{"id":5722,"date":"2023-09-08T16:23:44","date_gmt":"2023-09-08T16:23:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1529630-07-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:44","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:44","slug":"1529630-07-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1529630-07-02\/","title":{"rendered":"15296(30-07-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15296 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE\u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA\u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nilson Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado \u00a0Acta N\u00b0 \u00a0086 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., julio treinta (30) de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0y \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0debida \u00a0forma, \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Valledupar, el representante del Ministerio P\u00fablico y la apoderada \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil, contra la sentencia absolutoria, que el 11 de septiembre de \u00a01998 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0dicho \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0favor de la doctora LILIA MAR\u00cdA CASTRO DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, quien hab\u00eda sido acusada de prevaricato por acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 Daniel \u00a0 Antonio \u00a0L\u00faquez \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su fallecido padre Antonio Cecilio L\u00faquez \u00c1vila o L\u00faquez \u00a0Peralta, \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a028 \u00a0de marzo de 1996, mediante apoderado, al reparto de \u00a0los \u00a0Juzgados \u00a0Promiscuos de Familia de Valledupar (f. 26 cd. Fisc.), demanda de \u00a0apertura de sucesi\u00f3n de su probable abuelo Jacobo Mois\u00e9s L\u00faquez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0dicho libelo fueron anexados, como prueba: \u00a0registro \u00a0de \u00a0defunci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cJacob \u00a0Mois\u00e9s Luque Garc\u00eda\u201d, hijo de Josefa \u00a0Luque \u00a0y \u00a0Otoniel \u00a0Garc\u00eda \u00a0(f. \u00a027); \u00a0certificado \u00a0de registro de nacimiento de \u00a0Daniel \u00a0Antonio \u00a0L\u00faquez \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0donde \u00a0aparece \u00a0como \u00a0hijo \u00a0de Antonio Cecilio \u00a0L\u00faquez \u00a0\u00c1vila \u00a0y \u00a0Delfilia \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Carde\u00f1o (f. 28); registro de defunci\u00f3n de \u00a0Antonio \u00a0L\u00faquez Peralta, figurando como hijo de Jacobo L\u00faquez y Mar\u00eda Rosario \u00a0Peralta \u00a0(f. 29); y otro registro de nacimiento de Daniel Antonio L\u00faquez Pe\u00f1a, \u00a0sentado \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0inscripci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0por Antonio Cecilio L\u00faquez \u00a0\u00c1vila (f.\u00a0 30). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, copias de las escrituras p\u00fablicas de \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a01\u00aa del C\u00edrculo de Valledupar, distinguidas con los n\u00fameros 1428 \u00a0de \u00a025 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1973, 518 de 27 de febrero de 1987, 588 de 9 de marzo de \u00a01987, \u00a0529 de 19 de febrero de 1988, constando la tradici\u00f3n directa o indirecta \u00a0de \u00a0Jacob \u00a0M. L\u00faquez o Luque a su hija Alba Luz L\u00faquez o Luque de Bowen, de la \u00a0finca \u00a0R\u00edo \u00a0de \u00a0Janeiro \u00a0y \u00a0del \u00a0inmueble ubicado en la carrera 7 N\u00b0 100-104 o \u00a0calle \u00a015 \u00a0N\u00b0 04-16 de la nomenclatura actual en Valledupar; copia del registro \u00a0de \u00a0hierro de propiedad de Jacob M. L\u00faquez; certificado expedido por la Oficina \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Archivo y Correspondencia de Valledupar sobre no haber encontrado \u00a0registro \u00a0de \u00a0las \u00a0figuras \u00a0FB \u00a0y \u00a0FE a nombre de Alba Luz L\u00faquez (f. 31), y un \u00a0comprobante \u00a0de \u00a0venta de ganado de parte de Ang\u00e9lica de Celis (hermana de Alba \u00a0Luz), de fecha &#8220;spbre 25\/95&#8221; (f. 32). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Luego de repartida la demanda al Juzgado \u00a03\u00b0 \u00a0Promiscuo \u00a0de \u00a0Familia de Valledupar, en donde se recibi\u00f3 el 3 de abril de \u00a01996, \u00a0pasada \u00a0al \u00a0despacho el 8 siguiente, por auto de 15 de ese mes y a\u00f1o, la \u00a0juez \u00a0LILIA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CASTRO \u00a0DE GONZ\u00c1LEZ dispuso declarar abierto y radicado el \u00a0proceso \u00a0de sucesi\u00f3n intestada de Jacob Mois\u00e9s L\u00faquez Garc\u00eda, emplazar a las \u00a0personas \u00a0que \u00a0se \u00a0consideraran \u00a0con \u00a0derecho \u00a0a \u00a0intervenir, \u00a0y reconoci\u00f3 como \u00a0heredero \u00a0del \u00a0causante a Daniel Antonio L\u00faquez Pe\u00f1a, en representaci\u00f3n de su \u00a0padre \u00a0Antonio \u00a0Cecilio \u00a0L\u00faquez, \u00a0hijo \u00a0del \u00a0de \u00a0cujus, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0reconociendo \u00a0apoderado (f. 61). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, decret\u00f3 el embargo y secuestro de \u00a0los \u00a0bienes relacionados como de propiedad del causante, para lo cual comision\u00f3 \u00a0al \u00a0Inspector \u00a0Primero \u00a0de \u00a0Polic\u00eda, \u00a0librando \u00a0en \u00a0la \u00a0misma fecha el despacho \u00a0comisorio \u00a0047 \u00a0y \u00a0el \u00a0oficio \u00a0562 \u00a0a \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0de Instrumentos P\u00fablicos de \u00a0Valledupar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El 18 del mismo mes y a\u00f1o, el Inspector \u00a0comisionado \u00a0realiz\u00f3 \u00a0diligencia \u00a0de embargo y secuestro, que se circunscribi\u00f3 \u00a0al \u00a0ganado \u00a0encontrado en la finca R\u00edo de Janeiro del corregimiento de Gaucoche \u00a0de \u00a0Valledupar \u00a0y \u00a0con \u00a0la \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0&#8220;los \u00a0semovientes objetos de la \u00a0diligencia, \u00a0presentan \u00a0adulteraci\u00f3n \u00a0y \u00a0desfiguraci\u00f3n, \u00a0suplantaci\u00f3n \u00a0de las \u00a0marcas \u00a0originales \u00a0al igual que presentan cada uno dos o tres marcas diferentes \u00a0y \u00a0se \u00a0puede \u00a0apreciar que la marca original &#8230; que pertenece al causante JACOB \u00a0MOISES \u00a0 LUQUEZ \u00a0 GARCIA, \u00a0 fue \u00a0adulterada \u00a0y \u00a0con \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0trataron \u00a0de \u00a0suplantarla\u201d \u00a0(trascripci\u00f3n \u00a0textual), \u00a0procedi\u00f3 \u00a0al \u00a0embargo del ganado (42 \u00a0vacas, \u00a0 61 \u00a0 terneros, \u00a0 8 \u00a0 toros \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a02 \u00a0pardos \u00a0suizos \u00a0y \u00a01 \u00a0reproductor,\u00a0 \u00a0112 \u00a0novillas \u00a0y \u00a03 \u00a0caballos, \u00a0fs. \u00a086 \u00a0y \u00a099), \u00a0sacando el \u00a0secuestre \u00a0&#8220;2 \u00a0toros, \u00a043 \u00a0vacas, \u00a06 \u00a0novillas, \u00a0y \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0semovientes \u00a0se \u00a0retirar\u00e1n \u00a0en \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0ma\u00f1ana \u00a019 \u00a0de \u00a0abril de 1996&#8221;, como en efecto se \u00a0realiz\u00f3 en tal fecha (f. 99 v.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Enterada \u00a0de \u00a0tal embargo Alba Luz Luque \u00a0Fuentes, \u00a0hija \u00a0de \u00a0Jacob \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Luque \u00a0y \u00a0Rosa \u00a0Mar\u00eda \u00a0Fuentes \u00a0(f. 68), lo \u00a0consider\u00f3 \u00a0arbitrario \u00a0y \u00a0el \u00a022 \u00a0de abril siguiente confiri\u00f3 poder al abogado \u00a0Alvaro \u00a0Mor\u00f3n \u00a0Cuello, \u00a0quien \u00a0en su nombre esa misma fecha solicit\u00f3 a la Juez \u00a03\u00aa \u00a0 Promiscuo \u00a0 de \u00a0Familia \u00a0de \u00a0Valledupar, \u00a0declarar \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a015 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01996, \u00a0adem\u00e1s de manifestar que interpon\u00eda \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0subsidio \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0para que se revocara tal \u00a0medida, \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0cuando Jacob Mois\u00e9s Luque muri\u00f3 no ten\u00eda bienes para \u00a0ser \u00a0sometidos \u00a0a \u00a0sucesi\u00f3n, que Antonio Cecilio L\u00faquez \u00c1vila no era hijo del \u00a0causante \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, Daniel Antonio L\u00faquez Pe\u00f1a no ten\u00eda legitimidad \u00a0para ser heredero en su representaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0se \u00a0dispusiera \u00a0la \u00a0cancelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0medidas \u00a0cautelares \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0ganado secuestrado fuera \u00a0entregado \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 poderdante, \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 funcionario \u00a0 de \u00a0Polic\u00eda \u00a0comisionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0La \u00a0funcionaria acusada, advertida de lo \u00a0anterior, \u00a0por \u00a0auto \u00a0de \u00a0abril 23 de 1996 (fs. 92 a 94) admiti\u00f3 que al revisar \u00a0exhaustivamente \u00a0la \u00a0documentaci\u00f3n allegada al proceso, no aparec\u00eda acreditado \u00a0el \u00a0parentesco entre Antonio Cecilio L\u00faquez \u00c1vila y Jacob Mois\u00e9s Luque, ni el \u00a0acta \u00a0de defunci\u00f3n de aqu\u00e9l, por lo cual, acorde con la \u00e9tica, que &#8220;presupone \u00a0en \u00a0el Juez la entereza moral necesaria para recoger el error y modificarlo&#8221; (f. \u00a093), \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0del \u00a0auto \u00a0de \u00a0abril \u00a015 \u00a0de ese a\u00f1o y declar\u00f3 \u00a0inadmisible \u00a0la \u00a0demanda, para que fuera subsanada en el t\u00e9rmino de 5 d\u00edas, so \u00a0pena \u00a0de \u00a0rechazarse. \u00a0Levant\u00f3 \u00a0las medidas cautelares, conden\u00f3 en costas a la \u00a0parte \u00a0que \u00a0las \u00a0solicit\u00f3 \u00a0y \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0en \u00a0caso \u00a0de haberse practicado, se \u00a0oficiar\u00eda \u00a0al \u00a0secuestre \u00a0para \u00a0que \u00a0entregara \u00a0los \u00a0bienes \u00a0secuestrados \u00a0a su \u00a0leg\u00edtima poseedora, de manera inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0No \u00a0obstante lo anterior, Alba Luz Luque \u00a0Fuentes \u00a0formul\u00f3 denuncia penal, el 30 de abril siguiente, contra la Juez LILIA \u00a0CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0manifestando que como su padre hab\u00eda fallecido el 27 de \u00a0junio \u00a0de \u00a01992 \u00a0y \u00a0hasta \u00a0cuando se present\u00f3 la demanda sucesoria no se hab\u00eda \u00a0ejercido \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0filiaci\u00f3n extramatrimonial de Antonio Cecilio, no se \u00a0pod\u00edan \u00a0afectar \u00a0bienes \u00a0que \u00a0conformaran \u00a0su \u00a0patrimonio, \u00a0que \u00a0en realidad no \u00a0exist\u00edan, \u00a0y \u00a0al \u00a0admitir \u00a0al demandante sin notificarla a ella ni a su anciana \u00a0madre, \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0ley \u00a0causando as\u00ed \u201cla ruina moral y \u00a0econ\u00f3mica de una familia decente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.- \u00a0Contra \u00a0el auto de 23 de abril, el actor \u00a0interpuso \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, que aunque concedido el 16 de mayo de 1996 (f. \u00a0206), \u00a0no se remitieron las diligencias al superior por no haber suministrado el \u00a0recurrente \u00a0lo \u00a0necesario \u00a0para \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0las copias pertinentes, de \u00a0acuerdo con las previsiones al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.- Seg\u00fan inform\u00f3 el abogado del demandante \u00a0en \u00a0el proceso civil aludido, fue denunciado por Alba Luque Fuentes o de Bowen y \u00a0Ang\u00e9lica \u00a0Corzo \u00a0de \u00a0Celis \u00a0(f. \u00a0118), \u00a0por \u00a0el delito de hurto de ganado, y la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a04\u00aa \u00a0Especializada \u00a0de \u00a0Valledupar envi\u00f3 el oficio N\u00b0 0362 de 24 de \u00a0abril \u00a0de 1996, ordenando al secuestre entregar a la primera los semovientes (f. \u00a0128), \u00a0lo \u00a0cual se cumpli\u00f3 parcialmente (f. 129), pues en el acta pertinente se \u00a0dej\u00f3 constancia de haber quedado 22 vacunos por entregar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0La denuncia formulada por Alba Luz Luque \u00a0Fuentes \u00a0contra la Juez 3\u00aa Promiscuo de Familia de Valledupar, correspondi\u00f3 al \u00a0Fiscal \u00a03\u00b0 \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal de ese Distrito Judicial,\u00a0 que en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a014 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01996 \u00a0orden\u00f3 \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0calidad \u00a0funcional \u00a0de la \u00a0servidora \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0solicitar \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 Promiscuo de Familia allegar \u00a0copia \u00a0 \u00a0autenticada \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Jacob \u00a0 Mois\u00e9s \u00a0L\u00faquez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente dispuso escucharla en versi\u00f3n \u00a0libre, lo cual se llev\u00f3 a cabo el 13 de junio de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El 2 de julio siguiente, el mismo Fiscal \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y vincul\u00f3 a la funcionaria CASTRO DE GONZ\u00c1LEZ mediante \u00a0indagatoria \u00a0(fs. 246 y Ss.); fueron escuchados en declaraci\u00f3n los abogados del \u00a0actor \u00a0y \u00a0de \u00a0Alba \u00a0Luz \u00a0Luque \u00a0en el proceso civil, as\u00ed como el secretario del \u00a0juzgado, \u00a0procediendo \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0a resolver el 10 de septiembre de tal a\u00f1o la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0de \u00a0imponer medida de aseguramiento, por \u00a0considerar \u00a0que no hab\u00edan razones para deducir una actuaci\u00f3n dolosa (fs. 271 y \u00a0Ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a031 \u00a0de \u00a0octubre de 1996 (f. 295), la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n y mediante providencia del 30 de \u00a0enero \u00a0de 1997 calific\u00f3 su m\u00e9rito (fs. 323 y Ss.), precluyendo con base en que \u00a0\u201cen \u00a0esta \u00a0etapa procesal si no existen indicios que permitan inferir una alta \u00a0probabilidad \u00a0de que la imputada obr\u00f3 con dolo hay que aplicar el principio del \u00a0in dubio pro reo\u201d (f. 332). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0tal decisi\u00f3n por la apoderada de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0reconocida el 14 de noviembre de 1996, y por el representante del \u00a0Ministerio \u00a0 P\u00fablico, \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0esta \u00a0corporaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 20 de marzo de 1997, declar\u00f3 la nulidad de lo actuado a partir \u00a0del \u00a0 cierre \u00a0instructivo, \u00a0al \u00a0estimar \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0clausurado \u00a0de \u00a0manera \u00a0prematura, \u00a0antes \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto por el art\u00edculo 329 del C. de P. P., \u00a0sin \u00a0agotar \u00a0las \u00a0posibilidades \u00a0investigativas \u00a0para eliminar la duda invocada, \u00a0siendo \u00a0por \u00a0otra \u00a0parte \u00a0insuficiente \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada para proceder a la \u00a0calificaci\u00f3n (fs. 4 y Ss. cd. respectivo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Al \u00a0regresar \u00a0las diligencias a la etapa \u00a0sumarial, \u00a0el \u00a0Fiscal instructor practic\u00f3 inspecci\u00f3n judicial en el despacho a \u00a0cargo \u00a0de la procesada y ofici\u00f3 al Tribunal Superior de Valledupar para indagar \u00a0si \u00a0en \u00a01996 \u00a0le \u00a0fueron concedidas vacaciones a la doctora CASTRO DE GONZ\u00c1LEZ, \u00a0cuya \u00a0indagatoria \u00a0ampli\u00f3, \u00a0as\u00ed \u00a0como la declaraci\u00f3n de Jorge Luis Fern\u00e1ndez \u00a0Olivella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0El 23 de septiembre de 1997 clausur\u00f3 de \u00a0nuevo \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0mediante resoluci\u00f3n del 5 de febrero de 1998 (fs. \u00a0412 \u00a0y Ss.), acus\u00f3 a LILIA MAR\u00cdA CASTRO DE GONZ\u00c1LEZ, como probable autora del \u00a0punible \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por acci\u00f3n, por haber reconocido mediante providencia \u00a0de \u00a015 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01996, \u00a0como \u00a0heredero, a quien no ten\u00eda legitimidad para \u00a0ostentar \u00a0esa \u00a0calidad, \u00a0lo \u00a0cual corrobor\u00f3 en el prove\u00eddo del 23 de ese mismo \u00a0mes, al declarar la ilegalidad de su proceder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda bas\u00f3 el pliego de cargos, en que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0hab\u00eda \u00a0desconocido las previsiones del C\u00f3digo Civil, de acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0la \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0hereditaria \u00a0se \u00a0ejerce \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0se \u00a0demuestre, \u00a0con el registro civil de nacimiento, el parentesco entre el presunto \u00a0heredero y el causante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al aspecto subjetivo, desech\u00f3 la \u00a0excusa \u00a0del \u00a0&#8220;error involuntario&#8221; (f. 417) ante los documentos aportados, que la \u00a0confundieron, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la fatiga laboral aducida, pues seg\u00fan la aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0propia \u00a0sindicada, \u00a0no \u00a0revis\u00f3 \u00a0siquiera \u00a0las \u00a0escrituras anexadas a la \u00a0demanda, \u00a0confiando \u00a0en \u00a0la \u00a0buena fe de la relaci\u00f3n efectuada por el apoderado \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0ante \u00a0lo \u00a0cual encuadra el dolo en eventual, en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos (f. 419): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0funcionario \u00a0que en un proceso sucesorio \u00a0toma \u00a0decisiones \u00a0sin verificar la validez de unos documentos, asume de antemano \u00a0los \u00a0 eventuales \u00a0 resultados \u00a0 punibles \u00a0de \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0Quien \u00a0as\u00ed \u00a0obra \u00a0necesariamente \u00a0se \u00a0representa \u00a0en su facultad cognocitiva el evento probable de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0este aspecto encierra una realidad sicol\u00f3gica, \u00a0elemento esencial del fen\u00f3meno doloso.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0En \u00a0firme la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y \u00a0adelant\u00e1ndose \u00a0en \u00a0debida \u00a0forma \u00a0la \u00a0etapa de juzgamiento, los d\u00edas 6 y 15 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01998 \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, con las siguientes \u00a0actuaciones principales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1.- Fue o\u00edda la acusada LILIA MAR\u00cdA CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 estar vinculada a la Rama Judicial desde 1982, \u00a0como \u00a0Juez Promiscuo de Menores de Valledupar y desde 1991 se convirti\u00f3 en Juez \u00a03\u00aa Promiscuo de Familia de la misma ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de sucesi\u00f3n iniciado por \u00a0Daniel \u00a0Antonio \u00a0L\u00faquez Pe\u00f1a a trav\u00e9s de abogado, reitera que ella revis\u00f3 la \u00a0demanda, \u00a0como \u00a0acostumbra, \u00a0puesto \u00a0que el sustanciador y el secretario no eran \u00a0abogados, \u00a0 y \u00a0 con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 los \u00a0registros \u00a0civiles \u00a0allegados \u00a0consider\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0que \u00a0estaba \u00a0acreditada \u00a0la \u00a0legitimidad \u00a0del \u00a0heredero; \u00a0por eso \u00a0procedi\u00f3 \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0declarando \u00a0abierto \u00a0el \u00a0proceso y ordenando medidas \u00a0cautelares \u00a0sobre \u00a0unos \u00a0bienes \u00a0inmuebles \u00a0y \u00a0unos semovientes, comisionando al \u00a0efecto al Inspector de Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0impartida \u00a0el \u00a0Inspector \u00a0deb\u00eda limitarse a secuestrar el ganado que \u00a0tuviera \u00a0el \u00a0hierro \u00a0quemador \u00a0registrado \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del causante, como ella no \u00a0estuvo \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia el desarrollo sal\u00eda de sus manos, enter\u00e1ndose s\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0el \u00a0abogado \u00a0de \u00a0Alba Luz Luque Fuentes solicit\u00f3 decretar la ilegalidad \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. Al advertir su error, de manera acelerada \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0ello, dispuso levantar las medidas cautelares y que se entregara el \u00a0ganado \u00a0a \u00a0dicha \u00a0se\u00f1ora, \u00a0pero \u00a0seg\u00fan se enter\u00f3, faltaron 22 semovientes por \u00a0devolver a la propietaria, quien formul\u00f3 denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atribuye \u00a0el \u00a0yerro \u00a0al exceso de trabajo por \u00a0tener \u00a0que \u00a0escuchar \u00a0a \u00a0menores \u00a0de \u00a0edad \u00a0y \u00a0resolver \u00a0en \u00a0breve \u00a0t\u00e9rmino \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0pudo \u00a0distraerla, \u00a0y \u00a0le \u00a0pareci\u00f3 \u00a0que con los registros \u00a0civiles \u00a0aportados \u00a0el \u00a0demandante era leg\u00edtimo. Adem\u00e1s resalta que el embargo \u00a0de \u00a0los \u00a0inmuebles \u00a0no \u00a0se materializ\u00f3, porque cuando indag\u00f3 al respecto en la \u00a0Oficina \u00a0de Registro, le dijeron que all\u00e1 no hab\u00edan recibido ning\u00fan oficio de \u00a0ese asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca que ella no conoc\u00eda al demandante ni \u00a0a \u00a0su \u00a0apoderado, ni ten\u00eda relaci\u00f3n alguna con la familia del causante, por lo \u00a0cual, \u00a0aunque \u00a0reconoce su error, insiste en que &#8220;en ning\u00fan momento lo he hecho \u00a0intencionalmente \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0causar \u00a0un da\u00f1o, simplemente como humana \u00a0fall\u00e9&#8221; (f. 65 cd. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2.- El Fiscal Delegado ante el Tribunal pide \u00a0que \u00a0se \u00a0condene \u00a0a \u00a0la acusada como autora del delito de prevaricato, porque la \u00a0funcionaria \u00a0declar\u00f3 \u00a0abierto \u00a0un \u00a0proceso de sucesi\u00f3n sin estar acreditada la \u00a0legitimidad \u00a0del \u00a0actor \u00a0Daniel \u00a0Antonio \u00a0L\u00faquez \u00a0Pe\u00f1a y decret\u00f3 el embargo y \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0unos bienes que no eran del causante, incluidos unos semovientes, \u00a0provocando \u00a0\u201crepercusi\u00f3n en el ambiente judicial en Valledupar, dada la grave \u00a0y \u00a0la \u00a0alta \u00a0da\u00f1osidad \u00a0de \u00a0la decisi\u00f3n, proferida por la juez acusada&#8221; (f. 92 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto a la disculpa de la doctora CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0de \u00a0la \u00a0fatiga \u00a0y \u00a0haber \u00a0confiado \u00a0en \u00a0la \u00a0buena \u00a0fe del abogado \u00a0demandante, \u00a0la \u00a0estima \u00a0inaceptable, \u00a0porque \u00a0era \u00a0deber \u00a0de \u00a0ella \u00a0verificar y \u00a0constatar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0todos \u00a0los anexos, para dictar la providencia que \u00a0d\u00edas m\u00e1s tarde tuvo que revocar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3.- \u00a0 La \u00a0apoderada \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0acog\u00eda \u00a0a \u00a0la decisi\u00f3n del Tribunal, solicitando tener en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0consignadas \u00a0en \u00a0su \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n \u00a0como \u00a0tal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4.- El defensor pidi\u00f3 la absoluci\u00f3n de su \u00a0patrocinada, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0excusas \u00a0dadas \u00a0por \u00a0ella en sus diferentes \u00a0intervenciones, \u00a0por \u00a0haberse \u00a0equivocado, \u00a0pero \u00a0en \u00a0ning\u00fan momento actuar con \u00a0dolo, \u00a0sorprendiendo \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0posici\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0admiti\u00f3 \u00a0esas \u00a0explicaciones \u00a0y \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0hab\u00eda podido tratarse de una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0negligente, \u00a0pero \u00a0luego de regresar a la instrucci\u00f3n, en virtud de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0practicarse \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0con la cual se acredit\u00f3 el \u00a0arduo \u00a0trabajo realizado por la doctora CASTRO, concluy\u00f3 que hab\u00eda actuado con \u00a0dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destac\u00f3 la limpia trayectoria de su asistida, \u00a0con \u00a018 o m\u00e1s a\u00f1os de experiencia laboral, lo que no la excluye de incurrir en \u00a0error, \u00a0por \u00a0no \u00a0examinar \u00a0las \u00a0escrituras \u00a0anexas; \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0en un proceso \u00a0sucesorio \u00a0 \u201csobre \u00a0 propiedades, \u00a0 sobre \u00a0escrituras \u00a0nada \u00a0de \u00a0eso \u00a0se \u00a0debe \u00a0acompa\u00f1ar\u201d \u00a0con \u00a0la \u00a0demanda \u00a0(art. \u00a0588 \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0C.), \u00a0al igual que pudo \u00a0confundirse \u00a0la Juez con el acta de defunci\u00f3n de Antonio Cecilio L\u00faquez que se \u00a0aport\u00f3 \u00a0 al \u00a0proceso, \u00a0llev\u00e1ndola \u00a0a \u00a0pensar \u00a0que \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0acta \u00a0de \u00a0nacimiento \u00a0que \u00a0acreditaba su nexo con el demandante, pero apenas se dio cuenta \u00a0de \u00a0su \u00a0error \u00a0procedi\u00f3 a subsanarlo, invalidando el auto por el cual abri\u00f3 el \u00a0proceso de sucesi\u00f3n y revocando las medidas cautelares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0lo \u00a0anterior, indic\u00f3 que su defendida \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0sobre \u00a0la \u00a0tipicidad de la conducta ejecutada, llamado \u00a0error \u00a0de \u00a0tipo, \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en el numeral 4\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que entonces reg\u00eda, seg\u00fan el cual el hecho \u00a0s\u00f3lo \u00a0ser\u00e1 \u00a0punible \u00a0si \u00a0la ley lo ha previsto como culposo. Incluso, si no se \u00a0admite \u00a0esa \u00a0tesis, \u00a0sino \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada actu\u00f3 por negligencia o descuido, \u00a0tampoco \u00a0resulta \u00a0punible la conducta, porque de conformidad con el inciso final \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ocurrir\u00eda si la ley lo hubiera previsto \u00a0como culposo, connotaci\u00f3n ajena al prevaricato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL FALLO IMPUGNADO \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia de fecha 11 de septiembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0de \u00a0la cual salv\u00f3 voto uno de los magistrados integrantes de la Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Valledupar, la Juez LILIA MAR\u00cdA \u00a0CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0fue absuelta del delito de prevaricato por acci\u00f3n que le \u00a0fuera imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Analiz\u00f3 \u00a0el \u00a0a \u00a0quo \u00a0que \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0acredit\u00f3 \u00a0que la acusada, sin contar con prueba v\u00e1lida en qu\u00e9 \u00a0apoyarse, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sendas \u00a0determinaciones judiciales, admitiendo la apertura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0sucesorio \u00a0referido \u00a0y \u00a0disponiendo \u00a0el embargo y secuestro de los \u00a0bienes \u00a0denunciados \u00a0como \u00a0pertenecientes \u00a0al \u00a0causante, \u00a0con lo cual, seg\u00fan se \u00a0indic\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0se \u00a0estructur\u00f3 objetivamente un solo \u00a0delito, \u00a0como \u00a0producto \u00a0de \u00a0la manifestaci\u00f3n de acceder, sin fundamento, a las \u00a0pretensiones de la parte actora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destac\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0perjuicio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0inferido, \u00a0debido \u00a0al \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0reses \u00a0sin \u00a0la \u00a0marca \u00a0del hierro quemador \u00a0registrada \u00a0por \u00a0el \u00a0causante, \u00a0y \u00a0la p\u00e9rdida de varios semovientes a causa del \u00a0traslado \u00a0que \u00a0hiciera \u00a0el secuestre nombrado por el Inspector de Polic\u00eda, pero \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0ello \u00a0no \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0por obra de la procesada, puesto que no existe \u00a0constancia de que ella supiera que esto suceder\u00eda de tal manera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0apart\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0la tesis de la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0bastar el dolo eventual para la configuraci\u00f3n del prevaricato, \u00a0pues \u00a0el \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0contraria a derecho, requiere dolo \u00a0directo. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0aunque \u00a0cuando en una providencia no se expresen las razones \u00a0de \u00a0ella, como sucedi\u00f3 en el caso examinado y \u00e9stas apenas se conocen mediante \u00a0explicaciones \u00a0posteriores \u00a0de \u00a0su \u00a0autor, \u00a0que deben ser tomadas cautelosamente \u00a0ante \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0inevitable \u00a0de \u00a0eludir su responsabilidad, tampoco se pueden \u00a0rechazar de plano si no existen elementos para desvirtuarlas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La procesada, en su versi\u00f3n libre, adujo que \u00a0dado \u00a0el conocimiento que tienen los abogados sobre los anexos que deben allegar \u00a0con \u00a0sus \u00a0demandas, \u00a0confi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0buena fe del apoderado del demandante y se \u00a0confundi\u00f3 \u00a0al haberse anexado el acta de defunci\u00f3n de Antonio L\u00faquez Peralta, \u00a0donde \u00a0aparec\u00eda \u00a0como \u00a0hijo \u00a0de \u00a0Jacob L\u00faquez y Mar\u00eda del Rosario Peralta, lo \u00a0cual \u00a0reiter\u00f3 \u00a0en la indagatoria, as\u00ed como su falta de intenci\u00f3n de violar la \u00a0ley \u00a0y \u00a0causar perjuicio, afirmaciones que admiti\u00f3 el a quo, analizando que era \u00a0factible \u00a0que \u00a0la \u00a0Juez atribuyera valor de prueba id\u00f3nea a un documento que en \u00a0estricto \u00a0derecho \u00a0no \u00a0lo \u00a0ten\u00eda, \u00a0confusi\u00f3n \u00a0y \u00a0descuido \u00a0que revelar\u00edan una \u00a0conducta negligente pero no punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, porque seg\u00fan las previsiones del \u00a0art\u00edculo \u00a040 del C\u00f3digo Penal que reg\u00eda entonces, tanto el error de tipo como \u00a0el \u00a0 de \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 vencibles, \u00a0pueden \u00a0dar \u00a0lugar \u00a0a \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0imprudencia, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0ley \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0ha \u00a0previsto, \u00a0lo cual no ocurre con la \u00a0prevaricaci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refuerza lo anterior resaltando que la doctora \u00a0CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0tan \u00a0pronto \u00a0fue \u00a0advertida \u00a0de \u00a0su actuaci\u00f3n an\u00f3mala, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0enmendarla, \u00a0aceptando \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0pertinente que hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0un \u00a0error. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0se \u00a0avizor\u00f3 que la Juez hubiera tenido \u00a0alg\u00fan \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0perjudicar \u00a0o \u00a0beneficiar \u00a0a \u00a0alguien, y aunque esto no es \u00a0indispensable \u00a0para inferir el dolo, \u201cla demostraci\u00f3n de la ausencia total de \u00a0ese \u00a0inter\u00e9s es un elemento de juicio que sumado a las otras circunstancias que \u00a0rodearon \u00a0al \u00a0hecho, \u00a0puede \u00a0conducir \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0concluya que hubo ausencia de \u00a0dolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0que al no existir en \u00a0este \u00a0asunto, \u00a0elementos concretos sobre la intenci\u00f3n positiva de prevaricar de \u00a0la \u00a0acusada, \u00a0o \u00a0de \u00a0su \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0emitir \u00a0providencias \u00a0de \u00a0tal \u00edndole con \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0ilicitud, \u00a0&#8220;ha \u00a0de \u00a0atenderse \u00a0que \u00a0se trat\u00f3 de una falsa \u00a0creencia \u00a0de \u00a0la \u00a0licitud de las providencias inmotivadas que profiri\u00f3&#8221; (f. 136 \u00a0ib.).\u00a0 Agreg\u00f3, como corolario: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0autor puede suponer err\u00f3neamente que su \u00a0comportamiento \u00a0no \u00a0constituye \u00a0injusto \u00a0(idea \u00a0equivocada \u00a0positiva) o puede no \u00a0pensar \u00a0en \u00a0absoluto \u00a0en el injusto (ausencia de idea) y cuando esto ocurre solo \u00a0tiene \u00a0cabida \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0porque el error sobre el elemento normativo del \u00a0tipo \u00a0 constituido \u00a0por \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0manifiesta \u00a0contrariedad \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0censurada con la ley, constituye una causa de inculpabilidad que le \u00a0quita \u00a0todo \u00a0car\u00e1cter \u00a0delictual \u00a0al \u00a0comportamiento.- En consecuencia, de esta \u00a0forma \u00a0 se \u00a0 proceder\u00e1 \u00a0 con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada.&#8221; \u00a0(fs. \u00a0136 \u00a0y \u00a0137 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0Magistrados, \u00a0manifestando \u00a0que \u00a0seg\u00fan lo afirm\u00f3 la procesada, ella confi\u00f3 en \u00a0que \u00a0los anexos allegados con el libelo del actor iban completos y en forma, por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0supuso \u00a0probada \u00a0la \u00a0vocaci\u00f3n hereditaria, sin existir, porque lo que \u00a0bien \u00a0pudo \u00a0intentar \u00a0el demandante debi\u00f3 ser la filiaci\u00f3n natural, para luego \u00a0del \u00a0 fallo \u00a0 reconociendo \u00a0 su \u00a0 calidad \u00a0 de \u00a0 hijo, \u00a0 elevar \u00a0 petici\u00f3n \u00a0 de \u00a0herencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0el disidente que esto no ocurri\u00f3 y, \u00a0por \u00a0el contrario, ante las protuberantes equivocaciones de la Juez, se infiri\u00f3 \u00a0conducta \u00a0maliciosa, \u00a0no \u00a0entendi\u00e9ndose su excusa de estar cansada, tener mucho \u00a0trabajo \u00a0y \u00a0confiar \u00a0en \u00a0la \u00a0buena fe del litigante; si su trabajo se reduc\u00eda a \u00a0constatar \u00a0los \u00a0anexos \u00a0requeridos, \u00a0labor \u00a0f\u00e1cil que desarrollaba desde hac\u00eda \u00a0mucho \u00a0tiempo, \u00a0no \u00a0entiende \u00a0c\u00f3mo \u00a0err\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0tan aberrante, de no ser \u00a0&#8220;porque \u00a0en \u00a0ella \u00a0existi\u00f3 el conocimiento de algo il\u00edcito y sabi\u00e9ndolo quiso \u00a0hacerlo, \u00a0su \u00a0voluntad mal intencionada surgi\u00f3 con los tantos malos manejos que \u00a0dio \u00a0a \u00a0la prueba, porque no se le exig\u00eda en esos momentos esfuerzo intelectivo \u00a0alguno, \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0hacer \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0significara \u00a0algo \u00a0diferente \u00a0a \u00a0lo mec\u00e1nico, se encuentran los anexos en regla y punto. Pero nada \u00a0de \u00a0ello \u00a0hizo, \u00a0luego no podemos admitir que su accionar fue despreocupado y de \u00a0buena intenci\u00f3n&#8221; (f. 142 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SUSTENTACI\u00d3N DE LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Fiscal \u00a03\u00b0 \u00a0Delegado ante el Tribunal de \u00a0Valledupar, \u00a0el Procurador 176 Judicial Penal de esa ciudad y la apoderada de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la sentencia\u00a0 \u00a0absolutoria, \u00a0para \u00a0que \u00a0en \u00a0su lugar se condene a la doctora\u00a0 LILIA MAR\u00cdA \u00a0CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0como \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0cuestionando as\u00ed las argumentaciones del fallo absolutorio: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a-) El Fiscal 3\u00b0 Delegado ante el Tribunal de \u00a0Valledupar \u00a0(fs. 164 y Ss. ib.) reitera los fundamentos de la acusaci\u00f3n, basado \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0objetivo se demostr\u00f3 con la providencia de 15 de abril de \u00a01996, \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0reconoce \u00a0como heredero a quien no ten\u00eda \u00a0legitimidad \u00a0para \u00a0ostentar \u00a0esa \u00a0calidad, de donde se concluye que se profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0con ella se le causaron \u00a0perjuicios \u00a0econ\u00f3micos a la propietaria de los semovientes secuestrados, que no \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0marca \u00a0de \u00a0hierro quemador registrada a nombre del \u00a0causante, \u00a0y \u00a0la \u00a0p\u00e9rdida \u00a0de \u00a0algunos \u00a0de \u00a0ellos por el traslado a otro lugar, \u00a0efectuado por el secuestre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0adem\u00e1s de ser la \u00a0conducta \u00a0imputada \u00a0a \u00a0la \u00a0Juez \u00a0CASTRO DE GONZ\u00c1LEZ t\u00edpica y antijur\u00eddica, en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0aspecto \u00a0subjetivo \u00a0resulta \u00a0inadmisible \u00a0su disculpa de la supuesta \u00a0fatiga \u00a0laboral, \u00a0porque \u00a0para \u00a0que \u00a0ella \u00a0determinara si Daniel Antonio L\u00faquez \u00a0Pe\u00f1a \u00a0estaba \u00a0o no legitimado para heredar, no ten\u00eda que hacer sino una simple \u00a0constataci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0anexos \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, y resulta revelador del dolo su \u00a0propia manifestaci\u00f3n de no haberlos revisado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esto \u00a0concluye \u00a0que \u00a0\u201cun \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0que \u00a0en \u00a0un proceso sucesorio toma decisiones sin verificar la validez \u00a0de \u00a0unos \u00a0documentos, asume de antemano los eventuales resultados punibles de su \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0Quien \u00a0as\u00ed \u00a0obra \u00a0necesariamente \u00a0se \u00a0representa \u00a0en \u00a0su \u00a0facultad \u00a0cognocitiva \u00a0el \u00a0evento \u00a0probable \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley, y este aspecto \u00a0encierra \u00a0una \u00a0realidad \u00a0sicol\u00f3gica, \u00a0elemento esencial del fen\u00f3meno doloso\u201d \u00a0(f. 167 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b-) El Procurador 176 Judicial Penal acoge en \u00a0su \u00a0 integridad \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0disidente, \u00a0para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0se estructur\u00f3 objetivamente el \u00a0delito \u00a0contemplado por el art\u00edculo 149 del C\u00f3digo Penal, modificado por el 28 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0190 \u00a0de \u00a01995, dado que una servidora p\u00fablica, en ejercicio de sus \u00a0funciones, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0un \u00a0auto \u00a0admitiendo un proceso sucesorio, sin existir la \u00a0prueba \u00a0de la calidad de heredero, y orden\u00f3 medidas cautelares sobre los bienes \u00a0denunciados como del causante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 subjetivo, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 considera \u00a0inadmisible \u00a0la \u00a0disculpa del cansancio laboral de la acusada, pues en el asunto \u00a0examinado \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0ten\u00eda el deber de verificar de manera exhaustiva si \u00a0entre \u00a0los anexos aportados se hallaba la prueba de la vocaci\u00f3n hereditaria del \u00a0actor \u00a0y \u00a0no \u00a0puede alegarse imprudencia, impericia o ignorancia, como elementos \u00a0de la culpa, para zafarse de la responsabilidad dolosa. A\u00f1ade: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0sujeto activo del prevaricato positivo \u00a0no \u00a0est\u00e1 en condiciones de suponer err\u00f3neamente que su conducta no se erige en \u00a0delito \u00a0porque \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0calificada \u00a0le sustrae de tal posibilidad. Est\u00e1 \u00a0capacitado \u00a0para \u00a0vencer \u00a0por \u00a0v\u00eda cient\u00edfica ese error y de ah\u00ed que no pueda \u00a0servir \u00a0de \u00a0antesala a una excusa de inculpabilidad por ausencia de dolo para su \u00a0absoluci\u00f3n.\u201d (F. 161 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0aspira \u00a0a \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0del fallo \u00a0impugnado, \u00a0solicita \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada \u00a0contin\u00fae \u00a0inc\u00f3lume, \u00a0por \u00a0mantenerse \u00a0vigentes los requisitos para que le sea otorgada la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c-) \u00a0La \u00a0apoderada \u00a0de la parte civil impetra \u00a0revocar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria, \u00a0porque \u00a0la procesada no tuvo en cuenta las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0la \u00a0materia \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0sucesorios, \u00a0que no pod\u00eda \u00a0desconocer \u00a0dada su claridad y su condici\u00f3n de abogada y de Juez, \u201ccon quince \u00a0a\u00f1os \u00a0 de \u00a0 experiencia\u201d, \u00a0 quien \u00a0 sin \u00a0 justificaci\u00f3n \u00a0 vino \u00a0a \u00a0conculcar \u00a0arbitrariamente derechos ajenos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de la Juez a lo \u00a0largo \u00a0del proceso no explican satisfactoriamente su conducta y no son de recibo \u00a0la \u00a0buena \u00a0fe, \u00a0el \u00a0error, \u00a0la confusi\u00f3n, la fatiga profesional, ante normas de \u00a0f\u00e1cil \u00a0comprensi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0al \u00a0no existir pruebas v\u00e1lidas sobre el parentesco \u00a0entre \u00a0Daniel \u00a0Antonio \u00a0L\u00faquez \u00a0Pe\u00f1a \u00a0y \u00a0Jacob \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Luque, \u00a0ni aportar el \u00a0certificado \u00a0de \u00a0libertad \u00a0sobre \u00a0los \u00a0inmuebles cuyas medidas cautelares fueron \u00a0ordenadas, \u00a0no pod\u00eda dar curso al proceso de sucesi\u00f3n, ni ordenar la pr\u00e1ctica \u00a0de dichas medidas, de lo cual infiere el dolo de la funcionaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0alguien \u00a0pretend\u00eda iniciar un \u00a0proceso \u00a0para acreditar la paternidad del causante en relaci\u00f3n con el padre del \u00a0demandante, \u00a0dada \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la apertura del proceso de \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0(marzo de 1996), no pod\u00eda perseguir un efecto econ\u00f3mico, porque esa \u00a0posibilidad \u00a0caduca \u00a0legalmente, \u00a0pasados \u00a0dos \u00a0a\u00f1os del fallecimiento, y en el \u00a0libelo \u00a0referido, \u00a0se adujo que el deceso de Jacob Mois\u00e9s Luque hab\u00eda ocurrido \u00a0el \u00a027 de junio de 1992, lo que conllevaba a que no se pudieran decretar medidas \u00a0cautelares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los \u00a0precedentes argumentos, solicita se \u00a0revoque \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0la \u00a0enjuiciada y ordenando la \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios materiales y morales causados a la parte que \u00a0representa, por haber sido v\u00edctima del delito investigado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0doctora LILIA MAR\u00cdA CASTRO DE GONZ\u00c1LEZ, \u00a0de \u00a0condiciones personales y civiles claramente establecidas, fue acusada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 3\u00aa \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Valledupar, \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de Juez 3\u00aa Promiscuo de Familia de esa ciudad, como presunta autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0cometido \u00a0el \u00a015 \u00a0de abril de 1996, \u00a0descrito \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 149 del C\u00f3digo Penal, modificado por el 28 de la ley \u00a0190 \u00a0de \u00a01995, \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n de tres (3) a ocho (8) a\u00f1os, \u00a0multa \u00a0de \u00a050 \u00a0a \u00a0100 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales e interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas hasta por el mismo t\u00e9rmino, norma que a\u00fan hoy \u00a0en \u00a0d\u00eda \u00a0ser\u00eda \u00a0la eventualmente aplicable, por resultar m\u00e1s favorable que la \u00a0contenida en la actual ley 599 de 2000 (fs. 412 y Ss., cd. Fisc.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0materialidad de tal conducta se demostr\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0copia \u00a0del \u00a0proceso \u00a0sucesorio \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0el apoderado de Daniel \u00a0Antonio \u00a0L\u00faquez\u00a0 \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0presentado \u00a0como heredero de Jacob Mois\u00e9s Luque \u00a0Garc\u00eda \u00a0(aunque \u00a0en \u00a0la \u00a0copia de la partida de bautismo del causante, allegada \u00a0por \u00a0el apoderado de su hija Alba Luz Luque, dice que Jacob Mois\u00e9s, nacido el 8 \u00a0de febrero de 1894, es &#8220;hijo de Josefa L\u00faquez&#8221;, f. 191 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Repartido al Juzgado 3\u00b0 Promiscuo de Familia \u00a0de \u00a0esa ciudad, la acusada profiri\u00f3 el 15 de abril de 1996 los autos admitiendo \u00a0ese \u00a0proceso \u00a0sucesorio y ordenando medidas cautelares, sin las pruebas exigidas \u00a0por \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 protuberante \u00a0error \u00a0que \u00a0fue \u00a0admitido \u00a0expresamente \u00a0por \u00a0la \u00a0funcionaria, \u00a0una \u00a0vez \u00a0se lo hizo ver el apoderado de Alba Luz Luque Fuentes, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0escrito \u00a0presentado \u00a0en \u00a0el \u00a0despacho \u00a0a su cargo el 22 de abril de \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00f3 \u00a0de \u00a0enmendarlo mediante prove\u00eddo del \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0(23), \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0ilegalidad de los autos del \u00a0mencionado \u00a0d\u00eda 15, determin\u00e1ndose, por consiguiente, la inadmisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0sucesi\u00f3n referida y el levantamiento de las medidas cautelares, al \u00a0igual \u00a0que \u00a0oficiar \u00a0al \u00a0secuestre \u00a0para \u00a0que \u00a0entregara de inmediato los bienes \u00a0secuestrados \u00a0a \u00a0su \u00a0leg\u00edtima \u00a0poseedora, \u00a0Alba \u00a0Luz Luque Fuentes (fs. 93 y 94 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desafortunadamente, \u00a0 al \u00a0 pretender \u00a0hacer \u00a0efectiva \u00a0esa \u00a0devoluci\u00f3n, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 constancia del extrav\u00edo de 22 de los 273 \u00a0semovientes \u00a0objeto \u00a0de \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0llevado \u00a0a cabo la \u00a0diligencia correspondiente los d\u00edas 18 y 19 del mismo mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0tal \u00a0medida \u00a0la \u00a0hizo \u00a0efectiva, \u00a0por \u00a0comisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0Inspector \u00a0Primero \u00a0de \u00a0Polic\u00eda, \u00a0tanto \u00a0la denunciante como su \u00a0representante \u00a0en \u00a0el proceso civil, al igual que la apoderada de la parte civil \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0atribuyen \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0Juez, \u00a0con \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0por \u00a0esa p\u00e9rdida de ganado, as\u00ed como los relativos a los gastos de \u00a0traslado \u00a0de \u00a0los \u00a0animales \u00a0a \u00a0predio diferente y la baja de la producci\u00f3n del \u00a0hato lechero durante algunos d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0se \u00a0observa que en el despacho \u00a0comisorio \u00a0N\u00b0 \u00a0047, \u00a0suscrito por la acusada (f. 98 ib.), se especific\u00f3 que el \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro de los semovientes deb\u00eda recaer sobre los marcados con el \u00a0hierro \u00a0registrado \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0&#8220;JACOB \u00a0MOISES \u00a0LUQUEZ \u00a0GARCIA&#8221;, \u00a0pero \u00a0en la \u00a0diligencia \u00a0se \u00a0ampli\u00f3 \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0reses, al estimarse que la marca original &#8220;fue \u00a0adulterada \u00a0y \u00a0con la misma se trataron de suplantarla&#8221; (f. 99), decisi\u00f3n ajena \u00a0a la acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisada \u00a0la \u00a0materialidad del delito y dado \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0discusi\u00f3n \u00a0de ninguno de los sujetos procesales respecto de la \u00a0injustificada \u00a0 realizaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0imputada, \u00a0que \u00a0constituir\u00eda \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0entrar\u00e1 \u00a0a \u00a0analizar \u00a0lo concerniente al \u00a0aspecto \u00a0subjetivo, \u00a0sobre el cual se bas\u00f3 el disenso de uno de los integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Valledupar, con \u00a0similares \u00a0argumentos, \u00a0en \u00a0l\u00edneas \u00a0generales, \u00a0a \u00a0los que en su momento dieron \u00a0lugar \u00a0 al \u00a0cambio \u00a0de \u00a0posici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0para \u00a0inclinarse \u00a0por \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la Juez 3\u00aa Promiscuo de Familia de \u00a0Valledupar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El punto central de los impugnantes radica en \u00a0su \u00a0inconformidad con la decisi\u00f3n del Tribunal, que acept\u00f3 las manifestaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0inculpada \u00a0de haberse equivocado de buena fe, aduciendo ella que a pesar \u00a0de \u00a0revisar \u00a0apresuradamente los registros civiles de nacimiento y de defunci\u00f3n \u00a0allegados, \u00a0crey\u00f3 \u00a0que estaba la prueba de parentesco de Daniel Antonio L\u00faquez \u00a0Pe\u00f1a \u00a0con \u00a0Antonio \u00a0Cecilio \u00a0L\u00faquez \u00a0\u00c1vila \u00a0y \u00a0de \u00e9ste con el causante Jacob \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Luque, tom\u00e1ndose en cuenta como indicio en su contra su aceptaci\u00f3n de \u00a0no \u00a0haber revisado las escrituras anexas al libelo, para determinar si con ellas \u00a0se \u00a0acreditaba \u00a0la propiedad de los bienes relacionados, en cabeza del causante, \u00a0a pesar de lo cual decret\u00f3 medidas cautelares sobre ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n consideran que no es posible aceptar \u00a0tal \u00a0excusa \u00a0en \u00a0una \u00a0abogada, \u00a0con m\u00e1s de 15 a\u00f1os de experiencia profesional, \u00a0varios \u00a0como \u00a0Juez \u00a0de Familia, acostumbrada a examinar similares demandas, y en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 que si as\u00ed lo hab\u00eda hecho asum\u00eda de \u00a0antemano \u00a0los resultados punibles de su comportamiento, pues se representa en su \u00a0intelecto \u00a0el \u00a0evento \u00a0probable \u00a0de la vulneraci\u00f3n de la ley, que constituye el \u00a0dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, las previsiones del dolo eventual \u00a0han \u00a0sido \u00a0descartadas \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala del delito de prevaricato, que \u00fanicamente \u00a0procede \u00a0por \u00a0dolo \u00a0directo, \u00a0al \u00a0demostrarse \u00a0que el agente se dio cuenta de la \u00a0manifiesta \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0dictamen \u00a0emitido, \u00a0y \u00a0quiso \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0(cfr. fallo de segunda instancia de fecha 15 de mayo de 2000, rad. \u00a013.601, M. P. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0dolo \u00a0en el prevaricato, tal como lo ha \u00a0entendido \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0y \u00a0por \u00a0la \u00a0naturaleza misma del \u00a0punible, \u00a0como \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0ya \u00a0se \u00a0expres\u00f3, \u00a0&#8216;requiere \u00a0entendimiento \u00a0de la \u00a0manifiesta \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n proferida, conciencia de que con tal \u00a0prove\u00eddo \u00a0se \u00a0vulnera \u00a0sin \u00a0derecho el bien jur\u00eddico de la recta y equilibrada \u00a0definici\u00f3n \u00a0del \u00a0conflicto \u00a0que \u00a0estaba \u00a0sometido \u00a0al conocimiento del servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0quien \u00a0pod\u00eda y deb\u00eda dictar un pronunciamiento ce\u00f1ido a la Ley y a \u00a0la \u00a0justicia&#8217;, s\u00f3lo, dentro de las diversas clasificaciones doctrinarias que de \u00a0\u00e9l \u00a0existen, \u00a0puede ser el directo, no el eventual; en otras palabras, y frente \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a036 \u00a0del C\u00f3digo Penal, el juicio de reproche se hace viable s\u00f3lo \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0establezca que &#8216;el agente conoce el hecho punible y \u00a0quiere \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n&#8217; \u00a0pues \u00a0resulta \u00a0un \u00a0imposible \u00a0jur\u00eddico \u00a0que, por las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0que \u00a0definen \u00a0el \u00a0hecho \u00a0t\u00edpico \u00a0en \u00a0menci\u00f3n, afirmar que el \u00a0prevaricador \u00a0 act\u00faa \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 dolosamente \u00a0 cuando \u00a0 acepta \u00a0 su \u00a0 conducta \u00a0&#8216;previ\u00e9ndola al menos como posible&#8217;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual, tiene dicho la \u00a0Sala, \u00a0&#8216;el \u00a0agente se representa la posibilidad de realizaci\u00f3n del tipo penal y \u00a0la \u00a0acepta \u00a0interiormente, \u00a0lo \u00a0que incluye aceptar el resultado de su conducta, \u00a0conformarse \u00a0con \u00a0\u00e9l&#8217;, \u00a0(sentencia \u00a0de mayo 14 de 1996, M. P. Dr. D\u00eddimo P\u00e1ez \u00a0Velandia), \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0una \u00a0tal caracterizaci\u00f3n no se aviene en lo m\u00e1s \u00a0m\u00ednimo \u00a0al elemento subjetivo que demanda el prevaricato, pues, siendo \u00e9ste un \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0mera \u00a0conducta, es claro que basta el simple comportamiento del \u00a0agente, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0las \u00a0consecuencias que \u00e9l apareje, para que se \u00a0tenga \u00a0por \u00a0punible. \u00a0No \u00a0exige el prevaricato un determinado resultado y siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual \u00a0deviene incompatible con la naturaleza de dicho \u00a0delito, \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0ser\u00eda \u00a0pretender \u00a0que \u00a0en \u00a0todo \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fuera \u00a0impl\u00edcito \u00a0el riesgo de que resulte contraria a derecho y que \u00a0si tal posibilidad se aceptare, se estuviere ante un dolo eventual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0la naturaleza del delito, en cuanto de \u00a0mera \u00a0conducta, \u00a0implica \u00a0que, \u00a0quien \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0incurre, \u00a0profiere un dictamen o \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0con \u00a0absoluto conocimiento y voluntad de que es contrario a la ley, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se hace la representaci\u00f3n de que puede prevaricar sin hacer nada para \u00a0eludirlo.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello, \u00a0no \u00a0es \u00a0descartable, \u00a0dada \u00a0la \u00a0reprobable \u00a0mecanicidad \u00a0con \u00a0que \u00a0a \u00a0veces \u00a0asumen \u00a0algunos \u00a0administradores de \u00a0justicia \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de las demandas en procesos sucesorios, que la acusada en \u00a0realidad \u00a0hubiera \u00a0procedido \u00a0a \u00a0una \u00a0r\u00e1pida \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0registros \u00a0de \u00a0nacimiento \u00a0del \u00a0actor \u00a0allegados \u00a0con \u00a0el \u00a0libelo \u00a0pertinente, \u00a0dos de ellos en \u00a0diverso \u00a0formato, \u00a0y \u00a0que por tal ligereza incurri\u00f3 en el error de creer que se \u00a0hab\u00edan \u00a0aportado los de diferentes personas, pues no es corriente que se anexen \u00a0doblemente \u00a0los \u00a0de \u00a0un solo individuo, y en consecuencia procedi\u00f3 a tramitarlo \u00a0en \u00a0 la \u00a0 forma \u00a0 acostumbrada, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 desvirtuado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0innegable que no siempre la simple excusa \u00a0del \u00a0funcionario, \u00a0sobre \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error \u00a0debido \u00a0a su imprudencia, \u00a0impericia, \u00a0o \u00a0a \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0factores \u00a0de culpa, puede ser aceptada de \u00a0buenas \u00a0a \u00a0primeras, \u00a0dejando \u00a0en \u00a0la \u00a0impunidad el comportamiento; pero tampoco \u00a0puede \u00a0ser descartada de plano, sin ser sometida antes a an\u00e1lisis dentro de los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, como hizo el Tribunal de Valledupar, acertando \u00a0en \u00a0ello, \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0no \u00a0se \u00a0presume y, por el \u00a0contrario, debe generarse certeza con su demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0bajo \u00a0estudio, \u00a0la apertura del \u00a0proceso \u00a0sucesorio \u00a0y \u00a0las \u00a0medidas \u00a0cautelares \u00a0que \u00a0fueron \u00a0decretadas \u00a0por la \u00a0procesada \u00a0el \u00a015 de abril de 1996, evidencian reprochable negligencia, de quien \u00a0no \u00a0examin\u00f3 \u00a0el \u00a0asunto \u00a0sometido \u00a0a \u00a0su \u00a0conocimiento \u00a0con el cuidado que debe \u00a0desplegar en todos sus actos el administrador de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0los hechos posteriores al proferimiento \u00a0de \u00a0tales \u00a0autos, \u00a0verificados \u00a0antes \u00a0de la formulaci\u00f3n de la denuncia que dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0este \u00a0proceso, constituyen contra indicio de la conciencia de ilicitud \u00a0de \u00a0tales \u00a0prove\u00eddos, \u00a0observ\u00e1ndose que apenas fue advertido el dislate por el \u00a0abogado \u00a0de \u00a0Alba \u00a0Luz \u00a0Luque, \u00a0la \u00a0Juez \u00a0declar\u00f3 \u00a0su \u00a0ilegalidad \u00a0y orden\u00f3 el \u00a0levantamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0medidas \u00a0cautelares, \u00a0oficiando \u00a0al \u00a0secuestre \u00a0para que \u00a0entregara \u00a0los bienes a su poseedora &#8220;inmediatamente (Art. 688 C. P. C.)&#8221; (f. 94 \u00a0cd. Fisc.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0debe \u00a0destacarse \u00a0que \u00a0al \u00a0examinar su \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Juez \u00a03\u00aa Promiscuo de Familia consign\u00f3 en el auto de 23 de \u00a0abril de 1996: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00e9tica manda al Juez, encarnaci\u00f3n de la \u00a0justicia, \u00a0no \u00a0se \u00a0aferre \u00a0al \u00a0error \u00a0cuando ha sido convencido de que en \u00e9l ha \u00a0incurrido; \u00a0ella \u00a0presupone \u00a0en el Juez la entereza moral necesaria para recoger \u00a0el \u00a0error \u00a0y modificarlo, por lo que se impone el decretamiento de la ilegalidad \u00a0del auto atacado&#8230;&#8221; (F. 93 ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, ha de analizarse en concordancia \u00a0con \u00a0los \u00a0asertos \u00a0del \u00a0apoderado de Alba Luz Luque Fuentes, tanto en el escrito \u00a0por \u00a0el cual solicit\u00f3 se declarara la ilegalidad del auto que abri\u00f3 el proceso \u00a0sucesorio \u00a0de \u00a0Jacob \u00a0Mois\u00e9s Luque (fs. 66 y Ss. ib.), &#8220;Creo fue asaltada en su \u00a0buena \u00a0fe \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Juez&#8221; (f. 67 ib.), como bajo juramento en la declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0en \u00a0la Fiscal\u00eda (f. 244 ib.): \u201cS\u00ed he sido apoderado en procesos que \u00a0se \u00a0han \u00a0tramitado y se tramitan en ese Juzgado y la actuaci\u00f3n de la Juez tengo \u00a0que decirlo honestamente ha sido ajustada a derecho.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frases \u00a0atr\u00e1s, \u00a0hab\u00eda \u00a0manifestado el mismo \u00a0profesional: \u00a0\u201cLa Juez Tercero Promiscuo de Familia atendi\u00f3 inmediatamente la \u00a0solicitud \u00a0nuestra \u00a0y \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su \u00a0propia providencia reconoci\u00f3 un supuesto \u00a0error \u00a0en \u00a0que \u00a0ella \u00a0hab\u00eda \u00a0ca\u00eddo \u00a0al admitir la demanda de sucesi\u00f3n&#8230; debo \u00a0decir \u00a0que \u00a0ella \u00a0subsan\u00f3 su error, aunque obviamente se dieron afectaciones al \u00a0patrimonio \u00a0de \u00a0mi cliente, como consecuencia de las medidas cautelares&#8221; (f. 243 \u00a0ib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0demandante \u00a0en el proceso \u00a0civil, \u00a0 manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0conoc\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0acusada \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0presente \u00a0proceso, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0haber sido tal oportunidad la \u00a0primera \u00a0en que litig\u00f3 en la jurisdicci\u00f3n de familia, aseveraci\u00f3n corroborada \u00a0con \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0en el Juzgado 3\u00b0 Promiscuo de \u00a0Familia \u00a0de \u00a0Valledupar \u00a0(fs. \u00a0375 \u00a0a \u00a0378 \u00a0ib.), \u00a0as\u00ed como se constat\u00f3 en tal \u00a0diligencia, \u00a0el \u00a0intenso \u00a0trabajo \u00a0desarrollado \u00a0por la procesada entre el 28 de \u00a0marzo y el 23 de abril de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales \u00a0condiciones, mal se puede inferir \u00a0dolo \u00a0de \u00a0la \u00a0funcionaria, \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretenden \u00a0los recurrentes, pues no por la \u00a0amplia \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0estudios \u00a0que \u00a0tenga \u00a0una persona, se puede descartar de \u00a0plano \u00a0que \u00a0pueda equivocarse, siendo la falibilidad una de las caracter\u00edsticas \u00a0inmanentes \u00a0al \u00a0ser \u00a0humano, por letrado que sea, y por ello, para disminuir los \u00a0riegos \u00a0y \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0las \u00a0equivocaciones, \u00a0se \u00a0han \u00a0instituido los \u00a0recursos, \u00a0que \u00a0no \u00a0tendr\u00edan \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0si los jueces fueran infalibles, \u00a0impugnaciones \u00a0que \u00a0han \u00a0de \u00a0ser \u00a0resueltas \u00a0por \u00a0funcionarios \u00a0que posean mayor \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0capacitaci\u00f3n, \u00a0generalmente \u00a0colegiados \u00a0y \u00a0en \u00a0mayor \u00a0n\u00famero, \u00a0entendiendo \u00a0que \u00a0la \u00a0pluralidad \u00a0reducir\u00e1 \u00a0a\u00fan m\u00e1s los peligros de error, de \u00a0intimidaci\u00f3n, de parcialidad, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, ha sostenido esta Sala que la prueba \u00a0del \u00a0dolo requiere la demostraci\u00f3n de un estado intelectivo y volitivo que, por \u00a0supuesto, \u00a0va \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0la \u00a0simple \u00a0observaci\u00f3n objetiva del descuido o \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0(cfr. \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia en asunto de radicaci\u00f3n \u00a013.851, \u00a0diciembre \u00a018 \u00a0de \u00a02001, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0de \u00a0quien \u00a0ahora \u00a0cumple igual \u00a0funci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es de observar que de acuerdo con lo probado, \u00a0la \u00a0doctora \u00a0CASTRO \u00a0DE \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0conoc\u00eda, tanto por sus estudios como por la \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado de Familia, las normas que regulaban la apertura de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0sucesorio \u00a0y \u00a0el \u00a0decreto \u00a0de \u00a0las medidas cautelares, as\u00ed como la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0tomar \u00a0 \u00a0en \u00a0 caso \u00a0 de \u00a0 no \u00a0 reunirse \u00a0 los \u00a0 requerimientos \u00a0correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De tal manera, el error en que incurri\u00f3 era \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0vencible, \u00a0con \u00a0una revisi\u00f3n adecuada de los anexos de la demanda, \u00a0pero \u00a0confi\u00f3 \u00a0imprudentemente \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera acompa\u00f1ado la prueba de la \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes, \u00a0junto con lo dem\u00e1s de ley, y como ella acept\u00f3, no \u00a0ley\u00f3 \u00a0el contenido de las adjuntas escrituras que la hubieran sacado del error, \u00a0al menos en cuanto a los muebles indicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, esa omisi\u00f3n en el cumplimiento de \u00a0su \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado, \u00a0no \u00a0implica \u00a0que \u00a0hubiera actuado con dolo, pues lo que \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0fue \u00a0una conducta constitutiva de culpa bastante reprochable en una \u00a0servidora \u00a0judicial, que si bien, por encontrarse frente a un error vencible, no \u00a0conlleva \u00a0a \u00a0encuadrar el comportamiento en la causal de inculpabilidad prevista \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a040-4 \u00a0del C\u00f3digo Penal anterior, como coligi\u00f3 el Tribunal, \u00a0tampoco \u00a0hace \u00a0emerger \u00a0certeza que acredite que la actuaci\u00f3n de la funcionaria \u00a0procesada haya sido dolosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, y seg\u00fan las previsiones del \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior \u00a0(21 L. 599 de 2000), puesto que el \u00a0delito \u00a0de prevaricato s\u00f3lo admite configuraci\u00f3n cuando se act\u00faa con dolo, el \u00a0cual \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser presumido sino probado, no se re\u00fanen los presupuestos para \u00a0condenar \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 asunto \u00a0 y \u00a0 lo \u00a0procedente \u00a0es \u00a0confirmar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra este fallo no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0 CONFIRMAR la sentencia absolutoria materia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0proferida \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Valledupar a favor de la Juez 3\u00aa Promiscuo de Familia de \u00a0esa ciudad, LILIA MAR\u00cdA CASTRO DE GONZ\u00c1LEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0 \u00a0Contra \u00a0este \u00a0fallo \u00a0no \u00a0procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 E. \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15296 \u00a0 CORTE\u00a0 \u00a0 \u00a0SUPREMA\u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0 \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nilson Pinilla \u00a0Pinilla \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado \u00a0Acta N\u00b0 \u00a0086 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., julio treinta (30) de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5722","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}