{"id":571,"date":"2023-09-07T20:27:31","date_gmt":"2023-09-07T20:27:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9400-07-02-96\/"},"modified":"2023-09-07T20:27:31","modified_gmt":"2023-09-07T20:27:31","slug":"9400-07-02-96","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9400-07-02-96\/","title":{"rendered":"9400 (07-02-96)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CONTRAVENCION\/ \u00a0UNIDAD \u00a0 PROCESAL\/ \u00a0NULIDAD \u00a0PARCIAL\/ INCONGRUENCIA DE LA \u00a0SENTENCIA\/ \u00a0JURAMENTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0la unidad \u00a0procesal \u00a0por \u00a0virtud de la conexidad no puede ser conservada cuando el v\u00ednculo \u00a0sustancial \u00a0o \u00a0procesal \u00a0entrelaza \u00a0delitos \u00a0y \u00a0contravenciones, por encontrarse \u00a0derogado \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a090 del Decreto 522 de 1971, que lo permit\u00eda y existir, \u00a0en \u00a0cambio, el art\u00edculo 18.1 del Decreto 800 de 1991, que contrariamente prev\u00e9 \u00a0esa \u00a0eventualidad \u00a0como \u00a0motivo \u00a0de escisi\u00f3n procesal. Esto quiere decir que al \u00a0entrar \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0la \u00a0ley \u00a023, el funcionario judicial que ten\u00eda el proceso \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la competencia para conocer de la nueva conducta contravencional, y por \u00a0consiguiente, \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n cumplida desde entonces, en relaci\u00f3n con este \u00a0espec\u00edfico hecho punible, se encuentra viciada de nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9400 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.007, enero 24\/96 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1, D. C., siete de febrero \u00a0de mil novecientos noventa y seis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Decide la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia de \u00a011 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01994, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0 de \u00a0 Neiva \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0JESUS \u00a0FERNANDO \u00a0PERDOMO \u00a0DELGADO\u00a0 \u00a0a la pena principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a034 \u00a0meses de prisi\u00f3n, al hallarlo responsable, \u00a0junto \u00a0con \u00a0JOSE \u00a0RULBER \u00a0CORTES ZAMBRANO, \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio en concurso homog\u00e9neo y lesiones \u00a0personales culposos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hechos y \u00a0actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Los \u00a0primeros, fueron relatados por el Tribunal de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Cuando se \u00a0remataban \u00a0en \u00a0Palermo \u00a0(Huila) \u00a0las \u00a0festividades \u00a0sampedrinas de 1990, el 2 de \u00a0julio, \u00a0a \u00a0eso \u00a0de las cinco de la tarde, en la carrera 9a con calle 9a, un Jeep \u00a0Nissan \u00a0Patrol, \u00a0modelo \u00a01991, \u00a0particular, \u00a0de \u00a0placa \u00a0OZ-4216, de propiedad de \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Perdomo \u00a0Toledo, \u00a0envisti\u00f3 \u00a0contra algunas personas que presenciaban el \u00a0defile \u00a0de \u00a0reinas, \u00a0y \u00a0afect\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0un \u00a0carro, \u00a0una moto y una residencia \u00a0vecina. \u00a0 Las \u00a0 v\u00edctimas \u00a0 humanas \u00a0 fueron \u00a0 Enelia \u00a0 Cu\u00e9llar \u00a0(quien \u00a0muri\u00f3 \u00a0instant\u00e1neamente), \u00a0Alba \u00a0Luz Adriana Bojac\u00e1 Acevedo (quien expir\u00f3 cuando era \u00a0atendida \u00a0en \u00a0el \u00a0hospital \u00a0general \u00a0de esta ciudad) y Adriana Margarita Garz\u00f3n \u00a0(quien \u00a0recibi\u00f3 lesiones de alguna consideraci\u00f3n). El carro colisionado fue el \u00a0Renault-6, \u00a0modelo \u00a01981, \u00a0particular, \u00a0de \u00a0placa \u00a0GU-5685, \u00a0de \u00a0propiedad de la \u00a0doctora \u00a0Clemencia \u00a0Perdomo \u00a0Gonz\u00e1lez. \u00a0Y \u00a0la motocicleta fue la Suzuki, modelo \u00a01984, \u00a0particular, \u00a0de \u00a0placa \u00a0KMW-11, \u00a0propiedad \u00a0de Marco Tulio Perdomo Torres \u00a0(sic)&#8221; (fls.51 y 52 cd. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por estos \u00a0hechos, \u00a0fueron \u00a0vinculados \u00a0al \u00a0proceso\u00a0 Jes\u00fas Fernando Perdomo Delgado y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber Cort\u00e9s Zambrano, el primero, hijo del propietario del veh\u00edculo y \u00a0encargado \u00a0de \u00a0su \u00a0conducci\u00f3n. \u00a0El \u00a0segundo, \u00a0acompa\u00f1ante del\u00a0 anterior y \u00a0quien se encontraba al tim\u00f3n al momento del insuceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0al igual que en su versi\u00f3n\u00a0 inicial, Jes\u00fas Fernando Perdomo \u00a0Delgado \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0al \u00a0llegar \u00a0al \u00a0parque \u00a0de la localidad, estacion\u00f3 el \u00a0veh\u00edculo \u00a0y lo apag\u00f3, dej\u00e1ndolo en primera con las llaves pegadas y la puerta \u00a0del \u00a0conductor abierta, mientras bajaba a comprar una gaseosa. Que cuando hab\u00eda \u00a0avanzado \u00a0unos \u00a0pasos, \u00a0sinti\u00f3 \u00a0que \u00a0lo \u00a0prendieron y aceleraron &#8220;fuertemente&#8221;, \u00a0volti\u00f3 \u00a0a mirar y pudo constatar que al volante iba Jos\u00e9 Rulber, quien durante \u00a0el \u00a0recorrido \u00a0hab\u00eda \u00a0estado \u00a0a \u00a0su \u00a0lado \u00a0apoyado \u00a0en el estribo de la puerta; \u00a0entonces \u00a0corri\u00f3 y alcanz\u00f3 a llegar a la parte trasera del automotor, pero fue \u00a0arrojado \u00a0al piso caus\u00e1ndose varias raspaduras. Se levant\u00f3, el carro ya hab\u00eda \u00a0parado \u00a0contra \u00a0un \u00a0poste \u00a0y \u00a0vi\u00f3 \u00a0en el suelo a una de las v\u00edctimas (fls.34 y \u00a080-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber Cort\u00e9s Zambrano, \u00a0por \u00a0su parte, asegura que tom\u00f3 el volante por insinuaci\u00f3n de Jes\u00fas Fernando, \u00a0quien, \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que no sab\u00eda manejar, le insisti\u00f3 que lo hiciera. Al \u00a0aceptar, \u00a0se \u00a0acomod\u00f3 \u00a0en \u00a0el puesto del conductor y aceler\u00f3 sin lograr que el \u00a0carro \u00a0arrancara, \u00a0entonces \u00a0Jes\u00fas Fernando le dijo que le metiera el embrague, \u00a0pero \u00a0como \u00a0no \u00a0sab\u00eda \u00a0cu\u00e1l \u00a0era, \u00e9ste introdujo un pie para hacerlo mientras \u00a0maniobraba \u00a0los \u00a0cambios; \u00a0como \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sacado el acelerador, el carro \u00a0levant\u00f3 \u00a0las \u00a0llantas \u00a0de \u00a0adelante \u00a0y \u00a0sali\u00f3, \u00a0present\u00e1ndose \u00a0el \u00a0accidente. \u00a0Solamente \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0qued\u00f3 \u00a0como \u00a0paralizado, pues de all\u00ed fue trasladado \u00a0inconsciente \u00a0a \u00a0su \u00a0casa. \u00a0Al pregunt\u00e1rsele si se ratificaba en los cargos que \u00a0hac\u00eda \u00a0a \u00a0terceros \u00a0respondi\u00f3 \u00a0afirmativamente \u00a0y al reiterarlo bajo juramento \u00a0manifest\u00f3: \u00a0&#8220;Si juro, que yo hice eso porque el chofer Fernando me dijo que era \u00a0lo \u00a0que ten\u00eda que hacer, que eso no pasaba nada por eso lo hice, \u00e9l sab\u00eda que \u00a0yo no sab\u00eda manejar, yo no soy culpable de eso&#8221; (fls. 49 y ss-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0el automotor, al momento del accidente, se \u00a0movilizaban, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0personas, \u00a0Marleny Medina Perdomo, Luz Elena Perdomo \u00a0Delgado, \u00a0Milena \u00a0P\u00e9rez \u00a0Aldana, \u00a0Nohem\u00ed \u00a0Lavao \u00a0Losada, Mireya Lavao Losada y \u00a0Cielo \u00a0Cerquera. Adem\u00e1s, que antes de presentarse el cambio de conductor, Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Zambrano ocupaba el estribo de la puerta del lado izquierdo del \u00a0veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Todos ellos \u00a0declararon \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0Luz \u00a0Helena \u00a0Perdomo \u00a0Delgado, \u00a0hermana \u00a0de Jes\u00fas \u00a0Fernando, \u00a0coincide \u00a0con la versi\u00f3n de \u00e9ste (fls.33 vto). Nohem\u00ed Lavao Losada \u00a0y \u00a0Mireya \u00a0Lavao \u00a0Losada, \u00a0confirman \u00a0el \u00a0relato \u00a0de Jos\u00e9 Rulber y comentan que \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando, \u00a0antes \u00a0del accidente, le dej\u00f3 el veh\u00edculo a su hermana para \u00a0que \u00a0lo \u00a0manejara, \u00a0pero \u00a0por \u00a0su \u00a0inexperiencia, debi\u00f3 reasumir la conducci\u00f3n \u00a0(fls.95 \u00a0y \u00a097). Milena P\u00e9rez Aldana (fls.44 y 266 vto), Marleny Medina Perdomo \u00a0(fls.91 \u00a0vto. \u00a0y \u00a0276) \u00a0y \u00a0Cielo \u00a0Cerquera Alvarez (fls.98 vto.), se refieren al \u00a0cambio \u00a0de \u00a0conductor, \u00a0sin \u00a0aportar detalles sobre la forma como este relevo se \u00a0cumpli\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En relaci\u00f3n \u00a0con estos hechos, como testigos presenciales, tambi\u00e9n declararon: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-Marco \u00a0Tulio \u00a0Perdomo Tovar, propietario de la motocicleta atropellada, da\u00a0 cuenta \u00a0que \u00a0cuando \u00a0esperaban \u00a0con \u00a0su \u00a0esposa \u00a0Nubia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Buitrago \u00a0el paso del \u00a0desfile, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0continuar \u00a0la marcha, escuch\u00f3 a su derecha un ruido \u00a0fuerte \u00a0de carro, volti\u00f3 a mirar y vi\u00f3 de frente, a unos 15 metros, el jeep de \u00a0don \u00a0Ram\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0puerta del conductor semiabierta y a Jes\u00fas Fernando medio \u00a0agachado \u00a0con \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0y \u00a0las manos dentro del carro y los pies en el suelo, \u00a0como \u00a0si \u00a0estuviera moviendo la palanca de los cambios; en cuesti\u00f3n de segundos \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0se \u00a0les \u00a0vino \u00a0encima \u00a0lanz\u00e1ndolos \u00a0al \u00a0piso \u00a0(fls.52 vto. y 268 \u00a0vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-Nubia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Buitrago, \u00a0quien \u00a0reafirma \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por su compa\u00f1ero, dice que al \u00a0mirar \u00a0el \u00a0veh\u00edculo, \u00a0vio \u00a0a \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando por fuera, con una mano y un pie \u00a0adentro \u00a0como \u00a0moviendo algo, de inmediato el carro brinc\u00f3 y se les vino encima \u00a0a \u00a0gran \u00a0velocidad, \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0ven\u00eda \u00a0agarrado del veh\u00edculo, inclusive \u00a0pens\u00f3 \u00a0 &#8220;que \u00a0 lo \u00a0 hab\u00eda \u00a0 aplastado \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 pared&#8221; \u00a0 (fls.62 \u00a0y \u00a0269 \u00a0vto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-Alvaro \u00a0Humberto \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Naranjo,\u00a0 dijo\u00a0 encontrarse a escasos 3 metros del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0puerta del lado izquierdo. Cuenta que Jes\u00fas Fernando \u00a0par\u00f3 \u00a0el \u00a0automotor \u00a0entorpeciendo \u00a0el \u00a0transcurrir \u00a0del \u00a0desfile, \u00a0actitud que \u00a0provoc\u00f3 \u00a0la \u00a0protesta \u00a0del \u00a0p\u00fablico. \u00a0Ante \u00a0esto, \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0manejar a un \u00a0muchacho, \u00a0en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n \u00a0inexperto, \u00a0porque &#8220;el carro se neutr\u00f3 y empez\u00f3 a \u00a0echar \u00a0una \u00a0humarada \u00a0por \u00a0el \u00a0exosto&#8221;. \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando introdujo la mano para \u00a0ayudarle \u00a0 a \u00a0 meter \u00a0 el \u00a0 cambio \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 carro \u00a0 sali\u00f3 \u00a0a \u00a0unos \u00a0100 \u00a0k\/h. \u00a0(fls.88). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0-Esteban \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0L\u00f3pez, \u00a0sobrino \u00a0de \u00a0Enelia \u00a0Cu\u00e9llar (occisa). Sostiene que el carro \u00a0par\u00f3 \u00a0muy \u00a0cerca \u00a0de \u00a0donde \u00e9l se encontraba. Vi\u00f3 que Rulber, quien iba en la \u00a0parte \u00a0delantera \u00a0del \u00a0carro \u00a0con \u00a0una \u00a0muchacha, \u00a0se baj\u00f3, di\u00f3 la vuelta y se \u00a0ubic\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0puesto \u00a0del conductor. En seguida le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas Fernando \u00a0c\u00f3mo \u00a0se met\u00eda el cambio y cuando \u00e9ste lo hac\u00eda directamente desde el suelo, \u00a0Rulber aceler\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0un \u00a0comienzo \u00a0dijo que se encontraba al \u00a0lado \u00a0 derecho \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0concretamente \u00a0al \u00a0lado \u00a0opuesto \u00a0del \u00a0hijo \u00a0de \u00a0Ram\u00f3n,\u00a0 \u00a0pero \u00a0al \u00a0pregunt\u00e1rsele \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0hab\u00eda presenciado el \u00a0movimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0palanca \u00a0de \u00a0cambios, \u00a0asegur\u00f3 \u00a0encontrarse \u00a0a la izquierda \u00a0(fls.103). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 -Arnoldo \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Orozco, \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0de \u00a0Alba Luz Adriana Bojac\u00e1 Acevedo (occisa) y \u00a0Adriana \u00a0 Margarita \u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0 Acevedo \u00a0 (lesionada), \u00a0 pone \u00a0de \u00a0presente \u00a0que \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0con ellas observando el desfile, advirti\u00f3, a unos 30 metros, un \u00a0Nissan \u00a0azul \u00a0que \u00a0se hab\u00eda detenido y a Jes\u00fas Fernando Perdomo que descend\u00eda \u00a0de \u00a0\u00e9l, dejando la puerta abierta. De pronto el carro arranc\u00f3 a gran velocidad \u00a0y \u00a0pudo \u00a0ver \u00a0al se\u00f1or Perdomo que corr\u00eda tras de \u00e9l logrando prenderse de la \u00a0puerta \u00a0del \u00a0conductor \u00a0y \u00a0manipular la cabrilla hacia la esquina donde ellos se \u00a0encontraban, hiriendo a sus dos acompa\u00f1antes (fls.319). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-Diego \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Vega \u00a0Cort\u00e9s, \u00a0quien \u00a0afirma \u00a0haber visto que el hijo de don Ram\u00f3n se \u00a0baj\u00f3 \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0y camin\u00f3 unos 3 o 4 metros, y de repente, al escuchar el \u00a0ruido \u00a0del \u00a0carro, \u00a0se devolvi\u00f3 a tratar de subirse para detenerlo, logrando en \u00a0\u00faltimas agarrarse (fls.124). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-Angel \u00a0Rafael \u00a0Gonz\u00e1lez Ochoa, quien dijo encontrarse presenciando el desfile a unos 4 \u00a0metros \u00a0del \u00a0sitio \u00a0donde par\u00f3 el veh\u00edculo, por su lado izquierdo, asegura que \u00a0el \u00a0hijo de don Ram\u00f3n se baj\u00f3, regres\u00f3 por la billetera, y cuando se dirig\u00eda \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0a la tienda, despu\u00e9s de haber avanzado unos 5 metros, un muchacho de \u00a0nombre \u00a0Rulber \u00a0se subi\u00f3 intempestivamente al carro, lo prendi\u00f3 y arranc\u00f3 muy \u00a0fuerte. \u00a0El \u00a0hijo \u00a0de don Ram\u00f3n corri\u00f3 detr\u00e1s a detenerlo, logrando agarrarse \u00a0del \u00a0vidrio \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0posterior, \u00a0pero \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0lo \u00a0lanz\u00f3 al suelo \u00a0(fls.155). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0-Adriana \u00a0Margarita \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Acevedo, lesionada. Estaba parada en la esquina viendo pasar \u00a0el \u00a0desfile \u00a0junto \u00a0con \u00a0un \u00a0amigo \u00a0de nombre Arnoldo, su prima Alba Luz Adriana \u00a0Bojac\u00e1 \u00a0Acevedo \u00a0(occisa) \u00a0y \u00a0otras \u00a0amigas y familiares. De pronto vio un jeep \u00a0blanco \u00a0que \u00a0ven\u00eda \u00a0a \u00a0toda \u00a0velocidad \u00a0y \u00a0a \u00a0un &#8220;sardino&#8221; que iba parado en el \u00a0estribo \u00a0maniobrando \u00a0la \u00a0cabrilla \u00a0mientras \u00a0otro \u00a0dentro \u00a0del carro hac\u00eda los \u00a0cambios. \u00a0Para \u00a0no \u00a0estrellarse \u00a0con otro veh\u00edculo, dieron como una vuelta y se \u00a0les fueron encima causando el accidente (fls.194). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-Luis \u00a0Alfonso \u00a0M\u00e9ndez \u00a0P\u00e9rez \u00a0(fls.90 \u00a0vto.y \u00a0259 \u00a0vto.), \u00a0Ildefonso \u00a0Alarc\u00f3n Rojas \u00a0(fls.121), \u00a0Alfonso \u00a0Castillo \u00a0Osorio \u00a0(fls.123) \u00a0y \u00a0Ruby \u00a0Maritza \u00a0Losada Chala \u00a0(fls.326), \u00a0cuyas \u00a0versiones \u00a0est\u00e1n \u00a0orientadas \u00a0a respaldar el dicho de Jes\u00fas \u00a0Fernando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a016 \u00a0de Instrucci\u00f3n Criminal de Neiva la calific\u00f3 \u00a0mediante \u00a0prove\u00eddo \u00a0de \u00a025 \u00a0de noviembre de 1991, con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0para \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0Cort\u00e9s Zambrano y Jes\u00fas Fernando Perdomo Delgado, por los \u00a0delitos \u00a0de homicidio y lesiones personales culposos (fls.212 y ss). En el mismo \u00a0sentido, \u00a0hab\u00eda \u00a0proferido \u00a0en \u00a0su contra medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva, al resolver su situaci\u00f3n jur\u00eddica (fls.127 y ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0la \u00a0causa, \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0nuevo \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal a Adriana Margarita \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Acevedo, \u00a0el \u00a0cual \u00a0fij\u00f3 \u00a0en \u00a025 \u00a0d\u00edas \u00a0sin \u00a0secuelas \u00a0su incapacidad \u00a0definitiva \u00a0(fls.325). \u00a0Se \u00a0recibieron \u00a0varios \u00a0testimonios, \u00a0buena parte de los \u00a0cuales \u00a0ya \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0relacionados, \u00a0y \u00a0se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0con la asistencia de los \u00a0acusados, \u00a0de los testigos Marco Tulio Perdomo Tovar y Nubia Gonz\u00e1lez Buitrago, \u00a0quienes mantuvieron sus dichos, y de un perito (fls.268 y ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0Perdomo \u00a0Delgado \u00a0aport\u00f3, \u00a0en \u00a067 \u00a0folios, \u00a0copia parcial del proceso \u00a0verbal\u00a0 \u00a0iniciado \u00a0por \u00a0Marco \u00a0Tulio \u00a0Perdomo \u00a0contra Ram\u00f3n Perdomo,\u00a0 \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0Perdomo \u00a0y \u00a0Rulber Cort\u00e9s Zambrano, para que se les declarara \u00a0civilmente \u00a0responsables \u00a0de los da\u00f1os causados a la motocicleta el d\u00eda de los \u00a0hechos, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador confrontara las versiones de Alvaro \u00a0Humberto \u00a0 S\u00e1nchez \u00a0 Naranjo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 y \u00a0 en \u00a0la \u00a0civil \u00a0(fls.372).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a021 \u00a0de septiembre de 1993, el Juzgado S\u00e9ptimo Penal del circuito \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Zambrano y Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0Perdomo Delgado, como autores responsables, a t\u00edtulo de culpa, de los \u00a0homicidios \u00a0de \u00a0Enelia \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0y \u00a0Alba \u00a0Luz Adriana Bojac\u00e1 Acevedo, y de las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0causadas \u00a0a Adriana Margarita Pinz\u00f3n Acevedo, a las penas \u00a0principales \u00a0de \u00a034 meses de prisi\u00f3n, un mil cuatrocientos ($1.400.oo) pesos de \u00a0multa \u00a0y \u00a0dieciocho \u00a0(18) \u00a0meses de suspensi\u00f3n del ejercicio de la conducci\u00f3n, \u00a0cada \u00a0uno, y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0a\u00f1os. \u00a0Se \u00a0les conden\u00f3 igualmente al pago de los da\u00f1os y perjuicios \u00a0causados \u00a0 con \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0y \u00a0se \u00a0les \u00a0otorg\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional (fls.379 y ss). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al conocer \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0de \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de apelaci\u00f3n, lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0que \u00a0ahora \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Fernando \u00a0Perdomo \u00a0Delgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0demanda.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Al amparo \u00a0de \u00a0las causales tercera, segunda y primera, sendos cargos formula el demandante \u00a0a la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0actor \u00a0que la sentencia est\u00e1 viciada de nulidad por incompetencia del Juez, \u00a0puesto \u00a0que las lesiones personales causadas a Adriana Margarita Pinz\u00f3n Acevedo \u00a0produjeron \u00a0una \u00a0incapacidad \u00a0definitiva \u00a0de \u00a025 \u00a0d\u00edas, \u00a0sin secuelas, conducta \u00a0sancionada \u00a0como \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0por el art\u00edculo 1\u00ba, numeral 9\u00ba de la ley 23 \u00a0de \u00a01991, \u00a0cuyo conocimiento corresponde a las autoridades de polic\u00eda (fls.73 y \u00a074). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0segunda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en consonancia con los cargos formulados en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0mientras \u00a0que en \u00e9sta se tuvo como fundamento f\u00e1ctico \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0culposo \u00a0el haber cedido su representado el veh\u00edculo a una \u00a0persona \u00a0inexperta \u00a0y haber maniobrado directamente los cambios, en la sentencia \u00a0de \u00a0 primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0agreg\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0&#8220;de \u00a0dejar \u00a0las \u00a0llaves \u00a0en \u00a0el \u00a0interruptor&#8221;, \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0de segunda, el &#8220;haberle cedido el jeep a su hermana&#8221; y \u00a0&#8220;haberse \u00a0subido \u00a0a \u00a0un \u00a0and\u00e9n \u00a0para \u00a0ganarle \u00a0la \u00a0delantera a otro veh\u00edculo&#8221;, \u00a0durante el recorrido (fls.74 y 75). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0traer \u00a0nuevos \u00a0hechos \u00a0como \u00a0tipificantes \u00a0de \u00a0la conducta \u00a0culposa, \u00a0rompe \u00a0la unidad que debe existir entre la resoluci\u00f3n acusatoria y la \u00a0sentencia, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no le permiti\u00f3 al procesado una adecuada defensa, \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0no \u00a0haberle \u00a0sido \u00a0imputados en el pliego de cargos (fls.75). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0agregaci\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0hechos fue adem\u00e1s \u00a0determinante al proferirse fallo de condena contra su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Causal \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria de los art\u00edculos 329, 340 y 26 del C\u00f3digo Penal, por \u00a0err\u00f3nea \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0testimonios: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0Cort\u00e9s Zambrano. Su versi\u00f3n no \u00a0pod\u00eda \u00a0esgrimirse \u00a0como \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, por no estar \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0coacci\u00f3n psicol\u00f3gica y legal del juramento, pues al hacerle \u00a0cargos \u00a0a \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0jurament\u00e1rsele, \u00a0debi\u00f3 ser de nuevo \u00a0interrogado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto, \u00a0como \u00a0lo dispone el art\u00edculo 357 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Como \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo, lo por \u00e9l afirmado es nulo, en \u00a0virtud del mandato expreso del art\u00edculo 29 de la Carta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Alvaro \u00a0Humberto S\u00e1nchez Naranjo. El tribunal, \u00a0al \u00a0darle \u00a0credibilidad, \u00a0se aparta de las reglas de la sana cr\u00edtica (l\u00f3gica y \u00a0experiencia), \u00a0incurriendo en desacierto ostensible. Su versi\u00f3n no fue sometida \u00a0al \u00a0escrutinio \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. La experiencia y la l\u00f3gica ense\u00f1an que \u00a0ning\u00fan \u00a0veh\u00edculo \u00a0arranca \u00a0a \u00a0100 kil\u00f3metros por hora, y que, a juzgar por su \u00a0posici\u00f3n, \u00a0al \u00a0testigo \u00a0no le era posible observar lo que estaba sucediendo con \u00a0la \u00a0palanca \u00a0de cambios. Tampoco se la confront\u00f3 con la versi\u00f3n rendida por el \u00a0mismo \u00a0declarante \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso verbal, en donde la Juez dej\u00f3 constancia que \u00a0desde \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0se \u00a0ubicaba el testigo no era posible ver la palanca de \u00a0cambios, \u00a0ni \u00a0con \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n judicial practicada en el juicio, en donde el \u00a0perito \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0maniobra \u00a0similar \u00a0a la que se le atribuye a su defendido \u00a0implicaba \u00a0el riesgo de salir arrojado por los aires. La libre valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0no faculta al Juez para admitir hechos que ri\u00f1en ostensiblemente con la \u00a0l\u00f3gica, la experiencia y el sentido com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Marco \u00a0Tulio \u00a0Perdomo \u00a0Tovar. \u00a0El \u00a0error \u00a0en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0testimonio \u00a0radica \u00a0en \u00a0dejar \u00a0de \u00a0considerar el juez el \u00a0inter\u00e9s \u00a0que mov\u00eda al testigo a declarar contra su defendido, en su condici\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0demandante en el proceso verbal por responsabilidad extracontractual, \u00a0y \u00a0aceptar hechos que el deponente no pod\u00eda percibir, como, por ejemplo, que su \u00a0representado \u00a0&#8220;estuviera \u00a0tocando \u00a0la \u00a0palanca de cambios (fls.53)&#8221;. De contera, \u00a0&#8220;incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0omisi\u00f3n&#8221; \u00a0al \u00a0no \u00a0valorar \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada en el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0Nubia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Buitrago. \u00a0Ten\u00eda \u00a0el \u00a0mismo \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0su esposo Marco Tulio Perdomo Tovar de presentar los hechos de tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0beneficiara \u00a0las pretensiones de indemnizaci\u00f3n. Esto no fue tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por el Tribunal, como tampoco &#8220;la manifiesta contradicci\u00f3n entre el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0esta \u00a0declarante \u00a0de \u00a0que \u00a0Perdomo \u00a0Delgado \u00a0ten\u00eda un pie dentro del \u00a0veh\u00edculo \u00a0y el otro en el suelo, mientras su esposo, refiri\u00e9ndose a los mismos \u00a0hechos \u00a0y \u00a0momentos, \u00a0nos \u00a0habla \u00a0de \u00a0&#8220;dos \u00a0pies \u00a0en \u00a0el \u00a0suelo&#8221;. \u00a0Tampoco se la \u00a0confront\u00f3 \u00a0con el concepto emitido en inspecci\u00f3n judicial por el perito, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0una \u00a0maniobra \u00a0as\u00ed implicaba serio peligro para la integridad \u00a0personal \u00a0de Jes\u00fas Fernando. De esta manera, se inaplicaron los criterios de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba en \u00a0conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Nohem\u00ed Lavao Losada. Principios elementales de \u00a0psicolog\u00eda \u00a0ense\u00f1an \u00a0que no existe percepci\u00f3n sin atenci\u00f3n, ni atenci\u00f3n sin \u00a0inter\u00e9s. \u00a0Que \u00a0no \u00a0se \u00a0puede atender dos cosas al mismo tiempo. Y si la testigo \u00a0estaba \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0desfile, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0estar \u00a0concentrada \u00a0en \u00a0lo \u00a0que su \u00a0representado \u00a0dijera \u00a0o hiciera. Por tanto, al tenerla el Tribunal como testigo, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0tradujo \u00a0en \u00a0otorgarle \u00a0&#8220;la \u00a0credibilidad \u00a0 que \u00a0 la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0especialmente \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0negando&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Mireya \u00a0 Lavao \u00a0Losada. \u00a0Se \u00a0le \u00a0di\u00f3 \u00a0amplia \u00a0credibilidad, \u00a0no \u00a0obstante que el sentido com\u00fan indica que nadie corre riesgos \u00a0ni \u00a0peligros \u00a0innecesarios, \u00a0y \u00a0si \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0sab\u00eda \u00a0manejar, no pod\u00eda \u00a0ignorar \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0que corr\u00eda al hacer lo que se dice hizo. De haber aplicado \u00a0el \u00a0Tribunal estos principios y haber valorado este testimonio conjuntamente con \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n judicial, no le habr\u00eda otorgado el grado de credibilidad que le \u00a0di\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-Declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0Esteban \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0L\u00f3pez. \u00a0Este \u00a0testigo, \u00a0es \u00a0sobrino \u00a0de \u00a0una de las v\u00edctimas e incurre en serias contradicciones. &#8220;Mientras \u00a0la \u00a0generalidad de los declarantes y los mismos procesados est\u00e1n declarando que \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0iba \u00a0prendido \u00a0en \u00a0el \u00a0estribo del lado del chofer (izquierdo del \u00a0veh\u00edculo), \u00a0este \u00a0testigo \u00a0opta \u00a0por \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0iba \u00a0delante \u00a0(adentro) del \u00a0veh\u00edculo \u00a0con una muchacha y se baj\u00f3 y &#8216;di\u00f3 la vuelta&#8217; y se &#8216;mont\u00f3 al carro, \u00a0se \u00a0subi\u00f3 al puesto del chofer&#8217;. Y con respecto a su posici\u00f3n personal, afirma \u00a0que \u00a0&#8216;yo \u00a0qued\u00e9 \u00a0al \u00a0lado \u00a0derecho \u00a0del \u00a0carro&#8217; (lado del pasajero), pero luego \u00a0agrega \u00a0&#8216;yo \u00a0qued\u00e9 \u00a0por el lado del chofer'&#8221;. Tan palmarias contradicciones del \u00a0testigo \u00a0con \u00a0sigo \u00a0mismo \u00a0y \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0deponentes, no permit\u00eda en sana \u00a0l\u00f3gica \u00a0y dentro de la libre valoraci\u00f3n de la prueba otorgar credibilidad a su \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 A manera \u00a0de \u00a0s\u00edntesis, \u00a0sostiene que el Tribunal no valor\u00f3 la prueba en conjunto, ni la \u00a0testimonial \u00a0entre \u00a0s\u00ed \u00a0ni \u00e9sta con la documental concretada en las copias del \u00a0proceso \u00a0verbal, \u00a0ni \u00a0con la inspecci\u00f3n judicial practicada en el juicio, y que \u00a0al \u00a0desobedecer \u00a0este \u00a0mandato y desconocer las reglas de la sana cr\u00edtica, as\u00ed \u00a0como \u00a0al \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el dicho de Jos\u00e9 Rulber no obstante los vicios que \u00a0presenta, \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0una \u00a0condena \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0presentado de no haber \u00a0incurrido en tales desaciertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Finalmente \u00a0denuncia \u00a0como \u00a0prueba \u00a0no \u00a0valorada por el Tribunal, los testimonios de Arnoldo \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0 Orozco, \u00a0 Diego \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Vega \u00a0y \u00a0Rafael \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Ochoa, \u00a0quienes \u00a0corroboran \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Fernando Perdomo Delgado &#8220;de que tan pronto el \u00a0veh\u00edculo \u00a0arranc\u00f3 \u00a0estando \u00a0\u00e9l \u00a0a unos pocos metros alejado, regres\u00f3 r\u00e1pido \u00a0para \u00a0prenderse \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0procurando \u00a0evitar \u00a0la continuaci\u00f3n de la alocada \u00a0marcha&#8221;, \u00a0y \u00a0el concepto del perito en la inspecci\u00f3n judicial, en el sentido de \u00a0que es posible que ello sucediera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0petici\u00f3n \u00a0principal, demanda la nulidad del proceso, y como subsidiaria, que se \u00a0profiera \u00a0fallo \u00a0de acuerdo con las alegaciones contenidas en los cargos segundo \u00a0y tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Incompetencia \u00a0del \u00a0Juez \u00a0respecto de las lesiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0este \u00a0cargo, el Procurador Primero Delegado en lo Penal sostiene \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la ley 23 de 1991 convirti\u00f3 en \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0las lesiones personales que no pasen de 30 d\u00edas de incapacidad, \u00a0y \u00a0las \u00a0causadas \u00a0a \u00a0Adriana \u00a0Margarita \u00a0Pinz\u00f3n ameritaron apenas 25 d\u00edas, sin \u00a0secuelas. \u00a0Por \u00a0tanto, al haber sido falladas por un Juez, sin tener competencia \u00a0para \u00a0hacerlo \u00a0(art.18 \u00a0Decreto \u00a0800 \u00a0de \u00a01991), se incurri\u00f3 en una nulidad que \u00a0afecta \u00a0parcialmente \u00a0el proceso, desde su iniciaci\u00f3n, en cuanto respecta a las \u00a0lesiones. \u00a0 Consecuencialmente, \u00a0 solicita \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 dosifique \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Inconsonancia entre la sentencia y la acusaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para el \u00a0representante \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda \u00a0no corresponde a su contenido y \u00a0alcance, \u00a0puesto \u00a0que ella alude a la identidad de los cargos, no de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0precisar \u00a0estos \u00a0conceptos, \u00a0afirma que el casacionista califica como cargos los \u00a0factores \u00a0de \u00a0conducta \u00a0personal \u00a0que \u00a0la objetivizan o demuestran, como el acto \u00a0imprudente \u00a0de \u00a0dejar \u00a0las \u00a0llaves \u00a0en \u00a0el encendido, pero que estos son simples \u00a0fen\u00f3menos \u00a0del \u00a0comportamiento que le permiten al juez formarse un juicio sobre \u00a0su \u00a0 \u00a0personalidad \u00a0 \u00a0descuidada \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 desconocimiento \u00a0 del \u00a0 deber \u00a0 de \u00a0cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En donde \u00a0el \u00a0actor \u00a0advierte \u00a0inconsonancia, la Procuradur\u00eda observa identidad absoluta. \u00a0Al \u00a0procesado \u00a0Perdomo \u00a0Delgado \u00a0se \u00a0le \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0responder penalmente por los \u00a0homicidios \u00a0de Enelia Cu\u00e9llar y Alba Luz Adriana Bojac\u00e1, y por las lesiones de \u00a0Adriana \u00a0Margarita Pinz\u00f3n, &#8220;no por los detalles y pormenores que antecedieron o \u00a0fueron \u00a0concomitantes \u00a0a \u00a0la comisi\u00f3n del hecho, que le permitieron al juzgador \u00a0concretar \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n, porque el haber dejado las llaves en el interruptor, \u00a0ceder \u00a0el volante a su hermana inexperta conductora y haberse subido a un and\u00e9n \u00a0para \u00a0ganarle \u00a0el \u00a0paso \u00a0a otro veh\u00edculo, no son cargos sino circunstancias que \u00a0rodearon el desarrollo de los hechos&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento en estas apreciaciones, pide que se deseche la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n de la prueba: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0opini\u00f3n \u00a0de la Delegada, el censor plantea una violaci\u00f3n indirecta, en algunos \u00a0casos \u00a0 \u00a0por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 y \u00a0 en \u00a0 otros \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 derecho, \u00a0entremezcl\u00e1ndolos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Es de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad, el reproche que hace a la versi\u00f3n de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Zambrano, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0interrogado en la forma \u00a0prevista \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 357 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. Plantea, sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0ineficacia \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0pues \u00a0sostiene que el Juez cumpli\u00f3 en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales \u00a0con \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de la norma y que adem\u00e1s de ello el \u00a0declarante al ser juramentado complement\u00f3 la respuesta.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Frente \u00a0 a \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Alvaro \u00a0Humberto \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Marco \u00a0Tulio Perdomo, Nubia Gonz\u00e1lez Buitrago, Nohem\u00ed Lavao Losada, \u00a0Mireya \u00a0Lavao \u00a0Losada, \u00a0Esteban \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0L\u00f3pez, Arnoldo Orozco, Diego Germ\u00e1n \u00a0Vega \u00a0y Rafael Gonz\u00e1lez, lo planteado corresponder\u00eda a un error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de convicci\u00f3n, &#8220;porque se est\u00e1 atacando la valoraci\u00f3n dada por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0a \u00a0dichas \u00a0pruebas&#8221;. \u00a0De todas maneras se trata de valoraciones \u00a0probatorias \u00a0diversas \u00a0a \u00a0las \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0los jueces de instancia, que no \u00a0pueden \u00a0tener \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0&#8220;en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0libre \u00a0persuasi\u00f3n sobre la prueba que rige el sistema probatorio&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Admite que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0no \u00a0tuvieron en cuenta el dictamen pericial rendido en la etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0pero \u00a0sostiene que no era de obligatoria aceptaci\u00f3n para el Juez, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0el \u00a0perito \u00a0era \u00a0inexperto, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis de la prueba en \u00a0conjunto impon\u00eda su desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Por estas \u00a0razones, \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 opini\u00f3n \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0 est\u00e1 \u00a0 llamado \u00a0 a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORTE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nulidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Hasta la \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a023 \u00a0de \u00a01991, \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales con \u00a0incapacidad \u00a0igual o menor de 30 d\u00edas se encontraban tipificadas como delito en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0331 y 332, inciso 1\u00ba, del C\u00f3digo Penal. A partir de entonces, \u00a0pasaron \u00a0a \u00a0ser \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0especial, de conocimiento de las autoridades de \u00a0polic\u00eda, \u00a0en \u00a0sus \u00a0distintas formas de culpabilidad (arts.1\u00ba, 9\u00ba y 10\u00ba). Hoy \u00a0d\u00eda, \u00a0la \u00a0competencia se encuentra asignada a los Juzgados Penales y Promiscuos \u00a0Municipales, \u00a0pero \u00a0solamente \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con hechos cometidos a partir de la \u00a0promulgaci\u00f3n de la ley 228 de 1995 (art.16).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de favorabilidad, la referida subrogaci\u00f3n de delito \u00a0a \u00a0contravenci\u00f3n cobija a los procesados Jos\u00e9 Rulber Cort\u00e9s Zambrano y Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0Perdomo \u00a0Delgado, \u00a0en relaci\u00f3n con las lesiones ocasionadas a Adriana \u00a0Margarita \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Acevedo, las cuales ameritaron una incapacidad definitiva de \u00a025 \u00a0d\u00edas, \u00a0sin secuelas, seg\u00fan consta en los dict\u00e1menes visibles a folios 200 \u00a0y \u00a0325 \u00a0del \u00a0cuaderno principal. No obstante, el Juzgado mantuvo el conocimiento \u00a0de \u00a0 \u00a0esta \u00a0 infracci\u00f3n, \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 proceso, \u00a0 hasta \u00a0 llegar \u00a0 a \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de la Sala, la unidad procesal por virtud de la conexidad no puede ser \u00a0conservada \u00a0cuando \u00a0el \u00a0v\u00ednculo \u00a0sustancial \u00a0o \u00a0procesal \u00a0entrelaza \u00a0delitos \u00a0y \u00a0contravenciones, \u00a0por \u00a0encontrarse \u00a0derogado \u00a0el art\u00edculo 90 del Decreto 522 de \u00a01971, \u00a0que lo permit\u00eda, y existir, en cambio, el art\u00edculo 18.1 del Decreto 800 \u00a0de \u00a01991, \u00a0que \u00a0contrariamente prev\u00e9 esta eventualidad como motivo de escisi\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0Esto \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que \u00a0al \u00a0entrar en vigencia la citada ley 23, el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0que ten\u00eda el proceso perdi\u00f3 la competencia para conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0conducta \u00a0contravencional, \u00a0y por consiguiente, que la actuaci\u00f3n \u00a0cumplida \u00a0desde \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con este espec\u00edfico hecho punible, se \u00a0encuentra viciada de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Es preciso \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0total, \u00a0como \u00a0parece sugerirlo el \u00a0recurrente, \u00a0 sino \u00a0de \u00a0ineficacia \u00a0parcial, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0solamente \u00a0afecta \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0referida a la conducta objeto de desjudicializaci\u00f3n. Tampoco de una \u00a0nulidad \u00a0desde \u00a0la iniciaci\u00f3n del proceso, como lo solicita la Delegada, puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0incompetencia sobrevino el 21 de marzo de 1991, cuando la ley 23 entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia, \u00a0fecha \u00a0para \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se encontraba a despacho para \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0(fls.206 \u00a0vto. \u00a0y \u00a0212). Luego es a partir de este momento que la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 procesal, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 las \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0debe \u00a0invalidarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0prosperidad \u00a0de este reproche obliga a modificar la pena tasada en la sentencia, \u00a0pero \u00a0antes \u00a0de \u00a0asumir \u00a0esta \u00a0tarea \u00a0es necesario estudiar la viabilidad de las \u00a0otras dos censuras, por contener solicitudes de absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Inconsonancia \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Se \u00a0alega \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0las sentencias de primera y segunda instancia \u00a0adujeron \u00a0situaciones \u00a0no \u00a0incluidas \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego de cargos para reafirmar el \u00a0quehacer \u00a0imprudente \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0y proferir en su contra decisi\u00f3n de \u00a0condena. \u00a0Espec\u00edficamente, \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0introdujeron \u00a0tres \u00a0nuevos hechos \u00a0tipificantes \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0culposa: \u00a0haber cedido el veh\u00edculo a una de sus \u00a0hermanas, \u00a0invadir el espacio p\u00fablico para adelantar otro automotor y dejar las \u00a0llaves adheridas del interruptor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0concreto, \u00a0ninguna \u00a0petici\u00f3n \u00a0formula \u00a0el \u00a0actor para el evento de que el cargo \u00a0prospere, \u00a0pero \u00a0por el desarrollo que de la censura hace, es claro que pretende \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Esto determina que el planteamiento resulte de \u00a0entrada \u00a0contradictorio, ante la imposibilidad jur\u00eddica de predicar por la v\u00eda \u00a0de la causal segunda la absoluta irresponsabilidad del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si esta \u00a0causal \u00a0se \u00a0finca \u00a0en \u00a0la \u00a0inconsonancia \u00a0entre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y la imputaci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria, no cosa distinta a ajustar el fallo a \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0puede buscarse a trav\u00e9s de su aducci\u00f3n, actividad que presupone \u00a0aceptar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado en relaci\u00f3n con los cargos respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales la armon\u00eda ha de ser absoluta. Es por esto que para la correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0censura \u00a0se \u00a0impone \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0llamamiento \u00a0a \u00a0juicio \u00a0y \u00a0la responsabilidad del imputado en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0ella. \u00a0De no hacerse, el ataque se tornar\u00e1 ininteligible y, por \u00a0ende, imposible de ser examinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El error \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0al \u00a0plantear este reparo, consisti\u00f3 en confundir los medios \u00a0de \u00a0prueba que sirven para la demostraci\u00f3n del cargo con el cargo mismo, enredo \u00a0conceptual \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 a calificar de tal, simples hechos indicadores de la \u00a0actitud \u00a0imprudente \u00a0y transgresora del deber de cuidado de su representado, y a \u00a0demandar \u00a0una absoluci\u00f3n por ausencia de culpabilidad, solamente posible de ser \u00a0propuesta por el sendero de la causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0lo \u00a0anotado, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desestimar el reproche, \u00a0d\u00edgase \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Jes\u00fas \u00a0Fernando \u00a0Perdomo \u00a0Delgado \u00a0fue \u00a0llamado \u00a0a \u00a0responder \u00a0en \u00a0juicio \u00a0por \u00a0los delitos de homicidio a t\u00edtulo de culpa y que en \u00a0igual \u00a0sentido \u00a0y por la misma imputaci\u00f3n se produjo la sentencia de condena en \u00a0su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Varios son \u00a0los \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 que \u00a0la \u00a0censura \u00a0denuncia, \u00a0no \u00a0especificados t\u00e9cnicamente, pero claramente diferenciables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0primero, \u00a0propio \u00a0de \u00a0un error de derecho por falso juicio de legalidad, se hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no pod\u00eda apreciar la versi\u00f3n de Jos\u00e9 Rulber \u00a0Cort\u00e9s \u00a0Zambrano, \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0en \u00a0indagatoria le hizo a su \u00a0representado, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se di\u00f3 cumplimiento a la exigencia del art\u00edculo 357 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a0interrogarlo \u00a0de \u00a0nuevo, despu\u00e9s de \u00a0haberse impuesto el juramento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ciertamente \u00a0el precepto en menci\u00f3n dispone que si el imputado declarare contra \u00a0otro, \u00a0&#8220;se le volver\u00e1 a interrogar sobre aquel punto \u00a0bajo \u00a0juramento, \u00a0como si se tratara de un testigo&#8221;, \u00a0pero \u00a0no por ello se puede llegar al extremo de pretender que cuando el indagado \u00a0ha \u00a0sido \u00a0claro \u00a0y \u00a0generoso \u00a0en \u00a0la \u00a0respuesta, \u00a0el \u00a0funcionario deba someterlo \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0interrogatorio. \u00a0Lo \u00a0importante, \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0cumpla \u00a0con la \u00a0formalidad \u00a0del juramento y se concreten de manera clara las imputaciones que se \u00a0hacen a terceras personas.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En el caso \u00a0sub \u00a0examine, \u00a0al \u00a0indagado \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0Cort\u00e9s Zambrano se le pregunt\u00f3 por \u00a0parte \u00a0del \u00a0instructor \u00a0si \u00a0se \u00a0ratificaba \u00a0en \u00a0los cargos hechos a terceros. Al \u00a0responder \u00a0afirmativamente, \u00a0se \u00a0le tom\u00f3 el juramento y a continuaci\u00f3n expuso: \u00a0&#8220;S\u00ed \u00a0Juro, \u00a0que \u00a0yo \u00a0hice \u00a0eso porque el chofer Fernando me dijo que era lo que \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0hacer, que eso no pasaba nada por eso lo hice, \u00e9l sab\u00eda que yo no \u00a0sab\u00eda manejar, yo no soy culpable de eso&#8221; (fls.52). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 Como se \u00a0ve, \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0no \u00a0pod\u00eda ser m\u00e1s precisa y completa. Y, esto, sumado a la \u00a0formalidad \u00a0del juramento, era justo cuanto se requer\u00eda para que la imputaci\u00f3n \u00a0pudiera ser valorada por los juzgadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El segundo \u00a0reparo, \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica al \u00a0valorar \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0los testimonios de Alvaro Humberto S\u00e1nchez Zambrano, \u00a0Marco \u00a0Tulio \u00a0Perdomo \u00a0Tovar, \u00a0Nubia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Buitrago, Nohem\u00ed Lavao Losada, \u00a0Mireya \u00a0 Lavao \u00a0 Losada \u00a0 y \u00a0 Esteban \u00a0 Cu\u00e9llar \u00a0 L\u00f3pez, \u00a0 todos \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para la \u00a0Delegada, \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0ser\u00eda \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0resulta equivocada si se tiene en cuenta que el \u00a0ataque \u00a0 est\u00e1 \u00a0orientado \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgador, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0racional de la prueba, desconoci\u00f3 los postulados de la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0y la ciencia, no a probar que se apart\u00f3 del valor asignado por ley \u00a0a \u00a0un determinado medio. En el primer caso, el error es de hecho; en el segundo, \u00a0es de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No por \u00a0atacar \u00a0el \u00a0censor \u00a0la valoraci\u00f3n de la prueba se puede afirmar que el error es \u00a0de \u00a0derecho. \u00a0Lo ser\u00e1, si la evaluaci\u00f3n de su m\u00e9rito compromete el sistema de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0denominado \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal, \u00a0mas no si socaba el de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0fundada en la sana cr\u00edtica, pues las reglas que presiden \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0este \u00a0\u00faltimo, no son normas legales, sino \u00a0principios \u00a0 derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0cuya \u00a0transgresi\u00f3n, \u00a0por \u00a0fuerza de su naturaleza misma, es de contenido f\u00e1ctico, no \u00a0jur\u00eddico, \u00a0como \u00a0ya \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0lo \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0en oportunidades anteriores \u00a0(Sentencia \u00a0de \u00a0febrero \u00a013 \u00a0de 1995, Mag. Pte. Dr. Carlos Eduardo Mej\u00eda, entre \u00a0otras). \u00a0Pero \u00a0como el C\u00f3digo de Procedimiento Penal se rige por el criterio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0con \u00a0raz\u00f3n, que el error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0ya \u00a0no \u00a0tiene, por principio, cabida en el campo \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Retomando \u00a0la \u00a0censura, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0actor, \u00a0de todas maneras, no es claro en su \u00a0planteamiento, \u00a0pues \u00a0al\u00a0 \u00a0fundamentar el cargo entremezcla consideraciones \u00a0relativas \u00a0a \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0quebrantamiento \u00a0de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0a \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho por falsos juicios de existencia, cuando no por \u00a0falsos juicios de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0afirmar, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0que los juzgadores de instancia no apreciaron la prueba \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0porque \u00a0dejaron \u00a0de lado la inspecci\u00f3n judicial practicada en el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0las \u00a0copias del proceso verbal aportadas en la audiencia, en el fondo \u00a0est\u00e1 \u00a0denunciando \u00a0no \u00a0un \u00a0atentado \u00a0a \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, sino un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, derivado de la no apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0citados \u00a0 \u00a0medios \u00a0 \u00a0de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 alguna \u00a0sustenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con todo, \u00a0cabe \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0ninguna de estas dos pruebas tienen la trascendencia que el \u00a0censor \u00a0les \u00a0atribuye. La inspecci\u00f3n, porque la opini\u00f3n que en ella emiti\u00f3 el \u00a0perito, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0tres pasos era posible que Jes\u00fas Fernando \u00a0hubiera \u00a0reaccionado \u00a0y \u00a0alcanzara \u00a0el \u00a0automotor, \u00a0de \u00a0llegar \u00a0a \u00a0aceptarse, no \u00a0traducir\u00eda \u00a0m\u00e1s que la posibilidad f\u00edsica de algo que habr\u00eda podido ocurrir, \u00a0mas \u00a0no \u00a0que \u00a0este procesado lo hubiera hecho. Pero es que adem\u00e1s sus conceptos \u00a0no \u00a0tienen \u00a0ning\u00fan fundamento t\u00e9cnico ni cient\u00edfico, como que no provienen de \u00a0una \u00a0persona \u00a0con \u00a0conocimientos \u00a0en \u00a0la \u00a0materia, \u00a0condici\u00f3n \u00a0que \u00a0reconoce al \u00a0sostener \u00a0en la diligencia, que su profesi\u00f3n es la de ingeniero agr\u00edcola y que \u00a0nunca \u00a0ha tenido\u00a0 la experiencia &#8220;de arrancar un veh\u00edculo jeep teniendo el \u00a0acelerador \u00a0a \u00a0fondo \u00a0y sacando el embrague en un solo instante&#8221; (fls.274 vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las copias \u00a0del \u00a0proceso verbal, porque el testimonio de Alvaro Humberto S\u00e1nchez Naranjo en \u00a0dicho \u00a0asunto no contradice el que rindiera en esta investigaci\u00f3n, y porque, si \u00a0bien \u00a0la \u00a0Juez Civil dej\u00f3 constancia que el testigo no estaba en posibilidad de \u00a0apreciar \u00a0directamente \u00a0la \u00a0palanca de cambios, no puede perderse de vista que a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0el \u00a0deponente sostuvo que lleg\u00f3 a esa conclusi\u00f3n &#8220;porque el \u00a0carro \u00a0estaba \u00a0neutrado \u00a0echando la humareda y en el instante que el hijo de don \u00a0Ram\u00f3n \u00a0hizo \u00a0ese adem\u00e1n, sali\u00f3 el carro disparado&#8221;, lo cual resulta razonable \u00a0(fls.35 del anexo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Esto, al \u00a0margen \u00a0de \u00a0que \u00a0las copias en menci\u00f3n fueron incorporadas al proceso de manera \u00a0irregular, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n \u00a0solamente \u00a0se \u00a0hizo \u00a0al finalizar la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de haberse agotado la oportunidad para hacerlo y \u00a0cuando \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0que \u00a0ya \u00a0hab\u00edan \u00a0intervenido \u00a0en ella ninguna \u00a0posibilidad \u00a0ten\u00edan \u00a0de \u00a0controvertirlas,\u00a0 \u00a0raz\u00f3n\u00a0 \u00a0suficiente\u00a0 \u00a0para\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0no \u00a0pudieran \u00a0ser \u00a0consideradas por el juzgador (fls. 372 \u00a0cuaderno principal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Irrelevante \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0infundado \u00a0es el reparo que igualmente se \u00a0hace \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de S\u00e1nchez Naranjo por haber calculado en aproximadamente \u00a0100 \u00a0 k\/h \u00a0 la \u00a0 velocidad \u00a0 del \u00a0 automotor; \u00a0 irrelevante, \u00a0porque \u00a0es \u00a0verdad \u00a0incontrastable \u00a0que el veh\u00edculo parti\u00f3 a alta velocidad; infundado, porque los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista presenta para controvertir la velocidad calculada \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0no \u00a0tienen soporte distinto a la simple apreciaci\u00f3n personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de las hermanas Lavao Losada, basta decir que el \u00a0argumento \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0esgrime \u00a0para cuestionar su m\u00e9rito probatorio es \u00a0igualmente \u00a0predicable de los testigos que declaran en favor de su cliente, pues \u00a0tanto \u00a0los \u00a0unos como los otros estaban pendientes del desfile, no de un posible \u00a0accidente. \u00a0Mas \u00a0esta \u00a0circunstancia, \u00a0no \u00a0les imped\u00eda ver u oir lo que pudiera \u00a0estar aconteciendo a su alrededor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0descalificaci\u00f3n \u00a0de los testimonios de los esposos Perdomo Gonz\u00e1lez, por tener \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0una posible indemnizaci\u00f3n derivada de los da\u00f1os ocasionados a la \u00a0motocicleta, \u00a0no \u00a0tiene raz\u00f3n de ser. La ley, no inhabilita a quien es v\u00edctima \u00a0de \u00a0un \u00a0hecho \u00a0para \u00a0rendir testimonio, ni presume que sea mentiroso. La mayor o \u00a0menor \u00a0confiabilidad depender\u00e1 de las concretas caracter\u00edsticas de su relato y \u00a0de \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0conjunto, no siendo permitido su rechazo a priori. Y la \u00a0supuesta \u00a0discrepancia \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la posici\u00f3n de los pies del \u00a0inculpado, \u00a0dista \u00a0mucho \u00a0de constituir contradicci\u00f3n sustancial, aparte de que \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0visual de cada uno bien pudo corresponder a momentos distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Esteban \u00a0 Cu\u00e9llar \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 ciertamente \u00a0 ofrece \u00a0 algunas \u00a0inconsistencias, \u00a0referidas \u00a0fundamentalmente \u00a0a \u00a0la posici\u00f3n que ocupaba Jos\u00e9 \u00a0Rulber \u00a0antes \u00a0de \u00a0hacerse \u00a0al volante del automotor, pero esta prueba no fue la \u00a0\u00fanica \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores de instancia tuvieron en cuenta para proferir fallo \u00a0de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene finalmente el demandante, que el Tribunal no hubiera \u00a0valorado \u00a0los \u00a0testimonios de las personas que reafirman la versi\u00f3n del acusado \u00a0en \u00a0el sentido de &#8220;que tan pronto el veh\u00edculo arranc\u00f3 estando \u00e9l a unos pocos \u00a0metros \u00a0alejado, regres\u00f3 r\u00e1pido para prenderse del mismo, procurando evitar la \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0alocada \u00a0marcha&#8221;, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0las declaraciones de \u00a0Arnoldo \u00a0 \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0 \u00a0Orozco, \u00a0 Diego \u00a0 Germ\u00e1n \u00a0 Vega \u00a0 y \u00a0 Rafael \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0Ochoa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si algo \u00a0debe \u00a0destacarse, \u00a0es \u00a0el \u00a0completo \u00a0estudio \u00a0que \u00a0las sentencias hicieron de la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0allegada \u00a0al \u00a0proceso. \u00a0Para empezar, advi\u00e9rtase que en el \u00a0fallo \u00a0de primera instancia, del cual se ha dicho que forma una unidad jur\u00eddica \u00a0inescindible \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0en todo cuanto no se contrapongan, se \u00a0consignaron \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0precisiones \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los testimonios de \u00a0Angel \u00a0Rafael Gonz\u00e1lez Ochoa y Diego Germ\u00e1n Vega Cort\u00e9s, y en general con los \u00a0que \u00a0respaldan \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Fernando, entre los que se cuenta el de \u00a0Arnoldo Alarc\u00f3n Orozco: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Contrario \u00a0sensu \u00a0las \u00a0deposiciones \u00a0que \u00a0respaldan \u00a0a \u00a0Jes\u00fas Fernando Perdomo, no ofrecen \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0pues \u00a0como \u00a0lo \u00a0observa \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0instructor en el \u00a0calificatorio \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 demuestran \u00a0 \u00a0 claridad \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0seguridad \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0las \u00a0conclusiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Angel \u00a0Rafael \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Ochoa \u00a0quien \u00a0afirma \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0cerca del palo de mango \u00a0cuando \u00a0el \u00a0campero \u00a0estacion\u00f3 no da una explicaci\u00f3n acerca de la presencia de \u00a0Rulber \u00a0de \u00a0quien \u00a0el \u00a0propio \u00a0Perdomo Delgado dice iba colgado en la puerta del \u00a0conductor, \u00a0o \u00a0sea, a su lado, presumiendo sali\u00f3 de la gente que estaba mirando \u00a0el desfile. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(&#8230;) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Diego \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Vega \u00a0Cort\u00e9s exterioriza inseguridad en su testimonio, no sabe de qu\u00e9 \u00a0parte \u00a0se \u00a0prendi\u00f3 el hijo de Ram\u00f3n al regresar al carro, no se di\u00f3 cuenta en \u00a0qu\u00e9 momento se subi\u00f3 Rulber&#8230;&#8221; (fls.392 y 393 cd-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y en la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0se \u00a0dijo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la prueba testimonial que \u00a0respalda la versi\u00f3n del procesado recurrente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;A otros \u00a0testigos \u00a0tampoco \u00a0la \u00a0Sala \u00a0les \u00a0cree \u00a0porque aportan una circunstancia que por \u00a0resultar \u00a0irracional \u00a0los hace aparecer como mentirosos: es el relato de haberse \u00a0devuelto \u00a0 apresurado \u00a0 PERDOMO \u00a0DELGADO \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0reasumir \u00a0el mando del jeep, cuando escuch\u00f3 el \u00a0estr\u00e9pito \u00a0del \u00a0ruido \u00a0y \u00a0mir\u00f3 \u00a0la \u00a0estampida, y haberse logrado prender de su \u00a0parte \u00a0 trasera \u00a0para \u00a0dizque \u00a0resultar \u00a0violentamente \u00a0despegado. \u00a0Es \u00a0que \u00a0era \u00a0imposible \u00a0llegar a la conducci\u00f3n del veh\u00edculo entrando por su parte posterior \u00a0y \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0a \u00a0que \u00a0parti\u00f3 \u00a0el \u00a0aparato \u00a0fue tan elevada (algunos como el \u00a0presencial \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Naranjo, \u00a0la \u00a0calculan \u00a0en 100 k\/h (fls.88), que no debi\u00f3 \u00a0permitir \u00a0a \u00a0una persona normal en camino de alejarse, que reaacionara y lograra \u00a0prenderse de \u00e9l, en maniobra in\u00fatil&#8221; (fls.55-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0expresi\u00f3n \u00a0&#8220;a \u00a0otros testigos&#8221;, incluye, sin excepci\u00f3n, a quienes pretendieron \u00a0hacer \u00a0creer \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0contra todo principio racional y l\u00f3gico, que el \u00a0acusado \u00a0realmente \u00a0realiz\u00f3 la maniobra que adujo como argumento defensivo. Sin \u00a0riesgo \u00a0de equivocaciones, puede afirmarse que ni siquiera en el evento de estar \u00a0el \u00a0acusado \u00a0preparado para reaccionar, podr\u00eda llegar a hacerlo. Menos a\u00fan, si \u00a0el \u00a0hecho \u00a0lo toma desprevenido y se presenta de improviso, como sucede en estos \u00a0casos. \u00a0Es \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0distancia \u00a0de \u00a06 \u00a0o 7 pasos que dijo hallarse (el perito \u00a0parti\u00f3 \u00a0 de \u00a03), \u00a0escasamente \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0observar \u00a0el \u00a0fatal \u00a0recorrido, \u00a0dadas \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del veh\u00edculo, el hecho de hallarse el \u00a0acelerador \u00a0a \u00a0fondo, y la ninguna posibilidad de reacionar que habr\u00eda ofrecido \u00a0el \u00a0insuceso, \u00a0ante \u00a0la forma\u00a0 como se present\u00f3 la partida del automotor y \u00a0la \u00a0m\u00ednima \u00a0duraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0acometida. \u00a0No \u00a0es \u00a0dif\u00edcil para el int\u00e9rprete \u00a0formarse \u00a0una \u00a0idea \u00a0de \u00a0la forma como sucedieron las cosas,\u00a0 de cara a las \u00a0expresiones \u00a0utilizadas \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos para describir el momento: &#8220;sali\u00f3 a \u00a0toda&#8221;, \u00a0&#8220;a \u00a0velocidad incalculable&#8221;, &#8220;arranc\u00f3 fuertemente acelerado&#8221;, &#8220;arranc\u00f3 \u00a0bruscamente&#8221;, \u00a0&#8220;se \u00a0movi\u00f3 duro&#8221;, &#8220;arranc\u00f3 dur\u00edsimo&#8221;, &#8220;alcanz\u00f3 a levantar las \u00a0llantas \u00a0de \u00a0adelante y sali\u00f3&#8221;, &#8220;sali\u00f3 a una velocidad aproximada de 100 k\/h&#8221;, \u00a0&#8220;eso fue cuesti\u00f3n de segundos&#8221;, &#8220;eso fue muy r\u00e1pido&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ni los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Arnoldo \u00a0Alarc\u00f3n \u00a0Orozco, \u00a0Diego \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Vega y Angel Rafael \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0 se \u00a0 dejaron \u00a0 de \u00a0considerar, \u00a0ni \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0acogida \u00a0por \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0es \u00a0inveros\u00edmil. \u00a0Lo \u00a0inaudito \u00a0hubiera sido que se tuviera por \u00a0cierta \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0defensiva \u00a0del \u00a0procesado Perdomo Delgado, frente a la \u00a0abundante \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0testimonial \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 deducciones \u00a0 l\u00f3gicas \u00a0 que \u00a0 la \u00a0contradicen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena y \u00a0 perjuicios.-\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A cada uno \u00a0de \u00a0lo \u00a0procesados \u00a0se \u00a0les \u00a0conden\u00f3 \u00a0a 34 meses de prisi\u00f3n, mil cuatrocientos \u00a0pesos \u00a0($1.400.oo) \u00a0de \u00a0multa \u00a0y \u00a018 \u00a0meses \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n del ejercicio de la \u00a0conducci\u00f3n. \u00a0Para \u00a0llegar a estos guarismos, el juzgador parti\u00f3 de la sanci\u00f3n \u00a0m\u00ednima \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el homicidio culposo, esto es, de 24 meses de prisi\u00f3n, \u00a0un \u00a0mil \u00a0pesos \u00a0de \u00a0multa \u00a0y \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio de la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0(art.329), \u00a0e \u00a0increment\u00f3, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0otro homicidio y las \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0la privaci\u00f3n de la libertad en diez (10) meses, la multa \u00a0en \u00a0cuatrocientos \u00a0($400.oo) pesos , y la prohibici\u00f3n de ejercer la conducci\u00f3n \u00a0en seis (6) meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0aumentos \u00a0que \u00a0se \u00a0hicieron\u00a0 \u00a0por \u00a0raz\u00f3n del concurso, la \u00a0entidad \u00a0de \u00a0las lesiones y la sanci\u00f3n que tiene adscrita, la Sala rebajar\u00e1 en \u00a0un \u00a0(1) \u00a0mes las penas privativas de la libertad. En un t\u00e9rmino igual a la pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0se \u00a0fijar\u00e1 la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 52 del C\u00f3digo Penal. La \u00a0multa \u00a0y la suspensi\u00f3n en el ejercicio de la profesi\u00f3n no se disminuir\u00e1n, por \u00a0no \u00a0encontrarse previstas para las lesiones contravencionales culposas cuando se \u00a0hizo \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0suma, la pena privativa de la libertad quedar\u00e1 en \u00a0treinta \u00a0y \u00a0tres \u00a0(33) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y en igual t\u00e9rmino la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n, se har\u00e1 \u00a0extensiva al sentenciado no recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La condena \u00a0por \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0derivados de las lesiones personales causadas a \u00a0Adriana Margarita Pinz\u00f3n Acevedo, quedar\u00e1 sin efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Expedici\u00f3n de copias.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0se \u00a0ordenar\u00e1 \u00a0que \u00a0por \u00a0el Juez de instancia se expida copia de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0antes \u00a0de la calificaci\u00f3n, con destino a las autoridades de \u00a0polic\u00eda \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que se tome la decisi\u00f3n que \u00a0corresponda en relaci\u00f3n con este punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA CORTE SUPREMA, SALA DE CASACION PENAL, o\u00eddo el concepto del \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado, administrando justicia en nombre de la rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E \u00a0L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01.- CASAR \u00a0PARCIALMENTE la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a02.- \u00a0DECRETAR \u00a0LA \u00a0NULIDAD \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0en relaci\u00f3n con las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0de \u00a0que \u00a0fue v\u00edctima Adriana Margarita Pinz\u00f3n Acevedo, a \u00a0partir de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a03.- \u00a0DECLARAR \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0a la cual se condena a los \u00a0procesados \u00a0Jos\u00e9 Rulber Cort\u00e9s Zambrano y Jes\u00fas Fernando Perdomo Delgado, por \u00a0los \u00a0delitos de homicidio en Enelia Cu\u00e9llar y Alba Luz Adriana Bojac\u00e1 Acevedo, \u00a0es \u00a0de \u00a0treinta \u00a0y tres (33) meses de prisi\u00f3n. En un t\u00e9rmino igual, se fija la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a04.- \u00a0ORDENAR \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado S\u00e9ptimo Penal del Circuito de Neiva expida las copias \u00a0relacionadas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0considerativa \u00a0de \u00a0este fallo, para los fines all\u00ed \u00a0indicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a05.- En lo \u00a0dem\u00e1s, el fallo mantiene su validez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 A. \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JUAN \u00a0 MANUEL \u00a0 TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento Parcial de Voto \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Patricia \u00a0 \u00a0 \u00a0 Salazar \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SECRETARIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>********************************* \u00a0<\/p>\n<p>COMPETENCIA\/ \u00a0NULIDAD \u00a0 \u00a0 \u00a0 \/ \u00a0CONTRAVENCION \u00a0\/ \u00a0UNIDAD \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(Salvamento \u00a0Parcial de \u00a0Voto) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puedo \u00a0estar \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la\u00a0 \u00a0nulidad \u00a0determinada \u00a0por \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n mayoritaria, por aparente incompetencia \u00a0respecto \u00a0a las contravenciones penales especiales conexas con delitos, especies \u00a0ambas \u00a0del \u00a0&#8220;hecho punible&#8221;. En lo que concierne a puntos de car\u00e1cter normativo \u00a0relacionados \u00a0con la inconveniencia del rompimiento de la unidad de instrumentos \u00a0procedimentales \u00a0encaminados \u00a0a conjurar la impunidad, que en la mayor\u00eda de las \u00a0veces \u00a0 podr\u00eda \u00a0 generarse \u00a0en \u00a0las \u00a0llamadas \u00a0contravenciones \u00a0especiales, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0su \u00a0concurrencia \u00a0con \u00a0delitos \u00a0en que por su misma naturaleza, \u00a0comunidad \u00a0e \u00a0identidad \u00a0de elementos estructurantes (sujetos, acci\u00f3n, objeto y \u00a0nexo sicol\u00f3gico, etc.) se manifiestan completamente inescindibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9400 \u00a0<\/p>\n<p>Salvamento Parcial de Voto \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0respeto \u00a0de \u00a0siempre, presento las \u00a0razones \u00a0de mi distanciamiento parcial sobre la decisi\u00f3n mayoritaria, en cuanto \u00a0dispuso \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0a partir de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0incompetencia \u00a0respecto \u00a0del \u00a0juzgamiento \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de lesiones personales culposas de que fue v\u00edctima \u00a0Adriana \u00a0Margarita \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Acevedo, \u00a0las \u00a0cuales le ameritaron una incapacidad \u00a0definitiva de 25 d\u00edas, sin secuelas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte, \u00a0manteniendo \u00a0en \u00a0este \u00a0punto su \u00a0jurisprudencia \u00a0mayoritaria \u00a0anterior, \u00a0considera \u00a0que \u00a0&#8220;la \u00a0unidad procesal por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la conexidad no puede ser conservada cuando el v\u00ednculo sustancial o \u00a0procesal \u00a0entrelaza \u00a0delitos \u00a0y \u00a0contravenciones, \u00a0por \u00a0encontrarse \u00a0derogado el \u00a0art\u00edculo \u00a090 \u00a0del \u00a0Decreto 522 de 1971, que lo permit\u00eda, y existir, en cambio, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a018.1 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0800 \u00a0de \u00a01991, que contrariamente prev\u00e9 esta \u00a0eventualidad \u00a0como motivo de escisi\u00f3n procesal. Esto quiere decir que al entrar \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0la \u00a0citada \u00a0Ley \u00a023, el funcionario judicial que ten\u00eda el proceso \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la competencia para conocer de la nueva conducta contravencional, y por \u00a0consiguiente, \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n cumplida desde entonces, en relaci\u00f3n con este \u00a0espec\u00edfico \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0se encuentra viciada de nulidad (f. 46 cdno. de la \u00a0Corte)&#8221;. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0orden\u00f3 que con destino a las autoridades de polic\u00eda del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0se compulsen copias de la actuaci\u00f3n, hasta antes de la \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0tal \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0presencia del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n contravencional, ipso \u00a0facto, torna nugatorio el pronunciamiento en dicho sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puedo \u00a0estar \u00a0de acuerdo con la nulidad \u00a0determinada \u00a0por \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n mayoritaria, por aparente incompetencia respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0contravenciones \u00a0penales especiales conexas con delitos, especies ambas \u00a0del \u00a0g\u00e9nero \u00a0&#8220;hecho \u00a0punible&#8221;. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0a \u00a0puntos \u00a0de car\u00e1cter \u00a0normativo \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0inconveniencia del rompimiento de la unidad de \u00a0instrumentos \u00a0procedimentales \u00a0encaminados \u00a0a \u00a0conjurar \u00a0la impunidad, que en la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0veces \u00a0podr\u00eda \u00a0generarse \u00a0en \u00a0las \u00a0llamadas \u00a0contravenciones \u00a0especiales, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de su concurrencia con delitos en que por su misma \u00a0naturaleza, \u00a0 comunidad \u00a0 e \u00a0identidad \u00a0de \u00a0elementos \u00a0estructurantes \u00a0(sujetos, \u00a0acci\u00f3n, \u00a0 objeto \u00a0 y \u00a0nexo \u00a0sicol\u00f3gico, \u00a0etc.) \u00a0se \u00a0manifiestan \u00a0completamente \u00a0inescindibles, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0plasmados \u00a0en \u00a0salvamento \u00a0de voto \u00a0manifestado \u00a0conjuntamente \u00a0con \u00a0el \u00a0Magistrado \u00a0doctor \u00a0Carlos \u00a0Eduardo \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar, \u00a0sobre caso an\u00e1logo contenido en casaci\u00f3n n\u00famero 8423 de fecha junio \u00a014 \u00a0de \u00a01995, \u00a0M.P. \u00a0doctor \u00a0Ricardo Calvete Rangel, a los cuales hago remisi\u00f3n \u00a0directa, me permito agregar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El Gobierno Nacional reglament\u00f3 la Ley \u00a023 \u00a0de \u00a01991 \u00a0mediante \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0800 \u00a0de marzo 21 de 1991, \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0entre \u00a0otras \u00a0causas \u00a0de \u00a0rompimiento \u00a0de \u00a0la unidad \u00a0procesal \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos \u00a0que se adelanten por contravenciones especiales, la \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;1. \u00a0(&#8230;) \u00a0o \u00a0cuando \u00a0la contravenci\u00f3n se \u00a0realice en concurso con un delito.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El C. de P.P. (Decreto 2700 de noviembre \u00a030\/91), \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 87, determin\u00f3 que hay conexidad cuando: &#8220;2. Se impute \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0m\u00e1s \u00a0de un hecho \u00a0punible con una acci\u00f3n u omisi\u00f3n o varias acciones \u00a0u \u00a0omisiones, \u00a0realizadas \u00a0con \u00a0unidad de tiempo y lugar.&#8221; (subrayo). En el caso \u00a0tratado, \u00a0se \u00a0atribuyen \u00a0dos \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0imprudente \u00a0y las lesiones \u00a0personales \u00a0 culposas \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0la \u00a0integridad \u00a0corporal \u00a0de \u00a0Adriana \u00a0Margarita \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Acevedo, \u00a0hechos punibles derivados de una conducta ocurrida \u00a0en el contexto de las mismas circunstancias temporo-espaciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0M\u00e1s \u00a0recientemente, la Ley 81 de 1993, \u00a0art. \u00a013 \u00a0(C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0art. 89), prev\u00e9 para el mismo factor de conexidad que \u00a0&#8220;Cuando \u00a0 \u00a0deban \u00a0 \u00a0fallarse \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 \u00a0punibles \u00a0conexos, \u00a0 sometidos \u00a0 a \u00a0 diversas \u00a0 competencias, \u00a0conocer\u00e1 \u00a0de \u00a0ellos \u00a0el \u00a0funcionario de mayor jerarqu\u00eda.&#8221; (subrayo), salvo las \u00a0excepciones \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 constitucional \u00a0 y \u00a0legal \u00a0(art. \u00a090.1 \u00a0ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0acude a la utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos \u00a0restrictivos \u00a0 para \u00a0 conocer \u00a0y \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0literal \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0de \u00a0competencia, \u00a0 imposible \u00a0 resulta \u00a0salir \u00a0del \u00a0punto \u00a0de \u00a0obstrucci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0manifiesta \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0dos \u00a0disposiciones de car\u00e1cter legal \u00a0completamente opuestas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0contravencional que \u00a0prev\u00e9 \u00a0expresamente \u00a0el \u00a0rompimiento de la unidad procesal cuando concurran una \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0y un &#8220;delito&#8221; (art. 18.1 D.R. 800\/91); y las establecidas por el \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0excepci\u00f3n \u00a0contienen \u00a0y \u00a0que, \u00a0por el \u00a0contrario, \u00a0acogen \u00a0el \u00a0concepto \u00a0gen\u00e9rico de hecho punible (art. 18 C.P.), sin \u00a0referencia \u00a0ni \u00a0excepci\u00f3n de especie. Frente a las reglas de la l\u00f3gica formal, \u00a0podr\u00eda \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0estas disposiciones son completamente excluyentes entre \u00a0s\u00ed \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con la conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 la \u00a0providencia \u00a0en \u00a0el \u00a0tema \u00a0objeto \u00a0de disenso, su aplicaci\u00f3n ser\u00eda divergente, \u00a0seg\u00fan el \u00f3rgano que aplique la norma de su competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 la \u00a0trascendencia \u00a0institucional \u00a0y \u00a0socio-jur\u00eddica, \u00a0son \u00a0puntos \u00a0antag\u00f3nicos que, seg\u00fan considero, corresponde a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0clarificar \u00a0por \u00a0v\u00eda de su jurisprudencia, separ\u00e1ndose de la simple \u00a0ex\u00e9gesis \u00a0gramatical \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0en \u00a0conflicto, \u00a0para fijar en torno de un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0cual \u00a0de los dos textos, la Ley 23 de 1991 y su Decreto \u00a0Reglamentario \u00a0800 del mismo a\u00f1o (arts. 1\u00b0 y 18.1 en su orden) o el C. de P.P. \u00a0es \u00a0 el \u00a0 indicado \u00a0 para \u00a0 aplicar \u00a0 en \u00a0 la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0problemas \u00a0hermen\u00e9uticos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Ley \u00a0153 de 1887, en relaci\u00f3n al punto \u00a0basilar \u00a0del \u00a0tema \u00a0en \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0es \u00a0clara \u00a0en \u00a0determinar \u00a0que \u00a0frente a la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0leyes \u00a0en \u00a0oposici\u00f3n \u00a0&#8220;La \u00a0ley \u00a0posterior \u00a0prevalece \u00a0sobre \u00a0la \u00a0anterior.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda de esta norma conduce a que el \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. expedido por Decreto 2700 de 30 de noviembre de 1991 y la Ley 81 de \u00a0noviembre \u00a02 \u00a0de 1993, sean de aplicaci\u00f3n preferente, por excepci\u00f3n excluyente \u00a0de \u00a0la \u00a0&#8220;ley \u00a0anterior&#8221; \u00a0(23 \u00a0y \u00a0su Decreto Reglamentario 800, art\u00edculo 18.1 de \u00a0marzo \u00a0 21 \u00a0de \u00a01991), \u00a0disposiciones \u00a0\u00faltimas \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0mayoritaria \u00a0considera \u00a0aplicables \u00a0a \u00a0este \u00a0asunto \u00a0y \u00a0no \u00a0el art. 32 de la Ley 228 de 21 de \u00a0diciembre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01995, \u00a0 \u00a0que \u00a0 har\u00eda \u00a0 variar \u00a0 sustancialmente \u00a0 lo \u00a0 ahora \u00a0expuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no \u00a0encontrar \u00a0causa \u00a0de \u00a0rompimiento \u00a0de la unidad de acci\u00f3n estatal en el art. 14 de la Ley 81 de 1993, \u00a0la \u00a0conexidad que surgi\u00f3 entre hechos punibles generadores del proceso (delitos \u00a0y \u00a0contravenciones), \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0establece \u00a0el \u00a0art. \u00a087 \u00a0del \u00a0C. de P.P. en \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0el \u00a089 \u00a0ib\u00eddem, conduce a que no pueda aplicarse el art. 18.1 \u00a0del \u00a0 Decreto \u00a0 800 \u00a0 de \u00a01991 \u00a0sin \u00a0contrar\u00edar \u00a0principios \u00a0rectores \u00a0como \u00a0la \u00a0integraci\u00f3n \u00a0y la prevalencia de las normas de procedimiento penal (C. de P.P., \u00a0arts. 21 y 22). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 terminar \u00a0y \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0simple \u00a0acotaci\u00f3n, \u00a0lege \u00a0ferenda, cabe observar que con la redacci\u00f3n de la Ley 228 de \u00a01995 \u00a0se \u00a0perdi\u00f3 una buena oportunidad para disminuir los riesgos de impunidad, \u00a0al \u00a0rehusarse \u00a0el \u00a0saneamiento de aparentes nulidades en situaciones donde no se \u00a0presenta \u00a0perjuicio ni quebrantamiento de garant\u00eda procesal alguna, frente a la \u00a0competencia \u00a0sobre hechos punibles cuya pregonada menor lesividad ha conducido a \u00a0que \u00a0tradicionalmente se desprecie su procesamiento, sin parar mientes en que la \u00a0menor \u00a0cuant\u00eda \u00a0o \u00a0lesi\u00f3n \u00a0no \u00a0siempre \u00a0es tenue -v. g. el carrito esferado de \u00a0quien \u00a0vive \u00a0de \u00e9l o la lesi\u00f3n personal de quien por ella pierda su ocupaci\u00f3n \u00a0vital-. \u00a0Como \u00a0se \u00a0record\u00f3 \u00a0en \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0pasada las contravenciones especiales \u00a0est\u00e1n \u00a0sujetas \u00a0a \u00a0un \u00a0r\u00e9gimen \u00a0prescriptivo \u00a0inequitativamente \u00a0desigual (dos \u00a0a\u00f1os), \u00a0 y \u00a0es \u00a0sabido \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0se \u00a0exige \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0querella \u00a0de \u00a0parte (salvo cuando el actor sea sorprendido en \u00a0flagrancia), \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0procedibilidad que en la pr\u00e1ctica y como en este \u00a0caso \u00a0est\u00e1 \u00a0ocurriendo, \u00a0conllevan \u00a0la \u00a0denegaci\u00f3n \u00a0del derecho fundamental de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, pues tampoco la acci\u00f3n civil va a \u00a0resultar expedita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo comedimiento, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(fecha ut supra)\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CONTRAVENCION\/ \u00a0UNIDAD \u00a0 PROCESAL\/ \u00a0NULIDAD \u00a0PARCIAL\/ INCONGRUENCIA DE LA \u00a0SENTENCIA\/ \u00a0JURAMENTO \u00a0\u00a0 Para \u00a0la \u00a0mayor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0la unidad \u00a0procesal \u00a0por \u00a0virtud de la conexidad no puede ser conservada cuando el v\u00ednculo \u00a0sustancial \u00a0o \u00a0procesal \u00a0entrelaza \u00a0delitos \u00a0y \u00a0contravenciones, por encontrarse \u00a0derogado \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a090 del Decreto 522 de 1971, que lo 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