{"id":5759,"date":"2023-09-08T16:23:46","date_gmt":"2023-09-08T16:23:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1545914-11-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:46","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:46","slug":"1545914-11-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1545914-11-02\/","title":{"rendered":"15459(14-11-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15459 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.143 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., catorce de noviembre del dos \u00a0mil dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 14 de agosto de 1998, mediante la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Antioquia conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0 FRANKLIN \u00a0HERNANDEZ \u00a0SEGURO \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a041 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de los delitos de homicidio agravado y porte \u00a0ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 de octubre de 1996, en la Taberna \u201cEl \u00a0Escape\u201d \u00a0del \u00a0Municipio de Turbo (Antioquia), siendo aproximadamente las 11:30 \u00a0de \u00a0la ma\u00f1ana, un sujeto dispar\u00f3 repetidamente un arma de fuego contra Gabriel \u00a0Quejada \u00a0Arsuza \u00a0(a. El Moro), caus\u00e1ndole la muerte (fls.2, 9, 19, 40-45\/1). En \u00a0el \u00a0sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0recuperaron \u00a0un \u00a0proyectil \u00a0y \u00a0dos \u00a0vainillas, \u00a0pertenecientes, \u00a0seg\u00fan \u00a0estudio de bal\u00edstica, \u201ca calibre 9mm, de \u00a0los \u00a0com\u00fanmente utilizados en armas de funcionamiento semi y\/o autom\u00e1tico tipo \u00a0pistola \u00a0y\/o \u00a0subametralladora\u201d; el primero (proyectil) posiblemente disparado \u00a0con \u00a0una pistola marca \u201cWalther, Browning, Heckler &amp; Koch y\/o Luger, entre \u00a0otras\u201d (fls.7, 41, 42, 81-83\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0averiguaciones \u00a0preliminares adelantadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda establecieron que las \u00a0personas \u00a0que \u00a0pod\u00edan \u00a0dar \u00a0informaci\u00f3n sobre lo ocurrido se negaban a hacerlo \u00a0por \u00a0temor, \u00a0aunque \u00a0exist\u00eda \u00a0consenso \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de haber sido un sujeto \u00a0llamado \u00a0Frank \u00a0\u00f3 \u00a0Franklin \u00a0el \u00a0autor \u00a0del hecho, quien militaba en los grupos \u00a0paramilitares \u00a0de \u00a0Necocl\u00ed, por encargo que le hiciera un socio de la v\u00edctima, \u00a0a \u00a0quien \u00a0habr\u00edan matado en Medell\u00edn un mes despu\u00e9s (fls.47, 66 y 110\/1). Los \u00a0informes \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0datan \u00a0de enero 24 y abril 15 de 1997, y en ambos se \u00a0adjunt\u00f3 \u00a0copia de la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda correspondiente al presunto autor : \u00a0c\u00e9dula \u00a0 No.71\u2019979.988 \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro \u00a0(fls.47-49\/1 y 110-113\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a010 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o el Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de Investigaciones captur\u00f3 en un restaurante del Municipio de Turbo a \u00a0Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro, \u00a0Roicer \u00a0 \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0Morales \u00a0 \u00a0Ayala \u00a0 y \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Javier \u00a0 Nieves \u00a0 P\u00e9rez. \u00a0En \u00a0poder \u00a0del \u00a0primero \u00a0fueron \u00a0hallados \u00a0una pistola \u00a0Walther \u00a0No.8126 \u00a0con su respectivo proveedor, una granada de fragmentaci\u00f3n, un \u00a0radio \u00a0de \u00a0comunicaciones, \u00a0una chapuza, y dos millones novecientos cuarenta mil \u00a0pesos; \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del segundo, una pistola Browning No.163, 9 mm Parabellum \u00a0con \u00a0su \u00a0proveedor; \u00a0y, \u00a0en \u00a0poder del\u00a0 tercero, una pistola Browning 9 mm, \u00a0Parabellum No.755, tambi\u00e9n con su proveedor (fls.89-90\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Franklin \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro \u00a0fue \u00a0puesto \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n del fiscal que conoc\u00eda de este asunto, \u00a0quien \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0comparecer \u00a0para \u00a0indagatoria, \u00a0pero \u00a0el \u00a0imputado \u00a0se \u00a0neg\u00f3 a \u00a0responder \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0del \u00a0funcionario pretextando ausencia del defensor de \u00a0confianza \u00a0(fls.91, \u00a095\/1). \u00a0D\u00edas despu\u00e9s, en ampliaci\u00f3n, manifest\u00f3 no haber \u00a0participado \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos investigados. Precis\u00f3 que no conoc\u00eda la v\u00edctima, \u00a0ni \u00a0a su socio, y que jam\u00e1s ha pertenecido de las autodefensas. Reconoci\u00f3 s\u00ed, \u00a0haber \u00a0 sido \u00a0 capturado \u00a0 en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0pistola \u00a0Walther \u00a09 \u00a0mm, \u00a0sin \u00a0salvoconducto (fls.130-134\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre los m\u00faltiples testimonios recepcionados \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0importante destacar, por guardar \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0los de \u00a0Consuelo \u00a0 \u00a0 Victoria \u00a0 \u00a0 Jaramillo \u00a0 \u00a0(fls.108\/1), \u00a0Luc\u00eda Yolima Mar\u00edn Berr\u00edo \u00a0(fls.162, \u00a0418\/1) \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0F\u00e9lix \u00a0Arroyo \u00a0Quinto \u00a0(fls.237\/1), personas todas que \u00a0afirman \u00a0 haber \u00a0 visto \u00a0 a \u00a0 Franklin \u00a0 disparar \u00a0contra \u00a0Gabriel Quejada Arsuza. La primera asegur\u00f3 que se \u00a0encontraba \u00a0en compa\u00f1\u00eda de la v\u00edctima cuando sucedieron los hechos, junto con \u00a0Julio \u00a0(el \u00a0sastre) \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0F\u00e9lix \u00a0Arroyo \u00a0Quinto \u00a0(fls.108\/1). Luc\u00eda \u00a0Yolima Mar\u00edn Berr\u00edo, paciente con \u00a0diagn\u00f3stico \u00a0de \u00a0epilepsia \u00a0desde \u00a0su infancia, afirm\u00f3 haberse percatado de lo \u00a0ocurrido \u00a0desde \u00a0el \u00a0interior \u00a0de \u00a0su \u00a0casa \u00a0(fls.162, \u00a0200, \u00a0248 \u00a0y \u00a0418\/1). \u00a0Y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0F\u00e9lix \u00a0 \u00a0Arroyo \u00a0 \u00a0Quinto \u00a0 \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0en \u00a0la \u00a0taberna \u00a0conversando con la \u00a0v\u00edctima, \u00a0los dos solos, puesto que las otras personas que estaban con ellos se \u00a0hab\u00edan \u00a0 retirado, \u00a0apareci\u00f3 \u00a0Franklin \u00a0y dispar\u00f3 en su contra (fls.237\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de declaraci\u00f3n Luc\u00eda \u00a0Yolima \u00a0Mar\u00edn Berr\u00edo se retract\u00f3 \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho. \u00a0Asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda la \u201cimpresion\u00f3\u201d en su versi\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0y \u00a0que \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0all\u00ed \u00a0no era cierto (fls.418\/1). Los otros dos \u00a0testigos \u00a0(Consuelo \u00a0Victoria Jaramillo y Jos\u00e9 F\u00e9lix \u00a0Arroyo \u00a0 \u00a0Quinto),\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 en \u00a0 posterior \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento, \u00a0dijeron \u00a0que \u00a0la persona a la cual distingu\u00edan \u00a0como \u00a0\u201cFranklin\u201d, \u00a0no se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0fila (fls.311 y 422\/1). Del proceso hacen tambi\u00e9n parte los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0los \u00a0ex\u00e1menes \u00a0y cotejos de bal\u00edstica realizados con el fin de \u00a0determinar \u00a0si \u00a0las \u00a0vainillas \u00a0y \u00a0el \u00a0proyectil hallados en el lugar del crimen \u00a0proven\u00edan \u00a0de \u00a0alguna de las armas incautadas, cuyo contenido fue el siguiente: \u00a0Para \u00a0las vainillas: negativo. Para el proyectil: Positivo. Fue disparado por la \u00a0pistola \u00a0Browning \u00a0No.0755, \u00a0hallada en poder de Carlos \u00a0Javier Nieves P\u00e9rez (fls.256-265\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a024 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01997 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra de \u00a0Franklin \u00a0 \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0Seguro\u00a0 \u00a0por el delito de homicidio (fls.323-337\/1). Apelada esta decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada, mediante decisi\u00f3n de 23 de enero de \u00a01998, \u00a0la modific\u00f3 para acusar al procesado por el delito de homicidio agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa personal, acorde con lo dispuesto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos 323 y 324.4.7 del C\u00f3digo Penal de 1980 (modificados por los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993), y 1\u00ba del Decreto 3664 de 1986, \u00a0incorporado \u00a0 a \u00a0 la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(fls.379-390\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada la audiencia p\u00fablica, el Juzgado de \u00a0conocimiento, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de 19 de junio de 1998, conden\u00f3 al procesado a la \u00a0pena \u00a0principal privativa de la libertad de 41 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y la accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por diez a\u00f1os, como autor \u00a0responsable \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0(fls.460-484\/1). \u00a0Apelado este fallo por el procesado y su defensor, el Tribunal \u00a0Superior, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0suyo \u00a0de \u00a014 \u00a0de agosto siguiente, que ahora la defensa \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0todas \u00a0sus \u00a0partes \u00a0(fls.522-533\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos, \u00a0todos \u00a0al \u00a0amparo de la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, presenta el censor contra la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993. Error de \u00a0hecho \u00a0\u201cpor \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u201d. \u00a0Haber rehuido el Tribunal los \u00a0resultados \u00a0\u201cexcluyentes\u201d de los reconocimientos realizados por los testigos \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 F\u00e9lix \u00a0Arroyo \u00a0Quinto \u00a0y \u00a0Consuelo \u00a0Victoria \u00a0Jaramillo, \u00a0quienes \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0en \u00a0la fila de \u00a0personas no se encontraba el agresor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma que aunque el Tribunal apreci\u00f3 dichos \u00a0resultados, \u00a0les \u00a0rest\u00f3 \u00a0todo valor, y ech\u00f3 mano de algunas afirmaciones de la \u00a0testigo \u00a0Luc\u00eda \u00a0Yolima \u00a0Mar\u00edn \u00a0Berr\u00edo, que \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0permiten \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de los \u00a0reconocimientos, \u00a0para declarar la responsabilidad del procesado, contraviniendo \u00a0los \u00a0m\u00e1s elementales principios de l\u00f3gica jur\u00eddica, pues resulta insostenible \u00a0que \u00a0\u201ccon \u00a0razones emp\u00edricas, apreciaciones caprichosas y subjetivas\u2026 pueda \u00a0desvirtuarse \u00a0el contenido y trascendencia de tales pruebas, en cuanto descartan \u00a0de \u00a0 \u00a0plano \u00a0 \u00a0la \u00a0 autor\u00eda \u00a0 del \u00a0 homicidio \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0 Franklin \u00a0 \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0 Seguro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0contrario \u00a0al principio de \u00a0certeza \u00a0legal \u00a0que \u00a0unos \u00a0reconocimientos \u00a0practicados \u00a0con \u00a0el \u00a0lleno \u00a0de \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0legales, \u00a0y\u00a0 por expreso y perentorio mandato de la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el Tribunal, puedan ser apreciados en sentido contrario al de su \u00a0contenido, \u00a0es \u00a0decir, como intrascendentes, sobre todo si se toma en cuenta que \u00a0es \u00a0el \u00a0propio \u00a0Tribunal \u00a0el \u00a0que \u00a0iniciando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0advierte \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inversi\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0proceso \u00a0investigativo por parte del Fiscal, quien sin \u00a0saberse \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0result\u00f3 \u00a0preguntando \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos por \u201cFranklin\u201d, \u00a0cuando \u00a0nadie \u00a0hab\u00eda hecho todav\u00eda menci\u00f3n al mismo; y\u00a0 la aparici\u00f3n en \u00a0el \u00a0proceso de la copia de la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda perteneciente al procesado, \u00a0tambi\u00e9n sin saberse de d\u00f3nde provino.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0igualmente censurar a la Fiscal\u00eda y al \u00a0Juez \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0cuya sentencia se entiende incorporada a la de segunda \u00a0instancia, \u00a0el haber pretendido construir un indicio en contra del procesado por \u00a0su \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 no \u00a0rendir \u00a0inicialmente \u00a0indagatoria, \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0que \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro en ning\u00fan \u00a0momento \u00a0fue \u00a0informado de los derechos del capturado. El Tribunal, desde luego, \u00a0rechaz\u00f3 \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0indicio, \u00a0 \u00a0teniendo \u00a0 \u00a0por \u00a0 fundamento \u00a0 que \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de rendir \u00a0indagatoria por falta de abogado, y luego se allan\u00f3 a declarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye diciendo que el error de hecho \u201cpor \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n\u201d relativo a la apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de los \u00a0reconocimientos \u00a0(negativos \u00a0y \u00a0excluyentes) \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los testigos antes \u00a0citados, \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0\u201cen \u00a0el \u00a0propio \u00a0y reiterado criterio de la H. Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal de la Corte\u201d, expuesto en decisi\u00f3n de 13 de febrero de 1995, \u00a0con \u00a0 ponencia \u00a0 del \u00a0 Magistrado \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar, \u00a0cuyos \u00a0principales \u00a0apartes \u00a0transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993. Error de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad. Haber soslayado el Tribunal los apartes de \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00a0testimonio de Luc\u00eda Yolima \u00a0Mar\u00edn \u00a0Berr\u00edo, \u00a0de los que se infiere que la testigo \u00a0fue \u00a0\u201csugestionada \u00a0o \u00a0inducida \u00a0por \u00a0la propia Fiscal\u00eda instructora\u201d en su \u00a0primera declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0err\u00f3 el Tribunal, por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0pretender \u00a0convalidar \u00a0la \u00a0certeza \u00a0incriminatoria \u00a0de \u00a0este \u00a0testimonio, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de supuestas coincidencias entre lo afirmado en su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cuna hermana de Franklin \u00a0est\u00e1 \u00a0casada \u00a0con \u00a0un \u00a0primo de \u00a0ella\u201d, \u00a0y \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el indagado. El falso juicio de identidad surge del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no haber apreciado el Tribunal que la declarante fue \u201cimpresionada, \u00a0sugestionada, \u00a0o sugerida\u201d por la Fiscal\u00eda para que hiciera referencia a unos \u00a0hechos \u00a0que \u00a0no \u00a0percibi\u00f3, \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0que \u00a0afecta \u00a0todo \u00a0el contexto de su \u00a0testimonio, \u00a0 \u00a0particularmente \u00a0 \u00a0la \u00a0 menci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 hizo \u00a0 de \u00a0 Franklin, \u00a0y \u00a0a \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0o \u00a0reales \u00a0v\u00ednculos \u00a0de \u00a0parentesco \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0con \u00a0un \u00a0primo de la declarante, con mayor \u00a0raz\u00f3n \u00a0si \u00a0se \u00a0toma en cuenta que la prueba allegada al proceso acredita que la \u00a0testigo \u00a0padece \u00a0de \u00a0epilepsia \u00a0desde \u00a0su \u00a0infancia, \u00a0\u201ccon \u00a0claros \u00a0signos \u00a0de \u00a0deterioro \u00a0intelectual moderado\u201d. Esto, constituye un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0un doble motivo (distorsi\u00f3n de la prueba e indebida \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0racional), \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0directrices \u00a0sentadas \u00a0por \u00a0la Sala en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a06 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1998, con ponencia del Magistrado G\u00f3mez Gallego, \u00a0cuyos apartes principales tambi\u00e9n transcribe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993. Error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen de \u00a0bal\u00edstica \u00a0y \u00a0su \u00a0correspondiente \u00a0ampliaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0sus \u00a0conclusiones, \u00a0donde \u00a0se \u00a0lee que las vainillas no \u00a0presentan \u00a0caracter\u00edsticas que las identifiquen con las armas incautadas, y que \u00a0el \u00a0proyectil, \u00a0en \u00a0cambio, s\u00ed provino de una de \u00e9stas (la pistola No.755), lo \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0contradictorio, \u00a0por cuanto unas y otro deb\u00edan corresponder a la \u00a0misma \u00a0arma, \u00a0si es tomado en cuenta que el autor del crimen fue uno solo, y una \u00a0sola \u00a0el \u00a0arma \u00a0utilizada, seg\u00fan se desprende de las propias conclusiones de la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, porque aunque el Tribunal se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0los \u00a0cotejos \u00a0del \u00a0proyectil, para indicar que \u00a0proven\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0pistola \u00a0Browning \u00a0No.0755, que le decomisaron a Carlos \u00a0Javier \u00a0Nieves \u00a0P\u00e9rez, \u00a0err\u00f3 \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad al concluir que la circunstancia de haber \u00a0sido \u00a0 el \u00a0 arma \u00a0 encontrada \u00a0 en \u00a0 manos \u00a0de \u00a0un \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0Franklin, \u00a0confirmaba \u00a0la primera versi\u00f3n \u00a0de \u00a0 Luc\u00eda \u00a0Yolima \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0el \u00a0procesado quien la dispar\u00f3 contra Gabriel Quejada \u00a0Arsuza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0\u201csurge \u00a0del \u00a0hecho \u00a0de que si la \u00a0presunta \u00a0arma \u00a0homicida fue incautada a tercera persona diferente al procesado, \u00a0as\u00ed \u00a0hubiese \u00a0estado \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0al momento de su captura meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de ocurridos los hechos, no es posible en sana l\u00f3gica afirmar que por \u00a0tal \u00a0raz\u00f3n \u00a0y \u00a0con \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0inferencia l\u00f3gica y casi que necesaria, que el \u00a0procesado \u00a0 Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0quien \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0el \u00a0occiso \u00a0Gabriel \u00a0Quejada \u00a0Arsuza; \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, lo que tal demostraci\u00f3n permite inferir es que esa \u00a0persona \u00a0a \u00a0quien \u00a0se hall\u00f3 en posesi\u00f3n del arma, al igual que otras a quienes \u00a0se \u00a0se\u00f1ala como enemigos declarados del occiso, pudieron haber sido los autores \u00a0del crimen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0sin \u00a0duda, el m\u00e1s grave error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0deriva de haber dejado de apreciar que \u201cen \u00a0este \u00a0proceso no existe certeza legal y procesal que permita afirmar que las dos \u00a0vainillas \u00a0y el proyectil que se sometieron a cotejo bal\u00edstico son \u2018evidencias\u2019, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0ni \u00a0en \u00a0la diligencia de \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0(fls.2-5), ni en el protocolo de necropsia m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0(fls.9 \u00a0y \u00a010), \u00a0consta que en el lugar del crimen y\/o en el cad\u00e1ver del \u00a0occiso \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0hallado \u00a0las \u00a0dos \u00a0vainillas y el proyectil, a que solo se \u00a0alude \u00a0por \u00a0primera \u00a0vez ocho d\u00edas despu\u00e9s de ocurrido el hecho, en el auto en \u00a0que \u00a0se \u00a0avoca \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n por parte de la Fiscal\u00eda 26 \u00a0Delegada, la misma que fue censurada por el Tribunal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0en su lugar proferir \u00a0decisi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0en \u00a0favor del procesado por el delito de homicidio, pues \u00a0afirma \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0los \u00a0errores \u00a0denunciados, \u00a0se habr\u00eda \u00a0llegado, \u00a0cuando \u00a0menos, \u00a0a \u00a0un estado de duda no superable. En relaci\u00f3n con el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas, invita a la Corte a que, en ejercicio de la \u00a0potestad \u00a0que \u00a0le \u00a0confiere el art\u00edculo 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0examine \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n que se plantea respecto de este delito, \u201ccon relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0cual se ha dado lugar a un doble procesamiento, con manifiesta violaci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0fundamental del NON BIS IN IDEM, tal como se rese\u00f1\u00f3 en la s\u00edntesis \u00a0de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 procesal\u201d, \u00a0 \u00a0 donde \u00a0 \u00a0hace \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cVale \u00a0la pena observar c\u00f3mo en la segunda \u00a0instancia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0se \u00a0adicion\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0\u2018porte \u00a0ilegal de armas de \u00a0fuego\u2019 \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0echado \u00a0de menos en la primera instancia en raz\u00f3n a que por tal motivo cursa un \u00a0proceso \u00a0 separado \u00a0 ante \u00a0la \u00a0justicia \u00a0regional, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0las \u00a0constancias \u00a0de \u00a0folios \u00a0103\/107\/115\/196, \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0en \u00a0la cual se se\u00f1ala \u00a0claramente \u00a0que \u00a0dicho \u00a0proceso \u00a0tiene \u00a0vigencia \u00a0y \u00a0en \u00a0desarrollo del mismo se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva con fecha 30 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01997 \u00a0(el \u00a0procesado FRANKLIN HERNANDEZ SEGURO fue capturado el 10 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01997) \u00a0con lo cual no queda ninguna duda que dicho proceso se refiere \u00a0al \u00a0mismo \u00a0asunto de que tratan las constancias antes citadas por tratarse\u00a0 \u00a0de \u00a0un punible que conlleva como elemento estructural el porte de armas en forma \u00a0permanente, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0infiere un doble procesamiento\u00a0 por un mismo \u00a0hecho \u00a0 (porte \u00a0 de \u00a0 arma \u00a0 presuntamente \u00a0 al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0captura)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal sostiene que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0propuestos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0est\u00e1n \u00a0condenados al \u00a0fracaso, \u00a0porque \u00a0en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0en su desarrollo, el casacionista \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0graves \u00a0desaciertos de car\u00e1cter t\u00e9cnico, y porque las cr\u00edticas \u00a0que \u00a0ensaya \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria resultan impertinentes. Al \u00a0referirse \u00a0a \u00a0los \u00a0primeros, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0de \u00a0la demanda se \u00a0encuentran \u00a0influenciadas por el \u00e1nimo de hacer prevalecer el criterio personal \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0sobre \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0postura \u00a0que \u00a0resulta \u00a0inadmisible \u00a0en sede casacional, y aparte de ello, el actor omiti\u00f3 conformar la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0completa, y mencionar las normas medio quebrantadas, lo \u00a0cual, \u00a0de \u00a0suyo, \u00a0da \u00a0al \u00a0traste \u00a0con su pretensi\u00f3n de obtener la casaci\u00f3n del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0censura \u00a0el demandante \u00a0plantea \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del principio non bis in \u00eddem, sobre el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0el procesado fue investigado dos veces por el delito de porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa personal. Dicho ataque, adem\u00e1s de adolecer \u00a0de \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos en su formulaci\u00f3n, no \u00a0resulta \u00a0cierto, \u00a0porque \u00a0en este proceso el implicado fue investigado y juzgado \u00a0por \u00a0el \u00a0porte \u00a0de \u00a0la \u00a0pistola \u00a0Browning No.765 (sic), mientras que la justicia \u00a0regional \u00a0lo \u00a0procesa \u00a0por el porte de la pistola Walther No.8126, y la tenencia \u00a0de una granada de fragmentaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con las cr\u00edticas esbozadas a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0se advierten tambi\u00e9n \u00a0fallas t\u00e9cnicas insalvables, y defectos de sustentaci\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero: \u00a0El \u00a0censor \u00a0confunde \u00a0el \u00a0alcance del \u201cfalso juicio de convicci\u00f3n\u201d, porque esta \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error \u00a0se comete cuando el juzgador le niega a la prueba el valor \u00a0que \u00a0tiene \u00a0por \u00a0ley, \u00a0o \u00a0le \u00a0concede uno que no ostenta, y lo cuestionado en el \u00a0presente \u00a0 caso \u00a0 es \u00a0 la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0los \u00a0reconocimientos \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0que \u00a0como \u00a0se sabe, est\u00e1 sujeta a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0En \u00a0atenci\u00f3n a ello, y la existencia de \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0que compromet\u00edan al procesado, como los testimonios de Consuelo \u00a0Victoria \u00a0Jaramillo, \u00a0Luc\u00eda Yolima Mar\u00edn Berr\u00edo y Jos\u00e9 F\u00e9lix Arroyo Quinto, \u00a0y \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, los juzgadores declararon su responsabilidad en \u00a0los hechos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de las afirmaciones consistentes en \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores tomaron algunas \u201ccitas insulares\u201d de la declaraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 testigo \u00a0 Luc\u00eda \u00a0 Yolima \u00a0Mar\u00edn \u00a0Berr\u00edo, \u00a0para \u00a0restarles \u00a0valor \u00a0a \u00a0los \u00a0reconocimientos, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0censor no se\u00f1al\u00f3 en qu\u00e9 consistieron, ni \u00a0concret\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0de \u00a0su \u00a0objeci\u00f3n, \u00a0y aunque en el desarrollo del cargo \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desbord\u00f3 \u00a0los \u00a0principios \u00a0de la l\u00f3gica, de tener \u00a0raz\u00f3n \u00a0en esta glosa debi\u00f3 hacer el planteamiento dentro del \u00e1mbito del error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0regla de la l\u00f3gica fue \u00a0quebrantada o desconocida en el proceso de valoraci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0la \u00a0objeci\u00f3n \u00a0derivada \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0parcialidad del Fiscal y el Juez de conocimiento, debi\u00f3 ensayarla por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera; \u00a0y la que hace depender del hecho de haber el \u00a0Fiscal \u00a0interrogado \u00a0a \u00a0varios \u00a0testigos \u00a0por \u00a0\u201cFranklin\u201d, sin que su nombre \u00a0apareciera \u00a0todav\u00eda \u00a0mencionado \u00a0en \u00a0el proceso, debi\u00f3 ser propuesta a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0falso juicio de legalidad, en cuanto se estar\u00eda desconociendo el art\u00edculo \u00a0290 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento entonces vigente (Decreto 2700\/91), y aunque \u00a0en \u00a0este \u00a0punto \u00a0el \u00a0censor \u00a0tiene \u00a0raz\u00f3n, debe dejarse en claro que ello s\u00f3lo \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0testigo Virginia P\u00e9rez Argumedo, ya que a partir del informe \u00a0de \u00a0 24 \u00a0 de \u00a0 enero \u00a0 de \u00a01997, \u00a0se \u00a0conoci\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0Franklin \u00a0 \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 Seguro, \u00a0 y \u00a0 su \u00a0testimonio \u00a0no \u00a0fue \u00a0adem\u00e1s tenido en cuenta como fundamento de la decisi\u00f3n de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0objeci\u00f3n sustentada en el hecho de haber \u00a0aparecido \u00a0en el expediente la copia de la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda del procesado, \u00a0sin \u00a0saberse \u00a0por \u00a0qu\u00e9, \u00a0tampoco \u00a0consulta \u00a0la realidad procesal, puesto que la \u00a0misma \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0del informe policial visible a folios 47 a 49 del cuaderno \u00a0original. \u00a0Y \u00a0la \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de haber sido deducido en \u00a0contra \u00a0del \u00a0implicado el indicio de responsabilidad por haberse negado a rendir \u00a0indagatoria, \u00a0tampoco corresponde a la verdad, porque el Juez a quo se limit\u00f3 a \u00a0relacionar \u00a0 el \u00a0 hecho, \u00a0sin \u00a0formular \u00a0juicio \u00a0alguno \u00a0de \u00a0valor \u00a0negativo \u00a0al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0ocurre \u00a0con la glosa por no haber sido \u00a0informado \u00a0el \u00a0procesado \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0capturado, \u00a0pues basta leer el \u00a0informe \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0puesto a disposici\u00f3n, para advertir que dicha \u00a0formalidad \u00a0fue \u00a0satisfecha. \u00a0Aclara, finalmente, que la cita jurisprudencial en \u00a0la \u00a0cual \u00a0el casacionista se apoya para desarrollar su discurso (Casaci\u00f3n de 13 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995, Magistrado Ponente Dr. Mej\u00eda Escobar) resulta igualmente \u00a0desafortunada, \u00a0porque \u00a0en \u00a0ella \u00a0se \u00a0afirma todo lo contrario a lo expuesto por \u00a0\u00e9ste: \u00a0que \u00a0cuando se presentan errores de inferencia l\u00f3gica no puede hablarse \u00a0de \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n, porque las reglas de la sana cr\u00edtica no est\u00e1n \u00a0predeterminadas en norma alguna, ni podr\u00edan estarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 segundo: \u00a0Asegura \u00a0que \u00a0la \u00a0cr\u00edtica referida a la valoraci\u00f3n que los juzgadores hicieron \u00a0del \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Luc\u00eda \u00a0 \u00a0Yolima \u00a0 Mar\u00edn \u00a0Berr\u00edo, \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0otra manifestaci\u00f3n de la \u00a0defensa \u00a0en \u00a0busca \u00a0del \u00a0predominio \u00a0de su particular entendimiento. El Tribunal \u00a0aval\u00f3 \u00a0la \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0y no la segunda, porque consider\u00f3 que su relato \u00a0coincid\u00eda \u00a0con el realizado por los testigos Jos\u00e9 F\u00e9lix Arroyo Quinto y Julio \u00a0Eliberto \u00a0Alvarez \u00a0Rivera, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ello \u00a0orden\u00f3 \u00a0expedir \u00a0copias \u00a0para \u00a0investigar \u00a0la \u00a0testigo \u00a0por \u00a0un \u00a0posible \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la administraci\u00f3n de \u00a0justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0 que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido la testigo coaccionada o presionada por el Fiscal \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n,\u00a0 debi\u00f3 ser alegado por la v\u00eda del falso juicio \u00a0de \u00a0legalidad, por desconocimiento del art\u00edculo 290 del Decreto 2700 de 1991, y \u00a0no \u00a0como \u00a0juicio \u00a0de identidad, como lo hizo. Y si consideraba que la testigo no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0mentales \u00a0de \u00a0procesar los hechos, y relatarlos, debi\u00f3 \u00a0alegar \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0No obstante, es palmar el error del demandante, pues \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que demanda tener en cuenta la segunda versi\u00f3n, predica incapacidad \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0para \u00a0declarar. \u00a0Con todo debe decirse, con el Tribunal, que la \u00a0referida \u00a0enfermedad \u00a0no \u00a0influy\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0de los hechos, ni en su \u00a0posterior relato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero: Afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0realizada por el censor de los resultados de la prueba de \u00a0bal\u00edstica \u00a0(positivos \u00a0respecto del proyectil, y negativos en relaci\u00f3n con las \u00a0vainillas), \u00a0y su pretensi\u00f3n en el sentido de que la contradicci\u00f3n se resuelva \u00a0en \u00a0favor del procesado, ponen de manifiesto una vez m\u00e1s sus esfuerzos de sacar \u00a0adelante \u00a0 una \u00a0postura \u00a0personal, \u00a0actitud \u00a0que \u00a0resulta \u00a0inaceptable \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria, \u00a0porque\u00a0 \u00a0el \u00a0fallo viene precedido de la doble presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad, y\u00a0 el juzgador goza de libertad en la apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El otro error planteado al interior del mismo \u00a0cargo, \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0derivar un indicio de \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0contra \u00a0del procesado por el hecho de haber sido hallada el \u00a0arma \u00a0en \u00a0poder \u00a0de uno de sus acompa\u00f1antes, es planteamiento que tampoco est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar, porque si \u201cel falso juicio de identidad\u201d se cifr\u00f3 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0inferencia \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0realiz\u00f3 \u00a0a \u00a0partir de un suceso \u00a0conocido, \u00a0debi\u00f3 \u00a0alegarse \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso raciocinio, y porque el \u00a0censor \u00a0omite \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los testimonios que lo se\u00f1alan como autor del \u00a0crimen, situaci\u00f3n que no era predicable de los otros capturados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco le asiste raz\u00f3n al actor cuando en el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de restarle fuerza probatoria al dictamen de bal\u00edstica sostiene que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0aparece constancia de la recolecci\u00f3n de las vainillas y el \u00a0proyectil, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0basta \u00a0observar \u00a0la \u00a0dejada \u00a0a \u00a0folios \u00a07 \u00a0del cuaderno \u00a0original, \u00a0donde \u00a0se \u00a0relacionan \u00a0los referidos elementos, para concluir que sus \u00a0afirmaciones \u00a0carecen \u00a0de \u00a0fundamento. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si la evidencia en cita no fue \u00a0apropiadamente \u00a0recogida, ello dar\u00eda lugar a un falso juicio de legalidad, y no \u00a0de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con sus planteamientos solicita a \u00a0la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial. \u00a0Error \u00a0\u201cde \u00a0hecho por falso juicio de convicci\u00f3n\u201d en la apreciaci\u00f3n de los \u00a0reconocimientos \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas realizados por los testigos Jos\u00e9 F\u00e9lix \u00a0Arroyo Quinto y Consuelo Victoria Jaramillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invocar \u00a0error \u201cde \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n\u201d, comporta un \u00a0contrasentido \u00a0en \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional. \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0denominado \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, es de derecho, no de hecho. Los errores de hecho se \u00a0caracterizan \u00a0por \u00a0implicar \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0verbigracia \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material,\u00a0 las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia no recogidas en normas jur\u00eddicas, los principios de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia. Los de derecho, en cambio, se \u00a0caracterizan \u00a0por \u00a0presuponer \u00a0la violaci\u00f3n de una norma de derecho probatorio. \u00a0Los \u00a0primeros \u00a0(de \u00a0hecho) \u00a0comprenden \u00a0tres \u00a0especies: \u00a0(1) \u00a0de existencia, (2) \u00a0identidad, \u00a0y \u00a0(3) raciocinio. Los \u00faltimos (de derecho), dos: (1) de legalidad, \u00a0y (2) de convicci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de derecho \u00a0por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0presupone \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal, es decir, de normas jur\u00eddicas que preestablezcan \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o su eficacia probatoria, pues se presenta cuando el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0valorar \u00a0el medio, lo hace de manera distinta al consignado en la \u00a0ley, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0estima que es jur\u00eddicamente apto para demostrar un determinado \u00a0hecho, \u00a0sin \u00a0serlo, \u00a0o \u00a0viceversa. En materia penal este error es de excepcional \u00a0configuraci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de la prueba se rige por el sistema de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0y \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos por el principio de \u00a0libertad \u00a0probatoria (art\u00edculos 253 y 254 del estatuto procesal anterior, y 237 \u00a0y \u00a0238 del actual). Esto significa que el m\u00e9rito demostrativo del medio se deja \u00a0al \u00a0razonable \u00a0criterio \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0fundado \u00a0en la sana cr\u00edtica; y que los \u00a0elementos \u00a0del delito y la responsabilidad del procesado pueden ser establecidos \u00a0a trav\u00e9s de cualquier elemento de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el procedimiento penal colombiano no existe \u00a0norma \u00a0alguna \u00a0que\u00a0 \u00a0asigne \u00a0al reconocimiento en fila de personas un valor \u00a0probatorio \u00a0determinado, \u00a0o \u00a0prevalente \u00a0sobre \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0o que limite su \u00a0eficacia \u00a0demostrativa, \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0que \u00a0establezca \u00a0que \u00a0sus \u00a0resultados \u00a0positivos \u00a0o \u00a0negativos \u00a0vinculan \u00a0inexorablemente \u00a0al \u00a0juzgador, \u00a0como \u00a0lo da a \u00a0entender \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0La \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de su m\u00e9rito, al igual que de las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas, \u00a0est\u00e1 \u00a0deferida \u00a0al \u00a0Juez, \u00a0quien \u00a0al \u00a0hacerlo \u00a0goza \u00a0de\u00a0 \u00a0autonom\u00eda \u00a0y \u00a0libertad, estando s\u00f3lo limitado por las reglas de la persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0que deba descartarse, prima facie, la configuraci\u00f3n de un \u00a0error \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0que viene de ser analizado (de derecho por falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la \u00a0cita \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista hace del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de \u00a013 \u00a0de febrero de 1995, podr\u00eda \u00a0pensarse \u00a0que \u00a0lo \u00a0pretendido fue proponer un error de hecho por desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n del m\u00e9rito de estas dos \u00a0pruebas, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0de \u00a0un error por falso raciocinio, pero este planteamiento \u00a0deviene \u00a0indemostrado, \u00a0porque \u00a0aparte \u00a0de \u00a0insistir \u00a0en \u00a0que \u00a0los juzgadores no \u00a0pod\u00edan \u00a0apartarse \u00a0de \u00a0los resultados de los reconocimientos realizados por los \u00a0testigos, \u00a0sin \u00a0se\u00f1alar el fundamento f\u00e1ctico o jur\u00eddico de sus afirmaciones, \u00a0no \u00a0precisa \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0las \u00a0apreciaciones probatorias que los fallos contienen, \u00a0contrar\u00edan las reglas de la sana cr\u00edtica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirmar, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0actor, \u00a0que \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0por \u00a0los juzgadores resulta subjetiva y caprichosa, nada \u00a0demuestra. \u00a0Este \u00a0tipo \u00a0de alegaciones puede ser de recibo en sede de instancia, \u00a0pero \u00a0no \u00a0en casaci\u00f3n, donde el fallo del Tribunal de apelaci\u00f3n llega amparado \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad, particularidad que impone al \u00a0demandante \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0desvirtuarla, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0de acreditar que sus \u00a0fundamentos \u00a0son \u00a0equivocados, \u00a0o \u00a0no \u00a0son \u00a0jur\u00eddicos. La Corte tiene dicho que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0plantea \u00a0esta \u00a0clase de error es carga del demandante precisar si la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0provino \u00a0porque \u00a0se desconocieron las m\u00e1ximas de la experiencia, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la l\u00f3gica, o los principios de la ciencia, y acreditar, en cada \u00a0caso, \u00a0en qu\u00e9 consisti\u00f3, labor que no se suple con cuestionamientos gen\u00e9ricos \u00a0sobre \u00a0la \u00a0impertinencia de la valoraci\u00f3n, sino a trav\u00e9s de una confrontaci\u00f3n \u00a0seria \u00a0de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0probatorios del fallo impugnado con la reglas de la \u00a0persuasi\u00f3n racional, y la acreditaci\u00f3n del error cometido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0analizado, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0desestimaron los resultados negativos de los reconocimientos en fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0por \u00a0tres \u00a0razones: \u00a0(1) \u00a0porque \u00a0consideraron \u00a0que \u00a0contraven\u00edan \u00a0la evidencia probatoria; (2) porque exist\u00edan elementos de juicio \u00a0para \u00a0creer que los testigos fueron inducidos y \/o amedrentados para declarar en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0lo \u00a0hicieron;\u00a0 \u00a0y, \u00a0(3) \u00a0porque no resultaba razonable que \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0afirmado \u00a0conocer \u00a0al \u00a0agresor, \u00a0y \u00a0estar en condiciones de \u00a0identificarlo, \u00a0 sostuvieran \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0fila \u00a0respectiva \u00a0(pags.13-16 del fallo de primera instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el actor pretend\u00eda, por tanto, acreditar \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un error de hecho por falso raciocinio, debi\u00f3 demostrar \u00a0que \u00a0las \u00a0razones expuestas en los fallos contrariaban las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia, o los principios cient\u00edficos, y no limitarse a \u00a0sostener, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace, \u00a0que \u00a0sus conclusiones\u00a0 contravienen \u201clos m\u00e1s \u00a0elementales \u00a0principio \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica\u201d, y de \u201ccerteza legal\u201d, sin \u00a0decir \u00a0por qu\u00e9, y sin confrontar siquiera las razones que sirvieron de sustento \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que cuestiona.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 procura \u00a0de \u00a0darle \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0sus \u00a0alegaciones, \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0algunas \u00a0incidencias \u00a0procesales \u00a0(inversi\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0l\u00f3gico investigativo en el interrogatorio de algunos \u00a0testigos. \u00a0 Incorporaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 proceso \u00a0 de \u00a0la \u00a0c\u00e9dula \u00a0de \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0de \u00a0Franklin \u00a0 \u00a0 Hern\u00e1ndez \u00a0 \u00a0 Seguro \u00a0 \u00a0 sin \u00a0saberse \u00a0de \u00a0d\u00f3nde \u00a0provino, \u00a0y \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0informado el \u00a0sindicado \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos que le asist\u00edan cuando fue capturado), que ninguna \u00a0relaci\u00f3n \u00a0guardan \u00a0con \u00a0el \u00a0discurso \u00a0que \u00a0deb\u00eda presidir la demostraci\u00f3n del \u00a0error \u00a0denunciado, y que adem\u00e1s resultan infundadas, cuando no intrascendentes, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada en su concepto, cuyos \u00a0argumentos \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0 al \u00a0punto \u00a0la \u00a0Sala \u00a0comparte.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993. Error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad. Indebida apreciaci\u00f3n de la ampliaci\u00f3n \u00a0del\u00a0 testimonio de Luc\u00eda Yolima Mar\u00edn Berr\u00edo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este error, a juicio del demandante, surge por \u00a0doble \u00a0motivo: \u00a0(1) Por tergiversaci\u00f3n, porque los juzgadores no apreciaron los \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0donde sostiene haber sido \u00a0\u201cimpresionada, \u00a0sugestionada, \u00a0o \u00a0sugerida\u201d \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda en su primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de que hiciera referencia a unos hechos que no percibi\u00f3. \u00a0(2) \u00a0Por \u00a0equivocada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0racional, porque omitieron tener en cuenta la \u00a0evidencia \u00a0procesal de la cual surge que la declarante padece de epilepsia desde \u00a0su infancia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Formalmente \u00a0 la \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0ataque \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0 correctamente \u00a0planteada, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0la \u00a0segunda \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0no \u00a0configura \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0un \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad, sino \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la persuasi\u00f3n racional, \u00a0originado \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0existencia (desconocimiento de la prueba que \u00a0acreditaba\u00a0 \u00a0la \u00a0enfermedad \u00a0de la testigo), no puede perderse de vista que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0durante \u00a0un \u00a0buen tiempo, que comprende el de la presentaci\u00f3n de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en \u00a0este asunto, consider\u00f3 el error de raciocinio\u00a0 \u00a0expresi\u00f3n \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad. Sin embargo, en ninguno de los dos \u00a0casos planteados, le asiste raz\u00f3n al impugnante. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La testigo Luc\u00eda \u00a0Yolima \u00a0 Mar\u00edn \u00a0 Berr\u00edo, \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haber \u00a0visto a Franklin, a quien distingu\u00eda desde tiempo atr\u00e1s por \u00a0ser \u00a0hermano \u00a0de \u00a0la \u00a0esposa \u00a0de \u00a0un primo suyo, disparar contra Gabriel Quejada \u00a0Arsuza, \u00a0en la cantina contigua a su casa, donde depart\u00eda con Julio (el sastre) \u00a0y \u00a0un \u00a0ex- \u00a0Polic\u00eda \u00a0(fls.162-163\/1). \u00a0Despu\u00e9s, \u00a0en \u00a0la \u00a0fase del juzgamiento, \u00a0asegur\u00f3 \u00a0no \u00a0haber \u00a0presenciado \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0que \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0en su primera \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0no correspond\u00eda a la verdad. A la pregunta \u00bfTe sentiste o fuiste \u00a0presionada \u00a0por la Fiscal\u00eda en su primera versi\u00f3n?, realizada por su defensor, \u00a0respondi\u00f3: \u00a0\u201cEllos \u00a0me \u00a0ten\u00edan \u00a0como \u00a0muy \u00a0impresionada, porque unos vecinos \u00a0dijeron \u00a0que \u00a0yo hab\u00eda salido a la puerta y con qu\u00e9 tiempo iba yo a salir a la \u00a0puerta a ver\u201d (fls.418 y 418 vuelto\/1).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista sostiene que los juzgadores, \u00a0al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n,\u00a0 omitieron tener en cuenta las afirmaciones \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de \u00a0ser \u00a0transcritas, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0infiere \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo fue \u00a0\u201csugestionada \u00a0o \u00a0inducida \u00a0por la propia Fiscal\u00eda\u201d a declarar lo que dijo. \u00a0Pues \u00a0bien. \u00a0Ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0premisas \u00a0en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se sustenta la censura \u00a0consulta \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal. Las afirmaciones del actor, relativas a que la \u00a0testigo \u00a0 fue \u00a0 \u201cpresionada\u201d \u00a0o \u00a0\u201cinducida\u201d \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0no \u00a0se \u00a0corresponden \u00a0con \u00a0el contenido de la respuesta dada por ella, quien simplemente \u00a0afirm\u00f3 \u00a0 haberse \u00a0 sentido \u00a0 impresionada, \u00a0expresi\u00f3n \u00a0que \u00a0tiene una connotaci\u00f3n muy distinta de la que el \u00a0demandante interesadamente propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco es cierto que los juzgadores hubiesen \u00a0ignorado \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por la testigo, y las alegaciones que en relaci\u00f3n con este \u00a0aspecto \u00a0present\u00f3 la defensa. En el fallo de primer grado, se dijo al respecto: \u00a0\u201cPor \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0quien esto escribe, considera, cuando menos, atrevido, por \u00a0parte \u00a0del \u00a0abogado, su afirmaci\u00f3n en el sentido de que la Fiscal\u00eda confundi\u00f3 \u00a0la \u00a0enferma \u00a0y \u00a0con \u00a0presiones \u00a0obtuvo \u00a0su \u00a0testimonio. \u00a0Nada m\u00e1s alejado de la \u00a0realidad, \u00a0pues ya se vio que por la fecha de este testimonio no se sab\u00eda de la \u00a0enfermedad \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 testigo\u201d \u00a0 (pags.14 \u00a0 y \u00a0 15).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por \u00a0inexistencia del error planteado, no puede dejar de \u00a0precisarse \u00a0que \u00a0la decisi\u00f3n de los juzgadores de acoger la primera versi\u00f3n de \u00a0la \u00a0testigo, \u00a0y \u00a0desestimar \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 en un an\u00e1lisis serio y \u00a0razonado \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0y \u00a0de su confrontaci\u00f3n con el conjunto probatorio \u00a0(p\u00e1ginas \u00a09 \u00a0y \u00a010 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda instancia). Por tanto, si el censor \u00a0pretend\u00eda \u00a0derruir \u00a0el \u00a0apoyo argumentativo de la conclusi\u00f3n, debi\u00f3 demostrar \u00a0que \u00a0sus \u00a0consideraciones, \u00a0o \u00a0no \u00a0eran ciertas, o contrariaban las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0labor que en modo alguno acomete, pues al igual que en el cargo \u00a0anterior, \u00a0pareciera \u00a0entender \u00a0que las afirmaciones de la testigo en su segunda \u00a0versi\u00f3n \u00a0vinculaban \u00a0indefectiblemente \u00a0al \u00a0Juez, lo cual, desde luego, resulta \u00a0equivocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El cuestionamiento fundado en la falta de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba que acredita la condici\u00f3n de enferma epil\u00e9ptica de \u00a0la \u00a0 testigo, \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0incorrecta \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0su \u00a0primera \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0carece \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0fundamento, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hubiesen \u00a0ignorado \u00a0la \u00a0prueba que informa de la enfermedad padecida \u00a0por \u00a0la \u00a0declarante, \u00a0como tampoco omitido tener en cuenta esta situaci\u00f3n en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que hicieron del m\u00e9rito probatorio de su dicho. Todo lo contrario, \u00a0aceptaron \u00a0el \u00a0hecho \u00a0y \u00a0lo \u00a0analizaron, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0dieron \u00a0el alcance \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0opuestamente \u00a0a \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0por \u00a0\u00e9sta, \u00a0consideraron \u00a0que la enfermedad de la cual sufr\u00eda la testigo no hab\u00eda afectado \u00a0sus \u00a0 facultades \u00a0perceptivas, \u00a0de \u00a0memorizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0de \u00a0exposici\u00f3n, \u00a0y que en el proceso exist\u00eda adem\u00e1s un dictamen m\u00e9dico legal, de \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0surg\u00eda \u00a0que \u00a0su \u00a0memoria \u00a0reciente \u00a0era \u00a0buena, \u00a0y no refer\u00eda \u00a0amnesias \u00a0lagunares, \u00a0como \u00a0tampoco alucinaciones auditivas o visuales, y que su \u00a0capacidad \u00a0sensoperceptiva \u00a0era normal, consideraciones que no solo consultan la \u00a0evidencia \u00a0probatoria, \u00a0sino \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, dado que no es el \u00a0padecimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0enfermedad \u00a0en \u00a0s\u00ed lo que hace al testigo inid\u00f3neo, como \u00a0equivocadamente \u00a0lo \u00a0entiende \u00a0el \u00a0casacionista, sino la incidencia que la misma \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0tener \u00a0en sus facultades mentales, aspecto que en manera alguna \u00a0analiza. \u00a0Para corroborar lo dicho, basta consultar los siguientes\u00a0 apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado, donde el Tribunal analiza dicho aspecto, y\u00a0 consigna \u00a0las \u00a0 razones \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 cuales \u00a0 acoge \u00a0 su \u00a0 primera \u00a0 versi\u00f3n, \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0segunda.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAclarado, entonces, que el procesado s\u00ed es \u00a0la \u00a0misma \u00a0persona \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se refieren las declarantes Luc\u00eda Yolima Mar\u00edn \u00a0Berr\u00edo \u00a0y \u00a0Ramira Berr\u00edo de Bastidas, corresponde examinar la credibilidad que \u00a0merece \u00a0la primera de ellas que se\u00f1ala directamente al cu\u00f1ado de su primo como \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0encuentra \u00a0de \u00a0pleno recibo los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0a \u00a0quo. Est\u00e1 bien que dicha declarante es epil\u00e9ptica, pero \u00a0de \u00a0la sola narraci\u00f3n que hace en su primer testimonio, se deduce que estaba en \u00a0pleno \u00a0uso de sus facultades mentales tanto cuando percibi\u00f3 los acontecimientos \u00a0como \u00a0cuando \u00a0declar\u00f3 \u00a0sobre \u00a0ellos. \u00a0No \u00a0de otra manera se explica que hubiera \u00a0relatado \u00a0con \u00a0tanta \u00a0claridad y precisi\u00f3n algunos sucesos intrascendentes para \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0pero \u00a0demostrativos de la lucidez mental de la testigo, como \u00a0aquel \u00a0de \u00a0que \u00a0Gabriel, \u00a0momentos \u00a0antes \u00a0de ser abaleado le dijo a su hijo que \u00a0luego \u00a0le \u00a0comprar\u00eda \u00a0una \u00a0boleta, \u00a0suceso \u00a0del \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n habla la se\u00f1ora \u00a0Ramira. \u00a0Informa, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0lo hacen otros testigos, que el occiso estaba \u00a0con \u00a0dos \u00a0personas, un ex- agente de la polic\u00eda y otro que es sastre y se llama \u00a0Julio, \u00a0lo cual resulta ser verdad pues efectivamente Jos\u00e9 F\u00e9lix Arroyo Quinto \u00a0(fls.237) \u00a0trabaj\u00f3 \u00a0al servicio de la polic\u00eda, y Julio Eliberto Alvarez Rivera \u00a0(fls.52), \u00a0es \u00a0un \u00a0sastre \u00a0que tiene su negocio cerca a la taberna El escape. Un \u00a0detalle \u00a0m\u00e1s: \u00a0el \u00a0se\u00f1or Julio Alvarez refiere que cuando sonaron los disparos \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0con \u00a0el \u00a0occiso \u00a0porque segundos antes se hab\u00eda ido para la \u00a0sastrer\u00eda, \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0coincide \u00a0con la testigo Luc\u00eda Yolima. \u00a0Luego \u00a0esta \u00a0declarante s\u00ed estaba viendo a Gabriel Quejada y al tanto de lo que \u00a0suced\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0encontraba, \u00a0lo que demuestra que en la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial y en la segunda declaraci\u00f3n que rindi\u00f3 no dijo la verdad \u00a0respecto \u00a0al sitio donde estaba cuando sonaron los disparos ni la direcci\u00f3n que \u00a0tom\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s\u201d (p\u00e1ginas 9-10 del fallo).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero:\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993. Error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad. Incorrecta apreciaci\u00f3n del dictamen de \u00a0bal\u00edstica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura \u00a0comprende tres ataques: (1) No \u00a0haber \u00a0advertido el Tribunal la contradicci\u00f3n que surge entre los resultados de \u00a0los \u00a0cotejos \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0y \u00a0las vainillas. (2) Haber tenido al acusado como \u00a0autor \u00a0del \u00a0crimen \u00a0por la posesi\u00f3n del arma, no habiendo sido \u00e9sta hallada en \u00a0su \u00a0poder. \u00a0(3) \u00a0Haber \u00a0acogido \u00a0como \u00a0evidencia \u00a0probatoria unas vainillas y un \u00a0proyectil, \u00a0respecto \u00a0de los cuales no aparece constancia de haber sido hallados \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar del hecho. Separadamente la Corte se referir\u00e1 a cada uno de estos \u00a0aspectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Contradicci\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 los \u00a0 resultados \u00a0 del \u00a0 dictamen: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista tiene raz\u00f3n cuando sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores, en el an\u00e1lisis que hicieron de la prueba, omitieron tener \u00a0en \u00a0 cuenta \u00a0los \u00a0resultados \u00a0negativos \u00a0del \u00a0cotejo \u00a0de \u00a0las \u00a0vainillas, \u00a0y \u00a0la \u00a0\u201ccontradicci\u00f3n\u201d \u00a0que\u00a0 \u00a0se \u00a0presentaba \u00a0con \u00a0los \u00a0del proyectil, mas no \u00a0cuando \u00a0asegura \u00a0que \u00a0de \u00a0haber sido advertidos y analizados estos aspectos, las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo habr\u00edan sido distintas, porque frente a los postulados \u00a0de \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0los \u00a0dos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0debieron \u00a0ser \u00a0desestimados, por ser contradictorios.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0razonamiento que preside la sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0no \u00a0se \u00a0discute, pues si el autor del crimen fue uno solo, y el arma \u00a0utilizada \u00a0tambi\u00e9n una, lo l\u00f3gico es que tanto las vainillas como el proyectil \u00a0arrojaran \u00a0 resultados \u00a0 coincidentes, \u00a0 ya \u00a0 positivos, \u00a0ora \u00a0negativos, \u00a0y \u00a0no \u00a0contrapuestos. \u00a0Pero \u00a0esto \u00a0no \u00a0implica \u00a0que \u00a0ambos \u00a0deban \u00a0ser desestimados por \u00a0contradictorios, \u00a0pues \u00a0cada \u00a0prueba \u00a0es \u00a0aut\u00f3noma, \u00a0en \u00a0cuanto tiene su propio \u00a0objeto, \u00a0y \u00a0como \u00a0tal, \u00a0comporta sus propios resultados. Distinto del cotejo del \u00a0proyectil, \u00a0es \u00a0el \u00a0de cada una de las vainillas. Si, por ejemplo, en el estudio \u00a0comparativo \u00a0de \u00a0dos \u00a0vainillas, \u00a0uno arroja resultado negativo,\u00a0 y el otra \u00a0positivo, \u00a0ello \u00a0no \u00a0significa \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0hubiese sido disparada por el arma \u00a0utilizada \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0es que una lo fue, y otra no. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual acontece con los resultados obtenidos en \u00a0el \u00a0caso analizado. Si el cotejo del proyectil arroj\u00f3 resultado positivo, ha de \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0fue \u00a0disparado con el arma analizada, independientemente de los \u00a0resultados, \u00a0positivos, \u00a0o \u00a0negativos, que hubieran podido dispensar los cotejos \u00a0de \u00a0las \u00a0vainillas. \u00a0Dentro \u00a0del \u00a0contexto \u00a0circunstancial \u00a0de los hechos era de \u00a0esperarse, \u00a0 naturalmente, \u00a0 que \u00a0 los \u00a0dos \u00a0resultados \u00a0coincidieran, \u00a0pero \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de no haberlo sido, no significa que el proyectil no provenga del \u00a0arma \u00a0incautada. Lo que indica, es que las vainillas no fueron disparadas por la \u00a0misma \u00a0arma, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que admite dos posible explicaciones cient\u00edficas: que \u00a0el \u00a0sistema de percusi\u00f3n fue cambiado despu\u00e9s del crimen, o que se presentaron \u00a0fallas \u00a0en \u00a0la \u00a0cadena \u00a0de \u00a0custodia de las vainillas. Pero esto, se insiste, en \u00a0nada altera o modifica el primer resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0esto \u00a0as\u00ed, \u00a0se \u00a0concluye, \u00a0sin mayor \u00a0esfuerzo, \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado ninguna incidencia tuvo en la decisi\u00f3n de \u00a0condena, \u00a0y que el cargo carece por tanto de fundamento, no solo por las razones \u00a0anotadas, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0la \u00a0referida \u00a0prueba \u00a0no \u00a0fue \u00a0la \u00a0\u00fanica en la cual se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0los testimonios de \u00a0Consuelo \u00a0Victoria \u00a0Jaramillo, \u00a0Luc\u00eda \u00a0Yolima \u00a0Mar\u00edn \u00a0Berr\u00edo \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0F\u00e9lix \u00a0Arroyo \u00a0Quinto, \u00a0y la propia \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0de \u00a0cuyo contenido los juzgadores extrajeron algunos \u00a0datos \u00a0que cotejados con otros elementos de prueba (testimonio de Ramira Berr\u00edo \u00a0de \u00a0Bastidas, \u00a0por \u00a0ejemplo), \u00a0para \u00a0concluir, \u00a0finalmente, que se trataba de la \u00a0misma persona a la cual se refer\u00edan los testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Indicio de tenencia del arma. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto es, como lo sostiene el censor, que el \u00a0arma \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 el delito fue hallada en poder de Carlos \u00a0Javier \u00a0Nieves \u00a0P\u00e9rez, \u00a0y \u00a0no del \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0este \u00a0hecho \u00a0fue \u00a0reconocido \u00a0y \u00a0analizado \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos de \u00a0instancia(situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0descarta \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n de un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad) \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte que en la construcci\u00f3n de la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o en la valoraci\u00f3n de lo fuerza demostrativa del indicio, \u00a0los \u00a0 juzgadores \u00a0 hubiesen \u00a0 desconocido \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del casacionista radica en \u00a0analizar \u00a0el \u00a0hecho de la tenencia\u00a0 en su mera relaci\u00f3n sujeto-objeto, con \u00a0prescindencia \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0factores \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos al \u00a0determinar \u00a0su \u00a0consistencia \u00a0probatoria, \u00a0entre \u00a0los que se cuentan el contexto \u00a0circunstancial \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0incautaci\u00f3n del arma; los \u00a0v\u00ednculos \u00a0que \u00a0un\u00edan \u00a0al poseedor con el procesado (acompa\u00f1ante y integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0misma organizaci\u00f3n criminal); las reglas de la experiencia que ense\u00f1an \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0organizaciones \u00a0delincuenciales \u00a0resulta \u00a0frecuente el \u00a0intercambio \u00a0o \u00a0rotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0armas entre sus miembros; y la prueba testimonial \u00a0que \u00a0 desde \u00a0 los \u00a0 albores \u00a0 de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se\u00f1alaba \u00a0a \u00a0Franklin \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Seguro como autor del \u00a0crimen, \u00a0elementos todos que los llevaron a postular el indicio, y concluir, con \u00a0raz\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 por \u00a0la\u00a0 \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0el \u00a0arma \u00a0materialmente \u00a0hallada \u00a0en \u00a0poder \u00a0del acusado, pod\u00eda desconocerse el car\u00e1cter \u00a0vinculante \u00a0 y \u00a0 comprometedor \u00a0 del \u00a0hecho.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Desconocimiento del origen de las vainillas \u00a0y el proyectil\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Las afirmaciones del impugnante en este punto \u00a0no \u00a0consultan \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal. \u00a0En \u00a0el \u00a0acta \u00a0donde \u00a0se relacionaron los \u00a0elementos \u00a0 encontrados \u00a0en \u00a0poder \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0(acta \u00a0No.175), \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0del \u00a0hallazgo de las dos vainillas y el proyectil (fls.7\/1), lo cual \u00a0es \u00a0corroborado por los registros fotogr\u00e1ficos Nos. 4, 5 y 6, pertenecientes al \u00a0acta de levantamiento del cad\u00e1ver (fls.41 y 42\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0 \u00a0non \u00a0 \u00a0bis \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00eddem. \u00a0 Doble \u00a0juzgamiento \u00a0por \u00a0el delito de porte ilegal de armas de fuego \u00a0de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 excepci\u00f3n \u00a0 al\u00a0 \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0228 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0anterior \u00a0 (216 \u00a0 del \u00a0 actual \u00a0estatuto), \u00a0no \u00a0implica, \u00a0como \u00a0lo \u00a0entiende \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0quien \u00a0pretende recurrir en casaci\u00f3n est\u00e9 exento del deber \u00a0de \u00a0 fundamentar \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0nulidad, \u00a0o \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales. \u00a0Nada \u00a0m\u00e1s equivocado. Totalmente distinto de que la Corte est\u00e9 \u00a0facultada \u00a0para \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos, es que deba dar respuesta a \u00a0cuanto \u00a0 planteamiento \u00a0 haga \u00a0 o \u00a0quiera \u00a0hacer \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo respuesta a un cargo determinado en sede \u00a0extraordinaria \u00a0depende \u00a0de \u00a0la \u00a0idoneidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0su \u00a0planteamiento. Si la \u00a0censura \u00a0 se \u00a0 encuentra \u00a0 debidamente \u00a0presentada \u00a0y \u00a0sustentada, \u00a0deber\u00e1 \u00a0ser \u00a0examinada, \u00a0pero \u00a0si \u00a0no \u00a0lo est\u00e1, la Corte queda relevada de la obligaci\u00f3n de \u00a0hacerlo. \u00a0Si \u00a0el \u00a0actor, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0pretend\u00eda \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0al ataque por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0non bis in \u00eddem, debi\u00f3 presentarlo formalmente, \u00a0con \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0ilegalidad \u00a0de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0los fundamentos f\u00e1ctico procesales o jur\u00eddicos, y no invitar a \u00a0la Corte a suplir su funci\u00f3n, como equivocadamente lo hace. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0referidas, \u00a0surge \u00a0manifiesta \u00a0la \u00a0impertinencia \u00a0de \u00a0la pretensi\u00f3n, pues hasta \u00a0donde \u00a0se \u00a0tiene \u00a0entendido, \u00a0la \u00a0justicia \u00a0regional \u00a0procesa \u00a0al acusado por la \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0la \u00a0pistola \u00a0Walther \u00a0No.8126 \u00a0y \u00a0una \u00a0granada \u00a0de fragmentaci\u00f3n, \u00a0mientras \u00a0que en el caso sub judice fue investigado y juzgado por el porte de la \u00a0pistola \u00a0utilizada en el crimen de Gabriel Quejada Arsuza (pistola Browing 9 mm, \u00a0parabellum, No.755).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad \u00a0se pronunciar\u00e1 en forma definitiva sobre la dosificaci\u00f3n de la pena \u00a0realizada \u00a0por el Juez de primera instancia con motivo de la entrada en vigencia \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(fls.85-87 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0de la Corte), teniendo en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la impuesta en el fallo de segundo grado no sufrir\u00e1 modificaciones \u00a0con \u00a0 ocasi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a079 \u00a0numeral \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Procedimiento Penal).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, o\u00eddo el concepto de la Procuradora Cuarta \u00a0Delegada, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0 \u00a0Comun\u00edquese \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BARON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAMIREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15459 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No.143 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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