{"id":5882,"date":"2023-09-08T16:23:54","date_gmt":"2023-09-08T16:23:54","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1637029-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:54","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:54","slug":"1637029-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1637029-08-02\/","title":{"rendered":"16370(29-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16370 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 98 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintinueve de agosto del dos \u00a0mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 12 de noviembre de 1998, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Valledupar conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 \u00a0FEDERMAN \u00a0 ASLEY \u00a0 LOPEZ \u00a0 a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a026 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor responsable de los delitos de homicidio y porte ilegal de \u00a0armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01997, en las horas de la \u00a0noche, \u00a0 \u00a0Federman \u00a0 \u00a0Asley \u00a0 \u00a0L\u00f3pez \u00a0 y \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 primo \u00a0 \u00a0 Albeiro \u00a0 \u00a0L\u00f3pez \u00a0Urrego \u00a0asistieron \u00a0a una fiesta de cumplea\u00f1os que se \u00a0celebraba \u00a0en \u00a0la casa del se\u00f1or Jos\u00e9 Manuel Alvarez Villadiego, ubicada en el \u00a0barrio \u00a0Candelaria \u00a0del \u00a0Sur \u00a0de la ciudad de Valledupar. En el transcurso de la \u00a0reuni\u00f3n \u00a0se \u00a0encontraron \u00a0con \u00a0Elkin \u00a0Romero \u00a0V\u00e1squez, \u00a0a \u00a0quien \u00a0Albeiro \u00a0L\u00f3pez Urrego identific\u00f3 como uno \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0que d\u00edas antes lo hab\u00eda atracado en el barrio Boliche, y con \u00a0un \u00a0grupo \u00a0de \u00a0amigos \u00a0de \u00e9ste, entre quienes se encontraban Devannis Sarmiento \u00a0Castrill\u00f3n, \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Polo, \u00a0Nibaldo \u00a0Enrique \u00a0Gamboa \u00a0Vega y Nacson Urdaneta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La fiesta concluy\u00f3 alrededor de la una de la \u00a0ma\u00f1ana. \u00a0Camino \u00a0a \u00a0sus \u00a0casas, \u00a0Federman Asley L\u00f3pez \u00a0decidi\u00f3 \u00a0enfrentar \u00a0a Elkin Romero V\u00e1squez por haber \u00a0atracado \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0su \u00a0 primo \u00a0 Albeiro, \u00a0 inicialmente \u00a0de manera verbal, y despu\u00e9s con un arma de fuego tipo \u00a0escopeta \u00a0(chopo) \u00a0que \u00a0guardaba \u00a0en \u00a0su \u00a0casa, y que dispar\u00f3 a distancia en su \u00a0contra, \u00a0sin alcanzarlo. En vista de ello, Devannis Sarmiento Castrill\u00f3n, quien \u00a0era \u00a0conocido \u00a0del agresor, trat\u00f3 de calmarlo, sin conseguirlo. Otro tanto hizo \u00a0Teotilde \u00a0Beatriz \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Mendoza \u00a0(madre \u00a0del \u00a0anterior, \u00a0quien se hab\u00eda \u00a0levantado \u00a0a \u00a0abrirles), \u00a0tambi\u00e9n con resultados negativos. La actitud agresiva \u00a0de \u00a0Federman molest\u00f3 a Nacson \u00a0Urdaneta, \u00a0quien \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0encararlo \u00a0verbalmente, obteniendo por respuesta un \u00a0disparo, sin consecuencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0Federman \u00a0y \u00a0Albeiro \u00a0 no \u00a0 ten\u00edan \u00a0 m\u00e1s \u00a0munici\u00f3n, \u00a0 decidieron \u00a0 salir \u00a0corriendo, \u00a0siendo \u00a0perseguidos \u00a0durante un buen trayecto por Elkin y Nacson. Al regresar \u00e9stos, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Teotilde \u00a0Beatriz \u00a0les \u00a0sugiri\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0fueran \u00a0a \u00a0dormir, y as\u00ed lo \u00a0hicieron, \u00a0quedando \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Devannis Sarmiento Castrill\u00f3n, su \u00a0marido \u00a0L\u00e1zaro \u00a0Junco \u00a0Puerta \u00a0(quien tambi\u00e9n se hab\u00eda levantado), y Eli\u00e9cer \u00a0Polo. \u00a0 Varios \u00a0 minutos \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 (20 \u00a0o \u00a030 \u00a0aproximadamente) \u00a0se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0sorpresivamente \u00a0un \u00a0nuevo disparo, que caus\u00f3 heridas a los tres, siendo las de \u00a0mayor \u00a0gravedad \u00a0las \u00a0recibidas \u00a0por L\u00e1zaro Junco Puerta, quien falleci\u00f3 en el \u00a0hospital \u00a0del \u00a0lugar \u00a0horas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde. \u00a0Los testigos aseguraron haber visto a \u00a0Federman \u00a0conversando con los \u00a0celadores \u00a0del sector despu\u00e9s de haber sido perseguido por el grupo, y tener el \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido ellos que lo proveyeron de munici\u00f3n (fls.3, 62, \u00a082, \u00a0 \u00a091-95, \u00a0 117, \u00a0 119-124 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 No.1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 misma \u00a0noche, \u00a0la \u00a0polic\u00eda, \u00a0con \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de Nibaldo Enrique Gamboa Vega, logr\u00f3 la captura de Federman \u00a0 Asley \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 y \u00a0 Albeiro \u00a0L\u00f3pez \u00a0Urrego, \u00a0cerca \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0(fls.4, \u00a08\/1). \u00a0Escuchados \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0aceptaron \u00a0haber \u00a0enfrentado \u00a0al grupo del cual hac\u00eda parte Elkin \u00a0Romero \u00a0V\u00e1squez, por las razones ya precisadas, y haber realizado un disparo al \u00a0aire \u00a0con un escopeta hechiza avancarga que el primero guardaba en la casa, para \u00a0responder \u00a0a \u00a0uno efectuado por ellos (a quienes califican de pandilleros), pero \u00a0no \u00a0ser \u00a0los autores del disparo letal. Explicaron que el arma que portaban solo \u00a0ten\u00eda \u00a0capacidad para un disparo, y que al hacerlo, quedaron desarmados, siendo \u00a0perseguidos \u00a0por el grupo. Varias cuadras adelante escucharon tres detonaciones, \u00a0y \u00a0minutos \u00a0mas \u00a0tarde, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dispon\u00edan a hacer una llamada telef\u00f3nica, \u00a0fueron \u00a0detenidos \u00a0por \u00a0la \u00a0polic\u00eda. \u00a0Aseguran que el arma la abandonaron en la \u00a0huida, \u00a0y \u00a0que \u00a0Federman \u00a0era \u00a0quien la portaba (fls.17, 20\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 curso \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0practicaron \u00a0varias \u00a0pruebas, \u00a0siendo \u00a0imperativo \u00a0destacar \u00a0los \u00a0testimonios de \u00a0Teotilde \u00a0Beatriz \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Mendoza \u00a0(fls.66\/1), \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 hijo \u00a0Devannis \u00a0Sarmiento \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0(fls.114\/1), \u00a0quienes hacen un \u00a0completo \u00a0relato \u00a0de \u00a0lo ocurrido. Preguntados por el autor del \u00faltimo disparo, \u00a0manifiestan \u00a0no \u00a0haber \u00a0visto \u00a0qui\u00e9n lo realiz\u00f3, pero afirman estar seguros de \u00a0haber \u00a0 \u00a0sido \u00a0 Federman \u00a0 Asley \u00a0 L\u00f3pez, \u00a0por \u00a0ser el \u00fanico que ten\u00eda motivos para hacerlo. Clausurado el \u00a0ciclo \u00a0investigativo, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0mediante decisi\u00f3n de 15 de septiembre de \u00a01997, \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito probatorio del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0para \u00a0ambos \u00a0implicados, por los delitos de homicidio consumado, doble homicidio \u00a0tentado, \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa personal (fls.182-190\/1). \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0caus\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0en \u00a0dicha \u00a0instancia \u00a0el \u00a024 \u00a0de septiembre \u00a0siguiente (fls.190 vuelto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por auto de 22 de febrero de 1998, el Juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n respecto \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 Albeiro \u00a0L\u00f3pez \u00a0Urrego, \u00a0por \u00a0ambivalente, \u00a0y dispuso continuar el juicio en relaci\u00f3n con \u00a0Federman \u00a0 \u00a0 \u00a0Asley \u00a0 \u00a0 \u00a0L\u00f3pez \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls.234-236\/1) \u00a0En \u00a0el curso de la audiencia p\u00fablica se recibieron \u00a0varios \u00a0testimonios, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0el de\u00a0 Marcelo \u00a0Alejandro \u00a0Cotes \u00a0Castro, \u00a0presunto celador del lugar, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 que la noche de los hechos escuch\u00f3 inicialmente un disparo de \u00a0\u201cchopo\u201d, \u00a0y \u00a0al \u00a0devolverse pudo observar que dos personas, entre las que se \u00a0encontraba \u00a0Federman, sub\u00edan. \u00a0Despu\u00e9s, \u00a0pasados \u00a015 \u00a0o \u00a020 \u00a0minutos, \u00a0escuch\u00f3 dos tiros m\u00e1s de rev\u00f3lver 38 \u00a0largo (fls.289 del cuaderno No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia de 10 de agosto del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a la pena principal privativa de la \u00a0libertad \u00a0de 26 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor responsable de los delitos de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0L\u00e1zaro Junco Puerta, y porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el doble homicidio tentado, decret\u00f3 la nulidad de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la clausura del ciclo investigativo, por error en la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0e incompetencia, pues consider\u00f3 que se estaba frente \u00a0a \u00a0 una \u00a0 contravenci\u00f3n \u00a0 especial \u00a0 de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0(fls.315-352\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado y la \u00a0defensa \u00a0(fls.353 \u00a0vuelto, \u00a0357\/1), el Tribunal Superior, mediante el suyo de 12 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0que ahora recurren en casaci\u00f3n el Procurador Judicial \u00a0Penal \u00a0y \u00a0el defensor, lo confirm\u00f3 en todas sus partes \u00a0(fls.4-26 del cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. De la defensa: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial \u00a0debido \u00a0a \u00a0errores de hecho por falsos juicios de existencia y falsos juicios de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas, que llevaron a los juzgadores a \u00a0condenar \u00a0al \u00a0acusado \u00a0sin \u00a0existir en el proceso certeza de su responsabilidad. \u00a0Como \u00a0normas \u00a0violadas \u00a0relaciona \u00a0los \u00a0art\u00edculos 417, 445 y 254 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a035 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0y \u00a028 \u00a0y 33 de la Constituci\u00f3n \u00a0Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el fallo impugnado se sustenta en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0indicios: \u00a0(1) presencia del acusado en el lugar de los hechos; \u00a0(2) \u00a0existencia \u00a0de \u00a0motivos \u00a0para cometer el delito; (3) posesi\u00f3n de elementos \u00a0aptos \u00a0para \u00a0obtener \u00a0el \u00a0resultado; \u00a0y \u00a0(4) \u00a0mala justificaci\u00f3n. Empero, en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0se \u00a0cometieron \u00a0varios \u00a0errores, \u00a0que \u00a0sumados \u00a0llevaron\u00a0 \u00a0equivocadamente \u00a0a \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0a adquirir la certeza de su \u00a0responsabilidad, \u00a0siendo \u00a0la prueba insuficiente para llegar hasta dicho estadio \u00a0conceptual, \u00a0con vulneraci\u00f3n de los principios de presunci\u00f3n de inocencia e in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en error de \u00a0existencia \u00a0por suposici\u00f3n, puesto que los juzgadores dieron por cierto que los \u00a0vigilantes \u00a0le \u00a0suministraron \u00a0al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0munici\u00f3n \u00a0con la cual hizo el \u00a0\u00faltimo \u00a0disparo, \u00a0sin \u00a0existir \u00a0en \u00a0el \u00a0informativo \u00a0prueba \u00a0fehaciente \u00a0que lo \u00a0acredite, \u00a0ya \u00a0que \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que se sabe es que dialogaron con \u00e9l. A su vez, \u00a0ignoraron \u00a0 \u00a0el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Alejandro \u00a0 Cotes \u00a0Castro, \u00a0celador del sector, quien manifest\u00f3 no haber \u00a0suministrado \u00a0munici\u00f3n al implicado. Esta prueba fue tachada \u201cde falsa\u201d por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, \u00a0e \u00a0ignorada totalmente por el Tribunal, no obstante su importancia, \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal penal. De no haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0estos errores, los juzgadores habr\u00edan concluido que Federman \u00a0no fue el autor del hecho, porque \u00a0al \u00a0 haber \u00a0quedado \u00a0sin \u00a0munici\u00f3n, \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0forma \u00a0de \u00a0hacer \u00a0el \u00a0disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta que el Tribunal se equivoca tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0avalar la afirmaci\u00f3n que hace el Juez en el sentido que el procesado fue el \u00a0autor \u00a0del \u00a0hecho \u00a0porque el disparo se produjo sin que se sepa que hubiera otra \u00a0persona \u00a0armada \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar. \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0esta \u00a0inferencia es il\u00f3gica y que \u00a0los\u00a0 \u00a0juzgadores incurren tambi\u00e9n en un error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0cercenamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 de \u00a0 Teotilde \u00a0 \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Devannis \u00a0 Sarmiento, \u00a0 pues\u00a0 \u00a0 omiten \u00a0 tener\u00a0 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0apartes \u00a0de \u00a0sus \u00a0versiones \u00a0donde \u00a0informan \u00a0de \u00a0la \u00a0presencia \u00a0en el sector de los celadores, de \u00a0quienes \u00a0se \u00a0sabe \u00a0andaban \u00a0armados \u00a0con \u00a0escopetas. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0hubieran hecho, la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinta, \u00a0porque \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia \u00a0y \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0armas capaces de generar el resultado, ser\u00eda tambi\u00e9n predicable \u00a0de los celadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ignor\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la siguiente \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace la testigo Teotilde Castrill\u00f3n, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0al \u00a0comportamiento \u00a0del \u00a0grupo \u00a0al cual \u00a0pertenec\u00eda \u00a0Elkin \u00a0Romero: \u00a0\u201cquiero \u00a0decir que como \u00a0j\u00f3venes \u00a0y \u00a0por lo que se sabe de ellos que han cometido varias travesuras, han \u00a0quitado \u00a0algo \u00a0que \u00a0no es de ellos\u201d. Aqu\u00ed incurre en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0\u201cexistencia\u201d, que de no haberse presentado, habr\u00eda llevado a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0celadores \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ten\u00edan motivos para cometer el delito, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trataba, \u00a0como \u00a0lo afirm\u00f3 el procesado en indagatoria, de un grupo de \u00a0\u201cpandilleros\u201d. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se sigue escudri\u00f1ando la declaraci\u00f3n de la testigo, \u00a0se \u00a0encuentra que su hijo Devannis es un delincuente, que se encontraba detenido \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0su testimonio por el delito de homicidio.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hasta \u00a0aqu\u00ed \u00a0queda \u00a0claro \u00a0que \u00a0los indicios \u00a0deducidos \u00a0jam\u00e1s \u00a0podr\u00edan \u00a0generar \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza. Pero existe adem\u00e1s el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0el cual, no puede ser deducido en un sistema \u00a0garantista \u00a0como \u00a0el \u00a0nuestro. \u00a0A esta conclusi\u00f3n se llega si se toma en cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0\u201ctiene en la indagatoria un medio de defensa, que por ello \u00a0se \u00a0le \u00a0escucha \u00a0sin \u00a0juramento, \u00a0pues \u00a0est\u00e1 legitimado para mentir, en ninguna \u00a0parte \u00a0dice que si el sindicado miente en su injurada esto ser\u00eda tomado como un \u00a0indicio \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0pues a contrario sensu se le estar\u00eda conminando a ser \u00a0veraz \u00a0en \u00a0su injurada, y por ende estar\u00eda eventualmente obligado a declarar en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de este indicio no solo resulta \u00a0ilegal, \u00a0sino \u00a0inconstitucional, pues viola el art\u00edculo 33 de la Carta, de ah\u00ed \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho (sic) en este caso en particular del indicio sensurado \u00a0(sic), sea por falso juicio de legalidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0afirma \u00a0discrepar del relato que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hacen \u00a0de \u00a0los hechos, puesto que especula en detrimento de los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0procesado. Dice no estar probado, por ejemplo, que \u00e9ste hubiese \u00a0manifestado \u00a0en \u00a0la \u00a0fiesta, arma en mano, que si se acababa levantaba la casa a \u00a0plomo. \u00a0 \u00a0Considera \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0Federman \u00a0 dice \u00a0la \u00a0verdad cuando sostiene que se desprendi\u00f3 del arma, puesto \u00a0que \u00a0al \u00a0ser capturado no la ten\u00eda, y que no resulta l\u00f3gico que al disparar no \u00a0advirtiera \u00a0que \u00a0Elkin \u00a0Romero \u00a0ya \u00a0no \u00a0hac\u00eda parte del grupo. Resulta tambi\u00e9n \u00a0\u201csensurable\u201d \u00a0(sic) \u00a0la \u00a0forma \u00a0como el Juez tacha de falso el testimonio de \u00a0Marcelo Cotes Castro, \u201cpues \u00a0aunque \u00a0est\u00e1 \u00a0tiznado \u00a0de \u00a0opiniones \u00a0personales, \u00a0tambi\u00e9n posee los elementos \u00a0suficientes para darle credibilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con estos planteamientos, solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0parcialmente el fallo impugnado, y absolver al procesado en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 Procuradora \u00a0 \u00a0 \u00a0 Judicial \u00a0 \u00a0 \u00a0 Penal: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por \u00a0errores \u00a0de hecho por falsos juicios de identidad, derivados de una apreciaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0alcance \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas \u00a0legalmente \u00a0al proceso, que \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0a condenar al implicado como autor responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0no \u00a0existiendo \u00a0prueba \u00a0de \u00a0ello en el informativo. Como \u00a0normas \u00a0violadas relaciona los art\u00edculos 254, 294, 302, 303 y 320.1 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el funcionario instructor, y los \u00a0juzgadores, \u00a0omitieron \u00a0considerar \u00a0las \u00a0condiciones personales y morales de los \u00a0testigos \u00a0 de \u00a0 cargo, \u00a0 principalmente \u00a0 de \u00a0Devannis \u00a0Sarmiento \u00a0 Castrill\u00f3n, \u00a0 quien \u00a0tiene \u00a0\u201cun \u00a0amplio \u00a0r\u00e9cord \u00a0delincuencial\u201d. \u00a0Esto \u00a0hac\u00eda \u00a0sospechosos \u00a0sus \u00a0dichos, \u00a0pues \u00a0de su \u00a0personalidad \u00a0se \u00a0infiere \u00a0\u201cque \u00a0no \u00a0existe \u00a0en \u00a0ellos la voluntad de decir la \u00a0verdad\u201d. \u00a0Y \u00a0agrega: \u00a0\u201cLa \u00a0cualidad \u00a0personal \u00a0que \u00a0despierta sospecha es la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0delincuentes \u00a0de los testigos, condici\u00f3n reveladora de la p\u00e9rdida \u00a0de \u00a0sentido \u00a0moral, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la p\u00e9rdida de obst\u00e1culos en la conciencia para \u00a0decir mentiras\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0los juzgadores se hubieran detenido en el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0habr\u00edan concluido que las afirmaciones de los \u00a0testigos \u00a0no \u00a0responden \u00a0exclusivamente \u00a0al \u00a0fruto \u00a0de \u00a0sus \u00a0percepciones, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n,\u00a0 \u00a0 a \u00a0 sus \u00a0 experiencias \u00a0 anteriores, \u00a0 \u201cya \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0aprehendidos \u00a0se constituyen en patrones o modelos con los que se compararon los \u00a0est\u00edmulos \u00a0recibidos, permitiendo al deponente una mayor riqueza descriptiva en \u00a0su \u00a0relato \u00a0y \u00a0crear acomodadamente la realidad\u201d. Esto acontece no solo con el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Devannis, sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de Teotilde Beatriz Castrill\u00f3n, quien \u00a0encubre \u00a0la conducta de su hijo y de sus amigos delincuentes, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0llama \u00a0muchachos \u00a0\u201ctraviesos\u201d, y de quienes dice \u201chan cometido \u00a0varias \u00a0travesuras, \u00a0han \u00a0quitado \u00a0algo que no es de ellos\u201d. \u201cQue manera tan \u00a0fina de llamar a una persona ladr\u00f3n o atracador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0inidoneidad \u00a0que \u00a0concurre \u00a0en \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0es \u00a0el \u00a0desafecto que abrigan contra los \u00a0incriminados, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0convierte en un motivo de descr\u00e9dito, que debilita \u00a0sus \u00a0dichos, en cuanto se trata de compa\u00f1eros de faenas delictivas, interesados \u00a0en \u00a0defender \u00a0los \u00a0intereses \u00a0personales \u00a0que \u00a0tienen \u00a0en \u00a0juego, \u00a0y tambi\u00e9n su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0pandilleros. De suerte que, con fundamento en estos testimonios, \u00a0no \u00a0es \u00a0dable \u00a0inferir la responsabilidad del acusado en los hechos.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores \u00a0tambi\u00e9n \u00a0omitieron \u00a0valorar \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica el testimonio de V\u00edctor \u00a0Ra\u00fal \u00a0Rodr\u00edguez L\u00f3pez, yerno de \u00a0Teotilde \u00a0Castrill\u00f3n, \u00a0quien \u00a0coment\u00f3 \u00a0que a las seis de la ma\u00f1ana del d\u00eda de los hechos su suegra lleg\u00f3 a \u00a0su \u00a0casa \u00a0llorando \u00a0y \u00a0diciendo \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0matado \u00a0a \u00a0L\u00e1zaro, \u00a0y que al ser \u00a0preguntada \u00a0por \u00a0su \u00a0hija de c\u00f3mo hab\u00eda sido la pelea, y qui\u00e9n hab\u00eda sido el \u00a0autor, \u00a0respondi\u00f3 \u00a0que \u00a0no supo por la oscuridad, pero que momentos antes ellos \u00a0hab\u00edan \u00a0tenido \u00a0un problema con Federman. Y \u00a0que \u00a0al preguntarle si lo hab\u00eda visto, manifest\u00f3 que no, por lo \u00a0oscuro que estaba el sector. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0fueron \u00a0valoradas \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0celador Marcelo \u00a0 Alejandro \u00a0Cotes \u00a0Castro, \u00a0quien \u00a0aporta \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n importantes. Si bien no estuvo presente cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo \u00a0letal, \u00a0\u201cs\u00ed logr\u00f3 escuchar los disparos y por el \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0tiene de \u00e9stos logr\u00f3 establecer que el primero que escuch\u00f3 \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un \u00a0arma hechiza (chopo), y que pasados 10 o 15 minutos escuch\u00f3 \u00a0dos \u00a0disparos \u00a0m\u00e1s, \u00a0que \u00a0eran \u00a0de un arma de largo alcance, un 38\u201d. Tambi\u00e9n \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0oscuridad \u00a0era \u00a0inmensa. \u00a0Por \u00a0tanto, de hab\u00e9rsele dado a esta \u00a0\u00faltima \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0el \u00a0alcance que merece, la conclusi\u00f3n habr\u00eda sido que \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0visibilidad \u00a0no \u00a0permit\u00edan \u00a0identificar \u00a0con claridad las \u00a0personas que utilizaban armas de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoyada en estas consideraciones solicita a la \u00a0Corte \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el delito de homicidio, y las tentativas de \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0mantener \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n por el delito de porte ilegal de armas de \u00a0fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal solicita a la Corte declarar la nulidad del tr\u00e1mite casacional \u00a0cumplido \u00a0en relaci\u00f3n con la demanda presentada por la Procuradora 175 Judicial \u00a0Penal, \u00a0desde \u00a0cuando \u00a0se \u00a0la \u00a0declar\u00f3 \u00a0ajustada \u00a0a las prescripciones de orden \u00a0formal, \u00a0pues \u00a0afirma que la impugnante carece de inter\u00e9s para recurrir, por no \u00a0haber impugnado el fallo de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Corte, \u00a0en \u00a0diferentes \u00a0pronunciamientos, \u00a0ha \u00a0dejado \u00a0en \u00a0claro \u00a0que \u00a0los \u00a0sujetos procesales no pueden \u00a0guardar \u00a0silencio \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primer grado, y despu\u00e9s alegar \u00a0agravio \u00a0frente a la del superior que la confirma,\u00a0 porque ello implicar\u00eda \u00a0desconocer \u00a0 el \u00a0car\u00e1cter \u00a0preclusivo \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias,\u00a0 \u00a0y \u00a0los \u00a0m\u00e1s \u00a0elementales \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, toda vez que con el silencio la parte \u00a0ha \u00a0demostrado \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la decisi\u00f3n (Cfr. Sentencias de 24 de febrero \u00a0del \u00a02000, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0Dr. \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego; \u00a0y \u00a017 de enero del 2002, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0Dr. \u00a0Pinilla \u00a0Pinilla). . En cuanto la soluci\u00f3n del yerro, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0responde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al criterio de la Corte, reiterado, entre otras \u00a0decisiones, \u00a0en \u00a0la sentencia de 17 de enero del a\u00f1o en curso, con ponencia del \u00a0doctor Pinilla Pinilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la demanda presentada por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0solicita \u00a0desestimar \u00a0las \u00a0propuestas \u00a0de \u00a0ataque que \u00a0contiene, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Error de hecho por omisi\u00f3n del testimonio \u00a0de \u00a0Alejandro \u00a0Cotes \u00a0Castro. \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0este \u00a0yerro \u00a0no \u00a0existi\u00f3 porque los falladores lo apreciaron en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante lo que hace es \u00a0cuestionar \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0est\u00e1 \u00a0aceptando que lo analizaron. \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia forman una unidad jur\u00eddica inescindible \u00a0cuando \u00a0son \u00a0coincidentes, \u00a0y que el citado testimonio fue ampliamente analizado \u00a0por \u00a0el Juez de primera instancia, como lo demuestran las transcripciones que en \u00a0seguida hace del contenido del fallo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 de \u00a0 Devannis \u00a0 \u00a0Sarmiento \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Teotilde \u00a0 Castrill\u00f3n. \u00a0 Sostiene \u00a0que \u00a0este \u00a0cargo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resulta \u00a0infundado, porque los \u00a0juzgadores \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0referencia que los testigos hicieron sobre \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los celadores en el lugar, y que lo planteado por el casacionista \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0una \u00a0discrepancia \u00a0de criterios en torno a la valoraci\u00f3n que \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0soportada en simples especulaciones, como \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que \u201clos celadores pudieron haber disparado, porque tambi\u00e9n \u00a0ten\u00edan motivos para hacerlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0enunciadas \u00a0como \u00a0omitidas, \u00a0no \u00a0constituyen \u00a0en \u00a0s\u00ed medios desconocidos, sino que corresponden a \u00a0conclusiones, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0y suposiciones del libelista, que considera deben ser \u00a0tomados \u00a0de \u00a0preferencia \u00a0sobre \u00a0los del juzgador, lo cual resulta improcedente, \u00a0porque \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0es una simple confrontaci\u00f3n de criterios, priman \u00a0los \u00a0del \u00a0\u00faltimo, \u00a0por \u00a0estar \u00a0precedidos \u00a0de la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de mala justificaci\u00f3n. Asegura que tanto el ataque \u00a0como \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0resultan \u00a0desacertados. \u00a0En \u00a0primer lugar, porque el falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad se configura cuando el juzgador al apreciar una determinada \u00a0prueba \u00a0le \u00a0otorga validez porque considera que cumple las exigencias legales de \u00a0incorporaci\u00f3n \u00a0al proceso, sin llenarlas, o se la niega porque entiende que las \u00a0re\u00fane, \u00a0 cumpli\u00e9ndolas; \u00a0 presupuestos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0pueden \u00a0aplicar \u00a0a \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del indicio, puesto que esta prueba es de creaci\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo lugar, porque las motivaciones en \u00a0que \u00a0se \u00a0sustenta, relativas a que jur\u00eddicamente no es posible deducirlo porque \u00a0el \u00a0procesado \u00a0est\u00e1 \u00a0autorizado \u00a0para \u00a0mentir, \u00a0son equivocadas, pues el censor \u00a0olvida \u00a0que \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0no \u00a0es \u00a0solo \u00a0un \u00a0medio de defensa, sino fuente de \u00a0pruebas, \u00a0y\u00a0 como tal, puede dar lugar a que se deriven de ella otras, como \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0testimonios \u00a0e \u00a0indicios. \u00a0Y \u00a0si \u00a0bien es cierto el imputado al \u00a0rendir \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en libertad de explicar su conducta como \u00a0mejor \u00a0considere, \u00a0incluso faltando a la verdad, tambi\u00e9n lo es que si recurre a \u00a0ella, \u00a0y \u00a0su \u00a0coartada \u00a0es \u00a0desvirtuada \u00a0por \u00a0otros \u00a0medios, \u00a0no puede eludir su \u00a0responsabilidad \u00a0aduciendo \u00a0tal \u00a0garant\u00eda, \u00a0porque \u00a0el \u00a0derecho a la defensa no \u00a0puede ser entendido como derecho a la impunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda de la defensa. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0existencia. \u00a0Asegura el casacionista que los juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de existencia por suposici\u00f3n, al dar por demostrado \u00a0que \u00a0los \u00a0celadores \u00a0suministraron al procesado la munici\u00f3n con la cual hizo el \u00a0\u00faltimo \u00a0disparo, \u00a0sin \u00a0existir \u00a0prueba \u00a0de \u00a0ello \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso; y, en uno de \u00a0existencia \u00a0 por \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0 al \u00a0 ignorar \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0Marcelo \u00a0Alejandro \u00a0Cotes Castro (celador), \u00a0quien neg\u00f3 tal hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0doble \u00a0reparo carece de fundamento. Las \u00a0afirmaciones \u00a0 del \u00a0 Tribunal, \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0Federman \u00a0habr\u00eda conseguido la nueva carga \u00a0para \u00a0su \u00a0escopeta, \u00a0las \u00a0obtuvo \u00a0de \u00a0relacionar \u00a0tres hechos, de los cuales dan \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso los testigos Devannis Sarmiento \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0y \u00a0Teotilde \u00a0Beatriz Castrill\u00f3n Mendoza : \u00a0(1) \u00a0el agotamiento de la munici\u00f3n; (2) la conversaci\u00f3n que el acusado mantuvo \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0con los celadores: y (3) la producci\u00f3n del nuevo disparo. Se \u00a0trata, \u00a0por tanto, de una inferencia l\u00f3gica, construida a partir de situaciones \u00a0acreditadas \u00a0con \u00a0pruebas \u00a0que obran materialmente en el informativo, y no de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0hechos \u00a0de los que supuestamente informan pruebas que no hacen \u00a0parte del mismo, como lo plantea el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien. Si consideraba que la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0 resultaba \u00a0 equivocada, \u00a0o \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0consistencia \u00a0probatoria \u00a0necesaria \u00a0 para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0controvertido, \u00a0debi\u00f3 \u00a0plantear, \u00a0no \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia por suposici\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica, y \u00a0demostrar, \u00a0adicionalmente, \u00a0su \u00a0trascendencia, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0de \u00a0no haberse \u00a0presentado \u00a0la equivocaci\u00f3n, la conclusiones del fallo habr\u00edan sido distintas, \u00a0pero \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0incursiona \u00a0en \u00a0este \u00a0campo, y tampoco se advierte de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n del hecho afirmado por el Tribunal (que los \u00a0celadores \u00a0facilitaron \u00a0la \u00a0carga para el tercer disparo), excluir\u00eda al acusado \u00a0de \u00a0 \u00a0 responsabilidad \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0hecho.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 otra \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores incurrieron en un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0 por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Marcelo \u00a0 Alejandro \u00a0 Cotes \u00a0 Castro \u00a0 (celador), \u00a0tampoco es cierta. Del estudio de los fallos de instancia \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0a quo se refiri\u00f3 in extenso a dicha prueba, y que \u00a0despu\u00e9s \u00a0de un an\u00e1lisis serio y razonado de su contenido, concluy\u00f3 que deb\u00eda \u00a0ser \u00a0descartada \u00a0como medio de convicci\u00f3n, por ser mentirosa, y estar orientada \u00a0a \u00a0darle \u00a0consistencia \u00a0a \u00a0una \u00a0coartada que prima facie resultaba inveros\u00edmil, \u00a0ordenando, \u00a0inclusive, \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de copias para investigar penalmente al \u00a0testigo por falso testimonio (pgs.22 y 23 del fallo).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0ocurre es que el demandante parte de \u00a0una \u00a0premisa \u00a0equivocada, \u00a0como es considerar que por no haber hecho el Tribunal \u00a0referencia \u00a0expresa \u00a0a \u00a0esta \u00a0prueba, \u00a0se \u00a0estructur\u00f3 el error denunciado. Esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0es \u00a0inexacta. \u00a0Las \u00a0sentencias \u00a0de primera y segunda instancia, ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0conforman una unidad jur\u00eddica, o cuerpo jur\u00eddico \u00a0integrado \u00a0en \u00a0todos \u00a0los aspectos en los cuales son coincidentes, de suerte que \u00a0s\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0en ambas ha sido omitido considerar una determina prueba que hace \u00a0materialmente \u00a0parte \u00a0del proceso, es dable afirmar la estructuraci\u00f3n del error \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n, situaci\u00f3n que, como se deja visto, no se present\u00f3 \u00a0en el caso sub judice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a02. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0 En \u00a0 opini\u00f3n \u00a0 del \u00a0 casacionista, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0y\/o \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0apreciar\u00a0 \u00a0apartes \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Teotilde Beatriz Castrill\u00f3n Mendoza y \u00a0Devannis \u00a0Sarmiento \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0en los cuales afirman \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de los celadores en el sector, y en los que la primera se refiere \u00a0al \u00a0comportamiento \u201ctravieso\u201d de los muchachos que integraban el grupo de su \u00a0hijo. \u00a0Asegura \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido dichos segmentos apreciados, los juzgadores \u00a0habr\u00edan \u00a0concluido \u00a0que \u00a0los \u00a0indicios \u00a0de \u00a0presencia \u00a0y \u00a0de posesi\u00f3n de armas \u00a0capaces \u00a0de \u00a0generar \u00a0los resultados investigados eran igualmente predicables de \u00a0los \u00a0celadores, \u00a0y \u00a0que \u00a0ellos \u00a0ten\u00edan \u00a0tambi\u00e9n motivos para atentar contra el \u00a0grupo, \u00a0 por \u00a0 ser \u00a0sus \u00a0integrantes \u00a0pandilleros.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0cargo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resulta \u00a0infundado. En \u00a0ambos \u00a0fallos \u00a0los \u00a0juzgadores se refirieron repetidamente a los aspectos que el \u00a0impugnante \u00a0afirma \u00a0ignorados. \u00a0La \u00a0presencia \u00a0de los celadores en el sector fue \u00a0reconocida \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0las \u00a0dos \u00a0decisiones, \u00a0y \u00a0en \u00a0ambas se transcriben \u00a0inclusive \u00a0los \u00a0apartes \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Devannis \u00a0Sarmiento \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0donde se refiere a ese hecho, y \u00a0a \u00a0la \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0que \u00a0mantuvieron \u00a0con \u00a0el procesado antes de producirse el \u00a0\u00faltimo \u00a0disparo \u00a0(pags.15 \u00a0del \u00a0fallo de primera instancia y 19 de la sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal), \u00a0siendo \u00a0claro, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del yerro, \u00a0pues\u00a0 \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0no \u00a0solo \u00a0apreciaron \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0destacados \u00a0por \u00a0el casacionista, sino que aceptaron los hechos de los cuales el \u00a0testigo \u00a0daba cuenta:\u00a0 presencia de los celadores en el sector del insuceso \u00a0y conversaci\u00f3n con el acusado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0acontece \u00a0con \u00a0las \u00a0afirmaciones de la \u00a0testigo \u00a0 Teotilde \u00a0 Beatriz \u00a0 Castrill\u00f3n \u00a0 Mendoza, \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0el comportamiento social indeseable \u00a0del \u00a0grupo \u00a0del \u00a0cual \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0su hijo Devannis. \u00a0En \u00a0ambos \u00a0fallos \u00a0se \u00a0ventil\u00f3 \u00a0este aspecto, pero en \u00a0particular \u00a0en \u00a0el \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0donde \u00a0se \u00a0hace \u00a0expresa referencia a lo \u00a0sostenido \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 testigo \u00a0 Castrill\u00f3n \u00a0Mendoza \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0como a lo dicho en relaci\u00f3n con el \u00a0mismo \u00a0punto \u00a0por \u00a0otros \u00a0declarantes. Para mayor ilustraci\u00f3n, veamos lo que se \u00a0dijo al respecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0otro grupo, se encontraban NIBALDO \u00a0GAMBOA, \u00a0ELKIN \u00a0ROMERO, \u00a0NACKSON \u00a0URDANETA, \u00a0ELIECER \u00a0POLO, \u00a0DEVANNIS SARMIENTO, \u00a0WALFRAN \u00a0 CASTRO \u00a0Y \u00a0LEIDIS \u00a0LAURA \u00a0LAGUNA. \u00a0Que \u00a0este \u00a0grupo \u00a0era \u00a0de \u00a0j\u00f3venes \u00a0indeseables \u00a0y \u00a0peligrosos, no hay duda, as\u00ed lo dijo el due\u00f1o de la casa donde \u00a0estaba \u00a0la \u00a0fiesta (v\u00e9ase folio 50) y lo reconoci\u00f3 la propia madre de DEVANNIS \u00a0SARMIENTO \u00a0CASTRILLON, se\u00f1ora TEOTILDE B. CASTRILLON\u00a0 cuando dijo que esos \u00a0muchachos, \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0ellos \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0hijo, \u00a0 eran \u00a0 traviesos \u00a0 (v\u00e9ase \u00a0 folio \u00a0285)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026el \u00a0abogado \u00a0defensor \u00a0ha \u00a0tratado \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que estos hechos los pudo haber realizado cualquier persona, distinta \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0FEDERMAN \u00a0ASLEY \u00a0LOPEZ, puesto que estos j\u00f3venes pose\u00edan una \u00a0serie \u00a0de \u00a0sindicaciones \u00a0que \u00a0los \u00a0mostraban \u00a0como \u00a0peligrosos, y que por ende, \u00a0ten\u00edan \u00a0muchos enemigos que los quer\u00edan ultimar; esto puede ser cierto, ya que \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0puede \u00a0deducir \u00a0de lo que dijo la se\u00f1ora TEOTILDE B. \u00a0CASTRILLON \u00a0cuando \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0estos j\u00f3venes eran traviesos y que no eran \u00a0bien \u00a0vistos; \u00a0pero \u00a0como \u00a0ella \u00a0bien \u00a0lo \u00a0dice, en esos momentos, el \u00fanico que \u00a0hab\u00eda \u00a0llegado \u00a0borracho, \u00a0alterado, \u00a0armado \u00a0y \u00a0desafiante \u00a0fue FEDERMAN ASLEY \u00a0LOPEZ\u2026\u201d (pags. 8, 9, 24 y 25 del fallo).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0descarta, \u00a0por \u00a0tanto, que los juzgadores \u00a0hubiesen \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad por \u00a0cercenamiento \u00a0 del \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Devannis \u00a0 Sarmiento \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0y \u00a0Teotilde \u00a0Beatriz \u00a0Castrill\u00f3n \u00a0Mendoza, \u00a0que el casacionista plantea, pues como viene \u00a0de \u00a0ser \u00a0visto, los aspectos que se afirma ignorados, no solo fueron apreciados, \u00a0sino \u00a0aceptados \u00a0por \u00a0ciertos \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia. Y la cr\u00edtica que \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0el \u00a0actor \u00a0hace a la valoraci\u00f3n de los juzgadores a la prueba \u00a0indiciaria, \u00a0carece de virtualidad para remover la decisi\u00f3n impugnada, no s\u00f3lo \u00a0por \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0afirmaciones \u00a0indemostradas, \u00a0sino \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0amparadas \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias del fallo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0legalidad. \u00a0Afirma tambi\u00e9n el censor que la deducci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mentira \u00a0y \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n es ilegal, porque el imputado \u00a0est\u00e1 \u00a0legitimado \u00a0para \u00a0mentir, \u00a0y \u00a0al permitirse su deducci\u00f3n, se le estar\u00eda \u00a0conminando \u00a0a ser veraz, con violaci\u00f3n de lo dispuesto en el art\u00edculo 33 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional, \u00a0que \u00a0establece que nadie puede ser obligado a declarar \u00a0contra \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0o \u00a0contra \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge, \u00a0compa\u00f1ero permanente, o parientes \u00a0dentro \u00a0del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0debe decirse es que la v\u00eda \u00a0escogida \u00a0por el casacionista para denunciar este supuesto yerro, es equivocada. \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de legalidad surge cuando el juzgador se \u00a0equivoca \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de los requisitos de forma requeridos para que la \u00a0prueba \u00a0sea \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0v\u00e1lida \u00a0(requisitos \u00a0antecedentes, concomitantes o \u00a0subsiguientes \u00a0a \u00a0su producci\u00f3n), an\u00e1lisis que solo puede ser realizado frente \u00a0a \u00a0pruebas \u00a0materiales, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0de \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0son \u00a0susceptibles de ser \u00a0f\u00edsicamente \u00a0incorporadas \u00a0al \u00a0expediente, \u00a0no de las inmateriales o cr\u00edticas, \u00a0como \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0que \u00a0son \u00a0producto \u00a0de \u00a0elaboraciones racionales, y que no \u00a0est\u00e1n \u00a0ni \u00a0pueden \u00a0estar \u00a0sometidas \u00a0a \u00a0formas espec\u00edficas de incorporaci\u00f3n o \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser \u00a0tangibles.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el libelista consideraba que la deducci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mentira \u00a0y \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0deven\u00eda \u00a0ilegal, \u00a0porque la \u00a0normatividad \u00a0vigente \u00a0lo \u00a0prohib\u00eda, \u00a0o \u00a0resultaba contrario a sus previsiones, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene, \u00a0debi\u00f3 \u00a0orientar el ataque por la v\u00eda del error de derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, que se presenta cuando el juzgador desconoce \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0tasan \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o \u00a0determinan \u00a0su \u00a0eficacia \u00a0probatoria, \u00a0 o \u00a0 introducen \u00a0l\u00edmites \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0libertad \u00a0probatoria, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0que \u00a0vendr\u00eda \u00a0a \u00a0ser \u00a0la \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00faltimas plantea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de \u00a0esta \u00a0inconsistencia t\u00e9cnica, el \u00a0casacionista \u00a0carece \u00a0de \u00a0raz\u00f3n. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0el derecho a la no \u00a0autoincriminaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0presupone \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0mentir. \u00a0Solo implica que el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0constre\u00f1ido, de ninguna manera, a decir la verdad, y \u00a0por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0exime \u00a0de juramento, pero esto no quiere decir que si \u00a0falta \u00a0a ella, su actitud no pueda ser tenida como indicio de responsabilidad en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0investigado \u00a0cuando \u00a0se \u00a0cumplen \u00a0las \u00a0exigencias de orden f\u00e1ctico y \u00a0jur\u00eddico \u00a0en su deducci\u00f3n (Cfr. Casaci\u00f3n de 6 de febrero del 2001, Magistrado \u00a0Ponente \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll). \u00a0Olvida as\u00ed mismo el demandante que la indagatoria, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ser \u00a0un instrumento de defensa, es tambi\u00e9n un medio de prueba, del \u00a0que \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0derivadas consecuencias probatorias favorables y desfavorables \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0acertadamente lo destaca la Delegada en su concepto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Al finalizar la \u00a0demanda, \u00a0el \u00a0actor \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0no \u00a0comparte \u00a0el relato que los juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de los hechos, como tampoco las razones que expusieron para desestimar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0celador \u00a0Marcelo \u00a0Alejandro Cotes \u00a0Castro, \u00a0pues \u00a0sostiene que \u201caunque est\u00e1 tiznado de \u00a0opiniones \u00a0personales, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0posee \u00a0los \u00a0elementos \u00a0suficientes \u00a0para darle \u00a0credibilidad\u201d. \u00a0Mas como quiera que no plantea error alguno en concreto, ni se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0se \u00a0abstendr\u00e1 \u00a0de dar respuesta a las \u00a0afirmaciones que hace en este sentido.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Demanda \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Procuradora \u00a0 \u00a0Judicial \u00a0 \u00a0Penal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador, \u00a0en \u00a0concepto, \u00a0solicita a la \u00a0Corte \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite casacional cumplido en relaci\u00f3n con \u00a0esta \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0carecer \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0inter\u00e9s para recurrir, pues \u00a0advierte \u00a0que \u00a0no \u00a0impugn\u00f3 el fallo de primer grado, y que esto la inhabilitaba \u00a0para acceder en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Delegada tiene raz\u00f3n. La jurisprudencia de \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 ha \u00a0 sido \u00a0reiterativa \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0parte \u00a0que \u00a0lo \u00a0intenta \u00a0haya apelado la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, porque si guarda silencio frente a ella, debe \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0ha \u00a0renunciado \u00a0al \u00a0inter\u00e9s para recurrir, y despu\u00e9s no puede \u00a0pretender \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0una \u00a0oportunidad que ya tuvo, y dej\u00f3 voluntariamente \u00a0precluir. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0esta exigencia no tiene aplicaci\u00f3n en tres \u00a0casos: \u00a0(1) \u00a0cuando \u00a0la decisi\u00f3n que dej\u00f3 de ser impugnada es consultable; (2) \u00a0cuando \u00a0ha \u00a0sido\u00a0 objeto de modificaci\u00f3n por el superior; y, (3) cuando la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria versa sobre nulidades (Casaci\u00f3n de 16 de julio del \u00a02001, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll; Casaci\u00f3n de 17 de enero del 2002, \u00a0Magistrado Ponente\u00a0 Pinilla Pinilla, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso sub judice la Procuradora Judicial \u00a0Penal \u00a0dej\u00f3 \u00a0transcurrir \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0del \u00a0fallo de primera \u00a0instancia \u00a0sin \u00a0protestar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0tomada, y aunque aleg\u00f3 como sujeto no \u00a0recurrente, \u00a0esto \u00a0no la habilitaba para recurrir despu\u00e9s en casaci\u00f3n, pues no \u00a0es \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0en \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0no \u00a0impugnante, \u00a0sino \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n de \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la apelaci\u00f3n, lo que mantiene \u00a0vigente \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0acceder en sede casacional. Excepcionalmente pod\u00eda \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0las\u00a0 \u00a0hip\u00f3tesis que vienen de ser se\u00f1aladas, pero ninguna de \u00a0ellas \u00a0concurre \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0siendo \u00a0evidente, \u00a0en consecuencia, la \u00a0ausencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inter\u00e9s, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0improcedencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0estudio \u00a0 \u00a0del \u00a0libelo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala no comparte, sin embargo, la propuesta \u00a0de \u00a0soluci\u00f3n \u00a0planteada \u00a0por \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0de\u00a0 \u00a0decretar \u00a0la nulidad del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0casacional \u00a0cumplido \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con dicha demanda. Este correctivo \u00a0resultar\u00eda \u00a0inevitable \u00a0si \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0fuese \u00a0recurrente \u00a0\u00fanica, \u00a0pues \u00a0en \u00a0dicho \u00a0evento, \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0ser dictado fallo de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Pero como existe otro impugnante, al cual debe darse respuesta, nada \u00a0se \u00a0 opone \u00a0 a \u00a0que \u00a0al \u00a0interior \u00a0del \u00a0mismo \u00a0fallo \u00a0se \u00a0desestime \u00a0la \u00a0demanda \u00a0irregularmente \u00a0admitida, \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0inter\u00e9s, \u00a0soluci\u00f3n \u00a0que \u00a0resulta \u00a0adem\u00e1s \u00a0consecuente \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0residualidad \u00a0que debe presidir la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidades \u00a0en \u00a0materia penal, de acuerdo con el cual solo debe \u00a0acudirse \u00a0a \u00a0la invalidaci\u00f3n de lo actuado cuando no exista otro medio procesal \u00a0id\u00f3neo para la correcci\u00f3n del vicio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad \u00a0se pronunciar\u00e1 en forma definitiva sobre la dosificaci\u00f3n de la pena \u00a0realizada \u00a0por el Juez de primera instancia con motivo de la entrada en vigencia \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(fls.7 del cuaderno de la Corte), teniendo en cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado no sufrir\u00e1 modificaciones con \u00a0ocasi\u00f3n de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Primero \u00a0Delegado \u00a0(e), administrando justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Desestimar \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada por la Procuradora Judicial Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0tribunal de \u00a0origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16370 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 98 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5882","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5882\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}