{"id":5634,"date":"2023-09-08T16:23:38","date_gmt":"2023-09-08T16:23:38","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1473111-04-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:38","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:38","slug":"1473111-04-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1473111-04-02\/","title":{"rendered":"14731(11-04-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14731 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.40 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., once (11) de abril de dos mil \u00a0dos (2.002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia \u00a0la \u00a0Corte \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el apoderado de WILLIAM DE JES\u00daS \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de \u00a0Medell\u00edn \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01.998, \u00a0confirmatoria de la dictada en primera \u00a0instancia \u00a0por el Juzgado 21 Penal del Circuito de la misma ciudad, que conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a025 \u00a0a\u00f1os y 10 meses de prisi\u00f3n como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0punible este \u00faltimo por el que tambi\u00e9n hubo de sancionarse \u00a0con 12 meses de prisi\u00f3n a John Jairo Bedoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Pasada \u00a0la media noche del 10 de noviembre de \u00a01.996, \u00a0hasta \u00a0la \u00a0taberna \u00a0\u201dManantial del Vallenato\u201d, ubicada en la Cra. 49 \u00a0con \u00a0calle \u00a043 \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad de Medell\u00edn, llegaron los agentes de la polic\u00eda \u00a0WILLIAM \u00a0DE \u00a0JES\u00daS ORTIZ GARC\u00cdA y John Jairo Bedoya, quienes se hallaban fuera \u00a0de \u00a0servicio, \u00a0de \u00a0civil y bajo efectos de bebidas embriagantes, con el cometido \u00a0de \u00a0ingresar \u00a0al \u00a0establecimiento \u00a0con \u00a0una \u00a0botella \u00a0de \u00a0licor \u00a0que pretend\u00edan \u00a0consumir, \u00a0siendo \u00a0repelidos \u00a0por \u00a0el portero, el cual frente a las amenazas que \u00a0con \u00a0armas \u00a0de fuego le fueran hechas, llam\u00f3 al administrador y propietario del \u00a0negocio, \u00a0Manuel \u00a0Francisco \u00a0Cogollo \u00a0Garc\u00eda, \u00a0quien \u00a0empu\u00f1ando \u00a0un rev\u00f3lver, \u00a0logr\u00f3 \u00a0extraer \u00a0el proveedor del arma exhibida a su vez por Bedoya, aspirando a \u00a0neutralizar \u00a0as\u00ed \u00a0a \u00a0los advenedizos y disponerse a regresar al local, pero tan \u00a0pronto \u00a0hubo \u00a0de \u00a0dar \u00a0la espalda a ORTIZ GARC\u00cdA, recibi\u00f3 de parte de \u00e9ste un \u00a0disparo \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0que \u00a0fue \u00a0determinante \u00a0de su muerte como consecuencia \u00a0natural y directa de laceraciones encef\u00e1licas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante la Cl\u00ednica Le\u00f3n XIII del Seguro Social \u00a0acudi\u00f3 \u00a0la Fiscal Seccional 156 a quien correspondi\u00f3 efectuar el levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0escuch\u00e1ndose \u00a0en desarrollo de esta diligencia el testimonio de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Alejandra \u00a0Torres \u00a0Teher\u00e1n y obteni\u00e9ndose informaci\u00f3n en la Estaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Candelaria, de que en los hechos habr\u00edan tomado parte dos \u00a0agentes \u00a0de \u00a0la polic\u00eda, atribuy\u00e9ndose a prop\u00f3sito el disparo letal al agente \u00a0WILLIAM DE JES\u00daS ORTIZ GARC\u00cdA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0vez \u00a0abierta la investigaci\u00f3n, mediante \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0noviembre de 1.996, se escuch\u00f3 en indagatoria a los dos \u00a0implicados, \u00a0aport\u00e1ndose \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Miguel Cogollo Garc\u00eda y \u00a0Gladys \u00a0Elena \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Mesa, \u00a0siendo \u00a0resuelta \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los \u00a0imputados \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0mes, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n detentiva por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0o\u00eddos entonces bajo juramento Efrain \u00a0Hernando \u00a0 Sa\u00f1udo \u00a0 Echavarr\u00eda, \u00a0 Adri\u00e1n \u00a0 Jes\u00fas \u00a0Ram\u00edrez \u00a0L\u00f3pez, \u00a0Orlando \u00a0Sep\u00falveda \u00a0Puerta \u00a0y Carlos Alberto Campa\u00f1a Renter\u00eda y ampliada la injurada a \u00a0los \u00a0procesados, incorpor\u00e1ndose adem\u00e1s la diligencia de necropsia en la que se \u00a0da \u00a0 cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil\u00a0 \u00a0\u201cde \u00a0atr\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0izquierda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0derecha\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n, el 11 de marzo de \u00a01.997 \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0profiri\u00e9ndose resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ORTIZ GARC\u00cdA y Bedoya, por los delitos de homicidio \u00a0simple \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas de fuego de defensa personal, acusaci\u00f3n que \u00a0hubo \u00a0de cobrar firmeza el 16 de abril posterior, una vez proferida la decisi\u00f3n \u00a0que declar\u00f3 desierto el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tramitada \u00a0la \u00a0etapa del juicio, se emitieron \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera y segunda instancia en los t\u00e9rminos que se dejaron \u00a0consignados en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0dice \u00a0proponer \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado ORTIZ GARC\u00cdA contra el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0primer \u00a0reproche \u00a0est\u00e1 \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0causal, \u00a0segundo \u00a0motivo, \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1.991. Previa esta \u00a0presentaci\u00f3n, \u00a0 refiere \u00a0 enseguida \u00a0el \u00a0actor \u00a0c\u00f3mo, \u00a0desde \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0indagatoria, \u00a0seg\u00fan \u00a0transcripci\u00f3n que de la misma hace, el procesado explic\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0vio \u00a0precisado \u00a0a emplear el arma de fuego, cuando el hoy occiso Manuel \u00a0Francisco \u00a0Cogollo \u00a0Garc\u00eda \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0su \u00a0arma \u00a0y le apunt\u00f3 a su amigo John \u00a0Jairo Bedoya en la cabeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0este \u00a0modo, si bien para establecer si la \u00a0\u201cleg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0subjetiva\u201d \u00a0concurr\u00eda, \u00a0los juzgadores adelantaron las \u00a0averiguaciones \u00a0pertinentes, \u00a0logrando \u00a0allegar \u00a0la testimonial necesaria, \u201cal \u00a0momento \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 valoraci\u00f3n\u201d, \u00a0desconocieron \u00a0\u201csu \u00a0contenido\u201d, \u00a0al \u00a0no \u00a0efectuarse \u00a0un \u00a0\u201cdebate \u00a0cient\u00edfico\u201d \u00a0sobre \u00a0la \u00a0misma. \u00a0Al \u00a0efecto, \u00a0basta \u00a0observar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0hacer \u00a0un recuento de lo sucedido y \u00a0alegado \u00a0para \u00a0simplemente concluir en que \u201cEl peligro ya hab\u00eda pasado cuando \u00a0WILLIAM ORTIZ accion\u00f3 su rev\u00f3lver\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0\u201cam\u00e9n \u00a0de faltar al \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0debida \u00a0motivaci\u00f3n\u201d, \u00a0que \u00a0entiende \u00a0lesivo del derecho de \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en evidente error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0la prueba allegada un valor que no \u00a0contiene, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0trata de discutir la trayectoria del proyectil, sino lo \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0al imputado a accionar el arma, el yerro surge, en su concepto, ya \u00a0que \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0un hecho material que \u201cen nada se compadece con el elemento \u00a0psicol\u00f3gico\u201d \u00a0indispensable para reconocer o negar la justificante (leg\u00edtima \u00a0defensa subjetiva). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0no es explicable para el actor, que \u00a0el \u00a0Tribunal exigiera al procesado haber usado expresiones t\u00e9cnicas con miras a \u00a0reconocerle \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0pues resulta claro que esta es una \u00a0funci\u00f3n \u00a0que \u00a0compete \u00a0al \u00a0administrador de justicia, luego, no es comprensible \u00a0que \u00a0se \u00a0esperara \u00a0de ORTIZ GARC\u00cdA la afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual habr\u00eda obrado \u00a0en \u201cleg\u00edtima defensa de un tercero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, recuerda el libelista que cuando \u00a0aludi\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas, resalt\u00f3 que con los testimonios de Mar\u00eda \u00a0Alejandra \u00a0Torres \u00a0Teher\u00e1n, \u00a0Efrain Hernando Sa\u00f1udo Echavarr\u00eda, Adrian Jes\u00fas \u00a0Ram\u00edrez \u00a0L\u00f3pez \u00a0y \u00a0Orlando \u00a0Sep\u00falveda Puerta, lograba establecerse que el hoy \u00a0occiso \u00a0si \u00a0exhibi\u00f3 \u00a0un \u00a0arma, \u00a0lo \u00a0que impon\u00eda cotejar sus dichos con los del \u00a0procesado, \u00a0para \u00a0as\u00ed \u00a0determinar \u00a0si concurr\u00eda la leg\u00edtima defensa o no, sin \u00a0embargo, \u00a0\u201ca \u00a0las \u00a0palabras de los testigos de cargo, solo les otorg\u00f3 valor y \u00a0credibilidad \u00a0en cuanto a que COGOLLO fue lesionado por uno de sus contrincantes \u00a0que result\u00f3 ser mi representado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconoci\u00f3 \u00a0as\u00ed el Tribunal que, en efecto, \u00a0existi\u00f3 \u00a0una \u00a0actitud \u00a0de amenaza material al exhibir un arma de fuego, mas aun \u00a0cuando \u00a0la \u00a0misma \u00a0fue puesta en la cabeza de John Jairo Bedoya, gener\u00e1ndose un \u00a0peligro \u00a0inminente, \u00a0dada \u00a0la \u00a0idoneidad del medio, lo injusto del proceder y la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0lo \u00a0que se ve\u00eda venir, todo lo cual motiv\u00f3 el comportamiento del \u00a0procesado \u00a0 que, \u00a0 en \u00a0 consecuencia, \u00a0 estar\u00eda \u00a0enmarcado \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 29.4 del C.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 segundo \u00a0cargo, \u00a0subsidiariamente \u00a0impetrado \u00a0con arraigo en el \u00a0inciso \u00a0primero \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0causal, \u00a0observa \u00a0el demandante que el procesado \u00a0habr\u00eda \u00a0concurrido \u00a0ante la justicia en forma voluntaria, pese a no encontrarse \u00a0identificado, \u00a0confesando \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0aun cuando lo fuera de \u00a0manera \u00a0cualificada, \u00a0por \u00a0lo que ha debido este hecho tener incidencia positiva \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0cuantificarse \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0que \u00a0le fuera finalmente \u00a0deducida en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0solicita \u00a0el \u00a0censor \u00a0que, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en el primer reparo, se revoque el fallo, para reconocer al imputado \u00a0la \u00a0legitima defensa subjetiva y fundado en el segundo, se modifique en su favor \u00a0la pena que le fuera inferida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>Pese a previamente advertir que, como se ver\u00e1 \u00a0adelante, \u00a0es \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta Delegada en lo Penal que la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo grado resulta \u201cinexistente\u201d, lo que har\u00eda carente de \u00a0objeto \u00a0el \u00a0estudio \u00a0que \u00a0le \u00a0corresponde, \u00a0m\u00e1xime cuando los cargos formulados \u00a0suponen \u00a0para \u00a0su consideraci\u00f3n que \u201clegal y formalmente exista sentencia\u201d, \u00a0y \u00a0como \u00a0en este caso la misma no tendr\u00eda \u201cvalidez jur\u00eddica\u201d, proceder\u00e1 a \u00a0referirse \u00a0al \u00a0ataque propuesto dados los protuberantes desaciertos t\u00e9cnicos en \u00a0que \u00a0 se \u00a0 incurre, \u00a0 para \u00a0 luego \u00a0 solicitar \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 oficiosa \u00a0 del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0al \u00a0ocuparse \u00a0del \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0se\u00f1ala la Procuradora que \u00a0son \u00a0ostensibles \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0comporta, \u00a0pues \u00a0si bien \u00a0concret\u00f3 \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en un falso juicio de identidad, los argumentos \u00a0expuestos \u00a0no \u00a0guardan \u00a0correspondencia, \u00a0ya \u00a0que \u00a0alude \u00a0a \u00a0la \u00a0indagatoria del \u00a0procesado, \u00a0pero no se\u00f1ala los aspectos que el Tribunal habr\u00eda tergiversado de \u00a0la \u00a0misma \u00a0y al mencionar diversos testimonios que no desvirtuar\u00edan lo expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0imputado, \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0haciendo \u00a0cosa \u00a0diferente \u00a0a valorarlos seg\u00fan su \u00a0criterio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0concretar \u00a0el \u00a0falso juicio acusado, el \u00a0demandante \u00a0 aludi\u00f3 \u00a0 a \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201ctrayectoria \u00a0del \u00a0proyectil\u201d \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0lugar \u00a0de \u00a0penetraci\u00f3n \u00a0y \u00a0alojamiento, en que habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0pero \u00a0este \u00a0es \u00a0un aspecto al que simult\u00e1neamente \u00a0resta \u00a0importancia, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0la \u00a0tendr\u00eda \u00a0es \u00a0en \u00a0general la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la injurada, alegato este que encuentra\u00a0 desatinado desde \u00a0el punto de vista de la t\u00e9cnica propia de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0similares \u00a0condiciones \u00a0se \u00a0califica \u00a0la \u00a0menci\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0de \u00a0haberse transgredido por el juzgador el principio de la \u00a0\u201cdebida \u00a0motivaci\u00f3n\u201d \u00a0al \u00a0denegar \u00a0la justificante, que dice violatoria del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0toda vez que se estar\u00eda frente a un aspecto propio de la \u00a0causal tercera y no la primera que se ha aducido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, as\u00ed como es notable la indebida \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0dado \u00a0que no menciona las normas \u00a0medio \u00a0vulneradas, la afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual se viol\u00f3 el art\u00edculo 29.4 del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01.980, \u00a0es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fallida, \u00a0en la medida en que la alegada \u00a0leg\u00edtima \u00a0 defensa \u00a0 subjetiva \u00a0 corresponde \u00a0entre \u00a0nosotros \u00a0a \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0como \u00a0causal de inculpabilidad, conforme al art\u00edculo 40.3 ib\u00eddem \u00a0y \u00a0no \u00a0a una causal de justificaci\u00f3n, diferencia que se mantiene actualmente en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0numerales \u00a06 y 11 del nuevo C\u00f3digo Penal, as\u00ed se integraran \u00a0bajo las denominadas causales de ausencia de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La precisi\u00f3n de lo expuesto tiene relevancia, \u00a0asegura, \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta que el actor ha referido realmente la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0toda vez que no ha indicado que la reacci\u00f3n de ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA \u00a0se originara en el hecho de haber supuesto falsamente que se encontraba \u00a0en \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, pues por el contrario, ha resaltado \u00a0aquellos elementos objetivos que har\u00edan real su concurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, en las condiciones se\u00f1aladas, debe \u00a0desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Propuesto el segundo \u00a0ataque al fallo sobre la base de no haberse reconocido \u00a0al \u00a0imputado \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0punitiva \u00a0por confesi\u00f3n, a que habr\u00eda tenido derecho \u00a0dado \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0produjo su captura en flagrancia y reconoci\u00f3 ser el autor de \u00a0los \u00a0disparos, para el Ministerio P\u00fablico se advierte en primer t\u00e9rmino que el \u00a0actor \u00a0carece \u00a0de inter\u00e9s para recurrir este aspecto en casaci\u00f3n, toda vez que \u00a0dicho tema no fue objeto de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, postulado como lo ha sido por la v\u00eda \u00a0directa, \u00a0esto \u00a0supondr\u00eda que el Tribunal reconoci\u00f3 la diminuente pero omiti\u00f3 \u00a0efectuar \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0rebaja punitiva, lo que evidentemente no ha sucedido \u00a0en \u00a0este caso y el censor tampoco se ha dedicado a demostrar y por el contrario, \u00a0llega \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 referida \u00a0 figura \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0propio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 cualquier \u00a0forma, \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0calificada y excluir\u00eda la responsabilidad penal, lo que elimina \u00a0en forma autom\u00e1tica su consideraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta de inter\u00e9s del demandante, adem\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0de \u00a0raz\u00f3n, \u00a0conducen \u00a0a que el cargo no deba \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0la \u00a0solicitada desestimaci\u00f3n de las \u00a0censuras \u00a0y \u00a0a \u00a0partir de la consideraci\u00f3n de haberse vulnerado por el Tribunal \u00a0el \u00a0 debido \u00a0 proceso, \u00a0 la \u00a0 Procuradora \u00a0 solicita \u00a0 a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0casar \u00a0 oficiosamente \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en lo dispuesto por el art\u00edculo 216 del nuevo C. de P.P. (art\u00edculo \u00a0228 \u00a0del \u00a0anterior), \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que el fallo no habr\u00eda consultado los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0discutidos \u00a0en la sustentaci\u00f3n de la apelaci\u00f3n, pese a no solamente \u00a0constituir \u00a0el \u00a0contenido de la misma una exigencia de la debida fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0sino \u00a0una \u00a0limitante \u00a0para \u00a0la resoluci\u00f3n del mismo que, en todo \u00a0caso, \u00a0impone \u00a0al \u00a0superior \u00a0el deber de dar motivada respuesta a los argumentos \u00a0expuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, proferido un fallo sin la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0tales \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0es decir, sin una clara, precisa y \u00a0concreta \u00a0respuesta \u00a0a los aspectos confrontados, esto es equivalente a \u201cla no \u00a0existencia \u00a0de tal pronunciamiento\u201d, pues se quebranta la doble instancia como \u00a0emanaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n el derecho de defensa, pues se \u00a0somete \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0purgar \u00a0una \u00a0pena\u00a0 \u00a0sin \u00a0conocer las razones para \u00a0ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0a prop\u00f3sito, el Tribunal no \u00a0respondi\u00f3 \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno a los planteamientos del recurrente, dedic\u00e1ndose a \u00a0hacer \u00a0 unas \u00a0 breves \u00a0transcripciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0a \u00a0referenciar \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de las \u00a0mismas, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que no se compadece con lo dispuesto por el art\u00edculo 55 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0ni \u00a0cumple con los \u00a0requisitos \u00a0previstos \u00a0por el art\u00edculo 180 del C. de P.P. anterior \u2013art\u00edculo \u00a0170 \u00a0del \u00a0vigente-, sobre el \u00a0contenido de los fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0opuso \u00a0a \u00a0dos \u00a0aspectos \u00a0puntuales: \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0disparo y la evidencia testimonial, siendo los \u00a0mismos \u00a0fusionados \u00a0en el apretado resumen del Tribunal que, por lo mismo, no le \u00a0mereci\u00f3 \u00a0ning\u00fan detenimiento en la respuesta dada, limit\u00e1ndose en cuanto a lo \u00a0primero \u00a0a reproducir el contenido del dictamen de bal\u00edstica, sin concluir algo \u00a0al \u00a0 respecto, \u00a0 siendo \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 precaria \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta forma, asegura, d\u00e1ndole preeminencia \u00a0al \u00a0marco \u00a0temporal, seg\u00fan la transcripci\u00f3n que emplea, el juzgador de segundo \u00a0grado \u00a0concluy\u00f3 que el peligro ya hab\u00eda cesado cuando el procesado accion\u00f3 su \u00a0arma, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0neg\u00f3 la leg\u00edtima defensa pero por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0agresi\u00f3n \u00a0grave \u00a0e \u00a0inminente, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, la simple \u00a0referencia \u00a0al \u00a0\u00e1lbum fotogr\u00e1fico, el acta de levantamiento y la necropsia, no \u00a0constituye \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0Ahora, \u00a0respecto \u00a0a la prueba testimonial, \u00a0refutada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0por \u00a0merecerle \u00a0credibilidad el hecho de que Cogollo \u00a0Garc\u00eda \u00a0desarm\u00f3 \u00a0a Bedoya, pero no en relaci\u00f3n con haber esgrimido un arma de \u00a0fuego, \u00a0 tampoco \u00a0 se \u00a0 ocup\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 y \u00a0 simplemente \u00a0cit\u00f3 \u00a0a \u00a0otro \u00a0testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, el recurso tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 el \u00e1nimo \u00a0conflictivo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima y su deseo permanente de enfrentar a la autoridad, \u00a0como \u00a0soporte \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa, siendo estos aspectos tambi\u00e9n omitidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0se \u00a0ocup\u00f3, \u00a0ni siquiera, de analizar la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0subjetiva \u00a0que propon\u00eda el recurrente, pues se limit\u00f3 a denegarla por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0invocada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en su indagatoria, \u00a0reproduciendo \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 este \u00a0 particular \u00a0 el \u00a0 fundamento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, el cuestionamiento del apelante no \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0respuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de segunda instancia y si bien el \u00a0actor \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0yerros \u00a0en la formulaci\u00f3n del ataque, ello no \u00a0obsta \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada estime vulnerado el debido proceso y \u00a0consiguientemente solicite a la Corte casar oficiosamente el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al \u00a0abordar \u00a0el \u00a0estudio del primer \u00a0cargo que el defensor del procesado \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA ha propugnado contra la sentencia del Tribunal Superior objeto de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n extraordinaria, que como ha quedado visto, est\u00e1 amparado en el \u00a0segundo \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la primera causal del art\u00edculo 220 del C de P.P. de 1.991, \u00a0acusando \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda indirecta de violaci\u00f3n a la ley sustancial la presencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivados \u00a0de falso juicio de identidad, es para la Sala \u00a0imperioso \u00a0tener \u00a0que \u00a0insistir en los presupuestos ordenadores de esta singular \u00a0v\u00eda, \u00a0particularmente en aspectos como la naturaleza, sentido y clase del yerro \u00a0acusado, \u00a0de manera tal que ello permita observar la manifiesta impertinencia de \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0en que dice sustentar el actor el reparo al fallo y la indebida \u00a0fusi\u00f3n \u00a0o \u00a0desv\u00edo hacia otras causales ajenas a la esbozada en que incurre, lo \u00a0cual conlleva, forzosamente, su desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. As\u00ed, se tiene que, dentro de los linderos \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0cuando se aduce el denominado falso juicio de identidad, \u00a0claramente \u00a0 se \u00a0est\u00e1 \u00a0significando \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0en \u00a0que \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0es \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que al momento de sopesar la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0desfasa \u00a0la \u00a0objetividad \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0tergiversando \u00a0su material \u00a0contenido, \u00a0incurriendo consecuencialmente en un an\u00e1lisis equivocado del medio, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que precisamente implica la necesidad de que el demandante parangone \u00a0la \u00a0prueba \u00a0con \u00a0aquellos \u00a0aspectos de la misma\u00a0 que el juzgador ha tomado, \u00a0para poder establecer el error de identidad existente entre ambos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Este no es, en verdad, ni por el m\u00e9todo ni \u00a0por \u00a0su \u00a0desarrollo, el esfuerzo de demostraci\u00f3n del cargo que el impugnante ha \u00a0propuesto. \u00a0Asume \u00a0el \u00a0actor \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la propia indagatoria de ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA \u00a0quedaba muy claro que el empleo de su arma de fuego en contra de Manuel \u00a0Francisco \u00a0Cogollo \u00a0Garc\u00eda \u00a0lo fue en defensa de la vida de su amigo John Jairo \u00a0Bedoya, \u00a0configur\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0varias \u00a0veces \u00a0aducida \u00a0\u201cleg\u00edtima defensa \u00a0subjetiva\u201d, \u00a0figura \u00a0sobre la cual, de haberse consultado su contenido y el de \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 testimonial \u00a0 allegada, \u00a0 habr\u00eda \u00a0podido \u00a0adelantarse \u00a0un \u00a0debate \u00a0cient\u00edfico que finalmente no se hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Como es manifiesto, el censor no explica en \u00a0manera \u00a0alguna qu\u00e9 concretos aspectos de la referida instructiva del imputado o \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0acopiada, \u00a0fueron \u00a0falseados, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0c\u00f3mo el \u00a0fallador \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0variar \u00a0su \u00a0material \u00a0sentido, \u00a0culmin\u00f3 denegando la \u00a0alegada \u201cleg\u00edtima defensa subjetiva\u201d a ORTIZ GARC\u00cdA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0realidad, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0generalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sostener \u00a0que \u00a0al \u00a0valorar la injurada y las deponencias de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Alejandra \u00a0Torres \u00a0Teher\u00e1n, Efrain Hernando Sa\u00f1udo Echavarr\u00eda, Adrian \u00a0Jes\u00fas \u00a0Ram\u00edrez \u00a0L\u00f3pez \u00a0y \u00a0Orlando \u00a0Sep\u00falveda \u00a0Puerta, \u00a0el juzgador ha debido \u00a0admitir \u00a0la \u00a0referida \u00a0figura \u00a0que \u00a0afirma contemplada por el art\u00edculo 29.4 del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1.980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Desde \u00a0luego, \u00a0por \u00a0la \u00a0manera como est\u00e1 \u00a0concebido \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista llegara a \u00a0precisar \u00a0la \u00a0afirmada \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0es apenas l\u00f3gica, el actor \u00a0toma \u00a0la prueba que estima conducente a la demostraci\u00f3n de la leg\u00edtima defensa \u00a0impetrada \u00a0y \u00a0entiende \u00a0que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del an\u00e1lisis y valoraci\u00f3n que de ella \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerse, \u00a0no \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0pod\u00eda concluirse que su efectiva concurrencia \u00a0t\u00edpica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para ello critica la sentencia, pero poniendo \u00a0de \u00a0presente \u00a0la \u00a0precariedad de sus fundamentos y dando confusamente a entender \u00a0que \u00a0el \u00a0verdadero \u00a0vicio \u00a0se \u00a0desprender\u00eda \u00a0de \u00a0haberse ignorado las referidas \u00a0pruebas, \u00a0asunto \u00a0que \u00a0por \u00a0supuesto ser\u00eda pertinente alegar dentro del \u00e1mbito \u00a0del \u00a0yerro \u00a0f\u00e1ctico, pero por omisi\u00f3n en el estudio de probanzas determinantes \u00a0en la consolidaci\u00f3n de un fallo ajustado a la legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Tanto ello es as\u00ed que, incluso, en forma \u00a0paladina \u00a0y \u00a0decididamente \u00a0abierta, \u00a0censura \u00a0el fallo por estimar en tal forma \u00a0precario \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0que \u00a0seg\u00fan criterio del libelista, habr\u00eda faltado al \u00a0principio \u00a0de \u00a0\u201cDebida \u00a0Motivaci\u00f3n\u201d, \u00a0como manifestaci\u00f3n del deterioro del \u00a0derecho \u00a0de defensa, cuando este configurar\u00eda un vicio in procedendo compatible \u00a0con \u00a0la \u00a0tercera \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso con la primera \u00a0propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0culmina \u00a0equiparando el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad bajo cuyo supuesto enmarc\u00f3 el ataque, con el grado \u00a0de \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0le \u00a0otorgaron \u00a0a la indagatoria y la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0ella \u00a0hicieran \u00a0junto \u00a0con \u00a0la restante prueba allegada al \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0por \u00a0eso \u00a0que se opone a la negativa para \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0su representado la referida \u201cjustificante\u201d, discrepando con la \u00a0exigencia \u00a0que \u00a0afirma \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0haberse \u00a0tenido el \u00a0imputado \u00a0que \u00a0expresar \u00a0con \u00a0lenguaje \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0especializado, \u00a0y \u00a0particularmente \u00a0en \u00a0cuanto se condiciona al hecho de esperar que aqu\u00e9l hubiera \u00a0manifestado \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cleg\u00edtima defensa de un tercero\u201d, pues pese a \u00a0que \u00a0los \u00a0referidos \u00a0testigos \u00a0fueron contundentes en se\u00f1alar que el hoy occiso \u00a0exhibi\u00f3 \u00a0un \u00a0arma, \u00a0finalmente \u00a0no \u00a0se \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0reconocer \u00a0que el hecho se \u00a0encontraba amparado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Aun \u00a0cuando \u00a0no \u00a0deja \u00a0margen a dudas que \u00a0persiste \u00a0en una fundamentaci\u00f3n completamente divorciada del cargo en principio \u00a0postulado, \u00a0es \u00a0notable \u00a0la variante que introduce a su alegato, aun cuando para \u00a0empeorar \u00a0 las \u00a0 cosas, \u00a0 pues \u00a0 si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0hasta \u00a0el \u00a0momento \u00a0era \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0a \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA de la \u201cleg\u00edtima defensa subjetiva\u201d, ahora \u00a0el \u00a0reparo apunta al hecho de no hab\u00e9rsele concedido la \u201cleg\u00edtima defensa de \u00a0un tercero\u201d, ambig\u00fcedad marcada durante todo el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Es \u00a0que, \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n entre estas dos \u00a0figuras \u00a0jur\u00eddicas \u00a0en \u00a0que \u00a0puede \u00a0tener \u00a0expresi\u00f3n la leg\u00edtima defensa, que \u00a0encontrar\u00edan \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 29 y 40 del Decreto 100 de 1.980, \u00a0como \u00a0causales de justificaci\u00f3n del hecho y de inculpabilidad, respectivamente, \u00a0ahora \u00a0est\u00e1n \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0del \u00a0Cap\u00edtulo \u00a0\u00danico \u201cDe la \u00a0Conducta \u00a0Punible\u201d, del Titulo III del nuevo C\u00f3digo Penal aprobado por la Ley \u00a0599 \u00a0del 24 de julio de 2.000, como causales de ausencia de responsabilidad, aun \u00a0cuando \u00a0siguen \u00a0obedeciendo \u00a0a dos conceptualizaciones dogm\u00e1ticas distintas, no \u00a0solamente \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista de la exclusi\u00f3n del elemento integrante de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0delito, sino por cuanto inexorablemente tienen origen en un \u00a0diferente \u00a0 \u00a0 sustento \u00a0 \u00a0f\u00e1ctico \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0hace, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0mismo, \u00a0incompatibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, la leg\u00edtima defensa pura y simple, \u00a0objetiva, \u00a0tradicionalmente \u00a0se \u00a0ha \u00a0entendido \u00a0como una causal excluyente de la \u00a0antijuridicidad, \u00a0porque \u00a0la \u00a0conducta de quien act\u00faa en defensa de un derecho, \u00a0contra \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0que \u00a0es \u00a0injusta, \u00a0actual \u00a0o \u00a0inminente, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0juicio \u00a0de reproche alguno, es decir que, en condiciones tales, \u00a0se afirma el hecho como justificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0de un tercero obedece \u00a0estrictamente \u00a0al \u00a0mismo \u00a0supuesto \u00a0normativo y produce las mismas consecuencias \u00a0sobre \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0delito, \u00a0solo que al disponer la ley que la conducta \u00a0pueda \u00a0comprender \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0un \u201cderecho propio o ajeno\u201d, extiende la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el acto defensivo sea realizado por alguien sobre quien no \u00a0ha \u00a0reca\u00eddo la agresi\u00f3n, encontr\u00e1ndose en todo caso tambi\u00e9n justificado as\u00ed \u00a0su proceder.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No sucede igual con la que tanto alguna parte \u00a0de \u00a0la doctrina como el casacionista denominan \u201cleg\u00edtima defensa subjetiva\u201d \u00a0-, \u00a0pues \u00a0en \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0semejantes no parecer\u00eda apropiado hablar de leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0sino \u00a0de \u00a0defensa putativa o supuesta, por cuanto quien act\u00faa lo hace \u00a0bajo \u00a0el \u00a0errado convencimiento de que, en efecto, ha sido objeto de una injusta \u00a0agresi\u00f3n \u00a0&#8211; \u00a0que tambi\u00e9n puede serlo en relaci\u00f3n con un tercero -, pese a que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0ha \u00a0existido un injusto ataque, actual e inminente, situaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0cual, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0anot\u00f3, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0agente \u00a0estar\u00eda \u00a0determinada \u00a0por \u00a0una \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la verdad, que s\u00f3lo podr\u00eda excusar la \u00a0responsabilidad por error invencible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que, \u00a0la leg\u00edtima defensa de un \u00a0tercero \u00a0supone \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0t\u00edpica \u00a0de todos y cada uno de los elementos \u00a0propios \u00a0de \u00a0esta justificante de la conducta, en tanto que la defensa putativa, \u00a0exige el errado convencimiento sobre la concurrencia de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0est\u00e1 en el \u00e1mbito exclusivo del \u00a0agente \u00a0explicar \u00a0qu\u00e9 \u00a0motiv\u00f3 \u00a0su proceder, lo que a su vez impone desde luego \u00a0constatar, \u00a0en el primer caso los elementos que dan lugar a la leg\u00edtima defensa \u00a0y en el segundo, la admisibilidad del error invencible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se refiere indistintamente a una y otra figura y aun cuando al final \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura \u00a0afirma \u00a0que \u00a0existi\u00f3 \u00a0una amenaza material por parte del hoy \u00a0occiso \u00a0hacia \u00a0John \u00a0Jairo \u00a0Bedoya, \u00a0amigo \u00a0de \u00a0ORTIZ GARC\u00cdA, lo que, entonces, \u00a0permitir\u00eda \u00a0entender \u00a0definido \u00a0en \u00a0este \u00a0aparte \u00a0el alegato hacia la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0ello no basta, desde luego, para oponerse al criterio \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se aval\u00f3 la decisi\u00f3n de primer grado para denegar \u00a0cualquier \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0proceder \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0cuya r\u00e9plica s\u00f3lo \u00a0resultaba \u00a0posible, dentro de la v\u00eda escogida, a trav\u00e9s de la demostraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0anunci\u00f3 \u00a0el \u00a0actor, \u00a0sin \u00a0finalmente \u00a0demostrar alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 cargo, \u00a0 en \u00a0 estas \u00a0 condiciones, \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0Por \u00a0el segundo \u00a0reproche, \u00a0expuesto \u00a0como \u00a0subsidiario \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa \u00a0de la misma causal primera de casaci\u00f3n, reclama el actor no hab\u00e9rsele \u00a0reconocido \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0ORTIZ \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA \u00a0 la \u00a0 rebaja \u00a0 punitiva \u00a0 por \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo primero que se impone en orden a determinar \u00a0la \u00a0viabilidad \u00a0misma \u00a0de \u00a0este \u00a0reparo, \u00a0es \u00a0observar \u00a0que \u00a0la \u00a0rebaja punitiva \u00a0deprecada \u00a0en \u00a0esta \u00a0v\u00eda extraordinaria, no fue objeto del recurso ordinario de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0circunstancia incidente en el inter\u00e9s jur\u00eddico que debe asistirle \u00a0al \u00a0demandante \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en el entendido de que le corresponde mantener un \u00a0criterio \u00a0discrepante \u00a0sobre \u00a0la \u00a0misma \u00a0tem\u00e1tica \u00a0con \u00a0la \u00a0cual se ha mostrado \u00a0inconforme \u00a0al \u00a0sustentar la oposici\u00f3n al fallo de primer grado, dado que, como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0la jurisprudencia en relaci\u00f3n con el contenido y alcance del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 del C. de P.P. de 1.991, en cuya vigencia se tramit\u00f3 este asunto \u00a0y \u00a0que \u00a0comporta \u00a0plena \u00a0actualidad \u00a0y \u00a0vigor \u00a0en \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0por el art\u00edculo 204 de la Ley 600 de 2.000, debe existir \u00a0una \u00a0real y plena identidad sustancial en relaci\u00f3n con la materia que motiva la \u00a0inconformidad \u00a0con la decisi\u00f3n del a quo y que se manifiesta en la impugnaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0el \u00a0superior \u00a0y el tema a que se aviene la demanda de casaci\u00f3n (Casaci\u00f3n \u00a012.343, \u00a0 14 \u00a0 de \u00a0 diciembre \u00a0 de \u00a0 1.999, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0el \u00a0juez de primera instancia no \u00a0concedi\u00f3 \u00a0al \u00a0imputado \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0punitiva \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0y sin embargo su \u00a0defensor, \u00a0que por cierto es el mismo que acude a esta sede, no se opuso a dicha \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0postura \u00a0que \u00a0forzosamente \u00a0repercute frente al ejercicio de la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0pues \u00a0habiendo prescindido de confrontar la misma \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0carece \u00a0consiguientemente de inter\u00e9s jur\u00eddico por ausencia de \u00a0identidad \u00a0sustancial \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materia, \u00a0para \u00a0atacarla \u00a0en casaci\u00f3n, siendo \u00a0necesaria \u00a0 \u00a0 consecuencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 ello, \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 mas \u00a0 \u00a0 adiciones, \u00a0 \u00a0su \u00a0desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Aun cuando la Procuradora Cuarta Delegada \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado resultaba en su \u00a0criterio \u00a0\u201cinexistente\u201d, \u00a0lo \u00a0que \u00a0har\u00eda carente de \u201cobjeto\u201d el estudio \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0efectuar de la demanda, pero simult\u00e1neamente reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no tendr\u00eda \u201cvalidez jur\u00eddica\u201d y finalmente \u00a0conceptu\u00f3 \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0para \u00a0luego solicitar la casaci\u00f3n oficiosa del \u00a0mismo, \u00a0precisamente \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0esta \u00faltima petici\u00f3n deber\u00e1 en este \u00a0ac\u00e1pite \u00a0ocuparse \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0sin \u00a0antes \u00a0observar \u00a0que la postura te\u00f3rica \u00a0preliminar \u00a0de la Delegada resulta manifiestamente contradictoria, toda vez que, \u00a0como \u00a0resulta \u00a0bien sabido, cuando se propone un motivo para casar oficiosamente \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0216 y 217 de la Ley 600 de 2.000 \u00a0(art\u00edculos \u00a0228 \u00a0y \u00a0229 del anterior C. de P.P.), ello s\u00f3lo le es posible a la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0una vez ha conceptuado sobre los cargos contenidos en la demanda, \u00a0ya \u00a0que \u00a0este \u00a0es, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0el \u00a0marco sobre el que obligatoriamente debe \u00a0pronunciarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0seg\u00fan \u00a0la postura del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0expuestos en el libelo, encuentra que la \u00a0sentencia \u00a0est\u00e1 \u00a0viciada \u00a0de nulidad, una propuesta oficiosa en t\u00e9rminos de la \u00a0normatividad \u00a0en \u00a0cita, \u00a0corresponder\u00eda \u00a0hacerla \u00a0destacando los motivos en que \u00a0apoya las irregularidades lesivas de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0suponer \u00a0a \u00a0partir de ellas la \u00a0invalidez \u00a0del \u00a0proceso \u00a0para exponer fictamente la \u201cinexistencia\u201d del fallo \u00a0es, \u00a0evidentemente, \u00a0equivocado, como que equivale a confundir los fen\u00f3menos de \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0y \u00a0la nulidad, en relaci\u00f3n con los cuales la jurisprudencia y \u00a0la \u00a0 doctrina, \u00a0 desde \u00a0 antiguo, \u00a0ha \u00a0resaltado \u00a0constantemente \u00a0sus \u00a0conocidas \u00a0diferencias, \u00a0tanto \u00a0desde el punto de vista del \u00e1mbito que comprende cada una, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0afectar \u00a0actuaciones subsiguientes, o sobre la \u00a0taxatividad \u00a0en \u00a0los \u00a0motivos y en el pronunciamiento expreso que debe mediar de \u00a0\u00e9sta mas no as\u00ed de la inexistencia, etc., etc., etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si, como lo afirma la Delegada, la sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0carecer\u00eda \u00a0de \u00a0\u201cvalidez\u201d \u00a0por \u00a0ostentar \u00a0un vicio en su \u00a0contenido, \u00a0solamente \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad de la misma podr\u00edan \u00a0desaparecer \u00a0los \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos que le son inherentes, resultando por ende \u00a0incomprensible \u00a0que \u00a0se afirme sin que previamente exista una decisi\u00f3n en dicho \u00a0sentido, \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo del Tribunal carecer\u00eda de existencia y no podr\u00eda, por \u00a0tanto, \u00a0aceptarse cargos contra el mismo, pues esta es, ciertamente, una postura \u00a0que adem\u00e1s de incomprensible, resulta en grado sumo desenfocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Precisado lo anterior, recu\u00e9rdese que para \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0el fallo del Tribunal habr\u00eda omitido dar una completa respuesta a \u00a0los \u00a0alegatos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el defensor en el escrito sustento del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0incoado \u00a0contra la sentencia de primera instancia, motivo suficiente \u00a0para \u00a0deprecar \u00a0su \u00a0invalidaci\u00f3n, dado que seg\u00fan su opini\u00f3n no solamente ello \u00a0traduce \u00a0evidente \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, por quebrantamiento de la \u00a0doble \u00a0instancia, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n del derecho de defensa, al tener que purgar el \u00a0imputado una pena sin hab\u00e9rsele expuesto las razones para ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Dentro \u00a0de \u00a0dicho \u00a0contexto presentada la \u00a0oficiosa \u00a0petici\u00f3n \u00a0por \u00a0la Procuradora Delegada, es forzoso observar que en la \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 primer \u00a0grado \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Sep\u00falveda \u00a0Puerta \u00a0y \u00a0Miguel Cogollo, que despu\u00e9s de \u00a0quitar \u00a0el \u00a0proveedor \u00a0del \u00a0arma que portaba John Jairo Bedoya, Manuel Francisco \u00a0Cogollo \u00a0dio \u00a0la \u00a0espalda \u00a0a \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA \u00a0quien aprovech\u00f3 ese instante para \u00a0dispararle, \u00a0secuencia \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que precis\u00f3 hallaba respaldo en la diligencia \u00a0de \u00a0necropsia en donde se da cuenta de \u201ctatuaje y bandeleta contusiva\u201d en la \u00a0cabeza, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la trayectoria de la bala cuyo ingreso fue por el occipital \u00a0medio \u00a0izquierdo. Rechaza as\u00ed mismo porque la prueba no brinda ning\u00fan respaldo \u00a0a \u00a0esta \u00a0tesis, \u00a0el \u00a0alegato \u00a0defensivo \u00a0de audiencia p\u00fablica seg\u00fan el cual el \u00a0imputado \u00a0dispar\u00f3 \u00a0cuando \u00a0el \u00a0hoy occiso a su vez le apuntaba con un arma a la \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0Bedoya, pues por el contrario, se estableci\u00f3 que una vez desarm\u00f3 a \u00a0\u00e9ste \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0ingresar \u00a0al establecimiento, todo lo cual lo lleva a denegar \u00a0la petici\u00f3n de \u201cleg\u00edtima defensa subjetiva\u201d presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En sustento de la apelaci\u00f3n, se comienza \u00a0por \u00a0denegar \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0hiciera \u00a0el a quo, dejando \u00a0entrever \u00a0que \u00a0el disparo pudo presentarse de lado, seg\u00fan la descripci\u00f3n de su \u00a0trayectoria, \u00a0m\u00e1xime \u00a0considerando \u00a0que \u00a0la \u00a0cabeza puede girar 180\u00ba, adem\u00e1s, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0secuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en \u00a0la forma como los declar\u00f3 la primera \u00a0instancia, enfatiza en que no merecen credibilidad los deponentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0legitimado \u00a0para disparar, pues pese a lo expuesto por los testigos, \u00a0es \u00a0insistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso le apuntaba con un arma en la cabeza de \u00a0Bedoya. \u00a0A \u00a0prop\u00f3sito, afirm\u00f3 concurrir la leg\u00edtima defensa, sobre la base de \u00a0haber \u00a0existido \u00a0un \u00a0ataque \u00a0injusto \u00a0de \u00a0parte \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, aun cuando en forma \u00a0simult\u00e1nea \u00a0refiri\u00f3 \u00a0que \u00a0al \u00a0prop\u00f3sito de la justificante era suficiente con \u00a0que \u00a0el agente se crey\u00f3 en \u201cinminente estado de peligro\u201d, circunstancia que \u00a0en \u00a0verdad habr\u00eda sido la motivante de su conducta, esto es, que se consideraba \u00a0legitimado para actuar en defensa de su amigo John Jairo Bedoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. En respuesta a la impugnaci\u00f3n, el Tribunal \u00a0fue \u00a0enf\u00e1tico \u00a0en \u00a0advertir, para comenzar, que las \u201capreciaciones personales \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0distan \u00a0mucho \u00a0de la realidad probatoria\u201d y haciendo eco a la \u00a0solicitud expresa de \u201cleg\u00edtima defensa subjetiva\u201d, refut\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0quiere \u00a0que \u00a0se \u00a0aplique una causal de \u00a0inculpabilidad \u00a0(art.40-3 C. Penal) la cual debe ser invocada necesariamente por \u00a0el \u00a0acusado, cual es la defensa subjetiva. En cambio, la defensa objetiva existe \u00a0independientemente \u00a0de la posici\u00f3n psicol\u00f3gica del sujeto y no se requiere que \u00a0el \u00a0vinculado \u00a0al proceso la invoque en su defensa, basta con que de las pruebas \u00a0allegadas \u00a0se demuestre que el sujeto obr\u00f3 para repeler una agresi\u00f3n y de ah\u00ed \u00a0que su acto se torne il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso de la defensa subjetiva, el se\u00f1or \u00a0Ortiz \u00a0jam\u00e1s \u00a0la \u00a0invoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, porque en todo momento el quiso \u00a0indicar \u00a0que \u00e9l accion\u00f3 su rev\u00f3lver contra la humanidad de Cogollo al ver que \u00a0este \u00a0se \u00a0dispon\u00eda \u00a0a \u00a0dispararle \u00a0a \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero JOHN JAIRO BEDOYA. Si esta \u00a0defensa \u00a0subjetiva \u00a0\u00e9l \u00a0no \u00a0la \u00a0mencion\u00f3, \u00a0c\u00f3mo \u00a0puede reconoc\u00e9rsele en esta \u00a0segunda instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo tema, reprodujo \u00a0enseguida \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0de primera instancia, avalando parcialmente sus \u00a0conclusiones, \u00a0para \u00a0lo cual cita y analiza en detalle los testimonios de Carlos \u00a0Alberto \u00a0Campa\u00f1a \u00a0Renter\u00eda, \u00a0Efrain \u00a0Hernando \u00a0Sa\u00f1udo \u00a0Echavarr\u00eda \u00a0y Orlando \u00a0Sep\u00falveda \u00a0Puerta, \u00a0que \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0encuentran \u00a0respaldo por la prueba \u00a0pericial, \u00a0con \u00a0miras \u00a0a \u00a0concluir, \u00a0sin \u00a0que \u00a0ello \u00a0admita \u00a0reparo, que la bala \u00a0ingres\u00f3 \u00a0estando \u00a0de \u00a0espaldas \u00a0Manuel \u00a0Francisco \u00a0Cogollo \u00a0y cuando, seg\u00fan su \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0\u201cEl \u00a0peligro \u00a0ya \u00a0hab\u00eda pasado\u201d, fue que ORTIZ GARC\u00cdA\u00a0 \u00a0\u201caccion\u00f3 \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver 32 largo contra la parte posterior de la cabeza de la \u00a0v\u00edctima\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0S\u00edguese de la anterior necesaria rese\u00f1a \u00a0sobre \u00a0el \u00a0contenido de las sentencias y la apelaci\u00f3n propuesta por el defensor \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0que \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos precisos se respondi\u00f3 a los \u00a0argumentos \u00a0expuestos en los alegatos de impugnaci\u00f3n al procurador judicial del \u00a0imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0como \u00a0queda visto, debe \u00a0decirse \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0tesis \u00a0jur\u00eddica \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0propugn\u00f3 fue la de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, pero adem\u00e1s, que lo hizo, como igual procedi\u00f3 en esta sede \u00a0extraordinaria, \u00a0 sin \u00a0ninguna \u00a0concreci\u00f3n \u00a0dogm\u00e1tica \u00a0sobre \u00a0la \u00a0figura \u00a0cuyo \u00a0reconocimiento \u00a0realmente \u00a0se persegu\u00eda, dado que indistintamente se refiri\u00f3 a \u00a0la \u00a0 defensa \u00a0\u201csubjetiva\u201d \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0haciendo \u00a0un \u00a0planteamiento \u00a0por \u00a0completo \u00a0antil\u00f3gico, \u00a0sobre \u00a0el cual, como queda visto, el \u00a0Tribunal si se ocup\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Es que, si bien no puede menos la Sala que \u00a0compartir \u00a0la te\u00f3rica exposici\u00f3n que hace la Delegada sobre el deber que tiene \u00a0el \u00a0funcionario de segundo grado de responder a los argumentos de la apelaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0que \u00a0esta \u00a0es una exigencia inherente al mismo contenido formal y material \u00a0que \u00a0de \u00a0suyo deben tener las motivaciones de la decisi\u00f3n de segunda instancia, \u00a0dado \u00a0que \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0recurso \u00a0vertical delimitan la competencia del \u00a0superior \u00a0 y \u00a0 constituyen \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0mismo \u00a0el \u00a0tema \u00a0preciso \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0inexorablemente \u00a0debe \u00a0ocuparse, as\u00ed como de aquellos asuntos que, hoy por hoy, \u00a0resulten \u00a0inescindiblemente \u00a0vinculados \u00a0al objeto de la impugnaci\u00f3n (art\u00edculo \u00a0204 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02.000), \u00a0no \u00a0se observa por la Corte c\u00f3mo en el caso \u00a0concreto, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0vulnerado \u00a0tales \u00a0garant\u00edas, \u00a0pues conforme a lo \u00a0precedentemente \u00a0 rese\u00f1ado, \u00a0de \u00a0manera \u00a0espec\u00edfica \u00a0y \u00a0clara \u00a0hubo \u00a0de \u00a0darse \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas en el escrito de sustentaci\u00f3n del recurso \u00a0por el defensor de ORTIZ GARC\u00cdA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0 Surge \u00a0 verdaderamente \u00a0 inusitada \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0de conformidad con la cual el fallo del \u00a0Tribunal \u00a0 \u201cno \u00a0corresponde \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna\u00a0 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0planteado \u00a0por el recurrente\u201d. Reprocha que no se hubiera dado una \u201cadecuada \u00a0respuesta\u201d \u00a0a \u00a0\u201ctoda una argumentaci\u00f3n seria y coherente relacionada con la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0a \u00a0cerca \u00a0de \u00a0la trayectoria del proyectil y por otro, sobre el uso \u00a0del \u00a0arma \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la v\u00edctima\u201d. En este particular, es notable que la \u00a0Delegada \u00a0sobredimensiona, \u00a0la cualificaci\u00f3n del alegato de apelaci\u00f3n, como de \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0relevancia \u00a0que \u00a0al \u00a0mismo \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0y que ten\u00eda frente a la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0punible \u00a0hecha \u00a0a \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA, as\u00ed, para el a quo el procesado \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0por la espalda, mientras el defensor dej\u00f3 abierta la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0estricto \u00a0sentido \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0producido en dicha \u00a0posici\u00f3n \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0trayectoria demarcada en la diligencia de necropsia, \u00a0pero \u00a0con \u00a0base \u00a0exactamente \u00a0en la misma prueba y en la testimonial el Tribunal \u00a0respald\u00f3 \u00a0la \u00a0postura de la primera instancia. Ac\u00e1 debe se\u00f1alarse que si bien \u00a0pod\u00eda \u00a0el \u00a0disparo \u00a0haberse producido en una posici\u00f3n diversa, esta hip\u00f3tesis \u00a0no \u00a0fue \u00a0acogida \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna por el superior, no siendo comprensible que \u00a0pudiera \u00a0exigirse \u00a0haberse \u00a0detenido \u00a0mayormente \u00a0en \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0de muy \u00a0precaria trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0si \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que \u00a0careci\u00f3 \u00a0de \u00a0real \u00a0significaci\u00f3n \u00a0ese \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0debe a que para el a quo, como tambi\u00e9n para el \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0imputada careci\u00f3 en forma absoluta de excusa legal. Se \u00a0ha \u00a0magnificado la brevedad en la respuesta a la tesis central presentada por el \u00a0procurador \u00a0judicial \u00a0de \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA, relacionada con la leg\u00edtima defensa y \u00a0m\u00e1s \u00a0concretamente \u00a0que \u00a0se \u00a0dijera por el juzgador que era algo que deb\u00eda ser \u00a0manifestado por el propio implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sencillamente, \u00a0dado \u00a0que el defensor mantuvo \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0dubitativa y as\u00ed intr\u00ednsecamente contradictoria, entre las dos \u00a0alternativas \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0subjetiva y la leg\u00edtima defensa de un \u00a0tercero, \u00a0trat\u00e1ndose de la primera posibilidad, desde luego que dependiendo del \u00a0errado \u00a0juicio \u00a0del \u00a0agente, \u00a0se reclam\u00f3 que no hubiese sido el propio imputado \u00a0quien \u00a0 expusiera \u00a0 haber \u00a0 actuado \u00a0bajo \u00a0el \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0estar \u00a0siendo \u00a0injustamente \u00a0agredido \u00a0en \u00a0un \u00a0derecho \u00a0propio \u00a0o ajeno, raz\u00f3n suficiente para \u00a0negar \u00a0la \u00a0excusante \u00a0de \u00a0responsabilidad, pero lo propio se hizo respecto de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0 defensa \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero, \u00a0en \u00a0forma \u00a0imprecisa \u00a0tambi\u00e9n \u00a0deprecada \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0pues \u00a0no \u00a0hay \u00a0margen a dudas que para el fallador de segundo \u00a0grado, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0desarmar a Bedoya el hoy occiso se dispon\u00eda a ingresar al \u00a0establecimiento, \u00a0sin observar una actitud amenazante, raz\u00f3n por la cual se lee \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0cuando \u00a0ORTIZ \u00a0GARC\u00cdA accion\u00f3 su revolver \u201ccontra la \u00a0parte \u00a0posterior \u00a0de \u00a0la \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima\u201d, \u00a0para dicho momento \u201cEl \u00a0peligro ya hab\u00eda pasado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0La \u00a0Delegada \u00a0censura \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0dedicado un mayor espacio a responder cada una de las \u00a0alegaciones \u00a0defensivas \u00a0o \u00a0por \u00a0no \u00a0haber realizado un m\u00e1s detallado an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0si \u00a0bien este es un aspecto sobre el que podr\u00eda hallarse raz\u00f3n, \u00a0dada \u00a0la \u00a0real \u00a0precariedad y falta de mayor detenimiento en la contestaci\u00f3n al \u00a0impugnante, \u00a0en \u00a0manera alguna dicho reconocimiento puede conducir a aceptar que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0sea \u201cinexistente\u201d, o a sostener que haya una absoluta carencia en \u00a0el \u00a0estudio de los argumentos del impugnante con necesario, directo y ostensible \u00a0menoscabo \u00a0 del \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0y \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0resulta \u00a0verdaderamente \u00a0 exorbitante \u00a0 en \u00a0condiciones \u00a0tales \u00a0aludir \u00a0a \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0inmotivada, \u00a0dado \u00a0que no son inescrutables, sino por el contrario perfectamente \u00a0comprensibles \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales el Tribunal deneg\u00f3 las pretensiones \u00a0del \u00a0apelante, \u00a0sustentando, \u00a0como \u00a0queda \u00a0visto, \u00a0aquellos juicios de valor que \u00a0determinaron \u00a0esa \u00a0postura, \u00a0dentro \u00a0de un marco de an\u00e1lisis que no obstante su \u00a0brevedad \u00a0y \u00a0extrema concreci\u00f3n,\u00a0 no admite ninguna censura desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0de su validez formal, como tampoco en cuanto al contenido esencial de \u00a0respuesta \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se aprecia, de donde la solicitud \u00a0oficiosa del Ministerio P\u00fablico, tampoco es viable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n y m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, Administrando Justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>No casar el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14731 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.40 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., once (11) de abril de dos mil \u00a0dos (2.002). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se \u00a0pronuncia \u00a0la \u00a0Corte \u00a0sobre \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de 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