{"id":5934,"date":"2023-09-08T16:23:57","date_gmt":"2023-09-08T16:23:57","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1661507-02-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:57","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:57","slug":"1661507-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1661507-02-02\/","title":{"rendered":"16615(07-02-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16615 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 12 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., siete (07) de febrero de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>1-. Mediante sentencia del 10 de diciembre de \u00a01998, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Doce \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Bogot\u00e1 conden\u00f3 a los se\u00f1ores \u00a0FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 DEL CARMEN ALMONACID LE\u00d3N, por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0material de particular en documento p\u00fablico, falsedad en \u00a0documento \u00a0privado y fraude procesal, a la pena principal de tres (3) a\u00f1os m\u00e1s \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el mismo lapso, al pago de los perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0les \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Delegado, el apoderado de la parte civil y los defensores, con fallo \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 confirm\u00f3, con \u00a0sustanciales \u00a0modificaciones, \u00a0la sentencia de primera instancia, pues absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0todo cargo a JOS\u00c9 DEL CARMEN ALMONACID LE\u00d3N; absolvi\u00f3 a FRANCISCO ANTONIO \u00a0MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ por el il\u00edcito de fraude procesal, le redujo la pena principal a \u00a0treinta \u00a0y seis (36) meses, al mismo lapso rebaj\u00f3 la interdicci\u00f3n de derecho y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0En esta oportunidad la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor de MOYA RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El 5 de octubre de 1992, se celebr\u00f3 un pacto \u00a0por \u00a0cual \u00a0el se\u00f1or FRANCISCO ANTONIO MOYA RAM\u00cdREZ se comprometi\u00f3 a construir \u00a0un \u00a0galp\u00f3n para aves de corral, en una finca de Julio C\u00e9sar Forero, ubicada en \u00a0la poblaci\u00f3n de Pacho (Cundinamarca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo pactado por escrito, como parte de \u00a0pago \u00a0imputable \u00a0al valor de la obra, el se\u00f1or Julio C\u00e9sar Forero adquiri\u00f3 el \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0dar \u00a0y transferir el dominio del campero Nissan Patrol de placas \u00a0IZE \u00a0388, al se\u00f1or MOYA RAM\u00cdREZ, el 5 de noviembre siguiente, con el documento \u00a0de \u00a0traspaso \u00a0debidamente autenticado por la persona que figuraba como due\u00f1a en \u00a0la \u00a0carta \u00a0de \u00a0propiedad, \u00a0que \u00a0era \u00a0Manuel Jos\u00e9 Escobar Barinas, representante \u00a0legal de la empresa Escobar Barinas y C\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido \u00a0a \u00a0que \u00a0surgieron \u00a0inconvenientes \u00a0y \u00a0retrasos \u00a0en la construcci\u00f3n, la transferencia de la propiedad del veh\u00edculo no \u00a0se hizo en la fecha indicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, el se\u00f1or FRANCISCO ANTONIO MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0permut\u00f3 \u00a0el campero con Antonio Romero Pe\u00f1alosa, quien a su turno lo \u00a0negoci\u00f3 \u00a0con \u00a0Edilberto \u00a0Agudelo \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0persona a la que se transfiri\u00f3 la \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0carro, \u00a0con \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n del gestor de tr\u00e1nsito JOS\u00c9 DEL \u00a0CARMEN \u00a0ALMONACID LE\u00d3N. M\u00e1s adelante el veh\u00edculo fue vendido a Carlos Alberto \u00a0P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasado \u00a0alg\u00fan tiempo, el se\u00f1or Julio Cesar \u00a0Forero \u00a0constat\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0forma fraudulenta se obtuvo el primer traspaso en la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0de \u00c1lamos, pues la firma del representante legal de \u00a0Escobar \u00a0Barinas \u00a0y \u00a0C\u00eda., \u00a0fue falsificada y se hizo constar que asisti\u00f3 a la \u00a0Notar\u00eda \u00a0 32 \u00a0 de \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0autenticarla, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0nunca \u00a0ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales acontecimientos fueron denunciados por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Forero \u00a0ante \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de Fiscal\u00edas de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Con \u00a0base en la denuncia instaurada por \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Forero, la Fiscal\u00eda 182 Seccional de Bogot\u00e1 adelant\u00f3 una breve \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0M\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0el \u00a019 de diciembre de 1994, abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0al se\u00f1or FRANCISCO \u00a0ANTONIO MOYA RAM\u00cdREZ (folio 16 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0Con prove\u00eddo del 6 de enero de 1995 se \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0en \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado del se\u00f1or Julio C\u00e9sar Forero (folio 22 cdno. 1 ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. Al definir la situaci\u00f3n jur\u00eddica, el 12 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1995, la Fiscal\u00eda 163 Seccional de Bogot\u00e1 se abstuvo de proferir \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0contra \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0(folio \u00a0164 cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0evoluci\u00f3n del \u00a0recaudo \u00a0probatorio, \u00a0y a solicitud de la parte civil, el 24 de octubre de 1995, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0impuso \u00a0a \u00a0FRANCISCO ANTONIO MOYA RAM\u00cdREZ medida de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva, por los delitos de falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico y falsedad en documento privado, y \u00a0le concedi\u00f3 libertad provisional bajo cauci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, orden\u00f3 cancelar el registro \u00a0del \u00a0traspaso \u00a0de propiedad del veh\u00edculo involucrado, de Barinas Escobar S.A. a \u00a0Edilberto \u00a0Agudelo \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0y \u00a0los \u00a0posteriores \u00a0a \u00a0\u00e9ste. \u00a0(folio \u00a0241 cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0Impugnada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa la anterior \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas Delegadas ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0el 20 de febrero de 1996, con la modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0imputar \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el delito de fraude procesal \u00a0(folio 18 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. Atendiendo a los cargos que le figuraban, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0163 \u00a0Seccional de Bogot\u00e1 dispuso vincular mediante indagatoria a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0DEL \u00a0CARMEN \u00a0ALMONACID \u00a0LE\u00d3N, \u00a0y \u00a0al \u00a0resolver \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el 30 de mayo de 1996, lo afect\u00f3 con medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n preventiva, por los punibles de falsedad material de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico y fraude procesal; y se le concedi\u00f3 libertad \u00a0provisional bajo fianza (folio 20 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7-. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0incluidas \u00a0experticias \u00a0grafol\u00f3gicas, \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01996 se \u00a0declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n (folio 60 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8-. El 23 de agosto de 1996, la Fiscal\u00eda 163 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario, profiriendo resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 \u00a0DEL CARMEN \u00a0ALMONACID \u00a0LEON, \u00a0como \u00a0presuntos autores del concurso de delitos conformado por \u00a0falsedad \u00a0en documento privado, falsedad en documento p\u00fablico y fraude procesal \u00a0(folio 79 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n fue impugnada \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores, \u00a0y confirmada en su integridad por la Unidad de Fiscal\u00edas \u00a0Delegadas \u00a0ante el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, el 19 de febrero de 1997 (folio \u00a034 cdno. 2\u00aa instancia ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9-. \u00a0 Efectuado \u00a0 el \u00a0reparto, \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0asunto el Juzgado Doce Penal del Circuito de Bogot\u00e1; corri\u00f3 \u00a0los traslados de rigor y decret\u00f3 pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalizada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0que se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0en \u00a0varias \u00a0sesiones, mediante sentencia del 10 de diciembre de \u00a01998, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0MOYA RAM\u00cdREZ y JOS\u00c9 DEL \u00a0CARMEN \u00a0ALMONACID \u00a0LE\u00d3N \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de tres (3) a\u00f1os m\u00e1s seis (06) meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0determinadores de los delitos de falsedad en documento privado, \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular en documento p\u00fablico; y \u00a0adopt\u00f3 \u00a0las \u00a0otras \u00a0determinaciones \u00a0anotadas \u00a0en \u00a0precedencia (folio 201 cdno. \u00a04). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10-. \u00a0Los defensores impugnaron la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, pretendiendo cada uno la absoluci\u00f3n de su asistido, por \u00a0ausencia \u00a0de responsabilidad. El apoderado de la parte civil tambi\u00e9n la apel\u00f3, \u00a0solicitando \u00a0se \u00a0fije \u00a0un plazo para que los procesados paguen la indemnizaci\u00f3n \u00a0de perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11-. \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0la \u00a0alzada, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Bogot\u00e1, en fallo del 30 de junio de 1999, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0de \u00a0todo \u00a0cargo \u00a0a JOS\u00c9 DEL CARMEN ALMONACID LE\u00d3N; absolvi\u00f3 por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal \u00a0a FRANCISCO ANTONIO MOYA RAM\u00cdREZ, y adopt\u00f3 otras \u00a0determinaciones, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0indicado \u00a0al \u00a0inicio de esta providencia (folio 60 \u00a0cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0de \u00a0las \u00a0falsedades, el Tribunal Superior expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cHechas \u00a0 las \u00a0precedentes \u00a0acotaciones, \u00a0para \u00a0la Sala es claro que si demostrado se halla que \u00a0el \u00a0Formulario \u00a0Unico de traspaso # 091-0947062 no fue suscrito por Manuel Jos\u00e9 \u00a0Escobar \u00a0Barinas y la diligencia de autenticaci\u00f3n efectuada ante el Notario 32, \u00a0en \u00a0la que consta que compareci\u00f3 dicho ciudadano, no corresponde a la realidad, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que persona distinta lo suplant\u00f3 y firm\u00f3 a nombre del precitado, es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0se \u00a0estructuran \u00a0dos \u00a0falsedades: la primera de car\u00e1cter privado \u00a0como \u00a0quiera que el contenido de este documento tiene ese car\u00e1cter en la medida \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0otorgamiento \u00a0no intervino un funcionario p\u00fablico, mientras que la \u00a0que \u00a0 tiene \u00a0 que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0ostentaba \u00a0otra \u00a0naturaleza, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en \u00a0ella el Notario interviene para consignar en el \u00a0documento \u00a0privado que determinada persona compareci\u00f3 y reconoci\u00f3 su firma; de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0recae \u00a0en \u00a0esa \u00a0certificaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0de documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0cometida \u00a0por el particular que somete a enga\u00f1o al funcionario, para \u00a0que \u00a0proceda \u00a0a \u00a0testar \u00a0(sic) \u00a0un \u00a0hecho \u00a0contrario \u00a0a la realidad, como era la \u00a0presencia \u00a0 de \u00a0 Manuel \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Escobar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12-. \u00a0El defensor de MOYA RAM\u00cdREZ interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo resuelve la Sala en este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 postula el defensor de FRANCISCO ANTONIO MOYA RAM\u00cdREZ, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, consagrada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), cuerpo segundo, \u00a0aduciendo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por errores de hecho, \u00a0\u201coriginados \u00a0en \u00a0varios \u00a0juicios \u00a0(sic) de identidad y legalidad\u201d en la apreciaci\u00f3n de determinadas pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo de \u00a0segundo \u00a0grado y en su lugar profiera uno de naturaleza absolutoria, a favor del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el censor que el Tribunal Superior \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0y \u00a0false\u00f3 la expresi\u00f3n f\u00e1ctica de la \u00a0prueba \u00a0documental consistente en el Formulario \u00danico Nacional No. 091-0947062, \u00a0haci\u00e9ndole producir efectos que no se derivan de su contexto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n transcribe buena parte de los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0Ad-quem \u00a0respecto \u00a0de la existencia de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0por \u00a0suplantar \u00a0al \u00a0propietario \u00a0del \u00a0carro, y de falsedad en documento \u00a0p\u00fablico \u00a0por lograr que el notario diera fe de un hecho que no corresponde a la \u00a0verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 asegura \u00a0 que \u00a0 \u201ccomo \u00a0 \u00a0se \u00a0 puede \u00a0 ver\u201d el Tribunal incurre en los errores de \u00a0hecho \u00a0mencionados al principio, porque toma un \u00fanico documento como p\u00fablico y \u00a0privado \u00a0a \u00a0la \u00a0vez. Por el anverso, como documento privado, falso por suplantar \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0vendedor \u00a0del \u00a0carro; \u00a0y \u00a0por el reverso, como documento p\u00fablico, \u00a0falso por autenticar la firma adulterada ente un Notario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contin\u00faa \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0formulario de \u00a0traspaso \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0veh\u00edculos \u00a0es \u00a0un \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0que \u00a0no se \u00a0convierte \u00a0en \u00a0p\u00fablico por el hecho de que un notario autentique las firmas. De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la falsedad ser\u00eda inocua, si se tiene en cuenta que las normas sobre \u00a0supresi\u00f3n de tr\u00e1mites eliminaron las autenticaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego dice que tan ex\u00f3tica, absurda y falta \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0valoraci\u00f3n de ese documento, conllev\u00f3 la violaci\u00f3n del principio \u00a0non \u00a0bis \u00a0in \u00a0\u00eddem debido a \u00a0que \u00a0 \u00a0MOYA \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0condenado \u00a0 por \u00a0 dos \u00a0 delitos \u00a0 \u201cen \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0misma \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0o \u00a0comisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protesta tambi\u00e9n porque se hubiese condenado \u00a0al \u00a0procesado por falsedad en documento p\u00fablico, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo \u00a0221 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980), que exige que se \u201cfalsifique \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0use\u201d \u00a0el \u00a0documento, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0el mismo \u00a0Tribunal \u00a0quien \u00a0declara \u00a0que FRANCISCO ANTONIO MOYA RAM\u00cdREZ no hizo lo uno, ni \u00a0lo \u00a0otro; \u00a0sino \u00a0que \u00a0le \u00a0endilga \u00a0que \u201cse \u00a0 \u00a0 \u00a0 hubiese \u00a0 \u00a0 \u00a0 prestado \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 falsificar\u201d \u00a0el \u00a0documento, sin que exista prueba \u00a0al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0disposiciones \u00a0\u201caplicables\u201d \u00a0los \u00a0art\u00edculos 1\u00b0 (legalidad), 5\u00b0 \u00a0(culpabilidad), \u00a0220 \u00a0(falsedad \u00a0material \u00a0de particular en documento p\u00fablico), \u00a0221 \u00a0(falsedad \u00a0en \u00a0documento privado) del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980; y \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0(prueba para condenar) y 254 (apreciaci\u00f3n de las pruebas) \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho \u00a0consiste \u00a0en que el Tribunal Superior bas\u00f3 la condena en pruebas que no existen \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0esa \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0propuso, imagin\u00f3 o \u00a0presumi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0dice, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0pruebas \u00a0documentales ni testimoniales que \u00a0atribuyan \u00a0 a \u00a0 MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0la \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0firma \u00a0del \u00a0propietario \u00a0 del \u00a0 veh\u00edculo \u00a0en \u00a0el \u00a0formulario \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0traspaso, \u00a0ni \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0documento. \u00a0Sin embargo, lo conden\u00f3 como determinador de \u00a0esos \u00a0comportamientos, \u00a0asegurando que \u201cse \u00a0vali\u00f3 \u00a0de otros\u2026, pues quien se prest\u00f3 a falsificar la firma \u00a0y \u00a0 a \u00a0 concurrir \u00a0 a \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0bajo \u00a0las \u00a0indicaciones \u00a0de \u00a0este \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor observa enorme contradicci\u00f3n en \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del Juez colegiado, puesto que si nada prueba que el se\u00f1or \u00a0FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0hubiese \u00a0falsificado \u00a0los \u00a0documentos, \u00a0para \u00a0condenarlo \u00a0supuso, \u00a0presumi\u00f3 o imagin\u00f3 medios de convicci\u00f3n contundentes que \u00a0lo convencieron de la certeza de su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona como normas violadas las mismas que \u00a0en el cargo anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte que en ambos cargos el libelista incurre en falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0de \u00a0fondo \u00a0insalvables, que conducen inexorablemente al fracaso de \u00a0sus \u00a0pretensiones, \u00a0pues \u00a0no \u00a0concreta ninguna modalidad de error de hecho; y se \u00a0refiere \u00a0de \u00a0manera \u00a0confusa \u00a0y \u00a0entremezclada \u00a0a diversas situaciones\u00a0 que \u00a0debieron \u00a0plantearse \u00a0por \u00a0separado \u00a0y \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n a la t\u00e9cnica del recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0que el casacionista \u00a0anuncia \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0graves \u00a0errores de hecho \u201coriginados \u00a0 en \u00a0 varios \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y de legalidad\u201d, \u00a0que \u00a0estima \u00a0cometidos \u00a0sobre \u00a0las pruebas pericial y testimonial, pero luego se \u00a0explaya \u00a0en consideraciones sobre la prueba documental, para de ah\u00ed trasladarse \u00a0a \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunas normas de derecho sustancial, desplazando la \u00a0sustentaci\u00f3n del reproche al sendero de la violaci\u00f3n directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el escrito de censura es desordenado y \u00a0carente \u00a0de claridad, destinado a criticar en m\u00faltiples aspectos a la sentencia \u00a0sobre \u00a0temas \u00a0no \u00a0relacionados \u00a0entre \u00a0s\u00ed \u00a0y \u00a0que \u00a0ameritan, cada uno, un cargo \u00a0aut\u00f3nomo; \u00a0aserto \u00a0que \u00a0verifica \u00a0con \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0de un p\u00e1rrafo de la \u00a0demanda, \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere al mismo tiempo al formulario de traspaso como prueba \u00a0documental, \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0falta \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0de la conducta, y a la \u00a0ausencia de demostraci\u00f3n de la autor\u00eda del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inadecuada \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0refleja \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0del \u00a0libelo \u00a0no es factible inferir si al protestar por la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en documento p\u00fablico, est\u00e1 aceptando la falsedad en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0o \u00a0viceversa; \u00a0y \u00a0la \u00a0perplejidad \u00a0aumenta en tanto incluye \u00a0aspectos \u00a0 propios \u00a0 del \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio de legalidad\u201d; y adem\u00e1s, invade los terrenos de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0al \u00a0criticar \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0equivocarse \u00a0en \u00a0conceptos \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n \u00a0de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0problemas en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0hace \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis del \u00a0problema \u00a0jur\u00eddico, \u00a0y \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la revisi\u00f3n de las pruebas y apoyado en \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, concluye que no le asiste raz\u00f3n \u00a0al \u00a0impugnante, \u00a0porque \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado como determinador s\u00ed \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrada; \u00a0y \u00a0por \u00a0que \u00a0las \u00a0falsedades \u00a0en \u00a0el \u00a0formulario de traspaso \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0dos contenidos, una de car\u00e1cter privado por hacer que aparezca \u00a0como \u00a0suscriptor \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0a \u00a0quien se le falsific\u00f3 la firma, y otra de \u00a0car\u00e1cter \u00a0p\u00fablico, \u00a0consistente \u00a0obtener la manifestaci\u00f3n de autenticidad del \u00a0notario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Encuentra \u00a0en \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0similares \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, pues el reproche se agota en redundar que \u00a0el \u00a0Tribunal invent\u00f3 o supuso las pruebas para condenar, pero sin demostrar que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0hecho \u00a0o \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, exclusivamente a partir de imaginaciones probatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Limitarse \u00a0a transcribir un texto, acota el \u00a0Procurador, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia identifique los supuestos \u00a0errores, \u00a0desnaturaliza \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0que \u00a0siendo \u00a0rogada, \u00a0impone \u00a0al \u00a0impugnante \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0ense\u00f1ar \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0y precisa la \u00a0deficiencia \u00a0alegada, \u00a0pues \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0impide a la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal componer oficiosamente la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el Delegado, tampoco por cuestiones de \u00a0fondo \u00a0el \u00a0cargo \u00a0podr\u00eda \u00a0prosperar, \u00a0debido \u00a0a que es evidente que el Tribunal \u00a0afianz\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0MOYA RAM\u00cdREZ en \u00a0diferentes \u00a0pruebas \u00a0testimoniales e indiciarias, como por ejemplo la grabaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0cinta \u00a0magnetof\u00f3nica \u00a0con \u00a0su \u00a0voz, que lo compromete seriamente en la \u00a0ideaci\u00f3n de excusas ante las autoridades para salir bien librado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0a la Procuradur\u00eda Delegada \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la que exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, y que al desarrollar los cargos incurre en insalvables \u00a0desaciertos \u00a0de fondo, que les restan toda posibilidad de prosperar, seg\u00fan pasa \u00a0a demostrarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTIONES PREVIAS \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1-. \u00a0Incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere consecuencias valorativas a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n que no forma parte del mismo por no haber \u00a0sido incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el falso juicio de existencia el error de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0ser \u00a0protuberante, \u00a0suele descubrirse con un examen sencillo de las \u00a0actuaciones, \u00a0o \u00a0con \u00a0la confrontaci\u00f3n directa, f\u00edsica del acopio probatorio y \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Si \u00a0esto \u00a0ocurre, vale decir, si se demuestra la \u00a0presencia \u00a0real \u00a0del \u00a0error, a continuaci\u00f3n debe el demandante acreditar que es \u00a0tan \u00a0grave, \u00a0trascendental e influyente, que de no haberse cometido la sentencia \u00a0habr\u00eda sido distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corresponde \u00a0al \u00a0demandante \u00a0indicar \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0cu\u00e1les \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0incorporados \u00a0al \u00a0plenario, fueron \u00a0aducidos \u00a0por la invenci\u00f3n unilateral del Tribunal, o cu\u00e1les de los existentes \u00a0no tuvo en cuenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2-. El error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal, de suerte \u00a0que \u00a0arriba \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0distintas a las que habr\u00eda obtenido si lo hubiese \u00a0considerado en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3-. \u00a0Si \u00a0la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, se incurre \u00a0en error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0tiene \u00a0su \u00a0propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0especialmente en cuanto exige al demandante demostrar cu\u00e1l postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de la experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido \u00a0por \u00a0el juez. A continuaci\u00f3n deber\u00e1 indicar la trascendencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0error, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0sin \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0fallo \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0diferente, y \u00a0concomitantemente \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, o cu\u00e1l el \u00a0raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 aplicarse \u00a0para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. En cada evento el yerro demostrado en la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, \u00a0en operaci\u00f3n de causa a efecto, debe enlazarse con la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0con la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0todo \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0verificar que la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contraria a derecho, pues se trata de \u00a0cuestionar \u00a0 su \u00a0 estructura \u00a0 l\u00f3gico-jur\u00eddica; \u00a0 no \u00a0 de \u00a0reabrir \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. Como equivocadamente se hace en el caso \u00a0que \u00a0se \u00a0examina, \u00a0no \u00a0es \u00a0compatible dentro del mismo cargo y frente a la misma \u00a0prueba \u00a0mezclar \u00a0indistintamente \u00a0argumentos \u00a0para \u00a0defender \u00a0la tesis del falso \u00a0juicio \u00a0de identidad y la del falso raciocinio. En aquel, se insiste, el dislate \u00a0se \u00a0produce \u00a0sobre \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0de ah\u00ed surge la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0en su sentido cabal e \u00edntegro; en \u00e9ste, en cambio, el problema se \u00a0presenta \u00a0porque \u00a0la \u00a0prueba se sopesa con distanciamiento de los par\u00e1metros de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. De igual manera, la jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0que \u00a0los \u00a0errores \u00a0de derecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba pueden ocurrir por dos v\u00edas distintas: falso juicio \u00a0de legalidad y falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1-. \u00a0El \u00a0juicio de legalidad se relaciona \u00a0con \u00a0el proceso de formaci\u00f3n de la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar la prueba al proceso, con el principio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad \u00a0\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la prueba, o lo que es igual, de su existencia jur\u00eddica \u00a0(concepto \u00a0que \u00a0no \u00a0debe \u00a0ser equiparado con el de existencia material), y suele \u00a0manifestarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0maneras: a) cuando el juzgador, al apreciar una determina \u00a0prueba, \u00a0le \u00a0otorga validez jur\u00eddica porque considera que cumple las exigencias \u00a0formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin llenarlas (aspecto positivo); y, b) cuando se la \u00a0niega, \u00a0 porque \u00a0 considera \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 las \u00a0 re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolas \u00a0(aspecto \u00a0negativo).\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a027 de febrero de 2001, radicaci\u00f3n 15.042. M.P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la postulaci\u00f3n de este tipo de error \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0indicar \u00a0el \u00a0precepto \u00a0procesal \u00a0omitido \u00a0y que establece la \u00a0ritualidad \u00a0indispensable \u00a0para el decreto, pr\u00e1ctica, aducci\u00f3n o formaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba, sino que de ah\u00ed se debe trascender hasta conectar aquella falencia, \u00a0de \u00a0causa \u00a0a \u00a0efecto, \u00a0o \u00a0de \u00a0medio \u00a0a \u00a0fin, con la vulneraci\u00f3n de una norma de \u00a0contenido \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el debido proceso que estatuye el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, tiene como finalidad garantizar los \u00a0derechos \u00a0materiales \u00a0de las personas, y porque, en armon\u00eda con la Carta, es la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 constituye \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2-. El juicio de convicci\u00f3n, que consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad \u00a0de pensamiento a trav\u00e9s de la cual se reconoce el valor que \u00a0la \u00a0 ley \u00a0 asigna \u00a0a \u00a0determinadas \u00a0pruebas, \u00a0presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201ctarifa legal\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0por \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0la \u00a0ley\u00a0 \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0corresponde \u00a0un \u00a0valor demostrativo o de persuasi\u00f3n \u00a0\u00fanico, \u00a0 \u00a0predeterminado \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 ser \u00a0 alterado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0interprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se niega a la prueba ese valor que la ley le atribuye, o se \u00a0le hace corresponder uno distinto al que la ley le otorga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 PRIMER \u00a0 CARGO \u00a0 (violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Desde la introducci\u00f3n de esta censura \u00a0surge \u00a0un \u00a0primer \u00a0escollo, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0solo \u00a0cuerpo \u00a0y en un mismo \u00a0cap\u00edtulo, \u00a0el \u00a0libelista pretende demostrar que el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0\u201cincurri\u00f3 \u00a0en \u00a0numerosos \u00a0errores \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 originados \u00a0 en \u00a0 varios \u00a0 juicios \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 y \u00a0legalidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo apuntado en precedencia, el error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0es \u00a0una \u00a0modalidad de error de derecho, no de \u00a0hecho; \u00a0y \u00a0para \u00a0su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0en sede extraordinaria se exige confrontar la \u00a0prueba \u00a0con las normas que regulan su producci\u00f3n, nada de lo cual se hace en el \u00a0libelo, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0su \u00a0enunciado \u00a0sugiere \u00a0que \u00a0se va a desarrollar en forma \u00a0adecuada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. A continuaci\u00f3n, el demandante centra su \u00a0esfuerzo \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Formulario \u00a0\u00danico \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Traspaso \u00a0de \u00a0veh\u00edculos, \u00a0es un documento privado; que si existiese falsedad en lo que en \u00e9l \u00a0se \u00a0consigna, \u00a0\u00e9sta \u00a0ser\u00eda \u00a0siempre falsedad en documento privado; y que nunca \u00a0podr\u00eda \u00a0configurarse al mismo tiempo una falsedad en documento p\u00fablico, por el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que un notario certifique la autenticidad de las firmas que contenga, \u00a0aunque en realidad no lo sean. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrapone \u00a0su \u00a0manera \u00a0de \u00a0pensar a la del \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0y en seguida, sin adentrarse en la demostraci\u00f3n de ninguna \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, pasa a concluir que dicha Corporaci\u00f3n tergivers\u00f3, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido \u00a0y \u00a0false\u00f3 \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0documental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pareciera que se propone ense\u00f1ar a la Sala \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de segunda instancia incurri\u00f3 en falsos juicios de identidad; no \u00a0obstante, \u00a0no \u00a0indica en qu\u00e9 consiste la distorsi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n, recorte \u00a0o \u00a0adici\u00f3n al contenido material de la prueba documental, sino que, en lugar de \u00a0ello, \u00a0sin \u00a0ambages declara que el Tribunal interpret\u00f3 ese medio de convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0manera \u00a0absurda, y completamente il\u00f3gica. Entonces desv\u00eda su discurso \u00a0inicial \u00a0 \u00a0hacia \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0yerro \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0raciocinio, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0desarrolla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0Aunado \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0el mismo \u00a0cap\u00edtulo \u00a0asegura \u00a0con \u00a0igual \u00a0vehemencia \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0resultante \u00a0en el \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0es \u00a0inocua, con lo que llega a un asunto de antijuridicidad \u00a0material, que igualmente dej\u00f3 sin explorar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. De otra parte, el libelista omiti\u00f3 toda \u00a0referencia \u00a0 al \u00a0 hecho \u00a0 cierto \u00a0 de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0FRANCISCO \u00a0ANTONIO \u00a0MOYA \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0los \u00a0jueces de \u00a0instancia \u00a0 sopesaron \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 provenientes \u00a0de \u00a0quienes \u00a0intervinieron \u00a0 en \u00a0los \u00a0distintos \u00a0negocios \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0carro; \u00a0indicios \u00a0derivados \u00a0del \u00a0inter\u00e9s en que el traspaso se efectuara, y de una conversaci\u00f3n \u00a0telef\u00f3nica \u00a0grabada \u00a0en \u00a0un \u00a0casete \u00a0que lleg\u00f3 a conocimiento de la Fiscal\u00eda, \u00a0donde \u00a0de \u00a0propia \u00a0voz \u00a0suger\u00eda \u00a0enga\u00f1ar \u00a0a las autoridades; y sus deleznables \u00a0explicaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0olvid\u00f3 \u00a0que en el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0se \u00a0analizaron varios hechos indicadores, no exclusivamente \u00a0el \u00a0documento \u00a0cuestionado, y que el haz probatorio estudiado en conjunto fue el \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0concluir \u00a0que el procesado particip\u00f3 en la acci\u00f3n delictiva en \u00a0calidad de determinador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0imprescindible, \u00a0pero \u00a0nunca \u00a0se hizo, \u00a0analizar \u00a0por \u00a0separado, \u00a0con la t\u00e9cnica casacional apropiada, todos y cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos indicadores asumidos como probados por los Jueces de instancia y \u00a0verificar \u00a0que \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o la persuasi\u00f3n que derivaron de ellos \u00a0estaba \u00a0en \u00a0franco \u00a0desfase con la verdad probada, o que las deducciones en sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas o discordantes, en lugar de \u00a0converger hacia la responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0Es \u00a0evidente que el defensor contin\u00faa \u00a0pretendiendo \u00a0que \u00a0su criterio jur\u00eddico prevalezca sobre el del Tribunal, igual \u00a0que \u00a0 en \u00a0 las \u00a0instancias. \u00a0Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyacente \u00a0radica \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la fuerza de convicci\u00f3n o el poder de persuasi\u00f3n que el Ad-quem \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0conjunto de pruebas, asunto en el que prima la sana cr\u00edtica de los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0como \u00a0m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n, en el cual no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las pruebas, sino que el Juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado de libertad o discrecionalidad, para arribar a un estado de \u00a0conocimiento \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de los \u00a0implicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este orden de ideas, la primera censura \u00a0no sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 SEGUNDO \u00a0 CARGO \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0El \u00a0reparo se hace consistir en que el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0no \u00a0existen en el expediente, y que los \u00a0jueces de instancia supusieron, inventaron, o imaginaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque sin llamarlo por su nombre, la queja \u00a0da \u00a0a entender que el Tribunal incurri\u00f3 en errores de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0por \u00a0inferir \u00a0consecuencias \u00a0valorativas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n que no forman parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0 Empero, \u00a0esta \u00a0vez \u00a0la \u00a0deficiencia \u00a0argumentativa \u00a0es quiz\u00e1 mucho m\u00e1s notoria que en el cargo anterior, pues aqu\u00ed \u00a0el \u00a0libelista \u00a0ni \u00a0siquiera se esforz\u00f3 por confrontar la motivaci\u00f3n del fallo, \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que sus reflexiones dimanaban exclusivamente de hechos tra\u00eddos \u00a0de \u00a0la \u00a0inventiva \u00a0o \u00a0la \u00a0imaginaci\u00f3n del Juez colegiado, ninguno probado en el \u00a0expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se concedi\u00f3 a la Sala la oportunidad de \u00a0conocer \u00a0cu\u00e1les \u00a0hechos \u00a0o circunstancias fueron las que supuso el Tribunal, en \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0cruciales \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0supli\u00f3 \u00a0con \u00a0su inventiva la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la prueba, y, menos a\u00fan se explic\u00f3 aunque fuera sumariamente la \u00a0trascendencia concreta de ese yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0Con abierto divorcio de la l\u00f3gica del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0en \u00a0esta \u00a0censura vuelve a protestarse por el poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0o fuerza de convicci\u00f3n que al Tribunal Superior de Bogot\u00e1 deriv\u00f3 \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio, \u00a0y entonces, porque el casacionista no est\u00e1 de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0conclusiones obtenidas por el Juez plural, afirma con temeridad que son \u00a0producto \u00a0exclusivo \u00a0de \u00a0su \u00a0invenci\u00f3n, omitiendo deliberadamente, claro est\u00e1, \u00a0cualquier \u00a0referencia \u00a0a los testimonios, pericias, documentos e indicios que en \u00a0realidad sustentaron la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. Como en el presente caso a la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condenar \u00a0se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0esencialmente \u00a0por \u00a0prueba \u00a0indirecta, atendiendo a lo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0era \u00a0menester \u00a0atacar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0prueba de \u00a0indicios, \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica apropiada, en orden a demostrar que el falso juicio \u00a0de existencia recay\u00f3 sobre los hechos indicadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0como \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0alcanza a \u00a0inteligir \u00a0es \u00a0una protesta soterrada por las inferencias o deducciones que hizo \u00a0el \u00a0Tribunal, en el marco del recurso extraordinario correspond\u00eda al impugnante \u00a0acreditar \u00a0el desconocimiento de las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual implica \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0divergencia que existe entre las motivaciones actuales del fallo, \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones que hubiese debido contener si los jueces hubieran acatado \u00a0los postulados de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. El principio de limitaci\u00f3n que rige en \u00a0esta \u00a0 sede \u00a0 impide \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0readecuar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0o \u00a0complementarlo \u00a0 hasta \u00a0tornarlo \u00a0inteligible, \u00a0pues \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0excepci\u00f3n \u00a0la \u00a0constituye \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0oficioso \u00a0frente \u00a0a \u00a0situaciones generadoras de \u00a0nulidad, \u00a0que \u00a0deben corregirse para no sacrificar derechos fundamentales de los \u00a0sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7-. En definitiva, el cargo no estructura un \u00a0argumento \u00a0que \u00a0sustente \u00a0v\u00e1lidamente el yerro judicial que pregona, y por ello \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Por disposici\u00f3n del art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), la presente providencia, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que se suscribe, y contra ella no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0Con \u00a0la \u00a0entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, como no se casar\u00e1 el fallo del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no tiene competencia para decidir al \u00a0respecto. \u00a0En cambio, al quedar ejecutoriada la sentencia, la competencia radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, como lo dispone el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el principio de la \u00a0doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR el fallo \u00a0motivo de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia \u00a0no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese,\u00a0 devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16615 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 12 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., siete (07) de febrero de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 1-. Mediante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5934\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}