00a0m\u00e1s, \u00a0 un \u00a0 antecedente \u00a0cierto, \u00a0irrefutable, \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0probatoria \u00a0para vincular la consecuencia \u00a0que, \u00a0como \u00a0interrogante, \u00a0ha \u00a0gravitado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0qui\u00e9n es el autor y \u00a0determinador \u00a0 del \u00a0 suceso \u00a0il\u00edcito \u00a0denunciado? \u00a0Qui\u00e9n \u00a0ten\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 causaci\u00f3n? \u00a0 Qu\u00e9 \u00a0causalidad \u00a0 \u00a0pudo \u00a0 \u00a0inspirar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0idea \u00a0 \u00a0criminosa \u00a0 fallida?\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, las afirmaciones efectuadas \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0est\u00e1n \u00a0concatenadas con el an\u00e1lisis \u00a0integral \u00a0realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0lo \u00a0que \u00a0lleva \u00a0al \u00a0traste \u00a0la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0 no \u00a0 prospera \u00a0 el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, como en este caso no hay lugar a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n y, por ende, se le tributar\u00e1 ejecutoria a la sentencia, cualquier \u00a0decisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0eventual favorabilidad por la puesta en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0deber\u00e1 \u00a0adoptarla \u00a0el juez de ejecuci\u00f3n de penas y medidas de \u00a0seguridad, \u00a0seg\u00fan lo previsto en el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA RIPOLL\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia \u00a0de casaci\u00f3n 11.471 del 15 de diciembre de \u00a02000, Magistrado Ponente Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16896 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 149 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., veintiuno de noviembre de dos mil dos. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Juzga \u00a0la Corte en sede de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5982","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5982"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5982\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}