{"id":5753,"date":"2023-09-08T16:23:46","date_gmt":"2023-09-08T16:23:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1543006-06-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:46","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:46","slug":"1543006-06-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1543006-06-02\/","title":{"rendered":"15430(06-06-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 15430 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 60 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., seis (06) de junio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0decide \u00a0el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por el defensor del \u00a0se\u00f1or \u00a0 JOHN \u00a0 FREDY \u00a0 LE\u00d3N \u00a0 V\u00c9LEZ \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a09 de septiembre de 1998, dictada por el \u00a0Tribunal Superior de Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01996, \u00a0en \u00a0el municipio \u00a0antioque\u00f1o \u00a0de \u00a0Itag\u00fc\u00ed, \u00a0EDWIN \u00a0GEOVANNI \u00a0LEDESMA \u00a0CARDONA y el apodado \u201cLa \u00a0Chigua\u201d \u00a0salieron \u00a0de \u00a0la residencia donde se realizaba un bingo bailable, con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0fumar marihuana. En ese momento, atendiendo a las se\u00f1as que \u00a0les \u00a0hac\u00eda \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0se \u00a0aproximaron \u00a0\u201cEl \u00a0P\u00e1jaro\u201d \u00a0y \u201cLa Garra\u201d, \u00a0quienes \u00a0 luego \u00a0ser\u00edan \u00a0identificados \u00a0como \u00a0ALEJANDRO \u00a0ECHAVARR\u00cdA \u00a0GUERRA \u00a0y \u00a0JOHN \u00a0FREDY \u00a0LE\u00d3N \u00a0V\u00c9LEZ. \u00a0ECHAVARR\u00cdA, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0apoyar en el ojo izquierdo de LEDESMA el ca\u00f1\u00f3n del \u00a0arma \u00a0 \u00a0de \u00a0 fuego \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 instante \u00a0 le \u00a0 proporcion\u00f3 \u00a0 LE\u00d3N, \u00a0le \u00a0hizo \u00a0un \u00a0mortal \u00a0disparo \u00a0y \u00a0luego, en el piso, lo remat\u00f3 de otro balazo en la cabeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Un \u00a0 fiscal \u00a0 seccional \u00a0de \u00a0Itag\u00fc\u00ed \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0JOHN FREDY LE\u00d3N V\u00c9LEZ y a \u00a0ALEJANDRO \u00a0ECHAVARR\u00cdA \u00a0GUERRA, \u00a0a quienes asegur\u00f3 con detenci\u00f3n preventiva el \u00a020 \u00a0de junio de 1997 y acus\u00f3 el 12 de septiembre del mismo a\u00f1o por los delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de fuego, resoluci\u00f3n que fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0un \u00a0fiscal delegado ante el Tribunal Superior el 6 de noviembre \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Absueltos \u00a0los procesados por el Juzgado Primero Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Itag\u00fc\u00ed \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a010 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01998, \u00a0el \u00a0recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0oportunamente \u00a0interpuesto \u00a0por el fiscal seccional dio lugar a que, \u00a0por \u00a0fallo \u00a0del 9 de septiembre del mismo a\u00f1o, el Tribunal Superior revocara la \u00a0providencia \u00a0y \u00a0los \u00a0condenara \u00a0a \u00a0penas \u00a0de \u00a042 \u00a0a\u00f1os \u00a0y 6 meses de prisi\u00f3n e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os, \u00a0por los delitos que se les imputaron en el vocatorio a juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, el \u00a0defensor \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0JOHN \u00a0 \u00a0FREDY \u00a0 \u00a0LE\u00d3N \u00a0V\u00c9LEZ \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia por \u00a0violar \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0la ley sustancial, debido a los falsos juicios de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n de los medios de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0que la prueba de cargo se reduce a los testimonios, de la \u00a0hermana, \u00a0el \u00a0padre \u00a0y \u00a0un \u00a0cercano \u00a0amigo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0declaraciones que \u00a0confrontadas \u00a0con \u00a0los dem\u00e1s medios de prueba pierden toda fuerza demostrativa. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de transcribir extensos apartes de estas versiones, que corresponden a \u00a0JOHANA \u00a0LEDESMA \u00a0CARDONA, \u00a0RODRIGO \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0LEDESMA \u00a0HERN\u00c1NDEZ y JOHN MARIO \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0 YEPES, \u00a0 se \u00a0 ocupa \u00a0el \u00a0censor \u00a0de \u00a0destacar \u00a0las \u00a0que \u00a0estima \u00a0m\u00e1s \u00a0trascendentes contradicciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En cuanto a las armas utilizadas, JOHANA \u00a0dijo \u00a0inicialmente \u00a0que \u00a0los \u00a0agresores iban con un rev\u00f3lver en la mano y en la \u00a0\u00faltima \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u201cLa \u00a0Garra\u201d portaba el arma, pero ignora de qu\u00e9 \u00a0clase \u00a0era. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0RODRIGO \u00a0sostuvo \u00a0primero que no supo el tipo de arma que \u00a0llevaban \u00a0en \u00a0la \u00a0mano, \u00a0pero \u00a0despu\u00e9s \u00a0afirm\u00f3 que vio a \u201cLa Garra\u201d con un \u00a0rev\u00f3lver. En igual contradicci\u00f3n incurri\u00f3 JOHN MARIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 el \u00a0 Ad \u00a0quem \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0cercenado \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0este \u00a0aspecto, no les habr\u00eda dado el valor que en \u00faltimas les otorg\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0que percibieron de los hechos, del an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba hubiese tenido qu\u00e9 concluir el fallador que ninguno de \u00a0los \u00a0se\u00f1alados \u00a0testigos \u00a0presenciaron \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0As\u00ed, \u00a0JOHANA afirm\u00f3 que \u00a0escuch\u00f3 \u00a0dos \u00a0tiros, \u00a0pero \u00a0no vio cuando le dispararon a su hermano, y RODRIGO \u00a0dijo \u00a0que \u00a0s\u00ed observ\u00f3 los hechos, pero tambi\u00e9n que estaba viendo televisi\u00f3n, \u00a0no \u00a0 supo \u00a0 a \u00a0 quien \u00a0 le \u00a0 dispararon \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 asom\u00f3 \u00a0 luego \u00a0de \u00a0o\u00edr \u00a0las \u00a0detonaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Nada \u00a0de \u00a0esto \u00a0analiz\u00f3 el juzgador, quien se limit\u00f3 a reproducir \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0sin \u00a0explicar \u00a0c\u00f3mo \u00a0obtuvo la certeza, lo que hace posible \u00a0cuestionar \u00a0el fallo por falso juicio de identidad, pues la Corte as\u00ed lo admite \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0errada \u00a0no \u00a0es \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0que una \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la prueba. Si el Tribunal hubiera \u00a0profundizado \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n integral de los medios de convicci\u00f3n, no en su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0fraccionada, \u00a0hubiera \u00a0concluido que los testigos no vieron lo que \u00a0dijeron \u00a0 haber \u00a0observado, \u00a0que \u00a0sus \u00a0dichos \u00a0son \u00a0contradictorios \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0incertidumbres \u00a0que \u00a0generan \u00a0se \u00a0debieron \u00a0resolver \u00a0a favor de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0sus \u00a0contradictorias \u00a0declaraciones, \u00a0se \u00a0deduce que JOHN MARIO \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0tampoco \u00a0pudo \u00a0percibir \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en la segunda versi\u00f3n \u00a0empieza \u00a0retract\u00e1ndose \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0en \u00a0la \u00a0primera, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0JOHANA \u00a0manifest\u00f3 que su hermano estaba solo esa noche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adicionalmente, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0destaca \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0que de la \u00a0necropsia \u00a0hizo \u00a0el Ad quem, \u00a0pues \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0consigna \u00a0en \u00a0el \u00a0acta sobre la existencia de dos \u00a0tatuajes \u00a0que \u00a0EDWIN \u00a0LEDESMA ten\u00eda en sus manos, uno en forma de ave y otro en \u00a0forma \u00a0de \u00a0cruz, fue tergiversada por el fallador, quien entendi\u00f3 que el perito \u00a0se \u00a0 refer\u00eda \u00a0 a \u00a0 huellas \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0que \u00a0las \u00a0impregnaciones \u00a0 se \u00a0hab\u00edan \u00a0producido \u00a0cuando \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hab\u00eda \u00a0intentado \u00a0protegerse \u00a0con \u00a0ambas \u00a0manos. \u00a0El yerro, dice el censor, es trascendente porque \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0derrumbar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de cargo y hacer que impere el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la \u00a0duda. \u00a0A \u00a0este \u00a0dislate, \u00a0agrega, se suma el hecho de haberse \u00a0determinado \u00a0por \u00a0la \u00a0trayectoria que los disparos fueron hechos de atr\u00e1s hacia \u00a0adelante, \u00a0mientras que el testigo LONDO\u00d1O sostiene que se hicieron de adelante \u00a0hacia atr\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0LE\u00d3N \u00a0V\u00c9LEZ en la muerte \u00a0de \u00a0LEDESMA \u00a0CARDONA, \u00a0porque no est\u00e1 claro si portaba arma, de qu\u00e9 clase era, \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el m\u00f3vil de la muerte, qui\u00e9nes fueron testigos de lo sucedido dado \u00a0que \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0no \u00a0son \u00a0admisibles, \u00a0si \u00a0el hecho obedec\u00eda a una empresa \u00a0criminal, \u00a0dudas todas que como deben resolverse a favor del procesado, conducen \u00a0a casar la sentencia impugnada y a la necesaria absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se\u00f1al\u00f3 \u00a0 como \u00a0 normas \u00a0violadas \u00a0por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0estatuto \u00a0procesal, 324 numeral 4\u00ba. del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0y 1\u00ba. del Decreto 2266 de 1991, y por falta de aplicaci\u00f3n los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00ba. \u00a0y 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal vigente para la fecha \u00a0de presentaci\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Opina \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Procuradora \u00a0Primera Delegada para la Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0que \u00a0la censura se debe desestimar, porque a pesar de las contradicciones \u00a0e \u00a0imprecisiones \u00a0de \u00a0los testigos de cargo, que destac\u00f3 el impugnante, ning\u00fan \u00a0error \u00a0 trascendente \u00a0 que \u00a0 afectara \u00a0 la \u00a0 estructura \u00a0 del \u00a0fallo \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0JOHANA \u00a0LEDESMA, \u00a0dice \u00a0que \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0se\u00f1alada \u00a0por \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0fue \u00a0valorada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0seguramente \u00a0por \u00a0su \u00a0irrelevancia, pues resulta obvio que una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os \u00a0no \u00a0tiene \u00a0conocimientos \u00a0sobre \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego. \u00a0Lo \u00a0que de esta declaraci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0determinante \u00a0para \u00a0el \u00a0fallador y pas\u00f3 por alto el demandante, es que \u00a0reafirm\u00f3 \u00a0haber \u00a0visto \u00a0a \u00a0\u201cLa Garra\u201d portando un arma de fuego despu\u00e9s de \u00a0haber \u00a0escuchado \u00a0los \u00a0disparos \u00a0que \u00a0le \u00a0ocasionaron \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a su hermano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ciertas, \u00a0as\u00ed mismo, las inconsistencias en la narraci\u00f3n que hace \u00a0RODRIGO \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la hora en que los homicidas pasaron frente a su casa y a \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0arma \u00a0que ten\u00eda \u201cLa Garra\u201d, no se configura, sin embargo, el \u00a0falso \u00a0juicio de identidad que reprocha el demandante, porque los aspectos a que \u00a0se \u00a0refieren esas falencias no fueron considerados por el Tribunal para formarse \u00a0el \u00a0convencimiento, \u00a0pues \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0tienen \u00a0en \u00a0la demostraci\u00f3n del \u00a0delito ni de la responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Para \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Ad \u00a0 quem, \u00a0la \u00a0importancia de los testimonios de JOHANA y RODRIGO radica en \u00a0la \u00a0concordancia \u00a0que \u00a0denotan \u00a0en \u00a0cuanto se\u00f1alan haber escuchado inicialmente \u00a0unos \u00a0disparos \u00a0que \u00a0ocasionaron \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0otra \u00a0persona \u00a0y les generaron \u00a0preocupaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0vida \u00a0de EDWIN, raz\u00f3n suficiente para que permanecieran \u00a0expectantes \u00a0a \u00a0su \u00a0llegada. \u00a0Esta \u00a0actitud \u00a0les \u00a0permiti\u00f3 \u00a0observar \u00a0c\u00f3mo dos \u00a0personas, \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0detallaron \u00a0por \u00a0sus indumentarias, corr\u00edan despu\u00e9s de \u00a0haberle \u00a0hecho \u00a0dos \u00a0disparos \u00a0a \u00a0otra. El Tribunal acogi\u00f3 estas versiones, que \u00a0resultaban \u00a0admisibles \u00a0examinadas \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0los \u00a0datos \u00a0obtenidos \u00a0en la \u00a0inspecci\u00f3n judicial realizada al lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Delegada \u00a0estima \u00a0que \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0JOHANA, \u00a0seg\u00fan \u00a0el libelista, son aparentes, porque si bien en la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0dijo \u00a0que \u00a0desconoc\u00eda a los autores del homicidio y \u00a0luego \u00a0en \u00a0su declaraci\u00f3n se refiri\u00f3 a \u201cLa Garra\u201d y a \u201cEl P\u00e1jaro\u201d, la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0aquella \u00a0oportunidad \u00a0pudo obedecer al impacto psicol\u00f3gico que le \u00a0produjo \u00a0el \u00a0hecho \u00a0o, \u00a0incluso, al temor de hacer semejante manifestaci\u00f3n ante \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0presentes en la diligencia, como lo sostuvo el \u00a0instructor en la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0hace \u00a0el demandante al testimonio de RODRIGO por \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0vio cuando le dispararon a su hijo y reconocer que cuando escuch\u00f3 \u00a0los \u00a0disparos \u00a0estaba \u00a0viendo televisi\u00f3n, desconoce el contenido material de la \u00a0prueba. \u00a0Las \u00a0detonaciones \u00a0a las que se refiere inicialmente el testigo, fueron \u00a0las \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0un \u00a0homicidio anterior; por ellas permaneci\u00f3 vigilante, \u00a0preocupado \u00a0por EDWIN, y eso le permiti\u00f3 observar el momento en que se agred\u00eda \u00a0a otra persona, que result\u00f3 ser su hijo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido, \u00a0a pesar de que el testimonio de JOHN MARIO \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0presente \u00a0efectivamente algunas inconsistencias, la concordancia de su \u00a0dicho \u00a0con \u00a0el \u00a0hallazgo \u00a0en la necropsia respecto del n\u00famero de impactos y con \u00a0los \u00a0otros \u00a0dos \u00a0testigos en cuanto a las prendas que vest\u00edan los homicidas, es \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que le otorg\u00f3 el fallador, \u00a0porque \u00a0esa \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0se \u00a0ajusta al sistema que impone apreciar la prueba en \u00a0conjunto, de acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad que \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0los tatuajes rese\u00f1ados en el acta de necropsia fueron producto \u00a0de \u00a0la \u00a0detonaci\u00f3n \u00a0del \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego y concluir, a partir del error, que la \u00a0v\u00edctima \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0protegido \u00a0la \u00a0cara \u00a0con \u00a0sus manos, cuando en realidad se \u00a0refer\u00eda \u00a0a \u00a0las \u00a0voluntarias grabaciones en la piel que acostumbran hacerse los \u00a0j\u00f3venes. \u00a0El \u00a0dislate, \u00a0empero, \u00a0carece \u00a0de sustancialidad, porque no afecta la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0delito ni de la responsabilidad de los \u00a0procesados. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0necropsia confirm\u00f3 el dicho de los testigos sobre el \u00a0n\u00famero \u00a0de disparos y la afirmaci\u00f3n de JOHN MARIO LONDO\u00d1O respecto del balazo \u00a0que recibi\u00f3 EDWIN en su ojo izquierdo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0es \u00a0irrelevante que no se hubiera demostrado el m\u00f3vil \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0pues \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0forma parte de los elementos estructurales del \u00a0tipo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de valoraci\u00f3n de la prueba que para actualizar el \u00a0derecho \u00a0sustancial en el caso concreto le corresponde hacer al juez, bien puede \u00a0ocurrir \u00a0que \u00a0se \u00a0cometan errores objetivos porque se suponga o se desconozca la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un medio probatorio espec\u00edfico o porque el que en efecto obra en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0fue distorsionado o tergiversado por el funcionario o lo toma en \u00a0forma \u00a0parcial, \u00a0defectos \u00a0contemplativos \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia de la Sala ha \u00a0identificado \u00a0como \u00a0falsos \u00a0juicios, \u00a0de existencia el primero y de identidad el \u00a0segundo. \u00a0 Su \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 resulta, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0menos \u00a0inicialmente, \u00a0tarea \u00a0relativamente \u00a0sencilla \u00a0como \u00a0que es producto de la simple confrontaci\u00f3n entre \u00a0el \u00a0material recaudado y la sentencia -para acreditar que determinada prueba fue \u00a0ignorada \u00a0 en \u00a0su \u00a0existencia \u00a0f\u00edsica \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0o \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0supuso \u00a0err\u00f3neamente \u00a0que hac\u00eda parte de ese acervo- o entre el medio de convicci\u00f3n y \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0aparece \u00a0consignado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0-para \u00a0hacer ver c\u00f3mo fue \u00a0distorsionado, \u00a0tergiversado \u00a0o fraccionado-. Pero cuando el error trasciende la \u00a0pura \u00a0realidad \u00a0\u00f3ntica del medio y surge en el proceso mental de formaci\u00f3n del \u00a0pensamiento, \u00a0ya \u00a0no se trata de un yerro de car\u00e1cter contemplativo sino de uno \u00a0apreciatorio \u00a0que, \u00a0atendiendo \u00a0al sistema valorativo imperante conocido como de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0dable \u00a0denunciar \u00a0cuando se evidencia que en ese \u00a0proceso \u00a0intelectivo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0ha \u00a0apartado de las reglas y leyes de la \u00a0ciencia, la l\u00f3gica y la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de \u00a0los supuestos hace referencia, \u00a0como \u00a0f\u00e1cil \u00a0se nota, al grado de credibilidad del medio probatorio, discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0ciertamente \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0plantear \u00a0en casaci\u00f3n porque de las diversas \u00a0interpretaciones \u00a0l\u00f3gicas, \u00a0cient\u00edficas \u00a0y \u00a0acordes \u00a0con \u00a0la \u00a0experiencia y el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan \u00a0que \u00a0puedan hacerse de un hecho, la elaborada por quien ostenta \u00a0la \u00a0potestad \u00a0de \u00a0decir \u00a0el \u00a0derecho \u00a0tiene \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0validez \u00a0y de certitud, \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0provenir \u00a0de \u00a0un \u00a0funcionario \u00a0estatal investido de semejante \u00a0autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal es la raz\u00f3n por la que se afirme que de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0es \u00a0predicable \u00a0una \u00a0doble presunci\u00f3n de \u00a0acierto \u00a0y legalidad, que s\u00f3lo podr\u00e1 desvirtuarse mediante la demostraci\u00f3n de \u00a0desaciertos \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0bastante \u00a0para \u00a0fracturar \u00a0la estructura del fallo, \u00a0yerros \u00a0que, \u00a0en \u00a0punto a la apreciaci\u00f3n de la prueba, conducen a la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0y que se clasifican en errores de hecho y de \u00a0derecho, \u00a0seg\u00fan se produzcan en el proceso de valoraci\u00f3n por cualquiera de las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0se acaban de anotar o porque se le d\u00e9 valor de prueba a un \u00a0medio \u00a0aportado \u00a0contra \u00a0las \u00a0reglas \u00a0que \u00a0rigen su aducci\u00f3n o se le otorgue un \u00a0m\u00e9rito\u00a0 diferente al expresamente se\u00f1alado por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0D\u00edgase, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0los reclamos que el censor formula contra \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios de JOHANA LEDESMA, RODRIGO LEDESMA y JOHN \u00a0MARIO \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0porque el Tribunal no tuvo en cuenta las incoherencias internas \u00a0ni \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0externas \u00a0que \u00a0ellos \u00a0reflejan \u00a0seg\u00fan el criterio del \u00a0demandante, \u00a0no pod\u00edan ser presentados desde la perspectiva del falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por haber sido valorados de manera fraccionada o, lo que es lo mismo, \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de todos los t\u00f3picos a que cada uno de los declarantes se \u00a0refiri\u00f3, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0a) \u00a0Si \u00a0el \u00a0sustento \u00a0de \u00a0las \u00a0absoluciones \u00a0proferidas \u00a0en primera \u00a0instancia \u00a0resid\u00eda, \u00a0seg\u00fan expresa afirmaci\u00f3n del A \u00a0quo, \u00a0en \u00a0las \u00a0inconsistencias \u00a0de los testimonios de \u00a0cargo \u00a0a la luz de los elementos de confrontaci\u00f3n obtenidos en la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0en \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0temporales \u00a0y modales en que \u00a0incurrieron \u00a0esos \u00a0mismos \u00a0declarantes, \u00a0en \u00a0\u201cel testimonio sospechoso de John \u00a0Mario \u00a0Londo\u00f1o \u00a0Yepes \u00a0y \u00a0la \u00a0fragilidad de la incriminaci\u00f3n hecha por Johanna \u00a0Ledesma \u00a0 y \u00a0 Rodrigo \u00a0Ledesma\u201d, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0que \u00a0revoc\u00f3 \u00a0esas \u00a0decisiones \u00a0no \u00a0tuvo por fundamento raz\u00f3n diferente a la exactamente contraria, \u00a0esto \u00a0es, desech\u00f3 las inconsistencias y contradicciones o, por lo menos, no las \u00a0encontr\u00f3 sustanciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0eso \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0referirse \u00a0al punto, anot\u00f3 que \u201cLas \u00a0versiones \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0directos \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0merecieron \u00a0credibilidad al \u00a0fallador, \u00a0al \u00a0compararlas \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental (acta de levantamiento y \u00a0necropsia) \u00a0 se \u00a0tornan \u00a0en \u00a0pilares \u00a0firmes \u00a0para \u00a0apoyar \u00a0en \u00a0ellas \u00a0un \u00a0fallo \u00a0condenatorio\u201d \u00a0(fl. \u00a0348). Y despu\u00e9s de agregar que la versi\u00f3n de JOHN MARIO \u00a0LONDO\u00d1O \u00a0\u201cmerece \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0estar \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0percibido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 testigo\u201d \u00a0 (fl. \u00a0349), \u00a0le \u00a0reproch\u00f3 \u00a0al \u00a0A \u00a0quo \u00a0que \u00a0calificara \u00a0de \u00a0fr\u00e1gil \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0de los LEDESMA, porque tal valoraci\u00f3n \u201cno guarda armon\u00eda con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la prueba \u00a0testimonial. \u00a0Este \u00a0t\u00e9rmino \u00a0est\u00e1 \u00a0mal \u00a0tra\u00eddo por el fallador. Don Rodrigo y \u00a0Johanna \u00a0actuaron \u00a0como \u00a0centinelas desde la ventana de su apartamento en espera \u00a0de \u00a0la \u00a0llegada \u00a0de \u00a0Edwin, \u00a0centraron \u00a0toda su atenci\u00f3n al lugar por donde \u00e9l \u00a0deb\u00eda \u00a0llegar \u00a0y \u00a0por \u00a0eso \u00a0su testimonio es s\u00f3lido, no presenta fisuras y por \u00a0ende \u00a0produce \u00a0la \u00a0certeza \u00a0necesaria \u00a0para revocar el fallo absolutorio\u201d (fl. \u00a0353). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0b) \u00a0Ciertamente, \u00a0el \u00a0Tribunal no cercen\u00f3 ninguno de los medios de \u00a0prueba \u00a0indicados \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista. \u00a0Simplemente \u00a0examin\u00f3 \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno los \u00a0aspectos \u00a0relevantes y les dio el m\u00e9rito que estim\u00f3 suficiente para acogerlos. \u00a0El \u00a0enf\u00e1tico \u00a0rechazo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0su \u00a0descalificaci\u00f3n \u00a0por el A \u00a0 \u00a0quo \u00a0 \u00a0atendiendo \u00a0 a \u00a0 presuntas \u00a0contradicciones \u00a0e \u00a0inconsistencias, supone obviamente el examen de unas y otras \u00a0para descartarlas, por estimarlas ausentes o irrelevantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0c) \u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0por fen\u00f3menos contemplativos sino \u00a0valorativos \u00a0o \u00a0de raciocinio podr\u00eda reproch\u00e1rsele al Tribunal haber llegado a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0tendr\u00eda que haber \u00a0demostrado \u00a0c\u00f3mo \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n del pensamiento, incurri\u00f3 el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0en \u00a0desaciertos \u00a0trascendentes \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0observado \u00a0los principios de la sana cr\u00edtica, en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0en s\u00ed misma considerada, es cuesti\u00f3n que, como ya se \u00a0dijo, resulta inatacable en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0quiz\u00e1s ese p\u00e1lpito tambi\u00e9n lo ten\u00eda el casacionista mientras \u00a0elaboraba \u00a0su \u00a0escrito, \u00a0como se desprende de sus palabras en los folios 384\/5\/6 \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0pues a la par del falso juicio de identidad que postula, no \u00a0puede \u00a0dejar \u00a0de \u00a0lado la aceptaci\u00f3n de que el Tribunal err\u00f3 en cuanto \u201ca la \u00a0forma \u00a0de \u00a0interpretar \u00a0las \u00a0pruebas\u201d, la mala interpretaci\u00f3n que hizo de las \u00a0mismas, \u00a0y \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que la certeza es un estado de la mente originado \u00a0en \u00a0la \u00a0libre \u00a0convicci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0con \u00a0base en una \u00a0interpretaci\u00f3n racional de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0otro \u00a0lado, el error denunciado por el libelista respecto a la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la necropsia, es evidente. Los tatuajes en forma \u00a0de \u00a0ave \u00a0y \u00a0de \u00a0cruz \u00a0que \u00a0rese\u00f1a el legista no corresponden a impregnaci\u00f3n de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0en \u00a0la \u00a0piel \u00a0de la v\u00edctima sino a los dibujos que suelen hacerse los \u00a0j\u00f3venes, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de ellos obtiene el \u00a0Tribunal \u00a0es \u00a0por \u00a0entero equivocada. Sin embargo, en punto a la responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0semejante \u00a0desacierto \u00a0carece de relevancia pues nada adicional \u00a0acredita \u00a0o \u00a0desvirt\u00faa \u00a0el \u00a0hecho de que EDWIN hubiese intentado protegerse con \u00a0ambas \u00a0manos, \u00a0establecido \u00a0como qued\u00f3 a trav\u00e9s de la misma experticia que uno \u00a0de \u00a0los \u00a0proyectiles \u00a0entr\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0ojo izquierdo como lo hab\u00eda se\u00f1alado el \u00a0testigo LONDO\u00d1O L\u00d3PEZ.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0d\u00edgase \u00a0que cuando se reprocha al juez la ausencia de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0se le reconoce la simple reproducci\u00f3n de declaraciones carente de \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0c\u00f3mo \u00a0ha \u00a0alcanzado la certeza, el ataque casacional no se \u00a0puede \u00a0basar en falso juicio de identidad por tergiversaci\u00f3n de la prueba, sino \u00a0que \u00a0se debe orientar hacia la nulidad por falta o deficiencia en la motivaci\u00f3n \u00a0o fundamentaci\u00f3n del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0dem\u00e1s \u00a0inquietudes planteadas por el recurrente para reclamar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0tampoco tienen el alcance que les pretende atribuir. Probado que \u00a0LE\u00d3N \u00a0 V\u00c9LEZ \u00a0le \u00a0hizo \u00a0entrega \u00a0del \u00a0arma \u00a0a \u00a0ECHAVARR\u00cdA \u00a0GUERRA \u00a0antes \u00a0del herimiento, resulta inane \u00a0preguntarse \u00a0si \u00a0tambi\u00e9n \u00a0\u00e9l portaba arma, de qu\u00e9 clase y cu\u00e1l fue el motivo \u00a0para \u00a0darle \u00a0muerte \u00a0a \u00a0EDWIN \u00a0LEDESMA, pues aquel hecho, dentro de las precisas \u00a0circunstancias \u00a0en que se desarrollaron los acontecimientos seg\u00fan la narraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0era \u00a0suficiente \u00a0para deducirle responsabilidad al procesado \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0 de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por las razones anotadas, el cargo ha de desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del principio de favorabilidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0cuanto se refiere a la aplicaci\u00f3n del principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en raz\u00f3n de la vigencia de la Ley 599 de 2000, como la Corte \u00a0no \u00a0casar\u00e1 el fallo impugnado y, por lo tanto, no puede actuar como tribunal de \u00a0instancia, \u00a0su examen le corresponder\u00e1 al juez de ejecuci\u00f3n de penas y medidas \u00a0de \u00a0seguridad, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con el numeral 7\u00ba. del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 15430 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 60 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., seis (06) de junio de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 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