{"id":5852,"date":"2023-09-08T16:23:52","date_gmt":"2023-09-08T16:23:52","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1617513-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:52","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:52","slug":"1617513-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1617513-08-02\/","title":{"rendered":"16175(13-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 16175 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 92 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., trece (13) de agosto de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 5 de abril de agosto \u00a01998, \u00a0un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or GILDARDO DUQUE \u00a0SALAZAR, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor \u00a0de homicidio simple y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0armadas, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de diez a\u00f1os; a indemnizar los perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0contra la vida; y le neg\u00f3 la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al desatar la apelaci\u00f3n interpuesta por el \u00a0procesado, \u00a0el Tribunal Nacional, en fallo del 27 de enero de 1999, confirm\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0con \u00a0algunas \u00a0aclaraciones \u00a0y modificaciones: \u00a0mantuvo \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0en \u00a0veintisiete \u00a0(27) a\u00f1os de prisi\u00f3n, aunque la \u00a0calcul\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0manera \u00a0diferente; \u00a0y \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0a indemnizar los \u00a0perjuicios, \u00a0 dejando \u00a0 abierta \u00a0 la \u00a0 posibilidad \u00a0 de \u00a0 que \u00a0\u201clos \u00a0herederos \u00a0indeterminados de la v\u00edctima\u201d acudan a la v\u00eda civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0la \u00a0Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n que \u00a0interpuso \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0GILDARDO \u00a0 \u00a0DUQUE \u00a0 SALAZAR \u00a0 y \u00a0 sustent\u00f3 \u00a0 su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las 5:30 de la tarde, del \u00a0lunes \u00a05 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01996, \u00a0en \u00a0la calle 36 con carrera 57 del municipio de \u00a0Itagu\u00ed \u00a0(Antioquia), \u00a0frente \u00a0al \u00a0inmueble \u00a0demarcado \u00a0con el n\u00famero 57-35, un \u00a0joven, \u00a0sin \u00a0causa \u00a0aparente \u00a0o \u00a0conocida, \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en repetidas oportunidades \u00a0contra \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Adri\u00e1n \u00a0Ruiz Rend\u00f3n, de 18 a\u00f1os de edad, quien recibi\u00f3 tres \u00a0impactos que determinaron su inmediato deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0misma \u00a0acci\u00f3n \u00a0result\u00f3 \u00a0levemente \u00a0herido, \u00a0por \u00a0el \u00a0roce \u00a0de \u00a0un \u00a0proyectil, Gabriel Alberto Urdinola, transe\u00fante \u00a0ocasional ajeno al violento suceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agentes adscritos a la Estaci\u00f3n Itagu\u00ed de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Metropolitana \u00a0del \u00a0Valle \u00a0de \u00a0Aburr\u00e1, \u00a0que se encontraban en una \u00a0cafeter\u00eda \u00a0cercana, \u00a0alertados por el ruido de las detonaciones reaccionaron en \u00a0el \u00a0acto \u00a0y \u00a0observaron \u00a0que \u00a0un se\u00f1or corr\u00eda portando una arma de fuego en la \u00a0mano, intentando alejarse del lugar donde otro yac\u00eda en el suelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0presunto \u00a0agresor \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0huir \u00a0al \u00a0percatarse \u00a0de \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los \u00a0uniformados, \u00a0pero fue intimidado con un \u00a0disparo \u00a0al \u00a0aire, \u00a0y \u00a0entonces \u00a0arroj\u00f3 \u00a0el arma de fuego, que result\u00f3 ser una \u00a0pistola \u00a0marca \u00a0Colt, \u00a0calibre \u00a045, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0produjo la captura de quien se \u00a0identific\u00f3 como GILDARDO DUQUE SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Con base en los informes policiales y el \u00a0acta \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0la Inspecci\u00f3n Permanente de \u00a0Itagu\u00ed \u00a0 (Antioquia), \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 Seccional \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0lugar \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vincul\u00f3 mediante indagatoria a GILDARDO DUQUE SALAZAR, a quien \u00a0le \u00a0design\u00f3 \u00a0como \u00a0defensor de oficio \u201c\u00fanicamente para esta diligencia\u201d al \u00a0abogado \u00a0 Jorge \u00a0 Humberto \u00a0 V\u00e9lez; \u00a0y \u00a0al \u00a0resolver \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0agosto de 1996, le impuso medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin excarcelaci\u00f3n, por los delitos de \u00a0homicidio, \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de uso \u00a0privativo de las fuerzas armadas (folio 23 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante, \u00a0 dicha \u00a0 providencia \u00a0fue \u00a0notificada personalmente al mismo defensor oficioso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La experticia psiqui\u00e1trica ordenada por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0concluy\u00f3 que GILDARDO DUQUE SALAZAR, de 27 a\u00f1os de \u00a0edad, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0padec\u00eda \u00a0epilepsia, \u00a0para \u00a0el \u00a0momento de los hechos \u201cno \u00a0presentaba \u00a0trastorno \u00a0mental, ni inmadurez sicol\u00f3gica que anulara su capacidad \u00a0de comprensi\u00f3n y de determinaci\u00f3n.\u201d (folio 85 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Despu\u00e9s de recaudar numerosas pruebas, \u00a0el \u00a021 de octubre de 1996, se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n. El defensor de \u00a0oficio \u00a0de \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR se notific\u00f3 personalmente (folio 151 cdno. \u00a02). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Antes \u00a0de \u00a0calificar \u00a0el \u00a0sumario \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Diecinueve \u00a0Seccional de Itagu\u00ed concluy\u00f3 que no era competente para \u00a0esa \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0dada \u00a0la \u00a0naturaleza del arma de fuego, y por conexidad con el \u00a0homicidio \u00a0remiti\u00f3 \u00a0el \u00a0expediente \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Avoc\u00f3 el conocimiento un Fiscal Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el 20 de noviembre de 1996 declar\u00f3 la nulidad de lo actuado por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Seccional \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de la investigaci\u00f3n inclusive, y \u00a0practic\u00f3 algunas pruebas a solicitud del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. El defensor present\u00f3 renuncia aduciendo \u00a0tener \u00a0a su cargo varios procesos de oficio; \u00e9sta le fue aceptada el 7 de marzo \u00a0de \u00a01997;\u00a0 y la Fiscal\u00eda Regional design\u00f3 como nuevo defensor oficioso al \u00a0abogado Ram\u00f3n D\u00edez Elejalde, posesionado el d\u00eda 12 siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0mismo d\u00eda, 12 de marzo de 1997, se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0segunda \u00a0vez. \u00a0La \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0defensor \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0produjo \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0estado, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 present\u00f3 \u00a0 alegatos \u00a0 de \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a030 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1997, un Fiscal Regional de Medell\u00edn profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0GILDARDO DUQUE SALAZAR, por los delitos de homicidio y porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas; y compuls\u00f3 \u00a0copias \u00a0 para \u00a0 que \u00a0se \u00a0investigara \u00a0la \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0especial \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a que al se\u00f1or Gabriel Alberto Urdinola, quien \u00a0result\u00f3 \u00a0herido \u00a0en \u00a0los mismos hechos, le fue concedida incapacidad definitiva \u00a0de 12 d\u00edas, sin secuelas (folio 242 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El \u00a0procesado \u00a0interpuso y sustent\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0 de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0anterior \u00a0providencia; \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0el \u00a019 de junio de 1997 por la Unidad de Fiscal\u00edas Delegada ante el \u00a0Tribunal Nacional (folios 13 cdno. 2\u00aa instancia Fiscal\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0La causa fue adelantada por un Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn;\u00a0 \u00a0abri\u00f3 el juicio a pruebas por el t\u00e9rmino de 20 \u00a0d\u00edas, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 42 del Decreto 2790 de 1990; y orden\u00f3 \u00a0varias \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0entre ellas la ampliaci\u00f3n del \u00a0dictamen \u00a0 de \u00a0 psiquiatr\u00eda \u00a0 forense, \u00a0 que \u00a0 ratific\u00f3 \u00a0 la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juzgamiento \u00a0el se\u00f1or \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE SALAZAR confiri\u00f3 poder al abogado Albeiro Rojas Uribe, defensor \u00a0p\u00fablico de la Defensor\u00eda del Pueblo, Regional Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11.Ejecutoriada \u00a0la \u00faltima providencia, en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 46 del Decreto 099 de 1991, el \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0cit\u00f3 \u00a0para \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0corri\u00f3 \u00a0traslado \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0ocho \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0que formularan sus \u00a0alegatos finales (folio 395 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00danicamente \u00a0plantearon sus puntos de vista \u00a0el \u00a0defensor \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Judicial. \u00a0El \u00a0procesado \u00a0y el Fiscal \u00a0Regional guardaron silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a05 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998, un Juzgado \u00a0Regional \u00a0Medell\u00edn \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de veintisiete (27) a\u00f1os de prisi\u00f3n, por los delitos de homicidio y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0uso privativo de las fuerzas armadas; y \u00a0adopt\u00f3 \u00a0las \u00a0otras \u00a0determinaciones \u00a0rese\u00f1adas en precedencia (folio 424 cdno. \u00a02). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el c\u00e1lculo de la pena restrictiva de \u00a0la libertad el Juez Regional reflexion\u00f3 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPartir\u00e1 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0del \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0a\u00f1os que consagra el Art. 323 del C. Penal por el delito contra la \u00a0vida; \u00a0tal \u00a0sanci\u00f3n \u00a0ser\u00e1 \u00a0incrementada \u00a0en \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0por la ilicitud \u00a0restante \u00a0( \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0uso privativo de la fuerza \u00a0p\u00fablica) \u00a0 para \u00a0 llegar \u00a0 as\u00ed \u00a0a \u00a0una \u00a0suma \u00a0de \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe anotar que respecto de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia ten\u00eda que ejercerse el grado jurisdiccional de consulta, por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0206 \u00a0y 217 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13. \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el procesado, el Tribunal Nacional, en fallo del 27 de enero de \u00a01999, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0a \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, con las \u00a0aclaraciones \u00a0y \u00a0modificaciones indicadas al inicio de esta providencia (folio 6 \u00a0cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0manera \u00a0de \u00a0calcular \u00a0la \u00a0pena a \u00a0imponer, el Tribunal Superior expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn lo tocante con la dosificaci\u00f3n de la \u00a0pena, \u00a0 \u2026habida \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0existe \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a013 \u00a0de Diciembre de 1989, por el extinto Juzgado Primero Superior \u00a0de \u00a0Florencia \u00a0(Caquet\u00e1), \u00a0en donde le impuso medida de seguridad, por un hecho \u00a0similar \u00a0(fl. \u00a0214 a 223 del cuad. 1) debe concluirse que no se puede partir del \u00a0m\u00ednimo \u00a0se\u00f1alado por el art. 323 del C.P., modificado por el art. 29 de la Ley \u00a040 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, se partir\u00e1 de 26 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0pena \u00a0m\u00ednima, \u00a0aumentada \u00a0en \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0m\u00e1s, \u00a0en raz\u00f3n de lo \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 26 ib\u00eddem, para un total de 27 a\u00f1os de prisi\u00f3n como \u00a0pena \u00a0principal a imponer a Gildardo Duque Salazar, aclar\u00e1ndose en este sentido \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 revisi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 fuera \u00a0 impugnada \u00a0 por \u00a0el \u00a0procesado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14. \u00a0El defensor del procesado, profesional \u00a0diferente \u00a0al \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en el juicio, sustent\u00f3 el recurso de casaci\u00f3n cuyo \u00a0fondo resuelve la Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15. \u00a0Estando \u00a0en \u00a0tr\u00e1mite la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0mediante \u00a0auto del 11 de marzo de 2002, en aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0originado en la sucesi\u00f3n de leyes penales, readecu\u00f3 la pena \u00a0principal \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0GILDARDO DUQUE SALAZAR, reduci\u00e9ndola a catorce \u00a0(14) a\u00f1os m\u00e1s cuatro (4) meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres cargos propone el defensor del se\u00f1or \u00a0GILDARDO \u00a0 DUQUE \u00a0SALAZAR \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional. \u00a0Dos \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal tercera del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0por \u00a0haberse \u00a0dictado en un juicio viciado de \u00a0nulidad; \u00a0y \u00a0el \u00a0\u00faltimo, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, en el \u00a0marco de la causal primera, cuerpo segundo, ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0 CARGO \u00a0 (Falta \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0t\u00e9cnica) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0hacer \u00a0un recuento acerca de la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0y \u00a0retiro \u00a0de \u00a0los distintos abogados que asumieron formalmente la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR, \u00a0el \u00a0demandante sostiene que \u00e9l \u00a0careci\u00f3 \u00a0por \u00a0completo \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0durante \u00a0la \u00a0fase \u00a0instructiva e \u00a0inclusive \u00a0hasta \u00a0cierta \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0la \u00a0prerrogativa \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Carta y se incurri\u00f3 en la \u00a0nulidad \u00a0 prevista \u00a0 en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0Jorge \u00a0Humberto \u00a0V\u00e9lez, el \u00a0primer \u00a0abogado \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, se \u00a0notific\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y del cierre de la investigaci\u00f3n, y a \u00a0ello \u00a0redujo su actuaci\u00f3n, lo que demuestra que no asumi\u00f3 el compromiso \u00e9tico \u00a0de \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0hizo \u00a0anotar\u00a0 en el acta de indagatoria que \u00a0asistir\u00eda \u00a0al implicado \u00fanicamente en esa diligencia. De ah\u00ed que no solicit\u00f3 \u00a0pruebas, \u00a0 no \u00a0 particip\u00f3 \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 pr\u00e1ctica \u00a0y \u00a0no \u00a0present\u00f3 \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0admite \u00a0que \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n fue \u00a0adelantada \u00a0en \u00a0forma \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0esmerada \u00a0por la Fiscal\u00eda, especialmente en \u00a0cuanto \u00a0ahond\u00f3 \u00a0en la posible inimputabilidad del implicado, el cumplimiento de \u00a0ese \u00a0deber \u00a0funcional \u00a0nunca \u00a0podr\u00eda \u00a0reemplazar la labor que le corresponde al \u00a0defensor t\u00e9cnico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0ausencia de defensor se \u00a0prolong\u00f3 \u00a0en el tiempo, pues tras la renuncia del anterior se design\u00f3 a Ram\u00f3n \u00a0D\u00edaz \u00a0Elejalde, \u00a0quien cumpli\u00f3 \u201cel mismo l\u00e1nguido papel de su antecesor\u201d, \u00a0no \u00a0 present\u00f3 \u00a0 alegatos \u00a0 de \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 ni \u00a0 impugn\u00f3 \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0calificatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0pasividad \u00a0defensiva no puede tomarse \u00a0como \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n total de la prueba de cargo sobre la autor\u00eda material, ni \u00a0como \u00a0una \u00a0estrategia, \u00a0pues \u00a0se \u00a0afect\u00f3 \u00a0realmente al procesado al dejarlo sin \u00a0posibilidad \u00a0 de \u00a0 contrainterrogar \u00a0 a \u00a0 los \u00a0testigos, \u00a0principalmente \u00a0a \u00a0los \u00a0uniformados \u00a0que \u00a0lo \u00a0capturaron, \u00a0lo \u00a0cual era indispensable para esclarecer la \u00a0posible \u00a0inimputabilidad; y tampoco pudo controvertir el dictamen psiqui\u00e1trico, \u00a0por medio de un cuestionario que debi\u00f3 elaborar la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en \u00a0ello \u00a0solicita \u00a0a la Corte \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a partir del cierre de la investigaci\u00f3n \u00a0(auto \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01997, \u00a0proferido \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional de \u00a0Medell\u00edn); \u00a0y \u00a0disponer \u00a0la \u00a0libertad provisional del procesado en atenci\u00f3n al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0habr\u00eda permanecido en prisi\u00f3n, sin que la nueva calificaci\u00f3n del \u00a0sumario se produzca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO (El Fiscal no aleg\u00f3 en el \u00a0juicio) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0subsidio \u00a0del \u00a0anterior, \u00a0plantea \u00a0el \u00a0surgimiento \u00a0de \u00a0una nulidad que afecta del debido proceso, socava la estructura \u00a0del proceso y compromete \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>la \u00a0validez de lo actuado, originada en la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0funcional \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0Regional en cuanto no intervino en la fase del \u00a0juzgamiento a trav\u00e9s de la presentaci\u00f3n de alegatos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 criterio \u00a0 del \u00a0casacionista, \u00a0era \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Regional, \u00a0citado para sentencia, presentara por \u00a0escrito \u00a0sus \u00a0consideraciones, pues ello equivale a la obligada intervenci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda en audiencia p\u00fablica, de acuerdo con los art\u00edculos 128 y 452 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Decreto 2700 de 1991), pues en trat\u00e1ndose de \u00a0asunto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0competencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0justicia \u00a0regional rigen los mismos principios del sistema con \u00a0tendencia \u00a0acusatoria, \u00a0con \u00a0la \u00a0salvedad \u00a0de permitir al funcionario instructor \u00a0allegar un escrito para preservar su identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 tales \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0ha \u00a0debido \u00a0proferirse \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia y menos confirmarla el Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0A-quo \u00a0ten\u00eda \u00a0que requerir al Fiscal que calific\u00f3 el \u00a0sumario \u00a0para \u00a0que \u00a0continuara cumpliendo su deber de manifestar si manten\u00eda la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 si \u00a0 variaba \u00a0 su \u00a0 postura, \u00a0 a \u00a0 la \u00a0par \u00a0con \u00a0la \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0que la Corte declare la nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado a partir del auto del 14 de mayo de 1998, inclusive, por el cual \u00a0se \u00a0cit\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0sentencia; \u00a0y \u00a0se conceda libertad \u00a0provisional \u00a0al \u00a0procesado en atenci\u00f3n al tiempo que habr\u00eda transcurrido desde \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n sin que se profiera la nueva \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0 \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0 \u00a0 (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De igual manera, en forma subsidiaria, la \u00a0defensa \u00a0plantea \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial, por error de hecho \u00a0\u201cal \u00a0producirse \u00a0un falso juicio en relaci\u00f3n con la imputabilidad derivada en \u00a0exclusiva \u00a0del dictamen de psiquiatr\u00eda forense y desconoci\u00e9ndose otro material \u00a0probatorio.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace \u00a0recaer la vulneraci\u00f3n indirecta en \u00a0los \u00a0 \u00a0art\u00edculos \u00a0 5 \u00a0 (culpabilidad), \u00a0 12 \u00a0 (funci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 pena), \u00a0 31 \u00a0(inimputabilidad), \u00a033 (medidas para inimputables), 35 (formas de culpabilidad), \u00a036 \u00a0(dolo), 93 (especies de medidas de seguridad), 94 (internaci\u00f3n para enfermo \u00a0mental \u00a0permanente) \u00a0y \u00a097 \u00a0(libertad vigilada) del C\u00f3digo Penal anterior; y en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0(apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas) \u00a0y \u00a0445 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Introduce la censura aduciendo que si bien \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0se demostr\u00f3 con certeza la ocurrencia del hecho y su autor\u00eda \u00a0material, \u00a0no \u00a0ocurre \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0con la culpabilidad que pudiera predicarse del \u00a0procesado, \u00a0pues \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio pro reo ha \u00a0debido \u00a0aplicarse \u00a0en \u00a0su \u00a0caso, teniendo en cuenta la abierta \u00a0discusi\u00f3n probatoria sobre su inimputabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces de \u00a0instancia \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0hecho por falsa conclusi\u00f3n de certeza \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0arriba \u00a0al \u00a0considerar \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0imputabilidad \u00a0de \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0exclusiva de la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0un \u00a0experticio \u00a0psiqui\u00e1trico, \u00a0pero inobservando el restante y \u00a0abundante \u00a0material probatorio del que destila a borbollones el severo trastorno \u00a0mental \u00a0 que \u00a0 aqueja \u00a0 de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0que \u00a0le \u00a0impidi\u00f3, \u00a0concretamente, \u00a0 autodeterminar \u00a0su \u00a0conducta \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0consumar \u00a0el \u00a0hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se trata, aclara el defensor, de que no \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0analizado \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0sino que el Tribunal Nacional \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0aspectos \u00a0trascendentes \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, \u00a0lo que ri\u00f1e con la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado \u00a0nunca neg\u00f3 el hecho a los \u00a0polic\u00edas \u00a0que \u00a0lo \u00a0aprehendieron; \u00a0les \u00a0dijo \u00a0que \u00a0su misi\u00f3n era eliminar a la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cestaba \u00a0en \u00a0este \u00a0mundo \u00a0para hacer justicia\u201d. Los jueces \u00a0aceptaron \u00a0como \u00a0verdaderas esas manifestaciones, pero no observaron en ellas un \u00a0trastorno \u00a0mental, \u00a0consistente en que DUQUE SALAZAR \u201ccre\u00eda estar asistido de \u00a0una \u00a0potestad \u00a0justiciera\u201d, \u00a0e \u00a0ignoraron que en su indagatoria se refiri\u00f3 al \u00a0occiso \u00a0 como \u00a0 \u201cEl \u00a0Loco \u00a0Germ\u00e1n\u201d \u00a0de \u00a0quien \u00a0se \u00a0dec\u00eda \u00a0abusaba \u00a0de \u00a0los \u00a0menores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0lo \u00a0anterior se suma el antecedente de \u00a0trastorno \u00a0 mental \u00a0que \u00a0registra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0que \u00a0fuera \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inimputabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal fallado por el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Superior \u00a0de Florencia (Caquet\u00e1), cuya prueba se traslad\u00f3 al presente \u00a0asunto; \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0epilepsia tipo gran mal que padece desde los 13 a\u00f1os, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0explicaron sus parientes, conocidos y vecinos, que le produc\u00eda \u00a0cambios repentinos de temperamento, con tendencia a la agresividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 que, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0inobservancia \u00a0del principio in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u201cpor el falso juicio de existencia \u00a0que \u00a0se \u00a0denuncia\u201d, \u00a0se conden\u00f3 injustamente al procesado sin existir certeza \u00a0de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0proferir \u00a0el \u00a0de reemplazo, donde se reconozca la inimputabilidad, \u00a0por \u00a0existir \u00a0dudas \u00a0razonables \u00a0sobre la pretendida imputabilidad que emana del \u00a0dictamen psiqui\u00e1trico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Primera Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0aborda el estudio de los cargos en el mismo orden planteado en \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0Encuentra \u00a0demostrado \u00a0el primero y concept\u00faa que debe prosperar. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0los \u00a0restantes, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y de fondo insalvables que conducen inexorablemente al fracaso de sus \u00a0pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0PRIMER \u00a0CARGO (Nulidad por \u00a0falta de defensa) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota que la defensa meramente simb\u00f3lica, \u00a0sin \u00a0unidad \u00a0ni \u00a0continuidad \u00a0es \u00a0rechazada \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0por \u00a0no \u00a0reflejar \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0de \u00a0esa \u00a0garant\u00eda fundamental, m\u00e1xime en casos como el presente, \u00a0donde \u00a0los defensores designados para la instrucci\u00f3n y a\u00fan para el juzgamiento \u00a0fueron \u00a0un mero formalismo, pues ninguna actividad desplegaron en procura de los \u00a0intereses del se\u00f1or GILDARDO DUQUE SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con remisi\u00f3n al resumen de la actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0observa \u00a0que el procesado careci\u00f3 de defensa t\u00e9cnica despu\u00e9s de la \u00a0indagatoria \u00a0y permaneci\u00f3 en tal condici\u00f3n de desamparo durante la mayor parte \u00a0de \u00a0la fase instructiva; el primer abogado de oficio fue totalmente inactivo; el \u00a0segundo \u00a0se \u00a0posesion\u00f3 \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de la investigaci\u00f3n y no \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a solicitar pruebas, ni present\u00f3 alegatos de conclusi\u00f3n; en la causa \u00a0la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0igual, \u00a0al punto que el procesado por sus propios \u00a0medios \u00a0 fue \u00a0 quien \u00a0 impugn\u00f3 \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0sin \u00a0que \u00a0estas \u00a0circunstancias puedan catalogarse como una estrategia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada, exigir la \u00a0referencia \u00a0al contenido de las pruebas no practicadas y de los recursos dejados \u00a0de \u00a0interponer, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace la jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0significa \u00a0agregar \u00a0un requisito de imposible cumplimiento, no contemplado en la \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional, \u00a0pues su \u00fanico sentido consiste en la obligatoriedad \u00a0de contar con un defensor durante todo el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de lo actuado, a partir del auto del 12 de marzo de 1997, \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0el Fiscal Regional dispuso el cierre de la investigaci\u00f3n, con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0permitir \u00a0que \u00a0se garantice el derecho de defensa del procesado, \u00a0tanto en la instrucci\u00f3n como en el juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO \u00a0(El \u00a0Fiscal no \u00a0aleg\u00f3 en el juicio) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0descarta \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura \u00a0por la causal de nulidad, debido a que el libelo \u00a0presenta \u00a0confusi\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0entre \u00a0la audiencia \u00a0p\u00fablica que debe programarse en el \u201cprocedimiento \u00a0com\u00fan\u201d, \u00a0y la citaci\u00f3n para sentencia \u00a0propia \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cjusticia \u00a0regional\u201d, \u00a0institucionalizada al \u00a0tiempo del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello, \u00a0 encuentra \u00a0equivocada \u00a0la \u00a0remisi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0hace a los art\u00edculos 128 y 452 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0que \u00a0establec\u00edan la presencia \u00a0obligatoria \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0a \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica; y recuerda que la citaci\u00f3n \u00a0para \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0se \u00a0reg\u00eda por esos preceptos, sino por el art\u00edculo 46 del \u00a0Decreto \u00a0099 de 1991 que, si bien preve\u00eda dejar el expediente a disposici\u00f3n de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0que \u00a0presenten \u00a0sus \u00a0alegatos de conclusi\u00f3n, no \u00a0hac\u00eda imperativo que el Fiscal tuviese que alegar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0el libelo \u00a0guarda \u00a0silencio respecto de la trascendencia de la presunta omisi\u00f3n del Fiscal \u00a0Regional, \u00a0y \u00a0no hace referencia a la manera como afect\u00f3 el derecho de defensa, \u00a0ni \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0vislumbra \u00a0 \u00a0ning\u00fan \u00a0 \u00a0atentado \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0estructura \u00a0 del \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0 EL \u00a0 TERCER \u00a0CARGO \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esta \u00a0oportunidad \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0identifica \u00a0varios \u00a0defectos \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n de la \u00a0presunta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, que inciden negativamente \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n del cargo y en la posibilidad de comprenderlo, por lo cual \u00a0solicita sea desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Encuentra que el demandante, en su intento \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0incurri\u00f3 en errores de hecho en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la experticia psiqui\u00e1trica, confundi\u00f3 las diversas especies de \u00a0esta \u00a0modalidad de yerro; mezcl\u00f3 las anteriores con la supuesta vulneraci\u00f3n de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0en \u00a0algunos \u00a0apartes argument\u00f3 como si \u00a0quisiese \u00a0denunciar \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n, lo cual es inapropiado en \u00a0esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese modo de argumentar, dice el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0 comporta \u00a0 para \u00a0este \u00a0caso \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0quedara \u00a0sin \u00a0verdadera \u00a0sustentaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0el \u00a0discurso \u00a0se \u00a0agota \u00a0en \u00a0criticar \u00a0que \u00a0los \u00a0Jueces de \u00a0instancia \u00a0 hubiesen \u00a0 concluido \u00a0que \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR \u00a0era \u00a0imputable, \u00a0\u00fanicamente \u00a0con \u00a0base en el reconocimiento de psiquiatr\u00eda forense y dejando de \u00a0lado \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0los cuales apenas enuncia el casacionista, sin \u00a0avanzar \u00a0hasta \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0sobre \u00a0ellos recay\u00f3 alguna especie de error por \u00a0falso juicio de existencia o por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n estima inapropiado que dentro del \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0se \u00a0abogue \u00a0por \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0inimputabilidad \u00a0y el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0puesto \u00a0que se precisaba un \u00a0cap\u00edtulo \u00a0distinto \u00a0para \u00a0plantear \u00a0el \u00a0in dubio pro \u00a0reo, \u00a0demandando la violaci\u00f3n del art\u00edculo 445 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal anterior (7\u00b0 del vigente) con sujeci\u00f3n a\u00a0 \u00a0la t\u00e9cnica del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>REFLEXI\u00d3N \u00a0 ADICIONAL \u00a0(Reformatio \u00a0in \u00a0pejus) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que en este evento, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0no \u00a0aument\u00f3 \u00a0la \u00a0pena, \u00a0sino \u00a0que confirm\u00f3 los \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n que el Juez Regional de Medell\u00edn impuso al \u00a0se\u00f1or \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR, el razonamiento de la Corporaci\u00f3n contraviene \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y conlleva un desmejoramiento \u00a0para \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0pese \u00a0a \u00a0tener \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0apelante \u00a0\u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, encuentra injur\u00eddico que \u00a0para \u00a0el c\u00e1lculo de la pena el Tribunal Nacional hubiese partido de 26 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, cuando el juez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de primera instancia parti\u00f3 de 25, que era \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0establecido \u00a0para \u00a0el delito de homicidio por el art\u00edculo 29 de la \u00a0Ley 40 de 1993, entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0estima \u00a0irregular \u00a0que \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0Corporaci\u00f3n para incrementar ese a\u00f1o al delito de homicidio tomara \u00a0como \u00a0circunstancia \u00a0agravante un antecedente penal que ten\u00eda el procesado, por \u00a0hechos \u00a0cometidos \u00a0cuando \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0inimputable. \u00a0De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0agregando \u00a0uno \u00a0m\u00e1s por el concurso con el porte ilegal de armas, obtuvo los 27 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n a que ascendi\u00f3 la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0esa \u00a0operaci\u00f3n \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0efectuarse \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 luz \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a012 \u00a0(antecedentes \u00a0penales \u00a0y \u00a0contravencionales \u00a0) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior y 61 (criterios \u00a0para \u00a0fijar la pena) del C\u00f3digo Penal derogado, debido a que las circunstancias \u00a0del \u00a0antiguo \u00a0delito por el cual GILDARDO DUQUE SALAZAR fue condenado, homicidio \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0inimputabilidad, \u00a0son \u00a0completamente \u00a0diversas a aquellas en que \u00a0fueron \u00a0cometidos \u00a0los \u00a0delitos por los que se procede, y por ello esa sentencia \u00a0ejecutoriada \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0pod\u00eda \u00a0 \u00a0asumirse \u00a0 \u00a0como \u00a0 una \u00a0 circunstancia \u00a0 de \u00a0 su \u00a0personalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, solicita a la Corte \u00a0casar \u00a0parcialmente \u00a0la sentencia y proferir el fallo de reemplazo, \u201cen que se \u00a0omita \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0aumento \u00a0de \u00a0la \u00a0base \u00a0para la imposici\u00f3n de la \u00a0pena.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0PRIMER \u00a0CARGO (Nulidad por \u00a0falta de defensa) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pretende \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0y \u00a0en \u00a0ello es \u00a0secundado \u00a0por \u00a0la \u00a0Procuradora Primera Delegada para la Casaci\u00f3n Penal, que se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia con motivo de la supuesta vulneraci\u00f3n al derecho de defensa \u00a0del \u00a0 procesado \u00a0 GILDARDO \u00a0 DUQUE \u00a0SALAZAR, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0los \u00a0abogados \u00a0que \u00a0sucesivamente \u00a0asumieron \u00a0su \u00a0defensa durante la fase instructiva y a\u00fan durante \u00a0buena \u00a0parte \u00a0del \u00a0juzgamiento, ninguna labor concreta desplegaron en pro de sus \u00a0intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1- Ha reiterado esta Sala de la Corte que \u00a0no \u00a0toda \u00a0muestra \u00a0de \u00a0pasividad \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0est\u00e1 \u00a0llamada \u00a0a \u00a0generar la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0si \u00a0tal \u00a0postura no es reflejo de una verdadera \u00a0inasistencia \u00a0o desamparo que ponga en riesgo o lesione el derecho del procesado \u00a0a ser debidamente asistido dentro de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0caso presente, en cuanto ata\u00f1e \u00a0con \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0profesional \u00a0del \u00a0imputado, se puede constatar que desde su \u00a0primera \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0en indagatoria de modo invariable estuvo asistido por un \u00a0abogado, \u00a0ora \u00a0designado \u00a0oficiosamente, \u00a0ora \u00a0nombrado \u00a0por \u00a0la Defensor\u00eda del \u00a0Pueblo, \u00a0 hecho \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 desmiente \u00a0 ni \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 ni \u00a0 el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sorprendimiento \u00a0y \u00a0la \u00a0captura \u00a0en \u00a0flagrancia \u00a0colocaron \u00a0de hecho en segundo plano la discusi\u00f3n sobre la autor\u00eda \u00a0material \u00a0de \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas ante la \u00a0evidencia \u00a0de \u00a0que \u00a0reca\u00edan \u00a0en \u00a0GILDARDO DUQUE SALAZAR, en adelante la defensa \u00a0orient\u00f3 \u00a0su \u00a0estrategia \u00a0a \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar que se trataba de una persona \u00a0inimputable, \u00a0esa \u00a0tesis fue pregonada constantemente en las instancias y lleg\u00f3 \u00a0inclusive hasta la propia casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De suerte que, salvo la cr\u00edtica gen\u00e9rica \u00a0que \u00a0hace la casacionista al supuesto desamparo de DUQUE SALAZAR, ning\u00fan aporte \u00a0esencial \u00a0hace respecto de las posibles repercusiones en su contra, ni de lo que \u00a0era \u00a0necesario \u00a0hacer a favor de \u00e9l, y no se hizo, pues el interrogatorio a los \u00a0testigos \u00a0lo relaciona con la determinaci\u00f3n de la inimputabilidad, tema que fue \u00a0dilucidado por los peritos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0No es v\u00e1lido aducir gen\u00e9ricamente y \u00a0de \u00a0manera \u00a0indiscriminada \u00a0que se desatendi\u00f3 el principio de la investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0por \u00a0no haberse decretado algunas pruebas de oficio, y que se vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 material \u00a0 debido \u00a0a \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0de \u00a0los \u00a0abogados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cada uno de estos aspectos debe plantearse \u00a0separadamente \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0su \u00a0desarrollo implica sustentaci\u00f3n espec\u00edfica, \u00a0como lo ha sostenido la Sala en diversos pronunciamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, si la nulidad est\u00e1 referida a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral, no basta enumerar las \u00a0pruebas \u00a0supuestamente \u00a0omitidas, \u00a0sino que es preciso se\u00f1alar su fuente,\u00a0 \u00a0conducencia, \u00a0pertinencia \u00a0y \u00a0utilidad, \u00a0am\u00e9n \u00a0de su incidencia favorable a los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0procesado \u00a0frente a las conclusiones del fallo, puesto que, como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0ha se\u00f1alado la Sala, la no pr\u00e1ctica de determinada diligencia no \u00a0constituye, \u00a0 per \u00a0 se, \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la garant\u00eda fundamental que se reputa violada, como quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario judicial, dentro la \u00f3rbita del Art. 334 del C. de P. Penal \u00a0y \u00a0conjugando \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0econom\u00eda, \u00a0celeridad \u00a0y \u00a0racionalidad, est\u00e1 \u00a0facultado \u00a0para \u00a0decretar, \u00a0bien \u00a0de \u00a0oficio \u00a0ora \u00a0a \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0los sujetos \u00a0procesales, \u00a0solamente \u00a0la pr\u00e1ctica de las pruebas que sean de inter\u00e9s para la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0procurando siempre el mejor conocimiento de la verdad real. Por \u00a0consiguiente, \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n de diligencias inconsecuentes, dilatorias, in\u00fatiles \u00a0o \u00a0superfluas, no constituyen menoscabo de los derechos a la defensa o al debido \u00a0proceso.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, \u00a0en lo que dice relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0trascendencia del vicio denunciado, \u00e9sta no deriva de la prueba en s\u00ed \u00a0misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica de las que s\u00ed fueron \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta por el sentenciador como soporte del fallo, para a partir de \u00a0su \u00a0contraste \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0las \u00a0extra\u00f1adas, \u00a0de \u00a0haberse\u00a0 practicado, \u00a0derrumbar\u00edan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, erigi\u00e9ndose entonces como \u00fanico remedio procesal \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de la actuaci\u00f3n censurada a fin de que esos elementos que se \u00a0echan \u00a0de \u00a0menos \u00a0puedan ser tenidos en cuenta en el proceso.\u201d (Auto del 12 de \u00a0marzo \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a0 16.463, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En cuanto al compromiso del derecho de \u00a0defensa \u00a0por \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0de \u00a0los \u00a0abogados \u00a0es necesario que el demandante \u00a0explique \u00a0con \u00a0claridad y de manera sustentada en qu\u00e9 aspectos se concretan las \u00a0omisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0hacen \u00a0consistir \u00a0en \u00a0no \u00a0haber \u00a0interpuesto \u00a0recursos \u00a0ordinarios \u00a0contra \u00a0las \u00a0providencias, \u00a0no \u00a0es suficiente \u00a0postular \u00a0esta \u00a0frase \u00a0de \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica. Es indispensable que el demandante \u00a0individualice \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario cuestionar, que en cada caso \u00a0identifique \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0era factible rebatir, y que \u00a0exponga \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cu\u00e1les \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada ten\u00eda que ser \u00a0sustancialmente m\u00e1s favorable a los intereses que representa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la inactividad del defensor se verifica \u00a0en \u00a0no \u00a0haber \u00a0solicitado \u00a0pruebas, \u00a0como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 en precedencia, adem\u00e1s de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las que se extra\u00f1a, el demandante tiene el deber de \u00a0explicar \u00a0al \u00a0menos \u00a0sumariamente \u00a0cu\u00e1l \u00a0ser\u00eda \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material de las \u00a0mismas, \u00a0para \u00a0brindar \u00a0la \u00a0oportunidad\u00a0 \u00a0a \u00a0la Sala de confrontar aquellos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0con las motivaciones del fallo y as\u00ed poder concluir \u00a0si \u00a0en \u00a0realidad se han vulnerado las garant\u00edas fundamentales del procesado por \u00a0causas atribuibles a su abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0aviene \u00a0al \u00a0sistema \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba denominado sana cr\u00edtica o de libre convicci\u00f3n, en \u00a0el \u00a0cual no interesa la cantidad de pruebas ni el nombre que pudieren tener sino \u00a0el poder suasorio que de ellas dimane. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Primera \u00a0Delegada, \u00a0la \u00a0queja \u00a0gen\u00e9rica sobre la actuaci\u00f3n de los \u00a0defensores \u00a0 que \u00a0antecedieron \u00a0en \u00a0ese \u00a0cargo \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0constituye \u00a0argumento \u00a0que \u00a0amerite \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0rito, \u00a0porque, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0la Corte no puede divagar acerca de algunas pruebas \u00a0que \u00a0quiz\u00e1 se hubiese podido practicar, cuando en la demanda no se especifican; \u00a0y \u00a0porque los recursos tienen que obedecer a una raz\u00f3n de inconformidad seria y \u00a0valedera \u00a0y \u00a0no \u00a0al \u00a0ejercicio mec\u00e1nico, abstracto, obligado o temerario de una \u00a0prerrogativa, \u00a0cuyo \u00a0empleo \u00a0sin \u00a0fundamentos \u00a0acordes \u00a0con la evidencia ninguna \u00a0utilidad \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0reportar\u00edan \u00a0en \u00a0pro del implicado, y acaso devendr\u00edan en \u00a0mecanismos dilatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en la demanda no se precisa la utilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos que denuncia omitidos, no es procedente inferir ni suponer que \u00a0ellos \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0interponerse \u00a0obligatoriamente, ni se puede concluir que no \u00a0haberlos \u00a0interpuesto \u00a0necesariamente \u00a0refleja \u00a0abandono \u00a0en \u00a0su \u00a0asistencia \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 tales \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. SEGUNDO CARGO (El Fiscal no aleg\u00f3 en \u00a0el juicio) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No asiste raz\u00f3n al demandante al reclamar \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad originada en la omisi\u00f3n funcional del Fiscal \u00a0Regional \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0intervino \u00a0en \u00a0la fase del juzgamiento a trav\u00e9s de la \u00a0presentaci\u00f3n de alegatos de conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Como \u00a0adecuadamente \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0la \u00a0censura \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0supuesto err\u00f3neo y por ello \u00a0arriba a conclusiones que no compaginan con la realidad jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0inicia \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0alegatos \u00a0por \u00a0el Fiscal Regional, luego de haber sido citado \u00a0para \u00a0sentencia, \u00a0era obligatoria, porque este tr\u00e1mite es en todo equivalente a \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0del \u00a0proceso \u00a0ordinario, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0permit\u00eda \u00a0al \u00a0instructor concurrir por escrito para salvaguardar su identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0con \u00a0esa \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0mezcla \u00a0inapropiadamente \u00a0las \u00a0normas que se refieren a la obligatoria comparecencia del \u00a0Fiscal \u00a0a \u00a0la audiencia p\u00fablica en el proceso penal ordinario (art\u00edculos 128 y \u00a0452 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0derogado) \u00a0y \u00a0las \u00a0que preve\u00edan la \u00a0citaci\u00f3n \u00a0para \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0regionales \u00a0(art\u00edculo \u00a046 \u00a0del \u00a0Decreto 099 de 1991, adoptado como legislaci\u00f3n \u00a0permanente mediante el Decreto Especial 2171 de mismo a\u00f1o). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 En \u00a0 ejercicio \u00a0 del \u00a0 poder \u00a0 de \u00a0configuraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0legislador, \u00a0 \u00a0considerando \u00a0 \u00a0a \u00a0 las \u00a0 circunstancias \u00a0sociopol\u00edticas \u00a0de \u00a0aquella \u00a0\u00e9poca \u00a0reserv\u00f3 \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0oral, en \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0\u00fanicamente \u00a0para \u00a0los procesos penales de conocimiento de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0\u201cordinarios\u201d, \u00a0no \u00a0as\u00ed \u00a0para \u00a0los \u00a0jueces \u00a0regionales, \u00a0y esta \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0consagrada \u00a0en el Decreto 2171 de 1991, se encontr\u00f3 ajustada a \u00a0la \u00a0Carta \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia C-093 de 1993 (M.P. Dr. \u00a0Alejandro Mart\u00ednez Caballero). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed que en el procedimiento ante los \u00a0jueces \u00a0 regionales \u00a0 no \u00a0existiera \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0sino \u00a0citaci\u00f3n \u00a0para \u00a0sentencia, \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0\u00e9sta donde la presentaci\u00f3n de alegatos era obligatoria \u00a0exclusivamente \u00a0para \u00a0el \u00a0defensor, como perentoriamente lo se\u00f1ala el art\u00edculo \u00a046 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0099 \u00a0de \u00a01991, \u00a0al \u00a0punto que si no concurr\u00eda, ten\u00eda que ser \u00a0reemplazado \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 defensor \u00a0 oficioso \u00a0 y \u00a0 pod\u00eda \u00a0quedar \u00a0sometido \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n disciplinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En anteriores oportunidades la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0se \u00a0ha \u00a0referido \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tema, explicando con holgura las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las cuales no era obligatorio que el Fiscal Regional que calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario, una vez citado para audiencia, alegara de conclusi\u00f3n. \u00a0Confrontar: \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a019 de diciembre de 2001 \u00a0(M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Poveda, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a016051; \u00a0y \u00a0sentencia del 7 de \u00a0febrero \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a02001, \u00a0 \u00a0M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Nilson \u00a0 Pinilla \u00a0 Pinilla, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a016.410). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0antes \u00a0expuesto, \u00a0al \u00a0no ser \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0exigible, \u00a0en ese entonces, la comparecencia del Fiscal Regional \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de alegatos escritos en la fase de juzgamiento, aspecto en el que se \u00a0reitera \u00a0 la \u00a0jurisprudencia, \u00a0su \u00a0ausencia \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0constituye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 la \u00a0 nulidad \u00a0 pretendida \u00a0 es \u00a0inexistente, y en tales condiciones el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0TERCER CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido \u00a0en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de hecho, camino seguido por el \u00a0casacionista, \u00a0puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso \u00a0juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Incurre \u00a0en \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere consecuencias valorativas a \u00a0partir de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0 \u00a0tergiversa, \u00a0 \u00a0recorta \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0adiciona \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0contenido \u00a0literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Si \u00a0la \u00a0prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0vulnera \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica, es decir, las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, se incurre \u00a0en error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la pretensi\u00f3n del libelista tiende a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0definitivamente \u00a0los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y produjo una decisi\u00f3n a todas luces desfasada y por ello arbitraria, \u00a0el \u00a0camino \u00a0a \u00a0seguir \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n es el del error por falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0su \u00a0propia \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0especialmente en cuanto exige al \u00a0demandante \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0 o \u00a0 cual \u00a0 m\u00e1xima \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido \u00a0por \u00a0el \u00a0juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0deber\u00e1 \u00a0indicar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del error, de modo que sin \u00e9l el fallo hubiera sido diferente, y \u00a0concomitantemente \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, o cu\u00e1l el \u00a0raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 aplicarse \u00a0para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Demostrada la presencia del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura \u00a0de \u00a0 verificar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El casacionista no desarrolla en rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0y \u00a0aunque \u00a0anuncia \u00a0que \u00a0la censura versar\u00e1 acerca de los \u00a0desatinos \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0frente \u00a0a la apreciaci\u00f3n del la experticia \u00a0psiqui\u00e1trica, \u00a0por \u00a0haber deducido con base en esta prueba la imputabilidad del \u00a0procesado, \u00a0pareciera \u00a0que \u00a0traslada \u00a0la discusi\u00f3n al campo del falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0 pues \u00a0 asegura \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0aspectos \u00a0trascendentales \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0otros medios de prueba, como los testimonios de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0que \u00a0materializaron \u00a0la captura, la declaraciones de \u00a0algunos \u00a0 \u00a0parientes \u00a0 \u00a0suyos, \u00a0 \u00a0y \u00a0 un \u00a0 antecedente \u00a0 donde \u00a0 fue \u00a0 declarado \u00a0inimputable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Adem\u00e1s de que no es factible, a la luz \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica del recurso extraordinario, postular en el mismo cargo y dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cap\u00edtulo \u00a0un error por falso juicio de convicci\u00f3n y otro por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0censor \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0explicar \u00a0las razones por las \u00a0cu\u00e1les, \u00a0 desde \u00a0 su \u00a0 punto \u00a0de \u00a0vista, \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0imputabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0materia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0rivaliza \u00a0con \u00a0el Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0con \u00a0la \u00a0esperanza de que su criterio prevalezca, pero sin adentrarse \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0esa Corporaci\u00f3n incurri\u00f3 en alguna clase de error de hecho \u00a0de los que esboza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 Ciertamente, \u00a0 si \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0reprochar \u00a0la vulneraci\u00f3n de los postulados de la sana cr\u00edtica \u00a0(falso \u00a0raciocinio), \u00a0era \u00a0deber \u00a0del casacionista, que no cumpli\u00f3, identificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cual m\u00e1xima de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juzgador, e indicar cu\u00e1l era el aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicarse \u00a0en \u00a0orden \u00a0a esclarecer el verdadero estado \u00a0mental del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0el \u00a0cometido \u00a0consist\u00eda \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 recort\u00f3, \u00a0adicion\u00f3, \u00a0cercen\u00f3, \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0o \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba (falso juicio de identidad), la labor del \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0se \u00a0agotaba \u00a0en \u00a0enunciarlos, con la esperanza de que la Corte \u00a0encontrara \u00a0alg\u00fan tipo de desfase entre el contenido de las pruebas y lo que de \u00a0ellas \u00a0extrajo el Tribunal Nacional. Por el contrario correspond\u00eda al libelista \u00a0realizar \u00a0el \u00a0tal \u00a0ejercicio \u00a0comparativo \u00a0frente \u00a0a \u00a0cada \u00a0prueba supuestamente \u00a0desconocida \u00a0en \u00a0apartes \u00a0trascendentales, de suerte que pudiere verificarse que \u00a0esa falencia s\u00ed tuvo lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Aquel modo de sustentar ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento entre el casacionista y el Tribunal, motivo adicional \u00a0para \u00a0que el cargo no tenga acogida, pues ante la imposibilidad de demostrar los \u00a0errores \u00a0que \u00a0postula, \u00a0como \u00a0si \u00a0tratara \u00a0de \u00a0ahondar en el debate, el defensor \u00a0pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0sobre \u00a0el raciocinio de la \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio en su conjunto, pero en este \u00a0tema \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de la Corporaci\u00f3n, toda vez que no existe tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0ex \u00a0ante \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos \u00a0238, \u00a0257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), \u00a0el \u00a0juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado \u00a0de \u00a0libertad \u00a0para \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del acopio \u00a0probatorio \u00a0para \u00a0arribar a un estado de conocimiento acerca de los sucesos y de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal. \u00a0Ese \u00a0margen \u00a0para \u00a0la \u00a0movilidad \u00a0intelectual en la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las pruebas encuentra l\u00edmite en los postulados de \u00a0las \u00a0ciencias, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0se admita en casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la postulaci\u00f3n del error de hecho por \u201cfalso juicio de convicci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0propio de un sistema probatorio tarifado, y que es el punto a donde \u00a0lleg\u00f3 \u00a0 el \u00a0 defensor, \u00a0 como \u00a0 atinadamente \u00a0 lo \u00a0 percibi\u00f3 \u00a0 la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. Dentro del mismo cargo, el casacionista \u00a0asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza acerca de la responsabilidad de GILDARDO DUQUE \u00a0SALAZAR, \u00a0por \u00a0subsistir \u00a0duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0inimputabilidad que posiblemente \u00a0padeci\u00f3 \u00a0al \u00a0momento \u00a0del \u00a0acto, y por ende aspira a que la Corte resuelva a su \u00a0favor \u00a0la duda sobre ese trascendental t\u00f3pico. Sin embargo, desconoci\u00f3 una vez \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica de casaci\u00f3n, pues el in dubio pro \u00a0reo \u00a0 \u00a0requiere \u00a0 un \u00a0desarrollo \u00a0arm\u00f3nico \u00a0a \u00a0\u00e9sta \u00a0v\u00eda extraordinaria y excepcional con la que se \u00a0busca quebrar la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo, \u00a0objetivo \u00a0final del defensor, debe recordarse que no es aceptable en t\u00e9cnica de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0esperar \u00a0que, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cuestionamiento \u00a0superficial de alguna \u00a0prueba \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0la \u00a0experticia \u00a0psiqui\u00e1trica, la Corte \u00a0deduzca \u00a0o \u00a0infiera \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0y menos si, como en este caso, el \u00a0reproche \u00a0apenas \u00a0enunciativo \u00a0deja \u00a0de lado el resto de medios de convicci\u00f3n y \u00a0los \u00a0 procesos \u00a0 de \u00a0 inferencia \u00a0l\u00f3gicas \u00a0llevados \u00a0a \u00a0cabo \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario absolver por falta de certeza, el cargo debi\u00f3 estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por v\u00eda directa o indirecta seg\u00fan las circunstancias lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991), equivalente hoy al art\u00edculo 7\u00b0 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), \u00a0norma \u00a0rectora del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n deben presentarse por error de hecho en \u00a0cualquiera de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro que para el Tribunal Nacional el \u00a0acopio \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0dej\u00f3 resquicio de duda acerca del compromiso doloso del \u00a0procesado, \u00a0incluida \u00a0la imputabilidad como presupuesto de la culpabilidad en el \u00a0esquema \u00a0del delito entonces aplicable, y as\u00ed lo declara en el texto del fallo, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0condenar \u00a0ante \u00a0su convicci\u00f3n de certeza, quedando \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0explorar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, a trav\u00e9s de \u00a0errores de hecho o de derecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se resuelve, como \u00a0viene \u00a0de \u00a0explicarse, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0no fue desarrollado ni \u00a0siquiera \u00a0en \u00a0m\u00ednima parte, pues, el censor limit\u00f3 su alegato a indicar lo que \u00a0\u00e9l \u00a0pensaba \u00a0acerca de algunas pruebas, apart\u00e1ndose as\u00ed de la concepci\u00f3n del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0llegar \u00a0a demostrar que el juzgador incurri\u00f3 en \u00a0errores \u00a0sustanciales con aptitud para que la Corte Suprema de Justicia anule la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0psiquiatr\u00eda \u00a0forense, \u00a0contundente \u00a0en su conclusi\u00f3n sobre la imputabilidad, en su recorrido \u00a0hacia \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza, los jueces de instancia \u00a0tuvieron \u00a0en cuenta el conocimiento previo entre el implicado y alias \u201cEl loco \u00a0Germ\u00e1n\u201d, \u00a0como se conoc\u00eda a la persona ultimada, a quien habr\u00eda atacado por \u00a0su \u00a0fama \u00a0de \u00a0abusador \u00a0de \u00a0menores; \u00a0la \u00a0ideaci\u00f3n \u00a0anticipada del il\u00edcito, el \u00a0seguimiento \u00a0hecho \u00a0a la v\u00edctima, la selecci\u00f3n de los lugares del cuerpo sobre \u00a0los \u00a0cuales \u00a0disparar \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0y \u00a0la \u00a0actitud \u00a0de huida al observar la \u00a0presencia de los agentes del orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de \u00a0esos \u00a0aspectos, \u00a0erigidos en \u00a0indicios \u00a0aut\u00f3nomos, \u00a0fue \u00a0abordado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0cuando lo adecuado era \u00a0estudiarlos \u00a0cr\u00edticamente, \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0las causales de casaci\u00f3n, antes de \u00a0adverar \u00a0 que \u00a0 del \u00a0 acopio \u00a0probatorio \u00a0dimanaba \u00a0la \u00a0duda \u00a0razonable \u00a0que \u00a0se \u00a0reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0En definitiva, no se encuentra en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0un \u00a0argumento \u00a0que \u00a0compruebe \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0el yerro \u00a0judicial \u00a0que \u00a0postula. \u00a0Se \u00a0vislumbra, \u00a0en cambio, el prop\u00f3sito de llevar a la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0efectuar \u00a0una \u00a0tercera \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0cuyo \u00a0resultado \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0enmarcarse \u00a0dentro \u00a0de las reflexiones planteadas por el \u00a0recurrente, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0enfilando \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0le \u00a0interesan \u00a0y la \u00a0experticia \u00a0psiqui\u00e1trica \u00a0hacia \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n seg\u00fan la cual persisten dudas \u00a0acerca de la inimputabilidad que favorecen al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0se \u00a0concluye, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0criterio de la Procuradur\u00eda Delegada para la Casaci\u00f3n Penal, \u00a0que \u00a0el cargo no tiene aptitud para demostrar que el Tribunal Nacional profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0con \u00a0quebrantamiento de normas jur\u00eddicas de imperativa \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0acceder \u00a0a \u00a0las \u00a0pretensiones de la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0REFORMATIO \u00a0 IN \u00a0PEJUS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Procuradora Primera Delegada observa un \u00a0evento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0reformatio \u00a0 in \u00a0 pejus \u00a0en las aclaraciones que hizo el Tribunal Nacional respecto de la \u00a0forma \u00a0de \u00a0calcular \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0procesado, aunque \u00a0mantuvo \u00a0invariable \u00a0su \u00a0t\u00e9rmino en veintisiete (27) a\u00f1os de prisi\u00f3n, como la \u00a0hab\u00eda dosificado el Juez Regional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. En punto de la sugerencia de casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0por \u00a0ese \u00a0motivo \u00a0eleva la Delegada, la Corporaci\u00f3n advierte que desbord\u00f3 \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0del \u00a0concepto que le es propio en sede de casaci\u00f3n, pues a pesar \u00a0de \u00a0la \u00a0conformidad del recurrente con la dosificaci\u00f3n de la pena efectuada por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0en \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0del fallo proferido por el a quo, que \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0controvertir \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0 de \u00a0estimarla \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0la Procuradora \u00a0elabor\u00f3 \u00a0su \u00a0propia censura para alegar, precisamente, la supuesta vulneraci\u00f3n \u00a0de dicho postulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La funci\u00f3n del Ministerio P\u00fablico en el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, ha dicho la Sala, si bien no se encuentra limitada a \u00a0emitir \u00a0concepto sobre las pretensiones que se formulen en la demanda, sino que, \u00a0al \u00a0tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0anterior \u00a0y \u00a0216 \u00a0del \u00a0vigente, podr\u00e1 sugerir a la Corte la invalidaci\u00f3n de lo \u00a0actuado \u00a0cuando \u00a0advierta \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0violaciones \u00a0ostensibles \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, pudiendo, por lo tanto, \u00a0plantear \u00a0posiciones \u00a0jur\u00eddicas en ese sentido, no le es permitido, so pretexto \u00a0de \u00a0su quebrantamiento complementar o enmendar el libelo objeto del concepto, ni \u00a0formular \u00a0sus \u00a0propios \u00a0cargos, \u00a0pues \u00a0se \u00a0estar\u00eda \u00a0atribuyendo \u00a0la \u00a0calidad de \u00a0impugnante \u00a0 de \u00a0 la \u00a0que \u00a0carece \u00a0y \u00a0desnaturalizando \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0del \u00a0traslado. \u00a0(sentencia del \u00a024 de enero de 2001, M.P. Dr. Jorge E. C\u00f3rdoba Poveda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0 \u00a0se \u00a0 evidencia \u00a0 el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental de la prohibici\u00f3n de la reforma \u00a0peyorativa, \u00a0en las modificaciones introducidas por el Tribunal a la pena tasada \u00a0por \u00a0el \u00a0A-quo, as\u00ed hubiese prescindido del m\u00ednimo se\u00f1alado para el delito de \u00a0homicidio, \u00a0 puesto \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 virtud \u00a0 del \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta \u00a0y \u00a0aunque \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0apelado \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del acriminado exclusivamente, estaba \u00a0facultada \u00a0para \u00a0introducir \u00a0los \u00a0ajustes \u00a0que \u00a0considerara pertinentes, como se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0206 \u00a0y \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991, modificado por la Ley 81 de 1993). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0como \u00a0lo afirm\u00f3 la Sala en \u00a0reciente providencia y se reitera ahora: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0embargo, \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0no \u00a0sesgada \u00a0del texto del art\u00edculo 31 constitucional, \u00a0indica \u00a0que \u00a0el \u00a0Constituyente \u00a0estableci\u00f3 \u00a0de \u00a0manera independiente y al mismo \u00a0nivel \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0consulta, como medios que pod\u00edan abrir la segunda \u00a0instancia \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0colombiano, el primero por obra del ejercicio \u00a0libre \u00a0de las partes y el segundo por la insustituible voluntad de la ley.\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, el inciso primero del citado canon dice sentenciosamente:\u00a0 &#8220;Toda \u00a0sentencia \u00a0judicial \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser apelada o consultada, salvo las excepciones que \u00a0consagre la ley&#8221; (se subraya). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0reformatio in \u00a0pejus \u00a0s\u00f3lo \u00a0se contempla para el caso alternativo \u00fanico de la apelaci\u00f3n, sin \u00a0que \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0apelante \u00a0pueda \u00a0sustituir \u00a0una consulta establecida por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0sino \u00a0que \u00a0ser\u00edan \u00a0fen\u00f3menos concurrentes, ya que la \u00a0segunda \u00a0le \u00a0permite \u00a0al superior decidir sin limitaci\u00f3n alguna, como lo prev\u00e9 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, en el mismo \u00a0sentido \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0204 \u00a0 del \u00a0 actual \u00a0 ordenamiento.\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0 Descartada \u00a0 la \u00a0ilicitud \u00a0en \u00a0el \u00a0pensamiento \u00a0del \u00a0Tribunal Nacional, la discrepancia del Ministerio P\u00fablico con \u00a0esa \u00a0manera de razonar en nada influye contra la integridad del fallo de segunda \u00a0instancia; \u00a0y \u00a0el \u00a0problema \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a \u00a0la \u00a0promoci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0criterio \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0diferente, \u00a0bajo\u00a0 \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de una reforma peyorativa \u00a0inexistente, \u00a0pues \u00a0como \u00a0el \u00a0fallo \u00a0estaba \u00a0sometido al grado jurisdiccional de \u00a0consulta, \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0pod\u00eda \u00a0sin \u00a0apartarse \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad, realizar las \u00a0modificaciones \u00a0que \u00a0estimara \u00a0pertinentes, \u00a0y \u00a0si \u00a0\u00e9stas perjudicaban a alg\u00fan \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0era \u00a0a \u00e9l a quien correspond\u00eda demandar en casaci\u00f3n, de lo \u00a0contrario, \u00a0como \u00a0aqu\u00ed \u00a0ocurri\u00f3, el silencio sobre ese punto concreto indicaba \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0decidido, \u00a0y \u00a0por ello no compet\u00eda al Ministerio P\u00fablico \u00a0formular su propia censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0asertos, el \u00a0fallo se mantiene inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V-. PRESCRIPCI\u00d3N DE UN DELITO \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 en el resumen de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR fue condenado a veintisiete (27) \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n por los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de fuego \u00a0de uso privativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0advierte \u00a0que el transcurso del \u00a0tiempo \u00a0gener\u00f3 \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal con relaci\u00f3n al delito de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, que sancionaba el art\u00edculo 201 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a03664 de 1986, con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0(1) \u00a0a \u00a0cuatro (4) a\u00f1os, situaci\u00f3n que es preciso declarar, \u00a0pues \u00a0la \u00a0operancia \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n incide en la decisi\u00f3n \u00a0definitiva y, desde luego, en el monto de la pena a descontar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0La \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01997, \u00a0cuando la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el Tribunal Nacional confirm\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por \u00a0los delitos de homicidio simple y porte ilegal de armas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. Un Juez Regional de Medell\u00edn conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or GILDARDO DUQUE SALAZAR por los mismos delitos, a la pena principal de \u00a0veintisiete \u00a0(27) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Medell\u00edn \u00a0confirm\u00f3 la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. \u00a0Seg\u00fan \u00a0lo \u00a0anot\u00f3 \u00a0en \u00a0precedencia, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0surt\u00eda \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n extraordinaria, el Juzgado Tercero Penal \u00a0del \u00a0Circuito Especializado de Medell\u00edn, mediante auto del 11 de marzo de 2002, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0originado en la sucesi\u00f3n de \u00a0leyes \u00a0penales, \u00a0readecu\u00f3 \u00a0la \u00a0pena principal impuesta al se\u00f1or GILDARDO DUQUE \u00a0SALAZAR, \u00a0 reduci\u00e9ndola \u00a0 a \u00a0catorce \u00a0(14) \u00a0a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0obtener \u00a0tal \u00a0guarismo, parti\u00f3 del \u00a0m\u00ednimo \u00a0de trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n previsto para el delito de homicidio en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0103 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal (Ley 559 de 2000), y aument\u00f3 diecis\u00e9is \u00a0(16) meses m\u00e1s por el concurso con el porte ilegal de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Confrontando la realidad procesal con \u00a0las \u00a0directrices \u00a0previstas \u00a0en los art\u00edculos 79, 80, 83 y 84 del C\u00f3digo Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0se obtiene que el t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0para \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s de \u00a0ejecutoriada la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0se \u00a0colige que la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 porte \u00a0 ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0prescribi\u00f3 \u00a0el \u00a019 \u00a0de junio de 2002, y as\u00ed \u00a0ser\u00e1 declarado por la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. Como consecuencia de tal declaraci\u00f3n \u00a0se \u00a0cesar\u00e1 \u00a0el \u00a0procedimiento por ese delito, y se reajustar\u00e1 la pena que debe \u00a0descontar \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE SALAZAR, por supuesto, teniendo en cuenta \u00a0los \u00a0 par\u00e1metros \u00a0 seguidos \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de Medell\u00edn al aplicar el principio de favorabilidad, en el auto \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02002, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0correspond\u00eda \u00a0 un \u00a0 incremento \u00a0 de \u00a0 diecis\u00e9is \u00a0 (16) \u00a0 meses, \u00a0 que \u00a0 ya \u00a0no \u00a0subsiste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden de ideas, se declarar\u00e1 que \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0que \u00a0debe purgar el se\u00f1or GILDARDO DUQUE SALAZAR es de \u00a0trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n por el delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7-. La situaci\u00f3n anterior no var\u00eda pese \u00a0a \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0nuevo C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000, pues la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0del \u00a0porte ilegal de armas de fuego de \u00a0uso \u00a0 privativo \u00a0 pude \u00a0 predicarse \u00a0en \u00a0id\u00e9nticas \u00a0condiciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VI-. CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0 La \u00a0presente \u00a0providencia \u00a0es \u00a0de \u00a0estructura \u00a0compleja, \u00a0puesto que contiene una decisi\u00f3n interlocutoria relativa \u00a0a \u00a0un aspecto sustancial, cual es la declaratoria de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n al delito de porte ilegal de armas, por haber operado esta \u00a0causal \u00a0objetiva; \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0constituye \u00a0la \u00a0sentencia que resuelve el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que no se \u00a0casar\u00e1, \u00a0reemplazar\u00e1 ni sustituir\u00e1 el fallo impugnado, aunque se reconozca la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 y \u00a0cese \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0mencionado \u00a0il\u00edcito, \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0queda en firme en la fecha de suscripci\u00f3n y contra ella no procede \u00a0recurso \u00a0 alguno, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0187 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0precisado \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0oportunidades anteriores: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ccomo \u00a0la cesaci\u00f3n de procedimiento se \u00a0dicta \u00a0por \u00a0una \u00a0causal \u00a0eminentemente \u00a0objetiva \u00a0(prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n \u00a0penal), \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0queda en firme en la misma fecha de su adopci\u00f3n, porque \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0se sustituye o reemplaza, conforme con la \u00a0literalidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0187, \u00a0inciso \u00a02\u00ba de la Ley 600 de 2000, que en tal \u00a0sentido \u00a0compagina \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 197 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0para \u00a0dar \u00a0a \u00a0conocer \u00a0la primera \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 adoptada \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0compleja..\u201d \u00a0(sentencia \u00a0de \u00a0septiembre \u00a018 \u00a0de \u00a02001, \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez Gallego, radicado \u00a015.988).2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declarar \u00a0prescrita \u00a0la acci\u00f3n penal respecto del delito de porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo. En consecuencia, se dispone la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 procedimiento \u00a0 adelantado \u00a0 contra \u00a0 GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR \u00a0por \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0exclusiva \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0hecho \u00a0punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declarar \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal que debe descontar el procesado \u00a0GILDARDO \u00a0DUQUE \u00a0SALAZAR, \u00a0por \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio simple, es de trece (13) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0En todo lo \u00a0dem\u00e1s el fallo impugnado permanece inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0No \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado GILDARDO DUQUE \u00a0SALAZAR. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0enero \u00a018 de 2002, M.P. Dr. Jorge A. G\u00f3mez \u00a0Gallego, \u00a0radicado \u00a013.053; \u00a0criterio \u00a0reiterado en fallo de febrero 21 de 2002, \u00a0M.P. Dr. Jorge C\u00f3rdoba Poveda, radiado 15.234. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido: \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a031 de mayo de 2001, M.P.Dr. \u00c1lvaro Orlando \u00a0P\u00e9rez Pinz\u00f3n, radicaci\u00f3n 15.566. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 16175 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 92 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., trece (13) de agosto de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5852","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5852"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5852\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}