{"id":58715,"date":"2023-12-22T19:13:02","date_gmt":"2023-12-22T19:13:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/22\/ap4286-202159385\/"},"modified":"2023-12-22T19:13:02","modified_gmt":"2023-12-22T19:13:02","slug":"ap4286-202159385","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/12\/22\/ap4286-202159385\/","title":{"rendered":"AP4286-2021(59385)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP4286-2021 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0No. 59385 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0acta No. 239 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., quince (15) de septiembre de dos mil veintiuno (2021) \u00a0<\/p>\n<p>La Sala expone los \u00a0motivos por los cuales inadmitir\u00e1 la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por JUDITH MORALES ARDILA, condenada en ambas instancias \u00a0como autora del delito de fraude procesal. \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0diciembre de 2002, Iv\u00f3n Johana Ch\u00e1vez Segura acudi\u00f3 \u00a0a la oficina de JUDITH MORALES ARDILA \u2013 quien entonces dijo \u00a0llamarse Patricia Reina y afirm\u00f3 obrar como intermediaria de \u00a0\u00c9dgar Vel\u00e1squez Campo \u2013 para pedirle que le \u00a0hiciera un pr\u00e9stamo de dinero, a lo cual aqu\u00e9lla \u00a0replic\u00f3 que requerir\u00eda una garant\u00eda hipotecaria. \u00a0<\/p>\n<p>Para tal fin, \u00a0Ch\u00e1vez Segura ofreci\u00f3 la casa ubicada en la carrera 43B \u00a0No. 26C \u2013 40 de Cali, misma que se encontraba a\u00fan a \u00a0nombre de su difunta abuela y en cuya sucesi\u00f3n ten\u00edan \u00a0inter\u00e9s, entre otros, su hermano Mauricio Ch\u00e1vez Segura \u00a0y su madre Luz Stella Segura Morales. \u00a0<\/p>\n<p>Visto que el \u00a0predio no pertenec\u00eda formalmente ni a Iv\u00f3n Ch\u00e1vez \u00a0ni a su progenitora o hermano, JUDITH MORALES ARDILA manifest\u00f3 \u00a0que \u00abpod\u00eda \u00a0hacer aparecer esa casa como de ellos\u00bb. As\u00ed, \u00a0el 30 de diciembre de 2005, ante la Notar\u00eda 14 del Cali, se \u00a0extendi\u00f3 la escritura No. 4286, suscrita por una persona \u00a0(contratada \u00a0para ese fin por MORALES ARDILA) \u00a0que suplant\u00f3 a la fallecida vendedora, y por Iv\u00f3n \u00a0Johana Ch\u00e1vez Segura, Mauricio Ch\u00e1vez Segura y Luz \u00a0Stella Segura Morales como compradores. En el mismo instrumento, que \u00a0se inscribi\u00f3 en la correspondiente oficina de Registro el 12 \u00a0de enero de 2006, se constituy\u00f3 hipoteca a favor de \u00c9dgar \u00a0Vel\u00e1squez Campo. \u00a0<\/p>\n<p>A cambio de lo \u00a0anterior, MORALES ARDILA prest\u00f3 a Iv\u00f3n Johana Ch\u00e1vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un \u00a0total de $15.000.000, de lo cuales s\u00f3lo le entreg\u00f3 \u00a0$8.000.000. El restante se lo qued\u00f3 ella con el pretexto de \u00a0que lo usar\u00eda para pagar los impuestos de la casa (que \u00a0en realidad no fueron cancelados), \u00a0tramitar la sucesi\u00f3n de predio y cobrar su propia comisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En audiencia celebrada el 6 de enero de 2015, el Juzgado Octavo Penal \u00a0Municipal de Cali declar\u00f3 la contumacia de JUDITH MORALES \u00a0ARDILA, quien repetidamente rehus\u00f3 comparecer ante la \u00a0autoridad judicial con el pretexto de estar ejerciendo \u00abresistencia \u00a0civil\u00bb1. \u00a0<\/p>\n<p>Adoptada la \u00a0anterior determinaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda le imput\u00f3 \u00a0cargos tanto a la nombrada MORALES ARDILA como a Iv\u00f3n Johana \u00a0Ch\u00e1vez Segura, Mauricio Ch\u00e1vez Segura y Luz Stella \u00a0Segura Morales por los delitos de fraude procesal (art. \u00a0453), \u00a0obtenci\u00f3n de documento p\u00fablico falso (art. \u00a0288) \u00a0y estafa (art. \u00a0246)2. \u00a0<\/p>\n<p>2. Radicado el \u00a0escrito de acusaci\u00f3n3, \u00a0formulada verbalmente aqu\u00e9lla por los delitos de fraude \u00a0procesal y estafa \u2013 es decir, con supresi\u00f3n del cargo \u00a0por obtenci\u00f3n de documento p\u00fablico falso4 \u00a0-, y agotado el restante tr\u00e1mite ordinario, el Juzgado Noveno \u00a0Penal del Circuito de Cali profiri\u00f3 la sentencia de 21 de \u00a0octubre de 2020, por la cual (i) conden\u00f3 a JUDITH MORALES \u00a0ARDILA como autora del delito de fraude procesal a la pena principal \u00a0de 72 meses de prisi\u00f3n; (ii) absolvi\u00f3 a Luz Stella \u00a0Segura Morales y Mauricio Ch\u00e1vez Segura de los cargos \u00a0formulados por ese mismo il\u00edcito; (iii) decret\u00f3 la \u00a0nulidad parcial de la actuaci\u00f3n, espec\u00edficamente en lo \u00a0que respecta al punible de estafa, por no haberse agotado la \u00a0conciliaci\u00f3n como requisito de procedibilidad de la acci\u00f3n \u00a0penal, y (iv) precluy\u00f3 el tr\u00e1mite respecto de Iv\u00f3n \u00a0Johana Ch\u00e1vez Segura por haberse constatado su fallecimiento5. \u00a0<\/p>\n<p>3. Apelada la \u00a0sentencia de primer grado tanto por la Fiscal\u00eda como por la \u00a0defensa, el Tribunal Superior de Cali, mediante providencia de 9 de \u00a0diciembre de 2020, la confirm\u00f3 \u00edntegramente6. \u00a0<\/p>\n<p>4. El defensor7 \u00a0y JUDITH MORALES ARDILA8 \u00a0interpusieron sendos recursos de casaci\u00f3n. El primero no \u00a0present\u00f3 la correspondiente demanda &#8211; por lo cual su \u00a0impugnaci\u00f3n se declar\u00f3 desierta9 \u00a0&#8211; y la segunda lo hizo mediante el escrito cuya admisibilidad ahora \u00a0examina la Sala10. \u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Expone, \u00a0sin distinci\u00f3n entre cargos principales y subsidiarios, tres \u00a0censuras. \u00a0<\/p>\n<p>En las dos \u00a0primeras reclama la nulidad de la actuaci\u00f3n por diferentes \u00a0razones, entre ellas, que el llamamiento a juicio tiene motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica, que se le conden\u00f3 como autora aunque se \u00a0le hab\u00eda acusado como determinadora y que las sentencias de \u00a0instancia no fueron suficientemente motivadas. En la tercera denuncia \u00a0la configuraci\u00f3n de errores de falso raciocinio que llevaron \u00a0al Tribunal a declararla responsable a pesar de \u00abla \u00a0inexistencia de plenitud probatoria\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, eleva \u00a0una \u00absolicitud \u00a0suplementaria\u00bb consistente \u00a0en que se declare la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, \u00a0aduciendo que tal fen\u00f3meno extintivo se configur\u00f3 \u00abcon \u00a0posterioridad al fallo de segunda instancia, cuando se surt\u00edan \u00a0los traslados para la interposici\u00f3n y sustentaci\u00f3n del \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. La casaci\u00f3n \u00a0es un mecanismo extraordinario \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n de las sentencias de segunda instancia. Esa \u00a0naturaleza \u2013 la de recurso extraordinario \u2013 tiene varias \u00a0implicaciones procesales, una de ellas, que, aunque puede ser \u00a0interpuesto \u00a0por cualquiera de las partes o intervinientes con inter\u00e9s, la \u00a0legitimaci\u00f3n para su sustentaci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0la tiene quien ostente la calidad de abogado en ejercicio. As\u00ed \u00a0lo dispone expresamente el art\u00edculo 182 de la Ley 906 de 2004: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1n \u00a0legitimados para recurrir en casaci\u00f3n los intervinientes que \u00a0tengan inter\u00e9s, quienes podr\u00e1n hacerlo directamente si \u00a0fueren abogados en ejercicio\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0conformidad de ese mandato con la Carta Pol\u00edtica fue afirmada \u00a0por la Corte Constitucional (en \u00a0referencia expl\u00edcita al art\u00edculo 222 del Decreto Ley \u00a02700 de 1991, cuyo contenido, en lo que ac\u00e1 se analiza, es \u00a0id\u00e9ntico al precepto aplicable a estas diligencias) en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abAnalizado \u00a0el cargo propuesto, encuentra la Corte que no puede prosperar, como \u00a0quiera que el legislador, en ejercicio de la competencia que le \u00a0asigna el art\u00edculo 150 de la Constituci\u00f3n para\u00a0\u201chacer \u00a0las leyes\u201d, puede establecer qui\u00e9nes tienen legitimaci\u00f3n \u00a0para presentar cualquier demanda, incluida, tambi\u00e9n la de \u00a0casaci\u00f3n, por una parte; y, por otra parte, declarada ya la \u00a0inexequibilidad parcial de los art\u00edculos 1\u00ba y 6\u00ba de \u00a0la Ley 553 de 2000, en la forma que qued\u00f3 se\u00f1alada, el \u00a0citado art\u00edculo 5 de dicha ley, que modifica el 222 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, no puede ser entendido aisladamente, sino en \u00a0el contexto de la citada ley, como queda luego de la sentencia C-252 \u00a0de 2001, y en conjunto con el resto del mencionado c\u00f3digo, en \u00a0el cual se establece en el art\u00edculo 137 que\u00a0\u201cel \u00a0sindicado tiene los mismos derechos de su defensor, excepto la \u00a0sustentaci\u00f3n del recurso de casaci\u00f3n\u201d.\u00a0 Esto \u00a0significa, entonces, que al procesado le asiste, siempre, el derecho \u00a0al ejercicio de la defensa material y que, en consecuencia, si al \u00a0defensor corresponde la defensa t\u00e9cnica no es inconstitucional \u00a0que a \u00e9l se le atribuya por la ley la facultad de presentar, \u00a0en nombre y representaci\u00f3n del procesado la demanda para \u00a0sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, lo cual, en \u00a0todo caso, no puede entenderse en el sentido de que el procesado \u00a0pierda por ello el derecho a la interposici\u00f3n del recurso, \u00a0pues son dos fases distintas, en la doctrina universal, la \u00a0interposici\u00f3n y la sustentaci\u00f3n de cualquier recurso, \u00a0si bien en algunas ocasiones pueden ser simultaneas, cual sucede por \u00a0ejemplo en la llamada acci\u00f3n de revisi\u00f3n en el \u00a0procedimiento penal, o recurso extraordinario de revisi\u00f3n en \u00a0el procedimiento civil\u00bb11. \u00a0<\/p>\n<p>2. No existe, en \u00a0este caso, ni un elemento indicativo de que JUDITH MORALES ARDILA sea \u00a0abogada. \u00a0<\/p>\n<p>En ninguno de los \u00a0m\u00faltiples memoriales que hizo llegar al proceso dijo serlo ni \u00a0se identific\u00f3 como tal, bien sea arrog\u00e1ndose \u00a0expl\u00edcitamente tal condici\u00f3n, ora mencionando un n\u00famero \u00a0de tarjeta profesional12. \u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, el \u00a0fallo de primer grado, al referirse a las condiciones personales de \u00a0MORALES ARDILA, indic\u00f3 lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abJUDITH \u00a0MORALES ARDILA, identificada con c\u00e9dula de ciudadan\u00eda \u00a0No. 31.855.776 expedida en Cali (Valle), nacida el 23 de noviembre de \u00a01959 en la ciudad de Cali (Valle), actualmente con 60 a\u00f1os de \u00a0edad, hija de Mery Ardila y Luis Carlos Morales, residente, para el \u00a0momento de los hechos, en la calle 42 No. 42C-24 del barrio \u00a0\u201cRep\u00fablica de Israel\u201d de esta ciudad. Sin m\u00e1s \u00a0datos. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0investigador Camilo Andr\u00e9s Villota estableci\u00f3 la plena \u00a0identificaci\u00f3n de JUDITH MORALES ARDILA, sosteniendo en su \u00a0testimonio que ella se encontraba en ese momento en el centro \u00a0carcelario El Buen Pastor, obteniendo informaci\u00f3n directamente \u00a0del INPEC, que se identificaba con dos n\u00fameros de c\u00e9dula, \u00a0que uno correspond\u00eda a la se\u00f1ora Patricia Reina \u00a0Arellano y la otra a JUDITH MORALES ARDILA, pudiendo finalmente \u00a0determinar con la informaci\u00f3n de la Registradur\u00eda \u00a0Nacional del Estado Civil que su identificaci\u00f3n corresponde al \u00a0cupo num\u00e9rico 31.855.776 que asign\u00f3 a nombre de JUDITH \u00a0MORALES ARDILA\u00bb15. \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, en el \u00a0escrito con el cual la enjuiciada pretendi\u00f3 sustentar el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u2013 que denomin\u00f3 \u00abaccion \u00a0(sic) extraordinaria de casacion (sic)\u00bb &#8211; se \u00a0present\u00f3 as\u00ed: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abJUDITH \u00a0MORALES ARDILA, mayor de edad, vecina de Cali, identificada con \u00a0c\u00e9dula de ciudadan\u00eda No. 31.855.776, actualmente en \u00a0prisi\u00f3n domiciliaria transitoria conforme al mandar del \u00a0Decreto\/Ley 546 de 2020 por edad (60 a\u00f1os) y severa \u00a0problem\u00e1tica de salud\u2026 nacida en Santiago de Cali el 23 \u00a0de noviembre de 1959, hija de Luis Carlos Morales y Mery Lucila \u00a0Ardila\u2026 de estado civil separada (sic), grado de escolaridad \u00a0universitario\u00bb16. \u00a0<\/p>\n<p>A lo expuesto se \u00a0suma que la consulta efectuada en la base de datos del Registro \u00a0Nacional de Abogados del Consejo Superior de la Judicatura con el \u00a0n\u00famero de c\u00e9dula de MORALES ARDILA no arroja ning\u00fan \u00a0resultado. \u00a0<\/p>\n<p>3. As\u00ed las \u00a0cosas, como se echa de menos cualquier asomo de indicaci\u00f3n, \u00a0a\u00fan somera, de que la sentenciada tenga la calidad de abogada \u00a0en ejercicio, no queda soluci\u00f3n distinta que inadmitir la \u00a0demanda. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema \u00a0de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO ADMITIR, por \u00a0falta de legitimaci\u00f3n y de conformidad con la parte motiva de \u00a0este auto, la demanda de casaci\u00f3n presentada por JUDITH \u00a0MORALES ARDILA. \u00a0<\/p>\n<p>Contra esta \u00a0providencia procede el recurso de reposici\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase, \u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>EYDER \u00a0PATI\u00d1O CABRERA \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA \u00a0SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARCIA<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00e9cord 2:50 y ss. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00e9cord 14:30 y ss. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 100 y ss., c. 1. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 173 y ss., c. 1. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 526 y ss., c. 3. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0F. 556, c. 3. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0F. 553, c. 3. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 557 y ss., c. 3. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 571 y ss. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia C \u2013 260 de 2001. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 21, 60 y 117, c. 1; f. 340, c. 2. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00e9cord 15:10 y ss. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00e9cord 27:40 y ss. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 457 y ss., c. 3. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fs. 571 y 571 vto., c. 3. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 JOS\u00c9 \u00a0FRANCISCO ACU\u00d1A VIZCAYA \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 AP4286-2021 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0No. 59385 \u00a0 Aprobado \u00a0acta No. 239 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., quince (15) de septiembre de dos mil veintiuno (2021) \u00a0 La Sala expone los \u00a0motivos por los cuales inadmitir\u00e1 la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por JUDITH MORALES ARDILA, condenada en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,40],"tags":[],"class_list":["post-58715","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-30","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58715"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58715\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}