{"id":5867,"date":"2023-09-08T16:23:53","date_gmt":"2023-09-08T16:23:53","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1629320-06-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:53","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:53","slug":"1629320-06-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1629320-06-02\/","title":{"rendered":"16293(20-06-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a016293 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DR. \u00a0 JORGE \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta Nro: 65 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 D.C., veinte de junio de dos mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte la casaci\u00f3n propuesta por el \u00a0defensor \u00a0de JOS\u00c9 HERIBERTO AGUDELO TORRES \u00a0contra el fallo de segundo grado del 26 de marzo de 1999, por cuyo \u00a0medio \u00a0el Tribunal Nacional\u00a0 confirm\u00f3 con modificaciones el que en primera \u00a0instancia \u00a0profiriera un Juez Regional de Medell\u00edn, condenando en definitiva al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad de 48 a\u00f1os de prisi\u00f3n como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de arma de \u00a0fuego de uso privativo de la fuerza p\u00fablica, en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 emiti\u00f3 \u00a0su \u00a0concepto \u00a0y \u00a0solicita \u00a0no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 HECHOS \u00a0 Y \u00a0ACTUACION \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuatro \u00a0desconocidos, a quienes en la noche del 6 de mayo de 1995 se \u00a0les \u00a0hab\u00eda visto arribar a la Vereda \u201cEl Pescado\u201d, zona rural del municipio \u00a0de \u00a0 \u00a0Brice\u00f1o, \u00a0 \u00a0Antioquia, \u00a0 en \u00a0 compa\u00f1\u00eda \u00a0 del \u00a0 lugare\u00f1o \u00a0 JOS\u00c9 \u00a0HERIBERTO AGUDELO TORRES, reconocido \u00a0enemigo \u00a0de \u00a0la \u00a0familia \u00a0Pati\u00f1o \u00a0Mora, \u00a0irrumpieron \u00a0a \u00a0la \u00a0madrugada del d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0en la morada de \u00e9stos, y bajo la intimidaci\u00f3n de las armas de fuego \u00a0que \u00a0portaban, \u00a0m\u00e1s \u00a0otras \u00a0dos \u00a0de las que il\u00edcitamente se apoderaron, con el \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0una \u00a0entrevista \u00a0con \u00a0un \u00a0jefe \u00a0subversivo \u00a0se \u00a0llevaron consigo a \u00a0Gilberto \u00a0Antonio \u00a0Pati\u00f1o Gaviria y Jes\u00fas Argemiro Pati\u00f1o Mora, padre e hijo, \u00a0en su orden, a un sitio despoblado donde les dieron muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decretada \u00a0 la \u00a0 formal \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda de Yarumal, Antioquia, se vincul\u00f3 mediante indagatoria \u00a0a \u00a0 \u00a0 AGUDELO \u00a0 \u00a0TORRES, \u00a0imponi\u00e9ndosele \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 resolverse \u00a0 su \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0Impugnada \u00a0dicha \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el tribunal superior la confirm\u00f3, \u00a0oportunidad \u00a0en la cual se vislumbr\u00f3 la posibilidad de estar frente a conductas \u00a0punibles \u00a0de conocimiento de la otrora justicia regional, a donde en efecto poco \u00a0despu\u00e9s se remitieron las diligencias por competencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada la etapa sumarial, y fallida como \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y aceptaci\u00f3n de cargos con fines de \u00a0sentencia \u00a0anticipada \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0el propio procesado, la cual \u00e9ste mismo \u00a0desech\u00f3, \u00a0por \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a011 de abril de 1997 un Fiscal Regional profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n contra el encartado como presunto coautor responsable \u00a0de \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado, \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa personal y de uso exclusivo \u00a0de \u00a0las fuerzas militares.\u00a0 Apelada esta decisi\u00f3n, un Fiscal Delegado ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 por la suya del 8 de julio del mismo a\u00f1o, \u00a0pero \u00a0modific\u00e1ndola en el sentido de desechar la imputaci\u00f3n por hurto respecto \u00a0de la cual precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0Juez \u00a0Regional de Medell\u00edn conoci\u00f3 del \u00a0rito \u00a0inherente \u00a0al \u00a0juicio \u00a0en \u00a0esta \u00a0clase de asuntos, e impartido el tr\u00e1mite \u00a0pertinente \u00a0por sentencia del 8 de junio de 1998 conden\u00f3 al acusado conforme al \u00a0pliego \u00a0de cargos a la pena privativa de la libertad de 55 a\u00f1os de prisi\u00f3n, la \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el Tribunal Nacional en decisi\u00f3n mayoritaria del 26 de marzo de \u00a01999, \u00a0pero \u00a0con la modificaci\u00f3n de que el procesado deb\u00eda responder s\u00f3lo por \u00a0los \u00a0homicidios \u00a0endilgados \u00a0y \u00a0el \u00a0porte ilegal de armas de uso privativo de la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0redujo \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0corporal \u00a0a \u00a048 \u00a0a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0cargos \u00a0dice \u00a0formular \u00a0el censor contra la sentencia recurrida \u00a0extraordinariamente, \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0corresponden a tres. Dos por nulidad al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0el primero como principal al considerar que el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0viciado de nulidad por falta de competencia de la otrora \u00a0justicia \u00a0regional \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0del asunto, y el segundo como subsidiario por \u00a0estimar \u00a0vulnerado el debido proceso. La restante censura la incoa el demandante \u00a0al \u00a0auspicio \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera, cuerpo segundo, tambi\u00e9n como subsidiaria, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial derivada de un falso juicio de \u00a0existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A. Nulidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 falta \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 competencia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0a lo previsto en el Art. 220-3 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal anterior, hoy 207-3, estima el demandante que no existe prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0poder \u00a0establecer \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0punible cuya \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0juzgamiento \u00a0hubieran \u00a0estado \u00a0atribuidos a la extinta Justicia \u00a0Regional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0esa \u00a0competencia \u00a0se \u00a0fij\u00f3 \u00a0con \u00a0base en exposiciones de declarantes que no reun\u00edan \u00a0las \u00a0suficientes \u00a0condiciones de conocimiento y percepci\u00f3n en relaci\u00f3n con los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0sus circunstancias, lo que origin\u00f3 un indebido examen de los mismos, \u00a0careciendo \u00a0por \u00a0ende de fundamento el razonamiento que se tuvo para remitir las \u00a0diligencias a la Fiscal\u00eda Regional de turno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0 efecto \u00a0cita \u00a0el \u00a0actor \u00a0fragmentos \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los\u00a0 \u00a0testigos \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Seccional \u00a0permit\u00edan \u00a0radicar \u00a0la \u00a0competencia \u00a0en \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Regional, deponentes que al un\u00edsono manifestaron \u00a0haber \u00a0visto \u00a0portar \u00a0a los presuntos homicidas armas de fuego y granadas en sus \u00a0cinturas, \u00a0am\u00e9n \u00a0del \u00a0uniforme de polic\u00eda que cada uno de ellos vest\u00eda -Hilda \u00a0del \u00a0Socorro Torres, Jos\u00e9 Rodrigo Torres Villegas, Luz Dary Agudelo Cano, Jaime \u00a0Alberto \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Senovia Mora Posada-.\u00a0 De la misma manera el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0su \u00a0fallo \u00a0al \u00a0abordar el tema respecto al atentado a la seguridad \u00a0p\u00fablica \u00a0por \u00a0el \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0la fuerza p\u00fablica, \u00a0concretamente \u00a0granadas \u00a0de \u00a0fragmentaci\u00f3n, \u00a0cita \u00a0los testimonios de Francisco \u00a0Antonio Areiza Zapata y Luz Dary Agudelo Cano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Empero, \u00a0si \u00a0se \u00a0repara \u00a0en \u00a0las \u00a0diversas atestaciones de Hilda del \u00a0Socorro \u00a0vertidas \u00a0en sus diferentes apariciones procesales, claramente se ver\u00e1 \u00a0que \u00a0ella \u00a0nunca \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haber \u00a0visto \u00a0en \u00a0los \u00a0presuntos acompa\u00f1antes del \u00a0procesado \u00a0armas \u00a0de \u00a0alguna \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0menos \u00a0granadas \u00a0de fragmentaci\u00f3n, \u00a0advierte \u00a0el \u00a0libelista, elemento b\u00e9lico este \u00faltimo del que tampoco da cuenta \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rodrigo \u00a0Torres Valencia, Mar\u00eda Senovia Posada, Hernando Enrique Zapata, \u00a0John \u00a0Fredy \u00a0Mazo Hern\u00e1ndez, Gabriel Areiza, Javier e Ismenia Villegas Quiceno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si bien es cierto Luz Dary Agudelo Cano en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministr\u00f3 \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0acerca \u00a0del il\u00edcito porte \u00a0referenciado, \u00a0 no \u00a0 ocurri\u00f3 \u00a0 lo \u00a0 propio \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0entrando \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0contradicciones, \u00a0pues \u00a0por el n\u00famero de personas que arribaron a su vivienda y \u00a0por \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hac\u00edan, \u00a0as\u00ed \u00a0como crey\u00f3 que los extra\u00f1os \u00a0vest\u00edan \u00a0de \u00a0polic\u00eda, \u00a0tambi\u00e9n crey\u00f3 haber visto en ellos las granadas a las \u00a0que \u00a0hace \u00a0referencia en su primera intervenci\u00f3n procesal.\u00a0 Critica a esta \u00a0testigo \u00a0porque \u00a0omiti\u00f3 \u00a0dar \u00a0explicaciones \u00a0acerca de su dicho, pues bien pudo \u00a0ocurrir \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0imagin\u00f3 \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de granadas en la cintura de \u00a0quienes \u00a0supuestamente las portaban, para otro testigo eran cinturones amarrados \u00a0como los usados por la Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 los \u00a0anteriores \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonios \u00a0 \u00a0 \u00a0-destaca \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0demandante-, \u00a0provenientes de personas que estuvieron \u00a0en \u00a0contacto directo con las personas que se ha dicho acompa\u00f1aron al sindicado, \u00a0se \u00a0llega \u00a0a \u00a0una clara conclusi\u00f3n y es que no hubo prueba que efectivamente le \u00a0diera \u00a0la \u00a0competencia \u00a0a \u00a0la \u00a0Justicia \u00a0Regional \u00a0para \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0del procesado, no se estableci\u00f3 que efectivamente hubiesen portado \u00a0las \u00a0granadas las personas que llegaron a la casa de los asesinados, ello fue un \u00a0parecer, \u00a0una apreciaci\u00f3n err\u00f3nea del testimoniante que crey\u00f3 haber visto ese \u00a0tipo \u00a0de armas en las personas a que se refiere en sus aseveraciones. Ese factor \u00a0de \u00a0competencia que deriv\u00f3 el se\u00f1or Fiscal Seccional de algunas versiones, sin \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0el \u00a0debido an\u00e1lisis de las mismas llev\u00f3 a la nulidad, base de la \u00a0demanda que se presenta(\u2026)\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0a \u00a0esos \u00a0testimonios \u00a0que hablan del porte de granadas se ha \u00a0operado \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de identificaci\u00f3n de dichos artefactos, en cuanto no \u00a0fueron \u00a0examinados \u00a0con \u00a0apego a lo expuesto por la Corte en pronunciamiento que \u00a0cita y transcribe parcialmente, para concluir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQuiere \u00a0significar \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0que \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0la \u00a0competencia con fundamento en \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0carecen de las condiciones de conocimiento y percepci\u00f3n sobre \u00a0los \u00a0hechos \u00a0realmente \u00a0conocidos, \u00a0creyendo \u00a0que \u00a0la forma como se rend\u00edan los \u00a0testimonios \u00a0determinaban \u00a0la \u00a0verdad \u00a0de \u00a0quienes \u00a0lo rend\u00edan, lo que hace que \u00a0carezca \u00a0 de \u00a0 fundamento \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0para \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0competencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0B. \u00a0Nulidad \u00a0por \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0plantea \u00a0el libelista en forma subsidiaria la nulidad por violaci\u00f3n al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0dada \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0durante el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado \u00a0para dictar sentencia, intervenci\u00f3n que en su sentir es \u00a0obligatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0el \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0que \u00a0con \u00a0fundamento en un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en tal sentido hizo uno de los integrantes de la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n del Tribunal Nacional -cuya cita parcial realiza-, el censor \u00a0considera \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0lo \u00a0normado \u00a0en \u00a0el \u00a0Art. 128 del C. de P. Penal \u00a0anterior \u00a0la Fiscal\u00eda a trav\u00e9s de su Delegado debe intervenir obligatoriamente \u00a0como \u00a0sujeto procesal en el t\u00e9rmino de citaci\u00f3n para sentencia, presentando el \u00a0respectivo \u00a0alegato de conclusi\u00f3n, puesto que dentro del procedimiento especial \u00a0que \u00a0reg\u00eda \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0procesos \u00a0de \u00a0conocimiento de la Justicia \u00a0Regional, \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 establecido \u00a0que \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0pudiera \u00a0actuar \u00a0discrecionalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0 no \u00a0comparecencia \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0establecidos \u00a0en la ley viola el debido proceso, como quiera que su actuaci\u00f3n y \u00a0presencia \u00a0determina la forma propia del juicio en aras de desplegar su funci\u00f3n \u00a0de \u00a0sostener \u00a0los \u00a0cargos \u00a0contentivos de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n frente al \u00a0debate \u00a0de la defensa, para que el juez en la sentencia valore los resultados de \u00a0la \u00a0verdad procesal.\u00a0 Por consiguiente, la ausencia del Fiscal en esa etapa \u00a0procesal \u00a0determina \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de la actuaci\u00f3n, conforme a lo previsto en el \u00a0Art. 308-2 del Estatuto Procesal Penal derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subsidiariamente \u00a0y \u00a0al \u00a0amparo de la causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0acusa \u00a0el demandante la sentencia recurrida de haber \u00a0violado \u00a0de manera indirecta la ley sustancial al haber incurrido el juzgador en \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, \u201cya que imagin\u00f3 la \u00a0prueba \u00a0al \u00a0dar \u00a0por \u00a0cierto \u00a0que \u00a0los procesados portaban armas de fuego de uso \u00a0privativo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0fuerzas \u00a0 \u00a0militares, \u00a0 \u00a0concretamente \u00a0 granadas \u00a0 de \u00a0fragmentaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el proceso tres personas han manifestado \u00a0haber \u00a0visto \u00a0a \u00a0los \u00a0atacantes \u00a0de \u00a0la \u00a0familia \u00a0Pati\u00f1o \u00a0portar \u00a0esa \u00a0clase de \u00a0admin\u00edculos, \u00a0Luz \u00a0Dary \u00a0Agudelo Cano, Jaime Alberto Gonz\u00e1lez Mazo y Francisco \u00a0Areiza \u00a0Zapata, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n del reproche, y la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de los citados deponentes \u00a0\u201cdemuestran \u00a0categ\u00f3ricamente \u00a0que \u00a0los asaltantes y \u00a0victimarios \u00a0de la familia PATI\u00d1O en la ma\u00f1ana del 7 de mayo de 1995, portaban \u00a0granadas \u00a0de \u00a0fragmentaci\u00f3n, \u00a0arma \u00a0que \u00a0sirvi\u00f3 como elemento intimidatorio en \u00a0contra \u00a0de \u00a0quienes \u00a0resultaron \u00a0fallecidos \u00a0a \u00a0manos \u00a0de \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0del \u00a0procesado \u00a0AGUDELO \u00a0TORRES \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0que se produjera la comunicabilidad de \u00a0circunstancias \u00a0para \u00a0que \u00a0este hubiese sido sentenciado por el punible de porte \u00a0ilegal \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0arma \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0uso \u00a0 \u00a0privativo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0ej\u00e9rcito.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0fragmentos de lo que \u00a0cada \u00a0uno de los testigos en menci\u00f3n hicieron saber sobre el il\u00edcito porte, de \u00a0la \u00a0 \u00a0 mujer \u00a0 \u00a0destaca \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0\u201ccontradicciones \u00a0clar\u00edsimas\u201d \u00a0entre \u00a0su \u00a0primera \u00a0y segunda versi\u00f3n \u00a0respecto \u00a0del tipo de armas que pose\u00edan quienes entraron a su vivienda, pues si \u00a0inicialmente \u00a0aludi\u00f3 \u00a0al porte de las granadas por parte de los extra\u00f1os en la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0 posteriormente \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 hacer \u00a0 referencia \u00a0 alguna \u00a0 sobre \u00a0dicho \u00a0t\u00f3pico.\u00a0 \u00a0Y, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con los otros dos testigos no empece dar fe de \u00a0la \u00a0existencia de las pluricitadas granadas en poder de los presuntos homicidas, \u00a0alega \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0ellos no dieron raz\u00f3n de sus dichos ni tampoco el \u00a0instructor \u00a0los \u00a0interrog\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0conocimiento de lo que era objeto de sus \u00a0respectivos \u00a0testimonios, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0bien \u00a0cabe \u00a0afirmar que \u201cal \u00a0no \u00a0indicarse \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0del dicho \u00e9ste no determina verdad y \u00a0conocimiento \u00a0 \u00a0 pleno \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0declara \u00a0 \u00a0(\u2026)\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, no puede haber certeza en \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0cuando \u00a0quien lo rinde no da explicaciones de las circunstancias \u00a0en \u00a0que \u00a0fundamenta \u00a0su \u00a0afirmaci\u00f3n.\u00a0 En el presente asunto eso fue lo que \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0y \u00a0as\u00ed se crey\u00f3 que los mentados testigos hab\u00edan visto ese tipo de \u00a0armas \u00a0en \u00a0las \u00a0cinturas \u00a0de \u00a0quienes \u00a0hicieron aparici\u00f3n en el villorrio en la \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0de \u00a0aquel \u00a07 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1995, pero como en el proceso \u00a0tambi\u00e9n \u00a0desfil\u00f3 otro grupo de testigos que estuvieron en contacto directo con \u00a0quienes \u00a0presumiblemente \u00a0cometieron \u00a0el \u00a0hecho e indicaron el tipo de armas que \u00a0utilizaron \u00a0 -rev\u00f3lveres- \u00a0aquellos \u00a0testigos \u00a0y \u00a0el \u00a0fallador \u00a0\u201ctomaron \u00a0un falso juicio e imaginaron que efectivamente los testigos \u00a0si \u00a0hab\u00edan \u00a0visto, \u00a0apreciado \u00a0y \u00a0conocido lo que hab\u00edan declarado\u201d, \u00a0cuando \u00a0\u00e9stos \u00a0quiz\u00e1s \u00a0por las circunstancias del momento, o \u00a0por \u00a0haber visto que los for\u00e1neos usaban prendas de la polic\u00eda, creyeron haber \u00a0observado \u00a0ese \u00a0tipo de armas, pues com\u00fanmente las cargan quienes utilizan esas \u00a0vestiduras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita el demandante se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0decretando \u00a0la \u00a0nulidad invocada en relaci\u00f3n con el primer \u00a0cargo, y de prosperar el segundo, se dicte el de reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0reparos \u00a0que \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia y \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso aduce el demandante como motivos invalidantes de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0de entrada advierte la agencia del Ministerio P\u00fablico la falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0el \u00a0recurrente, habida cuenta que dentro del tr\u00e1mite procesal \u00a0pertinente \u00a0esas \u00a0supuestas \u00a0irregularidades \u00a0no \u00a0fueron \u00a0alegadas, como tampoco \u00a0tales \u00a0 aspectos \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n\u00a0 interpuesto contra la sentencia de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con las estipulaciones contenidas en el Art. 52 del \u00a0Dto. \u00a099 \u00a0de 1991, adoptado como legislaci\u00f3n permanente por su similar 2271 del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0normatividad \u00a0aplicable al caso, las nulidades que por causa de la \u00a0respectiva \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presentaban \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0deb\u00edan decidirse en la \u00a0sentencia. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0en el momento oportuno para hacerlas valer se guard\u00f3 \u00a0silencio, \u00a0y \u00a0mucho menos se invoc\u00f3 en la apelaci\u00f3n del fallo del A-Quo, \u00a0omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad \u00a0 tem\u00e1tica \u00a0 no \u00a0 legitima \u00a0 al \u00a0censor \u00a0para \u00a0invocarlas \u00a0ahora \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero, \u00a0adem\u00e1s, como uno de los aspectos cuestionados a partir de la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba testimonial es la tipificaci\u00f3n de la conducta punible \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de uso privativo de las fuerzas militares, agrega la \u00a0representante \u00a0de \u00a0la sociedad, \u201ccomo que s\u00f3lo en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0logre eliminar la existencia de tal punible para adecuar el \u00a0comportamiento \u00a0en otro delito, se evidencia la falta de competencia\u201d, \u00a0un tal evento impone acudir a la causal tercera, como aqu\u00ed se \u00a0hizo, \u00a0pues la soluci\u00f3n implica invalidar lo actuado, sin embargo su desarrollo \u00a0debe \u00a0enfrentarse \u00a0como corresponde hacerlo cuando se trata de la invocaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0ya sea por violaci\u00f3n directa o violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0demostrando \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0si \u00a0el yerro se debi\u00f3 a la \u00a0indebida \u00a0selecci\u00f3n o aplicaci\u00f3n de la ley, y en el segundo, identificando los \u00a0medios \u00a0de prueba y los vicios de apreciaci\u00f3n de los que se deriv\u00f3 el error en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma aplicada al individualizar la imputaci\u00f3n, aspecto \u00a0este \u00a0 omitido \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0\u201cno \u00a0precis\u00f3 \u00a0qu\u00e9 \u00a0clase \u00a0de violaci\u00f3n acusaba, ni mucho menos si se trataba de un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0o \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0por supuesto sin determinar la modalidad de \u00a0este\u201d, \u00a0lo \u00a0que hace que el reproche sea incompleto, \u00a0falencia \u00a0que \u00a0por virtud del principio de limitaci\u00f3n no puede suplirse en sede \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la pretextada violaci\u00f3n del debido proceso por la no \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0Regional \u00a0de \u00a0alegatos \u00a0previos \u00a0a \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del \u00a0correspondiente \u00a0fallo de primera instancia, ninguna raz\u00f3n le \u00a0asiste \u00a0al \u00a0impugnante extraordinario para que igualmente invoque la nulidad, es \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la Delegada, \u201cpor cuanto olvida que \u00a0la \u00a0especialidad \u00a0creada \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0tanto en la parte sustantiva como \u00a0procesal \u00a0en \u00a0la otrora denominada justicia regional, gener\u00f3 diferencias con el \u00a0procedimiento \u00a0ordinario, \u00a0b\u00e1sicamente en lo que ten\u00eda que ver con la oralidad \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0car\u00e1cter teleol\u00f3gico de la misma fue proteger la identidad de los \u00a0funcionarios \u00a0encargados \u00a0de su conocimiento para preservar su vida e integridad \u00a0personal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y \u00a0no existiendo vac\u00edos legislativos en la regulaci\u00f3n que para ese \u00a0tr\u00e1mite \u00a0especial se adopt\u00f3 en la justicia regional, en donde a diferencia del \u00a0proceso \u00a0ordinario \u00a0legalmente se excluy\u00f3 el debate p\u00fablico -Art. 5\u00ba del Dto. \u00a02271\/91, \u00a0cuya \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0exequibilidad \u00a0hizo \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0C-093 \u00a0de \u00a0febrero \u00a027\/93-, \u00a0la nulidad reclamada mal puede \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0el s\u00edmil que el \u00a0actor \u00a0intenta con lo previsto \u00a0para \u00a0el \u00a0juicio ordinario, en el que s\u00ed se da un debate oral, y la oportunidad \u00a0de practicar pruebas en la vista p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es en esta etapa del proceso ordinario donde \u00a0resulta \u00a0indispensable \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0Fiscal, \u00a0mas \u00a0no en el procedimiento \u00a0especial \u00a0aludido \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0ritualidad de la audiencia p\u00fablica, y en \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0no actuaci\u00f3n del Fiscal regional en la fase de citaci\u00f3n para \u00a0sentencia, \u00a0 \u00a0no \u00a0 constituye \u00a0 desafuero \u00a0 procesal \u00a0 alguno.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, am\u00e9n de la carencia de inter\u00e9s en el \u00a0actor \u00a0para \u00a0recurrir, \u00a0los desaciertos de t\u00e9cnica en que incurre y la ausencia \u00a0de raz\u00f3n en sus argumentos, impiden la prosperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia arg\u00fcido como sustento de la segunda \u00a0censura, \u00a0concept\u00faa el Ministerio P\u00fablico que en su formulaci\u00f3n el demandante \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cgraves \u00a0e \u00a0insalvables \u00a0defectos \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que \u00a0lo \u00a0hacen inasible\u201d, puesto \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0omiti\u00f3 \u00a0citar \u00a0las \u00a0normas procesales por cuya inobservancia se \u00a0violaron \u00a0las \u00a0de \u00a0contenido \u00a0sustancial, que tampoco precisa, sino que tambi\u00e9n \u00a0dej\u00f3 \u00a0de indicar el sentido de la violaci\u00f3n, la clase de error que acusa, y su \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0confusi\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n del cargo es \u00a0palmaria, \u00a0advierte \u00a0la \u00a0agencia \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, lo cual confirma el \u00a0fracaso \u00a0del \u00a0reparo, \u00a0pues lo que propiamente ataca es el dicho de los testigos \u00a0pretendiendo \u00a0restarles credibilidad por su incorrecta percepci\u00f3n de los hechos \u00a0declarados, \u00a0de \u00a0donde \u00a0deriva \u00a0el falso juicio de existencia alegado. Lo que en \u00a0verdad \u00a0se \u00a0evidencia es la pretensi\u00f3n del recurrente extraordinario en revivir \u00a0un \u00a0debate \u00a0ya \u00a0finiquitado, \u00a0con \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n de unos argumentos cual si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia \u00a0contraponiendo \u00a0su \u00a0propia \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0 cifrada \u00a0en \u00a0conjeturas \u00a0y \u00a0suposiciones \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0posiblemente \u00a0ocurri\u00f3, a la realizada por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0tal situaci\u00f3n resulta ajena al juicio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0requerido \u00a0para \u00a0atacar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo cuyo \u00a0derrumbamiento \u00a0se \u00a0persigue, \u00a0y \u00a0totalmente \u00a0extra\u00f1a \u00a0a \u00a0la modalidad de error \u00a0denunciado \u00a0en \u00a0la medida en que la fuerza de convicci\u00f3n otorgada a un medio de \u00a0prueba \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0por no existir en nuestro medio la \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0la \u00a0fatal contradicci\u00f3n que entra\u00f1a por s\u00ed sola la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0pues \u00a0al \u00a0paso \u00a0que le atribuye al Tribunal haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia porque imagin\u00f3 las pruebas de las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0dedujo \u00a0reproche \u00a0penal \u00a0por \u00a0el porte il\u00edcito de artefactos de uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas militares, sin embargo se detiene a identificar para \u00a0criticarlas \u00a0 una \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 las \u00a0 declaraciones \u00a0 que \u00a0 dan \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0aquel \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo contexto de la demanda qued\u00f3 \u00a0desvirtuado \u00a0el \u00a0yerro \u00a0alegado, concluye la Delegada, pues mal puede endilgarse \u00a0la \u00a0no estimaci\u00f3n de un medio de prueba legalmente allegado, para luego admitir \u00a0que s\u00ed fue examinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Dados \u00a0los \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0demandante \u00a0el \u00a0cargo \u00a0debe \u00a0desestimarse, \u00a0es \u00a0el \u00a0parecer \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada, es su final \u00a0sugerencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Cuesti\u00f3n \u00a0previa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Aunque al amparo de la causal tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, dice el libelista proponer una sola censura que fundamenta en dos \u00a0causales \u00a0de nulidad, la Sala entiende que cada uno de ellos constituye un cargo \u00a0independiente, \u00a0no \u00a0solo \u00a0porque \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n es aut\u00f3noma, sino porque en \u00a0cada \u00a0reparo \u00a0expone \u00a0diversos fundamentos. Por modo que, por metodolog\u00eda, para \u00a0su \u00a0respuesta \u00a0se \u00a0respetar\u00e1 el orden escogido en la demanda, m\u00e1xime cuando su \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0la\u00a0 \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0de acuerdo con la que apareja \u00a0mayor cobertura procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Igualmente, \u00a0y \u00a0antes \u00a0de \u00a0iniciar el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0fondo \u00a0de \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las nulidades propuestas, forzoso resulta \u00a0precisar \u00a0que \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0presenta los mismos desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0se limita \u00fanicamente a exponer \u00a0situaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0del \u00a0proceso sin que atine a demostrar la veracidad del \u00a0cargo, \u00a0reduci\u00e9ndose \u00a0el discurso a la formulaci\u00f3n de especulaciones derivadas \u00a0de \u00a0una \u00a0comprensi\u00f3n equivocada de las contingencias del proceso. Por ello, sus \u00a0pretensiones \u00a0 terminan \u00a0reduci\u00e9ndose \u00a0a \u00a0meros \u00a0planteamientos \u00a0formales, \u00a0sin \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por consiguiente ajenos a los principios que el Art. 308 del \u00a0C.P.P. anterior -hoy 310-, tiene previstos para las nulidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.\u00a0 \u00a0De otro lado, ninguna raz\u00f3n le \u00a0asiste \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0en proclamar con fundamento en el principio de \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica, \u00a0la \u00a0ausencia de inter\u00e9s en el recurrente respecto de las \u00a0nulidades \u00a0invocadas \u00a0en sede de casaci\u00f3n, por no haber sido ventiladas durante \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0procesal \u00a0ordinario, ni con ocasi\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n que \u00a0se interpuso contra el fallo de primer grado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0considerado \u00a0reiteradamente \u00a0que, \u00a0de \u00a0modo \u00a0general, \u00a0la \u00a0no \u00a0interposici\u00f3n y sustentaci\u00f3n \u00a0debidas \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0respecto de la sentencia de primer grado, \u00a0ser\u00eda \u00a0se\u00f1al \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0con \u00a0el \u00a0contenido de la \u00a0providencia, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual \u201ccarece de inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir\u201d \u00a0y \u00a0no \u00a0podr\u00eda invocar a \u00a0\u00faltima \u00a0hora \u00a0un \u00a0agravio \u00a0supuestamente \u00a0inferido \u00a0por \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0legitimarse \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0delimitado \u00a0\u00e1mbito \u00a0funcional \u00a0y \u00a0material del fallo de segundo grado, \u00e9ste no \u00a0tocar\u00eda \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0quien \u00a0no \u00a0impugn\u00f3 \u00a0-Cfr. \u00a0autos \u00a0de agosto 9\/95, \u00a0septiembre 5\/96, marzo 11\/97, entre otros.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, desde la primera decisi\u00f3n en \u00a0la \u00a0que se hizo la afirmaci\u00f3n general de la carencia de inter\u00e9s para acudir en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0agotaba \u00a0la apelaci\u00f3n, la jurisprudencia ha establecido \u00a0salvedades \u00a0 acordes \u00a0con \u00a0la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0la \u00a0coherencia \u00a0de \u00a0los \u00a0valores \u00a0involucrados \u00a0en el mismo. As\u00ed, aunque no se haya \u00a0interpuesto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal podr\u00e1 acudir en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0si \u00a0aparece \u00a0que \u00a0arbitrariamente \u00a0se \u00a0le \u00a0impidi\u00f3 \u00a0el ejercicio del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0instancia; o cuando su situaci\u00f3n de todas maneras resulta afectada \u00a0por \u00a0la decisi\u00f3n de segundo grado que se produce por la impugnaci\u00f3n de otros o \u00a0por \u00a0obedecer \u00a0a \u00a0imprescindibles razones vinculantes; o tambi\u00e9n si se surte el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta, cualquiera sea el contenido gravoso del \u00a0fallo; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0cuando el sujeto procesal se proponga la nulidad por la \u00a0v\u00eda \u00a0extraordinaria, siempre que medie una demanda en forma. -Cfr. Sentencia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a024 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2000, Rdo. 10.809, M.P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0aclarado el inter\u00e9s jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0y en vista de que la demanda fue admitida, corresponde a la Sala \u00a0realizar \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0las nulidades planteadas por el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Nulidad \u00a0por \u00a0incompetencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que respecta a la nulidad propuesta \u00a0por \u00a0incompetencia \u00a0de la extinta Justicia Regional para haber proseguido con la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0culminado \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0en \u00a0el \u00a0presente asunto, carece por \u00a0completo \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0puesto que el demandante se equivoca en el desarrollo \u00a0de \u00a0la censura al sostener que frente a los testimonios que refieren al porte de \u00a0granadas \u00a0por \u00a0parte de quienes son acusados de haberle dado muerte a dos de los \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la familia Pati\u00f1o Mora, \u201cse produjo \u00a0un \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identificaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 de \u00a0 tales \u00a0armas\u201d, \u00a0pretendiendo \u00a0restarle \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las deducciones del Fiscal \u00a0Seccional \u00a0que al establecer la existencia de pruebas que fijaban la competencia \u00a0en \u00a0la \u00a0mentada \u00a0jurisdicci\u00f3n, \u00a0remiti\u00f3 \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0que \u00a0all\u00ed se \u00a0continuara con el tr\u00e1mite pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0no \u00a0atina \u00a0el \u00a0casacionista a \u00a0explicar \u00a0por qu\u00e9 los funcionarios que se ocuparon de la acusaci\u00f3n y el juicio \u00a0carec\u00edan \u00a0de \u00a0competencia \u00a0para pronunciarse sobre el asunto, si de conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a071-4 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0modificado \u00a0para entonces por el 9\u00ba de la Ley 81 de 1.993, aplicable al caso, a \u00a0los \u00a0 \u00a0Jueces \u00a0 \u00a0Regionales \u00a0 \u00a0les \u00a0 \u00a0correspond\u00eda \u00a0 \u00a0conocer \u00a0 \u201c(\u2026) \u00a0de \u00a0los delitos a los que se refiere el decreto 2266 de 1991, \u00a0con \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0del \u00a0simple \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa personal \u00a0(\u2026)\u201d.\u00a0 \u00a0Y, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con lo normado en el \u00a0Art. \u00a08\u00ba, \u00a0literal \u00a0g) \u00a0del Dto. 2535 del 17 de diciembre de 1993, son armas de \u00a0guerra \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 uso \u00a0 privativo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 fuerza \u00a0p\u00fablica, \u00a0\u201clas \u00a0cargas \u00a0explosivas \u00a0tales como (\u2026) granadas de fragmentaci\u00f3n \u00a0(\u2026)\u201d, elementos cuyo porte se predica precisamente \u00a0de \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0autores \u00a0materiales de los homicidios investigados, y que el \u00a0Art. 1\u00ba del Dto. 2266 de 1991 prohibe.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0resulte \u00a0inconsistente \u00a0el \u00a0argumento \u00a0del \u00a0casacionista, si se tiene en cuenta que sus propias afirmaciones \u00a0terminan \u00a0quit\u00e1ndole \u00a0la \u00a0raz\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no empece aseverar luego de reproducir \u00a0fragmentariamente \u00a0el contenido testimonial de lo dicho por algunos declarantes, \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0hubo \u00a0prueba que efectivamente le diera la \u00a0competencia \u00a0a \u00a0la \u00a0Justicia \u00a0Regional para la instrucci\u00f3n y el juzgamiento del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0se \u00a0estableci\u00f3\u00a0 \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0hubiesen \u00a0portado las \u00a0granadas \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0llegaron \u00a0a la casa de los asesinados, ello fue un \u00a0parecer, \u00a0una apreciaci\u00f3n err\u00f3nea del testimoniante que crey\u00f3 haber visto ese \u00a0tipo \u00a0de \u00a0armas \u00a0en \u00a0las \u00a0personas \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0se refiere en sus aseveraciones \u00a0(\u2026)\u201d, sin embargo admite que Luz Dary Agudelo Cano \u00a0y \u00a0Jaime \u00a0Alberto \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Mazo testificaron acerca de la existencia de tales \u00a0artefactos en posesi\u00f3n de los victimarios en cuesti\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0entonces, tiene su raz\u00f3n de \u00a0ser \u00a0en \u00a0el \u00a0propio \u00a0ordenamiento \u00a0procesal, \u00a0pues \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0la prueba \u00a0recaudada \u00a0y \u00a0una \u00a0vez \u00a0sopesada, \u00a0permiti\u00f3 \u00a0al \u00a0Fiscal Seccional vislumbrar su \u00a0incompetencia \u00a0por el porte de elementos de uso privativo de la fuerza p\u00fablica, \u00a0decidiendo \u00a0como \u00a0era \u00a0lo procedente. Por eso procedi\u00f3 a enviar las diligencias \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0consider\u00f3 \u00a0competente \u00a0para proseguir la instrucci\u00f3n, un \u00a0Fiscal \u00a0Regional \u00a0de Antioquia, quien arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n sobre la correcta \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de los delitos investigados y, conforme a ello, ampli\u00f3 la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado \u00a0a efecto de interrogarlo por esa nueva imputaci\u00f3n, \u00a0cerr\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0produjo \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0que \u00a0el juez regional \u00a0conforme \u00a0a ese pliego de cargos profiriera la correspondiente sentencia una vez \u00a0culminado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0la \u00a0misma \u00a0que, \u00a0con \u00a0modificaciones \u00a0en el quantum \u00a0deducido \u00a0como sanci\u00f3n corporal, \u00a0confirmara el Tribunal Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, no precisa el actor la raz\u00f3n \u00a0concreta \u00a0de la violaci\u00f3n, como no sea su protesta por el juzgamiento al que se \u00a0someti\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0asistido \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia regional, hecho este que \u00a0desprovisto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0irregularidades \u00a0 mal \u00a0 puede \u00a0 erigirse \u00a0 en \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El desatino surge evidente por la forma como \u00a0el \u00a0actor \u00a0plantea \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0como bien lo advirti\u00f3 la agencia del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0pues en vista de que el sustento del reproche lo dirige a cuestionar, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la estimaci\u00f3n de la prueba testimonial realizada por el juzgador, \u00a0el \u00a0encuadramiento \u00a0t\u00edpico \u00a0de la conducta punible endilgada al justiciable que \u00a0fijaba \u00a0la \u00a0competencia \u00a0en \u00a0la \u00a0justicia regional -porte ilegal de armas de uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica-, \u00a0para detraerlo al simple porte de arma de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0que \u00a0de suyo hace variar la\u00a0 competencia a la \u00a0justicia \u00a0ordinaria, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0debi\u00f3 postular la censura al amparo de la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0como \u00a0efectivamente lo hizo, por haberse incurrido en error en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n jur\u00eddica de los hechos, pero su desarrollo debi\u00f3 obedecer al \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0fundamentado \u00a0en \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, habida cuenta que el dislate en la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0presumiblemente \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0defectos en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba; \u00a0mas \u00a0como ning\u00fan yerro en esta labor se plante\u00f3 y menos se demostr\u00f3, \u00a0como \u00a0 no \u00a0fuera \u00a0la \u00a0simple \u00a0discrepancia \u00a0del \u00a0actor \u00a0con \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0le dieron a los declarantes que pregonaron el porte de \u00a0las \u00a0granadas de fragmentaci\u00f3n, ponderaci\u00f3n probatoria que no puede constituir \u00a0error demandable en casaci\u00f3n, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 Nulidad \u00a0por violaci\u00f3n al debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0supuesta \u00a0irregularidad \u00a0el censor la \u00a0hace \u00a0derivar de la no intervenci\u00f3n del Fiscal Regional en su calidad de sujeto \u00a0procesal \u00a0dentro del t\u00e9rmino de traslado para proferir sentencia, intervenci\u00f3n \u00a0que el demandante estima obligatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como recientemente la Sala tuvo oportunidad \u00a0de \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0id\u00e9ntica \u00a0tem\u00e1tica \u00a0a \u00a0la \u00a0aqu\u00ed \u00a0planteada, para dar \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0este \u00a0reparo \u00a0basta \u00a0con \u00a0reproducir \u00a0lo \u00a0expuesto en sentencia de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del a\u00f1o en curso, Rdo. N\u00ba 16.169, con ponencia de \u00a0quien aqu\u00ed funge en similar calidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl casacionista \u00a0hace \u00a0una \u00a0transpolaci\u00f3n, \u00a0entendida apenas como coherente con la finalidad que \u00a0persigue, \u00a0de las exigencias que la ley estima esenciales al momento de llevar a \u00a0cabo \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0 p\u00fablica, \u00a0 concretamente \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0asistencia \u00a0obligatoria \u00a0del fiscal a ese acto, a los presupuestos concebidos en el tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0extinguida \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0regional \u00a0como \u00a0necesarios para dar paso a la \u00a0emisi\u00f3n de la correspondiente sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn efecto, por \u00a0imputarse \u00a0al \u00a0sindicado la comisi\u00f3n del delito de (\u2026), la competencia estaba \u00a0asignada \u00a0a \u00a0los \u00a0jueces \u00a0regionales, \u00a0de \u00a0conformidad con el art\u00edculo 71-4 del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 81 de 1993, con el \u00a0aditamento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0comprend\u00edan los delitos conexos, al tenor del \u00a0art\u00edculo \u00a09, \u00a0par\u00e1grafo, \u00a0del Decreto Legislativo 2790 de 1990, modificado por \u00a0el \u00a01 \u00a0del Decreto 99 de 1991, a su vez incorporado a la legislaci\u00f3n permanente \u00a0por el Decreto Extraordinario 2271 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0tener una \u00a0vigencia \u00a0paralela \u00a0a \u00a0la normatividad ordinaria, esas disposiciones con las que \u00a0el \u00a0legislador pretend\u00eda enfrentar fen\u00f3menos de criminalidad considerados como \u00a0de \u00a0extrema \u00a0gravedad \u00a0y \u00a0de \u00a0gran \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0del \u00a0orden \u00a0social, \u00a0tuvieron \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos a cargo de los fiscales y jueces regionales, entre \u00a0otros \u00a0aspectos, \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0diferente \u00a0del rito en fases puntuales como la \u00a0falta de debate p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0como lo \u00a0dijera \u00a0la Sala en pret\u00e9rita ocasi\u00f3n, no hay lugar a discusi\u00f3n que un proceso \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0prevea \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0p\u00fablica \u00a0del debate, reporta mayores \u00a0garant\u00edas. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0mismas, \u00a0por el hecho de que en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su libertad de configuraci\u00f3n legislativa el legislador ordinario \u00a0o \u00a0extraordinario \u00a0suprima o regule de manera diversa los institutos procesales, \u00a0debe \u00a0mensurarse \u00a0por \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que en la efectividad de tales garant\u00edas \u00a0reporte \u00a0una \u00a0pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0de \u00a0esa \u00edndole (sentencia del 18 de enero de \u00a02001, radicaci\u00f3n N\u00b0 14.190, M.P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed \u00a0 el \u00a0recurrente \u00a0 se \u00a0 duele, \u00a0 en \u00a0 concreto, \u00a0 no \u00a0de \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la imputaci\u00f3n que se formul\u00f3 al procesado el legislador no \u00a0haya \u00a0contemplado \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0sino \u00a0de \u00a0que \u00a0el fiscal no hubiese \u00a0intervenido \u00a0en \u00a0la fase antecedente a la expedici\u00f3n de la sentencia de primera \u00a0instancia, \u00a0tesis \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0traslada \u00a0la discusi\u00f3n ya no al terreno de las \u00a0implicaciones \u00a0materiales \u00a0que \u00a0a \u00a0la integridad de las garant\u00edas demoliberales \u00a0irroga \u00a0la \u00a0supresi\u00f3n \u00a0de \u00a0tan \u00a0vital \u00a0fase, \u00a0sino \u00a0al \u00a0\u00e1mbito de una omisi\u00f3n \u00a0meramente \u00a0operativa que toca con el cumplimiento de las obligaciones procesales \u00a0a cargo de las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el plano del \u00a0procedimiento \u00a0 ordinario, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal \u00a0vigente \u00a0para \u00a0aquel \u00a0entonces, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0la \u00a0tensi\u00f3n dial\u00e9ctica entre acusaci\u00f3n y \u00a0defensa \u00a0se \u00a0consolidaba \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, puesto que el funcionario encargado de \u00a0formularla \u00a0-fiscal- \u00a0pasaba en condiciones de igualdad con la unidad de defensa \u00a0-que \u00a0se \u00a0le \u00a0opon\u00eda, obviamente-, a sustentar los cargos ante otro funcionario \u00a0imparcial \u00a0-juez-, quien los escuchaba en un acto denominado audiencia p\u00fablica, \u00a0rasgos \u00a0que, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0permitieron \u00a0a \u00a0no \u00a0pocos te\u00f3ricos sostener que el \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0colombiano \u00a0era \u00a0acusatorio \u00a0o, al menos, mixto con tendencia \u00a0acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn los procesos \u00a0de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la justicia regional no ten\u00eda cabida la realizaci\u00f3n de la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0Por \u00a0este \u00a0motivo, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0implement\u00f3 mecanismos \u00a0diferentes \u00a0para \u00a0dar \u00a0paso a la sentencia. Debido a esa raz\u00f3n, en la etapa del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0agotaba \u00a0primero \u00a0la fase probatoria y, con posterioridad, se citaba \u00a0para \u00a0sentencia, \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 46 del mencionado Decreto 2790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0correr \u00a0traslado \u00a0com\u00fan \u00a0por \u00a0el t\u00e9rmino de 8 d\u00edas al \u00a0acusado, \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0defensor, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0parte \u00a0 civil \u00a0 y \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 terceros \u00a0incidentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa alusi\u00f3n que \u00a0ese \u00a0precepto \u00a0hac\u00eda \u00a0del \u00a0fiscal, correspond\u00eda a la denominaci\u00f3n que anta\u00f1o \u00a0ten\u00edan \u00a0los \u00a0agentes \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0de \u00a0suerte que era a \u00e9stos a \u00a0quienes \u00a0se les corr\u00eda ese traslado en su despacho, de conformidad con la misma \u00a0norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa disposici\u00f3n \u00a0en \u00a0cita \u00a0preve\u00eda la consecuencia que causaba el que el defensor no aportara el \u00a0alegato \u00a0correspondiente: \u00a0relev\u00e1rsele del cargo para designarse uno de oficio, \u00a0al \u00a0que \u00a0se \u00a0le daba traslado por el mismo t\u00e9rmino de 8 d\u00edas. Por parte alguna \u00a0se \u00a0 \u00a0mencionaba \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0representante \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0\u00f3rgano \u00a0 \u00a0encargado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, siendo \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0de \u00a01991 las funciones de instrucci\u00f3n y \u00a0juzgamiento \u00a0quedaron \u00a0asignadas \u00a0a funcionarios diferentes, cabr\u00eda preguntarse \u00a0por \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0que \u00a0al \u00a0proceso \u00a0acarrear\u00eda que el fiscal acusador no \u00a0presentase \u00a0alegato \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0la sentencia, dentro de un proceso de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0regionales. \u00a0\u00bfAcaso significar\u00eda que retiraba la \u00a0acusaci\u00f3n? \u00bfEsa omisi\u00f3n desquiciaba la estructura del proceso? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna respuesta \u00a0afirmativa \u00a0al \u00a0primer \u00a0interrogante \u00a0no \u00a0parece posible, pues, como se dijo, la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0marcaba un derrotero a seguir, a la cual de manera necesaria deb\u00edan \u00a0ajustar \u00a0su \u00a0actividad \u00a0todos los sujetos procesales, en la medida en que la ley \u00a0no \u00a0preve\u00eda \u00a0mecanismos \u00a0para \u00a0ajustar \u00a0sus t\u00e9rminos en desarrollo del juicio; \u00a0porque, \u00a0adem\u00e1s, con la ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n adquir\u00eda la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0sujeto \u00a0procesal y perd\u00eda la direcci\u00f3n de la investigaci\u00f3n y, en \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0control sobre el pliego de cargos que hab\u00eda formulado, notas \u00a0comunes \u00a0 al \u00a0 proceso \u00a0 ordinario \u00a0 y \u00a0 al \u00a0 de \u00a0 competencia \u00a0 de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0regionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed las cosas, aunque preferible que lo \u00a0hiciera, \u00a0si \u00a0en estas \u00faltimas actuaciones el fiscal no presentaba el alegato a \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0se \u00a0originaba \u00a0una irregularidad que no alcanzaba a repercutir en el \u00a0entramado \u00a0del proceso, pues segu\u00eda con vigencia el referente de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0(\u2026) \u00a0una \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza \u00a0a \u00a0nadie \u00a0m\u00e1s puede \u00a0comprometer \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista disciplinario que al propio fiscal, por \u00a0desatender los compromisos inherentes a su cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe otra parte, \u00a0bueno \u00a0es \u00a0advertir que, de acuerdo con la sistem\u00e1tica propia de los principios \u00a0que \u00a0rigen \u00a0las \u00a0nulidades \u00a0procesales \u00a0y \u00a0su \u00a0convalidaci\u00f3n, \u00a0el recurrente no \u00a0esboz\u00f3 \u00a0argumento \u00a0alguno \u00a0con \u00a0el que explicara la manera c\u00f3mo las garant\u00edas \u00a0debidas \u00a0al \u00a0procesado se afectaron por la falla que mencion\u00f3, de manera que la \u00a0censura \u00a0deviene \u00a0incompleta, \u00a0por \u00a0no \u00a0satisfacer \u00a0la \u00a0exigencia prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a0 308-2 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0 2700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(310-2 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La violaci\u00f3n \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El vicio que el libelista denunci\u00f3 como un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0consiste en que el fallador imagin\u00f3 la prueba en \u00a0cuanto \u00a0dio \u00a0por \u00a0cierto \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0portaban \u00a0armas \u00a0de fuego de uso \u00a0privativo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0fuerzas \u00a0 militares \u00a0 -granadas \u00a0 de \u00a0 fragmentaci\u00f3n, \u00a0espec\u00edficamente-.\u00a0 \u00a0Este \u00a0reproche \u00a0est\u00e1 llamado a correr la misma suerte \u00a0de los anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0cuando \u00a0de \u00a0fundamentar \u00a0esta \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0se \u00a0trata, \u00a0surge \u00a0como \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0precisar cu\u00e1l fue la prueba omitida o supuesta; de qu\u00e9 manera el \u00a0juzgador \u00a0plasm\u00f3 \u00a0una \u00a0tal \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia; \u00a0y c\u00f3mo otra muy \u00a0diferente \u00a0y favorable al procesado hubiera sido la decisi\u00f3n, si el error no se \u00a0hubiera cometido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0entrada \u00a0el demandante plantea un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0parece colegirse de su argumentaci\u00f3n, \u00a0dir\u00edase \u00a0que el yerro denunciado apunta a establecer un error de hecho derivado \u00a0de \u00a0un falso juicio de existencia por suposici\u00f3n de pruebas, como quiera que el \u00a0fallador \u00a0 \u201cimagin\u00f3 \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 al \u00a0 dar \u00a0 por \u00a0cierto \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0portaban \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0militares, \u00a0concretamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0granadas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fragmentaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, ocurre que a rengl\u00f3n seguido entra en \u00a0fatal \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0torna el cargo il\u00f3gico, puesto que una vez hecha la \u00a0referencia \u00a0 espec\u00edfica \u00a0a \u00a0esa \u00a0suposici\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0resulta \u00a0denunciando \u00a0contradicciones, \u00a0inconsistencias \u00a0e \u00a0incoherencias \u00a0en las declaraciones de los \u00a0testigos \u00a0que \u00a0dan \u00a0fe \u00a0de \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0b\u00e9licos de porte \u00a0prohibido, \u00a0por lo que en el desarrollo de la censura el reproche se traslada al \u00a0grado \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0para el juzgador le mereci\u00f3 la prueba testimonial \u00a0objeto de estimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Valga \u00a0decir, a partir de la premisa que le \u00a0impon\u00eda \u00a0al \u00a0actor \u00a0la obligaci\u00f3n de especificar los medios de convicci\u00f3n que \u00a0se \u00a0idearon \u00a0no \u00a0teniendo \u00a0existencia \u00a0material \u00a0dentro \u00a0del proceso, para luego \u00a0demostrar \u00a0que la sentencia no pod\u00eda apoyarse en los otros elementos de juicio, \u00a0resulta \u00a0criticando \u00a0el \u00a0grado \u00a0suasorio \u00a0de tales elementos, por lo que la m\u00e1s \u00a0desprevenida \u00a0raz\u00f3n \u00a0lleva \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0haber \u00a0falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por suposici\u00f3n de esas pruebas, en la medida en que el mismo censor \u00a0admite \u00a0que \u00a0obran \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso; \u00a0y \u00a0por \u00a0la misma raz\u00f3n tampoco puede \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0se \u00a0excluyeron \u00a0de valoraci\u00f3n, cuando precisamente el motivo de \u00a0reproche es que se les dio un alcance que el censor no comparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En suma, lo que queda claro con este reparo \u00a0no \u00a0es \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0que \u00a0la \u00a0simple discrepancia del censor con la forma como el \u00a0juzgador \u00a0apreci\u00f3 \u00a0la prueba, olvidando que la sentencia impugnada llega a esta \u00a0sede \u00a0ungida por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, susceptible de ser \u00a0desvirtuada \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que se demuestre que adolece de errores de \u00a0hecho \u00a0o de derecho verdaderamente trascendentes, nada de lo cual pudo demostrar \u00a0la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0debe \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0como las \u00a0censuras \u00a0no \u00a0prosperan, \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0a que hubiera lugar \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0para el efecto en el nuevo C\u00f3digo Penal, ser\u00e1 de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a016293 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DR. \u00a0 JORGE \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5867","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5867"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5867\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}