{"id":5809,"date":"2023-09-08T16:23:49","date_gmt":"2023-09-08T16:23:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1579722-08-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:49","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:49","slug":"1579722-08-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1579722-08-02\/","title":{"rendered":"15797(22-08-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15797 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 95 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintid\u00f3s de agosto del dos \u00a0mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de 20 de mayo de 1998, mediante la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de C\u00facuta conden\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0WILLIAM \u00a0OMAR SANCHEZ (a. Galeano), CARMEN \u00a0CRISTINA \u00a0PAEZ \u00a0ANAVE \u00a0y \u00a0EDGAR ASDRUBAL OVIEDO AZUAJE (a. El enano), \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad de 46 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio agravado, hurto calificado agravado y \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0agravadas, los primeros en calidad de determinadores, y el \u00a0\u00faltimo como autor material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El domingo 22 de agosto de 1996, en la ciudad \u00a0de \u00a0 Arauca, \u00a0 siendo \u00a0aproximadamente \u00a0las \u00a010:30 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0dos \u00a0sujetos \u00a0encapuchados, \u00a0uno \u00a0de ellos portando un rev\u00f3lver de juguete, lograron llegar a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0uno \u00a0de los solares de las casas vecinas hasta la residencia de los \u00a0hermanos \u00a0Ram\u00f3n \u00a0El\u00edas \u00a0Zambrano \u00a0(persona \u00a0inv\u00e1lida \u00a0de \u00a074 a\u00f1os de edad) y \u00a0Leticia \u00a0Zambrano \u00a0Linares \u00a0(de 63 a\u00f1os), donde los redujeron a la impotencia y \u00a0los \u00a0golpearon, \u00a0causando \u00a0la \u00a0muerte del primero, y heridas a la segunda, quien \u00a0perdi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento, \u00a0recuper\u00e1ndolo dos horas despu\u00e9s. Los asaltantes se \u00a0apoderaron \u00a0de \u00a0la \u00a0suma de $816.000.oo en dinero efectivo, un juego de pulseras \u00a0en \u00a0oro \u00a0antiguo, \u00a0y \u00a0una caja fuerte de tama\u00f1o mediano, que luego abandonaron, \u00a0sin \u00a0haber sido abierta, en el patio de la casa de la se\u00f1ora Gilma Rueda Castro \u00a0(fls.2, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 13, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 19, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 22-39, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a052, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a054, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0282, \u00a0319\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0primeras averiguaciones determinaron que \u00a0los \u00a0asaltantes \u00a0ingresaron \u00a0a la residencia de las v\u00edctimas por el solar de la \u00a0casa \u00a0donde \u00a0conviv\u00edan\u00a0 William Omar S\u00e1nchez (a. \u00a0Galeano) \u00a0y \u00a0Carmen Cristina \u00a0P\u00e1ez \u00a0 Anave. \u00a0 Tambi\u00e9n, \u00a0 que \u00a0la \u00a0pareja \u00a0habr\u00eda \u00a0participado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 ideaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 crimen, \u00a0 junto \u00a0 con \u00a0 Edgar \u00a0Oviedo \u00a0(a. \u00a0El enano), seg\u00fan datos \u00a0suministrados \u00a0por \u00a0un \u00a0informante \u00a0an\u00f3nimo, \u00a0(fls.41\/1). \u00a0En vista de ello, se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a los primeros, siendo contestes en afirmar que solo \u00a0se \u00a0enteraron \u00a0de \u00a0lo sucedido en las horas de la madrugada, cuando Carmen \u00a0Cristina se dirig\u00eda a la Iglesia a \u00a0misa, \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 conoc\u00edan \u00a0 a \u00a0 ninguna \u00a0 persona \u00a0 apodada \u00a0\u201cEl \u00a0enano\u201d. \u00a0Explicaron que el s\u00e1bado \u00a0en \u00a0las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0y \u00a0la \u00a0noche estuvieron bebiendo licor con varias \u00a0personas, \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0ellas \u00a0 \u00a0Blanca \u00a0 Edith \u00a0 Pino \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0noche del domingo (d\u00eda de los \u00a0hechos) \u00a0 se \u00a0 acostaron \u00a0temprano\u00a0 \u00a0(fls.15, 16, 74, 78, 114\/1).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Blanca \u00a0Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0rindi\u00f3 \u00a0varias declaraciones en el curso del proceso. En la primera \u00a0(enero \u00a015 \u00a0de \u00a01997) \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0reafirmar lo dicho por la pareja S\u00e1nchez \u00a0P\u00e1ez, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0haber \u00a0estado \u00a0tomando \u00a0en su compa\u00f1\u00eda y de otras \u00a0personas \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0s\u00e1bado. \u00a0Afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0esa \u00a0noche se qued\u00f3 all\u00ed, y que el \u00a0domingo \u00a0en \u00a0las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la ma\u00f1ana visit\u00f3 su casa, y\u00a0 regres\u00f3 en las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde, encontrando en el lugar a William \u00a0Omar \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(a \u00a0quien \u00a0distingue como Galeano), su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0 Carmen \u00a0Cristina \u00a0P\u00e1ez \u00a0Anave, \u00a0y \u00a0un \u00a0se\u00f1or alto, de cabellos negros ondulados, piel trigue\u00f1a, \u00a0de \u00a024 \u00a0a 26 a\u00f1os, a quien no conoc\u00eda. Siendo las 6:15 de la tarde, se march\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0quedando \u00a0all\u00ed \u00a0las \u00a0personas \u00a0mencionadas. \u00a0Preguntada \u00a0por \u201cEl \u00a0enano\u201d, \u00a0manifest\u00f3 que es una persona bajita, gordita, de cabello negro liso, \u00a0algo \u00a0morena, \u00a0que \u00a0ha \u00a0o\u00eddo \u00a0nombrar \u00a0y \u00a0ha \u00a0visto \u00a0en la casa de Carmen \u00a0Cristina \u00a0(fls.85-88 \u00a0del cuaderno \u00a0No.1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0mes \u00a0despu\u00e9s \u00a0(14 \u00a0de \u00a0febrero), \u00a0se \u00a0la \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0ampliaci\u00f3n de declaraci\u00f3n. En esta oportunidad reiter\u00f3 lo dicho \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, pero agreg\u00f3 que en los d\u00edas anteriores a los hechos \u00a0investigados, \u00a0 William \u00a0Omar \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(a. \u00a0Galeano), \u00a0y \u00a0Carmen \u00a0Cristina \u00a0P\u00e1ez \u00a0Anave\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>le \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0si \u00a0necesitaba \u00a0plata \u00a0ayudara \u00a0a \u00a0conseguir \u00a0una \u00a0persona \u00a0que tuviera arma de fuego, porque el dinero \u00a0estaba \u00a0al \u00a0lado, \u00a0en la casa de la viejita que viv\u00eda sola, en una caja fuerte, \u00a0donde \u00a0se \u00a0guardaba \u00a0mucho \u00a0dinero \u00a0y \u00a0morrocotas. \u00a0Asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0los d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0le \u00a0insistieron \u00a0en \u00a0la \u00a0propuesta, \u00a0pero \u00a0que \u00a0ella \u00a0no les prest\u00f3 \u00a0atenci\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0por \u00a0la radio de lo sucedido. Afirma que \u00a0\u201cEl \u00a0enano\u201d \u00a0era \u00a0conocido de William Omar y Carmen \u00a0Cristina, \u00a0y \u00a0que \u00a0inclusive \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su primera \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0la buscaron para advertirle que no lo fuera a involucrar, pero que \u00a0ella \u00a0les \u00a0dijo que ya hab\u00eda testificado. Dice que la \u00faltima vez que vio \u201cEl \u00a0enano\u201d \u00a0fue \u00a0el s\u00e1bado anterior a los hechos, en la casa de la pareja, cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0 a \u00a0 hablar \u00a0 con \u00a0William \u00a0Omar \u00a0(fls.122-128\/1). \u00a0 En \u00a0 posteriores \u00a0declaraciones, \u00a0la \u00a0testigo \u00a0se \u00a0mantuvo en su dicho (fls.153-154, 302-304\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0primeros \u00a0d\u00edas \u00a0del \u00a0mes \u00a0de \u00a0marzo \u00a0declar\u00f3 \u00a0 Constantino \u00a0 Cruz \u00a0 Pardo, \u00a0 de \u00a0profesi\u00f3n \u00a0zapatero, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 que en el mes de enero, \u00a0Edgar \u00a0Asdr\u00fabal \u00a0Oviedo \u00a0(a \u00a0quien \u00a0 distingue \u00a0como \u00a0\u201cEl \u00a0enano\u201d \u00a0o \u00a0\u201cComino\u201d), \u00a0le \u00a0confes\u00f3 \u00a0haber \u00a0participado \u00a0en \u00a0los hechos investigados. Le cont\u00f3 que en una conversaci\u00f3n que \u00a0sostuvo \u00a0con \u00a0\u201cGaleano\u201d \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0que en la residencia del finado Ram\u00f3n \u00a0Zambrano \u00a0exist\u00eda \u00a0una \u00a0caja \u00a0fuerte \u00a0con \u00a0mucho \u00a0dinero y joyas, y que los dos \u00a0acordaron \u00a0buscar \u00a0un \u00a0tercero \u00a0para entrar a la casa y realizar el asalto, pero \u00a0que \u00a0los \u00a0ancianos \u00a0opusieron resistencia, y el se\u00f1or no les quiso entregar las \u00a0llaves \u00a0de \u00a0la \u00a0caja \u00a0fuerte, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que decidieron llev\u00e1rsela. Coment\u00f3 que \u00a0hab\u00edan \u00a0perdido \u00a0\u201cel \u00a0viaje\u201d, \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cel hombre se les hab\u00eda muerto\u201d \u00a0(fls.181-183\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en esta informaci\u00f3n, y otros \u00a0elementos \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 allegados \u00a0 al \u00a0 informativo, \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0la captura y vinculaci\u00f3n al proceso de William \u00a0Omar \u00a0S\u00e1nchez \u00a0(a. Galeano), Carmen Cristina P\u00e1ez Anave y \u00a0Edgar \u00a0Asdr\u00fabal \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje \u00a0(a. \u00a0El \u00a0enano). \u00a0Los \u00a0primeros, \u00a0en \u00a0sus \u00a0indagatorias, \u00a0negaron \u00a0haber \u00a0participado \u00a0en los hechos, y \u00a0calificaron \u00a0de \u00a0falsas \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0hechas por los testigos Blanca Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Constantino \u00a0Cruz \u00a0Pardo. \u00a0Manifestaron adem\u00e1s no conocer a \u00a0Edgar \u00a0 \u00a0 Asdr\u00fabal \u00a0 \u00a0Oviedo \u00a0 \u00a0Azuaje, \u00a0ni distinguir a persona alguna apodada \u201cEl enano\u201d. Id\u00e9nticas \u00a0afirmaciones \u00a0 hicieron \u00a0 en \u00a0posteriores \u00a0ampliaciones \u00a0(fls.201-206, \u00a0229-234, \u00a0328-329, 330-331\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Edgar \u00a0Asdr\u00fabal \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje, \u00a0 quien \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0inocente,\u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0tres \u00a0versiones \u00a0distintas. \u00a0En \u00a0la primera, suministrada el 10 de marzo, tild\u00f3\u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 mentirosas \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 aseveraciones \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 testigo \u00a0 \u00a0 Constantino \u00a0Cruz \u00a0Pardo, \u00a0a quien dijo no \u00a0conocer, \u00a0y \u00a0manifest\u00f3 \u00a0no \u00a0tener \u00a0por \u00a0apodo \u00a0\u201cEl \u00a0enano\u201d, ni distinguir a \u00a0William \u00a0 Omar \u00a0 S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Carmen \u00a0Cristina \u00a0P\u00e1ez \u00a0Anave\u00a0 \u00a0(fls.211-217\/1). \u00a0En ampliaci\u00f3n del d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0(11 \u00a0de \u00a0marzo), precis\u00f3 que el 21 de diciembre (d\u00eda anterior a los \u00a0hechos \u00a0investigados), \u00a0lleg\u00f3 \u00a0hasta \u00a0su \u00a0residencia \u00a0un \u00a0se\u00f1or \u00a0apodado \u201cEl \u00a0flaco\u201d, \u00a0y le propuso que asaltaran la casa del se\u00f1or Ram\u00f3n Zambrano, que un \u00a0amigo \u00a0 \u00a0suyo, \u00a0 \u00a0llamado \u00a0 \u201cGaleano\u201d, \u00a0les \u00a0permit\u00eda \u00a0la entrada, pero que \u00e9l se neg\u00f3 a acompa\u00f1arlo. \u00a0Entonces \u00a0dijo que iba a buscar a \u201cEl enano\u201d para que lo apoyara. Tres d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0(24 \u00a0de \u00a0diciembre), \u00a0le coment\u00f3 que el viejo se hab\u00eda muerto porque \u00a0hab\u00eda \u00a0querido, \u00a0y que la noche de los hechos debieron permanecer en casa de la \u00a0familia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0P\u00e1ez hasta las 4 de la ma\u00f1ana, porque hab\u00eda mucha polic\u00eda \u00a0regada \u00a0en \u00a0la \u00a0cuadra, \u00a0y\u00a0 que la se\u00f1ora los hab\u00eda ayudado a salir a esa \u00a0hora, \u00a0al \u00a0dirigirse \u00a0a \u00a0la \u00a0iglesia \u00a0para \u00a0asistir \u00a0a \u00a0misa (fls.221-225\/1). En \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a014 de abril, reiter\u00f3 su inocencia, pero se retract\u00f3 de \u00a0lo \u00a0afirmado en ampliaci\u00f3n del 11 de marzo en relaci\u00f3n con la intervenci\u00f3n en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0del \u00a0\u201cEl \u00a0flaco\u201d \u00a0y \u00a0los esposos William Omar S\u00e1nchez y Carmen \u00a0Cristina \u00a0P\u00e1ez. Asegur\u00f3 que lo dicho entonces no era cierto, y que los Agentes \u00a0del \u00a0DAS, \u00a0donde se encontraba detenido, lo obligaron a presentar dicha versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0bajo amenazas de muerte. Reconoci\u00f3, en cambio, haber visitado \u00a0la \u00a0casa \u00a0de los otros implicados en el mes de noviembre, con el fin de negociar \u00a0con \u201cGaleano\u201d unas venas de palma (fls.323-327\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se efectu\u00f3 reconocimiento en fila de personas \u00a0del \u00a0 implicado \u00a0 Edgar \u00a0 Asdr\u00fabal \u00a0 Oviedo \u00a0 Azuaje \u00a0por \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0testigos \u00a0 Blanca \u00a0Edith \u00a0Pino Gonz\u00e1lez y Constantino Cruz Pardo, siendo \u00a0identificado \u00a0por \u00a0la primera como el individuo que conoci\u00f3 \u00a0en \u00a0casa \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja S\u00e1nchez P\u00e1ez, y que apodaban \u201cEl enano\u201d, y por el \u00a0segundo, \u00a0como \u00a0la \u00a0persona \u00a0a \u00a0la cual se refiri\u00f3 en su declaraci\u00f3n, y que le \u00a0confes\u00f3 \u00a0haber participado en los hechos investigados (fls.242-243 y 244\/1). Se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a Juli\u00e1n Herrera \u00a0Fl\u00f3rez, \u00a0detective del Departamento Administrativo de \u00a0Seguridad \u00a0 (DAS), \u00a0 quien \u00a0 manifest\u00f3 \u00a0 que \u00a0 las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0detenido \u00a0Edgar \u00a0 \u00a0Asdr\u00fabal \u00a0 Oviedo \u00a0 Azuaje, \u00a0 en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido coaccionado para que ampliara \u00a0indagatoria \u00a0no eran ciertas, y que fue su voluntad hacerlo, pues como aseguraba \u00a0ser \u00a0inocente y tener conocimiento de qui\u00e9nes hab\u00edan cometido el crimen, se le \u00a0sugiri\u00f3 \u00a0 que \u00a0 contara \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 sab\u00eda \u00a0 al \u00a0 Fiscal, \u00a0 y \u00a0 as\u00ed \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0(fls.387-388\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Practicadas \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0clausurada la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 su m\u00e9rito el 10 de septiembre de 1997 \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra los tres implicados, por los delitos de \u00a0homicidio \u00a0agravado, hurto calificado agravado, y lesiones personales agravadas, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con lo previsto en los art\u00edculos 324.7 (modificado por el 30 de la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993), \u00a0332 \u00a0inciso \u00a0primero, \u00a0339, \u00a0350 \u00a0y \u00a0351 \u00a0del C\u00f3digo Penal \u00a0(fls.413-432\/1). \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0caus\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0en \u00a0esa \u00a0instancia \u00a0el 19 \u00a0siguiente (fls.432 vuelto\/1).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituado el juicio, el juzgado de conocimiento, \u00a0mediante \u00a0sentencia de 5 de febrero de 1998, conden\u00f3 a los procesados a la pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la libertad de 55 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino, como \u00a0coautores \u00a0responsables de los delitos imputados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0(fls.494-515\/1). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0los \u00a0defensores \u00a0(fls.514 \u00a0vuelto, \u00a0515, 522, 532, 538\/1), el Tribunal Superior, mediante el suyo \u00a0de \u00a020 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del mismo a\u00f1o, que ahora recurre en casaci\u00f3n la defensora de \u00a0Edgar \u00a0 \u00a0Asdr\u00fabal \u00a0 \u00a0Oviedo \u00a0 \u00a0Azuaje \u00a0 \u00a0(a. \u00a0 \u00a0El \u00a0enano), \u00a0fij\u00f3 \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0en \u00a046 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas en \u00a0diez a\u00f1os (fls.6-32 cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0apartado \u00a0segundo, la demandante acusa la sentencia impugnada de ser \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, debido a errores de hecho por falsos juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Como normas quebrantadas \u00a0relaciona \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a021 \u00a0y \u00a025 del C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de 1980), y \u00a0247, \u00a0294, 300, 301, 302 y 303 de Procedimiento (Decreto 2700 de 1991), entonces \u00a0vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de condena contra \u00a0Edgar \u00a0 \u00a0Asdr\u00fabal \u00a0 \u00a0Oviedo \u00a0 Azuaje \u00a0 se \u00a0 \u00a0fundament\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0declaraciones \u00a0 \u00a0de \u00a0 Blanca \u00a0Edith \u00a0Pino Gonz\u00e1lez y Constantino Cruz Pardo, a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se les otorg\u00f3 entera credibilidad, pero que existen \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio que permiten concluir que estos testigos pudieron \u201cestar \u00a0ama\u00f1ados \u00a0o \u00a0debieron \u00a0tener \u00a0un inter\u00e9s\u201d, y que el funcionario investigador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0dar \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo preceptuado en el art\u00edculo 333 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de investigar tanto lo favorable como lo \u00a0desfavorable al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de transcribir algunos apartes de los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Blanca \u00a0 Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Constantino \u00a0Cruz \u00a0Pardo, \u00a0tilda de absurdo que alguien \u00a0que \u00a0comete \u00a0un \u00a0delito, \u00a0o \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en el mismo, comente lo \u00a0ocurrido \u00a0para \u00a0poner \u00a0en \u00a0peligro \u00a0su \u00a0libertad, y advierte que los testigos se \u00a0contradicen, \u00a0porque mientras Blanca Edith sostiene \u00a0 que \u00a0 \u201cEl \u00a0enano\u201d \u00a0era \u00a0de \u00a0pelo \u00a0liso, \u00a0Constantino \u00a0 asegura \u00a0 que \u00a0es \u00a0de \u00a0pelo \u00a0churrusco, \u00a0tanto \u00a0que \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0vio por primera vez pens\u00f3 que era coste\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte de esto, se tiene que el procesado, en \u00a0indagatoria, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u201cEl flaco\u201d viv\u00eda casi en frente del taller de \u00a0un \u00a0se\u00f1or \u00a0MIGUEL \u00a0SANCHEZ, y que era de aproximadamente 1.70 de estatura, cara \u00a0barrosa, \u00a0no \u00a0muy gordo, pelo ondulado negro, que se movilizaba en una bicicleta \u00a0de \u00a0color \u00a0verde \u00a0y \u00a0rosada, \u00a0de acento llanero, pero el instructor nada hizo en \u00a0procura \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0sus \u00a0manifestaciones eran ciertas, desconociendo, de \u00a0esta manera, el principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye diciendo que las inferencias l\u00f3gicas \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0se \u00a0ajustan \u00a0a la realidad, por las siguiente \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0La testigo Blanca \u00a0Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0dijo que \u201cEl enano\u201d ten\u00eda \u00a0pelo \u00a0 grueso \u00a0 liso, \u00a0 y \u00a0 Constantino \u00a0 Cruz \u00a0Pardo \u00a0que \u00a0lo \u00a0ten\u00eda \u00a0churrusco. \u00a0Por tanto, al realizar la \u00a0inferencia \u00a0 \u00a0l\u00f3gica, \u00a0 se \u00a0 concluye \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 trata \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Mientras la testigo sostiene que el sujeto \u00a0que \u00a0vio \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de la familia P\u00e1ez S\u00e1nchez lo apodaban \u201cEl enano\u201d, \u00a0Constantino \u00a0afirma \u00a0que \u00a0a \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje \u00a0lo \u00a0llaman \u00a0\u201cEl \u00a0enano \u00a0\u00f3 \u00a0Comino\u201d. Por tanto, una correcta \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0conduce \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0trata de personas \u00a0distintas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0De la declaraci\u00f3n del testigo el Tribunal \u00a0infiere \u00a0que \u00a0la narraci\u00f3n que el procesado le hizo de los hechos correspond\u00eda \u00a0a \u00a0lo \u00a0realizado \u00a0directamente \u00a0por \u00a0\u00e9l. \u00a0Aqu\u00ed tambi\u00e9n el ad quem yerra en la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0porque \u00a0lo narrado por el procesado en su declaraci\u00f3n fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0escuch\u00f3 \u00a0de \u00a0\u201cGaleano\u201d (sic). Por tanto, no pueden ponerse en boca \u00a0del acusado, afirmaciones que no ha hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; El Tribunal infiere que los hechos narrados \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado \u00a0los \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0\u00e9l \u00a0mismo, \u00a0pero \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso se encuentra \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0las \u00fanicas personas que conoc\u00edan el interior de la casa de la \u00a0v\u00edctima \u00a0eran \u00a0William Omar S\u00e1nchez y Carmen Cristina \u00a0P\u00e1ez. \u00a0Por tanto, en sana cr\u00edtica se concluye que los \u00a0detalles \u00a0que \u00a0conoc\u00eda el procesado alguien se los cont\u00f3, y as\u00ed lo sostuvo en \u00a0indagatoria, \u00a0donde manifest\u00f3 que \u201cEl Flaco\u201d le hab\u00eda hecho el comentario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Otra inferencia del Tribunal, para ubicar a \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje en el lugar de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0quien inicialmente \u00a0sostuvo \u00a0haber \u00a0conocido \u201cEl enano\u201d entre el 16 y 23 de diciembre de 1996, y \u00a0despu\u00e9s, \u00a0que \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0verlo \u00a0desde \u00a0un \u00a0mes \u00a0antes \u00a0del \u00a0crimen en casa de \u00a0\u201cGaleano\u201d, \u00a0 \u201clo \u00a0 que \u00a0 conlleva \u00a0 nuevamente \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 inferencia \u00a0 no \u00a0l\u00f3gica\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 El \u00a0 Tribunal \u00a0 incurre \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 en \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0al \u00a0afirmar, \u00a0con fundamento en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 testigo \u00a0 Pino \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0que \u00a0\u201cEl \u00a0enano\u201d \u00a0fue \u00a0el \u00a0organizador \u00a0del \u00a0acto \u00a0delictivo, \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 visitas \u00a0 que \u00a0 hac\u00eda \u00a0 a \u00a0 la \u00a0casa \u00a0de \u00a0William \u00a0 Omar \u00a0y \u00a0Carmen \u00a0Cristina, \u00a0pero \u00a0olvida \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0era \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0frecuentaba dicha \u00a0vivienda, \u00a0y que nunca permaneci\u00f3 all\u00ed m\u00e1s de diez minutos. Por el contrario, \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica y las reglas de la experiencia ense\u00f1an que los organizadores \u00a0y \u00a0autores de los hechos fueron \u201cGaleano\u201d y su compa\u00f1era, quienes conoc\u00edan \u00a0la vivienda y sus moradores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; Los juzgadores infieren que los testimonios \u00a0rendidos \u00a0por Blanca Edith Pino Gonz\u00e1lez y Constantino \u00a0Cruz \u00a0Pardo \u00a0son \u00a0seguros, \u00a0precisos y espont\u00e1neos, y \u00a0merecen \u00a0toda \u00a0credibilidad, \u00a0\u201ca \u00a0lo \u00a0cual discrepo por error en la inferencia \u00a0l\u00f3gica\u201d, \u00a0porque \u00a0no es natural que una persona que tiene conocimiento de los \u00a0pormenores \u00a0de \u00a0un \u00a0acto \u00a0delictivo en potencia, contra una persona conocida, no \u00a0los \u00a0denuncie \u00a0ante las autoridades respectivas. La sana l\u00f3gica ense\u00f1a que una \u00a0persona \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0es merecedora de credibilidad, y que debi\u00f3 haber participado \u00a0en \u00a0los hechos para tener conocimiento de tantos detalles, \u201cconcluy\u00e9ndose que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 la apreciaci\u00f3n de los indicios, en el ejercicio de la \u00a0discrecionalidad \u00a0reglada \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, pues como se sabe no \u00a0contempl\u00f3 \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0ni dedujo jerarqu\u00edas seg\u00fan el grado de aproximaci\u00f3n a \u00a0la certeza que brind\u00f3 al indicio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la sentencia impugnada, y en su lugar absolver al \u00a0procesado de los cargos imputados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0debe prosperar, por defectos de \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0 y \u00a0porque \u00a0el\u00a0 \u00a0demandante \u00a0entremezcla \u00a0de \u00a0manera \u00a0inadecuada \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0debieron \u00a0ser planteados en cargos distintos. Asegura que tras la \u00a0invocaci\u00f3n, \u00a0 por \u00a0ejemplo, \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0por \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0correspond\u00eda\u00a0 \u00a0indicar \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0fueron \u00a0tergiversadas, pero esta \u00a0labor \u00a0no \u00a0fue\u00a0 \u00a0abordada \u00a0por \u00a0la casacionista, habi\u00e9ndose conformado con \u00a0proponerlo, \u00a0para \u00a0mencionar en seguida en su desarrollo, \u201cla ocurrencia de un \u00a0equ\u00edvoco en la labor propia de la prueba indiciaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha fundamentaci\u00f3n no puede ser tenida como \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0primer \u00a0enunciado, \u00a0por corresponder a un falso raciocinio, que \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0demostrado, porque para ello era preciso que se acreditara cu\u00e1l de \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0sistema \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica fue \u00a0desconocido, \u00a0y \u00a0la \u00a0demandante \u00a0no \u00a0acomete \u00a0este trabajo. Y mal puede se\u00f1alar \u00a0estos \u00a0\u201cdos sentidos\u201d de la violaci\u00f3n como si fuera uno solo, pues mientras \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0implica \u00a0la confrontaci\u00f3n del contenido de la \u00a0prueba \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0present\u00f3 \u00a0el fallador, el falso raciocinio \u00a0guarda \u00a0relaci\u00f3n con la utilizaci\u00f3n de los criterios de apreciaci\u00f3n racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sorprende adem\u00e1s la ausencia de l\u00f3gica en la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0discurso, \u00a0pues \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que habla de \u201cinvalidar\u201d el \u00a0fallo, \u00a0 critica \u00a0 el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0alude \u00a0a una pretendida interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, haciendo que no \u00a0se \u00a0cumpla \u00a0el requisito formal de claridad, requerido para su estudio. Es m\u00e1s, \u00a0la \u00a0censura \u00a0termin\u00f3 \u00a0convirti\u00e9ndose en una cr\u00edtica a la credibilidad que los \u00a0juzgadores \u00a0le dieron a los testimonios de Blanca Edith \u00a0Pino \u00a0y \u00a0Constantino \u00a0Cruz \u00a0Pardo, \u00a0precedida \u00a0de \u00a0una \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0insular \u00a0y \u00a0particular \u00a0de los mismos, sin atender que del conjunto \u00a0probatorio, \u00a0y \u00a0de \u00a0las contradicciones del procesado, se estableci\u00f3 la certeza \u00a0de \u00a0 su \u00a0 responsabilidad \u00a0 en \u00a0los \u00a0hechos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u201cestaba orientada al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o la construcci\u00f3n del indicio, el ataque pudo \u00a0hacerlo \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0se\u00f1alando \u00a0los \u00a0errores \u00a0por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o bien frente al \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la inferencia l\u00f3gica, lo que tampoco se ocup\u00f3 de hacer, con lo \u00a0cual, \u00a0tampoco \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0este \u00a0(sic) , el sentido del quebranto y menos \u00a0a\u00fan \u00a0ocuparse \u00a0de \u00a0ello, \u00a0so \u00a0pena \u00a0de vulnerar el principio de limitaci\u00f3n que \u00a0orienta la casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 que \u00a0el \u00a0camino \u00a0escogido \u00a0por \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0es \u00a0equivocado, \u00a0y \u00a0que \u00a0no resulta pertinente hacerle juego a sus \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a la valoraci\u00f3n que los falladores hicieron de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0en el sentido de que no se indag\u00f3 sobre el \u201cFlaco\u201d, o que no \u00a0coinciden \u00a0los \u00a0apodos \u00a0del implicado, porque estas presuntas inconsistencias no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0motivo \u00a0de \u00a0estudio en casaci\u00f3n, \u201cque se ocupa exclusivamente de \u00a0errores \u00a0relativos \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0que \u00a0no le es propio \u00a0convertirse \u00a0en \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia \u00a0que \u00a0prolongue \u00a0la controversia de las \u00a0pruebas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La verdad es que el juzgador de segundo grado \u00a0hizo \u00a0un \u00a0estudio \u00a0acertado \u00a0del \u00a0conjunto probatorio, y no deja de tener raz\u00f3n \u00a0cuando \u00a0sostiene \u00a0que la l\u00f3gica y la experiencia indican que tantos detalles de \u00a0lo \u00a0sucedido, \u00a0\u201cno \u00a0es \u00a0posible \u00a0darlos por quien apenas supo por versi\u00f3n del \u00a0autor, \u00a0lo \u00a0que \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0no \u00a0requiere \u00a0esfuerzo, \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0restantes \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0lo vinculan con lo ocurrido, que fue \u00e9l y no el mencionado \u00a0\u2018flaco\u2019 \u00a0 \u00a0 quien \u00a0 \u00a0particip\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0il\u00edcito\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita a la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0casacionista acusa la sentencia impugnada \u00a0de \u00a0violar \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0debido \u00a0a errores de hecho por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0Este \u00a0planteamiento \u00a0impon\u00eda demostrar que los \u00a0juzgadores \u00a0distorsionaron \u00a0el \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico de las pruebas, haci\u00e9ndoles \u00a0decir \u00a0lo que no dicen, por una cualquiera de las siguientes razones: (1) porque \u00a0realizaron \u00a0una lectura equivocada de su texto (distorsi\u00f3n por transmutaci\u00f3n), \u00a0(2) \u00a0porque hicieron agregados o adiciones que no corresponden a su materialidad \u00a0(distorsi\u00f3n \u00a0por \u00a0adici\u00f3n), \u00a0o \u00a0(3) \u00a0porque \u00a0omitieron tener en cuenta apartes \u00a0importantes \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0contenido \u00a0 \u00a0(distorsi\u00f3n \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0supresi\u00f3n \u00a0 \u00a0o \u00a0cercenamiento).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0referidas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0es \u00a0acreditada \u00a0por la impugnante. Sus alegaciones, como acertadamente lo postula la \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, involucran no solo ataques de naturaleza distinta al \u00a0que\u00a0 \u00a0inicialmente \u00a0anuncia, \u00a0sino \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0variada \u00a0\u00edndole, que \u00a0debieron \u00a0 ser \u00a0 propuestas \u00a0en \u00a0cargos \u00a0separados, \u00a0o \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0causales \u00a0diferentes. \u00a0De \u00a0manera \u00a0general, \u00a0puede \u00a0decirse \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo involucra tres \u00a0aspectos: \u00a0De \u00a0una \u00a0parte, \u00a0cuestiona \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0actividad probatoria de la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0frente a las citas que el procesado hizo en indagatoria; de otra, la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Blanca \u00a0 Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Constantino \u00a0 Cruz \u00a0 Pardo, \u00a0y \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0l\u00f3gico \u00a0inferencial realizados por los juzgadores, por considerarlos \u00a0equivocados.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el primer caso, se estar\u00eda en presencia de \u00a0un \u00a0error \u00a0in \u00a0procedendo, o de actividad procesal, por violaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0que \u00a0el casacionista no desarrolla, y que adem\u00e1s \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0planteado al amparo de la causal tercera. En los restantes (segundo \u00a0y \u00a0tercero), \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0error in iudicando, susceptible de ser propuesto al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, como error de hecho por falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0resulta \u00a0ser \u00a0distinto \u00a0del denominado de identidad, en cuanto \u00a0surge \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0o \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia) \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n que hace del m\u00e9rito persuasivo de las pruebas, \u00a0o \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0construcci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inferencias \u00a0 \u00a0l\u00f3gicas \u00a0 de \u00a0 contenido \u00a0probatorio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preciso \u00a0es \u00a0recordar que la diferencia entre \u00a0estas \u00a0dos \u00a0especies de errores\u00a0 la fija el objeto sobre el cual recae y el \u00a0momento \u00a0en que se produce. Mientras el de identidad se presenta por distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0 contenido \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba, \u00a0 el \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0deriva \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica. Por eso ha sido dicho que \u00a0mientras \u00a0el \u00a0primero \u00a0(de identidad) es de car\u00e1cter objetivo contemplativo, el \u00a0segundo \u00a0(de \u00a0raciocinio) \u00a0es \u00a0de valoraci\u00f3n cr\u00edtica, y presupone una correcta \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 contenido \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien. \u00a0Las \u00a0inconsistencias del libelo \u00a0derivan \u00a0no \u00a0solo \u00a0de \u00a0la \u00a0indebida \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pretensiones \u00a0dis\u00edmiles. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0provienen de la ausencia de fundamentaci\u00f3n de los ataques, y la falta \u00a0de \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0trascendencia. Al cuestionar por ejemplo la actividad \u00a0probatoria \u00a0de la Fiscal\u00eda, la casacionista se limita a destacar el hecho de no \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0gestiones \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0localizar \u00a0\u201cEl \u00a0flaco\u201d, \u00a0a quien \u00a0Oviedo \u00a0 \u00a0Azuaje \u00a0 acus\u00f3 \u00a0inicialmente \u00a0de \u00a0ser \u00a0uno de los autores de los hechos, pero no explica de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0dicha \u00a0omisi\u00f3n \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0afectado \u00a0las \u00a0garant\u00edas fundamentales, o \u00a0incidido \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0sin la cual no resulta \u00a0posible \u00a0determinar \u00a0si la irregularidad puede o no tener efectos invalidatorios \u00a0(art\u00edculo 88 del Decreto 2700 de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n \u00a0 similar \u00a0 se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0cuestiona \u00a0la apreciaci\u00f3n que los juzgadores hicieron del m\u00e9rito persuasivo de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Blanca \u00a0Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez y \u00a0Constantino \u00a0Cruz \u00a0Pardo. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0de no demostrar de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0los \u00a0juzgadores desconocieron las reglas de la sana cr\u00edtica en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0m\u00e9rito, \u00a0nada \u00a0dice \u00a0sobre la trascendencia del yerro. Sus \u00a0argumentaciones, \u00a0se \u00a0circunscriben \u00a0a \u00a0la afirmaci\u00f3n de que la valoraci\u00f3n del \u00a0Tribunal \u00a0es \u00a0equivocada, porque resulta \u201cabsurdo\u201d que alguien que comete un \u00a0delito \u00a0revele \u00a0lo \u00a0ocurrido a otras personas poniendo en peligro su libertad, y \u00a0porque \u00a0no \u00a0es \u00a0racional \u00a0que \u00a0alguien \u00a0que \u00a0ha tenido conocimiento de la futura \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0il\u00edcito, \u00a0omita \u00a0informar \u00a0del \u00a0hecho \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas afirmaciones est\u00e1n lejos de constituir \u00a0m\u00e1ximas \u00a0incontrastables \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0como \u00a0pareciera \u00a0entenderlo \u00a0la \u00a0casacionista. \u00a0Verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0los \u00a0delincuentes, \u00a0para protegerse, procuran no \u00a0comprometer \u00a0su \u00a0responsabilidad revelando sus actividades delictivas a terceras \u00a0personas, \u00a0pero \u00a0ello \u00a0no \u00a0quiere decir que nunca lo hagan. Con frecuencia estas \u00a0situaciones \u00a0 se \u00a0 presentan, \u00a0 dependiendo \u00a0de \u00a0m\u00faltiples \u00a0factores, \u00a0como \u00a0su \u00a0personalidad, \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0\u00e1nimo, \u00a0cargos de conciencia, manifestaciones de \u00a0autosuficiencia, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que la testigo Blanca \u00a0 Edith \u00a0 Pino \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0guard\u00f3 \u00a0inicialmente \u00a0 silencio \u00a0 sobre \u00a0 los \u00a0 planes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 familia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0P\u00e1ez, \u00a0pero \u00a0no \u00a0por ello puede \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0miente, \u00a0porque \u00a0las \u00a0personas \u00a0no \u00a0act\u00faan \u00a0siempre de la misma \u00a0manera, \u00a0 y \u00a0porque \u00a0la \u00a0declarante \u00a0explic\u00f3, \u00a0en \u00a0forma\u00a0 \u00a0razonable, \u00a0que \u00a0inicialmente \u00a0no le prest\u00f3 atenci\u00f3n a la propuesta, y que solo vino a advertir \u00a0su \u00a0seriedad \u00a0al \u00a0enterarse \u00a0por la radio de lo sucedido, siendo entonces cuando \u00a0decidi\u00f3 denunciar el hecho.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma tambi\u00e9n la impugnante que los testigos \u00a0Blanca \u00a0Edith Pino Gonz\u00e1lez y Constantino Cruz Pardo, \u00a0difieren \u00a0 en \u00a0 la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0hacen \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0cabello \u00a0de \u00a0la \u00a0persona \u00a0a \u00a0quien \u00a0distinguen como \u201cEl \u00a0enano\u201d, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0sus apodos, y que una correcta inferencia l\u00f3gica \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0que se refieren a sujetos distintos. Esta apreciaci\u00f3n carece \u00a0igualmente \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0porque \u00a0los \u00a0referidos testigos en la diligencia de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila de personas coincidieron en se\u00f1alar al implicado\u00a0 \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje \u00a0como \u00a0\u201cEl \u00a0enano\u201d, \u00a0el \u00a0mismo \u00a0al \u00a0cual \u00a0hab\u00edan \u00a0aludido \u00a0en \u00a0sus \u00a0testimonios, quedando \u00a0superada, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0cualquier \u00a0duda \u00a0que pudiera haberse presentado al \u00a0respecto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, as\u00ed mismo, que el Tribunal puso en \u00a0boca \u00a0 de \u00a0 Oviedo \u00a0 Azuaje \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0no hizo, al asegurar que lo narrado en su primera ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0lo \u00a0realizado \u00a0realmente \u00a0por \u00a0\u00e9l como autor \u00a0material \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0no siendo ello cierto. Esta apreciaci\u00f3n es de igual \u00a0manera \u00a0equivocada, \u00a0porque las afirmaciones que el ad quem hace no las atribuye \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0sino \u00a0que \u00a0corresponden a \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0inferencial \u00a0derivadas \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis del conjunto \u00a0probatorio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 es \u00a0 cierto \u00a0 que \u00a0 Blanca \u00a0Edith \u00a0Pino \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0incurra en \u00a0contradicciones \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 forma \u00a0 como \u00a0 conoci\u00f3 \u00a0a \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje, \u00a0pues \u00a0la \u00a0testigo siempre \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haber \u00a0visto \u00a0por \u00a0primera vez \u201cEl enano\u201d aproximadamente un mes \u00a0antes \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de la familia S\u00e1nchez P\u00e1ez (fls.125 del \u00a0cuaderno \u00a0No.1). \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0difiere \u00a0de la verdad procesal la afirmaci\u00f3n que se \u00a0hace, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que el Tribunal se equivoca al se\u00f1alar al procesado \u00a0como \u00a0organizador \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0dice \u00a0todo lo contrario: que \u00a0William \u00a0Omar \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y Carmen Cristina P\u00e1ez Anave \u00a0deb\u00edan \u00a0 responder \u00a0en \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0ideadores \u00a0y \u00a0organizadores \u00a0del \u00a0plan \u00a0criminal, \u00a0y \u00a0Edgar Asdr\u00fabal \u00a0Oviedo \u00a0Azuaje como uno de los autores materiales. Y no \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho de desconocer este \u00faltimo el interior de la casa de la v\u00edctima, \u00a0puede \u00a0ponerse \u00a0en \u00a0duda \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el crimen, como lo insin\u00faa la \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad \u00a0se pronunciar\u00e1\u00a0 en forma definitiva sobre la redosificaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0pena \u00a0realizada por el Juez de primera instancia con motivo de la entrada en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0nuevo C\u00f3digo (fls.63 y 67 del cuaderno de la Corte), teniendo en \u00a0cuenta \u00a0 que \u00a0 la \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0sufrir\u00e1 \u00a0modificaciones \u00a0 con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL, o\u00eddo el concepto de la Procuradora Primera \u00a0Delegada, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de \u00a0origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA\u00a0 \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15797 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 95 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5809","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5809","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5809"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5809\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}