{"id":5651,"date":"2023-09-08T16:23:39","date_gmt":"2023-09-08T16:23:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1487221-02-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:39","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:39","slug":"1487221-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1487221-02-02\/","title":{"rendered":"14872(21-02-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14872 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Eduardo \u00a0 \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 24 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., veintiuno (21) de febrero de dos \u00a0mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistos: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0TOMAS AQUINO FERNANDEZ FERNANDEZ \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de marzo 26 de 1998, mediante la cual el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 12 a\u00f1os de prisi\u00f3n al \u00a0hallarlo \u00a0autor responsable de doble homicidio simple en estado de ira e intenso \u00a0dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos y actuaci\u00f3n procesal: \u00a0<\/p>\n<p>El 1\u00ba de septiembre de 1995 ten\u00eda lugar una \u00a0fiesta \u00a0de \u00a0cumplea\u00f1os \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia de la se\u00f1ora NADINE MIRANDA RIQUET, \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la calle 58 #45-44 de Barranquilla.\u00a0 Sorpresivamente, hacia la \u00a0media \u00a0noche, \u00a0hizo \u00a0su \u00a0aparici\u00f3n \u00a0TOMAS \u00a0FERNANDEZ \u00a0FERNANDEZ \u00a0y de inmediato \u00a0agredi\u00f3 \u00a0con \u00a0un \u00a0cuchillo \u00a0que \u00a0llevaba \u00a0consigo \u00a0a \u00a0ALBERTO \u00a0MARIO BETANCOURT \u00a0PUCCINI, \u00a0amante \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0DELMA GOENAGA RODRIGUEZ, quien \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0y \u00a0result\u00f3 \u00a0igualmente \u00a0v\u00edctima \u00a0del \u00a0ataque.\u00a0 \u00a0Los \u00a0lesionados \u00a0fallecieron \u00a0momentos \u00a0despu\u00e9s \u00a0en \u00a0los centros \u00a0asistenciales a los cuales fueron trasladados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDEZ FERNANDEZ fue vinculado al proceso a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 indagatoria.\u00a0 \u00a0Se \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0el \u00a012 \u00a0de \u00a0septiembre de 1995 (fl. 78 c. #1) y el 27 de \u00a0diciembre \u00a0siguiente \u00a0fue \u00a0acusado \u00a0por \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0homicidio simple \u201cen \u00a0circunstancias \u00a0de atenuaci\u00f3n punitiva de ira e intenso dolor \u2026con reducci\u00f3n \u00a0de \u00a0pena por confesi\u00f3n y entrega voluntaria a las autoridades\u201d (fl.195 c #1). \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el 9 de febrero de 1996, fecha en la cual \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0firme \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la cual se \u00a0declararon \u00a0desiertos \u00a0los recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n interpuestos por \u00a0el \u00a0apoderado de la parte civil en contra de la resoluci\u00f3n acusatoria. (fl. 218 \u00a0c. #1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0tramit\u00f3 \u00a0el \u00a0juicio y el 13 de agosto de \u00a01997 \u00a0el \u00a0Juzgado 3\u00ba Penal del Circuito de Barranquilla dict\u00f3 sentencia.\u00a0 \u00a0Decidi\u00f3 \u00a0condenar \u00a0al \u00a0procesado por los delitos de la acusaci\u00f3n a 10 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0previo \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0autorizada \u00a0 por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991.\u00a0 \u00a0Por \u00a0igual lapso fue condenado a la pena accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y, \u00a0por \u00faltimo, se le impuso pagar 5.000 \u00a0gramos \u00a0 oro \u00a0 por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0y \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0fue apelado por el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0decidi\u00f3 el recurso a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0recurrida en casaci\u00f3n.\u00a0 Consider\u00f3 de oficio \u00a0improcedente \u00a0la \u00a0concesi\u00f3n de la rebaja de pena por confesi\u00f3n y en ese \u00fanico \u00a0sentido \u00a0modific\u00f3 la sentencia de primera instancia, imponi\u00e9ndole al procesado \u00a012 a\u00f1os de prisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda: \u00a0<\/p>\n<p>Consta \u00a0de \u00a0tres \u00a0cargos y a continuaci\u00f3n se \u00a0sintetizan en el mismo orden en el cual se encuentran formulados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0que \u00a0se \u00a0viol\u00f3 \u00a0la ley \u00a0sustancial \u00a0\u201cpor \u00a0error en la apreciaci\u00f3n de determinada prueba\u201d expresa el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0su \u00a0representado se entreg\u00f3 luego de los cr\u00edmenes y confes\u00f3 su \u00a0autor\u00eda.\u00a0 \u00a0En ning\u00fan momento, entonces, hubo captura en flagrancia.\u00a0 \u00a0Fue \u00a0a \u00a0la Cl\u00ednica El Prado, se enter\u00f3 del deceso de su mujer, le cont\u00f3 a los \u00a0polic\u00edas \u00a0que \u00a0all\u00ed se encontraban que \u00e9l era el autor y \u00e9stos procedieron a \u00a0retenerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0abogado \u00a0a \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0seg\u00fan \u00a0el art\u00edculo 370 de C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991 y \u00a0concluye \u00a0 que \u00a0 el \u00a0entendimiento \u00a0del \u00a0concepto \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0es \u00a0equivocado.\u00a0 \u00a0Simplemente porque ninguna de las hip\u00f3tesis de la norma tuvo \u00a0lugar \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso.\u00a0 \u00a0Pide, \u00a0como \u00a0consecuencia, \u00a0que se case la \u00a0sentencia \u00a0y se le reconozca al sindicado la rebaja de pena por confesi\u00f3n tal y \u00a0como lo hab\u00eda hecho el Juez de 1\u00aa Instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0 \u00a0apoyado \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 2\u00aa \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0En la acusaci\u00f3n la Fiscal\u00eda -dice el censor-le reconoci\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0\u201clos \u00a0atenuantes de la ira e intenso dolor y su conducta de entrega \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades y confesi\u00f3n del hecho punible\u201d.\u00a0 El fallo de primera \u00a0instancia \u00a0 admiti\u00f3 \u00a0 dichas \u00a0circunstancias, \u00a0pero \u00a0no \u00a0el \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0\u201clos \u00a0elementos \u00a0componentes \u00a0de \u00a0la acusaci\u00f3n dejando inerme al \u00a0procesado \u00a0con \u00a0un \u00a0agravante \u00a0punitivo, \u00a0que \u00a0quiebra \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la norma \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0aunque \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0facultad de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0y \u00a0agravar \u00a0en \u00a0un \u00a0momento \u00a0dado la suerte del sujeto activo, sin la \u00a0restricci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la reformatio in pejus por ser el \u00a0recurrente \u00a0distinto \u00a0al \u00a0procesado \u00a0o \u00a0su defensor, no menos es cierto que esos \u00a0agravantes \u00a0se \u00a0tendr\u00edan \u00a0que haber dado por otros factores distintos a los que \u00a0est\u00e1n \u00a0fortificados en la acusaci\u00f3n que es la base del juzgamiento y es lo que \u00a0el legislador ha querido proteger\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de nulidad. Dice el defensor que desde el \u00a0primer \u00a0momento \u00a0FERNANDEZ \u00a0FERNANDEZ \u00a0\u201cdio \u00a0muestras \u00a0irrefutables \u00a0de que se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0circunstancias \u00a0s\u00edquicas deterioradas que le imped\u00edan coordinar y \u00a0dirigir \u00a0su \u00a0voluntad\u201d.\u00a0 \u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0abogado \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de su \u00a0representado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0podr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corresponder \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 \u00a0 demencia \u00a0\u201cHERBEFRENOCATATONICA\u201d\u00a0 \u00a0de car\u00e1cter temporal, producida por el fuerte \u00a0impacto de ver a su compa\u00f1era \u201cen los brazos de otro\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0luego \u00a0que era deber de la Fiscal\u00eda \u00a0someterlo \u00a0de \u00a0inmediato \u00a0a un examen siqui\u00e1trico para establecer su condici\u00f3n \u00a0metal.\u00a0 \u00a0Pero s\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s sucedi\u00f3 y el dictamen obtenido \u201cnos \u00a0deja \u00a0entrever \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0persiste esa alteraci\u00f3n sicol\u00f3gica aunque con menos \u00a0incidencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De tal forma, concluye el abogado sin m\u00e1s, se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0tener al procesado como inimputable en virtud de un trastorno mental \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0transitorio. \u00a0Y \u00a0concluye:\u00a0 \u00a0\u201cTanto \u00a0la acusaci\u00f3n como la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0y \u00a0la \u00a0misma \u00a0sentencia censurada en casaci\u00f3n han \u00a0reconocido \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0s\u00edquica de mi defendido que pone de manifiesto \u00a0la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional \u00a0por \u00a0inobservancia \u00a0de \u00a0la \u00a0plenitud \u00a0de las formas del \u00a0juicio \u00a0 dado \u00a0 que \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 FERNANDEZ \u00a0FERNANDEZ \u00a0le \u00a0era \u00a0viable \u00a0imperativamente su exclusi\u00f3n punitiva\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto de la Procuradora 1\u00ba Delegada en lo \u00a0Penal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo (de nulidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se refiri\u00f3 en primer lugar a \u00e9sta censura la \u00a0Delegada, \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0del principio de prioridad.\u00a0 Y advierte que no \u00a0debe prosperar.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0forma \u00a0impropia \u00a0el \u00a0censor \u00a0formula \u00a0y \u00a0desarrolla \u00a0un \u00a0supuesto error in iudicando dentro del marco de un posible error \u00a0in \u00a0procedendo.\u00a0 \u00a0Aspira \u00a0a demostrar la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a031 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0a \u00a0partir de una premisa falsa consistente en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0en el proceso se le reconoci\u00f3 al sindicado haber actuado \u201cbajo \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0una \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0s\u00edquica temporal o transitoria\u201d, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0desde \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n se admiti\u00f3 que obr\u00f3 bajo el \u00a0estado \u00a0de ira e intenso dolor y no de enajenaci\u00f3n mental.\u00a0 Adicionalmente \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0una posible violaci\u00f3n del derecho de defensa originada en la no \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0examen \u00a0siqui\u00e1trico al procesado y acto seguido reconoce que la \u00a0prueba se llev\u00f3 a cabo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0dejaran \u00a0de \u00a0lado \u00a0los \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0de \u00a0la censura -agrega la Procuradora-tambi\u00e9n habr\u00eda que desestimar \u00a0el \u00a0cargo.\u00a0 Simplemente porque el estudio sicol\u00f3gico &#8211; siqui\u00e1trico que se \u00a0le \u00a0practic\u00f3 \u00a0a \u00a0TOMAS \u00a0FERNANDEZ \u00a0dio \u00a0como \u00a0resultado \u00a0que el mismo actu\u00f3 en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0imputabilidad \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0era \u00a0merecedor \u00a0de sanci\u00f3n \u00a0penal.\u00a0 \u00a0El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0peritazgo \u00a0haya \u00a0tenido ocurrencia un a\u00f1o \u00a0despu\u00e9s \u00a0de los hechos, de otra parte, no incide para nada en la determinaci\u00f3n \u00a0del estado mental del acusado para el momento de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0conclusi\u00f3n, el acusado si sufri\u00f3 una \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0sicol\u00f3gica compatible para el estado de ira e intenso dolor que le \u00a0fue \u00a0reconocido \u00a0por \u00a0los peritos y juzgadores, no con connotaci\u00f3n de trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio, \u00a0que \u00a0califica \u00a0el \u00a0censor, \u00a0quien \u00a0ha \u00a0olvidado \u00a0que dicho \u00a0concepto \u00a0(enajenaci\u00f3n \u00a0mental \u00a0de \u00a0corta \u00a0duraci\u00f3n) \u00a0es un concepto jur\u00eddico \u00a0penal \u00a0y \u00a0no \u00a0meramente \u00a0m\u00e9dico y en este caso, concuerdan ambos conceptos para \u00a0descartar el trastorno mental\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desaciertos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0est\u00e1n \u00a0igualmente \u00a0presentes \u00a0en la presentaci\u00f3n de esta censura.\u00a0 Comienza atribuy\u00e9ndole al \u00a0fallo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0acto seguido aborda un \u00a0problema \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0olvidando \u00a0el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden ser \u00a0fundidos \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0errores apreciaci\u00f3n probatoria y de valoraci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0hecho \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0demuestran, \u00a0anota \u00a0la Delegada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que ha sido reiterada la jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0relativa \u00a0a \u00a0que si el autor material del delito es sorprendido en \u00a0flagrancia, \u00a0aunque no sea capturado en tal situaci\u00f3n, no puede beneficiarse de \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por confesi\u00f3n.\u00a0 Simplemente porque en una hip\u00f3tesis \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0clave \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0es la autoincriminaci\u00f3n del \u00a0procesado \u00a0 sino \u00a0 otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Demostrado \u00a0que \u00a0TOMAS \u00a0FERNANDEZ \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0o \u00a0\u201cevidencia \u00a0procesal\u201d, \u00a0entonces, \u00a0no proced\u00eda la rebaja de pena por confesi\u00f3n.\u00a0 Por ende, aunque \u00a0se \u00a0considere \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley como \u201cun \u00a0error \u00a0de \u00a0texto\u201d, \u00a0las objeciones del casacionista carecen de fundamento y el \u00a0cargo por lo tanto no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Delegada estima que no le asiste raz\u00f3n al \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0su propuesta de incongruencia entre la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la sentencia.\u00a0 En virtud de la apelaci\u00f3n interpuesta por la parte civil \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 adquiri\u00f3 \u00a0competencia \u00a0para \u00a0modificar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte.\u00a0 \u00a0De \u00a0otra, \u00a0era \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0constitucional y legal adecuar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a los par\u00e1metros jur\u00eddicos pertinentes, como en efecto lo hizo ante \u00a0la \u00a0existencia de la situaci\u00f3n de flagrancia que imped\u00eda la rebaja de pena por \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el censor incurri\u00f3 en un error \u00a0t\u00e9cnico \u00a0al \u00a0no \u00a0admitir el an\u00e1lisis probatorio hecho por el juzgador, lo cual \u00a0constituye \u00a0un \u00a0presupuesto\u00a0 \u00a0cuando el cargo en casaci\u00f3n es formulado con \u00a0fundamento el la causal 2\u00aa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0es, \u00a0en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0case \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0materia \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consideraciones de la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud del principio de prioridad la Sala \u00a0se \u00a0referir\u00e1 \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0al cargo nulidad y luego a los restantes en el \u00a0orden \u00a0planteado \u00a0por \u00a0el demandante, aunque desde ya adelanta que ninguno est\u00e1 \u00a0llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre el tercer cargo (de nulidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0presupuesto de la demanda de casaci\u00f3n de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir.\u00a0\u00a0 \u00a0Sobre el tema dijo la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01999, con Ponencia del Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrincipios elementales de procedimiento por \u00a0todos \u00a0conocidos \u00a0ense\u00f1an \u00a0que \u00a0para \u00a0hacer \u00a0uso del derecho de impugnaci\u00f3n se \u00a0requiere \u00a0tener \u00a0inter\u00e9s para ejercerlo, y que esta vocaci\u00f3n viene determinada \u00a0por \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0lesivo de la decisi\u00f3n cuya remoci\u00f3n se persigue, en cuanto \u00a0haya irrogado un perjuicio concreto a la parte impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0ocasiones, \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0suele \u00a0estar \u00a0supeditado \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0exigencias \u00a0adicionales, \u00a0como \u00a0por ejemplo la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0(art.221 \u00a0C.P.P. \u00a0de 1991), o circunscrito a unos \u00a0precisos \u00a0aspectos de la decisi\u00f3n (art. 37B-4 ejusdem, modificado por el 5\u00ba de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de 1993 y 12 de la ley 365 de 1997), pero siempre sobre el supuesto \u00a0de existir un agravio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0entiende, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0cuando \u00a0la decisi\u00f3n no le reporta agravio alguno a la \u00a0parte \u00a0impugnante, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0existiendo, \u00a0no \u00a0se \u00a0cumplen \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0adicionales \u00a0del \u00a0procedimiento; y, se deja de tener, cuando el sujeto agraviado \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0la \u00a0consiente \u00a0con \u00a0el \u00a0silencio. \u00a0Estos \u00a0son \u00a0principios de \u00a0procedimiento \u00a0ampliamente \u00a0reconocidos e impl\u00edcitamente contenidos y operantes \u00a0en\u00a0 nuestro r\u00e9gimen procesal vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0razones \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0legislativa, \u00a0derivadas \u00a0de \u00a0la \u00a0dificultad \u00a0e \u00a0inconveniencia \u00a0de \u00a0poder \u00a0regular con efectos \u00a0excluyentes \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0faltar\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0para recurrir por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0perjuicio, \u00a0el \u00a0ordenamiento jur\u00eddico no contiene una regulaci\u00f3n \u00a0expresa \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0como \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0hace \u00a0cuando \u00a0introduce \u00a0restricciones al \u00a0ejercicio \u00a0del derecho de impugnaci\u00f3n, sino que defiere al funcionario judicial \u00a0la \u00a0facultad de determinarlo en cada caso concreto, de acuerdo con los criterios \u00a0expresados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntender, entonces, que el car\u00e1cter lesivo \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial no constituye presupuesto necesario para acceder al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, o que el silencio de la parte afectada no la priva de \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0intentar \u00a0en \u00a0cualquier \u00a0tiempo su remoci\u00f3n, contrar\u00eda la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0del \u00a0instituto \u00a0de la impugnaci\u00f3n, y por ende de los recursos, \u00a0concebidos \u00a0con el exclusivo prop\u00f3sito de ofrecerle a las partes la oportunidad \u00a0de \u00a0demandar \u00a0la revisi\u00f3n de las resoluciones judiciales que sean lesivas a sus \u00a0intereses, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0perentorios \u00a0t\u00e9rminos que la propia ley establece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0no \u00a0siempre es tarea f\u00e1cil. Si bien es cierto hay casos en los cuales \u00a0la \u00a0naturaleza de la decisi\u00f3n permite al funcionario advertirlo prima facie, en \u00a0otros \u00a0ser\u00e1 \u00a0necesario \u00a0consultar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la impugnaci\u00f3n para darle \u00a0viabilidad \u00a0al \u00a0recurso, \u00a0pues solo de las alegaciones presentadas por el censor \u00a0podr\u00e1 inferirse su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre, \u00a0por \u00a0ejemplo, cuando \u00a0habiendo \u00a0sido \u00a0el procesado absuelto, su defensor decide impugnar la decisi\u00f3n, \u00a0o \u00a0cuando la sentencia condenatoria es recurrida por la parte civil, pues, en el \u00a0primer \u00a0evento, el impugnante deber\u00e1 demostrar que la revisi\u00f3n que persigue no \u00a0busca \u00a0hacer \u00a0m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n de su patrocinado y, en el segundo, que \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0numeraria \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0legales.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCierto \u00a0es que en el ordenamiento procesal \u00a0vigente \u00a0no existe disposici\u00f3n alguna que expresamente establezca esta carga al \u00a0impugnante, \u00a0pero \u00a0no \u00a0por \u00a0ello \u00a0puede afirmarse que no le pertenezca, o que su \u00a0exigencia \u00a0advenga \u00a0contraria \u00a0a \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a084 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0 Nacional. \u00a0Una \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0procesal \u00a0relativa \u00a0a \u00a0las \u00a0impugnaciones, \u00a0y \u00a0un \u00a0adecuado entendimiento de los \u00a0principios \u00a0de procedimiento en que se inspira este derecho, permiten llegar sin \u00a0mayor esfuerzo a tal conclusi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara un int\u00e9rprete desprevenido, es claro \u00a0que \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0es un elemento inherente al instituto de las impugnaciones, y \u00a0como \u00a0tal, \u00a0quien \u00a0pretende ejercerlo debe demostrar su existencia, cuando menos \u00a0en el acto de la sustentaci\u00f3n del recurso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTampoco es literalmente cierto que siempre \u00a0que \u00a0se cuestiona la legalidad formal de la decisi\u00f3n por errores in procedendo, \u00a0existe \u00a0de \u00a0hecho \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir, \u00a0sea \u00a0cual fuere el contenido de la \u00a0pretensi\u00f3n. \u00a0 Para \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por \u00a0vicios \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0considerado \u00a0leg\u00edtimo, \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n irregularmente surtida \u00a0haya \u00a0ocasionado \u00a0un \u00a0perjuicio real, o represente un da\u00f1o potencial a quien lo \u00a0alega, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es el car\u00e1cter p\u00fablico del procedimiento, sino la condici\u00f3n \u00a0de \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0afectado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0legitima \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0As\u00ed, por \u00a0ejemplo, \u00a0quien \u00a0no \u00a0haya \u00a0sido comprometido en su derecho de defensa, carece de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0demandar \u00a0la nulidad del proceso argumentando la vulneraci\u00f3n de \u00a0esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 garant\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otro \u00a0sindicado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon fundamento en los postulados que vienen \u00a0de \u00a0ser \u00a0precisados, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0procesales \u00a0y \u00a0de limitaci\u00f3n funcional del juez de \u00a0segunda \u00a0instancia, entre otros, la Corte ha venido sosteniendo que para acceder \u00a0al \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es indispensable que la parte que lo \u00a0intenta \u00a0haya \u00a0apelado \u00a0en \u00a0oportunidad \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado o, en su \u00a0defecto, \u00a0que \u00a0el \u00a0superior haya examinado su situaci\u00f3n jur\u00eddica en virtud del \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0o \u00a0la \u00a0haya \u00a0desmejorado \u00a0con ocasi\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0otro \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0porque de lo \u00a0contrario carecer\u00eda de inter\u00e9s para recurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0principio \u00a0de preclusi\u00f3n de los actos \u00a0procesales, \u00a0 inspirado \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0en \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0de \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0y \u00a0resoluciones \u00a0judiciales, \u00a0ha sido dicho, impone a las partes la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ejercitar \u00a0sus \u00a0derechos \u00a0(entre ellos la impugnaci\u00f3n), en las \u00a0oportunidades \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0establece \u00a0para hacerlo, so pena de que la facultad \u00a0procesal correspondiente precluya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0estatuto procesal -de 1991- (modificado por el 34 de la ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993), circunscribe el \u00e1mbito de competencia del ad quem a los aspectos \u00a0que \u00a0constituyen \u00a0el objeto de la impugnaci\u00f3n, haciendo que el fallo de segundo \u00a0grado \u00a0 tenga \u00a0su \u00a0propio \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0validez \u00a0personal, \u00a0formal \u00a0y \u00a0material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0este \u00a0orden de ideas, si cualquiera de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0se \u00a0abstiene \u00a0de \u00a0interponer \u00a0o sustentar en tiempo el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, estando en \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0hacerlo, \u00a0ha \u00a0de \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0se \u00a0muestra \u00a0conforme con la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida, \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0este \u00a0derecho \u00a0de conformidad, el \u00a0superior \u00a0no \u00a0puede, \u00a0motu \u00a0proprio, \u00a0entrar a examinar su situaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRetomando los planteamientos expuestos, se \u00a0concluye \u00a0que el sujeto procesal que no haya impugnado el fallo de primer grado, \u00a0solo \u00a0tendr\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia, en los siguientes casos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca) \u00a0 Cuando \u00a0 por \u00a0 virtud \u00a0del \u00a0recurso \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0otros \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0o \u00a0los \u00a0efectos vinculantes de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, el pronunciamiento afecte su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0en forma desfavorable; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb) \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0fallo de primera instancia \u00a0est\u00e9 \u00a0sujeto \u00a0al \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0cualquiera \u00a0que \u00a0sea el \u00a0contenido de la decisi\u00f3n de segunda instancia; y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc) \u00a0 Cuando \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0verse \u00a0sobre \u00a0nulidades\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas conclusiones han sido reiteradas por la \u00a0Corte, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0en \u00a0las \u00a0providencias del 23 de febrero de 2000 (M.P. Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll), \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0marzo de 2000 (M.P. Dr. Carlos Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote), \u00a0del 2 de septiembre de 2000 (M.P. Dr. Jorge C\u00f3rdoba Poveda), \u00a0del \u00a019 \u00a0de diciembre de 2000 (M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo) y de julio 16 de \u00a02001 \u00a0(M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll).\u00a0 \u00a0Y \u00a0es \u00a0esta oportunidad se \u00a0ratifican, \u00a0salvo \u00a0en lo concerniente a los fallos de segunda instancia que sean \u00a0el producto del grado jurisdiccional de consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0como se vio, que se \u00a0cuenta \u00a0con \u00a0inter\u00e9s jur\u00eddico para recurrir en casaci\u00f3n \u201ccuando el fallo de \u00a0primera \u00a0 instancia \u00a0 est\u00e9 \u00a0 sujeto \u00a0 al \u00a0 grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0cualquiera \u00a0que \u00a0sea \u00a0el \u00a0contenido de la decisi\u00f3n de \u00a0segunda \u00a0instancia\u201d.\u00a0 Es la posici\u00f3n a la cual \u00a0se \u00a0har\u00e1 \u00a0referencia \u00a0enseguida y que se modificar\u00e1, siguiendo la orientaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0ha \u00a0dejado \u00a0insinuada \u00a0en algunas de los providencias que atr\u00e1s se \u00a0mencionaron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la decisi\u00f3n del 2 de septiembre de 2000, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0Ponente \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Jorge C\u00f3rdoba Poveda, se \u00a0dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY \u00a0para que haya inter\u00e9s en el recurrente \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0necesario, \u00a0adem\u00e1s, que haya apelado la sentencia de primera \u00a0instancia, \u00a0pues \u00a0una actitud pasiva reflejar\u00eda que consiente el perjuicio, que \u00a0est\u00e1 \u00a0conforme \u00a0con \u00a0lo \u00a0resuelto; \u00a0o, \u00a0en \u00a0su \u00a0defecto que el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0haya desmejorado su situaci\u00f3n en virtud de la apelaci\u00f3n interpuesta \u00a0por \u00a0otro \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0o \u00a0que \u00a0el superior haya \u00a0examinado \u00a0la \u00a0providencia \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del grado de competencia funcional de la \u00a0consulta, \u00a0pues \u00a0mientras no se produzca la de segunda instancia, no puede saber \u00a0el \u00a0sentido \u00a0definitivo \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0superior \u00a0puede \u00a0decidir \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0sobre la providencia o la parte pertinente \u00a0de ella, o que la casaci\u00f3n verse sobre nulidades\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la providencia del 19 de diciembre de 2000, \u00a0con \u00a0Ponencia del Dr. Edgar Lombana Trujillo, dijo la Corte sobre el mismo punto \u00a0lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala en manera \u00a0alguna \u00a0ha \u00a0perdido \u00a0de \u00a0vista \u00a0aquellas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0en las cuales se deriva un \u00a0perjuicio \u00a0 para \u00a0 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0no \u00a0recurrente; \u00a0agravio \u00a0que \u00a0puede \u00a0resultar de la revisi\u00f3n ilimitada del fallo de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del grado jurisdiccional de consulta, \u00a0o \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de la impugnaci\u00f3n interpuesta por otro de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0y \u00a0que \u00a0legitima \u00a0a \u00a0quien \u00a0no \u00a0apel\u00f3 para acudir en \u00a0casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0impugnar en casaci\u00f3n una \u00a0sentencia \u00a0expedida \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del grado jurisdiccional de consulta, entonces, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0no apel\u00f3 la de primera instancia, o cuando pese a \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0por \u00a0otra \u00a0de \u00a0las \u00a0partes proced\u00eda de todas maneras la consulta, \u00a0est\u00e1 \u00a0vinculado a los efectos perjudiciales para su situaci\u00f3n jur\u00eddica que se \u00a0originen \u00a0en \u00a0ella. \u00a0Por \u00a0consiguiente, si el resultado de la revisi\u00f3n impuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0ley es la confirmaci\u00f3n del fallo consultado, el sujeto procesal carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0-salvo \u00a0si \u00a0la \u00a0demanda versa sobre \u00a0nulidades- \u00a0sencillamente \u00a0porque \u00a0mostr\u00f3 \u00a0su conformidad con lo decidido en la \u00a0primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0no cuenta con inter\u00e9s para \u00a0impugnar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0no recurri\u00f3 la sentencia de \u00a0primera instancia, salvo en las siguientes eventualidades: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0producida \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la apelaci\u00f3n interpuesta por otro sujeto \u00a0procesal \u00a0 o \u00a0 en \u00a0 virtud \u00a0 del \u00a0 grado \u00a0 jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0afecte \u00a0desfavorablemente su situaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Cuando la casaci\u00f3n verse sobre nulidades, \u00a0a \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad alegada como sustento le represente un \u00a0da\u00f1o a la parte proponente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe advertirse, adem\u00e1s, que el inter\u00e9s para \u00a0recurrir \u00a0igual \u00a0estar\u00e1 \u00a0ausente \u00a0en aquellos casos en los cuales la demanda de \u00a0nulidad \u00a0es \u00a0simplemente \u00a0una excusa para la discusi\u00f3n de determinaciones de la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0frente a las cuales se guard\u00f3 silencio y que en realidad no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de violaci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales que deban \u00a0remediarse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del mecanismo extremo de la nulidad procesal.\u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0sucede \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso.\u00a0 La defensa discuti\u00f3 en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0sobre \u00a0el \u00a0estado \u00a0mental \u00a0del \u00a0procesado al momento de los \u00a0hechos \u00a0y solicit\u00f3, luego de la cr\u00edtica probatoria respectiva, que se le diera \u00a0tratamiento \u00a0de inimputable por raz\u00f3n de trastorno mental transitorio.\u00a0 La \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0desech\u00f3 \u00a0el planteamiento y ni el procesado ni su apoderada \u00a0apelaron.\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0quedaron \u00a0conformes con la decisi\u00f3n.\u00a0 Y si se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta que sobre el particular no se produjo ninguna modificaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0defensor \u00a0en la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0inimputabilidad, \u00a0basado esencialmente en su propia apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0escudado \u00a0en una censura de nulidad, conducen a la conclusi\u00f3n de \u00a0que \u00a0 \u00a0carece\u00a0 \u00a0 \u00a0inter\u00e9s \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 para \u00a0 la \u00a0 formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0propuesta.\u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0precedente \u00a0quiere \u00a0la \u00a0Sala \u00a0realizar \u00a0algunas precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Que se viola la garant\u00eda de investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0y \u00a0naturalmente \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0cuando \u00a0existiendo \u00a0dentro de la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0indicativos \u00a0de \u00a0que \u00a0el procesado pudo haber \u00a0actuado \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0inimputabilidad, \u00a0no se practican pruebas orientadas al \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto \u00a0y \u00a0en particular el peritazgo \u00a0siqui\u00e1trico.\u00a0\u00a0 \u00a0Pero no fue\u00a0 lo que sucedi\u00f3 en el presente caso \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0basta \u00a0al \u00a0respecto \u00a0mencionar que a folio 57 del cuaderno original #2 \u00a0aparece \u00a0el \u00a0resultado del examen sicol\u00f3gico y siqui\u00e1trico que se le practic\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0en \u00a0la Regional Norte del Instituto de Medicina Legal el 3 de junio \u00a0de 1996, cuya conclusi\u00f3n fue la siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026si bien coordinaba e incluso comprend\u00eda \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos y se determinaba de acuerdo a esa comprensi\u00f3n, no \u00a0podemos \u00a0dejar \u00a0a \u00a0un \u00a0lado, \u00a0que \u00a0su actitud y comportamiento se matizaba de un \u00a0impacto \u00a0emocional \u00a0consistente \u00a0en mucha ira, dolor y rabia, llevando a cabo lo \u00a0relatado anteriormente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 Que no es cierto que en la acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0le \u00a0haya \u00a0reconocido \u00a0al \u00a0procesado \u201cque actu\u00f3 bajo las \u00a0circunstancias \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 perturbaci\u00f3n \u00a0s\u00edquica \u00a0temporal \u00a0o \u00a0transitoria\u201d \u00a0constitutiva de inimputabilidad, como lo pretende el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsidera el despacho -esto es lo que dijo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia-que \u00a0en realidad el procesado al momento de \u00a0cometer \u00a0el hecho, obr\u00f3 en estado de perturbaci\u00f3n del siquismo, que alter\u00f3 de \u00a0manera \u00a0grave \u00a0y \u00a0transitoria \u00a0su \u00a0efectividad \u00a0(sic), \u00a0aunque \u00a0sin \u00a0la \u00a0hondura \u00a0suficiente \u00a0como \u00a0para \u00a0constituir \u00a0un \u00a0trastorno \u00a0transitorio \u00a0excluyente de la \u00a0imputabilidad \u00a0y, \u00a0por ende, de la culpabilidad;\u00a0 o sea que en el procesado \u00a0\u2026 \u00a0existi\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia de una situaci\u00f3n pasajera y repentina que incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0 su \u00a0 actividad \u00a0 sico-afectiva \u00a0 llev\u00e1ndolo \u00a0a \u00a0causar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a \u00a0las \u00a0v\u00edctimas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No cabe duda, entonces, que la inimputabilidad \u00a0fue \u00a0manifiestamente \u00a0desechada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Penal del Circuito.\u00a0 Y la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0del \u00a0despacho judicial de que el procesado obr\u00f3 perturbado, fue lo \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0reconocerle \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0y \u00a0en manera alguna una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0comporta \u00a0la transgresi\u00f3n del debido proceso, como lo postula \u00a0el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Que \u00a0 haber \u00a0 realizado \u00a0 el \u00a0dictamen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0casi 10 meses despu\u00e9s del d\u00eda de los \u00a0hechos, \u00a0 no \u00a0constituye \u00a0ninguna \u00a0irregularidad \u00a0del \u00a0proceso.\u00a0 \u00a0Sobra \u00a0al \u00a0respecto \u00a0cualquier \u00a0comentario \u00a0adicional.\u00a0 \u00a0El \u00a0cargo, en conclusi\u00f3n, no \u00a0puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Aunque el defensor \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0titulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo a que la violaci\u00f3n de la ley se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, lo cierto es que su \u00a0desarrollo \u00a0corresponde a una propuesta de violaci\u00f3n directa.\u00a0 A su juicio \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0previstas \u00a0en el art\u00edculo 370 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991 tuvieron ocurrencia en el presente caso \u00a0y \u00a0no \u00a0obstante \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0equivocadamente, \u00a0consider\u00f3 \u00a0lo \u00a0contrario y no \u00a0acept\u00f3 \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0otorgado la primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0modific\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido indicado.\u00a0 El tema de la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0tratado \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil en la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0interpuso \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0fallo de primera instancia y al ser \u00a0resuelto \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0se \u00a0descart\u00f3 la confesi\u00f3n sino su efecto aminorante de la \u00a0pena, \u00a0al \u00a0arribarse \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que el procesado fue sorprendido en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia, \u00a0circunstancia \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con los \u00a0art\u00edculos \u00a0299 \u00a0y \u00a0283 \u00a0de \u00a0los C\u00f3digos de Procedimiento Penal de 1980 y 2000, \u00a0respectivamente, \u00a0 constituye \u00a0 una \u00a0 excepci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es verdad que TOMAS FERNANDEZ no fue capturado \u00a0en \u00a0flagrancia.\u00a0 No obstante, el Tribunal estim\u00f3 que fue individualizado e \u00a0identificado \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0por \u00a0muchas \u00a0personas y que, por \u00a0ende,\u00a0 \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0flagrancia.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0duda \u00a0alguna que se trata de la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia en la forma como la ha entendido la \u00a0Mayor\u00eda \u00a0de \u00a0la Sala.\u00a0 Es decir, como evidencia procesal, en cuanto varias \u00a0personas \u00a0han \u00a0tenido \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0presenciar la realizaci\u00f3n del hecho \u00a0punible \u00a0y ver al delincuente e identificarlo o individualizarlo, sin que sea un \u00a0requisito \u00a0para \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de la figura el hecho de la captura.\u00a0 \u00a0Esta \u00a0 puede \u00a0 ser \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0sorprendimiento \u00a0en \u00a0flagrancia \u00a0pero \u00a0no \u00a0condici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0examinado, como lo concluy\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0varios \u00a0testigos \u00a0presenciales les qued\u00f3 claro que la persona que \u00a0intempestivamente \u00a0ingres\u00f3 al lugar de la fiesta y agredi\u00f3 a las v\u00edctimas era \u00a0el \u00a0esposo \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora DELMA GOENAGA.\u00a0 En consecuencia, lo que hizo el \u00a0Tribunal \u00a0fue \u00a0aplicar \u00a0la doctrina de la Corte.\u00a0 Si el procesado FERNANDEZ \u00a0FERNANDEZ \u00a0fue \u00a0visto e identificado al momento de cometer los delitos, es claro \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0flagrancia y por lo tanto no era merecedor a la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por confesi\u00f3n, al encontrarse excluida de la prerrogativa tal \u00a0eventualidad, como ya qued\u00f3 indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0incurri\u00f3 en la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley de la manera como se la atribuye la defensa y el cargo no \u00a0tiene prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0 La \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0al \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0no \u00a0remueve \u00a0la decisi\u00f3n del Tribunal de no \u00a0reconocimiento de rebaja de pena por confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0hip\u00f3tesis de flagrancia definidas en el \u00a0art\u00edculo 345 de dicho Estatuto son las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. La persona es sorprendida y aprehendida \u00a0al momento de cometer una conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. La persona es sorprendida e identificada \u00a0o \u00a0individualizada \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0cometer \u00a0la \u00a0conducta punible y aprehendida \u00a0inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0por persecuci\u00f3n o voces de auxilio de quien presencie \u00a0el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3. Es sorprendida y capturada con objetos, \u00a0instrumentos \u00a0o \u00a0huellas, de los cuales aparezca fundadamente que momentos antes \u00a0ha cometido una conducta punible o participado en ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0nueva \u00a0definici\u00f3n \u00a0de la flagrancia no \u00a0incluy\u00f3 \u00a0completamente el desarrollo jurisprudencial de la Sala al cual se hizo \u00a0referencia \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0ella, \u00a0hay \u00a0que \u00a0admitirlo, \u00a0no \u00a0puede \u00a0hablarse de la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0figura \u00a0en el presente caso.\u00a0 Simplemente porque a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0FERNANDEZ FERNANDEZ fue sorprendido e identificado al momento de \u00a0cometer \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0no \u00a0se \u00a0dio \u00a0su \u00a0aprehensi\u00f3n \u201cinmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0por \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0o \u00a0voces \u00a0de \u00a0auxilio\u201d de quienes presenciaron el \u00a0hecho, tal y como lo exige la nueva normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante \u00a0 lo \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0modificar\u00e1 \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 con \u00a0sustento \u00a0en \u00a0dicho \u00a0cambio \u00a0legislativo.\u00a0 \u00a0Y la raz\u00f3n es sencilla.\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s de los casos de \u00a0flagrancia, \u00a0tampoco procede la rebaja de pena por confesi\u00f3n cuando \u00e9sta no es \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia.\u00a0 \u00a0As\u00ed lo hab\u00eda sostenido pac\u00edficamente la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991 \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo 283 de la ley 600 de 2000 contempl\u00f3 ese condicionamiento \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0caso de examen, as\u00ed no se hubiera tenido en \u00a0cuenta \u00a0la confesi\u00f3n o esta no hubiera tenido ocurrencia, el fallo condenatorio \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0igualmente \u00a0dictado \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios \u00a0de prueba \u00a0mencionados \u00a0en \u00a0el fallo de primera instancia.\u00a0 Es claro, en consecuencia, \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado no fue el fundamento de la sentencia y en esta \u00a0medida no proced\u00eda la rebaja punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0dicho \u00a0con la claridad que \u00a0deber\u00eda, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del principio de congruencia entre la acusaci\u00f3n y la \u00a0sentencia \u00a0la \u00a0hace \u00a0consistir el impugnante en el hecho de que la Fiscal\u00eda, en \u00a0la \u00a0primera, \u00a0le \u00a0\u201creconoci\u00f3\u201d \u00a0al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n y el Tribunal, en la segunda, no accedi\u00f3 a hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0confesi\u00f3n \u00a0es \u00a0un medio de prueba que se \u00a0expresa \u00a0documentalmente \u00a0y a la vez, en ciertas circunstancias determinadas por \u00a0la \u00a0ley, \u00a0un \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0rebaja punitiva.\u00a0 Esto \u00faltimo sucede cuanto se \u00a0produce \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0imputado \u00a0ante el funcionario judicial, \u00a0siempre \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0un caso de flagrancia y sea el fundamento de la \u00a0sentencia.\u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0es al Juez a quien le \u00a0corresponde \u00a0 fijar \u00a0 la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de que \u00e9sta haya aludido a la reducci\u00f3n de pena por confesi\u00f3n, \u00a0y \u00a0 admitido \u00a0 su \u00a0procedencia, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0obliga \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0su \u00a0reconocimiento.\u00a0 \u00a0Sencillamente porque la confesi\u00f3n y sus efectos no hacen \u00a0parte \u00a0de las imputaciones que se formulan en la acusaci\u00f3n y de las cuales debe \u00a0defenderse el sindicado en la fase del juzgamiento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0congruencia, en otras palabras, ampara la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0y \u00a0\u00e9sta \u00a0tiene que ver con \u00a0factores \u00a0relativos \u00a0al \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0a \u00a0atenuantes y agravantes espec\u00edficos y \u00a0gen\u00e9ricos \u00a0de \u00a0punibilidad \u00a0e igualmente con factores dosim\u00e9tricos que incidan \u00a0en \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sanci\u00f3n.\u00a0 Todos \u00e9stos, en cuanto deben \u00a0fundamentarse \u00a0en \u00a0supuestos \u00a0de \u00a0hecho vinculados a la conducta criminal, hacen \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia circunscriben al \u00a0Juez.\u00a0 \u00a0Pero no es lo que sucede con las rebajas de pena, en consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0es otra su naturaleza.\u00a0 Fundamentalmente obedecen a fen\u00f3menos post \u00a0delictuales \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0con \u00a0la justicia o \u00a0rebajas \u00a0generales \u00a0por leyes conmemorativas o de gracia.\u00a0 En manera alguna \u00a0estas \u00a0eventualidades \u00a0se encuentran relacionadas con el hecho punible y resulta \u00a0claro, por lo tanto, que no hacen parte de la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 caso \u00a0 examinado, \u00a0 entonces, \u00a0es \u00a0intrascendental \u00a0que la Fiscal\u00eda haya \u201creconocido\u201d el derecho del procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de pena por confesi\u00f3n.\u00a0 Dicha afirmaci\u00f3n del instructor no \u00a0era \u00a0vinculante \u00a0para el Juez en cuanto no fue parte de la imputaci\u00f3n objeto de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Que el Juez haya decidido no considerarla como diminuente \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0en \u00a0forma \u00a0alguna constituye una hip\u00f3tesis de \u00a0incongruencia \u00a0entre la acusaci\u00f3n y la sentencia.\u00a0 Esta censura, entonces, \u00a0tampoco prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en el art\u00edculo 216 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0la Corte casar\u00e1 de oficio y en forma parcial el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0en consideraci\u00f3n a que tal Corporaci\u00f3n carec\u00eda de competencia \u00a0para \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0sin \u00a0embargo, al \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena por confesi\u00f3n que hab\u00eda sido dispuesta por el \u00a0Juez de 1\u00aa instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991, \u00a0vigente \u00a0para cuando se dict\u00f3 el fallo, dispon\u00eda en la parte \u00a0que interesa al regular la competencia de la segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0se trate de sentencia condenatoria \u00a0no \u00a0se \u00a0podr\u00e1 en caso alguno agravar la pena impuesta, salvo que el Fiscal o el \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0o la Parte Civil cuando tuviere inter\u00e9s para \u00a0ello, lo hubieren recurrido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El apoderado de la parte civil, que fue \u00fanico \u00a0apelante, \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0opuesto \u00a0en el marco del recurso a la aminoraci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0carec\u00eda \u00a0de inter\u00e9s jur\u00eddico para ello, en consideraci\u00f3n a que el \u00a0no \u00a0reconocimiento \u00a0de la rebaja no ten\u00eda la virtud de modificar la pretensi\u00f3n \u00a0indemnizatoria, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0\u00fanica raz\u00f3n de ser de tal sujeto procesal dentro \u00a0del \u00a0 proceso \u00a0penal \u00a0y \u00a0se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0un \u00a0l\u00edmite \u00a0infranqueable \u00a0de \u00a0sus \u00a0actuaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, entonces, al modificar de oficio \u00a0la \u00a0sentencia de 1\u00aa instancia en el sentido indicado desbord\u00f3\u00a0 el \u00e1mbito \u00a0de \u00a0su \u00a0competencia, \u00a0debiendo \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0remediar el agravio, \u00a0volviendo \u00a0las \u00a0cosas \u00a0a \u00a0su \u00a0estado \u00a0anterior, \u00a0es \u00a0decir \u00a0a \u00a0las declaraciones \u00a0adoptadas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0dado \u00a0que \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0confirmaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0se\u00f1alarse, \u00a0para \u00a0finalizar, \u00a0que \u00a0la \u00a0eventual \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de 2000 al presente caso por raz\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad le corresponde al respectivo Juez de Penas y no a la \u00a0Corte, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que no se realizar\u00e1 ning\u00fan pronunciamiento al respecto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve: \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Desestimar \u00a0la \u00a0demanda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0(de \u00a0marzo \u00a026 \u00a0de 1998), en el sentido de \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0efecto \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le introdujo el Tribunal Superior de \u00a0Barranquilla \u00a0al \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera instancia, expedido el 13 de agosto de 1997 \u00a0por el Juzgado 3\u00ba Penal del Circuito de la misma ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS \u00a0AUGUSTO GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14872 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Eduardo \u00a0 \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5651\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}