{"id":5702,"date":"2023-09-08T16:23:43","date_gmt":"2023-09-08T16:23:43","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1520616-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:43","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:43","slug":"1520616-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1520616-05-02\/","title":{"rendered":"15206(16-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 15206 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 53 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., diecis\u00e9is (16) de mayo de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ASUNTO \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En defensa de Luis C\u00e9sar Oquendo David, su \u00a0abogado \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, mediante la cual confirm\u00f3 \u00edntegramente la dictada por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a011 \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma jurisdicci\u00f3n. En ambos fallos, \u00a0Luis \u00a0C\u00e9sar \u00a0Oquendo David fue condenado por los delitos de homicidio agravado, \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0lanzamiento de sustancias peligrosas y porte ilegal \u00a0de arma de fuego de defensa personal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0la Sala pronunciarse sobre el recurso \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. HECHOS \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0sentenciado \u00a0se \u00a0le adelantaron dos \u00a0investigaciones. \u00a0Una \u00a0por \u00a0el delito de homicidio agravado y otra por concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0lanzamiento de sustancias peligrosas y porte ilegal de arma de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal. Las causas fueron acumuladas en el momento oportuno. \u00a0En \u00a0este \u00a0apartado \u00a0se \u00a0har\u00e1 una s\u00edntesis, por separado, de los hechos que las \u00a0generaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primera causa. Los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron el 11 de abril de 1.997, a eso de las 9:30 de la noche. A esa \u00a0hora, \u00a0cuando \u00a0Juan \u00a0Carlos Ruiz Londo\u00f1o sal\u00eda de su residencia, situada en la \u00a0calle \u00a0107, No. 47-33, de la ciudad de Medell\u00edn, fue atacado a tiros por varios \u00a0individuos. \u00a0Las lesiones recibidas, le causaron la muerte cuando era trasladado \u00a0al \u00a0Centro \u00a0de \u00a0Salud \u00a0del \u00a0barrio \u00a0Santa Cruz. Del homicidio se sindic\u00f3 a Luis \u00a0C\u00e9sar \u00a0Oquendo \u00a0David y a otras personas, integrantes, seg\u00fan la polic\u00eda y los \u00a0vecinos del sector, de la pandilla denominada \u201cLos champ\u00fa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segunda causa. En \u00a0ella \u00a0fue \u00a0acusado Luis C\u00e9sar Oquendo David de lanzar un artefacto explosivo, a \u00a0eso \u00a0de \u00a0las \u00a010:20 \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0del 20 de mayo de 1.997, en la calle 104 con \u00a0carrera \u00a047 \u00a0(barrio \u00a0Villa \u00a0del \u00a0Socorro) de Medell\u00edn. Como consecuencia de la \u00a0explosi\u00f3n, \u00a0resultaron \u00a0heridos \u00a0Jairo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Restrepo \u00a0y \u00a0Duver Arley G\u00f3mez \u00a0Cardona. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0ocasionaron \u00a0da\u00f1os \u00a0en varias residencias, no s\u00f3lo por \u00a0efecto \u00a0de \u00a0las esquirlas, sino porque sus autores dispararon contra las puertas \u00a0y \u00a0ventanas. \u00a0\u00danicamente Luis C\u00e9sar Oquendo David pudo ser capturado esa misma \u00a0noche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las siguientes actuaciones conforman los dos \u00a0procesos. Por separado, se har\u00e1 una relaci\u00f3n de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causa uno: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El 4 de junio de 1.997, la Fiscal\u00eda 90 \u00a0Seccional \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Medell\u00edn \u00a0 \u00a0declar\u00f3 \u00a0 \u00a0abierta \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0indagado, \u00a0el 23 de junio de \u00a01.997 \u00a0se \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica a Luis C\u00e9sar Oquendo David. En \u00a0esta \u00a0providencia, \u00a0se \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de aseguramiento, en su modalidad de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio agravado y porte ilegal de arma de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 19 de diciembre de 1.997, la Fiscal\u00eda \u00a090 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0lo acus\u00f3 formalmente por los delitos de homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de arma de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0impugnada. \u00a0Pero el 7 de enero de 1.998, por falta de sustentaci\u00f3n, se declar\u00f3 \u00a0desierto el recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El proceso fue enviado al reparto de los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0conocimiento. \u00a0El \u00a021 \u00a0de enero de 1.998, le correspondi\u00f3 asumir la \u00a0etapa del juicio al Juzgado 11 Penal del Circuito de Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a021 \u00a0de \u00a0enero de ese mismo a\u00f1o, el \u00a0Juzgado \u00a011 \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Medell\u00edn, resolvi\u00f3 acumular a este proceso \u00a0por \u00a0homicidio y porte ilegal de arma de fuego,\u00a0 la causa adelantada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a059 \u00a0Seccional, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se hab\u00eda dictado a Luis C\u00e9sar Oquendo \u00a0David \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n por los delitos de concierto para delinquir y \u00a0lanzamiento de sustancias peligrosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El 24 de abril de 1.998, se celebr\u00f3 la \u00a0audiencia p\u00fablica en el Juzgado 11 Penal del Circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El \u00a08 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o, fue \u00a0proferida\u00a0 \u00a0la \u00a0sentencia. En ella fue condenado Luis C\u00e9sar Oquendo David, \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir, \u00a0lanzamiento \u00a0de sustancias peligrosas y porte ilegal de arma de fuego de defensa \u00a0personal, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 43 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso de 10 a\u00f1os y al pago de 2.000 \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y morales a favor de los \u00a0herederos de Juan Carlos Ruiz Londo\u00f1o, el occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. La sentencia fue apelada por el procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor. El 21 de julio de 1.998, fue confirmada en todas sus partes por \u00a0el Tribunal Superior de Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causa dos: \u00a0<\/p>\n<p>1. Un Fiscal Regional de Medell\u00edn, el 21 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01.997, \u00a0decret\u00f3 la apertura de la instrucci\u00f3n. Al d\u00eda siguiente, se \u00a0le recibi\u00f3 indagatoria a Luis C\u00e9sar Oquendo David. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a030 de mayo de 1.997, le fue dictada \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento, \u00a0en \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de concierto para delinquir y lanzamiento de \u00a0sustancias peligrosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0Fiscal \u00a0Regional, \u00a0el 2 de julio de \u00a01.997, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0no ten\u00eda competencia para continuar conociendo de \u00a0estos \u00a0delitos, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de que el artefacto explosivo no pod\u00eda considerarse \u00a0como \u00a0arma \u00a0de \u00a0uso privativo de las Fuerzas Militares, lo remiti\u00f3 al Fiscal 59 \u00a0Seccional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a019 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01.997, este \u00a0funcionario \u00a0le dict\u00f3 a Oquendo David resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por los delitos \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0lanzamiento \u00a0de \u00a0sustancias peligrosas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no fue \u00a0recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El conocimiento de la etapa del juicio, \u00a0fue \u00a0asumida por el Juzgado 11 Penal del Circuito, por efecto de la acumulaci\u00f3n \u00a0decretada el 21 de enero de 1.998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a021 \u00a0de julio de 1.998, se dict\u00f3 la \u00a0sentencia, \u00a0luego \u00a0de \u00a0haberse \u00a0celebrado \u00a0la audiencia el 24 de abril del mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En \u00a0el \u00a0fallo quedaron comprendidos los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0las \u00a0dos causas. Esa providencia, como se anot\u00f3 anteriormente, fue \u00a0apelada y confirmada por el Tribunal Superior de Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. LA DEMANDA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, el \u00a0recurrente \u00a0 acusa \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 estar \u00a0 fundada \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0lo que condujo al sentenciador a violar de modo indirecto la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1.993, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo Penal, aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a0198 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 445 del \u00a0mismo \u00a0c\u00f3digo \u00a0e \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 247 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal y 26 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 la \u00a0siguiente \u00a0manera, \u00a0sustenta \u00a0el \u00a0cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0allegada \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 se \u00a0 valor\u00f3 \u00a0 por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0sin \u00a0observar \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica y la experiencia, dado que \u00a0acept\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0desfavorable \u00a0hab\u00eda \u00a0en \u00a0ella \u00a0para \u00a0el procesado y\u00a0 \u00a0desech\u00f3 lo que lo favorec\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos son, espec\u00edficamente, los reparos que \u00a0hace el demandante a la forma como fueron apreciadas las pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El testimonio de Jairo G\u00f3mez Restrepo, \u00a0dice, \u00a0es \u00a0falaz \u00a0y \u00a0ama\u00f1ado. \u00a0Su \u00a0versi\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0tiene su origen en las \u00a0malquerencias \u00a0existentes \u00a0entre \u00a0\u00e9l \u00a0y Luis C\u00e9sar Oquendo David. Adem\u00e1s, sus \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0fueron \u00a0gen\u00e9ricos y gaseosos. Nunca precis\u00f3 las tropel\u00edas que \u00a0le \u00a0 atribuye \u00a0 al \u00a0procesado \u00a0ni \u00a0mencion\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0de \u00a0ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal acept\u00f3 que entre el procesado \u00a0y \u00a0Jairo \u00a0G\u00f3mez Restrepo exist\u00eda enemistad desde antes de la ocurrencia de los \u00a0hechos. \u00a0Pero consider\u00f3 que su testimonio, \u00a0en el cual se\u00f1ala a Oquendo David como la persona que lanz\u00f3 el \u00a0petardo, \u00a0ten\u00eda \u00a0respaldo \u00a0en lo declarado por Duvier Arley G\u00f3mez. Si el hecho \u00a0fue \u00a0cierto, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0demuestran \u00a0las heridas sufridas por Duvier \u00a0G\u00f3mez, \u00a0y \u00a0si \u00a0\u00e9l \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0a \u00a0Oquendo como su autor, las rencillas \u00a0existentes \u00a0entre \u00a0Jairo \u00a0G\u00f3mez \u00a0y \u00a0el \u00a0sentenciado, sostuvo el Tribunal, no le \u00a0restan credibilidad a su testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0casacionista, en cambio, ese testimonio \u00a0se \u00a0le \u00a0hace \u00a0falaz \u00a0y \u00a0ama\u00f1ado. \u00a0Dice que no merece \u00a0credibilidad \u00a0porque subjetivamente, por la enemistad \u00a0existente entre el declarante y el procesado, est\u00e1 viciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Otra de las declaraciones que respaldan \u00a0el \u00a0fallo \u00a0es \u00a0la \u00a0de \u00a0Duvier \u00a0Arlel G\u00f3mez Cardona. \u00c9l, ciertamente, sindica a \u00a0Oquendo \u00a0de \u00a0ser \u00a0la \u00a0persona \u00a0que lanz\u00f3 el artefacto explosivo. Pero cuando se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0otras actividades delictivas del sentenciado, no es preciso. Refiere \u00a0generalidades. \u00a0Y no s\u00f3lo eso. En su versi\u00f3n, alude a Alejandro Ruiz Londo\u00f1o. \u00a0Dijo \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0le \u00a0cont\u00f3 c\u00f3mo la misma noche en que fue lanzado el explosivo, \u00a0Oquendo \u00a0David \u00a0y otras personas, en la cancha del barrio, hab\u00edan dado muerte a \u00a0un \u00a0joven. \u00a0Pero al ser interrogado Alejandro Ruiz, dice que el asesinato de esa \u00a0persona \u00a0s\u00ed\u00a0 \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0pero \u00a0que en ella no particip\u00f3 el sentenciado ni \u00a0sucedi\u00f3 la misma noche del petardo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0estima \u00a0que este testimonio \u00a0carece \u00a0 de \u00a0coherencia \u00a0y \u00a0credibilidad. \u00a0Le \u00a0parece \u00a0extra\u00f1o que Duvier G\u00f3mez, si estuvo en el lugar de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0no \u00a0mencione \u00a0a Alejandro Ruiz, de quien se dice que presenci\u00f3 el \u00a0incidente. \u00a0Al \u00a0recurrente \u00a0le \u00a0parece \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al presumir la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0Alejandro Ruiz en el lugar de los hechos, no obstante la omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0Duvier G\u00f3mez en este sentido, viola las reglas de la experiencia. Del hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0Alejandro Ruiz viva en la misma cuadra donde se lanz\u00f3 el artefacto, no \u00a0se \u00a0sigue, \u00a0necesariamente, que haya presenciado los hechos e identificado a sus \u00a0autores. \u00a0El \u00a0Tribunal le dio una interpretaci\u00f3n diferente a esta circunstancia \u00a0y por eso incurri\u00f3 en un falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Jairo \u00a0G\u00f3mez Restrepo y Alejandro Ruiz \u00a0Londo\u00f1o \u00a0revelan que Oquendo David, la noche del asesinato de Juan Carlos Ruiz, \u00a0portaba \u00a0una \u00a0subametralladora. \u00a0La \u00a0diligencia de necropsia da cuenta de que el \u00a0occiso \u00a0recibi\u00f3 \u00a0un \u00a0solo \u00a0impacto. \u00a0De \u00a0aceptarse \u00a0el resultado de esta prueba \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0no \u00a0puede \u00a0d\u00e1rseles cr\u00e9dito a los dos testigos. La raz\u00f3n es que un \u00a0arma \u00a0de \u00a0esa \u00a0clase \u00a0descarga una r\u00e1faga. Por tanto, no pudieron haber portado \u00a0los \u00a0autores \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0un arma de este tipo. Sin embargo, el Tribunal, en \u00a0contra \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0evidencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 t\u00e9cnica, \u00a0 concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 credibilidad \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0declarantes, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0consta que los \u00a0homicidas \u00a0lanzaron \u00a0disparos \u00a0al \u00a0aire. Esta forma de \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba, subraya \u00a0el \u00a0casacionista, ri\u00f1e con \u00a0los principios de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Tampoco \u00a0apreci\u00f3 \u00a0correctamente \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0M\u00f3nica \u00a0Bustamante \u00a0Ortiz. Ella era quien iba en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0del \u00a0occiso. \u00a0Dijo que el autor del homicidio, porque lo conoc\u00eda de \u00a0vieja \u00a0data \u00a0en el barrio, hab\u00eda sido Luis C\u00e9sar Oquendo. Pero al describirlo, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0\u201cni \u00a0muy \u00a0alto \u00a0ni muy bajo ni\u00a0 muy gordo ni muy \u00a0flaco\u201d. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0dio \u00a0importancia, \u00a0para \u00a0concederle \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a la \u00a0testigo, \u00a0a \u00a0estas \u00a0incongruencias. \u00a0Le \u00a0bast\u00f3 \u00a0que estuviera acompa\u00f1ando a la \u00a0v\u00edctima \u00a0en \u00a0el momento de los hechos. Por eso, advierte, el juzgador incurri\u00f3 \u00a0en un falso juicio de identidad al apreciar esta prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En el proceso, dice el Tribunal, existe \u00a0abundante \u00a0prueba \u00a0que se\u00f1ala a Luis C\u00e9sar Oquendo como integrante de la banda \u00a0\u201cLos \u00a0champ\u00fas\u201d. \u00a0Se \u00a0fundamenta en lo que al respecto refieren Jairo G\u00f3mez \u00a0Restrepo \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Duvier \u00a0 G\u00f3mez. \u00a0 Pero \u00a0 deja \u00a0 de \u00a0lado \u00a0lo \u00a0que \u00a0dice \u00a0el \u00a0CTI, en el sentido de que el \u00a0sentenciado \u00a0no aparece registrado en sus archivos como miembro de esa pandilla. \u00a0Incurre, \u00a0entonces, \u00a0el Tribunal en un falso juicio de \u00a0identidad al apreciar esta prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. En la misma equivocaci\u00f3n cae el fallador \u00a0cuando \u00a0aprecia \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0da \u00a0cuenta de la buena conducta de Luis C\u00e9sar \u00a0Oquendo. \u00a0Muchas personas declararon en este sentido y abogaron por la inocencia \u00a0del \u00a0 procesado. \u00a0Pero \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0s\u00f3lo \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Jhomy \u00a0Harry Mej\u00eda y \u00a0Edison \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Suaza. \u00a0Lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0ellos \u00a0lo \u00a0desestim\u00f3. \u00a0Consider\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0eran dignos de cr\u00e9dito \u00a0porque \u00a0contra \u00a0ellos, por los mismos hechos que condujeron a condenar a Oquendo \u00a0David, \u00a0la fiscal\u00eda hab\u00eda ordenado compulsar copias. Incurri\u00f3 el Tribunal, de \u00a0nuevo, \u00a0dice el casacionista, en un error de hecho por falso juicio de identidad \u00a0en la apreciaci\u00f3n de esta prueba.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0recurrente considera, y \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0lo \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0que \u00a0la sentencia, por haber incurrido el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0esa \u00a0serie \u00a0de \u00a0equivocaciones, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0casada \u00a0y, en lugar de \u00a0refrendar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 condena, \u00a0 se \u00a0 impone \u00a0 dictar \u00a0 un \u00a0 fallo \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que el cargo propuesto, por lo que \u00a0a continuaci\u00f3n se sintetizar\u00e1, debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor, \u00a0anota la Delegada, simplemente \u00a0pretende \u00a0revivir la discusi\u00f3n en torno\u00a0 a las pruebas allegadas a las dos \u00a0causas \u00a0acumuladas. \u00a0Pero no separa, para cuestionarlas, las que hacen parte del \u00a0primer \u00a0proceso \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0pertenecen \u00a0al \u00a0segundo. Hace de ellas una mezcla \u00a0inapropiada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0quiere significar el demandante es \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas se produjo con transgresi\u00f3n de las pautas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la experiencia. Pero, al desarrollar su \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo \u00a0que en realidad\u00a0 hace es oponer\u00a0 su particular punto de \u00a0vista \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0forma \u00a0como \u00a0debieron \u00a0apreciarse \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0a \u00a0la \u00a0del \u00a0sentenciador. \u00a0Proceder as\u00ed no resulta desatinado en las instancias ordinarias. \u00a0Pero s\u00ed en la sede extraordinaria de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Olvida el censor que no es funci\u00f3n de esta \u00a0sede \u00a0dirimir \u00a0criterios \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0Como la casaci\u00f3n no es una tercera \u00a0instancia, \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0abierto que \u00e9l propone, no es permitido. No \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del recurso. Quien acuda a este medio defensivo, \u00a0debe \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0unas \u00a0pautas metodol\u00f3gicas determinadas. La proposici\u00f3n del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, que fue el enunciado por el \u00a0demandante, \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0dentro los lineamientos propios establecidos para el \u00a0efecto. \u00a0Pero \u00a0en este caso, el defensor se limit\u00f3, sin observar esas reglas, a \u00a0discutir, \u00a0enfrentando \u00a0su \u00a0criterio al del fallador, sobre la forma como fueron \u00a0apreciadas las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas y conceptuales, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0tornan \u00a0improcedente la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0propuesto \u00a0en la demanda \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0se \u00a0explicar\u00e1 a continuaci\u00f3n, adolece de \u00a0errores de t\u00e9cnica que impiden ser acogido en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se acusa una sentencia por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0debe \u00a0fundamentarse \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a02\u00ba \u00a0-o \u00a0cuerpo \u00a0segundo- \u00a0del \u00a0numeral \u00a01\u00ba. del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal de 1991, al casacionista le \u00a0corresponde \u00a0demostrar \u00a0con \u00a0exactitud \u00a0la \u00a0clase \u00a0de errores manifiestos que ha \u00a0detectado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0probar \u00a0la trascendencia de esas equivocaciones en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0se\u00f1alar el nexo causal entre los yerros y su parte \u00a0resolutiva \u00a0y \u00a0decir \u00a0con exactitud la forma de error \u00a0que invoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0primero \u00a0que habr\u00e1 de examinarse es la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0los \u00a0errores descubiertos por el casacionista en la sentencia. A \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la Sala, del proceso no saltan de bulto, sin necesidad de an\u00e1lisis, \u00a0los \u00a0dislates \u00a0puesto \u00a0de \u00a0resalto \u00a0en la demanda. Ellos han surgido de la\u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 que\u00a0 \u00a0ha\u00a0 \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0existentes, \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0Frente a la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0ha \u00a0elaborado \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0el demandante ha esgrimido la \u00a0suya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha olvidado el censor que cuando se demanda \u00a0un \u00a0fallo por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, ha de hacerse un juicio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0jur\u00eddico \u00a0relacionado \u00a0con la prueba. No\u00a0 es admisible oponer el \u00a0propio \u00a0criterio \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n de la misma al del juzgador. La raz\u00f3n es que \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema penal colombiano rige la sana cr\u00edtica como medio de valoraci\u00f3n \u00a0y \u00a0 los \u00a0fallos \u00a0se \u00a0producen \u00a0por \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0desvirtuar \u00a0la presunci\u00f3n de acierto y legalidad \u00a0que \u00a0acompa\u00f1a \u00a0a \u00a0la sentencia, no mediante una argumentaci\u00f3n libre, propia de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ordinarias, \u00a0sino \u00a0valido \u00a0de los medios t\u00e9cnicos establecidos \u00a0para \u00a0probar \u00a0los \u00a0yerros protuberantes que incidan de manera trascendente en la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese desacierto ha incurrido el censor. En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0aplicarse \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0las \u00a0tergiversaciones o distorsiones que el \u00a0sentenciador \u00a0haya \u00a0podido \u00a0introducirle \u00a0a \u00a0los hechos de los cuales surgen las \u00a0pruebas, \u00a0defectos \u00a0propios \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0se \u00a0centr\u00f3 \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0desatinos contra la l\u00f3gica y la experiencia, sin \u00a0parar \u00a0mientes \u00a0en que ellos se inscriben dentro de la \u00f3rbita de los errores de \u00a0raciocinio. \u00a0Pero, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las reglas t\u00e9cnicas del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, al modo como se estila en las instancias ordinarias, con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito, ajeno a esta sede, de hacer prevalecer sobre la del sentenciador \u00a0su propia manera de apreciar las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0demuestra el recurrente, por otro lado, \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0las \u00a0equivocaciones \u00a0halladas \u00a0en la sentencia. Apenas la \u00a0enuncia \u00a0de \u00a0un \u00a0modo \u00a0gen\u00e9rico. \u00a0Pero no la evidencia frente a cada uno de los \u00a0yerros \u00a0descubiertos. \u00a0Sin \u00a0rigor metodol\u00f3gico, y de manera global, se limita a \u00a0significar \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas realizada por el Tribunal, a su \u00a0juicio \u00a0defectuosa, dio lugar a la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial que \u00a0pregona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0establece \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0con \u00a0exactitud, \u00a0el\u00a0 \u00a0nexo \u00a0causal \u00a0entre \u00a0los \u00a0errores \u00a0advertidos \u00a0y \u00a0la parte \u00a0resolutiva \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Otra \u00a0vez, \u00a0en \u00a0desorden, sin discriminar cada prueba y \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0incidencia espec\u00edfica en la decisi\u00f3n del Tribunal, sostiene que \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0si \u00a0se \u00a0afilia \u00a0a \u00a0su \u00a0criterio \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0falta de eficacia \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0debe \u00a0dictar, \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0la sentencia \u00a0atacada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0reemplazo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, no se\u00f1ala el recurrente, con \u00a0toda \u00a0exactitud, la forma de error f\u00e1ctico que invoca. Tal clase de error, como \u00a0bien \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0puede \u00a0surgir de tres especies: falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, falso \u00a0juicio \u00a0de identidad y falso \u00a0raciocinio; y el actor debe manifestar precisamente y \u00a0desarrollar \u00a0con \u00a0l\u00f3gica, aqu\u00e9l o aquellos que por lo protuberantes percibe en \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista, de modo gen\u00e9rico, dijo que \u00a0acusaba \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por error de hecho \u00a0derivado \u00a0de \u00a0m\u00faltiples falsos juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0se\u00f1al\u00f3 la forma de tales juicios de identidad pues no afirm\u00f3 si \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0hab\u00eda \u00a0suprimido una parte del hecho que revelaba la prueba, o si \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0agregado \u00a0algo o si lo hab\u00eda descontextualizado hasta fragmentarlo. \u00a0Y, \u00a0aparte \u00a0de no indicarlo de la demanda tampoco se desprende la forma a la que \u00a0buscaba dirigirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0\u00e9sta, incurri\u00f3 en una \u00a0falla \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de mayor entidad. Al invocar el falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0como \u00a0el error que campea a lo \u00a0largo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia, \u00a0 \u00a0acus\u00f3 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0de \u00a0 equivocarse \u00a0en su juicio por no observar \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0y la experiencia, sin \u00a0advertir \u00a0que \u00a0estos \u00a0yerros \u00a0se predican, no cuando se acude al falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0sino \u00a0cuando \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0construye\u00a0 \u00a0sobre \u00a0la base de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores de raciocinio en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0En \u00a0definitiva, el censor equivoc\u00f3 la forma de \u00a0error \u00a0que \u00a0plasm\u00f3 \u00a0en su demanda. Propuso las fallas \u00a0propias \u00a0del \u00a0falso raciocinio como desatinos situados \u00a0en \u00a0 la \u00a0 l\u00ednea \u00a0 del \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0dos \u00a0ocasiones, \u00a0el \u00a0actor apunt\u00f3 a pruebas que, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 de lado \u00a0 o \u00a0 no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 arrib\u00f3 \u00a0 al \u00a0 terreno \u00a0 del \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia, \u00a0y \u00a0sin \u00a0embargo \u00a0sigui\u00f3 \u00a0ubicando \u00a0el \u00a0reproche \u00a0como \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. Y, as\u00ed mismo, aun cuando como \u00a0que \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 veces \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0acerca \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0con \u00a0base \u00a0en que el Tribunal no observ\u00f3 \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, se cansa y por ello no \u00a0explica \u00a0cu\u00e1les \u00a0axiomas fueron indebidamente utilizados, ni cu\u00e1les han debido \u00a0ser los correctamente usados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0opera \u00a0el \u00a0denominado \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0puede ocupar de la causal o causales expresamente alegadas \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente. \u00a0En \u00a0tal \u00a0virtud, \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0vedado \u00a0enderezar, \u00a0aclarar o \u00a0completar \u00a0la \u00a0demanda, cuando el texto del casacionista es oscuro, antit\u00e9cnico \u00a0o \u00a0decididamente equivocado, para establecer los reales y exactos prop\u00f3sitos de \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n. \u00a0Es \u00a0esta \u00a0la empresa que la Corte, frente a las inexactitudes \u00a0del demandante, no puede emprender en esta ocasi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene \u00a0hacer una\u00a0 anotaci\u00f3n final. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0refiere a la aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02.000, como la Corte no casar\u00e1 el fallo \u00a0impugnado \u00a0y, por tanto, no podr\u00eda actuar como tribunal de instancia, su examen \u00a0le \u00a0corresponder\u00e1 \u00a0al \u00a0juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n de penas y medidas de seguridad, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0numeral \u00a07\u00a0 del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 prospera, \u00a0 en \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo expuesto, la Sala Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. ARBOLEDA RIPOLL\u00a0 JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 15206 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 53 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., diecis\u00e9is (16) de mayo de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}