{"id":5898,"date":"2023-09-08T16:23:55","date_gmt":"2023-09-08T16:23:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1645803-10-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:55","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:55","slug":"1645803-10-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1645803-10-02\/","title":{"rendered":"16458(03-10-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16458 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 119 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., tres (3) de octubre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de la procesada CARMEN ROSARIO BRAVO, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a03 \u00a0de junio de 1999, por el cual el Tribunal Superior de \u00a0Pasto \u00a0confirm\u00f3 la sentencia proferida por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Pasto, \u00a0el 19 de abril del mismo a\u00f1o, condenando a dicha se\u00f1ora en calidad \u00a0de \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de abuso de circunstancias de \u00a0inferioridad\u00a0 \u00a0agravado \u00a0por causar perjuicios a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0por \u00a0raz\u00f3n de la cuant\u00eda, a la pena principal de veinticuatro \u00a0(24) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, al pago de multa por valor de $ 50.000, a la accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el lapso de diez (10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0a \u00a0indemnizar los perjuicios causados con la infracci\u00f3n; y le concedi\u00f3 \u00a0el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0se\u00f1ora Nidia \u00c1lvarez compareci\u00f3 a la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de Fiscal\u00edas de Pasto, con el fin de denunciar que en el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01990, \u00a0CARMEN \u00a0ROSARIO BRAVO tom\u00f3 en anticresis dos piezas de la casa \u00a0perteneciente \u00a0a \u00a0Virgilio \u00a0Estrella \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0ubicada \u00a0en la carrera 7\u00aa E No. \u00a018-49, \u00a0barrio \u00a0San \u00a0Juan de la misma ciudad; y que m\u00e1s tarde, aprovechando las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0inferioridad, \u00a0senectud, \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0y \u00a0escasa \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0acad\u00e9mica \u00a0del \u00a0mencionado se\u00f1or, de ochenta a\u00f1os de edad, se hizo transferir \u00a0la \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0dicho inmueble, mediante la Escritura P\u00fablica No. 957 del 24 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1991, sentada en la Notar\u00eda Primera del C\u00edrculo de Pasto, por la \u00a0exigua \u00a0suma \u00a0de \u00a0$ \u00a0652.000, \u00a0precio \u00a0muy \u00a0inferior \u00a0al valor comercial, y que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0vendedor \u00a0nunca \u00a0recibi\u00f3, \u00a0aunque \u00a0en \u00a0el instrumento p\u00fablico se \u00a0hubiese \u00a0anotado \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0precisamente \u00a0debido \u00a0a los enga\u00f1os a que fue \u00a0sometido \u00a0el \u00a0octogenario, a quien permiti\u00f3 que continuara viviendo en el mismo \u00a0lugar, pero en condiciones deplorables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0enervar \u00a0cualquier \u00a0acci\u00f3n, CARMEN ROSARIO BRAVO, a trav\u00e9s de la Escritura P\u00fablica No. \u00a02454 \u00a0del \u00a023 de octubre de 1992 de la Notar\u00eda Tercera de Pasto, transfiri\u00f3 la \u00a0misma casa a sus dos hijas menores, a t\u00edtulo de venta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nidia \u00c1lvarez aclar\u00f3 que tuvo conocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0transacciones cuando el se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez le \u00a0don\u00f3 \u00a0la \u00a0misma casa a Hern\u00e1n Leonel Usma \u00c1lvarez (hijo de ella), en gratitud \u00a0por \u00a0los \u00a0cuidados \u00a0que \u00a0le \u00a0prodigaba, \u00a0aunque \u00a0se \u00a0reserv\u00f3 \u00a0la posesi\u00f3n y el \u00a0usufructo \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0hasta el d\u00eda de su muerte, como se hizo constar en la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica \u00a0No. \u00a04448 \u00a0del \u00a01\u00b0 \u00a0de septiembre de 1995, elaborada en la \u00a0Notar\u00eda Segunda del C\u00edrculo de Pasto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con base en la denuncia y sus anexos la \u00a0Unidad \u00a0Especializada \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0de \u00a0Pasto \u00a0abri\u00f3 investigaci\u00f3n, dispuso \u00a0vincular \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a la se\u00f1ora CARMEN ROSARIO BRAVO, y orden\u00f3 la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0varias \u00a0pruebas, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0una experticia psiqui\u00e1trica para \u00a0determinar \u00a0las \u00a0condiciones mentales del se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez, para \u00a0el a\u00f1o 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En dicho examen se concluy\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c..sufre \u00a0discreta mengua intelectiva por \u00a0deterioro \u00a0senil. \u00a0No \u00a0existe informaci\u00f3n suficiente como para establecer cu\u00e1l \u00a0era \u00a0su \u00a0funcionamiento \u00a0mental \u00a0y \u00a0capacidad \u00a0de celebrar contratos de compra y \u00a0venta \u00a0de \u00a0una \u00a0vivienda \u00a0para \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01991.\u201d (Folio 111 cdno. \u00a01) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a09 \u00a0de octubre de 1996, la Fiscal\u00eda \u00a0Sexta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Pasto, admiti\u00f3 la demanda de constituci\u00f3n en parte civil \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Virgilio Estrella Fl\u00f3rez (folio 83 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La procesada asegur\u00f3 que la compraventa \u00a0de \u00a0la \u00a0casa s\u00ed tuvo ocurrencia y que ella pag\u00f3 el precio en peque\u00f1as cuotas, \u00a0como \u00a0pretende \u00a0demostrarlo \u00a0con \u00a0distintos recibos que aport\u00f3; no obstante, al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica provisionalmente, el 19 de febrero de 1997, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora le impuso medida de aseguramiento consistente en cauci\u00f3n \u00a0prendaria, \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0un \u00a0salario \u00a0m\u00ednimo legal mensual, por el delito de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0circunstancias de inferioridad, agravado por ocasionar perjuicio a la \u00a0v\u00edctima, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 360 del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de \u00a01980 (folio 154 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Recauda \u00a0la \u00a0prueba necesaria, el 17 de \u00a0julio \u00a0 de \u00a01997, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(folio \u00a0230 \u00a0cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El 4 de septiembre de 1997, la Fiscal\u00eda \u00a0Sexta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Pasto \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n contra CARMEN \u00a0ROSARIO \u00a0 BRAVO, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 abuso \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0 de \u00a0inferioridad, \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 360 y 372 del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 \u00a0de 1980. (folio 252 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00edas Delegadas ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Pasto, con prove\u00eddo del 16 de octubre de 1997, confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0fue \u00a0impugnada \u00a0por el defensor, quien \u00a0pretend\u00eda \u00a0que \u00a0la conducta de la procesada era at\u00edpica, puesto que se trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato \u00a0civil, \u00a0y \u00a0las \u00a0contraprestaciones \u00a0fueron \u00a0cumplidas \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos del contrato (folio 279 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0causa fue adelantada por el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pasto, Despacho que surti\u00f3 los traslados para \u00a0preparar \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0y \u00a0finalizada \u00a0esta \u00a0diligencia, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de abril de 1999 conden\u00f3 a la se\u00f1ora CARMEN ROSARIO BRAVO, \u00a0en \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0 de \u00a0 inferioridad, \u00a0 agravado \u00a0 por \u00a0ocasionar \u00a0perjuicios \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y por raz\u00f3n de la cuant\u00eda, a las penas \u00a0principales\u00a0 \u00a0de \u00a0veinticuatro\u00a0 \u00a0(24) meses\u00a0 de prisi\u00f3n,\u00a0 y \u00a0multa\u00a0 \u00a0por\u00a0 \u00a0valor \u00a0de\u00a0 \u00a0$ 50.000; a interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0dos \u00a0a\u00f1os; \u00a0a indemnizar los perjuicios materiales y \u00a0morales \u00a0causados \u00a0con la infracci\u00f3n; y le concedi\u00f3 el subrogado de la condena \u00a0de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de las \u00a0escrituras \u00a0p\u00fablicas \u00a0n\u00fameros \u00a0957 \u00a0del \u00a024 de julio de 1991 (venta del se\u00f1or \u00a0Virgilio \u00a0Estrella \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada), \u00a02454 \u00a0del 23 de octubre de 1992 \u00a0(venta \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0a sus hijas menores), y 4448 del 1\u00b0 de septiembre de \u00a01995 \u00a0(donaci\u00f3n de Virgilio Estrella Fl\u00f3rez a favor de Hern\u00e1n Usma \u00c1lvarez); \u00a0y \u00a0compuls\u00f3 \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigara \u00a0penalmente \u00a0al \u00a0\u00faltimo de los \u00a0mencionados, \u00a0a \u00a0un \u00a0abogado \u00a0y \u00a0al \u00a0Registrador \u00a0de \u00a0Instrumentos \u00a0P\u00fablicos de \u00a0Pasto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora CARMEN ROSARIO BRAVO, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pasto, \u00a0en \u00a0fallo del 3 de junio de 1999 confirm\u00f3 la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0con la \u00fanica modificaci\u00f3n consistente en revocar la orden \u00a0de \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica \u00a0No. 4448 del 1\u00b0 de septiembre de \u00a01995, \u00a0que \u00a0materializaba \u00a0la \u00a0donaci\u00f3n de Virgilio Estrella Fl\u00f3rez a favor de \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Usma \u00a0\u00c1lvarez, \u00a0quien \u00a0no fue vinculado a la investigaci\u00f3n (folio 419 \u00a0cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El defensor de la procesada interpuso y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos cargos propone el defensor de la se\u00f1ora \u00a0CARMEN \u00a0ROSARIO \u00a0BRAVO \u00a0contra el fallo del Tribunal Superior de Pasto. Uno, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial; y \u00a0el \u00a0otro, \u00a0invocando la causal tercera ib\u00eddem, por haberse dictado en un juicio \u00a0viciado de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0censor que el Ad-quem cometi\u00f3 \u00a0errores \u00a0al apreciar las siguientes pruebas: el dictamen pericial referente a la \u00a0edad \u00a0y \u00a0al \u00a0estado \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez; la \u00a0experticia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0precio del inmueble negociado; los testimonios de Alfonso \u00a0Marcillo, \u00a0Aurora \u00a0Ruano \u00a0Salazar, \u00a0Mercedes \u00a0Carvajal, \u00a0Luis Eduardo Mart\u00ednez, \u00a0Nidia \u00a0\u00c1lvarez \u00a0y \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Leonel \u00a0Usma \u00a0\u00c1lvarez; \u00a0y la indagatoria de CARMEN \u00a0ROSARIO BRAVO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desarrolla \u00a0la \u00a0censura \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0 Se \u00a0 interpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica \u00a0No. \u00a0957 del 24 de julio de 1991, pues el Tribunal Superior \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Virgilio \u00a0Estrella Fl\u00f3rez vendi\u00f3 toda la casa a la \u00a0procesada, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad \u00a0el \u00a0negocio se refiri\u00f3 \u00fanicamente al 50% del \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ignor\u00f3 \u00a0el Ad-quem que con anterioridad, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0Escritura \u00a0P\u00fablica No. 1796 del 30 de abril de 1986, el se\u00f1or \u00a0Estrella \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0vendido \u00a0el \u00a0restante 50%, y por ello tambi\u00e9n es \u00a0defectuoso \u00a0el \u00a0aval\u00fao \u00a0del \u00a0inmueble, \u00a0donde \u00a0se \u00a0se\u00f1alaba \u00a0un \u00a0precio \u00a0de \u00a0$ \u00a06.561.586, \u00a0porque se fij\u00f3 sobre la totalidad de la casa y no sobre la mitad de \u00a0ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0No \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta que el se\u00f1or \u00a0Virgilio \u00a0Estrella Fl\u00f3rez en realidad estaba interesado en vender su casa; para \u00a0ello \u00a0fue \u00a0asesorado \u00a0por \u00a0el abogado Luis Alfredo Mart\u00ednez Mu\u00f1oz, y el precio \u00a0del \u00a0negocio \u00a0le fue pagado por la procesada, como se reconoce en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por la Unidad de Fiscal\u00edas Delegadas ante el \u00a0Tribunal Superior de Pasto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0La se\u00f1ora CARMEN ROSARIO BRAVO actu\u00f3 \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe, realiz\u00f3 el negocio con una persona normal, no aprovech\u00f3 ninguna \u00a0incapacidad \u00a0del \u00a0vendedor, \u00a0y no pod\u00eda sospechar que cinco a\u00f1os m\u00e1s adelante \u00a0\u00e9l iba a presentar un cuadro de aparente debilidad ps\u00edquica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u201cdesconoce la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0al \u00a0darle \u00a0un \u00a0valor \u00a0diferente\u201d, \u00a0y \u00a0no \u00a0percibi\u00f3 que la \u00a0denunciante \u00a0Nidia \u00a0\u00c1lvarez \u00a0ten\u00eda marcado inter\u00e9s en contra de la procesada, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0quer\u00eda \u00a0quedarse \u00a0con \u00a0la casa, al punto que su hijo Hern\u00e1n Leonel \u00a0Usma \u00c1lvarez figuraba como donatario del mismo inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5 \u00a0 Los \u00a0 funcionarios \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0conocieron \u00a0del \u00a0asunto eran incompetentes, debido a que el dominio del inmueble \u00a0se \u00a0transfiri\u00f3 \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0un \u00a0contrato \u00a0de \u00a0car\u00e1cter civil, que si acaso \u00a0pudiese cuestionarse por lesi\u00f3n enorme y no penalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.6 \u00a0No \u00a0existe certeza acerca del supuesto \u00a0trastorno \u00a0mental del se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez al momento de realizar la \u00a0venta, \u00a0ni \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0la procesada, quien no despleg\u00f3 las \u00a0maniobras enga\u00f1osas o de aprovechamiento que se le endilgan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7 \u00a0El Juez colegiado cometi\u00f3 un error al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n suministrada por los testigos de cargo Nidia \u00c1lvarez, \u00a0Aurora \u00a0Ruano Salazar, Mercedes Carvajal y Alfonso Marcillo, pues pas\u00f3 por alto \u00a0que \u00a0ellos \u00a0ten\u00edan \u00a0comprometidos \u00a0sus \u00a0intereses en el resultado del proceso y \u00a0notoria animadversi\u00f3n contra CARMEN ROSARIO BRAVO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0desatin\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al\u00a0 \u00a0ignorar \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de \u00a0la procesada, y por no admitir lo que \u00a0dijeron \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Leonel \u00a0y \u00a0el \u00a0abogado \u00a0Alfredo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0quienes \u00a0explicaron los pormenores de la negociaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.8 Se\u00f1ala como infringidos los art\u00edculos \u00a02\u00b0 \u00a0( fines esenciales del Estado), 13 (protecci\u00f3n a las personas en debilidad \u00a0manifiesta), \u00a029 (debido proceso) y 58 (garant\u00eda de la propiedad privada) de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica; \u00a0 y \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 2\u00b0 \u00a0 (hecho \u00a0 punible), \u00a0 4 \u00a0(antijuridicidad), \u00a0 8 \u00a0 (igualdad) \u00a0 y \u00a0 360 \u00a0 (abuso \u00a0 de \u00a0 circunstancias \u00a0de \u00a0inferioridad), \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo \u00a0por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, del C\u00f3digo Penal, \u00a0Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.9 \u00a0Con \u00a0base en ello solicita a la Corte \u00a0absolver \u00a0de \u00a0todo \u00a0cargo \u00a0a \u00a0CARMEN \u00a0ROSARIO \u00a0BRAVO y declarar que la Escritura \u00a0P\u00fablica No. 957 del 24 de julio de 1991, queda vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio del libelista el juicio est\u00e1 \u00a0viciado \u00a0de nulidad porque el se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez confiri\u00f3 poder a \u00a0un \u00a0abogado \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0su nombre y representaci\u00f3n se constituyera en parte \u00a0civil, \u00a0\u201clo \u00a0cual \u00a0es \u00a0inaceptable \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0ilustre \u00a0profesional no es la \u00a0v\u00edctima \u00a0presunta \u00a0del il\u00edcito, es el representante legal de aquella, y por lo \u00a0tanto, \u00a0como \u00a0mandatario \u00a0no \u00a0puede \u00a0constituirse \u00a0en \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0ya \u00a0que la \u00a0sentencia \u00a0al resolver en su favor desconocer\u00eda los derechos del perjudicado en \u00a0lo que se refiere a la indemnizaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que se interpret\u00f3 en forma err\u00f3nea \u00a0el \u00a0poder, \u00a0utilizado \u00a0para \u00a0el \u00a0reconocimiento de la parte civil, y con ello se \u00a0desatendi\u00f3 la jurisprudencia de esta Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0violados \u00a0los art\u00edculos 43 \u00a0(titulares \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n civil), 49 (inadmisi\u00f3n de la demanda) y 50 (rechazo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991; y \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0casar el fallo impugnado y emitir sentencia absolutoria a \u00a0favor de CARMEN ROSARIO BRAVO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INTERVENCI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El apoderado de la parte civil solicita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada por el defensor de CARMEN ROSARIO \u00a0BRAVO, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0se \u00a0confeccion\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0alejada \u00a0de las exigencias del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0porque no existen los errores que pregona, y porque en \u00a0el \u00a0fondo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0busca \u00a0es \u00a0dilatar \u00a0la \u00a0restituci\u00f3n \u00a0del inmueble a su \u00a0propietario, \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 suerte \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0procesada \u00a0 \u00a0pueda \u00a0 \u00a0continuar \u00a0usufructu\u00e1ndolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que la conducta que se juzga es el \u00a0abuso \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0inferioridad que padec\u00eda el se\u00f1or Virgilio \u00a0Estrella \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0como \u00a0se \u00a0deduce de los indicios derivados del precio, de la \u00a0forma \u00a0de pago, del n\u00famero de cuotas y de los elementos aportados por el examen \u00a0psiqui\u00e1trico; \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0si la compra se efectu\u00f3 por el 50% del inmueble, \u00a0ello no tiene la trascendencia que pretende el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, dice, como se demuestra en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0el \u00a0abogado \u00a0que \u00a0intervino \u00a0en \u00a0el \u00a0negocio \u00a0fue \u00a0asesor de la \u00a0procesada \u00a0y \u00a0no \u00a0del \u00a0vendedor, \u00a0raz\u00f3n \u00a0adicional \u00a0para \u00a0deducir \u00a0que \u00a0ella se \u00a0aprovech\u00f3 \u00a0de \u00a0las condiciones de necesidad e inexperiencia del se\u00f1or Estrella \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0quien \u00a0no \u00a0se \u00a0precisa \u00a0demostrar \u00a0inimputabilidad, sino \u00a0circunstancias de inferioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a las cr\u00edticas que hace el \u00a0libelista \u00a0sobre \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0no \u00a0recurrente \u00a0explica \u00a0que \u00a0si alguna \u00a0irregularidad \u00a0se hubiese presentando, \u00e9sta qued\u00f3 subsanada con la aceptaci\u00f3n \u00a0t\u00e1cita de la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta \u00a0Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de \u00a0fondo \u00a0insalvables \u00a0que conducen inexorablemente al fracaso de sus pretensiones, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que desde un comienzo, en el resumen de los hechos y de la actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0empieza \u00a0a \u00a0tergiversar \u00a0la realidad con sus propias opiniones, con lo \u00a0cual \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0entidad para \u00a0desvirtuar la legalidad del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden de prelaci\u00f3n, estudia primero el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0nulidad; \u00a0luego, \u00a0el \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial; y en los dos casos solicita sean desestimados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0PRIMER \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0(Nulidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la Delegada el reproche destinado a \u00a0poner \u00a0en \u00a0tela \u00a0de \u00a0juicio la legitimidad de la parte civil est\u00e1 completamente \u00a0alejado \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0f\u00e1ctico \u00a0jur\u00eddica, \u00a0y \u00a0por \u00a0supuesto de la t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0se \u00a0puede \u00a0concluir \u00a0que su cometido era dilatar la \u00a0actuaci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0el libelista no explic\u00f3 de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0afectaron \u00a0los \u00a0derechos de la procesada, ni la estructura del \u00a0proceso; \u00a0tampoco \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0alguna \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0que \u00a0materializara \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0no \u00a0identific\u00f3 \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0alcanzadas por el supuesto vicio; y \u00a0termina \u00a0solicitando \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0indicado era se\u00f1alar \u00a0desde qu\u00e9 momento era necesario repetir las diligencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de lo anterior, revisa el poder \u00a0otorgado \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez, la resoluci\u00f3n que admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0en parte civil, las distintas intervenciones del \u00a0apoderado \u00a0y el contenido de la sentencia, y en todos los casos encuentra que el \u00a0abogado \u00a0siempre \u00a0actu\u00f3 \u00a0\u201cen \u00a0nombre \u00a0y representaci\u00f3n\u201d de aquel, de donde \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0fue \u00a0al \u00a0perjudicado con el delito a quien se admiti\u00f3 como \u00a0parte civil, y que el abogado apenas actu\u00f3 como su representante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esta \u00a0oportunidad \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0identifica \u00a0protuberantes \u00a0defectos \u00a0de t\u00e9cnica en la postulaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0 presuntos \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0censura\u00a0 es ininteligible y no tiene posibilidad de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empieza \u00a0resaltando \u00a0la impropiedad de la \u00a0censura \u00a0al \u00a0invocar \u00a0la \u201cinterpretaci\u00f3n err\u00f3nea\u201d del art\u00edculo 360 (abuso \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0inferioridad) del C\u00f3digo Penal derogado, puesto que ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0falencias \u00a0ocurren \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0la hermen\u00e9utica de las normas \u00a0sustanciales, \u00a0lo cual se plantea en casaci\u00f3n por violaci\u00f3n directa de la ley, \u00a0y no por la v\u00eda indirecta, reservada a los temas probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Percibe indebida acumulaci\u00f3n y fusi\u00f3n de \u00a0las \u00a0distintas \u00a0modalidades \u00a0de errores de hecho, pues dentro del mismo reproche \u00a0pareciera \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0alude \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 problema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 existencia \u00a0 cuando \u00a0 afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta los testimonios de Nidia \u00c1lvarez, Hern\u00e1n Leonel \u00a0Usma \u00a0y \u00a0Alfredo \u00a0Mart\u00ednez; \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0alude a un error de identidad \u00a0en \u00a0tanto \u00a0protesta \u00a0por la \u00a0inadecuada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0sobre \u00a0la \u00a0salud mental de la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0sobre \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0de \u00a0compraventa \u00a0del inmueble; y al \u00a0parecer \u00a0 \u00a0 \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 plantea \u00a0 \u00a0 \u00a0 problemas \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 raciocinio \u00a0al \u00a0traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n el \u00a0alejamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica frente a la animadversi\u00f3n y al \u00a0inter\u00e9s \u00a0sobre \u00a0la casa en disputa, por parte de los se\u00f1ores Alfredo Mancilla, \u00a0Aurora Ruano Salazar, Mercedes Carvajal y Nidia \u00c1lvarez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese modo de argumentar, dice el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0transluce \u00a0la intenci\u00f3n de criticar el razonamiento de los Jueces de \u00a0instancia \u00a0frente \u00a0a \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0sin demostrar la presencia de los \u00a0errores que pregona, ni la trascendencia de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, la Delegada hace notar que \u00a0el \u00a0defensor concentra su cr\u00edtica en algunas pruebas, soslayando que los Jueces \u00a0de \u00a0instancia sopesaron tambi\u00e9n varios indicios para inferir la indefensi\u00f3n de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0el \u00a0aprovechamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0inferioridad, \u00a0respecto \u00a0de los cuales guarda silencio; y sin embargo, pregona la existencia de \u00a0la duda a favor de la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que la defensa tampoco atina en la \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no es cierto que el contrato investigado hubiese cubierto \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a050% \u00a0de la casa, situaci\u00f3n por dem\u00e1s intrascendente debido a que la \u00a0inferioridad \u00a0en \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0ps\u00edquicas \u00a0del \u00a0vendedor \u00a0no \u00a0se dedujo del \u00a0instrumento \u00a0p\u00fablico, \u00a0sino en forma indiciaria, por su edad, su escasa cultura \u00a0y \u00a0 sus \u00a0precarias \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0vida \u00a0que \u00a0lo \u00a0ubicaban \u00a0como \u00a0una \u00a0persona \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>sugestionable; \u00a0y \u00a0adicionalmente, \u00a0porque \u00a0para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0tal \u00a0convencimiento \u00a0no \u00a0es \u00a0imprescindible una experticia que \u00a0dictaminara \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0inimputabilidad \u00a0 \u00a0ni \u00a0 la \u00a0 alienaci\u00f3n \u00a0 mental \u00a0 de \u00a0 la \u00a0v\u00edctima \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. CUESTI\u00d3N PREVIA \u00a0<\/p>\n<p>Ha sostenido reiteradamente la Sala que el \u00a0orden \u00a0de \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los cargos que se formulan en la demanda de casaci\u00f3n se \u00a0rige \u00a0por el principio de prioridad, seg\u00fan el cual es necesario tener en cuenta \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0procesal \u00a0que la prosperidad de alguno de ellos pueda conllevar, \u00a0en \u00a0 \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0efecto \u00a0 \u00a0corrector \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0invalidante \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, en rigor t\u00e9cnico, se debe \u00a0postular \u00a0inicialmente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por nulidad, y si fueren plurales tambi\u00e9n se \u00a0presentar\u00e1n \u00a0empezando \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0mayor \u00a0efecto \u00a0invalidante \u00a0produzca, \u00a0pues \u00a0si alguno llegara a demostrarse, se devuelve la actuaci\u00f3n para \u00a0rehacer \u00a0todo \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0alcanzado por el vicio, los cual impone identificar \u00a0los l\u00edmites de afectaci\u00f3n de cada motivo de anulaci\u00f3n propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, aunque el libelista no sigui\u00f3 \u00a0tal \u00a0lineamiento jurisprudencial, la Sala abordar\u00e1 inicialmente el reproche por \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0como \u00a0parece \u00a0haberse \u00a0entendido, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que en las otras causales, debe \u00a0ajustarse \u00a0a ciertos par\u00e1metros l\u00f3gicos de modo que se comprendan con claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0las \u00a0irregularidades sustanciales \u00a0alegadas, \u00a0la \u00a0manera en que se quebranta la estructura del proceso o se afectan \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de los sujetos procesales, y la trascendencia de tales defectos \u00a0en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0esta \u00a0causal, \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente indicar con precisi\u00f3n el momento procesal al que deban \u00a0retrotraerse \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0una vez excluidas las alcanzadas por los vicios. \u00a0Ninguno \u00a0de \u00a0tales \u00a0lineamientos \u00a0fue consultado en la censura que se estudia, y \u00a0por ello no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal y de la l\u00f3gica del recurso de casaci\u00f3n, el libelista exhibe \u00a0una \u00a0gran \u00a0confusi\u00f3n \u00a0conceptual, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que solicita la absoluci\u00f3n de la \u00a0procesada \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la nulidad, cuando es sabido que el efecto de \u00a0esta \u00a0causal \u00a0es \u00a0propiciar \u00a0la \u00a0repetici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0defectuosos; e \u00a0igualmente, \u00a0al \u00a0no \u00a0diferenciar \u00a0las \u00a0nociones de parte civil y de apoderado de \u00a0este sujeto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello explica el por qu\u00e9 de su afirmaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0los funcionarios judiciales reconocieron al abogado como parte \u00a0civil, y no como apoderado del se\u00f1or Virgilio Estrella Fl\u00f3rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0alejado de la realidad, \u00a0pues \u00a0en \u00a0la \u00a0lectura del expediente se constata, como lo resalta la Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0que el poder fue conferido para que el abogado actuara \u201cen nombre y \u00a0representaci\u00f3n\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0y \u00a0que as\u00ed fue reconocido y declarado en \u00a0todas las providencias judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta \u00a0recordar \u00a0que \u00a0en \u00a0la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a la se\u00f1ora CARMEN ROSARIO BRAVO a indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales \u201cpagaderos al se\u00f1or VIRGILIO ESTRELLA \u00a0FL\u00d3REZ, \u00a0DENTRO \u00a0DE \u00a0UN T\u00c9RMINO DE SEIS (6) meses a partir de la ejecutoria de \u00a0esta providencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si ello es as\u00ed, con nitidez se deduce que \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0fue \u00a0constituida \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0del delito, y que as\u00ed se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, y en tales condiciones el alegato del casacionista se \u00a0agota \u00a0en \u00a0meras \u00a0especulaciones, \u00a0sin \u00a0entidad \u00a0para \u00a0demostrar la necesidad de \u00a0invalidar lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0SOBRE \u00a0EL SEGUNDO CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de hecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere consecuencias valorativas a \u00a0partir de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 El error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0 \u00a0tergiversa, \u00a0 \u00a0recorta \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0adiciona \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0contenido \u00a0literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0Si \u00a0la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, se incurre \u00a0en error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la pretensi\u00f3n del libelista tiende a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juez quebrant\u00f3 los postulados de la sana cr\u00edtica y produjo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n a todas luces desfasada y por ello arbitraria, el camino a seguir \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda de la casaci\u00f3n es el del error por falso raciocinio, que tiene su \u00a0propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0especialmente \u00a0en \u00a0cuanto exige al demandante demostrar cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0principio de la l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de la \u00a0experiencia fue desconocido por el juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0deber\u00e1 \u00a0indicar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error, de modo que sin \u00e9l el fallo hubiera sido diferente, y \u00a0concomitantemente \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, o cu\u00e1l el \u00a0raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 aplicarse \u00a0para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 Demostrada la presencia del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura \u00a0de \u00a0 verificar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El casacionista no desarrolla en rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0el \u00a0cargo \u00a0y, \u00a0si \u00a0bien \u00a0anuncia que la censura versar\u00e1 acerca de los \u00a0desatinos \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las diversas \u00a0pruebas \u00a0que menciona, no demuestra ninguna de las especies de error de hecho en \u00a0forma \u00a0clara \u00a0y \u00a0separada \u00a0como corresponde, sino que en un solo cuerpo presenta \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0generales \u00a0sobe \u00a0los medios de convicci\u00f3n que le interesan, \u00a0como \u00a0si \u00a0continuara \u00a0litigando \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, con la esperanza de que su \u00a0manera \u00a0de \u00a0ver \u00a0el \u00a0asunto \u00a0prevalezca sobre el criterio jur\u00eddico del Tribunal \u00a0Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Aunque no se refiere a las diferentes \u00a0modalidades \u00a0de error de hecho con la denominaci\u00f3n que de ellos ha difundido la \u00a0jurisprudencia \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 doctrina, \u00a0 al \u00a0 parecer \u00a0 reprocha \u00a0 un \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0tuvo en cuenta los testimonios de Nidia \u00c1lvarez, \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Leonel \u00a0Usma \u00a0y \u00a0Alfredo \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0pero \u00a0tal aserto no responde a la \u00a0verdad, \u00a0si se tiene en cuenta que el Ad-quem los valor\u00f3, al extremo que estuvo \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0en \u00a0la compulsaci\u00f3n de copias contra los dos \u00faltimos, puesto que, \u00a0al \u00a0parecer, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de la \u201cdonaci\u00f3n\u201d tambi\u00e9n pudieron aprovechar las \u00a0precarias condiciones del ya senil Virgilio Estrella Bravo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0que \u00a0esboza \u00a0al \u00a0alegar \u00a0la \u00a0inadecuada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0sobre \u00a0la \u00a0salud mental de la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0sobre \u00a0la escritura p\u00fablica de compraventa del inmueble, se agot\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mero \u00a0enunciado, \u00a0pues \u00a0en ning\u00fan caso compar\u00f3 lo que objetivamente se \u00a0derivaba \u00a0de \u00a0dichas \u00a0pruebas \u00a0con lo que, supuestamente, el Tribunal pens\u00f3 que \u00a0ellas \u00a0dec\u00edan, de suerte que priv\u00f3 a la Sala de la posibilidad de enterarse en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consist\u00eda la distorsi\u00f3n, el cercenamiento o adici\u00f3n, separ\u00e1ndose de su \u00a0contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso, \u00a0insiste \u00a0en que el \u00a0se\u00f1or \u00a0Virgilio \u00a0Estrella \u00a0Fl\u00f3rez era una persona l\u00facida al momento de vender \u00a0su \u00a0casa, concluyendo \u201cque no existe prueba que de certeza de la presencia del \u00a0abuso \u00a0de \u00a0la necesidad o del trastorno mental\u201d, traslad\u00e1ndose inopinadamente \u00a0a \u00a0 las \u00a0 lindes \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo; y en el segundo, se empe\u00f1a en convencer que la \u00a0se\u00f1ora \u00a0CARMEN ROSARIO BRAVO s\u00ed pag\u00f3 el precio que correspond\u00eda al inmueble, \u00a0en \u00a0abierta \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0inferido \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior, de donde se \u00a0concluye \u00a0que el libelista aspira a que la Corte realice una tercera evaluaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 acopio \u00a0 probatorio, \u00a0 cometido \u00a0 ajeno \u00a0 a \u00a0 la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0como \u00a0objetivo \u00a0esencial \u00a0examinar la legalidad del \u00a0fallo, y no propiciar un nuevo debate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De otra parte, en el mismo cargo y en \u00a0el \u00a0 \u00a0\u00fanico \u00a0 \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0aproxima \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 idea \u00a0 del \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 raciocinio \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 menciona \u00a0 la \u00a0inadecuada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de factores como la animadversi\u00f3n y al inter\u00e9s sobre \u00a0la \u00a0casa \u00a0en disputa, manifiestos en los se\u00f1ores Alfredo Mancilla, Aurora Ruano \u00a0Salazar, \u00a0Mercedes \u00a0Carvajal \u00a0y \u00a0Nidia \u00a0\u00c1lvarez. \u00a0Sin embargo, igual que en los \u00a0casos \u00a0anteriores, \u00a0no \u00a0explic\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cu\u00e1les el Tribunal se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, ni por qu\u00e9 la experiencia o la \u00a0l\u00f3gica resultarnos transgredidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0avanz\u00f3 \u00a0hasta \u00a0explicar \u00a0qu\u00e9 \u00a0incidencia \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n la defectuosa valoraci\u00f3n de la \u00a0animadversi\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0de los \u201ctestigos de cargo\u201d, ni cu\u00e1l era la \u00a0manera correcta de sopesar tales circunstancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Si \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0reprochar \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(falso \u00a0raciocinio), \u00a0era \u00a0deber \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0que no cumpli\u00f3, identificar cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0principio de la l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0e indicar cu\u00e1l era el aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicarse \u00a0en \u00a0orden \u00a0a esclarecer el verdadero estado \u00a0mental del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0el \u00a0cometido \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 recort\u00f3, \u00a0adicion\u00f3, \u00a0cercen\u00f3, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0o \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba (falso juicio de identidad), la labor del \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0se \u00a0agotaba \u00a0en \u00a0enunciarlos, con la esperanza de que la Corte \u00a0encontrara \u00a0alg\u00fan tipo de desfase entre el contenido de las pruebas y lo que de \u00a0ellas \u00a0extrajo el Tribunal Superior. Por el contrario correspond\u00eda al libelista \u00a0realizar \u00a0 tal \u00a0 ejercicio \u00a0comparativo, \u00a0frente \u00a0a \u00a0cada \u00a0prueba \u00a0supuestamente \u00a0desconocida \u00a0en \u00a0apartes \u00a0trascendentales, de suerte que pudiere verificarse que \u00a0esa falencia s\u00ed tuvo lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Aquel modo de sustentar ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento entre el casacionista y el Tribunal, motivo adicional \u00a0para \u00a0que el cargo no tenga acogida, pues ante la imposibilidad de demostrar los \u00a0errores \u00a0que \u00a0postula, \u00a0como \u00a0si \u00a0tratara \u00a0de \u00a0ahondar en el debate, el defensor \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0sobre \u00a0el raciocinio de la \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Pasto otorg\u00f3 al acopio probatorio en su conjunto, pero en \u00a0este \u00a0tema \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la Corporaci\u00f3n, toda vez que no existe \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n ex ante del m\u00e9rito a las pruebas, sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos \u00a0238, \u00a0257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), \u00a0el \u00a0juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado \u00a0de \u00a0libertad \u00a0para \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del acopio \u00a0probatorio, \u00a0con \u00a0el objeto de arribar a un estado de conocimiento acerca de los \u00a0sucesos y de la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se admita en casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la postulaci\u00f3n del error de hecho por \u201cfalso juicio de convicci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0propio de un sistema probatorio tarifado, y que es el punto a donde \u00a0en \u00faltimas llega el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Dentro del mismo cargo, el casacionista \u00a0asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza acerca de la responsabilidad de CARMEN ROSARIO \u00a0BRAVO, \u00a0 por \u00a0 subsistir \u00a0 duda \u00a0 sobre \u00a0 las \u00a0 circunstancias \u00a0de \u00a0inferioridad \u00a0presuntamente \u00a0padecidas \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Virgilio Estrella Fl\u00f3rez, y por ende \u00a0aspira \u00a0a \u00a0que la Corte aplique el principio in dubio \u00a0pro reo y absuelva a la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese aspecto desconoci\u00f3 una vez m\u00e1s la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, pues dicho principio requiere un desarrollo arm\u00f3nico a \u00a0\u00e9sta \u00a0v\u00eda \u00a0extraordinaria \u00a0y \u00a0excepcional \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0busca \u00a0quebrar la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo debe \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0aceptable en t\u00e9cnica de casaci\u00f3n esperar que a partir \u00a0del \u00a0cuestionamiento \u00a0superficial \u00a0de \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0espec\u00edficas, \u00a0la Corte \u00a0deduzca \u00a0o \u00a0infiera \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0y menos si, como en este caso, el \u00a0reproche \u00a0apenas \u00a0enunciativo \u00a0deja \u00a0de lado el resto de medios de convicci\u00f3n y \u00a0los \u00a0 procesos \u00a0 de \u00a0 inferencia \u00a0 l\u00f3gica \u00a0llevados \u00a0a \u00a0cabo \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden \u00a0a demostrar que se impon\u00eda la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0debi\u00f3 estructurarse de manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0 por \u00a0 v\u00eda \u00a0 directa \u00a0 o \u00a0indirecta \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991), equivalente hoy al art\u00edculo 7\u00b0 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), \u00a0norma \u00a0rectora del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n deben presentarse por error de hecho en \u00a0cualquiera de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro que para el Tribunal Superior de \u00a0Pasto \u00a0 el \u00a0 acopio \u00a0 probatorio \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0resquicio \u00a0de \u00a0duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de la procesada y as\u00ed lo declara en el texto del fallo, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0condenar \u00a0ante \u00a0su convicci\u00f3n de certeza, quedando \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0explorar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, a trav\u00e9s de \u00a0errores de hecho o de derecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se resuelve, como \u00a0viene \u00a0de \u00a0explicarse, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por error de hecho no fue desarrollado con la \u00a0profundidad \u00a0que \u00a0amerita \u00a0el \u00a0recurso extraordinario, pues, el censor redujo su \u00a0alegato \u00a0a \u00a0indicar \u00a0lo \u00a0que \u00e9l pensaba acerca de algunas pruebas, apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0de \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n del Tribunal Superior, pero sin llegar a demostrar que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0sustanciales con aptitud para que la Corte \u00a0case la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0psiquiatr\u00eda \u00a0forense, \u00a0que \u00a0no confirma ni descarta las circunstancias de inferioridad mental \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Virgilio Estrella Fl\u00f3rez al momento de desprenderse del dominio de \u00a0su \u00a0casa, \u00a0en su recorrido hacia la formaci\u00f3n de la idea de certeza, los jueces \u00a0de \u00a0instancia tuvieron en cuenta otros elementos de prueba, tales como el estado \u00a0de \u00a0pobreza \u00a0absoluta \u00a0verificado \u00a0directamente, el supuesto asesoramiento a \u00e9l \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0abogado, \u00a0hecho \u00a0que lo llev\u00f3 a pensar que se trataba de un \u00a0negocio \u00a0normal; \u00a0el precio y la forma de pago, con \u201crid\u00edculas condiciones de \u00a0hacerlo \u00a0 mediante \u00a0 \u00ednfimas \u00a0cuotas \u00a0mensuales\u201d, \u00a0la \u00a0aparente \u00a0reserva \u00a0del \u00a0usufructo \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0vendedor, \u00a0ventaja \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0constar en la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica; y la apertura de una cuenta de ahorros a nombre de la misma \u00a0implicada, \u00a0 incre\u00edblemente \u00a0 con \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0fin \u00a0de \u00a0consignar \u00a0los \u00a0pagos \u00a0peri\u00f3dicos al incauto vendedor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de \u00a0esos \u00a0aspectos, \u00a0erigidos en \u00a0indicios \u00a0aut\u00f3nomos, \u00a0fue \u00a0abordado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0cuando lo adecuado era \u00a0estudiarlos \u00a0cr\u00edticamente, \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0las causales de casaci\u00f3n, antes de \u00a0adverar \u00a0 que \u00a0 del \u00a0 acopio \u00a0probatorio \u00a0dimanaba \u00a0la \u00a0duda \u00a0razonable \u00a0que \u00a0se \u00a0reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En \u00a0definitiva, no se encuentra en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0un \u00a0argumento \u00a0que \u00a0compruebe \u00a0el \u00a0yerro judicial que \u00a0postula, y por ello no sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BARON \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16458 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 119 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., tres (3) de octubre de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 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