{"id":5605,"date":"2023-09-08T16:23:37","date_gmt":"2023-09-08T16:23:37","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1452526-06-02\/"},"modified":"2023-09-08T16:23:37","modified_gmt":"2023-09-08T16:23:37","slug":"1452526-06-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1452526-06-02\/","title":{"rendered":"14525(26-06-02)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 14525 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 67 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is (26) de junio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ASUNTO \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Rosa \u00a0de \u00a0Viterbo, \u00a0el \u00a010 \u00a0de diciembre de 1.997, confirm\u00f3 la sentencia condenatoria que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a02\u00b0 Promiscuo del Circuito de la misma ciudad, cuatro meses atr\u00e1s, \u00a0hab\u00eda \u00a0proferido \u00a0contra \u00a0Luis Fernando Morantes Morantes y Fabio \u00c1lvaro Rojas \u00a0Morantes \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de acceso carnal violento agravado, con fundamento en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0298 \u00a0y \u00a0306-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980. La pena principal \u00a0impuesta \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0ascendi\u00f3 a treinta y seis (36) meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0fue \u00a0disminuida a treinta y dos (32) meses, y en igual proporci\u00f3n la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas, por el Tribunal \u00a0Superior.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0el fallo, el defensor del procesado \u00a0interpuso \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. Corresponde ahora a la Corte, \u00a0una \u00a0vez \u00a0admitido \u00a0el recurso, pronunciarse sobre la viabilidad de las censuras \u00a0propuestas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. HECHOS \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Carmenza C\u00e1rdenas Guerrero, de 20 a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad, \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01.994, \u00a0a \u00a0eso \u00a0del mediod\u00eda, fue accedida \u00a0carnalmente, \u00a0contra \u00a0su \u00a0voluntad, \u00a0en un potrero de la vereda \u201cEl Molino\u201d, \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Bel\u00e9n, por Luis Fernando Morantes Morantes y \u00a0Fabio \u00c1lvaro Rojas Morantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0son \u00a0las \u00a0secuencias \u00a0que \u00a0conforman el proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Fiscal\u00eda 6\u00b0 Seccional de Santa Rosa \u00a0de \u00a0 \u00a0Viterbo, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a016 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0mayo \u00a0 de \u00a0 1.995, \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 abierta \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a07 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01.995, \u00a0la \u00a0misma \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0 al \u00a0 resolverle \u00a0a \u00a0Fabio \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rojas \u00a0Morantes \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, en su modalidad de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0con \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0acceso carnal \u00a0violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 23 de abril de 1.995, la Fiscal\u00eda 6\u00b0 \u00a0Seccional declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n se produjo \u00a0el \u00a04 de junio de 1.996. En ella se le imput\u00f3 a Fabio \u00c1lvaro Rojas Morantes la \u00a0comisi\u00f3n del delito de acceso carnal violento agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Rojas \u00a0Morantes \u00a0no \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0alguno \u00a0contra la decisi\u00f3n. Pero s\u00ed lo hizo, en cambio, el \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Fernando Morantes Morantes, quien figura como no recurrente en sede de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n fue confirmada el 18 de diciembre de \u00a01.996, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0emanada \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a01\u00b0 \u00a0Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0 Santa \u00a0 Rosa \u00a0 de \u00a0 Viterbo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a014 de enero de 1.997, el proceso se \u00a0envi\u00f3, \u00a0por competencia, al Juzgado 2\u00b0 Promiscuo del Circuito de Santa Rosa de \u00a0Viterbo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0varios \u00a0aplazamientos, \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica se llev\u00f3 a cabo el 10 de diciembre de 1.997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. El 24 de septiembre de 1.997, el Juzgado \u00a02\u00b0 \u00a0Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santa Rosa de Viterbo dict\u00f3 la sentencia. En \u00a0ella \u00a0le \u00a0impuso \u00a0a \u00a0Fabio \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rojas \u00a0Morantes, \u00a0al \u00a0hallarlo \u00a0responsable \u00a0penalmente \u00a0del \u00a0delito de acceso carnal violento, un pena principal de tres (3) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0m\u00e1s la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas por un t\u00e9rmino\u00a0 igual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. El 20 de octubre de 1.997, el defensor de \u00a0Fabio \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rojas \u00a0Morantes \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n contra la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. El 10 de diciembre de 1.997, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Santa Rosa de Viterbo confirm\u00f3 la decisi\u00f3n. Pero la modific\u00f3 en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que la pena principal y la accesoria, en lugar de tres (3) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0impuesto \u00a0el juez de primera instancia, ser\u00eda de \u00a0treinta y dos (32)\u00a0 meses.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0 cargos, \u00a0 uno \u00a0 principal \u00a0 y \u00a0otro \u00a0subsidiario, \u00a0formula \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Fabio \u00a0\u00c1lvaro Rojas Morantes contra la \u00a0sentencia del Tribunal de Santa Rosa de Viterbo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propone \u00a0dentro \u00a0del marco de la causal \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n, prevista en el art\u00edculo 220, numeral 3\u00b0, del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. En\u00a0 criterio del impugnante, la sentencia fue dictada \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso viciado de nulidad. La raz\u00f3n es que el auto mediante el cual se \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, no fue notificado en la forma\u00a0 \u00a0como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0la ley procesal. Como consecuencia de esta omisi\u00f3n, aparte de \u00a0violar \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0se \u00a0le \u00a0limit\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo \u00a0lo \u00a0sustenta de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda Sexta Seccional, el 23 de abril \u00a0de \u00a01.996, \u00a0dict\u00f3 \u00a0el auto por medio del cual dispuso cerrar la investigaci\u00f3n. \u00a0Pero \u00a0en \u00a0su \u00a0parte \u00a0resolutiva, \u00a0donde \u00a0apenas se orden\u00f3 cumplir su contenido, \u00a0omiti\u00f3 \u00a0decir, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0deb\u00eda \u00a0ser \u00a0notificado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0estipula \u00a0el \u00a0art\u00edculo 438 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error, sin embargo, no fue s\u00f3lo de orden \u00a0formal. \u00a0Ese auto \u00fanicamente se le notific\u00f3 en forma personal al representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico. \u00a0A \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0sujetos \u00a0procesales, en contra de lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en\u00a0 \u00a0el art\u00edculo 438 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, se les \u00a0notific\u00f3 por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa notificaci\u00f3n por estado, en el supuesto \u00a0de \u00a0que fuera v\u00e1lida, tampoco se efectu\u00f3 en la forma y dentro de los t\u00e9rminos \u00a0indicados en el art\u00edculo 190 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0instructor, \u00a0cuando el 23 de abril de \u00a01.996 \u00a0emiti\u00f3\u00a0 \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, envi\u00f3 comunicaci\u00f3n a los \u00a0procesados y a sus respectivos defensores el 25 de ese mismo mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0comunicaci\u00f3n se produjo el 25 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01.996, \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n por estado debi\u00f3 realizarse tres (3) d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0es \u00a0decir, el dos (2) de mayo. Nunca el 29 de abril de ese a\u00f1o, como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el instructor, porque el 27 y el 28 de abril, as\u00ed como \u00a0el 1\u00b0 de mayo, no eran d\u00edas h\u00e1biles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones, la ejecutoria del auto \u00a0que \u00a0orden\u00f3 el cierre de investigaci\u00f3n, por no ser h\u00e1biles los d\u00edas 4 y 5 de \u00a0mayo, s\u00f3lo se pod\u00eda producir el\u00a0 7 de mayo de 1.996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y el traslado para presentar alegaciones, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0concederse \u00a0entre el 6 y 15 de mayo, debi\u00f3 comenzar el\u00a0 8 y \u00a0finalizar 17 de ese mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta forma, y aceptando que el cierre de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0pod\u00eda \u00a0notificarse por estados, lo cual no est\u00e1 autorizado por \u00a0la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0les recort\u00f3 a las partes, por la v\u00eda de la violaci\u00f3n del debido \u00a0proceso, \u00a0 su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0presentar \u00a0memoriales \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0e \u00a0interponer \u00a0recursos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esas \u00a0razones, el recurrente considera \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0por \u00a0haberse \u00a0producido \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0donde \u00a0se \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0se \u00a0obstaculiz\u00f3 el derecho de defensa, no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0convalidada \u00a0por \u00a0la Sala. Lo adecuado, de conformidad con la causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo actuado desde el auto \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, inclusive.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Es un cargo subsidiario. Lo encuadra dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 220, ordinal \u00a0primero, inciso segundo, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el casacionista que el Tribunal, \u00a0cuando \u00a0apreci\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba existente en el proceso y le confiri\u00f3 una eficacia \u00a0demostrativa \u00a0que \u00a0no \u00a0correspond\u00eda a la que se deriva de la aplicaci\u00f3n de las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, incurri\u00f3 en errores de hecho por falsos juicios de \u00a0identidad \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 condujeron \u00a0 a \u00a0 violar \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos son, espec\u00edficamente, los reparos que \u00a0hace el demandante a la forma como fueron apreciadas las pruebas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.Testimonio \u00a0 de \u00a0 Carmenza \u00a0 C\u00e1rdenas \u00a0Guerrero. \u00a0Dice \u00a0que es contradictorio. En su primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0la \u00a0accedieron \u00a0carnalmente contra su \u00a0voluntad, \u00a0fue \u00a0en \u00a0una \u00a0casa. Pero al final de esta inicial intervenci\u00f3n, dice \u00a0que \u00a0esa casa se encontraba a unas\u00a0 dos cuadras del sitio donde fue forzada \u00a0a \u00a0tener \u00a0relaciones sexuales. Posteriormente, en la ampliaci\u00f3n de su denuncia, \u00a0refiere \u00a0que \u00a0la violaci\u00f3n se produjo en campo abierto, en un potrero. Pero van \u00a0m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0sus \u00a0contradicciones. Asevera que sus violadores, cuando la tomaron \u00a0por \u00a0la \u00a0fuerza, \u00a0la \u00a0desnudaron totalmente. Y despu\u00e9s, en la ampliaci\u00f3n de su \u00a0queja, \u00a0aclar\u00f3 \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0le \u00a0hab\u00edan bajado el pantal\u00f3n hasta las rodillas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los juzgadores le restaron importancia a las \u00a0variaciones \u00a0circunstanciales \u00a0observadas \u00a0en la denuncia de Carmenza C\u00e1rdenas. \u00a0La \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0versi\u00f3n la dedujeron de otros elementos. Les pareci\u00f3 \u00a0decisivo, \u00a0en \u00a0su \u00a0proceso de persuasi\u00f3n racional, que la ofendida, por conocer \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0los inculpados, no pod\u00eda equivocarse en su se\u00f1alamiento. \u00a0Esta \u00a0convicci\u00f3n \u00a0la reforzaron, adem\u00e1s, con los testimonios de quienes vieron \u00a0partir \u00a0hacia \u00a0\u201cEl \u00a0Molino\u201d \u00a0a \u00a0Carmenza C\u00e1rdenas con Fabio \u00c1lvaro Rojas y \u00a0Luis \u00a0Fernando \u00a0Morantes. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0deducen \u00a0que \u00a0ella, \u00a0as\u00ed \u00a0haya \u00a0denunciado \u00a0tard\u00edamente \u00a0el hecho ante las autoridades \u201cpor temor a los comentarios de la \u00a0sociedad\u201d, \u00a0 s\u00ed \u00a0 fue \u00a0 violada \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 personas \u00a0 vinculadas \u00a0 a \u00a0este \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La posici\u00f3n del recurrente es opuesta a la \u00a0del \u00a0Tribunal. \u00a0Est\u00e1 \u00a0convencido \u00a0de \u00a0que \u00a0Carmenza \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0no \u00a0fue forzada \u00a0sexualmente. \u00a0Cree que ella accedi\u00f3 voluntariamente a tener relaciones \u00edntimas \u00a0con \u00a0los \u00a0procesados. \u00a0Se \u00a0le \u00a0hace imposible, porque se opone a la l\u00f3gica m\u00e1s \u00a0elemental, \u00a0que \u00a0una mujer, si se le han bajado los pantalones hasta la rodilla, \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0penetrada \u00a0vaginalmente. \u00a0Y \u00a0si a esto se a\u00f1ade la reticencia de la \u00a0ofendida \u00a0para \u00a0denunciar el hecho, pues s\u00f3lo lo hizo por la presi\u00f3n moral que \u00a0sobre \u00a0ella \u00a0ejerci\u00f3 su primo Bayardo Ni\u00f1o, se torna m\u00e1s evidente a\u00fan que la \u00a0joven \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Guerrero \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0a los sentenciados, no porque hubiera sido \u00a0violada, \u00a0sino \u00a0\u201cpara \u00a0poner \u00a0a \u00a0salvo \u00a0su \u00a0honra \u00a0y \u00a0su dignidad de mujer\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Testimonio de Bayardo Ni\u00f1o. \u00a0El \u00a0censor considera que sus palabras no merecen credibilidad. Su \u00a0parentesco \u00a0con \u00a0la \u00a0agraviada \u00a0lo \u00a0convierte \u00a0en \u00a0un \u00a0declarante \u00a0parcializado. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0presenci\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos. Es un testigo de o\u00eddas. No hizo m\u00e1s que \u00a0recoger, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0las traslad\u00f3 a su declaraci\u00f3n, las versiones opuestas sobre \u00a0un \u00a0mismo \u00a0suceso. Dijo, basado en lo que le cont\u00f3 Carmenza C\u00e1rdenas, que ella \u00a0hab\u00eda \u00a0sido violada. Pero tambi\u00e9n afirm\u00f3, tomando como fuente a Fabio \u00c1lvaro \u00a0Rojas, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ella \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0entregado \u00a0 \u00a0voluntariamente \u00a0 \u00a0a \u00a0 los \u00a0procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal no encontr\u00f3 contradicci\u00f3n en \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Bayardo \u00a0Ni\u00f1o. \u00a0Lo \u00a0asumi\u00f3 \u00a0como un testigo que confirma, como \u00a0verdad \u00a0incontrovertible, \u00a0lo \u00a0relatado \u00a0por Carmenza C\u00e1rdenas.\u00a0 Y como lo \u00a0expresado \u00a0por ella ostenta plena idoneidad objetiva y subjetiva, hasta el punto \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201csupera \u00a0en \u00a0su \u00a0realidad\u201d \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de los inculpaldos, la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de Bayardo Ni\u00f1o, como consecuencia, fue de absoluto recibo por el \u00a0sentenciador.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Testimonio \u00a0 de \u00a0 Janeth \u00a0Balaguera. \u00a0Tampoco \u00a0merece \u00a0cr\u00e9dito, sostiene el recurrente. Es \u00a0una \u00a0testigo de o\u00eddas. Carmenza C\u00e1rdenas ha admitido que a Fabio \u00c1lvaro Rojas \u00a0y\u00a0 \u00a0a su compa\u00f1ero s\u00f3lo los vieron, cuando fueron a invitarla a salir, su \u00a0madre \u00a0y sus hermanos. No hace alusi\u00f3n a Janeth Balaguera. Por eso ella, cuando \u00a0refiere \u00a0que vio a los dos j\u00f3venes en la puerta de la casa de Carmenza, no dice \u00a0la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0valora \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0de \u00a0modo \u00a0distinto. \u00a0Estima \u00a0que \u00a0dice \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0La \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0la extrae de que los \u00a0procesados, \u00a0a \u00a0contrapelo de la realidad, afirmen que no conoc\u00edan a Carmenza y \u00a0que \u00a0nunca fueron a su casa. A juicio del juzgador, lo expresado por ellos no es \u00a0veros\u00edmil. \u00a0Otros \u00a0testigos, y particularmente los que dan fe de su amistad con \u00a0la \u00a0ofendida, \u00a0los \u00a0desmienten. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0esa \u00a0mentira \u00a0fue develada, al \u00a0Tribunal \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 hace \u00a0 digna \u00a0de \u00a0cr\u00e9dito \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0joven \u00a0Balaguera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Marta \u00a0 Rivera \u00a0Torres. El Tribunal le dio el valor probatorio que no \u00a0correspond\u00eda \u00a0a \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. \u00a0Si \u00a0dice que vio a los sentenciados frente a la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de Carmenza C\u00e1rdenas, tuvo que haber visto, y no lo \u00a0registra \u00a0as\u00ed, \u00a0cuando los tres salieron hacia \u201cEl Molino\u201d. La fuente de su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0porque no fue testigo presencial, tuvo que haber sido la denunciante. \u00a0Y \u00a0si en esa declaraci\u00f3n se origin\u00f3 su testimonio, no pudo haber sido aceptado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0porque \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0queja de la joven C\u00e1rdenas es \u00a0contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0juzgador, al contrario, le parece digno \u00a0de \u00a0cr\u00e9dito este testimonio. Lo encuentra corroborado por el contenido de otras \u00a0atestaciones \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 eso \u00a0 lo \u00a0 utiliza \u00a0 de \u00a0 puntal \u00a0 para \u00a0 afianzar \u00a0 su \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 Testimonio \u00a0 de \u00a0 Carlos \u00a0 Andr\u00e9s \u00a0Buitrago. \u00a0 Tambi\u00e9n \u00a0 desecha \u00a0su \u00a0credibilidad \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0Si no fue testigo de primera mano, mal puede ofrecer una versi\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0lo \u00a0sucedido. \u00a0Lo que refiere es reproducci\u00f3n de lo que su novia, \u00a0Carmenza \u00a0C\u00e1rdenas, \u00a0le \u00a0cont\u00f3. \u00a0La \u00a0fuente \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0por \u00a0tanto, est\u00e1 \u00a0viciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0cree \u00a0que \u00a0Buitrago, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0su \u00a0versi\u00f3n \u00a0fue \u00a0corroborada \u00a0por \u00a0la ofendida y otras \u00a0personas \u00a0que concurrieron al proceso, es una pieza m\u00e1s que permite formarse el \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0autores \u00a0del \u00a0delito \u00a0investigado \u00a0fueron \u00a0los dos \u00a0j\u00f3venes sobre los que recay\u00f3 la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. La pericia de medicina legal. \u00a0Ninguna \u00a0eficacia probatoria le concede el censor a esta prueba. \u00a0El \u00a0 legista \u00a0 certific\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0himen \u00a0de \u00a0Carmenza \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0presentaba \u00a0desfloraci\u00f3n \u00a0antigua. \u00a0De \u00a0ah\u00ed, dice, no puede deducirse un indicio en contra \u00a0de los sentenciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador, si bien acepta la objetividad \u00a0de \u00a0 los \u00a0 resultados \u00a0 que \u00a0 arroj\u00f3 \u00a0el \u00a0examen, \u00a0lo \u00a0somete \u00a0a \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0circunstancial. \u00a0Expresa \u00a0que el dictamen, si Carmenza C\u00e1rdenas hubiese acudido \u00a0ante \u00a0los m\u00e9dicos dentro de los diez d\u00edas siguientes a su violaci\u00f3n, tendr\u00eda \u00a0que \u00a0haber \u00a0confirmado \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0la \u00a0realidad \u00a0del atropello a que fue \u00a0sometida. \u00a0Pero \u00a0ella, \u00a0por \u00a0temor \u00a0a \u00a0su \u00a0familia \u00a0y \u00a0a las habladur\u00edas de sus \u00a0vecinos, \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0a tiempo. Sin embargo, los resultados de \u00a0esta \u00a0prueba, \u00a0mirados \u00a0en conjunto con la prueba testimonial, le dan la certeza \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0sobre lo sucedido a C\u00e1rdenas Guerrero y sobre sus autores. Si las \u00a0cosas \u00a0no \u00a0hubieran ocurrido como ella los ha relatado, no le hubiera contado lo \u00a0que \u00a0le \u00a0pas\u00f3 \u00a0a \u00a0su amiga Janeth Balaguera ni se hubiera mostrado tan afectada \u00a0cuando le revel\u00f3 los hechos a su novio Carlos Andr\u00e9s Buitrago. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 \u00a0 \u00a0 El \u00a0 \u00a0 \u00a0 reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico. \u00a0En \u00a0la \u00a0forma \u00a0como fue practicado, no \u00a0constituye \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0id\u00f3neo. \u00a0A \u00a0partir \u00a0de las fotocopias de las \u00a0tarjetas \u00a0de \u00a0identidad, no es posible identificar a una persona a\u00f1os despu\u00e9s. \u00a0Lo \u00a0correcto, \u00a0dice \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0era \u00a0haberse valido de unas fotograf\u00edas \u00a0recientes \u00a0y \u00a0originales \u00a0de los sentenciados, o haber practicado una diligencia \u00a0de reconocimiento en fila de personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, sin profundizar en el examen de \u00a0este \u00a0elemento \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0simplemente \u00a0lo \u00a0rese\u00f1\u00f3 \u00a0y, \u00a0sin cuestionarlo, le \u00a0confiri\u00f3 valor demostrativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio del recurrente, de estas pruebas no \u00a0puede \u00a0aflorar certidumbre sobre la autor\u00eda y la responsabilidad penal de Fabio \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Rojas \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados. \u00a0El \u00a0sentenciador, en cambio, por \u00a0darles \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0no \u00a0les \u00a0correspond\u00eda, \u00a0es \u00a0decir, por \u00a0tergiversar \u00a0su contenido material, incurri\u00f3 en falsos juicios de identidad que \u00a0lo llevaron a desconocer la duda a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por estas razones, pide a la Corte casar la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que los cargos propuestos, por lo \u00a0que a continuaci\u00f3n se sintetizar\u00e1, deben ser desestimados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Se equivoca el censor en su proposici\u00f3n. No \u00a0basta \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0se \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. Se impone \u00a0demostrar, \u00a0 cuando \u00a0se \u00a0plantea \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0que \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n\u00a0 y el juzgamiento se resquebraj\u00f3 \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0esas \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales se\u00f1aladas. De igual \u00a0modo, \u00a0cuando \u00a0se acusa la sentencia de estar fundada en un proceso en el que se \u00a0ha \u00a0violado \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar que esas faltas \u00a0incidieron \u00a0negativamente, \u00a0en \u00a0sentido material o t\u00e9cnico, sobre esa garant\u00eda \u00a0fundamental. \u00a0 \u00a0 Estas \u00a0 \u00a0 demostraciones \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 logra \u00a0 \u00a0 obtenerlas \u00a0 \u00a0 el \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con el art\u00edculo 438 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0cierre de investigaci\u00f3n detenta la categor\u00eda de \u00a0providencia \u00a0de \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0debe notificarse personalmente. Esta es la \u00a0regla \u00a0general. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el art\u00edculo 188 de la misma obra, introduce una \u00a0excepci\u00f3n. \u00a0Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0s\u00f3lo es obligatoria la notificaci\u00f3n personal de ese \u00a0auto \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico y al procesado que se encuentre detenido. Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0190 \u00a0subsiguiente \u00a0dice \u00a0c\u00f3mo, \u00a0cuando no es posible efectuar la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal a los dem\u00e1s procesados, se procede a\u00a0 notificarles \u00a0por estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed se colige, contra lo sostenido por \u00a0el \u00a0recurrente, que la notificaci\u00f3n personal, en estos casos, no ha de surtirse \u00a0fatal \u00a0y \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales. \u00a0El \u00a0legislador ha \u00a0previsto, \u00a0para los eventos en que no es posible la notificaci\u00f3n personal, como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en este proceso respecto del defensor y el inculpado que no se hallaba \u00a0detenido, \u00a0 notificarles \u00a0 por \u00a0 estado \u00a0 tres \u00a0 (3) \u00a0 d\u00edas \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tanto, el hecho de no haberse efectuado \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0al \u00a0procesado y su defensor, subsanada luego por la \u00a0v\u00eda \u00a0del estado, no viola el debido proceso. Tampoco el hecho, resaltado por el \u00a0impugnante, \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la providencia, en lugar de \u00a0\u201cnotif\u00edquese \u00a0y \u00a0c\u00famplase\u201d, \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0ordenado cumplir lo all\u00ed \u00a0dispuesto. \u00a0Esa \u00a0irregularidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0del auto se dispuso \u00a0\u201cefectuar \u00a0las \u00a0respectivas notificaciones\u201d, no incide en el ejercicio pleno \u00a0del derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien; \u00a0la actitud de la defensa con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0convalida, \u00a0en los t\u00e9rminos del \u00a0art\u00edculo \u00a0308, \u00a0numeral \u00a04\u00b0, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, cualquier \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0 de \u00a0 nulidad. \u00a0 El \u00a0defensor, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0acudi\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso \u00a0para \u00a0notificarse \u00a0del \u00a0pliego de cargos. \u00a0Luego, \u00a0sin \u00a0que hubiese manifestado inconformidad con los episodios anteriores, \u00a0actu\u00f3 normalmente\u00a0 en la etapa del juicio.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0cargo, sostiene la Delegada, tampoco \u00a0debe ser aceptado por la Sala. Las razones son las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El demandante \u00a0especifica \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en la que fundamenta su cr\u00edtica. Indica, \u00a0asimismo, \u00a0que \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0dado que el fallador incurri\u00f3 en error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0se\u00f1ala, \u00a0y \u00a0este \u00a0es \u00a0su primer error de t\u00e9cnica, ni las \u00a0normas \u00a0violadas ni el sentido de la violaci\u00f3n. No dice si el yerro se presenta \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n o por aplicaci\u00f3n indebida de las normas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n. Pero en el desarrollo del \u00a0cargo, \u00a0entremezcla \u00a0alegaciones \u00a0que \u00a0corresponden a la causal tercera. De esta \u00a0manera, \u00a0vulnera \u00a0dos \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0sirven \u00a0de \u00a0pilares \u00a0al recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n: \u00a0el principio de no contradicci\u00f3n y el principio \u00a0de autonom\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se acude a la causal primera, debe \u00a0partirse \u00a0del \u00a0presupuesto de que el proceso es eficaz y el yerro debe referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0actividad \u00a0desarrollada \u00a0por los falladores en la sentencia. En la causal \u00a0tercera, \u00a0 en\u00a0 \u00a0 cambio, \u00a0 debe \u00a0 demostrarse \u00a0que \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0por \u00a0menoscabar \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0ellas \u00a0el debido proceso o el \u00a0derecho de defensa, son nulas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El impugnante \u00a0formula \u00a0el \u00a0cargo \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de las directrices de la causal primera. Pero lo \u00a0sustenta \u00a0equivocadamente. \u00a0Su \u00a0discurso lo orienta a cuestionar el contenido de \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0que este tipo de censura a las pruebas, puesto que \u00a0ella \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n a la afectaci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n integral, \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa o del debido proceso, debe desarrollarse con base en la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Los \u00a0vicios \u00a0detectados \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0reconocimiento fotogr\u00e1fico, los enfoca como \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de identidad. Califica esta prueba, practicada \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0fotocopias \u00a0de \u00a0las fotos de las tarjetas de identidad, como \u00a0\u201ccarente \u00a0de t\u00e9cnica y utilidad\u201d. El error del casacionista es evidente. Si \u00a0la \u00a0prueba \u00a0fue \u00a0irregularmente \u00a0aducida, debi\u00f3 plantear el cargo como error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad. \u00a0Nunca, \u00a0porque \u00a0ambos \u00a0errores \u00a0son \u00a0incompatibles, como error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0 equivocaciones \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0 del \u00a0casacionista, \u00a0impiden \u00a0prestarle \u00a0eco a su demanda. Pero a\u00fan en el supuesto de \u00a0que \u00a0las \u00a0censuras \u00a0hubieran \u00a0sido \u00a0correctamente formuladas, de todas formas el \u00a0defensor \u00a0 no \u00a0 logra\u00a0 \u00a0demostrar \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0ni \u00a0mucho menos que en su valoraci\u00f3n se \u00a0infringieron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica. Lo que hace el impugnante, y que \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0anteponer, de manera libre, su \u00a0personal \u00a0criterio \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n realizado por el \u00a0Tribunal.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que, en esas condiciones, concluye \u00a0el \u00a0 representante \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico, \u00a0 se \u00a0 torne \u00a0improcedente \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>Por separado, como es lo metodol\u00f3gicamente \u00a0correcto, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0pronunciar\u00e1 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0efecto \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0formulados, por su forma y su materia, producen sobre la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>El demandante propugna por la declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0Su \u00a0propuesta, \u00a0al \u00a0mencionar \u00a0la \u00a0causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la ha enmarcado bien. Luego ha argumentado en direcci\u00f3n a demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0y \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0se incurri\u00f3 en el vicio por \u00e9l detectado. Por \u00faltimo, ha \u00a0dicho \u00a0c\u00f3mo \u00a0ese defecto, a su juicio, incidi\u00f3 en las garant\u00edas del procesado \u00a0y de qu\u00e9\u00a0 modo se vulneraron las bases de proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior no significa, sin embargo, que \u00a0el \u00a0 contenido \u00a0del \u00a0ataque \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0las \u00a0razones \u00a0que \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0se \u00a0expondr\u00e1n, \u00a0produzca \u00a0efectos \u00a0desestabilizadores \u00a0sobre \u00a0la \u00a0legalidad de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El tema se tratar\u00e1 en dos apartados. En el \u00a0primero, \u00a0se referir\u00e1 la Sala a lo que ata\u00f1e con la notificaci\u00f3n personal del \u00a0auto \u00a0que \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0cierre de investigaci\u00f3n. En el segundo, se abordar\u00e1 lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado \u00a0de \u00a0esa \u00a0misma \u00a0providencia de \u00a0sustanciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Acerca de la notificaci\u00f3n personal del \u00a0auto mediante el cual se orden\u00f3 el cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 art\u00edculo \u00a0 438 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991, \u00a0establece \u00a0que \u00a0el auto que ordena el cierre de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0notificarse \u00a0personalmente. Pero esa norma ha de aplicarse \u00a0en \u00a0concordancia con el art\u00edculo 188\u00a0 de la misma obra. En ella se dispone \u00a0que \u00a0las \u00a0notificaciones \u00a0al sindicado que se encuentre privado de su libertad y \u00a0al Ministerio P\u00fablico, se har\u00e1n en forma personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante, en su cr\u00edtica plasmada en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0eludi\u00f3 \u00a0examinar \u00a0el \u00a0texto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0188 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Esta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0lo condujo a pensar que su censura ten\u00eda \u00a0fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la lectura del art\u00edculo 188 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0emerge, \u00a0con \u00a0toda claridad, que la notificaci\u00f3n personal no \u00a0rige \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 sindicado \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 halle \u00a0 en \u00a0 libertad \u00a0 ni \u00a0 para \u00a0 su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este proceso, al Ministerio P\u00fablico se \u00a0le \u00a0notific\u00f3 personalmente el cierre de investigaci\u00f3n el 25 de abril de 1.996. \u00a0Al \u00a0sindicado, \u00a0que no estaba privado de su libertad, se le envi\u00f3 comunicaci\u00f3n \u00a0el \u00a0mismo \u00a025 \u00a0de \u00a0abril, \u00a0lo \u00a0mismo que a su abogado, para que se presentaran a \u00a0notificarse \u00a0de \u00a0ese \u00a0auto. \u00a0En sus condiciones, y por indicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0188 \u00a0 citado, \u00a0 no \u00a0era \u00a0necesario \u00a0notificarles \u00a0a \u00a0ellos, \u00a0personalmente, \u00a0ese \u00a0prove\u00eddo. \u00a0Al \u00a0defensor, \u00a0porque \u00a0la \u00a0norma \u00a0lo \u00a0excluye de esa garant\u00eda. Y al \u00a0sindicado, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0detenido a la fecha en que se emiti\u00f3 la \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0ritu\u00f3 \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0las normas establecidas para el efecto. No se viol\u00f3 el debido \u00a0proceso y menos a\u00fan el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Acerca \u00a0de la notificaci\u00f3n por estado \u00a0del auto que ordena el cierre de investigaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya \u00a0 se \u00a0 dijo, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0transparencia \u00a0del \u00a0texto \u00a0del art\u00edculo 188 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0obligatoria la notificaci\u00f3n personal del cierre de investigaci\u00f3n \u00a0al \u00a0procesado \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentre \u00a0privado \u00a0de \u00a0su\u00a0 \u00a0libertad \u00a0ni \u00a0a su \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con el art\u00edculo 190 del mismo \u00a0c\u00f3digo, \u00a0cuando \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haberles \u00a0enviado comunicaci\u00f3n al defensor y al \u00a0procesado \u00a0que se halla en libertad no ha sido posible notificarles el cierre de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 personal, \u00a0 debe \u00a0 procederse \u00a0 a \u00a0 hacerla \u00a0 por \u00a0estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0discute \u00a0la legalidad de \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0cuando se da esa circunstancia. Este punto ya ha \u00a0sido \u00a0definido \u00a0por \u00a0la Corte. Al fijar el alcance del art\u00edculo 188 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a081 de 1.993, art\u00edculo 25), \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0obstante que de la lectura original \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0190 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal podr\u00eda inferirse que, en \u00a0principio, \u00a0todas \u00a0las \u00a0notificaciones tienen que hacerse de manera personal, la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que esta interpretaci\u00f3n no es exacta, pues de serlo, sobrar\u00edan las \u00a0disposiciones \u00a0 del \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0con \u00a0algunas \u00a0providencias \u00a0(el \u00a0auto que ordena el cierre de investigaci\u00f3n -ley 81 de 1.993, \u00a0art\u00edculo \u00a056-, \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n &#8211; art\u00edculo 59 ib\u00eddem-, el auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0las \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0revisi\u00f3n \u00a0-art\u00edculo \u00a0245-, \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0senado \u00a0-art\u00edculo \u00a0479-, por ejemplo) y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0referencia a algunos sujetos procesales (C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0art\u00edculo 188), ordena que la notificaci\u00f3n tenga que ser, forzosamente, \u00a0personal. \u00a0Si \u00a0la \u00a0regla general fuera esta \u00faltima, rep\u00edtese, el legislador no \u00a0hubiera \u00a0estado \u00a0reiter\u00e1ndola \u00a0en \u00a0algunos \u00a0casos particulares, como ha quedado \u00a0visto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPartiendo \u00a0de esta inicial premisa, hay \u00a0que \u00a0entender \u00a0que el art\u00edculo 25 de la citada ley 81 se refiere exclusivamente \u00a0a \u00a0las \u00a0providencias \u00a0que \u00a0por \u00a0mandato \u00a0legal \u00a0expreso \u00a0deben \u00a0ser \u00a0notificadas \u00a0personalmente, \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0aquellas \u00a0otras \u00a0que \u00a0por \u00a0voluntad \u00a0del legislador se \u00a0notifican \u00a0por \u00a0estados \u00a0o \u00a0por \u00a0edicto. \u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0desprende con claridad de la \u00a0primera \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0su \u00a0texto: \u00a0`Cuando \u00a0no \u00a0fuere \u00a0posible \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal\u2026\u2019, pues \u00e9ste \u00a0presupone, \u00a0necesariamente, \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0ha \u00a0ordenado que la notificaci\u00f3n sea \u00a0personal, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante \u00a0ello \u00a0no resulta posible hacer ese enteramiento \u00a0personal. \u00a0En \u00a0estos \u00a0casos \u00a0y \u00a0s\u00f3lo en ellos, es cuando se impone realizar `la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0citaci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0telegrama \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0que \u00a0aparezca \u00a0registrada \u00a0en \u00a0el expediente\u2019.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0disposici\u00f3n \u00a0en comento, tiene por \u00a0finalidad \u00a0impedir \u00a0la \u00a0no \u00a0comparecencia \u00a0de \u00a0un sujeto procesal para que se le \u00a0notifique \u00a0personalmente \u00a0lo \u00a0que \u00a0por ley debe comunicarse as\u00ed, se paralice la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0como suced\u00eda antes de que existieran estas normas. Ahora basta con \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0sea \u00a0citado \u00a0para \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n personal y si no \u00a0comparece, \u00a0`se \u00a0har\u00e1 \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado \u00a0que \u00a0se \u00a0fijar\u00e1 \u00a0tres d\u00edas \u00a0despu\u00e9s\u2019 \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0citaci\u00f3n, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0trate \u00a0de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0tiene \u00a0previsto un r\u00e9gimen especial diferente \u00a0(art\u00edculo \u00a059 de la ley 81 de 1.993), o de la notificaci\u00f3n al sindicado que se \u00a0encuentre \u00a0privado \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad \u00a0o \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, eventos estos \u00a0\u00faltimos \u00a0expresamente \u00a0exceptuados \u00a0por \u00a0la \u00a0norma.\u201d \u00a0( \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a03 de \u00a0diciembre \u00a0 de \u00a0 2.001, \u00a0 radicado \u00a0 10.322, \u00a0 M.P. \u00a0 Carlos \u00a0 Augusto \u00a0 G\u00e1lvez \u00a0Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Queda \u00a0esclarecida, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0la \u00a0primera inquietud del censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0notificaci\u00f3n por estado en este caso, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0estar \u00a0permitida \u00a0por la ley, como se vio, no estuvo irregularmente \u00a0realizada \u00a0en \u00a0la etapa de instrucci\u00f3n, como lo sostiene el casacionista. Basta \u00a0efectuar \u00a0el \u00a0conteo \u00a0de \u00a0los \u00a0d\u00edas, \u00a0con \u00a0base en el calendario de 1.996, para \u00a0comprobarlo. \u00a0 \u00a0La \u00a0 notificaci\u00f3n \u00a0 estuvo \u00a0 ce\u00f1ida \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 de \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0procesado \u00a0no \u00a0detenido -Fabio \u00c1lvaro \u00a0Rojas- \u00a0y \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor, para enterarlos del cierre de investigaci\u00f3n, se les \u00a0envi\u00f3 comunicaci\u00f3n el 25 de abril (jueves) de ese a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El estado, de acuerdo con el art\u00edculo 190 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, se fij\u00f3 durante 3 d\u00edas, contados a partir \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0abril, \u00a0fecha de la comunicaci\u00f3n, como debe ser, y no a partir del \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente, \u00a0como \u00a0ha entendido el recurrente. Este t\u00e9rmino, por cuanto el \u00a027 y el 28 de abril fueron d\u00edas inh\u00e1biles, venci\u00f3 el 29 (lunes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ejecutoria del auto, seg\u00fan lo indica el \u00a0art\u00edculo \u00a0197 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, se produjo entre los d\u00edas 30 \u00a0de \u00a0abril (martes), 2 de mayo (jueves) y 3 (viernes), esto es, 3 d\u00edas despu\u00e9s. \u00a0Para \u00a0este efecto, no se tuvieron en cuenta ni el 1\u00b0 de mayo (festivo), ni el 4 \u00a0ni el 5 de ese mismo mes (s\u00e1bado y domingo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A partir del 6 de mayo (lunes), de acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0438 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0se \u00a0orden\u00f3 el \u00a0traslado, \u00a0por 8 d\u00edas, a las partes.\u00a0 Esos 8 d\u00edas, contados desde el 6 de \u00a0mayo, \u00a0fecha \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecutoria, \u00a0y \u00a0excluyendo \u00a0los \u00a0d\u00edas \u00a011 y 12 (s\u00e1bado y \u00a0domingo), alcanzaron su vencimiento el 15 de ese mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0forma como lo rese\u00f1a el \u00a0recurrente, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0el \u00a0instructor. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0recortaron los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0al procesado, ni a su abogado, para la presentaci\u00f3n de sus defensas. \u00a0La \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado \u00a0se efectu\u00f3 de conformidad con lo previsto en la \u00a0ley procedimental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene \u00a0advertirle \u00a0al \u00a0recurrente, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0que la secretar\u00eda com\u00fan de la Fiscal\u00eda \u00a0hubiera \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0una \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0en \u00a0el se\u00f1alamiento de los t\u00e9rminos \u00a0procesales, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0tiene \u00a0establecido \u00a0que \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0posible \u00a0decretarla \u00a0cuando \u00a0hay \u00a0omisi\u00f3n total y absoluta de ellos, caso en el cual s\u00ed \u00a0se \u00a0vulneran \u00a0las \u00a0bases \u00a0del proceso y se recorta el derecho de defensa. En los \u00a0restantes \u00a0eventos, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos son legales y no secretariales, \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0estar atenta a su cumplimiento. Pero si, adem\u00e1s, esa \u00a0parte \u00a0afectada \u00a0con \u00a0el \u00a0err\u00f3neo conteo de los t\u00e9rminos no se opone a ello, y \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario contin\u00faa actuando con posterioridad a la presentaci\u00f3n de la \u00a0irregularidad, \u00a0su \u00a0asentimiento \u00a0la\u00a0 convalida, de acuerdo con lo previsto \u00a0en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 308, \u00a0 numeral \u00a0 4\u00b0, \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0Penal.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera, entonces, el cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>El censor acusa la sentencia de conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0En su criterio, por haber incurrido en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad en la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0viol\u00f3 de modo indirecto la ley sustancial . En concreto, \u00a0dice \u00a0que \u00a0el sentenciador, por haberle dado a las pruebas un valor demostrativo \u00a0que \u00a0no \u00a0les \u00a0correspond\u00eda, tergivers\u00f3 su sentido y, por esa v\u00eda, desconoci\u00f3 \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo, lo advierte de entrada la Sala, \u00a0est\u00e1 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0planteado. \u00a0El \u00a0error de hecho se presenta en tres formas: \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, por falso juicio de identidad y por error de \u00a0apreciaci\u00f3n (falso raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo \u00a0que el casacionista pretend\u00eda era \u00a0demostrar \u00a0que el fallador, en su proceso de apreciaci\u00f3n de las pruebas, hab\u00eda \u00a0desconocido \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de la sana cr\u00edtica, es decir, de la l\u00f3gica, de la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0de \u00a0la experiencia, debi\u00f3 haber encuadrado su ataque, no dentro del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, como lo hizo, sino en error de \u00a0hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0identidad \u00a0no se configura cuando se transgreden las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0Esa \u00a0clase \u00a0de error surge cuando el juez tergiversa, distorsiona o desfigura el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0revela la prueba. De esta forma, bien porque le suprime una parte al \u00a0hecho, \u00a0o \u00a0ya porque se la agregue, o bien porque la fragmente o divida, le da a \u00a0la prueba un alcance que no tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error de hecho por falso raciocinio, en \u00a0cambio, \u00a0tiene un origen diferente. Se presenta cuando el fallador, por realizar \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de los hechos en s\u00ed mismos, hace en la sentencia \u00a0inferencias \u00a0absurdas, \u00a0salidas \u00a0de la l\u00f3gica m\u00e1s elemental, de los principios \u00a0de \u00a0la ciencia o del sentido com\u00fan, esto es, a contracorriente de las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante, \u00a0entonces, \u00a0no \u00a0plante\u00f3 \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0bien \u00a0el cargo. Hizo una mixtura que no se compadece con el rigor \u00a0conceptual \u00a0y \u00a0metodol\u00f3gico \u00a0que \u00a0exige el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0Las \u00a0equivocaciones \u00a0propias \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, las \u00a0englob\u00f3 \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0del \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0Este \u00a0solo \u00a0hecho, \u00a0dado \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0le \u00a0est\u00e1 \u00a0vedado, \u00a0por \u00a0virtud del \u00a0principio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 limitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 que \u00a0impera en sede de casaci\u00f3n, reorientar o corregir la demanda, \u00a0conduce al fracaso el cargo propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante, \u00a0con \u00a0todo, \u00a0as\u00ed \u00a0hubiera \u00a0acertado \u00a0 en \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0tampoco \u00a0logr\u00f3 \u00a0argumentar \u00a0con \u00a0la \u00a0suficiente \u00a0eficacia \u00a0para \u00a0demostrar, \u00a0de \u00a0modo certero, que el juzgador, en su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0se \u00a0situ\u00f3 al margen de las reglas de la l\u00f3gica, los \u00a0principios de la ciencia o las m\u00e1ximas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el an\u00e1lisis de la denuncia de Carmenza \u00a0C\u00e1rdenas, \u00a0 propuso, \u00a0como \u00a0violatorias \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0dos \u00a0circunstancias: \u00a0que \u00a0era \u00a0imposible, \u00a0de un lado, que a una mujer, si se le han \u00a0bajado \u00a0los \u00a0pantalones \u00a0hasta \u00a0la rodilla, se la viole; y, de otro, que resulta \u00a0inaudito, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0de \u00a0gran \u00a0significaci\u00f3n \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de valorar la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0que \u00a0Carmenza \u00a0C\u00e1rdenas, si fue cierto que fue \u00a0violada, \u00a0se \u00a0haya \u00a0demorado mes y medio para instaurar la denuncia penal. Si el \u00a0sentenciador \u00a0dedujo \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito de acceso carnal \u00a0violento, \u00a0su \u00a0razonamiento \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de los lineamientos de la l\u00f3gica m\u00e1s \u00a0elemental, finaliza el censor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 fue \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 estas \u00a0 dos \u00a0circunstancias, \u00a0sopesadas desde su propia \u00f3ptica, que el Tribunal se form\u00f3 su \u00a0convencimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento se produjo. En el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0el del Tribunal, que no lo tuvo en cuenta, el \u00a0juez \u00a0se \u00a0inclin\u00f3 \u00a0por \u00a0darle \u00a0validez \u00a0a las manifestaciones de Carmenza en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0desnudada \u00a0completamente, \u00a0y sobre esa base y la \u00a0restante \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0emiti\u00f3 \u00a0su juicio de responsabilidad penal. Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0y \u00a0a \u00a0contrapelo \u00a0del \u00a0parecer \u00a0del \u00a0recurrente, consider\u00f3 que la \u00a0tardanza \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida en denunciar el atropello, en lugar de estimarse como \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0de que su entrega sexual fue voluntaria, deb\u00eda valorarse como \u00a0una \u00a0respuesta \u00a0natural \u00a0al \u00a0temor \u00a0por \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0familia y de sus \u00a0vecinos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que hace el casacionista, entonces, es \u00a0atacar \u00a0la \u00a0\u00edntima \u00a0convicci\u00f3n \u00a0del funcionario desde su propio punto de mira. \u00a0Pero \u00a0procede \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre, \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0cu\u00e1l \u00a0regla \u00a0de la l\u00f3gica \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la declaraci\u00f3n de la ofendida. Tal \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo en sede de casaci\u00f3n, por cuanto este \u00a0recurso \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia instituida para que el demandante\u00a0 \u00a0plantee \u00a0su \u00a0personal \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0el \u00a0valor \u00a0de las pruebas, sino para que \u00a0demuestre, \u00a0de \u00a0manera \u00a0puntual \u00a0y \u00a0met\u00f3dica, que el sentenciador contravino de \u00a0manera burda las reglas de la l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>De id\u00e9ntica manera, aborda el casacionista \u00a0el \u00a0examen \u00a0de los testimonios de Bayardo Ni\u00f1o, Janeth Balaguera y Marta Rivera \u00a0Torres. \u00a0Frente a la valoraci\u00f3n hecha por el Tribunal, \u00e9l opone la suya. Si el \u00a0juzgador, \u00a0por \u00a0virtud de su libre convencimiento, expresa su credibilidad sobre \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a0recurrente, con sus propios valimientos, \u00a0sostiene \u00a0que no merecen servir de soporte a la sentencia. Pero no demuestra que \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0del \u00a0juez \u00a0est\u00e1 \u00a0signado \u00a0por \u00a0el \u00a0absurdo, la negaci\u00f3n de los \u00a0principios \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ciencia \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0que en el sistema penal colombiano \u00a0opera, \u00a0por oposici\u00f3n al de la tarifa legal, el m\u00e9todo de la sana cr\u00edtica. La \u00a0ley \u00a0 le \u00a0 otorga \u00a0 al \u00a0sentenciador \u00a0la \u00a0facultad \u00a0de \u00a0formarse \u00a0libremente \u00a0su \u00a0convencimiento. \u00a0Las \u00a0sentencias \u00a0dictadas \u00a0sobre \u00a0esta \u00a0base, \u00a0tienen \u00a0la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad. \u00a0Quien \u00a0pretenda atacar esta presunci\u00f3n \u00a0en\u00a0 \u00a0sede\u00a0 \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede hacerlo echando mano de la misma \u00a0herramienta, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0apreciando \u00a0libremente \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Debe \u00a0hacer \u00a0un \u00a0razonado \u00a0y \u00a0riguroso \u00a0an\u00e1lisis \u00a0l\u00f3gico y cient\u00edfico, e incluso emp\u00edrico, si \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0exige el caso, orientado a derrumbar uno por uno los fundamentos sobre \u00a0los \u00a0 cuales \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0construye \u00a0sus \u00a0inferencias, \u00a0se\u00f1alando \u00a0de \u00a0modo \u00a0sistem\u00e1tico \u00a0 y \u00a0preciso \u00a0los \u00a0ataques \u00a0al \u00a0sentido \u00a0com\u00fan \u00a0existentes \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo \u00a0equivocado, \u00a0act\u00faa \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0frente \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados y el \u00a0examen \u00a0m\u00e9dico-legal \u00a0practicado \u00a0al \u00a0cuerpo de la\u00a0 denunciante. Cuestiona \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0sin \u00a0rigor \u00a0de \u00a0m\u00e9todo, \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0en la aducci\u00f3n del \u00a0primero \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0eficacia \u00a0demostrativa del segundo. Ambas pruebas las \u00a0rechaza, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0de \u00a0ellas, a su modo de ver, extrajo el juzgador un falso \u00a0juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso, si el reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0se \u00a0adujo \u00a0sin observar las indicaciones legales, debi\u00f3 atacarlo, \u00a0desde \u00a0luego \u00a0por separado, por la v\u00eda del error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0Y si consider\u00f3 que el resultado de la experticia m\u00e9dica, por haber \u00a0dado \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0un \u00a0desgarro himenal antiguo, carec\u00eda de eficacia probatoria, \u00a0debi\u00f3 \u00a0demostrar, por la v\u00eda del error de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0por \u00a0haberle \u00a0agregado \u00a0o \u00a0suprimido \u00a0algo \u00a0que no ten\u00eda el \u00a0dictamen, \u00a0o \u00a0por \u00a0haber fragmentado su texto, le dio un alcance objetivo que no \u00a0surge \u00a0de su contenido. No bastaba, en s\u00edntesis, frente a esta prueba, enunciar \u00a0simplemente \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el fallador. Era menester \u00a0se\u00f1alar \u00a0la especie de ese error y demostrar su incidencia\u00a0 decisiva en el \u00a0sentido \u00faltimo de la sentencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0proceso no saltan de bulto, entonces, \u00a0sin \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0los \u00a0dislates \u00a0puestos de resalto en la demanda. \u00a0Ellos \u00a0han \u00a0surgido \u00a0del juicio de interpretaci\u00f3n que ha hecho, a partir de las \u00a0pruebas \u00a0existentes, \u00a0el \u00a0recurrente. Frente a la apreciaci\u00f3n probatoria que ha \u00a0elaborado el sentenciador, el demandante ha esgrimido la suya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese desacierto ha incurrido el censor. \u00a0En \u00a0lugar \u00a0de \u00a0aplicarse en demostrar las tergiversaciones o distorsiones que el \u00a0sentenciador \u00a0haya \u00a0podido \u00a0introducirle \u00a0a \u00a0los hechos de los cuales surgen las \u00a0pruebas, \u00a0defectos \u00a0propios \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0se \u00a0centr\u00f3 \u00a0en \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0desatinos contra la l\u00f3gica y la experiencia, sin \u00a0parar \u00a0mientes \u00a0en que ellos se inscriben dentro de la \u00f3rbita de los errores de \u00a0raciocinio. \u00a0Pero, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las reglas t\u00e9cnicas del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, al modo como se estila en las instancias ordinarias, con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito, ajeno a esta sede, de hacer prevalecer sobre la del sentenciador \u00a0su propia manera de apreciar las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0N\u00f3tese, \u00a0entonces,\u00a0 \u00a0que a\u00fan aceptando que los errores sobre \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0conducen al falso juicio de identidad -como se admit\u00eda hace \u00a0unos \u00a0a\u00f1os-, \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0ha \u00a0logrado \u00a0demostrar yerros de esa estirpe en el \u00a0Tribunal, \u00a0ni \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0cu\u00e1les \u00a0reglas \u00a0l\u00f3gicas, \u00a0cient\u00edficas \u00a0o de la vida \u00a0cotidiana han debido ser aplicadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 \u00a0rechaza, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 este \u00a0cargo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene hacer una\u00a0 anotaci\u00f3n final. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0se refiere a la aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad, derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02.000, como la Corte no casar\u00e1 el fallo \u00a0impugnado \u00a0y, por tanto, no podr\u00eda actuar como tribunal de instancia, su examen \u00a0le \u00a0corresponder\u00e1 \u00a0al \u00a0juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n de penas y medidas de seguridad, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0numeral \u00a07\u00a0 del art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala Penal de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica \u00a0y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS A. \u00a0G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 No \u00a0 \u00a0 \u00a0 hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica de Colombia \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Corte Suprema de Justicia \u00a0 Proceso No 14525 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 67 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is (26) de junio de \u00a0dos mil dos (2002). \u00a0\u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5605","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-10"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5605"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5605\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}