{"id":5694,"date":"2023-09-08T16:23:42","date_gmt":"2023-09-08T16:23:42","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1517330-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:42","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:42","slug":"1517330-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1517330-05-02\/","title":{"rendered":"15173(30-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15173 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 58 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0 FERNANDO \u00a0 \u00a0 E \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., treinta de mayo del dos mil \u00a0dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia de 23 de junio de 1998, mediante la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de Cundinamarca conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0LUIS \u00a0ALEJANDRO \u00a0AREVALO SIERRA \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de la libertad de 12 a\u00f1os y 10 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable de los delitos de homicidio en la \u00a0modalidad \u00a0 de \u00a0 tentativa, \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 de febrero de 1995, en el Municipio de \u00a0Pacho \u00a0 (Cundinamarca), \u00a0 siendo \u00a0 aproximadamente \u00a0 las \u00a0tres \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0Luis \u00a0 \u00a0Alejandro \u00a0 Ar\u00e9valo \u00a0 Sierra \u00a0 dispar\u00f3 \u00a0repetidamente \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego contra Carlos Guillermo \u00a0D\u00edaz \u00a0Fern\u00e1ndez, caus\u00e1ndole una herida en la regi\u00f3n fronto parietal derecha, \u00a0de \u00a0seis \u00a0cent\u00edmetros \u00a0de \u00a0longitud, \u00a0rodeada \u00a0de \u00a0restos \u00a0oscuros (tatuaje por \u00a0quemaduras), \u00a0que le determin\u00f3 una incapacidad m\u00e9dico legal definitiva de diez \u00a0d\u00edas \u00a0y \u00a0como \u00a0secuelas \u00a0desfiguraci\u00f3n \u00a0facial \u00a0de \u00a0car\u00e1cter\u00a0 permanente \u00a0(fls.2, \u00a08, \u00a014, \u00a029, \u00a051). \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n estableci\u00f3 que Carlos Guillermo \u00a0D\u00edaz \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0(v\u00edctima) manten\u00eda desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo una relaci\u00f3n \u00a0amorosa \u00a0con \u00a0Ana \u00a0Josefa Sierra viuda de Ar\u00e9valo, madre del agresor, y que los \u00a0hechos \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0porque \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0no \u00a0la \u00a0aprobada, \u00a0y \u00a0porque esa \u00a0madrugada \u00a0hall\u00f3 \u00a0a \u00a0D\u00edaz \u00a0Fern\u00e1ndez golpeando en la ventana de la casa de su \u00a0progenitora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda de los sucesos, en las horas de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0Carlos \u00a0Guillermo D\u00edaz Fern\u00e1ndez present\u00f3 denuncia penal contra \u00a0Luis \u00a0Alejandro \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0Sierra, por el delito de homicidio tentado (fls.2\/1). \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fls.32\/1), \u00a0y escuch\u00f3 en indagatoria al \u00a0implicado, \u00a0quien \u00a0acept\u00f3 haber mantenido un enfrentamiento con el denunciante, \u00a0pero \u00a0 no \u00a0 haber \u00a0 disparado \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 contra: \u00a0 asegur\u00f3 \u00a0 que \u00a0D\u00edaz \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0result\u00f3 herido al caer \u00a0al \u00a0piso \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0recibido \u00a0un \u00a0\u201cmanazo\u201d suyo en la cara, y que \u00a0durante \u00a0la pelea no se presentaron disparos (fls.38-41\/1). En id\u00e9ntico sentido \u00a0declararon \u00a0 Ana \u00a0Josefa \u00a0Sierra \u00a0Viuda \u00a0de \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0(mam\u00e1) \u00a0y \u00a0Oscar \u00a0Leonardo \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0Sierra \u00a0(hermano), siendo ambos coincidentes \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que no se escucharon detonaciones, y que Luis Alejandro no portaba \u00a0armas (fls.45 y 48\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a05 de marzo de 1996 la Fiscal\u00eda resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del indagado con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de lesiones personales y porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa personal (fls.60-66\/1), y el 24 de enero de 1997 calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por los mismos \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0(fls.87-96\/1). \u00a0El \u00a023 \u00a0de abril siguiente el\u00a0 Juzgado de \u00a0conocimiento \u00a0decret\u00f3 la nulidad del auto acusatorio por err\u00f3nea calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0tras \u00a0considerar \u00a0que \u00a0se estaba en presencia de un delito de \u00a0homicidio en la modalidad de tentativa (fls.102-104\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0 con \u00a0 dicho \u00a0 pronunciamiento, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0en decisi\u00f3n de 9 de mayo de 1997, calific\u00f3 de nuevo el sumario con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por los delitos de homicidio tentado y porte ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 del C\u00f3digo Penal (modificado por el 29 de la ley 40 de 1993), y \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a03664 de 1986 (incorporado a la legislaci\u00f3n permanente por el \u00a0Decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991). \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0caus\u00f3 ejecutoria el 11 de junio del \u00a0mismo a\u00f1o (fls.106-115, 115 vuelto y 143\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el curso del juicio el procesado ampli\u00f3 su \u00a0indagatoria \u00a0 para \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0\u201cbolate\u201d \u00a0alguien \u00a0hizo \u00a0varios \u00a0disparos, \u00a0y suministrar el nombre de nuevos testigos de los hechos(fls. 208\/1). \u00a0En \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, que se cumpli\u00f3 en varias sesiones, fueron ampliados \u00a0los \u00a0testimonios de Carlos Guillermo D\u00edaz Fern\u00e1ndez (fls.214\/1) Oscar Leonardo \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0Sierra (fls.219\/1), y Juan Carlos Ruiz D\u00edaz (311\/1); recibidos los de \u00a0Efra\u00edn \u00a0Enrique \u00a0Caicedo \u00a0Aldana \u00a0(fls.220\/1), \u00a0Blanca Cecilia S\u00e1nchez Pinz\u00f3n \u00a0(fls.221\/1), \u00a0Gloria \u00a0Esperanza \u00a0D\u00edaz \u00a0de \u00a0S\u00e1nchez (fls.234\/1), Manuel Alfredo \u00a0Ruiz \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0(fls.255\/1), \u00a0Iv\u00e1n de Jes\u00fas Osorio Osorio (fls.258\/1),\u00a0 \u00a0Alex \u00a0Javier \u00a0Mantilla \u00a0S\u00e1nchez (fls.260\/1), y Luis Antonio Ram\u00edrez Zipaquir\u00e1 \u00a0(fls.290\/1); \u00a0ampliados \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0m\u00e9dico \u00a0legales (fls.288 y 290\/1), y \u00a0practicada \u00a0diligencia \u00a0de inspecci\u00f3n judicial en el lugar de los hechos con la \u00a0asistencia de sus protagonistas (fls.237 y 276-287\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Carlos Guillermo D\u00edaz Fern\u00e1ndez (denunciante), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 vari\u00f3 \u00a0radicalmente\u00a0 \u00a0su versi\u00f3n inicial en esta oportunidad. \u00a0Asegur\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0su contra, y que la herida se la \u00a0caus\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0indicada por \u00e9ste, es decir, al caer al piso despu\u00e9s de \u00a0recibir \u00a0 un \u00a0 golpe \u00a0 suyo \u00a0 (fls.214\/1). \u00a0Igual \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0con \u00a0Oscar \u00a0Leonardo \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0Sierra \u00a0(hermano \u00a0del \u00a0 procesado), \u00a0 quien \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0problema, \u00a0Jos\u00e9 Garz\u00f3n, conductor a su \u00a0servicio \u00a0 (ya \u00a0 fallecido), \u00a0 sali\u00f3 \u00a0 de \u00a0la \u00a0casa \u00a0y \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0repetidas \u00a0oportunidades \u00a0(4 \u00a0veces) \u00a0con \u00a0una \u00a0escopeta \u00a0calibre \u00a012. \u00a0En \u00a0sentido similar \u00a0declararon \u00a0los \u00a0nuevos \u00a0testigos \u00a0Manuel Alfredo Ruiz \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0(fls.255\/1), Iv\u00e1n \u00a0de \u00a0 \u00a0Jes\u00fas \u00a0 \u00a0Osorio \u00a0 \u00a0Osorio \u00a0 (fls.258\/1),\u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Alex \u00a0 Javier \u00a0 Mantilla \u00a0 S\u00e1nchez (fls.260\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia de 26 de marzo de 1998, el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Ar\u00e9valo Sierra \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal privativa de la libertad de doce \u00a0a\u00f1os \u00a0y diez meses de prisi\u00f3n, como autor responsable de los delitos imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, y orden\u00f3 expedir copias de lo actuado para \u00a0investigar \u00a0penalmente al denunciante y algunos testigos, por la comisi\u00f3n de un \u00a0posible \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de justicia\u00a0 (fls.362-384\/1). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor\u00a0 (fls.385 vuelto, \u00a0387\/1), \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0suyo de 23 de junio de 1998, que \u00a0ahora \u00a0la \u00a0defensa \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo confirm\u00f3 en todas sus partes, y \u00a0orden\u00f3 \u00a0 \u00a0 expedir \u00a0 \u00a0 copias \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 investigar \u00a0 \u00a0 otros \u00a0 \u00a0 declarantes \u00a0(fls.171-218\/2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo con fundamento en la causal tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y otro al amparo de la primera, presenta el demandante contra la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ausencia \u00a0de defensa t\u00e9cnica durante la fase \u00a0instructiva: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado, en indagatoria, \u00a0design\u00f3 \u00a0abogada \u00a0de \u00a0confianza \u00a0a \u00a0la doctora Gloria Patricia Zamora, quien lo \u00a0asisti\u00f3 \u00a0en \u00a0dicha \u00a0diligencia, \u00a0e \u00a0intervino, \u00a0en \u00a0la misma fecha (Julio 26 de \u00a01995), \u00a0en la recepci\u00f3n de las declaraciones de Ana Josefa Sierra de Ar\u00e9valo y \u00a0Oscar \u00a0Leonardo \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0Sierra, \u00a0sin \u00a0que \u00a0desde entonces se hubiese vuelto a \u00a0tener \u00a0noticia \u00a0suya \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0razones, \u00a0porque \u00a0no dej\u00f3 \u00a0direcci\u00f3n ni tel\u00e9fono donde pudiera ser localizada.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que el 15 de marzo de 1996 (ocho meses \u00a0despu\u00e9s), \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0profiri\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cual no se notific\u00f3 personalmente la abogada, y \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0le \u00a0fue \u00a0enviada \u00a0comunicaci\u00f3n para que se acercara al Despacho a \u00a0hacerlo. \u00a0Situaci\u00f3n \u00a0similar \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0frente a las providencias de 11 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, que declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, y de 24 de enero de \u00a01997, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario, pues ninguna de \u00a0ellas \u00a0aparece \u00a0notificada \u00a0personalmente a la defensora. Y no existe constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0comunicaciones \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0dirigidas \u00a0a \u00a0ella, \u00a0a la ciudad de \u00a0Zipaquir\u00e1, \u00a0sin \u00a0direcci\u00f3n, hubiesen sido remitidas\u00a0 telegr\u00e1ficamente, o \u00a0entregadas por el sindicado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el juicio, el Juzgado corri\u00f3 el traslado \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, siendo \u00a0notificado \u00a0el \u00a0\u201cinforme secretarial\u201d respectivo al Ministerio P\u00fablico, mas \u00a0no \u00a0a \u00a0los restantes sujetos procesales. Vencido el t\u00e9rmino, el proceso pas\u00f3 a \u00a0despacho, \u00a0brillando \u00a0por \u00a0su \u00a0ausencia todo acto de defensa tanto del procesado \u00a0como \u00a0de su defensora. El Juzgado, mediante prove\u00eddo de 23 de abril decret\u00f3 la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n. Esta decisi\u00f3n no fue \u00a0notificada \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0ni \u00a0aparece \u00a0constancia \u00a0de \u00a0haberle \u00a0sido \u00a0librada \u00a0comunicaci\u00f3n inform\u00e1ndola de su proferimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 9 de mayo de 1997, la Fiscal\u00eda calific\u00f3 \u00a0nuevamente \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario. Esta decisi\u00f3n fue notificada personalmente \u00a0al \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0defensora. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0ella, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0en el sentido de que se \u00a0estaban \u00a0adelantando las gestiones necesarias para su localizaci\u00f3n, en raz\u00f3n a \u00a0que \u00a0no \u00a0aparec\u00eda registrada su direcci\u00f3n en el proceso (fls.116\/1). Como esto \u00a0no \u00a0fue \u00a0posible, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0design\u00f3 \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0quien \u00a0se \u00a0posesion\u00f3 \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente, \u00a0y en la misma fecha se notific\u00f3 de la \u00a0providencia \u00a0calificatoria. \u00a0Seis \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0(10 \u00a0de junio), el procesado \u00a0design\u00f3 \u00a0defensor \u00a0al \u00a0doctor \u00a0ARMANDO \u00a0CAMACHO CORTES, \u201cfecha a partir de la \u00a0cual \u00a0ejerce cabalmente las obligaciones que el cargo conlleva en procura de los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0su procesado, como se evidencia en las actuaciones subsiguientes, \u00a0impetrando \u00a0 m\u00faltiples \u00a0 peticiones, \u00a0 resueltas \u00a0 unas \u00a0favorablemente, \u00a0otras \u00a0adversamente, \u00a0como \u00a0se \u00a0precis\u00f3, \u00a0con \u00a0los \u00a0efectos \u00a0procesales \u00a0indicados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0argumento expuesto por los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia para negar la nulidad por ausencia de defensa t\u00e9cnica \u00a0(que \u00a0se \u00a0estaba \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0estrategia \u00a0defensiva), \u00a0desconocen la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0porque \u00a0\u201cno puede predicarse t\u00e1ctica defensiva por parte \u00a0de \u00a0la \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0cuando \u00a0en este evento, concurri\u00f3 al proceso \u00a0\u00fanica \u00a0y exclusivamente durante la diligencia de indagatoria y la recepci\u00f3n de \u00a0dos \u00a0testimonios \u00a0durante \u00a0el \u00a0mismo d\u00eda, estando totalmente ausente y ajena al \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esta \u00a0fecha \u00a0sin enterarse de ninguna de las \u00a0actuaciones procesales surtida\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La inactividad de la defensa es tan evidente, \u00a0que \u00a0ni siquiera solicit\u00f3 copias de la actuaci\u00f3n para enterarse del estado del \u00a0proceso, \u00a0ni concurri\u00f3, por ejemplo, \u201ca cuestionar el dictamen m\u00e9dico legal, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual, se imputa la comisi\u00f3n del delito de porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0sin que tal segmento del tipo se\u00f1alado por el art\u00edculo \u00a0201 \u00a0hubiese sido objeto de determinaci\u00f3n plena\u2026\u201d. Tampoco se cuestion\u00f3 la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que el arma estuviese dentro de las excepciones previstas en el \u00a0art\u00edculo \u00a028 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02535 de 1993, ni se estableci\u00f3 por v\u00eda t\u00e9cnica o \u00a0cient\u00edfica, \u00a0o \u00a0prueba \u00a0de id\u00e9ntica val\u00eda, con vocaci\u00f3n de certeza, sobre la \u00a0calificaci\u00f3n del arma como de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la evidente carencia de defensa t\u00e9cnica, \u00a0debi\u00f3 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0requerir \u00a0al \u00a0sindicado para que restableciera su derecho \u00a0mediante \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza, o designarle uno de \u00a0oficio. \u00a0Esto \u00a0fue \u00a0omitido \u00a0en su debida oportunidad, y cuando lo hizo \u201cya se \u00a0hab\u00edan \u00a0agotado \u00a0las \u00a0oportunidades \u00a0para ejercer el derecho de contradicci\u00f3n, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de pruebas, impugnaci\u00f3n de dict\u00e1menes, \u00a0presentar \u00a0alegatos de conclusi\u00f3n y defender en la etapa del juicio mediante la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 recursos, \u00a0 la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0primera \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 hizo \u00a0 m\u00e1s \u00a0 gravosa \u00a0 la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0al \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta \u00a0 \u201cobservar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0constancias \u00a0secretariales \u00a0para concluir que la inactividad de la defensora, su \u00a0pasividad, \u00a0absoluta \u00a0ajenidad, su olvido del proceso, su incomunicaci\u00f3n con el \u00a0despacho, \u00a0no es producto de una estrategia defensiva, sino por el contrario, un \u00a0total \u00a0y \u00a0absoluto \u00a0desprendimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0deberes \u00a0que el cargo le impon\u00eda, \u00a0quiz\u00e1s \u00a0y \u00a0muy \u00a0seguramente derivada del contenido de la constancia inapropiada \u00a0que \u00a0consign\u00f3 \u00a0el \u00a0Fiscal en la diligencia de indagatoria -circunstancia que no \u00a0excusa \u00a0su \u00a0poca \u00a0o ninguna diligencia-, al se\u00f1alar que esa diligencia procesal \u00a0era \u00a0la de diligencia de VERSION LIBRE\u201d, evento que pudo inducir en error a la \u00a0defensa, \u00a0pero \u00a0que \u00a0con \u00a0todo ello, no es excluyente de las obligaciones que la \u00a0ley le se\u00f1ala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0ausencia \u00a0de defensa t\u00e9cnica condujo a \u00a0dejar \u00a0a \u00a0expensas \u00a0de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos procesales la suerte del proceso, y \u00a0aunque \u00a0todas \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0procesales \u00a0fueron \u00a0notificadas \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0su \u00a0representante \u00a0nada \u00a0hizo \u00a0en \u00a0defensa \u00a0del \u00a0orden jur\u00eddico, que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0vio \u00a0transgredido con la omisi\u00f3n del empleo de los mecanismos que \u00a0la \u00a0ley \u00a0prev\u00e9 \u00a0para la notificaci\u00f3n personal a las partes (art\u00edculos 25 y 59 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993), \u00a0concretamente\u00a0 del env\u00edo de comunicaciones de \u00a0comparendo, \u00a0 irregularidad \u00a0 que \u00a0se \u00a0evidenci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, la clausura de la investigaci\u00f3n, la \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario, y la declaratoria de \u00a0nulidad. Y agrega: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de los actos tendientes a la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0notificar \u00a0personalmente \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos procesales, en \u00a0particular \u00a0a \u00a0la \u00a0defensora, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0irregularmente \u00a0suplidos mediante el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0entregar \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0el \u00a0original \u00a0del telegrama en el que se \u00a0citaba \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0para \u00a0dar cumplimiento a la pretensi\u00f3n de notificaci\u00f3n \u00a0personal, \u00a0no \u00a0es cualquier irregularidad procesal, sino que se constituye en el \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ritualidad que la ley procesal consagra para garantizar \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0eficaz \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0y en desarrollo de \u00e9l, el de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0oportuna \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0tendentes a impugnar las \u00a0decisiones \u00a0contrarias a los intereses del procesado, sin que pueda alegarse, en \u00a0este \u00a0evento, \u00a0de \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0(sic) \u00a0por \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0posterior, pues se \u00a0destaca \u00a0que la oportunidad de concurrencia del nuevo defensor del procesado fue \u00a0posterior a decisiones procesales determinantes\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones \u00a0solicita \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0inclusive, \u00a0\u201cpor \u00a0err\u00f3nea \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del hecho punible\u201d, y \u00a0ordenar, en consecuencia, la libertad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial \u00a0producto \u00a0de \u00a0errores \u00a0de hecho en la apreciaci\u00f3n de la credibilidad de algunos \u00a0testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0juicio \u00a0valorativo que los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de \u00a0los testimonios recaudados en la etapa del juzgamiento \u00a0se \u00a0erige \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base de que la versi\u00f3n del procesado en indagatoria no se \u00a0compadece \u00a0con \u00a0las \u00a0suministradas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0porque en las \u00faltimas se procura \u00a0desvirtuar \u00a0su autor\u00eda frente al delito de porte y frente al\u00a0 accionar del \u00a0arma, \u00a0y la consideraci\u00f3n que la discrepancia que se presenta entre las pruebas \u00a0recaudadas \u00a0en \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las etapas procesales (instrucci\u00f3n y juicio), son \u00a0reveladoras de manipulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0tergiversaci\u00f3n\u201d \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los testimonios por parte de los juzgadores deriva de la falta de \u00a0aportaci\u00f3n \u00a0en el an\u00e1lisis que se hace de ellos, \u201cdel elemento cognoscitivo, \u00a0objetivo \u00a0y racional que permita despreciar las afirmaciones hechas por cada uno \u00a0de \u00a0los testigos, que durante la etapa del juicio, se\u00f1alan la ocurrencia de los \u00a0hechos \u00a0conforme \u00a0las \u00a0versiones \u00a0segunda \u00a0y \u00a0tercera \u00a0que rinde la v\u00edctima\u201d. \u00a0Ciertamente \u00a0 entre \u00a0 las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0madre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0existen \u00a0contradicciones, \u00a0relativas \u00a0principalmente \u00a0a \u00a0la ocurrencia de los disparos, y \u00a0que \u00a0igual \u00a0situaci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0con \u00a0la versi\u00f3n de su hijo OSCAR LEONARDO \u00a0AREVALO, \u00a0\u201cpero \u00a0no \u00a0por ello se puede llegar a colegir que su manifestaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0negar \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los disparos en su primera versi\u00f3n, hace \u00a0despreciable \u00a0 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0diligencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0aserto \u00a0del Tribunal, de que la actividad \u00a0probatoria \u00a0surtida \u00a0durante la etapa del juicio no tuvo pretensi\u00f3n distinta de \u00a0recomponer \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0o \u00a0de crear \u00a0certidumbre, \u00a0no \u00a0se \u00a0corresponde \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0y \u00a0solo es producto de la \u00a0especulaci\u00f3n, \u00a0derivada, \u00a0a \u00a0lo \u00a0sumo, de la sorpresa que puede generar que una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0que \u00a0evidencian \u00a0las diligencias pueda ser sustancialmente \u00a0modificada \u00a0desde \u00a0la fase instructiva, a la del juicio, pero los jueces olvidan \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0careci\u00f3 de defensa durante la instrucci\u00f3n, y que por tanto \u00a0no \u00a0puede \u00a0causar \u00a0sorpresa \u00a0el \u00a0hecho \u00a0que en la nueva etapa del juicio se haga \u00a0sentir la nueva actividad del abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0neg\u00f3 \u00a0toda \u00a0credibilidad a las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0MANUEL \u00a0RUIZ, \u00a0IVAN OSORIO y JAVIER MANTILLA, con el argumento de \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0citados \u00a0en \u00a0autos, \u00a0pero no por ello pod\u00edan ser desatendidos, \u00a0porque \u00a0dichos testimonios obran en el proceso, y se trata de pruebas legalmente \u00a0aducidas, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de que son suficientemente ilustrativos en cuanto corroboran \u00a0la \u00a0inicial \u00a0versi\u00f3n del implicado en el sentido que se encontraba acompa\u00f1ado, \u00a0y \u00a0complementan \u00a0su \u00a0segundo \u00a0relato, \u00a0donde \u00a0afirm\u00f3 que de la casa de su mam\u00e1 \u00a0salieron \u00a0varias\u00a0 \u00a0personas, \u00a0entre \u00a0quienes \u00a0se encontraba el autor de los \u00a0disparos. \u00a0Y si bien es cierto existen entre ellos divergencias de apreciaci\u00f3n, \u00a0b\u00e1sicamente \u00a0en \u00a0cuento se refiere \u201cal n\u00famero de elementos\u201d que integraban \u00a0el \u00a0grupo \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0se hallaban presenciando los hechos, sobre ello no \u00a0puede \u00a0establecerse \u00a0una \u00a0duda razonable en torno de su veracidad, que obligue a \u00a0desecharlo, \u00a0pues \u00a0las reglas de la experiencia y la sana cr\u00edtica ense\u00f1an, por \u00a0el \u00a0 contrario, \u00a0 que \u00a0 testimonios \u00a0 totalmente \u00a0 aparejados \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 las \u00a0particular\u00edsimas \u00a0circunstancias modales, son los que deben ser apreciados como \u00a0sospechosos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 falladores \u00a0 desconocen \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0BLANCA CECILIA SANCHEZ y GLORIA ESPERANZA \u00a0DIAZ \u00a0DE \u00a0SANCHEZ (familiares de la v\u00edctima), sobre la base de entender que por \u00a0no \u00a0ser presenciales, no son determinantes, olvidando con ello la importancia de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0o\u00eddas, y por tanto, que no pueden ser de plano despreciados, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0si \u00a0es tomado en cuenta que de sus dichos se establece cu\u00e1l fue la \u00a0primera \u00a0y \u00a0verdadera \u00a0apreciaci\u00f3n que de los hechos tuvo el profesor agredido: \u00a0que el procesado no fue el autor de los disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La apreciaci\u00f3n de los juzgadores, fundada en \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0presupuesto \u00a0de objetividad que les ofrec\u00eda el dictamen m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0que refiere la herida sufrida por la v\u00edctima como ocasionada con arma de \u00a0fuego, \u00a0y \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba de un arma de carga \u00fanica, y no \u00a0m\u00faltiple \u00a0como \u00a0lo \u00a0revelan \u00a0las \u00a0testigos, \u00a0es igualmente especulativa, porque \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0incertidumbre \u00a0que \u00a0ofrecen \u00a0los dict\u00e1menes, \u201ces reconduncente \u00a0(sic) \u00a0con \u00a0la doble opci\u00f3n de ocurrencia del disparo que caus\u00f3 la herida, con \u00a0arma \u00a0de \u00a0carga \u00a0m\u00faltiple como de carga \u00fanica, siendo el elemento definitorial \u00a0respecto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cada \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 esas \u00a0 expectativas, \u00a0 la \u00a0 proximidad \u00a0 del \u00a0arma\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0\u00faltimo lo dedujo el fallador en raz\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0llam\u00f3 el m\u00e9dico legista \u201ctatuaje por quemadura, para significar \u00a0una \u00a0presencia \u00a0del arma al ser disparada, no mayor de 1.50 metros, sin entrar a \u00a0distinguir \u00a0si \u00a0el \u00a0tatuaje \u00a0era producto de la deflagraci\u00f3n por p\u00f3lvora, o lo \u00a0que \u00a0quiso \u00a0llamar \u00a0el m\u00e9dico legista como tatuaje por quemadura, fue la que se \u00a0produce \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n del roce del proyectil al abrazar tangencialmente la piel \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0descart\u00f3 \u00a0la presencia de p\u00f3lvora en el \u00e1rea \u00a0circundante \u00a0a la herida, siendo escueta la afirmaci\u00f3n del dictamen al se\u00f1alar \u00a0que \u00a0se \u00a0exhib\u00eda \u00a0\u2018tatuaje \u00a0por \u00a0quemadura\u2019 expresi\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0difiere \u00a0de \u00a0la \u00a0propiamente \u00a0utilizada en bal\u00edstica forense, al \u00a0referirse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018tatuaje\u2019 \u00a0como \u00a0incrustaci\u00f3n \u00a0de \u00a0diversas \u00a0part\u00edculas \u00a0que \u00a0acompa\u00f1an \u00a0al \u00a0proyectil \u00a0que se \u00a0introducen en la piel, en relaci\u00f3n con el orificio externo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, los juzgadores valoraron mal el \u00a0alcance \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas t\u00e9cnicas, y con apoyo en ello negaron la credibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0conduc\u00edan \u00a0a \u00a0reafirmar \u00a0la exposici\u00f3n que desde el \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n ha sostenido el procesado, es decir, que no fue el \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0y que \u00e9stos provinieron del grupo de personas que se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0el lugar presenciando la pelea. Por tanto, solicita a la Corte, \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0y en su lugar, proferir decisi\u00f3n absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0declarar fundado el cargo planteado al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n por ausencia de defensa t\u00e9cnica, y \u00a0desestimar \u00a0el propuesto con fundamento en la primera. Las razones que expone en \u00a0apoyo de sus conclusiones, son, en s\u00edntesis, las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 tercera: \u00a0Sostiene \u00a0 que \u00a0 las \u00a0argumentaciones \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0de \u00a0la \u00a0abogada pod\u00eda ser entendida como una estrategia defensiva, \u00a0no \u00a0se \u00a0ofrecen \u00a0consistentes, \u00a0porque \u00a0datos obtenidos del estudio del proceso, \u00a0como \u00a0sus \u00a0intervenciones \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del mismo, la circunstancia de no \u00a0haber \u00a0dejado \u00a0consignados \u00a0sus \u00a0datos \u00a0profesionales \u00a0en el proceso,\u00a0 y la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado al ser requerido para su ubicaci\u00f3n en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201char\u00eda lo posible\u201d para localizarla, demuestran que su inactividad \u00a0no \u00a0obedec\u00eda a una t\u00e1ctica, sino al desentendimiento absoluto de los intereses \u00a0que le fueron confiados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de la actividad de la \u00a0abogada, \u00a0se advierte que solo particip\u00f3 en las diligencia de indagatoria y los \u00a0testimonios \u00a0recibidos el mismo d\u00eda (26 de julio de 1995), y que inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0solicit\u00f3 \u00a0copias \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0fueron ordenadas el 10 de \u00a0agosto \u00a0siguiente, y de cuya recepci\u00f3n no se dej\u00f3 constancia en el expediente. \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0aparece \u00a0registrada \u00a0ninguna actuaci\u00f3n suya en el \u00a0proceso. \u00a0Con \u00a0posterioridad, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de algunas \u00a0pruebas \u00a0de suma importancia para el esclarecimiento de los hechos (solicit\u00f3 la \u00a0comparecencia \u00a0de \u00a0algunos testigos y cit\u00f3 a la v\u00edctima para nueva valoraci\u00f3n \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense), \u00a0que \u00a0no \u00a0pudieron \u00a0ser llevadas a cabo por la dificultad que \u00a0siempre \u00a0hubo para la localizaci\u00f3n de los interesados, y porque no se requiri\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado ni a su defensora para su ubicaci\u00f3n. En las anotadas condiciones, \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0clausura \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0notificado \u00a0personalmente \u00a0el \u00a0procesado (persona no ilustrada, ignorante en las \u00a0lides \u00a0del \u00a0derecho), \u00a0pero no la abogada, \u201cporque la comunicaci\u00f3n dirigida a \u00a0ella \u00a0se \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0al \u00a0propio \u00a0incriminado \u00a0quien, \u00a0seis \u00a0meses m\u00e1s tarde, \u00a0manifestara \u00a0 \u00a0que \u00a0 har\u00eda \u00a0 lo \u00a0 posible \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 localizaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0abogada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0silencio \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser entendido como \u00a0estrategia \u00a0 defensiva, \u00a0 pues \u00a0 es \u00a0 evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0profesional \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0materialmente \u00a0al tanto del desarrollo del proceso, con actitud vigilante que le \u00a0permitiera \u00a0intervenir cuando lo considerara adecuado, tal como se desprende del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0siquiera \u00a0informado \u00a0a las autoridades judiciales sobre su \u00a0domicilio, \u00a0ni \u00a0los mecanismos a trav\u00e9s de los cuales pod\u00eda ser localizada: No \u00a0concurri\u00f3 \u00a0a las citaciones que se le hicieron por un mecanismo ineficiente, no \u00a0solicit\u00f3 \u00a0pruebas, \u00a0no recurri\u00f3 las decisiones que se tomaron, no aleg\u00f3 en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0ser \u00a0calificado \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0ni realiz\u00f3 actuaci\u00f3n \u00a0indicativa \u00a0de que opt\u00f3 por el silencio y la inactividad como un medio adecuado \u00a0para obtener resultados favorables para el procesado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese, \u00a0por ejemplo, que la defensa no hizo \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0clase \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria de nulidad de la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ser desventajosa en grado sumo para el acusado, ni al \u00a0momento \u00a0 de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0calificaci\u00f3n. \u00a0Este \u00a0aspecto \u00a0resulta \u00a0particularmente \u00a0importante, \u00a0porque \u00a0con \u00a0\u00e9l se rebate de plano la argumentaci\u00f3n del Tribunal, \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n que la \u201chip\u00f3tesis delictiva hasta ese momento \u00a0deducida, \u00a0resultaba \u00a0ben\u00e9vola para el investigado, y bien pudo suceder, que la \u00a0abogada \u00a0prefiriera \u00a0mantenerse \u00a0al margen, evitando que la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0de \u00a0su \u00a0procesado \u00a0(sic) \u00a0empeorara\u201d. \u00a0Y \u00a0no \u00a0es dable arg\u00fcir como fundamento \u00a0v\u00e1lido \u00a0 para \u00a0 negar \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0convalidaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el \u00a0numeral \u00a04\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0308 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0establece \u00a0que \u00a0este \u00a0principio \u00a0opera \u00a0\u201csiempre \u00a0que se \u00a0observen las garant\u00edas constitucionales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la ausencia \u00a0total \u00a0de \u00a0defensa \u00a0al disponer la notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sustituy\u00f3 \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0declarada \u00a0nula, decidi\u00f3 designar un defensor de \u00a0oficio. \u00a0M\u00e1s tarde,\u00a0 al ser el procesado capturado, nombr\u00f3 un defensor de \u00a0confianza, \u00a0pero \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0no \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0personer\u00eda \u00a0jur\u00eddica para \u00a0actuar, \u00a0\u201cde \u00a0manera \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0pronunciamiento \u00a0pudo hacer respecto de la \u00a0nueva \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de situaci\u00f3n jur\u00eddica de su defendido\u201d, \u00a0resultando \u00a0 clara, \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0 forma, \u00a0 la \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0a \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0hay \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0aspecto \u00a0 que \u00a0 debe \u00a0ser \u00a0examinado: \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0cometidas \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0en el tr\u00e1mite de las notificaciones de las providencias emitidas, \u00a0pues \u00a0en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0abogada no dej\u00f3 registradas las direcciones donde \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0localizada, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0se limitaba a elaborar la comunicaci\u00f3n \u00a0respectiva,\u00a0 \u00a0y \u00a0cuando el procesado concurr\u00eda a notificarse las enviaba a \u00a0trav\u00e9s \u00a0suyo,\u00a0 \u00a0sin \u00a0constatar \u00a0si el mecanismo ideado para notificarla de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0era \u00a0eficaz. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0muchas \u00a0de las providencias solo fueron \u00a0notificadas \u00a0al \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0Esto \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0declar\u00f3 la nulidad de la calificaci\u00f3n, sin que hubiese \u00a0sido \u00a0enviada \u00a0comunicaci\u00f3n a los otros sujetos procesales para ser notificados \u00a0en forma personal, como correspond\u00eda hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0permite pensar que la inactividad de la \u00a0defensa \u00a0se \u00a0debi\u00f3 en gran parte a la falta de diligencia de la Fiscal\u00eda en el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0providencias \u00a0dictadas \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0su \u00a0poco \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0localizar a la abogada, y el hecho de \u00a0considerar \u00a0satisfecho \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de notificaci\u00f3n personal de esta \u00faltima \u00a0con \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de la comunicaci\u00f3n al procesado, sin que ello excuse la falta \u00a0de inter\u00e9s de la profesional en el desarrollo del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente con sus argumentaciones solicita a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0acoger \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0de la demanda, y decretar la nulidad del \u00a0proceso partir de la indagatoria del sindicado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 primera: \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0cargo \u00a0podr\u00eda entenderse que lo alegado es un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, pero que el casacionista no lo \u00a0demuestra, \u00a0y que sus argumentos se reducen a meras alegaciones de instancia, en \u00a0la \u00a0 equivocada \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0acepte \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0tratan \u00a0por \u00a0todos \u00a0los \u00a0medios de exculpar al procesado. Se \u00a0empe\u00f1a \u00a0 en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0recibidos \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0fueron \u00a0tergiversados, \u00a0pero no indica de qu\u00e9 manera oper\u00f3 dicha distorsi\u00f3n. Y aunque \u00a0pareciera \u00a0fundar \u00a0la \u00a0censura \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, tampoco hace esfuerzos por demostrar su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los testimonios de Manuel \u00a0Ruiz, \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Osorio \u00a0y \u00a0Javier \u00a0Mantilla, \u00a0quienes \u00a0declararon en el juicio, la \u00a0sentencia \u00a0expresa \u00a0que su condici\u00f3n de testigos solo vino a conocerse en dicha \u00a0fase \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0que \u00a0sus declaraciones estaban dirigidas a corroborar la \u00a0nueva \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0explicando, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, por qu\u00e9 no les \u00a0otorgaba \u00a0credibilidad, sin llegar a tergiversar su contenido. Tambi\u00e9n dice que \u00a0en \u00a0la etapa de la instrucci\u00f3n no se hizo referencia a la presencia de testigos \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos, ni de personas en el and\u00e9n de la casa, y que por \u00a0tanto no resulta aceptable que despu\u00e9s se afirme lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de los testimonios de Blanca Cecilia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Gloria Esperanza D\u00edaz de S\u00e1nchez, se dijo por el Tribunal que sus \u00a0afirmaciones \u00a0carec\u00edan \u00a0de \u00a0sustento, porque no fueron testigos directos de los \u00a0hechos, \u00a0y porque el lesionado en sus primeras versiones no dijo haber dialogado \u00a0con \u00a0ellas, \u00a0y en cambio mencion\u00f3 a su hermana Ana Isabel D\u00edaz como la persona \u00a0que \u00a0lo \u00a0socorri\u00f3 \u00a0y \u00a0ayud\u00f3 \u00a0a \u00a0llegar \u00a0al \u00a0hospital. Estas consideraciones le \u00a0sirvieron \u00a0para desechar sus dichos, sin que se evidencie tergiversaci\u00f3n alguna \u00a0de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos razonamientos no son especulativos, como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0libelista. El hecho que algunos de los testigos no hubiesen sido \u00a0relacionados \u00a0 en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n; \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0de \u00a0las \u00a0narraciones \u00a0de \u00a0otros \u00a0que \u00a0ya hab\u00edan declarado; y, las inconsistencias de sus \u00a0versiones, \u00a0son \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0debe atender en el an\u00e1lisis de la \u00a0credibilidad \u00a0de los testimonios, de acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0A \u00a0estas \u00a0consideraciones \u00a0el censor antepone sus \u00a0propias \u00a0convicciones, \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0yerros \u00a0del fallo, en el \u00a0equivocado \u00a0entendido de que negarle credibilidad a unos testimonios, constituye \u00a0de suyo error de hecho atacable en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima, por tanto, que el casacionista carece \u00a0de raz\u00f3n en su pretensi\u00f3n, y que el cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fundamento del cargo, en los t\u00e9rminos en \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0no \u00a0es \u00a0claro, \u00a0pues \u00a0no logra \u00a0determinarse \u00a0si \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0es\u00a0 nulidad\u00a0 por\u00a0 violaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa t\u00e9cnica, derivada del abandono de la gesti\u00f3n que le fue \u00a0encomendada \u00a0en \u00a0la fase de la instrucci\u00f3n a la doctora Gloria Patricia Garc\u00eda \u00a0Zamora, \u00a0o \u00a0por \u00a0irregularidades \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del tr\u00e1mite procesal, con \u00a0repercusiones \u00a0en \u00a0el \u00a0derecho de defensa, producto de la violaci\u00f3n del mandato \u00a0contenido \u00a0en el art\u00edculo 190 C\u00f3digo de Procedimiento Penal (modificado por el \u00a025 \u00a0de \u00a0la ley 81\/93), que ordena citar a las partes mediante telegrama antes de \u00a0proceder a la notificaci\u00f3n por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0resumen \u00a0que \u00a0se hizo del contenido de la \u00a0demanda \u00a0muestra con nitidez c\u00f3mo el actor, en procura de darle consistencia al \u00a0ataque, \u00a0entremezcla \u00a0argumentos de una y otra \u00edndole, haciendo que el cargo se \u00a0torne \u00a0 antit\u00e9cnico, \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 dif\u00edcil \u00a0lectura, \u00a0pues \u00a0aunque \u00a0ambos \u00a0vicios \u00a0pueden\u00a0 \u00a0terminar \u00a0comprometiendo \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0su \u00a0origen \u00a0y \u00a0esencialidad \u00a0son \u00a0distintos: \u00a0Mientras \u00a0el \u00a0primero \u00a0es imputable al abogado, y \u00a0presupone \u00a0necesariamente \u00a0demostrar \u00a0inactividad en el ejercicio de la gesti\u00f3n \u00a0encomendada \u00a0durante \u00a0el \u00a0proceso, o un estadio importante del mismo; el segundo \u00a0es \u00a0atribuible \u00a0al \u00a0\u00f3rgano \u00a0judicial, \u00a0e \u00a0implica \u00a0demostrar que la defensa fue \u00a0sorprendida con decisiones que no se le comunicaron oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0resulta \u00a0clara \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n que el \u00a0casacionista \u00a0propone \u00a0a \u00a0la Corte de decretar la nulidad de lo actuado a partir \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n inclusive, por err\u00f3nea calificaci\u00f3n del hecho \u00a0punible, \u00a0puesto \u00a0que no se advierte qu\u00e9 relaci\u00f3n pueda existir entre el cargo \u00a0planteado \u00a0(ausencia de defensa t\u00e9cnica y\/o violaci\u00f3n del mandato contenido en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0190 \u00a0del estatuto procesal penal), y la tipificaci\u00f3n que el ente \u00a0acusador \u00a0dio \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos; ni de qu\u00e9 manera un error in procedendo, como el \u00a0denunciado, \u00a0podr\u00eda \u00a0tener la virtualidad de propiciar de suyo la variaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 acusaci\u00f3n. \u00a0 Esto \u00a0hace \u00a0que \u00a0la \u00a0censura, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0confusa, \u00a0resulte \u00a0incoherente, \u00a0por \u00a0total \u00a0ausencia de correspondencia l\u00f3gico jur\u00eddica entre su \u00a0enunciado, el desarrollo y la conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Al margen de estas inconsistencias t\u00e9cnicas, \u00a0que \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0sutilmente \u00a0procura \u00a0enmendar \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto con el fin de \u00a0revestir \u00a0la demanda de\u00a0 idoneidad formal y sustancial, el cargo, en cuanto \u00a0dice \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la ausencia de defensa t\u00e9cnica por abandono de los deberes \u00a0de \u00a0asistencia \u00a0en \u00a0la \u00a0gesti\u00f3n encomendada a la abogada, deviene indemostrado. \u00a0Dos \u00a0razones sustentan esta conclusi\u00f3n: (1) no aparece claro que la inactividad \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0sea \u00a0producto \u00a0del \u00a0abandono \u00a0de \u00a0la gesti\u00f3n, como lo postulan \u00a0demandante \u00a0y \u00a0Delegada; \u00a0y \u00a0(2), \u00a0no se advierte que el vicio, de admitirse que \u00a0existi\u00f3, \u00a0 hubiese \u00a0efectivamente \u00a0incidido \u00a0en \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0con \u00a0repercusiones en la decisi\u00f3n de condena.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un sistema de nulidades, ha sido dicho por la \u00a0Corte, \u00a0no \u00a0puede \u00a0edificarse sobre la base de la simple constataci\u00f3n del hecho \u00a0que \u00a0configura \u00a0el supuesto vicio, con prescindencia de sus efectos en perjuicio \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales que est\u00e1n involucrados, como el debido proceso y \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0entonces \u00a0ser\u00eda \u00a0darle \u00a0prevalencia \u00a0a \u00a0la forma sobre la \u00a0sustancia, \u00a0contrariando \u00a0el querer del constituyente, expresado en el art\u00edculo \u00a0228 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta, que no se refiere exclusivamente, como una desatenta lectura \u00a0podr\u00eda \u00a0sugerirlo, \u00a0a \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0las \u00a0normas. \u00a0Adem\u00e1s, porque un tal \u00a0entendimiento \u00a0tambi\u00e9n \u00a0desconocer\u00eda \u00a0los \u00a0claros \u00a0principios \u00a0que orientan la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0las \u00a0nulidades, \u00a0previstos \u00a0en el art\u00edculo 308 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 1991, que reproduce, con algunas modificaciones, el 310 \u00a0del \u00a0 actual \u00a0 estatuto, \u00a0 y \u00a0 dentro \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0como \u00a0esencia \u00a0\u00ednsita, \u00a0algo \u00a0incontrovertible: \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0aludir \u00a0a una irregularidad: es \u00a0 \u00a0 \u00a0imprescindible \u00a0 \u00a0 demostrar \u00a0qu\u00e9 \u00a0beneficio o ventaja obtendr\u00eda el sujeto impugnante \u00a0con \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0y \u00a0posterior \u00a0recomposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o el \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0explicado \u00a0que \u00a0la exigencia de \u00a0probar \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n existente entre la inactividad del defensor y la ofensa al \u00a0derecho, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0una \u00a0diferente \u00a0gesti\u00f3n hubiese podido conducir a un \u00a0resultado \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0para el procesado, no restringe el sentido y alcance \u00a0de \u00a0la defensa t\u00e9cnica, sino que tal es la obvia consecuencia que se deriva del \u00a0numeral \u00a02\u00ba \u00a0de \u00a0las disposiciones procesales acabadas de citar, seg\u00fan el cual \u00a0\u201cquien \u00a0alegue \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0debe \u00a0demostrar \u00a0que la \u00a0irregularidad \u00a0 sustancial \u00a0afecta \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0o \u00a0desconoce \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0el juzgamiento\u201d \u00a0(Cfr. Casaci\u00f3n de 12 de febrero del 2002, Magistrados \u00a0ponentes Drs. P\u00e9rez Pinz\u00f3n y Pinilla Pinilla). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0analizado el cargo principal se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0abogada que represent\u00f3 al procesado \u00a0durante \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0solo intervino en la indagatoria, y la \u00a0recepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los testimonios de Ana Josefa Sierra de \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0 (mam\u00e1 \u00a0 del \u00a0 indagado), \u00a0y \u00a0Oscar \u00a0Leonardo \u00a0Ar\u00e9valo Sierra (hermano), \u00a0diligencias \u00a0todas \u00a0que \u00a0fueron practicadas en la misma fecha (el 26 de julio de \u00a01995). \u00a0Esto \u00a0no \u00a0admite discusiones. Es evidente que desde entonces, hasta el 3 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01997, \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0reemplazada \u00a0por \u00a0el abogado de oficio que se \u00a0notific\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0en \u00a0acatamiento de la \u00a0nulidad \u00a0decretada \u00a0por \u00a0el juez de conocimiento, no aparece interviniendo en el \u00a0proceso \u00a0(fls.115 \u00a0vuelto, \u00a0123, \u00a0125\/1), \u00a0aunque debe\u00a0 aclararse que d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0solicit\u00f3 \u00a0copias \u00a0del \u00a0expediente, que le fueron \u00a0decretadas \u00a0 por \u00a0 auto \u00a0 de \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 del \u00a0 mismo \u00a0 a\u00f1o \u00a0(fls.50 \u00a0y \u00a0vuelto\/1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0circunstancia \u00a0(inactividad \u00a0durante \u00a0dos \u00a0a\u00f1os), \u00a0casacionista \u00a0y \u00a0Delegada \u00a0arguyen \u00a0que tan \u00a0prolongada \u00a0ausencia \u00a0no puede ser entendida como estrategia defensiva, y que en \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de abandono de la gesti\u00f3n, que debe ser \u00a0sancionado \u00a0con \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso. La Corte no lo cree as\u00ed, pues si se \u00a0confronta \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0f\u00e1ctica \u00a0planteada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa con las pruebas \u00a0practicadas \u00a0hasta entonces, y el contenido de las decisiones tomadas durante la \u00a0fase \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0la \u00a0inactividad, como estrategia \u00a0defensiva, \u00a0era \u00a0una opci\u00f3n razonable, que no puede ser descartada con apoyo en \u00a0apreciaciones subjetivas, como se hace por los peticionarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0para \u00a0la fecha en la cual la \u00a0abogada \u00a0deja de actuar en el proceso, ya hab\u00edan sido recibidos los testimonios \u00a0de \u00a0las personas que de acuerdo con las versiones del denunciante y el sindicado \u00a0habr\u00edan \u00a0podido \u00a0tener \u00a0conocimiento \u00a0inmediato \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos : Ana \u00a0Isabel \u00a0D\u00edaz \u00a0de \u00a0Ruiz \u00a0(hermana del \u00a0denunciante. \u00a0 Fls.20\/1), \u00a0 Juan \u00a0Carlos \u00a0Ruiz \u00a0D\u00edaz \u00a0(sobrino \u00a0del \u00a0denunciante. \u00a0Fls.22\/1), \u00a0Ana \u00a0Josefa \u00a0Sierra \u00a0de Ar\u00e9valo (madre del \u00a0sindicado. \u00a0Fls.45\/1), y Oscar Leonardo Ar\u00e9valo Sierra \u00a0(hermano \u00a0del \u00a0sindicado. \u00a0Fls.48\/1); \u00a0y \u00a0hab\u00edan sido \u00a0aportados \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0y \u00a0la \u00a0historia cl\u00ednica del denunciante \u00a0(fls.14\/1 y 29\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la actividad probatoria, frente \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0y \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0f\u00e1ctica presentada por la \u00a0defensa, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0lo \u00a0sustancial \u00a0agotada, \u00a0por \u00a0lo que solo restaba \u00a0esperar \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda tomara las decisiones correspondientes, como lo hizo \u00a0la \u00a0abogada. \u00a0Y \u00a0no por haber dejado de impugnar la medida de aseguramiento y la \u00a0primera \u00a0calificaci\u00f3n del m\u00e9rito probatorio del sumario, o no haber presentado \u00a0alegatos \u00a0precalificatorios, \u00a0puede \u00a0afirmarse que abandon\u00f3 la gesti\u00f3n, porque \u00a0dados \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0favorables en que fue resuelta la situaci\u00f3n jur\u00eddica, y \u00a0calificado \u00a0el m\u00e9rito probatorio del sumario, resultaba comprensible que optara \u00a0por \u00a0guardar silencio, dejando en manos del Estado el impulso del proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de esto, es decir, que la inactividad \u00a0vista \u00a0encuentra explicaci\u00f3n racional\u00a0 en las circunstancias que vienen de \u00a0ser \u00a0precisadas, \u00a0y \u00a0que \u00a0esto, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solo, impide descartar la tesis de la \u00a0estrategia \u00a0defensiva que los Juzgadores\u00a0 sostuvieron en las instancias, el \u00a0cargo \u00a0resulta \u00a0incompleto, \u00a0porque el demandante no demuestra de qu\u00e9 manera la \u00a0referida \u00a0inactividad \u00a0repercuti\u00f3 \u00a0negativamente en el ejercicio del derecho de \u00a0defensa, \u00a0ni c\u00f3mo trascendi\u00f3 en la decisi\u00f3n de condena. Y si oficiosamente se \u00a0examina \u00a0el punto, se concluye que ninguna situaci\u00f3n de afectaci\u00f3n del derecho \u00a0pudo \u00a0haberse \u00a0presentado \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0analizado, \u00a0de \u00a0aceptarse \u00a0que el vicio \u00a0existi\u00f3. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal se \u00a0establece \u00a0que \u00a0durante \u00a0el tiempo transcurrido entre la ultima actuaci\u00f3n de la \u00a0abogada \u00a0(solicitud \u00a0de \u00a0copias), y la clausura del ciclo investigativo, solo se \u00a0aportaron \u00a0dos \u00a0pruebas \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la investigaci\u00f3n: el reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0definitivo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0(fls.51\/1), \u00a0donde \u00a0se confirma la \u00a0incapacidad \u00a0m\u00e9dico legal de diez d\u00edas y se dictamina como secuela \u201ccicatriz \u00a0en \u00a0rostro \u00a0que \u00a0afecta \u00a0la \u00a0est\u00e9tica \u00a0facial \u00a0de car\u00e1cter permanente\u201d; y un \u00a0certificado \u00a0del Ministerio de Defensa Nacional, donde se informa que en archivo \u00a0nacional \u00a0no \u00a0aparecen \u00a0armas \u00a0registradas \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de LUIS ALEJANDRO AREVALO \u00a0SIERRA (fls.80\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0quiere decir que durante la inactividad \u00a0defensiva \u00a0no \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0actividad probatoria importante que hubiese podido \u00a0incidir \u00a0de \u00a0manera \u00a0sustancial \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n de condena, y que ameritara la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa en procura de su neutralizaci\u00f3n. Tampoco dejaron \u00a0de \u00a0practicarse \u00a0pruebas \u00a0importantes \u00a0que hubiesen podido variar el sentido del \u00a0fallo, \u00a0como lo sostienen el casacionista y la Delegada, porque las que surg\u00edan \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad \u00a0hasta \u00a0entonces \u00a0conocida, ya hab\u00edan sido aportadas. Y no puede \u00a0pretenderse \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0se \u00a0practicaran \u00a0las que lo fueron en el \u00a0juicio, \u00a0porque \u00a0su \u00a0recaudo \u00a0solo \u00a0resultaba pertinente frente a rectificaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica propuesta por la nueva defensa.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta adicionalmente el casacionista, con \u00a0el \u00a0eco \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0los Juzgadores transgredieron \u00a0repetidamente \u00a0el contenido del art\u00edculo 190 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0(modificado por el 29 de la ley 81 de 1993), porque en lugar de librar \u00a0comunicaciones \u00a0telegr\u00e1ficas \u00a0a \u00a0la \u00a0abogada para que concurriera a notificarse \u00a0personalmente \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones tomadas, optaron por hacerle entrega de ellas \u00a0al \u00a0procesado \u00a0para que la informara, en raz\u00f3n a que no contaban con direcci\u00f3n \u00a0registrada \u00a0en el expediente, y que esto contribuy\u00f3 a la violaci\u00f3n del derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con este ataque, la Corte har\u00e1 dos precisiones, en \u00a0orden mostrar su inidoneidad sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1) En virtud del principio de instrumentalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0formas, \u00a0lo \u00a0importante no es que el\u00a0 acto procesal se ajuste a la \u00a0forma \u00a0preestablecida en la ley, sino que cumpla la finalidad para el cual est\u00e1 \u00a0destinado. \u00a0Y \u00a0tan v\u00e1lida y eficaz pod\u00eda resultar la citaci\u00f3n de la defensora \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0telegrama, como mediante nota escrita entregada personalmente al \u00a0procesado \u00a0 (art\u00edculos \u00a0163 \u00a0y \u00a0308.1 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0entonces \u00a0vigente), \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0algunas \u00a0decisiones en el presente caso, sin que \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0Sierra manifestara \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0hacerlo, o expresara que la abogada a la cual se dirig\u00eda \u00a0la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0no \u00a0era \u00a0ya su defensora (fls.84\/1 y 98\/1). Solo mucho tiempo \u00a0despu\u00e9s, \u00a0cuando \u00a0es \u00a0capturado \u00a0y notificado personalmente del contenido de la \u00a0nueva \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n (acto que se cumpli\u00f3 el 4 de junio de 1997), \u00a0es \u00a0que hace la manifestaci\u00f3n en el sentido de que \u201char\u00eda lo posible para la \u00a0localizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 abogada\u201d \u00a0 (fls.129), \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 alude \u00a0 la \u00a0Delegada.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2) El cumplimiento del mandato contenido en el \u00a0art\u00edculo \u00a0190 del estatuto procesal penal (modificado por el 25 de la ley 81 de \u00a01993), \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0librar \u00a0citaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0a los sujetos \u00a0procesales \u00a0para \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales, solo tiene \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0la \u00a0ley \u00a0establece \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0como forma \u00a0prioritaria \u00a0de \u00a0enteramiento \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0se \u00a0hace necesario que los \u00a0sujetos \u00a0comparezcan para tales efectos, no cuando se trata de providencias que, \u00a0por \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ley, pueden ser notificadas por estado o por edicto \u00a0(Cfr. \u00a0Auto \u00a0de \u00a025 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del \u00a02001, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente Dr.\u00a0 G\u00f3mez \u00a0Gallego;\u00a0 \u00a0y \u00a0casaci\u00f3n de 30 de noviembre del 2001, Magistrado Ponente Dr. \u00a0Arboleda Ripoll, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, finalmente, que la Corte no advierte \u00a0irregularidad \u00a0alguna \u00a0en \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n \u00a0actualmente \u00a0vigente, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sugiere \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el casacionista. Revisada la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0constata \u00a0que \u00a0la \u00a0providencia fue dictada el 9 de mayo de 1997 \u00a0(fls.106\/1), \u00a0y \u00a0que \u00a0ante \u00a0la \u00a0dificultad \u00a0de \u00a0localizar \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0y por \u00a0intermedio \u00a0suyo \u00a0a la abogada (fls.116 y 118, 119\/1), la Fiscal\u00eda, con arreglo \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 440 ejusdem (modificado por el 59 de la ley 81 \u00a0de \u00a01993), \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a designarle un defensor de oficio, quien se notific\u00f3 de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente (fls.115 vuelto y 125\/1). En la misma \u00a0fecha \u00a0fue \u00a0capturado y notificado el procesado (fls.126\/1 y 129\/1), quedando de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0debidamente notificada (art\u00edculo 440 del estatuto procesal penal, \u00a0modificado por el 59 de la ley 81 de 1993). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de la Delegada, referida a que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0omiti\u00f3 \u00a0reconocer \u00a0oportunamente \u00a0personer\u00eda \u00a0al nuevo defensor \u00a0designado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0que esto le impidi\u00f3 hacer pronunciamiento en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la\u00a0 \u00a0nueva calificaci\u00f3n jur\u00eddica del sumario, carece igualmente \u00a0de \u00a0sentido.\u00a0 \u00a0De acuerdo con lo dispuesto en el art\u00edculo 142 ejusdem (132 \u00a0del \u00a0actual), \u00a0el \u00a0defensor \u00a0nombrado \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0puede actuar desde el \u00a0momento \u00a0mismo de la presentaci\u00f3n del respectivo poder, sin necesidad de previo \u00a0reconocimiento. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0si el nuevo defensor no intervino desde el d\u00eda de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0personal del poder (junio 10 de 1997, Fls. 132\/1), no fue por \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0cargo, \u00a0adem\u00e1s de confuso, se advierte \u00a0indemostrado, \u00a0pues \u00a0el casacionista, como lo sostiene el Procurador Delegada en \u00a0su \u00a0concepto,\u00a0 \u00a0inicia \u00a0planteando \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0 derivado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 \u201ctergiversaci\u00f3n\u201d \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 Ana \u00a0 Josefa \u00a0Sierra \u00a0de \u00a0Ar\u00e9valo \u00a0(madre del sindicado), Manuel \u00a0Alfredo \u00a0Ruiz \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Iv\u00e1n \u00a0de Jes\u00fas Osorio Osorio, Alex Javier Mantilla \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0Blanca \u00a0Cecilia \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Pinz\u00f3n y Gloria Esperanza D\u00edaz S\u00e1nchez, \u00a0pero \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo no indica de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0oper\u00f3 \u00a0su distorsi\u00f3n, y aunque pareciera tambi\u00e9n insinuar un error de \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, tampoco se \u00a0esfuerza en demostrar su existencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0ha sido insistente en sostener que \u00a0cuando \u00a0se plantea en casaci\u00f3n error de hecho por falso juicio de identidad, es \u00a0carga \u00a0del\u00a0 \u00a0demandante \u00a0demostrar \u00a0que los juzgadores hicieron una lectura \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0decir \u00a0lo que materialmente no dice; y \u00a0cuando \u00a0lo invocado es un error de hecho por desconocimiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del m\u00e9rito de las pruebas (llamado hoy, de \u00a0raciocinio), \u00a0debe \u00a0acreditar que la realizada por ellos resulta manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0los \u00a0principios de la l\u00f3gica, las reglas de la experiencia, o los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0e indicar los efectos del yerro en la decisi\u00f3n de \u00a0condena.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna de estas dos situaciones es demostrada \u00a0por \u00a0el actor. Sus alegaciones, como advierte la Delegada, se circunscriben a la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de que la Corte acepte el contenido de las declaraciones que sirven \u00a0de \u00a0sustrato a la hip\u00f3tesis f\u00e1ctica planteada por la defensa en el juicio, sin \u00a0demostrar \u00a0error \u00a0alguno en el an\u00e1lisis que los juzgadores hicieron de ellas, y \u00a0del \u00a0resto de la prueba incorporada al proceso. Simplemente porque considera que \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0valorativas \u00a0son \u00a0de \u00a0mayor \u00a0calado, \u00a0y mejor caletre.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis que los juzgadores hicieron \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0probatorio\u00a0 \u00a0dejaron expresadas con claridad las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0acog\u00edan \u00a0la \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, y desestimaban el \u00a0contenido \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0 que \u00a0el \u00a0actor \u00a0afirma \u00a0distorsionados \u00a0y\/o \u00a0indebidamente \u00a0valorados \u00a0en su m\u00e9rito. Primero hicieron alusi\u00f3n a la denuncia \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas que daban consistencia a su contenido, y despu\u00e9s estudiaron uno \u00a0a \u00a0uno \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0aportados \u00a0en \u00a0el juicio, indicando, en cada caso, las \u00a0razones \u00a0 por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0desatend\u00edan \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 Ana \u00a0 \u00a0Josefa \u00a0 \u00a0Sierra \u00a0 \u00a0de \u00a0Ar\u00e9valo, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0se hizo especial \u00e9nfasis en \u00a0las \u00a0modificaciones \u00a0radicales \u00a0que \u00a0introdujeron \u00a0en \u00a0el juicio a sus versiones \u00a0iniciales, \u00a0 y \u00a0sus \u00a0inconsistencias \u00a0intr\u00ednsecas; \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0Manuel \u00a0Alfredo \u00a0Ruiz \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Iv\u00e1n \u00a0de Jes\u00fas Osorio Osorio y \u00a0Javier \u00a0Mantilla S\u00e1nchez, en su condici\u00f3n de testigos \u00a0advenedizos, \u00a0y \u00a0la \u00a0fragilidad \u00a0de \u00a0sus dichos; y en relaci\u00f3n con Blanca \u00a0Cecilia \u00a0S\u00e1nchez Pinz\u00f3n y Gloria Esperanza D\u00edaz S\u00e1nchez, \u00a0en \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0ser testigos indirectos (de \u00a0o\u00eddas), \u00a0 y \u00a0 aparecer \u00a0 sus \u00a0 afirmaciones \u00a0descartadas \u00a0por \u00a0otros \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0 razonamientos, \u00a0como \u00a0lo \u00a0anota \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0responden \u00a0a \u00a0una \u00a0an\u00e1lisis objetivo y \u00a0articulado \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0probatorio, \u00a0y \u00a0se \u00a0fundan \u00a0en \u00a0aspectos \u00a0que resulta \u00a0imperioso \u00a0atender \u00a0en \u00a0todo proceso de apreciaci\u00f3n racional del m\u00e9rito de las \u00a0pruebas. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0y \u00a0porque \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0goza de autonom\u00eda en dicha labor, \u00a0siendo \u00a0 sus \u00a0 conclusiones \u00a0 solo \u00a0 susceptibles \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0atacadas \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0cuando \u00a0desconocen \u00a0de \u00a0manera \u00a0manifiesta \u00a0la reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(situaci\u00f3n que como se dej\u00f3 visto, el casacionista no demuestra), es \u00a0que \u00a0el cargo, en los t\u00e9rminos que ha sido propuesto, carece de total vocaci\u00f3n \u00a0de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye \u00a0complementariamente el demandante que \u00a0los \u00a0juzgadores \u201cvaloraron mal el alcance\u201d del dictamen m\u00e9dico legal (donde \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0herida \u00a0presentaba \u00a0\u201crestos \u00a0oscuros\u201d \u00a0compatibles \u00a0con \u00a0\u201ctatuaje \u00a0por \u00a0quemaduras\u201d), \u00a0al sostener que provino de un arma de fuego de \u00a0carga \u00a0\u00fanica, \u00a0y \u00a0que esto los llev\u00f3 a restarle credibilidad a los testimonios \u00a0que \u00a0ubican en la escena de los hechos un arma de carga m\u00faltiple, excluyendo al \u00a0procesado como autor de los disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto. Si son confrontadas las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0los fallos de instancia con el contenido de la prueba pericial \u00a0(fls.29\/1), \u00a0se \u00a0establece \u00a0no \u00a0solo \u00a0que \u00a0guarda \u00a0total \u00a0correspondencia con su \u00a0contenido \u00a0(situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0descarta la configuraci\u00f3n de un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad), sino con la lectura y explicaci\u00f3n que de su texto \u00a0hizo \u00a0el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista Werner Gerardo Diel Garc\u00eda en la audiencia (fls.290, \u00a0291 \u00a0y \u00a0292\/1), cuyo contenido el casacionista pretende que la Corte desconozca, \u00a0solo \u00a0porque \u00a0no \u00a0coinciden \u00a0con \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos plante\u00f3 la \u00a0defensa.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, \u00a0adicionalmente, \u00a0que \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal no fue el \u00fanico elemento de prueba que los juzgadores tomaron en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0rechazar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0presentada por los testigos en la fase del \u00a0juicio, \u00a0y \u00a0ordenar expedir copias para investigar penalmente su conducta por un \u00a0posible \u00a0delito \u00a0contra la administraci\u00f3n de justicia. Tambi\u00e9n lo fueron\u00a0 \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aportadas \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0de la instrucci\u00f3n, de donde concluyeron, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0estudio \u00a0serio \u00a0y \u00a0racional de su contenido, que los hechos se \u00a0presentaron \u00a0 en \u00a0la \u00a0forma \u00a0inicialmente \u00a0relatada \u00a0por \u00a0el \u00a0denunciante.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0desestima \u00a0la \u00a0censura.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad \u00a0 estudiar\u00e1 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0legislativo, si hubiere lugar a ello \u00a0(art\u00edculo 79.7 del nuevo estatuto procesal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el concepto del Procurador Tercero \u00a0Delegado, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0 origen. \u00a0CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 E. \u00a0CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ\u00a0 \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 Nu\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 15173 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 58 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5694"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5694\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}