{"id":5613,"date":"2023-09-08T16:23:37","date_gmt":"2023-09-08T16:23:37","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1459807-05-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:37","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:37","slug":"1459807-05-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1459807-05-02\/","title":{"rendered":"14598(07-05-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14598 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Nilson Pinilla Pinilla \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0050 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., siete (7) de mayo de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la casaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Tercero \u00a0Seccional, \u00a0contra \u00a0el fallo por medio del cual el Tribunal \u00a0Superior \u00a0modific\u00f3 \u00a0el \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Segundo Penal del Circuito, \u00a0todos \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, contra DI\u00d3GENES SANTIAGO MESTRA BARRIOS, en el sentido de \u00a0excluir \u00a0en \u00a0un \u00a0homicidio la causal de agravaci\u00f3n establecida por el art\u00edculo \u00a0304-1 del anterior C\u00f3digo Penal y reconocer el estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 suscribir \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0Comisar\u00eda \u00a0de Familia de Monter\u00eda, la ma\u00f1ana del 24 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01995, \u00a0DI\u00d3GENES SANTIAGO MESTRA BARRIOS se dirigi\u00f3 a su puesto de \u00a0trabajo \u00a0en el mercado, mientras su esposa Carmenza Judith Meza Aguas regres\u00f3 a \u00a0la \u00a0casa \u00a0de su progenitora, en la diagonal 3\u00aa No. 16B-31, donde aqu\u00e9l se hizo \u00a0presente \u00a0al \u00a0medio \u00a0d\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0atac\u00f3 con un cuchillo; cuando ella trataba de \u00a0huir, \u00a0ya \u00a0con \u00a0varias \u00a0heridas \u00a0y Rafael Antonio Padilla \u00c1lvarez con una silla \u00a0intentaba \u00a0 \u00a0apartarlo, \u00a0 la \u00a0 mat\u00f3 \u00a0 con \u00a0 otra \u00a0 grave \u00a0 cuchillada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0cuello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la investigaci\u00f3n iniciada ese mismo d\u00eda, \u00a0fue \u00a0vinculado \u00a0en indagatoria MESTRA BARRIOS y el 30 del mismo mes se le impuso \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0(fs. \u00a034 y Ss. cd. 1); cerrada la instrucci\u00f3n, el 15 de \u00a0febrero \u00a0 de \u00a01996 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0el \u00a0referido \u00a0homicidio, \u00a0incluyendo \u00a0\u201cla \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d \u00a0(fs. 151 y Ss. cd. 1), enjuiciamiento no \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0adelantar el juicio y, realizada la audiencia p\u00fablica, \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0marzo de 1997 conden\u00f3 al acusado como autor del homicidio agravado, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a045 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a010 a\u00f1os de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0y \u00a0la obligaci\u00f3n de indemnizar los perjuicios respectivos \u00a0(fs. 100 y Ss. cd. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por apelaci\u00f3n del procesado y su defensor, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0en \u00a0Sala de Decisi\u00f3n Penal integrada por un \u00a0Magistrado \u00a0titular \u00a0y \u00a0dos \u00a0Conjueces, \u00a0separados \u00a0los \u00a0otros dos titulares del \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0deber \u00a0jurisdiccional \u00a0al \u00a0declarar \u00a0y \u00a0ser \u00a0aceptados sus \u00a0impedimentos, \u00a0uno \u00a0por \u00a0\u201cenemistad \u00a0grave\u201d y otro por \u201camistad \u00edntima\u201d \u00a0respecto \u00a0del mismo sujeto procesal (fs. 3 y Ss. y 21 y Ss. cd. 3), modific\u00f3 el \u00a0fallo, \u00a0descartando \u00a0la \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n y asumiendo que el agresor \u00a0hab\u00eda \u00a0actuado \u201cen un estado de ira intensa originado por una interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 algunas \u00a0 situaciones \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 daban \u00a0 en \u00a0 la \u00a0vida \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal virtud, baj\u00f3 inicialmente a 20 a\u00f1os \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0(fs. 130 y Ss. cd. 3), tasaci\u00f3n que volvi\u00f3 a reducir, a 12 a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses, \u00a0atendiendo \u00a0solicitud de \u201ccorrecci\u00f3n\u201d del defensor (fs. 167 y \u00a0Ss. \u00a0 cd. \u00a0 3). \u00a0 El \u00a0 Fiscal \u00a0 Tercero \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0se \u00a0alz\u00f3 \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0primero, la demanda incluye dos cargos contra la sentencia del Tribunal, \u00a0por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo.- Dice \u00a0la \u00a0censura que el desacierto proviene de interpretaci\u00f3n err\u00f3nea y aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal, por cuanto olvid\u00f3 el Tribunal que \u00a0la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0que reconoci\u00f3 requiere de la existencia del \u00a0nexo \u00a0de causalidad entre una grave e injusta provocaci\u00f3n y la reacci\u00f3n de ira \u00a0o \u00a0dolor, \u00a0y \u00a0sin \u00a0que \u00a0mediara \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0esa \u00edndole por parte de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0quien \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0pretend\u00eda era buscar protecci\u00f3n y asesor\u00eda \u00a0profesional \u00a0en \u00a0la \u00a0Comisar\u00eda \u00a0de \u00a0Familia \u00a0para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0maltrato \u00a0al que \u00a0cotidianamente la somet\u00eda su esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El ad quem incurri\u00f3 en ese yerro haciendo eco \u00a0de \u00a0la versi\u00f3n del acusado sobre la supuesta infidelidad de su esposa (si \u201cla \u00a0difunta \u00a0me \u00a0rechazaba \u00a0a \u00a0m\u00ed \u00a0era porque ella ten\u00eda otro hombre, eso no est\u00e1 \u00a0comprobado \u00a0pero \u00a0a m\u00ed me echaron los cuentos\u201d), \u00fanica base para afirmar que \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0celos \u00a0desencaden\u00f3 la ira, lo mismo que la idea de haberla \u00a0perdido, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0a \u00a0sus \u00a0hijos, \u00a0de quienes ella le habr\u00eda dicho en la \u00a0Comisar\u00eda de Familia que se los iba a llevar al finalizar el mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Relaciona apartes pertinentes de la sentencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0origen \u00a0de los celos, la forma como se manifiestan, el comportamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, la tesis doctrinaria y ejemplos sobre el delito emocional y la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0aceptando que el homicidio se perpetr\u00f3 en un estado \u00a0intenso \u00a0de \u00a0ira, \u00a0surgido de la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de algunas situaciones \u00a0conyugales, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de aceptar que la v\u00edctima era \u201cmujer correcta desde el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0de la fidelidad a su marido\u201d, cuando el verdadero sentido de \u00a0la \u00a0ley \u00a0es que mientras no est\u00e9 demostrada la provocaci\u00f3n grave e injusta, no \u00a0tiene cabida la atenuaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo.- Hace \u00a0consistir \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial en la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0324-1 \u00a0del otrora C\u00f3digo Penal, modificado por el 30 de la ley 40 de \u00a01993, \u00a0puesto \u00a0que no se pod\u00eda excluir la causal espec\u00edfica de agravaci\u00f3n, ya \u00a0que \u00a0estaba \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0v\u00ednculo \u00a0matrimonial que un\u00eda al procesado con la \u00a0v\u00edctima, \u00a0no \u00a0como \u00a0simple \u00a0formalidad, \u00a0pues \u00a0conviv\u00edan \u00a0y \u00a0manten\u00edan \u00a0lazos \u00a0afectivos, como lo reconoce el procesado en la indagatoria: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0relaciones \u00a0con ella eran buenas ella \u00a0era \u00a0mi \u00a0esposa y madre de los hijos m\u00edos, nos casamos hace ocho a\u00f1os, s\u00ed nos \u00a0hab\u00edamos \u00a0separado \u00a0antes, \u00a0dos \u00a0veces, \u00a0la \u00a0primera \u00a0vez \u00a0duramos \u00a0tres \u00a0meses \u00a0separados, \u00a0y \u00a0la segunda fue ahora, ten\u00edamos como veinte d\u00edas, la primera vez \u00a0fue \u00a0por \u00a0celos \u00a0porque \u00a0yo vacilaba con una muchacha y ella se dio cuenta y fue \u00a0por \u00a0eso, \u00a0y la segunda vez fue por problemas de trago que una noche que llegu\u00e9 \u00a0en \u00a0tragos como que le ped\u00ed algo y ella dijo que no y salimos de discusi\u00f3n.\u201d \u00a0(fs. 209 y 210 cd. 3). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista censura que el Tribunal, tras \u00a0atender \u00a0el \u00a0ardid \u00a0de \u00a0la \u00a0infidelidad, \u00a0se \u00a0pregunte \u00a0si es l\u00f3gico condenar a \u00a0DI\u00d3GENES \u00a0SANTIAGO \u00a0MESTRA BARRIOS por homicidio agravado cuando se le reconoce \u00a0la \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ira, contest\u00e1ndose el ad quem err\u00f3neamente que no, al \u00a0aducir \u00a0que \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n conllevaba la ruptura de todas las obligaciones con \u00a0la \u00a0esposa, por la creencia que \u00e9l viv\u00eda al elaborar en su psiquis la arg\u00fcida \u00a0infidelidad, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0exig\u00edrsele \u00a0respeto \u00a0a \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0conyugal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0forma, \u00a0el \u00a0Fiscal solicita casar la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0dictar \u00a0la \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0restableciendo lo decidido en la de \u00a0primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGACI\u00d3N DE NO IMPUGNANTE \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor pide que la Corte \u201cdeniegue el \u00a0recurso \u00a0extraordinario\u201d,\u00a0 \u00a0argumentando que la demanda adolece de fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0constituye \u00a0un alegato propio de las instancias, sin desarrollo ni \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u201ccargo \u00a0que mentalmente se propuso\u201d. En lo que se conoce \u00a0como \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0principio, \u201cdio por demostrado lo que precisamente ten\u00eda \u00a0que \u00a0demostrar\u201d \u00a0y \u00a0la Corte no puede asumir la carga de tal demostraci\u00f3n, lo \u00a0que as\u00ed mismo ocurre frente al segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala la Procuradora Cuarta Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0algunas \u00a0imprecisiones \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0que en su \u00a0concepto \u00a0 \u00a0llevan \u00a0 \u00a0el \u00a0 primer \u00a0 cargo \u00a0al \u00a0fracaso, \u00a0puesto \u00a0que el reproche por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0supone \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0acertada de la norma, pero aqu\u00ed se \u00a0critica \u00a0abiertamente \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del anterior C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0al \u00a0rechazar \u00a0lo \u00a0que \u00a0a la vez se \u00a0admite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0\u201cque es perfectamente posible que a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la norma se arribe a su aplicaci\u00f3n \u00a0indebida\u201d, \u00a0citando \u00a0al \u00a0efecto \u00a0\u201csentencias \u00a0del 3 de mayo y 23 de julio de \u00a02001. \u00a0M. P. Dr. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego\u201d, pero no se puede cuestionar la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, de ah\u00ed que tenga raz\u00f3n el defensor en que se trata de \u00a0un \u00a0alegato de instancia, donde no se atina a demostrar lo que era el centro del \u00a0inter\u00e9s \u00a0del \u00a0censor, \u00a0\u201cesto \u00a0es, \u00a0que no estaba demostrado el comportamiento \u00a0ajeno \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0causal \u00a0entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y la \u00a0reacci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, la Delegada no pasa por alto la \u00a0incoherencia \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0por \u00a0el Tribunal al reconocer el \u00a0estado \u00a0de ira, a sabiendas que MESTRA BARRIOS era consciente de la terminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0convivencia con su esposa, las rupturas que la antecedieron y que \u201clos \u00a0hijos \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja \u00a0compart\u00edan \u00a0el \u00a0techo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0cada vez que se \u00a0produc\u00edan \u00a0las \u00a0rupturas, \u00a0sin \u00a0descontar \u00a0que la creencia sobre la infidelidad \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0ten\u00eda \u00a0de \u00a0anta\u00f1o \u00a0el \u00a0inculpado, de all\u00ed que el comportamiento \u00a0ajeno grave e injusto no pod\u00eda predicarse\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0nada \u00a0injusto \u00a0result\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0cansada \u00a0de \u00a0soportar \u00a0los tratos violentos del procesado, optara por \u00a0terminar \u00a0la \u00a0uni\u00f3n \u00a0y \u00a0conservara \u00a0la custodia de los hijos, oficializando tal \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 ante \u00a0 la \u00a0 Comisar\u00eda \u00a0de \u00a0Familia. \u00a0Pero, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0reconocerse \u00a0el \u00a0estado de ira al no cumplirse los elementos que lo estructuran, \u00a0como \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0precisas \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, la \u00a0representante \u00a0de \u00a0la sociedad pide no casar la sentencia con fundamento en este \u00a0primer reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0segundo \u00a0cargo, concept\u00faa la Delegada que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0enfoc\u00f3, \u00a0por \u00a0la v\u00eda directa, la falta de aplicaci\u00f3n del numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo Penal que entonces reg\u00eda, pues objetiva y \u00a0subjetivamente \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal la existencia del v\u00ednculo matrimonial, \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0fuera \u00a0irregularmente, \u00a0manten\u00eda \u00a0latentes los deberes propios de la \u00a0uni\u00f3n, \u00a0incluida \u00a0la \u00a0fidelidad y la vida en com\u00fan, tanto que las separaciones \u00a0estuvieron \u00a0seguidas de la reconciliaci\u00f3n; recuerda que en criterio de la Corte \u00a0Suprema \u00a0(sentencia \u00a0de noviembre 13 de 1991, M. P. Ricardo Calvete Rangel), esa \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n puede predicarse incluso de relaciones inestables, \u00a0que ostenten la condici\u00f3n se\u00f1alada en la norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor coment\u00f3 que la raz\u00f3n de ser de la \u00a0agravante \u00a0espec\u00edfica \u00a0proviene de la afectaci\u00f3n que sufren el parentesco y la \u00a0familia, \u00a0n\u00facleo \u00a0esencial \u00a0de \u00a0la \u00a0sociedad, \u00a0especialmente \u00a0protegida \u00a0por el \u00a0legislador, \u00a0y \u00a0rememora \u00a0las manifestaciones del procesado en ese sentido, para \u00a0reprocharle \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0llegado \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que la \u00a0infidelidad exim\u00eda del respeto a los compromisos de esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de tan clara \u00a0circunstancia \u00a0se est\u00e1 generando una causal de justificaci\u00f3n no prevista en la \u00a0ley \u00a0que, \u00a0en \u00a0cambio de proteger la relaci\u00f3n marital o de parentesco, la est\u00e1 \u00a0desamparando, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0errada \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0que una infidelidad imaginaria \u00a0destruye \u00a0 el \u00a0 v\u00ednculo \u00a0matrimonial, \u00a0cuya \u00a0perduraci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0reclamaba \u00a0MESTRA \u00a0BARRIOS; \u00a0es \u00a0decir, \u00a0tanto \u00a0los \u00a0hechos \u00a0como la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal daban lugar a la aplicaci\u00f3n del citado \u00a0art\u00edculo 324, numeral 1\u00b0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera la Delegada que la equivocaci\u00f3n del \u00a0Tribunal \u00a0sobre \u00a0la \u00a0incompatibilidad \u00a0del \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira y la agravaci\u00f3n, se \u00a0debi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0asimilaci\u00f3n \u00a0que hizo con la figura prevista en el art\u00edculo 382 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1936, que autorizaba la disminuci\u00f3n de la pena, quedando \u00a0excluido \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0agravada (asesinato), siempre que la \u00a0v\u00edctima \u00a0hubiera \u00a0sido sorprendida en ilegitimo acceso carnal, pero como no era \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, ni la ley vigente al momento de los hechos \u00a0ten\u00eda \u00a0esa \u00a0norma especial, es \u201cperfectamente posible aplicar el art\u00edculo 60 \u00a0del Decreto 100 de 1980 y a su vez la agravante en cita\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0modelo \u00a0de \u00a0claridad \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0final del libelista, en cuanto expresa que deb\u00eda mantenerse el fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0pero como el desarrollo del cargo permite saber que pretende \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324, por la relaci\u00f3n de \u00a0c\u00f3nyuges \u00a0entre \u00a0el \u00a0homicida y la v\u00edctima, la agencia del Ministerio P\u00fablico \u00a0concept\u00faa \u00a0casar parcialmente la sentencia, s\u00f3lo con base en el segundo cargo, \u00a0sin \u00a0olvidar \u00a0que \u00a0la \u00a0nueva dosificaci\u00f3n punitiva ha de efectuarse conforme al \u00a0art\u00edculo 104 de la ley 599 de 2000, por favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo. No es del todo desacertado el planteamiento del \u00a0inicial \u00a0reproche, \u00a0como \u00a0tampoco su desarrollo, a pesar del enunciado que lleva \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0a \u00a0calificarlo \u00a0de \u00a0contradictorio \u00a0y las innecesarias \u00a0referencias \u00a0 que \u00a0hace \u00a0a \u00a0algunas \u00a0pruebas. \u00a0En \u00a0realidad, \u00a0le \u00a0sobran \u00a0varias \u00a0aseveraciones, \u00a0que \u00a0distraen el enfoque de su objetivo pero, en esencia, cumple \u00a0a \u00a0ras \u00a0las \u00a0exigencias propias de la censura por violaci\u00f3n directa, que supone \u00a0un \u00a0debate \u00a0estrictamente \u00a0jur\u00eddico, alejado de cualquier controversia sobre la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el \u00a0sentenciador apreci\u00f3 los hechos y valor\u00f3 los distintos medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la falta de aplicaci\u00f3n, la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 un \u00a0precepto \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por la forma como est\u00e1 planteado el cargo, el \u00a0censor \u00a0pretende \u00a0y \u00a0consigue \u00a0demostrar la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 60 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no alude a una variaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la disposici\u00f3n legal, sino que parte del presupuesto de que \u00a0dicho \u00a0precepto \u00a0no guarda relaci\u00f3n con los hechos comprobados y, por lo tanto, \u00a0no \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser aplicado, expresando de ese modo un problema de subsunci\u00f3n y no \u00a0de significado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Procuradora Delegada, s\u00f3lo por razones de \u00a0forma \u00a0que as\u00ed mismo plantea el defensor, concept\u00faa en forma adversa ante este \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n encuentra incoherente la argumentaci\u00f3n que en la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia condujo al reconocimiento de la atenuaci\u00f3n. De \u00a0haber \u00a0sido \u00a0consecuente \u00a0con \u00a0sus \u00a0propios argumentos y con la apreciaci\u00f3n que \u00a0hizo \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, el ad quem no la habr\u00eda concedido, pues si bien asumi\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0uxoricida \u00a0actu\u00f3 \u00a0\u201cen \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0intensa \u00a0ira\u201d, \u00a0tambi\u00e9n es \u00a0categ\u00f3rico \u00a0 en \u00a0 aseverar \u00a0 que \u00a0la \u00a0causa \u00a0no \u00a0fue \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0ajeno \u00a0injustificado, \u00a0sino \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de celos de irreal origen, como el propio \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0enfatiza \u00a0(f. 139 cd. 3, lo en negrillas est\u00e1 \u00a0as\u00ed en el texto original): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInnegable resulta \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta de do\u00f1a Carmenza Judith Meza Aguas era ajustada al patr\u00f3n de \u00a0la \u00a0mujer \u00a0correcta \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista de la fidelidad a su marido. As\u00ed \u00a0consta en el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto que se acaba de afirmar puede situarnos \u00a0desprevenidamente \u00a0ante \u00a0lo \u00a0parad\u00f3jico, \u00a0perplejidad \u00a0mental de la que se sale \u00a0bajo \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0que \u00a0el \u00a0victimario, \u00a0a pesar de no existir en el mundo \u00a0fenomenol\u00f3gico \u00a0o \u00a0natural\u00edstico \u00a0una \u00a0falta \u00a0real, \u00a0interpret\u00f3, \u00a0sin \u00a0ser un \u00a0inimputable \u00a0&#8211; \u00a0f. 47 -, algunas situaciones o comportamientos de su esposa como \u00a0si \u00a0obedecieran \u00a0al \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que ella lo hab\u00eda dejado de querer por estar \u00a0pensando \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 otro \u00a0 \u00a0hombre. \u00a0 \u00a0Pruebas \u00a0 \u00a0al \u00a0canto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0tratar de sustentar la tesis de que \u201cla \u00a0ira \u00a0fue \u00a0desencadenada por una situaci\u00f3n de celos\u201d, luego de que la v\u00edctima \u00a0actu\u00f3 \u00a0como \u00a0deb\u00eda \u00a0hacerlo, acudiendo a la Comisar\u00eda de Familia, lo que hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0fue rese\u00f1ar pruebas indicativas de la existencia de una relaci\u00f3n \u00a0conflictiva, \u00a0por las reiteradas agresiones f\u00edsicas de MESTRA BARRIOS contra su \u00a0esposa, \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0apreci\u00f3, \u00a0mas no de una situaci\u00f3n afectiva sobreviniente o \u00a0novedosa, \u00a0que \u00a0constituyese \u00a0el \u00a0origen \u00a0de \u00a0la ira y le llevare a la agresi\u00f3n \u00a0final, \u00a0 \u00a0voluntaria \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0conscientemente \u00a0 \u00a0ejecutada \u00a0 \u00a0con \u00a0 consecuencias \u00a0letales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0manera, \u00a0el \u00a0ad quem no sustent\u00f3 la \u00a0mitigaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 punibilidad \u00a0 en \u00a0 su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0comprobaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0el casacionista repite parcialmente, pero no cuestiona; fue \u00a0su \u00a0peculiar \u00a0entendimiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0del precepto, ensayado bajo figuraciones \u00a0te\u00f3ricas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0aplicarlo, en forma ostensiblemente indebida \u00a0cuando \u00a0hab\u00eda \u00a0reconocido, \u00a0en \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0la \u00a0ira \u00a0no fue causada por un \u00a0comportamiento \u00a0ajeno \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto, meollo de lo que le reprocha el Fiscal \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0prospera y conlleva el \u00a0efecto sobre la punici\u00f3n que adelante ser\u00e1 indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0cargo. \u00a0De igual manera a como se consider\u00f3 frente al \u00a0reproche \u00a0anterior, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a los requisitos t\u00e9cnicos, cumple este enfoque \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0directa, acerca del quebrantamiento del precepto sustancial contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 324 del decreto 100 de 1980, modificado por el \u00a030 \u00a0de la ley 40 de 1993, que el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Monter\u00eda \u00a0hab\u00eda \u00a0aplicado \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0desech\u00f3, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0hallar comprobada la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0v\u00ednculo \u00a0matrimonial entre DI\u00d3GENES SANTIAGO MESTRA BARRIOS y \u00a0Carmenza Judith Meza Aguas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien \u00a0acota \u00a0la \u00a0representaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0\u201cal \u00a0margen \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0como el censor titul\u00f3 esta \u00a0segunda \u00a0censura, \u00a0as\u00ed \u00a0como la tangencial referencia a la demostraci\u00f3n de los \u00a0lazos \u00a0afectivos\u201d, \u00a0los \u00a0postulados \u00a0y \u00a0desarrollos \u00a0cardinales \u00a0de la demanda \u00a0evidencian \u00a0claramente \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0est\u00e1 dirigido a reclamar la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n de la agravaci\u00f3n analizada, directamente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAcuso la sentencia de segunda instancia&#8230; \u00a0de \u00a0haber violado por error in judicando al dejar de aplicar la norma sustantiva \u00a0contenida \u00a0en el art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1993, numeral 1\u00b0 que modific\u00f3 el \u00a0art\u00edculo 324 del C\u00f3digo Penal&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; \u00a0la vulner\u00f3 al dejar de aplicarla en la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0estando \u00a0demostrada \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0subjetivamente la causal \u00a0espec\u00edfica de agravaci\u00f3n obligado a aplicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230;\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8230;\u00a0\u00a0 \u00a0&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fundamento de esta agravante&#8230; no solo se \u00a0est\u00e1 \u00a0atentando \u00a0contra la vida, contra la existencia humana, sino tambi\u00e9n, se \u00a0est\u00e1 \u00a0atacando \u00a0los \u00a0lazos \u00a0de \u00a0parentesco, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los cuales debe guardar \u00a0especial \u00a0respeto \u00a0todo \u00a0ser humano&#8230; se est\u00e1 llegando a un atentado contra la \u00a0instituci\u00f3n familiar, n\u00facleo primordial de la sociedad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro \u00a0dimana \u00a0de \u00a0haberse \u00a0reconocido la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0por \u00a0la \u00a0ira y, como consecuencia nuevamente equivocada, \u00a0sentirse \u00a0precisado \u00a0el Tribunal a inaplicar la mencionada causal de agravaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 homicidio, \u00a0 por \u00a0 considerarla \u00a0incompatible \u00a0con \u00a0aquella \u00a0circunstancia \u00a0atenuante, \u00a0como \u00a0se \u00a0constata \u00a0en \u00a0la extra\u00f1a respuesta al interrogante que se \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0si \u00a0ser\u00eda \u00a0l\u00f3gico condenar al acusado por \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0por \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n conyugal, \u201cy a la vez despachar en su \u00a0favor \u00a0 la \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0originada \u00a0en \u00a0los \u00a0celos?\u201d \u00a0(F. \u00a0142 \u00a0cd. \u00a03): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa respuesta es que no, puesto que lo que \u00a0agrava \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0cometi\u00f3 \u00a0fue la ruptura de todas las obligaciones y \u00a0compromisos \u00a0que \u00a0surgen \u00a0del \u00a0v\u00ednculo conyugal y precisamente Di\u00f3genes Mestra \u00a0Barrios, \u00a0seg\u00fan \u00e9l lo hab\u00eda elaborado en su psiquis, su mujer Carmenza Judith \u00a0Meza \u00a0Aguas \u00a0le \u00a0estaba faltando en su fidelidad y si ello ocurr\u00eda en su mente, \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n lo obligaba a respetar los compromisos amorosos y legales que en \u00a0su condici\u00f3n de esposo le eran exigibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Diferente ser\u00eda el caso en que la mujer o el \u00a0marido \u00a0para \u00a0contraer \u00a0v\u00ednculo con el amante matara al c\u00f3nyuge que estorbaba. \u00a0Ah\u00ed \u00a0si \u00a0estar\u00edamos \u00a0ante un caso de homicidio agravado por atentar contra las \u00a0obligaciones \u00a0del \u00a0v\u00ednculo \u00a0sin darse ninguna situaci\u00f3n que lo justificara. En \u00a0este \u00a0ejemplo \u00a0se da un motivo innoble, oscuro, perverso; mientras en el caso de \u00a0Di\u00f3genes Mestra Barrios ese aspecto no oper\u00f3.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cadena \u00a0se \u00a0generaron \u00a0los \u00a0desaciertos, \u00a0llevando \u00a0a \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0a \u00a0observar \u00a0si \u00a0el af\u00e1n por excluir la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0estar\u00eda \u00a0vivificando la monstruosa permisividad \u00a0estatuida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0382 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1936, para llegar a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0celos \u00a0fantasiosos \u00a0permit\u00edan \u00a0trocar en venganza el \u00a0respeto \u00a0que erige la uni\u00f3n conyugal y hacer caso omiso de la \u00fanica inferencia \u00a0posible, \u00a0 que \u00a0hac\u00eda \u00a0imperativa \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0del homicidio doloso, estando perfectamente demostrada \u00a0la existencia y permanencia del v\u00ednculo matrimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para mejor proveer, pudo el Tribunal acudir a \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0que \u00a0refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n en \u00a0comento, \u00a0precisa que el v\u00ednculo que da lugar a su aplicaci\u00f3n ha de ser tomado \u00a0en \u00a0cuenta, no \u00fanicamente cuando subsiste el mutuo afecto, la comprensi\u00f3n y el \u00a0amor, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0en conflicto, tormentosas, inclusive \u00a0surgiendo \u00a0\u201cde \u00a0los \u00a0celos, \u00a0del \u00a0desamor \u00a0y la incomprensi\u00f3n, pero en la que \u00a0sigue \u00a0latente \u00a0la existencia de los deberes propios del v\u00ednculo, as\u00ed estos no \u00a0se \u00a0cumplan\u201d (sentencia de noviembre 13 de 1991, M. P. Ricardo Calvete Rangel, \u00a0citada por el Ministerio P\u00fablico). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0la \u00a0manifiesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del precepto que agrava el homicidio y \u00a0eleva \u00a0su \u00a0pena \u00a0cuando \u00a0se \u00a0comete en la persona del c\u00f3nyuge, v\u00ednculo en este \u00a0caso \u00a0plenamente \u00a0comprobado y aceptado por el ad quem, desestimado ante razones \u00a0no \u00a0f\u00e1cticas sino pretendidamente jur\u00eddicas, tambi\u00e9n procede la casaci\u00f3n por \u00a0este segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0La prosperidad de los dos reproches, que \u00a0realmente \u00a0emergen \u00a0de \u00a0un \u00a0mismo \u00a0dislate, \u00a0pues \u00a0haber \u00a0inaplicado el Tribunal \u00a0Superior \u00a0la causal de agravaci\u00f3n allan\u00f3 la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a060 \u00a0en \u00a0referencia, \u00a0conduce \u00a0a \u00a0retomar los argumentos de la primera instancia, \u00a0para \u00a0observar \u00a0que \u00a0el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Monter\u00eda conden\u00f3 \u00a0al \u00a0enjuiciado \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0que fue motivo de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0agravado \u00a0por \u00a0cometerse \u00a0contra \u00a0la \u00a0esposa, \u00a0de \u00a0quien consider\u00f3 \u00a0indubitable \u00a0que \u00a0\u201cconservaba una vida ejemplar\u201d; adicionalmente, la actitud \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0\u201cno \u00a0fue \u00a0m\u00e1s \u00a0que el producto del rencor, de la venganza\u201d, \u00a0estado \u00a0\u201cmuy \u00a0distinto del emocional de la ira, lo que lleva a no reconocer en \u00a0su \u00a0favor \u00a0la \u00a0disminuci\u00f3n de pena consagrada en el art\u00edculo 60\u201d, fijando la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0principal \u00a0en \u00a045 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, bajo este an\u00e1lisis (f. 113 cd. \u00a02): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTeniendo en cuenta la gravedad del hecho, \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0mismo, el impacto que caus\u00f3 en la sociedad, as\u00ed \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0violento y desalmado que demostr\u00f3 el se\u00f1or \u00a0Di\u00f3genes \u00a0Mestra \u00a0Barrios, \u00a0proporcion\u00e1ndole \u00a0diez \u00a0heridas \u00a0con \u00a0el \u00a0cuchillo \u00a0homicida \u00a0y de conformidad con lo dispuesto en los art\u00edculos 61, 64, 66 y 67 de \u00a0nuestras normas sustanciales.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Cuando \u00a0ocurrieron los hechos, reg\u00eda la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0introducida \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1993, \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0ten\u00eda \u00a0prevista \u00a0prisi\u00f3n de 40 a 60 a\u00f1os, \u00a0superior \u00a0a \u00a0la \u00a0actualmente \u00a0contemplada, \u00a0de 25 y 40 a\u00f1os (art. 104 L. 599 de \u00a02000), que es la que debe aplicarse por favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0para \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n de la pena, la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de justicia no ha considerado en este caso alguna circunstancia \u00a0de \u00a0mayor \u00a0ni \u00a0de \u00a0menor \u00a0punibilidad, \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n no ha de salirse del cuarto \u00a0m\u00ednimo, \u00a0dentro \u00a0del actual sistema de individualizaci\u00f3n, esto es, de 25 a\u00f1os \u00a0a \u00a028 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a09 meses, duraci\u00f3n a la que habr\u00eda arribado el Juzgado, con la \u00a0cuarta parte que subi\u00f3 entonces (a 45 a\u00f1os, entre 40 y 60). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia de primera instancia tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0acert\u00f3 \u00a0al \u00a0observar \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0de la conducta y su impacto social, que \u00a0aunados \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0en el marco de la prevenci\u00f3n general, \u00a0aconsejan \u00a0acercar \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n \u00a0al \u00a0m\u00e1ximo del respectivo cuarto, hallando la \u00a0Corte \u00a0Suprema, \u00a0por \u00a0todos \u00a0los \u00a0factores \u00a0bajo consideraci\u00f3n, que lo justo es \u00a0fijarla \u00a0 \u00a0en \u00a0 veintiocho \u00a0 (28) \u00a0 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En nada fueron impugnados los otros aspectos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia,\u00a0 \u00a0ni \u00a0hay \u00a0motivo \u00a0para \u00a0variarlos, \u00a0por \u00a0lo cual quedan \u00a0inc\u00f3lumes \u00a0la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os, la denegaci\u00f3n de la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0y \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n de los perjuicios materiales y morales en las \u00a0equivalencias \u00a0y \u00a0circunstancias \u00a0decididas \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, confirmadas por el \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- Este fallo sustituye la sentencia materia \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n y ha de notificarse, pero no admite impugnaci\u00f3n alguna, porque \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0no \u00a0son \u00a0susceptibles de reposici\u00f3n (arts. 189 y 414 L. 600 de \u00a02000), \u00a0\u00fanica que podr\u00eda proceder contra las decisiones del m\u00e1ximo \u00f3rgano de \u00a0la jurisdicci\u00f3n ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0restablecer \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n del homicidio, por haberlo \u00a0cometido \u00a0DI\u00d3GENES \u00a0SANTIAGO \u00a0MESTRA \u00a0BARRIOS \u00a0contra \u00a0su \u00a0esposa, y excluir la \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0estado de ira, que se hab\u00eda otorgado en segunda instancia sin \u00a0que mediare comportamiento ajeno grave e injustificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0En \u00a0consecuencia \u00a0y \u00a0habida cuenta de la \u00a0favorabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0nueva \u00a0preceptiva \u00a0penal, \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal se fija en \u00a0veintiocho \u00a0 (28) \u00a0 a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0quedando \u00a0sin \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Contra esta sentencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZON \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 EDUARDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14598 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Nilson Pinilla Pinilla \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0050 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., siete (7) de mayo de dos mil \u00a0dos (2002). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0 Decide \u00a0la Corte la casaci\u00f3n interpuesta por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Tercero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5613","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5613\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}