{"id":5931,"date":"2023-09-08T16:23:57","date_gmt":"2023-09-08T16:23:57","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1660831-10-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:57","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:57","slug":"1660831-10-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1660831-10-02\/","title":{"rendered":"16608(31-10-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 16608 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 133 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., octubre treinta y uno (31) de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 6 de octubre de 1998, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cincuenta \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Bogot\u00e1 conden\u00f3 al se\u00f1or CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0a la pena principal de sesenta (60) meses de prisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de autor de los delitos de estafa y falsedad material de particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravada por el uso, a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual lapso, a indemnizar los perjuicios \u00a0causados \u00a0con la infracci\u00f3n contra el patrimonio; y le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, en fallo del \u00a030 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999, \u00a0confirm\u00f3 la sentencia impugnada, con la modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0absolver \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ por el delito de falsedad \u00a0personal \u00a0que tambi\u00e9n le hab\u00eda sido endilgado, y le redujo la pena principal a \u00a0cuarenta y ocho (48) meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la defensora del se\u00f1or CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ contra el \u00a0fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En el mes de abril de 1996, motivada por la \u00a0oferta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cchisgon\u00f3n1\u201d en los avisos clasificados \u00a0del \u00a0peri\u00f3dico \u00a0El \u00a0Tiempo, \u00a0donde una inmobiliaria ofrec\u00eda el apartamento 101 \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0la carrera 22 No. 149 A 22, urbanizaci\u00f3n Capri, edificio Carabelas \u00a0II, \u00a0de esta capital, la se\u00f1ora Mar\u00eda Julia Pereira Salinas entr\u00f3 en contacto \u00a0con \u00a0Edgar \u00a0Alfonso \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Rond\u00f3n, \u00a0quien \u00a0dijo \u00a0ser \u00a0su due\u00f1o, y finalmente \u00a0convino \u00a0el \u00a0precio \u00a0de \u00a0$ \u00a026.500.000, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0pag\u00f3 para que el supuesto \u00a0propietario \u00a0firmara \u00a0la Escritura P\u00fablica No. 1174 del 18 de marzo de 1997, en \u00a0la Notar\u00eda 42 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes de concretar la negociaci\u00f3n, ella fue \u00a0a \u00a0conocer \u00a0el apartamento, que estaba desocupado y en cierto grado de abandono, \u00a0en \u00a0 compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0hermana \u00a0Aurora \u00a0Yolanda; \u00a0de \u00a0Ernesto \u00a0Molina \u00a0Molina, \u00a0comerciante \u00a0en \u00a0finca \u00a0ra\u00edz, \u00a0encargado de publicar el aviso clasificado; y de \u00a0quien dec\u00eda ser Carlos Alfonso Mu\u00f1oz Rond\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, el 25 de marzo de 1996, cuando \u00a0la \u00a0compradora regres\u00f3 con el fin de tomar medidas para la elaboraci\u00f3n de unas \u00a0cortinas, \u00a0encontr\u00f3 \u00a0el \u00a0apartamento habitado por la se\u00f1ora Nelly Ortiz, quien \u00a0le \u00a0indic\u00f3 \u00a0los t\u00edtulos que acreditaban la aut\u00e9ntica propiedad, y entonces la \u00a0adquirente \u00a0Mar\u00eda Julia Pereira Salinas comprendi\u00f3 que hab\u00eda sido v\u00edctima de \u00a0una estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gestiones \u00a0 iniciales \u00a0 de \u00a0 inteligencia \u00a0evidenciaron \u00a0que \u00a0el posible autor intelectual del il\u00edcito era el se\u00f1or EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ, \u00a0cuyo \u00a0apartamento \u00a0fue \u00a0allanado, \u00a0encontrando \u00a0en dicho lugar varias \u00a0tarjetas \u00a0de \u00a0la \u00a0Registradur\u00eda \u00a0Nacional del Estado Civil, sin llenar, pero ya \u00a0con \u00a0firma \u00a0y \u00a0sello, \u00a0dos \u00a0billetes de cien d\u00f3lares falsos, diplomas, copias y \u00a0fotocopias \u00a0de c\u00e9dulas, y diversidad de documentos p\u00fablicos y privados, por lo \u00a0cual \u00a0fue capturado en la misma diligencia, resultando ser CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0persona \u00a0que \u00a0fue \u00a0reconocida \u00a0por la hermana de la compradora, como el \u00a0supuesto \u00a0celador \u00a0del \u00a0edificio \u00a0Carabelas \u00a0II, \u00a0y \u00a0que adem\u00e1s le extendi\u00f3 un \u00a0recibo por el pago de unas cuotas atrasadas de administraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con base en la denuncia y sus anexos la \u00a0Unidad \u00a0Tercera \u00a0de \u00a0Delitos \u00a0contra \u00a0el Patrimonio de la Fiscal\u00eda Seccional de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria a CARLOS EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0Ernesto \u00a0Molina \u00a0Molina \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Arcadio \u00a0Ruiz Gonz\u00e1lez; y \u00a0conforme \u00a0evolucionaron \u00a0las \u00a0averiguaciones decidi\u00f3 romper la unidad procesal, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0instruyera \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0venta del apartamento y por \u00a0separado \u00a0 \u00a0los \u00a0 presuntos \u00a0 il\u00edcitos \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0 descubiertos \u00a0 en \u00a0 el \u00a0allanamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El procesado EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ neg\u00f3 \u00a0cualquier \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0venta \u00a0del inmueble a la se\u00f1ora Mar\u00eda Julia \u00a0Pereira \u00a0Salinas, a quien dijo no conocer; no obstante, al definir la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el 10 junio de 1997, la Fiscal\u00eda 138 Seccional de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0le impuso medida de aseguramiento consistente en detenci\u00f3n preventiva, \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, estafa, \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0de \u00a0documento p\u00fablico agravada por el uso y \u00a0falsedad personal (folio 211 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01997, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ, sin que hasta ese \u00a0momento \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0resuelto \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica de los otros vinculados \u00a0(folio 150 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El 2 de octubre de 1997, la Fiscal\u00eda 138 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra CARLOS EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0por los delitos de estafa, falsedad material de particular en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravada \u00a0por el uso y falsedad personal; y precluy\u00f3 en su \u00a0favor \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 punible \u00a0 de \u00a0 concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0(folio \u00a0230 \u00a0cdno. \u00a02). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0causa fue adelantada por el Juzgado \u00a0Cincuenta \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, Despacho que surti\u00f3 los traslados \u00a0para \u00a0preparar \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0y finalizada esta diligencia, mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre de 1998, conden\u00f3 al se\u00f1or CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0y adopto las otras decisiones anotadas en precedencia. (folio 152 cdno. \u00a04). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el procesado, el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en fallo del 30 \u00a0de \u00a0 junio \u00a0de \u00a01999 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0absolver al se\u00f1or S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ por el delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0personal, y reducir la pena principal a cuarenta y ocho (48) meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0seg\u00fan lo rese\u00f1ado al inicio de esta providencia (folio 28 cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0La \u00a0defensora del procesado interpuso y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0propone la defensora de CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0contra \u00a0el fallo del Tribunal Superior de Bogot\u00e1. Uno, \u00a0con \u00a0 fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991), por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial; \u00a0y el otro, invocando la causal tercera ib\u00eddem, por haberse dictado \u00a0en un juicio viciado de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Inicia \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0el Ad-quem cometi\u00f3 \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0suponer \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba y tambi\u00e9n por distorsionar \u00a0algunos \u00a0recaudados, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales vulner\u00f3 la ley sustancial por \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a023 (autores), 26 (concurso), 220 (falsedad material de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico), 356 (estafa) del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 \u00a0de \u00a01980; \u00a0y \u00a0por \u00a0dejar de aplicar los art\u00edculos 2 (presunci\u00f3n de inocencia), \u00a0247 \u00a0 (prueba \u00a0 para \u00a0 condenar), \u00a0254 \u00a0(apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas) \u00a0y \u00a0445 \u00a0(in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Relaciona \u00a0los principales testimonios \u00a0recaudados \u00a0y \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0del resumen introduce cr\u00edticas que descalifican el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0diferentes versiones y el cr\u00e9dito que encontr\u00f3 en ellas el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0hasta llegar a la condena, pese a la inexistencia de pruebas \u00a0directas, \u00a0de \u00a0donde \u00a0resulta que el fundamento de la sentencia es el comentario \u00a0que \u00a0en \u00a0contra del procesado hizo Zen\u00f3n Veloza, celador del edificio Carabelas \u00a0II, \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0repitieron \u00a0los tambi\u00e9n vigilantes V\u00edctor Manuel Vias\u00fas y \u00a0Jos\u00e9 Arcadio Ruiz Ortiz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 Resta m\u00e9rito al reconocimiento en fila \u00a0de \u00a0personas de que fue objeto el procesado, por parte de Ernesto Molina Molina, \u00a0comerciante \u00a0en \u00a0finca ra\u00edz, resaltando que ellos ya se conoc\u00edan, con ocasi\u00f3n \u00a0de un negocio que no lleg\u00f3 a feliz t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or Edgar Alfonso \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Rond\u00f3n, \u00a0propietario \u00a0leg\u00edtimo \u00a0del \u00a0apartamento \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, es el \u00a0verdadero \u00a0responsable \u00a0de la estafa de que fue v\u00edctima la se\u00f1ora Mar\u00eda Julia \u00a0Pereira \u00a0Salinas, \u00a0pues \u00a0regres\u00f3 \u00a0a \u00a0habitar \u00a0el inmueble en fecha cercana a la \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0lo cual \u00e9l actu\u00f3 en complicidad con Ernesto Molina Molina \u00a0y \u00a0los \u00a0celadores \u00a0del \u00a0edificio, \u00a0realidad que pod\u00eda descubrirse si se hubiese \u00a0realizado una investigaci\u00f3n exhaustiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 El Juez de primera instancia en el folio \u00a020 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia descart\u00f3 que CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ hubiese sido la \u00a0persona \u00a0que \u00a0firm\u00f3 \u00a0los \u00a0recibos \u00a0de \u00a0administraci\u00f3n \u00a0del \u00a0apartamento \u00a0y \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0de venta; y as\u00ed lo confirm\u00f3 el Tribunal Superior, de modo \u00a0que ning\u00fan cargo subsiste contra \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5 \u00a0Sin \u00a0existir pruebas que demuestren la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ en los il\u00edcitos que se le endilgaron, pues \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0la compradora enga\u00f1ada lo incrimina, la condena se produjo por el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0allanamiento \u00a0a \u00a0su casa se incautaron varios documentos \u00a0posiblemente \u00a0falsos, ninguno de los cuales se refer\u00eda al inmueble objeto de la \u00a0estafa, y sin que ello indique que \u00e9l es un falsificador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo anterior solicita a la Corte \u00a0absolver de todo cargo a CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0libelista, el juicio \u00a0est\u00e1 \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0por violaci\u00f3n del principio de especificidad y del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0(prueba \u00a0para \u00a0condenar) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0derogado, \u00a0porque \u00a0el expediente no contiene pruebas que condujeran a la certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta ni de la responsabilidad de CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ, quien \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0de documentos y de unos d\u00f3lares falsos en el \u00a0allanamiento \u00a0 a \u00a0su \u00a0residencia, \u00a0que \u00a0nada \u00a0tienen \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que como establecen los art\u00edculos \u00a0304 \u00a0numerales \u00a02\u00b0 \u00a0y \u00a03\u00b0 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de \u00a01991, \u00a0en \u00a0este caso se ha generado nulidad por vulneraci\u00f3n al debido proceso y \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0el cargo es \u201canfibol\u00f3gico, vago e impreciso, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0desplaza \u00a0al \u00a0sindicado, \u00a0con elevado gravamen\u201d, pues debieron \u00a0explorarse \u00a0otras \u00a0v\u00edas \u201ctales como la posibilidad de darle espacio al delito \u00a0de \u00a0TENENCIA\u201d \u00a0(sic) \u00a0de documentaci\u00f3n ap\u00f3crifa, sin que ello signifique que \u00a0S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ sea el falsificador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la Sala declarar la nulidad a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0138 Seccional de Bogot\u00e1 \u00a0decidi\u00f3 abrir la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que la libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de \u00a0fondo \u00a0insalvables \u00a0que conducen inexorablemente al fracaso de sus pretensiones, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que desde un comienzo, en el resumen de los hechos y de la actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0empieza \u00a0a \u00a0tergiversar \u00a0la realidad con sus propias opiniones, con lo \u00a0cual \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0entidad para \u00a0desvirtuar la legalidad del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aborda \u00a0las \u00a0censuras \u00a0en \u00a0el \u00a0orden \u00a0de \u00a0presentaci\u00f3n y en los dos casos solicita sean desestimadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 PRIMER \u00a0CARGO \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0Procurador \u00a0 Delegado \u00a0 detecta \u00a0protuberantes \u00a0defectos \u00a0de t\u00e9cnica en la postulaci\u00f3n de los presuntos errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0hasta \u00a0concluir \u00a0que la censura es pr\u00e1cticamente \u00a0incomprensible y no tiene posibilidad de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Percibe indebida acumulaci\u00f3n y fusi\u00f3n de \u00a0las \u00a0distintas \u00a0modalidades \u00a0de errores de hecho, pues dentro del mismo reproche \u00a0pareciera \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0alude \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 problema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 existencia \u00a0 cuando \u00a0 afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no tuvo en cuenta varios medios de convicci\u00f3n y a continuaci\u00f3n evoca \u00a0un \u00a0error \u00a0de identidad al \u00a0protestar \u00a0por \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0otros, \u00a0pero sin ning\u00fan desarrollo, al \u00a0punto \u00a0que \u00a0ni siquiera identifica las pruebas desconocidas o mal interpretadas, \u00a0y \u00a0 menos \u00a0 se \u00a0 ocupa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0cada \u00a0un \u00a0de \u00a0ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese modo de argumentar, dice el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0transluce \u00a0la intenci\u00f3n de criticar el razonamiento de los Jueces de \u00a0instancia \u00a0y \u00a0de proponer a la Corte una nueva revisi\u00f3n del objeto del proceso, \u00a0en \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0 demostrar \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0como \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que haciendo un esfuerzo podr\u00eda \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0protesta \u00a0porque \u00a0el \u00a0se\u00f1or CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0fue \u00a0condenado supuestamente porque en su casa se encontraron documentos \u00a0falsos \u00a0que en nada se relacionan con la estafa endilgada; sin embargo, acota el \u00a0Delegado, \u00a0tampoco \u00a0atina \u00a0en la argumentaci\u00f3n, pues no es cierto que ello haya \u00a0ocurrido, \u00a0sino \u00a0que la evidencia recolectada en esa diligencia se tom\u00f3 como un \u00a0indicio de sus actividades delictivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio del Procurador, la defensora \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e1ctica \u00a0de \u00a0presentar \u00a0su \u00a0visi\u00f3n \u00a0personal \u00a0de las pruebas que \u00a0comprometen \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado, para luego introducir el tema de \u00a0la \u00a0duda \u00a0y \u00a0reclamar la aplicaci\u00f3n del principio in \u00a0dubio \u00a0pro reo, de donde concluye una vez m\u00e1s que la \u00a0demanda se estructur\u00f3 cual si fuese un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0SEGUNDO \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0(Nulidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Delegado hace notar que este \u00a0reproche \u00a0parece la continuaci\u00f3n del primero, pero referido al debido proceso y \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de defensa, tomando como pretexto lo que al parecer comportar\u00eda un \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta punible, asunto al que \u00a0posiblemente \u00a0se \u00a0refiere \u00a0la \u00a0defensora, \u00a0aunque \u00a0ninguna \u00a0proposici\u00f3n hizo al \u00a0respecto, \u00a0al \u00a0extremo \u00a0que \u00a0no \u00a0indic\u00f3 \u00a0en qu\u00e9 habr\u00eda consistido tal error y \u00a0mencion\u00f3 \u00a0la \u00a0\u201ctenencia\u201d \u00a0de \u00a0documentos falsos, figura no tipificada en el \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que la demandante no explic\u00f3 la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se \u00a0afectaron \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0procesado, ni la estructura del \u00a0proceso; \u00a0 y \u00a0 tampoco \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0si \u00a0la \u00a0protesta \u00a0radicaba \u00a0en \u00a0la \u00a0deficiente \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del fallo, porque postul\u00f3 el reproche sobre la base de criticar la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio, \u00a0retornando \u00a0a \u00a0las \u00a0lindes \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. CUESTI\u00d3N PREVIA \u00a0<\/p>\n<p>Ha sostenido reiteradamente la Sala que el \u00a0orden \u00a0de \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los cargos que se formulan en la demanda de casaci\u00f3n se \u00a0rige \u00a0por el principio de prioridad, seg\u00fan el cual es necesario tener en cuenta \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0procesal \u00a0que la prosperidad de alguno de ellos pueda conllevar, \u00a0en \u00a0 \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0efecto \u00a0 \u00a0corrector \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0invalidante \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, en rigor t\u00e9cnico, se debe \u00a0postular \u00a0inicialmente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por nulidad, y si fueren plurales tambi\u00e9n se \u00a0presentar\u00e1n \u00a0empezando \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0mayor \u00a0efecto \u00a0invalidante \u00a0produzca, \u00a0pues \u00a0si alguno llegara a demostrarse, se devuelve la actuaci\u00f3n para \u00a0rehacer \u00a0todo el tr\u00e1mite alcanzado por el vicio, lo cual impone identificar los \u00a0l\u00edmites de afectaci\u00f3n de cada motivo de anulaci\u00f3n propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, aunque la censora no sigui\u00f3 tal \u00a0lineamiento \u00a0jurisprudencial, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0abordar\u00e1 \u00a0inicialmente el reproche por \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0como \u00a0parece \u00a0haberse \u00a0entendido, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que en las otras causales, debe \u00a0ajustarse \u00a0a ciertos par\u00e1metros l\u00f3gicos de modo que se comprendan con claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0las \u00a0irregularidades sustanciales \u00a0alegadas, \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se quebranta la estructura del proceso o se afectan \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de los sujetos procesales, y la trascendencia de tales defectos \u00a0en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0esta \u00a0causal, \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0indicar razonadamente el momento procesal al que deben \u00a0retrotraerse \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0una vez excluidas las alcanzadas por los vicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0 de \u00a0 tales \u00a0lineamientos \u00a0fue \u00a0consultado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 estudia, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 ello \u00a0no \u00a0puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0libelista \u00a0retorn\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0probatoria \u00a0generalizada, \u00a0y \u00a0redujo el reproche por nulidad a manifestar que se \u00a0hab\u00eda \u00a0vulnerado \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0la acusaci\u00f3n anfibol\u00f3gica, vaga e imprecisa, expresiones que dej\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mero \u00a0enunciado \u00a0y \u00a0no ofreci\u00f3 contenido alguno tendiente a se\u00f1alar de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0menoscabo a dicha garant\u00eda. Exactamente lo mismo \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0el supuesto vicio de estructura, en tanto ni una sola frase acu\u00f1\u00f3 \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0pudiese \u00a0formarse \u00a0una \u00a0idea \u00a0acerca de c\u00f3mo se produjo el \u00a0rompimiento de la estructura del proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como advera el Procurador Delegado, quiz\u00e1 \u00a0intentaba \u00a0postular \u00a0un \u00a0error \u00a0en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta, en \u00a0tanto \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ por el delito de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico agravada por el uso, \u00a0cuando, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0era \u00a0menester explorar otras conductas menos \u00a0graves. \u00a0No \u00a0empece, \u00a0en \u00a0ese \u00a0intento \u00a0tampoco hubo acierto en la demanda, pues \u00a0habla \u00a0de \u00a0un delito de \u201ctenencia\u201d -modalidad inexistente en la legislaci\u00f3n \u00a0penal- \u00a0para \u00a0recordar \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0solo era poseedor de los documentos ap\u00f3crifos \u00a0descubiertos \u00a0en \u00a0el \u00a0allanamiento; \u00a0y porque olvid\u00f3 que tambi\u00e9n fue condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de estafa, de donde resultaba desatinado solicitar la nulidad de \u00a0todo \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0desde la apertura de investigaci\u00f3n, sin exponer los motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0il\u00edcito \u00a0contra \u00a0el patrimonio adolec\u00eda de \u00a0ilegalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, la Corte no alcanza \u00a0a \u00a0comprender el verdadero sentido de la censura, que no sale avante, porque, se \u00a0reitera, \u00a0omiti\u00f3 ahondar por lo menos en una de las ideas sueltas que conforman \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n, \u00a0de suerte que resulta imposible desentra\u00f1ar cu\u00e1l es la raz\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 que \u00a0 har\u00eda \u00a0 viable \u00a0 retrotraer \u00a0 las \u00a0 actuaciones \u00a0 a \u00a0la \u00a0fase \u00a0instructiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0SOBRE \u00a0EL SEGUNDO CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de hecho, camino seguido por la \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere consecuencias valorativas a \u00a0partir de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 El error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0 \u00a0tergiversa, \u00a0 \u00a0recorta \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0adiciona \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0contenido \u00a0literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0Si \u00a0la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se incurre en error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis, el demandante corre \u00a0con \u00a0la \u00a0carga de demostrar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 Demostrada la presencia del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura \u00a0de \u00a0 verificar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La casacionista no desarrolla en rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0el \u00a0cargo \u00a0y, \u00a0si \u00a0bien \u00a0anuncia \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0versar\u00e1 sobre los \u00a0desatinos \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las diversas \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0menciona, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0los testimonios de Ernesto Molina Molina, \u00a0V\u00edctor \u00a0Manuel \u00a0Vias\u00fas y Jos\u00e9 Arcadio Ruiz Ortiz, no demuestra ninguna de las \u00a0especies \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, en forma clara y separada como corresponde, sino \u00a0que \u00a0en \u00a0un solo cuerpo presenta sus apreciaciones generales sobre los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0interesan, como si continuara litigando en las instancias, \u00a0con \u00a0la esperanza de que su manera de ver el asunto prevalezca sobre el criterio \u00a0jur\u00eddico del Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0que \u00a0esboza \u00a0al \u00a0alegar \u00a0la \u00a0inadecuada \u00a0interpretaci\u00f3n de tales testimonios se agot\u00f3 en el mero enunciado, \u00a0pues \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0compar\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0se derivaba de dichas \u00a0pruebas \u00a0con \u00a0lo \u00a0que, \u00a0supuestamente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0pens\u00f3 \u00a0que \u00a0ellas dec\u00edan \u00a0separ\u00e1ndose \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0literal, \u00a0de \u00a0suerte que priv\u00f3 a la Sala de la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0enterarse en qu\u00e9 consist\u00eda la distorsi\u00f3n, el cercenamiento o \u00a0la adici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Tampoco logra la Corte entender cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las pruebas que los jueces de instancia supusieron, lo que constituir\u00eda \u00a0el \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0al \u00a0que \u00a0alude la censora al iniciar el discurso, incurriendo en \u00a0la \u00a0impropiedad \u00a0de \u00a0confundir \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0de invenci\u00f3n de una prueba y de \u00a0suposici\u00f3n de certeza donde no hay m\u00e1s que dudas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0pareciera \u00a0que por \u00a0\u201ct\u00e1ctica\u201d, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 percibe \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0Delegado, \u00a0la \u00a0protesta \u00a0generalizada \u00a0por \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n que del acopio probatorio hicieron los jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0ten\u00eda \u00a0como \u00a0finalidad \u00a0llegar al reclamo de la duda a favor del \u00a0procesado, \u00a0pero es evidente que tal perplejidad en ning\u00fan momento campea en el \u00a0expediente, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza \u00a0intenta \u00a0inducirla \u00a0artificialmente la defensora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0No \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en el sentido que los jueces de instancia descartaron las conductas \u00a0punibles \u00a0del \u00a0procesado; \u00a0Cosa distinta es que hubiesen concluido que el se\u00f1or \u00a0CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0firm\u00f3 \u00a0la escritura \u00a0falsa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0esa conclusi\u00f3n no es aislada, como \u00a0sesgadamente \u00a0la aduce la libelista, sino que inmediatamente fue enlazada en las \u00a0sentencias \u00a0con \u00a0la \u00a0idea \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual \u201cintervinieron varios coautores\u201d, \u00a0como \u00a0se \u00a0dice \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado, para colocar al procesado en esa \u00a0calidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0se \u00a0desvirtu\u00f3 \u00a0completamente \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado fue la persona que elabor\u00f3 un recibo por pago \u00a0de \u00a0cuotas \u00a0atrasadas \u00a0de \u00a0administraci\u00f3n, \u00a0entregado a la se\u00f1ora Aura Yolanda \u00a0Pereira \u00a0Mart\u00ednez, hermana de la compradora del apartamento. Contrariamente, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0destaca \u00a0que \u00a0en \u00a0la experticia grafol\u00f3gica se \u201cencontr\u00f3 \u00a0similitudes \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0morfol\u00f3gico entre la r\u00fabrica de dicho recibo y las \u00a0graf\u00edas \u00a0del \u00a0encartado&#8230; \u00a0y ello puede ser utilizado como hecho indicador que \u00a0aunado \u00a0al \u00a0reconocimiento, \u00a0sirve \u00a0de \u00a0prueba \u00a0incriminadora \u00a0en contra de este \u00a0procesado \u00a0para \u00a0vincularlo \u00a0como \u00a0la \u00a0persona que recibi\u00f3 ese dinero dentro de \u00a0esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0timadora.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Aquel modo de sustentar ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento entre la casacionista y el Tribunal, motivo adicional \u00a0para \u00a0que el cargo no tenga acogida, pues ante la imposibilidad de demostrar los \u00a0errores \u00a0que \u00a0postula, \u00a0como \u00a0si \u00a0tratara \u00a0de ahondar en el debate, la defensora \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0sobre \u00a0el raciocinio de la \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 otorg\u00f3 al acopio probatorio en su conjunto, pero \u00a0en \u00a0este \u00a0tema \u00a0prevalece el criterio de la Corporaci\u00f3n, toda vez que no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las pruebas, sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos \u00a0238, \u00a0257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), \u00a0el \u00a0juez tiene cierto grado de libertad para la apreciaci\u00f3n de las pruebas, con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de arribar a un estado de conocimiento acerca de los sucesos y de la \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se admita en casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la postulaci\u00f3n del error de hecho por \u201cfalso juicio de convicci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0propio de un sistema probatorio tarifado, y que es el punto a donde \u00a0en \u00faltimas llega la defensora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0definitiva, no se encuentra en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0un \u00a0argumento que compruebe los yerros judiciales que \u00a0postula, y por ello no sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Expresi\u00f3n \u00a0reiterada \u00a0en la denuncia formulada por Mar\u00eda Julia Pereira Salinas \u00a0(folio 1 cdno.).1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 16 y 17 de la sentencia de segunda instancia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 16608 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 133 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., octubre treinta y uno (31) de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5931","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5931\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}