{"id":5610,"date":"2023-09-08T16:23:37","date_gmt":"2023-09-08T16:23:37","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1456614-02-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:37","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:37","slug":"1456614-02-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1456614-02-02\/","title":{"rendered":"14566(14-02-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 14566 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 17 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 catorce \u00a0(14) \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0dos \u00a0(2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mediante sentencia del seis de noviembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Soacha (Cundinamarca) \u00a0declar\u00f3 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 Arturo \u00a0 Alonso \u00a0Romero \u00a0 responsable \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0uso \u00a0personal, le impuso las penas \u00a0principales \u00a0de \u00a025 \u00a0a\u00f1os \u00a0y seis meses de prisi\u00f3n y el decomiso del rev\u00f3lver \u00a0n\u00famero \u00a0H-138776, \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por cinco a\u00f1os, la obligaci\u00f3n de pagar los perjuicios causados y le \u00a0neg\u00f3 la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Recurrida \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el defensor, fue confirmada por el \u00a0Tribunal Superior de Cundinamarca el 29 de enero de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0sindicado y su apoderado interpusieron recurso de casaci\u00f3n que \u00a0ahora es resuelto de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aproximadamente \u00a0a las 9:30 de la noche del 13 de julio de 1996, en \u00a0un \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0dedicado \u00a0a \u00a0las \u00a0ri\u00f1as de gallos, ubicado en la \u00a0vereda\u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0Pitala\u201d \u00a0de \u00a0El Colegio (Cundinamarca), a un animal se le \u00a0cay\u00f3 \u00a0una \u00a0espuela, \u00a0circunstancia \u00a0que origin\u00f3 una discusi\u00f3n, en medio de la \u00a0cual \u00a0 Carlos \u00a0 Arturo \u00a0 Alonso \u00a0 Romero \u00a0sac\u00f3 \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver y realiz\u00f3 varios disparos ocasion\u00e1ndole la \u00a0muerte a RICARDO MOLINA ACOSTA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 desarrollo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0fue \u00a0proferida \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0 contra \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0Alonso \u00a0Romero \u00a0y \u00a0el \u00a028 \u00a0de enero de 1997 se le acus\u00f3 como \u00a0autor \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0decisi\u00f3n que recurrida fue ratificada el 25 de marzo del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0por \u00a0un Fiscal Delegado ante el Tribunal, quien adicion\u00f3 al pliego \u00a0la conducta punible de porte ilegal de armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0seis \u00a0de \u00a0noviembre de 1997, el Juez Segundo Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Soacha \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la sentencia rese\u00f1ada, fallo que, previa apelaci\u00f3n, fue \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sindicado \u00a0 y \u00a0 defensor \u00a0impugnaron \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso. \u00a0En \u00a0la \u00a0Corte \u00a0se \u00a0obtuvo \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora \u00a0Procuradora Primera Delegada para la Casaci\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Causal \u00a0tercera. \u00a0Sentencia \u00a0dictada dentro de un juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0motivos \u00a0segundo y tercero de invalidaci\u00f3n porque a la defensa le fue negada la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de una diligencia de exhumaci\u00f3n de cad\u00e1ver y la subsiguiente prueba \u00a0pericial \u00a0de \u00a0medicina legal. Ello, dice el actor, afect\u00f3 el derecho de defensa \u00a0y \u00a0el debido proceso toda vez que en forma desp\u00f3tica la fiscal\u00eda descart\u00f3 esa \u00a0prueba \u00a0haciendo \u00a0las \u00a0veces \u00a0de \u00a0perito, \u00a0comportamiento \u00a0judicial que impidi\u00f3 \u00a0establecer \u00a0con \u00a0cu\u00e1l \u00a0de las tres armas esgrimidas se caus\u00f3 la muerte. A\u00f1ade \u00a0que \u00a0esto se habr\u00eda podido dilucidar con la pr\u00e1ctica de lo pedido y agrega que \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que \u00a0rechaz\u00f3 \u00a0el dictamen\u00a0 carece de \u00a0soporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0pues \u00a0alude \u00a0a \u00a0\u201ctejidos \u00a0blandos\u201d, que no lo son, y a \u00a0testigos que mienten al decir que quien dispar\u00f3 fue el sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo. Subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cuatro \u00a0 \u00a0 imputaciones \u00a0 \u00a0 soportadas \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0causal \u00a0 \u00a0 primera \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 201 y 323 del C\u00f3digo Penal de 1980, surgida de falsos juicios de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0individualiza los testimonios de \u00a0ALBERTO \u00a0MOLINA,\u00a0 \u00a0FREDY \u00a0OSWALDO SANDOVAL, JOS\u00c9 MANUEL MOLINA y SILVESTRE \u00a0BERNAL \u00a0GARZ\u00d3N, a los cuales -afirma- se otorg\u00f3 un alcance objetivo probatorio \u00a0que \u00a0no \u00a0tienen, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de ofrecer relatos prevenidos y contradictorios. Con \u00a0ello, \u00a0el \u00a0censor \u00a0quiere \u00a0significar \u00a0que \u00a0no hubo l\u00f3gica en el estudio de las \u00a0versiones \u00a0y su cr\u00edtica, raz\u00f3n por la cual solicita la sentencia impugnada sea \u00a0remplazada por una absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0requiere no casar la sentencia, fundamentalmente \u00a0porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0a) \u00a0No existe nulidad por cuanto si bien no aparece la petici\u00f3n de \u00a0prueba \u00a0 pericial, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que\u00a0 \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0s\u00ed \u00a0obra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere a ella, respuesta de la cual se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0no hubo solicitud de exhumaci\u00f3n. A\u00f1ade que si se hubiera hecho \u00a0sin \u00a0obtener \u00a0contestaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0obvio habr\u00eda sido la interposici\u00f3n de alg\u00fan \u00a0recurso, \u00a0cosa \u00a0que \u00a0no \u00a0hizo \u00a0la defensa. Explica, adem\u00e1s, que ese estudio fue \u00a0negado \u00a0con \u00a0argumentos v\u00e1lidos y que, sobre la base de la libertad probatoria, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0encontr\u00f3 \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0tornaban \u00a0innecesario el dictamen, \u00a0porque \u00a0despejaban \u00a0la \u00a0duda a que alude el censor, pues con claridad se\u00f1alaban \u00a0al sindicado como autor de los disparos mortales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0b) \u00a0Sobre \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por falso juicio de identidad, opina que el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n, adem\u00e1s de que \u00a0buscaba \u00a0contradicciones \u00a0entre la posici\u00f3n inicial y la final de un testimonio \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0ocurrido \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0complementaba la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0dice,\u00a0 \u00a0el \u00a0censor \u00a0se dedic\u00f3 a cuestionar las \u00a0valoraciones \u00a0probatorias realizadas y la credibilidad otorgada a algunas piezas \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0reproche \u00a0que ha debido enfocar como falso raciocinio, aparte de que el Tribunal \u00a0no \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0lado \u00a0las \u00a0divergencias \u00a0entre \u00a0los \u00a0varios declarantes sino que, \u00a0asumi\u00e9ndolas, \u00a0concluy\u00f3 en el fallo que ellas no hac\u00edan perder credibilidad a \u00a0la prueba narrativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>Sobre la nulidad \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No prospera, porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0El demandante invoca las causales segunda y tercera de nulidad, \u00a0esto \u00a0es, violaci\u00f3n del derecho a la defensa e irregularidades sustanciales que \u00a0afectan \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso. Los dos reparos han debido ser formulados en forma \u00a0independiente, \u00a0en \u00a0cap\u00edtulos \u00a0separados, \u00a0porque \u00a0si \u00a0bien \u00a0eventualmente \u00a0una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0puede \u00a0seguir a la otra, lo cierto es que tienen naturaleza diversa \u00a0y \u00a0 generan \u00a0 consecuencias \u00a0diferentes. \u00a0No \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0censor, \u00a0quien \u00a0indebidamente \u00a0fusion\u00f3 \u00a0una \u00a0y \u00a0otra \u00a0imputaci\u00f3n sin demostrar la ilaci\u00f3n que \u00a0hipot\u00e9ticamente hiciera que una fuera consecuencia de la otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0El \u00a0impugnante \u00a0centra \u00a0la censura en que la fiscal\u00eda neg\u00f3 la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0que, \u00a0dice, \u00a0era \u00a0conducente, \u00a0necesario, \u00a0decisivo \u00a0y \u00a0objetivo \u00a0para \u00a0establecer, \u00a0previas \u00a0exhumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0las \u00a0dimensiones \u00a0de los orificios de entrada y \u00a0salida \u00a0del proyectil y, por la misma v\u00eda, determinar el calibre del arma, todo \u00a0ello \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de despejar cualquier duda sobre qui\u00e9n dispar\u00f3 pues \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0surge \u00a0que \u00a0tres \u00a0personas, \u00a0y \u00a0no \u00a0solamente \u00a0el acusado, \u00a0blandieron \u00a0tales \u00a0elementos \u00a0b\u00e9licos. A\u00f1ade, para insistir, que solo mediante \u00a0tal \u00a0prueba se habr\u00eda podido dilucidar la incertidumbre, y que el juez carec\u00eda \u00a0de facultades para suplantar a los expertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se contesta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0a) \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que en el expediente no obra el escrito que se dice \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa \u00a0solicitando la prueba mencionada. Sin embargo, del mismo \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0s\u00ed hubo petici\u00f3n por cuanto de manera expresa la fiscal\u00eda \u00a0se \u00a0 refiri\u00f3 \u00a0al \u00a0requerimiento \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0b) \u00a0Pero tambi\u00e9n es evidente que lo relacionado con la exhumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0-aspecto \u00a0nuclear \u00a0del \u00a0reparo \u00a0casacional- no fue incluido en el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0solicitud, afirmaci\u00f3n que no puede ser negada con el curioso medio \u00a0al que acude la defensa, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>consistente \u00a0en \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0presentando un documento privado -anexo a la demanda- expedido por el \u00a0anterior \u00a0apoderado \u00a0en \u00a0el cual este da certeza de que en su momento incorpor\u00f3 \u00a0tal \u00a0punto \u00a0a su solicitud. Olvid\u00f3 el impugnante que en sede de casaci\u00f3n no es \u00a0posible \u00a0ordenar ni allegar pruebas, tarea s\u00ed permisible en los compartimientos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias. \u00a0Y \u00a0mal \u00a0har\u00eda la Corte ahora atendiendo esa \u00a0misiva \u00a0 carente \u00a0 de \u00a0 posibilidad \u00a0 de \u00a0 controversia \u00a0 a \u00a0estas \u00a0alturas \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0c) \u00a0En \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a08 \u00a0de octubre de 1996, el funcionario \u00a0instructor \u00a0dijo \u00a0frente al escrito analizado que la defensa \u201cha solicitado se \u00a0practique \u00a0diligencia de inspecci\u00f3n judicial al lugar de los hechos, adem\u00e1s se \u00a0solicite \u00a0al Instituto de Medicina Legal de Bogot\u00e1 se establezca el calibre del \u00a0arma \u00a0con la que se dispar\u00f3 el proyectil que caus\u00f3 la muerte a Ricardo Molina, \u00a0tomando como base el acta de necropsia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0texto \u00a0transcrito \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0aludi\u00f3 \u00a0a los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0constitu\u00edan la pretensi\u00f3n del letrado, contestaci\u00f3n de la cual \u00a0emana \u00a0por fuerza que si no hizo referencia a la exhumaci\u00f3n es porque no hab\u00eda \u00a0sido \u00a0pedida. \u00a0Y \u00a0esto \u00a0se \u00a0corrobora \u00a0con \u00a0la \u00a0ausencia de quejas o recursos no \u00a0obstante \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0por \u00a0estado \u00a0se hiciera al togado ante su no comparecencia a \u00a0pesar \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 fuera \u00a0 librada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0despacho \u00a0judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0se \u00a0agrega \u00a0a \u00a0ello \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0concurri\u00f3 a la oficina \u00a0instructora \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01996, \u00a0cuando \u00a0a\u00fan \u00a0no se hab\u00eda hecho la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado \u00a0de la providencia que neg\u00f3 la prueba -que lo fue el \u00a0d\u00eda \u00a016-, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0es \u00a0f\u00e1cil: como a m\u00e1s de lo anterior el apoderado \u00a0teniendo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0refutaci\u00f3n \u00a0no lo hizo, es claro que hallaba copadas \u00a0sus \u00a0expectativas. \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0no \u00a0inquiri\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0memorial \u00a0por \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de la diligencia de exhumaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0S\u00famese \u00a0otra \u00a0circunstancia \u00a0determinable \u00a0con \u00a0sencillez: \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0aport\u00f3 \u00a0como \u00a0emanado \u00a0del \u00a0anterior \u00a0apoderado, \u00a0se \u00a0afirma que \u00e9ste no recurri\u00f3 la providencia del 8 de octubre de \u00a01996, \u00a0\u201cpor \u00a0enfermedad\u201d. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0como se ha acaba de resaltar, bien \u00a0pudo \u00a0 \u00a0hacerlo \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0estando \u00a0 \u00a0en \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 se \u00a0 present\u00f3 \u00a0 a \u00a0 la \u00a0fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0d) \u00a0La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0medio de la cual la fiscal\u00eda se abstuvo de \u00a0disponer \u00a0el \u00a0adelantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no fue caprichoso ni subjetivo. Al \u00a0contrario, \u00a0en \u00a0ella se afirm\u00f3 que resultaba \u201cimposible determinar el calibre \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0con \u00a0que \u00a0se \u00a0caus\u00f3 \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0\u00e9ste \u00a0solo \u00a0comprometi\u00f3 \u00a0tejidos \u00a0blandos; \u00a0adem\u00e1s, se advierte que en el dictamen m\u00e9dico \u00a0solo \u00a0se \u00a0referencia \u00a0la \u00a0trayectoria, ubicaci\u00f3n de entrada y salida, mas no el \u00a0di\u00e1metro \u00a0dejado \u00a0por \u00a0el \u00a0plomo \u00a0al ingresar al cuerpo, situaci\u00f3n similar que \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0la inspecci\u00f3n judicial del cad\u00e1ver. No teniendo prueba o elemento \u00a0capaz \u00a0de \u00a0demostrar el calibre del arma, como lo ser\u00eda el mismo proyectil, tal \u00a0petici\u00f3n se despachar\u00e1 desfavorablemente, por inconducente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Estas \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0investigador \u00a0fueron \u00a0soportadas \u00a0en \u00a0los \u00a0estudios \u00a0m\u00e9dico-legales \u00a0que \u00a0formando \u00a0parte \u00a0del \u00a0expediente \u00a0tampoco fueron \u00a0materia \u00a0de \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0ampliaci\u00f3n, \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0ni de objeci\u00f3n. Y ellas, \u00a0aceptadas \u00a0tanto \u00a0como el contenido de la resoluci\u00f3n del 8 de octubre, muestran \u00a0a \u00a0las \u00a0claras \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de proponer en casaci\u00f3n algo tan deleznable, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0bastar\u00eda -si se quisiera ahondar en mas argumentos- recordar el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0308-3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca en que fue proferida la sentencia impugnada, en virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0ante \u00a0una irregularidad -que no ha sucedido en este proceso- se erige \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0convalidaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0\u201cNo puede invocar la nulidad el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0que \u00a0haya \u00a0coadyuvado con su conducta a la ejecutoria del acto \u00a0irregular\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0e) \u00a0Tampoco \u00a0ser\u00eda \u00a0viable ahora la declaraci\u00f3n de nulidad porque \u00a0s\u00ed, \u00a0pues que si se accediera al petitum resultar\u00eda \u00edrrita la diligencia dado \u00a0el \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo, \u00a0que impedir\u00eda, por simples razones materiales, la \u00a0detecci\u00f3n \u00a0del \u00a0di\u00e1metro \u00a0de los orificios producidos por el proyectil brotado \u00a0del \u00a0arma \u00a0de fuego. Como es elemental, si se procediera a una invalidaci\u00f3n que \u00a0a \u00a0nada \u00a0podr\u00eda \u00a0conducir \u00a0en \u00a0pro \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0resultar\u00eda contradicho el \u00a0principio de trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0f) Y agr\u00e9guense otras circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Una. \u00a0 El \u00a0 recurrente \u00a0 se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la ausencia de la prueba t\u00e9cnica pero no demostr\u00f3 la capacidad que \u00a0la \u00a0misma, \u00a0practicada, \u00a0habr\u00eda tenido para desmoronar totalmente el fallo, que \u00a0fue soportado en otro material probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dos. \u00a0Tampoco se ocup\u00f3 espec\u00edficamente \u00a0y \u00a0luego \u00a0de \u00a0manera \u00a0global, \u00a0de \u00a0la prueba que sirvi\u00f3 de apoyo a la justicia, \u00a0especialmente \u00a0la \u00a0seriamente plasmada en la sentencia de primera instancia, que \u00a0se \u00a0conjuga \u00a0de \u00a0manera inescindible con la de segunda. En efecto, dej\u00f3 de lado \u00a0afirmaciones \u00a0judiciales \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0cuales el causante de la muerte, sin duda \u00a0alguna, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0\u201cvariada y abundante prueba\u201d, fue el sindicado, como \u00a0igualmente \u00a0hizo \u00a0caso \u00a0omiso \u00a0de los rotundos an\u00e1lisis judiciales frente a los \u00a0testimonios \u00a0de ALBERTO RODR\u00cdGUEZ, MAR\u00cdA VICTORIA OVALLE CUENCA\u00a0 GREGORIO \u00a0P\u00c1EZ \u00a0y \u00a0AIRO \u00a0USECHE, y de la v\u00e1lida construcci\u00f3n indiciaria respecto de las \u00a0manifestaciones posteriores al hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0 siguiendo \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 l\u00ednea \u00a0negativa, \u00a0no \u00a0atendi\u00f3 \u00a0-para \u00a0desvirtuar- \u00a0los \u00a0estudios \u00a0jur\u00eddico \u00a0probatorios hechos por el Tribunal, quien \u00a0igualmente concluy\u00f3, sin duda alguna, en la autor\u00eda del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Mejor \u00a0 dicho: \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0dedic\u00f3 \u00a0su \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0hacer \u00a0hincapi\u00e9 \u00a0en \u00a0la \u00a0falta de pr\u00e1ctica de una prueba. Pero se le olvid\u00f3 que otra \u00a0-y \u00a0mucha- \u00a0era m\u00e1s que suficiente para condenar. Desde este punto de vista, la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0por \u00a0esa carencia -si se hubiera presentado- ser\u00eda \u00a0\u00edrrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0tres. Y para \u00a0insistir \u00a0en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0sigue \u00a0el \u00a0mismo camino: lo b\u00e1sico era esa prueba, \u00a0reafirmaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 escuda \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 \u201cfalsedad\u201d \u00a0 de \u00a0 los \u00a0testimonios, \u00a0sustancialmente \u00a0contradictorios. Pero no observ\u00f3, y por tanto no pudo refutar, \u00a0la \u00a0fortaleza de la conclusi\u00f3n judicial tras comparar versiones: ciertamente se \u00a0pueden \u00a0percibir \u00a0contradicciones, \u00a0pero \u00a0los testigos en lo esencial coinciden, \u00a0motivo suficiente para otorgarles credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Quiso \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0eso s\u00ed, formular a la Corte su an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0testigos \u00a0para \u00a0oponerlo \u00a0al de los jueces, con el \u00e1nimo de \u00a0anteponer \u00a0el \u00a0suyo. \u00a0Esto, sin embargo, no es importante en casaci\u00f3n porque en \u00a0esta \u00a0se \u00a0impone \u00a0no \u00a0el \u00a0juego \u00a0de \u00a0opiniones \u00a0sino \u00a0la demostraci\u00f3n de yerros \u00a0palmarios. Y esta tarea no la cumpli\u00f3 el defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0fin, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte, con el t\u00edtulo de nulidad, mezcl\u00f3 varias \u00a0cosas, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la defensa, del debido proceso, \u00a0examen \u00a0particular de testigos, postulaci\u00f3n de hip\u00f3tesis singulares, etc. Todo \u00a0ello \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la t\u00e9cnica y de la l\u00f3gica casacional elemental; y, de la \u00a0otra, no tiene raz\u00f3n en lo planteado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Por consiguiente, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La violaci\u00f3n indirecta. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tampoco fructifica, porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0observa \u00a0de \u00a0manera conjunta los cuatro cargos que el defensor formula al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, toda vez que apuntan a lo mismo, vale \u00a0decir, \u00a0el reproche es igual. Tr\u00e1tase de falso juicio \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad \u00a0 \u00a0emanado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 tergiversaci\u00f3n de cuatro declaraciones, \u00a0que el censor fundamenta en t\u00e9rminos similares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a02. \u00a0 \u00a0De \u00a0entrada \u00a0se \u00a0advierte \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0 de \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 respecto \u00a0de \u00a0este \u00a0cargo. \u00a0En \u00a0efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0a) \u00a0En su escrito ante la Corte, tras se\u00f1alar los supuestos yerros \u00a0de \u00a0la sentencia, termina pidiendo sentencia absolutoria. Mientras tanto, cuando \u00a0recurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0se \u00a0circunscribi\u00f3 a \u00a0requerir \u00a0del \u00a0Ad \u00a0quem la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0 pero \u00a0no \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo \u00a0sino \u00a0de \u00a0culpa \u00a0o \u00a0preterintenci\u00f3n \u00a0atenuada \u00a0por \u00a0el \u00a0estado \u00a0de ira, admitiendo que Arturo \u00a0Alonso \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra Ricardo \u00a0Molina. \u00a0Como \u00a0se \u00a0ve, \u00a0las \u00a0peticiones \u00a0son \u00a0bien \u00a0diferentes \u00a0pues que una -la \u00a0primera- \u00a0admite \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0y \u00a0la otra -la postulada en casaci\u00f3n- la \u00a0niega. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0b) \u00a0Aparte \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0el \u00a0proceder \u00a0del \u00a0defensor \u00a0es \u00a0bastante \u00a0cuestionable \u00a0porque \u00a0inicialmente \u00a0-en \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n- \u00a0limit\u00f3 \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0del Tribunal a un punto -forma de culpabilidad-, y luego \u00a0le \u00a0propuso \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0otro \u00a0tema que no pudo ser objeto de an\u00e1lisis por el \u00a0colegiado \u00a0de \u00a0Cundinamarca, \u00a0dadas las restricciones previstas por el art\u00edculo \u00a0217 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a03. \u00a0Si \u00a0se \u00a0hiciera caso omiso de lo anterior, la conclusi\u00f3n sobre \u00a0el \u00a0fondo \u00a0del \u00a0recurso \u00a0interpuesto \u00a0ser\u00eda similar porque el casacionista, que \u00a0esboz\u00f3 \u00a0unos \u00a0falsos juicios de identidad, \u00a0pero \u00a0que en verdad desarroll\u00f3 su singular criterio frente a la \u00a0prueba \u00a0simplemente \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0oponerlo al desplegado por los jueces, \u00a0crey\u00f3 \u00a0que \u00a0ello era correcto en casaci\u00f3n -que no es una nueva instancia- y se \u00a0despreocup\u00f3 \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0errores \u00a0patentes de los juzgadores. No coinciden, \u00a0entonces, \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del reproche -falso juicio de \u00a0identidad- \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0desenvolvimiento \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0mismo \u00a0-planteamiento de otra manera de analizar la prueba-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0A\u00f1\u00e1dase \u00a0algo \u00a0m\u00e1s: \u00a0de la demanda\u00a0 surge igualmente que el \u00a0defensor \u00a0reprueba la valoraci\u00f3n que hiciera el Tribunal de las pruebas -que lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0revestir \u00a0de \u00a0seriedad \u00a0la prueba testimonial-, trabajo que ha debido \u00a0enfocar \u00a0con \u00a0base en el falso raciocinio y \u00a0no \u00a0con \u00a0fundamento en el falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0acudiendo, adem\u00e1s, a la demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0 yerros \u00a0 por \u00a0 alejamiento \u00a0judicial \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0por \u00a0indebida \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia, las leyes de la ciencia y\/o los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos. \u00a0Esto \u00a0\u00faltimo \u00a0tampoco \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el actor quien, resulta \u00a0obvio, \u00a0menos \u00a0atin\u00f3 \u00a0a demostrar cu\u00e1les reglas, leyes o principios han debido \u00a0ser \u00a0 los \u00a0 atendidos \u00a0 por \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior se desprende que no es posible desconocer la \u00a0legalidad y acierto de la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0origen y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0 \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 14566 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 Aprobado: Acta No. 17 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 catorce \u00a0(14) \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 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