{"id":5881,"date":"2023-09-08T16:23:54","date_gmt":"2023-09-08T16:23:54","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1636613-12-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:54","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:54","slug":"1636613-12-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1636613-12-02\/","title":{"rendered":"16366(13-12-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16366 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 158 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., trece (13) de diciembre de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia del 5 de marzo de 1999, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0San Gil (Santander), conden\u00f3 al \u00a0se\u00f1or \u00a0QUINTILIANO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio culposo en \u00a0accidente \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a0treinta (30) meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0dos (2) a\u00f1os de suspensi\u00f3n en el oficio de conducir veh\u00edculos, a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n en el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso \u00a0igual \u00a0al de la sanci\u00f3n restrictiva de la libertad, a pagar los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, con fallo del 19 de mayo de 1999, el Tribunal Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de San Gil revoc\u00f3 \u00edntegramente la sentencia de primera \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0absolver \u00a0a \u00a0QUINTILIANO \u00a0SU\u00c1REZ SU\u00c1REZ, tras \u00a0reconocer a su favor el beneficio de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0sobre el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por \u00a0el apoderado de la parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 acontecimientos \u00a0 materia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0redactados \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de San Gil: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0episodio \u00a0origen \u00a0de \u00a0este \u00a0asunto \u00a0acaeci\u00f3 \u00a0en \u00a0horas \u00a0de la ma\u00f1ana del d\u00eda 14 de marzo de 1997 en el per\u00edmetro \u00a0urbano de esta ciudad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0la \u00a0mencionada ocasi\u00f3n el sindicado \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Su\u00e1rez conduc\u00eda el cami\u00f3n marca Ford, modelo 1961, de placas UR-1642 \u00a0y \u00a0afiliado a la empresa Trans-Metal\u00fargica Ltda. En el sector correspondiente a \u00a0la \u00a0carrera \u00a011 \u00a0con \u00a0calle \u00a021A \u00a0atropell\u00f3 \u00a0al \u00a0ni\u00f1o \u00a0Fredy \u00a0Antonio \u00a0Camacho \u00a0Vel\u00e1sqauez1, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0serias \u00a0heridas \u00a0que \u00a0produjeron su deceso en forma \u00a0inmediata.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con base en la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver \u00a0practicada \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0y el informe de la Polic\u00eda \u00a0Metropolitana \u00a0de \u00a0Santander, \u00a0dejando \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0a \u00a0QUINTILIANO \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0SU\u00c1REZ, \u00a0de quien se dec\u00eda hab\u00eda huido, la Fiscal\u00eda Segunda Seccional de San \u00a0Gil\u00a0 \u00a0 abri\u00f3 \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 vincul\u00f3 \u00a0 a \u00a0 dicho \u00a0se\u00f1or \u00a0mediante \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo de 1993, la Fiscal\u00eda instructora le impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento consistente en detenci\u00f3n preventiva, por el delito de \u00a0homicidio \u00a0culposo \u00a0agravado, \u00a0por \u00a0abandonar \u00a0sin \u00a0justa \u00a0causa \u00a0el lugar de la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del hecho, de conformidad con los art\u00edculo 329 y 330 numeral 2\u00b0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980; \u00a0y \u00a0le concedi\u00f3 libertad bajo cauci\u00f3n \u00a0(folio 21 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Con prove\u00eddo del 26 de mayo de 1997 se \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la demanda de constituci\u00f3n en parte civil presentada por el apoderado \u00a0de quien acredit\u00f3 ser el padre de la v\u00edctima (folio 92 cdno. 1 ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0testimoniales y algunas experticias, el 31 de octubre de \u00a01997 se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n (folio 52 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El 30 de diciembre de 1997, la Fiscal\u00eda \u00a0Segunda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito del sumario, profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra QUINTILIANO SU\u00c1REZ SU\u00c1REZ por el delito de \u00a0homicidio \u00a0culposo \u00a0agravado \u00a0,cuya ejecutoria se surti\u00f3 el 20 de enero de 1998 \u00a0(folios 54 y 64 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Efectuado \u00a0 el \u00a0reparto, \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0asunto \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del Circuito de San Gil; \u00a0corri\u00f3 \u00a0los \u00a0traslados \u00a0de \u00a0rigor \u00a0y finalizada la audiencia p\u00fablica, mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a05 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01999, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al se\u00f1or QUINTILIANO SU\u00c1REZ \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0por \u00a0el delito de homicidio culposo, sin agravante, y adopt\u00f3 las otras \u00a0determinaciones \u00a0referidas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte inicial de esta providencia (folio 156 \u00a0cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del procesado impugn\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia, siendo revocada por el Tribunal Superior de San \u00a0Gil, \u00a0en \u00a0fallo \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1999, para en su lugar absolver al se\u00f1or \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0 SU\u00c1REZ, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 lo \u00a0 indicado \u00a0 en \u00a0 precedencia \u00a0(folio \u00a02 \u00a0cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Como \u00a0se \u00a0anticip\u00f3, el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n cuyo fondo resuelve la Sala en \u00a0este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0contra la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil\u00a0 \u00a0postula \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, consagrada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), cuerpo segundo, \u00a0aduciendo \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0que \u00a0propiciaron \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de quien guiaba el \u00a0cami\u00f3n, \u00a0cuando lo correcto era mantener en firme la condena que le hab\u00eda sido \u00a0dictada en primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicia \u00a0afirmando que se cometieron errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y de derecho por cuanto los dignatarios de la Sala de Decisi\u00f3n Penal \u00a0\u201cdieron \u00a0credibilidad, \u00a0enalteciendo, dignificando a un tr\u00edo de defraudadores \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0por \u00a0su \u00a0falso \u00a0testimonio\u201d, pues Mar\u00eda del Carmen Chaparro \u00a0Chaparro, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vidal Coy y Jos\u00e9 Avimael Garc\u00eda (acompa\u00f1ante en el cami\u00f3n) \u00a0se \u00a0confabularon \u00a0en \u00a0beneficio \u00a0de QUINTILIANO SU\u00c1REZ SU\u00c1REZ, y le ayudaron a \u00a0preparar \u00a0su \u00a0coartada, \u00a0haciendo \u00a0creer \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda percatado del \u00a0accidente, \u00a0como \u00a0el \u00a0censor se propone demostrarlo transcribiendo apartes de la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0identifica las \u00a0pretendidas contradicciones, no percibidas en el fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio, \u00a0dice \u00a0el libelista, el Ad-quem \u00a0tach\u00f3 \u00a0de \u00a0contradictorias \u00a0y de mentirosas las \u201cversiones l\u00f3gicas, reales e \u00a0imparciales\u201d \u00a0de \u00a0Mirtha \u00a0Yadira \u00a0Vel\u00e1squez, Jorge Eli\u00e9cer Pinz\u00f3n, y de los \u00a0menores \u00a0Sergio \u00a0David \u00a0Melgarejo \u00a0y Felix Albeiro Camacho G\u00f3mez, pese a que no \u00a0exist\u00eda \u00a0raz\u00f3n \u00a0para \u00a0restarles \u00a0m\u00e9rito, en cuanto al exceso de velocidad del \u00a0cami\u00f3n, \u00a0a \u00a0que \u00a0el conductor s\u00ed se dio cuenta de que atropell\u00f3 al ni\u00f1o, y a \u00a0su \u00a0fuga, \u00a0pues \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de creer sus versiones sin reparar en que proven\u00edan \u00a0de\u00a0 \u00a0personas \u00a0\u201cserenas, \u00a0honradas, \u00a0genuinas, \u00a0prudentes, equilibradas y \u00a0presenciales del abrupto episodio.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que el Tribunal Superior tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio de Mirtha Yadira Vel\u00e1squez, al encontrarlo contradictorio con la \u00a0planimetr\u00eda \u00a0elaborada \u00a0con \u00a0su \u00a0ayuda, \u00a0porque \u00a0ella \u00a0dijo al principio que al \u00a0observar \u00a0el \u00a0accidente, entre el ni\u00f1o y el cami\u00f3n exist\u00eda una distancia de 5 \u00a0metros, \u00a0 y \u00a0 al \u00a0 ampliar \u00a0 su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0calcul\u00f3 \u00a0ese \u00a0espacio \u00a0en \u00a0media \u00a0cuadra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0apunta \u00a0el \u00a0casacionista que \u00a0Mirtha \u00a0Yadira \u00a0no \u00a0elabor\u00f3 \u00a0ning\u00fan \u00a0plano, \u00a0pues \u00a0no \u00a0aparece suscrito con su \u00a0nombre, \u00a0sino \u00a0que \u00a0fue aportado por el Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n; y que \u00a0lo \u00a0declarado por ella fue que antes del accidente observ\u00f3 que entre el cami\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0ni\u00f1o \u00a0exist\u00eda \u00a0una \u00a0distancia \u00a0de \u00a0media \u00a0cuadra, lo cual indica que el \u00a0conductor \u00a0s\u00ed \u00a0pod\u00eda \u00a0verlo \u00a0y que lo atropell\u00f3 por imprudencia para despu\u00e9s \u00a0huir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Extiende \u00a0la \u00a0queja \u00a0a \u00a0que \u00a0el Juzgador de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio del agente de polic\u00eda Luis Humberto \u00a0Guti\u00e9rrez, pero no especific\u00f3 a qu\u00e9 se refer\u00eda exactamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 protesta \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil hubiese aceptado que el veh\u00edculo se desplazara m\u00e1ximo a \u00a060 \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora, \u00a0velocidad \u00a0aceptada \u00a0por \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0en \u00a0la \u00a0zonas \u00a0urbanas, puesto que de ese modo, dice el libelista, se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0que \u00a0el cami\u00f3n iba por una calle estrecha y cerca de las casas, cuando \u00a0la \u00a0misma \u00a0normatividad \u00a0dispone que no puede marcharse a m\u00e1s de 30 kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora \u00a0en \u00a0los \u00a0lugares \u00a0de \u00a0concentraci\u00f3n \u00a0de \u00a0personas, si se reducen las \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0velocidad, \u00a0si se marcha cerca de las aceras, y cuando se corra \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0salpicar \u00a0a \u00a0peatones \u00a0o \u00a0edificaciones, \u00a0como \u00a0lo \u00a0establece el \u00a0art\u00edculo \u00a0117 \u00a0A \u00a0del Decreto 1809 de 1990, que reform\u00f3 al C\u00f3digo Nacional de \u00a0Tr\u00e1nsito (Decreto Ley 1344 de 1970). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como \u00a0infringidos los art\u00edculos 2 \u00a0(fines \u00a0del \u00a0Estado), \u00a029 (debido proceso) y 229 (acceso a la administraci\u00f3n de \u00a0justicia) \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; los art\u00edculos 23 (acciones originadas \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible), \u00a033 \u00a0(delitos \u00a0que \u00a0requieren \u00a0querella de parte), 247 \u00a0(prueba \u00a0para \u00a0condenar) \u00a0y \u00a0254 \u00a0(apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas) del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991; y los art\u00edculos 5 (culpabilidad), \u00a037 \u00a0(culpa) \u00a0y \u00a0329 \u00a0(homicidio culposo) del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en los anteriores planteamientos \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0y \u00a0proferir uno de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0condenatorio \u00a0contra el se\u00f1or QUINTILIANO SU\u00c1REZ \u00a0SU\u00c1REZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de \u00a0fondo \u00a0insalvables, \u00a0que \u00a0destinan \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n al fracaso, pues no concreta \u00a0ninguna \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0ni de derecho, y se refiere de manera \u00a0confusa \u00a0y \u00a0entremezclada \u00a0a \u00a0diversas \u00a0situaciones \u00a0que debieron plantearse por \u00a0separado \u00a0y \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica del recurso extraordinario, como lo \u00a0apunta en las siguientes glosas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inicialmente, presenta los conceptos de \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0especies de errores de hecho (falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0falso \u00a0raciocinio) \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0(falso \u00a0juicio de \u00a0legalidad). \u00a0Luego \u00a0descarta \u00a0la \u00a0correspondencia \u00a0entre \u00a0cada uno de ellos y lo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0el cargo, pues la censura, confusa y carente de desarrollo, lejos \u00a0est\u00e1 \u00a0de demostrar con la solvencia que exige el recurso extraordinario que las \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0que alude fueron ignoradas o supuestas, distorsionadas o recortadas, \u00a0o \u00a0sopesadas \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0los par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica, ni destaca la \u00a0trascendencia de los pretendidos desatinos en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Aunque \u00a0la censura se fundamenta en la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio, el intento por demostrar la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0se \u00a0desdibuja con las constantes referencias al excesivo \u00a0valor \u00a0 otorgado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0determinados \u00a0testigos, \u00a0y \u00a0por \u00a0haber \u00a0descalificado \u00a0otro grupo de ellos, lo que traslada la discusi\u00f3n al campo de la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0no puede postularse en la actualidad debido a \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0no \u00a0asigna \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0cada prueba, sino que impera el \u00a0m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Al \u00a0parecer, \u00a0todo \u00a0el \u00a0reproche \u00a0se \u00a0estructura \u00a0bajo \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0acopio probatorio fue apreciado con \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica; no obstante, acota el \u00a0Delegado, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0un escollo en esta posibilidad, en cuanto el censor no \u00a0ense\u00f1o \u00a0la \u00a0manera \u00a0c\u00f3mo \u00a0habr\u00eda ocurri\u00f3 la transgresi\u00f3n de la l\u00f3gica, las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia o las ciencias por parte del Tribunal Superior de San \u00a0Gil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0tal \u00a0modo \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0conduce \u00a0el \u00a0planteamiento al punto donde resultan en contraposici\u00f3n \u00a0las \u00a0opiniones \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0manifestadas libremente, como en un alegato de \u00a0instancia, \u00a0con el pensamiento jur\u00eddico del Tribunal Superior, expuesto fundada \u00a0y razonadamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Llama \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0sobre el intento \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0del demandante por dividir los testigos en dos grupos: el primero, \u00a0conformado \u00a0por \u00a0Mirtha \u00a0Yadira Vel\u00e1squez, Jorge Eli\u00e9cer Pinz\u00f3n, Sergio David \u00a0Melgarejo \u00a0y \u00a0Felix \u00a0Alberto \u00a0Camacho \u00a0G\u00f3mez, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0quienes \u00a0no ahorra \u00a0calificativos \u00a0para \u00a0destacar \u00a0su \u00a0veracidad; y el segundo, integrado por Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Chaparro \u00a0Chaparro, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vidal Coy y Jos\u00e9 Avimael Garc\u00eda, para \u00a0quienes \u00a0reserva s\u00f3lo descalificaciones, pero sin que aparezca en el libelo que \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 hubiese \u00a0 incurrido \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n y menos la trascendencia del presunto yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Destaca \u00a0que al protestar porque \u201cno \u00a0fue \u00a0atendido\u201d \u00a0el testimonio del agente de polic\u00eda Luis Humberto Guti\u00e9rrez, \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0asom\u00f3 \u00a0a \u00a0las lindes del falso juicio de existencia, reduciendo \u00a0esta \u00a0 \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0mero \u00a0 \u00a0planteamiento, \u00a0 sin \u00a0 ning\u00fan \u00a0 aporte \u00a0 al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Percibe inadecuada la referencia a los \u00a0errores \u00a0de derecho dentro del mismo cargo, tema que aunque en la demanda no fue \u00a0desarrollado, su estudio merec\u00eda un cap\u00edtulo separado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. De otra parte, recuerda el Delegado que \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0San \u00a0Gil \u00a0analiz\u00f3 \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0circunstancias, \u00a0a \u00a0los que ninguna referencia se hace en libelo, pese a que era \u00a0indispensable \u00a0para guardar coherencia con su planteamiento, entre ellos la edad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima determinada en s\u00f3lo 2 a\u00f1os, la velocidad del veh\u00edculo que no \u00a0pod\u00eda \u00a0tomarse \u00a0como \u00a0excesiva \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios allegados, y la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivos \u00a0para \u00a0arribar a la convicci\u00f3n de que QUINTILIANO SU\u00c1REZ \u00a0SU\u00c1REZ \u00a0se \u00a0dio \u00a0cuenta del tr\u00e1gico hecho y sin embargo abandon\u00f3 el sitio del \u00a0accidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0reflexiones \u00a0solicita a la Corte no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la que exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0y \u00a0que al desarrollar el cargo incurre en insalvables \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0fondo, que le restan toda posibilidad de prosperar, seg\u00fan pasa \u00a0a demostrarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el Tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 El error de \u00a0hecho \u00a0puede \u00a0estar determinado por: falso juicio de \u00a0existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.1 \u00a0Incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, contrario sensu, infiere consecuencias valorativas a partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0forma parte del mismo por no haber sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.2 \u00a0El error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este evento, el censor tiene la carga \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el tenor literal de cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.3 Si la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis, el demandante corre \u00a0con \u00a0la \u00a0carga de demostrar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 De igual manera, la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 ha \u00a0 reiterado \u00a0 que \u00a0 los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba pueden \u00a0ocurrir \u00a0por \u00a0dos \u00a0v\u00edas \u00a0distintas: falso juicio de legalidad y falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.1 El juicio de legalidad se relaciona \u00a0con \u00a0el proceso de formaci\u00f3n de la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar la prueba al proceso, con el principio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 error \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o lo que es igual, de su \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0(concepto que no debe ser equiparado con el de existencia \u00a0material), \u00a0y \u00a0suele \u00a0manifestarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0maneras: \u00a0a) cuando el juzgador, al \u00a0apreciar \u00a0una determina prueba, le otorga validez jur\u00eddica porque considera que \u00a0cumple \u00a0 las \u00a0 exigencias \u00a0 formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0llenarlas \u00a0(aspecto \u00a0positivo); \u00a0y, \u00a0b) \u00a0cuando \u00a0se \u00a0la \u00a0niega, \u00a0porque \u00a0considera que no las re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolas \u00a0(aspecto negativo).\u201d (Sentencia del \u00a027 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a015.042. \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2.2 \u00a0El \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad \u00a0de pensamiento a trav\u00e9s de la cual se reconoce el \u00a0valor \u00a0que \u00a0la ley asigna a determinadas pruebas, presupone la existencia de una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d \u00a0en la cual por voluntad de la ley a las pruebas corresponde \u00a0un \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0o \u00a0de persuasi\u00f3n \u00fanico, predeterminado y que no puede \u00a0ser alterado por el interprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n cuando se \u00a0niega \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba ese valor que la ley le atribuye, o se le hace corresponder \u00a0uno \u00a0distinto \u00a0al \u00a0que \u00a0la ley le otorga, modalidad que no puede plantearse como \u00a0causa \u00a0de casaci\u00f3n penal porque en Colombia rige el sistema de la sana cr\u00edtica \u00a0o de libre apreciaci\u00f3n y no el de tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En cada evento el yerro demostrado en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, debe enlazarse con \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0sentido del fallo, y con la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinada ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0todo \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0verificar que la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contraria a derecho, pues se trata de \u00a0cuestionar \u00a0 su \u00a0 estructura \u00a0 l\u00f3gico-jur\u00eddica; \u00a0 no \u00a0 de \u00a0reabrir \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Habida cuenta de la desaparici\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0materia procesal penal, sustituida por el sistema de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0no es posible para los jueces \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en la medida en que la normatividad no \u00a0somete \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas \u00a0dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder \u00a0o \u00a0negar credibilidad a un testimonio o conced\u00e9rsela a otro, dada \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0que goza en esa materia, por ministerio de la ley para estimar \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes \u00a0de la experiencia, las \u00a0ciencias \u00a0y \u00a0la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0Todo \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que, \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestra la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0falsos juicios existencia o identidad, o en falso raciocinio, la \u00a0discrepancia \u00a0 de \u00a0un \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0testimonial, \u00a0no \u00a0es \u00a0discutible \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sencillamente \u00a0porque \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0par\u00e1metro \u00a0legal \u00a0que \u00a0pueda \u00a0haber sido \u00a0transgredido en la sentencia que se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0demanda de casaci\u00f3n formulada en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0incurre en el desacierto de intentar el quebrantamiento del fallo \u00a0absolutorio, \u00a0atacando \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de San Gil \u00a0asign\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0no fue convencido por lo que \u00a0dijeron \u00a0 Mirtha \u00a0 Yadira \u00a0Vel\u00e1squez, \u00a0Jorge \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Pinz\u00f3n, \u00a0Sergio \u00a0David \u00a0Melgarejo \u00a0y \u00a0Felix \u00a0Alberto Camacho G\u00f3mez, sobre la percepci\u00f3n de los hechos, \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0del \u00a0cami\u00f3n \u00a0y \u00a0la fuga del lugar de los acontecimientos; o bien \u00a0porque \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0acept\u00f3 \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de los amigos del conductor \u00a0implicado, \u00a0se\u00f1ores \u00a0Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Carmen \u00a0Chaparro \u00a0Chaparro, Jos\u00e9 Vidal Coy y \u00a0Jos\u00e9 Avimael Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante censur\u00f3 al Tribunal por dar \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de los allegados de QUINTILIANO SU\u00c1REZ SU\u00c1REZ un poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen, \u00a0y \u00a0por \u00a0negarle tal fuerza a las declaraciones de \u00a0quienes \u00a0presenciaron los hechos. Sin embargo, ese enunciado no fue desarrollado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0fundamento no se dirige a la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de alguna tergiversaci\u00f3n de las manifestaciones de unos y otros, \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0de \u00a0darse \u00a0hubiese \u00a0extralimitado \u00a0o \u00a0recortado \u00a0su \u00a0alcance \u00a0probatorio, \u00a0sino \u00a0que apunta a criticar el m\u00e9rito de cada uno, anteponiendo su \u00a0particular \u00a0manera \u00a0de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio \u00a0prevalezca sobre el del Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Era \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0el libelista \u00a0identificara \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n objetiva y literal de los testimonios sobre los que \u00a0hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, y que frente a cada uno especificara lo que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0ley\u00f3 \u00a0o entendi\u00f3 que dec\u00eda, con la finalidad de ense\u00f1ar a la Corte \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de la prueba, por recorte, adici\u00f3n o \u00a0alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0suficiente, entonces, en el marco \u00a0del \u00a0falso juicio de identidad, afirmar que el Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que interesan al libelista, con base en deducciones subjetivas \u00a0y \u00a0proclives, \u00a0ninguna \u00a0de las cuales apunta hacia la verificaci\u00f3n t\u00e9cnica del \u00a0error de juicio endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0particular, \u00a0el Tribunal Superior \u00a0descarta \u00a0como \u00a0fuente \u00a0de \u00a0certeza \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de la se\u00f1ora Mirtha Yadira \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0Correa, \u00a0piedra angular de la condena en primera instancia, quien es \u00a0vecina \u00a0del \u00a0sector, \u00a0presenci\u00f3 los acontecimientos, y en tal condici\u00f3n afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0transitaba con exceso de velocidad y que el conductor se fug\u00f3 \u00a0despu\u00e9s de cerciorase de lo ocurrido por el espejo retrovisor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0tras \u00a0analizar en detalle su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0los \u00a0planos \u00a0elaborados por el C.T.I con su ayuda, en los \u00a0cuales \u00a0ella \u00a0indic\u00f3 \u00a0que observ\u00f3 los acontecimientos cuando la distancia ente \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0ni\u00f1o \u00a0era \u00a0de \u00a05 metros, y su testimonio, donde cambi\u00f3 esa \u00a0distancia \u00a0por \u00a0aproximadamente media cuadra. De igual forma, el Ad-quem puso en \u00a0duda \u00a0que \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0fuera \u00a0excesiva, \u00a0debido \u00a0a que una estimaci\u00f3n de esa \u00a0naturaleza \u00a0es \u00a0meramente \u00a0subjetiva \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0comprob\u00f3 \u00a0cient\u00edficamente; \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0porque \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0posible \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo \u00a0se diera cuenta si el \u00a0conductor \u00a0miraba por el retrovisor y menos que precisara lo que pod\u00eda verse en \u00a0esa acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 \u00a0habiendo \u00a0 ofrecido \u00a0 la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0varias razones para no aceptar que Mirtha Yadira Vel\u00e1squez Correa \u00a0fuera \u00a0la \u00a0portadora \u00a0de \u00a0la\u00a0 \u00a0verdad \u00a0hist\u00f3rica, \u00a0el \u00a0censor \u00a0\u00fanicamente \u00a0sostiene \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 reflexiones \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0son \u00a0erradas, \u00a0sin \u00a0exponer \u00a0razonadamente \u00a0las \u00a0base de tal afirmaci\u00f3n, de suerte que su discurso carece de \u00a0entidad \u00a0para \u00a0estructurar \u00a0la \u00a0causal de casaci\u00f3n alegada, porque se refiere a \u00a0aspectos cuyo criterio es de libre formaci\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0No obstante, como lo que se alcanza a \u00a0inteligir \u00a0es una protesta abierta por las inferencias o deducciones que hizo el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0San \u00a0Gil, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0impugnante \u00a0acreditar \u00a0el desconocimiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo cual implicaba demostrar la divergencia que existe entre las \u00a0motivaciones \u00a0actuales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0debido \u00a0contener \u00a0si \u00a0se hubieran acatado los postulados de la l\u00f3gica, las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0o los aportes de las ciencias, tarea que tampoco fue asumida por el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Esa manera de postular el cargo le hace \u00a0perder \u00a0consistencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0lo \u00a0ubica en t\u00e9rminos enteramente ajenos a la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0requiere el recurso extraordinario, donde lo exigible es precisar \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0del juzgador con reflexiones que revistan la suficiente \u00a0entidad \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0solidez \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0ha cobrado la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad; no siendo suficiente, por el contrario, la \u00a0simple \u00a0oposici\u00f3n \u00a0al \u00a0criterio \u00a0del \u00a0juzgador con lucubraciones hipot\u00e9ticas y \u00a0especulativas \u00a0de discrepancia gen\u00e9rica, ni el constante recurso a afirmaciones \u00a0inexactas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0De otra parte, la l\u00f3gica que inspira \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0exige \u00a0al \u00a0censor \u00a0que \u00a0reprocha \u00a0la indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0reo, \u00a0cuando \u00a0en realidad exist\u00eda certeza acerca de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del procesado, dirigir su ataque contra la totalidad \u00a0de \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0 que \u00a0contribuyeron \u00a0a \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0en \u00a0el \u00a0juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0verifica \u00a0sin \u00a0dificultad que en este \u00a0caso \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 esa imprescindible exigencia, pues mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior analiz\u00f3 con rigor l\u00f3gico varias circunstancias que \u00a0desdibujaban \u00a0la \u00a0idea \u00a0de \u00a0certeza \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de \u00a0QUINTILIANO \u00a0SU\u00c1REZ SU\u00c1REZ, de aquella controversia no se ocup\u00f3 el libelo, lo \u00a0que \u00a0 revierte \u00a0 en \u00a0 haber \u00a0 dejado \u00a0 inc\u00f3lumes \u00a0las \u00a0bases \u00a0que \u00a0soportan \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe recordar que el Tribunal Superior de \u00a0San \u00a0Gil \u00a0destin\u00f3 \u00a0buena \u00a0parte \u00a0de \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0a \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n de \u00a0contraindicios \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0deriv\u00f3 \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza, a partir de \u00a0circunstancias \u00a0verificadas \u00a0procesalmente, \u00a0tales \u00a0como: a) No se hizo claridad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0ni\u00f1o \u00a0antes de ser atropellado por el cami\u00f3n, pues \u00a0Mirtha \u00a0Yadira \u00a0lo \u00a0observ\u00f3 \u00a0cruzando \u00a0la \u00a0calle, Jorge E. Pinz\u00f3n lo vio en el \u00a0and\u00e9n, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0Sergio David Melgarejo y F\u00e9lix Camacho G\u00f3mez dicen que \u00a0estaba \u00a0con \u00a0un \u00a0pie en la calle y otro en el and\u00e9n; b) La altura desde el piso \u00a0hasta \u00a0 el \u00a0 lado \u00a0 derecho \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0cami\u00f3n, \u00a0determinada \u00a0en \u00a065 \u00a0cent\u00edmetros, \u00a0mas \u00a0la \u00a0altura de la cabina, introducen la posibilidad de que el \u00a0conductor \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0visto \u00a0al \u00a0ni\u00f1o, \u00a0de \u00a0s\u00f3lo \u00a090 cent\u00edmetros, antes del \u00a0accidente; \u00a0c) \u00a0Si \u00a0como pretenden algunos testigos el conductor tuvo suficiente \u00a0espacio \u00a0para \u00a0ver \u00a0al infante en la calle, no se explica por qu\u00e9 no fren\u00f3, ni \u00a0realiz\u00f3 \u00a0maniobras para evitar el impacto, pues la experiencia ense\u00f1a que a\u00fan \u00a0por \u00a0instinto \u00a0se \u00a0trata \u00a0de eludir el obst\u00e1culo, m\u00e1xime si se traba de un ser \u00a0humano \u00a0de \u00a0apenas \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0de edad; d) Es factible que el ni\u00f1o haya salido \u00a0intempestivamente \u00a0a \u00a0la \u00a0calle \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0con el cami\u00f3n, y que su \u00a0conductor \u00a0no \u00a0se haya dado cuenta de que lo hab\u00eda golpeado, debido las propias \u00a0condiciones \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0peso, altura, ruido, etc.; y e) Nada indica que el \u00a0se\u00f1or \u00a0QUINTILIANO \u00a0SU\u00c1REZ SU\u00c1REZ se hubiera fugado, en lugar de afrontar las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0ese infortunio, pues no ocult\u00f3 el cami\u00f3n, sino que lo dej\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0serviteca \u00a0ampliamente \u00a0reconocida en la ciudad de San Gil, sigui\u00f3 sus \u00a0actividades \u00a0normales, \u00a0como \u00a0que \u00a0fue \u00a0a \u00a0cobrar el flete correspondiente a una \u00a0carga \u00a0de \u00a0papa \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0transportado, \u00a0y \u00a0no \u00a0intent\u00f3 \u00a0limpiar, \u00a0lavar \u00a0o \u00a0desaparecer \u00a0 las \u00a0 huellas \u00a0de \u00a0sangre \u00a0impregnadas \u00a0en \u00a0distintas \u00a0partes \u00a0del \u00a0veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, era imprescindible, pero \u00a0nunca \u00a0se \u00a0hizo, \u00a0analizar \u00a0por \u00a0separado, con la t\u00e9cnica casacional apropiada, \u00a0todos \u00a0y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0asumidos como probados por la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0y verificar que la inferencia l\u00f3gica o la persuasi\u00f3n que deriv\u00f3 \u00a0de \u00a0ellos \u00a0estaba en franco desfase con la verdad probada, o que las deducciones \u00a0en \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0ofrec\u00edan \u00a0conclusiones \u00a0inequ\u00edvocas \u00a0convergentes hacia la \u00a0responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. En ese orden de ideas, es evidente que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0desarrolla \u00a0en \u00a0rigor t\u00e9cnico el cargo por ninguna de las \u00a0especies \u00a0de error, de derecho ni de hecho, independientemente de que no hubiese \u00a0citado \u00a0el \u00a0nombre concreto asignado a cada uno de ellos por la jurisprudencia o \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se explaya en tratar de convencer a la Corte de que su \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0es \u00a0la \u00a0acertada, de donde se concluye que el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la fuerza de convicci\u00f3n o el poder de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0en su \u00a0conjunto, \u00a0pero \u00a0en este tema prevalece el criterio de la Corporaci\u00f3n, al punto \u00a0que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0viene \u00a0amparado \u00a0con \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se admita en casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 \u201cfalso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d, que \u00a0ser\u00eda \u00a0propio \u00a0de \u00a0un sistema probatorio tarifado, y que es el punto de partida \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil, como atinadamente lo percibi\u00f3 el Procurador \u00a0Delegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. En virtud del principio de limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0definitiva, el cargo no estructura un \u00a0argumento \u00a0que \u00a0sustente \u00a0v\u00e1lidamente el yerro judicial que pregona, y por ello \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. Por disposici\u00f3n del art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), la presente providencia, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que se suscribe, y contra ella no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo motivo de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, comun\u00edquese,\u00a0 devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0De \u00a0dos a\u00f1os de edad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia del 19 de mayo de 1999, folio 2 cdno. segunda instancia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16366 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 158 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., trece (13) de diciembre de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5881","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5881","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5881"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5881\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5881"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5881"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}