{"id":5741,"date":"2023-09-08T16:23:45","date_gmt":"2023-09-08T16:23:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1539625-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:45","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:45","slug":"1539625-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1539625-07-02\/","title":{"rendered":"15396(25-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 15396 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 85 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veinticinco (25) de julio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del 20 de mayo de \u00a01998, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Monter\u00eda conden\u00f3 al se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JORGE \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE \u00a0a las penas principales de treinta y seis (36) \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y siete mil pesos de multa; y las accesorias de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la \u00a0profesi\u00f3n \u00a0de conducir veh\u00edculos por un tiempo igual a la pena privativa de la \u00a0libertad, \u00a0como \u00a0autor de los delitos de homicidio culposo y lesiones personales \u00a0culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conden\u00f3 en forma solidaria al procesado y a \u00a0los \u00a0terceros \u00a0civilmente responsables al pago de los perjuicios ocasionados con \u00a0el delito a favor de varios afectados con el il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0compuls\u00f3 \u00a0copias \u00a0para que se \u00a0investigue \u00a0la \u00a0posible \u00a0culpa \u00a0de \u00a0Omar \u00a0Cogollo \u00a0Ramos, \u00a0conductor del tractor \u00a0involucrado en el accidente de tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0la apelaci\u00f3n interpuesta \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JORGE \u00a0ALDANA BRACAMONTE, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Monter\u00eda, en fallo del 5 de agosto de 1998, \u00a0confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. En esta oportunidad, la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0resuelve \u00a0de \u00a0fondo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or ALDANA BRACAMONTE contra el fallo de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron resumidos de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Monter\u00eda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInforman \u00a0los \u00a0autos que el se\u00f1or Jos\u00e9 \u00a0Aldana \u00a0Bracamonte \u00a0conductor \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0de \u00a0placas YAA-547, afiliada a la \u00a0empresa \u00a0de \u00a0transporte \u00a0\u201cSOTRACOR\u201d sali\u00f3 de esta ciudad hacia el municipio \u00a0de \u00a0Tierralta a cumplir su itinerario normal el d\u00eda 12 del mes de Enero de 1996 \u00a0en \u00a0las \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0habiendo \u00a0cumplido el recorrido normalmente hasta \u00a0cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a la apartada de Valencia donde se detuvo a dejar unos pasajeros \u00a0y \u00a0desde \u00a0all\u00ed \u00a0sigui\u00f3 \u00a0a veloz carrera con el prop\u00f3sito de llegar y regresar \u00a0r\u00e1pido \u00a0a \u00a0Tierralta \u00a0con el fin de recoger los pasajeros que hab\u00eda en la v\u00eda \u00a0con \u00a0destino a Monter\u00eda, pero recorridos unos pocos kil\u00f3metros de la apartada, \u00a0a \u00a0 la \u00a0 altura \u00a0 del \u00a0 sitio \u00a0 denominada \u00a0 \u201cBARRO \u00a0BLANCO\u201d, \u00a0se \u00a0estrell\u00f3 \u00a0aparatosamente \u00a0con \u00a0un \u00a0tractor \u00a0que se hallaba estacionado correctamente en la \u00a0carretera a su derecha y con las luces de prevenci\u00f3n encendidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0choque \u00a0result\u00f3 \u00a0muerto quien en vida \u00a0respond\u00eda \u00a0al \u00a0nombre \u00a0de PRIMITIVO MANUEL VILLALBA CARRE\u00d1O, y con fracturas y \u00a0m\u00faltiples \u00a0lesiones \u00a0los \u00a0individuos Luz Marina Osorio, Ernesto Fidel Argumedo, \u00a0JOS\u00c9 \u00a0Gabriel \u00a0De \u00a0la \u00a0Vega \u00a0y \u00a0Omar \u00a0Antonio \u00a0Cogollo, siendo los dos primeros \u00a0pasajeros de la buseta.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. Con base en la inspecci\u00f3n del cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0las \u00a0primeras \u00a0diligencias \u00a0en \u00a0torno \u00a0del \u00a0accidente, la Fiscal\u00eda Dieciocho \u00a0Seccional \u00a0de Monter\u00eda abri\u00f3 investigaci\u00f3n el 16 de enero de 1996, y vincul\u00f3 \u00a0al se\u00f1or JOS\u00c9 JORGE ALDANA BRACAMONTE mediante indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda Cuarta Delegada ante los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito de Monter\u00eda, en diferentes resoluciones admiti\u00f3 \u00a0las \u00a0demandas de constituci\u00f3n en parte civil presentadas a trav\u00e9s de apoderado \u00a0por \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Luis \u00a0Gilberto \u00a0de \u00a0la \u00a0Vega \u00a0Carre\u00f1o, \u00a0Dianeris del Carmen \u00a0Villalba \u00a0Morales, \u00a0Omar \u00a0Cogollo Ramos, Miguel Angel Villalba Hern\u00e1ndez, Jos\u00e9 \u00a0Gabriel \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Vega, \u00a0 Luz \u00a0 Marina \u00a0 Osorio \u00a0Sibaj\u00e1 \u00a0y \u00a0Ernesto \u00a0Argumedo \u00a0Fl\u00f3rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, fueron vinculados en calidad de \u00a0terceros \u00a0civilmente \u00a0responsables \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Manuel Aldana Montes, \u00a0due\u00f1o \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0accidentada, \u00a0y \u00a0la \u00a0empresa \u00a0que \u00a0la afiliaba, Sociedad \u00a0Transportadora de C\u00f3rdoba SOTRACOR S.A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3-. \u00a0El \u00a030 \u00a0de mayo de 1996, la mencionada \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0afectando \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE con medida de aseguramiento consistente en detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio y lesiones personales; y le concedi\u00f3 \u00a0libertad provisional bajo cauci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4-. Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a019 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01997, \u00a0la Fiscal\u00eda Cuarta Delegada profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra el se\u00f1or JOS\u00c9 JORGE ALDANA BRACAMONTE como posible autor de \u00a0los delitos de homicidio culposo y lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5-. \u00a0La etapa de la causa fue adelantada en \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal del Circuito de Monter\u00eda, Despacho que, al culminar \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0mediante sentencia del 20 de mayo de 1998, conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta y seis (36) meses de prisi\u00f3n, le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n condicional, y adopt\u00f3 las \u00a0otras determinaciones indicadas en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6-. \u00a0Por \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0interpusiera \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JORGE \u00a0ALDANA BRACAMONTE, el Tribunal Superior de Monter\u00eda \u00a0conoci\u00f3 \u00a0en \u00a0segunda instancia sobre este asunto; y en fallo del 5 de agosto de \u00a01998 confirm\u00f3 la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7-. \u00a0El defensor del procesado interpuso el \u00a0recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0 oportunidad \u00a0 se \u00a0resuelve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del se\u00f1or JOS\u00c9 JORGE ALDANA \u00a0BRACAMONTE \u00a0propone \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal Superior de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0causales \u00a0 \u00a0tercera \u00a0 \u00a0y \u00a0 primera \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO (Nulidad) \u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0motivos \u00a0de nulidad y una aplicaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0propone \u00a0el \u00a0defensor \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la causal prevista en el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 \u00a0de 1991), los cuales enuncia y desarrolla separadamente, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0vicio de nulidad: \u201cViolaci\u00f3n del \u00a0debido proceso\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0de algunas pruebas \u00a0allegadas \u00a0al \u00a0expediente, \u00a0el libelista recuerda que los hechos investigados se \u00a0originaron \u00a0en \u00a0el \u00a0accidente de tr\u00e1nsito ocurrido entre una buseta de servicio \u00a0intermunicipal \u00a0y un tractor. El primero de los veh\u00edculos mencionados conducido \u00a0por \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0por \u00a0Omar Cogollo Ramos; que resultaron \u00a0lesionados \u00a0los \u00a0dos \u00a0conductores; \u00a0que una persona falleci\u00f3 y otras padecieron \u00a0lesiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo anterior, sostiene el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0\u201clo \u00a0correcto, \u00a0l\u00f3gico y legal es que esta investigaci\u00f3n se \u00a0hubiese \u00a0abierto \u00a0contra \u00a0ambos \u00a0conductores\u201d, \u00a0pues \u00a0era necesario determinar \u00a0cu\u00e1l \u00a0de los dos dio lugar a la producci\u00f3n de los resultados antijur\u00eddicos, o \u00a0por \u00a0lo menos verificar la posible concurrencia de culpas. Estas circunstancias, \u00a0dice,\u00a0 \u00a0obligaban \u00a0al funcionario instructor a vincular procesalmente a los \u00a0dos conductores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 vicio \u00a0procesal \u00a0denunciado \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0consiste \u00a0entonces \u00a0en que la fiscal\u00eda adelant\u00f3 la investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0solamente en contra de JOS\u00c9 JORGE ALDANA BRACAMONTE y omiti\u00f3 hacerlo en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Omar \u00a0Cogollo \u00a0Ramos, conductor del tractor, pese a estar demostrado \u00a0que \u00a0fue \u00a0un \u00a0factor generador de culpa, debido a la acci\u00f3n imprudente de guiar \u00a0ese \u00a0veh\u00edculo \u00a0con una vagoneta y con pasajeros a bordo, lo cual contraviene el \u00a0art\u00edculo \u00a0171 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Nacional \u00a0de Tr\u00e1nsito, seg\u00fan el cual: \u201cNing\u00fan \u00a0veh\u00edculo podr\u00e1 llevar pasajeros en su parte exterior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega el recurrente que teniendo en cuenta \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0vincul\u00f3 procesalmente a Omar Cogollo Ramos, no obstante haber sido \u00a0plenamente \u00a0individualizado \u00a0y \u00a0existir \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0lo se\u00f1alaron como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0\u201cello quiere decir que la investigaci\u00f3n penal no se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo en la forma como lo exige la ley procesal penal\u201d y ello implica \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a la garant\u00eda del debido proceso y el principio fundamental de \u00a0la igualdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0trascendente \u00a0este \u00a0vicio \u00a0procesal \u00a0porque \u00a0socava \u00a0la \u00a0estructura \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0toda \u00a0vez que sin la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de Omar Cogollo Ramos, no \u00a0pod\u00eda \u00a0cerrarse \u00a0ni \u00a0calificarse la instrucci\u00f3n. Adem\u00e1s, con este vicio no se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0la finalidad del proceso porque no se investig\u00f3 al verdadero autor de \u00a0los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0a \u00a0ALDANA\u00a0 \u00a0BRACAMONTE \u00a0se le dio un trato procesal muy diferente al que se le dio a Cogollo \u00a0Ramos, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0al \u00a0primero se le escuch\u00f3 en indagatoria y se le dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, al segundo se le escuch\u00f3 en declaraci\u00f3n jurada y se \u00a0le \u00a0 admiti\u00f3 \u00a0como \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0Con \u00a0ello, \u00a0dice, \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0igualdad \u00a0consagrada \u00a0en el art\u00edculo 13 de la Carta, de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso penal por mandato del art\u00edculo 20 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), que erigi\u00f3 el principio de \u00a0igualdad en norma rectora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior solicita casar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada y declarar la nulidad de lo actuado desde la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0cierre \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0estima que no es jur\u00eddicamente posible una \u00a0ruptura de la unidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo vicio de nulidad. \u201cViolaci\u00f3n de \u00a0Normas Rectoras\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera el demandante que el proceso y la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0est\u00e1n \u00a0afectados \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0porque \u00a0se presentaron una \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0actos \u00a0irregulares \u00a0que \u00a0debieron \u00a0corregirse, \u00a0como lo dispone el \u00a0art\u00edculo 13 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero \u00a0de \u00a0estos \u00a0actos \u00a0irregulares \u00a0consiste \u00a0en \u00a0no \u00a0haber \u00a0establecido \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n la verdadera \u00a0identidad \u00a0del \u00a0occiso. Lo anterior porque en el informe policivo se dice que se \u00a0trataba \u00a0 del \u00a0se\u00f1or \u00a0Manuel \u00a0Villalba \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0y, \u00a0posteriormente, \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver se dijo que el occiso respond\u00eda al \u00a0nombre de Primitivo Manuel Villalba Vega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el censor que de manera inexplicable \u00a0se \u00a0trajo \u00a0al \u00a0proceso \u00a0el \u00a0registro \u00a0civil \u00a0de \u00a0defunci\u00f3n \u00a0de Primitivo Manuel \u00a0Villalba \u00a0Carre\u00f1o y nunca se demostr\u00f3 la muerte de Villalba Vega, quien seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0era \u00a0el verdadero occiso. Esta irregularidad trajo consigo otros \u00a0vicios \u00a0procesales \u00a0que \u00a0incidieron \u00a0en \u00a0las \u00a0demandas de constituci\u00f3n de parte \u00a0civil, \u00a0porque al procesado ilegalmente le reclaman indemnizaci\u00f3n de perjuicios \u00a0materiales \u00a0los \u00a0descendientes \u00a0de Primitivo Manuel Villalba Carre\u00f1o, cuando se \u00a0sabe \u00a0que \u00a0el \u00a0fallecido \u00a0en \u00a0el \u00a0accidente \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0ten\u00eda los apellidos \u00a0Villalba Vega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, tales demandas debieron \u00a0ser \u00a0rechazadas \u00a0por falta de legitimaci\u00f3n en la causa, pues de conformidad con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 50 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto \u00a02700 \u00a0 de \u00a01991), \u00a0s\u00f3lo \u00a0los \u00a0familiares \u00a0de \u00a0Villalba \u00a0Vega \u00a0pod\u00edan \u00a0reclamar \u00a0perjuicios del procesado y de los terceros civilmente responsables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0de \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0procesales \u00a0denunciadas \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0consiste \u00a0en que se acept\u00f3 como parte civil a \u00a0Edith \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Su\u00e1rez \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de compa\u00f1era permanente del occiso sin \u00a0existir \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0de \u00a0este \u00a0hecho, ni de la dependencia \u00a0econ\u00f3mica. \u00a0Tampoco \u00a0confiri\u00f3 \u00a0poder \u00a0a \u00a0la \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0que la \u00a0represent\u00f3, \u00a0porque est\u00e1 otorgado en nombre y representaci\u00f3n de su hijo menor \u00a0Miguel \u00a0Angel \u00a0Villalba Hern\u00e1ndez, lo que demuestra una carencia total de poder \u00a0para actuar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sol \u00a0In\u00e9s \u00a0Villalba \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0tampoco \u00a0otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0para que en su nombre se constituyera una parte civil; y a pesar \u00a0de \u00a0ello, fue considerada en las sentencias de primera y segunda instancias como \u00a0una de las personas a indemnizar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0de \u00a0las \u00a0irregularidades procesales \u00a0denunciadas \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que el poder otorgado por Edith del Carmen Hern\u00e1ndez \u00a0Su\u00e1rez \u00a0a la abogada Clareth Navarro de Blanco, no contiene la facultad expresa \u00a0de \u00a0sustituir, \u00a0como lo exige el art\u00edculo 68 del C\u00f3digo de procedimiento Civil \u00a0y \u00a0pese a ello sustituy\u00f3 el mandato en otra abogada, quien finalmente present\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n de parte civil, donde no se indic\u00f3 la direcci\u00f3n \u00a0para \u00a0hacer \u00a0las \u00a0notificaciones \u00a0personales \u00a0a \u00a0los \u00a0demandados, ni el nombre y \u00a0representante legal de la empresa SOTRACOR S.A. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad para \u00a0sustituir \u00a0 el \u00a0 poder \u00a0que \u00a0Nidia \u00a0Aid\u00e9 \u00a0Morales \u00a0Lobo \u00a0otorg\u00f3 \u00a0en \u00a0nombre \u00a0y \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de su menor hija Dianeris del Carmen Villalba Morales, y pese a \u00a0esta \u00a0carencia \u00a0de \u00a0facultad, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0sustituy\u00f3 en otro profesional del \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La misma irregularidad la encuentra en el \u00a0poder \u00a0otorgado \u00a0por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0Gabriel \u00a0de \u00a0la Vega Ensuncho, adem\u00e1s de que en la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0a nombre de esta persona no se acompa\u00f1\u00f3 el certificado de \u00a0C\u00e1mara \u00a0de \u00a0Comercio \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0SOTRACOR \u00a0S.A. \u00a0como uno de los terceros \u00a0civilmente \u00a0responsables. \u00a0Lo \u00a0mismo \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0los poderes otorgados por Luz \u00a0Marina Osorio Sibaj\u00e1 y Ernesto Fidel Argumedo Fl\u00f3rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0\u201cse \u00a0anulen \u00a0o \u00a0revoquen\u201d \u00a0todas \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0admitidas en desarrollo del \u00a0proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0vicio \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0\u201cFalta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante considera que las sentencias \u00a0de \u00a0instancia \u00a0no \u00a0explicaron \u00a0los \u00a0c\u00e1lculos \u00a0para \u00a0determinar \u00a0el monto de los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y morales a favor de los constituidos en parte civil, lo \u00a0que \u00a0denota \u00a0una \u00a0falta \u00a0absoluta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n al respecto. La sentencia del \u00a0A-quo \u00a0no \u00a0hizo an\u00e1lisis probatorio para concretar el monto de esos perjuicios, \u00a0lo \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0 impedido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 enterarse \u00a0 de \u00a0las \u00a0razones \u00a0para \u00a0tasarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 que \u00a0varias \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0favorecidas \u00a0con \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0carec\u00edan \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n para reclamar la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios, situaci\u00f3n detectable si las instancias hubiesen \u00a0analizado \u00a0cabalmente \u00a0la \u00a0prueba documental. Tal es el caso de Edith Hern\u00e1ndez \u00a0Su\u00e1rez \u00a0y \u00a0Sol In\u00e9s Villalba Hern\u00e1ndez quienes nunca otorgaron poder para ser \u00a0representadas por profesionales del derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0sustentar su postura, el demandante \u00a0hace \u00a0transcripciones \u00a0y an\u00e1lisis de los poderes otorgados por las dos personas \u00a0anteriormente \u00a0indicadas, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0de las demandas de constituci\u00f3n de parte \u00a0civil y de las resoluciones que las admitieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0el \u00a0libelista \u00a0ataca \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado por \u201comitir el examen y an\u00e1lisis\u201d de las pruebas \u00a0aportadas \u00a0al \u00a0expediente y fundar su decisi\u00f3n en una \u201cerrada prueba pericial \u00a0rendida por un ingeniero agr\u00f3nomo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0reconocida por las instancias a Luz Marina Osorio Sibaj\u00e1, considera \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cun \u00a0fallo \u00a0ultra petita nunca visto en el \u00a0proceso \u00a0penal\u201d, \u00a0porque \u00a0en \u00a0su \u00a0demanda estim\u00f3 los perjuicios causados en $ \u00a08.383.326.oo, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0le \u00a0reconoce una indemnizaci\u00f3n de \u00a0perjuicios por valor de $ 45.105.882.oo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0demandante \u00a0 hace \u00a0transcripciones \u00a0de doctrina y jurisprudencia sobre las consecuencias procesales \u00a0que \u00a0trae \u00a0la \u00a0falta de motivaci\u00f3n en las decisiones judiciales y solicita a la \u00a0Corte declarar la nulidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0escuetamente, \u00a0declarar \u00a0una \u00a0nulidad, \u00a0sin \u00a0exponer \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0ni la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0seguir en reemplazo de las actuaciones viciadas, ni el momento al \u00a0cual debe retrotraerse el proceso penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0inaplicabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0formulado \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal tercera de casaci\u00f3n, el censor dedica uno de sus apartes a \u00a0solicitar \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a04 de la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el sentido de abstenerse de aplicar por inconstitucionalidad \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a044 (qui\u00e9nes deben indemnizar) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991), \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0los \u00a0terceros \u00a0civilmente \u00a0responsables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante recuerda que un C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior \u00a0(el Decreto 050 de 1987) consagr\u00f3 la figura del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0y que esta norma fue declarada inexequible por \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0Sala \u00a0Plena1, \u00a0 argumentando \u00a0 que \u00a0 la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable \u00a0no garantiza el derecho de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0que \u00a0para \u00a0\u00e9l \u00a0tutelaba \u00a0el art\u00edculo 26 de la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1886. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 esa \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0la v\u00edctima de delito ten\u00eda que \u00a0acudir \u00a0\u00fanicamente \u00a0al \u00a0proceso civil, cuando pretend\u00eda obtener indemnizaci\u00f3n \u00a0por parte de los terceros civilmente responsables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0el \u00a0demandante que las razones \u00a0que \u00a0en \u00a0anterior oportunidad tuvo la Corte Suprema de Justicia para declarar la \u00a0inexequibilidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a058 de Decreto 050 de 1987 se mantienen vigentes \u00a0respecto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a044 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de \u00a01991) y por ello solicita su inaplicaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, el demandante pide a la \u00a0Corte \u00a0dejar \u00a0sin efectos las condenas econ\u00f3micas impuestas contra los terceros \u00a0civilmente responsables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0 CARGO \u00a0 \u00a0 (Violaci\u00f3n \u00a0directa) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Propuesto \u00a0al amparo de la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0alega \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a02 \u00a0(hecho \u00a0punible), \u00a03 (tipicidad), \u00a04(antijuridicidad), \u00a05(culpabilidad), \u00a0329 \u00a0(homicidio \u00a0culposo), 331(lesiones), \u00a0333 \u00a0(deformidad), \u00a0334 \u00a0(perturbaci\u00f3n funcional) y 340 (lesiones culposas) del \u00a0C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que los jueces de instancia hicieron \u00a0una \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0falencia \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar a la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0impugnada, \u00a0porque \u00a0las pruebas allegadas el expediente \u00a0\u201capuntan \u00a0claramente \u00a0a \u00a0la demostraci\u00f3n de una conducta no punible por parte \u00a0del conductor de la buseta JOS\u00c9 JORGE ALDANA.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones de varios \u00a0pasajeros \u00a0 de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0conduc\u00eda \u00a0en \u00a0forma \u00a0reglamentaria, \u00a0pero \u00a0complementan \u00a0su relato de mala fe, al agregar el hecho de \u00a0la \u00a0alta \u00a0velocidad. \u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0censor, \u00a0la \u00a0alta velocidad no contribuye a la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta porque el C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito autoriza \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0de automotores a m\u00e1s de cien kil\u00f3metros por hora; adem\u00e1s, \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que la imprudencia generadora de los resultados la produjo el \u00a0conductor \u00a0de \u00a0tractor \u00a0porque \u00a0transit\u00f3 \u00a0en \u00a0horas y sitios prohibidos por las \u00a0normas de tr\u00e1nsito para este tipo de veh\u00edculos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0 en \u00a0que \u00a0por \u00a0\u201cla \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de los hechos\u201d por parte de las instancias no se le atribuy\u00f3 \u00a0responsabilidad \u00a0 penal \u00a0a \u00a0Omar \u00a0Antonio \u00a0Cogollo \u00a0Ramos \u00a0quien \u00a0verdaderamente \u00a0aument\u00f3 \u00a0el \u00a0riesgo en el tr\u00e1nsito de automotores, a pesar de que \u201ctodos los \u00a0testigos \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0indican\u201d y critica a las instancias por haberle dado plena \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0dicho \u00a0de \u00a0los testigos, de quienes tienen \u201csumo inter\u00e9s en \u00a0mentir \u00a0&#8230;dado \u00a0que, \u00a0como \u00a0parte \u00a0civil buscaban un beneficio econ\u00f3mico en el \u00a0resultado de proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el Tribunal Superior extract\u00f3 \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0solamente \u00a0lo que conviene a sus fines de confirmaci\u00f3n, y \u00a0por \u00a0ello \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE \u00a0fue el \u00fanico autor de los hechos \u00a0investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte casar la sentencia \u00a0recurrida y en su lugar absolver al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Tercero Delegado en lo Penal \u00a0aborda \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0orden que \u00e9sta plantea los \u00a0supuestos \u00a0desatinos \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0cada \u00a0uno de ellos \u00a0advierte \u00a0que el libelista incurre en falencias t\u00e9cnicas y de fondo insalvables \u00a0que conducen inexorablemente al fracaso de sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0PRIMER \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0(Nulidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1-. Primer motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Procurador Delegado el \u00a0censor \u00a0parte \u00a0de \u00a0una \u00a0premisa equivocada y sobre ella edifica la sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo. \u00a0Da \u00a0por \u00a0sentado \u00a0que \u00a0el \u00a0conductor del tractor Omar Cogollo Ramos \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en conducta contraria a derecho, \u00fanicamente por haber estacionado el \u00a0tractor \u00a0a un lado de la carretera, y entonces desv\u00eda hacia \u00e9l la culpa por lo \u00a0sucedido, sin reparar en la responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0352 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0\u00fanicamente \u00a0debe \u00a0vincularse \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0quien \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0y \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0los hechos se pueda considerar como autor o part\u00edcipe de la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0antes de vincular a una persona, en cada evento \u00a0concreto, \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0una \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0su \u00a0posible culpa y el nexo de \u00a0causalidad entre esta y el resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso que se examina, desde el inicio \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0se\u00f1alaron \u00a0como responsable al conductor de la buseta, y por ello \u00a0el \u00a0no \u00a0haber \u00a0escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0al se\u00f1or Cogollo Ramos no vulnera el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0ni \u00a0el derecho a la igualdad, pues contrariamente, se demostr\u00f3 \u00a0que el tractor estaba adecuadamente aparcado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2-. Segundo motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del Procurador Delegado, el \u00a0demandante \u00a0se limit\u00f3 a indicar la presencia de una serie de actos irregulares, \u00a0sin \u00a0haber \u00a0trascendido \u00a0hasta \u00a0la demostraci\u00f3n de su incidencia en el fallo, y \u00a0sin \u00a0ubicar las supuestas falencias dentro de uno de los motivos previstos en el \u00a0art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991); en \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0no \u00a0se ahondo como era debido en explicar si el supuesto vicio \u00a0afecta la competencia, el derecho a la defensa o el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0dem\u00e1s, varios hechos por los que el \u00a0libelista \u00a0reclama \u00a0nulidad \u00a0son \u00a0intrascendentes, como por ejemplo el omitir la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0de la empresa SOTRACOR, cuando pese a ello ning\u00fan problema hubo con \u00a0las \u00a0notificaciones; o no anexar el certificado de existencia de esta empresa en \u00a0una \u00a0de \u00a0las demandas de parte civil, porque ya se contaba con este documento en \u00a0el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que en el fondo el casacionista \u00a0busca \u00a0derruir \u00a0las \u00a0condenas \u00a0en \u00a0perjuicios, \u00a0para \u00a0lo cual trat\u00e1ndose de una \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0orden \u00a0civil, \u00a0debi\u00f3 \u00a0ce\u00f1irse a las reglas de la casaci\u00f3n en \u00a0materia civil, como lo ordena el art\u00edculo 221 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refuta la supuesta indeterminaci\u00f3n en la \u00a0identidad \u00a0del \u00a0occiso, por cuanto se alleg\u00f3 el registro civil de defunci\u00f3n de \u00a0Primitivo \u00a0Manuel \u00a0Villalba \u00a0Carre\u00f1o, \u00a0salvo \u00a0el \u00a0segundo apellido, es la misma \u00a0persona cuyo cad\u00e1ver fue inspeccionado en el lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la acci\u00f3n civil adelantada \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0es \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0dispositiva, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual los \u00a0demandados \u00a0tienen \u00a0a \u00a0su cargo la oposici\u00f3n a las pretensiones dirigidas en su \u00a0contra, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello, la inactividad en la defensa oportuna de sus intereses no \u00a0puede \u00a0trasladarse \u00a0despu\u00e9s \u00a0en \u00a0calidad de reprocho contra lo decidido por los \u00a0funcionarios judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, no existe violaci\u00f3n al \u00a0art\u00edculo \u00a013 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), y por \u00a0ende, este motivo de nulidad tampoco puede ser acogido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3-. Tercer motivo de nulidad \u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0Procurador Delegado que en este \u00a0ac\u00e1pite \u00a0el \u00a0demandante se sustrajo a la obligaci\u00f3n de proponer y sustentar el \u00a0cargo \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0art\u00edculo 221 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 de 1991), que remite a las causales de casaci\u00f3n civil, porque la \u00a0queja \u00a0 \u00a0tiene \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ver \u00a0 \u00a0exclusivamente \u00a0 \u00a0con \u00a0 la \u00a0 indemnizaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura \u00a0por \u00a0la \u00a0condena \u00a0al pago de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0a \u00a0favor de Luz Marina Osorio Sibaj\u00e1, por mayor \u00a0valor \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0ella \u00a0hab\u00eda \u00a0pedido \u00a0en la demanda de constituci\u00f3n en parte \u00a0civil, \u00a0dice \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0presentarse bajo el amparo de la causal \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n penal (nulidad), sino que ha debido estructurarse conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la causal segunda de casaci\u00f3n civil, que contempla el recurso \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 impugnar \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0decide \u00a0 \u00a0\u201cultra \u00a0petita\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0tampoco \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la cuant\u00eda era procedente este cargo en casaci\u00f3n. En \u00a01998, \u00a0a\u00f1o en que se interpuso la impugnaci\u00f3n extraordinaria, la cuant\u00eda para \u00a0recurrir era $ 53.790.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0como \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0por da\u00f1os \u00a0materiales \u00a0solicit\u00f3 \u00a0$ \u00a08.338.326 y se conden\u00f3 por $ 45.105.883, el monto del \u00a0agravio \u00a0producido \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ser\u00eda \u00a0igual a la diferencia entre esos \u00a0guarismos, \u00a0es \u00a0decir \u00a0de $ 36.722, 556, suma inferior al establecido por la ley \u00a0como cuant\u00eda para recurrir en casaci\u00f3n civil para el a\u00f1o 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica \u00a0situaci\u00f3n \u00a0ocurre respecto de \u00a0las \u00a0sumas \u00a0reconocidas \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias para Edith Hern\u00e1ndez Su\u00e1rez y Sol \u00a0In\u00e9s \u00a0Villalba Hern\u00e1ndez, y por ello tampoco ten\u00eda el libelista inter\u00e9s para \u00a0recurrir en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desacierto \u00a0 de \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 adicional, \u00a0contin\u00faa \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0se \u00a0detecta \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0dentro \u00a0del mismo cargo por \u00a0nulidad, \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0critica \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0ejercida \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0sobre \u201cuna errada prueba pericial\u201d para tasar los perjuicios. En \u00a0este \u00a0evento \u00a0debi\u00f3 \u00a0postularse el cargo con fundamento en el cuerpo segundo de \u00a0la causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, si la sentencia de segundo grado no \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios fue porque este aspecto no se \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0en \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n; y en primera instancia la decisi\u00f3n se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0con \u00a0remisi\u00f3n \u00a0al \u00a0dictamen pericial que permaneci\u00f3 sin objeci\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4-. \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 la \u00a0 excepci\u00f3n \u00a0 de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo que piensa el defensor, en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Delegado, este tema nada tiene que ver con la nulidad \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0primer cargo, y de otra parte, como persigue que se deje sin \u00a0efecto \u00a0la \u00a0condena \u00a0contra \u00a0los \u00a0terceros civilmente responsables, es claro que \u00a0carece \u00a0de \u00a0legitimidad \u00a0e \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico para abogar por ellos en sede de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0adelante se ocupa en demostrar que la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0C- 541 del 24 de septiembre de 1992, \u00a0declar\u00f3 \u00a0exequibles los art\u00edculos 154 y 155 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0referentes a la intervenci\u00f3n del tercero civilmente \u00a0responsable \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0lo \u00a0cual impide aceptar los argumentos del \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0directa) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0presentar \u00a0el \u00a0reproche \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, al sustentarlo se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201cerr\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n de los hechos\u201d, modo de discernir \u00a0que \u00a0lo \u00a0aleja \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica casacional, puesto que confunde y entrelaza los \u00a0cuerpos primero y segundo de la causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acota \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer \u00a0el \u00a0demandante \u00a0confunde \u00a0los conceptos de \u201cerr\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la ley\u201d, como una de \u00a0las \u00a0formas \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0con la \u201cerr\u00f3nea interpretaci\u00f3n de los \u00a0hechos\u201d \u00a0que \u00a0equivale \u00a0al \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia o de \u00a0identidad, \u00a0como \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0formas \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0agrega \u00a0el Delegado, el \u00a0cargo \u00a0carece \u00a0de desarrollo pues se limit\u00f3 a indicar las normas que consider\u00f3 \u00a0transgredidas, \u00a0pero \u00a0no \u00a0avanz\u00f3 \u00a0hacia \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentido \u00a0de la \u00a0violaci\u00f3n, ni de cu\u00e1les eran las normas que debieron aplicarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0este \u00a0cargo \u00a0tampoco puede \u00a0prosperar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste al Delegado del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0cuando \u00a0advierte que el libelo fue estructurado de manera diversa a la \u00a0que \u00a0exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0y \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0se \u00a0confeccionan \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en supuestos que no compaginan con la realidad procesal, por lo cual \u00a0no est\u00e1n llamados a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1-. \u00a0 \u00a0SOBRE \u00a0 \u00a0EL \u00a0 \u00a0PRIMER \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0(Nulidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0como \u00a0parece \u00a0haberse \u00a0entendido, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que en las otras causales, debe \u00a0ajustarse \u00a0a ciertos par\u00e1metros l\u00f3gicos de modo que se comprendan con claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0las \u00a0irregularidades sustanciales \u00a0alegadas, \u00a0y \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de tales defectos en el sentido de demostrar la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se quebranta la estructura del proceso o se afectan las garant\u00edas \u00a0de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0esta \u00a0causal, \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0cometida durante el \u00a0desarrollo \u00a0del proceso e inadvertida en el fallo incide de tal manera, que para \u00a0remediarla \u00a0no queda ninguna alternativa distinta a invalidar las diligencias, y \u00a0por \u00a0ello quien as\u00ed alega debe\u00a0 indicar con precisi\u00f3n el momento procesal \u00a0al \u00a0que \u00a0deban retrotraerse las actuaciones una vez excluidas las alcanzadas por \u00a0los vicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0lineamientos \u00a0no se observan en la \u00a0demanda, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 ello \u00a0 cargo \u00a0 en \u00a0 ninguna \u00a0 de \u00a0sus \u00a0subdivisiones \u00a0puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1-. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0motivo \u00a0 \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido \u00a0a que la responsabilidad penal es \u00a0personal, \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0el \u00a0s\u00f3lo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no vincular a un posible \u00a0implicado \u00a0en \u00a0la etapa de instrucci\u00f3n no constituye causal de nulidad, m\u00e1xime \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestra que tal omisi\u00f3n comprometi\u00f3 seriamente la estructura del \u00a0proceso penal, ni socav\u00f3 las garant\u00edas de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para sustentar este motivo de nulidad, en \u00a0lugar \u00a0de referirse a la trascendencia de la falta de vinculaci\u00f3n del conductor \u00a0del \u00a0tractor, \u00a0se\u00f1or Omar Cogollo Ramos, reflejada en la estructura del proceso \u00a0o \u00a0en \u00a0las \u00a0garant\u00edas de su asistido, el defensor se dio a la tarea de pregonar \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JORGE \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE, \u00a0con argumentos enteramente \u00a0subjetivos, \u00a0y \u00a0entonces traslad\u00f3 toda la culpa al se\u00f1or Cogollo Ramos, con lo \u00a0cual desnaturaliz\u00f3 el reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es preciso recordar que en la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0compulsar \u00a0copias \u00a0\u201cpara que se investigue la \u00a0posible \u00a0culpa \u00a0de \u00a0OMAR \u00a0COGOLLO RAMOS, conductor del Tractor en la producci\u00f3n \u00a0del \u00a0accidente\u201d. \u00a0De \u00a0este \u00a0modo, \u00a0la preocupaci\u00f3n del libelista ya no ten\u00eda \u00a0sentido \u00a0como \u00a0cargo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad penal del \u00a0conductor \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en las instancias con fundamento en el \u00a0recaudo \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0lo \u00a0incriminaba, y con independencia de lo que hubiese \u00a0hecho \u00a0u omitido quien ten\u00eda la m\u00e1quina agr\u00edcola a su cargo, que, por dem\u00e1s, \u00a0no estaba en movimiento sino estacionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preciso \u00a0es \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Decreto 2700 de 1991) al regular figuras como la conexidad \u00a0y \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal, en los art\u00edculos 87 y 88, se\u00f1alaba como norma general \u00a0que \u00a0se \u00a0adelantar\u00e1 \u00a0una sola investigaci\u00f3n, pero expresamente establec\u00eda que \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0se \u00a0afectaran las garant\u00edas constitucionales, su rompimiento no \u00a0generaba \u00a0nulidad. \u00a0El mismo r\u00e9gimen de procedimiento consagraba situaciones en \u00a0las \u00a0cuales \u00a0pod\u00eda \u00a0romperse \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal, sin incidencia alguna en la \u00a0validez \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0sin \u00a0atentar contra los derechos de los sujetos \u00a0procesales, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0en \u00a0los \u00a0eventos \u00a0de \u00a0sentencia anticipada, audiencia \u00a0especial, \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz \u00a0y \u00a0cierres parciales de la investigaci\u00f3n, que \u00a0autorizaban \u00a0v\u00e1lida \u00a0y legalmente adelantar proceso en contra de algunos de los \u00a0implicados, \u00a0y \u00a0separadamente \u00a0continuar \u00a0con \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que \u00a0correspondiere \u00a0respecto de los dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0anterior \u00a0no var\u00eda en el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0actual \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), cuyo art\u00edculo 89, referente a la unidad \u00a0procesal, \u00a0estipula \u00a0que \u00a0\u201cLa \u00a0ruptura de la unidad procesal no genera nulidad \u00a0siempre que no afecte las garant\u00edas constitucionales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el demandante se concentr\u00f3 \u00a0en \u00a0exponer \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0personal acerca de lo inconveniente que result\u00f3 a la \u00a0postre \u00a0para su defendido, se\u00f1or JOS\u00c9 JORGE ALDANA BRACAMONTE, el hecho de que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0al conductor del tractor Omar \u00a0Cogollo \u00a0Ramos, pero se abstuvo de enlazar esta omisi\u00f3n con una de las causales \u00a0taxativas \u00a0que el art\u00edculo 304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 \u00a0de 1991) erig\u00eda en motivos de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura \u00a0se \u00a0redujo, \u00a0en cambio, a la \u00a0narraci\u00f3n \u00a0del \u00a0punto de vista del defensor sin la estructura completa que debe \u00a0configurar \u00a0un \u00a0cargo \u00a0por \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0pas\u00f3 \u00a0directamente a \u00a0concluir \u00a0en la presunta culpa exclusiva del conductor del tractor, sin exponer, \u00a0aunque \u00a0fuese \u00a0sumariamente, \u00a0cu\u00e1les son los motivos que lo llevan a pensar que \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Omar Cogollo Ramos genera nulidad, a partir del \u00a0cierre \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n, \u00a0 inclusive. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0sale \u00a0avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2-. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 \u00a0motivo \u00a0 de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad el demandante se duele \u00a0de \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0supuestas \u00a0irregularidades \u00a0cometidas \u00a0desde el inicio de la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0como la duda sobre la identidad del occiso, los defectos en los \u00a0poderes \u00a0otorgados \u00a0por las personas constituidas en parte civil, y la relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0parentesco \u00a0entre \u00a0los \u00a0admitidos como parte civil y los perjudicados con el \u00a0il\u00edcito, \u00a0errores \u00a0que, \u00a0en su criterio, debieron corregirse oficiosamente como \u00a0lo \u00a0ordenaba el art\u00edculo 13 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de \u00a01991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0al \u00a0enorme esfuerzo en la b\u00fasqueda \u00a0del \u00a0detalle \u00a0para \u00a0confeccionar \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0lo cierto es que se agota en el \u00a0enunciado \u00a0y \u00a0no \u00a0avanza \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de los vicios \u00a0denunciados, \u00a0pues no se vinculan con la vulneraci\u00f3n del debido proceso, ni del \u00a0derecho de defensa, ni de la competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es que las irregularidades reprochadas en \u00a0algunos \u00a0casos \u00a0son \u00a0verdaderamente irrelevantes, como la ausencia de direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0que \u00a0afiliaba \u00a0la \u00a0buseta, \u00a0cuando ni siquiera su representante \u00a0protest\u00f3 \u00a0por \u00a0ello, \u00a0y en otros, porque en forma soterrada se acude al recurso \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0plantear en esta sede cuestiones de orden \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0debieron debatirse en las instancias, como ocurre, por ejemplo, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0al \u00a0parentesco \u00a0existente \u00a0entre \u00a0quien \u00a0result\u00f3 muerto en el \u00a0accidente \u00a0 y \u00a0los \u00a0reconocidos \u00a0como \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0pretensiones \u00a0 de \u00a0 orden \u00a0 econ\u00f3mico, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0que \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0principio \u00a0dispositivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata, \u00a0pues de que no se hubiese \u00a0corregido \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0actos \u00a0irregulares, \u00a0por \u00a0negligencia \u00a0u \u00a0otra \u00a0causa \u00a0atribuible \u00a0a \u00a0alg\u00fan \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0como \u00a0h\u00e1bilmente \u00a0quiere hacerlo \u00a0entender \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0mal \u00a0podr\u00edan enmendar un yerro que ni \u00a0siquiera \u00a0hab\u00edan \u00a0advertido. \u00a0Ocurre, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0en \u00a0su oportunidad los \u00a0interesados \u00a0(procesado \u00a0y terceros civilmente responsables) guardaron silencio, \u00a0cual \u00a0si estuviesen conformes con las decisiones que los afectaban, y ahora, esa \u00a0falta \u00a0 de \u00a0 diligencia \u00a0 pretende \u00a0 subsanarse \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0artificiosamente edificada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0se propone conseguir que la \u00a0Corte \u00a0revise \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de sustento a la declaratoria de la \u00a0responsabilidad \u00a0civil, \u00a0acudiendo\u00a0 a la nulidad como v\u00eda de postulaci\u00f3n, \u00a0cometido \u00a0completamente \u00a0improcedente \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0las \u00a0censuras \u00a0respecto \u00a0de \u00a0cuestiones probatorias, bien se trate de \u00a0responsabilidad \u00a0penal o de responsabilidad civil, se deben postular con arreglo \u00a0al \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0-violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley \u00a0sustancial- \u00a0y con la t\u00e9cnica inherente a los errores de hecho o de derecho que \u00a0quisiesen demostrarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior explica por qu\u00e9 el libelista \u00a0no \u00a0indic\u00f3 \u00a0la \u00a0manera \u00a0c\u00f3mo \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las supuestas irregularidades que \u00a0advierte \u00a0se \u00a0enmarca \u00a0en \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0taxativamente \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0c\u00f3mo afectaba la competencia, de qu\u00e9 manera se \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0procedimiento, \u00a0o por qu\u00e9 result\u00f3 menguado el \u00a0derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, en el discurso tendiente a \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0civil, \u00a0el libelista culmina convirti\u00e9ndose en \u00a0agente \u00a0oficioso \u00a0de \u00a0los \u00a0terceros \u00a0civilmente responsables, sin tener inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0ello, \u00a0por \u00a0carecer \u00a0de \u00a0representaci\u00f3n \u00a0y legitimidad activa, \u00a0motivo adicional para que el cargo sea desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3-. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0tercer \u00a0 \u00a0motivo \u00a0 \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con alejamiento radical de la t\u00e9cnica de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0protesta, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0este \u00a0mismo cargo en el mismo \u00a0cap\u00edtulo, \u00a0por \u00a0varios aspectos distintos, que a su juicio constituyen nulidad: \u00a01. \u00a0Dejar \u00a0de \u00a0valorar, \u00a0o \u00a0apreciar \u00a0defectuosamente \u00a0los \u00a0hechos y las pruebas \u00a0relativas \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0civil \u00a0respecto \u00a0de las diferentes personas a \u00a0favor \u00a0de \u00a0quienes \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios; \u00a02. \u00a0Condena en \u00a0perjuicios \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Luz Marina Osorio Sibaj\u00e1, por encima de lo que hab\u00eda \u00a0solicitado; \u00a0 y \u00a03. \u00a0Falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0a \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n de perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.1-.Con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 queja \u00a0consistente \u00a0en \u00a0no \u00a0valorar, \u00a0o analizar err\u00f3neamente los hechos y las pruebas \u00a0relativas \u00a0a la responsabilidad civil, caben los mismos reparos que la Sala hizo \u00a0al \u00a0abordar \u00a0el \u00a0estudio del cargo anterior, pues se trata de la reiteraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0aspectos, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la causal de nulidad, cuando lo pertinente \u00a0era \u00a0discutirlos \u00a0en las instancias; y si se llegaba por alg\u00fan motivo a sede de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0ser \u00a0postulados \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.2-. \u00a0En cuanto hace al reclamo por la \u00a0condena \u00a0en \u00a0perjuicios a favor de Luz Marina Osorio Sibaj\u00e1, por un monto mayor \u00a0al \u00a0que \u00a0ella \u00a0hab\u00eda \u00a0solicitado, \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n al Procurador Delegado cuando \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n (nulidad) \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, para sustraerse a su deber de \u00a0presentar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0al las normas de Procedimiento Civil, que lo \u00a0ataban a la cuant\u00eda y a las causales establecidas en ese r\u00e9gimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el art\u00edculo 221 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 vigente \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0208 \u00a0del \u00a0actual, \u00a0establec\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0referente \u00a0 a \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0decretados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0\u201cdeber\u00e1 \u00a0tener como fundamento las causales y la cuant\u00eda para \u00a0recurrir \u00a0 \u00a0establecidas \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0normas \u00a0 que \u00a0 regulan \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0civil\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por su parte, el art\u00edculo 368 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, referente a las causales del recurso extraordinario en \u00a0materia \u00a0 civil, \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 numeral \u00a0 segundo \u00a0 establece \u00a0 que \u00a0es \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0estar \u00a0la sentencia en consonancia \u00a0con \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0con \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la demanda, o con las excepciones \u00a0propuestas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 demandado \u00a0 o \u00a0 que \u00a0el \u00a0juez \u00a0ha \u00a0debido \u00a0reconocer \u00a0de \u00a0oficio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 anterior \u00a0es \u00a0el \u00a0caso \u00a0del \u00a0fallo \u00a0ultra \u00a0 petita \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0se \u00a0condena \u00a0al \u00a0demandado \u00a0por \u00a0una \u00a0cantidad \u00a0superior \u00a0a la \u00a0solicitada \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de JOS\u00c9 JORGE ALDANA \u00a0BRACAMONTE \u00a0debi\u00f3 \u00a0plantear \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0arreglo a dicha causal del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la causal de nulidad en \u00a0materia \u00a0penal, como lo hizo, pues, si el cargo prosperara, los efectos en uno y \u00a0otro caso son distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0por raz\u00f3n de la cuant\u00eda ten\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0el \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JORGE \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE para que su \u00a0defensor demandara en casaci\u00f3n por el motivo en estudio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta Colegiatura ha sostenido en diversos \u00a0pronunciamientos, \u00a0 autos \u00a0y \u00a0sentencias, \u00a0que \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0para \u00a0demandar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se determina para el momento en el cual se dict\u00f3 el fallo del \u00a0Tribunal \u00a0objeto del recurso extraordinario, y teniendo en cuenta el valor de la \u00a0carga \u00a0 \u00a0econ\u00f3mica \u00a0 impuesta \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 mismo.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 2\u00b0 del Decreto 522 de 1988, \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se modifican las cuant\u00edas en materia civil, vigente al tiempo de \u00a0la presentaci\u00f3n de la demanda, estipulaba: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuant\u00eda \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0recurrir \u00a0 \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n.- \u00a0Para \u00a0los efectos del art\u00edculo 366 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Civil, a partir de la vigencia del presente Decreto y \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0ya interpuestos, el inter\u00e9s para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 ser\u00e1 \u00a0 igual \u00a0 o \u00a0 superior \u00a0 a \u00a0 diez \u00a0 millones \u00a0 de \u00a0 pesos \u00a0($ \u00a010.000.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0tercero \u00a0 ib\u00eddem, \u00a0establece: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0 cuant\u00edas \u00a0 previstas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0anteriores \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1n en un cuarenta por ciento (40%) desde el \u00a0primero \u00a0(1\u00ba.) \u00a0de \u00a0enero \u00a0de mil novecientos noventa, y se seguir\u00e1n ajustando \u00a0autom\u00e1ticamente \u00a0cada \u00a0dos \u00a0a\u00f1os, \u00a0en el mismo porcentaje y en la misma fecha. \u00a0Los \u00a0 resultados \u00a0de \u00a0estos \u00a0ajustes \u00a0se \u00a0aproximar\u00e1n \u00a0a \u00a0la \u00a0decena \u00a0de \u00a0miles \u00a0inmediatamente superior.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0las \u00a0reglas \u00a0trazadas \u00a0por los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00b0 \u00a0y \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto 522 de 1988, se obtiene como resultado que \u00a0para \u00a0el \u00a05 de agosto de 1998, fecha de expedici\u00f3n de la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0del \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0civil, \u00a0y por ende en casaci\u00f3n penal relativa al valor econ\u00f3mico de \u00a0la indemnizaci\u00f3n de perjuicios, era de $ 53.790.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La se\u00f1ora Luz Marina Osorio Sibaj\u00e1 en su \u00a0demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0solicit\u00f3 \u00a0indemnizaci\u00f3n por da\u00f1os materiales en el \u00a0monto \u00a0de \u00a0$ \u00a08.383.326; el Juez de primera instancia conden\u00f3 solidariamente al \u00a0procesado \u00a0y a los terceros civilmente responsables a pagarle por dicho concepto \u00a0$ \u00a045.105.883. \u00a0La \u00a0diferencia \u00a0entre \u00a0esos \u00a0dos valores equivale al valor de la \u00a0pretensi\u00f3n del casacionista, es decir: $ 36.722.556. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 se \u00a0 observa \u00a0 $ \u00a036.722.556 \u00a0es \u00a0notoriamente \u00a0inferior \u00a0a \u00a0los \u00a0$ \u00a053.790.000, que determinaban el inter\u00e9s para \u00a0recurrir en casaci\u00f3n, por raz\u00f3n de la cuant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ausente \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de procesabilidad \u00a0para \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0del \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico que \u00a0establec\u00eda \u00a0el articulo 221 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de \u00a01991), \u00a0y \u00a0que \u00a0ahora \u00a0contempla \u00a0el \u00a0art\u00edculo 208 de la Ley 600 de 2000, nuevo \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica \u00a0situaci\u00f3n \u00a0ocurre respecto de \u00a0las \u00a0sumas \u00a0reconocidas \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias para Edith Hern\u00e1ndez Su\u00e1rez y Sol \u00a0In\u00e9s \u00a0Villalba \u00a0Hern\u00e1ndez, \u00a0tema \u00a0al que el libelista extiende la censura, sin \u00a0mayor profundidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3-. Tampoco le asiste raz\u00f3n al defensor \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0pretende \u00a0que \u00a0se \u00a0case el fallo porque ninguno de los juzgadores de \u00a0instancia \u00a0motiv\u00f3 \u00a0su decisi\u00f3n en lo referente a las condenas a indemnizar los \u00a0perjuicios \u00a0 \u00a0causados \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 diversas \u00a0 personas \u00a0 perjudicadas \u00a0 con \u00a0 el \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado que el censor reprocha la ausencia de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0las cuales se \u00a0integran \u00a0conformando una unidad jur\u00eddica, es preciso analizar separadamente lo \u00a0ocurrido \u00a0respecto \u00a0de \u00a0una \u00a0y \u00a0otra, \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo carece de \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.1-. \u00a0En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0fue \u00a0claro \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Veinte \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0al \u00a0expresar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi aceptamos que da\u00f1os materiales son \u00a0los \u00a0que \u00a0afectan \u00a0el patrimonio econ\u00f3mico del perjudicado o el de la v\u00edctima, \u00a0habr\u00e1 \u00a0 necesidad \u00a0de \u00a0aceptarse \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos \u00a0se \u00a0dieron \u00a0igualmente \u00a0los \u00a0referidos \u00a0perjuicios al ocasionarse la muerte de una persona y \u00a0lesiones \u00a0en \u00a0la \u00a0integridad \u00a0f\u00edsica \u00a0de otras, anul\u00e1ndose para unos cualquier \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0ingresos, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0para \u00a0quienes \u00a0sufrieron \u00a0lesiones, su \u00a0capacidad \u00a0laboral, \u00a0disminuyendo con ello las posibilidades de un mayor ingreso \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al \u00a0quedar algunos lesionados con deformidad permanente de \u00a0miembro \u00a0inferior \u00a0y \u00a0deformidades faciales, se disminuye su potencial laboral y \u00a0con \u00a0ello las posibilidades de un mayor ingreso salarial, lo que permite condena \u00a0por \u00a0estos perjuicios en la forma como fueron tasados \u00a0en \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0de aval\u00fao de los mismos, obrante a folios 407 a 418 \u00a0del c.o.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed que, al desarrollar el cargo, el \u00a0censor \u00a0se \u00a0desv\u00ede \u00a0en \u00a0su protesta al sustento b\u00e1sico de la indemnizaci\u00f3n de \u00a0perjuicios, \u00a0que s\u00ed existi\u00f3, es decir, al dictamen pericial, el cual considera \u00a0inepto, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0reprocha \u00a0al \u00a0Juez, \u00a0a \u00a0quien atribuye haberse equivocado \u00a0\u201ccuando \u00a0 con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0un \u00a0errada \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0rendida \u00a0por \u00a0un ingeniero agr\u00f3nomo\u2026sin conocimientos especiales en \u00a0esta \u00a0materia\u201d \u00a0decidi\u00f3 \u00a0determinar los distintos \u00a0valores a favor de los constituidos en parte civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0as\u00ed presentado no puede tener \u00a0\u00e9xito, \u00a0de una parte, porque toma como punto de partida un supuesto falso, cual \u00a0es \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n; y de otra, porque el dictamen pericial ha debido \u00a0cuestionarse \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0antes \u00a0de que quedara en firme; y si era del \u00a0caso \u00a0llegar a casaci\u00f3n, como prueba que es, ten\u00eda que atacarse demostrando la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho o de derecho en su apreciaci\u00f3n, siguiendo el \u00a0cuerpo segundo de la causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.2-. Ahora, si el Tribunal Superior de \u00a0Monter\u00eda \u00a0no estudi\u00f3 lo atinente a la motivaci\u00f3n de la condena en perjuicios, \u00a0ello \u00a0obedeci\u00f3 a que ese tema no fue sometido a su consideraci\u00f3n en el recurso \u00a0de \u00a0alzada \u00a0y, \u00a0por sustracci\u00f3n de materia, no revis\u00f3 t\u00f3picos diferentes a la \u00a0tipicidad \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JORGE \u00a0ALDANA \u00a0BRACAMONTE, \u00fanicos temas objeto de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala vertida en \u00a0sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 autos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias3,\u00a0 \u00a0 ha \u00a0reiterado \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n el procesado que, \u00a0teniendo \u00a0la \u00a0oportunidad, no hubiere apelado la sentencia condenatoria, con las \u00a0siguientes \u00a0salvedades: \u00a0que \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0trascendental; que el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0conocido la sentencia en el grado jurisdiccional de consulta; \u00a0y \u00a0cuando \u00a0a \u00a0ra\u00edz \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n interpuesta por el Fiscal, el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0 o \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0resulte \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto que el procesado \u00a0efectivamente \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de apelar y se le garantiz\u00f3 este derecho, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0ocurre, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0cuando \u00a0no \u00a0ha \u00a0contado con defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0 o \u00a0 cuando \u00a0 la \u00a0 notificaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 inexistente \u00a0 o \u00a0abiertamente \u00a0irregular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0debe \u00a0existir \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0y \u00a0conceptual entre los motivos de disenso que se ponen en \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior a trav\u00e9s del recurso de apelaci\u00f3n, y los \u00a0cargos \u00a0 que \u00a0 m\u00e1s \u00a0 tarde \u00a0 se \u00a0 someten \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El silencio de los sujetos procesales que \u00a0han \u00a0tenido \u00a0la \u00a0oportunidad de apelar, materializado en no ejercitar dentro del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0legal \u00a0ese \u00a0derecho, o en impugnar s\u00f3lo por algunos motivos, comporta \u00a0la \u00a0correlativa aceptaci\u00f3n de lo decidido por el Juez, en todo, o en los puntos \u00a0no cuestionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 ello \u00a0 ocurre, \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0concatenados \u00a0que \u00a0conforman \u00a0la unidad \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddica del proceso penal, impide que por fuera de la oportunidad que \u00a0confiere \u00a0la \u00a0ley \u00a0se \u00a0intente \u00a0censurar \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0el Juez. Admitir lo \u00a0contrario \u00a0ser\u00eda \u00a0tanto \u00a0como \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0y, \u00a0en \u00a0determinadas \u00a0condiciones, \u00a0contra \u00a0la \u00a0inamovilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones de m\u00e9rito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, con relaci\u00f3n a la falta de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sentencia de segundo grado, en el tema de los perjuicios, el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0ALDANA BRACAMONTE carece de inter\u00e9s jur\u00eddico, porque el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0oportunidad de ocuparse de la misma \u00a0materia, \u00a0ni \u00a0los \u00a0motivos de la apelaci\u00f3n guardan identidad sustancial con los \u00a0cargos estructurados en la demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4-. \u00a0 \u00a0 La \u00a0 \u00a0 excepci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad el censor aboga por \u00a0los \u00a0intereses de los vinculados en calidad de terceros civilmente responsables: \u00a0se\u00f1or \u00a0Alejandro \u00a0Manuel \u00a0Aldana \u00a0Montes, due\u00f1o de la buseta accidentada, y la \u00a0empresa \u00a0que \u00a0la afiliaba, Sociedad Transportadora de C\u00f3rdoba SOTRACOR S.A., en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que se inapliquen las normas del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0(Decreto 2700 de 1991), que permit\u00edan tal vinculaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 postulaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 absolutamente \u00a0improcedente, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0quien \u00a0representa \u00a0\u00fanicamente al conductor de ese veh\u00edculo, se\u00f1or JOS\u00c9 JORGE ALDANA \u00a0BRACAMONTE, \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 as\u00ed \u00a0 al \u00a0propietario \u00a0ni \u00a0a \u00a0la \u00a0empresa \u00a0para \u00a0la \u00a0que \u00a0laboraba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0lo anterior, como bien lo \u00a0recuerda \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0no \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista \u00a0que la Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0Sentencia \u00a0C-541 del 24 de septiembre de 1992 (M.P.Dr. Fabio \u00a0Mor\u00f3n \u00a0 D\u00edaz), \u00a0declar\u00f3 \u00a0exequibles \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0154 \u00a0(oportunidad \u00a0para \u00a0intervenir \u00a0como \u00a0tercero \u00a0civilmente responsable) y 155 (facultades del tercero \u00a0civilmente \u00a0responsable) del Decreto 2700 de 1991. Esa decisi\u00f3n produce efectos \u00a0erga omnes, y a ella debe \u00a0estarse, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0dado \u00a0a los interpretes insistir en supuestas causas de \u00a0inexequibilidad ya descartadas por la Corporaci\u00f3n competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estos \u00a0t\u00e9rminos zanj\u00f3 la discusi\u00f3n \u00a0dicho fallo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0ser regulada la instituci\u00f3n de la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0penal y de sus competencias en el \u00e1mbito de la definici\u00f3n de la \u00a0responsabilidad \u00a0punitiva \u00a0y \u00a0civil \u00a0derivada del hecho punible, tanto en cabeza \u00a0del \u00a0autor o autores y de las personas llamadas a responder por el hecho punible \u00a0de \u00a0otro, \u00a0no \u00a0se \u00a0quebranta \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las disposiciones que hacen parte del \u00a0ordenamiento \u00a0constitucional \u00a0ni \u00a0se desvirt\u00faa la naturaleza del proceso penal, \u00a0cuyo objeto es precisamente la administraci\u00f3n de la justicia. \u201c \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0 el \u00a0llamamiento \u00a0a \u00a0responder \u00a0civilmente \u00a0por las consecuencias del hecho punible de otro, debe hacerse por el \u00a0funcionario \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0previa \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0legitimado \u00a0 para \u00a0 interponer \u00a0las \u00a0acciones \u00a0concedidas, \u00a0el \u00a0&#8220;tercero&#8221; \u00a0puede \u00a0controvertir \u00a0los \u00a0fundamentos legales de aquella demanda. Obviamente, el debate \u00a0procesal \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0civil \u00a0contra \u00a0el \u00a0&#8220;tercero&#8221;, \u00a0dada la naturaleza del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0en el\u00a0 que se surte y que condiciona de modo prevalente sus \u00a0tr\u00e1mites,\u00a0 \u00a0supone \u00a0que \u00a0el llamado en tales condiciones debe actuar en el \u00a0sentido \u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 grado \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 su \u00a0responsabilidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2-. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha reiterado la jurisprudencia de la Corte \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0censor \u00a0elige \u00a0el cuerpo primero de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, acepta los hechos, las pruebas y la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que de ellas se hizo en las instancias. En tales circunstancias, no \u00a0le \u00a0es factible discutir cuestiones de facto, vez que toda la impugnaci\u00f3n es de \u00a0estricto \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ley sustancial por una de estas \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1-. \u00a0Falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n \u00a0evidente: \u00a0el \u00a0juez \u00a0yerra \u00a0acerca \u00a0de la existencia de la norma y por eso no la \u00a0aplica \u00a0al caso espec\u00edfico que la reclama. Ignora o desconoce la ley que regula \u00a0la \u00a0materia \u00a0y por eso no la tiene en cuenta, debido a que ha incurrido en error \u00a0sobre su existencia o validez en el tiempo o el espacio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2-. \u00a0Aplicaci\u00f3n \u00a0indebida: \u00a0el \u00a0juez \u00a0desatina \u00a0en \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma. El error se manifiesta en la falsa \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos probados a los supuestos que contempla la norma, ya \u00a0que \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0procesalmente \u00a0reconocidos \u00a0no \u00a0coinciden \u00a0con las hip\u00f3tesis \u00a0condicionantes del precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3-. \u00a0Interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea: el juez \u00a0selecciona \u00a0bien \u00a0y adecuadamente la norma que corresponde al caso en cuesti\u00f3n, \u00a0pero \u00a0yerra \u00a0al interpretarla y le atribuye un sentido jur\u00eddico que no tiene, o \u00a0le asigna efectos distintos o contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0al Procurador Delegado al \u00a0observar \u00a0que \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del cargo que se estudia, aunque se enuncien como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0el \u00a0libelista deambula indistintamente por los senderos de \u00a0aquella \u00a0modalidad \u00a0y \u00a0de\u00a0 \u00a0la \u00a0indirecta, \u00a0aserto \u00a0que \u00a0se \u00a0constata en la \u00a0protesta \u00a0 que \u00a0sienta \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0hizo \u00a0una \u00a0\u201cerr\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n\u201d \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos; \u00a0porque \u00a0todos los testimonios \u00a0\u201capuntan \u00a0claramente \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de una conducta no punible de Jos\u00e9 \u00a0Jorge \u00a0Aldana Bracamonte\u201d, porque ignor\u00f3 que el C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito \u00a0autoriza \u00a0el \u00a0desplazamiento a velocidad superior a cien kil\u00f3metros por hora en \u00a0carreteables \u00a0(sic) \u00a0no \u00a0urbanos; \u00a0y \u00a0porque fue el conductor del tractor el que \u00a0gener\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n de riesgo al transitar en horas prohibidas, por sitios no \u00a0permitidos y llevando pasajeros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De suyo, esta manera de fundamentar atenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0la cual no sale avante, puesto que al \u00a0llevarse \u00a0de calle el principio de no contradicci\u00f3n, seg\u00fan el cual una cosa no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0y \u00a0no \u00a0ser \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0vale \u00a0decir \u00a0aceptar los hechos y la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, y al mismo tiempo criticar al Tribunal por su actividad \u00a0intelectual \u00a0 frente \u00a0 al \u00a0 acervo \u00a0 probatorio, \u00a0le \u00a0resta \u00a0fuerza \u00a0l\u00f3gica \u00a0al \u00a0planteamiento \u00a0y \u00a0permite \u00a0deducir \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor contin\u00faa abogando por los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre, alejada de la t\u00e9cnica casacional, \u00a0como si a\u00fan estuviese litigando en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n consist\u00eda en \u00a0demostrar \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por defectuosa valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0acopio probatorio, ha debido postular la censura ense\u00f1ando a la Corte, con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0apropiada \u00a0en \u00a0cada \u00a0evento, que el Tribunal Superior incurri\u00f3 en \u00a0alg\u00fan \u00a0error \u00a0de hecho (falso juicio de existencia, falso juicio de identidad o \u00a0falso \u00a0raciocinio) \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0(falso juicio de legalidad). Sin embargo, el \u00a0reproche \u00a0se reduce a la expresi\u00f3n informal del descontento generalizado frente \u00a0al \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n de las principales pruebas, con la aspiraci\u00f3n de que \u00a0se \u00a0haga \u00a0un \u00a0tercer \u00a0an\u00e1lisis del asunto, en el que deber\u00eda primar su visi\u00f3n \u00a0personal sobre el pensamiento jur\u00eddico del juez de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0principio de limitaci\u00f3n que gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n impide a la Sala complementar la censura o modificarla \u00a0hasta \u00a0tornarla \u00a0comprensible, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0los \u00a0defectos de que adolece son \u00a0insalvables y le impiden prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTI\u00d3N FINAL \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo motivo de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia del 3 de diciembre de 1987 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Confrontar: \u00a0Auto \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 1996, radicaci\u00f3n 11.673, M.P. Dr. \u00a0Nilson \u00a0Pinilla \u00a0Pinilla; \u00a0auto del 18 de diciembre de 1996, radicaci\u00f3n 11.179, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll; auto del 18 de julio de 2000, radicaci\u00f3n \u00a014.112. \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0E. \u00a0Mej\u00eda Escobar; y auto del 23 de agosto de 2001, \u00a0radicaci\u00f3n 17.042, M.P. Dr. Jorge C\u00f3rdoba Poveda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Confrontar: \u00a0Auto \u00a0del 5 de agosto de 1995, radicaci\u00f3n 10.745, M.P. Dr. D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia; \u00a0Auto del 5 de septiembre de 1996, radicaci\u00f3n 11.332, M.P. Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll;\u00a0 \u00a0Auto \u00a0del 9.646 del 5 de agosto de 1997, M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll; \u00a0Sentencia del 24 de abril de 2001, radicaci\u00f3n \u00a012.224, \u00a0M.P. \u00a0Dr. JORGE Anibal G\u00f3mez Gallego; Sentencia del 19 de diciembre de \u00a02000, radicaci\u00f3n 11.633, M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 15396 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 85 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veinticinco (25) de julio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 1-. 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