{"id":5981,"date":"2023-09-08T16:24:00","date_gmt":"2023-09-08T16:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1688725-06-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:24:00","modified_gmt":"2023-09-08T16:24:00","slug":"1688725-06-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1688725-06-02\/","title":{"rendered":"16887(25-06-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16887 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 066\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C. veinticinco (25) de junio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de septiembre 14 de 1999, por medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales, confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a07\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad de fecha 18 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a los procesados LUZ MAR\u00cdA \u00a0LOPERA \u00a0GIRALDO, \u00a0JAIRO SALAZAR ARISTIZABAL, PEDRO YEZID V\u00c9LEZ TREJOS y LUCELIA \u00a0YEPES \u00a0ALZATE de los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n y falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico. \u00a0En \u00a0igual \u00a0sentido \u00a0resolvi\u00f3 respecto de los se\u00f1ores \u00a0HERNANDO \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0CARMONA, \u00a0JUAN \u00a0DIEGO \u00a0SERNA \u00a0MOLINA \u00a0y MAR\u00cdA MARCELA YEPES \u00a0G\u00d3MEZ por los delitos por los cuales fueron convocados a juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cumplido el tr\u00e1mite previsto para el recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n, la Corte proveer\u00e1 sobre la demanda presentada por \u00a0el funcionario de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- La presente actuaci\u00f3n tuvo su origen en \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del \u00a0presupuesto de la Industria Licorera de \u00a0Caldas \u00a0en \u00a0la hallaron cuentas repetidas a nombre de HERNANDO JIM\u00c9NEZ CARDONA, \u00a0por \u00a0un \u00a0valor mensual de $1.000.000.oo pesos, por concepto de la participaci\u00f3n \u00a0publicitaria \u00a0de dicha Empresa en eventos automovil\u00edsticos. A la investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0allegaron \u00a0las \u00a0cuentas de cobro que originaron los pagos y sus soportes, lo \u00a0mismo \u00a0que \u00a0los \u00a0cheques \u00a0girados para cancelarlos. As\u00ed mismo, se llev\u00f3 a cabo \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0a \u00a0los \u00a0archivos \u00a0de Auto Club del Valle, \u00a0estableci\u00e9ndose \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0corrido \u00a0varias \u00a0v\u00e1lidas, en las que hab\u00eda \u00a0participado \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la Industria Licorera de Caldas el se\u00f1or JUAN DIEGO \u00a0SERNA MOLINA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a09\u00aa \u00a0Delegada \u00a0ante los \u00a0Juzgados \u00a0Penales \u00a0del Circuito de Manizales, mediante resoluci\u00f3n de mayo 24 de \u00a01996, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0apertura de investigaci\u00f3n con miras a cumplir \u00a0las \u00a0finalidades \u00a0del \u00a0art\u00edculo 334 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca, as\u00ed pues, fueron indagados LUZ MARINA LOPERA GIRALDO, MARCELA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0YEPES \u00a0G\u00d3MEZ, JUAN DIEGO SERNA MOLINA, HERNANDO JIM\u00c9NEZ CARMONA, LUISA \u00a0FERNANDA \u00a0 JARAMILLO \u00a0GUTI\u00c9RREZ, \u00a0PEDRO \u00a0YESID \u00a0V\u00c9LEZ \u00a0TREJOS, \u00a0JAIRO \u00a0SALAZAR \u00a0ARISTIZABAL y LUCELIA YEPES DE FRANCO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0momento \u00a0de \u00a0resolver \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 de \u00a0los \u00a0indagados \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0imponer \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0contra LUCELIA YEPES DE FRANCO por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0delito en calidad de \u00a0c\u00f3mplices \u00a0a \u00a0MARCELA MAR\u00cdA YEPES, JUAN DIEGO SERNA, HERNANDO JIM\u00c9NEZ CARMONA \u00a0y \u00a0LUZ MARINA LOPERA GIRALDO; con medida de aseguramiento de conminaci\u00f3n por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0culposo a PEDRO YESID V\u00c9LEZ, JAIRO SALAZAR ARISTIZABAL, a \u00a0la \u00a0vez, \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0afectar \u00a0con medida de aseguramiento a LUISA FERNANDA \u00a0JARAMILLO, \u00a0MARCELA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0YEPES \u00a0y JUAN DIEGO SERNA a los dos \u00faltimos por el \u00a0delito de falsedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0ser recurrida la anterior decisi\u00f3n fue \u00a0adicionada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0ad-quem \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0incluir \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva proferida contra LUCELIA YEPES DE FRANCO \u00a0y \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0LOPERA \u00a0GIRALDO los delitos de falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0concurso, la primera como determinadora y la segunda como autora y \u00a0contra \u00a0MARCELA MAR\u00cdA YEPES se profiere medida de aseguramiento de cauci\u00f3n por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado en concurso, y se modifica en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0JAIRO \u00a0SALAZAR \u00a0ARISTIZABAL \u00a0por \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n en \u00a0concurso \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0publico tambi\u00e9n en concurso, \u00a0revocando \u00a0la \u00a0libertad \u00a0concedida \u00a0a \u00a0las procesadas LUCELIA YEPES y LUZ MAR\u00cdA \u00a0LOPERA (fl. 815 cdno 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cumplida la fase investigativa, se clausur\u00f3 \u00a0la \u00a0etapa \u00a0instructiva \u00a0(fl. 1086 cdno 4) y luego de surtido el traslado de ley, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a09\u00aa Delega ante los Juzgados Penales del Circuito, el 16 de junio \u00a0de \u00a01997 \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria contra los sindicados, por los delitos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0les \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0(fl. \u00a01254 cdno \u00a04). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0Penal del Circuito de Manizales, el que mediante sentencia de \u00a0diciembre \u00a028 \u00a0de \u00a01998, \u00a0absolvi\u00f3 a los acusados, que al ser impugnada por los \u00a0representantes \u00a0de la Parte Civil, Ministerio P\u00fablico y Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por el Tribunal Superior de Manizales mediante la suya \u00a0de \u00a0septiembre \u00a014 \u00a0de \u00a01999, \u00a0que suscit\u00f3 la inconformidad de la Fiscal\u00eda 9\u00aa \u00a0Delegada \u00a0 \u00a0ante \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0Juzgados \u00a0 \u00a0Penales \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Circuito, \u00a0 recurriendo \u00a0extraordinariamente en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado, la \u00a0Fiscal \u00a09\u00aa \u00a0Delegada \u00a0ante los Jueces Penales del Circuito presenta tres cargos \u00a0que \u00a0enuncia, \u00a0el \u00a0primero, con apoyo en la causal tercera del art\u00edculo 220 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0y los dos restantes al amparo de la \u00a0causal primera cuerpo segundo del citado art\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Cargo Primero: \u00a0Solicita \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia, por violaci\u00f3n al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0al \u00a0omitirse toda consideraci\u00f3n sobre los delitos de falsedad \u00a0imputados \u00a0a \u00a0los procesados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y que fueron objeto \u00a0de apelaci\u00f3n contra la sentencia de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que el Tribunal rehus\u00f3 revisar la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria en relaci\u00f3n con los delitos aludidos imputados a LUCELIA \u00a0YEPES \u00a0DE \u00a0FRANCO, \u00a0LUZ \u00a0MAR\u00cdA LOPERA GIRALDO, JAIRO SALAZAR ARISTIZABAL, PEDRO \u00a0YESID \u00a0V\u00c9LEZ TREJOS y MARCELA MAR\u00cdA YEPES G\u00d3MEZ, incurriendo en la causal 2\u00aa \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, vigente para la fecha de \u00a0los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0a pesar de que la Fiscal\u00eda, el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico y el representante de la parte Civil impugnaron el fallo en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se abstuvo de revisarlo indicando que \u201cal \u00a0no plantearse ning\u00fan debate jur\u00eddico que permita sin lugar \u00a0a \u00a0dudas \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0tomar \u00a0partido \u00a0(sic) \u00a0en \u00a0el asunto, pues ni refutan, ni \u00a0combaten, \u00a0ni \u00a0contradicen \u00a0de \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0los \u00a0supuestos esbozados en este \u00a0extremo \u00a0del \u00a0prove\u00eddo \u00a0nos \u00a0abstendremos \u00a0de \u00a0hacer pronunciamiento alguno\u201d. \u00a0Por \u00a0lo anterior, expone la recurrente que en vista de \u00a0la \u00a0\u00edntima \u00a0conexidad \u00a0entre los delitos, toda vez que las falsedades sirvieron \u00a0como \u00a0medio \u00a0para la comisi\u00f3n de los peculados, los argumentos expuestos por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0estaban \u00a0obviamente \u00a0dirigidos \u00a0contra \u00a0el fallo absolutorio en ambos \u00a0extremos. \u00a0\u201cPero, \u00a0si \u00a0esto \u00a0no \u00a0se entendi\u00f3 as\u00ed, \u00a0hubiera \u00a0bastado \u00a0con \u00a0mirar \u00a0en \u00a0el \u00a0memorial \u00a0sustentatorio \u00a0de \u00a0la apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por el Ministerio P\u00fablico y no habr\u00eda quedado ni la menor duda de \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se demostraba con claridad que las falsedades, a pesar de la prueba, \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0ignoradas \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0que eran \u00a0claramente \u00a0demostrativas \u00a0de la peculaci\u00f3n. (fl. 2124 \u00a0cdno \u00a06). \u00a0En \u00a0apoyo \u00a0a \u00a0su \u00a0planteamiento acude a presentar transcripciones del \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0efectuada por el Ministerio P\u00fablico, para concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0grave \u00a0omisi\u00f3n \u00a0conlleva a que el debido proceso se haya conculcado al \u00a0pretermitir \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0este \u00a0delito, para una decisi\u00f3n que lo \u00a0admit\u00eda \u00a0y \u00a0que \u00a0cumpl\u00eda con los requisitos suficientes para que el recurso se \u00a0desatara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita la anulaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0para \u00a0que el Tribunal desate el recurso, sobre el extremo procesal de las \u00a0falsedades, omitido al resolverlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Segundo cargo.- \u00a0De \u00a0manera \u00a0subsidiaria \u00a0invoca \u00a0la causal primera, cuerpo segundo del art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de ley \u00a0sustancial, por error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0da \u00a0por \u00a0probado \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato verbal para la \u00a0publicidad \u00a0que \u00a0fue \u00a0pagada, \u00a0mientras que en la sentencia de segunda instancia \u00a0ese \u00a0contrato \u00a0se \u00a0da \u00a0como \u00a0probable para generar duda sobre su existencia como \u00a0fundamento de la decisi\u00f3n absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0consider\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que se hubiera celebrado un \u00a0contrato \u00a0verbal entre el Gerente de la Industria Licorera de Caldas y el se\u00f1or \u00a0HERNANDO \u00a0JIMENEZ, con base en la aplicaci\u00f3n de viejas disposiciones que fueron \u00a0derogadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a080 \u00a0de \u00a01993, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0descarta \u00a0de \u00a0plano \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, \u00a0porque no era \u00a0permitido \u00a0que \u00a0el \u00a0convenio \u00a0de publicidad pudiera celebrarse verbalmente, pues \u00a0claramente \u00a0las \u00a0normas \u00a0exigen \u00a0que los contratos estatales cualquiera que sean \u00a0deben celebrarse por escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica que si el Tribunal hubiera consultado \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho administrativo habr\u00eda advertido que las normas civiles \u00a0que \u00a0rigen \u00a0los \u00a0contratos entre los \u201cprivados\u201d (sic) eran inaplicables y la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la inexistencia del contrato se hubiera disipado, produci\u00e9ndose un \u00a0efecto diferente en el fallo que ser\u00eda de car\u00e1cter condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega, \u00a0que \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0prueban \u00a0la \u00a0contrataci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0autoridades \u00a0estatales, \u00a0fueron \u00a0desfiguradas \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0sus \u00a0dimensiones objetivas y ello constituye un error de hecho \u00a0por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0Tercer \u00a0 \u00a0cargo.- \u00a0 \u00a0Acusa \u00a0la sentencia de haber incurrido en violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por error manifiesto de derecho por falso juicio de legalidad, \u00a0al \u00a0dar \u00a0por \u00a0inexistente el testimonio del se\u00f1or HERNANDO JIM\u00c9NEZ (fl. 7 cdno \u00a01) \u00a0recaudado en la investigaci\u00f3n previa, quien fue posteriormente vinculado al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0conculc\u00e1ndose \u00a0desde antes sus \u00a0derechos constitucionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice que al no valorarse la referida prueba, \u00a0se \u00a0ha \u00a0faltado \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, 254 y 294 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente para la \u00e9poca, viol\u00e1ndose indirectamente los art\u00edculos 6 de la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a02, \u00a0133, \u00a0219 y 221 del C\u00f3digo Penal, pues de haberse tenido en \u00a0cuenta tales art\u00edculos se hubieran aplicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0 que \u00a0 dicho \u00a0 testimonio \u00a0 tiene \u00a0importancia \u00a0decisiva \u00a0para \u00a0producir \u00a0certeza en el funcionario y para despejar \u00a0las \u00a0dudas \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0para \u00a0confirmar \u00a0el fallo \u00a0absolutorio; \u00a0sin \u00a0embargo, en la sentencia de primera instancia, se afirm\u00f3 que \u00a0las \u00a0conductas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0antijur\u00eddicas, \u00a0ni \u00a0el \u00a0peculado, ni las falsedades \u00a0documentales, \u00a0a\u00fan las p\u00fablicas, porque no produjeron da\u00f1o alguno de modo que \u00a0la valoraci\u00f3n del mencionado testimonio fue relegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0destacar los argumentos centrales \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0aquellos, \u00a0especialmente \u00a0del \u00a0de \u00a0segundo grado, se contrapuso al testimonio de \u00a0HERNANDO \u00a0JIM\u00c9NEZ CARMONA quien neg\u00f3 abiertamente que hubiera convenido alg\u00fan \u00a0contrato \u00a0de \u00a0publicidad \u00a0para \u00a0las \u00a0v\u00e1lidas \u00a0automovil\u00edsticas, \u00a0por lo que la \u00a0censora \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0esta \u00a0declaraci\u00f3n frente a las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0radica \u00a0en \u00a0lo \u00a0esencial \u00a0o \u00a0no \u00a0de \u00a0la existencia del \u00a0contrato, \u00a0pero que con la declaraci\u00f3n en comento se hubiera erradicado la duda \u00a0de que nunca existi\u00f3 el contrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SUJETO PROCESAL NO RECURRENTE \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0HERNANDO \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0CARMONA, \u00a0JUAN \u00a0DIEGO \u00a0SERNA \u00a0MOLINA y MARCELA MAR\u00cdA YEPES G\u00d3MEZ, se \u00a0opone \u00a0 a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0argumentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- En cuanto al primer cargo, el demandante \u00a0olvid\u00f3 \u00a0indicar \u00a0la \u00a0trascendencia que la pretendida irregularidad ha tenido en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0ello \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0qued\u00f3 \u00a0incompleto. En lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0no \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de manera \u00a0concreta, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0relevaba \u00a0al juzgador de segunda instancia del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0inconformidad. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0agrega \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0Agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0al \u00a0asunto, \u00a0aclar\u00f3 \u00a0que era a \u00e9ste sujeto \u00a0procesal a quien le correspond\u00eda demandar en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Sobre el segundo cargo, destaca errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la falta de indicaci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0medio \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0vulnerado\u00a0 en el cargo, ni tampoco cu\u00e1les \u00a0preceptos \u00a0sustanciales \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0violado \u00a0indirectamente, destacando que en \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0reproches es indispensable integrar la proposici\u00f3n jur\u00eddica de \u00a0forma \u00a0completa \u00a0o por lo menos que de la formulaci\u00f3n del cargo se desprendiera \u00a0la \u00a0misma \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0equ\u00edvocos, \u00a0aspectos \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0se hizo \u00a0menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- Al examen del tercer reproche,\u00a0 echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba que se dej\u00f3 de \u00a0apreciar \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se\u00f1ala que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0olvid\u00f3 \u00a0indicar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera los dem\u00e1s medios de persuasi\u00f3n no \u00a0alcanzaban \u00a0a \u00a0soportar \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del fallo de haberse contado con la prueba \u00a0desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, anot\u00f3 que la impugnante no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el principio de unidad jur\u00eddica de manera que por esta raz\u00f3n \u00a0no \u00a0repar\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expresados, en los fallos de primera y segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0consider\u00f3 \u00a0que la demandante ha debido examinar unos y \u00a0otros \u00a0frente a la prueba considerada como ilegal, pero que en todo caso en nada \u00a0habr\u00eda cambiado las conclusiones del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no desvirt\u00fao la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad que amparan los fallos de instancia, \u00a0raz\u00f3n por la cual solicita no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL PROCURADOR \u00a0DELEGADO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Ministerio P\u00fablico en lo Penal, sugiere \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, dado los errores que presenta la confecci\u00f3n \u00a0de la demanda, los cuales sintetiza de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0conocido \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0no le asiste raz\u00f3n a la demandante, en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0hacer \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0en buena parte la realidad procesal; en segundo lugar, no demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0trascendencia\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0presunta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido proceso ya que \u00a0s\u00f3lo dej\u00f3 planteado el reproche en este sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0vez de destacar el yerro t\u00e9cnico que \u00a0presenta \u00a0la demanda, el Ministerio P\u00fablico sostiene que es claro que contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0estimado \u00a0por \u00a0la censora, el Tribunal se ocupo satisfactoriamente de las \u00a0glosas \u00a0que \u00a0planteara \u00a0la apelante y, por consiguiente, no hay lugar a predicar \u00a0la \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0siendo oportuno se\u00f1alar que la libelista se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0fundar la nulidad en el hecho de que el Ministerio P\u00fablico si se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0en \u00a0concreto \u00a0de \u00a0las \u00a0falsedades y que sin embargo, no se le respondi\u00f3 \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0bajo \u00a0esta perspectiva es claro que la actora no ten\u00eda inter\u00e9s \u00a0para recurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, se resolvieron las \u00a0inquietudes \u00a0del \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0quien centr\u00f3 el debate en el \u00a0dictamen \u00a0grafot\u00e9cnico. \u00a0Al respecto el superior indic\u00f3 que \u00e9ste no conduc\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de las falsedades, ya que exist\u00edan otros \u00a0documentos \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00edan cuestionado, de donde se desprende que no s\u00f3lo \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0sino que el \u00a0juzgador \u00a0ech\u00f3 \u00a0mano \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0para \u00a0resolver \u00a0el \u00a0caso \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco es cierto que la sentencia de primer \u00a0grado \u00a0omitiera \u00a0hacer \u00a0referencia al delito de falsedad y que por tal motivo no \u00a0pudo \u00a0debatir \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n en este aspecto, pues si se observa la sentencia el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0instancia \u00a0trat\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto \u00a0ampliamente \u00a0(fls. 1935 a 1958 cdno \u00a06) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0evidenciado \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en la irregularidad que alegara la recurrente reitera su posici\u00f3n de \u00a0no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- En lo atinente al segundo cargo, expresa \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene vocaci\u00f3n de \u00e9xito, toda vez que en su \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0omisiones \u00a0y \u00a0equivocaciones \u00a0que \u00a0resultan \u00a0definitivamente insuperables \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la formulaci\u00f3n del reproche, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que no se integr\u00f3 la proposici\u00f3n jur\u00eddica de forma completa, pues la \u00a0libelista \u00a0se \u00a0conform\u00f3 con se\u00f1alar el concepto de vulneraci\u00f3n, omitiendo por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0a \u00a0hacer \u00a0cualquier \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0norma \u00a0que sirvieron para darle \u00a0soluci\u00f3n \u00a0al \u00a0caso, \u00a0pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0tambi\u00e9n olvid\u00f3 indicar cu\u00e1les preceptos \u00a0fueron \u00a0los que, o bien se aplicaron indebidamente, o se dejaron de utilizar, es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0expres\u00f3 el sentido \u00faltimo de violaci\u00f3n de la norma sustantiva, lo \u00a0cual era necesario para descubrir el alcance del reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, como un nuevo yerro, se\u00f1ala que \u00a0la \u00a0recurrente \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n, pues invoc\u00f3 un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0olvidando que \u00e9ste puede predicarse en relaci\u00f3n con las \u00a0pruebas, m\u00e1s en manera alguna frente a las normas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Al \u00a0examen \u00a0del \u00a0tercer \u00a0cargo, dice el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico que participa del reproche efectuado por la recurrente a la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el error cometido por el \u00a0Tribunal \u00a0al excluir el testimonio de HERNANDO JIM\u00c9NEZ como prueba id\u00f3nea; sin \u00a0embargo, \u00a0considera \u00a0que \u00a0no encuentra raz\u00f3n en las consecuencias demostrativas \u00a0que pretende reconocerle a esa declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0la libelista \u00a0escasamente \u00a0dej\u00f3 \u00a0enunciada la pretensi\u00f3n de desvirtuar la duda advertida por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0pues \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna \u00a0derrumb\u00f3 las bases del fallo, dado que \u00a0simplemente \u00a0mencion\u00f3 \u00a0que \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0validez \u00a0del testimonio de JIM\u00c9NEZ \u00a0CARMONA \u00a0por \u00a0ese \u00a0s\u00f3lo \u00a0hecho \u00a0se \u00a0eliminaba \u00a0la \u00a0\u201cduda\u201d, cuando lo que le \u00a0correspond\u00eda \u00a0hacer \u00a0era \u00a0un \u00a0examen \u00a0de \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las pruebas que hab\u00edan \u00a0conducido \u00a0al \u00a0juzgador a la vacilaci\u00f3n para confrontarlas objetivamente con la \u00a0que llamaba la certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio del representante de la sociedad, lo \u00a0ocurrido \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0censora \u00a0tom\u00f3 \u00a0la declaraci\u00f3n de JIM\u00c9NEZ \u00a0CARMONA \u00a0y \u00a0con base en ella lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se eliminaba la duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia del contrato de publicidad. Concluye entonces, que no debe \u00a0olvidarse \u00a0que \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es posible conformarse con la simple \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0criterios, sino que corresponde al demandante explicar de forma \u00a0clara, \u00a0precisa, ordenada y completa tanto la formulaci\u00f3n como la demostraci\u00f3n \u00a0de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso particular, en manera alguna se \u00a0dijo \u00a0c\u00f3mo \u00a0una \u00a0a \u00a0una \u00a0de las conductas por las que respond\u00edan en juicio los \u00a0procesados \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0realizado \u00a0sin asomo de duda. Limitarse a afirmar que no \u00a0hubo \u00a0contrato \u00a0de \u00a0publicidad \u00a0en \u00a0nada \u00a0aclar\u00f3 \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0pues \u00a0hab\u00eda que \u00a0contextualizar \u00a0esta \u00a0supuesta \u00a0realidad \u00a0con \u00a0las \u00a0conclusiones a que lleg\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0y no quedarse en la simple enunciaci\u00f3n de aquella afirmaci\u00f3n, ya que \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna \u00a0aparece dibujada la consecuencia concreta que se derivaba de \u00a0la existencia del contrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0ante \u00a0las \u00a0manifiestas \u00a0omisiones \u00a0la actora no hizo ning\u00fan esfuerzo por demostrar de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0hab\u00edan desconocido las normas medio que cit\u00f3, ocurriendo lo propio \u00a0respecto de las normas fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0sugiere \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0impugnada \u00a0 \u00a0con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 presentados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0No \u00a0se remite a dudas el fracaso de la \u00a0demanda \u00a0para \u00a0socavar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0pues a las fallas de t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0que \u00a0afectan los reparos, se suma la falta de raz\u00f3n en todos ellos, \u00a0como as\u00ed lo anota el Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0En \u00a0lo atinente al cargo primero, el \u00a0reparo \u00a0es insostenible, pues la causal tercera del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, no es ajena al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0propias \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0referidos \u00a0a \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y su desarrollo, postura que ha sido \u00a0desarrollada \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0su \u00a0funci\u00f3n \u00a0de magisterio al se\u00f1alar, que es \u00a0requisito \u00a0ineludible \u00a0para \u00a0que pueda declararse la nulidad del proceso, que el \u00a0demandante \u00a0determine \u00a0con \u00a0claridad \u00a0y precisi\u00f3n los motivos de invalidaci\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de \u00a0la falta de competencia, del menoscabo del debido \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0y, simult\u00e1neamente, concretar de manera \u00a0l\u00f3gica \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0indicar \u00a0el \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0a partir del cual se \u00a0presenta \u00a0el \u00a0yerro \u00a0enervante \u00a0y la invocaci\u00f3n de las causales descritas en el \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente para la fecha de los \u00a0hechos \u00a0(hoy \u00a0306 \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0en que apoya la postulaci\u00f3n del cargo. \u00a0Parejamente \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia, \u00a0debe acreditar que la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0a la producci\u00f3n del acto irregular, \u00a0(salvo \u00a0que se trate de ausencia de defensa t\u00e9cnica), ni que por una actuaci\u00f3n \u00a0posterior \u00a0se \u00a0convalide \u00a0aquella, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0numerales \u00a02\u00b0, \u00a03\u00b0 \u00a0y 4\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0308 \u00a0 ib\u00eddem \u00a0 anterior, \u00a0 (hoy \u00a0 art\u00edculo \u00a0 310 \u00a0 Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.- \u00a0Tanto al Ministerio P\u00fablico como al \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0no \u00a0recurrente, \u00a0les asiste raz\u00f3n al solicitar de la Corte la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 por \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0habida \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0recurrente no realiz\u00f3 ning\u00fan esfuerzo dial\u00e9ctico \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la trascendencia de la irregularidad denunciada, pues tan s\u00f3lo \u00a0protesta \u00a0por \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por no ser respondidos sus \u00a0argumentos \u00a0expuestos en la sustentaci\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0delitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0falsedad \u00a0 imputados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.- Sin embargo, de la lectura del escrito \u00a0contentivo \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera \u00a0instancia, \u00a0resulta \u00a0evidente que la Fiscal Delegada no mostr\u00f3 su inconformidad \u00a0respecto \u00a0al \u00a0pronunciamiento relacionado con el delito de falsedad, lo que hace \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del Tribunal de abstenerse de conocer sobre la imputaci\u00f3n de \u00a0dichas \u00a0conductas, se encuentre ajustada a la legalidad, aspecto que por contera \u00a0le \u00a0quita \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para debatirlo, ahora, en casaci\u00f3n, pues ello estar\u00eda \u00a0generando \u00a0una \u00a0casaci\u00f3n \u00a0per \u00a0saltum, \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, no la contempla la \u00a0legislaci\u00f3n procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4.- No podr\u00eda pretenderse que el Tribunal \u00a0se \u00a0pronunciara \u00a0sobre \u00a0dichos \u00a0delitos \u00a0con \u00a0fundamento en la sustentaci\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0interpuesto por otro sujeto procesal; en otras palabras, si no impugn\u00f3 \u00a0ese \u00a0espec\u00edfico \u00a0punto, \u00a0el \u00a0ad-quem no pod\u00eda suponer que de su parte exist\u00eda \u00a0inconformidad, \u00a0deduci\u00e9ndola \u00a0de la impugnaci\u00f3n del recurso interpuesto por el \u00a0Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5.- Finalmente, tiene raz\u00f3n el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0ad-quem \u00a0al \u00a0desatar \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0Parte \u00a0Civil, \u00a0el Ministerio P\u00fablico y la Fiscal Delegada \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de primera de instancia, abord\u00f3 el estudio de los delitos \u00a0imputados \u00a0en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en todos sus extremos, por lo que, si \u00a0alguna \u00a0duda \u00a0aflora \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la presunta violaci\u00f3n al debido proceso \u00a0que \u00a0denuncia la recurrente, esta queda erradicada del examen de la sentencia de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>3.- Segundo Cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0indicarse \u00a0de \u00a0entrada \u00a0que \u00a0desde el \u00a0inicio \u00a0del \u00a0reproche \u00a0asoman \u00a0desaciertos t\u00e9cnicos que impiden la vocaci\u00f3n de \u00a0\u00e9xito de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, la jurisprudencia de la Sala ha \u00a0sido \u00a0lo \u00a0suficientemente \u00a0reiterativa \u00a0en \u00a0se\u00f1alar que la din\u00e1mica propia del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0impone \u00a0un \u00a0orden \u00a0en donde las censuras \u00a0propuestas \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0no \u00a0pueden desbordar los m\u00ednimos \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad \u00a0exigidos \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0a \u00a0que \u00a0se contrae el art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de \u00a01991, \u00a0de manera tal que el censor elabore y desarrolle los cargos dentro de \u00a0un \u00a0estricto orden l\u00f3gico con el prop\u00f3sito de evidenciar los yerros atribuidos \u00a0al fallo atacado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0cuando \u00a0se trata de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor no debe alejarse de la distinci\u00f3n entre los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0e \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley, conceptos claramente \u00a0diferenciables, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de que mientras la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0supone \u00a0yerros \u00a0del juzgador atinentes a las normas aplicables al caso concreto, \u00a0pudiendo \u00a0 incurrir \u00a0 en \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n, \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea, \u00a0 la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0aunque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0referida \u00a0 a \u00a0 errores \u00a0 del \u00a0 sentenciador \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0normas, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0produce \u00a0por \u00a0desaciertos en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0o \u00a0en \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0se tuvieron en cuenta &#8211; \u00a0normas \u00a0medios \u00a0y normas fin violadas &#8211; lo cual ocurre por errores de hecho o de \u00a0derecho, \u00a0bien \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, existencia o raciocinio, ora por \u00a0falsos juicio de legalidad o convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo anterior, debe concluirse que cuando \u00a0se \u00a0trata de violaci\u00f3n directa, el recurrente acoge los hechos y la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0la \u00a0forma como fueron expuestas por los juzgadores de instancia, \u00a0entonces \u00a0dando \u00a0por \u00a0descontado \u00a0tal aspecto, el objeto por esta v\u00eda conduce a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0eran otras las normas aplicables u otro el sentido de las que se \u00a0utilizaron \u00a0para \u00a0resolverlo. \u00a0Es \u00a0as\u00ed \u00a0como, \u00a0de \u00a0otra parte, en la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0lo \u00a0que \u00a0debe pretenderse es demostrar, de qu\u00e9 manera los errores en \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0tuvieron \u00a0una \u00a0trascendencia \u00a0en la decisi\u00f3n \u00a0adoptada, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 tal \u00a0 que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0cometido \u00a0ser\u00eda \u00a0otra \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo que se revisa, como lo anot\u00f3 el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0el \u00a0casacionista no observa los presupuestos orientadores \u00a0del \u00a0recurso \u00a0pues \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a invocar la violaci\u00f3n de normas escogiendo el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n indirecta por falso juicio de identidad, olvidando que \u00a0este \u00a0sentido \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n hace referencia de manera exclusiva y excluyente a \u00a0los medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0tales falencias conducen \u00a0inevitablemente a la desestimaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0 Igualmente \u00a0 de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Corte Suprema de Justicia, ha se\u00f1alado que los errores de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria pueden ocurrir por dos v\u00edas distintas: \u00a0falso juicio de legalidad y falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente cargo, el sendero escogido \u00a0por \u00a0la \u00a0libelista, \u00a0es el falso juicio de legalidad, el cual como es sabido, se \u00a0relaciona \u00a0con \u00a0la formaci\u00f3n de la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0con \u00a0el principio de legalidad en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los presupuestos y las formalidades \u00a0exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error por falso juicio de legalidad puede \u00a0presentarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0manera: \u00a0la \u00a0primera, \u00a0cuando \u00a0el juzgador al apreciar una \u00a0determinada \u00a0prueba, le otorga validez jur\u00eddica porque considera que cumple las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0sin \u00a0llenarlas; \u00a0y \u00a0segunda, cuando se la \u00a0niega, \u00a0 porque \u00a0 considera \u00a0 que \u00a0 no \u00a0las \u00a0re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolas1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la postulaci\u00f3n de este tipo de error \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0indicar \u00a0el \u00a0precepto \u00a0procesal \u00a0que establece la ritualidad \u00a0indispensable \u00a0para la aducci\u00f3n probatoria, sino que, a la vez, debe se\u00f1alarse \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0con \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0una norma de contenido sustancial, \u00a0porque \u00a0es \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0la que constituye causal de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso sometido a consideraci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0basta \u00a0con \u00a0que \u00a0a \u00a0la recurrente le asista raz\u00f3n al precisar que el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0como \u00a0ilegal \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de JIM\u00c9NEZ \u00a0CARMONA, \u00a0si \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0no \u00a0explica de manera objetiva las consecuencias \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0reconocerle \u00a0a \u00a0esa declaraci\u00f3n, pues su ejercicio dial\u00e9ctico \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0el enunciado, asegurando que con la declaraci\u00f3n de JIM\u00c9NEZ CARMONA \u00a0\u201cse \u00a0 eliminaba \u00a0 la \u00a0 hesitaci\u00f3n\u201d, \u00a0cobrando \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0validez, \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por el sujeto \u00a0procesal \u00a0no \u00a0recurrente \u00a0y \u00a0destacado \u00a0por \u00a0el Procurador Delegado, al echar de \u00a0menos, \u00a0por \u00a0parte de la recurrente, el examen de las pruebas en que el juzgador \u00a0fundament\u00f3 \u00a0la \u00a0duda \u00a0para \u00a0confrontarlas \u00a0con \u00a0la \u00a0certeza que anunciaba, para \u00a0demostrar \u00a0el compromiso penal de cada uno de los procesados absueltos, a partir \u00a0del \u00a0enfoque \u00a0central \u00a0de \u00a0su alegaci\u00f3n, que constituye la ausencia de contrato \u00a0escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0suerte \u00a0que, la Sala no puede arribar a \u00a0otra \u00a0conclusi\u00f3n distinta de que la censora no demostr\u00f3 la trascendencia de la \u00a0prueba \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 sentir \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 equivocadamente \u00a0estim\u00f3 \u00a0como \u00a0inexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0sentencia \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0en la \u00a0fecha de su expedici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atendidas \u00a0las \u00a0razones expuestas, la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando Justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la sentencia impugnada de fecha, \u00a0origen y contenido consignados en esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Regresar \u00a0el \u00a0expediente \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00d3PIESE Y C\u00daMPLASE\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n de voto \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0 PINILLA\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>ACLARACION DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0aducir \u00a0la Sala que la falta de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0cargo \u00a0por \u00a0falso juicio de legalidad \u00a0imped\u00eda \u00a0su \u00a0examen, \u00a0soy del parecer que, como en otras ocasiones lo ha hecho, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0establecer \u00a0el \u00a0grado de incidencia que en la resoluci\u00f3n del asunto \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0dejada \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0por \u00a0los ritualismos que se dice \u00a0presentaba \u00a0en \u00a0su producci\u00f3n, los cuales, como bien lo hace evidente la Fiscal \u00a0impugnante, \u00a0no tuvieron ocurrencia, as\u00ed el resultado de este ejercicio hubiera \u00a0sido el mismo de no casar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo por esta v\u00eda habr\u00edan quedado expuestas \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que a mi criterio el fallo exhibe. Para citar una, pues no \u00a0se \u00a0trata \u00a0aqu\u00ed \u00a0de sustituir la motivaci\u00f3n a la que acude la Sala, se excluye \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or Jim\u00e9nez Carmona por que a juicio del Tribunal era \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0no obstante se acude a apartes de ella para integrar un aspecto de la \u00a0duda \u00a0acerca de la existencia del contrato de publicidad entre la Licorera y los \u00a0pilotos de carreras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0tanto \u00a0acontece \u00a0con \u00a0el \u00a0tema \u00a0de la \u00a0antijuridicidad \u00a0y \u00a0su vinculaci\u00f3n con la existencia del contrato. En fin; creo \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 ha \u00a0 debido \u00a0 tener \u00a0 un \u00a0 fundamento \u00a0distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>fernando e. arboleda ripoll \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0magistrado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fecha ut supra. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 C.S. \u00a0de \u00a0 J. \u00a0 M. \u00a0 P. \u00a0Dr. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL, \u00a0Fernando. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0febrero \u00a027 \u00a0de \u00a02001 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16887 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0\u00a0 Dr. HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0 Aprobado acta No. 066\u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C. veinticinco (25) de junio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 Se \u00a0decide \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de septiembre 14 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5981","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5981"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5981\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}