{"id":5789,"date":"2023-09-08T16:23:48","date_gmt":"2023-09-08T16:23:48","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1563326-09-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:48","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:48","slug":"1563326-09-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1563326-09-02\/","title":{"rendered":"15633(26-09-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15633 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 115 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 veintis\u00e9is \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Revisa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado del 26 de agosto de 1998, proferida por el extinto \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el fallo dictado por un \u00a0Juzgado \u00a0Regional de Bogot\u00e1 condenando a ALFREDO ELIAS \u00a0RUBIANO \u00a0CAICEDO \u00a0y \u00a0Jairo \u00a0Rubiel \u00a0P\u00e1ez \u00a0a las penas \u00a0principales \u00a0de \u00a022 \u00a0y \u00a020 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa por el equivalente a 100 y \u00a066.66 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales, respectivamente, como coautores del delito \u00a0de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Hacia las 9:45 de la noche del 28 de abril de \u00a01990, \u00a0en \u00a0el \u00a0vecindario del corregimiento Miraflores, Guaviare, se escuch\u00f3 la \u00a0detonaci\u00f3n \u00a0de \u00a0varios \u00a0disparos producidos por arma de fuego, ante lo cual una \u00a0patrulla \u00a0 del \u00a0 Ej\u00e9rcito \u00a0 Nacional \u00a0adscrita \u00a0a \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0del \u00a0Comando \u00a0Contraguerrilla, \u00a0all\u00ed \u00a0acantonada, \u00a0hizo \u00a0una \u00a0ligera inspecci\u00f3n sin advertir \u00a0novedad \u00a0alguna. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0amanecer \u00a0del siguiente d\u00eda fue hallado el \u00a0cuerpo \u00a0sin \u00a0vida \u00a0del \u00a0universitario \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Cadena \u00a0Galviz, quien para \u00a0entonces \u00a0fung\u00eda \u00a0como \u00a0Juez \u00a0Promiscuo \u00a0Territorial de esa misma localidad, el \u00a0cual \u00a0 presentaba \u00a0 varios \u00a0orificios \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0el \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n fue \u00a0planteada \u00a0la hip\u00f3tesis de que la muerte del juez Cadena Galviz fue determinada \u00a0por \u00a0el \u00a0entonces \u00a0subteniente \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0Nacional \u00a0ALFREDO EL\u00cdAS RUBIANO \u00a0CAICEDO, \u00a0quien a la saz\u00f3n se desempe\u00f1aba como Comandante de una Compa\u00f1\u00eda de \u00a0Contraguerrilla \u00a0con base en ese lugar, y que la misma hab\u00eda sido ejecutada por \u00a0los \u00a0soldados \u00a0bajo \u00a0su \u00a0mando \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0L\u00f3pez y Jairo Rubiel P\u00e1ez, y \u00a0motivada \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 desavenencias \u00a0 suscitadas \u00a0 a \u00a0 ra\u00edz \u00a0de \u00a0una \u00a0presunta \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0pretend\u00eda \u00a0iniciar \u00a0por ciertos \u00a0procedimientos irregulares del oficial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0investigaci\u00f3n fue asumida por un Fiscal \u00a0Regional, \u00a0quien \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0escuchar \u00a0en \u00a0indagatoria al subteniente ALFREDO \u00a0EL\u00cdAS \u00a0RUBIANO \u00a0CAICEDO, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n del 1\u00ba de noviembre de 1995 le \u00a0defini\u00f3 \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0beneficio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante providencia de fecha 12 de junio de \u00a01996, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda de primera instancia calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0precluir \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0apelada \u00a0por el \u00a0Procurador \u00a087 \u00a0en lo Judicial Penal fue revocada por la Fiscal\u00eda Delegada ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0agosto de 1996 y en su lugar se acus\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0ALFREDO EL\u00cdAS RUBIANO CAICEDO y Jairo Rubiel P\u00e1ez por el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0por las circunstancias de los numerales 4\u00ba, 6\u00ba, y 7\u00ba del \u00a0art\u00edculo 324 del anterior C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Surtido \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite pertinente, el 5 de septiembre de 1997 el Juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0a \u00a0las \u00a0penas principales arriba \u00a0especificadas \u00a0como \u00a0coautores \u00a0del delito de homicidio causado en la persona de \u00a0un \u00a0funcionario \u00a0de la Rama Judicial, tipificado en el art\u00edculo 8\u00ba del decreto \u00a02790 \u00a0de 1990, decisi\u00f3n que al ser impugnada por el procesado RUBIANO CAICEDO y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente el extinto Tribunal Nacional mediante la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ahora \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0cargos \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0plantea el defensor del procesado ALFREDO ELIAS RUBIANO CAICEDO contra \u00a0la sentencia impugnada, que desarrolla de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0sentencia \u00a0es violatoria por v\u00eda indirecta de la ley sustancial \u00a0por \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia al haberse dejado de apreciar importantes \u00a0elementos de prueba que obran en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0orden \u00a0a \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n del cargo, empieza destacando que no \u00a0puede \u00a0\u201caceptar de ninguna manera la conclusi\u00f3n a la \u00a0que \u00a0se \u00a0llega \u00a0en \u00a0el fallo impugnado\u201d, en cuanto se \u00a0determina \u00a0con certeza que la raz\u00f3n que tuvo el procesado ALFREDO ELIAS RUBIANO \u00a0CAICEDO \u00a0para \u00a0disponer \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del juez, lo constituy\u00f3 el hecho de que el \u00a0funcionario \u00a0 asesinado \u00a0 hab\u00eda \u00a0 \u201cacogido \u00a0algunas \u00a0inconformidades\u201d \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 comunidad \u00a0 por \u00a0 una \u00a0\u201cauto-toma\u201d del Ej\u00e9rcito \u00a0Nacional, \u00a0operativo \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0se dice resultaron lesionadas algunas \u00a0personas \u00a0con \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0disgusto que le \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0del \u00a0d\u00eda \u00a028 \u00a0de abril de 1990, \u00a0precisamente \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda del crimen, el Teniente RUBIANO hubiera decomisado \u00a0un \u00a0importante \u00a0cargamento \u00a0de coca\u00edna, concluyendo los juzgadores que la causa \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte se debi\u00f3 a \u201clos conflictos personales \u00a0suscitados entre los dos funcionarios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre este aspecto, dice, por ninguna parte \u00a0milita \u00a0prueba \u00a0que \u00a0permita \u00a0inferir \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Cadena haya recriminado al \u00a0Teniente \u00a0 RUBIANO \u00a0 por \u00a0sus \u00a0procederes \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0se \u00a0haya \u00a0desencadenado \u00a0\u00e1nimo adverso por parte del oficial hacia el primero; cuando, en \u00a0cambio, \u00a0obran \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0dejan apreciar un trato respetuoso por parte \u00a0del Juez hacia la fuerza p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido, \u00a0agrega, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0omiti\u00f3 apreciar las siguientes pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Declaraci\u00f3n del se\u00f1or corregidor Mauro \u00a0Restrepo, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0una \u00a0reuni\u00f3n \u00a0celebrada \u00a0en \u00a0el \u00a0corregimiento, \u00a0pocos \u00a0d\u00edas \u00a0antes \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, el Juez pidi\u00f3 la palabra, \u00a0defendi\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0Fuerzas Armadas y amonest\u00f3 al ciudadano H\u00e9ctor Guavita para \u00a0que \u00a0no \u00a0motivara \u00a0la discordia entre la fuerza p\u00fablica y la comunidad. De esta \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 se \u00a0infiere \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0cordial \u00a0entre \u00a0la \u00a0Fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0acantonada \u00a0en Miraflores, con el Teniente RUBIANO a la cabeza, y el funcionario \u00a0judicial asesinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0El testimonio de la M\u00e9dica del Hospital \u00a0de \u00a0Miraflores, \u00a0Doctora Amanda Iris Alfonso Garc\u00eda, quien informa que la noche \u00a0del \u00a0crimen \u00a0estuvieron \u00a0en \u00a0las \u00a0dependencias del Hospital, el Juez Cadena y el \u00a0Teniente \u00a0RUBIANO \u00a0en compa\u00f1\u00eda de otras personas, estableci\u00e9ndose entre ellos \u00a0un \u00a0\u201cdi\u00e1logo \u00a0normal, amable y ameno\u201d, sin presentarse ninguna discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De all\u00ed que no puede darse cr\u00e9dito a la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0rinde \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Guavita \u00a0quien \u00a0ha manifestado su \u201caf\u00e1n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0enfrentar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0 \u00a0con \u00a0 las \u00a0 fuerzas \u00a0Armadas\u201d, \u00a0personaje \u00e9ste que adem\u00e1s es miembro de \u00a0la \u00a0Uni\u00f3n Patri\u00f3tica y le asist\u00edan motivos serios de animadversi\u00f3n en contra \u00a0del \u00a0Juez vilmente asesinado quien en sus intervenciones p\u00fablicas manifest\u00f3 su \u00a0firme \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0perseguir \u00a0el narcotr\u00e1fico en forma decidida;\u00a0 ello \u00a0evidentemente \u00a0tocaba los intereses de la subversi\u00f3n y de quienes trabajaban en \u00a0el tr\u00e1fico de estupefacientes de consuno con la guerrilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0El \u00a0testimonio \u00a0de Luz Nancy Cruz, quien \u00a0confirma \u00a0 lo \u00a0asegurado \u00a0por \u00a0la \u00a0m\u00e9dica \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0animadversi\u00f3n entre el Oficial y la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0La \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0rinde \u00a0el Celador del \u00a0Hospital \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Ra\u00fal \u00a0Espitia \u00a0Mora, \u00a0quien \u00a0refiere que no se dio cuenta de \u00a0ninguna discusi\u00f3n entre el Teniente y el Juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) La declaraci\u00f3n del suboficial Juan Carlos \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Florez, \u00a0qui\u00e9n \u00a0tambi\u00e9n \u00a0describi\u00f3 \u00a0buenas \u00a0relaciones entre el Juez \u00a0Cadena \u00a0y \u00a0los \u00a0miembros \u00a0del \u00a0Ej\u00e9rcito, por lo que mal podr\u00eda haber conflicto \u00a0derivado \u00a0del operativo de decomiso de 114 kilos de coca\u00edna que se present\u00f3 en \u00a0la \u00a0 \u00a0ma\u00f1ana \u00a0 del \u00a0 d\u00eda \u00a0 del \u00a0 crimen \u00a0 del \u00a0 funcionario \u00a0 judicial, \u00a0 pues \u00a0RUBIANO \u00a0 \u201cno \u00a0tuvo \u00a0el \u00a0mando \u00a0de \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n de decomiso y captura de los \u00a0responsables, \u00a0pues ello fue dirigido por el Teniente Carlos Ramiro Rinc\u00f3n, por \u00a0su \u00a0antig\u00fcedad\u201d, \u00a0no \u00a0debiendo \u00a0olvidarse \u00a0que este \u00a0\u00faltimo \u00a0puso \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del Juez Especializado de San Jos\u00e9 del Guaviare \u00a0tanto \u00a0la \u00a0droga \u00a0como \u00a0los capturados, de donde \u201cmal \u00a0podr\u00eda \u00a0enojarse \u00a0el Juez Cadena, si no ten\u00eda la competencia para adelantar la \u00a0investigaci\u00f3n\u201d, \u00a0y en ese orden no hubo oportunidad \u00a0de conflicto entre los funcionarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste en que el fallo ignor\u00f3 por completo \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0citadas que conducen en forma vehemente a demostrar \u00a0que \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0entre el sentenciado RUBIANO CAICEDO y el Juez Cadena eran \u00a0muy \u00a0buenas, \u00a0sin que existiera ning\u00fan tipo de enemistad que se constituyera en \u00a0el \u00a0motivo \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio. Por ello la sentencia es violatoria de la \u00a0ley \u00a0sustancial al considerar que exist\u00edan los presupuestos procesales exigidos \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal para proferir el fallo \u00a0condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Critica que el Tribunal para llegar al estado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0autor\u00eda intelectual del procesado RUBIANO CAICEDO, haya \u00a0dado \u00a0total cr\u00e9dito a los testimonios de Reynel Beltr\u00e1n L\u00f3pez; al testigo que \u00a0declar\u00f3 \u00a0bajo \u00a0reserva \u00a0de \u00a0identidad \u00a0el 21 de septiembre de 1995, que obra al \u00a0folio \u00a0130 \u00a0del \u00a0cuaderno de copias No. 3; a la versi\u00f3n de Manuel Eduardo Pardo \u00a0Castillo \u00a0quien \u00a0declar\u00f3 \u00a0en \u00a0febrero \u00a09 \u00a0de \u00a01996;\u00a0 y, finalmente, a otro \u00a0testigo \u00a0bajo \u00a0reserva que declar\u00f3 el 22 de febrero de 1996. Tales testigos son \u00a0todos \u00a0soldados regulares del Ej\u00e9rcito, seg\u00fan se desprende del contexto de las \u00a0declaraciones, \u00a0siendo \u00a0tres \u00a0de \u00a0ellos \u00a0los \u00a0que \u00a0sindican \u00a0al Teniente RUBIANO \u00a0CAICEDO \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0 intelectual, \u00a0al \u00a0escoger \u00a0a \u00a0dos \u00a0de \u00a0sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0-soldados- \u00a0 \u00a0para \u00a0 que \u00a0realizaran \u00a0 \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201ctrabajito\u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 era \u00a0 otro \u00a0 que \u00a0 asesinar \u00a0 al \u00a0 funcionario \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0Impugnante es evidente que los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo \u00a0adolecen \u00a0de \u00a0\u201cimprecisiones, \u00a0vaguedades \u00a0y \u00a0de \u00a0mentiras \u00a0grav\u00edsimas\u201d, adem\u00e1s de \u00a0que \u00a0 hacen \u00a0 \u201calgunas \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0entra\u00f1an \u00a0posturas \u00a0absurdas \u00a0que \u00a0atentan \u00a0contra la l\u00f3gica\u201d, \u00a0que \u00a0dice \u00a0demostrar\u00e1 \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo cargo, advirti\u00e9ndose en dos de ellos un \u00a0inter\u00e9s en favorecer a Reynel Beltr\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 fueron \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0versiones \u00a0que rindieron el soldado Jos\u00e9 Orlando Pi\u00f1eros (fl. 116 del cuaderno \u00a0No. \u00a04), el suboficial Juan Carlos Rinc\u00f3n Florez (fl. 118 idem), Leonardo Fabio \u00a0Rengifo \u00a0(fl. \u00a0121 \u00a0idem) \u00a0y \u00a0Ricardo \u00a0Mu\u00f1et\u00f3n \u00a0D\u00edaz \u00a0(fl. \u00a015 de un cuaderno \u00a0peque\u00f1o \u00a0original \u00a0sin numerar), con las que se desvirt\u00faa en forma categ\u00f3rica \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0de responsabilidad penal y se establece que no es cierto que se \u00a0hubiese \u00a0hecho \u00a0formar \u00a0a los soldados para sacar a dos de ellos, voluntarios, a \u00a0fin \u00a0de \u00a0cometer \u00a0el \u00a0crimen, \u00a0pues estaba prohibida la formaci\u00f3n, as\u00ed como la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0permisos \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0esos \u00a0d\u00edas \u00a0hab\u00edan \u00a0atacado a la \u00a0Polic\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0guerrilla \u00a0hab\u00eda \u00a0destruido \u00a0la \u00a0base. \u00a0Tampoco \u00a0es cierto que \u00a0existieran \u00a0armas \u00a0decomisadas \u00a0y \u00a0Rengifo \u00a0fue enf\u00e1tico al se\u00f1alar que jam\u00e1s \u00a0recibi\u00f3 \u00a0orden \u00a0de \u00a0asesinar \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0y que tampoco sali\u00f3 a \u00a0disfrutar de permiso por esos d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Sentenciador s\u00f3lo tuvo en cuenta la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo, cuando lo cierto es que jur\u00eddicamente debe apreciar tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0 de \u00a0 descargo, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 conjunta, \u00a0para \u00a0poder \u00a0dispensar \u00a0justicia \u00a0correctamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De suerte que el error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n denunciando determin\u00f3 que el Sentenciador \u00a0desconociera \u00a0 e \u00a0 inaplicara \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 254 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que le impone la obligaci\u00f3n de apreciar todo el conjunto \u00a0probatorio. \u00a0El \u00a0error \u00a0tambi\u00e9n condujo a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a01\u00ba\u00a0 \u00a0del Decreto 099 de 1991 que modific\u00f3 el art\u00edculo 8 del Decreto 2790 \u00a0de \u00a01990, y a que se dejara de aplicar en su lugar el art\u00edculo 445 del estatuto \u00a0procesal \u00a0entonces \u00a0vigente, \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de la duda que es un \u00a0derecho sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0pide \u00a0que \u00a0se case la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0absolver \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0al \u00a0condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal primera, cuerpo segundo, del art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0derogado \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatoria \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0el \u00a0sentenciador no \u00a0observ\u00f3 \u00a0correctamente las reglas de la ciencia, de la l\u00f3gica \u00a0y de la experiencia del modo que lo dispone el art\u00edculo 254 idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0orden \u00a0a \u00a0la sustentaci\u00f3n del cargo \u00a0empieza \u00a0criticando \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0vertida \u00a0por Reynel Beltr\u00e1n al folio 125 del \u00a0cuaderno \u00a0de \u00a0copias \u00a0No. \u00a03, la cual \u201cdestila odio y \u00a0animadversi\u00f3n\u201d \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0deduce \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 propia \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cmuchos \u00a0le ten\u00edamos odio y rabia\u201d porque \u00a0recib\u00edan malos tratos del Teniente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tal \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 es \u00a0contraria \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0del \u00a0soldado \u00a0Ricardo Mu\u00f1et\u00f3n (fl. 15 del cuaderno peque\u00f1o sin \u00a0numerar), \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 que el Teniente \u201cera muy \u00a0correcto \u00a0y \u00a0lo \u00a0trataba \u00a0a \u00a0uno \u00a0bien\u201d, del Cabo del \u00a0Ej\u00e9rcito \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Florez \u00a0quien \u00a0sostuvo \u00a0que hab\u00eda un grupo de \u00a0soldados \u00a0indisciplinados \u00a0que \u00a0se \u00a0evad\u00edan \u00a0del \u00a0cuartel, \u00a0se \u00a0emborrachaban y \u00a0fomentaban \u00a0la \u00a0indisciplina, \u00a0entre \u00a0los \u00a0que se encontraba precisamente Reynel \u00a0Beltr\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, otro aspecto a tener en cuenta en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0es que a pesar de haber sido \u00a0identificado \u00a0 y \u00a0reconocido \u00a0en \u00a0fotograf\u00edas \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0autores \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0no \u00a0se \u00a0auto-incrimin\u00f3, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se\u00f1al\u00f3 a los soldados P\u00e1ez y \u00a0Rengifo como autores materiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tales \u00a0 aspectos \u00a0 no \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0por \u00a0el Tribunal, quien le otorga plena credibilidad a su versi\u00f3n \u00a0debilitada, \u00a0y \u00a0ello \u00a0se \u00a0presenta \u00a0\u201ccontrariando los \u00a0principios que fundamentan la sana cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0mismo \u00a0sucede \u00a0con las declaraciones que \u00a0rinden \u00a0los \u00a0soldados \u00a0bajo reserva de identidad \u201cuno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0corresponde al de Manuel Eduardo Pardo Castillo, quien vuelve a \u00a0declarar \u00a0 sin \u00a0 reserva \u00a0 y \u00a0 acepta \u00a0que \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0declarado\u201d; \u00a0a \u00a0quienes \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0les \u00a0da \u00a0total \u00a0cr\u00e9dito en cuanto a la \u00a0imputaci\u00f3n\u00a0 \u00a0que hacen contra RUBIANO CAICEDO sin reparar que no es cierto \u00a0que \u00a0se haya hecho formaci\u00f3n ese d\u00eda y que tampoco se concedi\u00f3 licencia a los \u00a0soldados \u00a0ejecutores \u00a0del crimen, ni se utilizaron armas decomisadas, hechos que \u00a0son \u00a0 \u00a0 todos \u00a0 \u00a0 desvirtuados. \u00a0 \u00a0 Tales \u00a0 \u00a0versiones \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0\u201ctrasunto \u00a0fiel \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n\u201d; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0provienen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201csospechosos\u201d que se presentan a declarar \u00a0pretextando \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0Reynel, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0asiste \u00a0un \u00a0\u201cmarcado \u00a0inter\u00e9s en favorecerlo\u201d, siendo \u00a0uno de los autores materiales del crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los referidos testigos de cargo afirmaron \u00a0que \u00a0 los \u00a0 ejecutores \u00a0 del \u00a0 crimen, \u00a0 esto \u00a0es, \u00a0P\u00e1ez \u00a0y \u00a0Rengifo \u00a0-a \u00a0quien \u00a0parad\u00f3jicamente \u00a0no se vincul\u00f3 a la investigaci\u00f3n- al otro d\u00eda de los hechos \u00a0se \u00a0declaraban \u00a0p\u00fablicamente \u00a0autores \u00a0de \u00a0la muerte del Juez Cadena, pero ello \u00a0evidentemente \u00a0atropella \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica porque no es usual que \u00a0quienes \u00a0cometan \u00a0tales \u00a0hechos \u00a0lo divulguen, ello pugna con la raz\u00f3n y con la \u00a0l\u00f3gica;\u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0modo \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 error \u00a0 in \u00a0iudicando \u00a0 se \u00a0 materializa \u00a0como \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0\u201cal \u00a0darles \u00a0un valor probatorio del cual \u00a0carecen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De otro lado, las versiones de cargo que \u00a0rinden \u00a0los \u00a0soldados \u00a0Pardo \u00a0Castillo \u00a0y quien declara con identidad reservada, \u00a0difieren \u00a0de las declaraciones, tambi\u00e9n de cargo, que rinden Luz Marina Clavijo \u00a0y \u00a0otros dos testimonios de identidad reservada en cuanto a que unos describen a \u00a0los \u00a0autores \u00a0con \u00a0vestimenta de pantal\u00f3n jean y camisetas largas, mientras que \u00a0los \u00a0otros \u00a0los \u00a0describen \u00a0con \u00a0\u201cponcho\u201d \u00a0y \u00a0sombrero.\u00a0 Adem\u00e1s, Pardo \u00a0Castillo \u00a0ha dicho que los disparos se produjeron a las dos de la ma\u00f1ana cuando \u00a0otros \u00a0hablan \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0muerte \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0a las diez de la noche. Todas esas \u00a0imprecisiones \u00a0 y \u00a0 contradicciones \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0cargo \u00a0\u201cdebilitan \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 credibilidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0este \u00a0testimonio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice que resulta absurdo que la versi\u00f3n \u00a0rendida \u00a0bajo \u00a0reserva \u00a0en septiembre 13 de 1995 (fl. 130 del cuaderno de copias \u00a0No. \u00a03) \u00a0vincule \u00a0tambi\u00e9n como responsable del hecho al Capit\u00e1n de la Polic\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Estaci\u00f3n Antinarc\u00f3ticos de Miraflores Jes\u00fas Mar\u00eda Rodr\u00edguez, cuando \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0quien \u00a0estaba al frente de esa Estaci\u00f3n era el Capit\u00e1n \u00a0Sergio \u00a0Alfonso \u00a0Vargas \u00a0Colmenares, \u00a0quien \u00a0para \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0habiendo \u00a0quedado encargado el Teniente Julio Figueroa \u00a0Parra, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0declararon \u00a0los \u00a0mismos \u00a0oficiales y el Corregidor Mauro \u00a0Restrepo Oliveira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De manera que no es cierto que estuviese \u00a0ning\u00fan \u00a0capit\u00e1n \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda al frente de la Estaci\u00f3n Antinarc\u00f3ticos ni \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0verdad \u00a0que la Polic\u00eda tuviera inter\u00e9s en eliminar al funcionario \u00a0Judicial;\u00a0 \u00a0contrario modo, la Polic\u00eda le hab\u00eda ofrecido albergue al Juez \u00a0en \u00a0sus \u00a0cuarteles \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0amenazas en su contra que proven\u00edan de \u00a0grupos delincuenciales de la zona del corregimiento de Miraflores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0cargo \u00a0del \u00a0testigo \u00a0reservado \u00a0que declar\u00f3 en Icononzo-Tolima el 31 de julio de 1991 -folio 275 del \u00a0cuaderno \u00a0de \u00a0copias No. 1-, de Luz Marina Clavijo, de Orlando Gonz\u00e1lez -que es \u00a0la \u00a0misma persona que declar\u00f3 bajo reserva en Icononzo-, de H\u00e9ctor Guavita, de \u00a0Rufino \u00a0 Castillo, \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 Javier \u00a0Bejarano, \u00a0\u201cse \u00a0confabulan \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0comentar \u00a0 \u00a0que \u00a0 escucharon \u00a0 que \u00a0 entre \u00a0 el \u00a0 Teniente \u00a0RUBIANO \u00a0y \u00a0el Juez Cadena, \u00a0exist\u00edan \u00a0conflictos, \u00a0desavenencias \u00a0y \u00a0enemistad\u201d, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0ha \u00a0demostrado \u00a0todo \u00a0lo contrario.\u00a0 Tales versiones las rinden \u00a0\u201ctestigos \u00a0de \u00a0o\u00eddas, mentirosos y temerarios, para \u00a0que \u00a0 esa \u00a0 falsa \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0RUBIANO \u00a0 y \u00a0 Cadena \u00a0 hiciera \u00a0carrera \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n\u201d, \u00a0por \u00a0conducto de H\u00e9ctor Espitia o \u00a0por \u00a0comentarios \u00a0que \u00a0hizo Jorge Parra Mart\u00ednez, pero tanto Espitia como Parra \u00a0Mart\u00ednez la han desvirtuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dice \u00a0no \u00a0compartir \u00a0la \u00a0\u201capreciaci\u00f3n \u00a0de la sentencia acusada\u201d en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que Rufino, Luz Marina Clavijo y su \u00a0esposo \u00a0Javier \u00a0Bejarano y Orlando Gonz\u00e1lez, tengan nexos con el narcotr\u00e1fico, \u00a0porque \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso abundan se\u00f1alamientos que dan cuenta de que a Rufino se \u00a0le \u00a0destruy\u00f3 \u00a0una pista de aterrizaje y le decomisaron 114 kilos de coca\u00edna el \u00a0d\u00eda de la muerte del Juez Cadena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0asegura \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0por parte del sentenciador el croquis visible al folio 465 del cuaderno \u00a0de \u00a0copias \u00a0No. \u00a01, \u00a0donde se se\u00f1ala el sitio \u201ccaldo \u00a0parao\u201d, \u00a0la \u00a0casa \u00a0donde viv\u00eda el Juez y la casa de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Espitia, \u00a0donde \u00a0viven Luz Marina Clavijo y Orlando Gonz\u00e1lez. All\u00ed se \u00a0observa \u00a0que \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0Espitia queda detr\u00e1s de donde viv\u00eda el Juez, en la \u00a0misma \u00a0manzana, \u00a0de \u00a0modo que las dos casas limitan por la parte de atr\u00e1s, y si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0es \u00a0imposible \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos que all\u00ed estaban (Luz Marina \u00a0Clavijo \u00a0y Orlando Gonz\u00e1lez) hayan podido observar el momento en que entraron y \u00a0salieron \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0del \u00a0Juez \u00a0donde \u00a0se \u00a0perpetr\u00f3 el asesinato, por ser un \u00a0\u201cimposible \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 f\u00edsico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las versiones de los testigos reservados \u00a0rendidas \u00a0el\u00a0 31 de julio de 1991 y de quien declar\u00f3 en Icononzo (el mismo \u00a0Orlando \u00a0Gonz\u00e1lez), \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Clavijo, en el sentido de \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0el sitio \u201ccaldo parao\u201d \u00a0cuando \u00a0vieron \u00a0pasar \u00a0a \u00a0los \u00a0soldados \u00a0vestidos \u00a0de \u00a0civil, para \u00a0despu\u00e9s \u00a0trasladarse \u00a0a \u00a0la \u00a0casa de Espitia desde donde observaron lo referido \u00a0por \u00a0ellos, \u00a0no \u00a0se corresponden con la verdad, en la medida que se ha dicho por \u00a0muchos \u00a0testigos \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0luz \u00a0porque \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda apagado la planta \u00a0el\u00e9ctrica. \u00a0Tampoco puede desconocerse que H\u00e9ctor Espitia ha dicho que Orlando \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0esa \u00a0noche \u00a0de \u00a0turno como celador en el Hospital, de \u00a0manera que no pudo haber sido testigo presencial de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0testimonios \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0funda \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0han \u00a0sido \u00a0apreciados \u00a0en forma contraria a los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0se \u00a0han \u00a0evidenciado \u00a0\u201caspectos que crean \u00a0debilidad \u00a0y le restan verosimilitud\u201d, fundamento del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de identidad, \u201cpues \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0en \u00a0que se funda el fallo son contrarios a la l\u00f3gica y se les \u00a0ha dado un valor que no tienen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye el demandante que se ha aplicado \u00a0en \u00a0forma \u00a0indebida \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00ba del Decreto 099 de 1991 que modific\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a08 \u00a0del Decreto 2790 de 1990 que determina la responsabilidad penal, y \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 254 que regula la apreciaci\u00f3n conjunta de las \u00a0pruebas \u00a0conforme \u00a0con \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. Tambi\u00e9n se viol\u00f3, \u00a0por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la duda y constituye un \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0a \u00a0favor del procesado, a quien debe favorecer la Corte con \u00a0un fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. Falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado en lo Penal \u00a0empieza \u00a0se\u00f1alando que un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n fundado sobre \u00a0pruebas \u00a0 ciertamente \u00a0 omitidas \u00a0 pero \u00a0 que \u00a0 no \u00a0revisten \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0resulta \u00a0francamente irrelevante, en tanto que \u00a0considerar \u00a0o \u00a0no \u00a0una \u00a0prueba \u00a0de \u00a0quien \u00a0no \u00a0ha \u00a0visto \u00a0nada, \u00a0de quien aporta \u00a0cuestiones \u00a0accesorias \u00a0a \u00a0la \u00a0m\u00e9dula de la investigaci\u00f3n o s\u00f3lo da cuenta de \u00a0incidentes \u00a0sin \u00a0mayor \u00a0relaci\u00f3n con los hechos, no puede ser yerro fundante de \u00a0la anulaci\u00f3n de una sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0argumento \u00a0del impugnante se \u00a0limita \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0han \u00a0sido \u00a0omitidas \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0descargo \u00a0que niegan la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0conflictos \u00a0suscitados entre ambos funcionarios con anterioridad \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Miraflores. \u00a0Sin \u00a0embargo,\u00a0 sin \u00a0desquiciar \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de la sentencia, le propone a la Corte que verifique \u00a0por \u00a0\u201ctercera \u00a0vez\u201d esas \u00a0pruebas \u00a0 leg\u00edtimamente \u00a0desechadas \u00a0por \u00a0mendaces;\u00a0 \u00a0es \u00a0decir, \u00a0pretende \u00a0revivir \u00a0 un \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0clausurado, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0aparece \u00a0fundamentada \u00a0en \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n coherentes, a los que por virtud de la \u00a0funci\u00f3n \u00a0judicial de apreciar libre y razonadamente las pruebas, se les ha dado \u00a0total cr\u00e9dito en este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0frente \u00a0al \u00a0testimonio de \u00a0Mauro \u00a0Restrepo, \u00a0que \u00a0se \u00a0aduce \u00a0omitido, \u00a0si bien refiri\u00f3 que en una reuni\u00f3n \u00a0anterior \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0juzgados \u00a0en \u00a0que \u00a0particip\u00f3 \u00a0el \u00a0Juez \u00a0inmolado para \u00a0amonestar \u00a0por \u00a0sus \u00a0comentarios \u00a0a \u00a0un \u00a0ciudadano \u00a0de \u00a0apellido \u00a0Guavita porque \u00a0\u201cesa \u00a0clase de denuncias motivaba discordia entre la \u00a0comunidad \u00a0 y \u00a0la \u00a0Fuerza \u00a0p\u00fablica\u201d; \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que la misma no aporta nada concreto en relaci\u00f3n con la imputaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0que \u00a0se \u00a0hace al sentenciado y m\u00e1s bien refiere los hechos sucedidos sin \u00a0constituirse \u00a0 en \u00a0prueba \u00a0cardinal \u00a0que \u00a0permita \u00a0fundamentar \u00a0en \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro \u00a0sentido \u00a0 (absoluci\u00f3n \u00a0 o \u00a0condena) \u00a0la definici\u00f3n del \u00a0litigio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0suerte \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Mauro \u00a0Restrepo \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0determinante en la decisi\u00f3n, y la \u00a0verdad \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 \u201cinferencia\u201d \u00a0que \u00a0ofrece \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0en el sentido de que \u00a0\u201cesa \u00a0declaraci\u00f3n demuestra una relaci\u00f3n arm\u00f3nica \u00a0entre \u00a0el Juez y la Fuerza p\u00fablica\u201d, tampoco se hace \u00a0evidente, \u00a0ni \u00a0reviste \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0legitimidad de la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ocurre \u00a0igual \u00a0con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n que \u00a0rinde \u00a0Amanda Iris Alfonso Garc\u00eda, quien s\u00f3lo refiere que vio al Juez la noche \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima del homicidio, describiendo un di\u00e1logo en el laboratorio \u00a0del \u00a0Hospital, \u00a0donde \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0Teniente \u00a0RUBIANO, pero &#8216;no \u00a0vio \u00a0nada \u00a0anormal&#8217;, de manera que este \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0deviene \u00a0francamente accesorio y no puede fundamentar en \u00a0ning\u00fan \u00a0sentido \u00a0la decisi\u00f3n que se pretende desquiciar a trav\u00e9s de verificar \u00a0que ha sido omitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0 si \u00a0 se \u00a0 revisa \u00a0puntualmente \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0rinde \u00a0Luz \u00a0Nancy \u00a0Cruz \u00a0L\u00f3pez, resulta evidente que tampoco \u00a0suministra \u00a0 ning\u00fan \u00a0 dato \u00a0importante \u00a0que \u00a0determine \u00a0en \u00a0alg\u00fan \u00a0sentido \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0que se impugna, refiriendo solamente que la noche en que \u00a0mataron \u00a0al Juez, se tom\u00f3 una gaseosa con \u00e9l. Igual sucede con la declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Ra\u00fal \u00a0Espitia \u00a0Mora, \u00a0en la que se da cuenta exclusivamente que la \u00a0noche \u00a0del \u00a0crimen \u00a0vio \u00a0al Juez en el Hospital donde \u00e9l se desempe\u00f1a de turno \u00a0como \u00a0celador \u00a0y \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0el Teniente RUBIANO y Cadena \u00a0G\u00e1lvis \u00a0en \u00a0ese \u00a0lugar, de manera que esa declaraci\u00f3n ninguna incidencia tiene \u00a0para fundamentar o para derruir la sentencia que impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0declaraciones \u00a0de los soldados Juan \u00a0Carlos \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Florez, Jos\u00e9 Orlando Pi\u00f1eros Ospina, Leonardo Fabio Rengifo y \u00a0Ricardo \u00a0Mu\u00f1et\u00f3n \u00a0D\u00edaz, \u00a0aportadas \u00a0al \u00a0proceso \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s \u00a0de la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0tampoco \u00a0son \u00a0pruebas \u00a0que permitan fundamentar en \u00a0alg\u00fan \u00a0sentido \u00a0el \u00a0fallo, pues se limitan a decir que en el poco tiempo que el \u00a0Juez \u00a0estuvo ejerciendo el cargo tuvo relaciones normales con los miembros de la \u00a0Fuerza \u00a0p\u00fablica y que \u201clos rumores que se escucharon \u00a0que \u00a0fue \u00a0la \u00a0guerrilla \u00a0los \u00a0que \u00a0le \u00a0dieron \u00a0la muerte al Juez\u201d&#8217;, \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0hab\u00eda formaciones de \u00a0soldados, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0licencias \u00a0ni \u00a0rev\u00f3lveres \u00a0decomisados \u00a0y que algunos \u00a0soldados \u00a0 eran \u00a0 indisciplinados, \u00a0 entre \u00a0 ellos \u00a0 Beltr\u00e1n \u00a0 Reynel \u00a0y \u00a0P\u00e1ez \u00a0Rubiel, \u00a0quienes precisamente \u00a0fueron \u00a0sentenciados \u00a0como \u00a0ejecutores \u00a0materiales \u00a0de la muerte del funcionario \u00a0judicial. \u00a0Y \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Juan Carlos Rinc\u00f3n fue expresamente desechada \u00a0por \u00a0los Jueces, de conformidad con la apreciaci\u00f3n articulada de las pruebas de \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0todo \u00a0cuanto \u00a0pretende \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0con \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este reparo \u00a0consiste, \u00a0sin \u00a0m\u00e1s, en bascular las pruebas de cargo con otras que ciertamente \u00a0no \u00a0se \u00a0refieren de manera concreta a los hechos relacionados con la imputaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por la que resulta sentenciado el Teniente RUBIANO CAICEDO, mismas que el \u00a0demandante \u00a0eval\u00faa \u00a0a \u00a0su manera, obviamente respetable, pero inconducente para \u00a0desquiciar, \u00a0por \u00a0ileg\u00edtima, \u00a0la sentencia que impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los fallos se soportan en pruebas \u00a0contundentes \u00a0y \u00a0evidentemente \u00a0demostrativas \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad penal del \u00a0sentenciado \u00a0como \u00a0determinador \u00a0del \u00a0crimen \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0el Juez de \u00a0Miraflores \u00a0\u2013 Guaviare, a \u00a0cuyo contenido se refiere in extenso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed las cosas, para la Delegada \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0primer \u00a0cargo se hace no se compadece con la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia y m\u00e1s bien \u00a0trasluce \u00a0expresamente \u00a0la invitaci\u00f3n a revisar las pruebas y revivir un debate \u00a0leg\u00edtimamente \u00a0 clausurado, \u00a0 a \u00a0 establecer \u00a0una \u00a0especie \u00a0de \u00a0\u201ctercera \u00a0instancia\u201d \u00a0para \u00a0que la Corte, \u00a0por \u00a0 fin, \u00a0 favorezca \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0condenado \u00a0ALFREDO \u00a0EL\u00cdAS \u00a0RUBIANO \u00a0CAICEDO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En consecuencia, el cargo no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo.\u00a0 Falso \u00a0juicio de identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere en primer lugar la Delegada a la \u00a0err\u00e1tica \u00a0 concepci\u00f3n \u00a0 que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0tiene \u00a0el \u00a0opugnador \u00a0sobre \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0como \u00a0causal \u00a0espec\u00edfica de impugnaci\u00f3n extraordinaria de las sentencias, pues \u00a0en \u00a0este \u00a0espec\u00edfico \u00a0sentido \u00a0de violaci\u00f3n indirecta de la ley sustantiva, el \u00a0sentenciador \u00a0tergiversa el contenido objetivo del espec\u00edfico medio probatorio, \u00a0y \u00a0 quien \u00a0 acude \u00a0a \u00a0esa \u00a0causal \u00a0debe \u00a0se\u00f1alar \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0\u201ccu\u00e1l \u00a0es concretamente la prueba testimonial, pericial, indiciaria, \u00a0etc., \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0cual \u00a0recae \u00a0el \u00a0yerro \u00a0y \u00a0su \u00a0particular \u00a0significaci\u00f3n \u00a0o \u00a0trascendencia en la composici\u00f3n del fallo\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En esta oportunidad, el censor \u00a0plantea \u00a0el \u00a0mismo \u00a0g\u00e9nero \u00a0de \u00a0cr\u00edticas que se formularon en el primer cargo, \u00a0pero \u00a0haci\u00e9ndolo ahora al amparo de la supuesta tergiversaci\u00f3n de la prueba de \u00a0cargo, \u00a0para \u00a0decir \u00a0luego \u00a0que \u00a0debe \u00a0darse \u00a0mayor \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a las pruebas que \u00a0propenden \u00a0por \u00a0diluir la responsabilidad penal del Teniente RUBIANO.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 generales \u00a0 la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 reparo \u00a0 se \u00a0 remite \u00a0 a \u00a0 postular \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones \u00a0incriminatorias \u00a0suministradas \u00a0por \u00a0el \u00a0soldado Reynel Beltr\u00e1n y las versiones \u00a0con \u00a0 identidad \u00a0 reservada \u00a0 son \u00a0 suministradas \u00a0 por \u00a0personas \u00a0que \u00a0destilan \u00a0\u201codio, \u00a0 animadversi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 rabia\u201d, \u00a0pero \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0ni \u00a0la \u00a0existencia ni la trascendencia de la \u00a0tergiversaci\u00f3n de ninguna prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aduce \u00a0 que \u00a0 el \u00a0censor, \u00a0en \u00a0razonamientos \u00a0que distan de la fundamentaci\u00f3n de un falso juicio de identidad, \u00a0critica \u00a0algunas \u00a0versiones \u00a0como las de Rufino Leonel Castillo, Javier Bejarano \u00a0Li\u00e9vano, \u00a0 Luz \u00a0Marina \u00a0Clavijo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Orlando \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0porque \u00a0son \u00a0contradictorias, \u00a0provienen \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0en \u00a0sentir \u00a0del \u00a0demandante \u00a0son \u00a0narcotraficantes \u00a0o \u00a0tienen \u00a0v\u00ednculos \u00a0con \u00a0la guerrilla, pero es lo cierto que \u00a0tales \u00a0razonamientos distan ontol\u00f3gicamente del sentido que en casaci\u00f3n supone \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reparo \u00a0que ha formulado, para centrarse en personales \u00a0apreciaciones \u00a0que \u00a0por \u00a0respetables, \u00a0no logran desquiciar la legitimidad de la \u00a0sentencia que impugna.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cr\u00edtica del demandante cuando cuestiona \u00a0que \u00a0 Reynel \u00a0 Beltr\u00e1n \u00a0 habiendo \u00a0 sido \u00a0 autor \u00a0material \u00a0del \u00a0crimen \u00a0no \u00a0se \u00a0auto-incrimine, \u00a0no \u00a0reviste \u00a0mayor \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0la Delegada por dos razones \u00a0puntuales: \u00a0en primer lugar, porque el casacionista no tiene legitimidad ninguna \u00a0para \u00a0hacer \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0cuestionamientos que exceden su inter\u00e9s litigioso, \u00a0y,\u00a0 \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0porque \u00a0contra Beltr\u00e1n, a pesar de que \u00e9l no se \u00a0auto-incrimine, \u00a0se \u00a0ha \u00a0pronunciado \u00a0sentencia condenatoria como autor material \u00a0del \u00a0hecho \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0es \u00a0sentenciado \u00a0como determinador el Teniente RUBIANO \u00a0CAICEDO, en decisi\u00f3n que precisamente hace parte del expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su criterio la censura se traduce en \u00a0toda \u00a0suerte \u00a0de cr\u00edticas indemostradas a las versiones de cargo, encaminadas a \u00a0cuestionar \u00a0la postura del sentenciador por haberles otorgado mayor \u201cvalor\u201d \u00a0 del \u00a0que \u00a0realmente \u00a0tienen, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0lo \u00a0evidente \u00a0que \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0las \u00a0pruebas no tiene valores \u00a0previamente \u00a0tarifados \u00a0y \u00a0que \u00a0de conformidad con el art\u00edculo 254 del anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0en concordancia con el art. 294 idem, dichos \u00a0elementos \u00a0se \u00a0aprecian \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de la sana cr\u00edtica que \u00a0parad\u00f3jicamente \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0cita \u00a0como \u00a0inobservados, \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0aserto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al croquis que aparece al folio \u00a0465 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a01, \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0estima omitido, basta con decir que esa \u00a0prueba \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0 sido \u00a0determinante \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0demandante \u00a0se refiere a la probable \u00a0responsabilidad \u00a0penal que han podido tener otros miembros de la Fuerza p\u00fablica \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0por \u00a0los \u00a0que es sentenciado el Teniente ALFREDO EL\u00cdAS RUBIANO \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201cquien \u00a0estaba \u00a0al frente de la \u00a0Unidad \u00a0Antinarc\u00f3ticos \u00a0era \u00a0el \u00a0Teniente \u00a0Julio \u00a0Figueroa Parra\u201d,\u00a0 \u00a0aspecto que fue observado por el Juez de primera instancia, \u00a0quien \u00a0dispuso \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral sexto de la parte resolutiva del fallo compulsar \u00a0copias \u00a0\u201cde todo el proceso para que se investigue la \u00a0conducta \u00a0asumida por el Capit\u00e1n de la Polic\u00eda y el personal del Ej\u00e9rcito que \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los hechos\u2026favorecieron con su pasmosa pasividad e indiferencia \u00a0la realizaci\u00f3n de los mismos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El cargo en consecuencia, no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0tales \u00a0bases, \u00a0sugiere no \u00a0casar el fallo acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. Falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal como lo pregona el Procurador Delegado en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0del error de hecho por falso juicio de existencia \u00a0resulta \u00a0viable \u00a0cuando \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que se se\u00f1ala como omitida no \u00a0solamente \u00a0no fue tenida en cuenta por el fallador en su an\u00e1lisis, sino que por \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0demostraba, resultaba tan trascendente en el resultado del fallo, \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0considerado \u00a0otra \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0tomada \u00a0en la \u00a0sentencia objeto del ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata entonces de realizar una nueva \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0forma como se debi\u00f3 analizar el acervo probatorio, pues este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0apreciaciones \u00a0no \u00a0son \u00a0admisibles \u00a0en esta sede; el disentimiento del \u00a0demandante \u00a0no \u00a0puede \u00a0apoyarse \u00a0en \u00a0apreciaciones \u00a0subjetivas, \u00a0sino \u00a0en vicios \u00a0objetivos \u00a0de \u00a0la prueba como tal, bien porque el juzgador la hubiese ignorado o \u00a0imaginado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, en el proceso de verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del yerro en el contenido de la sentencia, no pueden tenerse \u00a0como \u00a0omitidas \u00a0una \u00a0o \u00a0varias \u00a0pruebas por el s\u00f3lo hecho de que el fallador no \u00a0haga \u00a0un \u00a0expreso \u00a0pronunciamiento acerca de su contenido, si en el an\u00e1lisis es \u00a0considerado \u00a0el punto que se pretende demostrar, as\u00ed sea para desecharlo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0resulta pertinente destacar que el \u00a0juez, \u00a0quien \u00a0por \u00a0mandato \u00a0constitucional s\u00f3lo est\u00e1 sometido al imperio de la \u00a0ley, \u00a0debe \u00a0apreciar las pruebas en conjunto y de acuerdo con los par\u00e1metros de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0El \u00a0proceso \u00a0valorativo \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario debe realizar \u00a0implica \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0elementos de juicio en aras de \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1les \u00a0de \u00a0ellos \u00a0generan convicci\u00f3n en cuanto a la verdad de los \u00a0acontecimientos \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los cuales se indag\u00f3. Pero debido a la variedad de \u00a0argumentos \u00a0que pueden exponerse a trav\u00e9s de la prueba testimonial, es su deber \u00a0sopesar \u00a0entre \u00a0todos \u00a0ellos, \u00a0cu\u00e1les son los hechos desvirtuados y cu\u00e1les los \u00a0comprobados; \u00a0cu\u00e1les \u00a0aportan \u00a0datos importantes y cu\u00e1les resultan carentes de \u00a0objetividad y credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues bien, de entrada el demandante presenta \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0subjetiva, \u00a0de \u00a0plena convicci\u00f3n personal, cuando manifiesta \u00a0que \u00a0no comparte las apreciaciones del Tribunal donde se concluye que las causas \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0de \u00e9ste por algunos procedimientos irregulares realizados por el \u00a0entonces \u00a0suboficial del Ej\u00e9rcito ALFREDO EL\u00cdAS RUBIANO CAICEDO, pues se trata \u00a0de \u00a0una tesis que fue suficientemente debatida en el proceso por la apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0los medios de convicci\u00f3n que se constituyeron en el fundamento de \u00a0la sentencia condenatoria contra el implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a la fundamentaci\u00f3n de su \u00a0propuesta, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0empieza \u00a0por se\u00f1alar que el Tribunal desconoci\u00f3 la \u00a0versi\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por el testigo Mauro Restrepo, visible al folio 12 del primer \u00a0cuaderno, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0coment\u00f3 sobre la reuni\u00f3n celebrada pocos d\u00edas antes de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0decurso \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Cadena \u00a0hab\u00eda pedido la palabra para \u00a0defender \u00a0a \u00a0las \u00a0Fuerzas \u00a0Armadas, \u00a0recriminando \u00a0incluso \u00a0al ciudadano H\u00e9ctor \u00a0Guativa \u00a0para \u00a0que \u00a0no \u00a0motivara \u00a0la \u00a0discordia \u00a0entre \u00a0la \u00a0fuerza p\u00fablica y la \u00a0comunidad, \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cual infiere el casacionista una relaci\u00f3n cordial \u00a0\u201cmuy \u00a0buena\u201d entre ambas \u00a0autoridades \u00a0 \u00a0\u2013Fuerza \u00a0P\u00fablica, \u00a0con \u00a0el \u00a0teniente \u00a0RUBIANO \u00a0a \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0y el funcionario judicial \u00a0asesinado-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, tal hecho no fue desconocido por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0sino que tras reconocer su ocurrencia no le dio el alcance que el \u00a0demandante \u00a0pretende \u00a0ahora \u00a0sobreponer. \u00a0As\u00ed \u00a0reflexion\u00f3 el Tribunal frente a \u00a0este puntual aspecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0en \u00a0sus \u00a0intervenciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0el \u00a0extinto \u00a0Luis \u00a0Eduardo \u00a0Cadena \u00a0Galviz \u00a0expres\u00f3 \u00a0solidaridad \u00a0con \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0leg\u00edtimamente \u00a0constituidas y rechaz\u00f3 la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0las fuerzas del orden hubiesen simulado un hostigamiento de \u00a0la \u00a0subversi\u00f3n, \u00a0d\u00edas \u00a0antes de su inmolaci\u00f3n. De ello dan fe las constancias \u00a0dejadas \u00a0en \u00a0las \u00a0actas \u00a0de \u00a0las \u00a0sesiones \u00a0del \u00a0Consejo de Seguridad en que \u00e9l \u00a0particip\u00f3 \u00a0y las atestaciones rendidas por el Teniente Carlos Holman G\u00f3mez, el \u00a0Mayor \u00a0Luis \u00a0Humberto \u00a0Cavi\u00e9dez, \u00a0el \u00a0Capit\u00e1n Sergio A. Vargas Colmenares y el \u00a0Secretario \u00a0Administrativo de la entonces Comisar\u00eda del Guaviare, Nestor Solano \u00a0Toro, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0sin embargo, no puede perderse de vista que en realidad de \u00a0verdad \u00a0s\u00ed \u00a0hab\u00eda \u00a0descontento \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0sector \u00a0de \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0por \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Fuerza \u00a0P\u00fablica instalada en el lugar, porque tal hecho \u00a0ciertamente \u00a0fue \u00a0debatido \u00a0en \u00a0dicho \u00a0organismo de participaci\u00f3n popular, como \u00a0consta \u00a0en \u00a0las \u00a0actas \u00a0respectivas, y que sobre ese particular el se\u00f1or Cadena \u00a0Galviz \u00a0expres\u00f3 \u00a0a \u00a0Solano \u00a0Toro su disposici\u00f3n a recepcionar las quejas de la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0y \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0por \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de medios para hacerlo, por \u00a0manera \u00a0que s\u00ed hubo Inter\u00e9s de su parte en no hacer \u201cmutis por el foro\u201d. Y \u00a0si \u00a0a \u00a0ello \u00a0se \u00a0a\u00f1ade la circunstancia de que durante su corta instancia en el \u00a0lugar \u00a0\u201ctomaba \u00a0mucho\u201d, \u00a0como \u00a0lo \u00a0declara \u00a0Nancy Cruz L\u00f3pez, Secretaria del Corregidor Local, queriendo \u00a0significar \u00a0que \u00a0abusaba \u00a0del consumo de licor, y que frecuentaba los lugares de \u00a0lenocinio, \u00a0pues \u00a0no \u00a0resulta \u00a0descabellado que en efecto, en\u00a0 uno de tales \u00a0momentos \u00a0hubiese \u00a0expresado \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de canalizar el comentado descontento, \u00a0como \u00a0asevera \u00a0haberlo \u00a0escuchado decir quien el 31 de julio de 1991, depone con \u00a0reserva de identidad\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0rinden \u00a0Amanda Iris \u00a0Alfonso \u00a0Garc\u00eda \u00a0al \u00a0folio 146 del cuaderno No. 1 y Luz Nancy Cruz L\u00f3pez a los \u00a0folios \u00a0132 \u00a0a \u00a0134 \u00a0idem, no \u00a0suministran \u00a0 ning\u00fan \u00a0dato \u00a0importante \u00a0que \u00a0determine \u00a0en \u00a0alg\u00fan \u00a0sentido \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0que se impugna, pues la primera s\u00f3lo refiere que vio al \u00a0Juez \u00a0 la \u00a0 noche \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0describiendo \u00a0un \u00a0di\u00e1logo \u00a0\u201camable \u00a0y \u00a0ameno\u201d \u00a0en el laboratorio del \u00a0Hospital, \u00a0donde \u00a0se encontraba el Teniente RUBIANO, y la segunda, afirma que la \u00a0noche \u00a0de los hechos se encontr\u00f3 con el Juez en la taberna \u201cPolos\u201d donde se \u00a0tomaron \u00a0una \u00a0gaseosa \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0la \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0Hospital donde se \u00a0suscit\u00f3 \u00a0el \u00a0di\u00e1logo ya descrito. Otro tanto sucede con la declaraci\u00f3n que el \u00a0casacionista \u00a0reclama como omitida correspondiente a H\u00e9ctor Ra\u00fal Espitia Mora, \u00a0en \u00a0la que se da cuenta exclusivamente que la noche del crimen vio al Juez en el \u00a0Hospital \u00a0donde \u00a0\u00e9l cumpl\u00eda turno como celador y no advirti\u00f3 discusi\u00f3n entre \u00a0el Teniente RUBIANO y Cadena G\u00e1lviz en ese lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Pero la inexistencia de una discusi\u00f3n \u00a0o \u00a0enfrentamiento \u00a0p\u00fablico \u00a0entre \u00a0el Teniente RUBIANO CAICEDO y el Juez Cadena \u00a0Galviz, \u00a0no \u00a0desnaturaliza \u00a0en \u00a0forma \u00a0alguna las conclusiones ya rese\u00f1adas del \u00a0fallador \u00a0de segunda instancia sobre la disposici\u00f3n del \u00faltimo a canalizar las \u00a0quejas \u00a0de \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n por los supuestos abusos cometidos y su inconformidad \u00a0por \u00a0la \u00a0carencia de medios para hacerlo, raz\u00f3n por la cual no resulta extra\u00f1o \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0no \u00a0contenga \u00a0una \u00a0referencia \u00a0expl\u00edcita \u00a0a \u00a0tales \u00a0testimonios \u00a0 que \u00a0se \u00a0aducen \u00a0omitidos, \u00a0porque \u00a0en \u00a0realidad \u00a0sus \u00a0deponencias \u00a0resultaban inocuas para fundamentar la decisi\u00f3n final. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0citan \u00a0como \u00a0desconocidos \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por el soldado Jos\u00e9 Orlando Pi\u00f1eros, el suboficial Juan \u00a0Carlos \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Florez, \u00a0Leonardo \u00a0Fabio Rengifo y Ricardo Mu\u00f1et\u00f3n D\u00edaz, con \u00a0los \u00a0que \u00a0seg\u00fan el demandante se desvirt\u00faa en forma categ\u00f3rica la imputaci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0y se establece que no es cierto que se hubiese hecho \u00a0formar \u00a0a \u00a0los \u00a0soldados \u00a0para \u00a0escoger \u00a0a \u00a0dos \u00a0de ellos, voluntarios, a fin de \u00a0cometer \u00a0el \u00a0crimen, \u00a0as\u00ed \u00a0como la autorizaci\u00f3n de permisos por cuanto en esos \u00a0d\u00edas \u00a0hab\u00edan \u00a0atacado a la Polic\u00eda y la guerrilla hab\u00eda destruido la base, y \u00a0que\u00a0 \u00a0tampoco \u00a0exist\u00edan \u00a0armas \u00a0decomisadas \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0ejecutado el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Sin embargo, el testimonio rendido por \u00a0el \u00a0soldado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Orlando Pi\u00f1eros fue considerado y desechado por el Tribunal \u00a0seg\u00fan se deduce del siguiente aserto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0lo dem\u00e1s, tampoco es cierto que en \u00a0el \u00a0proceso se haya desvirtuado el hecho de que para la fecha en que ocurri\u00f3 el \u00a0asesinado \u00a0de \u00a0Cadena Galviz hab\u00eda en la base militar comandada por el Teniente \u00a0RUBIANO \u00a0CAICEDO dos rev\u00f3lveres decomisados y que \u00e9stos fueron utilizados para \u00a0consumar \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0el aludido funcionario, como lo \u00a0afirma \u00a0el \u00a0soldado \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n L\u00f3pez. Ante la incontrastable realidad de \u00a0que \u00a0fueron \u00a0dos soldados quienes ejecutaron la acci\u00f3n material de tal crimen y \u00a0que \u00a0dos de los proyectiles hallados en la escena de \u00e9ste fueron disparados por \u00a0sendos \u00a0rev\u00f3lveres \u00a0calibre \u00a038, \u00a0dan \u00a0a la afirmaci\u00f3n que en tal sentido hace \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0 L\u00f3pez \u00a0consistencia \u00a0de \u00a0verdad \u00a0irrefutable \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0insular \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 contrario \u00a0hace \u00a0el \u00a0soldado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Orlando \u00a0Pi\u00f1eros \u00a0Ospina\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 restantes \u00a0 testimonios \u00a0que \u00a0fueron \u00a0aportados \u00a0al \u00a0proceso \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ocurridos los hechos, tampoco \u00a0tienen \u00a0la contundencia necesaria para cambiar el sentido del fallo, pues aparte \u00a0de \u00a0advertir \u00a0sobre \u00a0las \u00a0buenas \u00a0relaciones \u00a0que \u00a0exist\u00edan entre el Juez y los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la fuerza p\u00fablica, refieren rumores acerca de que \u201cfue \u00a0 la \u00a0 guerrilla \u00a0 los \u00a0 (sic) \u00a0 que \u00a0 dieron \u00a0 la \u00a0 muerte \u00a0 al \u00a0Juez\u201d, \u00a0y que para la \u00e9poca de los hechos no hab\u00eda \u00a0formaciones \u00a0de \u00a0soldados, \u00a0como \u00a0tampoco licencias, ni rev\u00f3lveres decomisados, \u00a0aspectos \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 la sentencia impugnada para desecharlos o \u00a0acogerlos \u00a0seg\u00fan \u00a0el an\u00e1lisis que de las pruebas en conjunto hizo el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0sobre las amenazas de muerte al \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0supuestamente \u00a0provenientes de la guerrilla, se\u00f1al\u00f3 el \u00a0Tribunal lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n \u00a0 es \u00a0 verdad \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0universitario \u00a0Cadena \u00a0Galviz, al asumir el cargo que ostentaba al momento de su \u00a0deceso, \u00a0se \u00a0cern\u00edan \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0muerte \u00a0que \u00a0supuestamente proven\u00edan de la \u00a0guerrilla, \u00a0como \u00a0represalia \u00a0por \u00a0la \u00a0vertical \u00a0postura \u00a0asumida \u00a0en una de las \u00a0sesiones \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Seguridad. \u00a0As\u00ed \u00a0lo \u00a0declaran su Secretario, Odulfo \u00a0Rend\u00f3n, \u00a0el \u00a0Corregidor Comisarial del lugar, Mauro Restrepo, el Teniente Julio \u00a0Figueroa \u00a0Parra \u00a0y \u00a0el cura P\u00e1rroco del lugar, sacerdote Orlando Andrade, entre \u00a0otros. \u00a0No \u00a0obstante \u00a0las circunstancias en que se cometi\u00f3 el cobarde asesinato \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0al \u00a0modo \u00a0de \u00a0operar \u00a0de los grupos subversivos, por lo que la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0magnicidio haya sido cometido por la guerrilla no tiene \u00a0asidero en este asunto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 dem\u00e1s \u00a0 circunstancias \u00a0desmentidas \u00a0por los testigos que se dicen omitidos, se destaca lo siguiente del \u00a0fallo de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;las \u00a0categ\u00f3ricas \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0sobre \u00a0esos \u00a0puntuales \u00a0aspectos \u00a0hace Reynel Beltr\u00e1n L\u00f3pez, disipan cualquier \u00a0duda \u00a0que \u00a0pueda \u00a0plantearse sobre la veracidad de tales incriminaciones, cuando \u00a0de \u00a0manera \u00a0rotunda \u00a0endilga \u00a0a \u00a0su \u00a0superior RUBIANO CAICEDO haber seleccionado \u00a0aquella \u00a0noche \u00a0a \u00a0dos \u00a0unidades \u00a0a su mando (soldados \u00a0P\u00e1ez \u00a0y \u00a0Rengifo), \u00a0dotadas de sendas armas de fuego \u00a0(rev\u00f3lveres \u00a0decomisados), \u00a0haber \u00a0ordenado \u00a0su \u00a0desplazamiento \u00a0fuera \u00a0de \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0base, \u00a0vestidos \u00a0de \u00a0civil, con la misi\u00f3n de ejecutar un \u00a0\u201ctrabajo\u201d a cambio del \u00a0cual \u00a0les \u00a0otorgar\u00eda \u00a0una licencia y una recompensa econ\u00f3mica, y cuando agrega \u00a0que \u00a0al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0los \u00a0soldados \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n salieron efectivamente a \u00a0disfrutar \u00a0de \u00a0tal \u00a0prerrogativa \u00a0y explicando a sus compa\u00f1eros haber alcanzado \u00a0tal \u00a0beneficio \u00a0por \u00a0haber \u00a0dado \u00a0muerte \u00a0al Juez de la localidad, aseveraciones \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0s\u00f3lo \u00a0resulta \u00a0cuestionable \u00a0su \u00a0proclamada \u00a0ajenidad&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reparo pretende sopesar las pruebas de cargo con otras que el \u00a0demandante \u00a0eval\u00faa a su manera, pero sin confrontarlas con las que sirvieron al \u00a0juzgador \u00a0 para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0RUBIANO CAICEDO como determinador del crimen de que fue v\u00edctima el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Miraflores, Guaviare, y que acertadamente destac\u00f3 el Procurador en su \u00a0concepto en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Clavijo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0-esposa \u00a0de \u00a0Javier \u00a0Bejarano- \u00a0(fl. 1 \/ 466 &#8211; 468) \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0fotograf\u00edas a los soldados Reynel Beltr\u00e1n y Rubiel \u00a0P\u00e1ez, \u00a0quienes \u00a0ejecutaron \u00a0materialmente \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0dando \u00a0cuenta \u00a0de que el \u00a0primero \u00a0 era \u00a0 la \u00a0 persona \u00a0 que \u00a0 m\u00e1s \u00a0 acompa\u00f1aba \u00a0 al \u00a0Teniente \u00a0-era \u00a0su \u00a0escolta-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0de \u00a0Un \u00a0testigo con identidad reservada \u00a0(fl. \u00a01 \u00a0\/ \u00a0275) quien informa que a la hora en que sucedieron los hechos, vio a \u00a0dos \u00a0soldados \u00a0de \u00a0la base militar, vestidos con jean y camiseta, que entraron a \u00a0la \u00a0casa donde habitaba el Juez y en ese momento sonaron dos tiros, luego uno de \u00a0los \u00a0soldados \u00a0sali\u00f3 por detr\u00e1s de la casa y el otro por el frente, siendo los \u00a0mismos \u00a0que hab\u00eda visto y saludado instantes antes.\u00a0 Lo importante de esta \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0referente \u00a0a \u00a0la \u00a0la vinculaci\u00f3n de la responsabilidad penal del \u00a0Teniente \u00a0 Rubiano \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 es \u00a0 la \u00a0siguiente \u00a0afirmaci\u00f3n:\u00a0 \u00a0&#8220;PREGUNTADO:\u00a0 \u00a0D\u00edganos \u00a0si \u00a0tiene Ud. conocimiento en el sentido de que el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez, \u00a0hubiere \u00a0tenido \u00a0problemas \u00a0o \u00a0inconvenientes \u00a0con el Subteniente \u00a0Rubiano, \u00a0comandante de la \u00a0Base \u00a0militar \u00a0en \u00a0ese \u00a0entonces.\u00a0 \u00a0CONTESTO:\u00a0 \u00a0Si \u00a0ellos \u00a0ten\u00edan una \u00a0discordia \u00a0 porque \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez, \u00a0estaba \u00a0investigando \u00a0sobre \u00a0unos \u00a0hechos \u00a0ocurridos \u00a0d\u00edas anteriores en el cual hubieron varios heridos, por una presunta \u00a0auto-toma \u00a0del Ej\u00e9rcito en Miraflores, y despu\u00e9s por un se\u00f1or que cogieron en \u00a0la \u00a0Base \u00a0Militar, \u00a0al \u00a0parecer \u00a0con \u00a0coca\u00edna \u00a0y no le hab\u00eda sido entregado la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0al \u00a0se\u00f1or Juez, yo personalmente le escuch\u00e9 decir al se\u00f1or Juez \u00a0estando \u00a0sentado \u00a0en \u00a0unos \u00a0billares, \u00a0de que a \u00e9l no se lo iban a pasar por la \u00a0galleta, \u00a0que \u00a0\u00e9l no estaba pintado, eso es lo que a m\u00ed me consta\u2026 esa misma \u00a0noche \u00a0que \u00a0lo \u00a0mataron \u00a0como \u00a0a eso de las siete de la noche, en la esquina del \u00a0Hospital, \u00a0estuvieron como alegando, m\u00e1s no alcanc\u00e9 a o\u00edr nada, yo pasaba por \u00a0all\u00ed, \u00a0 simplemente \u00a0 v\u00ed \u00a0 que \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez \u00a0le \u00a0manoteaba \u00a0al \u00a0Teniente&#8221; \u00a0(v\u00e9ase \u00a0 \u00a0fl. \u00a0 1 \u00a0 \/ \u00a0279).\u00a0 No sobra decir \u00a0que \u00a0este \u00a0medio de convicci\u00f3n aparece aducido con la debida participaci\u00f3n del \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico, quien dej\u00f3 la constancia de que la impresi\u00f3n \u00a0dactilar \u00a0 \u00a0estampada \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acta \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 persona \u00a0 que \u00a0declar\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0testigo \u00a0con \u00a0identidad \u00a0reservada, \u00a0soldado, \u00a0quien declar\u00f3 en presencia del Agente del Ministerio P\u00fablico declara \u00a0el \u00a0 21 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 1995 \u00a0 (fls. \u00a03 \/\u00a0 \u00a0130 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0132), \u00a0 \u00a0 \u00a0inform\u00f3 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Teniente \u00a0 \u00a0 Rubiano \u00a0form\u00f3 \u00a0la tropa el d\u00eda de los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0escogi\u00f3 a los soldados, Jairo Rub\u00e9n P\u00e1ez y Leonardo Fabio Rengifo, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0les \u00a0entreg\u00f3 \u00a0sendos \u00a0rev\u00f3lveres \u00a0para \u00a0matar \u00a0al Juez.\u00a0 A la \u00a0pregunta \u00a0de \u00a0si ten\u00eda conocimiento de la causa por la cual el Teniente Rubiano \u00a0y \u00a0el \u00a0Capit\u00e1n \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0le \u00a0causaban \u00a0la \u00a0muerte el Juez respondi\u00f3: &#8216;No la \u00a0verdad \u00a0no \u00a0se muy bien porque en ese tiempo se hab\u00edan decomisado ciento veinte \u00a0kilos \u00a0o \u00a0ciento diez de coca, los iban a llevar para San Jos\u00e9 del Guaviare, la \u00a0verdad no se si ser\u00eda por eso\u2026&#8217;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la diligencia de indagatoria rendida por \u00a0el \u00a0soldado \u00a0sentenciado \u00a0Reynel \u00a0Beltran \u00a0L\u00f3pez \u00a0se \u00a0formulan cargos concretos \u00a0contra \u00a0 el \u00a0Teniente \u00a0Rubiano \u00a0Caicedo \u00a0en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos:\u00a0 &#8220;Yo supe que a \u00e9l (al Juez) lo \u00a0mataron, \u00a0que fueron dos soldados lo que lo mataron, fue mandado por un superior \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0llama \u00a0 \u00a0Teniente \u00a0 Rubiano, \u00a0no \u00a0s\u00e9 \u00a0mas \u00a0datos de \u00e9l, \u00a0quien \u00a0para ese entonces era el Comandante de la base Militar de \u00a0esa \u00a0localidad, \u00e9l mand\u00f3 a \u00a0los \u00a0soldados \u00a0y \u00a0les \u00a0dijo que le hicieran ese trabajo y que les daba licencia, \u00a0que \u00a0 les \u00a0daba \u00a0quince \u00a0d\u00edas \u00a0de \u00a0licencia \u00a0y \u00a0que \u00a0hicieran \u00a0el \u00a0trabajo \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0les \u00a0recompensaba \u00a0el \u00a0trabajo \u00a0y \u00a0ellos fueron hicieron eso y al otro d\u00eda es que supimos eso o sea yo \u00a0escuch\u00e9 \u00a0todo \u00a0eso \u00a0porque \u00a0como \u00a0yo \u00a0era \u00a0el \u00a0escolta del Comandante, entonces \u00a0escuch\u00e9 \u00a0eso, \u00a0no \u00a0mas\u2026 \u00a0el \u00a0Teniente les dijo que no fueran uniformados, que \u00a0fueran \u00a0en \u00a0ropa \u00a0de \u00a0civil\u2026la \u00a0licencia \u00a0la \u00a0anot\u00f3 \u00a0mi Teniente Rubiano, \u00a0no \u00a0qued\u00f3 \u00a0anotado en ning\u00fan \u00a0libro \u00a0y \u00a0la \u00a0autoriz\u00f3 \u00a0directamente \u00a0\u00e9l, \u00a0 \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 \u00a0orden \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0comando\u2026&#8217;. \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls. \u00a0 3 \u00a0\/ \u00a066 \u00a0a \u00a070), \u00a0y \u00a0la \u00a0ratifica \u00a0luego \u00a0el 21 de septiembre de 1995 a fls. 124 &#8211; \u00a0130)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, desvalida queda la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 propuesto \u00a0 como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0pues \u00a0todo \u00a0su \u00a0discurso \u00a0se centra en lo que a su juicio es la \u00a0correcta \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba obrante, pero desligado del resto del acervo \u00a0probatorio \u00a0respecto \u00a0del \u00a0cual \u00a0guard\u00f3 \u00a0estrat\u00e9gico silencio, maniobra con la \u00a0cual \u00a0el \u00a0censor \u00a0da muestras palmarias de una inadecuada comprensi\u00f3n del error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0no \u00a0prospera \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo. \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0 de \u00a0 entrar \u00a0a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0jur\u00eddicos de la demanda tienen entidad para desvirtuar la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad que acompa\u00f1a a la sentencia condenatoria \u00a0proferida \u00a0 contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0ALFREDO \u00a0EL\u00cdAS \u00a0RUBIANO \u00a0CAICEDO, \u00a0resulta necesario precisar\u00a0 que el \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad difiere del error que proviene del \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n del m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Corte ha venido nominando como \u00a0error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0el \u00a0primero se configura cuando el \u00a0sentenciador \u00a0distorsiona el sentido objetivo del medio probatorio, ya porque lo \u00a0cercena, \u00a0ora porque lo adiciona, o bien porque lo tergiversa, con la secuela de \u00a0que \u00a0por \u00a0tal manejo se le hace producir efectos que no se desprenden de su real \u00a0contenido \u00a0o, \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra forma, se le hace decir lo que aqu\u00e9l no dice; el \u00a0segundo \u00a0surge \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez, \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de su contenido suasorio o de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en general de razonamientos l\u00f3gicos, se aparta de las reglas de la \u00a0experiencia, \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0distintas, \u00a0pues \u00a0en \u00a0tanto el error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad impone contrastar el contenido material de la prueba \u00a0con \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que de ella recogen los fallos de instancia, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia, el error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0impone \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizado por los juzgadores \u00a0acerca \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de la prueba contradice de manera manifiesta las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0 en \u00a0 ambos \u00a0 casos, \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0excluyen \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la demanda se busque la revaloraci\u00f3n de los \u00a0elementos \u00a0 de \u00a0juicio \u00a0allegados \u00a0a \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0al \u00a0pretender \u00a0confrontar \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0demostrativa que de los mismos concluy\u00f3 el juzgador con \u00a0la \u00a0 \u00a0personal \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0particular \u00a0 \u00a0tenga \u00a0 \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso a estudio plantea el demandante \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un error de hecho por falso juicio de identidad \u00a0porque \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0no tuvo en cuenta las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0deja en claro que el cargo se refiere a la modalidad del \u00a0falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0discurso \u00a0del demandante se centra en criticar la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que al Tribunal merecieron los testimonios rendidos por \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0y \u00a0las \u00a0versiones \u00a0con identidad reservada, a quienes califica \u00a0como \u00a0personas \u00a0que \u00a0destilan \u201codio, animadversi\u00f3n y \u00a0rabia\u201d, \u00a0pero \u00a0no \u00a0demuestra el argumento irracional \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la ponderaci\u00f3n de su m\u00e9rito, o el atropello a las pautas de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia. Ninguna de estas hip\u00f3tesis se \u00a0atina \u00a0a \u00a0mostrar \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0pues \u00a0todo \u00a0lo que se percibe es el deseo de \u00a0disentir de la valoraci\u00f3n probatoria hecha en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0admite \u00a0el ataque de las \u00a0sentencias \u00a0por errores consumados en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, pero no se \u00a0trata \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0las \u00a0apreciaciones del demandante sobre los \u00a0distintos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0establecer \u00a0que las deducciones o \u00a0inferencias \u00a0del \u00a0sentenciador resultan absurdas, precisamente porque lo atacado \u00a0son \u00a0los \u00a0juicios \u00a0de \u00a0valor \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado que, si no est\u00e1n \u00a0viciados \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho o de derecho trascendente, permanece inc\u00f3lume la \u00a0presunci\u00f3n de acierto y de legalidad de que est\u00e1n investidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0razonamientos \u00a0que no se compadecen con la fundamentaci\u00f3n de un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, critica igualmente las versiones rendidas por Rufino \u00a0Leonel \u00a0Castillo, \u00a0Javier \u00a0Bejarano \u00a0Li\u00e9vano, \u00a0Luz \u00a0Marina Clavijo Rodr\u00edguez y \u00a0Orlando \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0porque \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0son \u00a0contradictorias, provienen de \u00a0personas \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0califica como narcotraficantes o tienen v\u00ednculos \u00a0con \u00a0la \u00a0guerrilla, \u00a0desconociendo \u00a0en \u00a0este punto que el sentenciador calific\u00f3 \u00a0como \u00a0irrelevantes las contradicciones observadas en los testigos, al tiempo que \u00a0neg\u00f3 que se hallaran demostradas las \u00faltimas aseveraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0al \u00a0referirse el Tribunal a las diversas narraciones sobre la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0soldados \u00a0del Ej\u00e9rcito Nacional en la escena del crimen, su \u00a0identidad \u00a0y \u00a0descripci\u00f3n \u00a0morfol\u00f3gica, \u00a0destaca \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en que \u00a0incurren los deponentes, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn torno de la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los \u00a0dos soldados del Ej\u00e9rcito Nacional en la escena del crimen, \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de la realizaci\u00f3n de \u00e9ste, en circunstancias que los vinculan \u00a0inexorablemente \u00a0con \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo, como tambi\u00e9n respecto de su \u00a0identidad \u00a0y \u00a0descripci\u00f3n \u00a0morfol\u00f3gica, \u00a0existen \u00a0aparentes \u00a0contradicciones e \u00a0incongruencias \u00a0que podr\u00edan acarrear incertidumbre sobre ese hecho, si no fuera \u00a0porque \u00a0las \u00a0categ\u00f3ricas \u00a0afirmaciones \u00a0que \u00a0sobre esos puntuales aspectos hace \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n \u00a0L\u00f3pez, \u00a0disipan \u00a0cualquier duda que pueda plantearse sobre la \u00a0veracidad \u00a0de tales afirmaciones, cuando de manera rotunda endilga a su superior \u00a0RUBIANO \u00a0CAICEDO \u00a0haber \u00a0seleccionado \u00a0aquella \u00a0noche \u00a0a dos unidades a su mando \u00a0(soldados \u00a0P\u00e1ez \u00a0y \u00a0Rengifo), dotados de sendas armas de fuego\u2026Es que algunas \u00a0de \u00a0tales \u00a0imprecisiones \u00a0se \u00a0originan \u00a0en la deposici\u00f3n del aludido testigo de \u00a0o\u00eddas, \u00a0GUAVITA, \u00a0y \u00a0aquellas \u00a0que se contraen a su apariencia f\u00edsica no s\u00f3lo \u00a0tienen \u00a0l\u00f3gica \u00a0explicaci\u00f3n sino que resultan f\u00fatiles e irrelevantes frente a \u00a0la \u00a0firme \u00a0coherencia con que los se\u00f1alan en el reconocimiento fotogr\u00e1fico los \u00a0mentados \u00a0presenciales, \u00a0Luz \u00a0Marina Clavijo, Orlando Gonz\u00e1lez y el testigo sin \u00a0rostro\u2026.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a los supuestos v\u00ednculos de los \u00a0testigos con el narcotr\u00e1fico, descart\u00f3 as\u00ed el hecho el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0hay, \u00a0pues \u00a0en tales circunstancias, \u00a0lugar \u00a0para \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis seg\u00fan la cual la participaci\u00f3n de dichos militares \u00a0en \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0referido \u00a0funcionario judicial es fruto de la invenci\u00f3n de \u00a0Rufino \u00a0Leonel \u00a0Castillo, \u00a0con \u00a0el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0Javier \u00a0Bejarano \u00a0Lievano, \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Clavijo \u00a0Rodr\u00edguez, Orlando Gonz\u00e1lez, los \u00a0soldados \u00a0Reynel \u00a0Beltr\u00e1n L\u00f3pez y Manuel E. Pardo y los dos restantes testigos \u00a0que \u00a0depusieron \u00a0con \u00a0reserva \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en beneficio de los intereses del \u00a0narcotr\u00e1fico, \u00a0porque de haber sido as\u00ed, es decir, que entre \u00e9stos se hubiese \u00a0fraguado \u00a0el oprobioso plan de imputar injustificadamente al teniente RUBIANO la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tal hecho, no tendr\u00eda explicaci\u00f3n l\u00f3gica que precisamente \u00a0estuviesen \u00a0comprometiendo la responsabilidad de uno de ellos (Beltr\u00e1n L\u00f3pez), \u00a0ni \u00a0habr\u00edan \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0circunstanciales \u00a0que \u00a0se les \u00a0enrostra. \u00a0Adem\u00e1s, tampoco cuenta el proceso con elementos probatorios de donde \u00a0devenga \u00a0certeza de la condici\u00f3n de narcotraficantes que se ha querido atribuir \u00a0a \u00a0Castillo,Clavijo, Bejarano y Gonz\u00e1lez para descalificar su capacidad moral y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0de \u00a0que hubiese connivencia de \u00e9stos con el soldado Beltr\u00e1n, con \u00a0tal \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0porque, se repite, no tendr\u00eda sentido la incriminaci\u00f3n hecho \u00a0por aquellos contra este \u00faltimo\u201d\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor dice no compartir la apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia en cuanto que declara como no probado que los testigos Rufino, \u00a0Luz \u00a0Marina Clavijo y Gonz\u00e1lez tengan nexos con el narcotr\u00e1fico, aduciendo que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0obra abundante prueba que da raz\u00f3n de lo contrario, pero omite \u00a0especificar \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0tales \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del yerro en este espec\u00edfico punto frente a los dem\u00e1s elementos \u00a0considerados \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0como \u00a0demostrativos \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n del \u00a0procesado RUBIANO en el crimen juzgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, raz\u00f3n tiene la Delegada cuando \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0cr\u00edtica del demandante cuando cuestiona que Reynel Beltr\u00e1n \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0autor material del crimen no se auto-incrimine, no reviste mayor \u00a0inter\u00e9s, \u00a0pues contra Beltr\u00e1n, a pesar de su negativa en la participaci\u00f3n del \u00a0crimen, \u00a0se \u00a0ha pronunciado sentencia condenatoria como autor material del hecho \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0es \u00a0sentenciado \u00a0como determinador el Teniente RUBIANO CAICEDO, en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cuya \u00a0copia \u00a0obra \u00a0al \u00a0expediente \u00a0(fls. \u00a0342 \u00a0a 364 del cuaderno No. \u00a04). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las alegaciones sobre la supuesta violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0por darse cr\u00e9dito a los dos testimonios \u00a0vertidos \u00a0bajo \u00a0reserva de identidad, uno de los cuales corresponde al de Manuel \u00a0Eduardo \u00a0Pardo \u00a0Castillo, sin reparar que aspectos centrales fueron desvirtuados \u00a0tales \u00a0como \u00a0el \u00a0haber hecho formaci\u00f3n, haber concedido licencia a los soldados \u00a0ejecutores \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0el \u00a0utilizar \u00a0armas \u00a0decomisadas, \u00a0no tiene fundamento \u00a0alguno \u00a0cuando \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0las \u00a0versiones \u00a0suministradas \u00a0muchos a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s \u00a0en apoyo de la tesis de la defensa, solamente propenden por establecer \u00a0una \u00a0coartada \u00a0infructuosa \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado RUBIANO, como se deduce del \u00a0contexto \u00a0general \u00a0del fallo de segunda instancia y cuyos apartes pertinentes se \u00a0trajeron al contestar el primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0claro \u00a0desconocimiento \u00a0de lo que es la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0el \u00a0censor \u00a0alega \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0este \u00a0mismo cargo la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0tarea \u00a0de valoraci\u00f3n del croquis que aparece al folio 465 del \u00a0cuaderno \u00a0No.1, \u00a0lo \u00a0que \u00a0representa un error por falso juicio de existencia que \u00a0debi\u00f3 \u00a0alegarse \u00a0separadamente \u00a0en \u00a0aras \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda de los \u00a0cargos, \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 suyo \u00a0 es \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0 rechazar \u00a0 la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, debe agregarse que los testigos \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Clavijo \u00a0y \u00a0Orlando \u00a0Gonz\u00e1lez afirmaron estar ubicados en el sitio \u00a0denominado \u00a0\u201cCaldo Parado\u201d, lugar desde donde vieron pasar por primera vez a \u00a0los \u00a0dos soldados con rumbo a la residencia del Juez Cadena, y de acuerdo con el \u00a0croquis \u00a0no \u00a0existe \u00a0ning\u00fan \u00a0obst\u00e1culo \u00a0entre el sitio se\u00f1alado y el lugar de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0los \u00a0soldados, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0no tiene justificaci\u00f3n el \u00a0reclamo \u00a0del \u00a0censor \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que desde la casa de los testigos no hab\u00eda \u00a0visibilidad \u00a0hacia \u00a0la residencia del funcionario judicial, pues, se repite, los \u00a0testigos \u00a0se\u00f1alan \u00a0como \u00a0sitio de referencia el denominado \u201cCaldo Parado\u201d y \u00a0no su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 analizado \u00a0 deja \u00a0 en \u00a0 evidencia \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0yerro que se aduce en la demanda, pues no atin\u00f3 el libelista \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0al \u00a0analizar \u00a0las pruebas que se\u00f1ala como \u00a0objeto \u00a0de \u00a0su \u00a0reproche, \u00a0desconocieron los par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica, ya \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera demostr\u00f3 cu\u00e1l fue el postulado cient\u00edfico o el principio de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0fue \u00a0desconocida \u00a0por los \u00a0juzgadores. \u00a0Mucho \u00a0menos \u00a0intent\u00f3 \u00a0acreditar \u00a0la trascendencia de ese supuesto \u00a0yerro \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo atacado, ni el aporte cient\u00edfico correcto, o el raciocinio \u00a0l\u00f3gico \u00a0o la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 aplicarse para esclarecer el \u00a0asunto \u00a0debatido, \u00a0dejando \u00a0en cambio entrever que la inconformidad radica en el \u00a0alcance \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda instancia dio a las pruebas de cargo, de \u00a0donde la censura debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en este caso no hay lugar a la casaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0se \u00a0le tributar\u00e1 ejecutoria a la sentencia, cualquier decisi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0eventual \u00a0favorabilidad \u00a0deber\u00e1 \u00a0adoptarla \u00a0el juez de ejecuci\u00f3n de \u00a0penas \u00a0y medidas de seguridad por la puesta en vigencia del nuevo C\u00f3digo Penal, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0la \u00a0facultad \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 del art\u00edculo 79 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia recurrida. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ru\u00edz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15633 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 115 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D.C., \u00a0 veintis\u00e9is \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Revisa 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